Jerónimo
Protagonista de la obra, presentado desde su juventud hasta su muerte como erudito, penitente, traductor de la Escritura, cardenal y fundador monástico en Belén.
Lope de Vega Carpio
摘要发布日期: 2026年6月18日
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Cuéllar, Álvaro. "Resúmenes asistidos por modelos de lenguaje para un vasto corpus de obras literarias del Siglo de Oro". En: El teatro del Siglo de Oro en el horizonte de las humanidades digitales. Peter Lang, 2026 (en prensa).
Desde Estridón, Roma, Egipto y Jerusalén hasta Belén, la obra narra la vida de Jerónimo como un tránsito de la brillante formación intelectual a la penitencia, el estudio bíblico y la santidad monástica en la Antigüedad cristiana. En Roma, durante los conflictos contra el arrianismo y bajo los pontificados de Liberio y Dámaso, el cardenal combate la herejía, guía a Paula y Eustoquia y sufre las envidias de un clero corrompido que intenta deshonrarlo. Retirado finalmente a Belén, funda monasterios, recibe a peregrinos y discípulos, domestica al león con su caridad, establece una regla de vida y muere como modelo de humildad, doctrina y fidelidad a Cristo.
La obra sigue la vida de Jerónimo desde su juventud hasta su muerte, presentada como un proceso de formación espiritual y de servicio a la Iglesia. Nacido en Estridón y educado en Roma en las artes liberales, el protagonista explica a su maestro Gregorio Nacianceno cómo, después de una brillante preparación intelectual, sintió el deseo de buscar a Dios en la soledad del desierto egipcio. Ya en Oriente, encuentra a varios ermitaños y escucha la historia de Malco y Elisa, dos cautivos que, obligados a convivir como esposos por sus dueños sarracenos, conservaron castamente su virginidad y lograron huir; ese ejemplo confirma a Jerónimo en su vocación ascética. Su discípulo Marino intenta seguirlo, mientras el Demonio y el Mundo observan con envidia el avance del santo y procuran tentarlo con recuerdos de las doncellas y placeres de Roma. Jerónimo resiste estas imaginaciones con penitencia, canto devoto y contemplación, y termina marchando a Jerusalén para aprender hebreo con el fin de consagrarse a la traducción de la Escritura. Allí sufre una grave crisis interior al entregarse a autores paganos como Cicerón y Platón, y en una visión es reprendido por Cristo, que le hace jurar que abandonará esa dedicación mundana para emplear su vida en las letras sagradas.
Obedeciendo al papa Liberio, Jerónimo regresa a Roma y es creado cardenal a los treinta y tres años para combatir la herejía arriana y colaborar en el gobierno eclesiástico. En la ciudad conoce y dirige espiritualmente a Paula y a su hija Eustoquia, nobles romanas admiradas por su santidad, mientras la corte pontificia celebra la elección de Dámaso como nuevo papa. Sin embargo, la severidad reformadora de Jerónimo despierta la hostilidad de parte del clero romano, que intenta desacreditarlo difundiendo rumores sobre una relación ilícita con Paula y tramando una burla para ridiculizarlo en maitines mediante una ropa de mujer colocada entre sus vestidos. Aunque Marino descubre la intriga, el escándalo y la envidia mueven a Jerónimo a abandonar Roma y volver a Oriente. Paralelamente, la acción muestra la soberbia del emperador Juliano el Apóstata, su odio a Cristo, su confianza en la magia y su persecución de los cristianos; tras ser derrotado por los persas, reconoce demasiado tarde el poder del Nazareno y muere, confirmando así el fracaso de la oposición pagana frente a la Iglesia. Después, ya en Siria y Palestina, Jerónimo permanece varios años en el desierto y finalmente se instala en Belén, donde funda un monasterio y visita los santos lugares, mientras Roma lamenta su marcha y castiga a quienes habían levantado falsos testimonios contra él.
En la tercera jornada se presenta a Jerónimo como cabeza espiritual en Belén, donde organiza la vida monástica y enseña doctrina a sus discípulos. Paula llega desde Roma tras peregrinar por Sidón, Tiro, Jerusalén, el Calvario, el Santo Sepulcro, el Jordán, Egipto y otros lugares sagrados, y pide a Jerónimo hábito y regla para fundar también una comunidad femenina junto al monasterio masculino; él acepta, la instruye y consolida así una empresa religiosa centrada en el lugar del nacimiento de Cristo. En este espacio cobra relieve el episodio del león: una fiera llega al monasterio con una espina clavada en la mano, Jerónimo la extrae y cura, y desde entonces el animal queda manso y sirve a la comunidad, incluso recuperando un pollino robado por unos mercaderes, que acaban presentándose arrepentidos ante el santo. También aparece Orosio, enviado por san Agustín desde África, para consultar a Jerónimo sobre una cuestión teológica, lo que subraya su autoridad doctrinal universal. En el tramo final, un ángel muestra al Demonio la futura expansión de la orden jerónima, especialmente en España, y luego se contempla la ancianidad extrema de Jerónimo, que vive siempre preparado para el juicio. Rodeado de sus hijos espirituales, rechaza comodidades, nombra prior a Eusebio, encomienda la obediencia y muere de rodillas tras entregar su alma a Cristo; la comedia concluye proclamándolo luz y doctor de la Iglesia, venerado por Roma, España y todo el orbe cristiano.
Protagonista de la obra, presentado desde su juventud hasta su muerte como erudito, penitente, traductor de la Escritura, cardenal y fundador monástico en Belén.
Noble romana viuda y discípula principal de Jerónimo; lo apoya en Roma, peregrina a Tierra Santa y funda bajo su dirección una comunidad femenina en Belén.
Discípulo y servidor cercano de Jerónimo, primero deseoso de seguirlo al desierto y después compañero fiel en Roma y en Belén.
Hija de Paula, joven noble que consagra su vida a Dios bajo la guía espiritual de Jerónimo.
Papa elegido en Roma, amigo y protector de Jerónimo, a quien valora por su santidad, letras y utilidad para el gobierno de la Iglesia.
Ermitaño cuya historia de cautiverio y castidad con Elisa sirve de ejemplo decisivo para Jerónimo al comienzo de su vida ascética.
Compañera de cautiverio de Malco, venerada por su castidad y virtud; su ejemplo confirma la posibilidad de una santidad heroica en medio de la adversidad.
El emperador apóstata, enemigo de Cristo y de la Iglesia, cuya soberbia, magia y derrota militar ofrecen un contrapunto negativo a la figura de Jerónimo.
Fuerza antagonista que, junto con el Mundo, intenta tentar a Jerónimo, desacreditar su obra y lamenta después la expansión de su santidad.
Clérigo español enviado por san Agustín para consultar a Jerónimo, prueba de la autoridad doctrinal alcanzada por el santo en Belén.
Espacio central del desenlace, lugar sagrado del nacimiento de Cristo donde Jerónimo funda su monasterio, acoge a Paula y muere santamente.
Escenario fundamental de la formación de Jerónimo y de su etapa como cardenal; allí se desarrollan los conflictos con el clero, el servicio al papa y las intrigas contra su fama.
Ámbito de retiro, penitencia y prueba espiritual donde Jerónimo abraza la soledad, conoce ejemplos de vida eremítica y combate las tentaciones del mundo.
Marco decisivo para el estudio de las lenguas bíblicas, la visita de los santos lugares y la orientación definitiva de Jerónimo hacia la traducción y la vida sagrada.
Espacio operativo donde Jerónimo enseña, organiza la comunidad, recibe visitantes, sana al león y establece la regla de vida para sus discípulos.
Entorno institucional de elecciones papales, debates doctrinales y luchas de autoridad que explican el nombramiento y la labor pública de Jerónimo.
Espacio asociado a Juliano el Apóstata, donde se escenifica su soberbia, su derrota y su muerte como castigo ejemplar.
La acción muestra cómo Jerónimo abandona honores, estudios profanos, comodidades y prestigio para buscar a Dios en la penitencia, la soledad y la obediencia.
Jerónimo aparece como escritor y cardenal al servicio del papado frente al arrianismo, las malas costumbres del clero y los ataques de enemigos internos y externos.
La obra concede gran importancia al desierto, a la disciplina ascética, a la fundación de monasterios y a la transmisión de una regla de vida espiritual.
Desde la historia de Malco y Elisa hasta la relación espiritual entre Jerónimo, Paula y Eustoquia, la obra insiste en la continencia como virtud decisiva.
El conflicto interior de Jerónimo subraya la primacía del estudio bíblico sobre la elocuencia pagana y presenta la traducción de la Escritura como misión central.
Las intrigas del clero romano revelan cómo la santidad provoca hostilidad y cómo la mentira puede intentar destruir la reputación de un reformador.
Jerónimo se muestra humilde en el trato con discípulos, peregrinos y aun con el león herido, al que cura y transforma en servidor de la comunidad.
La caída de Juliano y el fracaso del Demonio ponen de relieve que el poder humano, la magia y la rebeldía contra Dios terminan vencidos por la providencia.
Paula y Eustoquia ocupan un lugar relevante como mujeres nobles convertidas en modelos de devoción, peregrinación y vida religiosa bajo dirección de Jerónimo.
El texto vincula la santidad del protagonista con la continuidad histórica de su regla y su memoria, especialmente en la futura expansión jerónima en España.