Pedro
Apóstol y cabeza visible de la Iglesia en la obra; combate a Simón Mago, convierte y confirma a los fieles, obra milagros y acepta finalmente el martirio en Roma.
Antonio Enríquez Gómez (Fernando de Zárate)
Дата публикации краткого содержания: 18 июня 2026 г.
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Cuéllar, Álvaro. "Resúmenes asistidos por modelos de lenguaje para un vasto corpus de obras literarias del Siglo de Oro". En: El teatro del Siglo de Oro en el horizonte de las humanidades digitales. Peter Lang, 2026 (en prensa).
Desde Judea, Jope, Damasco y Marsella, la obra narra en tiempo apostólico la persecución de los cristianos, la predicación de María Magdalena y la conversión milagrosa de Saulo en san Pablo. Pedro, Magdalena y Pablo extienden la fe mediante disputas, viajes, visiones y resurrecciones, mientras Simón Mago encarna la falsa religión y el engaño apoyado por el poder imperial. La acción culmina en Roma, donde Pedro vence doctrinalmente a Simón ante Nerón, pero él y Pablo mueren mártires, afirmando la verdad cristiana frente a la idolatría, la magia y la persecución.
La obra presenta primero la persecución de los cristianos por parte de Saulo, definido como defensor violento de la sinagoga. En la costa, ante María Magdalena, Lázaro y un grupo de fieles que van a embarcar hacia Damasco, Saulo discute sobre la condición de Cristo y amenaza con exterminar a quienes siguen la nueva ley. Magdalena sostiene con firmeza la verdad cristiana y se despide confiando en la futura conversión de su adversario. Paralelamente, en Jope, se muestra el mundo apostólico en torno a san Pedro, acompañado por el personaje cómico de Zabulón, mientras surge otro conflicto decisivo: Simón Mago, favorecido por Nerón, pretende rivalizar con el apóstol y hacer valer sus prodigios diabólicos. Después, Magdalena llega por mar a Marsella en medio de una tormenta milagrosamente calmada y allí predica ante los reyes del lugar, rechaza el culto a Apolo y logra su conversión al cristianismo mediante una aparición de Cristo y la promesa de descendencia y gracia para aquellos monarcas.
El segundo movimiento de la acción se centra en la transformación de Saulo en Pablo y en la expansión de la fe. Camino de Damasco, cuando se dispone a entrar en la ciudad para destruir a los cristianos, Saulo oye la voz de Cristo, cae deslumbrado y queda ciego; así comprende que perseguía al mismo Señor. Ya convertido, se retira penitente a la montaña y allí se encuentra con Pedro, a quien narra con detalle la visión que ha cambiado su vida. Ambos reconocen entonces su misión complementaria: Pedro como piedra y fundamento visible de la Iglesia, y Pablo como vaso de elección llamado a difundir la ley de gracia por el mundo. A esta trama doctrinal se une la peregrinación de los reyes de Marsella, marcados por la muerte de la reina durante el viaje. Pedro la resucita por virtud divina, y más adelante, en Jerusalén, Magdalena guía espiritualmente a la reina por los santos lugares; el rey, la reina y su séquito contemplan los escenarios de la Pasión y se afianzan en la nueva fe. En estas escenas la obra enlaza conversiones, milagros y romerías, mostrando la consolidación de una comunidad cristiana universal que va desde Judea hasta Marsella.
En la tercera jornada la persecución recrudece bajo Herodes y después en Roma bajo Nerón. Pedro es encarcelado, pero un ángel lo saca milagrosamente de la prisión, mientras Zabulón interpreta cómicamente el prodigio como fruto de sus propias oraciones. Pedro se reúne con Pablo y ambos deciden ir a Roma para enfrentarse a Simón Mago, que sigue difundiendo sus engaños contra la Iglesia. Ante Nerón, en presencia del Senado y de los reyes de Marsella, se desarrolla una disputa pública: Pedro defiende la Trinidad y la Encarnación con argumentos bíblicos, Simón intenta acreditarse mediante artes mágicas, pero queda desenmascarado cuando solo Pedro puede devolver verdaderamente la vida a un difunto en nombre de Cristo. Pese a esta victoria, Nerón ordena la muerte de Pedro y Pablo, y también la de Zabulón. Cuando Pedro vacila brevemente ante el mandato de huir, Cristo mismo le sale al encuentro y le recuerda su deber de volver al suplicio. Finalmente, los dos apóstoles se abrazan, aceptan con serenidad el martirio y son ejecutados, alcanzando así la gloria eterna; el desenlace convierte a Roma en depositaria simbólica de “este vaso y esta piedra”, es decir, de Pablo y Pedro como columnas de la Iglesia cristiana.
Apóstol y cabeza visible de la Iglesia en la obra; combate a Simón Mago, convierte y confirma a los fieles, obra milagros y acepta finalmente el martirio en Roma.
Antes Saulo, perseguidor de los cristianos; tras su visión camino de Damasco se convierte en apóstol y vaso de elección, compañero de Pedro y mártir final.
Discípula de Cristo y gran propagadora de la fe; se enfrenta verbalmente a Saulo, llega a Marsella, convierte a sus reyes y guía espiritualmente varias acciones de la obra.
Antagonista principal en el plano religioso; falso profeta y hechicero que busca honores divinos, se opone a Pedro y queda desenmascarado en Roma.
Personaje de función cómica, primero judío y después cristiano según el propio texto; acompaña a Pedro, comenta los sucesos con humor y participa en la línea del martirio.
Emperador romano que ampara a Simón Mago, organiza la disputa pública y decreta la condena de Pedro y Pablo.
Monarca gentil convertido por María Magdalena; peregrina a Jerusalén, sufre la aparente muerte de la reina y acaba confirmando su adhesión al cristianismo.
Esposa del rey, vinculada a varios milagros de resurrección y traslado providencial; su historia refuerza la conversión de la casa real marsellesa.
Espacio culminante de la acción, sede del poder imperial y escenario de la disputa entre Pedro y Simón Mago, así como del martirio final de Pedro y Pablo.
Centro espiritual de la obra; allí convergen peregrinaciones, visiones y devociones ligadas a Cristo, la Virgen y la memoria de la Pasión.
Reino gentil convertido por la predicación de María Magdalena; sirve para mostrar la expansión del cristianismo fuera de Judea y la transformación de sus monarcas.
Lugar decisivo en la conversión de Saulo, pues hacia allí marchaba para perseguir cristianos cuando recibe la revelación de Cristo.
Puerto de partida de varios desplazamientos y ámbito apostólico asociado a Pedro, a los cristianos embarcados y a los primeros conflictos con el mundo pagano e imperial.
Espacio retirado donde Pablo, ya convertido, hace examen de su vida y se encuentra con Pedro para asumir su nueva misión.
Lugar del cautiverio de Pedro y Zabulón bajo persecución, del que el apóstol sale por intervención angélica antes de dirigirse a Roma.
Marco móvil de tormentas, travesías y salvaciones providenciales que conecta Judea, Marsella y otros lugares de misión.
La obra insiste en que la fuerza decisiva no es la humana, sino la intervención de Cristo, visible sobre todo en el paso de Saulo perseguidor a Pablo apóstol.
Pedro y Pablo aparecen como columnas complementarias de la Iglesia, mientras Magdalena y otros fieles extienden la fe por diversas ciudades y reinos.
El conflicto entre cristianismo, judaísmo resistente, culto pagano y magia se desarrolla mediante disputas, predicaciones y milagros que buscan probar la verdad de Cristo.
Resurrecciones, visiones, apariciones, liberaciones angélicas y prodigios marinos articulan la acción y legitiman la misión de los personajes santos.
La aceptación de la muerte por Pedro y Pablo presenta el martirio como culminación heroica de una vida entregada a la defensa de la fe.
Los viajes a Jerusalén, Roma, Damasco, Jope y Marsella organizan la trama y convierten el desplazamiento físico en camino de conocimiento religioso.
En los reyes de Marsella y en otros personajes se subraya la consagración a Dios, la continencia y el abandono de bienes o deseos terrenos tras la conversión.