Constante
Hidalgo toledano y marido de la dama adúltera; su defensa del honor guía el conflicto y culmina en una venganza secreta contra los culpables.
Lope de Vega Carpio
Data de publicação do resumo: 18 de junho de 2026
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Citação sugerida
Cuéllar, Álvaro. "Resúmenes asistidos por modelos de lenguaje para un vasto corpus de obras literarias del Siglo de Oro". En: El teatro del Siglo de Oro en el horizonte de las humanidades digitales. Peter Lang, 2026 (en prensa).
En Toledo, un galán llamado Marcelo se enamora de la mujer de Constante y, con ayuda de cartas, fingimientos y encuentros en la Vega y la huerta de Vargas, mantiene con ella una relación encubierta bajo el pretexto de cortejar a la criada Petronila. Cuando Justino delata el engaño, Constante descubre a los amantes en su propia casa, pero evita el escándalo público y decide guardar en secreto la ofensa para vengarse sin pregonar su deshonra. En la jornada final, junto al río y luego en la casa, Constante mata primero a Marcelo y después a su esposa, hace pasar ambas muertes por accidentes o sucesos fortuitos y termina casándose con Petronila como cierre de la acción.
La acción se sitúa en Toledo y en sus alrededores, especialmente en la Vega, donde un galán llamado Marcelo aborda a una dama casada y a su criada Petronila mientras pasean. Al comienzo, Marcelo se confunde por el manto y cree que habla con la señora cuando en realidad muchas de sus palabras recaen sobre la criada, lo que da lugar a escenas de burla y equívoco. Pronto se aclara que el verdadero objetivo de Marcelo es la esposa de Constante, un hidalgo celoso de su honor, aunque ambos deciden encubrir su trato fingiendo que el cortejo va dirigido a Petronila. La propia dama idea este disfraz para poder recibir cartas, hablar con Marcelo y disminuir las sospechas de su marido; para ello se sirve también del amigo de Marcelo, Justino, que actúa como intermediario, y del hecho de que Petronila aparezca ante todos como destinataria aparente de los requiebros.
El enredo se complica cuando una carta amorosa llega a manos de la casa y es leída entre burlas por la señora y Constante, que al principio creen que va dirigida a Petronila. Sin embargo, la criada se siente agraviada, y el marido oscila entre la risa, la irritación y el deseo de averiguar quién es en realidad ese pretendiente. Mientras tanto, la dama continúa alimentando su relación secreta con Marcelo y concierta encuentros en la huerta de Vargas y en la Vega. Justino, que debería ayudar a su amigo, empieza a obrar también por interés propio hacia Petronila y, movido por los celos y el resentimiento, acaba delatando a Marcelo ante Constante. Le hace creer que el galán se halla dentro de su casa con su mujer. Constante sorprende a los amantes, pero, lejos de provocar un escándalo público, decide preservar el honor exterior de la familia: obliga a Marcelo a huir por una ventana con una cuerda y manda a su esposa que se recoja, aparentando que nada ha sucedido. Después disimula incluso ante el propio delator para no convertirse en pregonero de su deshonra.
Desde ese momento, la obra avanza hacia una doble venganza cuidadosamente calculada. Constante, decidido a reparar en secreto la afrenta, busca a Marcelo fuera de la casa y lo mata junto al río, haciendo pasar su muerte por un ahogamiento durante el baño. Más tarde regresa al hogar, revela a su esposa que conoce por completo su traición y le anuncia que también ha de morir para que con su vida no perdure la injuria. Ella no niega su culpa, pide perdón, ruega que Petronila no sea castigada por unos hechos en los que no ha participado y suplica una muerte sin crueldad excesiva. Constante la mata en secreto y luego finge ante criados y vecinos que la dama ha muerto accidentalmente al desplomarse una viga de la sala. Tras cumplir externamente con las exequias, resuelve casarse con Petronila, a quien presenta como mujer honrada y adecuada para su nueva vida. La comedia concluye con ese segundo matrimonio, mientras los personajes secundarios comentan lo sucedido y el título queda justificado por la venganza del hidalgo toledano ofendido en su honor.
Hidalgo toledano y marido de la dama adúltera; su defensa del honor guía el conflicto y culmina en una venganza secreta contra los culpables.
Galán que corteja a la mujer de Constante y finge, por conveniencia, servir a Petronila; su atrevimiento desencadena el enredo y termina con su muerte.
Esposa de Constante, cuyo nombre no se identifica con plena seguridad en el texto conservado; corresponde al amor de Marcelo, participa en el fingimiento y muere a manos de su marido.
Criada de la casa, utilizada como pantalla para encubrir la relación adúltera; defiende con insistencia su honra y acaba convertida en segunda esposa de Constante.
Amigo y confidente de Marcelo, mediador de cartas y avisos; termina traicionándolo al descubrir el secreto y delatarlo a Constante.
Espacio central del conflicto doméstico y del honor, donde se reciben cartas, se descubre el adulterio, se oculta la vergüenza y se consuma la muerte de la esposa.
Lugar de paseos, encuentros y conversaciones al aire libre, asociado al galanteo inicial, a los fingimientos amorosos y a la observación social de la conducta femenina.
Paraje concertado para citas amorosas y comunicaciones secretas; funciona como punto de transición entre el deseo clandestino y el peligro del descubrimiento.
Escenario del desenlace de Marcelo, presentado públicamente como lugar de baño y ahogamiento, pero usado por Constante para ejecutar su venganza.
Espacio donde coinciden los personajes en una escena de comida y vigilancia, y donde Constante observa con mayor claridad la relación y el fingimiento en torno a Petronila.
La acción gira en torno a la ofensa sufrida por un marido y a su decisión de reparar la deshonra sin publicidad, mediante una venganza privada y calculada.
El vínculo entre Marcelo y la mujer de Constante se construye a escondidas, con citas, cartas y engaños que sostienen la tensión dramática de la obra.
Los personajes encubren sus intenciones fingiendo que el amor de Marcelo se dirige a Petronila, lo que permite ocultar temporalmente la verdadera relación.
La obra insiste en cómo la conducta de las mujeres casadas y criadas afecta a la fama doméstica, y en la vigilancia constante que recae sobre sus movimientos y palabras.
El desenlace con el matrimonio entre Constante y Petronila introduce la cuestión de la honra de la criada y de la posibilidad de elevarla socialmente mediante el casamiento.