Domingo Duzi
Galán principal de la obra; mata al barón de Lisola, ama a Porcia, recibe varios auxilios milagrosos de santo Domingo y recupera finalmente su honra y su libertad.
Juan Pérez de Montalbán
Fecha de publicación del resumen: 18 de junio de 2026
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Cita sugerida
Cuéllar, Álvaro. "Resúmenes asistidos por modelos de lenguaje para un vasto corpus de obras literarias del Siglo de Oro". En: El teatro del Siglo de Oro en el horizonte de las humanidades digitales. Peter Lang, 2026 (en prensa).
En la Soriano italiana de comienzos del siglo XVI, Domingo Duzi mata al barón de Lisola, se refugia en el convento de Santo Domingo y es salvado de una emboscada gracias a una intervención sobrenatural ligada al santo. Mientras Porcia y Gerarda padecen las consecuencias del conflicto amoroso y familiar, el convento se convierte en escenario de prodigios: aparece milagrosamente una imagen de santo Domingo y Gerarda sufre una posesión demoníaca que revela verdades ocultas. Domingo busca después el perdón público combatiendo a los bandoleros de Ricardo, vence con ayuda providencial, obtiene la reconciliación con Aurelio y puede casarse con Porcia en un final presidido por nuevos milagros marianos y dominicos.
La acción se sitúa en Soriano, en Italia, bajo el gobierno de un juez o gobernador cuyo prestigio se subraya al comienzo. En ese marco nocturno, Domingo Duzi mata en duelo al barón de Lisola y, temiendo las consecuencias, se refugia en el convento de Santo Domingo, del que es bienhechor y devoto. Allí lo acogen fray Vicente, el sacristán, y otros religiosos, entre ellos los cómicos fray Pierres y Chocolate. Aunque primero busca amparo sagrado, Domingo reconsidera su conducta y decide volver a su casa para no hacerse sospechoso, pues solo él sabe que iba a encontrarse esa noche con Porcia. En el camino se le aparece el espectro del barón muerto, que no viene a vengarse, sino a advertirle de un peligro mayor. Guiado por esa aparición, Domingo contempla oculto cómo Aurelio, padre de Porcia, lo espera en el jardín para matarlo por considerar deshonrada su casa; confundiendo al barón con Domingo, Aurelio mata al cadáver que él mismo había entrado a buscar. De este modo, la providencia libra a Domingo de una muerte segura y lo obliga a reconocer la intervención sobrenatural de santo Domingo en su vida.
Mientras tanto, Porcia revela a su prima Gerarda que su padre descubrió la carta con la que Domingo pensaba visitarla y preparó la emboscada. Gerarda, movida por celos y despecho amoroso, vacila entre dejar morir a Domingo o salvarlo, y al final intenta ayudar, aunque demasiado tarde para impedir el plan de Aurelio. A la mañana siguiente se descubre que Domingo sigue vivo, y él mismo se presenta ante Porcia para explicarle cuanto ha ocurrido: el duelo, la aparición del barón, la trampa de Aurelio y su decisión de abandonar temporalmente Soriano para buscar el perdón por otra vía. En paralelo, el convento se convierte en centro de milagros vinculados a santo Domingo. Fray Vicente y los religiosos reciben una imagen prodigiosa del santo traída por la Virgen María, acompañada por santa María Magdalena y santa Catalina, y el episodio reafirma la santidad del lugar. Además, Gerarda sufre una posesión demoníaca asociada a sus pasiones desordenadas, y es llevada al convento para que santo Domingo y fray Vicente la socorran. El demonio, en sus parlamentos, delata hechos ocultos y menciona que Domingo ha partido a combatir a unos bandoleros, lo que enlaza el conflicto amoroso con una empresa de honra y servicio público.
Domingo sale en busca de Ricardo y su cuadrilla de bandoleros porque un bando promete perdón a quien los capture o mate, y también porque desea merecer así a Porcia y restaurar plenamente su nombre. En la sierra logra atacar a Ricardo, pero el combate se complica; en ese trance reaparece la protección sobrenatural de santo Domingo, vinculada al perro con la antorcha, y Gerarda, arrebatada prodigiosamente hasta aquellos montes, cuenta cómo fue salvada de la violencia del capitán por la intervención del santo y por el esfuerzo de Domingo. Finalmente Ricardo muere y Domingo regresa vencedor al convento, donde prosiguen los milagros: Gerarda, ya al borde de la muerte tras la última acometida del demonio, resucita por intercesión de santo Domingo, y la propia Virgen vuelve a manifestarse para confirmar el culto de la imagen y el destino privilegiado del santuario. En el desenlace, el gobernador concede a Domingo el perdón prometido por la muerte de Ricardo; Aurelio depone su rencor y consiente el matrimonio de Porcia con Domingo; Gerarda se ofrece a la vida religiosa, y toda la comunidad reconoce que la paz entre linajes, la salvación de los personajes y la fama de Soriano dependen de la protección milagrosa de santo Domingo y de la mediación mariana en su convento.
Galán principal de la obra; mata al barón de Lisola, ama a Porcia, recibe varios auxilios milagrosos de santo Domingo y recupera finalmente su honra y su libertad.
Religioso dominico de Soriano y figura central del ámbito sagrado; protege a Domingo, dirige los exorcismos y recibe las revelaciones milagrosas relacionadas con la imagen de santo Domingo.
Amada de Domingo e hija de Aurelio; su relación secreta desencadena la emboscada nocturna y su fidelidad sostiene el desenlace amoroso.
Padre de Porcia, movido por la defensa del honor familiar; prepara la muerte de Domingo, mata por error al barón y termina reconciliándose con el galán.
Prima de Porcia y personaje decisivo en la intriga secundaria; sus celos la llevan a la vacilación, luego sufre posesión demoníaca y acaba siendo objeto de milagros de liberación y resurrección.
Rival amoroso de Domingo, muerto al comienzo en duelo; su aparición sobrenatural advierte a Domingo del peligro y orienta la acción hacia el desengaño providencial.
Capitán de bandoleros cuya persecución permite a Domingo alcanzar el perdón civil y restaurar su reputación.
Lego o criado del convento, de función cómica; acompaña a Domingo y comenta con humor muchos sucesos, aunque también participa en episodios importantes del convento.
Fraile de tono cómico, compañero de Chocolate; interviene en las escenas conventuales y en los lances derivados de la protección dada a Domingo.
Presencia sobrenatural fundamental de la obra; aunque no actúa siempre de forma visible, su amparo guía, protege, exorciza y obra milagros en favor de sus devotos.
Espacio principal de refugio, culto y milagro; allí se acoge Domingo, aparece la imagen prodigiosa del santo y se desarrollan los exorcismos y revelaciones decisivas.
Lugar del encuentro amoroso frustrado y de la emboscada preparada por Aurelio; en este ámbito se produce la confusión que causa la segunda muerte del barón.
Marco general de la acción civil y amorosa, asociado al gobierno local, al honor de los linajes y a la fama del santuario dominico.
Espacio de aventura y violencia en la segunda jornada; allí Domingo combate a Ricardo y se manifiesta nuevamente la ayuda providencial del santo.
Lugar específico dentro del santuario donde se deposita y traslada la imagen milagrosa de santo Domingo, y donde se concentran las manifestaciones marianas y los prodigios finales.
La trama muestra de forma constante cómo la intervención divina corrige los peligros humanos, salva a Domingo, libera a Gerarda y confirma la santidad del convento de Soriano.
La obra presenta al santo como protector eficaz de sus devotos, origen de prodigios visibles y centro espiritual de la comunidad dominica y de la ciudad.
El conflicto surge por la relación amorosa entre Domingo y Porcia y por la reacción de Aurelio, que interpreta esa relación como amenaza para su honra.
El vínculo entre Domingo y Porcia impulsa muchas acciones de la obra y debe superar rivalidad amorosa, engaños, ausencia, peligro de muerte y oposición paterna.
Tras la muerte del barón y los enfrentamientos posteriores, la acción avanza hacia el perdón legal y moral, culminando en la paz entre personajes y linajes.
La posesión de Gerarda y los exorcismos de fray Vicente introducen una dimensión espiritual en la que el demonio exterioriza culpas, desórdenes y amenazas contra la comunidad cristiana.
La comedia incorpora el relato del origen milagroso del convento y de su imagen, explicando la relevancia histórica y devocional del lugar dentro de la acción.