No muere quien vive en Dios. San Mercurio
Atribución de autoría
Atribución tradicional
Obra atribuida a Antonio de Zamora.
Atribución estilométrica
Los análisis de estilometría permiten asociar esta obra de forma clara con el perfil autorial de Antonio de Zamora.
Resumen automático de la obra
En la Constantinopla de Juliano el Apóstata, la reapertura del templo de Mercurio y la persecución de los cristianos desencadenan el conflicto con el capitán Mercurio y con su esposa Selenisa, ligados en secreto y amenazados por el emperador. Tras ser descubierto y enviado a Cesarea, Mercurio defiende su fe frente a Juliano, Liberino y la represión imperial, muere mártir con el amparo de san Basilio y deja a la ciudad dividida entre el terror político y la esperanza cristiana. Desde su sepulcro, y por mandato divino transmitido por san Miguel, Mercurio resucita para dar muerte a Juliano en Persia; después, Jobiano asciende al trono y restablece una autoridad favorable al cristianismo.
