Bartolo
Protagonista del entremés; recién casado con Teresa, enloquece por leer romances, quiere hacerse soldado y acaba delirando al identificarse con diversos héroes literarios.
Desconocido
Fecha de publicación del resumen: 18 de junio de 2026
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Cita sugerida
Cuéllar, Álvaro. "Resúmenes asistidos por modelos de lenguaje para un vasto corpus de obras literarias del Siglo de Oro". En: El teatro del Siglo de Oro en el horizonte de las humanidades digitales. Peter Lang, 2026 (en prensa).
En un lugar aldeano de ambiente doméstico, Bartolo, recién casado con Teresa, decide marchar a la guerra contra Inglaterra porque la lectura del romancero le ha hecho creerse caballero. Perdido en el monte durante su salida con Bandurrio, Bartolo mezcla la realidad con escenas pastoriles, moriscas y caballerescas, recibe una paliza y es hallado delirando por su familia. De regreso a casa, mientras intentan curar su locura provocada por los romances, los mayores descubren los juegos amorosos de Periquillo y Dorotea y acuerdan casarlos para evitar la deshonra.
La acción comienza en un ambiente doméstico y aldeano, donde Pero Tanto comunica a Mari Crespa que Bartolo, recién casado con Teresa, ha decidido marcharse a la guerra. La causa de esta resolución no procede de una necesidad real, sino de su lectura obsesiva del romancero, que lo ha llevado a querer imitar a los héroes de los romances hasta el punto de perder el juicio. Teresa, su madre y los parientes lamentan que abandone tan pronto a su esposa y su casa, pero Bartolo se presenta con una ridícula panoplia de soldado improvisado y, acompañado por Bandurrio, se despide con palabras grandilocuentes y disparatadas. Su salida se vincula de manera burlesca con la expedición contra Inglaterra y con empresas heroicas tomadas de la literatura, mientras Teresa queda desolada y la familia decide salir en su busca con ayuda del padre de Bartolo, para traerlo de vuelta antes de que el desvarío cause un mal mayor.
Mientras los mayores salen tras Bartolo, el entremés introduce escenas paralelas que prolongan en clave cómica el contagio de los romances y de los juegos amorosos. Perico y Dorotea, niños o muy jóvenes según se infiere del diálogo, fantasean con la guerra, el matrimonio y la vida adulta imitando lo que oyen a su alrededor. Entretanto, Bandurrio cuenta que, en la precipitación del viaje, él y Bartolo se perdieron en el monte camino del embarque. Allí Bartolo continúa transformando cuanto ve en materia de romance: interpreta a unos pastores como personajes novelescos, se mezcla verbalmente con escenas moriscas y caballerescas, y acaba maltratado y caído entre espinos tras un lance confuso y grotesco. Cuando Teresa, su madre y su padre llegan guiados por sus voces, lo hallan tendido en el campo, herido a palos y delirando, pues se cree sucesivamente Valdovinos, hijo del rey de Dacia, alcaide de Baza y otros héroes extraídos de los romances que ha leído.
Reconocido por fin por su familia, Bartolo es levantado del suelo y conducido de vuelta al lugar, aunque sigue recitando y encadenando nombres, episodios y fórmulas de romances sin distinguir la ficción de la realidad. Los suyos atribuyen expresamente su locura al romancero y procuran sujetarlo y acostarlo, con la esperanza de que el sueño le devuelva el seso. En el ámbito doméstico surge entonces un segundo conflicto: se descubre que Periquillo y Dorotea han estado juntos en la azotea en una situación comprometida, de modo que los mayores, para evitar la deshonra, resuelven casarlos de inmediato si ambos consienten. La obra concluye así con una solución festiva y práctica para los jóvenes, mientras Bartolo queda dormido y su recuperación se presenta como probable pero no completamente confirmada en el texto conservado. El cierre con música y baile refuerza el tono burlesco del entremés, centrado en los efectos cómicos y perturbadores de confundir la vida cotidiana con el universo de los romances heroicos y amorosos.
Protagonista del entremés; recién casado con Teresa, enloquece por leer romances, quiere hacerse soldado y acaba delirando al identificarse con diversos héroes literarios.
Esposa de Bartolo; sufre el abandono inmediato tras la boda, participa en la búsqueda de su marido y presencia su regreso enfermo y desvariado.
Compañero y escudero burlesco de Bartolo; lo acompaña en su salida, relata cómo se perdieron y ayuda a sujetarlo y devolverlo a casa.
Madre de Teresa y figura principal del entorno familiar; lamenta la partida de Bartolo, organiza su búsqueda y toma parte en las decisiones finales.
No se identifica con nombre propio en el texto conservado; sale a buscar a su hijo, lo reconoce en el monte y lo devuelve al lugar atribuyendo su locura al romancero.
Hermano o pariente joven del entorno familiar, según se infiere del diálogo; queda en casa, juega con Dorotea y termina comprometido en matrimonio con ella.
Muchacha joven vinculada a la familia; comparte con Periquillo juegos de imitación amorosa y su conducta en la azotea desencadena la segunda solución matrimonial del entremés.
Vecino o allegado que al inicio transmite la noticia de la marcha de Bartolo y participa en el marco cómico de la comunidad.
Espacio doméstico donde se conoce la decisión de Bartolo, se lamenta su partida, se planea la búsqueda y se produce el desenlace con su regreso y la boda de los jóvenes.
Lugar de extravío de Bartolo y Bandurrio, donde el protagonista proyecta sus fantasías caballerescas, recibe la paliza y es encontrado por sus parientes.
Espacio secundario pero decisivo, pues allí Periquillo y Dorotea son descubiertos en una situación comprometida que precipita el acuerdo matrimonial.
Marco general de la acción, presentado como una comunidad rural donde todos conocen la partida de Bartolo y comentan sus consecuencias.
Espacio de destino más imaginado que real, construido por Bartolo a partir de los romances y usado como motor cómico de su salida.
La acción muestra cómo la lectura desordenada del romancero lleva a Bartolo a confundir su vida con la materia heroica y amorosa de la literatura.
La obra ridiculiza la figura del soldado y del caballero mediante armas improvisadas, discursos grandilocuentes y aventuras que terminan en golpes y fracaso.
El conflicto inicial nace de que Bartolo deja a Teresa apenas cuatro días después de casarse, causando dolor, escándalo y desorden familiar.
Los mayores reaccionan tanto ante la marcha de Bartolo como ante la conducta de Periquillo y Dorotea buscando evitar la deshonra mediante soluciones inmediatas.
El entremés contrapone el mundo humilde de la aldea, la casa y el campo con las ficciones caballerescas, moriscas y pastoriles que Bartolo cree vivir.
Los diálogos familiares, los juegos infantiles, las exageraciones verbales y el cierre con música convierten los conflictos en una celebración burlesca de lo cotidiano.