El soldado
Atribución de autoría
Atribución tradicional
Atribución estilometría
No analizada No concluyente
Resumen automático de la obra
En un espacio escénico apenas definido, propio del entremés y dominado por la presencia alegórica del Mundo, un hombre que no acierta a reconocerse es sometido a un juego de identidades falsas. Las figurillas y el Mundo le atribuyen oficios y rango militar, de modo que la supuesta figura del soldado queda reducida a una caricatura cómica mediante preguntas sobre Flandes, Holanda y la vida de campaña. Al final se descubre que el personaje es Juan Rana, y tras burlarse de las mujeres debe apaciguarlas con una disculpa, en un cierre festivo centrado en el engaño de las apariencias y la inestabilidad de la identidad.
