El retrato de Juan Rana
Atribución de autoría
Atribución tradicional
Atribución estilometría
No analizada No concluyente
Resumen automático de la obra
En un ámbito aldeano no precisado y con la Corte de Madrid como destino deseado, Casilda intenta impedir que su marido Juan Rana abandone el pueblo convencido de su falsa discreción. Mientras se prepara el viaje, varios vecinos lo entretienen con encargos absurdos y con la petición de que permita hacer su retrato para consolar al lugar por su ausencia. La sesión de pintura desemboca en un engaño burlesco: Juan Rana toma el retrato por un ser vivo, se compadece de él y renuncia de hecho a marcharse, entre canto y comicidad final.
