Beatriz
Protagonista de la comedia; ama a don Juan, sufre un engaño que la lleva a casa de don Diego, huye de Madrid a Sevilla disfrazada de criada y queda en el centro del conflicto de honor desencadenado por su voz.
Pedro Calderón de la Barca
Fecha de publicación del resumen: 18 de junio de 2026
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Cita sugerida
Cuéllar, Álvaro. "Resúmenes asistidos por modelos de lenguaje para un vasto corpus de obras literarias del Siglo de Oro". En: El teatro del Siglo de Oro en el horizonte de las humanidades digitales. Peter Lang, 2026 (en prensa).
En Madrid, en un marco cortesano ligado a la fiesta real de Atocha, los celos entre Beatriz, don Juan, don Pedro y don Diego desencadenan un grave enredo de honor cuando Beatriz es llevada por engaño a casa de don Diego y su voz la delata ante su hermano. Tras una noche de acusaciones, escondites y espadas, Beatriz huye creyendo muerto a don Juan y viaja disfrazada a Sevilla, mientras don Pedro la persigue para restaurar su honra y don Juan lo acompaña con la intención contraria de protegerla. En Sevilla, dentro de la casa de don Luis y don Diego, nuevos ocultamientos y reconocimientos conducen al descubrimiento final de la verdad, a la salvación del honor de Beatriz y a una reconciliación que culmina con alianzas matrimoniales.
La acción comienza en Madrid, en un día festivo en que los reyes salen públicamente hacia Atocha. Beatriz, enamorada de don Juan de Silva, recibe invitación de doña Elvira para asistir a la celebración desde un balcón, pero antes quiere contar con la licencia de su hermano don Pedro. Don Juan entra en casa de Beatriz y, movido por los celos, se queja de la continua presencia de don Diego de Lara en su calle. Beatriz intenta tranquilizarlo y afirmar su fidelidad, pero la llegada de don Pedro obliga a esconder a don Juan. Entonces se descubre el núcleo del conflicto: don Pedro confiesa a su hermana que ama a una dama ilustre cuyo competidor es precisamente don Juan; el nombre de la dama no se dice de forma expresa en ese momento, pero el pasaje deja claro que se trata de la misma Beatriz. Herida por las palabras ambiguas de don Juan, que reconoce haber amado antes a otra mujer, Beatriz, por despecho, acepta salir con doña Elvira. Paralelamente, se organiza en casa de don Diego la visita de unas damas a los balcones para ver el paso real, con ayuda de su hermana Leonor. Sin saberlo, Beatriz es llevada precisamente a esa casa, donde, forzada por las circunstancias y para disimular, llega a cantar. Don Pedro, que se halla en casa de Leonor, oye la voz de su hermana desde el aposento de don Diego y cree confirmada la deshonra: supone que Beatriz mantiene trato amoroso con su rival. Desde ese momento decide buscar una solución extrema, ya sea casarla con don Diego o matarla para restaurar el honor familiar.
Después del regreso de Beatriz a su casa, don Juan, escondido allí para hablar con ella, escucha cómo don Pedro la acusa de haber estado en casa de don Diego y de haber cantado en su cuarto. Beatriz intenta justificarse, alegando engaño y ausencia de culpa, pero don Juan, también herido en sus celos, interpreta los hechos como prueba de traición. Cuando don Pedro vuelve a exigir una respuesta, Beatriz, desesperada, intenta arrojarse por un balcón; don Juan la detiene y se desencadena un enfrentamiento armado en el que intervienen don Pedro, don Diego y el propio don Juan. En la confusión nocturna, don Diego queda herido, mientras don Pedro cree que ha dado muerte al hombre que estaba con su hermana; por su parte, Beatriz, aterrada y sin comprender enteramente lo ocurrido, sale de su casa y, tras saber por un vecino que en ella ha habido una muerte y que la justicia la ocupa, concluye erróneamente que don Juan ha muerto defendiéndola y que su hermano ha quedado comprometido por el duelo. Para evitar mayor escándalo, no vuelve a su casa, vende algunas joyas, se disfraza humildemente y huye de Madrid en un coche que viaja a Sevilla. Don Juan y don Pedro, entre tanto, se ocultan un tiempo a causa de las heridas y de las consecuencias del lance, y más tarde marchan juntos a Sevilla. La alianza entre ambos es paradójica: don Pedro busca a su hermana para vengar el honor, mientras don Juan, aunque celoso y agraviado, pretende hallarla para protegerla y, si puede, esclarecer la verdad.
En Sevilla, Beatriz, ya bajo el nombre de Lucía, pide amparo a Otavio, amigo de su difunto padre. Otavio, para ocultarla con mayor seguridad, la introduce como criada en casa de don Luis de Lara, donde viven don Diego y Leonor. La protagonista queda así, sin quererlo, dentro de la misma casa del hombre a cuya protección se la asocia y del que su hermano sospecha. Allí Leonor reconoce en Sevilla la presencia de don Juan y lo hace entrar secretamente, mientras Beatriz y don Juan vuelven a encontrarse dentro de la casa de don Diego, de modo que ambos se acusan recíprocamente de infidelidad al verse en aposentos ajenos. La situación se complica cuando don Pedro, guiado por indicios y sobre todo por la voz de Beatriz, va estrechando el cerco. Otavio procura ganar tiempo y finalmente avisa a Beatriz y a don Diego del peligro, proponiendo como salida más honrosa el matrimonio entre ambos; sin embargo, se aclara entonces que don Diego no era el amante elegido por Beatriz, sino solo el competidor celoso, y que ella había interpretado mal los sucesos de Madrid. En el desenlace, al descubrirse en casa de don Luis una nueva pelea, Leonor hace pasar a Lucía como la causa del conflicto para proteger a Beatriz, pero la verdad acaba aflorando: don Pedro declara que Lucía es su hermana, y don Juan afirma que es su esposa, fingimiento o declaración extrema que sirve para asegurar su honra. A partir de ahí se produce la reconciliación general: don Pedro, ya satisfecho en la restauración del honor de Beatriz, depone su venganza; don Diego reconoce a don Juan como el hombre con quien riñó en Madrid; y se acuerda el matrimonio de don Pedro con Leonor, que convierte a un enemigo en aliado. La obra se cierra así con la resolución de los enredos amorosos y de honor, y con la confirmación de que la voz de Beatriz, causa de su desgracia al delatarla, ha sido el hilo conductor del conflicto.
Protagonista de la comedia; ama a don Juan, sufre un engaño que la lleva a casa de don Diego, huye de Madrid a Sevilla disfrazada de criada y queda en el centro del conflicto de honor desencadenado por su voz.
Galán principal y verdadero amado de Beatriz; sus celos provocan malentendidos, pero finalmente la defiende, la busca en Sevilla y actúa como protector de su honra.
Hermano de Beatriz; enamorado de Leonor, interpreta como deshonra la presencia de su hermana en casa de don Diego y la persigue entre la obligación familiar y la violencia del código del honor.
Caballero que pretende a Beatriz y rival amoroso de don Juan; su casa es el lugar del gran equívoco inicial y en Sevilla queda implicado en la búsqueda y protección de Beatriz.
Hermana de don Diego e hija de don Luis; amada por don Pedro, participa sin saberlo en varios enredos de ocultación y termina siendo pieza clave para la concordia final.
Amigo del padre difunto de Beatriz y mediador prudente en Sevilla; ofrece amparo a la protagonista, la introduce encubierta en otra casa y trata de evitar un desenlace sangriento.
Padre de don Diego y Leonor, enviado a Sevilla con un cargo real; su casa se convierte en el principal espacio del desenlace y de la resolución de los conflictos.
Criada de Leonor, observadora de los sucesos domésticos y confidente habitual en la trama sevillana.
Criada de Beatriz en Madrid; interviene en los lances de mensajes, entradas secretas y ocultamientos que desencadenan el conflicto.
Espacio del equívoco decisivo de la primera jornada, donde Beatriz es llevada por engaño, canta ante los presentes y queda comprometida a los ojos de don Pedro y don Juan.
Lugar donde se manifiestan el amor entre Beatriz y don Juan, los celos iniciales, los escondites del galán y la violenta confrontación nocturna que precipita la huida de la protagonista.
Principal espacio de la segunda y tercera jornadas; allí Beatriz entra como criada bajo nombre fingido, se producen los reconocimientos parciales y se encamina la resolución final.
Marco urbano del segundo gran movimiento de la acción, ciudad de refugio, búsqueda y persecución donde convergen todos los personajes principales tras los sucesos de Madrid.
Marco inicial cortesano de la obra, asociado a la vida urbana, las visitas, los balcones y la fiesta pública que pone en marcha los primeros enredos amorosos.
Espacio festivo y público que motiva la salida de Beatriz y sirve de contexto social para el engaño que la conduce a casa de don Diego.
Espacios de ocultación muy operativos en la comedia, donde se esconden los personajes, oyen voces ajenas, interpretan mal las situaciones y se multiplican los equívocos.
La acción se organiza alrededor del temor a la pérdida del honor de Beatriz y de la obligación de don Pedro de repararlo, incluso mediante matrimonio forzado o violencia.
Los celos de don Juan, de don Pedro y en menor medida de Beatriz y Leonor provocan errores de juicio, acusaciones precipitadas y decisiones extremas.
La obra desarrolla continuos malentendidos, entradas secretas, personajes escondidos y cambios de nombre, especialmente cuando Beatriz se convierte en Lucía en Sevilla.
La voz de Beatriz, sobre todo al cantar, revela su presencia allí donde quería permanecer oculta y funciona como signo involuntario que desencadena sospechas y persecuciones.
Los personajes tratan de conciliar sus afectos personales con las exigencias del linaje, la obediencia familiar y las apariencias públicas.
Tras la crisis de Madrid, la trama gira en torno a quién puede dar refugio legítimo a Beatriz y bajo qué condiciones puede garantizarse su seguridad sin aumentar el escándalo.
El desenlace transforma rivalidades y agravios en acuerdos familiares y matrimoniales que restituyen el orden social y sentimental.