Cuantas veo tantas quiero
Atribución de autoría
Atribución tradicional
Obra atribuida a la colaboración de Sebastián de Villaviciosa y Francisco de Avellaneda, o a Francisco de Avellaneda.
Atribución estilométrica
Los análisis apuntan a una participación probable de Sebastián de Villaviciosa, con afinidades en la tercera jornada. No permiten confirmar la intervención de Francisco de Avellaneda.
Resumen automático de la obra
En el Madrid cortesano de la obra, doña Elena disfraza a su criada y se hace pasar por sirvienta para probar a don Pedro, famoso por enamorar a cuantas mujeres ve sin ser fiel a ninguna. Entre casas principales y paseos del Prado, las damas multiplican disfraces, nombres fingidos y encuentros nocturnos para confundir al galán, mientras don Juan y don Carlos presionan por un matrimonio concertado y vigilan el honor familiar. El desenlace aclara que la criada amada por don Pedro era la propia doña Elena, de modo que la burla corrige su mudanza amorosa, se restablece el honor y se encaminan las uniones finales.
