Jacobo de Mola
Gran maestre de los templarios y figura de máxima autoridad en la obra; representa la disciplina de la orden, castiga a Germano y Albante y acaba siendo víctima del proceso que destruye al Temple.
Juan Pérez de Montalbán
Summary publication date: June 18, 2026
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Cuéllar, Álvaro. "Resúmenes asistidos por modelos de lenguaje para un vasto corpus de obras literarias del Siglo de Oro". En: El teatro del Siglo de Oro en el horizonte de las humanidades digitales. Peter Lang, 2026 (en prensa).
En los montes de Tierra Santa, entre caminos de peregrinación amenazados por bandoleros, Flora ama al templario Germano, Albante persigue a Flora y usa a Casandra para provocarle celos, mientras la guerra entre bandidos y templarios enmarca la intriga amorosa. Años después, en Rodas y otros espacios de campaña, Germano y Albante alcanzan victorias militares, pero el gran maestre Jacobo de Mola los sorprende con Flora y Casandra disfrazadas de hombres y los castiga públicamente por quebrantar la disciplina de la orden. En Francia, durante el proceso contra el Temple, los dos capitanes contribuyen a la delación de la orden, el Papa decreta su ruina y Jacobo muere defendiendo su inocencia, quedando la obra centrada en la mezcla de pasión, venganza, poder y caída histórica de los templarios.
La acción comienza en los montes próximos a Jerusalén, en un territorio peligroso para los peregrinos cristianos. Albante, capitán de bandoleros, ha capturado a una peregrina llamada Casandra y decide conservarla a su lado para dar celos a Flora, una aldeana de la que está enamorado. Flora, por su parte, ama a Germano, capitán de los templarios que protegen aquellos caminos, aunque él se muestra frío y disciplinado. En medio de equívocos amorosos, Albante intenta forzar la atención de Flora utilizando a Casandra, mientras Flora finge interesarse por Albante para despertar los celos de Germano. Gilote, aldeano cobarde y pretendiente desdeñado de Flora, sirve de contrapunto cómico y se ve envuelto en los movimientos de unos y otros. Cuando los templarios combaten con la gente de Albante, este logra huir, pero la victoria deja a Flora y Casandra más cerca de los templarios. Flora explica entonces a Casandra el origen y misión de la Orden del Temple: la defensa de los peregrinos en Tierra Santa y la guerra contra los enemigos de la fe. Poco después llega el gran maestre Jacobo de Mola, recibe nuevas del crecimiento y prestigio de la orden y anuncia que Albante, arrepentido, ha pedido ingresar en ella, mientras se preparan nuevas empresas militares.
En la segunda jornada la acción se traslada principalmente a Rodas y a dependencias templarias. Se confirma que han pasado varios años y que Flora y Casandra siguen vinculadas sentimentalmente a Germano y Albante. Jacobo recibe cartas de apoyo, escucha noticias de guerra y se apresta a nuevas campañas contra los turcos. Germano y Albante regresan victoriosos de sus expediciones y refieren sus hazañas militares, con las que aumentan la fama de la orden. Sin embargo, mientras los templarios combaten y Jerusalén vuelve a caer en poder enemigo, aflora el conflicto moral decisivo: Flora y Casandra, disfrazadas de hombres, acompañan a sus amantes y acaban alojándose con ellos en casa de Gilote. Jacobo, advertido por sospechas previas y guiado por un severo ideal de disciplina religiosa, sorprende a Germano y Albante en trato amoroso con las dos mujeres. Indignado, interpreta que esa falta privada agrava la desgracia colectiva de la Cristiandad y ordena un castigo ejemplar: manda prender a Flora y Casandra, despoja a Germano y Albante de sus mantos y honras templarias y los hace llevar presos a pie. Humillados por una pena que consideran desmedida, los dos capitanes juran vengarse y deciden denunciar a toda la orden por delitos mucho mayores, reales o supuestos, ante las máximas autoridades eclesiásticas y políticas.
La tercera jornada se sitúa en Francia, ya en el marco del proceso contra los templarios. Germano y Albante, ayudados por Rodulfo y por las propias Flora y Casandra, que han logrado escapar y servir disfrazadas en torno al secretario del Papa, siguen de cerca la causa y alimentan las acusaciones contra la orden. El texto presenta un clima de delación, espionaje y maniobra política en el que se acumulan cargos gravísimos de herejía, superstición, inmoralidad y ambición contra los templarios. Jacobo de Mola comparece ante el Papa y el rey e intenta defender al menos a los inocentes, pidiendo que no se condene en masa a toda la religión sin distinguir culpables de inculpados; pero el pontífice sostiene la necesidad de extirpar el mal de raíz y ordena la prisión y muerte de todos los templarios. Finalmente se muestra la ejecución general de la orden y la muerte del propio Jacobo, que expira proclamando su inocencia y la de su religión. Tras la destrucción del Temple, Flora y Casandra obtienen amparo y recursos para tomar estado religioso o casarse, Gilote recibe una renta, y la obra concluye subrayando con cautela que sobre la historia de los templarios existen versiones diversas, de modo que el cierre dramático combina tragedia histórica, venganza personal y duda sobre la verdad completa de los hechos narrados.
Gran maestre de los templarios y figura de máxima autoridad en la obra; representa la disciplina de la orden, castiga a Germano y Albante y acaba siendo víctima del proceso que destruye al Temple.
Capitán templario amado por Flora; es valeroso en la guerra, severo en apariencia en el amor y, tras ser castigado por su relación con Flora, participa en la delación contra la orden.
Primero capitán de bandoleros que asola los caminos de peregrinos y después vinculado a los templarios; ama a Flora, protege a Casandra y, tras su humillación, se une a Germano en la venganza contra el Temple.
Aldeana enamorada de Germano; sus celos, fingimientos y perseverancia amorosa impulsan buena parte de la intriga, y más tarde ayuda a liberar y apoyar a los dos capitanes.
Peregrina capturada por Albante y después ligada amorosamente a él; acompaña a Flora, sufre los conflictos entre amor y peligro, y participa en las maniobras posteriores al castigo.
Aldeano cobarde y pretendiente frustrado de Flora; cumple la función cómica, observa y comenta los sucesos, y su testimonio contribuye a desencadenar sospechas y castigos.
Personaje de apoyo relevante en la tercera jornada; aliado de Germano y Albante, interviene en la articulación de la denuncia y en su relación con el entorno del proceso.
Autoridad pontificia ante la que se sustancia el proceso final; en el texto aparece como juez decisivo que ordena la supresión y ejecución de los templarios.
Espacio inicial de la obra, áspero y peligroso, donde actúan bandoleros y templarios, transitan peregrinos y se desarrollan los primeros conflictos amorosos y bélicos.
Marco fundamental de la acción histórica y militar; justifican la existencia de la orden templaria y el enfrentamiento con Albante y sus hombres.
Espacio de refugio, encuentros amorosos y equívocos, donde se alojan personajes disfrazados y donde Jacobo descubre la falta de Germano y Albante.
Ciudad y enclave militar de la segunda jornada, amenazada por los turcos, desde donde se organizan campañas y se reciben noticias decisivas para la Cristiandad.
Lugar de referencia constante por su valor sagrado e histórico; su conquista, pérdida y defensa dan sentido a la misión templaria y al tono grave de la obra.
Espacio principal de la tercera jornada, donde se tramita el proceso contra el Temple y se consuma la caída de la orden.
Lugar de castigo y humillación desde el que se prepara la fuga y la posterior venganza contra la orden; el pasaje disponible no permite precisarlo con total seguridad más allá de su función carcelaria.
La obra conduce desde la exaltación del origen y función de los templarios hasta su proceso, condena y destrucción final bajo acusaciones de gran gravedad.
Los vínculos entre Flora, Germano, Albante y Casandra generan fingimientos, rivalidades y ofensas personales que terminan influyendo en acontecimientos de alcance histórico.
El conflicto entre la exigencia moral de la orden y las relaciones amorosas de sus miembros desencadena el castigo de Jacobo y la ruptura interna del grupo.
La acción se sitúa en el contexto de las campañas contra musulmanes y de la protección de peregrinos, con continuas referencias a Jerusalén, Rodas y la lucha militar por la fe.
La obra presenta la tensión entre la necesidad de gobernar y castigar, por un lado, y la posibilidad de decisiones desmedidas o colectivamente injustas, por otro.
Los disfraces de Flora y Casandra, así como los engaños amorosos y las identidades encubiertas, resultan decisivos en el desarrollo de la intriga.
El final subraya que sobre los templarios existen opiniones diversas, de modo que la obra dramatiza una versión de los hechos sin presentarla como certeza absoluta.