José
Esposo de María y padre putativo de Jesús; protege al Niño, recibe en sueños el aviso del ángel, conduce la huida a Egipto y relata después el destierro y el regreso.
Desconocido
Summary publication date: June 18, 2026
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Cuéllar, Álvaro. "Resúmenes asistidos por modelos de lenguaje para un vasto corpus de obras literarias del Siglo de Oro". En: El teatro del Siglo de Oro en el horizonte de las humanidades digitales. Peter Lang, 2026 (en prensa).
En Judea, probablemente entre Jerusalén, Belén y el camino hacia Egipto, Herodes teme al niño anunciado como rey y decide perseguirlo para conservar su poder. José y María cuidan a Jesús, lo presentan en el templo de Jerusalén, donde Simeón reconoce en él al salvador y anuncia tanto su gloria como el dolor futuro de su madre. Tras la orden de matar a los niños de Belén, la Sagrada Familia huye desterrada a Egipto y, muerto Herodes, regresa por mandato divino en un desenlace de protección providencial y esperanza.
La acción se abre en la corte de Herodes, donde el rey recibe noticias que refuerzan primero su poder militar y, poco después, despiertan su temor político y religioso. Un personaje de su entorno le recuerda las profecías según las cuales ha nacido de una virgen el futuro rey de Israel y añade como prueba la reciente llegada a Jerusalén de tres reyes guiados por una estrella para adorar al niño. Herodes, alarmado ante la posibilidad de perder el trono, decide fingir obediencia y ordena que, cuando hallen al recién nacido, le den noticia de su paradero para poder destruirlo. Paralelamente, el demonio expresa su rabia por la Encarnación y por el designio divino que eleva al hombre, de modo que la hostilidad de Herodes queda enmarcada como parte de una lucha más amplia entre el poder tiránico y el plan de salvación. Frente a esa violencia, la obra presenta a José y María contemplando al Niño Jesús: ambos recuerdan con dolor la circuncisión y el sufrimiento futuro del niño, aunque también reconocen el sentido redentor de cuanto padece.
En un segundo momento, la acción se traslada al ámbito humilde y sagrado en que el Niño es mostrado y adorado. Un grupo de pastores llega con tono cómico y devoto para ver al recién nacido, al que ofrecen dones pobres pero sinceros, y reconocen, aunque de forma ingenua, la grandeza de Dios hecho hombre. Después, José y María llevan al niño al templo de Jerusalén para cumplir la ley. Allí Simeón, que aguardaba desde antiguo el cumplimiento de la promesa divina, recibe a Jesús en sus brazos, lo reconoce como salvación y luz para los pueblos y pronuncia palabras de bendición y de despedida de la vida. Al mismo tiempo, anuncia que el niño será causa de caída y elevación en Israel y advierte a María del dolor que atravesará su alma, anticipando la Pasión. Este episodio reúne la dimensión doméstica de la Sagrada Familia, la piedad popular de los pastores y la confirmación profética del destino de Jesús dentro del marco del templo.
La parte final vuelve a la corte de Herodes, cuya furia crece al no conseguir localizar al niño ni a los reyes que lo buscaban. Aconsejado de nuevo por una figura demoníaca, manda degollar a todos los niños de Belén y su comarca menores de dos años para asegurar su dominio, y la obra representa el horror de la matanza desde la perspectiva de los pastores y de las víctimas indirectas. Mientras tanto, un ángel se aparece a José en sueños y le ordena partir sin demora a Egipto con María y el Niño para librarse del peligro; José comunica a María la necesidad del destierro, y ambos emprenden con obediencia y dolor el camino del exilio. Más adelante, José refiere que permanecieron siete años en Egipto, sostenidos por el trabajo, la ayuda divina y la convivencia amorosa de la familia, hasta que, muerto Herodes, un aviso celestial les permitió regresar sin temor. El auto concluye con la vuelta desde Egipto, el reencuentro con los pastores y la reafirmación de la humildad, el sufrimiento y la providencia como ejes de una historia en la que el Mesías salva al mundo desde la pobreza y la persecución.
Esposo de María y padre putativo de Jesús; protege al Niño, recibe en sueños el aviso del ángel, conduce la huida a Egipto y relata después el destierro y el regreso.
Madre de Jesús, figura central de ternura y dolor; acompaña al Niño en su presentación en el templo, acepta el destierro y recibe la profecía de Simeón sobre sus futuros sufrimientos.
Centro de la acción dramática; es adorado como Dios y rey, presentado en el templo, perseguido por Herodes y salvado mediante la huida a Egipto.
Rey de Judea presentado como tirano temeroso; al saber del nacimiento del nuevo rey ordena su búsqueda y después la matanza de los inocentes.
Anciano justo del templo de Jerusalén que reconoce al Niño como salvación prometida, lo toma en brazos y profetiza su misión y el dolor de María.
Figura demoníaca que manifiesta odio contra la Encarnación, alienta la violencia de Herodes y aparece como fuerza espiritual enemiga del designio divino.
Mensajero celestial que avisa a José del peligro inminente y le manda huir a Egipto, garantizando así la conservación del Niño.
Personajes rústicos que combinan comicidad y devoción; adoran al Niño, acompañan a la Sagrada Familia y testimonian el dolor provocado por la matanza de los inocentes.
Lugar del nacimiento y del primer entorno del Niño; allí acuden los pastores y desde su comarca se desencadena la persecución ordenada por Herodes.
Espacio político donde se formulan el temor, el engaño y las decisiones tiránicas que ponen en marcha el conflicto principal de la obra.
Lugar de la presentación de Jesús y de la purificación de María; allí Simeón reconoce públicamente la identidad salvadora del Niño.
Espacio de destierro y refugio para la Sagrada Familia, donde transcurre un periodo prolongado de exilio antes del regreso tras la muerte de Herodes.
Marco del viaje y de la huida, asociado a la fatiga, la pobreza y la vulnerabilidad de la Sagrada Familia.
Espacio popular y humilde desde el que los pastores contemplan, celebran y comentan tanto el nacimiento como las consecuencias de la violencia de Herodes.
Espacio alegórico descrito extensamente por el demonio para subrayar la dimensión espiritual de la oposición a Cristo.
La trama se organiza en torno al miedo de Herodes ante el nacimiento de un nuevo rey y a la violencia extrema con que intenta impedir el cumplimiento de la profecía.
Frente al peligro humano y demoníaco, la obra muestra que Dios guía los acontecimientos mediante profecías, avisos angélicos y el retorno seguro tras la muerte de Herodes.
Jesús aparece como Dios verdadero en forma de niño pobre, adorado en un ámbito humilde y sometido desde su infancia al sufrimiento y a la ley humana.
Desde la circuncisión hasta la profecía de Simeón, la obra insiste en que el padecimiento del Niño y el dolor de María forman parte del plan de salvación.
La huida a Egipto presenta a la Sagrada Familia como exiliada, obligada a abandonar su tierra y a atravesar caminos difíciles en condición de pobreza.
Los pastores ofrecen una respuesta humilde, cómica y sincera al misterio divino, y sus dones pobres se valoran por la voluntad con que son entregados.
La presentación en el templo y las referencias a los profetas integran la vida de Jesús en una continuidad sagrada entre promesa antigua y realización presente.