Culpa
Personificación del pecado heredado de Adán que conduce a los humanos al encierro.
Desconocido
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Cuéllar, Álvaro. "Resúmenes asistidos por modelos de lenguaje para un vasto corpus de obras literarias del Siglo de Oro". En: El teatro del Siglo de Oro en el horizonte de las humanidades digitales. Peter Lang, 2026 (en prensa).
Romeros, pastores y profetas recorren un camino sin retorno hasta la prisión de Culpa y Cautividad, imagen del sometimiento de la humanidad por el pecado de Adán. Los padres de los jóvenes llegan en su busca y corren la misma suerte. La promesa del nacimiento de un libertador mantiene la esperanza de los cautivos. Libertad anuncia el nacimiento de Cristo y abre la cárcel. Culpa y Cautividad quedan sometidas y los liberados se encaminan a Belén para adorar al Salvador.
Dos romeros llegan a una montaña despoblada siguiendo un camino que parecía seguro. Allí encuentran a Culpa y Cautividad, que les anuncian la prisión común a los descendientes de Adán hasta que llegue su rescate. Sus peregrinaciones y oraciones no bastan para evitarla. Después aparecen un villano bobo y una pastora, también perdidos; entre bromas sobre el hambre, el muchacho se resiste a entrar en una cueva donde no le darán comida.
Dos profetas siguen la misma ruta sin poder retroceder. Reconocen las consecuencias de la caída de Adán y uno recuerda la promesa de una mujer de cuyo linaje nacerá el libertador, pero tampoco ellos eluden el encierro. Llegan luego los padres del bobo y de la pastora, discutiendo por la desaparición de sus hijos. La búsqueda familiar los conduce a la misma prisión, pues Culpa insiste en que nadie saldrá hasta el nacimiento de Dios de una virgen.
Libertad irrumpe anunciando que Dios ha nacido en un portal. Ordena a Culpa y Cautividad abrir la prisión porque ya está presente el precio del rescate, y explica que la Pasión completará el remedio del pecado. Los cautivos salen y dan gracias, mientras el bobo continúa con sus observaciones materiales. Finalmente quedan atadas las manos de los antiguos dominadores y la compañía se dispone a ir a Belén y adorar al Verbo encarnado con un canto común.
Personificación del pecado heredado de Adán que conduce a los humanos al encierro.
Carcelero que reclama poder sobre todos los descendientes de Adán.
Anuncia el nacimiento de Dios hecho hombre y ordena liberar a los presos.
Peregrinos que descubren que sus propios esfuerzos no evitan el cautiverio.
Jóvenes perdidos que introducen disputas y humor rústico en la representación del pecado.
Reconocen la caída y recuerdan la promesa de la redención futura.
Padres de los jóvenes que buscan a sus hijos y terminan presos con ellos.
Itinerario alegórico que conduce a los personajes a una soledad de la que no pueden retroceder.
Lugar de reclusión común de la humanidad.
Destino anunciado al final para adorar al Dios recién nacido; la adoración no se desarrolla allí en una nueva escena.
Peregrinos, profetas y rústicos comparten el cautiverio derivado de la caída.
El nacimiento de Cristo pone fin al dominio de los carceleros y anuncia el remedio de la Pasión.
La derrota de Culpa no elimina la advertencia sobre la responsabilidad de quien vuelve a pecar.
El hambre y las disputas familiares acompañan la explicación de la historia de la salvación.