
Publication date: August 22, 2026
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Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de El muerto vivo y lealtad en la traición. BITESO, 2026. URL: https://etso.es/biteso/el-muerto-vivo-y-lealtad-en-la-traicion.
Cubierta
Yy-237
Mss 16595
Páginas en blanco.
31 3 a 46 S. S. Autógrafa. El muerto vivo y lealtad en la traicion = Comedia en 3 jornadas, de D. Juan de Paredes_ Leg. 3. Caja 143
M 27
El muerto viuo
+ Jesús. Maria
el muerto. vibo. Ylealtad.
en latraicion.
Personas.
EnRique.
Isabella. Reyna.
Carlos.
Aurora. su prima.
Feduardo Vieso entrecano.
Fisberto.
el Rey, Vieso.
Arnesto, criado de enRiq^e
el Duque, astolfo.
acompañamiento, de
Perinola, gracioso.
hombres, y demugeres.
sale, feduardo, de denoche, con una hacha, Mui rrica.
Ojos, que del afan, lapesadumbre
por alibio, o' costumbre
los fatigados miembros, rinde al sueño;
Y vumiando los mortales sabeleños,
Ojos, que en ocio blando, los sentidos,
al Reposo Comun, yacen Rendidos,
Antes, que del aurora los postreros
con roxos esperezos
al Ymperio diafano del dia
lerepitan del sol, la monarquia,
32
mi cuidado encender la antorcha piensa / en [tachado: ab] y [tachado: de] la campana dispierta
Antes pues, que de Rayos, y colores,
dore cumbres, bañas, y esmalte, flores.
De sombras vestido, y de lealtad guiado,
al lugar dedicado
para el divino culto, templo donde
el sol [tachado: en sombras] se esconde,
Mortal albergue, por comun estrago,
y adonde solo, vive, Ades ensaño.
a qui pues, bengo, a dar la Vida, a un vivo,
cuyo efeto apercibo
antes que vuelva, en si, del parasismo,
y sea el omicida, de simismo
con que con segurre, de aquesta suerte
sakarle de los brazos, de la muerte.
Con esta llabe, franqueare la puerta,
pues mi dicha concerta
que este todo, el conbento, despexado,
y cuando algun rumor, fuesse sentido,
de ningun, cadaver examinado,
pues saven, como Carlos me amandado,
que acuda aber, como el pincel baliente
pule el Jasipe Eminente,
labra el bronze que al nicho, se apercibe,
donde mi Rey entre las sombras, vive
cadaver, animado,
y en palidas cenizas, fuego elado
O falto el Rey, y para el fin que espero
mande, que el Jornalero
asista al trabajo, noche y dia,
que a mi bien, suspendio la industria mia
por dar la Vida, a quien la gloria santa
por muerto llora, y sus exequias canta
Vase
Abrese todo el vestuario. Y vease en forma de panteon a la un lado. dos de Reyes ungaros, y a la otra, otros dos el uno de quien
M 27 + El muerto vivo
Un ataud en el Suelo, y como que ay obra, vuelve a salir feduardo con el acha encendida
al abrir feduardo el ataud, y abiertole y bease dentro al Rey armado, con corona y cetro, y su manto.
Ya en la bobeda estoy, que orror parece
que el pavor me entorpece
una montaña, en cada planta
el cabello, se heriza, y se lebanta
el pecho, sosegar apenas puedo,
y miedo, parece pero no es miedo
vence al Valor, pavoroso indizio
si lo que se benefies:
Vosotros monarcas, cuyas Vidas
el marmol sella, en bronze repetidas:
permitid esta bez, nobles piedades,
vincular a mi accion, eternidades.
Este es el Rey, y del afecto mio
la execucion en bio
y a de la confeccion, la fuerca Creo,
que el tiempo, mide, y gual, a mi deseo
ya es ora, de que vuelva, ya esta abierto
vuelva a la Vida, aquel que Vive muerto.
O Sombra, viva, o ymajen de la muerte
en quien, lo humano, advierte
lo fraxil, de su ser, mortal estrago,
donde, el destino, executa, el amago:
vive feliz, y venerando husano
bebe, el castigo, en sangrienta mano.
ya el coracon, con el dolor, se queja
ya se extremece, y deja
la accion a cada, miembro, suspendido
y al pecho, a que, señal, con el sonido
que el parasismo corre el mortal velo,
ya ha vuelto en sí. Señor.
Incorpórase el Rey en el ataúd.
Baja a un lado del ataúd, ayudando Feduardo, y siéntase en él, sosteniéndolo Feduardo.
Bástame, Cielos.
¿Adónde estoy, en qué lugar, adónde
el destino me esconde
en ruina? Yo, la causa no apercibo,
como en lugar de un muerto, siento vivo,
y de negro la parca el golpe incierto
como conozco, siento, si estoy muerto.
Amigo Feduardo, fiel testigo,
de mi congoja, amigo.
Da treguas al dolor debidas, atento
di, de mi confusión, de mi tormento,
la ocasión que me admira, y me suspende,
y lo que el alma duda, y quiero entiende.
Señor, viva a tu Reyno, ya oíste
la voz de la parca, ya rendiste
el aliento vital, a su cuchilla,
y es para horror asombro, y maravilla
de un tirano, (de algunos ayudado)
vives por mi lealtad reservado,
Don Carlos tu sobrino, que ambicioso
osado ver celoso
que a Isabela su tía, y su señora
del Reyno, que la aclama por señora
casas con Enrique, a su despecho
teniendo a tu corona igual derecho.
que como testamento, de lo debo
hermanos tuyos, en feliz trofeo
nacieron juntos a la luz, del día!
en cuyo nacimiento, pretendió
cada uno, de parto tan fecundo
aber sido el primero, y ser segundo.
sucesión que los dos solicitaron
y que Carlos, y Enrique, continuaron
como hijos suyos, cuyo vano intento
cesará, efetuado el casamiento
de Isabela, y Enrique, cuya espada
hoy mira el sol en púrpura bañada.
Y como Carlos vio que estaba ausente
Enrique su pariente
de una víbora hiel, en su pecho se alimenta
darte en tu enfermedad, veneno intenta
de mí fía su error, yo le aseguro
porque tu vida, su quietud procuro
conociendo que de este intento vano
no faltará, aun a un tirano
bárbaro ejecutor, villano modo
que el valimiento lo consigue todo
y a la privanza nada se resiste
que no hay piedad, donde ambición asiste
Yo mismo ejecutarlo solicito
su deseo acredito,
busco una confección, que su accidente
con límite suspenda solamente
diola, obró, su muerte fue creída
y hoy que el Reyno te pierde, cobras vida.
¡Oh ejemplo de lealtad, en quien la fama
eternidad aclama,
del sonoro metal suene tu nombre
tanto que al clima más remoto asombre
divino amago, en la piedad subiste
a Dios en darme vida pareciste.
Mas de nuevo me admira un imposible,
bálsamo, incorruptible,
Nota al margen: Espejo con cuidado: que no aumente hachas Mejorado
Por Mg. no abria de desentrañarme
y abriendome, forcoso era el matarme,
que a quien vivo el cuchillo, no le arrogo
como en mi esta costumbre se derogo.
Como el beneno, luego sentira
al corazon donde bebe, y se admira
la enfermedad, y para enbalsamarte
era preciso abrirte, y el sacarte
estrago, con otros, tirania
con que su intento Carlos conseguia.
viendo pues mi lealtad, que bana mente
solicita prudente
resistir contra la fuerca del destino
yo mismo executarlo determino
y por remedio de su ingrato daño
de una ebidencia fabrique un engaño.
fui, y le adverti, que no te embalsamase
por que asi su delicto se ocultase
previno la experiencia, y advertido
mando, que no te abriesen, con que asido
para con el su horror executado
tu vivo, yo leal, y el obligado.
tan admirado, como absorto quedo
como pagarze puedo
tuyo es el Reyno, pues lo fue la vida
y esta accion en anales repetida
viva in mortal, del tiempo encanecido
ignore prebileyos del olbido.
su Mg. oculto, y con secreto
a de vivir para que tenga efeto
mi lealtad, por que Carlos ayudado
de los que con el sean confederado,
viendo que el hado mallogro su suerte
airados todos me an de dar la muerte
y aun a ti junta mente quien lo ignora
sabiendo que te llora
por cadaver el Reyno que al instante
te a de dar muerte, en su ambicion constante,
y cuando que tu fuiste se dijese
quien se a de persuadir que verdad fuese.
tu parecer con tu lealtad apruebo
y obedecerte debo :
vamos señor antes que la alba bella
la luz anuncie a la mayor estrella.
en mi casa as de estar
tus pasos sigo.
vamos a castigar este enemigo.
Vanse, arrimandose el Rey a feduardo. Cubrese el ataud y salen fisberto, y Perinola.
En efeto se procura
en el ba Real, que sea
Carlos el Rey,
y desea
el darle la enbestidura
con que Rey sea de hungria
y gocava de Isabela.
La ambicion que le desvela
disculpa su tirania.
mas la Infanta castamente
quejosa del Reyno todo
se retira por dar modo
a su venganza, prudente.
32
y en Rey, cuerdos, y sabios
a quien la de executar
pues es quien debe tomar
satisfacion deeste agravio;
y mas cuando en la campana
toma el orgullo arrogante
detanto Roxo turbante
en quien el acero baña.
ya ysabela le a inviado
el abiso de la muerte
de su padre, y de la suerte
que el Reyno an tyranizado.
y, ya viene a su castigo
con un ejército briosso
como primo, o como esposo
y en fin como su enemigo.
En nada es bien que Repare,
ni me da cuydado enrrique
si no el ber, que se publica que
que el que a carlos ayudare
sea traidor, Riguroso
decreto, y obligacion,
pues no es cometer traicion
el darle a la Reyna esposo
y el aberme declarado
con carlos, mas me fatiga
pues ayudarle me obliga
por que una bez lee ayudado.
no se diga
No
Pes Cierto galan, con su dama
se fue una noche acostar
acabaron de cenar
y amparonse en la Cama.
y no aurian en el mundo
quien descase a los dos
el cura los a casado
a que el cura es un bendito
q. la emborrachado el cura
y el emborracho la novia
Diriades buessas
mercedes
que es caso mui puro
pues no lo crean q es falso
la verdad es q este
cedeze q es en verdad
el moco mui gentil.
componiendose ...
de ...
...
q el se amamanto ...
Y asi puedes disculparte
y decir en tu defeto
que cuando se oyo el edito
ya estauas de su parte.
Carlos viene ya, y tambien
los que le an de apadrinar,
no ay sino ber, y callar.
darle mos el para bien.
Salen Carlos, Feduardo, el duq astolfo, y acomp.
hoy, señor a conocido
toda Austria la lealtad
de hungria, en la Voluntad
conque el Reyno se a ofrecido.
Ya toca, gran señor,
gozar en paz la corona
de Hungría, pues os la abona
su lealtad, su fe, y su amor.
por Ysabela ofrecemos dar almas posesión de Hungría, en cuya acción la obediencia juraremos.
Y en dulcísimo himeneo
de amor eternos lazos,
con repetidos abrazos
llegue al tálamo, el deseo.
A unos y a otros.
Conde Feduardo, amigo,
Duque Astolfo, caballeros,
si mi amor llega a ofreceros
un Reyno, pues testifico
por vosotros, a quien hoy
Hungría ha de obedecer,
nada os llego a ofrecer,
pues lo que me dais os doy.
Demetrio Clodoveo,
nació Enrique, y yo nací
respirando, en quien di
más aliento a mi deseo.
Que aunque nacieron los dos
de un parto, quien fue el primero
solo Dios lo sabe, y quiero
que lo juzgue solo Dios.
Mi no ser Rey, que en el cielo
pisa globos de zafir,
procuró siempre impedir
en mi amoroso desvelo
que casase con la infanta,
conociendo mi valor,
haciendo mercedes
a Enrique de alta tanta,
no por demás calidad,
ni por tener más acción,
mas no lo fundo en razón,
fúndolo en la voluntad.
Mas hoy que la suerte mía
ha llegado a vencer
por vía leal a el ser
hasta meterme Rey de Hungría.
Y hace que el Reyno publique,
en la voz de mi vasallo,
que soy para gobernallos
también como lo es Enrique.
Vamos a ver y a besar
la mano a Isabela, pues
la Reyna absoluta es,
la obediencia la he de dar.
¡O, si amor en mi porfía!
Pues la adora, fuese quien,
derogando su desdén,
venciese su tiranía.
¡Ay amor! Yo he de morir,
o he de vencer su crueldad.
Ya sale su Magestad.
Salgámosla a recibir.
Salen Isabela, y Aurora, y las demás mujeres. Carlos y Astolfo de en medio. Enrique, y Arnesto retirándose al paño.
Vente, ¿dónde vas así?
Espera, Enrique, y advierte.
Déxame buscar mi muerte,
pues a Isabela perdí.
Tomando sus puestos, quedando las mujeres en medio.
que de todo estas inquieto
y hoy a Carlos as visto
pues verdad cuanto as oido
y libres delos temores
no te ciegue la pasion,
ay Ysauela, y Carlos mira
a esta parte rretirate
oye su satisfacion,
Recatanse al paño
que azerme Rendido quiero
por si la puedo obligar.
nada a Carlos se de ablar.
mi queja sera primero.
desde aqui e de esaminar
sus conciertos de los dos
y celos. Vibe Dios.
que en los dos me de bengar.
Como hungaros Rebeldes,
como ingrato pueblo, como
permitis que desluscan
tantos blasones señores.
no sois Vosotros aquellos
cuyo timbre jeneroso,
en el marmol de los Siglos
grabo con cincel sonoro
aquella Verdad, que al bronce
con el aliento que un soplo
vida le in funde, que dura
a par del tiempo injurioso
Aunque lo ultraje el olVido
ni que lo des lustre el ocio.
no sois Vosotros aquellos
decuyo aliento notorio
de cuyo Valor constante
teatro son populosas
cuantas probincias contiene
este circulo Redondo
del Orbe que asus azañas
le estrecho limite Corto.
Pues como ahora Rebeldes
que aunque ingratos os conosso
no os quiero a cusar de ingratos
yassi Rebeldes os nombro.
que en lo ingrato se pre sume
Voluntad, y en lo aleboso
inclinacion, y asi quiero
confundiendo uno con otro;
que si os irrita la queja
no os des obligue el oprobrio.
no soy Ysauela, hixa
de un Rey, que mas gozoso,
en mejor Reyno, en mas digno
imperio, en mas alto solio
aguila siendo Segura,
fenix siendo luminoso
en extasis siempre atento
en dulzuras siempre absorto
luz a luz, al Sol eterno
Rayos le bebe gloriosos;
Pues si heredera de su magd
aquella soy, a quien todos
por que al Reyno le con vino
le ofresen por esposo
a en Rique, si es este mismo
a cuya magd el ombro.
aplico, para que oprima
dulce mente ponderoso
mi Cuello, el yugo suabe
de quien mi frente corono.
35.
Como aun que veis despuestos
en tumulto sedicioso
renegais aun derecho
las acciones deque gozo
cuando, por naturaleza,
cuando por derecho propio
cuando, por ley sucesiva
le debeis aun decoro
la lealtad que ahora os falta
dando infame testimonio
de v[uest]ro designio in justo,
en favor de un ambicioso.
que obligacion no os acusa,
con que, exenplo, no os exorto,
con que Ruego no os aduierto
con que Razón no os proboco.
que intentais, que es v[uest]ro intento.
deueis de tener, un solo;
dueño, que en paz os mantenga,
Rey, que os gobierne, inperioso,
caudillo, que os rija, graue
Señor que os asista pronto
fuerte adalid, que os defienda
y os conduzga, y sobre todo
un amigo, que os ampare
un Padre, que lo amoroso
templado, con lo sebero
aun mismo tienpo, en su rrostro
leais lo afable, y lo Justo,
y del agrado, al enojo
se passe de tal manera
y sea ya de tal modo
que en el premio, y el castigo
dulce mente Riguroso
ni el merito del se queje
por que el hado le fue estorbo
ni de uanos, el delito
se balga para soborno
si este buscais, Como puede
conbeniros un aborto
de v[uest]ro concepto aleue,
un cocodrilo, engañoso.
Como, os guardara Justicia
o ya terco, o ya piadoso
el que a su intento esto que
pone el filo agudo boto.
yo atenta, a v[uest]ro peligro
por redimir v[uest]ro ahogo
por Rey v[uest]ro, y dueño mio
a en Rique. le reconosco.
en Rique. que digna mente
merece el supremo trono
de hungria, pues nos defiende
poniendo su vida, al plomo
su salud, al exercicio
militar, y lo brioso.
al riesgo, dequien no escusa
tantos precisos aogos.
siendo Padre de la patria
siendo amigo Cuidadoso,
siendo caudillo baliente
y anparo siendo de todos
y cuando no le estimara
por tantos meritos propios
por que me le dio mi Padre
por elejile vosotros
que al bien comun atendido
debiera quererle solo.
este es aquien me elejisteis
este que aboces pregono.
36
el, enquien concurren tantos
atributos generosos,
este es vro Rey, basallos
y enquien viva mente copio
el retrato mas perfecto
del monarca mas eroico.
no sera bien, que mancille
aquese bolante monstruo
que con cien lenguas publica
lo que abisto con cienojos.
vta intencion con callumnias
vta lealtad con oprobios.
bea, viba vtra patria
salga, la verdad, en ombros
de la razon, mire, Hungría
de vta lealtad el colmo:
satisfagase la plebe
y eneste mar proceloso
enque mi verdad fluctua
aya puerto del escollo
ahora es el tiempo, ahora
que eximirays del acoso
deseos, cumpliendo fiel mente
con la razon, que os expongo.
de ser, el obgeto indigno
de ser, el blanco afrentoso
de ser, el asunto alebe
de ser, el infame, asombro
de una edad tan ofensiba
por ser mereciendo el odio
el honor de vro siglo
o elexemplar, delos otros.
y si con nada os obligo
ni aque me sigais proboco
la ambicion, os ciega tanto
que negandome el socorro,
faltais a la obligacion
debida ami Real solio
yo entonces sabre, que entonces
en bez, del guante oloroso
en bez, del trincado Rizo
en bez, del florido golfo
y en lugar, en fin, de cuantos
son mujeriles adornos:
calcar, Manopla, de acero
bestir, el arnes lustroso
ponerme el grabado yelmo
que adovne el pluma xe corbo
ceñir luziente, Cuchilla
y baston regir imperioso.
Non durmiendo mis quejas
salire, con el freno de oro
y con la estrella da espuela
aun bruto, de quien brioso
aprenda belocidades,
siempre ami obediencia pronto.
constreñirle con lo uno
e irritandole con lo otro.
Para que asy disponiendo
los animos, belicosos
ami opinion los reduzca
y apesar delos estorbos
que la maldad opusiere
consigamos unos, y otros
delos meritos, el premio
delas lealtades, el logro
de las culpas el castigo
de la sinrazon, el destrozo
de la Justicia la fuerza
dela verdad el abono.
10
34
Con que ygualmente logrando
intentos tan jenerosos
el leal triunfe, del hado
al traidor le infame el odio
goze de su estado el noble
el plebeyo de su reposo
y obtenga consorte digno
Rey hungria, y quietud todo.
gran balor.
que reverencia,
que afecto,
que autoridad.
que temor.
que Magestad.
que Cordura.
que prudenzia.
ya en parte be asegurado
el pecho, mas es de ber
lo que responde, a saber
quien es el que a no ayudado.
O si con la oposizion
De mi hermano, ser pudiera
que en Rique me agradeciera
mi firmeza y mi afizion.
Vra. Mg. la Culpa
no se la atribuya a quien
si el delito mira bien
allara en el la disculpa.
Todo padre a quien sujeta
la parca, que ya en el cielo
vibe estrella, cuyo brillo
ylustra el mexor planeta.
la muerte pues monstruo fiero
que ya passaba atrebida.
en el libro de su bida
el Capitulo postrero
norte al fin desus engaños
y centro donde Camina.
Vibo un mundo asor pauna
con el peso de los años.
Temeroso del estrago
biendose al Golpe bezino
para mas quietud previno
antes de ber el amago
A darte Isabela esposo,
cuyo intento fue admitido
y entre algunos elexido
a en Rique, por mas dichoso.
segun los merecimient
De este Reyno, y de su amor
y a la disculpa pasemos.
ofendido de Polonia
irritado amante, y Valiente
puso en Campaña su gente
contra tu Padre, la fama
con el furor, que tubieron = pretenden q.
a sangre y fuego.
lo que no con siguio el Ruego
que lo consiga la guerra.
este Riesgo es de temer
mas q falta aqui, pues es cierto
y biendo asi Padre muerto.
Y el Reyno en una muxer
que con mas fuerte porfia
solicitara su estado
y mas cuando su deydad
no de uno Solo se fia.
32
que cuando el golpe empieza
antes que cayga en su ultraxe
es bien que el daño se ataje
y que conozcan busca
Asi este nombre el balado
de tomar la posesión
no por que sea ambición
sino a sigurar mi estado
por que también mi amor
a quella que al sol se atrebe
en su deidad Rayos bebe
a prueba de su Rigor
Racional mariposa
deseos a su luz jiro
a los que enciendo, y retiro
Rondando su llama hermosa
con que amante, y des preciado
solicito su favor
por los medios, que el amor
a ofrecido a mi cuidado
y sino llego a alcanzar
este favor amisuero
mi intento, lo que as de ver
que por Rey, me andes jurar.
Antes tirano, sonrriendo
yo de mi misma seré
que a enRique falte mi fe
y te quitare la vida.
Yendose Ysa por la una pta
que soy poderoso advierte
Solo enRique a de Reinar.
a enRique sabre matar
y a enRique darte la muerte.
Yendose car. por la otra pta este enRiq y lebantan do el paño a descubre salen Rey. y vuelven se todos a su lado
38
Valgame el cielo
Ay de mi.
dimos con el Reyno en tierra
Y aparece, que los cielos
barbaros, pradozos muestran
contra su Rubios de agrabios
el vivir, que los Jorena.
quiera lo Dios, por que así
sangría y el Mundo, bean
a tyranas Rebeldías
constantes correspondencias.
Ya los celos en mi pecho
fuego encienden, y mezclan
Despues Carlos, que la mano
aya besado a la Reyna
conocereis mi balor
y rayo ser a mi diestra.
Al margen derecho: disimulare mi agrabio, y no es ocasión aquesta. mas astucia a de ser la maña delos q me intentan ofender la parcialidad, y fuerzas no a de ahogar a mi amor. de Rodillas.
díselo, y de enbidia muero
a que tiempo enRique llega
de me Vra Mg.
su mano, y su vida sea
competidora del aue
que creciendo aroma suve a.
para sepulcro a su pluma.
en cuya fragrante hoguera
dichosa quema la vida,
y en su muerte, se Renueba
Yo el bassallo mas leal
su xeto a Vra obediencia
por su natural Señora
umilde la mano, os besa.
Alead enRique a mis brazos
que en ellos amor os espera
Coronandose
Coronaroshe
ay
24
Ya Señora
tenéis en mí quien defienda
vuestro derecho, y castigue
rebeldes, que se os atrevan.
Sea Enrique que hoy os llama
a la venganza mi ofensa
al castigo vuestro agravio,
y vuestro honor a mi fuerza
aunque todo pretende
en una injusta violencia
que vasalla, se sujete
la que ha nacido, su Reina.
Es la injuria, por mío
volved por los dos en ello
que por lo que a mí me toca
yo miraré por la vuestra.
Yéndose. Vanse Isabela y Aurora y los demás.
Queda reinante presunción.
¡Oh, qué humildad tan soberbia!
mas hasta que el mal sepa / de los que mi acción ayudan / la parcialidad, y fuerzas / no ha de ahogarse mi temor.
Seáis en Hungría bienvenido.
Guarde os el cielo.
Hace fuerza
para asegurar a Enrique
disimular mi cautela.
Aparte.
Bien será, que a Carlos diga
mi enojo, y si persevera,
en su intención, vea el cielo
que su aleve sangre vierta.
Car. y si a vueltas de aquel tal
A los suyos.
Idos todos allá fuera.
A los suyos.
Vanse todos, y mientras se van entrando dice Perinola.
Yo he de ser, como al mirón
que en los garitos a veces
la buena, una suerte buscan
Perinola, alerta, alerta
tanto ojo, por ver a quién
la suerte del Rey le entra.
Si no es ya que me sucede
lo que a todos, que se quedan
con su deseo, y ninguno
les agradece la cuenta.
Vase.
31
12
A medio volver todos o por una puerta entra Carlos, los unos, y por otra Enrique, los otros, y vuélvense a uno a el otro.
¿Enrique?
¿Carlos?
Oídme.
Escuchadme, y no refiera
un tan varón el labio
que repetís una ofensa
tan cara, a cara, parece
que es porque el uno se crea
que aunque se forja la envidia
le fulmina la soberbia
que no sé si la cordura
sujetará mi impaciencia
o tomará venganza
y así en esta contingencia
ofendedme para vos
sin que yo el agravio sepa
porque el que ignora su culpa
no está obligado a la deuda.
Decís que por excusar
que el de Polonia no crezca
el escándalo de Hungría
que su furia no se atreva
con el amparo del ruido
y todo por una tierra
desatando su ardimiento
a batallar nuestras fuerzas
82
30
13
que vos por esta ocasion
pretendais, que la obediencia
se de Hungría por su Rey,
conque se passe quejosa
del Reyno todo la injuria,
del Enemigo la queja,
y de todos, ygual mente
las pretensiones se quietan.
Sin advertir, que por esso
mayores daños os esperan.
pues viendo que el vulgo en partes
vandos a su Rey demuestra
es fuerca, que crezca en ellos
el deseo, y la ansia necia
o yá obligando a los unos
con dadivas, y promesas,
o esperando, que la plebe
que apasionada se muestra
o la Invidia los contraste
ó el enoio los convenza
conque Enemigos los hijos
de su padre, con sangrienta
batalla, laque fue cuna
infame sepulcro sea.
Y sin advertir tambien
que aun cuando esto no suceda
es estrecha la corona
y no se viene a la cabeza
si ya con su blanca mano
no la ensanchase la cautela
Y sabiendo q. es en bano
pues de su boca lo presencias
detoda Hungría, escuchasteis
en vra ambizion, su queja
en vtro intento su enojo
su agravio, en vtra cautela
y conocisteis tambien
en mi favor la obediencia
de su padre, y en su sangre
que ni os elige, ni acata
Sinque el conyugal consorcio
primero talamo sea.
que importan confederados
por que Polonia pretenda
ser dueños de nra vida
Sera su victoria cierta
Son menos hijos de marte
los Vngaros: no pelean
vencedores, y benzidos,
y en la militar escuela
pica, a pica, y lanca a lanca
rayo, a rayo, y fuerca a fuerca
con el Sajon, y el polaco
no podran medirse las diestras?
que tantas veces sean visto
de el laurel con la diadema:
y aun para entonzes el bien
que para vivir se muestra,
pues en las aras de Olympo
coloca la fama aurea
verdad de marte, el valor
que la admiracion respeta.
34
y a de ser aquel certamen
que los antiguos celebran
que ya otra vez repetido
reconoció su grandeza
oídle ahora que quiero
que reconozca, y se entienda
que es ser Rey, y en mi amor
que es ser amigo se vea.
En el teatro del mundo
los monarcas son cabezas
su imperio, y su dignidad
una luz lo representa
con esta luz corren todos
de uno, en otro, en que queda
asta acabar de correr
entrar otro en la Palestra
a quien la luz no le tocare
o por elección, o erencia
esta luz tiene en la mano
porque le tocó, a Isabela
y de la raya de los astros,
es legítima heredera:
mas por que correr no puede
se la a dado, a quien pueda
correr, y ella mirar solo
como passa la carrera.
Luz es el Reyno, que alumbra
radiante antorcha lucífera
y en la elección de sus signos
por boto de sus estrellas
a mí me a dado la luz
y yo e de correr con ella
pues dueña de su hermosura
mi eligieron sus planetas.
dejadme correr a mí
pues así el cielo lo ordena
si no es ya que duda en Vos
la queja competeriera
Vuestros padres, que en bano
osada ambición alienta.
Y de uno, para que
Me debáis una fineza
quiero que corráis con migo
en el empeño puestas
llebemos la luz entrambos:
mas con esta diferencia
vos, con la siniestra mano
pero yo con la derecha.
Y xuntos los dos, beréis
como, el Reyno, se sosiega
como, la ambición se acaba
como, la porfía, se quieta
como, el pecho se rinde
como, los rigores cesan
como, la ymbidia se postra
y el enengaño se abergüenza.
Rey, amigo, y hermano
elixe, manda, y govierna
como, a Aurora le deje
por que es mi vida Isabela.
Salen al paño Isabela y Aurora
Ysabela a la p. de en Riq. y aur a la de Carlos.
A buscar a Enrique vuelvo.
Siguiendo vengo a la Reina.
Desde aquí podré esperar,
desde aquí oiré, qué intenta,
antes que Aurora le vea,
y para lograr su amor
me dé luz ya mi fineza.
Para que mi amor se logre
oiese desde aqui que intenta.
Aunque satisfaga en Rique
siempre sumida ofensa
credito as de darle solo
al engaño de tus quejas.
Cubierto capaz busco
de hungria dando a la Reyna
esposo, siendo en mi iguales
el derecho, i la fineza
el sol de mi prima adoro
a quien sigo fixa estrella.
hungria toda me elixe
lexitimo Rey por ella
como puedo no estimarlo
como puedo no querer la
si como sospecho el mio
arde Racional o queja.
luego en tu intento porfias
Solicito su belleza
esta es locura
es amor
mi ambicion
no lo creas.
pues paso cuando se guarda
este ayrado cometa
que en presa pos de tu muerte
la Region del aire puebla.
Tiraran las capas y meterse en medio Isa. y aur.
en Reque
Car los
ay
este Riesgo se Remedia.
28
Y no ay temor que me aflija
Viba en Rique aunque yo muera
Apele a mi sufrimiento
A pesar de mi paciencia
mi venganza e mal logrado
el Respeto de Isabela
esta in munidad te ofrece
que Carlos me ofende sepa
no basta en tu tyrania
mi constante Resistencia
Rinde a la Racon las alas
que atrebida mente vuelan
antes que el Sol de sus fieros
se desaga la Soberbia.
Yendose todos
Rey Sereis en Hungria
mira si quieres ser Reyna.
Yo, aborrecere tu nombre
Yo, rendire tu fiereza
Yo, te quitare la vida
Yo, a enRique obligar quisiera
por que mi enojo
mi amor
mi Sentimiento
mi ofensa
postre
acabe
alcance
Rinda
triunfe
Siga
logre
esto a de ser Yendose enRiq. por una parte, carlos por otra, Isa y aurora por otra
¡Tanto ahogo de desdichas!
¡Tanto sin razón de quejas!
¡Tanto diluvio de afanes!
¡Y tanto rigor de penas!
Entranse.
Fin de la primera.
16
Jesus. Maria. Y Joseph.
El Muerto Vivo. Y lealtad en la traicion.
Jornada Segunda
Salen Feduardo, y el Rey.
Ya que a tu Majestad
salud, el cielo piadoso,
para que de mi cuidado
reconozca la lealtad,
he querido que sepáis
de la suerte que aseguro
tu persona, y procuro
que a tu Reino volváis.
Después que Enrique ofendido
de Carlos, oyó su dictamen,
y de la gran resistencia
de haberla persuadido,
en dos bandos dividida
la plebe: fijó ninguno
30
3o 17
Carlos a Pellida el uno.
y el otro en Rique apellida
aunque a Carlos a seguido
mayor numero de gente.
con que la Reyna prudente
declararse no a querido.
claro esta que si supieran
que vuestra Alteza vivia
que este daño cesaria
Y que por su Rey bolbieran
pero no es bien ariesgaros
a otra segunda traicion
por que asta allar ocasion
no es cordura aventuraros
Y asi por que a vos, y a el
este daño no suceda
y este tirano no pueda
daros la muerte cruel.
viva pues como asta aqui
vuestra Alteza Retirado
y quedara asegurado
tanto inconveniente assi
Conde feduardo, amigo
de vuestra lealtad estoy
satisfecho, y assi os doy
los brazos, en todo fío
vuestro consejo. ordenad
que en vuestra casa estare
con el aliento, asta que
con mayor seguridad
venganza de mi enemigo
tome mi ofendida mano,
muera pues este tirano
sea exemplo su castigo
de la ingratitud, y sea
para escarmiento de Hungría
su alevosa tiranía
en quien mi valor se vea,
y el cielo os sabrá bengar
de quien vuestro Rey no altera
y por que Carlos me espera
que a de venir a tratar
ignorando mi cautela
el logro de su porfia,
como ahora Rey de hungria,
herido despojo de Havia
aquien por su dueño adora
girasol de su belleza
retirese vuestra Alteza
que de veo irse ahora.
atlante sois de este Polo
y en quien su sosiego estriva.
yendose el Rey y acompañando le fed. asta el paño
de este monstruo se derriba
Rey de hungria sereis solo.
a Carlos voy a buscar
a sus intentos sabre
y de esta suerte podre
tantos daños remediar.
al irse se encuentra con en Rique que sale recatandose, y en bozandose por donde entro el Rey
Feduardo
quien quier es
en Rique nada ora temiore
siguiendome viene un hombre
y pienso que Carlos es
y aun que no me a conocido
que no me conozea quiero
dexendole, que yo ligero
en esta gruta escondido
y despues os buscare
a Dios
entrandose enRrq. y deteniendo le fed.
en Rique, aguardad
oid en Rique, esperad.
balgame el cielo que asse
que mi ignorancia publique
por que mi deidad secriea
mas Carlos al Rey, no bea,
y mas que le bea, en Rique.
Vasse fe. y vuelve a salir. en Rrq. ase de descubrir una co mo gruta sacada de adentro en q. a de aber un bufete con dos lu zes, y el Rey, como que lee ojeando un libro.
Dos piezas he discurrido
de mi daño, guiado,
y en ninguna luz, he allado.
mas allia q.e el sentido
sino me engaña el oido
que ay gente, detengo, quien
balgame el cielo, que ben
mis ojos, que estraño assonbro.
mas sosequese el temor
y examinese, mas bien.
Atenta mente he mirado
y a lo que beo atendido
y hoy siempre me aparesido
que a mi Rey beo, mi Cuidado:
mirandole fed
que sueño beo ima jinado
como en sueños formar
lo que llega a desear.
si alli lo miro, yo creo
que debe de ser deseo
y debe de ser soñar.
Cree, la Imaginación
un mentiroso accidente
que al deseo fácilmente
persuade una ilusion.
mas atento a la razón
aun que me llama el deseo
dudo lo mismo que beo.
y en tan confusion, que admiro
si alli Creo lo que miro
a qui dudo lo que Creo.
Pudiera ser, que el Rey fuera,
si, pero como, si es muerto.
y lo que miro, no es cierto.
si tambien, de que manera
alibio mi duda espera
siguiendo mi Sentimiento
por la sonbra del tormento,
se da crédito a un engaño
entonces para mas daño
lo niega el entendimiento.
neutral la duda en estado
no se Resuelbe, ni sabe
que en un subjeto no cabe,
juntos la muerte, y la vida.
una esperanza perdida
cobre mi balor altibo
al examen me apercibo
de aqueste prodijio muerto.
Folio 24. En el margen superior: 24 y 82 / 19
Sabré o que quiere un muerto
o veré, quién es un vivo.
quiere Feduardo ir acia donde está el Rey. levántase el Rey descúbrese y tomando un bastón y yéndose acia donde está Enrique
Y ahora de recogerme
pasar a mi quarto quiero.
Ahora saber espero
lo que llega a suspenderme;
si es verdad, quiero atreverme
y no me deja el pavor,
mas en mi cave temor,
que me acobarda, y detiene;
el Rey es, y a mí se viene,
¿qué querrá?
llega y tírale a asir Enrique
Enrique.
empuñando la espada
Señor.
Vuestra Majestad, tente,
A tu Rey, Enrique, ves.
¿Tú, Señor?
Yo sí,
quita esos miedos.
Sosiega, Enrique, y advierte
que estoy vivo.
¿Ya la muerte
no se rindió?
mirando al Rey.
No, escucha,
vivo estoy.
Mi pena es mucha,
dime cómo.
Desta suerte.
Carlos mi muerte intentaba
cuando con lealtad porfía,
mi helado pulso encendió
fiebre, que sola bastaba,
porque a hacerlo bastaba
consejo, y con Carlos, no,
y a Feduardo fío
la ejecución, y un veneno,
mas él de crueldad ajeno
la vida, entonces me dio.
Ya atrevido el corazón
la duda, de su recelo,
porque a quien ayuda el cielo
poco importa una traición;
y en aquesta suspensión
batallando los sentidos
se dudaron advertidos,
entre dos antojos,
lo que dudaron los ojos
lo acreditaron los oídos.
Pues ¿por qué nuevo accidente
estáis, señor, retirado
cuando juzgué ensangrentado
Plea señor detenerse
en su venganza se bea
a nuncio escarmiento sea
que yo en su agrabio fio ,
con sangre de tu enemigo
labare mancha tan fea .
que no es ocasion de berte
poco inporta el esperar
la vida no se de arriesgar
aquien me hobra demuerte .
y por que de aquesta suerte
logro mi intento se alcanza
conteniendo en la tardanza
la ejecución del estrago ;
y antes que sienta el amago
y escar miente en la venganza
y ansi enRique prebenido
para mejor ocasion ,
disimula la traición
de todo estoy adbertido
y pues mi fin a aquerido
que halle alibio mi tormento
esfuerzese el sufrimiento
en el castigo, que aguardo
que la venganza, no tarda
aunque tarde el escarmiento .
Ysauela, a de sauer
que estoy vibo .
yandose
vase
mi Cuidado
de serbirte, ba encargado
ya nada deja atemer
que si se bino a baler
de Feduardo, el diablo
ya solo asbalor apelo .
a ti, mañana me espera
en miraflor Carlos muera
guardete señor el cielo .
Vase enRiq[ue]
parece q[ue] ami dolor
el cielo suconpadece
y que piadoso me ofrece ,
la venganza de un traidor .
Sale Perinola
Mira al Rey .
Con Carlos bine asta aqui ,
que es el trance, que a ganado
y tanto tienpo e esperado
que ya no me espero ami .
balgame Dios tanto ablar ,
estas quadras entre aber
por si puedo entretener
el tienpo que e de esperar .
Jesus, que asombro , que espanto
San Hilario , San Rodrigo ,
O , quien librarse pudiera
de aquesta ilusion que beo
o , quien fuesse xubileo
o quinta de animas fuera .
Un hombre e visto ; q[ue] de mi
parece que se recata ,
sabre , quien es ,
el me mata ,
el diablo me trajo aqui .
Dios me libre de visiones
mas oydes de que os elais .
Foliación: 29
cobardes, el pie donde os bais
A tener en los calzones,
saber de me acobardado
si en el miedo, me an cogido
salir con vida no espero
quien la ligereza a adado
a un trasgo, que buscais aqui
yo solo me busco a mi,
y es el miedo el que me a allado.
sabeis donde estais
Turbado
estoy
en el purgatorio.
Creo
que estais turbado
quierese huirse
Y deseo
irme en paz, y ya me boy,
no os abeis de ir por ahora
buenos po deis esperar
pues el me aze quedar
abeis de rezar la ora,
De lama la en que en caigo
cono cerme.
Si señor
que de eso nace el temor
pues si me abeis conocido
no temais, que yBo estoy
perdone tu Magestad.
perded el miedo llegad
llegad que vºyo Rey soy
bazse el Rey llegando a Pe / y el rembla / y retale / como le da a en / tender
Jesus, mas ya en Vos adbierto
por lo que al tacto apercibo
que es verdad que estais vibo
cuando os lloraba por muerto
Rey mio: yo en Vtos males
cadaber, no os bi, rendido
a la muerte;
sale feduard
lo que asido
sabreis despues, que ay leales,
feduardo,
gran señor
mas como, aqui
lo que bus
no os admire pues tener
Remedio a Vro temor
perinola no saldra
demi quarto, conque efeto
tendra assi nro. secreto,
y que vibo, no dira
fuere Carlos
ya se fue
os abisto en Rigue
Si
Siempre este rriesgo temi
no enbano me recele,
que me aya visto con viene
pues tanta pesa se alcanza
demi honor, y a la venganza
ofendido seprebiene
Carlos, que amante Recela,
aunque firme en su entencion
Dejaron Rique la oposicion,
q cruel de y tauela
biendo que ora el Reynar
sin subcesion de dudar
Foliación: 30
porque no viendo su esposo
el reyno, se ha de faltar
conociendo que le amo
por Enrique, no ha logrado
todos se han desafiado
al valle, de mira flor
donde mañana, al rayar
el alba su luz primera
Enrique a Carlos espera.
Vos sabéis de remediar,
no hay que fiar de un traydor
que aunque de Enrique fiara
que mil vidas le quitara
no se asegura el temor.
Vase.
Porque Carlos presumir
de mí el arbitrio no pueda
antes que el daño suceda
iré, a de hacerlo salir.
Y yo porque oculto esté
que vivo, conmigo irá
Perinola, y no dirá
lo que advirtió.
Y os iré
mudo, mientras que asi
aun no habrá seguridad
de red, que me baja.
Entrad,
más seguro estaré aquí.
Entrándose.
Oh, si libre me dejara
ajenos latidos viera
cuando, sin que más pudiera,
a todos se los contara.
Salen, Enrique, y Carlos, en cuerpo, cada uno por su puerta, adentro, como quien se apea de a caballo, y detiénense al parecer atando los caballos.
Foliación: 22
Ya, a Carlos habemos llegado
al valle, de mira flor.
Pues no pasemos del valle.
Dentro, apéanse.
¡Qué bravo se arrojó
del caballo!
Atan los caballos.
¡Qué brioso
aún bramea el caballo ató!
Y ya que en la vida del uno
ha de los dos reservo
la fortuna, quien merezca
la palma del universo
ese el venturoso sea.
Meten mano Enrique, y dentro Arnesto y Fisberto.
Pues a ser dichoso vamos.
A favorecer a Carlos.
A dar a Enrique favor.
Riñendo.
Solo te he buscado.
Esta es segunda función.
Solo vengo.
Solo vine.
Pero primero...
Antes yo.
Siempre batallando.
Que te valgas...
Que te ayudes...
A mis aceros.
A mis aceros.
Has de quedar castigado.
Has de postrar la ambición.
Salen. Por la p.a que estubiese Carlos fisberto y por la q estu= biese enRiq.e Arnesto, y con cada uno todos los que puedan todos con espadas desnudas, acometiendose unos a otros, enRiq.e y carlos, dejaron de batallar. acudiendo a rreportarlos.
Muera enRique.
muera Carlos.
22
a los suyos cada uno y defendiendolos
tened.
tened.
no es Razón
no es Justo.
por que no es Justo
si toda hungria a su Voz
conspirada, tiraniza
De tanta quietud la union.
Por que no es Racon, si cuando
siente el aogo mayor
hungria ocasiona entonces
al Reyno la perdicion.
Por que si el Volcan del pecho
se enciende en la indignacion,
nunca se bera apagado
por que es oguera el rencor,
y en cada Vida que falte
crecerá la exalacion,
que deja la llama el muerto
en el que vibo que do.
que si sediento el deseo,
allá en su Ymajinacion
finxe mares de esperancas:
que es hidropico el favor.
no obren para conseguir las
contra quien no le ofendió
querer ataxar un daño
con otro Daño mayor.
hemos de esperar a que
en numeroso esquadron
crezca la inquietud, y falte
el Remedio a su vigor
a que abemos de esperar,
si ay Riesgo en la dilacion
a que se busque el Remedio
cuando no le alle el dolor.
por uno an de morir tantos?
que veis que lo que Uno erro
paguen todos.
mueran todos
cuantos en su ayuda son.
Mueran, pues errar han todos
nra. dha. en su elecion.
muera Carlos
muera enRique
acometiendose y reportandolos enRiq. y Car.
no es cordura?
no es balor?
Dentro. Ysauela, y aurora, y el duq.e astolfo.
Rebentad esos Cauallos
batallando estan los dos.
alballe, alballe,
llegad
antes que crezca el error.
Salen asidos todos
Foliación: 28
Aurora y Astolfo
¿Cómo, vasallos, amigos,
qué agravios, qué sin razón
ocasiona vuestro brío,
obliga vuestro valor
a que la quietud de Hungría
que tantos siglos duró,
en el templo de la paz
colocada admiración,
hoy a la amistad se atreva
ocasionándoos hoy
aquí del templo de Marte
en quien el fiero coloso
el luciente arnés que el polvo
guarda con veneración,
en ofensa de la patria
con agravado morrión,
se descuelgue, sacudido,
de espejo le sirva al Sol,
¿no basta una tiranía
como allí?
Señora.
Yo,
aunque el duelo de mi agravio
llevado del pundonor
arriesgaba mi persona,
siempre la quietud busco.
El agravio de un desprecio
mi vida sola arriesgó.
Mejor fuera que prudentes
mirara vuestra atención
que sois dos espejos vivos,
y que se mira en los dos
toda Hungría, retratando
su lealtad, o su traición;
y como suele el cristal,
si artífice le esmaltó
imperfectamente, hacer
imperfecta la impresión.
Así, mirándose todos
en vuestro acierto, o error,
es fuerza que se retrate
lo que su afecto imprimió;
y como traiciones miran,
obrando la reflexión,
ni me ampare la justicia,
ni me valga la razón.
¿Ninguno, señora, ignora
que reina de Hungría sois:
mas en la fe de vasallos,
señora, permítanos
vuestra majestad sentir
tanta civil disensión.
Sea Carlos, lo más del reino
le aclama merecedor
de vuestra mano, y en él
es tan digna la elección,
¿por qué vuestra majestad
no elige a Carlos?
Mayor
experiencia ha dado Enrique.
Páginas 29 y 28 (según foliación en la imagen)
Dígalo en satisfacción
de su acierto, la cordura
con que a todos gobernó
porque vea Vuestra Majestad
no nos le elige señor.
Nunca se examina al Rey
lo oculto de su interior
Hombre es también, y tal vez,
como hombre mortal erró.
Pero no debe el vasallo
más que sentir el error
que examinar por qué yerra
es bárbara presunción
que no son hombres los Reyes
aunque hombres los Reyes son.
¿Cómo he de elegiros Rey
si cuando a daros le voy
habiendo de daros uno
vosotros me pedís dos?
Carlos solo ha de reinar.
A Enrique toca ese honor.
Nuestras armas...
Nuestra gente...
A unos y a otros.
¡Quién se vio en tal confusión!
Válgame la industria aquí.
Mi padre a Enrique me dio
por esposo, y solo Enrique
lo ha de ser, y Carlos no.
En Carlos, y en Enrique, iguales
méritos mirando estoy,
y en la partición de Hungría
difícil la pretensión.
Rey, os daré, a vuestro gusto
y a vuestra satisfacción.
Un mes determino os pido
porque en un mes pueda yo,
con el acuerdo de los dos
hacer en uno elección.
Hungría como a su Reina
siempre la obediencia os dio
todos la conveniencia acetamos
En este tiempo, mi amor
ha de obligar a Isabela
A todos.
Lograré mi pretensión
sabrá Isabela que vive
el Rey, y de este traidor
tomando justa venganza
cesará tanta ambición.
Ya de un empeño salí,
para que a Enrique obedezcan
después buscaré ocasión.
O si yo de veras
que a Carlos mi hermano amor
le hiciese Rey, porque en rigor
pagará mi estimación.
Foliación: 29.
Dígalo en satisfacción
de su acierto, la cordura
conque a todos gobernó,
porque vea Majestad
no nos le elige señor.
Nunca se examina al Rey
lo oculto de su interior,
hombre es también, y tal vez,
como hombre mortal erró;
pero no debe el vasallo
más que sentir el error,
que examinar por qué yerra
es bárbara presunción,
que no son hombres los Reyes
aunque hombres los Reyes son.
Cómo he de elegiros Rey,
si cuando a darosle voy
abundo de daros uno,
vosotros me pedís dos.
Carlos solo ha de reinar.
A Enrique toca ese honor.
Nuestras armas.
Nuestra gente.
Aparte.
A unos y a otros.
Quién se vio en tal confusión.
Válgame la industria aquí,
mi padre a Enrique me dio
por esposo, y solo Enrique
lo ha de ser, y Carlos no.
En Carlos, y Enrique, iguales
méritos mirando estoy,
y en la petición de Hungría
difícil la pretensión.
Rey, os daré, a fe que yo,
y a vuestra satisfacción,
un mes de término os pido,
porque en un mes pueda yo
con el acuerdo de todos
hacer en uno elección.
Hungría como a su Reina
siempre la obediencia os dio,
todos la conveniencia aceptamos.
Aparte.
En este tiempo, mi amor
ha de obligar a Isabela.
Aparte.
Aparte todos.
Lograré mi pretensión.
Sabrá Isabela que vive
el Rey, y de este traidor
tomando justa venganza
cesará tanta ambición.
Ya de un empeño salí,
aunque ya el daño se remedió.
Para que a Enrique obedezcan
después buscaré ocasión.
¡Oh si yo al hado debiera
que a Carlos mi hermano amor
le hiciese Rey, porque Enrique
pagará mi estimación!
Folio 27 (página izquierda) y 28 (página derecha)
A Isabela he de obligar.
Mataréle, vive Dios.
Viva Isabela mil siglos.
Venid conmigo los dos.
Yéndose por enmedio.
¡Oh, si tu desdén venciera!
¡Oh, si me diera amor!
Vanse.
Si Carlos es Rey de Hungría,
mi suerte se mejoró.
Vanse.
Si Enrique es Rey, mi fortuna
a mi desdicha venció.
Vase.
Vanse Fisberto y los que le acompañan por una parte, y Arnesto y los otros por otra. Y salen Feduardo, y el Rey abriendo una puerta.
Ya, señor, tu Majestad,
con el cuidado debido,
a su palacio ha venido
dándonos seguridad;
de Carlos la bizarría,
y de Enrique su valor
que al salir de Miraflor
ha asolado toda Hungría,
autorizan el desafío
que valientes caballeros
fiaron a sus aceros
conquistar un albedrío.
Perinola ha mostrado,
su lealtad y su obediencia,
asistiendo hoy con paciencia,
y quedándose encerrado,
y en este cuarto que abrís,
al de Isabela vecino,
es adonde determino
que más oculto esperéis
mientras doy cuenta de todo
a su alteza, y advertida,
la Reina que estáis con vida
se busque al castigo el modo.
Dicha es el haber llegado
con esta seguridad
y el ver tanta soledad
asegura mi cuidado,
pues todos han acudido
o ambiciosos, o leales
a estorbar de tantos males
el mayor que nueva ha sido.
Mirando adentro.
Vase Feduardo cerrando la puerta por donde entraron.
Ya parece que el rumor
pide albricias al deseo,
venir a su alteza veo.
Esperadme aquí, señor,
que todo está remediado.
Quiera Dios que por bien sea
porque este tirano vea
su delito castigado.
Cifras de aqueste volumen cristalino,
que en cuaderno de Dios la sabia mano
descifrar puede, sin influencia humano
si se reserva solo, a los divinos.
27
En Bano contra elcielo se previno
quien noteme, el decreto Soberano
Hay, dequien lo infalible jusga en bano
y se fia el Suceso a Su destino!
aquien abra que, el Riesgo no le asombre;
Sino es ya que la mira la inprudencia:
para temer el daño basta el nombre!
mas en bano detiene la Violencia
pues aunque aldaño Sedisponga el hombre:
lo executa de Dios la probidencia.
azia aquesta galeria
parece que Ruido Siento
Sies feduardo, Sin duda
le falta ocasion, y tiempo
para decir a Isabela
que Vibo, pues vuelve presto.
aesta pieza me retiro
ocultarme en ella quiero
no Sea mayor el daño
por donde busco el Remedio.
Entrase el Rey. ySale Carlos abriendo lapuerta pordonde / Se fue feduardo. quedandose el Rey alpaño.
agradecido detodos
los que en mi defensa hizieron
fineza de Su balor
y alarde de sus deseos
secretamente e benido
aeste quarto, donde espero
que Aurora venga a buscarme
que los dos emos dispuesto,
que alla al espirar del dia
cuando ya tanto lucero
enesse bulgo de estrellas
muestra Su luziente inperio.
En su quarto retirado
cuando del mudo Silencio
Solo acredite el pavor
y Solo lediga el miedo.
alde Isabela meguie
donde digan mis afectos
Su ingratitud, y mi pena
Su Rigor, y mi tormento.
Carlos es, aque a benido
que asy quede solo mebeo
pero aunque mis años Son
pabeza que abraso el tiempo
aun arde en estas cenizas
de la Mag.d el fuego.
ba a entrar por donde esta el Rey
entrar quiero destotra pieza
que en ella estoy mas Secreto
Si a Isabela no la obligo
para la violencia apelo.
balgame Dios, ya señor
aguardad, yo no, teneos
ba saliendo el Rey a asirle por la otra p.a
Sin duda que su delito
fiscaliza Su tormento
ycree que a Sucastigo
me inbia piadoso el cielo
acreditare Su engaño
para librarme del Riesgo.
yendose el Rey / se ba retirand / Carlos.
no me digas déjame
mi amor, Feduardo, el Reyno
mi manera, que me quieres
mi culpa, ya la confiesso
a de mi gente, basallos
amigos.
Ya salir puedo
por esse quarto que al parque
sale pues, la llabe tengo
e de salir, Feduardo
ya sabe adonde le espero.
Vasse el Rey
a de laguarda, no ay quien
en bano la voz aliento
mas como des maya el brio
que me quieres, nada beo
Requisando la espada
Salen feduardo, el Duq. y fisberto
Señor
Señor.
que nos mandas
todos te defenderemos
que tienes
a unos y a otros como le / ban Respondiendo
tu sin rason?
que te aflixe
tu ardimiento?
di tu dolor
no es posible.
di tu pena.
Como quedo
que ocasion
aparta a feduardo
Hay feduardo
mi dolor, y mi tormento
nace de otro delito,
de quien es juez. el cielo
que inporta poco en la tierra
la esencion del prebilexio
De la Mg. si todos
en este mundo nacemos
desnudos. y para el otro
desnudos tambien bolbemos.
Yo bi al Rey, y en mi castigo
desnudar el limpio acero
corri fiendo en mi osadia
indignos atrebimientos.
Yole bi que sin ablarme
me dijo (ay de mi) sangriento
tu muerte beuas ingrato
que yo al sabe lo defiendo.
y estorbando me la entrada
aun barbaro pensamiento
bi des parecer se sombra
el que antes miraba cuerpo.
Al Rey a visto, y piadosos
guardan su vida los cielos.
salen. Isabela, aurora, y en Rique
quien el Palacio profana
ay, hermano
que es esto
pues mas crecido el dolor
y pues mayor mi tormento.
30
dinos lo que te atormenta
di que tienes
andando por el tablado
celos tengo
que es el mayor mal de todo.
pues no estas señor diciendo
que nace de una ilusion
el dolor que estas sintiendo
apartando a fed.º
cuando este ciego dios
Riguroso al hace un preso
si de sobra tiene alguno
sumase el mayor al postrero
lo que ba de padecido
al estavle padeciendo.
yo vi una aparente sombra
y que la temi confieso
tormento fue de los ojos,
por donde bebi el beneno.
alentose el corazón
y cuando cobro el aliento
celos me abrasan el alma
que es temible mal los celos
este es quien mas me apasiona
como mas cruel tormento
por que el que el alma padece
quedo en el entendimiento
y aquel que vieron los ojos,
ya se fue con lo que bieron.
mas yo buscare el alibio,
que no e de vivir muriendo
remedios tienen los males
boy a buscar les Remedios.
Vanse Carlos, y el duque, y fisberto, y feduardo deteniendose algo feduardo con enRique.
29
22
no he entendido su pasion
ni yo su dolor entiendo:
que es lo que a Carlos le aflije
Sabe la Reyna el suceso
de su padre,
no lo sabe
que aun no a podido saberlo.
pues Carlos abisto al Rey
cuando le deje secreto
y imajinando le sombra
obro en el su pensamiento
este es su mal,
Vase fed
Dios os guarde
que bien se ba disponiendo.
enel amor de mi hermano
no se a logrado mi intento
para que a enRique le obligue
la pena de mis Deseos.
guarde Dios a vRa. Alteza
guarde te enRique los cielos
vayanse las altezas.
Sabra Wamba que vibe
su padre, y sabra mi afeto
vayanse todos
direle Despues a enRique
lo que debe a mi silencio.
entranse
fin.
30
Jesus. Maria. y Joseph.
El. Muerto Vibo. y lealtad. en la. Traicion.
Jornada Tercera.
Salen Aurora deteniendo a en Rique.
Dejame aurora
detente,
no as de entrar sinque primero
me escuches.
que, as de decirme
tu ingratitud, y mi celo.
tu Rigor, y mis agravios.
tu desden, y mi desprecio.
cuando aurora, cuando yo
atu amoroso deseo
amante e correspondido,
cuando, llama de tu fuego
acre cente tus ardores.
ni encendi tu ardimiento.
no es ingratitud no amarte
ingrato fuera, si auiendo
adorado tu hermosura.
30
de igual agradecimiento
cortés perdido, faltara,
a tan recíproco empeño.
Y así, Aurora, no busco
al blando yugo sujeto
de tu amor. Nunca a tus ojos,
porque acusas por desprecio
lo que solo fue fineza
cortesana al parentesco.
Yo tu voluntad pagara,
mas a Isabela, por dueño
rendida el alma la adora,
sin dar lugar a otro incendio.
Y para que se conozca
que en dos beldades, que a un tiempo
encarece la lisonja
cortesanamente, haciendo
alarde de la esperanza
o gala de su concepto,
que en solicitar la una
no ofende a la otra, puesto
que en iguales hermosuras
no es por más merecimientos
a los que agravios presumes,
te satisfaga este ejemplo.
Entre variedad de rosas
viste dos erguidas flores,
que entre las otras mayores
luces ostentan airosas,
y siendo igualmente hermosas,
y de una especie, y de un olor,
y en fin de un mismo esplendor,
que una el deseo procura,
siendo de igual hermosura
y siendo de igual color.
Que de esta elección ninguna
será razón que se queje,
pues una es fuerza que deje
habiendo de elegir una.
Y pues en su verde cuna
luces llegan a igualar,
habiendo una de llevar
no forme la otra queja,
pues flor hermosa la deja
si flor bella ha de cortar.
Dirás en esta elección,
Aurora, que agravio ha sido
haber la una elegido
siendo igual la perfección,
mas obra la inclinación,
que es quien una hace de ellas,
que aunque igualmente son bellas
y iguales en los colores,
aun hasta en las mismas flores
hay influencia de estrellas.
Yo confieso, señora,
que por tu hermoso arrebol
que presumo que del sol
seguir tan luciente aurora
alegue disculpa ahora
mi elección, en mi favor,
31
que si en el jardín de amor
dos flores hermosas vi,
si a Isabela, flor, elegí,
te quedas aurora flor.
Quiere irse y él la detiene.
Esto escucho, y soy mujer,
víbora seré, escupiendo
en venganza de mi injuria
rigores, iras, venenos,
que de Isabela me vengue,
y pues celosa padezco
sienta Enrique pues me mata
la rabia de mis tormentos:
empiece así mi venganza.
Enrique, yo te agradezco
el desengaño que al alma
sirve de epítima, siendo
por quien cobra mi cuidado
de su congoja el sosiego.
Quiere a Isabela en buen hora,
que algún día querrá el cielo
que conozcas mi firmeza
y llores su fingimiento.
Isabela quiere a Carlos:
mas para qué te refiero
lo que tú has de ver mañana
en festivos casamientos,
quédate a Dios y él te guarde.
Oye, Aurora, que me has muerto.
Al paño sale Isabela.
Así sienta mis pesares
y sienta también mis celos.
¿Qué tengo que oírte más?
29 / 32
Hablan aparte Aurora y Enrique.
¿Aun más que padecer tengo?
Aun eso si sienta mis ansias
digo que.
Aunque pretendo
escucharlos, nada oigo
solo ingratitudes veo.
¡Ay de mí, cuando por ti,
Enrique, mi vida arriesgo
cuando porque tú seas rey
tan al peligro me he puesto
que de mi amor y de Hungría
he querido darte el cetro y
tú me pagas con injurias
estas finezas, merezco
a pesar de mis agravios
que, por ser quien soy, no puedo
decirlos, y he de poder
sufrirlos, y padecerlos,
¡Ah, otra vez de mi grandeza
pues en el mal que confieso
ya que me quitó el quejarme
quitárame el sentimiento!
Quiero ver si puedo oírlos.
Aparte.
Aun todo cuanto he dicho es cierto
así acredito mi engaño,
y de su rigor me vengo,
un mes de término pide
que aunque hacer el casamiento
con Carlos pudiera, quiere
que entiendan todos lo mismo,
31
y que obligada se casa
primero que tenga efeto
su intencion, bera mi enojo
y en lastimoso lamento
sera hungria de mi agrabio
quien llore su desacierto.
mas para que le permito
a la colera su fuego
si Vibe el Rey, y a de ser
su traycion, el instrumento
de mi venganza antes, que
se efetuen sus conciertos
pero no lo entienda aurora
cordura, disimulemos.
aunque mas procuro oírlos
nada al oido prebengo
todo me Causa temores
que sera tanto secreto.
pagavas, mi amor en Rique
Aparte.
dare a tu fineza el premio
pues que Isabela me olvida.
ati su intencion dibierto
yo are que esfuerce mi hermano
el engaño, que e propuesto
atanto fabor aurora
sola mente pagar puedo
con el alma, esta es mi mano
echo la fortuna el Resto
a mis pesares, a ingrato
soy tu esclabo,
Al irse a dar la mano sale Isabela.
y tu mi dueño
A uno y a otro.
y yo os doy el parabien
esto sufro, esto consiento
a cruel, ingrata, y fiera
yo señora, (ablar no puedo
de turbada, si lo a oido.)
si lo a visto, yo soy muerto
Posible es que ofende enRique
mi amor, que dudo en creerla
cuando lo an visto mis ojos
para que busco Rodeos,
alma, muera de una bez
y tendre Vida muriendo.
aqui se acabo mi engaño
Aparte todos.
como a quejarme no empiezo
como no la doy disculpa
que aguardo, que no me quejo.
Isabela
enRique
Unos a otros.
yo
se a conocido mi intento
y quiere satisfazerme,
temi que ya a descubierto
y prebiene su disculpa
para que puede ser bano
que yo ami misma me culpe!
no pudo no oirme, es cierto
pues digalo que quisiere
que asta tanto Callar quiero
no la acredite mi Voz
la duda de su rezelo
diga el alma su dolor
diga el amor su tormento
28
82
Ingrato.
Ingrata.
Finezas,
obligaciones,
deseos.
¿Desta manera se pagan?
¿Se han olvidado tan presto?
Escúcheme Vuestra Alteza,
que ni yo su queja entiendo,
ni puede entender la mía;
y está un volcán en el pecho
abrasando la prudencia,
siendo la llama su yelo.
Deje que reviente
queja que en mi agravio muero,
este abrasar toda Hungría
leve materia a mi fuego.
Ingrato, tus sinrazones
apuran el sufrimiento
tanto, que ya del recato
rompen el último sello.
Mas yo tomaré venganza
de mi agravio, en tu desprecio,
dándole a Carlos la mano
de esposa, pues que conozco
castigaré tu arrogancia;
y de quien me estima siendo
agradecida, a pesares
firme, a pesar de tormentos
constante, a fuerza de penas,
y firme, a pesar de riesgos,
estimaré sus finezas,
y pagaré sus deseos.
Ya sé, ingrata, que eso esperas,
ya sé, ya sé tus intentos,
y sé también, que has fingido
que te obliga a sentimiento
de Carlos la oposición,
y es todo por tu consejo;
pero no importa, tirana,
que antes que llegue tu intento
a gozar en dulces lazos
las caricias de Himeneo,
despojo será a mi llama
tu amor, y cenizas hecho
al soplo de mi rigor,
le has de perder, pues te pierdo.
Oye, Enrique, que parece
que contra mí todo el cielo
se ha conjurado, yo a Carlos,
siendo a quien más aborrezco,
hago dueño de mi amor,
cuando eres tú solo el dueño.
No han de valer tus engaños,
ya has fiado el secreto
de Aurora, Aurora lo dice,
mira tu sin fingimiento.
Turbada Aurora.
¿Tú, Aurora?
Negar que yo
mi amor ofendido, y a eso
perdona, que de turbada,
nada en mi disculpa acierto.
Calla, Aurora, calla, calla,
que te atreves a lo recio.
+
Oigas / siempre lisonjas / y terco
De mi persona, infamando
mi onor,
mas que me admiro de ber
tu ingratitud, tu denuedo
Si eres hermano de aquel
mi enemigo, que soberbio
profana mi Magd.
mas de ti admirarme puedo
pues ingrato a mis finezas
pones duda en mis afectos
Y tu alebe fementida
que este nombre darte debo
cruel, ingrata, enemiga,
que se reporte te ruego
a Vra Alteza, que aunque
rama de su tronco excelso
e nacido soy tan buena
y yo por mi, mas devemos,
para despues mis agrabios
que mi hermano, segun beo
viene a ber a Vra Alteza
y que nos oiga no quiero,
82
a Enrique.
Retirandose Aurora, y siguiendola Isabela.
mira ingrata tus engaños
En Rique, (baledme cielos)
en Rique des engañarme
con mi ignorancia pretendo
que mayores des engaños
mayores los dara el tiempo
logre el amor mi cautela.
direle a Carlos mi intento
con que are que en Rique crea
cuanto an finjido mis celos.
Sale Carlos, y detienele Aurora al entrar
35
Con Isabela esta en Rique
decirla mi amor no puedo
obligala con finezas
solicitala con ruegos
que pre sumo quel amor
a tu piedad en suspecho.
llega a la Ys.a
Si mi amor paga Isabela
tuyo aurora sera el Reyno
deme a besar Vra. Alteza
la mano, cuyo favor
agradecido, mi amor
se ara eterno en su firmeza
= Si yo se de amor.
a Enrique.
ya debiera
en ocasion SemeJante
o como primo, o amante,
que por mi causa bolbiera
parece que agradecida
a su amor debiera estar
y me debiera obligar
sino piadosa bencida
vuélvase pues, y advertido
no espere de mi rigor
que en agradecer su amor
sere mas de la que e sido.
Equiboca mente ingrata,
tu satisfacion me advierte
en cada accion, mi muerte
aunque ninguna me mata.
Carlos que a mi onor se atrebe
Página izquierda
en mí después verá
que le aborrezco, y sabrá
Enrique, cuánto me debe.
¿Es la piedad de Isabela
este rigor que estoy viendo?
Aurora aparte.
¿Piensas cruel que no entiendo
el rigor de tu cautela?
A Reina Isabela.
En obligarla porfía,
que este es de su honor decoro.
A Carlos.
Bien sabe el amor que adoro
el alma mía.
A Enrique.
¿Tú me engañas?
A Aurora.
¿Tú me ofendes?
A Reina Isabela.
¡Esto es verdad!
A Carlos.
¡Esto es cierto!
A Enrique.
Aparte.
¡Oh, qué pena!
Aparte.
¡Yo estoy muerto!
¿Qué dudas?
¿Qué te suspendes?
Enrique estorba tu amor.
Carlos tu amor atropella.
¿Cómo he de poder con ella?
¿Cómo perderé el temor?
Perseverando.
Creyendo.
¡Es error!
¡Es ceguedad!
Con amor.
Con voluntad.
No lo alcanzo.
No lo entiendo.
En el margen derecho: Siempre, aur a / a Car. Ysa / a ysa y Car a / aur y Ysa a / en Riq.
Página derecha
En el margen superior derecho: 36 / 28
Pues disponte a su rigor.
Pues ya me mostré vencida.
Quíteme el amor la vida.
Quíteme el cielo, el amor.
A Reina Isabela.
Vuestra Majestad, señora,
no culpe mi atrevimiento,
que forzado del tormento
busca el alivio que ignora;
mi intento no es ofender,
verdad que rendido adoro,
ni es faltar a su decoro
que amante la venga a ver.
Esto mi amor acredita,
esto mi intención, pretende,
quien te adora, no te ofende,
esta piedad solicita
mi amor.
Esperad, oíd,
basta Carlos, basta Carlos,
que no sufre la fineza
quien se ve tan enamorado.
Isabela ha de ser mía,
pues yo merezco su mano
por su amante, y porque tengo
primer derecho a su estado.
Terciando las capas.
Nadie más que yo la estima,
en cuanto amante, y en cuanto
que es mío el primer derecho
quien hay que pueda dudarlo.
27
mi padre fue quien primero
registró del sol los rayos.
el primero fue mi padre
aunque nacieron de un parto.
quién lo dice?
yo lo digo,
de esta suerte,
a que este brazo.
quien el respeto me pierde,
yo mi afrenta,
yo mi agravio,
y el castigo en quien me ofende.
le vengo en quien me ha injuriado.
Sale Feduardo.
aquí viene Vuestra Alteza
quien la sirva.
Feduardo,
detenlos.
Viéndose Isabela que Enrique y Carlos levantan espadas.
Si Vuestra Alteza,
se ha ofendido,
se ha enojado,
de que yo a mí me defienda,
de que satisfaga agravios,
perdón merezca rendido.
halle piedad, en su amparo.
en vuestros agravios advertid
que a su Rey el buen vasallo
nunca, le pierde el respeto
que es bajeza de su estado
que no me enojo si os ruego
y como Reyna os lo mando
que con no ser de ninguno
os daré el castigo de entrambos.
Vase.
Yo acreditaré mi intento.
Vase.
Vanse Isabela y Aurora. Y vuelven ellos al tablado.
37
a una parte del tablado.
esta noche Feduardo
he de vencer a Isabela
acábense mis cuidados
esperadme que ya vuelvo
a lograr mis engaños.
Y además no tengo
los nobles confederados?
a la otra parte.
Yo no sé, que vive el Rey
que la palabra me ha dado
que Isabela ha de ser mía.
pues qué dudo?
pues qué aguardo?
voy a disponer mi gente.
voy a juntar mis soldados.
Vanse Enrique, y Carlos.
Válgame Dios, la fortuna
por qué de rumbos extraños
quiere cansar mi lealtad.
Con el Rey dejé tratado
que a Isabela pidiese
como padre, que en Palacio
a verla entrase esta noche
y no puedo ejecutarlo
si a Carlos, he de esperar:
y si no le espero es llano
que me ha de culpar, y que
el suceso, aventurado
si Enrique, y Carlos se encuentran,
remitirán a las manos
el duelo de su porfía,
y no habré nada logrado.
Si aquí espero la ocasión
que mi honor ha procurado,
30
se dilata, y ya no es bien
el que se dilate tanto,
que peligran los sucesos
cuando es el remedio tardo.
Quedarme, es inconveniente,
el huirme, es aventurarlo,
ni huirme, ni quedarme puedo,
pues ¿qué he de hacer en tal caso?
Que si acudo a lo que viso,
faltaré a lo necesario.
Que de serlo a la fortuna,
y solo esperar a Carlos
para estorbar sus intentos,
que es el peligro más arduo.
Y si el Rey no entra esta noche,
ese es menos embarazo
que mañana habrá lugar
en que toque su cuidado:
pues a Carlos esperemos,
y al mayor peligro vamos,
que este es el mejor acuerdo;
y pues ya del sol los rayos
en túmulos de cristal
sus luces han apagado,
no puede tardar su alteza.
Sale Perinola.
Gracias a Dios que te hallo.
Perinola, ¿cómo aquí?
Ninguno me ha visto, paso,
mándame el Rey que te busque,
porque te queda aguardando
disfrazado.
¿Cómo, adónde?
A la puerta de palacio,
que apenas la negra noche
se cubrió su negro manto,
cuando a buscarte salimos.
¡Ay de mí, suceso extraño!
Que Isabela aún no lo sabe
y que entre no es acertado.
Pues ya no tiene remedio.
Sí tiene, di que aguardando
estoy a Carlos, porque
demás de haberlo mandado,
conviene así, que se vuelva.
Vase Perinola y vuelve.
Sale Carlos.
Yo llevo lindo despacho,
todo se ha echado a perder.
De aquí la voz, Feduardo.
¿Se han de acabar mis pesares?
¿Quién está con vos?
Ve a Perinola.
¡San Pablo!
Perinola, ¿qué te has hecho?
Que me detuviese Carlos
es arriesgar el suceso.
Desde aquella noche, cuando
salimos juntos los dos,
no te he visto, y te he buscado.
Señor, a reino revuelto
es pérdida de criados,
porque al fin están sin dueño;
mas pues se va sosegando,
vengo a probar mi ventura,
que mala que se la mando.
29
Pues ya bién puedes volver
queel quedara so segado
ben ahora con nosotros.
miren lo que a urdido el diablo
que aremos en tal suceso
que a la calle salgamos
que enella a bisare al Rey
y Remediare este daño.
Vanse y Sale enRiq. y Ar-
nesto de denoche.
todo cuanto e dho es sierto
hoy as de quedar bengado
prebenida esta mi gente
bamo pues a enbocar los
pero que gente es aquesa.
Salen Car. fed. el Rey. duq. y
gente
no te apartes de mi lado
S.a Mg.
no are
Recatandose el Rey.
desta suerte disfrasado
ninguno a de conocerte
linda mente as trazado
aun ap.te estan enRiq.
y Ar.to y asu la Car
los y los demas
esperad que gente es esta
muchos son, y sean parado
si es enRique y me conoce
no piense que me acobardo.
ap.te a los suyos
si es carlos no es bien que entienda
que letemo por bizarro
ap.te a arnesto
llegate a reconoserlos
a Perinola
yo señor en que epcado
Cubrite el rostro muy bien.
a Arnesto
y si me rronpen los cascos
Aqui quedamos nosotros.
39
miren que jentil despacho
para despues de molido
despues de descalabrado
no e menester otra ayuda
sino la del cirujano.
ba Pe. acia enRiq.e
acia nosotros se acercan
bien es salirles al passo
en fin es de conoscerlos
Dios ponga tiento en sus manos
y pregunta si es enRiq.e
y dile lo que a passado
y que a Palacio se vuelva.
al llegar Pe. le
abla ap.te fed.
yo llego pero temblando.
Si se acercase procura
conocerle, por si acaso
podemos sauer quien son
a arnesto
isidro bendito. y santo
yo os ofresco una liebre
de cera si deesta escapo.
ya me duelen las costillas
que quiere o quien es
salele al encuen
tro Arnesto
el diablo
si asi acabo buen enpiezo
para semejantes Casos
traygo la Cruz deesta espada
sacando la
espada
balga balgame Santiago
pero no con cierra españa
no acaba de irse
malo,
de aquines punto es poco.
Foliación: 27 (centro), 24 y 40 (derecha)
Si no se pasa de largo
le romperán la cabeza.
No lo digo yo por tanto,
pero dígame, ¿es Enrique?
Recatándose de los suyos.
¿Quién lo pregunta?
Más bajo.
Perinola.
¿Perinola?
Sí.
Pues ¿cómo?
Hace Perinola dos voces, preguntando y respondiendo.
Sosegaos, sosegaos,
que yo mismo os contaré.
De aquesta industria me valgo,
no entienda Carlos mi enredo.
Diga, ¿quién es? No acabamos.
(Escuche, que ya lo digo).
Sea presto, presto. (Carlos,
señor, es el que allí miráis,
con él viene Feduardo
y nuestro Rey).
¿Cómo así?
A lo que voy preguntando
me responda. (Digo, pues,
que viene como criado,
sin que le hayan conocido,
porque viniendo a palacio
caímos en la bisoñería,
y nos hallamos burlados;
diga más). Y así, señor,
porque conviene, volando
vuelve a palacio, y en él
está, señor, retirado.
Y a Dios.
El cielo te guarde.
A juntar mi gente vamos.
Vase Enrique y Arnesto. Vuelve Perinola.
¿Viste quién son?
Sí, señor.
¿Y quién son?
Estoy temblando.
Un rompedor de cabezas.
¿De qué es el miedo, villano?
¿Quién era?
Gente de Enrique,
de la cual vengo informado
que a palacio va esta noche.
A Feduardo.
Id y atajadle los pasos.
Yo voy en su seguimiento.
Señalando al Rey y a Perinola.
Llevad esos dos criados.
Vamos.
Qué bien se ha de ir presto.
Tu lealtad, y tu cuidado,
viva en láminas de bronce,
contra la invidia, y los años.
Vanse Feduardo, El Rey y Perinola.
Mamáronla lindamente.
Vamos, Duque, que hasta tanto
que de Isabela merezca
verme dueño soberano,
En el margen superior izquierdo: 80. En el margen superior derecho: 32 y 41.
nada dudo, ni porfío,
esta noche verán cuantos
contradicen mi elección,
venganzas de mis agravios,
y gozaré de Isabela
y será el Reino de Carlos.
Vase Carlos y los demás. Salen Feduardo, el Rey y Perinola.
Gracias al cielo que miro
de mi grandeza los rastros;
de mi pompa los adornos,
quiera Dios que de mi estado
goce con su majestad,
y la quietud de mis vasallos.
Claro está que vuestra alteza
en su cuarto retirado
podrá verlo, mas si yo
no le hubiese dicho el caso,
es arriesgar el suceso
que, mas si determinado
Carlos, va quien a sus riesgos
lo fiase de sus brazos,
si su amor viere su intento
no lo ha de estorbar osado;
claro está, pues si él entonces
de su temor o su espanto
que si os ve sin guardas hoy,
no hay duda de que irritado
o llevado del valor,
si sois vos examinando
quiera que ejecución sea
lo que solo ha sido amago.
No me acobarda ese miedo,
que no ha de andar arrojado
con Isabela su amor
sino a su desdén postrado;
y cuando solicitare
vencerla a ruegos y halagos,
no por eso el sufrimiento
ha de ser precipitado.
Si hiciera, tener se hiciera,
y así no es bien arriesgarlo,
porque el natural amor
no conoce esos reparos.
Y tanto no los conoce,
que vuestra alteza obligado
de la verdad lo acredite
en este suceso raro:
en la esgrima cierto día
a un despensero sacaron
un ojo. Vino el barbero,
y otro le puso de un gato
que vino como nacido.
Después que estuvo sano,
siempre que a un ratón veía
se le saltaba del casco
el ojo tras el ratón,
fue entonces al cirujano
y contole su desdicha,
y le respondió el taimado:
obra siempre el natural,
y si le ponen de gato
el ojo, que ha de parecer
en la esgrima le sacaron,
ha de ser también como
tras un talego de cuartos,
Foliación superior izquierda: 36
Foliación superior derecha: 26 42
y en esto señor advierte
que el natural está obrando
que no basta la cordura
donde hay afectos humanos.
Señor, vuestra majestad
se retire, que a este cuarto
parece que gente viene.
Ya os obedezco, y lo hago.
Encúbrese del paño.
Pienso que de mi prisión
la soltura va llegando.
Ninguno aquí verme puede.
Su alteza es.
Sale Reina Isabela.
Feduardo.
¿Qué me manda vuestra alteza?
Descansa el pecho en los labios.
Aparte.
¿Qué es lo que quiere Isabela?
Fuego siento que ha exhalado.
Ahora sabrá que vivo.
Detrás del paño.
Poquito a poquito escapo;
chitón, y ver, y callar,
que al buen callar llaman Sancho,
muera yo de cobardillo
y no muera de ahorcado.
Vase Perinola.
Reina de Hungría he nacido.
¿Cuándo a vuestra alteza ingrato
he negado la obediencia,
y que sois mi reina, cuándo?
Pues cómo, si lo sabéis
amparáis banderizados
como...
Vuestra alteza escuche,
que no merece este agravio
la lealtad con que la sirvo,
y hay ocasión de declararlo.
Aparte.
Si vos fuérades leal,
a dicho ejemplo obligados
todos los nobles de Hungría
acabaran mis contrarios;
mas vuestro error ambicioso
vanamente ampara a Carlos,
negando a mi majestad
el ser, la justicia, el mando;
pero yo haré que mi enojo
tome venganza de entrambos.
Y a vos...
Vase retirando Feduardo y Reina Isabela le va siguiendo hacia la parte donde está el Rey, que de descubrirse como que mira lo que sucede, y se espanta y ampara de Feduardo y vuélvese el Rey a cubrir.
Vuestra majestad.
Os he de hacer más pedazos.
Señora.
¡Válgame el cielo,
amparadme Feduardo!
Al Rey ha visto sin duda;
sosegaos, sosegaos.
¡Ay de mí, dañada vivo!
¿Qué fue el haberse turbado,
vuestra alteza?
No lo sé;
una ilusión, un espanto,
que a ser verdad, más que digo...
No me diréis vuestro llanto.
28
Yo no os lo sabré decir;
pues yo sí, que acreditando
está con vos mi lealtad.
Siento que me abéis culpado,
hallaredes que mi amor
cumple como fiel basallo;
mereciera este castigo.
No lo husáis, que Carlos
tiranize mi corona.
Antes lo estoy estorbando.
Como si yo lo padezco.
Llégase Feduardo adonde está el Rey y descúbrele.
De esta suerte os satisfago;
bed que vuestro padre es vibo
y que yo su vida guardo.
¡Válgame Dios!
Isabela.
Pónese R. en el trono
Llegad, llegad, mi cuidado,
pues de qué os enternecéis
cuando debéis alegraros.
Un impensado contento
de sentidos enajena;
y de una ympensada pena
padece el entendimiento.
Mata el bien, mata el tormento:
en un mismo efeto ygual,
y aunque es la acción desigual,
iguales obran también,
que el mal, mata como bien
y el bien mata como mal.
Combatida de un dolor
siempre el corazón temía,
y la pena no sabía
la gloria de su temor;
allí el bien en el rigor
y el alma de gozo loca,
como agradecer le toca
a fin de tantos enojos,
le dio la lengua a los ojos
que dicen más que la boca.
Padre, y Señor.
Hija mía.
Como, Señor, vivo os hallo
cuando a la parca rendido
vía de día el llorado,
mas para qué os lo pregunto
si os toco, y sé que es engaño
que aun le padece el sentido
cuando más desengañado.
Vibid, aunque, señor...
y vibid felices años
para premio de leales
y por castigo de ingratos.
Carlos viene, vuestra alteza
esté, señor, recatado.
Vuelve el Rey a esconderse.
Presto berás su castigo.
Triunfó amor de mis agravios.
Sale Carlos y Acompañamiento.
Dadme, señora, licencia.
Ya tengo al duque en palacio...
30
y con la gente de guarda
coxidos todos los pasos
bino en Rique
no le he visto
no se logren sus engaños
Aparte.
bolbedme despues a ber
buena ocasion he logrado
el Rey se queda escondido
por la otra parte del cuarto
boy a abrir para sacarle
tengan fin delitos tantos
Vase Feduardo.
fuesse feduardo, y yo
solo quedo, y escondido;
que inporta que se aia ido
hallar el cielo medios
Al paño alguna vez por el Rey.
nada tengo que esperar
lograse mi pretension
Cielos que nueva traicion
Carlos pretende intentar
obliguelo el rendimiento
no el poder la solicite
en mi desden acredite,
mi rigor mi sufrimiento
sola conel e quedado
y mi padre esta escondido
vibe Dios si es atrebido
que hoy e de quedar bengado
señora, de Vuestra Alteza
bengo atemplar los enojos,
que si al Rayo de esos ojos
y al sol de tanta belleza
aquisa asido mi amor
atrebido a tanto cielo
ya detan altibo vuelo
el Rendimiento es mayor
a tus pies estoy Rendido
alle en ti mi pretension
de mi delito el perdon
de tu fe lo agradecido
pare, cese, en tanto fuego
la honra de mi engaño,
de mi pecho el desengaño
o, no te benca su Ruego.
Carlos que Vuestra por fia
mi rigor no a de bencer
aun se deja conocer,
en la resistencia mia.
no todo lo que merece
ser amado, es aquirido
que amor, que eleccion a sido
nunca al merito obedece
que el merito no a de ser
bastante para obligar
que para llegar a amar
inclinacion a de aber
ni en mi Vuestro Amor es culpa
ni lo es en vos mi rigor
que disculpa Vuestro amor
lo que en mi rigor disculpa
Foliación: 32
que si un pecho a uno guía,
otra voluntad también,
otro impulso, a mi desdén
en que no os quiera a porfía;
y está de la culpa exento
en esta desigualdad,
que elige la voluntad,
no elige el entendimiento.
Y pues que yo he conocido
que sois digno de estimar,
nada tenéis que esperar,
pues mi amor no os ha elegido.
Vase, y detiénela Carlos.
Eso sí vence el valor.
Desengáñese vuestra Alteza
y escuche de mis suspiros
el fuego que los engendra.
¿Qué pretende tu porfía?
Con tus desdenes acrecentar
mi voluntad, y el amor
cuando a ser gigante llega
al cielo de la hermosura
ni teme, ni respeta.
Ojos, ¿qué es lo que miráis,
cómo el tormento no os ciega?
Como villano grosero
te atreves a mi grandeza.
Como te amo, vida ingrata,
sin que mi dolor te venza.
Ten respeto.
Tengo amor.
Y yo a mi padre obediencia.
Pues si de su amparo confías,
di que de mí te defienda.
...des a tirano,
sea el cielo en su defensa.
26
Carlos, que se detiene a Isabela, y sale el Rey.
45
Válgame Dios, ¡ay de mí!
Señor, ¿qué quieres? Espera,
detén el rigor, aguarda,
yo no fui en tu muerte, fiera.
Ya, villano, tus traiciones
quiere el cielo que se vean.
Nuestro Rey vive, vasallos;
ya vía que vuelo se llega,
venid todos, venid todos.
Salen por una puerta Enrique y soldados con armas de fuego. Y por otra, Feduardo, el Duque y todos los demás que puedan. Isabela y Perinola se pasen al Rey y Aurora.
Ya estamos en tu defensa.
¿Qué miro?
¡Cielos, qué veo!
¿Qué confusión es aquesta?
A colación de la boda,
y de plomo su grapa.
Prendelde.
Date a prisión.
El primero que se atreva
verá el castigo.
Matalde,
pues que defenderse intenta.
Ya, señor, estoy rendido.
Cielos, ¿qué enigmas son estos?
Prenden a Carlos y dicen dentro.
¡Viva nuestro Rey Enrique,
y Carlos aleve muera!
Ya la traición tus vasallos
saben, y leales llegan.
amparando mi persona a triunfar de la baja esfera este... Rey vasallos
Señor danos Vuestra Alteza
su mano y verás, que obras
mostrarán en tu defensa.
Danle todos
Ya vuestra lealtad conozco
que obediente mi amor llega.
A ese tirano llevad
Levántanse
a una torre, donde vea
el castigo de su culpa
y aunque el escarmiento sea
pues que lo permite el cielo
castíguese mi soberbia.
Llévanle
Llevadle pues, Feduardo
vuestra lealtad premio tenga
dando amparo a Fisberto
y a vos, porque sea
casándose con Aurora
mi obligación satisfecha
de mi mano y el alma en seña.
Debo, y a la majestad vuestra
perdón de sus faltas, tenga
La lealtad en la traición
que humilde os postra el poeta.
Feduardo. quién habrá que no le sirva aun en todo el universo El Rey. Y luego quiero hacer merced de la mano de Isabela para que el Reino le jure
Juan de Paredes [Rúbrica]