San Juan Bautista
Figura central de la obra; nace de modo milagroso, predica penitencia en el Jordán, bautiza a Cristo y reprende a Herodes hasta sufrir el martirio.
Cristóbal de Monroy y Silva
Veröffentlichungsdatum der Zusammenfassung: 18. Juni 2026
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Zitiervorschlag
Cuéllar, Álvaro. "Resúmenes asistidos por modelos de lenguaje para un vasto corpus de obras literarias del Siglo de Oro". En: El teatro del Siglo de Oro en el horizonte de las humanidades digitales. Peter Lang, 2026 (en prensa).
En Judea, desde el Templo de Jerusalén hasta la casa de Zacarías e Isabel, la obra narra el anuncio milagroso del nacimiento de Juan y su reconocimiento como precursor divino, mientras se inicia la rivalidad amorosa entre Filipo y Herodes por Herodías. La acción pasa luego al desierto del Jordán, donde Juan predica penitencia, bautiza a Cristo y reprende públicamente a Herodes por haber tomado a la esposa de su hermano, en contraste con la ambición y los celos que dominan la corte. Finalmente, en el palacio real y durante la celebración del cumpleaños de Herodes, la intriga de Herodías y la debilidad del rey conducen al encarcelamiento y decapitación de san Juan Bautista, culminando una tragedia de poder, deseo y violencia contra la verdad.
La obra comienza con el episodio sagrado del anuncio del nacimiento de san Juan. En el Templo, Zacarías ofrece incienso cuando se le aparece el ángel Gabriel y le comunica que su esposa Isabel, hasta entonces estéril y ya anciana, dará a luz un hijo llamado Juan, destinado a ser precursor del Mesías y lleno del espíritu divino desde antes de nacer. Como Zacarías duda del anuncio, queda mudo hasta el cumplimiento de la promesa. Paralelamente se introduce una trama cortesana y amorosa: Filipo y su hermano Herodes aman a Herodías, y la rivalidad entre ambos se manifiesta en un ambiente de caza y de celos en los montes. Herodías oscila entre los dos, favoreciendo la tensión entre ambos príncipes. La violencia inminente se interrumpe cuando se divulga la noticia del nacimiento de Juan, celebrado en Jerusalén como prodigio. Pastores y criados acuden a la casa de Zacarías e Isabel; allí se discute el nombre del niño, y cuando Zacarías escribe que debe llamarse Juan, recupera milagrosamente el habla y profetiza la misión futura de su hijo como voz que preparará los caminos del Señor.
En la segunda jornada la acción se desplaza sobre todo al terreno político y moral. Herodías, ya casada con Filipo, recuerda cómo Herodes la había deseado antes y cómo, al convertirse en rey, ha renovado su pretensión amorosa. Movida por la ambición y la atracción del poder, Herodías acepta apartarse de Filipo y unirse a Herodes, pese al desorden moral que ello implica. Herodes hace llevarla a palacio por la fuerza, y Filipo queda deshonrado e impotente ante el abuso del nuevo monarca. En contraste con esta intriga cortesana, Juan aparece en el desierto del Jordán como predicador de penitencia, seguido por gente sencilla y acompañado por figuras cómicas que subrayan, sin anularla, la gravedad de su misión. Filipo, desterrado de su felicidad, llega también al desierto, donde Herodes y Herodías se encuentran retirados. Allí Juan increpa directamente al rey por haber tomado a la mujer de su hermano y por escandalizar al reino con un matrimonio ilícito; Herodías se irrita ante aquella reprensión, mientras Herodes queda impresionado por la autoridad espiritual del Bautista, aunque no se decide a corregirse. En el mismo marco aparece además la escena del bautismo de Cristo: enviados desde Jerusalén preguntan a Juan por su identidad, él declara ser la voz que clama en el desierto y, al reconocer a Jesús, lo presenta como el Cordero de Dios; luego lo bautiza en el Jordán y se manifiesta la voz del Padre y el Espíritu Santo, confirmando así la santidad del Bautista y el sentido providencial de su misión.
La tercera jornada conduce al desenlace trágico. Herodes celebra solemnemente su cumpleaños en palacio y, aunque sigue sintiendo cierta veneración por Juan, permite que la corte y su propia pasión lo aparten de la verdad. Antes del banquete, Juan comparece de nuevo y pronuncia una larga reprensión en la que denuncia el incesto, la injusticia y la ceguera moral del rey, recordándole ejemplos bíblicos de monarcas castigados por su soberbia y su impiedad. Herodes vacila entre el respeto al profeta y el deseo de contentar a Herodías, y finalmente ordena que prendan a Juan, aunque su voluntad se muestra insegura y contradictoria. Al mismo tiempo Filipo, herido en su honra, intenta vengarse y se introduce en palacio; llega a enfrentarse con Herodes, y la confusión de celos, amor y poder revela la descomposición moral de la corte. Durante el banquete, una infanta o joven cortesana, que actúa siguiendo el impulso vengativo de Herodías según se infiere del texto, danza ante Herodes; el rey, complacido, le promete conceder cuanto pida, y ella solicita la cabeza del Bautista. Atrapado por su juramento y por la presión de su entorno, Herodes manda decapitar a Juan. La obra concluye con la entrega de la cabeza del santo y con el reconocimiento doloroso de Herodes, que se sabe cruel y vencido por una palabra dada al servicio de una pasión desordenada.
Figura central de la obra; nace de modo milagroso, predica penitencia en el Jordán, bautiza a Cristo y reprende a Herodes hasta sufrir el martirio.
Rey o tetrarca de Galilea según el texto; desea a Herodías, se la arrebata a su hermano Filipo y, dividido entre el respeto a Juan y su pasión desordenada, ordena finalmente su muerte.
Esposa de Filipo y luego unida ilícitamente a Herodes; su ambición, su deseo de reinar y su resentimiento contra Juan impulsan buena parte del conflicto trágico.
Hermano de Herodes y esposo legítimo de Herodías; sufre la pérdida de su honor y de su mujer, y sus celos lo llevan a buscar venganza contra el rey.
Sacerdote, esposo de Isabel y padre de Juan; recibe la anunciación del ángel Gabriel, queda mudo por su incredulidad y recupera el habla al confirmar el nombre del niño.
Esposa anciana y estéril de Zacarías, que concibe milagrosamente a Juan y participa en el reconocimiento sagrado de su misión.
Ángel mensajero que anuncia a Zacarías el nacimiento de Juan y fija el signo de su mudez hasta que se cumpla la promesa divina.
Aparece en la escena del bautismo en el Jordán; Juan lo reconoce como el Cordero de Dios y su presencia confirma el sentido providencial de la obra.
Criado o figura cómica vinculada primero al entorno cortesano y luego al desierto; aporta episodios burlescos, pero también sirve para enlazar escenas y noticias de la acción.
Criado asociado a Filipo y a la intriga palaciega; participa en diálogos cómicos y transmite informaciones relevantes sobre los sucesos de la corte.
Espacio decisivo de la intriga política y amorosa, donde Herodes se apodera de Herodías, se enfrenta con Filipo y finalmente manda prender y matar a Juan durante un banquete.
Lugar principal de la misión profética de Juan, de sus sermones de penitencia, de la reprensión a Herodes y del bautismo de Cristo.
Espacio inicial de la acción sagrada, donde Zacarías recibe la anunciación del nacimiento de Juan mientras ofrece incienso.
Ámbito doméstico y festivo en el que se celebra el nacimiento de Juan, se decide su nombre y Zacarías recupera el habla.
Escenarios de caza, encuentros amorosos y enfrentamientos entre Herodes, Filipo y Herodías; sirven para exteriorizar los celos y la persecución amorosa.
Espacio de tránsito hacia el martirio, mencionado en la tercera jornada como lugar de reclusión antes de la decapitación.
La obra muestra cómo Juan denuncia sin temor el comportamiento de Herodes y cómo la verdad religiosa choca con la autoridad política corrompida.
La unión de Herodes y Herodías, en perjuicio de Filipo, desencadena el conflicto central y aparece presentada como transgresión moral y escándalo público.
Juan llama constantemente al arrepentimiento y al cambio de vida, tanto a la multitud como al propio rey, aunque este rechaza finalmente la enmienda.
La acción culmina en la prisión y decapitación de Juan, muerto por sostener la verdad y por no ceder ante el poder ni ante el pecado.
Desde el anuncio angélico y el nacimiento milagroso de Juan hasta el bautismo de Cristo, la obra subraya que los acontecimientos obedecen a un plan sagrado.
Herodías desea la grandeza regia, Herodes se impone por su poder y Filipo vive obsesionado por la pérdida de su esposa y de su honra.
La corte aparece como espacio de lujo, intriga y corrupción, mientras que el desierto del Jordán se presenta como lugar de verdad, austeridad y revelación.