Lucrecia
Esposa de Colatino y centro moral de la tragedia; se presenta como mujer honesta, recatada y firme, y termina denunciando la agresión de Sexto antes de quitarse la vida.
Francisco de Rojas Zorrilla
Veröffentlichungsdatum der Zusammenfassung: 18. Juni 2026
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Zitiervorschlag
Cuéllar, Álvaro. "Resúmenes asistidos por modelos de lenguaje para un vasto corpus de obras literarias del Siglo de Oro". En: El teatro del Siglo de Oro en el horizonte de las humanidades digitales. Peter Lang, 2026 (en prensa).
En la Roma regida por Tarquino, el poder se afirma mediante la violencia política, mientras Colatino deja a su esposa Lucrecia en casa al partir a la guerra contra los gabios. Sexto Tarquino engaña a los gabios para ganar su confianza y, tras oír a Colatino ensalzar en el campamento y en Roma la belleza y virtud de Lucrecia, concibe un deseo obsesivo por ella. De noche, aprovechando la ausencia de Colatino y el marco doméstico de la casa de Lucrecia en Roma, Sexto fuerza su honor; ella denuncia públicamente el crimen y se suicida, dejando abierta la futura venganza contra el tirano.
La obra se abre con la consolidación violenta del poder de Tarquino en Roma. Sexto Tarquino relata cómo irrumpió en el Senado, dio muerte a un anciano que defendía la libertad romana y participó en la represión sangrienta de los opositores; Colatino, por su parte, cuenta el asalto y quema de una fortaleza rebelde, aunque él se presenta como más moderado al perdonar a los vencidos. Mientras Tarquino defiende que el reino ganado por el rigor debe conservarse por el temor, Bruto finge locura para sobrevivir y observa críticamente la tiranía. Después el rey ordena una nueva campaña contra los gabios y manda a Sexto que se introduzca entre ellos fingiendo haber sido agraviado por su padre. Paralelamente, en el ámbito doméstico, se presenta a Lucrecia como esposa ejemplar de Colatino: rechaza las galas excesivas, desconfía de los festines cortesanos y defiende una idea estricta del honor femenino. Cuando Colatino debe partir a la guerra, ambos se despiden amorosamente; una paloma herida que entra por la ventana parece anunciar, de manera probable, la tragedia futura, aunque en el texto se formula como presagio interpretado por los personajes.
En Gabio, Sexto ejecuta con éxito el plan trazado por su padre: se presenta como hijo perseguido por la crueldad de Tarquino, mueve a compasión a los gabios y logra ser acogido e incluso elevado a una posición de mando. Ya en la segunda jornada, informa a su padre de que ha ganado crédito entre ellos y recibe un consejo tiránico: eliminar a los que sobresalen para hacerse temer. En el campamento romano, mientras los hombres comparan a sus esposas, Colatino alaba con entusiasmo la belleza y virtud de Lucrecia, pese a que Bruto advierte del peligro de publicar las excelencias de la propia mujer. Para comprobarlo, varios personajes vuelven de noche a Roma y sorprenden distintas escenas domésticas: Lucrecia aparece retirada, trabajando y velando en ausencia de su marido, lo que confirma su fama. Sin embargo, durante esa visita Sexto queda profundamente prendado de ella. La conducta de Colatino, que facilita la entrada del príncipe en su casa y permite un trato cercano, suscita inquietud en Lucrecia y también en el propio esposo, que empieza a sospechar imprudentemente el riesgo que ha creado al haber alabado y mostrado tanto a su mujer.
En la tercera jornada, Sexto, ya fortalecido en Gabio, se muestra autoritario con los propios gabios, hace prender y ejecutar a Cloanto y confiesa a un privado su pasión por Lucrecia. Decide entonces apartar a Colatino enviándolo desde el cerco de Ardea a asegurar Gabio, mientras él mismo marcha secretamente a Roma. Lucrecia, temerosa desde la visita anterior, recibe de noche a Sexto cuando este solicita hospedaje; el príncipe inicia un asedio verbal en el que contrapone amor y poder a la razón y al honor, y ella le responde defendiendo con firmeza la honestidad, la fama y el deber conyugal. Más tarde, según el propio relato de Sexto, entra en el aposento de Lucrecia mientras duerme, intenta vencerla con halagos y amenazas y finalmente consuma por la fuerza la agresión, ayudado por el desmayo o pérdida de sentido de la víctima, extremo que el texto presenta de ese modo. Cuando regresan los demás, hallan la casa a oscuras y escuchan la denuncia de Lucrecia, que proclama públicamente la violación de su honor, nombra a Sexto como responsable y, negándose a vivir bajo la afrenta, se quita la vida con un puñal. La obra termina con su muerte y con el anuncio de que la venganza de Colatino quedaría para una segunda parte, no incluida en el texto conservado.
Esposa de Colatino y centro moral de la tragedia; se presenta como mujer honesta, recatada y firme, y termina denunciando la agresión de Sexto antes de quitarse la vida.
Hijo de Tarquino y principal agente de la acción; participa en la violencia política, engaña a los gabios para dominarlos y finalmente viola a Lucrecia.
Marido de Lucrecia, soldado fiel a Tarquino y personaje decisivo por alabar públicamente la virtud de su esposa y dejarla ausente al marchar a la guerra.
Rey tiránico de Roma, padre de Sexto, cuya doctrina de gobierno fundada en el rigor impulsa tanto la represión política como el engaño contra los gabios.
Personaje que finge locura para sobrevivir bajo la tiranía y que formula advertencias prudentes sobre el poder, el honor y los peligros que otros no perciben.
Criada y confidente de Lucrecia; acompaña a su señora en el espacio doméstico y sirve de interlocutora en las escenas sobre honra, recato y peligro.
Figura destacada entre los gabios, defensor de la libertad de su ciudad; acoge primero a Sexto, pero después cae víctima de la nueva tiranía del supuesto aliado.
Criado que aparece en los ambientes cortesanos y acompaña a Sexto; contribuye a los enlaces entre la esfera palaciega, el festín y la intriga amorosa.
Marco político general de la obra, donde Tarquino consolida su monarquía, se manifiesta la tiranía y se sitúa también el ámbito social en que circula la fama de Lucrecia.
Espacio doméstico fundamental, asociado al recato, la vida conyugal y el honor; en él se produce la visita de Sexto, la agresión y la denuncia final de Lucrecia.
Ciudad enemiga donde Sexto finge buscar refugio, gana poder entre los gabios y revela su aprendizaje tiránico antes de desplazarse a Roma.
Espacio militar desde el que parten Colatino y los demás personajes, y donde se desencadenan comparaciones entre esposas, desplazamientos nocturnos y decisiones estratégicas.
Lugar emblemático del inicio, escenario de la irrupción sangrienta de Sexto y de la destrucción de la resistencia política romana.
Espacio de sociabilidad nobiliaria que Lucrecia rehúye por considerarlo peligroso para la honra y donde se contraponen vanidad pública y virtud retirada.
La acción gira en torno a la defensa de la honra de Lucrecia, entendida como valor inseparable de su identidad personal, matrimonial y social.
Tarquino y Sexto ejercen un poder fundado en la violencia, el temor y la manipulación, tanto en la política de Roma como en la agresión privada contra Lucrecia.
Sexto conquista Gabio mediante una fingida ruptura con su padre, y Bruto sobrevive aparentando locura; la obra muestra así una política y unas relaciones dominadas por la apariencia.
La relación entre Lucrecia y Colatino se presenta como ideal conyugal, pero también pone de relieve los riesgos de una confianza mal administrada y de la imprudencia del marido.
Los personajes insisten en que el honor depende también de la opinión ajena, de modo que la publicidad, los festines y la alabanza excesiva pueden ponerlo en peligro.
La obra enlaza la crueldad del poder estatal con la agresión íntima, mostrando una continuidad entre la represión de ciudades y senadores y el ataque al cuerpo de Lucrecia.