Membrot
Protagonista antagonista de la obra, descendiente de Cam y caudillo soberbio que aspira a ser primer rey universal, funda Babilonia, impulsa la torre de Babel y acaba castigado por su rebeldía contra Dios.
Antonio Enríquez Gómez (Fernando de Zárate) o Lope de Vega Carpio
Veröffentlichungsdatum der Zusammenfassung: 18. Juni 2026
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Zitiervorschlag
Cuéllar, Álvaro. "Resúmenes asistidos por modelos de lenguaje para un vasto corpus de obras literarias del Siglo de Oro". En: El teatro del Siglo de Oro en el horizonte de las humanidades digitales. Peter Lang, 2026 (en prensa).
En un tiempo posterior al diluvio y en el ámbito oriental de Arfagad, Armenia y Senar, Membrot intenta imponerse como primer rey del mundo frente a la resistencia de Calmana y Jafer. La guerra entre los descendientes de Cam y los de Sem y Jafer atraviesa montes, valles y riberas como las del Tigris y el Éufrates, mientras el amor entre Calmana y Jafer se afirma contra la violencia y la ambición tiránica. Tras fundar Babilonia y promover la torre de Babel, Membrot es castigado con la confusión de las lenguas y muere cuando pretende destruir el arca de Noé, quedando vencedores Jafer y los defensores del orden divino.
La obra presenta a Membrot, caudillo gigantesco y soberbio de la descendencia de Cam, que convoca en los montes de Arfagad a los hijos de Sem y de Jafer para imponerles una novedad política: quiere ser reconocido como primer rey universal de la humanidad. Para legitimar su pretensión, enumera con desmesura sus fuerzas, su dominio sobre los elementos y la supuesta necesidad de que los hombres tengan un monarca, del mismo modo que lo tienen las aves, las fieras o las abejas. Frente a él se alza Calmana, princesa oriental y enamorada de Jafer, que rechaza su discurso, niega que los hombres libres deban someterse a un tirano y afirma que solo Dios puede ser rey de todos. La negativa de Calmana, unida a su declaración amorosa en favor de Jafer, convierte la asamblea en desafío abierto y precipita la guerra entre el campo de Membrot y el de los descendientes de Sem y Jafer.
La contienda se desarrolla entre valles, sierras y riberas orientales, con especial relieve de Arfagad, Armenia, Senar, el Tigris y el Éufrates. Jafer derrota a capitanes de Membrot, entre ellos Belo, y acude después al encuentro de Calmana; ambos aparecen como pareja heroica cuya unión amorosa se vincula a la restauración del orden. Sin embargo, el conflicto no termina, porque Delbora, hermana de Calmana y dueña de saberes mágicos, interviene para socorrerla cuando Membrot intenta raptarla aprovechando que la encuentra sola y dormida en un valle ameno. Más tarde, Jafer y Membrot se enfrentan cuerpo a cuerpo, caen juntos en una sima y su aparente desaparición provoca nuevas tensiones: en el ejército vencedor surge una pugna por el mando entre Calmana y Nacor, alimentada por rumores sobre la muerte de Jafer. Los dos rivales sobreviven a la caída y, en el fondo de la cueva, un personaje infernal llamado Caidén, vinculado a Cus, azuza otra vez la soberbia de Membrot y le propone destruir el arca de Noé, mientras Jafer, en cambio, se muestra dispuesto a defenderla.
En la parte final, el texto transmitido muestra a Membrot ya triunfante y establecido en Babilonia, ciudad que presenta como primera fundación regia del Oriente. Desde allí formula su proyecto más impío: edificar la torre de Babel para escalar los cielos, dominar el firmamento y asegurar a los hombres contra otro posible diluvio sin obedecer a Dios. Jafer, Calmana, Delbora, Nacor y otros personajes quedan entonces subordinados o próximos a su corte, aunque no todos comparten su designio. La obra narra la construcción de la torre, la aparición de una confusión milagrosa de lenguas que paraliza la fábrica y dispersa a los trabajadores, y la desesperación de Membrot al comprobar que su pensamiento ha sido castigado por el poder divino. Lejos de arrepentirse, decide atacar el arca de Noé en Armenia; guiado por fuerzas infernales y acompañado de Caimán, sube al monte entre prodigios de tormenta y visiones del diluvio. Allí Jafer y los suyos lo persiguen para impedir el sacrilegio, y el desenlace se resuelve con la caída y muerte de Membrot, confundido en su soberbia, tras lo cual se restablece la paz y se anuncian las uniones finales de Jafer con Calmana y de Delbora, probablemente, con Nacor, según se desprende del cierre conservado.
Protagonista antagonista de la obra, descendiente de Cam y caudillo soberbio que aspira a ser primer rey universal, funda Babilonia, impulsa la torre de Babel y acaba castigado por su rebeldía contra Dios.
Jefe de los descendientes de Jafer y principal oponente de Membrot; guerrero victorioso, amado de Calmana y defensor final del orden legítimo y del arca.
Princesa soberana del Oriente y enamorada de Jafer; rechaza la pretensión regia de Membrot, anima a los hijos de Sem y Jafer y ocupa un lugar central en el conflicto político y amoroso.
Hermana de Calmana, asociada a saberes mágicos; auxilia a su hermana en momentos decisivos y participa en las deliberaciones y tensiones del bando contrario a Membrot.
Capitán relevante del bando de Jafer, propuesto en un momento crítico para gobernar el ejército; su figura interviene en la crisis sucesoria cuando se cree muerto Jafer.
Personaje cómico y cobarde, ligado primero a Membrot; actúa como testigo, mensajero, portero de la torre y acompañante involuntario en el episodio final de Armenia.
Figura de carácter infernal o mágico que, en nombre de Cus, incita a Membrot a destruir el arca de Noé y alimenta su soberbia sacrílega.
Padre de Membrot según la revelación de Caidén y poderoso maestro de la magia; aunque no domina directamente la acción visible, su influjo resulta decisivo en la tentación contra el arca.
Macizo montañoso donde se reúnen los bandos, se libran combates y se sitúan tanto el arca en su entorno sagrado como la gran torre que impulsa Membrot.
Ciudad fundada o presentada por Membrot como sede de su poder real en el Oriente; allí instala su corte y desde allí organiza la construcción de la torre.
Espacio central del desenlace, símbolo operativo de la ambición de Membrot de alcanzar el cielo; su fábrica provoca la confusión de las lenguas y el fracaso de su proyecto.
Región montañosa vinculada al reposo del arca de Noé y escenario de la expedición final de Membrot, que culmina con su caída y muerte.
Marco amplio de la guerra inicial y de las maniobras militares entre los partidarios de Membrot y los de Jafer, con presencia destacada del campo de batalla.
Espacios de paso, combate y relato heroico, fundamentales para las victorias de Jafer y para situar geográficamente la acción oriental.
Lugar subterráneo al que caen Jafer y Membrot durante su duelo; allí aparece Caidén y se redefine el conflicto hacia la destrucción del arca.
La acción muestra cómo la ambición desmedida de Membrot, que quiere dominar a los hombres, al cielo y a los signos de Dios, termina en confusión, derrota y muerte.
La obra dramatiza la propuesta de instaurar un rey universal y la presenta, desde la resistencia de Calmana y Jafer, como una forma de dominio violento nacida de la fuerza y no de la justicia.
Membrot pretende rivalizar con Dios mediante la torre y el ataque al arca, pero la intervención divina frustra sus planes y restablece el orden.
La relación entre Calmana y Jafer sostiene buena parte del conflicto, pues une afecto personal, legitimidad del mando y resistencia frente a la tiranía de Membrot.
La obra organiza su trama como enfrentamiento entre descendientes de Cam y los de Sem y Jafer, enlazando la acción bélica con una genealogía bíblica.
El castigo de las lenguas aparece como quiebra de la empresa colectiva de Membrot y como explicación dramática de la dispersión de pueblos y saberes.
La presencia del arca de Noé y el temor a un nuevo castigo divino articulan la acción final y conectan la historia humana con el recuerdo permanente del diluvio.