San Cristóbal
Gigante que busca al señor supremo y aprende a servirlo mediante la ayuda a otros.
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Zitiervorschlag
Cuéllar, Álvaro. "Resúmenes asistidos por modelos de lenguaje para un vasto corpus de obras literarias del Siglo de Oro". En: El teatro del Siglo de Oro en el horizonte de las humanidades digitales. Peter Lang, 2026 (en prensa).
Cristóbal busca al señor más poderoso. Deja a un rey que teme al diablo y luego a Satán, que teme la cruz. Un ermitaño le enseña a servir a Dios pasando viajeros por un río. Cristóbal acepta el bautismo y el nuevo oficio. Después de varios pasos cómicos, transporta a un niño que se revela como Cristo. Su cayado florece como confirmación del encuentro.
En el Auto de San Cristóbal, el protagonista llega desde Canaán a la corte de un rey porque desea servir al señor más poderoso. Cuando un truhán cuenta un sueño diabólico, el monarca se santigua y reconoce que teme al demonio. Cristóbal concluye que el diablo debe de ser superior y abandona la corte para buscarlo. En el monte encuentra una partida de cazadores diabólicos y es recibido como criado por Satán.
Al ver que Satán evita un camino señalado por la cruz, Cristóbal exige conocer la razón. El demonio confiesa que Cristo lo venció y que teme el signo de su pasión. Cristóbal vuelve a cambiar de señor y busca una ermita, donde un ermitaño le enseña quién es Dios y le propone el bautismo y una vida piadosa. Como el gigante declara que no puede ayunar, recibe un servicio adecuado a su fuerza: ayudar a los viajeros a cruzar un río sin barca.
Tras aceptar el bautismo, Cristóbal pasa a un portugués presumido y después a una vieja con sus dos nietos, entre quejas y peripecias cómicas. Finalmente lo llama un niño al que transporta con enorme dificultad: siente que lleva encima el mundo entero. El niño se revela como Cristo, su verdadero rey y señor, y anuncia que su cayado florecerá y dará dátiles. La señal se cumple, y Cristóbal agradece haber encontrado al señor que buscaba. Un villancico celebra su descubrimiento.
Gigante que busca al señor supremo y aprende a servirlo mediante la ayuda a otros.
Primer señor de Cristóbal, cuyo temor al demonio provoca la partida del gigante.
Figuras diabólicas de una partida de caza; Satán admite temer a Cristo y la cruz.
Instructor que propone el bautismo y adapta el servicio religioso a las fuerzas de Cristóbal.
Viajero cuyo peso revela al portador del mundo y a su Creador.
Viajeros que protagonizan los pasos cómicos del oficio de pasador.
Punto de partida de la búsqueda de un poder superior.
Lugar de la cacería diabólica y de la confesión del temor de Satán.
Ámbito de la instrucción religiosa y del servicio de transporte que culmina en el encuentro con Cristo.
El protagonista avanza al reconocer los límites sucesivos del poder humano y diabólico.
La fuerza corporal encuentra su sentido en ayudar gratuitamente a los viajeros.
El peso del niño y el florecimiento del cayado hacen visible su identidad divina.