Magdalena
Mujer de vida mundana cuya lucha interior desemboca en la contrición, el perdón y la renuncia a sus adornos.
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Zitiervorschlag
Cuéllar, Álvaro. "Resúmenes asistidos por modelos de lenguaje para un vasto corpus de obras literarias del Siglo de Oro". En: El teatro del Siglo de Oro en el horizonte de las humanidades digitales. Peter Lang, 2026 (en prensa).
Marta logra que Magdalena, apegada todavía a sus galas y amores, escuche un sermón de Cristo. Sus palabras despiertan en ella el arrepentimiento. Con ayuda de su hermana, Magdalena entra en el convite de Simón, llora a los pies de Jesús y los unge, pese al juicio adverso de un fariseo. Cristo reconoce su amor y le concede el perdón. Magdalena renuncia a su antigua vida y dedica sus riquezas a los pobres.
Magdalena oscila entre el disgusto por su fama de pecadora y el deseo de mantener sus amores, galas y diversiones. Marta, su hermana, la amonesta y consigue que la acompañe a escuchar a Jesús. Ante sus discípulos y varios fariseos, Cristo cura a los enfermos y pronuncia un sermón contra la avaricia, la soberbia y los placeres mundanos, exhortando a la pobreza de espíritu, al perdón y a la salvación.
Las palabras de Jesús transforman a Magdalena, que desea volver a verlo, aunque todavía siente el peso de sus antiguas inclinaciones. Marta obtiene de Simón el Fariseo permiso para que entre sin obstáculos en su casa, donde Cristo ha sido invitado a comer. Magdalena llega con un ungüento y, tras un intenso examen de sus pecados, se arroja a los pies de Jesús: los lava con lágrimas, los seca con sus cabellos y los unge.
Un fariseo duda del saber profético de Cristo por aceptar el contacto de una pecadora. Jesús responde con el ejemplo de dos deudores perdonados y contrapone la escasa hospitalidad de Simón al amor y la contrición de Magdalena. Le declara perdonadas sus culpas y la despide en paz. Cuando Cristo parte con sus discípulos, ella renuncia a sus adornos y a su vida anterior, destina sus joyas a los pobres y ruega perseverar en su nueva libertad.
Mujer de vida mundana cuya lucha interior desemboca en la contrición, el perdón y la renuncia a sus adornos.
Hermana que promueve su conversión y facilita su encuentro con Cristo.
Predicador y redentor que cura, enseña y perdona a Magdalena.
Anfitrión de Cristo que permite la entrada de Magdalena y escucha la explicación sobre el perdón.
Censura el contacto de Jesús con una pecadora y pone en duda su autoridad para absolver.
Espacio público sin emplazamiento preciso donde se reúnen oyentes, discípulos y enfermos.
Interior con mesas dispuestas para el convite, donde Magdalena unge los pies de Cristo y recibe el perdón.
El sermón provoca una transformación que exige reconocer y abandonar los pecados.
La parábola de los deudores explica la relación entre el amor de Magdalena y la remisión de sus culpas.
Vestidos, joyas y amores representan los vínculos que Magdalena decide romper.
La censura farisaica contrasta con la acogida de la pecadora por Jesús.