
Veröffentlichungsdatum: 22. August 2026
Metandanten der Arbeit
Wanrnung
Kannn Fehler oder Auslanssungen enthanlten. Wenn Sie eine bessere Ausganbe hanben, kontanktieren Sie uns bitte bei uns für Updantes.
Lizenz
Dieser Inhanlt wird unter der Creantive Commons CC BY-NC 4.0-Lizenz anngeboten. Erlanubte Wiederverwendung nanch Vereinbanrung; Kommerzielle Nutzung nicht gestanttet.
Zitiervorschlang
Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de La imagen del sacramento, San Juan de Dios. BITESO, 2026. URL: https://etso.es/biteso/la-imagen-del-sacramento-san-juan-de-dios.
Mss. 15044
Mss. 15044
T.º 859
Cantan dentro, y sale escuchando Entendimiento de galán.
Hoy, que es día del Señor,
venid a comer, mortales,
un pan de tanto sustento
que se os hará carne y sangre.
Aplaudid con cánticos dulces
el pan inefable,
que contiene el candor de la luz,
y de su bondad contiene la imagen.
Por más que con el asumo
y el himno llenéis suaves,
¡oh teológicas virtudes!,
¡oh potencias racionales!,
de misterios el oído,
y de armonías el aire:
hoy, que al teatro del mundo
el alegórico frase,
como humano entendimiento,
me expone, me persuade
vuestra voz a que rendido,
intelectual, me aparte
de un coro, y esto al oír
el concepto impenetrable,
y repitiendo:
Día del Señor,
comer, mortales,
tanto sustento
sea carne, y sangre.
Y por más que aplaudan,
si el pan se transustancia,
y que la canción dando
esparcimiento realce,
mi duda aumento, quiera,
entre sus blancos celajes
candor luces esconda,
bondad deidades guarde;
que un alternos coros
dicte, y otro cante:
Aplaudid con cánticos dulces al pan inefable,
contiene el candor de la luz,
su bondad contiene la imagen.
Sale El Placer.
Y del convite sacro
en su fiesta grande
hacer como figura
persona su papel hace,
por el gusto, y el oído
con músicas y manjares,
a fe, que en solo un bocado
basta al alma, y de hartarme.
¡Oh Placer!
¿Oh Entendimiento?
¿Tan solo en día tan grande?
Sí, que al oír el misterio,
que esos cánticos esparcen,
porque lo escondido de él
no arguya en mí lo ignorante,
me aparto.
Mira, la Fe
manda, que el sacro lenguaje
que lo explica sea culto,
y no quiere que se trate,
pan por pan, vino por vino.
Sí, pero lo que sus frases
contienen es cosa para
perder los sentidos.
Date
a prisión.
¿Yo?
Sí.
Y a mí
que también vengo a ayudarte.
¿Voluntad? ¿Caridad? Cómo
en aprenderme, y tú en su alcance
le auxilias?
Como en obsequio
de la Fe, as de sujetarte
a seguir nuestros aplausos.
¿No veis, que empresa es notable,
que obedezca a quien gobierno,
siga a quien dirijo, y pase
de nuestras operaciones
el orden a trastornarse?
Pues di, Voluntad, ¿por dónde
te toca a ti tener parte
en mis ascensos? ¿Y a ti
Caridad a acompañarte
en esta facción, supuesto,
que el misterio que te trae
a vencerme, está en la esfera
de creer lo que es constante,
no en la de amar lo que es divino,
que es tu ejercicio? pero antes
que de saber esta duda
quiero que en otra se enlace:
y es, que si el entendimiento
se actúa, y se satisface
por el material informe
que los sentidos le hacen,
y ellos contradicen este
Salen por una puerta La Caridad, con una granada en la mano, y por otra la Voluntad de damas bizarras.
Sacramento con su examen,
¿cómo Voluntad osada
a un concepto cautivarme
quieres, que es sobre las fuerzas
de la razón natural?
¿Contra la razón?
No.
¿Y intrínsecamente hallaste
que es imposible?
Tampoco.
¿Y en tu aprehensión negarles
la extrínseca autoridad
puede jamás a los padres,
a la escritura, y a tanto
testimonio irrefragable,
porque en Dios nos manifiesta
sus reveladas verdades?
Menos.
Pues con unos, y otros
motivos indubitables,
de lo cierto no aprehendes
un rectísimo dictamen,
que a pesar del discurso, y de
la razón llegue a elevarte?
Sí lo aprehendo, mas eso
no basta para quietarme.
Pues ten, que ahora entrego,
por la dirección que hace
en mí tu dictamen mismo,
imperiosa a dominarte
con el acto de afección
pía, que (como bien sabe
el teólogo) absoluto
hace el de la Fe triunfante,
a que la fuerza de amar
lo que es bueno, persuade.
Y siendo yo de esta empresa
el auxiliar, de que trae
en mí siguiéndole ardiente
la Caridad, porque alcance
la Voluntad en el acto
de fe mayores quilates,
a esta primera verdad
dando obsequio como amable.
Y aunque es suficiente tanta
razón para que a obligarte
me incline, para vencerte
a fuerzas, más eficaces
alientos, más superiores,
y más sobrenaturales
impulsos son los que siento;
y así vuelvo a decir: date
a prisión, entendimiento.
Ríndete, pues.
Baste, baste,
que sintiendo en mí esa fuerza
superior, quiero entregarme
a la Voluntad cautivo,
y no a ti, aunque la acompañes,
Caridad, pues de esa suerte
nunca podrá, aunque me arrastre,
blasonar de que no ha sido
voluntario el cautivarme.
Llevan al entendimiento entre las dos.
Si el que a la fe se sujeta
de la redención se vale,
¿cómo puede ser cautivo?
No es esto para ignorantes;
y pues tú eres mi despojo
para que a ser triunfo pases
de la fe; al del soberano
coro.
Al del coro suave
de virtudes, y potencias,
cuyos concentos, ser saben,
éxtasis dulce del hombre.
Dulce emulación del Ángel
pasad la canción a nuestro
culto, venid.
Escuchadme
y variad el obsequio,
que aclama al pan admirable.
Que contiene el candor de la luz,
y de su bondad contiene la imagen.
¿Qué intentas virtud divina?
¿Qué quieres potencia amante?
¿Qué el imán de tus ascensos
¿Qué los nortes boreales
de su voz
a la Esperanza
la Fe, y la Memoria atraen.
Salen la Fe con una venda en la mano, la Esperanza y la Memoria con una cruz.
Que recibas, ¡oh Fe sacra!
en el misterio, que aplaudes
al Entendimiento humano
vencido de tus verdades.
Que admitas este cautivo
de intelectual certamen.
Póstrase a los pies de la Fe, el Entendimiento.
Ya a tus pies, Fe sacra, ciego
el entendimiento yace
si es prisión, y no ventura,
el que es acuerdo, y no cárcel.
Gustosa, ¡oh entendimiento!
de que en el nudo agradable
ciego aunque adoradamente
al de mi venda te enlaces;
por mi cautivo te admito,
que aunque en mis prisiones halles
siempre oscuridades, son
lucientes oscuridades.
Pues ya, porque la pesada
disputa a festiva pase,
entre los seis compongamos
del sacramento admirable,
que hoy es nuestro asunto, algún
jeroglífico elegante.
Dices bien y sea de suerte
que aunque sea mudo hable
por todas sus conjeturas.
Dividido entre partes
cada una, una potencia
y virtud organizarle
podrá.
Pues vaya, y lo que es
potencia a su tacto pase.
Pues la Voluntad, y yo
a principio hemos de darle.
¿Con qué?
Con una granada.
Está muy bien pero antes
para que nunca el concepto
de la propiedad se aparte,
¿qué inteligencia has hallado
en la granada, que engarce
sacramentos, Caridad
y Voluntad?
Es muy grande.
pues por la granada entienden
mil sacras autoridades
el martirio, que incruento
en el sacramento yace;
Y también del dulce nexo
con que la Caridad une
con Dios, y el prójimo al hombre
unir, no solo es imagen
la granada parecida
en la unión de sus granates
sino del vínculo en que ata
la voluntad los amantes;
y aun a entrañas os dibuja
con semejanzas iguales,
en su color encendidas
y en su corona triunfantes.
Descubriráse un trono, o pirámide sobre el cual pondrán en una de las dos la granada de forma que quede fija para poner sobre ella los demás símbolos que se dirán.
Sirva, pues, sirva, ya a colocarse.
Pues en esta granada feliz se encierra
mucho misterio aún cuando se mira abierta.
Yo, Entendimiento cautivo,
para componer la parte
que del símbolo me toca,
te he de llevar amigable
de prisionero a consorte.
Ya veo que es uso fácil
el mío, pero ¿qué adorno
al jeroglífico añades
en el festejo?
Una estrella,
pues si esos astros brillantes,
que entre las tinieblas lucen,
son encendidos fanales,
que el sol le deja a la noche
cuando en el ocaso yace,
bien simboliza una estrella
la antorcha de la fe, que arde
entre sus sombras, porque
en ellas reverbera sola
de aquel sol sacramentado
los escondidos celajes,
que astros y misterios lucen
entre las oscuridades.
Yo, que el entender ya preso
tengo, y las puertas no abro
de los sentidos por donde
suele la razón mandarse,
podré con tu oscuro norte
divino, Fe, dedicarle
esa estrella, que es la luz
que puede tu noche darme.
Sí, que aquí quien despabila
a oscuras suele quedarse.
Sirva, pues, sirva ya a colocarse.
Que hoy la estrella que pone la fe le presta,
porque el entendimiento no tiene estrella.
Ponen entre la fe y el entendimiento sobre la granada la estrella, también firme para estar sobre ella otro símbolo.
Por tan propia so al asunto
como es ser ese inefable
Sacramento, la memoria
de la pasión sacra, y aunque
por ser memoria, repugnan
en el símbolo disfraces,
y en mí evidencias, pues se halla
para poder excusarme,
más allá lo que es lo mismo
de lo que es lo semejante,
con todo eso al festejo
asistiré; mas me hace
dificultad el que quedes
tú, esperanza, a acompañarme,
pues no hallo propiedad
¿qué?
No pases adelante,
y para ver si el ingenio
la halla, todos escuchadme.
Es la esperanza un deseo
de ver a Dios, mas con arte
tal, que es sin morir el verle
y sin vivir no mirarle;
y así al modo que si a Dios
viese, fuera fin inmutable,
que no sería esperanza,
si este Sacramento grande
se viera, es fuerza que de
ser Sacramento dejase,
mirad si la esperanza
es similitud bastante
para el obsequio.
Está bien;
pero para encuadernarte
conmigo; y que sea propio
en las dos sacrificarle
el símbolo de esta cruz
que es victorioso estandarte
de la pasión, porque de ella
memoria el misterio hace,
¿qué razón tienes?
La mía
y la mía son iguales,
pues si la Iglesia celebra,
que este misterio admirable
es memoria, que es la cruz
única esperanza aplaude.
Memoria tiene razón,
y así a decir por su parte
me inclino aunque quieras
con la cruz apasionarte.
Sirva, pues, sirva ya a colocarse.
Pues si la cruz tormento también se llama
llévele la memoria con la esperanza.
Ponen la cruz sobre la estrella.
Sale el Culto galán.
Aguardad, ¿qué hacéis virtudes
soberanas? naturales
potencias, ¿qué hacéis? porque ese
jeroglífico elegante
de Granada, cruz, y estrella,
que ingeniosas trasladasteis
desde el pensamiento al trono,
común empresa es que trae
siempre grabada en el orbe
de su escudo aquel gran padre
de pobres San Juan de Dios.
Nadie lo disputa.
Nadie
lo ignora, sagrado Culto.
Según eso a dos semblantes
intentáis, que esa divisa
repetidamente hable
con Juan, y con el misterio?
Sí, que del primor es arte,
el proporcionar lo impropio,
y el estrechar lo distante.
No solo ha de hablar con ambos
pero soltando del margen
donde se amarró hasta ahora
al mar del asunto el cable,
he de hacer hoy, que en aplauso
de la fe, y del día pase
a historial alegoría,
y en escenas representables
sea Juan del Sacramento
retrato, que lo traslade.
¿En qué fiesta?
En la de un auto
sacramental, que la imagen
del Sacramento, San Juan
de Dios se intitula.
¿Y sabes
el teatro?
Sí, Granada
tiene derecho a estrenarle,
que es el santuario heroico,
que es el feliz homenaje,
donde sus memorias viven,
donde sus reliquias yacen.
Pues sea aqueste principio
loa que un sarao acabe.
Si hay sarao al placer toca
el primer papel.
Pues pase
nuestra atención con la venia
de tan excelsos, tan graves,
tan doctos, esclarecidos,
y sagrados tribunales.
Y de los seis comisarios
nobles, de cuya admirable
fiesta, fiando el elogio,
que en nuestras voces no cabe
del silencio a las discretas
calladas capacidades.
Pues andad en el sarao
a esta ciudad siempre grande
la enhorabuena de ver
canonizado este atlante
de la Caridad, que amparo
después, y habitador antes
la adorna con sus virtudes
la ilustra con sus altares.
Pues, vaya el sarao.
Vaya.
Pero sin olvidarse
de nuestro primer asunto
que es aquel pan inefable.
Que contiene el candor de la luz,
y de su bondad contiene la imagen.
Sarao
Sarao
Sarao
Sarao
Enhorabuena célebre ciudad
en tus aras a Juan de Dios aclames,
aquel a quien de oro el precioso ofir
de tu corona valió por esmaltes.
Enhorabuena, que ya trasunto fiel
del Cordero le adoren en tus altares,
sin que las asistencias de el disfraz
desparezcan los símbolos de imagen.
Día que se humilde cárdeno alhelí
venera las fragancias inmortales
pues pasando a ser ya otra luz
estrella guarda lo que flor esparce.
Vive Granada célebre, y la edad
esta gloria vincule en tus anales
si ya a tu nombre no es débil cincel
para un elogio el bronce, y el jaspe
Salen por una parte la Caridad de dama bizarra, y por otra el Odio de galán.
A del país inmenso del placer
trono de la deidad
cuya inefable luz siendo unidad
en tres personas incluyó al poder
a la sabiduría, y al amor.
A del oscuro caos, que al inferior
orbe, siendo la fea lobreguez
en su principio su primera vez
hoy es lóbrego centro de su horror
y término infeliz de su nadir.
A del luciente imperio de el zafir
a donde el desear es poseer
el gozar merecer
y el merecer lucir
donde el siervo, es señor
A del adusto imperio del furor
a donde el acabar no es consumir
ni es mortal el morir,
y en su eterno dolor
aun los instantes son eternidad.
Lo que la Caridad
soy, aquella encendida prontitud
de las virtudes la primer virtud,
de la luz el delfín, de la deidad
bellísimo arrebol,
de las obras del hombre fiel crisol
para un concepto os llamo, en que exponer
quiere un visible e imagen historial
la alegoría lo intelectual
que en mi triunfo ha de ser.
Yo que el odio soy, cuya explicación
ira es durable, enfurecida lid
y dígale David
en los que aborrecieron a Sión,
y si lo diga dos veces infiel
en el primero en el segundo Abel:
yo, pues, yo soy aquél
que de vuestro rencor alma tenaz,
siendo eterno en tres mundo del rapaz,
hoy os convoca a fin
de que arméis vuestro pérfido motín
contra argumento a cuya sutil luz
triunfar quiere el amor no sé en qué Cruz
a cuyo eco aun repostra mi altivez;
y así, una, y otra vez,
mis temores con sed tan ávidos.
Vuestra fineza convocar.
Vuelvo ya a empeños mi invocación.
A de la inexorable Babilon.
A de la celestial Jerusalén.
Habitación del mal.
Patria del bien.
Enemistad eterna.
Eterna unión.
Prevenid vuestras iras.
Prevenid
vuestros socorros.
Escuchad.
Oíd.
aquel veloz marítimo fanal,
que el Bósforo navega occidental
Aquel neblí nadante, sino aquel
breve alado bajel,
que desde Ceuta cruza a Gibraltar,
venciendo en poco estrecho mucho mar.
Y será puente, que la oposición
de la África, y la Europa sabe asir,
y enlazar, sin unir
la Líbica, y la Ibérica región.
En su seno si ya no en su tumba
trae a arribar al término andaluz
un mísero, un humilde portugués
en quien de bérbero no poca luz
sino padece horror, mi ceguedad;
y así pues ya comienza el Aquilón
de las ondas a ser rebelión
a su naufragio con sumil, llegad.
Piedad, Señor.
Piedad,
tened de esta aflicción,
que con ella el naufragio es salvación.
Que carga el viento, que
nos perdemos.
Vista a ancha mar, patrón.
Cambia las velas, hiza.
Mal podré,
si las corrientes del estrecho son
precipitadas con violencia tal,
que la obediencia niegan al timón.
Válganos el amparo celestial.
A esta nave, que breve embarcación,
sino del mercader que trae el pan,
es pasasse de Juan,
Cuia grazia a de ser su imitazion,
y su Sacra metafora a de ser;
Vengase todo el zielo a socorrer;
pues lo que vio ocultar
de la Sabiduria a la altivez
quiere a su pequeñez
el Señor revelar,
aiudadle a arribar
espiritus Sagrados del zafir,
que ya Comienza el pielago a jemir
a los azotes de la tempestad
Piedad Señor
Piedad
tened de esta aflixion,
que con ella el naufragio es salbazion.
O niegue a los clamores de su ffe
el salvamento, y el naufragio dé:
tu espiritu o ya seas Belsofon
dueño del Aquilon,
de donde viene toda iniquidad:
o ia seas salfaad
sombra de formidable perdizion,
Cuio terror aun llega a sumerjir,
ven a la tempestad, ven a influir
naufragos escarmientos al Bassel:
no logre el puerto: y llegue a su mansion
des pedazada ya su trabazon
en uno y otro misero quartel
que sirba de trofeo a mi crueldad.
Piedad, señor,
Piedad
tened de esta aflixion,
que con ella el naufragio es salbazion.
O llegue al puerto ya el campion nobel,
y no lo anegue, no,
el tormentoso estrecho, para que el
sea mi triunfo, y su Corona to.
Su intelixenzia pura, alta felix,
ya virtud de Dios seas en Cassiel,
O ia su sacro auxilio en Samael,
ven a domar la barbara Zerbiz
de prozeloso espiritu, ya, pon
tu tranquilla prision
a su malignidad.
Piedad Señor.
Piedad,
tened de esta aflixion,
que con ella el naufragio es salbazion.
Mas ya de entre la espuma, que erizar
a podido la Colera del mar.
La del zeruleo horor
Conque afeo las ondas su furor.
Se deja ver.
Se deja diuisar.
Sobre la espalda que argento a vn delfin
La plata de su liquido Confin.
Sobre el ombro Cruel de lebiatan
mostruo del agua atroz.
Bello espiritu.
Espiritu feroz.
Que santelmo, es luziente.
Es hura can.
Mas digalo su voz, y no mi afan.
mas no lo diga yo digalo el.
Ade averse des cubierto vn mar tormentoso, y a lo lexos, fingido en el vn basel, y ahora se des cubriran en el mar, Samael en vn delfin, con es camas plateadas, y Belsefon en otra bestia mas feroz Marina de color y escamas verdinegras, uno bestido en trage de Anjel, y otro de demonio, y ca- da uno cantando a su lado.
Ya a tu voz Samael
a serenar el nautico motin
llega en este del fin,
que será, si es el mar, si el viento infiel,
de mejor Arion mejor bajel.
Ya biene a suizitar
a Lebiatan mi resonante voz,
bestia del mar, que atroz
si se llega a mober, si a respirar
tormenta el solo puede ser del mar.
Tu infeliz Belsefon
en proa al Aquilon La infame fe,
O vive el Señor, que
seran el Calpe, el Auila padron
de mi victoria, y de tu confusion.
Sorbed ondas, sorbed
ese leño a mi impulso ya, y sino
basta a encenderos yo
sedienta voca del estrecho haced
bevanse el vaso rios de el mar la sed.
Zielos piedad.
Señor misericordia.
Ven dura tormenta.
Ven blanda concordia.
No calme.
Serene.
El sañudo aquilon,
y Junte dos mares la tribulazion.
No calme, serene
el sañudo aquilon
El mar el Aquilon
de uno, y otro obelisco amarrare
al resonante pie
de sus rocas, que son
castigo siempre de su indignazion.
Su derrota fatal
anegue, sino el agua, el frenesi
del viento que compeli,
que no es mucho, que soplo boreal,
que iela el norte, apague oy vn fanal.
Si en otra tempestad
concedio a menos fé, y a mas clamor
la bonanza el señor;
ô naufragos, lograd
por maior fé, maior tranquilidad.
Mas ai que a mejor fin
se me rebela el viento aleve, pues
docil impulso es
de embreado del fin,
y la espuma halagueño trasportin.
Como, espiritu infiel,
la tempestad se anega, y no el basel?
O espiritu feliz tu potestad
salve el bajel, y no la tempestad?
la quietud dure,
dure la discordia.
Ven dura tormenta.
Ven blanda concordia.
No calme.
Serene.
El sañudo aquilon,
y Junte dos mares la tribulazion.
Empero ia sacudido
el temor, la vela hinchada
al puerto vira.
Y agrada
suerte, ô hado aborrecido!
que ser volcan mi coraje
pueda, y su inzendio cruel
no se imprenda en el basel!
Han de aver repetido repre sentando, los q.e estan en el tablado y el estribillo y desparecen los espiritus q.e estan en lo alto
buen viaxe.
buen pasaxe.
Mal pasaxe, mas mi anhelo
no tan presto el dolor pruebe,
que a esse misero, que debe
tanta protezion al zielo.
mi rencor le sabra armar
tantas sirtes en que de,
que la tierra inundare
de los peligros del mar.
Mas ya la zercana quilla
de la plaia no consiente
el fondo, y la proa siente
las sospechas de la orilla:
ya llega a surgir.
Ya aferra
en la arena, y mi pasion
el ancla.
Amayna Patron.
bota el batel.
Tierra, tierra.
O Juan! estas plaias solas
ya alegres te esperan, riendo
dulze salva el blando estruendo
de los golpes de las olas.
Ya arriba a hacer nueva guerra
al infeliz desconsuelo
de mis rencores.
El zielo
me balga.
Salen como saltan de la tierra S.n Jn. de Dios de soldado, galan, y la simplizidad de soldado villano.
Y ami la tierra.
que en ella ai mas que aprobeche
a vn pobre, que ba camino,
que a toda su. sopa en vino
es mexor, que mar en leche.
Abraza la tierra.
O tierra tan agradezida
por Do mi fe, pues si al verte
buelue asi a todos la muerte
a mi me vuelve la vida.
haga con mi pecho lazo
la parte que de ti mide,
y porque nunca te olbide
peguese al poluo el abrazo;
que para la Eternidad
sera camino sin daño,
si le obserba el desengaño,
y no la fragilidad.
Y tu, o mar, quedate en ti
a brindar la ambizion vana,
siendo de la sed humana
hidropico frenesi.
que Yo entregare a la historia,
siendo voz, que muda grita,
en esas rocas escrita
mi escarmentada memoria;
y mi temor de los senos
de tu mal guardada fe,
en las tablas librare
de los naufragios agenos.
Deja la moralidad,
y primero sepa io
donde el mar nos bomito.
Dizes bien simplizidad,
pero en todo el orizonte
no ofrezen por mas, que inquiera,
hombre, paxaro, ni fiera
la plaia, el viento, ni el monte:
que soledad tan estraña?
solo su silenzio escucho,
Pues informate de el mucho,
que el silenzio nunca engaña.
Alli porque el mar lo herido
se deja prezipitar
de vn risco vn arroio al mar;
y alli a la plaia suzede
una selua tan sombria,
y en marañada, que siento,
que huie, que la peine el viento
y que la rexistre el dia.
Ya essotro lado gran trecho
aspera cadena en laza
de escollos que son mordaza
de la voca de el estrecho.
Conque en selua, y risco halle,
que niegan con desconsuelo
el uno a la pluma el vuelo
cuando el otro passo al pie.
que hare?
habitar, siesque sabes
o nidos, o madrigueras
en el bosque con las fieras
y en los riscos con las aues.
que entre palomas tendra
su simplizidad posada
mui propia.
Espera, que entrada
quiero ver si el bosque da,
que nos conduzca hacia alguna
poblazion; aguarda aqui.
No te vaies Juan sin mi.
Porque?
Si la suerte es una,
y desde que te inclinaste
a la honda y al caiado
pastoreando ganado,
y a estrema dura pasaste
de tu patria Montemor,
e sido de haz, y de embes
tu simplizidad, que es
propia alaja de vn pastor:
dejando a fuente Rabia
a seruir al Rei alli
siendo tu soldado fui
tambien en tu compania.
Si siempre estube a tu lado,
avnque para su escala
la simplizidad es mala
Compania de vn soldado:
si apique estubiste aqui
de que ajustiziarte hiziera
tu Capitan, sino viera
su simplizidad en mi:
si e sido en toda ocasión
de tu vtilidad la vasa,
que oy con simpleza repasa
mejor, que con discrezion.
Como intentas tu estrañeza
ahora, Juan de Ziudad,
sinque aiude mi bondad,
penetrar laque es maleza,
y
deja ia la contienda,
y sigueme.
Por ai
senda no ai,
Pues por aqui
vamos:
No ay por ay senda.
mi Dios si para buscarte
an de aver estado a una y a otra parte Iunto al paño Caridad, y odio, y al entrar Sn Juan por las dos partes lo, desvia cada uno de la contraria
aquel paso aque me inclino
falta, por donde camino
hallare.
Por esta parte.
buen proberbio.
sequire
su azento con pie Veloz.
No has tal!
sigue su Voz.
por esta parte Vere
si le enquentro, mas ay zielo,
que Vn hermoso pastorzico
en quien es niebe el pellico
Luz el semblante, oro el pelo.
mis pasos pudo impedir,
y avn la alma, que en sus despojos,
por estar toda en los ojos
deja lo demas morir.
que ventura!
que furor!
quien sois niño? que en Vos cree,
mi fé, que al zielo posee
La tierra.
Soí Vn Pastor,
que procuro Restaurar
en esta Campaña fria,
Una obesuela, que es mia,
y mela quieren Robar.
Vos pastor?
si, y maioral,
que conoze sus rebaños.
A fé mi bien, que los años
Vuestros ni'aun son de Zagal.
mi edad mi aspecto desdize:
a de aver salido poco a poco Vn niño en abito de Pastorzico, por donde iba a entrar Sn Juan de Dios =
mas yo Conozco Uno que
des de niño Pastor fue.
es Verdad.
Por ti lodize.
a quien sois Vos?
Vn peregrino,
que asiste paramo echo el mar,
sin saber donde pasar.
Pues io os mostrare el camino,
y mi obesa guardare
a vn tiempo, aunque estoi cansado
Vase Sn. Ju. y el niño
Venid niño Inmaculado
venid, que io os llevare
en mis ombros, aunque abrojos
pise, pues io en tre los dos
sere Vuestros pies y Vos
sereis esta Vez mis ojos:
Vamos, sigue tu.
Vase
Voi luego
admirado, que a zertar
sea esta Vez a lleuar
al ombro el peso del ziego:
bien que por si Santos fueren, y
son buenos tales brinquiños,
que siempre se andan los niños
Con los Santos portugueses.
Ay de mi donde ira, donde
a parar loque esto explica,
que muchas Luzes publica
en los misterios que esconde.
ya Carga el divino asombro,
y con ligerizas sumas
a vn tiempo al pie calza plumas,
y lazos y mpone al ombro:
ya camina, y a se alexa.
Trueque es de raro primor,
que vea el mundo el pastor
en los ombros de la obesa.
pero cuando el Cuello embarga
como mole sigo, pues,
es mia la aczion, si es
de la Caridad la Carga?
y assi su planta ligera
seguire, porque mi ardor
mas Ynzendio a su feruor
le di.
Caridad espera.
Odio, que quieres?
que afable
una vez, a mi Cuidado
digas.
Cuando el odio à estado
con la Caridad soziable?
no me detengas.
escucha
si breue tregua sufrir
puedes, que esto es preuenir,
y no reusar la lucha.
di ya.
que Cuidado y
(te pregunta mi Cuidado)
el que del zielo le à causado
esse humilde Portugues?
a quien le e visto dudar
en saluaga, ya en consuelo,
las confusiones del suelo,
y las tormentas del mar:
pues avnque a pequeños mill
Dios por grandes lebantó
en su Reino, y los sacó
de la red, y del redil;
de este misero en los pasos
guarda (bien tu lo conozes)
enfasy tanto en las voces
tanto misterio en los Casos,
que rezelo, Caridad,
que a maior fin, a primor
mas alto, a asunto mayor,
que á hacer virtud su humildad
se dirije tanto empeño,
y assi a mi notizia acuda
tu voz; porque ia la duda
pasar quiere a ser despeño.
Aunque al contrario ocultar
el disinio discurrido,
siempre en buena guerra à sido,
y es, maxima militar;
Con todo, è de venzer oy
essa duda, que te ataxa
triunfando aun de la bentaxa,
que en mi notizia te doi;
y asi avn mas que porque ati
deba dar satisfaczion,
por darla a la explicazion
de mi conzepto, oye,
di.
Aquel fanal soberano,
que oy en la dorada popa,
de la naue de la iglessia
manifiesta luz desemboza;
pues en el nebado inzendio
de su esfera luminosa
son los puros, cristalinos,
candidos viriles sombra.
Aquel sacramento: espera
no estrañe por tu Congoxa
la nobedad conque empiezo.
ni que cifrando en Juan todas
las dudas de tu pregunta;
cuando mis voces te informan
con aquel sacramentado
pan de ángeles se responda;
si ha de ver hoy el teatro
del universo en hermosa
mística, representable,
alegorizada historia
como en traslados, el uno
original se equivoca
trasumpto el otro, si a
no son una misma cosa.
A aquel sacramento grande,
en cuya inefable forma
(vuelvo a decir) el amor
hizo la idea ingeniosa;
a poder los materiales
puso, y el amor la obra;
a aquel a quien esas puras
inteligencias hermosas,
con emulación sagrada
de los mortales, se postran;
pues ver el ángel desea
lo que ciego el hombre logra;
el hombre, que porque el blanco
toque, la fe generosa
hace a la ciega ignorancia
de los sentidos la sorda;
a aquel, que en las limpias aras
de la redención copiosa
es inmenso sacrificio
es inextinguible hostia,
tal vez en solemne aplauso,
de su gran día, en heroica
celebración de su culto
trasladó pluma ingeniosa
a las teatrales escenas
muchas luces, bien que en sombras
dieron la luz natural,
y escrita a la sacra historia.
Ya en el primero Isaac, ya
en la espigadera hermosa,
ya de Jericó en los muros,
ya del mar Rojo en las ondas,
maná que al gusto obedece,
piedra que en rasgón brota
fecundo cristal; ya un monstruo;
ya una cena en Babilonia;
de cuyos asombros vive
la luz de gracia que llora;
pues de tantos héroes, como
en las mansiones gloriosas
de su invencible palestra
fueron militante pompa;
de tantos a quien su mano
florecientes laureolas
ciñó de cárdenos, verdes
blancas, y purpúreas fajas;
no ha hallado el ingenio alguno,
que en su idea numerosa
del divino Pan aspire
a ser elegante copia;
pero yo inflamaré pluma,
que a la luz pública exponga
de la fe en una celada
las enmudecidas glorias.
Y este tal vez secretario,
que cuando hacer diestra importa
alguna escritura, antes
en el borrador la forma
después al original
la pasa donde se otorga,
y luego de su registro
los fieles traslados copia?
así de aquel testamento
nuevo, de aquella graciosa
por ser voluntad, de quien
da a Juan testimonio en forma;
de aquella, que entre las sacras
escrituras que atesora
instrumento y que sellado
con oblea misteriosa
la Católica Sión
guarda en inefables fojas
así, pues, de aquella eterna
escritura prodigiosa
fueron solo borradores
las embebecidas sombras,
que del testimonio antiguo
en la soberana historia
a las teatrales poesías
dieron las sagradas prosas;
faltanle solo traslados
pues la tarea ingeniosa
en borradores compuso
hasta hoy sus ideas todas,
y así yo en honor pasando
de la ley de gracia hermosa
a iluminados trasuntos
las figurativas sombras,
he de hacer, que este Juan, este
soldado, que tu baldonas
por rústico, por humilde
expósito de las ondas,
he de hacer, pues, que traslado
sea fiel, estampa heroica
de ese testamento, de ese
sacrificio, cuya pronta
víctima, cuya incruenta
oblación, tan limpia adora
la ara, que en su sangre el Justo
quiere blanquear la estola.
Esta es la causa, Odio infausto,
del misterio, que te asombra:
este el Héroe, que felice
del cielo el cuidado logra:
esta de la Caridad
la empresa, que a desurgloria;
para cuyo asunto, para
cuyo argumento, la docta
retórica de sus tropos
fábrica hará artificiosa,
porque hoy un visible susto
la prosopopeya ponga
las que son en el sentido
intelectuales formas,
y de metáfora, y letra
hecha maña aderezosa
dé el color la alegoría
al dibujo de la historia:
la teatro erudito,
la academia ingeniosa
del orbe el que tiene ojos
mire, y el que oídos oiga,
porque el que goza en la vista
logre la hermosura sola,
y logre el concepto el que
en la inteligencia goza;
de una favor rumoroso,
al sabio, pues poco importa
sino está el ingenio mudo,
que este la ignorancia sorda;
mi infeliz Odio enemigo
con las iras pavorosas,
que enciendes, con las obscuras
oposiciones, que abortas,
has de servir, no te admires,
aunque gime a ti discordias,
a tan alta idea; que
hasta del horror se adorna;
pues del sacro original
la contextura estudiosa
con tus sombras, y mis luces
ha de realzar la copia.
Ea, pues, Odio, al aliento
de mis empeños, convoca,
mueve, encoleriza, asusta
la tierra a un tiempo en discordias,
el agua en diluvios, el fuego
en rayos, y el aire en sombras;
que yo tus iras venciendo
seré a la tiniebla aurora,
iris al diluvio, al rayo
laurel, y a la lid concordia;
y verá el mundo que a un tiempo
esta facción contenciosa
será de la Caridad
hazaña y de Juan corona.
Admirado más que absorto
a lo que tu voz me informa
quedo, Caridad, pues quieres
su representable historia
equivocar semejanzas
en imágenes impropias,
pretendiendo, que el gigante
de mis iras horrorosas,
su papel en la armonía
de tu argumento componga,
al modo, que hacen las falsas
la música más sonora;
y así, pues yo todo llama
soy, y tu eres fuego toda
(o Caridad) desde luego
nuestra enemistad furiosa
incendio, a incendio, volcán
a volcán la guerra rompa;
y tú irás al punto a ver si
de mis voces imperiosas
a la sublunar esfera
negra machina alborota,
si sus abismos conmueve,
si sus cóncavos trastorna;
verás pues en tu argumento
si las distancias remotas,
que hay de el pensamiento al logro,
de la empresa a la victoria,
verás.
Suspende el estruendo
de las voces, y a las obras
te remite, que en el golpe,
que nos está amenaza por dan;
y pues con el dulce peso,
Juan de ciudad se remonta
veloz, subiendo a dar vista
a esas montañas de Ronda,
a cuya eminencia el claro,
bello Guadiaro borda
las florecientes, amenas
faldas de líquido aljófar,
a Cometa, suba, llegue
a sus cumbres en buen hora
a ver ciudad sobre el monte
puesta, porque no se esconda.
Que de el zafir alada,
inteligencia gloriosa,
pues Samael, que es lo mismo,
que auxilio de Dios te nombras,
su vocación fervoriza,
guía sus pasos, deforma,
que dude la suficiencia
hasta la eficacia corran.
Tu espíritu formidable
de perdición, tu que abortas
el contagio de los vicios,
con cuya mortal ponzoña
en el humano albedrío,
la inspiración se inficiona;
con el humo de mi aliento
la luz que le guía asombra,
la senda que pisa esconde
la estampa que sigue borra,
y precipítale desde
una de esas altas rocas.
Yo haré, porque en mi se alienta.
Yo haré, porque en mí zozobra.
Pues a la empresa.
Al combate.
A la lid.
A la discordia,
y vea el mundo.
Y el cielo
vea en él ya lo que heroica
la caridad edifica.
Vanse cada uno por su puerta, y sale San Juan de Dios con el niño sobre los hombros
Lo que el odio cruel destroza.
Bello pastor donde vamos
que juzgo que a vuestras plantas
vuestra aspereza tanta
se concedió?
Cerca estamos
de donde vas a parar,
y así alivia el lerdo paso.
Con vos no temo fracaso
vamos pues sin descansar.
que áspera senda! su vuelo,
que al cielo lleva los pies
parece.
Por eso es
áspera; porque es de el cielo.
Ya aun la vereda examino,
por donde voy caminando.
Prosigue, bien vas, y cuando
te falte, yo seré camino.
Ya de este fragoso monte
tanta eminencia a medir
llego, que bien puedo asir
con la mano el horizonte
mas ay que al peso, oh pastor,
rendido, viendo el exceso
del valor, me dice el peso,
que es infinito el valor.
Ya hemos llegado a la cumbre.
Te aflijo mucho?
Yo a fe,
que no sé, que a ver vos, que
sois peso, y no pesadumbre.
solo siento la inclemencia
de una sed fiera, y ardiente.
Señala donde ha de estar una fuente entre unas piedras
Pues bebe, que allí una fuente
se ve.
Con vuestra licencia
hermosísimo zagal,
en esta peña os pondré
un instante mientras que
el labio doy al cristal.
Ve y atrévete a vencer,
Juan de Ciudad, mas primero
(pues que este tu nombre infiero)
por mí una cosa has de hacer.
Qué queréis que haga por vos?
Niño bello?
Que por mí
te has de llamar desde aquí
adelante Juan de Dios.
Pónese de rodillas en la fuente
Sí haré, pues lo habéis querido
así, aunque al mundo entristezca,
que hombre tan humilde tenga
tan soberano apellido.
Y ahora, raudal undoso,
oh qué ejemplo explicas! cuando
me enseñas, mi sed brindando,
a ser mi sed cordioso,
y a la lección que me dan
y al alivio que me ofrecen
tus cristales, obedecen
mis labios rendidos.
Juan
escucha, atiende a mi luz.
Ya he bebido, y ya por vos
vuelvo, esperad.
Vuela el niño con el pedazo de monte en que está sentado, y en su lugar aparece el jeroglífico de Granada, Cruz, y Estrella que de dio en la loa
Juan de Dios
Granada será tu Cruz.
Qué miro? qué claridad
me robó el bello pastor,
que se ha hecho su esplendor
en mí, nueva obscuridad?
alma mía, son verdad
los dulcísimos enojos
de estos suaves despojos
sí, que ya el alma los vea
en el corazón confusa,
y deslumbrada en los ojos.
O sea, niño gigante,
de la admiración espanto.
que estribara cielo tanto
en tan flaquísimo atlante!
mejor peso mas constante
le ha tocado entre los dos.
a mi pequeñez, mi Dios,
nota diferencia asombre;
pues vos llevasteis al hombre
y yo os he llevado a vos.
Pero en el niño, que alada
despareció la alta huella,
el sacro niño, una estrella,
una Cruz, y una granada
dejo en señal que pregona,
que la Cruz al que padece
es luz en que resplandece,
y fruto en que se corona.
Entre granada, y Cruz bella
te anuncia un astro en su luz
Granada será tu Cruz,
y tu Cruz será tu estrella.
Voz misteriosa, y sagrada,
pues en tu oráculo ya
me previenes, que será
mi estrella, y mi Cruz Granada
alza vamos a la bella
ciudad de el suelo Andaluz
Sigue huye estrella que es Cruz.
Huye sigue Cruz que es estrella.
Mas ya nueva voz me muda
oh humana neutral razón!
que no hay resolución
sin asaltos de la duda.
pues la que esta voz me ayuda,
puesto contradice aquella
a otro sentido a otra luz.
Sigue huye estrella que es Cruz
Huye sigue Cruz que es estrella
Cantando
Sigue tu vocación
si vas con afán fiel
de aquel misterio, a aquel,
que hizo la Cruz blasón,
pues de afrenta a oblación
llevando su querella
y de suplicio a luz.
Sigue
Huye estrella que es Cruz
huye.
Sigue Cruz que es estrella.
Cantando
Huye estrella fatal,
que oculta en su esplendor
la lid de luz traidor,
que es dormido puñal
vuelve a Portugal,
huye la errante huella
del gitano Andaluz.
Sigue
Huye estrella que es Cruz
Huye
Sigue Cruz que es estrella.
De canto el garzón divino
me mueve más.
Feliz eres.
Como al mío lo prefieres?
Como aunque en el me prevengo
para un padecer fatal,
tu para huir su desdén
su mal me parece bien,
su bien me parece mal.
Pues yo te echaré primero
de este monte; ¡Ay de mí triste!
quien mis violencias resiste?
Huye de aquí monstruo fiero
Cantando
Vase
El haré y en mal tan atroz,
que mis furores espanta,
a un tiempo le huirá mi planta
y le seguirá mi voz,
repitiendo a cada huella.
Sigue huye una estrella estrella q es Cruz
Ven Juan de Dios
Vamos, pero
mi simplicidad aguarda,
que llegue, pues si se tarda
ya perdiste
Ven primero,
que a desanimar tu fe
vuelva voz tan lisonjera,
y tan enemiga.
Espera,
que yo te a acompañaré
pues voy tambien peregrino
Quien eres garzon nobel?
Es mi nombre Rafael,
que hecho á andar largo Camino
soi experto pasagero.
No faltará alguno, que
diga que Rafael fue
de Juan primer Compañero.
Ni muchos, que se ylumina
en mi la salud del hombre;
porque lo mismo mi nombre
es, que de Dios medizina.
Pues medizina a mi lado,
y auxilio por mi os llevo,
Con su favor, que le debo
ala Costa del Cuidado
Carguele mi simplizidad
atan feliz Compañia.
Ven, que yo, sere tu guia.
fio tu seguridad.
Voy pues que las mas estrañas
fortunas no temere
en mi suerte, si tu me
guias, y tu me acompañas.
Pues mientras por las Campañas
vas de la tierra andaluz.
La canzion repita en ella
Entre Granada y Cruz bella
te anunsia vn astro ensu luz
Granada Sera tu Cruz,
y tu Cruz Sera tu estrella.
Vanse y sale Odio Con ademan de escuchar La Musica =
Granada Sera tu Cruz
y tu Cruz Sera tu estrella?
cuando Zielos fue Zentella
La Voz, Confusion La Luz.
Sino es oy, que entorpezido,
que absorto al favor que allista
la Luz me la Vista - atruena la Vista -
la voz me ziega el oido;
pues Con inpropio dispendio
son ami angustia Cruel
resplandeciente Bauel
son harmonioso ynzendio:
que hombre es este, que acreziente
mi saña, y su Caridad;
pues aun biendo la Vondad
en el, y en mi el odio aumenta;
viendo, que es en cada aczion
del sol que venera el Ara
sacramentada, mas clara
mas fiel reberberazion,
mas si tengo solo, al darte
asaltos en que venzerte,
ira para aborrezerte,
y no para Contrastarle
fuerzas, que imboque, ay de mi,
mayor auxilio, furor
mas poderoso, maior
impulso, mi voz, y assi:
A del Abismo del mal.
Sale La Simplizidad
Esperad que saber quiero,
amigo, si vn pasagero
llego aqui Con vn zagal,
Con quien oy tan soberano
tan bello el ombro guarneze,
que vn niño Jesus pareze,
que lleva.
Calla Villano,
ò viuo yo.
No se enoje
ni se ponga en demoniado
por que a Jesus è nombrado.
Viue el zielo, que te arroje.
De verdad?
si mi ira cruzes
de esotra parte de el mar.
Y sera brauo arrojar.
Vete pues.
Jesus mil veces!
q infernal propiedad
No te vas?
Ya, ya meire
con el mismo Jesus, que
me valga.
Simplizidad
ven por aqui.
Ya te sigo.
Que rabia!
Vase cantando los / dos vltimos versos.
q vos no con Dios
os quedad sino con vos,
y vaia Jesus con migo,
que apesar de esse capuz
ya por donde va la huella
en mi granada, y Cruz bella
me anunzia vn astro en su luz
Solo esto al frenesí
faltaba de mi tormento;
mas no divierta el intento
aque antes prinzipio dí:
y asi mi inbocazion buelba
decir, A de el Abismo
del mal, a del paboroso
centro; a del zentro florido
sensualidad de lazibia,
del orbe, a del orbe mismo:
Prinzipe de cuanto bañan
del sol los volubles Giros:
Monarcha del espantoso
Reino: Reina de el actibo
brebe, halagueño, tirano
imperio de el apetito;
Mundo, Querub, y laszibia
del hombre eternos peligros.
Que quieres?
Que intentas?
que
pretendes que ya venimos
Mundo. Querub, y laszibia.
promptos a tu voz.
Amigos
que preuengais vuestro aliento
a la atenzion del Oido.
Esse feliz Lusitano
a quien el obscuro nido
poner su autor misterioso
sobre la eminenzia, quiso
pues siendo su patria Monte
Maior, ziudad su apellido,
ziudad sobre el monte, queda
visto desde su prinzipio:
esse, que del patrio Monte
eco resonando actiuo,
empezó a escucharlo imajen
de la palabra el Oido;
para que del sacro verbo
pudiese hacer eco vivo
si otro Juan salio a ser voz
de entre los natales riscos.
Digalo, ay triste, el estruendo
de las campanas festiuo
de su Diozesis sacra
cuando a su oriente, Divino
impulso, en claros repiques
sonoro fue natalizio:
Digalo, mas no lo diga
la Voz; porque confundido
tal vez suele lo importante
esconderse en lo prolixo,
y es mal coronista el Odio,
pues al auariento estilo
de su rencor se le hace,
inmenso hasta lo grosero;
y assi dejó de su vida,
que en los varios exerzizios
misero pasar tuuiese
de su trauaxo al arbitrio
zeuta, y la zapa, y la pala
manejar en su presidio:
Dejo, que le viese humilde
en sus fertiles distritos
ya seuilla, y la Oropesa
vestir el tosco pellico:
en Nauarra, y en Hungría
trenzar el arnes bruñido:
dejo, que en zeuta le inspire
por su espiritu maligno,
para que preuaricase,
desesperados delirios;
pues inspirazion mas alta,
y mas poderosa hizo,
que le deuiese a la fuga
animos que a la lid lo imbicto
dejo, que en Nauarra al fiero
ardor, que contra el conspiro
se desatase furioso
bruto de sus prezipizios;
pues a zelestial zagala
tan lisonjeros alivios
debió, que mas que defensa
le fue fabor el peligro.
y en fin dejo, que en los campos
de estremadura, al echizo
de mi infiel magia, vn desmaio
pasara a ser parasismo;
si el zielo, ay de mi, si el zielo
desde el alma hasta el sentido,
no sin misterio, el socorro
le ministro en pan, y en vino;
pues en una, y otra parte
(Con que afrenta lo repito)
me a dejado Jornalero,
soldado, y pastor venzido;
y voy, ha zielos, y voi
al argumento, que admiro,
y a la admirazion, que arguio
para quien oy solizito
vuestros alientos no ia
parziales sino caudillos.
La Caridad soberana
de quien Pablo a los corintios,
que es una virtud maior,
que fe, y que esperanza dijo;
pues mas fuerte que la muerte
de su alado inzendio el giro
solo entre las tres penetra
las mansiones del impireo:
Essa pues virtud divina
de esse humilde, de esse indigno
Soldado, y Pastor pretende
ser su feruoroso abrigo,
no me explique bien, yntenta
ser su avxiliar, poco è dicho,
ser su influxo, aun nolo expreso,
su Idea, mal, lo describo,
ser su identidad, en esto
me pareze que lo explico;
y aun a mas conzepto passa
si aeleuar su disignio
pretendiendo dibuxarlo
no solo trasumpto viuo
de su llama, sino imagen
del sacramentado, Cristo.
Esperadme, no os parezca
mi proposizion delirio,
pues si con la Caridad
a compararle me animo,
cuando de esta virtud leo,
que es vnion en Augustino,
de hombre, i Dios, en el Niseño,
vaculo para el camino,
agua y lïquidez, que es herida,
en los Canticos divinos,
en los Proberbios limosna,
vinculo en Oseas fixo,
paz en Hieremias blanda,
y Dulze en Dauid deliquio;
cuando al contar sus efectos,
vsando de el propio estilo
San Juan, que con el que explica
los del sacramento, dijo
que aquel que en la caridad
habitare siempre fino
sequeda en Dios, Dios en el
23
reziprocamente vnidos
no estrañeis, que a la euidenzia
traslade loque es indizio,
si en este humano portento
ay de estos efectos mismos
muchas semejanzas, que uno y
primero, y otras diuiso.
Si como imajen de el alto
Sacramento lo examino,
con su semejanza avn mas
aumento el temor, aflijo,
el discurso, causa empeño,
y la oposizion irrito,
pues en la methamorfosis
de aquel Zagalexo, que hizo
que el redemptor se sirbiese
del ombro del redimido,
Juan de Dios lo llama, y siendo
Grazia Juan, y al propio viuo
buena Grazia Eucharistia,
sin violentar el sentido
ya adbertis, que Juan de Dios
y Eucharistia es lo mismo.
Si Granada Cruz, y estrella,
de que hacer a vn tiempo quise
Hieroglifico, y anunzio,
son sagrado batizinio
de vn sacrifizio la Cruz
Lagranada de vn Martirio,
cuando en vn simbolo, y otro
se enlaza, una, y otra, es fixo,
que hacer quiere con sus luzes
incruento el sacrifizio.
El, en fin, veloz camina,
y por que no falte indizio
del soberano misterio,
que copia, lleua consigo
en dos espiritus puros,
ya medizina, ya auxilio:
a Granada Va Palestra
en cuio aplazado sitio
la Caridad me prouoca
a singular desafio
de intelectual zertamen
queriendo hacer del sentido
alegoricas las armas,
y del historico el zirco;
yo viendo, que contra tanto
in contrastable enemigo
a ser trofeo batallo,
y que a ser destrozo lidio;
viendo, puy, que en esta empresa
ya sin competer alisto
contra fuerzas de diamante
opoziziony de vidro;
para ygualar el combate
os confedero, os conzito;
ea soberbios Atlanty
del imperio del abismo,
aqui, aqui de vras astuzias
vsad, aqui, Mundo altiuo,
de vros engaños, y aqui
Lasziuia de vros cariños;
caiga en vuestros fuertes lazos
aquese monstruoso hijo
de la felizidad, caiga,
en vuestros duros peligros;
seguidle ardientes, seguidly,
cortad, romped atreuidos
a su vocazion el passo
y a la Caridad su asilo,
despedazad la Corona,
que se esta formando a tiros;
que yo a tanto afan, a tanta
angustia, a tanto deliryo,
desconfiado, impaziente,
dudoso, avnque en vano animo
el furor, puy si lo inflamo
quiero alentar, y suspiro
quiero acometer, y tiemblo
quiero respirar, y gimo;
Voy a indignar el teatro
donde diuide el disignio
a destrozar sus intentos
a infizionar sus caminos
o a morir, siendo mi infausta
desesperazion mi aliuio;
puy siempre del mal, en el
inevitable destino
no esperar salud alguna
es la salud de el venzido.
Vase
Aguarda.
Espera.
Dejadle,
que a este hombre a esse prodigio,
podra hacerle odioso, y no
culpable, que el odio esquibo
puede aborrezimientos
motiuar, mas no delictos.
Puy, que haremos, que no bamos
a acabar con enemigo
que formar nuestras ruinas
quiere con sus benefizios?
Vamos, y pues soy aquel
a quien Cherub, que es lo mismo
que inexpugnado, que el Sabio
llaman los Sagrados libros,
pues quien dijo en frase hebrea
Cherub, el que sabe dijo,
yo hare, que sienta en mis armas
los dos cortadores filos
del lidiar, y del venzer;
Yo hare, que en el artifizio
suave de mi hermosura
se enlaze, y vea rendido
de mis mortales venenos
los apazibles hechizos,
que vn peligro bello es
el mas forzoso peligro.
Y yo pues parte a Granada
en su floreziente sitio
el mexor plato del Mundo
le pondre, y en el camino
por donde el traidor deleite
le conduzca al prezipizio.
Pues vamos luego en su alcanze
Vamos, y hasta los vestigios
de sus pisadas dejemos
de nuestro contaxio heridos.
Guardate misero Juan
de tanto poder, que esquivos
contra ti, borrando la imaxen,
que quieres copiar indigno.
Contra ti, de tus empresas
profanando los disignios:
Contra ti, oponiendo inzendios
a la caridad activos:
Van cherub, Mundo, y laszibia
A mancharte en tus delitos
A perderte en tus engaños
A enredarte en tus cariños.
Vanse los tres.
Salen S.n Ju.o de Dios, S. Rafael y la simplizidad.
Essa que ves famossa
Poblazion populosa:
essa que miras bella,
que empezando ziudad remata estrella,
y a cuia floreziente
amena pie calzado de esmeraldas
debe el maio oloroso mas guirnaldas,
que el pensil babilonico a Sufrente:
essa a quien la corriente
del Genil cristal liquido blasona
ser en su planta, y nieve en su corona;
es, Juan de Dios, la zelebre Granada.
Salve ziudad dos veces coronada
por tu naturaleza
una vez, y otra vez por tu grandeza:
Salve palestra, salve monumento
de tanto heroico triunfador sangriento,
que la edad no prescribe,
de tanta llama, que difunta viue;
pues de la eterna gloria,
que entre tus Obeliscos se eterniza,
oy luz a pesar de la zeníza,
y a pesar del oluido eres memoria:
Salve, digo otra vez, salve otras ziento
ziudad de mis naufragios salvamento:
Oy a tus puertas quiero peregrino
colgar el voto, que deui al camino,
cuando voz eloquente
de oraculo luziente
cuando Supremo auspizio,
mi Cruz te anunzió, aun en su sacrifizio:
Rezibe, pues, granada generosa,
esta Prenda mi Cruz oy piadosa
Huesped deio este humilde forastero;
Ay Rafael, mi dulze Compañero
conduze mi pie errante,
pues Samael passó tan adelante,
que ya perderte temo:
Mal hace, porque indizio fue Supremo
de que azierta su planta
el mirar que mi auxilio se adelanta;
y asi no tengas pena.
Yo si la tengo, porque nos condena,
que a venzer de sed, y hambre los estremos,
porque Menos pasase, no pasemos;
pues Comer y veuer, si lo examina,
es avxilio efícaz del que camina,
y es.
Deja el desvario.
Esperad, que a las Margenes del rio
Con coro numeroso se apareze,
que la ziudad a su recreo ofreze
y Al campo su gran pueblo se a pasado
segun el que en el ay.
Soltad ligeros
del collar los monteros.
Que sera aquesto?
Acosad.
Oye.
A la selua = al soto,
al Jaral.
Mas sin duda este alboroto
de alguna Caza puede ser prozeda,
que ese margen fatiga, essa alameda,
y alguna guerra ensaya.
Al prado a la plaia
al soto, al Jaral,
que en estos contornos
una fiera esta,
a quien la hermosura
hizo mucho mas.
Musica alterna dulze en que mitiga
el robusto exerzizio su fatiga.
hacer y linda traza
a la musica ojeo de la Caza.
ya quisiera yo vella por oilla
Suena grita y ruido de ba- ille, y cantan a otra parte de la antecedente =
A la verde orilla
del Genil Galan
mussicas y Bailes
Comboca el chrystal
el dia festibo de San Sebastian.
Bien distinto estruendo es este
Ya este tambien templará,
como en la Caza, su canto
el trabaxo de bailar.
Guia mis pasos, y no
te de tengas.
Suena vn clarin dentro. =
toca
Aguardad,
que de esse pequeño Templo,
que en las riberas esta
del claro Genil, que el pie
le argenta con su cristal;
se oie como que comuoca
vn clarin mas eficaz.
que los otros dos estruendos,
pues su voz artifizial,
no sin mysterio, aunque es menos
sonora penetra mas.
Dizes bien, conque a una parte
Canto, y vailes, y al compas
musicas, y montaria
aotra, aotra el Marzial
sonido, no solo avn tiempo
suspende su variedad
el oido, pero el passo;
quien su ocasión nos dira?
Yo.
Sale el Angel Samael
Auxilio mio, ya el alma
te deseaba.
escuchad.
Este concurso, que veys,
le conmuebe esa ziudad
oy que es el dia solemne
del glorioso Sebastian
al contorno de su ermita,
que en esa ribera estas
que la multitud a voces
suele ser zelebridad,
y peligro a voces, pues
esos vailes, que escuchais
son del mundo, que vistiendo
su altibe profanidad
con lo deboto hace al culto
de sus solaz y dysfraz.
tropa de ninfas el otro
ruido es, que el campo ban
fatigando, a quien armada
el ombro con el carcax,
y con la saeta el arco
conduze una zelystial
Cazadora bien que vella,
bella bien que montaraz,
tanto, que deja el herir
o zioso con el mirar;
Cazando va, no se si hombres,
o fieras, mas hombres ay
tales, que en ellos a bruto
se passo lo razional.
Y el clarin, que en esa ermita
su canzion deja escuchar
de apostolico orador
es azento material,
que al esclarezido Martir
panefirizando esta;
Pero reflexion haciendo
en venatoria, y metal
(si a Hieremias consulto)
los dos aparatos van
a incluirse en el conzepto
de una aczion, pues lo que es ya
clarin, y la caza en el
alegorico disfraz
que es predicazion sagrada
se entiende en lo literal:
atenzion, que el pensamiento
va mui delicado, y va
de alegoria, y de historia
ya mui texido el zendal.
pero mientras passan autos
al amor os retirad.
Sigue ya por aqui azerca
Horiundo su infiel solaz
una grita, y Vn instrumto.
Ala verde orilla, del genil galan.
Y por aqui monteando
La cazadora beldad
con la tropa de sus ninfas
viene desziendoya
Al prado, a la plaia,= al soto, al Jaral.
Ruido de Caza
Al prado, a la selba, al soto, al Jaral.
Dejadme, que con el vaile
me baia un poco a alegrar,
que es una cosa, que aunque
no se haga bien, no hace mal,
que yo con ninfas, que cazan
no me entiendo, si en la mas
desinteresada el tiro
siempre azierta, y nunca dà
Ya retirate, y calla
Suena Grita, y Vaile, y dizen de los tres primeros versos solos que pudieren cantando y vailando, y el Mundo, de dentro
Prosiga el vaile cantad
humanos, que el mundo os llama
pues para que os diuirtais
En la verde orilla del Genil galan
musicas y vailes, alterna el cristal
Al dia festiuo de San Sebastian.
brisa a brisa, flor a flor,
y tronco a tronco, alegrad
esse arenal, esse campo
y essa alameda, por mas
que se nieguen insensibles
a vuestro festiuo afan
en flor, tronco, y gruta, campo
alameda, y arenal:
la diuersion atraed
las tristezas espantad,
y alegres viuid, pues solo
viue lo que os alegrais,
y prosiguiendo el festiuo
canto, decid sin zesar.
En la verde orilla del Genil galan &a.
Vanse cantando y bailando por otra puerta y sale ahora la Caridad con ropa de dama y ninfas y todas de ninfas con arcos y carcax al ombro.
Atajad, y a la batida,
que la caza se nos va.
Al prado, otra a la plaia:
Al faral.
Al prado, a la plaia, al soto, al faral,
que en estos contornos, una fiera està
a quien la hermosura hizo mucho mal.
Que hacéis? que rumbo seguis
errantes hijos de Adan?
donde os lleua el mundo ziego,
que aun el no sabe negar
a su jubilo mentido
el descredito de afan?
Ziegos atended, si este
el fin que os llega a juntar
en tan inmenso concurso?
es este el culto, que dais
al sacro festiuo dia
del inclito Sebastian?
parad, tened, ha mortales,
que si nezio herror no mirais,
que os mueba la deuozion
ò os hunda la vanidad?
Ea Cazadoras vellas
essos a quien, que pesar!
la ignoranzia passò a brutos
perseguid, corred, cercad,
si es que el que huie del zielo
lo quiere asido alcanzar
Al prado, a la plaia, al soto, al faral,
que en estos contornos &c.
Que en estos contornos, una fiera està?
A quien la hermosura hizo mucho mal.
Yo debo de ser la fiera
hermosa.
Vanse por otra puerta y al entrar se le cae el carcax a la Caridad = y salen escuchando Cherub. y Lasciuia =
Ya la sagaz
fiera, que la venatoria
canzion rezelando va;
pues en mi saña cruel,
Pues en mi alago fatal,
Bastarà la fiereza.
Es fiereza la deidad.
Cherub as oido?
Si,
pero no es la que cazar
miro estos campos con arco
y flechas la Caridad
Laszibia?
Si, ella es sin duda;
mas, oye, de cuando aca
dela caza delos lazos
ala deflechas pasar
pudo, inpropiedad no es
Cherub.?
No es impropiedad
pues no solo siendo amor
tiene ala Caridad
propias esas armas, pero
que ella es arco, es flecha ay
sacras plumas que lo afirman
Pues no las a de lograr
oy en corazón alguno,
porque a perdido el carcax
Perdido?
Si, no lo ves
entre esas ierbas brillar,
por señas, que ya a buscarle
vuelve.
Pues antes podras
guardarlo porque supongas
trofeo, el que es casual
hallazgo.
Nunca podre,
que aun visto me hace temblar
Pues que as de hacer?
Sepultarlo
en la arena.
Llega a ocultarlo
Aldaba =
Bien haras
pues no es, no la vez primera,
que la traizion sensual
dela Laszibia las armas
le pierde a la Caridad.
Sale la Caridad con el traje q.e en la salida antezedente y encuentra, con Cherub. y con la Laszibia, segun y cuando dizen, los versos.
Aveis visto por aqui:
cherubes este, que mal
encuentro! Niña Aldaba, esta
es la Laszibia, que azar!
Vien seve en vuestro descuido
lo poco, que de ella usais.
Tambien en vuestra malizia
seve lo que sois, pues dais
a una pregunta cortes
una respuesta mordaz.
la bella Ninfa
tras quien el alma se va
tanto, cuando la suspende
aquel sagrado metal,
pues si es sonora el clarin
su perfeccion es Iman.
Pues ami me trae y lleua
el vaile y a su compas,
el mundo, que guia la danza
del caer, y el leuantar
porque es bola de quien son
bolos los ijos de Adan
Que mala eleizion
Por esso
me llaman simplizidad
Esperad mientras le salgo
al encuentro: Caridad:
Donde?
Entre aquestos vezinos
arboles.
Vamos, mas ay,
que e perdido con la aljaba
las flechas; pero no está
en essa ermita la imajen
del heroico Sebastian?
pues sus purpureas saetas
oy an de desempeñar
esta empressa; ve, traeme una,
que ia inflamada vendra
de esse orador, velazin,
como le quieras llamar;
y assi el expondra el impulso,
tu el auxilio, Sebastian
la flecha, yo el dulze tiro,
y el pecho amoroso Juan.
Mas veloz ire a traerla,
que se suele desatar
ella de el arco, aqui aguarda.
Vase
Samael viva!
Pues ay
mas que seguirle?
Bien dizes.
Espera, que no se va
que sera, cherub, que cuando
ansiosa la Caridad
llego buscando su aljaba,
aqui se detenga.
Mas
de una suspensión arguio,
que no puede rezelar,
y assi hasta salir de dudas
a la mira estemos.
Sale. Samael.
Retiranse cherub y Laszibia =
Ya
tienes aqui la saeta
y con la felizidad
de que oi te sirba de aljaba
el pecho de Sebastian
ponla en el arco.
Dale Samael una saeta ala Caridad =
Si hare;
y en tanto que en el esta,
permite, o martir ilustre
que este, que vertio el coral
de tu pecho, harpon agudo,
con yn cruento ademan
oy al arco del amor
pase del de la crueldad;
y tu Juan de Dios,
Quien llama?
Rezibe el medizinal
rayo de aquesta saeta,
que en tu corazón capaz
a de arder para luzir
a de herir para curar.
Tira la saeta, quedara en el pecho de S.n Ju.o de Dios, el cual cae en el suelo, y quedase como postrado =
Valgame el zielo!
Sale el Mundo.
Que es esto?
Juan que tienes?
que escuchais
vosotros?
que entendeis ansiosos?
Gran tiro!
Golpe eficaz!
Que os admira? es una victoria
que alcanza la Caridad,
aun cuando pierde las flechas.
luego lo dije; que andar
mucho, y comer poco había
en desmaio de parar,
y no engordar: que tienes?
que e de tener? tengo vn mal
que es bien, vn reposo que es
frenesi, una tempestad
que es bonanza, una dolenzia
que es medizina, vn afan
que es descanso, vn zelo que es
Levantase despaborido.
ardor, una Suabidad
azerba, una lobreguez
que es luz, una lid que es paz.
Dulce fabor, que me quemo,
agua que se abrasa Juan,
y hasta mi llanto se a hecho
de la vanda del volcan,
agua, pues que son ya
mis lagrimas inzendio, y no raudal.
Ay, que de simple se a vuelto
loco.
que felizidad!
que horror!
que gloria!
que asombro!
que edificazion!
que azar!
Quitan la flecha del pecho y a de estar de forma que se combierta en Cruz.
Ay de mi! que tarde empiezo,
mas si el trabaxo hara
tal, que en pocas oras de
valor entero al Iornal.
yo, yo agrandare la herida,
mas la flecha en la señal
de la Cruz sea combertida:
ea venturoso Juan
alto a inmortal padezer
pues es la herida inmortal,
la Cruz con vuestro acero
dela zentellas sacad
de mi dureza, pues es
proporzion ser pedernal,
piedad mi Dios, y posea,
viendo mi fragilidad
causa para deshazer
la razón de conserbar,
pero desagame el llanto,
mas ay, que me abrasa mas
agua, pues, que son ya
mis lagrimas inzendio, y no Raudal.
Sale el odio.
Que hacéis valientes Caudillos?
Como, como tolerays
el desaire, de que altere
vuestro triunfo sin lidiar
esta enemiga virtud.
Porque atanta actibidad
atanto favor.
atanta
eficazia, mal abra
fuerzas, Odio, que resistan.
Pues tan presto acobardays,
yo no porque desde aqui
le i de hacer hostilidad.
Como?
Dize esto el odio vuelto al paño =
Armando contra el
la Caterba popular
Muchachos, al loco, al loco.
ha cruel odio, y que mal
te a de salir esta industria.
se a estado paseando con pasos apresurados hasta ahora S n Juan.
Al loco.
Dale a besar la saeta hecha Cruz con alguna violenzia
Mira, que ya
te vozean los muchachos
loco: trata de parar
vn poco, que si con fuego
tanto corres te aguavas
Besa...
Aguarda, pese a mi.
que alla besso, y dientes van
Que dizes?
que me a hecho
de guerra el beso de paz
Dale a besar la cruz a cherub. que huie, y le sigue por el tablado.
Besad Vos, que me pareze,
que os escondeis
Quita alla,
No quereis besar traidor
que yra!
Yo os hare besar,
no huiay.
Caiga sobre mi
esta machina infernal.
Vasse.
Loco me llaman, no ymporta,
que este instrumento mortal
suene destemplado al mundo
si y para Dios suauidad:
agua, Señor, que me abraso,
y cuánto el sediento afán
del sol a venido al suelo
obligasele a sudar.
Agua otra vez, agua, y sobre
mi ardor llega a trastornar
esse elemento, que ozioso
sobre los zielos esta:
y de la angustia al impulso,
y del amor al bolcan.
Corred lagrimas, corred,
volad, inzendios volad
agua, pues que son ia
mis lagrimas inzendio, y no caudal.
Vasse
Sigate yo combocando
la pueril ferozidad.
Mucha chos alloco, al loco.
Vasse
Vamos; que se alexa, io,
con el no le arriesque el Odio.
Vasse
Vamos, ven simplizidad.
Vasse
Medizina, en Rafael,
herida en la caridad,
y elloco, a Dios, que lo lleuan
derecho al hospital Real.
Vasse.
Voy por si en su fuego apago
lo ardiente con lo boraz.
Vasse.
Yo a diuertirlo, mas donde, ,
que no encuentre el Mundo, ira.
Samael oie.
Cherub,
que quieres?
No me diras,
que señas halla de Ymajen
del Señor la Caridad
en este despojo suio?
Muchas, y para que te
pueda mexor combenzerte,
es preziso sin logar
a su Vida parte del
periodo temporal;
pues la alegoria sufre
estas lisongeas, de mas
que siendo espiritus, bien
sin ver podemos mirar.
Pues ya ves al primer passo,
que despreziandole estan
por locos.
Al manso Cordero
lo tubo herodes por tal.
En el Hospital Real presso,
y atado le miras ya:
Tambien mire atado, y presso
su divino Original.
Donde zinco mil azotes
le dio la seueridad.
Y al odio en el Salbador
le vi otros tantos contar;
mas mirale tu, dejando
el frenetico disfraz
volar su fama al prodigio
de su heroica San.tidad.
De hipocrita, y de echizero
tambien le escucho notar.
Y en esso al Señor retrata,
pues el farisaico afan
atribuio sus prodigios
al poder de satanas.
De color de tierra mira
vestir grosero saial,
De essa misma tela el verbo
vistio su divinidad.
Y que semejanza tiene
con el señor el curar
enfermos, y heridos, siendo
funda dor de vn hospital?
Grande, que el divino verbo
solo se llego a humanar
para curar del humano
linaje la enfermedad.
que similitud decente
tantos llagados llevar
sobre la espalda.
a isaias
lo mismo le oi anunziar
del señor.
Pese a mis yras!
mas queda vn consuelo.
Cual?
que en el hombre viador
no ay corona hasta el fin.
Ay,
y miralo en el sagrario
como el favor sin ygual
de aquella hermosa difunta
sacrificada deidad,
que siendo salud, con ella
se a querido yntitular,
Si de la diadema sacra,
que su madre virginal
le zine, cuando favores
en el aportando esta
la corona con la mano,
que lo llega a coronar.
Ay en el mas semejanzas
conque aflixirme?
Si ay mas
pero otras las dira el tiempo.
Vasse
Tentando mi atrozidad
las hara todas cruentas,
sino pudiere borrar
en el la sagrada ymagen,
que desbaraté en Adan.
Vasse
Mal podran borrar tus sombras
el retrato, donde va
siempre metiendo colores
tan finos la caridad.
Sale el odio con una ha
cha enzendida enla mano.
Este hospital Real
al cazar excelso
de la caridad, que en el campo del triunfo
vinziendo los ayres, coronan los zelos
oy en vn banquete,
que el Mundo á dispuesto
a sus operarios, sepultado yaze
avn mas en la gula, que pudo en el sueño:
en su infiel descuido
esta llama intento
emprender bengandome de essa enemiga,
y ver si en mi ynzendio se apaga su ynzendio;
Arda volcan arda
por que este portento
su favorecido acudiendo al socorro
sea mariposa de su Mongibelo:
Mas pues Juan se azeria
ya furor es tiempo,
enziendase toda esta machina heroica,
abrasase.
Hagan bien para si mesmos
Vasse
Ea, sed mortales
de esta antorcha al fuego,
que el odio destruie abrasando las sombras
que la caridad edifica luziendo.
Salen S. Jn. de Dios con avito
caiada, y capacha, y la simplizidad
con capacha y avito =
Ven al hospital de Juan
hagan bien para si mesmos.
Mi Dios mis pobres no tienen
que comer oy, socorredlos
dadnos oy el pan, y ved,
que os pedimos lo que es nuestro;
y la piadosa Granada
nobleza ilustre, fiel pueblo
aqui el pobre Juan de Dios
está dadle algun remedio
para sus pobres, haced
bien para vosotros mesmos.
Ven al hospital de Juan
para curar sus enfermos
lo que devozion huvieren,
señores, pues tendran menos
calenturas, como tengo
la limosna crezimientos,
dé el que huviere su quarto,
y el que no, dé su entresuelo
dé el que tiene, un real de a ocho,
y se aliviara de un peso.
Deje simplezas hermano,
y lleva al hospital luego
lo que sobre en los capachos,
en tanto, que del aprieto
doy basto yo, si ay quien saque
a mis pobres.
Fuego, fuego,
que el hospital Real se quema
Que oygo?
Hermano, que es aquesto
Fuego, fuego.
Sale la Caridad como asustada =
Si ay piedad
si ay lastima en vuestros pechos
socorred esse Palazio
que augusta mano en obsequio
de la Caridad labró,
para su glorioso assiento,
y se me abrasa.
Que escucho!
Envuelto en llamas
Que veo!
Pero no es Juan el que miro?
alumno mio ve presto,
que ya estas habituado
arrestar los incendios
corre aprissa.
Vasse
En mi obedienzia
hare de los pasos buelos:
que si de esse hermoso llanto
algun disperdizio llevo,
basta una lagrima suya
para apagar el infierno.
De un vuelo rapido, ó pasando el tablado de una parte a otra Rafael, y Samael, saldran diziendo los siguientes versos.
Bolemos, que yo te sigo:
Prosigue, que yo te aliento:
Porque a Rafael no falta
medizina contra el fuego.
Vanse
Porque en Samael tambien
ai auxilio para el riesgo.
Aguarda Juan, que ya voi
tras ti; mas vamos con tiento,
que esto de echarse a las llamas
tiene el Demonio en el cuerpo.
Ya, ya el varon animoso
con los dos garzones bellos
se arroja al besubio, ya
pielagos surca de fuego:
ya en ellos se anega;
Malo!
Ya libra mis pobres.
Bueno!
Ya vuelve a esconderlo el humo.
Fuego, fuego.
No es tan bueno,
como decir, agua, agua.
Libradle divinos cielos:
pero en su ardimiento hallando
tan marabilloso excesso,
corrido retira el Rio
este Voraz elemento:
ya le apaga. ya admirado
de verle, lo aclama el pueblo:
ya sus aplausos confunde
el con su humildad, diziendo.
Viva la Caridad;
Viva.
Vive tu feliz, pues Veo,
Juan, que aun tiempo estas obrando,
y la Caridad luziendo.
Vasse
Viva la Caridad.
Viva
mui en hora buena; y puesto,
que Juan al fuego le puso
a zeniza en vn memento,
en tanto, que el busca lugar
para los pobres enfermos,
que oy nos falta, y cada dia
se ofreze, y Yo en Comiendo,
vamonos capacha mia
al hospital, mucho siento,
que peses poco, pues solo
llevo mal loque no llevo.
boi por aqui, Dios me guie,
agan bien para simismos.
Va a entrar y topa con cheru prosigue, y topa con el Mund prosigue, y topa con la laszibi
Aparta Simple.
Agan bien.
a parta.
Agan.
Quita nezio.
traza tienen de no ser
ni aun para simismos buenos.
Vasse
Que mal alogrado, Mundo,
tu idea, y su atrevimiento
salio.
yo a los peligros,
que embozo en los pasatiempos,
al exemplo de los astros
ynclino, pero no fuerzo.
No es lo peor, que aqui el odio
se pierda, sino que el fuego,
que enzendio para el estrago,
arda para el luzimiento.
Mas pues ya hacia aqui esse asombro
de su aclamazion huiendo
viene; ocasión es ahora
enque asaltarle podremos;
por si a caso en sus combates
al fuerte muro del pecho
la Vanidad del aplauso
dejo algun portillo avierto.
Conque asunto anuebas luchas
lo yntroduzes?
Con el mismo
de su rara Vida, en cuio
vario literal contexto
oy, que lo intelectual
habla en nosotros, pondremos
semejanza a las personas,
y la istoria a los suzesos.
Pues retirados cada uno
en su parte, lo esperemos.
Dizes bien, desde aqui yo
le expondre al lanze primero.
Retiranse cada uno a su parte, y sale S. Juan de Dios.
Dios mio, si tu impussiste
limites al mar, al viento
leies, y estabilidades
a la tierra; cual esfuerzo,
sino es el tuio, podra
prisiones poner al fuego?
y asi ati se den las grazias,
y no aeste tronco grosero,
que solo pudiera ser
materia para enzenderlo.
Ahora bien, voi a buscar
para mis pobres remedio.
donde guiara la suerte
mis passos? pero aqui pienso,
Sino me engaño, que viue
vn poderoso estranjero,
que gran tesoro manifiestas
tan entregado, tan dentro
de los Cuidados del Mundo,
que pareze el Mundo mismo.
A el é de llegar en nombre
del señor.
Quien tan resuelto
se á entrado hasta aquí?
Yo hermano,
que á suplicaros me atreuo,
que para mis pobres, no,
no os inquietéis, que no vengo
a pedir limosna.
Pues
que queréis?
Que para ellos
oy me presteis treinta escudos,
porque,
Dos veces soy nezio;
una, en el pedir prestado,
y otra, en la ora que quiero
Comer.
Mirad. essa es
la ora que yo no tengo
para mis pobres; y así
por essa razón pretendo,
que me la prestéis, en tanto,
que la da el relox de el zielo;
que si ellos Comen Con ella,
a Vos os hara el probecho.
Y para essa Confianza,
y libertad, ò despejo,
ò Como queráis llamarle,
que yo la passe no encuentro,
que fiador me traéis?
Sino proCuráis mas que esso,
yo os dare el mas abonado,
el mas seguro, el mas zierto,
que Caudal tiene infinito,
y que vale mas que vn reino,
porque es prenda de la gloria.
Cual? que ya su nombre espero.
El dultzisimo Jesus.
Hinca la rodilla
Espera, aguarda, que al eco
de esse nombre, a la fianza
de esse soberano azento
postrado, ai de mi, no solo
lo que me pides te ofrezco,
sino todo cuanto tiene
la esfera de mi deseo;
Libra pues, que en esse nombre
cuanto librareis azeto.
Leuantase.
Que hacéis? que es esto?
Vase
que ago?
rendir el Mundo al esfuerzo
de aquel nombre, a quien se postran
los abismos, y los zielos.
Va a entrarse de prisa y topa Con cherub =
Vendito seais, ô dultze
Jesus, que oy os abéis hecho
fiador de mi palabra;
pero Vos tambien sois Veruo;
Albrizias pobres, que Juan
vuelve a buscaros Contento,
pues para buestro socorro
lleua ya Credito abierto.
Miré Como Va.
Perdona
hermano
Mas adō tengo
el nombre?
Vuestra presenzia
lo dize: y así el encuentro
no solo me perdonad,
sino el estilo grosero.
No estoi hecho a perdonar
a ninguno.
Ô Como siento,
que no imiteis al que siempre
es del perdonar exemplos;
y assi por el mismo caso,
que parezeis Cauallero,
no parezcais Vengatibo:
por Dios, que no seais soberuio.
Quien os à dado lizenzia
de reprehenderme, pero
para que reconozcais
como rezibo el consexo,
rabio, de enojo, tomad,
tomad de mi mano el premio.
Dale una bofetada.
Teneis razón, soi vn simple
atreuido, y assi os ruego,
que no en la mitad dejéis
Vuestro enojo, y mi escarmiento,
continuad de mi semblante,
repetid allado opuesto
la estampa de Vuestra mano
como quien castiga recto,
y no como quien se venga
inJusto, eà aqui os pongo
la otra mesilla.
Ponese a sus pies y Inclina
la otra mesilla =
que rabio!
Maltratadla
que tormento!
Pues vos
que ira!
Vuestro enfado
dejaréis mas satisfecho,
y mas ygual en mi rostro
el color del sufrimiento.
ay de mi! que en este lanze
que infelize represento.
le è dado ignorante, loco,
incauto, barbaro, ziego,
otra semejanza mas
a esta imajen del Cordero,
de quien dijo no se que
profezia allà en sus versos,
que de injurias, que de oprobios
se hartaria, permitiendo
la soberana mesilla
al golpe del sacrilegio,
y io este nuebo retoque
le è añadido, inJusto zelo
si solo del soberano
caudal, que perdi, poseo
la zienzia, no como dote
ya, sino como tormento,
Como, ay de mi una y mil veces!
me desairais, expuesto
al engaño de un discurso,
y al limite de vn imperio.
Corrido estoi, sin mirarle
medroso la espalda vuelvo.
Vasse, y leuantase S. n Iu. n de
Dios, q. e à estado suspendido
hasta ahora hincado de rodillas
suenan Instrumentos.
Fuesse, si Valgame Dios!
ya cada passo, que zierto
es, que la vida del hombre
da de que es milizia exemplo,
mas como sean victorias
repitanse los enquentros,
Y, pero musicas suenan,
y en essa, que llama el pueblo
Casa publica se escuchan
mejor, segun su comerzio,
tienda publica dijera
donde (de explicarlo tiemblo)
son la torpe mercanzia
las culpas, las almas prezio.
O gran Dios! si yo tubiera
espiritu tan exento,
que arrancar, borrar pudiesse
de tan Catolico pueblo
este abominable abusso
este sensual inzendio
en que escandaliza mas
la permision, que el exzesso,
y pues le bastan sus umbrales
llega el liviano congreso
cantando a quien guio ese
monstruo hermosamente fiero
de la Lascivia, ramera
que sabe juntar a un tiempo
lo hermoso con lo tirano,
lo perspicaz con lo ciego;
Dios mío ayudadme, que hoy
es de ver si pasar puedo
sus secuaces infelices
del escándalo al ejemplo.
Sale la Lascivia y su coro, cantando, y ella dize los primeros dos versos al paño.
Cantad, caiga en vuestras redes
aun el más astuto vuelo,
y del lazo de lo hermoso
sea reclamo el acento.
Beldad venza y canto
venza el universo
y en oídos y ojos suspenda lo dulce,
y arrastre lo bello.
Y solo canta en modo recitativo:
Dadle que pruebe unos males tan dulces
y tan halagüeños
que de la salud por la herida olvidando
se pase al remedio.
De vuestro mirar en las almas los rayos
prended resplandientes,
porque áspides sean los ojos dormidos
que abriga su fuego.
Con cejas por arcos, pestañas por flechas
cazad el afecto
siendo presunción de la herida, que sea
buscada de el pecho.
Herir con arpones prestados no es triunfo
que adquiere derecho,
pues nunca llamar su despojo merece
quien roba el trofeo.
Beldad venza y canto etc.
En buen hora asiste al umbral, Juan prodigioso.
Calla, suspende el acento,
cese, cese la harmonía
infiel, de cuyo concepto,
mortal ya que no inficione,
mancha el oído el veneno;
y vosotras hasta quándo
entre desvelados sueños
seguiréis de esa sirena
los encantadores ecos?
Hasta quándo, pues, de vuestra
fragilidad el aumento
para repetir caídas
disculpa será y tropiezo?
Cómo arrastráis la cadena,
que engarzáis de tantos hierros
tenaz y eslabonada,
que la tierra no pudiendo
sufrirlos quiere ya abrirse
para que los sufra el centro?
Cómo, cómo no teméis
aquel tribunal severo
delante de quien los justos
tiemblan de estar como reos?
Clamad ahora, clamad
misericordia, que luego,
será necedad pedir
buen despacho con mal pleito:
no os fiéis de que es sufrible
el esperar, pues primero
se ve la ruina del rayo,
que el estampido del trueno;
ea, recojeos, un abismo
volveos, a Dios, volveos,
que es de la razón pereza
aguardar al escarmiento:
pedidle piedad.
Hermano
ya la pide el llanto nuestro.
Ya no solo nuestros pasos
sino el corazón tras ellos
os sigue.
Qué hacéis, ingratos?
Cómo abandonáis mi imperio?
Huid hermanos, porque este
peligro se vence huyendo.
Así os vais? Ha, fementidos!
O ahógueme este desprecio!
Por qué? esperad
Porque a tanta
luz
a tanto llamamiento
no puede haber sordo oído
no puede haber paso ciego.
Pues alto hermanos queridos
venid conmigo diciendo.
penitencia.
Penitencia.
Cielos piedad.
Piedad cielos.
Vase San Juan y el coro de Lascivia
Absorta, inmoble he quedado,
ay de mí! que concibiendo
tanta ponzoña, no sé
sino es que yo reviento.
Rabiando voy; pues demás
de la afrenta, que padezco,
a ese mendigo otra imagen
del Señor, no sin misterio,
en el número de tres
tentaciones le contemplo,
solo falta, o suerte impía!
en confirmación del texto,
que le ministren ahora
los ángeles el sustento.
Vase, y salen la Simplicidad, y Cherubín
Ya he dicho que no está en casa
nuestro hermano Juan.
Por cierto
que estarán muy bien cuidados
los pobrecitos enfermos
si a esta hora no ha venido.
Quién os mete a vos en eso?
Por los enfermos lo digo,
que me lastiman.
Zaqueo,
que soy patrón de los males:
qué le queréis?
Vendrá presto?
No sé.
A dónde fue?
No sé.
Y presumís, que su celo
le detiene?
No sé.
Dónde
le hallaré?
No sé.
Sois necio.
Y vos sois preguntador,
que es peor que ser discreto.
Juan fue a buscarnos socorro,
y si lo trae es muy cierto,
que aunque la hora, es de cena
se ha de estrenar como almuerzo,
en tanto unos angelitos,
que tiene por compañeros
están cuidando los pobres
y yo la cocina.
Bueno,
vos la cocina, afirmando
que no hay que comer?
Por eso;
que cuando hay, que comer otro
la ocupa, y yo la despueblo.
Adiós, esperad, que yo
voy a acudir allá dentro
por entretener la hambre
mientras que nos llega el cuarto.
Sale San Juan de Dios
Aquel mancebo ángel es sin duda
un generoso mancebo,
que en una puerta me dio
(con qué gozo lo refiero)
qué he de dar a mis pobres
con abundancia el sustento.
Pues te engañó, Juan, el Ángel
porque no es cierto.
Sí es cierto,
y en el hospital está.
De dónde, que aun no lo huelo,
y comida tan oculta,
solo me huele a misterio.
Y vos, qué buscáis amigo?
Que me socorráis, os ruego
mi necesidad, con quien
desesperado me veo.
Dios proveerá, aunque ahora
nada que poder dar tengo,
porque a unas pobres mujeres,
a quien hoy la luz del cielo
ha restaurado a la gracia,
cuanto he juntado les dejo,
porque no les pierda el alma
la necesidad del cuerpo.
Para qué tal desperdicio
fue? pues mejor del dinero
en pobres necesitados
pudierais hacer empleo,
que en malas mujeres.
Mucho
en esa calumnia os debo.
Calumnia en que me debéis
mucho? por qué?
Porque el mismo
cargo, que a mí me hacéis, dando,
se hizo al Señor recibiendo
de otra mujer pecadora,
ya convertida, un obsequio.
Deja ya a ese gentil hombre,
que pide reprehendiendo,
y no rogando, y di dónde
esa comida hallaremos.
Dentro Músicos.
El pan, que hoy dichoso
come el hombre enfermo
sirvan los ángeles, baje del cielo.
No ves cómo el pan reparten
Rafael, y Samael bellos,
por uno, y por otro lado
en la enfermería a un tiempo.
Ya lo oigo, que este pan,
diz, que se ve, y queda siendo.
Dentro Rafael.
Al hombre doliente
medicina siendo
es el epílogo, de estos remedios.
Ea mis pobres, hoy día
es de el Señor, aunque es vuestro,
porque solo es día suyo
el que está favoreciendo.
Antes al ver vuestra cena
la comida, hermano, entiendo
que es cosa de el otro jueves,
ven y comerás con ellos.
Dentro Samael.
Si es de Eucaristía
Juan de Dios exemplo
coma comiéndose solo a sí mismo.
Aparte.
Ay de mí, cena a quien sirve
el pan que provee el cielo,
ángeles que la administren
para curación de enfermos;
Juan de Dios que Eucaristía
significa (mal me esfuerzo)
qué más retrato ha de ser
del sacrificio incruento
que aun luce en las sombras, que aun
se deja ver en los lexos.
Canta el coro, y salen los dos ángeles en hábito de San Juan de Dios con dos canastillas, con sus toallas en el brazo.
El pan que dichoso come el hombre enfermo
sirvan los ángeles baje del cielo.
Bellos auxiliares míos,
o con cuán provido exceso,
suplís, enmiendan mis faltas,
y en tanto que lo agradezco
dadme un pan.
Dadme a mí dos.
Danle un pan uno de los Ángeles a San Juan y él se lo da a Cherubín.
Recibidlo.
No lo quiero.
Tomadle, y pues por ahora
no en más ayudaros puedo
partid conmigo tomando
vos el pan, y yo el consuelo.
Llevadle, el cielo os socorra.
Tómolo, mas advirtiendo,
pese a mis ansias! que solo
le tomo para venderlo.
Vase Cherubín.
Qué piedad!
Qué tolerancia!
El pan va a vender? yo apuesto,
que es un retrato de Judas,
con perdón de lo bermejo.
Este hombre me da señas
de desesperación, quiero
seguirle.
Id, pues, mas entre
los papeles, que va haciendo
tiene el alguno en contrario
del discípulo perverso
déxalo ir por sus pasos
de garganta hasta el infierno.
Al monte voy por seguirle
donde en la oración deseo
descansar con Dios un rato,
y traerle a mis enfermos
algún haz de leña, aunque
débiles fuerzas siento,
pues, ya su espíritu acusa
las cobardías del cuerpo.
Vase.
Yo mientras a repasar
voy mis mendrugos, y luego
a entregar una mui linda
gana de dormir al sueño.
Vase.
Sigámosle Rafael,
pues nuestro auxilio sospecho,
que necesita, porque
enfermo va;
Vamos presto
que aquel espíritu grande
del vaso mortal estrecho
rebosar quiere anhelando
por dilatarse en el cielo.
Pues en tanto llene el ayre
nuestra canción repitiendo.
El pan, que dichoso come el hombre enfermo
sirvan los ángeles, baje del cielo.
Vanse, y salen la Caridad, y Odio.
Estarás ya convencido,
si se retrata el misterio
sacrosanto en esta vida
milagrosa?
Mal intento
sosegar mi horror, si cuando
me convence su argumento
su felicidad me irrita.
Por qué cruel?
Porque siendo
hijo de la envidia el odio
crece con el lucimiento
del competidor que emula,
y usa con igual ascenso
cebando la propia llama
en el explendor ajeno:
solo ya a su fin aspira
mi constante saña.
Presto lo verás siendo principio
de sus glorias.
A qué efecto
le saca de su hospital
ahora impulso supremo
A dar un retoque más
del trasunto al vivo lienzo
pues habiendo embarazado
de un hombre el infiel despecho,
cuya desesperación
Cherub explicó vistiendo
la alegoría la parte
que bastó para el concepto;
luego sube a orar al monte,
junta un haz de leña, y luego
al agobio, al desmayo,
a la angustia, al desaliento,
por más que lo anima el alma,
flaquea el mortal contexto,
hasta que dos paraninfos
sus auxiliares a un tiempo
le confortan, le acompañan,
y le alumbran encendiendo
dos antorchas más lucientes,
que ese luminar primero
pues a la noche no solo
con su explendor van venciendo
la lobreguez pavorosa,
sino el tímido silencio:
mírale impedido el hombro
con el misterioso peso
de un haz de leña, volver
triunfante, aunque macilento,
pues la corona de espinas,
que intelectual un tiempo
la Virgen inmaculada
(sabor del martirio haciendo)
a sus sienes trasladó
de las de su hijo excelso;
visible ya de su frente
ciñe el temeroso cerco.
Mira, escucha.
Qué he de ver?
qué he de escuchar? si portento
tanto, si tanto prodigio
miro sordo, escucho ciego.
Atraviesan de una parte a otra del tablado San Juan de Dios con un hacecico de leña al hombro, corona de espinas, i los dos ángeles Samael, y Rafael, con dos hachas alumbrándole, y los tres me dizen los versos de esta salida de una parte a otra =
Alienta el paso.
Camina
pues ya tu merecimiento
te está apresurando el fin,
Pues ya se executa el premio.
Vamos celestiales luces
porque desatar deseo
este lazo, para unirme
con el Señor más estrecho.
Ven pues.
En vano me animo.
Prosigue.
O qué mal me aliento!
mas ya Dios mío, Dios mío
en este punto tremendo
no me desampares, ni entres
en juicio con tu siervo.
Vanse los tres.
Ay infelice de mí
que los instantes haciendo
síncopa de pocos días
al referir su progreso
toda esa ciudad inquieta
en su enfermedad advierto
toda llorosa en su muerte
toda absorta en su entierro.
En entierro y muerte miro
otro simulacro expreso
otra repetida imagen
del sacrosanto misterio
del redentor sacrosanto;
pues al quedarse muriendo
de rodillas, si en la hostia
está el divino cordero
como yerto vivo, él
como vivo estuvo yerto,
y en su entierro también mira
el felice monumento,
que la victoria le ofrece
en su magnífico templo,
pues en él se halla otra imagen
de aquel triunfador supremo,
pues si al vencer el pecado
quedó su inefable esfuerzo
muerto en la Victoria, Juan
queda en la Victoria muerto
Si, en la Victoria, que alcazar
tambien es mio, pues siendo
de aquel minimo Gigante
Calabre, Sagrado zentro,
Soy Titulo de su escudo
donde dejó el nombre impresso
de la Caridad con altos
Caracteres de oro el zielo.
Zessa, Zessa, y no juntando
asombro à asombro, portento
a portento, gloria a gloria
quieras en fé del ingenio
hacer con tus sutilezas
de lo casual misterio
en esse humilde mendigo
de quien ni aun sufrir consiento
la memoria, mas io hare,
pues sepultarla no puedo
en el olbido, que viua
en el aborrezimiento.
No podrás, pues propagada
su posteridad, veremos
en tan fieros feruorosos
simulacros de su zelo,
en tan inflamados fieles
imajenes de su exemplo
que con su eroico instituto
la hospitalidad creziendo
de familia a Religion
aprobada passe, siendo
Fruto de la Caridad,
y corona de su reyno.
Yo, quieró simplizidad
Sale la Simplizidad.
sino de sus herederos
herenzias para mandada
lo sere de sus enfermos.
Sale el Mundo.
Yollenare, pues el mundo
soy, mis ambitos inmensos
de su credito en aplausos
de su virtud en portentos
de su gloria en fundaziones
de su exemplar en conbentos
tanto, que por Patriarca
de sus hixos el obsequio
le impetre, y le beatifique
Vrbano octabo, Supremo
pastor, pasando a las aras
la venerazion de el pecho.
Prosigue mas, que despues
el summo Alexandro excelso,
que sola una vez octauo
será, y ocho veces bueno
con su canonizazion
le dará culto perfecto,
ala catolica Ynstanzia
del segundo Sol, primero
Augusto Carlos delizia
de el Hispano imperio.
Basta, ya que à la obedienzia
de tanta hazaña, mi inzendio
rendido, passa ya a amor
el odio, y la imbidia á afecto
siendo de sus lides triunpho
y de sus glorias trofeo.
Pues digo boluiendo al canto
a repetir el conzepto.
En Granada, y Cruz la gloria
de Juan es comparazion
del Señor pues como Vino
queda muerto en la victoria.
Vn tanto que el Coro canta esta Copla vá subiendo La Eleva zion de Una Granada y ella al mismo tiempo abriendose dejará ver, dentro de sus Cascos a S n Juan de Dios muerto hincado de rodillas arrimado a una Cruz y los angeles Samael, y Rafael uno a vn lado, y otro a otro Con ademan de substener esta elebazion, que subiran lo bastante para despues poder saltar al tablado, y al tiempo de subir la granada bailaran otros dos Angeles, Con una hermosa Estrella hasta que descanse sobre la Cruz de alli descubrirá en su zentro el sacram to , y Cantaran los Angeles lo sigui te
Atended claros orbes
Como honra Dios sus Sierbos
pues de ser Juan su imajen
oy hace Sacramentos.
Atesora, ô Granada,
en tus dorados Senos
vn rubí que enzendido
alumbra, y no sangriento.
Miradle Como viuo
Junto al sagrado leño
dela memoria el triunfo
en rigor, y el fomento.
Mirad ser la Corona
vn astro en cuio zentro
divino sol se abrevia,
y se muestra luziendo.
La Cruz, Granada, y Estrella
su batizinio Cumplieron.
Ô! apueste la Caridad
con el proximo, lo eterno.
A su instituto el auxilio
hara eficazes los medios
Por ser en sus hospitales
dela medizina azierto.
El Mundo para aclamar
su nombre Sera vniverso.
Y, ia, el que odio fue, en su aplauso
sera pasion del afecto.
Y el que simple sea, será
que será? sera discreto.
Da teatro tan Ilustre
de los horrores pidiendo
el perdon, que oy el asunto
mereze aunque no el ingenio.
Alterne con la harmonia
nuestra aclamazion diziendo
En granada, y Cruz la gloria
de Juan es Comparatiba
del Señor, pues Como viuo
queda muerto en la victoria.
En los márgenes y entre columnas aparecen pruebas de pluma, rúbricas y firmas que dicen: "Juan Moreno Natural de la Villa de Vallecas", "Juan Moreno Natural de la Villa", entre otros trazos, y los números "38" y "45" en la esquina superior derecha.
}
D
C
Matheo vazq
de Aguilar
M M M
M M
BIBLIOTECA NACIONAL
BN
1001920583
Biblioteca Nacional de España