Texto digital

Texto digital de Loa curiosa y de artificio

Metadatos de la obra

Atribución tradicional
Luis Vélez de Guevara
Atribución estilometría
No analizada No concluyente
Género
Loa
Procedencia
El texto ha sido preparado por Estefanía Casadevall Stefanova, Berta Cuadrado de la Fuente y Leillane Almeida.

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Cita sugerida

Casadevall Stefanova, Estefanía, Berta Cuadrado de la Fuente y Leillane Almeida. Texto digital de Loa curiosa y de artificio. BITESO, 2026. URL: https://etso.es/biteso/loa-curiosa-y-de-artificio.

LOA CURIOSA Y DE ARTIFICIO

Nemo dat plus quam habet. Ninguno da más de lo que tiene, Y así, si el invite general que de esta obra se hiciera no fuera tan agradable, por ser difícil contentar a tantos, al menos será lo mejor que pudiéramos, y esto basta para ser perdonadas las faltas de quien no es mucho quien las haya, porque en los invites de Marco António, Vitelio, y Heliogábalo, un sólo invite se halla dónde nada no faltase, y esto parece más considerable, y es él quien cuenta que hizo el día de su casamiento el famoso hijo de la madre Selva, y el padre Beltrán Cruzado, quien era un hombre de estatura de gigante. Tenía los huesos de dátil, las costillas de silla, las tripas de melón, las venas de poeta, la carne de membrillo, el cuero de vino, y el cuerpo de guardia. Los pies de banqueta, las plantas de hortaliza, las piernas de savana, las rodillas de cocina, los muslos de tafetán, las hijadas de atún, las espaldas de caza, los pechos de alcabala. Tenía los brazos de mar, las muñecas de Flandes, las palmas de dátil, las uñas de águila, el cuello de grulla, la barba roja, la boca de infierno, los dientes de ajo, la lengua del agua, la cara de pocos amigos, los carillos de pozo, los oídos de mercader, la frente de guarnición, los ojos de puente, las pestañas de raso, cejas de buey, los cascos de calabaza, los sesos de mosquito, y el colodrillo de plomo. Fue tal el invite, como para tales personas pertenecía, pusieron sobre los bancos de Flandes ricas mesas de escalera, con manteles de Alemania, cuchillos de Velduque, sal de Tarante, pan de Gandul, roscas de Utrera, vino de San Martín, agua de Alfacar. Sirvieron a las mesas mujeres de Úbeda, hombres de Baza, damas de Toledo, galanes de Mediona, Jinetes de Jeréz, caballeros de Córdoba, pajes de Corte, y escuderos de costa. Con platos de Talavera, taza de Valencia, porcelanas de la China, barros de cuenca, gadais de Granada, botijas de Jaén, ollas de Alcorcón, vidrios de Venecia. Hubo por principio de comida naranjas de Vélez, limas de Turquía, azúcar de Canarias, miel de Sicilia, mantequillas de Guadalajara, natas de Salamanca, melones de Guadix, pasas de Almuñécar. Sirviose luego una olla podrida con coles de Murcia, nabos de Aveloz, habas de Tarragona, especias de Portugal, perniles de Ronda, chorizos de Extremadura, pollos de Enero, Francolines de Italia. Hubo por postre empanadas de Flandes, pasteles de Madrid, uvas del Valle, manzanas de Nájera, peras de Milán, cermeñas de Santa Fé, higos de Córdoba, aceitunas de Sevilla, rábanos de Olmedo y biznagas de Carmona. Tal quisiera yo que fuera el antepos de mi comida, ya que no con tanta diversidad de manjares, al menos con tanta curiosidad como dicho tengo, mas sin embargo, ofrecemos una obra, que mediante muestra buena industria, y el silencio a quien tan bien lo sabe conceder será trabajo tan bien excusado, como llenar agua al mar, oro a Dalmacia, plata al Perú, perlas al Oriente, marsila a a Índia, Alabastro a Tebas, Alumbre a Macedonia, hierro a Vizcaya, plomo a Cantabria, lebres a Irlanda, púrpura a Tyro, azules a Córdoba, lino a Egipto, fresnos al monte, laureles a Arcadia, palmas a Babilonia, veneno a Arcos, bálsamo a Judea, ingenios a Italia, armas a España, arrebol a Granada, aceitunas a Sevilla, berenjenas a Toledo, galas a esta Corte, donde habemos de servir a Vs. ms. Quia mihi vobis mihi praestare dinare quias non, vitam aternam. Amen.