Margarita
Duquesa de Albania, esposa de Federico; gobierna con prudencia en ausencia de su marido, sufre una falsa acusación de adulterio y sobrevive oculta como Silvia hasta que se restituye su honor.
Diego Figueroa y Córdova y José Figueroa y Córdova
Data de publicação do resumo: 18 de junho de 2026
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Citação sugerida
Cuéllar, Álvaro. "Resúmenes asistidos por modelos de lenguaje para un vasto corpus de obras literarias del Siglo de Oro". En: El teatro del Siglo de Oro en el horizonte de las humanidades digitales. Peter Lang, 2026 (en prensa).
En la Albania ducal y en sus montes cercanos, Ricardo calumnia a la duquesa Margarita ante Federico, que la aparta creyéndola infiel y provoca su caída cuando está a punto de dar a luz. Margarita sobrevive en el ámbito rural bajo el nombre de Silvia, mientras sus dos hijos, separados al nacer y criados respectivamente como salvaje noble y como aldeano, crecen como Leoncio y Montano sin conocer su origen. Cuando el duque vuelve arrepentido y Ricardo intenta una nueva traición, la confesión del culpable restituye en la aldea y en el monte el honor de Margarita, revela la identidad de los hijos y restablece el orden familiar y político.
La obra se abre en la corte de Albania durante la ausencia del duque Federico, que combate junto al rey de Grecia, su suegro. La duquesa Margarita gobierna el estado con prudencia y gana el afecto de sus vasallos, mientras el conde Ricardo, alto ministro del ducado, reprime sin éxito una pasión amorosa por ella. Aprovechando un memorial y un papel que entrega personalmente a la duquesa, Ricardo se declara de forma encubierta; al ser rechazado con indignación, pasa del amor al despecho y decide vengarse. Cuando llega un mensajero anunciando el próximo regreso del duque, Ricardo concibe una intriga: servirse del nombre de Leonelo, primo de Margarita, para sembrar celos. Ya en camino hacia la corte, Federico recibe un aviso anónimo en el que se acusa a la duquesa de adulterio con ese noble. Aunque primero duda, el código del honor y la sospecha acaban dominándolo. Al reunirse con Margarita, finge que debe enviarla con urgencia a Grecia por la enfermedad de su padre, pero en realidad ordena apartarla y la entrega a Laurencio para que la conduzca fuera de Albania, mientras la duquesa, embarazada y desconcertada por la repentina severidad de su esposo, presiente su ruina.
En el monte y en los márgenes rurales del ducado, la tragedia de Margarita se cruza con una trama pastoril y cómica protagonizada por Gilote, Pascuala y otros aldeanos. Laurencio, apiadado, no ejecuta la orden de matar a la duquesa y la abandona viva entre riscos y selvas, donde da a luz a dos niños. Según el relato posterior del propio Laurencio, una leona se lleva a uno de ellos y él salva al otro, que deja al cuidado de unos labradores; en cambio, el pasaje conservado al final de la primera jornada muestra también una escena de socorro campesino en la que se habla de un infante protegido por un anciano y de un segundo parto en peligro, de modo que la transmisión del episodio no permite precisarlo de forma absolutamente inequívoca en todos sus detalles. Años después, uno de los jóvenes, criado como aldeano con el nombre de Montano, vive enamorado de Clavela y descubre por boca de su madre Silvia —que resulta ser la propia Margarita, oculta bajo identidad rústica— que es de linaje noble y que Ricardo causó su desgracia. El otro, llamado Leoncio, ha sido criado por Laurencio en una cueva del monte, amamantado por una leona y hecho señor natural de las fieras. Ambos jóvenes, fogosos y valientes, se enfrentan por amor a Clavela y luego por cuestiones de honor, pero entre sus semejanzas de ánimo y origen empieza a insinuarse un vínculo más hondo que ellos todavía ignoran.
Mientras tanto, Federico, atormentado por el remordimiento, llega a una aldea donde se hospeda y queda turbado al ver en Silvia un retrato viviente de Margarita, sin reconocer que es su esposa. Ricardo, lejos de arrepentirse, intenta seducir también a Silvia y concierta con Gilote una entrada nocturna en su aposento. Paralelamente, Montano y Leoncio descubren que ambos tienen cuentas pendientes con Ricardo y, suspendiendo su rivalidad, se alían para matarlo; incluso Leoncio siente un impulso inexplicable de afinidad con Montano, y Federico experimenta una atracción paternal semejante hacia el joven salvaje. En la escena nocturna final, Ricardo entra en la estancia de Silvia y es herido mortalmente; antes de morir, confiesa que él falsificó el papel que acusaba a Margarita y reconoce la inocencia de la duquesa. Laurencio revela entonces al duque que desobedeció la orden de ejecutarla y explica el origen de Leoncio; Margarita se da a conocer y Federico recupera a su esposa y a sus dos hijos, pues Montano es reconocido también como hijo suyo. La comedia concluye con la restitución del honor mancillado, el perdón del error del duque, la recompensa de Laurencio con el cargo que deja Ricardo, la promoción de Belardo como señor de la aldea y el enlace de Lauro con Clavela, mientras la rivalidad de Leoncio y Montano queda absorbida por el descubrimiento de su fraternidad y de su verdadera condición noble.
Duquesa de Albania, esposa de Federico; gobierna con prudencia en ausencia de su marido, sufre una falsa acusación de adulterio y sobrevive oculta como Silvia hasta que se restituye su honor.
Duque de Albania; ama a Margarita, pero se deja llevar por un aviso falso y la aparta por razones de honor, hasta que la confesión de Ricardo le revela su error.
Conde y primer ministro del estado; enamorado de Margarita, al ser rechazado urde la calumnia que desencadena la tragedia y persiste en su conducta traidora hasta morir confesando su culpa.
Hijo de Federico y Margarita, criado por Laurencio en el monte y amamantado por una leona; posee fuerza extraordinaria y termina reconociendo su verdadero linaje.
Segundo hijo de Federico y Margarita, criado entre labradores; valiente y orgulloso, ignora su noble origen hasta que su madre se lo revela y busca vengar la afrenta familiar.
Servidor leal que recibe la orden de matar a Margarita, pero la salva; cría a Leoncio y actúa como custodio de la verdad hasta la resolución final.
Nombre con que vive disfrazada Margarita en la aldea; bajo esta identidad sirve en casa de Belardo y pone a prueba, sin revelarse de inmediato, el arrepentimiento del duque.
Joven aldeana amada por Montano y pretendida también por Lauro; su belleza provoca los primeros enfrentamientos entre los dos hermanos sin que ellos conozcan su parentesco.
Hijo del mayoral y rival amoroso de Montano por Clavela; al final obtiene su mano con licencia del duque.
Mayoral de la aldea donde se refugia Margarita; representa el ámbito campesino hospitalario y es recompensado al final.
Labrador de función cómica, ligado a Pascuala; interviene en la trama rústica y sirve, con ambigüedad interesada, de intermediario en la intriga nocturna de Ricardo.
Centro del poder político donde Margarita gobierna, Ricardo maquina su calumnia y se origina el conflicto de honor que desencadena toda la acción.
Espacio decisivo de expulsión, parto, crianza salvaje y encuentros violentos; allí se preserva la vida de Margarita y se forma Leoncio lejos de la corte.
Ámbito rural donde vive Margarita como Silvia, se cría Montano y se produce el reconocimiento final con la muerte confesoria de Ricardo.
Refugio apartado en el monte que simboliza el ocultamiento de la verdad y la crianza noble pero extraña del hijo perdido.
Espacios pastoriles donde se desarrollan la comicidad rústica, los amores de Clavela y los primeros choques entre Montano, Lauro y Leoncio.
Marco de tránsito para cartas, noticias y desplazamientos, fundamental para la llegada del falso aviso, el regreso del duque y el destierro fingido de Margarita.
La acción se organiza en torno a una acusación falsa de adulterio que lleva al duque a castigar a su esposa sin comprobar los hechos y solo se resuelve con la confesión del culpable.
Frente a la fidelidad de Margarita y Laurencio, Ricardo emplea su cercanía al poder para traicionar a sus señores y alterar el gobierno y la familia ducal.
Los hijos nacidos en la desgracia crecen separados y sin conocer su origen, hasta que la verdad sale a la luz y la familia se recompone.
La duquesa pasa de gobernar Albania a vivir disfrazada de aldeana, y los hijos de sangre real aparecen como villano y salvaje antes de recuperar su condición.
La obra contrapone la corte y el monte para mostrar que la nobleza de sangre y de ánimo puede manifestarse incluso en una crianza rústica o salvaje, como ocurre con Leoncio y Montano.
El amor legítimo entre los esposos, el deseo ilícito de Ricardo por Margarita y los amores juveniles en el ámbito pastoril impulsan alianzas, rivalidades y venganzas.
Aunque el daño inicial nace del error y de la violencia, el desenlace recompone el orden mediante confesión, perdón, restitución del honor y distribución final de cargos y matrimonios.