Diana
Hija del duque de Mantua y protagonista femenina; ama secretamente a Crotaldo, resiste el matrimonio concertado con Fisberto, huye, sufre una caída y en Parma finge locura mientras se resuelve el conflicto.
Pedro Calderón de la Barca
Data de publicação do resumo: 18 de junho de 2026
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Citação sugerida
Cuéllar, Álvaro. "Resúmenes asistidos por modelos de lenguaje para un vasto corpus de obras literarias del Siglo de Oro". En: El teatro del Siglo de Oro en el horizonte de las humanidades digitales. Peter Lang, 2026 (en prensa).
Entre Mantua, Parma y en parte Milán, la obra narra los amores secretos de Diana y Crotaldo, impedidos por la enemistad entre sus casas y por los matrimonios concertados que sus padres disponen para ellos. Un rapto nocturno en el jardín de Diana fracasa por una confusión de identidades y hace que la criada Gileta sea tomada por su señora, mientras la verdadera Diana acaba acogida en Parma y finge locura para proteger su honor. Tras varios equívocos palaciegos y la intervención final de Fisberto, se aclara el trueque entre señora y criada, Crotaldo se casa con Diana y Flor queda unida a Fisberto, restaurándose la concordia.
En el marco de la rivalidad política entre Mantua y Parma, apenas apaciguada en la apariencia, se prepara en Mantua la boda de Diana con Fisberto, hijo del duque de Milán, mientras en Parma el padre de Crotaldo quiere casar a este con su prima Flor. Sin embargo, Crotaldo y Diana mantienen una relación amorosa secreta, nacida tras haberse conocido por un retrato, por unas justas y por posteriores encuentros nocturnos a través de las rejas del jardín de Diana. Ambos recuerdan cómo su amor fue creciendo pese a la enemistad de sus casas y a la autoridad de sus padres. La noticia de los matrimonios proyectados los sume en la desesperación: Diana ruega a Crotaldo que no vuelva a verla, aunque ambos dejan ver que siguen amándose. Paralelamente, la intriga principal se entremezcla con la comicidad de los criados Perote y Gileta, matrimonio mal avenido, y con la presencia de Fabio y Lisardo, servidores implicados en los manejos amorosos de sus señores. En este mismo contexto, Fisberto llega de incógnito a Mantua disfrazado de mercader para ver a Diana antes de la boda; habla con ella sin declararse abiertamente, le muestra joyas alegóricas y sale todavía más prendado de su hermosura.
En la segunda jornada, la tensión amorosa se agrava. Diana reconoce ante Laura que su pasión por Crotaldo, antes contenida, se ha hecho ya evidente para ella misma, y decide actuar. Creyendo que Fabio ha facilitado las entradas nocturnas al jardín, le obliga a colaborar en un plan de fuga: le manda preparar caballos para salir secretamente de noche. Al mismo tiempo, Crotaldo, sin saberlo, decide por su parte raptar a Diana con ayuda de Lisardo y de hombres armados, convencido de que no puede vivir si la pierde. La confusión se produce porque Gileta viste un traje de Diana y se encuentra en el jardín cuando los hombres de Crotaldo ejecutan el rapto; así, en lugar de llevarse a la noble mantuana, se llevan a la criada, mientras la verdadera Diana huye por su cuenta a caballo. En el camino sufre una caída y es recogida, sin ser inicialmente reconocida, cerca de un fuerte situado en la raya entre Parma y Mantua, adonde también es llevada la confundida Gileta. Allí confluyen Crotaldo, Lisardo, Flor y otras figuras, y la situación se enreda todavía más: Crotaldo cree por un momento haber logrado a Diana; luego se descubre que una de las mujeres es la hija de un anciano y finalmente aparece la verdadera Diana. Para evitar un escándalo político mayor, Flor decide conducir a Diana a Parma bajo su protección, mientras Gileta, por la confusión, queda convertida provisionalmente en “señora” y acompañante de la princesa.
En la tercera jornada la acción se traslada a Parma, donde Diana permanece en Palacio simulando locura a causa del trance sufrido, y Gileta continúa ocupando ambiguamente el lugar de criada o de falsa señora, lo que da pie a nuevas confusiones. Crotaldo logra entrar en Palacio y se reconcilia con Diana, explicándole cómo supo del equívoco y asegurándole su fidelidad; ambos buscan una salida antes de que el engaño sea descubierto y antes de que el padre de Diana y Fisberto reaccionen por las armas. Flor, que al comienzo se muestra celosa y herida por el amor de Crotaldo hacia Diana, acaba facilitando prudentemente los encuentros y termina implicándose en la solución. El duque de Parma encarcela a Crotaldo cuando este acusa a Flor de haber envenenado a Diana por celos, pero la llegada de Fisberto permite desenredar definitivamente la trama. Entonces Diana, haciéndose pasar por Gileta ante Fisberto, le explica la verdad esencial: ella ama y está desposada de hecho con Crotaldo, el duque de Parma no ha sido culpable del rapto y la única salida honrosa es reconocer esa unión. Fisberto responde noblemente, renuncia a Diana y se ofrece a aplacar el conflicto. Descubierta por fin la identidad verdadera de la señora y la criada, Gileta vuelve con Perote, Crotaldo recibe la mano de Diana y Flor queda prometida al propio Fisberto, con lo que se resuelven a la vez el conflicto amoroso y la amenaza entre los estados rivales.
Hija del duque de Mantua y protagonista femenina; ama secretamente a Crotaldo, resiste el matrimonio concertado con Fisberto, huye, sufre una caída y en Parma finge locura mientras se resuelve el conflicto.
Hijo del duque o señor de Parma, según se infiere de la acción; enamorado de Diana, organiza encuentros secretos y un rapto fallido, y persevera hasta lograr casarse con ella.
Criada rústica y figura cómica central; por vestir como Diana es raptada por error y su confusión con la señora sostiene buena parte del enredo posterior.
Prima de Crotaldo, destinada inicialmente a casarse con él; siente celos, protege a Diana en Parma y termina contribuyendo al desenlace, quedando unida a Fisberto.
Hijo del duque de Milán y prometido oficial de Diana al comienzo; viaja disfrazado para conocerla, y al final actúa con nobleza al renunciar a ella y aceptar otra solución matrimonial.
Jardinero y marido de Gileta; personaje cómico que participa en el ambiente del jardín y sufre las consecuencias burlescas de la desaparición y sustitución de su mujer.
Dama de confianza de Diana; conoce sus amores, la acompaña en sus confidencias y sirve de intermediaria en varios momentos clave.
Criado vinculado a Crotaldo y empleado en los manejos secretos del jardín; su papel resulta decisivo en la logística de entradas, salidas y ocultamientos.
Servidor leal de Crotaldo, encargado de apoyar el rapto y los desplazamientos; participa activamente en el error que lleva a Gileta al fuerte.
Espacio decisivo de los encuentros amorosos secretos, de las rondas nocturnas y del rapto equivocado que desencadena el núcleo del enredo.
Lugar donde Diana es acogida y protegida tras la confusión, donde se simula su locura y donde se desarrollan las escenas finales de reconocimiento y desenlace.
Espacio de tránsito y ocultamiento donde coinciden la Diana accidentada, la falsa Diana llevada en carroza y varios personajes que agravan el equívoco.
Estado de origen de Diana y marco político del matrimonio planeado con Fisberto; su rivalidad con Parma condiciona toda la acción.
Estado de Crotaldo y Flor, y ámbito desde el que se organiza el rapto y en el que finalmente se recompone el orden amoroso y político.
Ámbito secundario pero operativo para las tramas de criados, los disfraces, los preparativos y la comicidad doméstica.
La acción gira en torno a dos amantes cuya unión se ve obstaculizada por la enemistad entre estados, por la obediencia debida a los padres y por matrimonios concertados.
El intercambio entre señora y criada sostiene el enredo principal, altera temporalmente las jerarquías y permite que la trama avance entre engaños, disfraces y reconocimientos.
Las decisiones de Diana, de Flor y de los demás personajes están marcadas por la necesidad de preservar el decoro público y evitar el escándalo que supondría un rapto o una fuga deshonrosa.
Fabio, Lisardo, Laura, Gileta y Perote no son figuras accesorias, sino agentes que facilitan, complican o revelan los planes de los señores.
Los celos de Flor, las sospechas de Diana y la competencia entre pretendientes intensifican el conflicto y empujan a varios personajes a decisiones extremas.
El desenlace matrimonial no solo resuelve el amor de los protagonistas, sino que también rebaja la tensión entre Mantua, Parma y Milán mediante una salida honorable para todos.