Enrico
Hijo de Federico y hermano de Cintia, criado en la sierra y recibido después al servicio del duque; su amor por Hipólita y su defensa del valor caballeresco articulan buena parte del conflicto.
Luis Cernúsculo de Guzmán
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Citação sugerida
Cuéllar, Álvaro. "Resúmenes asistidos por modelos de lenguaje para un vasto corpus de obras literarias del Siglo de Oro". En: El teatro del Siglo de Oro en el horizonte de las humanidades digitales. Peter Lang, 2026 (en prensa).
El regreso de Federico y sus hijos del destierro a Ferrara entrelaza los amores de Enrico por Hipólita y del duque por Cintia. Los desafíos entre caballeros y la resistencia de Cintia a la presión del duque ponen a prueba el honor, la lealtad y los límites del poder señorial. El reconocimiento de que Enrico repite el ejemplo amoroso de su padre permite resolver el conflicto con las bodas de las dos parejas y de los criados.
Federico vive retirado en una sierra con sus hijos Enrico y Cintia después de haber sido desterrado de Ferrara por sacar de palacio a Rosela, pariente del anterior duque y madre de los jóvenes. Durante una cacería, Enrico conoce a Hipólita, hermana del duque reinante, y queda prendado de ella antes de saber quién es. La cortesía del muchacho y la intervención de Hipólita favorecen el perdón de la familia y su regreso a la corte. El duque, por su parte, desea a Cintia y confía en que las mercedes concedidas a su padre y a su hermano faciliten su conquista. Federico recibe con gratitud la restitución de su honra, aunque desconfía de los peligros de la vida cortesana y preferiría volver a la tranquilidad de la sierra.
En palacio, Enrico defiende que el valor del caballero se demuestra mejor en los riesgos verdaderos que en los ejercicios que los imitan. Celio procura probar esa valentía por medio de Ricardo y Alberto, que acaban enfrentándose con el joven. Cintia interviene armada con una alabarda para socorrer a su hermano y pone fin al combate. El duque reprueba el desafío, pero transforma después el posible castigo de Enrico en nuevos honores y lo nombra capitán general. Entretanto, Hipólita corresponde al amor del joven bajo una apariencia de severidad, mientras Cintia se resiste a los deseos del duque porque no acepta una relación contraria a su honor. Cuando él intenta imponer su voluntad, ella amenaza con quitarse la vida antes que ceder. Federico sorprende los indicios de esa violencia y reclama al señor que proteja la honra de la casa que visita.
Hipólita finge dormir en un jardín para dar ocasión a que Enrico se acerque y, entre reprimendas y muestras de afecto, concierta con él una visita nocturna. Federico, preocupado por la conducta del duque con Cintia, descubre además el amor de su hijo por la hermana de su señor. Acude finalmente a palacio dispuesto a someter a ambos hijos al juicio ducal, mientras Ricardo y Alberto denuncian la entrada nocturna de un hombre en el jardín. Descubierto Enrico, el duque se debate entre el castigo y la clemencia. El joven alega que sus amores repiten la historia de su padre, a quien el propio duque le había recomendado imitar. El desenlace convierte el ejemplo familiar en bendición: el duque ofrece matrimonio a Cintia y autoriza la unión de Enrico con Hipólita. Merlín y Clavela se suman a las bodas; sus disputas y la sátira de la corte ofrecen el contrapunto cómico de la acción principal.
Hijo de Federico y hermano de Cintia, criado en la sierra y recibido después al servicio del duque; su amor por Hipólita y su defensa del valor caballeresco articulan buena parte del conflicto.
Hija de Federico y hermana de Enrico, deseada por el duque; defiende el honor familiar, auxilia armada a su hermano y rechaza que el señor imponga por la fuerza sus pretensiones.
Hermana del duque de Ferrara; favorece el perdón de la familia desterrada y corresponde al amor de Enrico, combinando recato público y señales privadas de aceptación.
Señor de Federico y sus hijos, concede el perdón y sucesivas mercedes a la familia, pero su deseo por Cintia entra en conflicto con el honor y las obligaciones de su rango.
Padre de Enrico y Cintia, antiguo servidor del anterior duque y desterrado por sus amores con Rosela; contrapone la quietud de la sierra a la corte y exige respeto para la honra de sus hijos.
Cortesano próximo al duque que aconseja su conducta amorosa y dispone la prueba de la valentía de Enrico por medio de Ricardo y Alberto.
Cortesano que desafía a Enrico para probar su valor y comunica después al duque la entrada nocturna de un hombre en el jardín de palacio.
Cortesano que participa en la pendencia con Enrico junto a Ricardo y en la denuncia del encuentro nocturno.
Criado de la familia de Federico, enamorado de Clavela; sus burlas sobre las dueñas y su visión satírica de los vicios cortesanos forman el principal contrapunto cómico.
Criada que aspira a mejorar su situación al llegar a la corte, discute con Merlín y termina aceptando casarse con él.
Lugar del retiro de Federico y sus hijos y de la cacería en que Enrico conoce a Hipólita; representa una vida apartada que Federico contrapone a la corte.
Ámbito de la restitución de la familia, las mercedes del duque, los encuentros de Hipólita y Enrico y la resolución pública de los conflictos.
Sitio donde Ricardo espera a Enrico para desafiarlo y donde Cintia acude a socorrer a su hermano.
Espacio de las pretensiones del duque sobre Cintia y de la intervención del padre en defensa de la honra de su casa.
Lugar del fingido sueño de Hipólita y del acceso nocturno de Enrico que precipita el desenlace.
La conducta de Federico sirve de modelo impuesto a Enrico; la repetición del antiguo conflicto amoroso transforma el reproche en justificación y da sentido al título de la comedia.
Los sentimientos de Enrico e Hipólita y las pretensiones del duque hacia Cintia se desarrollan bajo las restricciones del rango, la reputación y las convenciones cortesanas.
Las mercedes del duque no anulan el derecho de la familia a defender su honor; el diálogo con Cintia y Federico pone límites a la presión y a la fuerza del poderoso.
El debate sobre los ejercicios del caballero conduce a una prueba peligrosa en la que se confrontan el arrojo, la cortesía y la necesidad de evitar desafíos sin causa suficiente.
Federico opone la paz y la sinceridad de la sierra a las apariencias e inquietudes de palacio, mientras los criados comentan con sátira la ambición, la adulación y otros vicios cortesanos.