Texto digital de La renegada de Valladolid (Burlesca)
Data de publicação: 22 de agosto de 2026
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Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de La renegada de Valladolid (Burlesca). BITESO, 2026. URL: https://etso.es/biteso/la-renegada-de-valladolid-burlesca.
LA RENEGADA DE VALLADOLID (BURLESCA)
Pag. 1
tanto la admiración
como la risa.
Todo es cantado y representado.
Fin de la loa.
Comedia
Jornada primera
Pag. 2
Primera jornada de la Renegada de Valladolid
Un capitán
Doña Águeda de Acevedo
Don Pedro, su padre
Don Melchor, su hermano
Un sargento
Fátima, sultana
Alimuley, rey de Argel
Luisa, criada
1º moro
2º moro
3º moro
4º moro
1ª mora
2ª mora
3ª mora
4ª mora
Pag. 3
Sale marchando el capitán, el alférez, el sargento y cuatro soldados con sus jinetas, venablos y alabarda, y los soldados con armas, y a un tiempo marchando y cantando.
Marchemos cantando
todos a compás,
pues dice la caja:
ta, para, patán.
Nunca dejen de cantar,
y vaya a compás tañendo
la caja, pero advirtiendo
que por solfa han de marchar.
¿Por solfa?
Así han de lucir;
quien el compás llevo, es llano
que debajo de mi mano
se enseñarán a servir;
y no solo mis soldados
cantarán, mas danzarán,
y a los puestos llegarán
bien por mis pasos contados.
A mí no me satisface
cantar y danzar marchando.
Mire, el que danza cantando
es hombre que dice y hace;
obedezca. ¿Quién tarda?
Toquen a mi dama, acaben.
¿A su dama?
Pues, ¿no saben
que ella sola es la gallarda?
No marcharán ajustados.
Sí harán.
No harán, ¡qué porfía!
Gobierne su compañía
sin meterse en los soldados.
Pag. 4
Pide el sargento justicia.
No hay sino tener paciencia.
Callos, porque es la obediencia
quien conserva la milicia;
miedo el sargento me ha dado.
Miedo tiene.
Y mucho, a fe.
Pues póngasele, porque
todo es gala en un soldado.
Cantando.
Prosiga el alarde por Valladolid,
diciendo la caja tipiripití.
La caja alardes provoca.
Es el tambor elocuente.
Tañela tan lindamente
que no dirán que la toca.
A mí me llevan podrido
con su modo de marchar,
que no sabrán disparar
una vez sin hacer ruido.
¿Qué busca en la faldriquera,
alférez, con tal cuidado?
En casa se me ha olvidado.
¿Qué ha perdido?
La bandera.
Búsquesela por ahí.
¡Por Dios que el cuidado es bravo!
No hay que buscar, por ochavo
a algún pobrete la di.
Pues que en casa se le olvida,
Que la tenía aquí, digo.
¿Quedó en señal?
Sí, amigo.
Pues sacarla por perdida.
Valladolid no se espanta.
Parados pueden marchar.
¿Cómo?
Pag. 5
Hacer alto y andar
con los pasos de garganta.
Cantan todos.
Cantemos parados, con la voz nomás,
pues dice la caja tal, y tal, y tal.
Salen al balcón doña Águeda y Lucía.
Señora, el alarde pasa.
Apresuro la ocasión.
¿Cómo?
Saliendo al balcón,
no podrán hallarme en casa.
No marchan con suficiencia.
Sargento, no sea importuno,
marchen como a cada uno
le dictare su consciencia.
Mucho el sacristán me agrada.
¿No es el de la banda?
No.
Pues estoy honesta yo.
A lo menos asomada.
Ea, hagan alto aquí
y las voces a marchar,
que me quiero enamorar
como que sale de mí.
Amor, en mucho me empeñas.
¡Ah, señora!
Ya os escucho.
Pregunto, ¿queréisme mucho?
Yo no entiendo bien por señas.
Volveré a hacer la propuesta.
Queréisme mucho, a querello.
¿Para qué queréis sabello?
Yo solo por una apuesta.
Bien podéis venir sin miedo,
que soys todo mi placer.
Cortesía es el creer.
Si dudáis, alzaré el dedo.
Y a este diamante se labra.
Digo que os quiero desde hoy.
Pag. 6
¿Daréisme esa palabra?
Doy.
Pues que pase esta palabra.
Cantan todos.
Pase, pase, pase, pase, pues lo manda,
pase la palabra, palabra, palabra.
¿Serás mi dama?
No, y sí;
sí, porque ser dama es fama,
no, porque el nombre de dama
no conforma con el mí;
dama es atributo fiel
de una deidad superior.
¿Quién sabe de ellas?
Amor,
pero ellas, no saben de él.
Tu padre, si no me engaño,
le he visto, en la calle ha entrado.
¡Ay, Lusia, que me he asustado!
Pues ponte una telaraña.
Vos, señor, como soys mozo,
me habéis echado a perder,
pues no pudierais hacer
este alarde de rebozo.
¿Por qué?
Su padre ha venido.
¿Quién dice que el alarde pasa?
Esta persona de cara
es la que nos ha vendido.
Sale al paño Don Pedro.
¡Ay de mí!, ¿qué liviandades
son estas? ¿Adónde está
todo mi honor? Pero ya
no es tiempo de mocedades.
Vete tú, que yo me quedo.
¿Pues quieres que aquí te halle?
Vase.
Vete, que a un padre en la calle
peor es tenelle miedo.
Lleve, sargento, en razón.
Pag. 7
esas gentes.
Así lo haré.
Porque no los vean.
¿Qué?
Haga tocar otro son.
Fuga, fuga, señor, vayan cantando.
Repiten todos.
Porque hacer bien las fugas es de soldados.
¿Y el alarde?
Ya se ha ido.
¿Y mi padre?
Está en el puerto.
Él siempre ha tenido esto.
¿Cuál?
El ser entremetido.
Sabed que voy a Bujía.
Pues si vos queréis llevarme,
tratad luego de robarme.
Yo os robaré en cortesía.
¡Oh, fuerza del nacer padre!
¡Cómo me alegro de ver
a mi hija tan mujer!
Toda ha salido a su madre.
Y antes, ¿no serás mi esposa?
Sí, pero primero...
¿Qué?
Por no dar nota, seré
en público religiosa.
Que casarte no te cuadre...
E ir con vos es mi gusto,
sin voluntad de mi padre.
¿Qué es lo que he llegado a oír?
De amor estoy impaciente.
¡Mi hija tan obediente!
Ya no se puede sufrir.
Caballero...
¿Qué estoy viendo?
¿Qué mandáis?
Vos lo veréis.
Pag. 8
Decildo.
Vase.
Que perdonéis
el no quedaros sirviendo.
Bien su gran valor confirma,
al punto me conoció.
¿Os ha visto otra vez?
No,
conocióme por la firma.
Sale Don Pedro así.
Mi dicha fue escasa.
Por necio no me tengáis;
si para el robo gustáis,
aquí tenéis esta caja.
Mucho os debo.
Vase.
Si atendéis,
sabe mi hija esta acción,
supliendo mi obligación
la digo lo que ha de hacer;
y cuando el modo no cuadre,
no hay razón con que me aflija,
porque en errar a mi hija,
ni es mi padre ni mi madre.
Fuese.
No podrá alcanzalle
un grito.
Pues yo me voy,
y por eso no me estoy.
Eso es dejarme en la calle.
Esta es fuerza del destino
que no se puede excusar.
En fin, os he de robar.
Si se os hiciere camino.
¡Ah, mujeres siempre esquivas!
Que te quedas.
Que te vas;
solo pido...
Lo demás.
Pag. 9
que en robándote me ofendas.
Sí haré, mas queda advertido.
Que cobarde es el temor.
Que amor que pide favor
tiene temor al olvido.
Que amor que pide favor
tiene temor al olvido.
Mucho encierra esta palabra.
Aquí, entendimiento mío,
discurrir he menesteros.
¡Válgame todo yo mismo!
Que amor que pide favor
tiene temor al olvido.
Si fue por antonomasia
o propiedad del cariño,
y si fuere alegoría,
quimera será delito.
No, pues dijo que la robe.
Sí, pues yéndose lo dijo;
no, porque habló de palabra;
sí, porque calló al decirlo.
Mirado a mano derecha,
parece que habló conmigo;
pero a la izquierda, con otro.
¿Dónde vas, discurso mío?
Pues desde una mano a otra
se me pierde lo que ando.
Pues a dos partes hablo,
¡válgame Dios si hablo bizco!
¿Qué es lo que has dicho, mujer?
Mas ya se fue quien lo dijo.
Sale el Sargento.
Ya escondí la compañía,
pero allá al capitán miro.
¡Capitán! ¡Ah, capitán!
Síganos, capitán mío.
Responda.
Pag. 10
No tengo nombre.
Yo no me meto en decirlo,
que como es del rey criado,
le llamo por el oficio.
¿Hame visto por allá,
sargento, que ando perdido?
No, capitán, no ha pasado
por allá.
¿Que no me ha visto?
No le he visto, voto a Dios.
¿Quiere que eche un voto a Cristo?
¿Cómo podré no tener
un secreto?
Con decirlo.
Y importa tanto el secreto,
que por eso se lo digo,
porque teniéndole en sí,
que no lo sepa yo mismo.
¿Cómo se llama el secreto?
No es más que el apellido.
Si es de pila bastará.
Sí.
Pues prosiga.
Prosigo.
Ya sabe cómo el Consejo,
atendiendo a mis servicios
de capitán reformado,
me concedió el ejercicio.
Trújome a Valladolid
a hacer gente, donde he visto
una mujer que me ha puesto
loco hasta el día del Juicio.
Discurre como ninguna,
habla que espanta el oírlo,
ver su talle es lo de menos,
es un pasmo el airecillo.
Pag. 11
Su cara no hay que desear,
y ver su virtud es vicio.
Doña Águeda de Aquerdo
es su nombre, y yo colijo
que es deuda de los Rosales,
y aun sobrina por los tíos,
quedé al mirarla tan muerto,
que pregunté a los sentidos,
al verlos tan barajados,
si saben quántas son cinco;
no tan presto de los rayos
los amantes paran ciegos
a la eminente canana...
Sale Lucía.
Caballeros, amparad
una mujer que, entre otras,
viene corrida de andar.
Mi ama (¡lance terrible!)
me mandó (¡fuerte pesar!)
que aquí (¡ya falta el aliento!)
os busque (pero tomad,
este para vos traía;
leelde, mas no le abráis,
que abrís papeles ajenos
diz que es pecado mortal).
¿De qué vienes tan turbada?
De prevenida no más,
porque si alguno intentará
darme susto, estándo ya
con otro, tendré disculpa
de no quererle tomar.
¡Cielos! ¿Qué es esto que beo?
Mandome que puntual
diese este papel mi ama,
y yo, para no tardar,
Pag. 12
procuré hacerme ligera,
y ahora, sin más ni más,
ha llegado a tu presencia
con mucha facilidad.
Esto convenido, amigos,
recibe mi capitán
ese papel, y de mujer;
mas sabrélo remediar,
que no es bien dejarle expuesto
a oír una necedad.
Soltad el papel.
Sargento.
¡Qué desdicha!
¡Qué pesar!
Partámosle de concierto.
No, que donde hay amistad
no ha de haber papel partido:
entero me le han de dar.
¡Oh, lo que puede un sargento
si llega a ser oficial!
Quedad muy agradecido.
¿Yo, señor?
Pues le tomáis,
dadme las albricias vos.
A papel le tocará,
a contrato de papeles,
que mi amo os pagará.
Mirad, señor, que es billete.
¿Billete?
No hay que dudar.
Yo le tuve por papel;
si es billete, perdonad.
Llevad este papel vos.
¿Es respuesta que me dais?
Pag. 13
No, sino uno de un amigo,
por no haceros esperar.
Yo le llevaré.
¿Es segura
vuestra casa?
No temáis,
que seguro estará el campo,
porque mi ama es neutral.
Vase.
Veamos ahora el papel,
por si tiene qué enmendar.
¡Con firma, renegada!
Por prevención firmará.
Gran favor, y ¿qué he de hacer?
En eso no hay que dudar;
ir y robarla, aunque sea
solo por el qué dirán.
¿Qué haré para que anochezca
temprano?
Vete a un lugar
aquí cerca, y caminando
allí hacer noche podrás;
y en habiendo hecho la noche,
traértela luego acá,
que, teniéndola en tu mano,
la puedes apresurar.
Noche adivina la boca,
abre al lobo, dice el refrán.
Noche, pues que somos gatos,
empecemos a pardear.
Pag. 14
Sale Doña Águeda y Fátima.
Templa, señora, el disgusto.
Hoy, Fátima, mi belleza
ha estrenado una tristeza
que no me ha salido a gusto.
Consúltame ya tus yerros,
dime tu pena carnal.
No estoy tan mal con mi mal
que quiera echarle a los perros.
Bien me la puedes fiar.
¡Ay de mí!, que quiero bien
a un hombre.
Pues dime a quién.
Nunca me puedo acordar.
Extravagante es la historia,
querer y olvidarse es cuento.
Quiérole de entendimiento
y olvídole de memoria.
Y aquí para entre los dos,
esta noche ha de robarme,
y antes que llegue a cansarme,
róbeme y vaya con Dios.
Y por si el robo se yerra,
¿qué prenda te da, señora?
Una palabra que ahora
le han de traer de mi tierra.
Mira, pues razón te sobra,
qué flacas prisiones labras.
A grillo de la palabra,
echado al pie de la obra.
Calla ya.
Tu modo extraño,
sabe que soy, aunque infiel,
tan mujer del rey de Argel
como otra de mi tamaño.
Mujer de un rey...
Y aun de ciento.
Pag. 15
pero este te alabo yo
ya que en Argel se quedó
metile yo en un convento
fue injusto desconfiar
de moro tan Caballero
como no era Rey primero
le hice por la Iglesia hechar
Son muy atentas piedades
tanto en ser Rey trabajo
que asi mismo siruio
ausencias y enfermedades
y dime que tanto abra
que eres mora
yo aprendi
desde el día que nací
y lo que ay de mayo aca
pues estándo alla también
a que te veniste aquí
a ser cautiva
ofreci
en Argel una novena
veniste en tiempos esquivos
mi debocion me libro
quien alla te cautivo
la redencion de Cautivos
Cautivaban a las Señoras
y de un Arbol me quitaron
por Agosto
pues que allaron
en el
Ser tiempo de moras
y ese Rey de quien me avisas
porque al rescate no viene
Como por muerta me tiene
me lo abra dicho de misas
Sale luisa
Pag. 16
Señora.
¿Qué hay, Lucía?
Ya
di el papel como un tudesco.
¿Y estimó el favor?
Al punto
se le puso en el sombrero.
¿Traes respuesta?
Vesla aquí.
Discreta será, yo leo.
De un humilde aficionado
a la poesía de veros,
aunque ojos verde mares,
en seguidillas soneto.
Una esperanza a lavar
me fui al mar de mis enojos;
di la esperanza a los ojos
y quedaron verde mar.
No habla conmigo el papel.
Quizá hablará en los tercetos.
¡Qué galante y qué entendido!
Toma aquel vestido viejo
de albricias, que aunque es de luto
te servirá como un negro.
No sé más de que lo estimo.
Llaman dentro.
Tal estoy que te lo creo.
Pero, ¿quién llama?
Un hermano.
¿Y qué quiere?
Parecello.
Pues diga el nombre.
Luis.
Concluyóme, abro con eso.
Sale don Melchor de estudiante.
¡Jesús, qué miro! Mi hermano.
Pag. 17
que has venido que te veo
no he venido en eso ando
cuando llegas
un día destos
quien es esta mi Señora
es una esclava que tengo
que es su profesion
Ser mora
una profesion tenemos
porque
porque en mis estudios
también lo moral profeso
que galán es cleriziano
si no ha mentido el proverbio
o que discreta es la mora
en todo acontecimiento
no preguntas por tu padre
como esta
ya esta mas viejo
y no se cura ese achaque
antes lo ha dejado al tiempo
que se le acaba la vida
pues muchos se mueren de eso
pero el viene totalmente
Sale Don Pedro
hijas mas que es lo que beo
este hijo que ha venido
como es posible creerlo
hasta que me de mas señas
mira dejando el primero
no es hijo a mano derecha
sino el de pared en medio
con eso reconocido
como vienes
a pie vengo
Pag. 18
te has boleado
no señor
que salbe los batideros
como queda Salamanca
muy buena queda y sintiendo
no poder venir a verse
fui su galán en un tiempo
y a fee que estándo a su puerta
me vi en un terrible empeño
que un lienzo se le cayo
y a no hallarnos algo lejos
hubiera allí muertes de hombres
por alzarle
no por eso
mas nos cogiera debajo
y era de muralla el lienzo
mi padre fue muy galán
Sabe que a tu hermana tengo
concertada de robar
y has dado quenta a los deudos
antes por excusar gastos
es el robo de secreto
que miseráble es mi padre
hija metete alla dentro
que no es bien oiga su robo
una mujer de tu puesto
por siempre he de obedecerte
y por ahora no quiero
que obediencia
bien adicho
mas para todo ay remedio
Sabes cantar
Señor
pues canta que al mismo tiempo
te hablare en secreto yo
Pag. 19
sin que ella escuche el secreto
canta
por una mora soy moro
que moro en ella y por ella
anda el alma de morado
cazando en la moraleja
Burlanse de un secreto
vengaréme aunque no quiera
canta fatima
a que fin
cautela contra cautela
lo que a mi hermano le dicen
por un oído le entra
y le sale por el otro
y asi cantando tu esfuerza
salir por el otro oído
tu voz, pues mi padre intenta
hablar por el no lo oyra
las dos voces se enquentran
cantare en algarabía
si mas de clara la letra
canta
quien quiere que es querido
no quiere aunque querer quiera
que no quiere a lo que quiere
a que quiere que le quieran
aquí se entiende muy bien
quieres que aquí no se entienda
mas lo que se entiende aquí
esa algarabía fuera
oiesme
no escucho cosa
cajas
pero que cajas son estas
a media noche
las bulas que ban de ronda
oye
espera
Pag. 20
dentro
Manda el señor capitán
que no tenga atrevimiento
ningún vecino esta noche
de verle aunque esté durmiendo;
porque quiere que la roben
doña Águeda de Acevedo
y por su recato manda
que se publique en secreto,
y al que lo contrario hiciere
le condena desde luego
en que roben su persona
y la de sus herederos,
y para gasto de el robo
en seis años de destierro;
pide etcétera y justicia
el capitán Vausideo.
¡Qué recato!
¡Qué atención!
¡Qué valor!
¡Y qué prudencia!
Por cuánto supierais vos
hacer una cosa de estas,
y consentir en el robo.
Haz primero una propuesta.
No, que renunciando el pacto
puede con buena conciencia.
dentro
Como tienes esto a escuras
tengo de robar a ciegas.
¡Ay de mí!, que el capitán
viene ya.
Aquí será fuerza
escondernos, pues el bando
dice que nadie la vea.
No es de entender conmigo,
que soy mora.
Salíos fuera.
Pag. 21
también yo soy estudiante
si antiguedades valiera
yo soy viejo
yo criada
las moras no están sujetas
a bandos del ordinario
ni conmigo es bien se entienda
bando en romance, sino
es pasado por escuelas
tampoco conmigo hablan
los bandos en esta era
que soy hombre de otro tiempo
y yo también soy exenta
pues escondanse y veran
en salla de competencias
vamos los dos que en mi casa
todos los barones de ella
peligran en ser robados
dentro
pues no hay una luz siquiera
alumbrenme con los ojos
de mi dama
que fineza
en un quedo no haga ruido
ya piso como quien tienta
y cuando alguno le sienta
no hay que darse por sentido
y a que ora a de ser señor
el Robo
me avisara
la caja
como sabra
parece el despertador
y si se llega a sentir
la música a de aviar
y aunque lleguen a escuchar
la caja no la as de oir
quienes
Pag. 22
quien viene a robar
Señor capitán
Señora
robarme queréis
ahora
sin que sirua de exemplar
quien viene con vos
ninguno
uno soy y uno sere
es porque yo quiero
que
siempre al otro mas que al uno
mire usted
no tengo vista
quiere alistarse
no a fee
porque no quiere
porque no
será su mano la lista
usted es mora y será humana
aun mas que esotra Señora
siruo el oficio de moro
con onores de cristiana
me queréis
yo no se cuando
cuando
como será
dudo como
como
pues porque
no se porque
porque
yo capitán lo dire
vos queréis como Señor
y ansí ignora vuestro amor
el cuando como o porque
Pag. 23
Vos me amáis.
¿Qué sé yo de eso?
Esto.
¿Quién ha de saberlo?
Es otro.
¿Por qué razón?
Por aquello.
Aquello.
Oíd, si queréis sabello.
Decildo, que yo no sé
el cuándo, cómo o porqué.
Por esto, esotro y aquello.
Parece que acentos varios
escucho.
¡Qué infeliz soy!
Son unos ecos que oí,
los he puesto en los almarios.
No me han parecido mal.
Son de mi padre y mi hermano.
Y son pequeños.
Es llano.
Parecen del natural,
pero, ¿qué catarro ha dado
o estornudo tan brillante?
Es un hermano estudiante,
que acecha para cuñado.
¡Ah, traidor!
¡Terrible afán!
¡Qué estorbo de necedades!
Un hermano ha de toser,
¿qué deja para un galán?
Mira.
Esto es muy inhumano.
¿Qué es?
Muy bien le he conocido,
es amigo más que hermano.
¿Qué papel es este? Aguarda.
Pag. 24
mira no se porque yo
pues a quien se le cayo
a un soldado de la guarda
disculpas cuando te arguyo
mira que es el tuio
si
pero a quien se escribió
a mi
quien te trae
yo
luego es tuio
sabe
aquí no hay que saber
esos son modos villanos
mas que te pongo las manos
Sale Don Pedro
solo esto he querido ver
quien es
ay traidor infiel
déjame que yo lo bea
pues quien quieres tu que sea
será el dueño de el papel
plega a Dios
no hay que plegar
si he sabido cosa yo
en fin esto se acabó
ahora me puedes robar
advierte que soy el mismo
no le creas
pues porque
yo soy siempre el que he sido
y el que as de ser
Sale Don Melchor
se le cayo
Señora ora
mi hermano ansí
tu hermano, pues a que fin
de coserte en mi habitación
Pag. 25
Déjele por escondido.
¡Ah, traidora, esto es infame!
¿Es este tu amor villano?
Tú has escondido a su hermano.
Tú a mi padre.
¿Quién me llama?
cajas
Mas la otra ha concertado
la caja; pierda señal.
Vamos, que música y caja
están tocando a robar.
Lo primero es el honor,
lo demás es lo demás.
Señor, estos dos se han visto,
y pues incurrieron ya
en el bando han de robarse.
¿Y a mí me dejan acá?
Primero es la obligación,
vos, señora, perdonad.
Doleos de ella y robalda.
Callad, no me enternezcáis.
Me dejan.
Y a mí también.
A mí me llevan.
Rapaz,
os quejáis de robo, y no
le merecéis de calzas.
Señor, yo soy todo letras,
y algunas se perderán
si no voy encuadernado.
Que no pueda poder más.
Ya que lleváis a los dos,
solo os pretendo rogar
los saquéis por el balcón
como gente principal.
Esto ha de ser.
¡Ah, traidor!
Pag. 26
padre y hermano nomás,
me llevas; eso es quitarme
la honra de par en par.
Paseándola por las calles
su honra le volverás.
Me conformo.
Me concierto.
Bizarro ardid.
Puntual.
Sargento, lleve las damas.
Los hombres importan más.
Por eso los llevo yo.
Loca se vuelve, a mi ver.
Ea, al paso.
Abuso.
Que te partes.
Que te vas.
Digan todos.
Digan todos.
A compás.
Al paso.
Abuso.
Que para disparatar,
empezando jornada
esta se acabará.
Fin.
De don Juan Vélez.
Baile del contraste de amor.
Personas.
Contraste de amor. Luisa Romero.
Gracioso. Bernarda Ramírez.
2.ª mujer. María de Prado.
Valiente. Gerónima de Olmedo.
3.ª mujer. Mariana de Borja.
3.er hombre. Gertrudis.
4.ª mujer. Gerónima Coronel.
4.º hombre. Úrsula de Torres.
Jornada segunda
Pag. 27
Dentro voces de tormenta
Segunda Jornada de la
Renegada
de D. Antonio de Solís
misericordia Cielos
que nos traga el mar
somos buñuelos
las ondas crecen más grandes y redondas
por la parte de abajo son más ondas
el mar delira con el crecimiento
todas las velas despavesa el viento
duerme el piloto
pienso que reposa
no hay quien sepa amainar alguna cosa
oigan que ceño que nos pone el cielo
ayer fue raso y hoy es terciopelo
a pique va el bajel
no se alborote
que el cielo sanemas y va a capote
ya el espumoso mar escupe al cielo
Van saliendo todos cayendo como
ahogados del mar
La nave se rompió válgame el cielo
Sacóme a puerto la fortuna perra
al mar no hay cosa como echar la tierra
Salada está aguacilla como el llanto
¡Ay, que me ahogué, no tragué tanto!
canta
todo me hice una sopa, ay tal disgusto
échenme un poco de agua para el susto
Levántase Melchor y canta
Estudios que no supieron
si se habían de anegar
yo los volveré al amar
pues que de la mar nacieron
oigan y cómo se queja
el estudiante campino
te hiciste mucho mal niño
me he mojado una guedeja
Pag. 28
nadie tanto sea quejado
por cierto, Tenéis sosiego
quiere usted que Sienta un lego
como Siente un licenciado
dice bien, gracia a tenido
que en todo acontecimiento
Sabe mal al sentimiento
Si sabe mucho el sentido
y la esclava que envío
hasta el lugar del atros
me llegó el agua, y si Dios
no me ayuda me bautizo
hombre Soi de mucho Jugo
desde que Sali del mar
ola, denme de enjugar
y canten, mientras me enjugo
las guitarras lindamente
Salieron del mar, entanto
que nadamos
no me espanto
Son cuerdas y tienen puente
que letra quiere que sea
cantaran algo amoroso
antes quisiera algo airoso
porque divierte, y orea
que se cosan cortinas
de Valladolid
como a mí no me cosan
que se me da a mi
que las hermosas se tomen
lo encendido para si
y no dejen a las feas
el sentido del oír
como a mí no me cosan
que se me da a mi
como a mi &a
que las feas presumidas
Pag. 29
Se consuelen entre sí
de tener rostro cristiano
con tener talle sencillo
como a mi no me cosan
que se me da a mi
Voces como a mi &a
aguardad no prosigais
estamos cabales
Si
falta alguno de nosotros
todos estamos aquí
yo, por lo menos a nadie
echo menos sino a mi
que rara atención
canta D. Mel
no gusto
de lisonjas, proseguid
chor que callen las bobas discretos
cuando salen por ahí
y las discretas naciesen
con desgracia en el oir
como a mi no me cosan
que se me da a mi
Voces como a mi &a
que las viejas que no pueden
hallar un ciego entre mil
venzan el no de los otros
a fuerza de estar en sí
como a mi no me cosan
que se me da a mi
Voces como a mi &a
ay cielos callad
que tienes
que de tener buena cuenta
y he visto
pues falta alguno
no es nada, mi mejor prenda
Pag. 30
se me ha quedado en el mar
pues quien falta
la Jineta
como quien no dice nada
heroica
y como quiera
por junta de obras y vosques
le dieron la caneleja
y los casquillos de plata
por el consejo de guerra dentro D.a Aguida
que me aogo que me aogo lejos %
aguardad, que voy a esta
si es la Jineta
ay de mi
que es tu mujer
era buena
pues no la echara yo menos
sino me acordara de ella
socorro que se me sume
la tabla que me sustenta 44
como ella se ve querida
suele hacer la gata muerta
esposo
si habla conmigo
quien tal sequedad creiera
eso llamas sequedad
vien entiendes la etiqueta
sequedad, hermoso dueño
porque de una vez lo sepas
es una cosa que alude
a ofender con las finezas
que me anego que me anego
si quieres salir a tierra
halla la Jineta esta
ponte esposa a la jineta
ahora sales con eso
Pag. 31
yo me arrojara por ella
en el agua, si el amor
de padres no lo impidiera
Y yo, si como es mi hermana
fuera otra cosa
A la selva (voces de moros dentro
al monte
a la encrucijada
del arenal
guerra guerra
albricias, pleguete a ala
que estas voces son griegas
y estamos en Berbería
que dices
que en esta tierra
soi sultana
que es sultana
una de trecientas Reynas
que tienen aquí los Reyes
para pasar la Cuaresma
dentro a ellos
buena la hicimos
que son cristianos
dentro todos guerra, guerra
que piensas
a ellos que son cristianos
han dicho agora, en su lengua.
muertos somos
y ahora dicen guerra guerra
para Colegial trilingue
le falta solo una lengua
las mujeres si estudiamos
somos bravas bachilleras
pero aguardad que a esta parte
de aquel caballo se apea
Pag. 32
el Rey me ignoro, y dejando
sus tropas a mano derecha
se arroja en el mar
Con rara
con notable ligereza
los globos ceruleos bate
las canas espumas peina
Que ha quedado Acevedo
su esposa, con muchas señas
le llama
y el en los brazos
la tiene, sacando a tierra
pues quien le mete a este mozo
en entrar por la aceveda
ay mayor agravio, nadie
se vaya, hasta que yo vuelva
oigan que grave se ha puesto
en cuatro días la perra
que coces
que bofetadas
quien no la yerra la yerra
oís, cautivos
Señora
que mandas
que es lo que ordenas
si el Rey pregunta por mi
decidle por vida vuestra
que al verle con otra dama
se ha ido su esposa bella
por mirar hacia otra parte
y no avisarle la ofensa
que el no entender los delitos
fuera ignorancia y excusa hace muy grave
todos estamos sitiados
de moros
y el Rey se acerca
Pag. 33
Con su esposa entre sus brazos.
Notad, que la trae a cuestas.
Como el rey se está en su casa
no sabe bien lo que pesa.
Retirémonos aquí
detrás de esta playa.
Aprisa,
que si él no vuelve los ojos
no es posible que nos vea.
Retíranse.
Sale acompañado de moros y Alí Muley, con doña Águeda en los brazos desmayada.
Gran señor, esta mujer
os hace un grande peso,
permitidnos la llevar
a nosotros.
No querer.
Qué ardimento.
Qué virtud.
Mira que está desmayada.
El la no ver baticada,
pues Mahoma dar salud
nunca a ver visto mujer
tan bella, Dios bendecir.
Échale la bendición.
Parece que acá sentir
una cosa que encender
a cristianilla.
¡Ay de mí!
Vuelve del desmayo.
Qué presto le respondió.
Aquello que el rey le habló
no fueron palabras.
Sí.
Pues no es bien que te desabras
que volviéndola a mirar
quien se sabe desmayar
siempre vuelve a las palabras.
Moros son, yo eché buen lance.
Señora, no me entender.
Pag. 34
Mas si lenguas poseéis
para cuando ser romance,
ojos bellos de mis ojos
habéis de saber los dos,
que siempre que os miro negros
digo que es de andar al sol.
Luego que os vi con los míos,
mas ¡ay!, que ya la pasión
me ahoga, y no sé, mi bien,
no sé, delante de Dios,
cómo sienta lo que digo
ni cómo, mas dónde voy.
Parece que se me enreda
con las lágrimas la voz,
que hay lances en que es forzoso
hacerse uno compasión,
y un perro en el campo llora
si ha perdido a su señor.
Suerte mía, y a su llanto
destruyóse mi razón,
ea, no haya más, en fin,
me queréis bien.
No es de hoy.
¿Y quién te lo ha dicho?
Un quídam
que tengo en el corazón.
Te lo diría burlando.
Algo se me sonrió,
mas luego apretó los dientes
y me dijo con la voz:
«Señor don Juan, yo no entiendo
este linaje de amor».
Ya no es posible sufrirlo.
Soy su padre y callo yo,
y os metéis vos en hablar,
siendo su marido vos.
Pag. 35
¡Ay, desdichada de mí!
Allí he visto (muerta soy)
a mi esposo, y ya es preciso
el darle satisfacción.
Yo, señor, (esto ha de ser)
me huelgo (sábelo Dios)
de pareceros hermosa,
porque de verdad lo soy.
Con esto le satisfago,
que en mujeres como yo
anda en besudo el acierto
en la propia estimación.
Dejadme salir.
Detente.
¿Qué es esto?
Todo es yerro.
Esto es despedirse un rayo
de la carreta del sol,
salir del carro una ceja,
reventar tinta un cañón,
y querer la mujer propia
que es la violencia mayor.
En raro empeño me veo.
Dense todos a prisión,
que son cristianos.
Hablando con los moros y con los cristianos.
Morillos,
dejad libres, decid vos
a qué venís, ni mandas
que estar haciendo rumor.
Cristianos, no os asustéis,
llegad, decidme quién sois.
Esto de saber dos lenguas
me ha valido más de dos.
Invicto Muley.
Decid,
y no os turbéis, que yo soy
como uno de nosotros.
Pag. 36
esta compañía y yo
venimos a guarnecer
a bufia
pues yo voy a tirarla
ya lo dice ese ejército feroz
pues entrad a guarnecerla
que no me he de poner yo
en día de tantas galas
la plaza sin guarnición
llevaréme a mi mujer
para agora es el valor
que no han de decir de mi
que no queda más que yo
pues marchen todos
a la sorda, antes que vos
lo sintais
toca quedito
aguarda engorron
quien es
50
soy un estudiante
gramatico
pues yo estoy
sin capellán agarralde
guárdete mil años Dios
que con eso me cautivas llebanle
que entereza base
que valor base
que bizarro base
que discreto
y tú te vas, que rigor
si me dejas que de hacer
buen pago das a mi amor
te envío con tu marido
como tu a mi
esa razón
merecen mas tres horas
de pinas
Pag. 37
hombre de Dios
que no se conoce tu gracia
no me apures
estas son, tus promesas
valen mas
tus dádivas
en caso
la risa a fiera
a cruel
a fementida
a traidor
a ingrata
ha mudable
a falsa
sale el capp.n
se quedaban
no señor
ya iba, sino que estaba
viendo una devoción
sospechas restán dormidas
yo os haré dueñas de honor
un áspid llevo en la manga
mulei un etna en mi sin razón
los dos fuego de Dios amen, fuego de Dios
en lo que llaman pename el amor
(vanse tocan cajas y sale fatima
de mora bizarra con espada y baston
y acompañamiento de moras.
haced alto que mi esposo
esta cautivo
señora
veo una hermosura traidora
es hombre y estaba ocioso
sujeta estará a excesivos
trabajos su desventura
porque
porque su hermosura
Pag. 38
trata mal a su cautivo
y nunca sabe una hermosa
vender sin aporrear
hermosa que no hace errar
a su cautivo no es cosa
y a que fin has convocado
este trozo de amazonas
del serrallo
se pregona
que amuley ha cautivado
una mujer que ha de hacer
sino venir a libralle
y si venise
se tralle
por hombre de otra mujer
toca a desenamorar
que una cristiana infiel
se nos ha venido a Argel
a hacernos desbautizar
romped la injusta prisión
y ponelde al dueño mío
la rueca del Albedrío
y el huso de la razón
ordenad como unas santas
que marche el campo
no ves
que el campo no tiene pies
que marche pues tiene plantas
pero ya es noche cabal
toda la Gente se embosque
bien denso es el arenal
todo tu ingenio lo acierta
las matronas tan honradas
pueden estar emboscadas
con su cara descubierta
Pag. 39
mas ya viene el Gamo herido
de mi esposo a la querencia
perdone esta vez mi ausencia
que yo me escondo haced vuestra merced
/ Retirese a un lado toquen cajas
/ y sale muley y Soldados con ins
/ trumentos músicos al hombro
ea soldados valientes
ya veis que vengo a buscar
en busca del alma mía
contra alma entrelosdientes
esta cristiana sitzada
mearobado el corazón
y llegando a la razón
nada es primero que nada
la plaza se ha de arruinar
con sonoras baterias
ea, hermanas chirimias
empezad a disparar
canten todos los primeros
pues nadie duda entretanto
que cuando disparan cantos
son los músicos pedreros
los bajos en esta empresa
no se me han de descuidar
pues les toca el disparar
las voces de pieza gruesa
de el metal contralto son
las culebrinas mejores
y apartense los tenores
para quartos de cañón
los tiples han de servir
aunque suelen disparar
se queden para escalar
Pag. 40
que pondréis tres en nubis
A contrabaxo es gran pieza
baja con los morteretes
que entretanto los falsetes
nos quebrarán la cabeza
por delante de el pasad
conmigo
y que as de advertir
con eso
que, descubrir
si es de amor su ceguedad
que el no vera a su mujer
si ciego de amor está
pues porque no se verá
porque no la podrá ver (pasan todas por de
lante de muley y
el no se mueve)
no ve de blanco
otra vez
no entiendo lo que te escucho
no ves tú que el querer mucho
es la mayor candidez
parece que guele aquí
a mujer propia
o y que olor
es este
el de cualquier flor
que sea rosa por ahí
cantad aprisa
o que dices
que hagais con las voces ruido
a ver si por el oído
se desmienten las narices
cantad aprisa mis quejas
que a este ciego en su pasión
quizá podrá la razón (cantan los dos coros de
abrirle por las orejas fatima y muley yn
o vuela pensamiento y diles terrompiendose uno a otro)
a los ojos que te envío
Pag. 41
que eramos
no sino mo
no sino mo
vuela a una plaza sitiada
donde vive la que adoro
vuela al corazón de un moro
que me tiene muy cansada
vuela a una recién amada
que a mil días que se pierde
vuela a una esperanza verde
que se cuela en los perfiles
vuela pensamiento y diles
a los dos
aguardad dulces serenas
que la muralla guarnece
algo de bulto
parece que han amanecido las almenas
vanse saliendo a lo alto de la muralla
el sarj.to lusia D. P.o D. Agueda y el cap.n
y la coronan toda
arrebatado viene mi sentido
que dulce batería de el oído
estas son las batidas de la plaza
o guerra viva y más es de la caza
parece es flaca resistencia mía
que os tira a derribar la artillería
parece obisplanceria que has querido
tocar lo cap.n por lo marido
Dentro Don Melchor tenganme este caballo
ea, que ya os escuchan, cantad presto
que es aquesto
no hay quien tenga un caballo que apensado
que el freno ha de pensar porque es bocado
so, cordobes favonio
toca a parar trompeta de el demonio
Don Melchor es que a caballo
viene rompiendo hacia acá
Pag. 42
las escuadras enemigas
parece aquel escolar
aprendiz de renegado
que cautive poco a a
suspensa estoy
yo suspenso
y yo pasmar
que será
(Sale D Melchor a caballo y vuelto
a la muralla dice lo que se sigue)
hoy se ha de ver mi valor
y mis alientos, escuchad
cristianos ygnominiosos
que en esa plaza os estáis
a la vista de la guerra
sitiados con mucha paz
yo el Melchor de Acevedo
que de vuestro capitán
por la linea de cuñado
soy hermano trasbersal
de sol a sol una noche
cuerpo a cuerpo y taj a taj
defiendo contra el desden
de esa encerrada beldad
que muley invicto cesar
de esta tierra y de este mar
es un moro amable et. sic
argumento, escuchad
yo soy casi tan arisco
como mi hermana y es tal
luego al punto que me vio
me quito la libertad
luego es amable, y por el
se puede muy bien cantar
Canta
guitonos de saxonejos
Pag. 43
en el valle quien lo oiga
quien libertades cautiva
quien roba la livertad
repetid que os deteneis
repetid a que aguardáis
cantando
los 2.
quien libertades Cautiva
quien roba la livertad
capitán mucho se aprieta
Alitio, yo no sé ya
como defender la fuerza
la razón te ayudará
la razón no quiere fuerza
a proseguir
a escuchar
reto a cuantos me atienden
reto al mismo capitán
reto a mi enemiga hermana
tratala bien que es mi mal
reto a ese viejo que es padre
de mi hermana
bueno esta
desmontad al licenciado
que ya sé lo que montais
yo te obedezco
está bien
pues tenéis voz militar
ayudad a los ataques
soy tu esclavo
así es verdad
llevad de ahí este caballo
no nos escuche
prueba
a las centinelas
canta Don a la fuerza del ord
todas duermen descuidas
Melchor
Pag. 44
disparando este Amor
unas balas que se forman
con el metal de la voz
la pólvora del afecto
cuando llega a encender
no ha menester puntería
que ella se va al corazón
puesto que ya sus flechas
armas de fuego son
artillero es el Amor
que balleste ballestero no
que bien
que mal
que dulzura
cuydado
alerta
[ita]n atención
repitela mi alegría
Repitilde mi dolor
cantar
artillero es el Amor
que valleste vallestero no
cantad.
Entre cuantas baterías
arruinan la pasión
la brecha que abre el oído
tarda más, pero es mayor
cuidado con este Ciego
que campa de tirador
que es un tirano que pone
en sus tiros su razón
artillero es el amor
que valleste vallestero no
Artillero &c
esposo
[ita]n que es esto esposa
que ha de ser no poder mas
Pag. 45
Dentro mús[ica] Entréguese la ciudad
y hacer más de lo que puedo
no lo escuchas, todo el pueblo
se ha empezado a amotinar
dentro voces Entréguese la ciudad
en grande aprieto nos vemos
que la prisión de amor es libertad
as libertad
as libertad
que nos morimos de hambre de escuchar
Al[i]g[a] capitán, dicen muy bien
Entréguese la ciudad
libertad, libertad
que nos morimos de hambre de escuchar
quien fuese leal, Menga
qué valor
Al[i]g[a] qué necesidad, quitan de la muralla
vamos tras ella empieza a andar a tientas y
y encuentra con Fátima
esto es hecho
qué notable oscuridad
pero qué es esto
soy tu esposa
date a prisión
qué desmán
andaba a caza de gangas
y grillos vine a cazar
aquí estoy rinde sarrada
pues bien te sabes asir
quiero mucho
si quisieras
mucho
qué
quisieras mal
y no te hiciera mucho
judía soy
y sois osa
mas yo sé que soy más tuyo
Pag. 46
dentro 2 Ag[ued]a abrid las puertas
pues no tengo voluntad
qué ruido
es este que viene acá
tocan a fajina y sale D[oñ]a Águeda y detrás
de ella el Cap[itá]n, D[on] D[ieg]o y el sargento ma-
niatados
yo sois el ruido jaqueses
las nueces que has de cascar
aquí te los traigo a todos
toca a fajina y llega
quién vio marios sin razón
en fin mujer del lugar
mucho estimo esta fineza
qué hermosísima que está
hacelas hablarlo
y desde aquí capitán
la obediencia nos discurre vase
viejo honrado despojad
no hay resistencia a tu imperio vase
Fatimilla no te vas
quien bien ama no replica vase
licenciado por acá
quien sirve encoge los hombros vase
alón, chusma familiar
tu boca será medida
de n[uest]ros pies vase
bien está
estamos solos
sí estamos
pues a Dios
así te vas
qué he de hacer si eres hermosa
y me tiras a matar
qué temes
temo a mis ojos
pues a tus ojos hay más
de mirar digo
Pag. 47
qué es vizco
es tal lengua de mirar
y ignora un moro, tener
dos objetos, qué riqueza
yo eso y aplauso
en la villa
cualquier aplauso es galán
cómo he de tirar a dos
siendo una piedra no más
errando ambos tiros
y es
invencible la verdad
no sabes medio partir
pues enséñate a contar
no me atrevo
no te atreves
pues a Dios
qué crueldad
esto se acabó
qué pena
mucho emprendo
canta Ver[nar]da Sepan vustedes señores
qué pesar
los dos llorad ojos llorad
que tiempo os queda para vengar
Fin
g D[on] G[eróni]mo Cáncer
Baile entremesado de los hombres
deslucidos que se pierden sin saberse
cómo ni cómo
Personas
4.º Hombre Gertrudis
4.ª mujer Paloma de Garay
Sale Bernarda Sola
que yo despachada vengo
contra los que siendo ricos
se pierden con desaseo
ante mí han de parecer
Jornada tercera
Pag. 48
Tercera Jornada de D Di.o de silva
Salen el capp.n Da Agueda, luisa el sargento
y Melchor, correse una Cortina y descubrese
Muley sentado en unas almohadas y can.tan los moros
música esta sí que es boda
que las otras no
enfermo muley
de achaques de amor
de quesiempre queda
mal de corazón
Viendo en sus mexillas
rovado el color
al amor le pide
que le de otro ardor
y se le concede
a que este fanal
ara nueve bodas
por su bendición
no hay cosa como casarse
un hombre con su opinión
música esta sí que es &a
sere su mujer de cierto
eso asilo fuera yo
esta sí que es boda
tened, con vuestra licencia
embargo a queste festejo
vos por que
porque soy padre
y me toca como adeudo
a mis hijas no ande bailar
sin que sea yo primero
si esta cassada
aún no estoy
pues como atrevida has hecho
tal desacato
Pag. 49
Bailarán
a mayor abundamiento
aquesta es traición del Rey
porque
Porque casamiento
que antes de hacerse aplauso
Jamás a llegado a efecto
goe gustado de que bailen
pues yo le pondre remedio
de que suerte
de esta suerte
ella no a entrado aquí dentro
para casarse, y con vos
pues perdoneme el respeto
que aunque se case conmigo
se ha de casar vuestra merced Acielo
Vos lo mirareis mejor
muy bien mirado lo tengo
esta es mi mano muchacha
y esta es la mía
Jencos, que decís
esto digo
Jute atreves
yo me atrevo
a casarte
sos su padre
eres traidor
esto Viejo
aquesto no esta en mi mano
pues yo compondre este pleito
al que mas señas mediere
se la dare con tres luyes
tiran con flechas azules
al blanco de el pensamiento
algo ha dicho mas no todo
tiene señas no me acuerdo
Pag. 50
Una hermosura muy grande
Sin pasar de cinco dedos
de el Rey es
no es sino mía
(ba a darla al Rey y el
se la quita)
que entre A dos me la dieron
otro embarazo
otra duda
yo negarsela no puedo
ni yo tampoco
pues ya
que es mía y no de otro dueño
porque me hallo sumando
en esta ocasión no quiero
que otro os la entregue por mi
que como dijo un proverbio
las manos blancas no ofenden
esta es, agaos buen provecho
no la dais de buena gana
como quien se la echa a un perro
Dios os guarde muchos años
sois galante
y vos discreto
dale al Rey la mano
aguarda, se la dare como debo - hace tres reverencias
mucho sabes de palacio
Tengo un tio cuxaarchero
que me enseñó cortesía
esta es mi mano
Primero
quisiera que renegaras
eso no lo das por hecho
sabiendo mi condición
que no lo herrara os prometo
si hace lo que suele hacer
Bien entiendo los reniegos
fiaisla vos
yo la fio
y si no lo hiciera ofrezco
Pag. 51
de renegar yo por ella
sientase D.a Agueda
Con cualquiera mi contento
que para la Ceremonia
lo mesmo es Sancho que Pedro
llegad todos y pedilde
la mano de cumplimiento
Y yo llego
a que yo no
que la Yglesia es lo primero
de que te halles incitado
la norabuena recibe
mas que hermano tu cautivo
Cautivo pero cuñado
preso y esclavo me abona
el serlo de vuestra alteza
llega el capp.n a besar la mano
por eso vas en mi causa
que es cartel de la Corona
Señora la norabuena
alegres des de este día
luego os olgari
pues que es mía
quiero olgarme con mi pena
Buen desahogo al asno
no me culpes de ygnorante
porque no es salir de amante
quedandome vuestro esclavo
que cortesana obediencia
la mano le puedes dar
que hubieses de renegar
me apuraron la paciencia
o plegue a amor renegada
que cuando obligarle trates
escribas de disparates
una tercera Jornada
Porque aunque te quiera oír
nunca te podra atender
pues siempre llega a moler
Pag. 52
en lugar de divertir.
Maldice,
y a tus enredos,
de echar como tu hermano
maldiciones por la mano
cuando te hable por los dedos.
¿Esto sufre vuestra alteza?
Le mandaré degollar.
Es cortarme la cabeza.
Pues, ¿qué he de hacer?
Que la herida
le cosa tan descuidado,
que muera enamorado,
no le vuelva a dar la vida.
Acabadme de morir,
que tengo mucho que hacer.
Lo que es peor, hoy no ha de ser,
vuelves esclavo a vivir.
Mil edades repetidas
vivas, señor, sin estrago.
Y si murieres, te hago
jardinero por dos vidas.
Ignoro la facultad.
De ella os diré lo que intento:
plantar el entendimiento
y arrancar la voluntad.
Pues, ¿por qué no se reúna
la voluntad, que lo ignoro?
En jardines del decoro
es siempre la mala yerba.
Ea, sargento, llegad.
¡Ay, renegada de ti!
A mi rey se la ofrecí.
¿Cuándo?
En una enfermedad.
No fue malo el desahogo.
Pag. 53
¿Esto se puede dudar,
viéndome criada en armas?
Me sacó de aqueste ahogo,
alivia.
Señora mía.
¿Cómo llegáis tan despacio?
No creí verte en palacio,
viviendo en la morería.
Como a padre y como anciano,
me dad la mano.
Eso no,
que quien me la compitió,
no ha de tomarme una mano.
Que el ser su padre no me abone.
Esto es por lo que dirán,
besádsela al capitán,
que es mi segunda persona.
Mejor le diera una zumba,
pero obedecer intento,
dadme la mano.
Al sargento,
que también es mi segunda.
Rigurosa es mi fortuna,
dádmela vos más humano.
¿Cómo ha de darle la mano,
si yerra de tres la una?
A vuestra rara hermosura
(Sale Fátima con las moras)
y pues sois de mi aley,
daré por novia del Rey
de mora la envestidura.
Esto a mi obediencia toca,
y volviendo a mis desvelos,
cómo me deja sin celos
con que llegue a la boca,
como tu injusta pasión.
Pag. 54
Y un grato y dulce novio
puede ponerme un dubio
tan cerca del corazón,
y mi osadía te ofrece
sustentar, como verás,
que quien te merece más
es quien menos te merece.
Bailad, pues, porque pregone
que no es boda perfecta
la voz y la castañeta.
Bailemos, Dios me perdone. (La música)
A la unión de dos almas cautivas,
que entre los lazos de aqueste festejo
desatar la sultana procura,
y el amor les dará nudo de ciego,
muchos años vivan,
y para más cierto,
sean sus colores
verde y plata y negro.
Con esta daga...
¿Qué dices?
Te ha de tomar el acero. (Llega el capitán a Doña Águeda)
Vivan desposados
muchísimo tiempo.
¿Qué te ha parecido el Rey? (Llega el Padre)
Al fin es hombre de propósito.
Siendo ustedes.
¿Cuándo mandarás respuesta? (Al capitán con Luisa)
En el jardín y muy presto.
Sin que tengan hijos,
les nazcan biznietos.
Un no sé cómo se llama
se me ha metido en el cuerpo.
Siendo de ustedes.
Mora verde sacamanchas, (Llega el Capitán)
No sacarás la que tengo.
Pag. 55
logren muchos días
sin caer en ellos
mira que espeso soy vino
mirate siendo muerto
siendo V.A.
mi amor te obliga (llega muley
bien hace
cantad bueno esta lo bueno 1. llega el capn.
a la unión V.A.
1o hermoso que esta el Jardín (vanse y salen dos moros en el Jardín y aquí se ha de mudar el teatro
2o. con un calor que conviene la
1o que afan me a de desuela
que a el nos ha llamado
2o un fin
1o y saber cuales
2o no me espanto
que en ello no ayas caido
nada de lo que as oído
1o pues no me parecio tanta
2o Siente mucho lo que estabra[?]
1o no estánto lo que me has dicho
2o los dolores del capricho
son unos males de sobra
1o ociosos a mi entender
aquí nos emos de estar
2o ociosos en aguardar
ay muchísimo que hacer
mora A lo que escucho (Sale fatima y otra mora
si andan los reloxes buenos
serán poco mas o menos
son dados
mora no falta mucho
1o quien ba
preguntona necia
yo soy, no me han conocido
es fatima no agas ruido
1o pues si es fatima no es cosa
Pag. 56
la atención premiar espero
2o aquiesto es urbanidad
idos de aquí y despejar
2o emonos de yr primero
claro está
1o pues amos ver
oyen
2o que nos mandas
que hoy a nadie digan quien soy
que me pueden conocer
vanse los moros y sale el cap,n
La noche en sueño profundo
tiene a todo el mundo quedo
A quien no sabe que es miedo
no diga que ha visto el mundo
allí un bulto llegó a ver
di quien eres bulto oculto
responde
si soy de bulto
como te he de responder
75
capitán
bella sultana
fati que haces aquí
aguardo el coche
del sol porque da la noche
en serlo hasta la mañana
traes de amor algún pesar
traes dolor de enamorada
a mi no me duele nada
ni a mi salvo sea el lugar
Si hay tanto mal en los dos
Matemonos
es agravio
y del morir dijo un sabio
que mata después de Dios
mas guardame el cuerpo aquí
que de de aquella ventana
Pag. 57
Mecenas
Sor Sultana
yo te guardare de ti
ce ce capitán no esperadas
son tus dichas
yo me espanto
si es así que tarde tanto
es que han venido amparadas
dijiste mi pena
si
duranle Cenizas
no
quien asegura eso
yo
ya quien lo ha fiado
a mí
de eso que se infiere di
es jerigonza grosero
que quiere decir no quiero
sino yo a mi
llega fati.a al cap.n
gente anda - ruid
apártate, recatado
que yo me escondo
a este lado no he de dar me por sentido
Salen muley y el sarjento
la noche con paso tardo
triste y lóbrega se ofrece
que oscura que está, parece
que vino el sol en el Pardo
como es una y somos dos
se previene mas cruel
tomad aqueste papel
señor capitán y a dios,
Toma el Rey el papel
papel a mis penas duras
estas son injustas leyes
es posible que los Reyes
no podemos ser a oscuras
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quien a ofenderme se atreve
ola una luz
quien me nombra
tropecé pero en mi sombra
debe de ser de relieve Sale el Oso
quien es
la luz
tu profanas mi atención
yo he de alumbrarte
conmigo para enseñarte
lo que alumbran unas canas
llégate pues en un Juego
sabrás esta noche si
soy tuyo y quedara aquí
tu esposa de antaño fuego
que cierto entre tus engaños
que fue a tus penas tiranos
alumbrandote un canas
encontrar con desengaños 74
ay de mi sombra que buscas Sale Da Agueda
suspende el ruego violento
no me mates no me aflijas
basta
Señora que es esto
yo soñaba que dormía
que te afligió
que fue mío
que desdicha
que pesar
qué labia
que atrevimiento
si el Rey no fuera mi amigo
la matara vive el cielo
para que se atreve a soñar
sin mi licencia
te has hecho mucho daño
si señor
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que no hay mas mal que un desbelo
aquesta es buena ocasión
para introducir el Juego
estas triste
puede ser
quieres dibertirte
quiero
te dibertiras Jugando
si así gustas
Juguemos
capitán no lo has oído
ya lo he visto
pues lleguemos
aquí tienes dos taures
Y picados
si por cierto
, Prevenidos debe ir a junta { sale D Melchor cantando
conformes para bailar
A pandero de un marido
y el cascabel de un galán
como se mira entre moros
y que la fee es por demás
funda el baile en sus mudanzas
y el son en su necedad
A pande &c.
calla rapaz
que te ofende
tener poco juicio
Mel,r bueno y eso te enfada
Bueno
siendo tan muchacho
el Juego prosiga
A que le tuviere más a mano
Mel,r yo le tengo
pues proponedle
Mel,r escuchad
que ha de ser de amor y nuevo
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así veré si me quiere
así le diré mi intento
que le dieran al amor
si le brindaran de afectos
yo le diera unos antojos
tu quieres hacerle feo
porque
porque con antojos
no se ve el amor perfecto
yo los desvelos le diera
no amenaces los desvelos
porque
porque no es amor
el basta a quitarle el sueño
yo le diera el miedo
sars.o un niño
no se espanta de los miedos
yo la razón
le destruiréis
si queréis hacerle cuerdo
sars.o yo la osadia
a que estamos
en palacio vaya a redro
yo la confianza
sars.o dio linda alhaja para un necio
yo el respeto
eso le das
por darle lo que no tengo
yo el silencio
porque
para saber un secreto
el Juego es como le pinto
vaya la razón del Juego
todos a lo que le han dado
tengan memoria y advierto
que en oyéndose nombrar
no respondan en su afecto
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Sino en el de lo otro
Vaya
mas diciendo amor primero
y la música que avise
de los errores
es bueno
amor antojos
amor confianza
amor, respeto
amor miedo
amor razón
que razón yo no la tengo
quítenle una prenda
Ya me la quitan
Corazón
que mas perdía
dame la prenda
quedaos por mía
soy de otro dueño prosígase
Prosigase el Juego 80
amor, osadía
amor desuelo
amor silencio atención
mel.r amor antojos
si es ciego par
para que son los antojos
pague la renegada
no tengo prenda
pues perdió los antojos
no las sospechas
los dos soles han errado
pues de los dos es el yerro
no juguemos que yo errado / levántanse
Pues lo dudas
esto es hecho
ven acá hermano
que dices
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Sabras decirme que tengo
Si señora
dime que es
quiero y no saben que quiero
no es posible
en que va fundada
en que no no hay saber que quiero
en Valladolid vivía cantan
que música es esta
preciso que es en Amar
Un Bajel
viene hacia acá tras el puerto
y en el cantan
si señor
sin duda se andan perdiendo
pues cantan sus devociones
morol.o Bien lo has pensado
escuchemos
En Valladolid vivía
una dama muy hermosa
dotada en sabiduría
eso tuve y ser briosa
mus. que un padre la tenia
para monja religiosa
pero no lo consiguió
mus. esta tal tenia un hermano
en gramática sapiente
y en servir a Dios muy sano
nunca le serví doliente
aunque mozo buen cristiano
siervo del Omnipotente
es verdad mas no soy vano
que más al alma han de hablarme
yo en coplas, a mi los ciegos
cantarme por las esquinas
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a quien el remedio
yo medi en esta nave
quien me ayudara a mi intento
mi padre no que es murmurón
mi hermano, no, si es el eco
yo me he de fiar del Rey
que es hombre de mas respeto
y a nadie estoy mas de mas
ni me echará menos menos
gran Señor
que se querra
Rara inquietud
no lo entiendo
gran Señor digo otra vez
sabréis guardarme un secreto
si es natural porque no
natural es de este reino
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di lo pues
quisiera
que
que lo supierais tan quedo
que no lo supierais
bien
di lo que ya me divierto
pues Señor mi amado estamos
en tierra de moros
eso ya lo veo
Pues llama
por mi ejercicio no puedo
yo estoy resuelta
repara
eso advierte
no me atrevo
pues dígate la violencia
lo que no entendiste al ruego
que me llevan
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Haced voces.
Mas me llevan de lo que pensé.
Ese lienzo
te servirá de mordaza.
Cristianos, ahora es luego.
Guárdale tú las espaldas,
Capitán.
Aquí las tengo.
Al mar.
Al bajel.
A España.
¿Qué traición es, ¡ay de Dios!?
Tenedla, moros, un rato
entretanto que volvemos.
Dejadme seguir mi esposo.
No es posible.
Favor, cielos,
que me llevan lo que amo
y me dejan lo que quiero.
Han tomado la chalupa.
Quién pudiera echarla al remo.
Ya van subiendo al bajel.
Qué mucho, si mi deseo
les da sus alas.
Ya están todos en él.
Habla quedo,
que me atormentas los ojos
con tal puntual comento,
que me truecas el sentido
del sentido que no tengo.
Vuelve a mirar a la puerta
del mar.
(Aquí descubre el navío dentro, chusma de marineros en la proa, Úrsula, Gertrudis y moros y Muley.)
¿Qué puerta o qué puerto?
Buen viaje.
Callad, viles marineros,
que le dais a mi esperanza
el borde para los celos.
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y el azul ultramarino
gastáis en teñir mis celos.
¡A España, a España!
Aguardad.
¡A España, a España, Santelmo!
(Vase la nave.)
Van voceando; otra chusma
en la plaza de armas
queda.
Lela, lela, que vuela la vela,
que vuela el bajel.
(Los moros en la plaza de armas.)
Vaya Dios con él.
Vayan con Dios mis bendiciones,
mas no valdrán, que es muy lejos.
Cortando van con el agua
aquellas naves turquescas,
que, haciendo polvo en las nubes,
por ese monte navegan.
Lela, lela, &c.
Adiós para siempre.
¿Qué tienes?
Que tierna prenda
delante de los ojos
me han robado.
No lo creas.
Apartadle de mis ojos.
Mujer, Dios te dé paciencia.
¡Ah, traidora, que me has muerto!
Yo le traeré cuando vuelva.
Señora, no te lamentes,
que te dirán que te quejas.
No te congojes,
que te dará una tristeza.
¿Que os vais?
Pues ¿no lo conoces?
Que se acaba la comedia.
Donde ha de haber disparates
para sentir estas veras.
Pues digan todas las voces
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para que yo no lo sepa.
Ea, que se va la comedia.
Vaya Dios con ella.
Que se va el bajel.
Vaya Dios con él.
(Fin)
D. Jerónimo Cáncer Entremés de la noche de San Juan y Juan Rana en el Prado con escribano y al alguacil, &c. Personas Alcalde — Cosme Pérez Escribano — Godoy Alguacil — Onofre 1ª mujer — María de Prado 1º hombre — Sebastián de Prado Un letrado de Almodóvar — Morales 2ª mujer — Bernarda, Mariana, Romera y coro Valiente, &c. — Sebastián de Prado Tropa de mujeres — la Santos, la Rodrigo y la Borja Tropa de lacayos — Jusepillo, Osorio, Ambrosio Nájera Coche de Música — Doña Francisca de Castro, Jusepa Romero, Mariana de Borja, Gregoria de la Rosa
