Texto digital de El benjamín de la Iglesia y mártir San Josafat
Data de publicação: 22 de agosto de 2026
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Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de El benjamín de la Iglesia y mártir San Josafat. BITESO, 2026. URL: https://etso.es/biteso/el-benjamin-de-la-iglesia.
EL BENJAMÍN DE LA IGLESIA Y MÁRTIR SAN JOSAFAT
Jornada primera
Pag. 1
El folio izquierdo contiene texto y garabatos ajenos al inicio de la obra.
Personas: San Josafat. El rey Sigismundo. León. Samuel. Músicos. Lisi, dama. Lucinda, casada. Un niño que hace a Cristo. Dos ángeles. Porcia, dama. Demonio. Genio malo. Urio, lego. Cimático. Villanos.
Ha de haber un palenque en medio del patio, y al son de caja y clarín entrarán por él León, Samuel y acompañamiento lucido; y detrás en un carro triunfal el rey Sigismundo, con púrpura y laurel, y al mismo tiempo saldrán al teatro Lisi y Lucinda y acompañamiento de damas, y cantan.
El siempre vencedor Marte,
el nunca vencido César,
el loable Sigismundo
en hora felice venga.
Y el día que victorioso
vuelve a dominar la selva,
suenen los ecos de Marte
diciendo las voces nuestras
que el loable Sigismundo
en hora felice venga.
Baja el rey del carro.
Pag. 2
San Josafat
El rey Segismundo
León.
Samuel
Músicos
Euri, dama
Lucinda, casada
Un niño que hace a Cristo
Dos ángeles
Porcia, dama
Demonio
Genio malo
Vrio, lego.
Cimacios
Villanos
Ha de haber un palenque en medio del patio, y al son de caja y clarín, entrarán por él León, Samuel y acompañamiento lucido; y detrás, en un carro triunfal, el rey Segismundo con púrpura y laurel, y al mismo tiempo saldrán al teatro Euri y Lucinda y acompañamiento de damas, y cantan:
En hora felice llegue
a dominar voluntades
quien vence, quien triunfa
en montes y en mares;
publiquen por todo el orbe
de Segismundo loable
la fama que adquiere
su acero triunfante.
Y el día que victorioso
le aplaude el clarín,
repitan sonoros
los ecos de Marte
pues vence, pues
en montes y en mares.
Baja el rey del carro.
Pag. 3
Póstrense las banderas
a vista de estas bellas primaveras,
y con sonora salva
canten acordes músicos del alba,
pues miro ya mis glorias
coronadas de triunfos y victorias,
cuando el hado dichoso
liberal les concede y generoso,
pues en campo florido
fui para la victoria el elegido;
coronen con verdores
las matizadas olorosas flores
mi diadema sagrada,
con sangre de enemigos esmaltada;
vuelvan los instrumentos
a celebrar con métricos acentos
la victoria gloriosa
que mi espada consigue generosa,
y en afecto constante
canten con plausible idioma amante
en vosotras, deidades,
discretas cortesanas voluntades.
A las damas.
Reverentes debemos
rendiros los obsequios que ofrecemos,
celebrando el contento,
la gala, bizarría y lucimiento
con que en una victoria
se añade a vuestras glorias otra gloria,
que a los cosacos fieros
rindió vuestro poder con los aceros;
de tanta turba hermosa
envidia del jazmín y de la rosa,
y en muestra de alegría
la acorde voz herid, dulce armonía,
donde felizmente
vuestros ecos divulguen dulcemente
a los montes y prados,
a las aves, las fieras y collados
de Sigismundo invicto,
que cual iris sereno el conflicto
de tantos desunidos
que lloraran envueltos en gemidos
su ruina depravada,
viviendo nuestra ley justa y sagrada.
Cantan: En hora felice, &c.
Dad, héroe soberano,
por favor de mis dichas vuestra mano,
si esta dicha merece
quien vida y corazón siempre os ofrece;
si en serviros amante
se acredita mi afecto vigilante.
Ap.
Samuel, llega a mis brazos,
donde os esperan tan finos justos lazos,
por mi agradecimiento;
aqueste recelo turba mi contento,
y siempre los traidores
se alimentan cual áspid entre flores.
Ap.
Desmentido el enojo,
la lisonja le sirva de despojo;
por premio tan divino
diga la unión y afecto peregrino
con vuestra fama altiva:
¡Sigismundo el invicto viva!
¡Viva!
Pag. 4
(Ap.)
León, pues de esa suerte,
cuando todos me aclaman, llego a verte
tibio en mi rendimiento,
siendo tu primer parte a mi contento,
a este leal deseo
mi corona, mi reino y albedrío,
y es el que más constante
con sus fieros disfraces es amante.
Llega, llega, amigo,
que pretendo partir siempre contigo
las victorias que gano,
por tu alentada y valerosa mano.
Cuando me miro indigno,
¿cómo podré llegar, aunque benigno,
me honráis a tanta altura,
sin méritos que logren mi ventura?
Pues ven, que mis ternezas
se adelantan en pensar
qué modo hará o qué manera
para conservar la unión
de la Católica Iglesia,
bien que tengo de mi parte
una grande fortaleza
en tener a Josaphat,
honor del celo y firmeza
del gran sucesor de Pedro.
Y ahora, permitiendo treguas
a mi descanso, deseo
(si hay descanso donde hay penas)
que vos, León, me digáis
las virtudes y proezas
de ese varón prodigioso,
para que aliente con ellas
mi ardiente celo cristiano
en el honor de la Iglesia.
Obedeciendo al mandato
de esa Majestad excelsa,
haré un pergeño, un diseño,
un rasgo, una breve seña
de lo que es incomprensible
al discurso de mi idea.
Yace en esta grande Rusia,
fértil, populosa y bella,
coronada de cipreses,
florida, e igual floresta,
la provincia de Volinia,
inundada de las ondas
del río Stiro, por quien
goza inmunidad exenta
de ser la reina de todas;
pues peina sus rubias hebras
el Febo con sus ardores,
y con sus frutos la tierra.
Vladimiria, ciudad
de aquesta provincia bella,
fue la estrella de este cielo,
fue la concha de esta perla.
Aquí tuvo oriente el sol
en la estirpe o descendencia
de los nobles Uncebicios,
gozando por real empresa
los candores de una rosa,
que hoy, fragrante en nuestra Iglesia,
se deja lucir antorcha
con matices de azucenas.
Fue su padre un noble cónsul
de cristianas preeminencias,
y a sus virtudes el cielo,
que los bienes no escasea,
le dio en su matrimonio,
por premio, aquesta riqueza.
Conociendo el noble padre
ser indigno de tal prenda,
le previno el bautismo
lavarle de la primera
mancha original, sellando
con el nombre la limpieza,
que acrisola nuestro ser
y tosca naturaleza.
Juan fue su nombre meramente,
para que en todo se viera
ser hijo de la gracia,
quien nació candelero de ella.
Educáronle sus padres
con cristiana diligencia,
a observar nuestros preceptos,
y el infante en su edad tierna
salió tan aprovechado
en esta lección primera,
que no se vía faltando
un punto de su presencia,
llevándole, cuando niño,
a una devota iglesia.
Sucedió (aquí la atención,
a la admiración se ofrezca),
pues, cuando entraron sus padres
en el templo, vio a la puerta
un devoto crucifijo,
y, viendo el niño las señas
de unos duros cambrones
que su cabeza penetran,
aquel rostro macilento,
aquella grave presencia,
clavados los pies y manos,
maltratada su inocencia,
cárdenos ya los rubíes
de sus labios, y las perlas
que sus ojos derramaban,
desde el cielo a la tierra,
afligióse lastimado
de ver tan crueles señas.
Al mirar aquel retrato
y su divina inocencia,
volvió a su padre y le dijo:
«Señor, decidme, ¿qué penas
son las que miro en aquel
retrato de la paciencia?
Sin duda que aqueste hombre
muchos delitos encierra,
pues tal castigo le han dado.»
«¡Ay, qué dolor! ¿Quién pudiese
aliviarle tal pasión?»
«Decidme quién sea aquella
Pag. 5
imagen a quien el Padre
con voz prudente y discreta
le descifró la pregunta
diciéndole que aquella
es la imagen de Dios hombre
que por ti bajó a la tierra
por tu remedio se puso
como ves y aquellas señas
certifican su bondad
y acreditan su fijeza
esto dicho del costado
de su divina potencia
le arrojó a su corazón
una flamante centella
y encendió al niño en amor
en afecto y dilexencia
de imitar a su Pastor
siendo fenis en la tierra
creció en la pueril edad
y en virtudes de manera
que en breve tiempo salió
tan consumado en la ciencia
que de todos era el blanco
de asonbro y de penitencia
a este tiempo nuevo Cisma
autor de de la fiereza
se apoderó de esta Rusia
que en Vilna que es la cauera
de su lituania tambien
persevero la dureza
de esta depravada secta
y la jargubkia altiva
negándole al sumo Padre
el poder y la obediencia
miró atento Iosaphat
el peligro de la iglesia
y previene mas cuidado
para guerrear con mas fuerza
combatió los enemigos
de aquesta perfida secta
alisto se por soldado
dejando de la bandera
del mejor Señor Capitan
atlante laico y estrella
S. basilio el magno a quien
por antonomasia zierta
le dan el nombre de grande
que cuando no le tuviera
por tantos ilustres hijos
es justicia se le diera
el nombre de Juan aqui
en el de Iosaphat trueca
y vestida la cogulla
se adornó de penitencia
tan extraordinaria que
en la monastica regla
muy pocos ai que le igualen
y ninguno que le exceda
promovió en esto la cisma
destruyendo las iglesias
maltratando los ungidos
que no basto a su altiva
a brazo partido siempre
a su muro y su defensa
intentaron persuadirle
a su depravada secta
ya con ruegos y amenazas
mas en su constancia crecería
la victoria en lo invencible
el aplauso en la paciencia
el teson en las sinrazones
y el esmalte en la pureza
viendo pues que aquellos ciegos
lo andan en balde intentan
por las calles apedrearle
maltratarle con afrentas
mas todo esto acendró las
su constancia y diligencia
en convertir descarriados
y reducirlos a la iglesia
piscador de almas le llaman
intitucion aunque indiscreta
noble pues su toreo es
el librarlos de las fieras
acechanzas del demonio
y guíazlos a la excelsa
celestial Jerusalén
y por tal favor espera
tales oprovios en pago
de su anelo y diligencia
Archimandrita de vilna
goza hoy con tal frecuencia
en el trabajo y estudio
para admiración eterna
muchas veces claras luces
se han visto rodear su celda
y que mancebos hermosos
por su estancia se demuestran
musicas se oien que animan
olores que manifiestan
estar en la tierra el cielo
o ser el cielo la tierra
este es señor el prodigio
esta la rosa mas vella
este el clavel matizado
esta la casta azucena
este el jazmin oloroso
esta la fina mosqueta
este es el cardeno lirio
y esta la cierta defensa
del militar estandarte
de nuestra romana iglesia
No se con que agradecer
León las felices nuevas
que me das de Iosaphat
de ese valeroso atleta
de ese varon prodigioso
y de esa flamante estrella
sino es que sean mis brazos
paga de tan alta empresa
pues nada puedo temer
con tan amorosas muestras
hallando firme columna
y de mi reyno defensa
y en muestras que es de lo mucho
que admiro su penitencia
luego que yo quede en lueca
sin ninguna resistencia
este pliego as de llebarle
por que estime mi fineza
para que añada en todo
mis catolicas banderas
pues tengo una vasa mas
en que fundar mi grandeza
No lo podra conseguir
pues prevendra mi violencia
a desbaratar su esfuerzo
de mi parte la nobleza
Tus pies beso gran señor
pues es presunción discreta
mia, el que tome a la ve
feliz premio el que yo sea
el que le lleve la carta
mis dichas son siempre ciertas
Guiad todos a palacio
diciendo en voces diversas
con musica y salva atenta
Pag. 6
Ellos, y la Música.
El siempre vencedor Marte,
el nunca vencido Cesar,
el loable Sigismundo,
en ora felice venga.
Vanse, y detiene Leon a Liris.
Divina Liris, espera,
aguarda, prodigio bello,
no eclipses el claro dia,
siendo sol de este hemisferio.
Muy bien finge falsedades
aquese tirano pecho,
que un tiempo fue salamandra
y ahora apagado fuego.
Detente, rayo animado,
que en el vigor de tu yelo
temo maltrates airada
lo que rendido venero.
Yo te quiero, yo te adoro,
siendo tan fino mi afecto
que me falta la razon
y me apura el sufrimiento.
Ojalá, cuando en cenizas
sacrificara en tu templo
victimas de adoraciones
premiadas con el acierto
de lograr felicidades,
a costa de rendimientos
hubiera muerto de fino
antes que oir tus desprecios.
¿Que causa, o que motivo
a tenido el respecto
para castigar mi amor?
¿Es acaso lo que infiero
mi ausencia, dueño divino,
o me olvidas?
No por cierto,
es el juzgar tu mudanza.
¿Quien lo asegura?
Mi miedo.
Vese en mi tristeza.
No.
Pues ¿quien causa tus recelos?
La misma naturaleza,
que predomina el imperio
de la pasion amorosa,
y, auiendo visto que un ciego
a mañas aprieta, juzga.
Su fortuna en bamboleos.
Señora, ¿estas en tu juicio?
¿ahora llorar? Bueno es esso.
Ven aqui lo que a los hombres
echa a perder fuego en ellos,
el se ensancha viendo llanto,
ella afina sus chiqueos,
el se rie alla a sus solas,
ella, fija del incierto,
juegan, y pierde la pobre
envite, dinero, y resto.
Enjuga esas bellas perlas,
Liris mia, que prometo
seguir tus luzes amante,
pues por ellos vivo y muero.
Buelva el corazón aliento,
y ahora por ir siguiendo
aquesa lucida tropa,
es fuerza asista al festejo
esta noche en el Pardo;
os aguardo, donde espero
satisfacion y disculpa
con que asegure mis celos.
Vivan los años del Fenix,
felice yo con tal premio.
Id con Dios.
El cielo os guarde.
Febo apresura tu vuelo.
Para lograr mi ventura.
Para poner por trofeos
los dos en el templo de la fama
despojos del vencimiento.
Vanse los dos, y de lo alto del teatro baje el Demonio en una sierpe.
¡Ah, de la mansion obscura,
ah, de ese lobrego averno,
donde abitan tristes furias
en el centro del infierno!
Salid, y a mi voz airada
no quede ave en el viento,
fiera en el monte sañuda,
pez en el salobre centro,
planta en el prado florido,
que a mi furioso despecho
no quede envuelto en cenizas,
pues el mas voraz portento
hoy me presenta vatalla
sin mas armas, mas esfuerzo
que su celo feruoroso,
que su... (de pensarlo muero)
que su zelo; ya lo dije,
siendo causa a mi despecho
de juntar todo el poder,
toda la ira, el encono
que ocupa mi ardiente rabia,
que possee el Mongibelo
de mi desesperazion,
pues no solo allà en el cielo
quede en la primer campaña
tan vencido, que en estremo
cobarde de pavoroso
padezco acerbos tormentos,
sino tambien que un idiota,
un vil gusano terreno
me a de añadir mas fatigas,
mas orrores, mas desprecios.
Pero ¿que digo? ¿No soy
el gran Príncipe supremo
del imperio del abismo?
Pues ¿como tiembla mi esfuerzo,
cuando por la desunion
en cisma arden estos Reinos,
fomentados de mi zaña,
no soy quien gana hoy a un tiempo
mas almas que, en sendas raras,
aborrece el sol supremo?
Pag. 7
¿Y es cómo, aun ignorante,
hipócrita novelero
se ha de rendir mi altivez,
se ha de abatir mi ardimiento
siendo la furia, la ira,
siendo el rencor y el incendio?
¿No tengo el poder de Dios
para contrastar su esfuerzo?
Pues muera, que con mis huellas
postrar su cerviz espero.
¡Ea, espíritus, arma, arma!
¡Ea, furias, fuego, fuego!
¡Ea, poder, a la empresa!
¡Ea, valor, al trofeo!
Que ha de quedar Josafat,
aunque lo impidan los cielos,
postrado a nuestras estatuas,
vencido a nuestros desvelos.
En cisma ardan las ciudades,
nieguen la obediencia a Pedro,
confiésense desunidos
al sucesor, y en sus templos
erijan sus sinagogas;
muera el cristianismo, y luego
publíquese la victoria
diciendo en festivos ecos:
¡Victoria por Luzifer!
¡Victoria por el Infierno!
Los ultrajes que Basilio
me hizo en el pasado tiempo
he de vengar en sus hijos;
sus virtudes permitiendo
padezcan, pues a mis manos
andan, lloren sus desprecios,
desesperen impacientes,
que yo avivaré mi aliento
postrando sus altiveces
siendo a mis plantas trofeos.
Y pues nada a mi poder
le es imposible, aquí pruebo,
ya que en su celda me hallo
donde está en oración puesto
a introducirme sagaz
y estorbarle con un sueño
tanta súplica y plegaria,
tanta petición y ruego,
que todo le saldrá en valde
mientras dure mi ardimiento.
Descúbrese el Señor hincado de ro- dillas delante de un crucifijo.
Divino Pastor amado,
que quisisteis decender
a la tierra para ser
el Iris de paz sagrado,
Josafat pide postrado,
que os apiadéis, bien divino,
de mostrarle el camino
a estas turbas desunidas,
pues en bandos divididas
pierden de la senda el tino
por toda Italia, Señor.
Es ya mi cansancio en vano,
pues es muy corta mi mano
aunque crecido mi amor,
del tirano el temor
no agravia mi voluntad,
que tuviera por piedad
ganando para vos almas
triunfar con dobladas palmas
de la tirana maldad.
Mi afecto, Dios y Señor,
solo aspira a padecer
y en holocausto ofrecer
por víctima de mi amor.
Recompensa a este sudor,
que en sacrificio cruento
ofreceros tan atento
a estas almas desunidas
que se ven ya pervertidas
sin luz del entendimiento.
Mas ¡qué sueño de improviso
me rinde! Dar treguas quiero
a este breve rato, donde
sirva el asiento de lecho.
Duérmese.
Vencí, pues ya conseguí
interrumpir de su fuego
tanta molesta oración.
Baja el Ángel en un vuelo corto.
Engañaste, león soberbio.
¿Quién eres? Aunque ya escuso
preguntarlo, pues que veo
ser este asombro todo enigmas
de prodigios y portentos.
Vate, tartáreo dragón,
de haber vencido su aliento,
pues has de ver a su gloria,
para que crezca el tormento
de tu arrogancia y locura,
siendo aquese mismo hierro
con que intentaba tu engaño
el destruir de su anhelo
quien con soberano auxilio
su esperanza le dé al viento,
escuadras celestiales,
querubines excelsos,
por mandado de Dios
favoreced mi intento;
que si Jacob mereció
ver al altísimo en sueños
en la misteriosa escala,
vea este varón supremo
los favores que le ofrece
la divinidad del Verbo.
Vea también los favores
que le anuncio, pues que tengo
el poder para este fin,
y más cuando aqueste reyno
le ofrece felicidades
con los más honrosos puestos,
porque de su ley se olvide,
ayudando y aplaudiendo
la cisma que ellos levantan,
y aunque contra él sean opuestos,
por verle firme y constante;
con todo, en fin, con todo eso,
puede el interés vencerle,
puede la ocasión su fuego.
¡Ea, ánimo, al arma, al arma!
En legiones contra el cielo...
Me opongo, y he de vencer.
Pues sigue tu concepto,
imagina, piensa, traza,
surca mares, tala vientos,
eclipsa del sol las luces,
pon a...
Pag. 8
y verás lo que aprovecha
luciendo este claro espejo
de virtud, en cuyos rayos
a sus cambiantes reflejos
tus astucias servirán
de vaga pompa del viento.
Pues verás ahora en la lid
lo que aprovecha mi fuego.
Al genio malo a mi voz
tome forma de lucero,
para que sirvan tus voces
de confundir a su celo.
En otro vuelo igual al del Ángel baja en forma de ángel de luz el Genio malo.
Aquí estoy a tu mandado
para asistir a tu intento.
Ea, Luzbel, a la lid.
Ea, custodio, al empeño.
Verás cómo, avergonzado...
Verás que vive mi incendio.
Pónense en las tramoyas los dos Ángeles y van subiendo y cantando.
Josafat, Benjamín,
que, siendo infante tierno,
el Jacob soberano
te escoge para amado de su seno.
Josafat, Benjamín,
pues el presente reino
hoy te ofrece delicias,
no desprecies honores de lo regio.
Atiende, agradecido,
a aquel favor excelso,
pagando con tu sangre
delicias del amor más tierno.
Atiende, agradecido,
pues lo noble y plebeyo
te aclaman venturoso
solo con un sí que salga de tu pecho.
Atiende a lo inmortal.
Mira ese trono bello.
Aquesa gloria mira.
Que con un sí de todo serás dueño.
Suben en los vuelos. Josafat sale en sueños.
Despierta.
Tened, suspended el curso,
claros y hermosos luceros,
no os ausentéis, pueda yo
descifrar a mi deseo,
de tanto asombro (¡ay de mí!).
Visión de un sueño fueron
las que en la imaginación
turbaron mi entendimiento.
Soñé que iguales surcaban,
siendo naves en el viento,
dos matizados bajeles,
dos luceros cuyos vuelos,
remontando, apenas fue
esfera capaz el viento.
Ambos me ofrecieron dichas,
en lo terrestre y terreno,
mas, siendo iguales, sus leyes
son contrarias; pues, si ellos
dichas me aseguran ambos,
más que, para mi desvelo,
solicitaron noticias
que asegurasen mi acierto
a elegir de sus favores
el más feliz cautiverio;
se negaron a mi vista
con tan repentino vuelo
que no dejaron noticia
capaz para mi sosiego.
Solo quedó a mi memoria
el saber de sus acentos,
que uno me anuncia en la tierra
dichas, si en un sí consiento;
otro en el cielo me aclama,
si al mismo sí aceptar quiero.
¿Qué he de hacer, mi Dios amado?
Descifradme de este sueño
tanto enigma de ilusiones
que combaten en el pecho.
Si ángeles de luz son ambos,
¿cómo, con traición, intentos
siguen, pues uno me dice
lo que en contrario prevengo?
Responded, cielos, Señor,
declaradme el amor vuestro,
qué camino seguiré,
qué luz, qué norte, qué acierto.
Ya de este lance no saca
ningún provecho mi fuego,
pues al arma, astucia mía,
vuelve a coger el veneno
que arrojé para emplearlo
en otra ocasión su aliento;
pues si le ha de responder
propicio el cielo a su ruego,
solo me ha de servir
estar aquí de tormento,
pero yo haré desvanecer
lo que en este lance pierdo.
Segunda vez os suplico,
de mis males dulce dueño.
Valga de mi memoria
el norte de mis pensamientos,
me declaréis este enigma,
este misterioso empeño,
qué camino seguiré.
En un trono de gloria aparécese el Niño, vestido de Nazareno, con corona de espinas y cruz a cuestas.
Este, que es el verdadero.
En ayudarme a llevar
lo insufrible de este leño,
que fatigado me aflige,
y más cuando a llegar veo
lo ingrato y desconocido
de muchos de aqueste reino.
¡Dulce Jesús de mi vida!
Pues el humano remedio
vos puso en tales afrentas,
y segunda vez al suelo
bajáis por amor del hombre,
que, desconocido y ciego,
desprecia tales finezas
de vuestro amor verdadero,
yo os prometo, dulce bien,
postrándome, mas aliento,
ser una de vuestra verdad
en el intento derecho
de esta provincia empañada,
y procurará mi celo,
a costa de aquesta vida,
aliviaros este pecho.
El premio será la gloria
que desde aquí te prometo.
Conviértanse los desvelos,
pues por ellos hoy me veo...
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segunda vez enclavado
en este precioso leño
que vale una redención
de mi omnipotencia el precio
como tu favor me ayude
no desfallecerá mi celo
queda varón justo en paz
sube
en vos señor me encomiendo
dichoso mil veces yo
que tan alto bien espero
y llego a ser coronado
con todo el favor del cielo
muera la carne ay mi voz
prorrumpa en ardientes ecos
como esclavo del señor
batalla contra el infierno
Sale Vrio de lego ridículo
Padre que voces son estas
que batalla o niño envuelto
parece que estáis soñando
aunque yo a lo que infiero
no creo que sueña no
pues no solo no le veo
dormir pero que ni a mí
descansar solo un momento
me deja y al fin parece
que somos de palo hechos
el comer por alambique
beber vino ni por pienso
el jugar un truquecillo
será y que sacrilegio
pues la taba (Dios nos libre)
que es un juego de los cielos
yo sé que si a ella jugara
que se comiera los dedos
pues no hay música mejor
que es oír aquel acento
dos que apriete y la taba.
Vrio. Omitido el defecto
saca la taba
es posible hermano Vrio
que haga tal y en el convento
de tan mal ejemplo a todos
con tales divertimientos
el enemigo le engaña
mire pues que le trae ciego
la penitencia le salve
póstrese con rendimiento
y bese la tierra humilde
a que aguarda
Póstrase y derrama vino de una bota que trae en el pecho
Ya obedezco
que es aqueso que derrama
una fístola es que tengo
encima del corazón
y cuando a postrarme llego
se me revienta la cura
y me desangro al momento
eso traía escondido
vayase y con grande afecto
se dará una disciplina
disciplina ni por premio
qué dice!
Benedícite
nunca he tenido más miedo
Vaya con mi bendición
ay más extraño suceso
no se ha derramado mucho
que una azumbre habrá a lo menos
Siguiendo voy vuestros pasos
amante y dulce Cordero
a ejercer mi celo ardiente
iré para triunfo vuestro
pues me anticipais la paga
con favores tan supremos
en toda mi vida he visto
a Josaphat, tan suspenso
más que le habrá sucedido
pero a mí que me va en esto
solo me va el procurar
comer y beber de tieso
puesto que en estas aldeas
me tienen por un portento
de virtud y de milagros
veme Dios que vivo y bebo
pero volviendo a mi bota
que es el alma de este cuerpo
si los profanos amantes
llaman a sus damas cielos
también quiero yo a mi dama
darla un divino epíteto.
Siguiendo a mi enemigo
a este mísero aquí traigo conmigo
para que mi ardiente agravio
sepan vengar con mi consejo sabio
hagan mis pensamientos
batería a los firmes rudimientos
de la pureza rara
de este a quien el cielo tanto ampara
asistiendo curioso
de su alta humildad lo poderoso
pretendo con enojo
demoler la muralla de sus ojos
pues son puerta del alma
en donde espera mi tormenta calma
pretendo con mí mismo
la furia o la violencia del ánimo
pues la lujuria espero
aderece hoy el mar sangriento acero
Vale
Oh tu regalo del alma
con cuyo divino nombre
en palmas traes al hombre
pues eres del hombre palma
mi corazón está en calma
sin tu divino frescor
sal soberano licor
de esa canilla pelleja
a hacer de una boca vieja
un devoto servidor
Salen el Demonio sacerdote guía a la boca Samuel y otros.
pero aquí viene la chusma
que algún demonio la emboca
ay que me llevan la bota
tu diablo cata la chusma
vase
Pag. 10
que me dé la victoria,
y a mi fuerza y poder doblada gloria.
Amigos verdaderos
que bizarros ceñís blancos aceros,
caudillo soy valiente,
nombrado por la altiva y noble gente,
que habita esta comarca;
tributarios sangrientos de la Parca,
nuestra ley siempre cierta,
nuestro empeño a la lid aquí despierta
los que no se rindieren
a las seguras leyes que les dieren
los nobles lusitanos,
mueran, amigos, hoy a vuestras manos;
por eso os he juntado
para que confirmemos el estado,
de conservar las leyes,
a pesar de monarcas y de reyes;
pues ese Sigismundo,
en su valor primero sin segundo,
es del bando contrario
secuaz de Josaphat y tributario,
y mientras él no muera
ningún alivio a nuestro mal espera.
Por un vil monje ha de estar
tímido nuestro valor,
muera, pues, a nuestras manos.
Aquí de todo mi ardor,
pero tentarle primero,
su constancia elijo hoy,
por mejor medio que así
lograré superdición.
Samuel, un ardid prevengo,
y presto en ejecución
ha de seguir nuestros ritos
sin fingida presunción,
pues...
Aquí de mi astucia.
que siguiendo aquí a León,
que quien tras las rastras
de Josaphat viene hoy,
prendado de cierta dama,
que me ha mostrado afición,
por granjearle yo siempre
me muestra muy con favor.
de Josaphat con quien ella
trae no sé qué pretensión,
de mí hace gran confianza,
y aliviando su aflición
me da parte de sus penas
para que intervenga yo
con Josaphat, que le oponga
su...
Ahora prosigo yo,
¿cómo se llama esa dama?
Por nombre Lisis tomó.
Pues con aquesa noticia
préstame un rato atención,
porque quiero concluir
lo que tu afecto empezó.
Nadie en lo que intentar quiere
ha de valer más que yo;
tú no quieres que Larsebo
titubee ese torreón,
la empresa corre a mi cuenta,
déjame a mí la facción,
que yo la atraeré de modo
que no solo ese pastor,
arquimandrita, tropiece,
sino es que sea irrisión
de todos los que engañados
siguen su veneración,
que una vez su hipocresía
creyendo aquel revaldón,
le ha de costar la vergüenza
de seguir nuestra facción.
La cautela...
Ea, amigos.
Todos seguimos su voz.
Caiga, caiga Josaphat.
Para alimentar mi ardor.
Para postrar su altivez.
Destruyendo el ciego error
de dar la obediencia a Paulo,
que dicen es sucesor
en la apostólica silla
que San Pedro poseyó.
Vanse.
Caiga Josaphat, que luego
el premio les daré yo.
Sale el Ángel.
Como tuyo será el premio,
pues no te ha de servir, no,
tanta astucia, tanto engaño,
tanto fuego, tanto ardor,
que en volcanes prevenidos
hoy previene tu traición;
pero para que conozcas
no se embaraza el Señor,
que para más gloria suya
intentes la perdición
de ese varón prodigioso,
concede a tu engaño hoy
te valgas de tus ardides,
poniendo por condición
el que, como flor de sirte,
viva representación
de esa Lisis que previenes,
sea la flecha y el arpón,
sea lazo e instrumento
de tu engaño y tu traición,
que para el consentimiento
no ha de poder ser ella
quien se atreva a su pureza,
ni a manchar su candor.
Pag. 11
Siempre que altivo me miras,
me pones contradición,
pues tropezando en tus dudas,
cuando previene mi ardor
el vencimiento seguro,
he de temer el favor
que el cielo le participa.
No conoces, vil dragón,
que el cielo le favorece
con divino resplandor.
Es porque son sus virtudes
brillantes rayos del sol,
prosigue tú contra el cielo,
que yo en Josafat estoy.
Eso intento, porque veas
que puede mi cruel furor
ser tropiezo a su constancia,
volver ceniza, vapor,
con mis rabiosas centellas,
todos los rayos del sol.
Prosigue, pues, en tu intento,
no dejes la facción,
que si de su parte está
el auxilio del Señor,
todo te servirá en balde,
aunque traigas a tu escuadrón
todo el infierno en máquina,
pues de lo que te sirvió
tu orgullo en la primer lid,
te servirá en la de hoy.
Pues tocad al arma, espíritus.
Pues, ángeles, a mi voz.
Previniendo nueva guerra.
Previniendo vivo amor.
Sean parte de mi triunfo,
para que sepa mi voz
que a todo el poder del alto,
mi gran soberbia venció.
Sean parte del trofeo,
para que publique el infierno
haber vencido al infierno
por el brazo superior.
En dos iguales bandos vuelan, y se da fin a la Jornada primera.
Jornada segunda
Pag. 12
Salen Lisis y Lucinda
Montes, prados, riscos, selvas,
collados y cumbres altas,
brutos, plantas, fieras, aves,
fuego, viento, tierra y agua,
pues sois de mi mal testigos,
dadme alivio o dadme traza,
para que pueda quejarme
de mi mal, y de mis ansias;
pues un tronco, un obelisco
sin piedades encontrara
en un tirano alevoso,
que sacrílego a las aras
del templo de mi fineza,
a quien admití por causa
que correspondiese amor
en real dos tiernas almas,
pues no puede la memoria
olvidar a quien bien ama,
pero la necia traidora
con fe doble, ¡ay causa ingrata!
contrario pagar aleves
solo con una palabra
exhalada de su pecho,
pues es la voz la tirana,
tono de dolor embiste;
lo que más él deseaba,
dé más esmalte a la joya
y el logro de su esperanza.
¡Ay de aquella de quien fía
de los hombres su palabra!
agraviada siempre queda,
que quien con firmeza ama,
considera de su parte
la traición siempre muy clara.
¡Ay, amor tierno, Dios niño!
suspende, pues, tus venganzas,
no hay rayo como la furia
de la flecha de tu aljaba.
Y ¡ay de mí!, que con violencia exhala
sin sentido y despechada
de mi honor, he de buscar
el logro de mi venganza;
aunque espero en Josafat,
esa viva luz que exhala
rayos divinos de amor,
remediará mi desgracia,
de quien pensara, ¡cielos!,
que en León cupiera fe ingrata
cuando está en su memoria
de quien más turbada.
Pag. 13
triste y llorosa te muestras;
mira pues quién te acompaña,
que yo he de darte el remedio.
¡Ay, Lucinda! ¡Qué cansada
está la memoria en un instante!
Diviértete, pues, y aguarda
a que él se venga a tus manos,
y aquestas furias aplaca.
Lo mejor es por halagos
dar aliento a penas tantas;
procura tú asegurarle
con rendimientos, con ansias,
con halagos, con finezas
y con muy dulces palabras.
En eso estoy, ¡ay Lucinda!
que de males me contrastan.
Dentro León.
Espera, monstruo cerdoso,
que aunque tus pies sean alas,
no me faltará el esfuerzo
para rendir tu arrogancia.
Gente viene a esta parte,
nos retiremos.
Aguarda,
que es un gentil caballero
el que, siguiendo la caza
de aquel jabalí cerdoso,
mal se despeña y nada alcanza;
pues el bruto, que domeña
sintiendo la fatigada
maleza de aquestas breñas,
desbocada su arrogancia
desde la cima del monte
se voltea en las montañas,
y presuroso tras él arranca.
Cae León despeñado.
¡El cielo me valga!
¡Jesús, qué compasión!
¡Válgame Dios, qué desgracia!
Con la carga ha dado en tierra.
Olvida ahora esas chanzas
y acudamos al remedio
presto, presto, y entre ambas
sentémosle en el escaño
que ofrece esta ruda estancia.
Siéntanle.
¡Ay Dios, lo que pesa!
¡Si a un matrimonio se iguala!
Fuego del diablo en los hombres,
¡qué pesada que es su carga!
Lucinda, deja esas burlas,
y ora que mientras descansa,
tira a ese arroyuelo
y trae una poca de agua
por si vuelve en sí.
Voy volando como garza.
¡Infelice caballero,
de esquiva suerte contraria;
pues donde buscabas gustos,
encontrarás solo desgracias.
Recobrad en tanto, que
cuando yo... ¡El cielo me valga!
¿si es ilusión del deseo,
o forma la idea vana
a mis ojos apariencias
con que mis males retrata?
¿O éste es León? Gran León,
enseña aquí tu arrogancia,
que aún las fieras no se libran
de tu fiereza tirana.
León es, y por ser León
es de mis desdichas la causa.
Claro está que ahora aquí
dirá que fui la culpada,
pues merecí de su voz
que fue sirena encantada.
¿Quién te dijera que aquí
mi venganza asegurara
por tan no visto camino?
Pues a esta tosca montaña
comunicando sollozos,
y en cada uno toda el alma,
pudo ofrecerme la suerte
complacida a mis ansias,
en quien vengue mis agravios
y donde lave las manchas
que ocasionó su vileza.
Sale Luc.
Aquí, señora, está el agua.
¡Ay, Lucinda! Ya en mi daño
viene León a que valga.
¿León aquí? ¿Qué me dices?
¡Ay, sí! Por santa pora ,
que es él; pues ¿a qué esperamos?
Cuando de ti se burló,
que porque así te dejó,
muerto aquí no le dejemos.
A este embustero, taimado,
nos trujo la muerte aquí.
Yo no le perdono, ni
aunque le viera ahorcado.
Y aun manos a la obra,
saquémosle el corazón,
que ya su reputación
fama, honor y vida cobra.
No, Lucinda, no consigo
a mi perdida opinión
ninguna satisfacción
con semejante castigo.
Tengo amor, y he de dejarle
la vida que tanto quise,
y porque en algo le avise
su obligación a acordarle.
Quiero aquí, con condición
que las memorias que un rato
con falso...
Pag. 14
cuando vida y corazón
le di, me entregó que así
ahora que pude matarle
le quiero noble acordarle
a lo que me debe a mí.
Vanse, y despierta León.
¡Ay de mí!, Cielos piadosos,
ya recobrado el aliento
y de tantos accidentes
libre ya, pero ¿qué veo?
el primer paso que doy
de un riesgo, ¡ay de mí!, saliendo,
es el tropezar en otro
aun más peligroso riesgo.
¿Cómo pudo aver llegado
mi ya aborrecido dueño?
Mas no digo bien, pues Luis,
si a estas memorias atiendo,
me dejó en lo agradecido
muchas lecciones de atento;
las prendas que por despojo
dejé a Luis de un trofeo,
¿cómo a mis manos llegaron
si a Luis, Cielos, no veo?
Pero si doy otro paso
hacia mi agradecimiento,
¡ay de mí!, en la misma arena
su huella estampada encuentro.
Discretamente piadosa
en ocasión donde vieron
en sus manos la venganza,
sus agravios o sus celos,
cifra la mayor victoria
en no usar del vencimiento;
o memorias, si en memoria
de la obligación que debo
a Luis quedáis, hoy veréis
obligado, me confieso,
a un generoso y noble
galán, si estilo discreto.
En perdonarme la vida
cuando ofendida la tengo,
y guardarme la también
porque sea de ella dueño,
para que los triunfos cante
el más felize Ximénez.
Vase, y sale el Demonio.
Por arcano misterio
me niega el Criador
no sea el instrumento
que mi astucia intentó,
que es aquesa mujer
que en seguimiento vino
León, pero ya que no ella
concede a mis furores
que otro espíritu tome
su representación,
para que la victoria
cante con feliz admiración,
electo ya Arzobispo
a Polonia parte hoy,
a turbar las astucias
que introdujo mi ardor,
en su celda le busco
con deudos de mi bando y mi furor,
ya de mi parte tengo
para la tentación
instrumento en que halle
notable destruición,
para que si subiere
esa eminente torre de vicios,
a del profundo seno
de aquesa mansión
donde horrores y furias,
salid a mi voz,
infernales solícitos,
venga uno con furor,
en la forma de Luis,
trayendo por arpón
todo el abismo junto,
que todo es menester a tal valor.
Sale Astarot en forma de Luis.
A tu obediencia vengo.
¡Oh tú, grande Astarot,
en tus ardides fío
que Josafat caiga hoy
del trono en que le puso
su virtud, su humildad y su fervor!
Su penitencia es vana
contra mi presunción;
deja al empeño mío
la vatalla que hoy,
ha de quedar vencido
aunque le armen los cielos de valor.
De ti todo lo fío,
que es de mi acción,
y espero de tu astucia,
y también de mi ardor
que caerá Josafat.
Esa empresa me toca a mí, a ti no.
Pues, Astarot, al arma.
Pues a tentarle voy.
Aunque le asista el Cielo.
Aunque le ampare Dios.
Prestarás a mi astucia.
A mi furia, mi envidia y mi furor.
Pues no perdamos tiempo.
Contigo está Astarot.
Pues al arma, al arma.
Victorias cantaré hoy.
Eso es lo que deseo.
De nada le sirva su gran fervor.
Vanse.
Pag. 15
Sale el Santo leyendo una Carta
Por esta mi fiel Missión,
Pues el Supremo Señor
de mi Religión Sagrada
me manda que acepte hoy
la Prelacía y de Nuestro
de su Rebaño Pastor
Consagrándome Arzobispo,
premio tan alto Señor
a este vil polvo aun Gusano
a este no da tal favor
mirad que para tal puesto
soy indigno, el Corazón
late desbocado ya
con tanto afán, pero mi amor
en vos Señor se resigna
un poco de tierra soy
por indigno le renuncio
y os ruego por vuestro amor
no me encumbréis a la altura
de tanto Cargo, mas que resplandor
envuelto en Cándida nube
baja de la alta Región
en forma de Yris hermoso
a mi pobre Habitación.
Baja un Yris y en los dos remates dos Ángeles. Y en medio del Yris el Niño subiendo en un pirámide y Cantan a duo
Avecillas sonoras
Jilguerillos Suaves
oíd, atención,
Silencio, Silenzio,
que premia el amor
la Grande Humildad
que ay en Josaphat.
Varón Superior
Ya a de saver vajado el Yris y se abre el Globo donde estará el niño quedando en el ayre encima del santo y quedará echo un vistoso arco y Cantan.
Alienta Josaphat
pues el mejor Pastor
su rebaño te entrega
por premio de tu amor
obedeze y acepta
porque es gusto de Dios
que allí le sirvas siendo
Argos de su pasión
dignísimo arzobispo.
Sacro y divino Señor
mi gusto es que obedezcas
y aceptes el favor
que te ofreze mi mano
dame Dios el Corazón
tu santa Voluntad
venera Con fervor
siendo Víctima mi alma
todo mi ser mi vida y mi amor
otro favor te anuncia
tantas honras Señor
Cantan
atiende a mi voz
escucha mi voz.
dentro de pocos días
padecerá tu ardor
el afecto que encierra
tu cándido explendor.
muy presto irá tu celo
a vivir lo que es Sol
del Cielo de tu obra
y timbre a tu blasón
eso es lo que deseo
y morir por tu pasión
ofrecer esta vida
en prompta adoración
en satisfacer lo mucho
de lo que deviendo estoy
queda en Paz Varón justo
deja la confusión
y sufre una asechanza
que previene el furor
del Común Enemigo
Contigo estaré Yo
recójense los lienzos y sube la tramoya y repiten Jilguerillos &c
Esperad rayos hermosos
aguarda mi amado Dios
no os ausentéis tan aprisa
mas Ya cortando el vuelo
por paralelos de luzes.
da la vuelta a su Región
Sale Villo
Benedícite mi Padre
mas que es lo que oliendo estoy
la celda huele a Pastillas
como aqueso mi Zurrón
vive Dios la que mi Vota
a perdido esta función
a Padre Padre
que quiere
siempre a de estar de mal humor
una hermanita le espera
mas hermosa que una flor
mas airosa que un buen aire
bella como el mismo Sol
mas agraciada que un quento
si le dice a algún bufón
en fin toda ella es linda
pero mala condición
tiene porque yo e tentado el vado
y me salió mal por Dios
Y que quiere esa Mujer
Pide Padre Confesión
Sabe quien es
no por cierto
mas me espanta en esta ocasión
tener siquiera lizenzia
para o[...]
Pag. 16
no sea necio hermano Vito
vaya y diga que ya va
que me plaze ire a verla
y por que sepa quien soy
la examinare despacio
como esperto p.a el confesor
y si se apura la niña
con mi buena absolucion
fio por cosa muy cierta
dar a mi cuerpo un Jabon.
vase
Señor para esta batalla
ampareme tu fabor
sirvame tu fortaleza
asistame vuestro amor
defiendame tu clemenzia
pues para una tentacion
de sensualidad como esta
es menester todo un Dios
pero espero en su Poder
que a de quedar su esquadron
desbaratado y desecho
saliendo yo Venzedor.
Vase y sale el Dem.o y Lisis
Ya en el Combento te hallas
aplica todos los medios
eficazes y seguros
a desbaratar su esfuerzo
mas con la respuesta viene
el inocente del lego
sale Vito con una poma
ermanita de mi alma
mi Padre bendra muy presto
y mientras biene o no biene
descubra esos dos luzeros
no se me aga de rogar
ni andemos en cumplim.tos
digame como es su gracia
osadia mi sufrimiento
que la lleve
no nos metamos en quentos
Ea manita asi un poquito
un pedazo de ese Cielo
y la dare dos rosquillas
una raxa de queso
y quatro panecitos de almend.a
apicaron embustero
vengan los brazos querid.
ten lastima de este cuerpo
mas que viene mi Padre
aqui de tu ayuda espero
Sale el Santo
es esa muxer la que esperais
si P.e el e mirado en estremo
no es muy buena moza, y como
mexor que yo la merezco
Ya en la batalla te hallas
batalla con ardimiento
déjale solo en mi mano
veras el valor que tengo
donde tu estas no hago falta
voy a encender otro fuego
Vase
al paño Samuel y Cumatrico
Siguiendo vengo hoy a Lisis
que es el mas seguro intento
de n.ra Victoria pues
este mancebo Estrangero
a tomado p.r su quenta
de esta nacion el jmperio
oid todos q.e vereis
como contrasta su aliento
Yo soy Lisis, Esa Dama
pues ya saveis pues que vengo
Siguiendo a un tirano aliento
S.r ya v.ro pleito
le tengo en muy buen estado
pues able a ese Cavallero
y Cristiano como noble
dice
tened el azento
que otra Causa es la q.e mueve
a mi fino vendimiento
cual es?
el que por estremo
os amo y que me dejéis
un Cuidado tan sin medio
que solo corresponderle
puede Zesar el jncendio
de un amor que ya es locura
y un afecto verdadero
que desde Sazea me trae
con el Embozo y pretesto
de Seguir a Leon a cual
ni me deve, ni le debo
mas que el Encubrir mi honor
y pues soy salamandra de mi fuego
hoy amorosa os suplico
me pagueis parte a lo menos
dello que os amo Rendida
que en mi tendreis el Secreto
tan guardado que lo ygnore
aun mi propio pensamiento
alumbreme V.ra Grazia
y pues el Conocimiento
me aveis dado de este engaño
ayudadme al vencimiento
donde bezas infernal
Gavilán que destruyendo
con tus garras por el aire
vas la paloma Siguiendo
León Rugiente que Cercando
por este vago desierto
procuras devorar cuantas
ovejas al Dios Supremo
ofrecen por olocausto
Victimas de Rendimientos
Vasilisco Ponzoñoso
que con mirar, el Veneno
Comunicas a las Almas
delos que en aqueste Reyno
engañados por ti estan
unos entre otros ardiendo
en vivo fuego de Cisma
negando con Vil pretesto
la ovediencia a quien la deven
por ordenacion del Cielo
fija en la forma de Cristo
Pag. 17
procuraste desatento
arruinar el edificio
de quien es humilde siervo
de lo que es fortaleza suma
en balde salio tu intento
y ahora para que veas
tu vituperio y desprecio
en nombre de Dios te mando
bajas a ese infausto centro
a padecer nuevas penas
por paga a tu atrevimiento
Venciste, pero me queda
mas ardides y mas griegos
Húndese
Jesus Maria y Joseph
valgame san Apolonio
el orinal de san Cosme
de san Damian los unguentos
la jeringa de san Simon
el Castillo de san Telmo
ay Padre, esta era luz
que bueno estuviera el caxco
si yo hubiera consentido
mas ay Padre que es aquesto
Venerable Josaphat
a quien el mundo hoy aclama
con publica voz y fama
defensor de la verdad
Engañado un pecador
Ciego sin Dios a vivido
y ahora por el a venido
a tus plantas con dolor
al santo Bautismo pido
para que laue mis culpas
y en mi sean las desdichas
el llorar arrepentido
aqui me tienes postrado
esperando lo piadoso
porque me mire gozoso
sacandome de lo cavado
Si con penitente llanto
lo lloras arrepentido
del estado mas perdido
podras pasar al mas santo
y asi samuel a mi brazo
levanta que yo te fio
el perdon que a Dios pido
a mis cristianos caros
para que logre cumplido
el bien que el alma desea
os pido que el hábito vea
en mi este hábito vestido
que con el podre llorar
mis pecados con consuelo
Yo os le otorgo paso al cielo
y entonces para volar
con ojos de viva fe
a la Cumbre Soberana
este Cismático vana
en mejor agua se vee
Y porque ahora acrediteis
mi Segura Salvación
dije con justa razon
como ahora lo bozeis
Cismáticos que engañados
vivis sin ver la verdad
porque vuestra Ceguedad
aun os tiene sepultados
sabed que el archimandrita
samuel vuestro Gran Caudillo
a dejar hoy el Cuchillo
de vuestra secta maldita
por la unión he de morir
defendiendo la verdad
al lado de Josaphat
para morir por vivir
tu pagaras vil pajita
lo que anuncia tu muerte
pues hoy as querido verte
sin fe sin luz y sin bista
Bendito seais señor
pues en Ganar a samuel
es mucho pues solo el
era fuerte defensor
la fe digamos que biva
Viva pues tal bien merezco
Viva aunque desde hoy ofrezco
es bien que mi acento diga
que toda Mujer con manto
sin levantar testimonio
no ay duda que es el demonio
Vamos y con nuevo Canto
al s.r de las Alturas
Cante alabanzas el alma
En cuya fulgida Calma
le alaben las Criaturas
Vanse. Sale el Rey y los dos
Suspenda Caxa y Clarin
en la estasion de este paso
el marcial tumulto haciendo
a treguas a mi descanso
el deseo con que vengo
el que e de ver al mas santo
al mas invicto mas noble
heroe de cuantos el pasmo
admira por portentoso
pues en la facción que e visto
cada palabra que anima
es de virtud un milagro
Y pues paso con mi hueste
a ese cercano Campo
de los Cismáticos quiero
que hoy se aliente y se blasone
con ver al gran Josaphat
y pues estamos Cercanos
y se sabe que a Pobrete
su camino enderezado
lleva, con el Entereze
para hacer el aparato
mas festivo pues merece
con razon mi diestro lado
por defensa de la fe
y de las Almas amparo
siendo divina Custodia
de ellas sumo Velizario
y pues en aquestos montes
mejor esfera palacios
que para tan grande prenda
quisiera que de topacios
en bez de Cumbres brotara
Pag. 18
al paso que su contacto
en la tierra se estampara
fuera floreciendo al paso
una hermosa primavera
en cuios vistosos quadros
acechara alli la rosa
aqui el clavel matizado
pidiendo en sonoras voces
las albricias alos prados
deque Vino Iosaphat
aflorecer estos Campos
Eneste monte la deje
ycon estilo Cortesano
le ode esperar aque llegue
el nunca vencido brazo
lucero de polonia y a
del Venjamin dela igle.
para que digan los sabios
que Sigismundo el tercero
vino aproposito avn Campo
no como se quiera no
sino avn monte solitario
cuias empinadas Cumbres
alcielo llegan por Varios
solo aver a Iosaphat
Varon Justo digno Santo
para componer la Unión
dela Iglesia entre tiranos
dent-
guiad por esa vereda
a decender aese llano
vamos lisi que a ta fiera
ando a rastro y voy dando
anuestro Arzobispo
Coronas texamos
de clavel y rosas
de perlas y topacios
mas segun aqueste ruido
avisa el estar Cercano
alli Viene ylos zagales
Vienen su afecto explicando
y el que aspeto divino
Veverencia da en mirarlo
Sale el s. de Arzobispo Samuel de Monge Villanos y Vrio con ellos.
Ya ala ermita de Polocia
hermano samuel estamos
donde espero ganar almas
para el divino rebaño
tan gustoso Cada dia
con el hábito me hallo
que a Dios le doi rimas gracias
pues me saco del engaño
y como quedan los Amigos
delos Cismáticos ablo
cuidado que pan de perras
nos daran como ay Gazapos
ya temo que enmis Costillas
no Cansen un paloteado
por Dios todo mal es bien
por Dios pueden excusarlo
mil enorabuenas doi
ael alma que os allegado
avez para agradeceros
pues en vos siempre fiado
la defensa dela unión
dan abuestros pies postrados
dije,
que hacéis
que hoy gano
advertid
que ede advertir cuando sois
Vos quien alienta mi brazo
tales favores señor
es justo agradecer tanto
que el alma los Venerencia
prometiendoos azer cuanto
con el aiuda de Dios
pueda hacer enel reparo
dela Militante Iglesia
de vuestro Celo lo aguardo
ycon mi ejército ahora
are guerra a los Coracos
por la unión denra Yg.
la heregia desterrando
haciendo enquanto yo pueda
den laovediencia postrados
al Gran sucesor de Pedro
nro Pontifice Santo
deceo que me digais
para consuelo elevado
Pag. 19
no me acuerdo vive Dios
del padre que me a engendrado
tambien cuando lo comiere
are contigo otro tanto
deja Serrana esa queja
y aplaca un poco el arrumaco
mira que por ti me muero
de toda vos inflamada
que sois zeloso en la fe
sois berdadero Cristiano
e de perder esta vida
por mi cisne enamorado
y e de parar apartar
a los infieles corazón
que esgrimiendo el terzero
es cometa es fuego es rayo
y es asombro de la ira
que destruiendo y talando
va con llamas de mi amor
sinagogas de engañados
y e de poner en mis reynos
a pesar de mis cuidados
la gran silla de Pedro
presea que estimo tanto
Dios para vuestra faccion
os dara valor campeano
ya ahora pues en Victoria
entrar esta noche trato
puede vuestra Magestad
quedarse aqui
Yo hallo
por mi combeniencia propia
el yros acompañando
y entrar con vos en Victoria
por no perder este lauro
pues sube el bien a mi vista
y le deje de mis manos
ya sois pues mi substituto
ten de mis reynos el mando
purpura y cetro real
mis pueblos y mis vasallos
promptos los pongo a tus pies
dispon manda acepta el cargo
pues prebengo favor siempre
las honras que hoy te gano
tales favores señor
no son para este gusano
un poco de tierra soy
formado de un debil barro
esos honores señor
para mi todos son vanos
aunque de mi voluntad
nada admito Dios amado
a tus pies segund a vez
me tienes
mejor dijera a mis brazos
que es lo que hace hijo
vamos
haciendo aparato
clarines y chirimias
asta entrar en el palacio
tambien emos de yr nosotros
todos cantando y baylando
Venid hijos en buen ora
que el camino no sea largo
es lo que me pesa padre
para artarme de dar saltos
arremangome las faldas
y vaya
que hace hermano
es posible
y muy posible
vera ora como lo danzo
disculpelo su inocencia
empiece el vaile villanos
danzen a compas y todos
la vuelta acaven con salto
vuelven a cantar
vanse baylando el un
y del otro sale el demonio
que es esto amor de los hombres
que es esto Dios eminente
tanto por un vil gusano
tanto a quien no lo merece
si el poder ya me entregaste
porque ahora favorezes
a este barro que formaste
en la palistria terrestre
de aquel campo damasceno
en donde lei mi muerte
pues cuando ya mi astucia
la victoria me promete
por el pecado primero
me salio nula la suerte
pues vuestro amor a pesar
previno que encendiese
la antorcha de tu fineza
para que en ella se viese
redimido todo humano
que mongibelo me enciende
no vasto que en el imperio
mi locura presumiese
ygualarme a las alturas
de mas alto y eminente
lugar de mi gran soberbia
y asi venciendome a quejas
Miguel bajase a volado
al abismo eternamente
sino que tambien el hombre
a de ser parte a mi muerte
Pag. 20
pues no advierte que el poder
de mi fiereza pendiente
tendré asta postrar altivo
a ese monte que me hiere
con las armas de humildad
que es lo que mi rencor siente
pues ya que no la quisiere
podrá ahora mi ardid valerse
a asestar con nuevas fuerzas
lo invencible, lo eminente
de este hipócrita atrevido
a las aras que me ofrecen
estos ciegos engañados
aunque un general valiente
venciéndole con mis armas
me usurpó traidoramente,
en venganza de este oprobio
yo haré que sea vilmente
maltratado con infamia
y que le den fiera muerte
donde pague lo atrevido
llorando su infausta suerte.
a este a quien toda amen,
a este a quien los nobles quieren
a este mesmo que ultrajado
ya mis ardores previenen
ara en lo terco mi furia
pues él viase a cerciorase
para hacerme nueva guerra
que le den tirana muerte
lo instituirá mi saña
para que logre mi suerte
la victoria que deseo
y pues no quiso que fuese
Liri la que yo dispuse
para demoler su fuerte
favoreciéndole en todo
el cielo los aquí se baje
que por darme este baldón
su hipocresía venceré
pero que, vencer soberbia
que he de poner nuevamente
ejércitos a millares
con el valor de mi fuerte.
Fin de la 2ª Jornada.
Jornada tercera
Pag. 21
Salen Liri y Lucinda.
¿Siempre has de llorar, señora?
Ay, Liri, que el llorar
quita el remedio a la queja
y alivia parte del pesar.
¿Qué causa mueve a tu pena?
Solo mi infelicidad.
¿Quién la promueve?
Un amor
que engendra la voluntad
mal agradecida, cuando
se ha declarado mi mal.
Ya sabes mas, ¡ay de mí!
que traté con Josaphat,
ese divino Maestro
de toda la cristiandad,
mis penas y sentimientos.
Sé que llegaste a alcanzar,
por ruegos de ese varón,
el sí de la voluntad;
sé también que se ha partido
hoy a Viseo a llevar
cartas del Rey Sigismundo,
hasta aquí sé, no sé más.
Pues oye lo que no sabes,
que es la causa de mi mal.
Porcia, aquella dama que
en otro tiempo fue imán
de los favores de León,
sé que le ha enviado a llamar,
y con pretexto fingido,
diciéndome iba a llevar
esas cartas, se ha ausentado
y que se va a desposar.
Me ha dicho un criado suyo
que encontré en el portal,
cuando al subir la escalera
bajaba con él de Ijar,
al parecer a la priesa,
y dentro la falsedad,
y me dijo: «Claro sol,
Liri mía, queda en paz,
que presto daré la vuelta
para adorar tu beldad».
Yo, con un nudo en el cuello
que me le puso el pesar
de juzgar tales mudanzas
en quien creí la verdad,
hechos dos mares mis ojos,
sin poder articular
siquiera alguna razón,
me fui a mi aposento ya.
Pag. 22
cuando aun, valgame el Cielo
me privó la libertad
de los sentidos a quien
culpare mi adversidad
dicen que lloró el desmayo
dicen que hizo ademán
mas de loco que de amante
sea o no sea verdad
el se ha ausentado, Lucinda
y faltando a la piedad
que de mi devio tener
por la gran fragilidad
de los montes y caminos
a Vitero he de llegar
a vengar aqueste agravio
pues aunque ubiera de mar
mas que criadose a abrir
mi aliento ha de navegar
agraviada como noble
porque tenga fin mi mal
Señora si mi consejo
acaso pudiera dar
advertencia o discurriera
que puedes imaginar
que no redunde en mi daño
Escúchame y lo sabrás
Hablan aparte y sale el Demonio al paño.
Aquí de todo mi fuego
empiece la acción ciega
esta encumbrada eminencia
no tenga credulidad
de lo que León la estima
pues aunque ese Josaphat
siempre opuesto me combate
esta alma no quitará
de la red que la dispongo
Vaya a su amante a buscar
que en el camino la espera
mi astucia y sagacidad
y sin amparo de nadie
los celos la acabarán
Vase.
No aprovecha su consejo
que es más piadoso el callar
que ver espere agraviada
cuando muero por vengar
esta ofensa a mi decoro
Lo intento...
No digas más
que tengo dentro del pecho
un Mongibelo, un Volcán.
Vase.
Cuál va la pobre, ¡ay de mi!
dichosa la que se está
libre de tratar con hombres
fuego del diablo en los mata
Vase y sale León y un Criado.
Digo que la relación
del duque la gran Contrata
Digo que el gran Palatino
ha dispuesto no sé varias
porque quiere que te asistas
al despacho de las cartas
que del Rey trajiste y luego
ha dispuesto nueva traza
para aplacar desunidos
pues crece tanto su infamia
que a la otra parte del Dubna
vio que ciegas esas plantas
han labrado sinagogas
y con vista tan rara
que enfrente del real palacio
que es el arzobispal casa
han erigido un concilio
donde fundan su traza
pero poco durarán
en su extraña jactancia
pues se espera a Josaphat
remedio de estas comarcas
pues como en Vilna y Polocia
ha desbaratado tantas
sinagogas de mentiras
se espera que en esta haga
su celo lo que en las otras
que será aniquilarlas
Enhorabuena me doy
pues espera todo el alma
el ver a mi Josaphat
que con su vista en bonanza
trocará tales disturbios
tales vientos y borrascas
como esta Rusia padece
aunque temo de la infamia
corra peligro su vida
pues su celo es viva llama
pero al grande Sigismundo
escribiéndole una carta
le daré parte de todo
pues favorece su causa
Dios mirará por su siervo
Vamos que en prenda amada
que por él mis sentidos
y la potencia del alma
imán de mis pensamientos
alienta tus esperanzas
y hasta que llegue ese día
présteme el amor sus alas
Vanse y sale el P. Sam. y Urio.
Qué será lo que en la carta
le escribe su santidad
Será de que en mí provea
pues que tengo cualidad
alguna abadía vacía
para tener que tragar
Hermano no sea necio
eso había de mandar
por cartas a nuestro Padre
Y por bulas cuanto más
sabe pues quién es Virillo
Pag. 23
Yo vi el memo
que gobierna su lugar
sucediendo en la alcaldía
de Juan Sancho el del Peral,
y gobierna, según dicen,
que no vio más que pintar.
Samuel.
¿Qué ordenáis?
Más que sepáis que Paulo Santo
de eterna felicidad
me expresa en esta un mandato
el cual se ha de ejecutar;
así dicen sus renglones:
«Sabiendo, Jareto, que en Polocia está ave-
riguada nuestra religión por vuestra asistencia,
y que en Viterbo levantan nuevo cisma
donde naufragan muchas almas en la erronía
de Viterbo, y el susodicho dirá que nos partís
allá a ejercer vuestro celo, en verdad, Dios».
Ya veis, no puedo excusar
este mandamiento expreso,
aunque sentiré el dejar
tan recientes los ungidos,
que, faltando en la ciudad
quien les predique, no pueden
algún tanto flaquear.
Bien nos vecina Polocia
y en ella mi celo es tal
que pasan de cinco mil
los convertidos que hay.
Vamos, Urio, disculpa
al palatino dará
esta carta, donde vea
me manda su Santidad
remedie el más breve daño
y urja necesidad.
Vamos, Samuel, y vos, Urio,
por la despedida, dad
a los pobres la limosna.
Harélo, pero mirad
que una miaja me ha de hacer
y vuestra paternidad...
Diga, ¿qué quiere?
Yo, padre,
soy de esta carne mortal,
no soy agua ni pescado,
y es tal mi fragilidad
que temo, ¡ay, ay!
¿Qué teme?
Cómo qué temo, el que me han de ahorcar
si me cogen en Viterbo,
que no penan monje allá
que no le cuelgan al humo
porque se pueda curar.
Eso teme, ¡qué ignorancia!
No quisiera, renegado,
padre que sois montaña,
mejor es que a predicar
me deje los convertidos
en esta mala ciudad,
porque, si acaso falta ahora
de ella su paternidad,
aqueste vinico nuevo
en vinagre se volverá.
Qué neciamente deliráis,
hermano Urio, él vendrá.
Que es la merced, padre, que...
No tenga que replicar,
que Dios le dará valor.
¡Ay, padre!, que no hay allá
chorizos de Extremadura,
y no se dé, la voto a tal.
La corona del martirio,
sin saber, la ganará
viniendo en mi compañía.
Padre, no hay que aconsejar,
que es predicar en desierto.
Pues mire.
¿Qué he de mirar?
Que...
¿Que?
Qué día vendrá
en que le pidan la cuenta
y que no la sepa dar.
Vanse los dos.
Pero ¿qué es lo que he escuchado?
Que qué día vendrá
en que me pidan la cuenta
y que no la sepa dar...
¿Qué cuenta ha de ser aquesta?
Por la esfera luminar,
que es cosa de mucho fondo.
Aquí ya no hay que esperar,
voy previniendo mi viaje.
Pag. 24
que si he de morir allá
ha de ser con prevención;
llevemos qué manducar
y un amolado quesero,
que si por mí han de empezar,
han de ver lo que les cuesta
aquesta plaza asaltar.
Vase.
Sale Ciri y Lucinda de camino.
Tira por esa vereda.
¡Válgate el diablo por ida!
Habemos quedado buenas.
Al cabo de cuatro días,
que por breñas y peñascos,
caminando con fatigas
de nieves, aguas y hambre,
hemos quedado perdidas.
Tú tienes la culpa de esto.
¡Ay, pesares!
Bueno, lagrimitas,
¡ay, señora! si a la marras
aclaras a Lucindilla,
ella te librará, verás
el Alcides de tu vida.
Déjame, no me recuerdes
pasadas melancolías;
yo le perdono y me alegro,
porque al fin procedí buena.
Andate tú con finuras
y esté la pobre Lucinda
sin comerlo ni beberlo
quebrantadas las costillas,
las plantas hechas pedazos
y con la panza vacía.
Ahora bien, ¿qué hemos de hacer?
Caminar presto que el día
nos empieza ya a rayar.
Por esta fuente vecina
se señala una vereda.
¡Ay, niña, fortuna impía
que tan mal nos ha tratado,
se mostrara ahora propicia
en enviarnos un ángel!
¡Qué ángel fuera por mi vida
que el camino nos dijera!
¡Fuera menos mi fatiga!
No te desconsueles, no,
pues desde aquí se divisa
una pajiza cabaña.
Cabaña del alma mía,
palacio parece que es
en esta ocasión aprisa;
vamos a aquesta aventura.
Mas de ella aquí se encamina
un zagal, él nos diría
dónde estamos.
Grande dicha,
bien haya quien le parió.
Tente, parece, Lucinda,
¿no le ves?
Muy bien, señora,
que en la intrincada fatiga
anda a caza uno de ganga.
Quedémonos escondidas
hasta que llegue a este puesto.
¿Esconderme yo, señora,
para que el diablo le lleve
sin saber de nuestra vida
y en la duda nos quedemos
en tiempo de sacar pesquisa?
Llámale tú.
Ya le llamo.
Zagal de plantas pulidas,
mensajero del consuelo
que en la intrincada fatiga
de estos incultos jarales
con planta y vista examinas,
sabrás decir...
Baja el Demonio vestido de zagal con escopeta por una escala del lado del teatro.
Sí sabré.
¿Tan aprisa?
Tan aprisa.
¿Sabréis mi pregunta?
Sí, por la ciencia exquisita
que mi corto traje encubre.
Alabo la bizarría.
¿Cortesano sois?
Lo fui, pero mi desdicha,
mejor soberbia dijera,
me desterró donde miras.
¿Cómo así?
No has de comprenderlo,
aunque más bien se lo diga.
Y ahora, dejando aparte
aquesta historia exquisita,
bien llorada de mí siempre,
decidme dónde camina
por donde humana huella
jamás se vio (aquí pisa).
Pero no me digas dónde,
ni quién te trajo perdida,
que yo en tus ojos leo
toda la historia y, por dicha,
la admito y a tu remedio
es mi persona ofrecida.
Pag. 25
Sombra, ilusión, ¿quién eres?
Quien sus bienes solicita.
Que des remedio a mi dolor.
Sí, pues la magia ejercita
la experiencia del estudio;
y en la soledad que mieu
sé lo que pasa en las Cortes,
en las aldeas y villas,
y supe los interiores,
con sagacidad tan viva,
que hago experiencia el estudio,
y el estudio hago bisita.
Y ahora para que conozcas
vas errada, y que caminas
sin provecho de tu logro,
confiésame, aquí en verdad,
si es verdad lo que pregunto.
¿Quién vio corza fugitiva,
acosada de los canes,
con una yerba herida,
tan turbada y tan confusa,
tan ciegamente oprimida,
que, olvidada de su riesgo,
al precipicio camina?
Tan sea el que fuere,
pues quiso la suerte impía
te encontrase en estas selvas,
buscando luz en el día;
ya que celosa te hablo,
y ya que es tal mi desdicha
que juzgo no ser dichosa,
por aquesta suerte mía,
pregunta.
Apurarla quiero
de una vez, astucias usas,
venceres, fuegos, incendios,
o para esta empresa altiva,
es menester vuestra ayuda,
a ver si Josaphat labra
este alivio de mi engaño.
Pregunta pues.
¿Quién diría,
señora, que vuestro amante
ocultase tal fatiga?
¿Aquel que fue vuestro adonis,
aquel que en blandas caricias
mereció verse en los brazos
de tu hermosura divina,
no es esto así?
Ojalá a otra dijeras mentira.
Pues ese León que adoráis
con pasión tan excesiva,
ese mesmo desposado,
con Porcia hoy día se mira,
aquella dama de quien
los celos tú le pedías.
Calla, calla, no pronuncies más,
pues va mi razón perdida.
Valga te el diablo por hombre.
Maldita sea tu vida.
¿Quién demonios te lo dijo?
Que desrematada...
Si por mi mal has
y a mi deshonra que es glosa.
Esperanzas son fingidas,
la unión de Porcia con León,
en un engaño se envidia.
Apurar todo su cuida,
si ha visto esto es verdad,
si es desesperada, aburrida,
pues una mujer que aguardas...
Advertid que hay al mirarlo
con vista...
¿Qué he de tocarlo?
Pues aguarda
que tú...
Todo falta ya.
Estás bien.
Pues atiende.
Aguardo ida.
Yo te prometo la paga.
Como yo en esto testiva
Al desengaño.
A la vida.
Bocinas aulladores,
del centro de Proserpina,
salgan, que a mi orden todos
los que mi sagacidad dicta.
Abre una puerta y por ella salen León y Porcia con acompañamiento y damas con sombreros de plumas y lanzas.
A las bodas felices de Porcina,
de Porcia la misma gala,
vengan, alegran, honran y ditan.
Éste, quien logra hoy
tu perfección peregrina.
Y ahora yo, mil veces,
que ha logrado aquesta dicha.
Vuelva el acento la voz,
por que celebre mi dicha.
Por viuda lloro
y que mil corazones
a amor se sacrifiquen.
Mira si todo es verdad.
Bien mi pesar lo publica,
pero ya que está presente,
ande vengar mi ira.
Ya no podrás, que tu alma
más que al cielo se queja.
Desamores...
No aprovechan.
Cómo no, a leve sonrisa
de mi casto honor aguarda.
No he visto en toda mi vida
lo que me está sucediendo,
de miedo estoy tamañita.
¿Qué intentas?
Vengar mi honor.
No tu fama perdida,
mudanza o firme dirás.
Te diera el alma y la vida.
No digas más, eso solo
es a lo que mi astucia aspira,
y mi ardiente sed ansiosa.
En esto mi voz se afirma.
Y yo acepto la palabra.
Salen el santo Fam y uno de Cami estirando un..., el de con un... y todos queden suspensos.
Por inspiración divina
a esta intrincada maleza
hoy mi planta se encamina,
a ganar a Dios una alma
que ya se mira perdida;
lugar cobarde aguarda,
que juramos a que niguras
sabes, oh Josaphat vive.
Mas que veo, advierte, Jongio.
Liri.
¿Quién me nombra?
Yo.
¿Quién?
Quien tu salud solicita,
quien quiere desengañarte,
hoy de se compadecida,
que ahora decirte, dispón
a quien en la unión querida,
segunda de León.
Te diera el alma y la vida.
¿Cómo puede dar el alma,
si ya la tiene vendida
a ese dragón infernal
por una ayuda fingida
y de tu pasión celosa
no fue unión o sucedida,
pero con el desengaño
estaba más advertida;
de corazón te arrepiente,
dole, o mil lágrimas te lo digan.
Fualmes mío.
Te engaña,
pues mostrarla no podrá.
Al contrario sucede,
pues la ingratitud asegura,
y el engaño labró,
sea a un engaño la misma
pena que tenga de sana.
Pag. 26
sea pues desvanecida
toda esta maquina, y las
en nombre de la divina
palabra de Jesucristo
bajen al centro seguras
con ellas que no vera
lograrlas mientras yo viva
En el nombre de Jhs
fantasmas sombras fieras, tend-
idos en mi maldicion.
Desaparecen todos.
la maquina se desquicia
el cielo se viene abajo.
gran tramo es asido esta
el... como asi viñas.
yo estoy muerta.
yo turbada.
alienta Lucin., anima
que Leon sera tu esposo
conmigo, y el cielo te encamina
y a esta de aqui cercana
donde logramos su dicha.
vamonos presto señora
que el olor me encarniza.
mejor huele el refectorio
la bodega y la cocina
vaya al diablo por jente.
dadle las gracias adios.
yo le doi corazón y vida.
mil prodigios estoy viendo
en Josaphat cada dia
bendito sea tal hombre.
Padre que se me va la borrica
emos de llegar alla.
Diosa irada y perfida
conmigo venid señora
a do amor sacrifica
S. Josaphat a su alma
a questa oveja perdida.
Vanse Josaphat, Lucin. y S. Julian.
yo me voy tambien a Vitesco.
que es de mi por vida mia
que el matilon es cortes
digolo por si querria
algo de aquesta alforjas.
no es mala la garapiña
conque el lego se nos viene.
con su buena compañia
ase el viaje gustoso.
agradezco la caricia
que hace para regalarme.
traigo zumo de las viñas.
no lo vevo.
Yo tampoco
lo traigo para las mulas
que de secreto se diran
y yo me digo las mias.
mas Padre vamos andando
y le veremos las tripas
a las dos alforjas.
soy contento en dad aprisa
que os dare de lo que trujo
todo cuanto me pida
que en santiguando un viaje
me vuela como yo via
cien años de mal camino
se me vuelven en un dia
Vanse.
Sale Leon. Solo.
suerte infeliz mia
que de noche y de dia
me señala tu ira
de mi fortuna a az tan encontrada
que lloro en este punto
mi amor inmoderado
ya difunto
ay de mi Lisi bella.
mal mi cuidado se olvida
de Lisi mi amada esposa
que en su corazón reposa
mi alma, mi ser y mi vida
pero el riguroso ado
señala mi suerte impia
pues de noche ni de dia
me da en su albergue sagrado
desdichas son cuantas paso
pues que lloro en este punto
al deseo ya difunto
de mi dolor fuerte acaso
ay divina Lisi bella
que diras pues de mi ausencia
al faltar de tu presencia
el rigor fue de mi estrella
mi bien espera
mas esperanzas constante
pues ya saldras victoriosa
pues de Leon seras
agora mas casta esposa
pues tu verdad...
...tan amante
en Vitesco ya habra entrado
quien me asegure el camino
que es buen peregrino
el que me guia a mi, a do
mas que es lo que ven mis ojos
ya en Vitesco Josaphat.
era el es luz de la verdad
y quien quita mis enojos
con Lisi divina al lado
viene su afecto diciendo
y al fin mis glorias viendo
en logro tan deseado.
sale el to. Lisi y Lucin.
hoy Josaphat soy dichosa
pues por tan raro camino
me a conducido el destino
a la vejez mas canosa
y dando gracias al cielo
pues que ya me as sacado
de la prision del pecado
venero tu santo celo.
a tus plantas varon justo
humilde y rendido estoy
pues con tu presencia hoy
mi mal se convierte en gusto.
mil parabienes me doi
Leon pues quiso ya el cielo
que se efectue el consuelo
de lo que obrando estoy.
Pag. 27
pues en Viterco ya
he llegado a veros vivo,
los brazos que te apercibo
son del que te quiere más.
Glorioso arzobispo santo,
no sé con qué he de pagar
lo que he llegado a lograr
pues me habéis dado la mano,
sacándome del error tanto.
Ahora creo que he ganado.
Dichosa en lo que he afanado.
Dadle a Ciri la mano.
Dichas son, ay, cuantas gano.
Casamiento es bien deseado.
Esta es la mía y el alma
os entrego, pues me obliga
que otra sortija os lo diga
dando premio a tanta calma.
Muy favorecida estoy.
Entre mis brazos, señora,
amanecerá el aurora
de quien el oriente soy.
Yo los acepto gustosa
pues salí de tantos sustos.
Duplicados son los gustos.
Vase Ciri abierta xornal. Sale un Cismático al paño.
¿Qué están mirando mis ojos?
¿Aqueste no es el cristiano?
Pues hoy morirá a mis manos
que no ha de causarme enojos.
A cuando espera mi furia
dar a este la fiera muerte,
pues me le trujo la suerte,
aquí pagará su injuria.
Querido Josaphat santo,
¿ya no os ausentáis?
Mirad que en peligro estáis,
y tan conocido cuanto,
cuando busquéis el remedio
será en balde procurarlo,
y no podréis excusarlo
por más exquisito medio.
En vano me aconsejáis,
que hoy espera mi mano
la palma que por Dios gano.
De nada es bien que temáis.
¿Os determináis, señor?
Sí, León, tú puedes ir.
A tu lado he de asistir.
Valeroso estará mi amor.
A disponed la quietud,
con esta licencia iré
y en esto lograré
el que aclamemos tu virtud.
Vase
Id con Dios.
Qué gran constancia.
Furioso he de ir a llamar
que ponga cese ahora
a cien leguas de esta distancia.
Vase
Mil gracias os doy, mi Dios,
que por esta inútil mano
el premio más soberano
se consiguió a los dos.
Vase el Santo y por el otro lado salen los demás Cismáticos y el Demonio
Así se ha de disponer
porque se logre el efecto.
Prevengámosle martirios
que en Viterco le tenemos,
yo por mí os lo he escrito,
tenga logro lo propuesto,
pues muriendo a mis manos
darán fin ya mis corajes.
Como del gran motín ciego
los escritos hoy venero,
procuraré de mis veras
observar lo verdadero.
Así he de lograr la victoria,
que mi engaño disponiendo
va tomando de Naur
la forma, porque mi fuego
de centella a la mina
de tanto engañado ciego
muera.
Ahí va Naur.
¿Qué es?
Cismático, que considero
gran número de su parte
de cristianos y plebeyos.
No se os ponga por delante
el temor vano ni el miedo,
ya no hay más que darle muerte
y salirse destruyendo
de la ciudad.
Dices bien.
No aprovecha nada de eso
pues sabéis que varias veces
hemos intentado hacerlo
con modos tan exquisitos,
ya sobornando al barquero,
ya cuando pasó la puente,
y con más varios pretextos,
y todo aquesto ha servido
de acrecentarle su celo.
Ello es forzoso que muera.
Es el más seguro medio
que se puede imaginar,
pues no dudéis que viviendo
como en Oria y Moritania,
en Galacia, ahora en Viterco,
y no dudéis que siempre
porque...
Pag. 28
así intento el incitarla
que exponer Viven los Cielos
que a de morir todos mueran
al logro de este empeño
diciendo en altas Voces
que den temor a los Vientos
Vivan del gran imotricio
los Ritos mas Verdaderos.
Baja un Angel con una espada de fuego y quedanse turbados
Varvara Ensana da Jente
que discurris por todos medios
dar la muerte a Iosaphat
pues triunfara siempre a un tiempo
de los Engaños del mundo
y de buestros fieros Yerros;
Teman aquestas Provincias
el Castigo tan Severo
como enviara el señor
a quien maltrato Su Siervo
y en Valde sera su astucia
Cocodrilo monstruo fiero
vuela
al fin veras mi poder
como vence lo q emprendo
que asombro que admiración
no os turbeis que esto es enrredo
y es magia q siempre usa
el Cristiano de su pecho
muera el profeta latino
Compañeros al empeño
no os dejéis ir Cobardes
q yo os dare rico premio
nadie ay quien te resista
al punto te obedecemos
eso si avivad mi furia
eso si crezca mi incendio
Vanse. y Sale el Santo
o engañados y ciegos
Yo le pedire rendido
haciendome intercesor
que no tome tantas Culpas
a su Cargo siendo Yo
el que a Cometido tantas
contra aquel q me crio
Ya Veo que me se acerca
el morir por Vuestro amor
sacadlos Dios divino
de aquel tan misero horror
en que ejecuta turbada
tanta Culpa y perdición
mas que nube desplegando
los tersos raios del sol
que al Compas de dulces liras
oigo que dice su voz
el Santo va subiendo en una elevacion en forma de Columna de fuego y bajan dos Angeles en dos Nuves y por los lados y tendran forma de estrella y suben otros de la Columna iran bajando parando en el aire de modo que queden echas las armas de S. Basilio
Vencerás Iosaphat
y te concede Dios
seas flamante estrella
de tu Gran Religion
lucero de este Siglo
brilla tu resplandor
honor del Gran Basilio
pues sus armas te dio
Columna eres de fuego
pues ella se formó
la parte de mi celo
y su afecto Oracion
tiemblen los abismos
pues Iosaphat triunfó
del demonio y su engaño
de su astucia y traición
Alienta espera
y ponga tu ardor
que el trono te espera
en el alto Sion.
Vengan penas y martirios
firme el corazón
que pronto estoy y siempre
a morir por tu amor
seguidlos
mueran
o mi Dios
Ya llego mi ora ahora
Sale Vrio
Padre por q Ilusion
que furias por q tan ensañados
acometiendo con furor
a esos perros la ciudad
no hermano tenga temor
salen los Cismáticos q puedan con armas y el Dem. Invisible
hijos mios por que
con ignominia y rigor
maltratais los fieles tiernos
que siguen mi religión
si contra mi algun
teneis enojo hoy
presente me
muera.
mirarle es veneno
que Magestad tiene en...
matadle pena mi ardor
por mi Yo no e de tocarle
mueran
muerto soy
Pag. 29
Qué mal me suena esta voz.
Padre Josafat, valedme.
Entrándose el Padre dice esto.
Soldados del Creador,
no desmayéis, que en el cielo
premio lograréis mejor.
Al tiempo que se entra el Padre salen dos
cismáticos, el uno con un hacha
de partir leña y otro con una lanza.
Ya le habrán dado la muerte,
que es lo que mirando estoy,
pues cómo aqueste latino
no se ha rendido al furor
de vuestras armas, sin que
hiciese su resolución
[...] sin que a mi furia
[...] presunción
[...] gamos que ha de
[...] tanto valor.
Todos prontos te seguimos.
Vanse por donde entró el Padre,
y dicen dentro.
Mueran por la unión
de la Católica Iglesia.
Muera a mi saña.
Señor,
en vuestras manos mi espíritu
os encomiendo.
Sale el Demonio.
Triunfé.
Ya de toda mi astucia
ya hizo gala el rigor,
ya abismé en penas su alma.
Vecíname vuestro error.
Y tiemble el fogoso abismo
la fuerza de vuestros arcos.
Húndese.
En el abismo le arrojad,
despeñadle.
Muerto soy.
Sale Vesio.
Ay amante padre mío,
ya mi consuelo se perdió,
mas ¿qué veo? que los suyos
acosados en salpicón
los que asisten perecen,
entran grande confusión,
perros muertos en el suelo.
Mueran.
Válgame Astarot.
Viva nuestra ley romana.
Muera esta falsa sanción.
Sale el Rey.
El amparo de Vesio,
de los hombres el valor,
el defensor de la fe,
la efigie misma del sol,
¿dónde está mi Josafat?
Decid soldados, que yo
os prometo de tomar
tan justa venganza hoy
que vivo ninguno quede
de mi furia a mi rigor.
¿Dónde está?
En esta forma,
dando su espíritu a Dios.
Tira Vesio la cortina, descúbrese
el Padre en la agonía con la ala-
barda en la cabeza.
Venerable padre mío,
ya este mundo perdió
la mejor prenda del alma.
Qué llanto, qué clamor!
Yo os juro por mi corona
destruir su fiero error,
desmembrar sus caras,
probando el fiero rigor
en todas sus sinagogas,
todos los cómplices que
han ayudado a esta facción.
Pero ¿qué es esto que miro?
Oh, qué feliz suspensión!
Triunfante sube su alma
a más hermosa región.
Una tramoya de modo que se vea
subir el alma del Santo y
salen al mismo tiempo los demás.
Sube, benjamín
querido de Dios,
sube a la excelsa
celestial Sión,
porque mil coronas
te sienten mejor,
logrando el favor
que os ofrece el cielo
pues eres el sol
que alumbra
con sacro esplendor.
Sube etc.
Qué prodigio!
Qué gran dicha!
Qué pasmo!
Qué admiración!
Oh amigo fiel y leal!
Sea mi llanto la voz
y de tu tan grave...
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que me pasa el corazón.
Ya murió el ídolo de Veneno
a la luz del mismo Sol
expiró, pero renace
en centro de luz mejor.
A tiranos y desleales
postraré de mis furores,
caiga la saña, el castigo,
y el sitio en que nunca vio
como estos crueles deja
sin que primero el valor
en su garganta se encierre.
Démelo, amigo León.
Ya pagaron con su vida
tanta crueldad y rigor,
con mi acero y con mi brazo.
Sea pues el corazón
que ofrezcamos rendido.
ora me parto, ¡ay!
si quiere añadirla
a mi hija de confesión,
y la vuelta demos a Luca,
aclamando por blasón
que Lucero de Polonia
ha muerto por nuestra unión.
Diciendo conformes todos
que viva la religión,
y viva la ley romana,
pues regís mundo y
Y aquí el autor
da fin, poeta
perdonad sus muchas
que el errar es de la m
confiado en las d
que de afecto y devoción.
Fin
En el recuadro inferior aparece una variante final:
Y el Lucero de Polonia da fin, y el defensor de su ley, y el poeta pide de su yerro el perdón.
En el margen derecho hay un trozo de papel impreso con texto en latín pegado para reforzar la hoja.
