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Texto digital de El sueño de Lucifer y Perico el de los Palotes

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Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de El sueño de Lucifer y Perico el de los Palotes. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/sueno-de-lucifer-y-perico-el-de-los-palotes-el.

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EL SUEÑO DE LUCIFER Y PERICO EL DE LOS PALOTES

Rompán mis voces. i. u e Aunque me veis destruida, Y que estoy tan arruinada, Hallaréis fácil la entrada, la salida. con giros veloces rte, los fluecos, Co Oíd mis ahullidos. Oíd mis ladridos. Adalid Zorrero! Lobo carnicero. Que en este con fín, alienta el clarín de nuestros ladridos, repitiendo unidos, gua, guan, guaguan, guana oíd, atended a nuestros ahullidos. Zorra, prosigue tu rumbo, pues te previene el destino, que has de entraren los corrales del León, y en sus Sotillos, donde serás servido, de muchas gallinas de el garbo Jacarandino. Sigue Lobo carnicero, que lograrás tu designio de robar de los rebaños los más tiernos corderillos, y en estos alcances, y en este camino, (zo, serán mil bellezas tu blando echi- Volad, volad, corred, corred, que vuestros amigos os llaman, os buscan, diciendo al oído: Tus, tus, tus, tus tisos, perritos, despertad del letargo a esos dormidos. Aguarda Deidad perruna. Espera Ídolo Chino. Ya voy siguiendo tus huellas. Ya voy siguiendo tus giros. 2. Aguarda, espera, qué es esto! Zorra insigne? Lobo invicto? Qué miráis? qué os suspendéis? Qué, estáis mirando Epicielos? Decid, qué es lo que tenéis? Decid, qué os ha suspendido? Yo vi un horrendo Mastín. Yo un Dogo con tanto hocico. Con sus carlancas al cuello. Al cuello un collar muy rico. Que me dijo con canciónes. Que con música me dijo. Zorra, sigue tu vereda. Lovo, sigue tu camino. Y en sin vine a comprender en sus sonoros ahullidos, que de lograr los Corrales del León, y sus Sotillos, a donde muchas Gallinas las he de coger a pico: mas no creo en sus acentos, que los tengo por fingidos, y este sueño puede ser el del Perro. Buen capricho. Mi anunciador era un Dogo, con más rabo, que un Judio, que me dijo: Lobo hambriento, sigue, que tendrás cabritos de todas cuantas Deesas goza el León. Desatino. Creéis en esos agüeros? Creéis en esos delirios? Yo no me atrevo a creerlo. Yo si lo creo, y lo afirmo, que los perros son leales. También suelen dar mordiscos. De estas ramas encubiertos. . Cubiertos de estos tomillos. Oigamos lo que disponen. Adónde estáis escondidos? Adónde andáis animales? Ilustre señor invicto, . Aquí estábamos contando un estupendo prodigio, que hemos visto por el aire. Pues será encanto, o hechizo, como es todo mi Reinado. No señor, esto es muy fijo. Los semblantes encontrados entre los dos adivino, la Zorra lo tiene triste, el Lobo alegre: qué ha abido? Eso diremos nosotros, porque los dos hemos sido, la causa de estos efectos, encontrados, y divisos. Ea, digan los dos Perros, que parece que me inclino a pír hablar a los Perros. Pues, señor, seréis servido. Yo he decir el primero. Cipión, seamos amigos, que a Verganza toca esto, pues ya es derecho sabido, que en su Nóvela Cervantes primero empezó conmigo. A mí me nombró primero, y he de ser el preferido. Mas por cuál ha de ser antes, que andan los dos a mordiscos. Oyes, que diga cualquiera . ya sabes que somos finos, y leales; al León todo ha de ser persuadirlos a que entren en la Ambracia, porque queden destruidos. Bien está, ya voy al caso. Á. Cómo no me dais aviso de aquesas quiquiricosas, qué reviento por oírlo? Señor, estas son precisas causas para preferirnos. Prefiéranse, o no prefieran, efieran su narrativo. Bien se explica el Águilucho. . Ya va entrando en el estilo de la Ambracia. Harto me cuesta el corrarle por camino. Sepa vuestro gran plumaje, que nuestra fortuna quiso, abandonando al León, inclinarnos a serviros, que para Perros, es mucho, porque son, y siempre han sido símbolo de la lealtad. Bien has empezado amigo, . dales con esa, que así hacemos al León servicio. Por influjo, pues, de estrellas, s por otros desatinos no quisimos al León seguirle, porque le vimos ser blauco de la fortuna; (oh por mirarle caído?) que lo de viva quien vence, se usa mucho en el siglo. Y también, porque otros muchos, que debieran serle finos, muy a cara descubierta están en vuestro servicio. Bien entablado va el cuento, . caiga el pez en el garlito. Ya sabéis, que el Coronado, León, es Rey primitivo de cuantos brutos Celestes tiene ese pardo Obelisco, que el Mar concinta de plata ciñe su adusto recinto, que el Águila es coronada Reina, de cuantas los giros Aves, por esas Esferas penetran del Sol los visos. Mucho remontas los vuelos. . Yo procuraré abatirlos: El Águila, pues, teniendo su Regio Alcázar, y nido en Alcázares de el viento, y en el Golfo Cristalino: (bien, que estas solo Neptuno, es el que tiene el dominio) se le metió en la cabeza, que se yo porque capricho: qué siendo Reina del aire, porque habían de ser sus hijos Reyes también de la tierra! En esto fue, tomó, y vino, y a su hijo el Águilucho que está presente, lo quiso adjudicar la Corona, por yo no sé que dilirios, que hubo entre unas voluntades de lo que quiso, o no quiso; yo no entiendo de derechos, lo que entiendo es de torcidos. En fin el Noble León fue de todos recibido, sin violencia, ni falacía por Rey, como lo habían sido los demás de aquella especie, donde semiró aplaudido de todos cuantos terrestres pacen las Selvas, y Riscos, desde el Oriente al Ocaso, desde la Torrida, al frío Norte, le reconocieron por Monarca, y Rey Juvicto. No me dejaran mentir los presentes; ellos mismos deprondrán, de que es verdad todo esto que les digo. Mira, que te vas perdiendo. . Yo me vulveré al camino. Ya sabéis la antipatia, allá por ocultos juicios tienen el Gallo, y León, que la causa no distingo. Yo juzgo, que son hablillas, que en los Anales he visto, que acá en nuestras Esferas, allá en los tiempos antiguos, quedando el León sin Reino (porque muchos Cocodrilos se lo quitaron, viniendo en cuadrillas desde el Nilo) el Gallo le apadrinó, y con su ayuda, y su auxilio volvió a restaurar el Reino. Pasados aquellos siglos, vivieron siempre en quietud los dos, siendo muy amigos: volvieron a ser contrarios, desde que entró en sus dominios un Águila; que sino siguieran el mismo estilo. Águila, y León, entonces no tenían pan partido, siempre andando con el Gallo, si me picas, o te pico. Ahora, pues, que volvieron allá por juicios Divinos a aquella amistad antigua, todo os habéis unido para echarle de su choza, procurando desunirlos: en esto habéis trabajado, dos lustros tan vengativos, que no parece conquista esta, si no es exterminio, para asolar aire, y tierra, con ejecrables delitos. Y no solo con las Aves, que se crían los dominios del Águila, pero habéis subertado, persuadido, no solo aquellos terrestres, que le han reconocido por Rey, mas aquellos propio que eran de su domicilio, haciéndoles sean perjuros, falsos, a su Señor mismo. Este es el cuento del caso, la fortuna os ha traído la ocasión a la melena, con los triunfos adquiridos; Comedia es este Mundo, ved si habéis de repartirlos, los Papeles, y la Loa, desde aquí ha de dar principio para acabar la Comedia, que Cipión, y yo venimos como espías de este Campo, y el ámbito hemos corrido, y dicen todas las Aves, que no dando finiquito a esta Comedia, al instante se volverán a sus nidos, y el Águilucho también puede al punto hacer lo mismo. Ya las temporalidades hechó Cipión entendido. Bravamente lo has garlado, . todos quedan aturdidos. Pues acaso era yo bobo, . han de ir al precipicio adonde se pierdan todos, o he de quemar mis libros. Estuviste con la Grulla mi parienta? qué te dijo? Señor esto, pan, por pan, sin andar en titulillos. Y yo estuve con la Urraca, y me respondió lo mismo. Que estáis al temerosos, cuando habemos conseguido, después que el León nos dio tan repetidos pellizcos, mantenernos en los montes del Milano, él más perito ladrón de rapiña, que hay desde el Cairo, a Leganitos; y hoy para entraren las Solvas del Alcón, que a conseguirlo toda la a vendrá luego la venía a rendirnos. Eso falta, no es nada, y casi estamos cogidos de las garras del León. Para cuando son los bríos, para cuando los solevos de los mal contentadizos. Bien dice el Lobo, allá vamos, porque yo solo me obligo traer a nuestra facción mal hallados infinitos. El caso es, que si se hyerra, nos hemos de quedar limpios de polvo, y de paja. Eso es lo que primero os pido: digo, no me quede yo sin pluma, no por buscar otronido nos quedemos sin Pájaros; y ya que me habéis traído por cerros, y por barrancos, conversando con Cuclillos, no demos en la ceniza con los huevos. Señor, bríos, o merendar con trompetas, o comer en un suplicio. Cómo tú no has de pagarlo, y tengas tu cochífrito, se te hace todo fácil. También me cuesta adquirirlo mucho miedo, por los Tigres, y Galgos, que ni un ventisco son más ligeros que ellos, corren como descosidos. Y pues, qué determinamos? Yo daré en eso unadvitrio. Cuáles, decid. Eso no, a nadie he de decirlo, hasta estar ejecutado lo que tengo en el capricho. Gran General es la Zorra. . Su discurrir es prodigio. Alguna cosa está armando. Mi General es perito. Qué máquinará la Zorra? . Por Baco que diera un higo, porque salga del encierro en que le tiene metido el León, porque los suyos cayeran en el garlito. Ay amigo, que no todos los del Leon andan finos, y la Zorra, entodo el tiempo del cuento, no se ha atrevido a ponerse a contigencia, que le casquen algun chirlo, todo ha sido por cautelas cuanto hasta ahora a adquirido, no quiere andar con los Tigres, ni Galgos, en titulillos. Que ha conseguido hasta ahora, pues no le tiene ceñido, el León, en las cabernas del Milano, en cuyos riscos se está comiendo las pollas del Páis? Por eso mismo, porque el Milano ya está de su comer muy ahito, y anda por echarle fuera, que cace en otros baldios. Qué es aquesto? ola Zorra. Está todo prevenido, para empezar la Comedia vamos, pues, a dar principio. Buena pampringada es esa. La enigma curiosa ha sido. Esa fue la suspensión. Qué es lo que habéis discurrido? Dejale que se despierte. Despierto estoy, no dormido; están cúmplidas las partes de la Comedia, al proviso júntese toda la gente, y puesto que he merecido ser el primero galán, después de tantos invictos Heredias, Prados, y Olmedos, que hasta ahora no he perdido un palmo de tierra, quiero probar en aqueste estío, a representar de obras, pues me acusan infinitos, que selo con la cabeza dispongo, mando, y difino, sin salir del Coliseo: y pues estáis muy metidos en que hemos de salir fuera con cuatro, o seis colctillos, que en su vida handicho un verso, sino con mil filogismos, quieren ahora muy oscos salir fuera, donde a silvos nos han de echar del Teatro, si no nos tiran pepinos. Vamos a probar fortuna, porque yo siempre he oído decir, que el que no se atreve no pasa la Mar. Es fijo, pero está a la contingencia, metiéndose en el peligro. Señores, ca a marchar, que ya os tengo prevenido carruaje, y todo cuanto matalotaje es preciso. Lo que pleitea el Milano . por echar de sus distritos al Águilucho, y la Zorra, con los demás llegadizos. No ves que está hasta las cejas, . y se halla consumido con tanto representante vagamundo, que no han sido en todos aquestos tiempos a echar por su punto mismo una Comedia de capa, y espada, todas han sido de tramoyas, que le tienen más gasto, y menos subsidio. Y qué Comedias llevamos para tan loco ruido? Yo llevo la del Ldró. Yo . Y yo , que esa la hago de prodigio. Yo . Yo . Yo . También la del o ilevó yo, por si nos falta alguna, que esa la pinto. yo sé que ha de hacer ruido. Yo . A buen hijo, que todas son de tu ingenio, y las harás muy al vivo. Ahora resta saber, que Comedias ha escogido la Compañía de León, porque saldremos perdidos si son mejores que estás. Yo según tengo entendido, (como espía en la Ambracia) que son las que han elegido: Aquesa ha de destruirnos. Esa es un vasilisco. h . Todas son buenas Comedias, mas para que son los bríos: ea manos a la obra, vnmos a marchar amigos. Faltan más? Los metemuertos. Esos faldrán al camino. Pues está todo completo, esto que hemos referido allá servirá de Loa, al tiempo de dar principio. Pues repitiendo la venía, digamos todos unidos. Atended, esperad, prestadme el oído. Quién eres? qué nos procuras? Ya te atendemos prodigio. Para aquesta empresa o nobles caudillos, con todas mis alas, y aliento os asisto, y si la perdéis os doy el aviso. Que podéis procurar otra Ave, que os ministre más plumas, y vestidos, por que estoy ya cansada deenviaros tantos nadantes Pájaros de lino. Que ya no me queda de donde surtiros, pues ya no hay fondos: de rabia me aflijo! la pluma me falta. (do, Los cañones la polilla se han comi- mas ya me esfuerzo, y hecha una Serpiente, un Dragón, un fiero Cocodrilo contra tanto tímido, y cobarde, que no se atreven a dejar su nido: Ya acaba mi paciencia, huid de mi presencia, antes que este vestigio con rayos os abrase, con llamas os debore: mas qué digo? Seguid valerosos el viento propicio, que sopla a mis Aves, después del conflicto; que si aquesa empresa a que vais consigo, seréis Cardenales, y mis ahullidos seguid, y volad; y ved que os aviso, que aquese Polluelo pongáis en el nido, y al fiero León, echad de su aprisoo seguid, volad, corred con gran brío. Aguarda Deidad hermosa. Espera plumado hechizo. Qué horror! Qué asombro! Qué espanto! Estáis todos convenidos, veis como la Urraca está hecha un fiero Vasilisco, porque ya se ve sin pluma: vamos a la Ambracia amigos, que cuando no sean bastantes nuestros alientos, esos vestiglos, que cruzaban por los aires, son los que dan incentivos, para que al León le niegen el homenaje debido, aquellos que sustentan, y están de él savorecidos. (chos; Pues a la Ambracia Avechu- que ya rabio por mi nido. Y dando fin a la Lon, digamos todos unidos. Que viva nuestro Aguilucho, y la Urraca nuestro auxilio. Y el Sueño del Perro aquí con la Loa da principio. Y espero les ha de dar desaforados mordiscos. 2. Ah de los ocultos senos. Venid a mi voz, venid a mi acento. 1. Aves de rapiña. 2. Brutos, ladrones fieros. 1. Que ya esta Montaña. 2. Que ya este Emisferio, 1. El fiero León. 1. Dejando su aprisco. 2. Y su Alcázar Regio. A otras Regiones hube descompuesto. Venid, Qué dices, voz sonorosa? Qué dices, métrico acento? Es verdad, lo que te escucho? Es verdad, lo que te huelo? Mereaca tu acorde vista. Merezcas ver tus gorjeos. Atended, escuchad. Los graznidos ecos, que al clarín, clarín, del bronce, del viento, resueñan ahullando, resuenan graznicodo. Cras, cras, cras. Gurulútulo, Júrusu, lutula. 2. Ahullando, grazniendo, Ya con atención te escucho. Ya con cuidado te atiendo. Sabed, que el León Monarca de todo aqueste hemisferio, abándonando su gruta se fue saltando, y corriendo. Sabed, que el Rey de estos montes dejó ya su Trono Regio, sin saber coo que designios huyó, el soberano asiento. Con toda su comitiva; y los nobles de su Reino, va penetrando las Selvas, línea al carpentano suelo. El soberano cachorro, y su corodado dueño, siguen sus robustas huellas, los Valles enterneciendo. 2. Seguid de sus huellas el curso ligero, y al noble Aguilucho, poned en su asiento; y al son del clarín, clarín, y marciales ecos, ocupe su Trono, y su solio excelfo. Aguarda Pabón, todo ojos, tira la rienda a ese Escuerzo, Aguarda, cantor grajuno, tira al Lagarto el cabestro. Qué es aquesto, Zorra ilustre? Lobacerbal, qué es aquesto? Qué es esto? qué ladrus Zorra? Qué ahullas, Lobo caroicero? Viste gran señor un Ave, de ojos el lomo cubierto, siendo pabón de su cola, y ramillete de un escuerzo. No lo vi, mas por las señas sería el Pabo Real. El mismo. Viste, gran señor un pájaro vestido tondo de negro, el pico tiraba a blanco, y los pies a ceoicientos. No lo vi, mas el color parece que tira a cuervo. Hacertó el Águilucho. Es hacerton, y discreto. Qué dijeron en sus cantos? En sus cantos, qué dijeron? Mastín, Berganza arendamos. . Lebrel, Cipión, ya yo entiendo . Dicen, que el fiero León; que para todos es fiero, que abandonó su guarida, y se fue por esos cerros, llevándose su cachorro, y a su madre, y que se fueron con él, cuantas fieras nobles noblaban su Páis ameno. Y así, invicto Águilucho, ahora, ahora es el tiempo, que has de sentarte en tu nido, vámosle al punto siguiendo, hasta echarle de las Selvas, que te tocan de derecho, no parcen toda la Esfera: toca Trompeta. Teneos, que hay hasta allá un gran pedazo de mal camino, y estrecho y aunque alcanzamos victoria en el pasado reencuentro, ya sabéis que fue por trato, y porque también huyeron muchos cuádrupedos, que de nuestro bando se hicieron, como las Liebres, los Lobos, el Leopardo, y otros, que estos tenían inficionados, que todo nuestro congreso de las Aves de Rapiña, que componen nuestro cuerpo, no hubieran sido bastantes a descomponer su grueso; y así es menester mirarlo muy bien, porque considero, que no es el Páis todo uno, porque si este en que nos vemos le han sido siempre desleales, en aquel que ha tanto tiempo que le juraron por Rey, juzgo que serán tan rectos, que se mantendrán constantes, hasta quedar sin pellejos. Habrá más que desollarlos a fuerza, que con el miedo vendrá luego a la melena. Lobo, no es ese buen medio, que los Vasallos, por fuerza nunca son Vasallos buenos. Zorra, dónde están tus mañas? No valen mañas, ni enredos, cuando se ven los peligros, y es mejor el huir de ellos. A un campo ya victorioso, a peligros tiene miedo. Como en el robar, y hurtar es siempre todo tu anhelo, no reparas en peligros. Por eso amigo sustento a expensas de la Urraca, y de la Grulla el congreso de tanta ave, y sabandija a nuestra costa comiendo; y si el Lobo no lo saca, y busca entre los oteros, que se van predominando, están ya los dos encueros, y no les quedará pluma si esto dura mucho tiempo. Fuera, que he dado palabra a la Urraca en este Invierno, de poner al Aguilucho su ahijado en él solio regio del León, y aún de aventurarle de todo aqueste Emisferio. Diga el Buo su sentir, que es también de gavinero del señor Don Agurlucho, y el que le sirve de diestro. Yo, señores, cuanto a guerra, ni la Curso, ni la entiendo, porque tengo que hacer harto de enseñar a ese polluelo, para que con mis liciones salga Rey hecho, y derecho. Y pues, no le entra el ser Rey? Ni entra, ni sale en cuanto a eso; porque dice, que de Aves por ser tan cercano deudo del Águila, es más fácil; pero de Animales fieros, como el Caballo, el Elefante, el Tigre, el Toro, el Conejo, el Dragón, y el Jabalí, no se acómoda a su genio. Eo eso repara ahora, aunque no quiera ha de serlo, no es Rey de Liebres, y Zorras, Jaballes, y él compuesto de Milanos, y Lechuzas, Gerifaltes, y Mochuelos. Del temperto del Leopardo, no le está ya poseyendo, ya va para fiete años, qué es lo que le pide el cuerpo? A mí no me pide nada, no haya riñas, Caballeros, que yo haré lo que disponga mi comadre, a quien venero, y aunque sea Rey de Bastos, he de seguir sus preceptos. Eso sí, pesia mi alma, ser Rey, y tieso ese cuerpo. Eso, y comer con trompetas, o morir ahorcado. Perros, seáis muy bien arribados, que bastante hemos corrido. 2. No venimos de muy lejos. . Ya vendréis de andar oliendo las pisadas del León, como espías. Pero buenos. Yo vengo de la Bandalía. Yo de la Cantabría vengo. Es cierto, se fue el León? Qué se fue el León, es cierto? No huye quien a casa vuelve, dice el antiguo proberbio. Qué hay denuevo en la Bandalía? Que al instante que supieron, que el León dejó su aprisco (porque obligaron a ello, no sé que liebres, y Galgos, que amistad entre si hicieron.) Luego al punto los caballos, tascando de ira el freno, convocan los Elesantes, y Centauros, prometiendo de morir hasta poner a su Rey Leon en su asiento, y hasta vengar lo alevoso del Leopardo, y el Mochuelo, Liebres, Galgos, y Lechuzas, y de todos cuantos fueron cómplicés en la traición de aquel pasado reencuentro. Lobo, vete por allá, que habrá caballo ligero, que por destrozar a un Lobo, se arrojará por los cerros. Nada de eso no me espanta; y los Cantabros, qué han hecho? No quedó Tigre en los montes, ni en las viveras conejo, que no salgan al amparo de su siempre hero yeo excelso Rey León, y aún se disponen a seguirle los exentos, que por sus prerrogativas los libra sus privilegios. Toma, y vuélvete por otra, componme aquestos trevejos. Todo es una chilindrina, porque en todo aqueste Invierno no han de poder congregarse: y luego soldados nuevos, que al instante que nos vean en Escuadrones compuestos, han de ir huyendo más tierra, que no les dejó su Abuelo. Los visoños antañazo, si dos porrazos nos dieron, y que no alzamos cabeza hasta ahora, y nos metieron en un rincón, donde he estado desde que el mando me dieron, sin poder alzar cabeza, y ahora el tener pescuezo es por lo que ha sueedido, con los galgos, y los liebros. En fin, es gente ligera. Pero de muy grande peso, de Nobleza, y de lealtad, y el honor de mucho esfuerzo. Pasó el León, y los suyos, ya los Montes Pirineos? Los montes, ni con cien leguas en los llanos hizo asiento, recibiendo Embajadores, y tesoros recibiendo, de todo cuanto circunda el Sol con sus Paralelos, y lo peor del caso es (bien que para el León es bueno) que el Gallo está de su banda, y a jurado, que primero perderá el Gallo el suyo, que el León pierda su Reino. Embajadores del Gallo, no ha quedado para retos, ni hacer le galanterías. Mas que empieza con entedos. . Déjale, que invente embustes, y mentiras, que con eso tendrá más embelesados a los del bando Mochuelo. A la hora de está el Gallo saltó de su gallinero, y van talando sus campos los nuestros a sangre, y fuego, la embajada hecha al Leon: Esto lo sé yo de cierto, que me lo a escrito una Liebre, que allí anda al retortero, que no puede ya ayudarle, ni con un pollo ni medio; y así, que Dios le remedie, porque no tiene remedio. Y si después canta el Gallo, habrá bravo cacáreo. No forméis tantos embustes, mirad, que aquestos enredos nos han sálido a la cara. Pues, decid, cuanto a propuesto, y a prometido la Urraca, no le ha dado cumplimiento enviando sus teforeros, y por los Marés, y Vientos, legiones enteras de Aves? Sí, pero en cuanto a refuerzos de que no los tiene el Gallo, ni el León puede tenerlos, siempre ha salido falso, y cada año lo vemos, que ambos vuelven con más fuerza acorralados, teniendo a tantos de nuestra parte fuera de casa, y de dentro. (cia, Yo he de ir al Rei no de Ambra- venga el Gallo, o no. No apruebo esa determinación, porque es conocido el riesgo. Y si con aquesa entrada os sale el sueño del perro? No obstante, tómese el voto de nuevo Rey, que con eso veremos lo que dispone. Pues tomad vos los asientos, y hagase la Asamblea. Llamen al punto al Mochuelo, que también es del conjuro. Ya sale, que estaba oyendo. Todo lo estado escuchando. Llegad a todos asientos. Silla, y mesa al Aguilucho, y velas, pues va viniendo la noche, y para escribir, plumas, papel, y tintero. Ya están a punto. Sentaos, que yo me siento en mi asiento. Ya estamos a comodados. Oíd mi razonamiento. Buo, si a caso se turba dale un pellizco de recio para que avive. Ya estoy en el caso. , que empiezo. Atentos os escuchamos. Ya os escuchamos. Ya sabéis, que yo soy hijo del Águila, cuyo imperio en las campañas del Aire tiene su trono, y asiento. Estábame en mi arboleda, gozando mis pasatiempos con mis iguales, y el diablo, que todo él es enredos, estando yo sosegando vino a quitarme el sosiego. Y fue, que murió el León de Europa, y por heredero dejóa un Nieto de una Leona, que tocaba por derecho. Metiéronle en la cabeza a mi padre, que supuesto, o con alguna malicia, que fuetalso el testamento. No obstante, su ánimo Real, quiso admitirle por bueno, y conceder la cláusula, de que este tal heredero con la Garza mi hermanita, se enlázase el himeneo. Pero mi hermano el Alcón (que siempre ha sido soberbio) puso los pies en pared, y dijo: cómo, qué es eso? esto toca al Aguilucho (que soy yo) y no concuerdo el que de bobilís bobís, se lleve ese señor Nieto toda la Capellanía, ni darle a mi hermana quiero, que también el Aguilucho es Nieto hecho, y derecho, por la línea feinenina del que otorgó el testamento. Roy ha de ser, o peromnía, u ha de andar el diablo suelto, para que tengo yo guerras; y aunque le soconocieron por Rey la Urraca, y la Grulla (y el Leopardo, y el Mochuelo, con quien casó a mi hermanita, y trabamos parentesco) los sacó de sus casillas a todos, y turbó el sesos y haciéndolos sus parciales, una fuerte liga hicieron, con calidad, que estás Damas habían de hacer el puchero a todos los coligados, que ya es uso en estos tiempos el que regalen las hembras, y el que reciban los hembros. La calidad que se puso es, que conquistado el Reino, iría a raja terrón, y en lo mejor, y más fresco, cobrarían sus caudales. Esto ha sentido, y dispuesto, se hizo la cochivoda, sin reparar en sujetos, ni aves de toda uña, leyes, y ritos diversos, Cimbros, Lombardos, y Godos, Esguízaros, y Tudescos, que nunca faltan mastines a usurpar lo que es ajeno. La Urraca se hizo comadre mía; y con tanto empeño, que me sacó de mi nido, y me embañastó de un vuelo con todos los coligados en los Sotos del Mochuelo, y por allí se empezaron los picorazos tan recios, que por poco nos quedamos sin plumas, y sin pellejos. No habiendo logrado nada del bambarcón primero, porque el León, y sus gozquez se portaron como buenos. El demonio que lo enreda por muy triviales pretextos, al León le dieron marro, y a nuestra banda vinieron estos galgos, y esas liebres, por quien más se avivó el fuego, y por quien hemos andado, pica, que picar te quiero; que no hubiera habido tanto estrago, si no por ellos. Desde Herodes a Pilatos, hasta ahora me trajeron, sin tener nido seguro, hasta que el Milano fiero me acogió entre sus montañas, y me andaba entre sus cerros con sus Aves de rapiña, que las hay a todo ruedo. El Milano al Leopardo, y al Jabalí sus linderos, trujeron a su facción, y de aquesta forma abrieron dos puertas a la Real gruta del León, y comuneros entraron, y me llevasteis, como dicen del cabestro, y orillita de su choza estuve; mas no entré dentro, porque a este tiempo el Gallo, al mirar tal desafuero, abanderizó sus sapos, sus Áspides puso iniestos, y todos nos espantaron, y hicieron venir huyendo mas que de paso, y encierran en nuestro antiguo abujero, donde estuvimos hasta ahora, que aquella raza, u veneno, que quedó de antecedente. A su malicia volvieron, y la logramos por otros muchos que espaldas hicieron, que sino los leales gozques, nos dieran el pan de perro. Esta es mi vida, hasta aquí no he parado, ni un momento, que siempre de ceca en meca, me traéis al retortero, no dejándome un instante recrearme en mi instrumento monacordio, de quien soy aficionado en extremo. En cuanto a mi parecer, de si entremos, o no entremos otra vez en el Ambracia, yo no soy advitro en eso, llevadme donde quisiereis, que yo ni salgo, nientro. Porque estoy ya de tal forme con tan extraños sucesos, que ya yo no soy el mismo que era al principio, y recelo, que me han de tener por otro, y que se murió el primero, y por estas cosas, y otras tengo muchísimo miedo. Aqueste es mi sentir, harto os he dicho, miraldo. Muy bien lo ha relacionado. Es elocuente, y discreto. Es hijo de buena sangre. No niega lo Caballero. Grado a ramas como dicen, y al Buo que es su Maestro. Yo os estimo la lisonja, harto me cuesta el ponerlo en los trotes del Reinar, mas no le entra de provecho. Él se hará, que aera es muchacho No se asuren, que aún hay tiempo. En qué quedamos, señores? el caso determinemos. Yo me detérmino a entrar, pues el Milano, ya vemos que dijo, que a sus paises, no teníamos que volvernos, porque estaba ya cansado de pájaros extrangoros, y que a buscar nuestra vida fuesemos ahorros Ruinos. Supuesto, que del Leopardo en sus Pases nos vemos, y que de la rupa viene pidiendo cuenta el Invierno, que nos quedemos aquí: Bueno, y que a ese tiempo del Gallo, al León le vengan, y él se haga de resfuerzos, y nos venga a echar la garsa, no antigo, no me convengo, sino seguir la victoria, que es de General experto. Al enemigo que huye: ya me entendéis el proverbio. Yo, a la Zórrame arrimo. Aténgome a ese consejo, porque si no puede ser, que salga el sueño del Perro. Mas vale pájaro en mano: ya me entiendes. Con todo eso, llamadme aquí al Leopardo, a la Liebre, que con ellos al Milano, porque todos quiero que estén satisfechos. Llamen también la Lechuza, que jabone estos pañuelos, y me traiga ropa limpia, que ponerme limpio quiero. Ya estoy aquí a tu mandado. Oh limpieza de mi cuerpo! me has jaboriado la ropa? Ya jabonada la tengo. Me han traído el Clavicordio? Sí, mas algo descompuesto. Quiero pasar á templarlo. No penséis ahora en eso, sino estar con atención a lo que obrare el Consejo. A mí, que me va, ni viene, haré según su decreto, porque se, que mi Madrina gustará de lo dispuesto por el Lobo, su Milorde, o General, pues comemos todos a dispensas suyas, y es fuerza el obedecerlo. Pero tanto, ni tampoco, es preciso estar atento a lo que se decretaré, no hagan algún desacierto, que el diablo lo lleve todo, y sin Corona quedemos. A ellos les va más que a mí, porque según lo que veo con el santo, y la limosna se alzan. No obstante eso, es menester echar chusas, y en cuando en cuando dos retos. Si yo echo roncas, y pestes, ellos pesias, y reniegos, y esto de estar a pupilo nos hace callar. (grave, Callemos, y cuidado con lo con lo esperado, y lo serío. Ya hago cuanto es posible, pero se me olvida luego. Ya están aquí los garduños. Ya están aquí los mauieros, que vuelven una casaca, aunque esté hecha remiendos, de la noche a la mañana, por dos, o tres diez yochenos. Ya está aquí su Altipotencia, y el Milano su escudero. Y el Leopardo su Colega, que la sirve de bracero. Qué me queréis? ola, el rabo. Sontaos, señora primero; hola, una almuhada. Aquí está. Yo no gasto cumplimientos; cómo está el seor Aguilucho? Respondedla con acierto. . Yo estoy así como estoy. Qué necedad! con respeto, . y mayor soberanía le habéis de hablar. Sois un puerco, que la Grulla, nos ministra sus Peces para el sustento, y camisas de cambray. Yo soy el testigo de ello, como su Real Labandera. A qué me llama el congreso? Sentaos, y lo escucharéis. Yo en almubada? no la aceto; esto es querer engaitarme, con hacerme este correjo, y ya estoy de sengañada, y cansada de cohechos, y sacaliñas; no amigos, a otro perro con este hueso. No es sacaliña, ni estafa, sino que en este consejo deis vos también vuestro voto, y parecer. Yo he propuesto en diversas asambleas, que ya no es fácil que cchemos al León de sus dominios, por lo que ya dicho tengo. Pues habiendo conspirado contra él todo el Infierno, no me dejará mentir la Lechuza, que está oyendo, que con traje de Beata, fue el contagio introduciendo en animales de todas jerarquías, y aún con eso, no hemos sido los bastantes a arrojarle de su centro, Y luego que se conoce, que al León proteje el Cielo, y es tirar contra el ahijón patadas, y ya no puedo ministrar más esterlines, porque esta cola que tengo, es la gala por encima, que debajo no hay manteo, y sucederá lo mismo, a quien prosiguiere en ello, que se quedarán al piste, sin conseguir el intento. Y si el Gallo, y sus corrales, lo han tomado por empeño, nos han de dar de sopapos, después de quedar encueros. No va fuera de camino. . Cayó ya de su jumento? . Has escuchado a la Grulla? no me huele bien aquello. . Es que es una miserable, y siempre está con el miedo, que el Gallo la coja el nido. p Y Digo, es barro eso? De todos esos reparos, ya estamos en el contexto: a lo que os hemos llamado a los tres, es proponeros si consentis en la entrada, que la estamos discurriendo a los Valles de el León: y sin el consentimiento de los tres, no hemos querido en el camino ponernos. Sí señoras, salgo al punto; no veis que estoy padeciendo mis miserias, e infortunios, y también es contra fuero el anidar en mis Solos? Desde luego me prometo de sustentaros de granos para volátiles Tercios, y carnes, y a los Cuadrupes la paja, algarroba, y heno. Yo soy de ese parecer por lo que ya os he propuesto, que no volváis a mis montes; paguen el daño que han hecho todos esos Ambracianos, páguenlo, si no por ellos, ya estuviera el Aguilucho, hecho Rey, hecho, y derecho. Amigos, si ellos no quieren, ni un nido conseguiremos, y será echar Escuadrones, y si las echar buñuelos, y guindas a la Tarasca. Ya están temblando de miedo desde el reencuentro pasado los Vándalos, los Suebos, Espartanos, y Cantabros, y del Carpentano centro nos están llamando aprisa; Cipión, y Berganza, en esto son testigos, como espías que todo lo van corriendo. Y que habechuchos nos llaman, que puedan ser de provecho para lograr la conquista? Los dos pueden responderos, que los conocen a todos. Decid los dos, no sabremos qué pluma, garras, o picos tienen estos altaneros, Volatiles, o Cuadrupes decidlos, para que estemos enterados del asumplo, por ver si es cosa creerlos, Oyes, la verdad desnuda . cantar, porque en ningún tiempo digan que los engañamos. A esto tira nuestro intento, . el que entren, y se pierdan. Pues ojo, y estadatentos; los habechuchos que siguen nuestro partido, son estos: el Gorrión, el Pardillo, tal cual Calandria, el Gilguero, el Tordo, los Abestruces, los Malvises, los Oncejos, Abejárncos, Cubujadas, Papagayos, y Zorzuelos. Ay que brava pepitoria, ni para un salmorejo valen, pues todas son pluma, y picos, y todas son huesos, no hay Gerifaltes, Alcones, Alcoranes, Garzas, Merlos, Ooropéndolas, Palomas, Cigueñas, y Alciones Regios? de terrestres no hay Caballos, Centauros, Tigres, o Ciervos, Jabalies, Puerco Espines, Lobreles, Dogos, Sahuesos, que esos ya eran de esencia, las demás Aves son viento? Cuadrupedos hay algunos, pero son Machos, jumentos, Cabras, Lagartos, Urones, Culebras, Sapos, Escuerzos, Lagartijas, Comadrejas, Topos, Galgos, y Carneros, que los de pluma, y copete, todos al León siguieron. Todo aquesa baraunda, solo llevan es pretexto de que por su bella gracia, a nuestra costa premiemos. No es ese intento, señora, si no que a río rovuelto quieren desplumar a tantos, que Juales van siguiendo. a su Monarca el León; y si logran tener puestos, (como lo esperan algunos) desollarlos a los buenos, y aquesta es su intención. Pues echarlos al Infierno, más vale para nosotros lo que han de rapiñar ellos, no he de dar puesto ninguno sino lo pagan primero. Eso sí, echar bravaras, sepase quien es Cornejo. No, si me lleno de moscas, los he de poner más negros que la sangre de la gibia. No hay que descomponeros, que esos nos serán los Urones que descubran los entierros, donde yacen los tesoros, en panieones munvinentos. Esa es intención dañada, pues sabéis, que todo Imperio se funda en la Religión, y el del León, con más celo, y no podréis mantenerle, si entráis violando los Templos. Yo, que de Luso la Esfera fue mi nido, y nacimiento, nunca he de consentirlo, ni dar permiso para ello a mis Fidalgos ilustres, ni Centurias de Mochuelos, porque si el Santo se vuelve de espaldas (como lo pienso) pagará el pato mi esfera con los ladronicios mismos. Hasta allá será otro mundo. No hay más mundo, que el Mochuelo va fundado en la razón, y hay de eso muchos ejemplos. Bien puede haber la rapiña. Bien puede haber el saqueo. Sin llegara lo Sagrado. Sin llegar a Monasterios. Bien decís, esto ha de ser, no hay que andar por arrodeos; id a pravenir los granos, y equipajes, y al momento vayan marchando las Tropas. Voy al punto a obedeceros. Con aquesto nos libramos de tan crueles sobrehuesos. Y han de pagar la garrama los Bándalos, y Carpentos. . Vosotros hieles Espías, id la tierra descubriendo, y venid a dar aviso de todo. Leales lo haremos; será para embarrancaros, y en el peligro meteros, y al cabo de la jornada, os salga el sueño del perro. . Ahora que estamos solos, y nadie nos está oyendo, es preciso requiriros, con lo acordado, y dispuesto por la liga, en cuanto al caso que nos está sucediendo; hay quién nos escuche? Nadie parece que está en asecho. Ya sabéis que el Aguilucho, principal, y verdadero, se divulgó por el Orbe que murió, aqueste enredo se imprisionó de tal suerte en el bando novelero del León, que desde entonces, tanto se les ha impreso, que este no es, y que es otro el que a Coronartraemos, que no quieren admitirlo, mucho menos que al primero. Viendo aquesta contumacia en estos bastos Islefos, y que es difícil rendirlos, ni aún con fuerzas a truerlos, la Liga desesperada de conseguir el intento, al Águila le intimamos, que nos diese cumplimiento a los gastos precedidos en todos aquestos tiempos, a todos los Aliados; y respondió muy severo, que él, el concierto que hizo, fue, que en habiéndole puesto al Águilucho en el nido, que de sus propios Oteros nos pagasemos, sino buscastemos otros medios, porque no tenía debesas, para caudales tan gruesos, que lo que toca a Ostrogocia, que la estaba poseyendo, y se había restaurado, que esas selvas, eran feudo de las Águilas Anteonia, y no entran en el derecho del Águilucho, y así, que con él nos ajustemos, para cobrar en la ibería, como estaba hecho el concierto. Esto visto, y que ya estamos sin plumas, y aún sin pellejos, para no pederlo todo, de lo que se está debiendo, que se siente, o no se siente el Águiluchos han dispuesto entrar a roso, y belloso, y llenar buches, y senos, porque del agua vertida, ya me entendéis el proberbio; si se sienta el Águilucho, mucho mejor, y más bueno; sino se sienta, y lo prenden, el engaño seguiremos, que no es este el Aguilucho, que el legírimo, está haciendo una Romeria, y este su sustituto es, con esto aquí vamos a dos fines, uno, a ver si lo ponemos en el nido; otro, sino resarcir algo a lo menos; con que de una forma, u otra, no vamos a perder tiempo: qué os parece este designio? Amigo, embuste es horrendo, y vamos tope, si no tope, y puede ser que topemos con el dueño de la viña, y ponga como sarmientos: Yo con ser Zorra, ese arvitrio, mejor es que nos quedemos aquí en esta invernada, quieran, o no los groseros del Leopardo, y el Milano: Y puesto que han sido ellos los que al señor Águilucho le abrieron el ahujero, no harán mucho en mantenerle mientras que no toma vuelo. De la causa principal os apartáis, según veo; esta es poner en el nido al Águilucho, y contemplo, que solo a los intereses es el principal objecto, porque con ese designio de arruinar Valles, y Oteros, no es querer que a Reinar llegue el Águilucho. El Mochuelo es Quinto Curcio elegante, y dio en el hito, he infiero, que mi nido anda en tabletas, y yo entre fariseos. No os dé cuidado, comamos, . y bebamos, tiren ellos, que a ellos les va en conservaros. Pues que soy yo suple muertos, yo estoy vivo, y muy revivo, y sobre esto, y sobre eso, nos han de oír los sordos; hagan lo que dijo el Ciervo, o andará la de Juan Grajo. Señor, pues vos descompuesto, no ericéis tanto las plumas, mialetéis, que hace sereno, y pudierais refriaros. No es fácil, que soy un fuego. Témplese vuestra paciencia, que para todo hay remedio. Rey he de ser, o peromnía sea, o no, el que sea muerto, que estoy vivo, y muy revivo, que yo me palpo, y me siento. Todo ha de remediarse, tened ahora sosiego. Zorra, pues tú me lo pides, en tus trazas me encomiendo. No os fatiguéis por ahora, si no darle tiempo al tiempo. Mochuelo, tú eres mi pariente, mira no descompadremos, porque tú las garrasadas has de llevar el primero, si yo quedo cilibato. Señor, pues por eso mismo he de mirar por mi honor. Bravamente el lance has hecho, sepase quien es Calleja. Si me enojo soy un perro. (cia, Marche el campo hacia la Ambra- abancen los Regimientos. . Ya marchan los carruajes, y de todo van completos. Bien está, vamos señores; pero no voy muy contento. Bravamente hemos de hurtar. Amigo, bravos saqueos; ahora lo han de pagar los Ambracianos soberbios. Marcha el Campo? Si Berganza. Por Júpiter que me alegro, que no ha de volver ninguno. Pues será el sueño del Perro. oad orma a id. C e es Do onits Vobol