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Texto digital de Las santísimas Formas de Alcalá

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Juan Pérez de Montalbán
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Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de Las santísimas Formas de Alcalá. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/santisimas-formas-de-alcala-las.

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LAS SANTÍSIMAS FORMAS DE ALCALÁ

Ya, sombras tristes, estoy, aunque con harta congoja, en la tierra de Alcalá, bien podéis iros ahora con plantas de inmortal fuego, donde no hay luz, si no sombra, que solo en mi fuego cabe, no lucir, y ser asitorcha. Vengo a ser menos que nunca, pues la ocasión que me exhorta, ni merece mi desvelo, ni es digna de mi memoria. Que subir quisiese almonte y, etes. del Testamento, y al Boreal a hacer trono de mi silla, vaya, que es hazaña heroica. Y aunque solo el presumirlo me tuvo tanto de costa, que en un instante perdí silla, trono, gracia, y gloria, es consucio de la pena, y del tormento lisonja, que me perdiese por ser como Dios; pero que ahora, vapor de aquella montaña, bostezo de aquella choza, bomito de aquella gruta, sea de aquella boca, yo estomago embarazo, isi indigesto me aborta, venga a lidiar con un hombre de virtud tan portentosa, que con estar en pecado, los infiernos alborota. Es infamia de mi orgullo, descrédito de mi honra, afrenta de mi poder, y oprobrio de mi corona. Sacárame del infierno la santidad prodigiosa e un Pablo, o la de un Antonio mientras los desiertos moran; ero que un Andres Corbino; ve mata, advitera; y roba, he inquiete? tomad venganza, cielos, pues ya mis zozobras no son por ver en los Santos virtudes que los adornan, sino porque en pecadores hay tamblén culpas dichosas. Guarda, pues, un bandolero en una caja, o Custodia unas especies desnudas de Pan, cuyas blancas Formas, que en todas son veinte y seis, el cuerpo, y alma atesoran de Cristo veinte años ha, sin que jamás se corrompan sus cándidos accidentes, milagro que me congoja mas que el mismo Sacramento, que en sus especies se adora, porque hasta ahora los hombres de conciencia más devota, pudieran dudar tal vez, que de Cristo la Persona estaba en el Sacramento del modo que está en la gloria; ahora el más pertinaz, y de Fe más melindrosa es fuerza que lo confiese con el alma, y con la boca, sin que basten a engañarle mis palabras, y mis obras Porque si quiero decirle, que en estas especies solas no hay más que el Pan que se ve, es inútil peradoja; porque si este Pan Divino, como el hombre le ve ahora, no tuviera otra sustancia de virtud más poderosa, era fuerza corromperse, como lo hace cualquier Forma, que por tiempo limitado se deshace, y se destroza. Luego es fuerza confesar, que hoy está Cristo en la Hostía, aunque yo quiera negarlo, o porque hacerlo me importa, o porque yo no lo veo; porque a verlo yo, aunque toda mi pena, y toda mi culpa son inmensas una, y otra, como lo es el más perfecto, fuera yo capaz de gloria. Acumúlense desdichas a tanta trágica historia, pena a pena, rabia a rabia, congojas a congojas, pues este raro prodigio, que por tantos años obra constante la Omnipotencia en estas veinte y seis Formas, la ceniza viene a ser, que me pone a todas horas. Ser Dios hombre, y ser a un tiempo compatibles ambas cosas, me confundió antiguamente, porque vi en especie propia la naturaleza humana, mas no la humana Persona, pues oí la voz del Padre en el Jordan, tortuosa sierpe de líquida plata, que entre las flores se enrosca, cuando en tres famosas lides, donde él ganó tres victorias, las dudas de si era Dios apuré tan a mi costa: y ahora nuevas enigmas descubro, pues miro ahora accidentes, y no Pan: y aunque contra tan notoria verdad pudiera a mis ansias servir de vana lisonja la herética apostasía, que ha negado la corporea, y real Presencia de Cristo, poco importa, poco importa, si añadida a la pasada otra más confusa Troya, contra toda su perfidia solo este milagro sobra. Aquí de mí mismo, aquí de mis impaciencias todas; para quién guardo las iras? para quien son las pistolas? para quién el hierro aleve? y para quien la ponzona, que escupe desde mi pecho mi lengua caliginosa? Aquí duerme Andres Corbino, y juntamente me consta, que está en pecado mortal, aunque a no saber sus obras, vivo yo, que lo dudara, porque es imposible cosa, o alomenos lo parece, según parece de impropia, que haya hombres en el mundo de temeridad tan loca, que en su pecado se acuesten, y duerman con él un hora. Hombre vil, ladrón, infame, que con alma tan devota, aunque tan perversa, guardas la Reliquia más preciosa, qué intentas con este afecto? piensas cuando a Dios enojas, apelar de su justicia para su misericordia? Dirás que sí, mas yo digo, que antes que el cielo te oiga, te he de ahogar entre mis brazos, porque te sirvan de soga retorcida, y anegado en las desiguales hondas de tus culpas, como yo, las llores en mi mazmorra. Muere en tu pecado, y sea inútil, vana, y ociosa tu devoción; muere, muere. te Tente L Quién estorba mis intentos, cuando el Sol aún me tiembla en su carroza? Un Ángel Ministro alado, que asiste a Dios, y a sus bodas en la Cena del Cordero. Par de su Mesa Redonda, guarda de su Corte, y Gentilhombre de su boca, déjame conmigo, y vuelve a tu esfera luminosa, que a mí, y Andres nos es si una desdicha propia; a mí por lo que pequé, y a el por lo que peca ahora. A Andres no, que aunque sus culpas las iras de Dios provocan, su devoción le apadrina, pues guarda, respeta, y honra el Pan que bajó del cielo. Aquí la devoción sola no da gracia, porque el pan hasta que en gracia se coma, no le es de provecho al hombre. No ves que es Fuente que brota un mar de Gracia la Iglesia, para que todos le cojan, y beban en él la vida? La misma Iglesia de Roma enseña, que es juicio, y muerte del malo. Si a comer osa en pecado, dice bien, más Dios cuando está en la Hostía, está como Sacramento, para que el hombre le coma, y está como Sacrificio, con que al Padre desenoja. Como Sacramento solo aprovecha a quien le toma en gracia, porque sin ella, mas que porción, es ponzoña; pero como Sacrificio, a todos cuantos le adoran aprovecha, pues por todos se queja, padece, y llora: y así le aprovecha a Andres, pues él no comulga ahora, antes teme el sacrilegio, y solo cual mariposa de su luz le galantea. Yo le quitaré esa gloria, matándole a tu pesar. A la diestra poderosa del Gran Dios de las Batallas, que brazos hay que se opongan? Los míos contra un ladrón, Qué importa, si también roba las voluntades? De quién? Del cielo, a quien aficiona. Con insultos? Con afectos divinos. Con malas obras? Con piedades. Con traiciones? Con finezas. Con discordias? Con deseos. Con infamias? con odios, y vanaglorias? y así en vano le defiendes. Los fines de Dios ignoras, si solicitas su fin. Yo le haré beber ponzoña: Yerbas hay contra el veneno. Yo vestiré varias formas para perseguirle. Y yo le defenderé con otras. Yo haré que su Capitán, que es Hebreo, y hace honra de negar el Sacramento, sepa todas estas cosas, porque le quite la vida, y de camino esas Formas despedace. Y yo también haré que las reconozca, y tiemble delante de ellas. Pues qué aguardo? al arma to al arma, infernales furias. Al arma, luces herr Ya no tengo miedo a Dios, Bien pagas lo que blasonas. Yo venceré la batalla. Tu quedaras con deshonra. Siempre el triunfo será mío. Siempre es de Dios la victoria; Pues toca otra vez al arma. otra vez al arma toca. A Tente, Capitán, aguarda, no toques, no llegues donde la vida toda se esconde, el cielo todo se guarda. Y si yo culpado fui en ocultarle, yo quiero morir mil veces priviero, mátame primero a mí, porque cuando mi respuesta no valga contigo nada este brazo, y esta espada. Pues bien, qué locura es esta? Sácar, Moron el acero con quien me viene a ofender. Mas parece que es haber. Qué? Cargado delantero. porque aquí ninguno ha entrado, ni en todo el campo se ve. Bien dices, engaño fue, pero engaño muy pesado, porque de un sueño oprimido, que con fuerza ejecutiva de los sentidos me iba robando cada sentido. Apenas en dulce calma cerré los ojos, que son las puertas del corazón por donde se manda el alma, cuando soñé (dolor fuerte!) que el Capitán (pena extraña!) sabiendo (civil hazaña!) que yo (desdichada suerte!) ocultaba (acción infiel!) aquí (trance riguroso!) a Dios (tormento penoso!) llegaba (rigor cruel!) y de entre mis propios brazos me quitaba sin decoro aquel Divino tesoro, y después le hacía pedazos. Cosa que aún soñada (ay triste!) tanto de mí me enajena, que di voces con la pena, y desperté como viste. Tu honra quiero volverte, porque temes con razón cualquiera resolución, siendo el contrario tan fuerte, Porque todos estos perros (aquí para entre los dos) son Hebreos juro a Dios, y como todos sus hierros consisten en no creer, que Cristo al mundo ha venido, que ha muerto, y que ha padecido, no acaban de conocer, que en el Pan Sacramentado se quedó, y así bisfemos hacen aquestos extremos. Este sueño me ha turbado, porque aunque tan malo soy, áis obras se ve, como en r nunca he perdido la Fe; Y así, pues apique estoy de que sabiendo que oculto estas Formas (ay amigo!) usen un rigor conmigo, y con ellas un insulto: llevarlas luego quisiera a Alcalá, donde estarán seguras del Capitán; y de esta canalla fiera. Eso es lo más acertado, pues van seguras contigo. Pues sígueme. . Ya te sigo; aunque de ver admirado, que el cielo te ha de hacer fiesta por lo que ha de ver en ti. Mi Fe responde por mí: pero qué música es esta? Tantum ergo Sacramentuna. Veneremur cernuí; Etantiquem documentun Novo cedar rituí, Prester fides supplementum, Sensuúm defectuí. (luia. Panen de celo prestitistí eis, alle- Omne delectamentu inse ha- ventem, allelvia. Esto que te digo pasa, y así importa que al momento toda la cueva visites. De todo advertido vengo: dcon silencio todos. Ahora verás si puedo al quitar a un hombre la vida. Menos ahora lo creo. Por qué? Porque estoy yo aquí, que le asisto, y le defiendo. Gran mal; Cómo? . El Capltán con más de millóny medio de hombres ha entrado en la cueva, Perdido soy si me vieron: mata esas luces. . Si haré, por señas que es lo primero que he muerto en toda mi vida. Señor, amigos, qué es esto? tanto honor? . Bien disimula. Apenas a hablar acierto. Hanme dicho, que en tú ranch Ahora empieza el estruendo. Tienes cantidad de plata, y habérmela a mi encubierto, siendo yo tu dueño, ha sido traición. . Señor. Ten esfuerzo, . que el cielo te favorece. Y te persigue el infierno. Mas yo lo remediaré. (tr Pues qué quieres? . Entrard y setisfacerme. . Ay triste! que te han engañado es cierto, porque (no puedo animarme) . porque en todo cuanto tengo, no hay más alhajas que un arca, que está allí. . Pues esa quiero. Advierte. . Tú me replicas! El soplo viene derecho. Yo la daré, mas con una condición. . Dila de presto. De que una caja peque que tiene de plata dentro, que por el peso no estimo, aunque tiene a Dios en peso, . sino por ciertas reliquias que en ella guardadas tengo, me has de dar, o has de matarme. Si te daré, porque en eso cosa ninguna te doy, porque aunque tu loco, y necio piensas que en veinte y seis Formas que guarda su oculto seno, esta Dios Sacramentado, es engaño manifiesto, porque allí no hay más que Pan solamente. Lo primero, porque esas Formas te dio en su muerte un bandolero, que las tuvo muchos años, y es fuerza que en tanto tiempo se hayan corrompido aquellas especies de Sacramento, y en faltando las especies, falta el Sacramento luego. Y lo segundo, porque cuando pudiera ser cierto que el cielo las conservara, yo sigo otra ley, y niego que Dios quepa en una oblea. Este sin duda es abuelo de Caralina de Acosta. Yo no arguyo, ni pretendo reducirte a la verdad; porque solo me contento con que me des lo que pido. Desde aquí te lo prometo: bien le engaño, porque al punto . tengo de poner al fuego el arca, como con otros Sagrarios lo tengo hecho: venid. Yo t Tú te queda, o viven los cielos que te dé mil puñaladas. No importa; yo voy con ellos, y Dios volverá por sí. Con verte, hermoso mancebo se me ha sosegado el alma; digo que contento quedo: ay reliquias soberanas! . si conmigo vuelvo a veros, yo os llevaré a Compañía que os trate con más respeto. 1. El arca, Señor, es esta. Pues abrela, y saca presto lo que dentro de ella hubiere. 1. Una caja sola hay dentro, y dentro de ella unas Formas. Y en un lugar tan pequeño quiere este loco que esté Cristo, siendo Cristo inmenso!? Ninguno dudarso puede. Ninguno puede creerlo. Yo soy del primer ninguno. Es engaño manifiesto, porque aquí no hay más que Pa Míralo bien. Ya lo veo. Vuelve a verlo. Ya lo he visto, y he visto que (mas ay cielo! 1. Aunque está Dios disfrazado, a quien vista de Fe tiene a los ojos se le viene por lo blanco lo encar Qué es lo qee miran mis ojos? La luz me ha dejado ciego. 2. A mí el temor desmayado. A mi devoto el Misterio. A mí el milagro gozoso. A mí su presencia muerto. A avisar voy a mi amo de este Divino portento, porque le mire, y le goce con el alma, y con el cuerpo: Señor, señor. Quién me llama? Moron soy. Pues qué hay de nuevo? El más nuevo, y el mayor milagro que ha visto el suelo; no te admires que me turbe, que también turba el contento, porque estando estos Judios (que error!) a voces diciendo, que era Pan lo que era Dios, porque en tan corto aposento Dios no podía estrecharse, a vista de todos ellos se apareció en carne humana, yo le vi como te veo, y así ven, y le verás del modo que está en el cielo, no perdamos la ocasión, corre, ven, llega de presto, Yo le doy, Moron, por visto. O yo a decirlo no acierto, o se te ha mudado el alma, pues me respondes tan seco. Yo te he entendido muy bien, y a decir lo mismo vuelvo, que ese milagro que dices, solamente Dios le ha hecho para los que no le ven, y están en su error tan ciegos, que han menester a los ojos, no para mí que le veo con la vista de la Fe, y luz del entendimiento; y así veanlo ellos solos, que yo que firme lo creo; no tengo necesidad para creerlo de verlo. Después de haberlo creído, mirar lo que estás creyendo no es defecto, si no gusto. Es verdad, pero con eso parece que malograra en parte la Fe que tengo, porque creer lo que via, fuera deuda del respeto, y no fineza del alma, que lo ha creído sin verlo. Y así no lo quiero ver ahora, porque no quiero que digan después los ojos, con la codicia del premio, que debo a ningún sentido, lo que solo a mi Fe debo. Pues yo que no miro en puntos, aunque lo creo, y recreo, gusto de verlo mil veces, y así a gozarlo me vuelvos y de mí, que dejan lleno de luces el viento, y de jazmines la cueva se va desapareciendo! grande ocasión has perdido! Qué ocasión, si vivo quedo, y veré después las Formas, con qué habré visto lo mismo? No los ves como han quedado aturdidos, y perplejos? Solo gozoso, y alegre está siempre aquel mancebo; que el cielo sin duda quiso, viendo mi vida en tal riesgo, enviarle en mi favor. Solo el verle da consuelo. Pero al otro no conozco. Yo tampoco, pero pienso que es un pícaro taimado, y diera lo que no tengo por darle cincuenta palos más abajo del sombrero. p. Ya parece que los pies alentar, y moverpuedo. Mas quedo, que se levantan las guardas del Monumento. 1. Cómo de un sueño profundo me parece que despierto. 2. Muerto estuve. Apenas sé lo que me tuvo suspenso. Yo sí, válgame un engaño? . yo sí, que sé que estos miedos, estos encantos, y asombros son hechizos, y embelecos, que aqueste Cristiano hace en nuestro daño por medio de aquesas Formas: y así lo que has de hacer. Dilo presto. Es matarle. Si matarle. puede ser de algún provecho, presto a mis pies le verás en su vil sangre revuelto. Mas ay que el brazo me tiene sin duda poder supremo, porque no puedo moverle, ni sacar la daga puedo! Que así los cielos ayuden . a un infame bandolero! Que mucho, si es, aunque malo, devoto del Sacramento? Pues salte de aquí, y espera con los demás compañeros a que de la cueva salga. Y qué he de hacer en saliendo? Qué? matarle a arcabuzazos, pasando su aleve pecho. Tu consejo sigo en todo Yo barajaré el consejo. Solo el mirarle me asusta. Solo el verle me da miedo. 1. Solo de oírle me asombro. 2. Solo de nombrarle tiemblo. Pues armad los arcabuces. Si dan lumbre, yo prometo hacerle el cuerpo pedazos, y luego a su compañero. Escuselo si pudiere. Pues no quedará por eso, que donde el infierno va, mal puede faltar el fuego. Yo, porque importa a tu vida tú en tanto toma las Formas, y con recato, y silencio llévalas adonde sabes. Ley es en mí tu precepto. Dios a su gracia te buclva. Y a ti te acompañe el cielo. Aquí no hay a que aguardar, sino obedecer. Pues llega. Ya el alma en gozo se anega. Ya me pongo en el Altar, ya empiezo todo a temblar, ya busco a Dios en su lecho, ya le miro, aquesto es hecho, ya me llego poco a poco, ya con las manos le toco, y ya le guardo en el pecho. Oh cuán diferente estoy de lo que he estado hasla aquí! denantes un hombre fui, y ya señas de Ángel doy, porque tan felice soy, que si el Ángel en su esfera. tener invidia pudiera del bien que en otro mirara, o a mirarme no llegara, o de invidia se muriera. Yo confieso, que es exceso comulgar a Dios sin Dios, pero por esto con vos de antemano me confieso, que si el llevaros en peso es un comulgar sin dar a la boca que gustar, confesarme es le pues cualquiera se confiesa para haber de comulgar. No os comulgo con la boca; porque eso fuera traición, sino con el corazón, que sin tócaros os toca, porque aunque él me provoca a meteros en su centro, sale la culpa al encuentro, y como implicáis los dos, por no quedarme sin vos, no quiero teneros dentro. Como puedo en fin, Señor, os comulgo en mi deseo, por guárdaros del Hebreo, que os solicita un rigor, y porque es tanto mi amor, que aunque estoy en mal estado, os dais por bien comulgado, pues llegándoos a guardar, os comuigo sin pecar, comulgándoos en pecado. Si vuestro rico tesoro suele hospedar el mársil, la piedra, el jaspe, el viril, la plata, el bronce, y el oro, en mí estáis con más decoro, pues no puede haber cristal, oro, piedra, ni metal, como el afecto piadoso de un corazón amoroso en un alma racional. Y así andad, Señor, conmigo, que aunque soy tan pecador, en efeto soy mejor que un Hebreo para amigo: ven tu Morón. Ya te sigo. Ahora es buena ocasión. Estos mis contrarios son. Contra Dios no valen modos. Disparad a un tiempo todos, y pasadle el corazón. Muerto soy, válgame el cielo! y valedme, Señor, vos. Gran desdicha! Mas ay Dios! Levanta, señor, del suelo. No hay que tomar desconsuelo, si no holgarte mucho. . Cómo? Porque sin muestras, ni asomo de herida el plomo llego, y la caja respetó con ser fuego, y con ser plomo. Venid todos por aquí. Huye, bárbaro cruel. Advierte que soy Luzbel. Por eso te trato así. Sin llegar a Dios, ni a mí, las valas se detuvieron, porque aunque en la caja dieron, como otro fuego encontraron, o a su luz se desmayaron, o a su ardor se consumieron. Mas de que, Señor, me espanto, que el plomo no os pueda herir, si estáis tan hecho a sufrir a quién os ofende tanto? Porque no es tanto en su tanto sufrir el plomo con gala, como cualquier obra mala, que en llegando la ocasión, quien sufre una sinrazón, mejor sufrirá una vala. Hasta ahora imaginé que era yo custodia vuestra, mas ya la razón me muestra, que vuestro auxilo lo fue. Vos me guardáis, bien se ve, pues da en vos la artilleria, y cuando con osadía a ser custodia me ofrezco, yo el Sacramento parezco, y vos la Custodia mía. Ya el campo seguro está, que el Capitán engañado con que muerto te ha dejado, huyendo de entrambos va. Pues ven, Moron, a Alcalá, porque de aqueste portento, de este holocausto incruento, de este milagro Divino, de este manjar peregrino, y de este gran Sacramento la Iglesia saque blasón, la ignorancia claridad, la Religión Majestad, la verdad adoración, la ceguedad devoción, la penalidad consuelo, luz la lumbre, el amor vuelo, Cristo triunfo, la Fe palma. muerte el yerro, dicha el alma, gracia el hombre, y gloria el ca Loco, ciego, confuso, despechado, muerto, desatinado, triste, cobarde, pertinaz, corrido quejoso, y afendido el o de todo y aunque le pese a Dios justicia tengo. Que peque yo, y a mi aperito sea presunción de la idea soberbia loca, o apetito infame, de que el cielo me aclame Cristo, como hizo a Cristo, su hipostática unión habiendo visto, y me castigue? vaya, que en efecto perdí a Dios el respeto; pero que peque el hombre, porque el hombre Dios como Dios se nombre, y en vez de castigarle, de oprimille, prenderle, y maltratarle, arrebatado de su amor profundo, en carne baje al mundo, deje su ázul esfera, nozca, padezca, llore, gima, y muera, hasta que alanceado pague muriendo lo que no ha pecado? Y con esta fineza aún no contento, deje en su testamento un Sacramento al hombre de por vida, que es a un tiempo manjar, cena, y comida, sangre, gracia, camino, unión, prenda, corona, pan, y vino, Eucaristia, Mana, León, Cordero, Viático, granero, comunión, junta, gloria, dignidad, metalepsís, luz, memoria, culto, gozo, alegría, sinajís, y economica latria, para que el hombre que en el Pan le toma, le goce, beba, y coma, y su sed satisfaga, cosas honestas, que aunque Dios las haga, que en nada puede errarse, no pueden, no, dejar de murmurarse. Porque si cuando el hombre ser Dios quiere, se sacramenta, y muere, y cuando el Ángel ofenderle intenta, ni muere Dios, ni Dios se sacramenta, Justo es que injusto a Dios el Ángel nombre, pues no redime al Ángel como al hombre, y ya que aqueste Pan Saeramentado de vida comulgado al hombre, que está en gracia, porque ha de ser tan grande su eficacia, que dé también la vida sin comulgarle a un bárbaro homicida? a un ladrón, a un aleve, a un foragido, y a un hombre tan perdido, que ha más de veinte años, que en sus vicios rebelde, y sus engaños, sin confesarse vive, como un Gentil pudiera, o un Caribe? y que por una devoción que tenga, a ser tan feliz venga, que Dios le esté asistiendo, sobrenaturalmente defendiendo, que se corrompa el Pan Sacramentado, por no apartarse un punto de su lado, para que el plomo ardiente no le toque, el cordel, ni el estoque, el puñal, ni el acero? de celos, cielos, y de rabia muero, y más ahora, ahora, que ya la Iglesia este milagro adora; porque Andres, de su espíritu guiado, las Formas ha llevado a Alcalá, qué dolor! qué triste día! donde la Compañía de Jesús las espera, las recibe, las guarda, y las venera. Ya el caso por el Orbe se derrama, ya se aumenta la fama, ya el milagro se prueba, ya crecen los afectos con la nueva, ya la Escuela lo admira, y ya el alma se enciende en nueva ira; mas no importa, yo haré que no lo crea muchos, aunque lo vean: yo sembraré cizaña entre algunos Filósofos de España, para que contradigan a cuantos la opinión devota sigan. Porque hay ingenios, sí, tan rencillosos, y de contradecir tan ambiciosos, que contra los milagros, y portentos traerán autoridades, y argumentos, o por hacer pesares, o por hacerse en todo singulares: y cuando no aproveche nada de esto, a Dios, y al hombre opuesto, he de tomar venganza para lograr en algo mi esperanza, de Cristo, de su Imagen, y del hombre, pues mi ser atropellan, y mi nombre De Cristo, haciendo que un sacramentario, un loco, un temerario, que así es bien que le llame, y que yo propio su delito infame, un Benito Ferrer, un Hugonote, llegue diciendo Misa un Sacerdote, y con mano sacrílega, y osada despedace la Hostia consagrada. De su Imagen Divina, haciendo luego que un Hebreo atrevido, vano, y ciego lo azote, arrastre, y hiera, hasta echar en las llamas la madera, sin que le baste a Dios para librarse llegar a hablar dos veces, y a quejarse. Y del hombre, trazando que en la guerra, por la mar, y la tierra salga siempre vencido, las Flotas pierda, y huya desvalido, que los sucesos malos de estos días, culpas son suyas, y cautelas mías. Y en fin, abrasare por más rigores con mi aliento las flores, con mis voces los ríos, y los sembrados con los ojos míos, hasta que un año tan estéril venga, puepara celebrar aún pan no tenga, y así conocerá, que aunque arrojado del Solio eterno, donde fui criado, soy el mayor Monarca que el mar circunda, y que la tierra abarca, y con mi nombre puedo poner a cielo, y tierra pasmo s. Ya, Moron, las Formas santas quedan en la Compañía de Jesús. Hoy es el día que más me admiras, y espantas, porque ha sido caso extraño revelar este secreto, cuando clama el mismo efecto contra la causa del daño, pues presentas los indicios contra tu misma persona. Dios, que las culpas perdona, premia también los servicios. Y si te prenden? Ahora esa es loca fantasía, que si cuando le ofendía desde la tarde a la aurora, no dejó, Moron, jamás de valerme, y ampararme, claro está que ha de ayudarme cuando le he servido más. Yo llevé en el pecho a Dios, por señas que ha de espantarte, Moron, lo que he de contarte, porque yendo así los dos (ay Dios, qué dulce alegría!) vi de repente, yo sé que hace milagros la Fe, la duda solo es ser mía. Vi, que en torno, como digo, andaban algunas aves cantando endechas suaves, lo, y mieo y haciendo cercos al trigo, como que le enamoraban, y mirándole en mi esfera, porque nadie le ofendiera, con las alas le tapaban. Pero juntamente vi, que aunque con ansia venían del Pan, del Pan no comían, y entonces dije entre mí: No se atreven a comer, dales alas el amor, y vuelan al rededor, Ángeles deben de ser, que como llegan a verle sin velo, ni oscuridad, no tienen necesidad, como el hombre de comerle, Muy devoto estás, Andres, pero a que vienes? Moron, estas las Escuelas son. Ya las he visto. Aquí pues, toda la Universidad que juntó la Compañía, con el gozo, y alegría que pide tal novedad, a tratar del caso viene. de las Formas, porque es bien que en Sagrado Altar les den, la adoración que conviene, y a ser testigos venimos. de este milagro los dos. El mejor testigo es Dios. Y los dos, pues que lo vimos mas la música escuchemos. La Universidad es esta. Asistamos a la fiesta. Cómo? oigamos, y callemos. Universidad famosa, donde goza, mira, y tiene la lusticia sus aumentos, y la ciencia sus laureles. Yo, que soy la Compañía de Jesús, y sirvo siempre a la Militante Iglesia con mis soldados valientes, a referirnos un caso vengo, como le refiere Andrés Córbino su Autor, escuchadme atentamente: Yo guardo veinte y seis Formas, que según lo que se entiende, de una Custodia robo el más impío delincuente: y con haber muchos años, están tan enteras siempre, y tan purísimas, como si hoy acabarán de hacerse. Pregúntase, suponiendo todo lo dicho, si puede ser efecto natural, que estás Formas se conserven tantos años en su ser, sin que se rompán, ni alteren? Aquí estáis todas las ciencias, como se ve claramente en lo blanco, y en lo azul, en lo amarillo, y lo verde, la dificultad es grande, el caso a la letra es este, Andres es quien le revela, yo quien vengo a proponerle, la invidia quien le resiste, el cielo quien le defiende, y vuestro voto el montante: y así responded, pues siempre na de ser lo más seguro lo que Alcala respondiere. ̱. Yo soy la Filosofía, cuyo objeto ha sido siempre la misma naturaleza, y mirando atentamente los principios naturales, afirmo, que se convence la evidencia del milagro, porque el aire mismo ambiente el calor, y la humedad, y el formarse, y componerse de tantas cosas contrarias, todas las cosas terrestres, causan corrución forzosa; así consecuentemente resuelvo, que no es posible que aquí del Pan las especies, por lo que tienen de cuerpo, sin milagro se conserven. d: Yo, que soy la Medicina, a lo mismo que dijere la Filosofía, concedo. Experiencia es solamente, pues vemos que cualquier cuerpo dentro de sí mismo tiene, para irse aniquilando, la causa de corromperse. Con esto a la Teología, que es la que a todas prefiere, remito la consecuencia, probado el antecedente. Yo, que soy la Teología, ciencia que enseña, y resuelve las verdades de la Fe, respondo absolutamente, que este es milagro infalible, porque todo lo que excede las causas segundas, es lo que el brazo Omnipotente de Dios para si reserva, como dueño de las leyes: reservarlo para ní, es decirse que no puede la naturaleza hacerlo. No hacerse naturalmente, es hacerse por milagro, cosa que al caso compete, por ser el principio de ella, y así es fuerza que confiese, que este portento divino es un milagro evidente, que contra el orden común está obrando eternamente. Lo mismo respondo yo; y así para que se muestre con todas sus circunstancias la verdad más claramente, en los Cánones Sagrados se manda que se veneren las Formas del Sacramento, por excusar a que lleguen a corromperse, y faltar con el tiempo las especies. Luego si estas perseveran blancas, puras, transparentes, perfectas, incorruptibles por tantos años, se infiere que aquí hay milagro, y que Dios a sí mismo se defiende por causas secretas suyas, que para hacerlo le mueven. Cuando están todas las ciencias y todos los pareceres tan conformes, es sin duda que los une, y que los mueve el Espíritu de Dios; y así agradecida. Tente, que contra todo lo dicho hay argumentos muy fuertes, y me has de satisfacer. Di todo lo que quisieres, que yo por ella respondo. Pues empiezo de esta suerte, Ahora arguye la invidia. Escucha, calla, y atiende. Según el caso propuesto, a fuerza de aqueste milagro consiste en solo conservarse las especies enteras, como al principio: y eso aunque a todos os pese no es milagro. Nego. . Probo, muchos cuerpos ay de infieles (conmigo) que a un tiempo mismo en el infierno padecen, y están en la tierra enteros, no porque Dios los preserve de corrución por milagro, sino porque así sucede por sequedad de la tierra, o por otra diferente disposición del sepulcro: Luego aunque esos accidentes se conserven, no se sigue forzosa, y precisamente, que es milagro, pues lo mismo sin ser milagro acontece al cuerpo de un condenado. Concedo el antecedente, y niego la consecuencia, porque para que se pruebe la verdad de este milagro, la Compañía prudente pondrá estas Formas en partes, tan húmedas, y terrestres, que a su corrución ayuden, y luego hará juntamente que se pongan junto a ellas otras nuevas, y recientes sin consagrar, porque veas, (aunque de verlo te pese) que las unas se corrompen, y las otras permanecen, con que es fuerza que te rindas, y que el milagro confieses. Contra: Dios no hace milagros sin necesidad urgente; aquí no la tiene. Nego. Probo, porque todos creen el Sacramento. Distingo, créenle los que son Fieles? si, mas los Hereges no, y esto es para los Herejes que lo dudan. Pues porqué lo que en aquestas sucede, no sucede en otras Formas, que el cuerpo de Dios contienen, como le contienen estas, y a un mes corromperse suelen? Porque es milagro que ha hecho ya Dios otras muchas veces, y no sin misterio grande, porque Dios todo lo puede. Porque el Maná que guardaba autiguamente la gente para el fustento ordinario, yendo otro día a comerle, se hallaba ya corrompido: y el Maná, figura de este, digo el que mandaba Dios que en el Arca se pusiese, entero se conservaba, y así hacer lo mismo quiere hoy Dios con aquestas Formas, conservando sus especies, para que el suelo las guarde, y su denoción se aumente. Sí, pero. . Los Estudiantes, con los demás de la plebe patean. Esto es decir que la Compañía vence, y que el que arguye, no sale con lo que probar pretende. Una palabra no más, para que más me atormente mi invidia, y tu entendimiento. Di, que nada me suspende. No quiero de otras razones. muy apretadas valerme, para probar que te engaña tu respuesta, y que no puede haber milagro ninguno en el suceso presente. Mas doy que este sea milagro, que más tiene, que más tiene, que Dios obre con la diestra de su Omnipotencia fuerte naturalmente en las causas, o sobrenaturalmente? Cánsase más Dios, o pone más fuerza cuando pretende sobre la naturaleza algún efecto excelente, que cuando con su concurso facilita, ánima, y mueve la misma naturaleza? No, porque todo lo puede: queriendo, pues con querer hace todo lo que quiere. Luego si el obrar en Dios. es su querer solamente, y tiene gusto en querer, porque quiere lo que quiere: No es fineza, si no gala; no es amor, si no deleite, y el hacer estos milagros, bien mirado atentamente, los hace sin que el hacerlos. ningún trabajo le cuesten: y en buena Filosofía de amor, si el amor la tiene, no es mucho amar, amar mucho sin vencer inconvenientes; y dar mucho, no es darnada, como el dueño no se empeñe. Luego sin en este milagro, dado caso que lo fuese, Dios obra sin padecer, y da sin empobrecerse? que fineza es la de Dios, para que así se celebre? La de ser tan firme amante, que viendo que ya no puede hacer por el hombre más, pues no ha de morir más veces, quiere que en aquestas Formas, sin cesar se represente de su Pasión el retrato, porque ya que no padece, quiere alomenos estar representándolo siempre. Oh pesia mí, que esa sola razón me confunde, y vence! Y así corrido, y confuso, los labios blasfemos prende, y de Dios al brazo excelso. postra la soberbia frente. Y vos docta Compañía, en quien la Fe resplandece, haced que estas Santas Formas, para que más se veneren, en digno Altar, se colo quen, donde estén más dignamente, y dad al Gobernador parte después, porque apruebe con su autoridad lo dicho, con que la consulta cese. Yo lo haré así, porque así tan gran milagro festeje la Iglesia con alabanzas, que repita eternamente. La Universidad con fiestas. La música con moretes. La devoción con afectos. tierra con parabienes. La vida con nueva vida. El amor con Fe valiente. El infierno con pesares. Y la gloria con placeres. Con que el Auto de las Formas, que hoy la Compañía tiene de Jesús, blancas, y enteras, acabará, porque empiece Montano a ser vuestra hechura, y pediros como siempre, no victor, si no perdón a todos, si os pareciere.