Texto digital de San Nicolás de Tolentino
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- Lope de Vega Carpio
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- Lope de Vega Carpio Segura
- Género
- Comedia
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Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de San Nicolás de Tolentino. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/san-nicolas-de-tolentino.

SAN NICOLÁS DE TOLENTINO
JORNADA PRIMERA
Su Su Madre de Nícolas. Un Demonio de máscara. Digo que son las mujeres más bien nacidas. . Ruperto arguye con más concierto cuando su defensa fueres. Por la Oveja vuelve el Lobo. Digo que más nobles son que el hombre. . Da la razón. Yo la daré. . Nego. Probo; el hombre no fue formado de la rierta? . Y es de se. Y la mujer no lo fue del hombre? . Y de su costado. Luego fue más bien nacida, y es más noble la mujer que el hombre, pues viene a ser de su carne producida, y el hombre de tierra y nada, esta es llana conclusión. Ofrécese una cuestión, pero esa cuestión dejada, pregunto, formose Eva mas que del hueso de Adan? De carne también le dan principio, y claro se prueba del mismo Texto sagrado, esta es de mis huesos hueso, carne de mi carne. . En eso esta duda me ha quedado. Si de carne se formó, causa el decir maravilla no más que de la costilla. Nombre a la parte se dio más principal, o por ser que es evidente razón de la fuerza del varón la que tiene la mujer. Que por eso dice allí, replevir carnempro ea. Eso, o esotro se sea oíd una duda. . Di. Pues es segura verdad, que el hombre como cabeza dio a la mujer fortaleza, y recibio enfermedad. Si de carne fueron llenos los huesos, es la cuestión, si es del hombre imperfección aquella costilla menos. Ruperto si fue criada la costilla para hacer solamente a la mujer, no quedó imperfeto en nada. Qué Dios allí la formó para este efeto no más. Y qué causa me darás porque durmiendo sacó a Eva de su costilla, fue causa por el dolor? No, que despierto el Señor hiciera esa maravilla. Por la significación Ursino el sueño le dan, y de la mente de Adan la quieta elevación. Bien pudiera Dios hacer que sin dolor, y tormento de Adan, y sin sentimiento se formara la mujer. Aunque despierto estuviera lo segundo provó en fin sobre san Juan, Agustín, diciendo de esta manera. Duerme Adán, Eva se forma, muere Cristo, y del procede la Iglesia, para que quede en tan soberana forma. Del lado del que durmió Ena sale, y del dormido, en la Cruz del lado herido la Iglesia también salio. Hecha de los Sacramentos, que salen de su Costado, y por estar elevado. se prueban los seatimientos. Y el Éxtasis celestial con que vio misterios tantos, común opinión de Santos que dicen. . Oh pesia tal, ahora entramos aí, mas qué comienza un Sermón? Dejemos esta cuestión cansada, aunque docta, ansí, pues que venimos a ver las fiestas. . Ruperto ha sido la causa, yo he respondido, disculpa debo tener. Esta noche Nícolas que se hace fiesta, en razón de aquesta nueva elección del Pontifice, no hay más de prestar santa paciencia, que nos habemos de holgar. Licencia nos has de dar. Cómo puede dar licencia quien no ha sido Superior? En alto lugar estás, que en efeto Nícolas eres ahora el mayor. De los ingenios que tiene aquesta Universidad, y que por su habilidad a tan justa opinión viene. Sin eso la Calongía en que ya estás proveido, que de tu virtud ha sido tan corto premio este día. Ya nos mueve a más respeto, pero en estas ocasiones, pues eres mozo, y discreto, perdonen tus devociones, que nos queremos holgar. La Ciudad con luminarias, del cielo las luces varias quiere esta noche imitar, las máscaras, las mujeres, que en muchas debe de ser máscara, lo que es mujer, oye por Dios, no te alteres, nos provocan a salir del círculo del compás, que tu virtud Nícolas suele otras noches medir. La fiesta es justa. . Bien me con eso. . qué es la elección (dro del soberano Patrón de la barca de san Pedro. Celebrarlas santamente, no como el vulgo, y la gente, que de esto se satisface, si el Pontifice supremo salió ya elegido al gusto de Roma, no será justo ofender como lo temo al Pontifice mayor. Pues qué quieres que recemos una noche que tenemos esta libertad señor, en que tu encogimiento pasa del límite justo. Perdona que ha de haber gusto, y algo más de atrevimiento. Dejemos la hipocresía cubierta de pretendientes, que por engañar las gentes fruncen las caras de día. O que bien dijo Nerón, que todos eran lascivos hasta Cónsules altivos, si fuese el mismo Carón. Pero que la diferencia solo debía de estar en saber disimular. El hablaba de experiencia, pues tan mal disimoló sus vicios. . Hombres verás que publican mucho más de aquello que les pasó. Yotros que abrasando el mundo, con tanto recaro están, que ejemplo a los otros dan. De aquel ingenio profundo del gran Obispo de Hipona es la cautela consejo. Hoy la santimonia dejo. Toda la Marca de Ancona, se arde en fiestas. . Gran ruido. Cuchilladas. Lindo miedo. Todo el mundo se esté quedo. Fuera, paz, estoy herido. Aquí amigos, y parientes. Si yo una alabarda saco. Óyete puerco. 2. A bellaco. Espera gallina. 2. Mientes. Pues tome esa bofetada. Ved lo que las fiestas son. Esta bulla, y confusión es lo que en ellas agrada. Mejor en casa estaremos, sobrino venid tras mí. Máscaras vienen aquí, aguarda que luego iremos. Vivas muchos años. Romana Iglesia; que palabras del cielo nunca se quiebran. Vivas muchos años. sagrada Roma; que en Gregorio Santo, tal Padre cobras. La Marca de Ancona mil parabienes. desde aquí te ofrece, vivas eterna; que palabras del cielo, nunca se quiebran. . Por acá, por acá vamos, por acá será mejor. Mal entre aqueste rumor, máscaras, y achas estamos, A hidalgo. . Decís a mí? No sois vos Gentil Ursino? Aunque sea desatino máscara decir que sí, el mismo soy que queréis. Cierta dama que os adora, y que tengo por señora, aunque no me conocéis me dijo que si os hallaba conmigo os llevase. . A donde. A su casa. . Corresponde con mi amor, puesto que estaba desdeñosa aquestos días. Esta noche con la fiesta podéis verla. . Si está puesta en dar a las ansias mías remedio, entraré aunque sea escalando sus ventanas. Todas las cosas son llanas, a quien amando desea. Vamos que no ha de faltar escala, yo os la daré, aunque una que yo tomé, fue solo para bajar, Voy tras vos, pero querría despedirme de mi tío. No lo hagáis, que es desvarío. Quejarse después podría. No sabéis que Nieolas no ha de dejaros? . Yo creo, que ha de impidir mi deseo. Pues vamos. No aguardo más, Que se ha hecho mi sobrino Ursino Gentil? . No sé. Con una máscara fue, sino me ha engañado Visino, que después de hablar los dos vi que le siguio. . Y por dónde? Ya sé que de ti se esconde, déjale ahora por Dios, que tiene ciertos amores, y los esconde de ti. Hallará en seguirme a mí otros más altos favores. Que yo sé dónde se dan. Tu favores? cosa nueva. Si no es verdad, a la prueba, que no lejos de aquí están. Si es esta casa de enfrente, ya sé que dan colación. De tan fino canelón, que por seis horas se siente. Señor en noche de fiestas. a misereres nos traes? Anda necio que no caes en las fiestas que son estas. Entra por Dios Peregrino no más que a ver lo que pasa en aquesta santa casa; que es un Convento Agustino de Descalzos Hermitaños. Aquí quieres que entre? . Sí, entra por Dios, y por mí. Con que amorosos engaños me has traido a que lo vea, entro. . Dios entre contigo. Entra tu Ruperto amigo; entra que es justo que sea la colación para todos. Dices de verás que yo entre también? . Porque no? Y alábese de mil modos. aquel divino Señor. Pienso que te estás burlando; si el cielo quieres seguir, soy peonza que he de ir con azotes caminando? Fuenas noches de elección de Papa. . De estos colores son para Dios los mejores, y el ayuno, y la oración. entra. . Yo lo haré por ti, pues ello topa en sonar, por Dios que tengo de dar en la pared, que no en mí. Pobres están a la puerta, o quién tuviera que dar! Pues aquí queréis entrar la caridad será cierta, dadme limosna. . Quién es? Un Peregrino que pasa a Roma. . Esta santa casa os la puede hacer después, que saldrá gente piadosa de este ejercicio, entre tanto Peregrino os daré cuanto traigo con mano amorosa. Cien monedas me habían dado de una rentilla que tengo, aquí van. . No en balde vengo de aquesta casa informado, esos pies os besaré. Jesús eso hacéis? . Pues no? si de uno que me vendió alguna vez los besé. Vos me dais ciento, y aquel por treinta me pusó en venta. Hermano por otros treinta vendieron al justo Abel. Muy pobre de ropa estáis, mi capa os ha de cubrir. También me queréis vestir? Mas antes vos me la dais, que por esta que en el suelo os doy Pereglino a vos, dará el Pontífice Dios . capa de coro en el cielo. Entrose al fin Nicolas, voy a escuchar su oración, yo estaré en tu corazón como tú en el mío estás. Y la palabra te doy, que ningún poder contrasta como quien yo soy que basta decir yo como quien soy. De hacer que aquestas monedas se vuelvan paranertantas, que venzan las luces santas de las celestiales ruedas. Esta capa un negro manto con la cinta de Agustín, que al más alto Serafín ponga su riqueza espanto, y encoja las alas bellas, mira si tu celo es santo, pues Agustín te da el manto, y yo le bordo de Estrellas, Bien conozco la calle. . Desa suerte sabrás que no te engaño. . En esta casa el Ángel vive que mi pecho abrasa. Está quejosa de que no la quieres. Por qué razón? . Porque vivioso eres, y a cuantas miras quieres bien Ursino. Máscara no lo niego, que bien creo, que de todas me mata igual deseo, todas las quiero bien, mas poco dura. No es eso Ursino amor, si no locura. La ausencia sola asiste en mis sentidos, solo su nombre escuchan mis oídos, soy de la fama en su alabanza lengua, y quien de cuantas viven se deslengua, mis ojos no ven cosa a que se rinda, mi alma en sujeción por ser tan linda, que me los lleva a su divina Essera, y me deshace como al Sol la cera, no tengo gusto más que de su gusto, y aunque me pierdo, me parece justo, solo falta a mis manos el tocalla. Hoy ha de ser, mas lo que fuere calla, que no es Laurencia de tan viles prendas, que te alabes en público de aquello, que con tanto secreto lo mereces. Por ti que tantas prendas encareces yo callare, pero por Dios amigo, que si verdad en las de amor te digo, que yo no sé que quede el bien gozado sino el contarle en público. . Ese es vicio indigno de los hombres de tu sangre, no pienso que esta tierra, esta Provincia Italia toda, el mundo, haya criado un hombre más vicioso, y olvidado de sus obligaciones. . Si te pones a mirar en mi edad, obligaciones no solicites gusto que me importe. Ahora bien, esta plática se acorte, Laurencia es bella, y noble, tú la quieres, no la pondrás con las demás mujeres. Cómo me sucediere. . Estas escalas serán para volar ligeras alas a la Esfera del Sol de su hermosura, ya las arrojo. . Ya de arriba tiran. Es que te aguardan, y con ojos miran de aquel Pastor, que del pavón las plumas volvió en los ojos que engendraron celos, sube seguro. . Válganme los cielos. Cayó, y sintieron que subir quería, la máscara me quito, aquesto es hecho, de que sirve que ahora se arrepienta, puesto que dice Dios que en cualquier hora que el que le ofende se condierte, y llora. Ah Divino Juez. Qué es lo que quieres? Si tan piadoso como justo eres, y tan justo Señor como piadoso, Vifino yace aquí muerto en pecado. De que lo sabes tú? . Yo lo he trazado, siendo tantos sus vicios y delitos como en este papel se ven escritos. Señor este cruel con sus agravios ha quitado el sentido a muchos sabios, ha derribado en tierra a muchos justos. Pídote ahora más que los injustos quiero los buenos yo, dígole al cielo, que me entregue las almas que caminan por la senda real de sus preceptos. Como callas lusticia. . Ya te escucho. Pues si la tengo yo, ya tardas mucho, dame a Ursino Gentil. . Razón parece. Lo que parece no es. . Misericordia, si en esto habemos de tener discordia, alzate aquí con el poder divino. Piedad Señor del miserable Ursino. Justicia demos voces, qué es aquesto? no ha de haber más que enternecer llorando el pecho del Juez, pues los lueces aún en la tierra juzgan por lo escrito, cuanto, y más un Juez tan infinito que esta más dentro de los hombres mismos, que el alma que los rige, en los abismos en el cielo, la tierra en todo. . Advierte el arrepentimiento de su muerte. Advierte en el papel que traigo escrito, dice primeramente que este hombre no tiene más que de Cristiano el nombre. En los templos jamás estuvo atento, ni les tuvo respeto, que es la cosa a tu santa justicia más odiosa; forzaba las doncellas, y con ruegos, y dineros solícito vencia las casadas, las libres, las viudas, traidor a sus amigos, maldiciente de cuanto via, jurador, blasfemo, jugador, y voltario en todo extremo. La información parece que es bastante. A ser este Señor piedra, o diamante. Piedra es y ha sido. . Paso que ya viene la Abogada del hombre miserable. No despegues la boca mientras hable. Juez Divino? . Madre soberana, digna de mayor trono que en la tierra dio Salomón a Bérsabe, qué quieres? Puesto que mi Señor, y mi Rey eres, eres mi Hijo, y yo Señor la Madre del hombre miserable. . Ester divina cómo ruegas por pueblo tan ingrato? No te he dicho que calles? calla un rato. Cómo puedo callar si ha tantos días, que dijiste Señor que esa Señora; que el Sol corona; y que la Luna adora, con su divina planta rompería la dura, y cabilosa frente mía? si he de tener pleito daré voces. Ya Juez divino a Nícolas conoces, y sabes que es el miserable Ursino, que yace aquí; de Nícolas sobrino. Qué quieres tú? . Que purgue los delitos. de su contrario en el proceso escritos. por las virtudes, y oraciones santas. de Nícolas, hasta que tiempo sea, en que tu gloria, y su descanso ve?? Hágase ansí. . Replícale Justicia. Qué quieres que replique? . Bueno es esto? rompo el papel, y si no fuera espíritu me rasgara los ojos, y vertiera cuanta sangre tuviera por las venas. Cerrad el Tribunal. . Ciérrese el cielo, nunca le abriera tu divina llave; ni entrara en él el labrador del suelo, que tan de coro tu clemencia sabe: A dónde haurá para mi fuego hielo, o tú que convertiste el Eva en Ade, hasta cuando querrás quebrar mi frente, y ser amparo de la humana gente? Por ser Gentil de Nícolas sobrino hoy me le sacas de mis hondos senos, que así enternezcas al suendivino, y tanto con tu amor puedan los buenos? Que así me quites a Gentil Visino por ruegos, que en efeto son ajenos; pues vive el Hijo tuyo de este modo que me lo ha de pagar Nícolas todo. no le perseguiré, yo soy la Estrella, que amanece primero que el Sol mismo, yo quien la tiarra mísera atropella, Rey absoluto del profundo abismo: Seas te tu Raquel hermosa, y bella, madre de aqueste humano barbarismo, que yo seré un Laban, que no me quites los ídolos por más que solicites. Se sabe ya de su ejercicio santo, y trae convertido a Peregrino, huirme quiero al Reino del espanto. Qué te parece? . Qué es un bien divino. Bueno es por Dios si no doliera tanto. Quién yace aquí? . Jesús, Gentil Visino me parece este mozo. . Él es sin duda. Dios a tu alma, y tu remedio acuda. Quién le haurá muerto? . Alguna loca espada, que desdenque se fue temí el suceso. La suya Nico las tiene envainada. Daremos voces? . No que es loco exceso, tómale en brazos. . No pesara nada a no ser más que de su peso el peso. Ves esto Peregrino? . Ya lo veo, huir dal mundo Nícolas deseo, de espacio te diré lo que he soñado, si no ha sido visión que es lo más cierto, con que pienso acogiéndome a sagrado tomar con esta luz seguro puerto. Pues de tantas maneras te ha llamado este Señor por nuestras culpas muerto, respóndele con alma agradecida. Tú lo verás si me concede vida. n la calle. es ro. Digo que el lienzo le di, y que el diamante me dio. Que lo digas siento yo. Libre Feniso nací, si no te agradare ansí, mira que estás. No quieren celos que calle Rosela tus sinrazones, pues con Fulgencio me pone en ocasión de matarle. Anda que no matarás guardando el quinto precer Que no lo haré te prometo por no enojarte jamás, que aunque esta ocasión me das, te adoro, y temo de suerte, que antes me daré la muerte. Jesús, y que necio amante. Necio porque soy constante, pero mi firmeza advierta. No prosigas por tu vida, porque en materia de amor, ese es mayor amador, que más del amor se olvida. Que la más encarecida puna de amor no se iguala con el que sirve, y regala, que para ganar mil Troyas no hay suspiros como joyas, la tela, el oro, y la gala. Yo pensaba que el amor era de mucha importancia. Amor es Pueblos en Francia, interés compra favor, lo que hay de esclavo a señor ay desde amor a interes, todo lo que dar no es no es amor, amor es dar, por dar comienza el amar, no amarás, mientras no des. Por mil ducados no más esta nave os aseguro. Asegurarla procuro, pero en alto precio estás. En efeto que me das. Daré quinientos. . Es poco. Mira que me vuelves loco. Amor me ha dado poder para hacer, y deshacer, pero ya el poder revoco. Por qué Lidia? . Porque estoy celosa de quien tú sabes. Amor quiere que te alabes Lidia de que tuyo soy. Solo imaginando voy de Dios el servicio Antonio. Harto claro testimonio es predicar su palabra, donde los oídos abra, que a tantos cierra el demonio. El predicar por las plazas la Euangelica Verdad mucho importa a esta Ciudad. Del cielo parecen trazas, tal vez con las amenazas se amedrenta el ignorante. Va lejos? . Aquí delante. Este parete. . Él es. Todos le besan los pies. Es a un Pablo semejante. Ya en alto se sube. Advierte su modestia, y humildad. Que atenta está la Ciudad. A mucha gente convierte. Aquesto de Infierno, y muer- hace temblar al más loco. (te Cuando en el Infierno toco, su fuego me vuelve hielo. Piensa Ruperto en el cielo. Ya, lo intento. Escucha un poco. Esta Parábola santa está de misterios llena, tres Personas se introducen o pueblo Cristiano en ella. Un Padre, y dos Hijos son el Padre es Dios, cosa es cierta, porque después que templo la humana naturaleza el rigor de la divina, citan las Sagradas Letras nombre del Padre piadoso, de cuyo principio cuenta San Agustín nuestro Padre con su divina agudeza, tener Dios hijos, y ansí juntándose sobre aquellas palabras de Juan, que dicen de su Historia las primeras, Las que prosiguen después de quien cielo, y tierra tiembla. este nombre considera para ser Hijo de Dios tuvo caudal tuvo fuerzas el hombre desde que vino Dios a ser hombre a la tierra. Crisóstomo por los hijos, y esta es la opinión más cierta, los justos, y pecadores quiere que en los dos se entienda. El más mozo de los dos dijo al Padre, de mi hacienda me dad lo que me ha tocado Padre, pues es justa deuda. El Padre con sentimiento justo, porque ya no eran consejos, parte le dio, la que le tocaba de ella. juntó criados iguales a su edad, y en extranjeras tierras, lejos de las suyas, que locamente desprecia. Consumio su patrimonio entre amigos, y rameras, que unos, y otros acompañan mientras dura la riqueza. Desamparado de todos, y habiendo en aquella tierra hambre universal, el triste, viéndose en tanta pobreza púsose a servir, y el dueño en el monte de una aldea le puso a guardar ganado negro, que suerte tan negra, Deseoso el miserable de satisfacer si quiera su hambre de las bellotas, acordose de la mesa de su padre, y dijo a voces bañado en lágrimas tiernas, o cuantos criados míos tienen abundancia en ella de pan, y yo muero aquí de hambre, mas que pereza me detiene, aunque es tan justa por mi culpa la vergüenza. Levantareme, y direle, Padre a tus entrañas tiernas viene un Hijo tan indigno de que este su nombre sea. Padre pequé contra ti, y contra el cielo, y la tierra, Padre confieso mi culpa Aquí Cristiana Ciudad de mil maneras contemplan los santos aquesta historia, Pedro Crisólogo de ella cinco sermones escribe, porque es tan dulce materia, que obliga, y mueve las plumas, y que enternece las piedras. Mas yo que en esta ocasión soy por ventura una de ellas, y no me la da el lugar para que deciros pueda altas consideraciones declarando como fuera justo el amor de este Padre, la envidia, y desobediencia de estos dos Hijos, por quien Cristo a la Nación Hebrea quiso declarar la suya, solo os diré que me lleva el alma a considerar un pecador cuando intenta disipar bienes de bienes en locuras de la tierra, el pago que dan deleites de la juventud, Rameras, que desnudan, y que obligan a que viva entre las bestias, Mas como tocan al arma la muerte, y la pena eterna, y entre blancos desengaños las inspiraciones llegan. Levántase de sus culpas, y a la casa de la Iglefia camina a buscar su Padre que desde lejos le espera. Abiertos los dulces brazos en una Cruz, la cabeza para llamarle inclinada, y abiertas las cinco puertas. Mayormente la del pecho por donde las almas entran, allí puesto de rodillas sus pecados le confiesa. Su ingratitud, su ignorancia, bañado en llanto, y vergüenza, Padre le dice, yo soy aquella perdida Queja, que dejó vuestro revaño, la gloria; y la gracia vuestra. Yo soy vuestro Hijo ingrato, pero solo me consuela, que aunque yo pierda de Hijo el nombre por mis bajezas, vos no le podéis perder de Padre, o piedad inmensa, los méritos de esa Cruz en mis pecados me alientan, a pediros Jesús mío que mi llanto os enternezca, que me abracéis, que me deis vuestra bendición, que en ella consiste el remedio mío, que me volváis donde vea vuestro rostro, y perdonado, pueda sentarme a la mesa. No vengo solo Señor, conmigo viene la Reina del cielo a ser mi Abogada, ella mí Jesús os ruega, como Madre hablad Señora, vida, y esperanza nuestra, hablad Virgen, y decidle, que no es razón que se pierda el fruto de sus dolores, de sus tormentos, y penas, La Virgen pide por él, el dulce Señor desea recibirle, que entre amantes presto la paz se concierta. Lavará el hombre las culpas, los Ministros de la Iglesia vístenle ropas de gracia, siéntase luego a la mesa. Comen Dios, y el hombre juntos, hacen los Ángeles fiesta, dase a sí mismo en manjar, con cuyas divinas prendas, aquí las tiene de gracia, y goza la vida eterna. (to. Notable. . Es un grande san Todos el Ábito besan, yo llego aunque indigna. . Y yo. Quién hay que no se enternezca con este varón del cielo? Que bien el alma se muestra en sus palabras. . Oh Padre de piedad, y de clemencia, quien no llega a vuestra Cruz con esperanzas tan ciertas, quiere vuestra Caridad una palabra? . En buen hora aunque tan cansado ahora. No lo parece en verdad, conóceme? . Bien se ve, que de aquesta Iglesia santa es dignidad. . Tierna planta a sus umbralos llegué. Pero tan poco provecho hice en su casa, que de ella pudiera echarme. . Si en ella fruto soberano ha hecho, bien lo muestra su humildad. Padre haga cuenta que aquí solo ha predicado a mí de toda esta gran Ciudad. De suerte me ha enternecido, que vengo determinado a dejar cuanto es cuidado de honor del mundo, y rendido a esos pies, pedir en ellos el Ábito de Agustín. El que lleva a Dios por fin apenas ve los cabellos de la ocasión, cuando intenta que no se le vaya en vano. Tiene padres? Padre anciano, y madre, aunque de mi renta no tienen necesidad. Y tendrá de ellos licencia? Tengo yo mucha experiencia de su virtud, y humildad. Su licencia es menester. Yo la pediré. . Es estrecha nuestra Orden. . Si sospecha Padre que no he de poder, por ser hombre regalado salir con mi pensamiento, oígame a solas. . Su intento santo muestra en el cuidado y afecto con que lo pide, vaya al Convento esta tarde, y hablaremos, Dios le guarde. A quien ama no le impide padre, madre, casa, hacienda, ni comodidad alguna. Una alma llevamos, y una, que de muchas será prenda. qué es esto que has hecho? . Ya Ruperto el mundo acabó. Y que tengo de hacer yo? Si Dios su favor te da, lo mismo que ves en mí. Pues no tienes tu experiencia de mi condición . que ciencia; que empresa, que intento, di fácil al principio es. Es verdad, pero mi humor todo es contrario señor a lo que has de ver después. Es nocesario humildad, yo soy la misma arrogancia, si ciencia, soy la ignorancia. si obediencia, libertad. Si es forzosa la abstinencia, yo como que es bendición, si velar por la oración, la pereza, y negligencia hallaron su centro en mí, dormiré treinta semanas. Todas esas cosas llanas hace amor. . Amarte a ti a mucho puede obligar. Adiós digo, que es por quien has de obrar, para obrar bien. Pues en llegando a tratar de aquesto de canelones tres días cada femana, basta a darme una terciana. Ruperto si no te pones en el camino jamás, jamás llegarás al fin. En fin te vas a Agustín. Yo sé que me importa más, que las honras de la tierra. Pues Canonigo no puedes servir a Dios? . Mil mercedes espero al fin de la guerra, por soldado de Agustín. A casa habemos llegado. Mis padres. . Este cuidado ha de negociar su fin. Hijo querido? . Señor. Mi Nícolas? Madre amada. (do Cómo has tardado? . Pasan padres míos por la plaza cierto Descalzo Agustino, de estos que Hermitanos llaman, con viva voz de un Apostol a la Ciudad predicaba. Páreme, escuché, y movió de manera mis entrañas, que del alma hasta los ojos deshizo parte del alma. El ejemplo de su vida, y sus divinas palabras me han obligado al desprecio del mundo, y sus honras vanas Licencia os vengo a pedir para dejar vuestra casa, que su Ábito me espera, y Agustín santo me aguarda con la correa divina, que ha de ser padres escala por donde a los cielos suba. Dias ha que sospechaba Nícolas tu pensamiento, que de tus costumbres santas no menos me prometían la razón es, y la esperanza. Tu madre, y yo te pedimos a Dios, tu nombre declara el medio por quien te dio, justamente te consagras a su Iglesia, justamente a sus celestiales Aras. Confieso que me enterneza el pensar que ya te apartas del regalo de mis brazos, y para ausencia tan larga. La piedad hace su oficio, las lágrimas acompañan la voz, mas pues Dios te dio, y Dios Nícolas te llama, no eres mío, de Dios eres, entra, y dírete la causa porque no resiste amor la ausencia con que me matas. Madre amada, y a subía que he nacido, en vuestra casa, hijo de lágrimas, vuestros. ayunos, promesas varias, y continuas oraciones. Entra, que antes que te vayas, has de disponer las cosas. de tu hacienda. . Las del alma me importan solo, señor. Y tu Ruperto no alzas. la cara del suelo, a ver esta tu antigua criada? ha te dado por ventura. algún pellizco en el alma el intento de tu dueño? Celia, cuando yo estudiaba, con Nícolas, entendí, aunque era jornada larga llegarme a ver entre pulsos con sayo largo, y gualdrapa, Casarme entendí también, y como aquí te criabas. virtuosa, tal te venga. la salud; pedirte a tu ama, y llevarte a ser mi dueño, más fueron promesas falsas de la edad, que como ves. siempre en el principio engañan. Nícolas tenía en la Iglesia. aquesa prevenda honrada, tócale Dios, y Dios suele, como donde quiere alcanza matar con sola una piedra dos pájaros. . Tú te apartas, del mundo? tu Religioso? tu dejas tu mesa, y cama, por la oración, y el ayuno? Jesús el mundo se acaba. Echa en un par de perdices, una es gorda, y otra es flaca, en un peso hay contra peso, en una prinepal casa jardín, y caballeriza, cuando Dios abre sus arcas, con igual rostro recibe los menudos, y la plata. Vete con Dios, no me tientes, los enemigos del alma son tres, el mundo, y el diablo fácilmente desbarata. un Cristiano, mas la carne tiene no se que de blanda, que como cuando llovizna quien no va a tiento resbala. Oh que gran santo has de ser, ya se te ven en la cara los ayunos, y oraciones. Muy gran trabjo se pasa. Tú que en un poyo tendido. duermes de la noche al Alba, y comes por treinta lobos. en las noches más heladas te levantarás? . Pues no? demás que allá nunca faltan ocupaciones conformes. Paréceme que te encajan la cocina, y harán bien, si quieren cada semana. haciéndote Cocinero ayunar a pan; y agua. Porque corre más peligro la holla si tú la guardas, que entre cuantos gatos tiene su Religión por Italia. Ahora Celia aquesto es hecho, mis camisas; y sotanas, capitos, y cartapacios, y otras talas zarandajas, naipes viejos, y sombreros. reparte con mano franca. en los gorrones amigos, y Dios alumbre tu alma. Mire que lloro. . Y yo soy de bronce. Pues no me abrazas? No Celia, que tengo el pie en los umbrales de casa, y dicen que a los que salen del mundo, en una ventana está un gato que les dice tornan, tornan, si se para
JORNADA SEGUNDA
Maldita la guerra sea, y el traidor que la inventó, que en fin a la tierra dio la cosa más triste y fea. Aleto furia infernal dicen que fue su inventora, pero en la primer Aurora fue el Lucero celestial. Mas por su soberbio celo cayó de su clara Esfera, pues como cosa tan fiera pudo engendrarse en el cielo. Mas como allá no podía vivir, que es Reino de paz, cayó su autor pertinaz al centro de su osadía. Huélgome que esté su autor sepultado en el Infierno, y que en su tormento eterno pague su infame furor. Bajó de Alemama Enrrico contra la Italia, en quien crece la hambre, la que empobrece hasta el más soberbio, y rico. En fin eres guerra fuerte, madre de la hambre, y está de la pestilencia presta, de quien la engendra la muerte. A donde tengo de ir, quien me dará de comer. Enséñame a obedecer, no me enseñes a sufrir, yo seguiré tu bandera, pero comiendo Aleman. Todos a la puerta están. Ya solamente se espera sustento del cielo, y es el cielo aqueste Convento, pues se halla en el el sustento, como la salud después. Si a mi hijo se la diese como ya lo espero en Dios, seré su esclava. . Con vos querría Fabia que fuese tan liberal Nícolas como con otros lo ha sido. A este Convento ha venido gente pobre, si la hay más que de estos rotos soldados, señal que en este Convento deben de darles sustento; digan señores honrados, hay por aquí caridad? Aquí en este Monasterio nos dan algún refrigerio, llegad señor, y llamad. Es posible que le dan en esta guerra cruel? Sí, porque hay un santo en él, que bendice, y crece el pan. Santo, y más que pienso yo que haurá en él, Este lo es tanto, que a voces le llaman santo. Si voz de Dios se llamó la del pueblo, no dudéis que le canoniza Dios. Si su vida sabéis vos, por Dios que nos la contéis, mientras nos salen a dar alguna limosna aquí. Oíd. . Decid. . Pasa ansí, si nos da el tiempo lugar. Nícolas, que merecía del mismo ingenio divino de Agustín su Padre ser dignamente encarecido. Nacio en Castro de Santangel, que a no ser su nombre antiguo, pues un Ángel nacio en él, fuera de su nombre digno. La causa del nombre fue, que sus padres afligidos de no tener sucesión, siendo tan nobles, y ricos, después de oraciones santas fueron con ánimo limpio a Baro, en que está el sepulcro de san Nícolas Obispo. Donde velando una noche, el santo Pastor vestido del Alba sacerdotal, y el estrellado pellizo cubierto de mil diamantes, el cayado de oro fino, les apareció del modo que andaba en la tierra vivo. Que Dios oyó su oración con suave voz les dijo, viendo su justo deseo por su intercesión cumplido. Voló el divino Perlado al coro del cielo Impíreo, donde es la Iglesia triunfante, y de Ángeles el cabildo. Y los padres venturosos a Castro su patria y nido; adonde Amada su madre, que buen nombre, pario un hijo como de mano de Dios, y a ruego de su ministro. Crecio el santo Nícolas, que esta nombre en el vautismo le dieron por aquel santo de la manera que os digo. Apenas hablar sabia cuando, que extraños principios, tres días en la semana ayunó el niño bendito. Crecio, estudio en breve tiempo tan humilde y tan benigno con los pobres, que mil veces les dio su vestido mismo. Fue tanta su devoción al Sacramento divino, que se llama buena gracia, pan Angelico, y pan vivo. Que oyendo Misa, en la Hostía vio muchas veces a Cristo resplandeciente, y en forma de un bello, y hermoso niño. Graduose, y en las letras atan alta opinión vino, que una Calongía le dieron, mas como un Padre Agustino de estos santos Hermitanos del sayal negro ceñido con la preciosa correa que envidia el dorado cinto por donde en un año el Sol ismalta los doce Signos. Porque tiene más Estrellas, tracias que le han concedido los Pescadores de Roma, que se hallan con el anillo. Predicase en una plaza, quedó tan enternecido para desprecio del mundo, cuyo desprecio es un libro, que suelen entender pocos, que de sus padres, y amigos despedido en Masareta tomó el Ábito, y al siglo dejó como la culebra todo el exterior vestido. De allí le mudó el Prelado a este Convento de Firmo, donde si por él no fuera, de quien somos socorridos, perecieran nuestras casas, nuestras mujeres, y hijos. Él es de huérfanos padre, y Hospital de Peregrinos, médico de los enfermos, libertad de los cautivos. Nadie le pidio remedio, aunque no le hubiese visto, que no escápase con vida del más incierto peligro. Hasta en el soberbio mar tiene su imperio estendido, el inobediente fuego, las fieras, y basiliscos. Los dolores le conocen, y no soy yo mal testigo que haciendo en un monte leña, por dar al tronco de un pino, casi me rompí la pierna, y aunque he sido socorrido de cuanto alcanza el ingenio con el arte, y esquisitos remedios, ninguno pudo lo que Nícolas divino. A su ejemplo otros mancebos dejando el mundo, y sus vicios se han metido en Religión contra el poder del abismo. Él viene a la lorteria, con que veréis que no he dicho cosa alguna en su alabanza, que soy de alabarle indigno. Mirarle provoca a amor. Si nos vio? . Pienso que sí. Deo gratias, que lleva aí? No es nada padre Prior. En tanta necesidad quita a la casa el sustento? Son hierbas padre, no miento para cierta enfermedad. Tiene razón hierbas son perdone; y el Fray Ruperto? Lechuguitas son del huerto para que hagan colación. Muestre a ver? . Velas ahí. Esta una culebra es. Válgame Dios. . Si después que mintió se ha vuelto así, en penitencia la tome, y del Convento la saque. Vuesta caridad se aplaque, y esta carne inútil dome con otras mil penitencias, y no me la mande asir. Nunca se han de diferir, ni trocar las obediencias, cójalá luego, qué aguarda? Y si me muerde? No importa. (ta, Pues es verdad que ella es cor- Dios sea conmigo. . qué tarda con esa humildad celebra la obediencia, empiece a asilla. Qué trújese una morcilla, y se haya vuelto culebra? Vaya llévela arrastrando. Ya la saco. . Vaya pues. No se fuera por sus pies? Nícolas está esperando que yo me vaya de aquí, hierbas se le ha vuelto el pan, mas ellas se volverán en el pan que yo no vi. Dejarle repartir quiero su limosna. . Ya se fue. Padre limosna nos de. Vendigamos la primero. Tome soldado. . Estoy manto padre. . Tome aqueste pan, que las manos que lo dan son de un Príncipe tan franco, que le pagará mejor que el Aleman que ha servido. La mano padre he estendido. Pues sirva a tan buen Señor Deme sus pies. Y el que tiene? Tantos males, que me cansa la vida. . El morir descansa, si en Dios amorir se viene. Bien aventurado aquel, que así le llama san Juan, que muere en Dios, tome pan. Y salud padre con él. Tienen Rosarios? . Si padre. Pues récenlos cada día a la divina María, pura Virgen, de Dios Madre. Tomen estas estampitas, y en ellas pueden rezar, no se olvidando de dar a Dios gracias infinitas siempre que les da sustento, ea vayan en buen hora. El cielo en sus labios mora. Vuelvan manana al convento, que Dios para todos da, Oh que bien se le divisa la paz del alma en la risa, pozando del cielo está, Dulce Señor enamorado mío, A donde vais con esa Cruz pesada, Volved el rostro a un alma lastimada De que os pusese tal su desvarío. De sangre, y llanto entre los dos un río Formemos hoy, y si a la vuestra agrada, Partamos el dolor, y la jornada, Que de morir por vos en vos confío. Hoy divino Señor del alma mía, Si será Nícolas tan venturoso, Que se transforme en vuestra Cruz un día. Bajad de vuestros cielos amoroso, Y si merece quien con vos porfía, Dadme esos brazos soberano esposo. Dadme esos brazo Llega carne que se quiere con las cadenas herir. Qué le tengo de decir? Que porque se azota, y yere No me entendera que está en los cielos elevado, que de su carne olvidado ya tras su alma se va. A Nícolas que es aquesto, soy yo piedra, que me matas a azores, porque me tratas con tal rigor siendo honesto, Que tienes tu casto y puro y limpio, que castigar, que sirve mortificar tu carne en yerro tan duro. Con veinte y cinco eslabones de una cadena me azotas, Carne por qué te alborotas? Porque a la muerte me pones, Carne has de ser al revos, que si eslabones en cienden, estos encender defienden la fragilidad que ves, Tiene significación cada eslabón para ti. Si en mi vida te ofendí, que sirve tanto es labón? Que pretende tu pureza, tu abstinencia, y tu templanza? Para que no hagas mudanza suejetar tu fortaleza. Yo no te doy pesadumbre, porque me la das a mí? Paciencia cuerpo. Yo? . Sí, que si mudamos costumbre haréis algún rebelión Peregrino viene. . Estamos, Flacor combates le damos. Cómo de vencidos son, Poco vales. . qué he de hacer, si con cadenas estoy presa? . Desdichado soy, mas no lo tengo de ser si Dios me aborrece tanto? Por aquí debe de estar, fuese a Dios, quiero besar esos pies Níco las Santo pues ahora no sentís. Qué es eso Fray Peregrino? Aquí Margárita vino, de quien vos siempre decís cuanto la debe el Convento, llorando porque espiró su hijo, y movido yo de su tierno sentimiento, de rodillas me ponía a suplícaros roguéis por él adiós. . Bien sabéis Padre la miseria mía. Nícolas por vuestro ejemplo estoy en la Religión. Yo se con la perfección, que os tiene Dios en su templo. Id a ver a esta Señora. Por obedeceros voy. Contento en extremo estoy de verme tan libre ahora mundo de tus desvaríos a ejemplo de Nícolas, pues no volverán atrás ya los pensamientos míos una vez puesto en prisión de la Religión mi madre. Fray Peregrino? Mi Padre? Cómo va de profesión. En haciéndola me vi en el centro del descanso; sepa que en el mundo fui notablemente perdido. Fray Nícolas me contó, que una noche le llevó forzado, y mal prevenido a un ejercicio, y que en él Dios le dio su luz. . De todo quiero referirle el modo Padre si es que gusta de él. Yo estoy con el alma atento. Pasé la flor de mis anos con lasciva inclinación en amar a las criaturas, y en desamar al Criador. Y si como fuera un Indio dejé engañar mi razón de afeite, gala, y criados vencido de propio amor. No hallaba ningún deleite, descanso, ni duración, que el que imagine más grande, más pequeño me salió. Nícolas llevome un día a una casa de oración, donde en matando las luces, David al arpacanto. A cuyo son cierta dama repartió su colación, que la da la penitencia en platos de Dios a diós. Como vi tantos azotes, lágrimas, pena, y dolor, túrbeme, y diome un desmayo, que el alma me arrebato. Y estando yo sin sentido, me pareció que en visión via al Ángel de mi guarda armado al traje Español. Suelto el cabello, que hacía ventaja a los de Absalón, con una cruz de diamantes en lugar de murrión. Este me dijo, yo quiero, que conozcas pecador lo que pierdes en perderte y ganas sirviendo a Dios. Enseñome el Ángel mío, dele Dios buen galardón, no aquel Santo Paraiso donde están Hellas, y Enoc. Si no dos montes de fuego, mas que Lipas, y Estrómbol, en cuyas llamas estaba una Serpiente feroz. Que a la vista parecía la que a mi padre engañó, los colmillos de Elefante, los ojos de girasol. La escama de Cocodrillo, y las alas de Dragón, muchos vicios la cercaban, Gigante fiero el mayor, y entre la Gula, y la ira un blasfemo jugador. otro más lleno de Sierpes, que el Sacerdote Leocón, el corazón se comía sin ser Gabilan ni Azor. Uno vi más deshonesto, que Comodo Emperador, mas temía la Escritura cual preso a Roma Nerón. otro bañado en Letargo, aunque luego desperto porque un ministro del fuego le llamó con un tizón. Allí vi con los soberbios al arrogante Nembror, con los crueles a Herodes, y entre Datan, y Abirón. Caín con los envidiosos, con los tiranos Creón, y por la Gula, y el vino a Holofernes y a Milón. A Midas con los Avaros, y a Judas Escarior, que dio por treinta dineros la sangre de su Señor. En un corro de traidores, que los más infames son mostrome una silla un Ángel de piedra azufre, y carbón. Porque me dijeron que era polvorista el escultor, y díjome, aquella es tuya, que ayer se desocupó. Porque la muerte ya quiere pedir mandamiento a Dios, para hacerte por su deuda en la vida ejecución. Y luego en un tribunal mejor que el de Salomón de Safir, Electro, y Fuego, y lleno de resplandor. Me enseñó el Ángel a Cristo airado como un León, cubierto el desnudo Cuerpo de la Púrpura de Edón, Por bara una roja espada, que un rayo me pareció, por Relator el Arcángel, que dijo, quien cómo Dios? Un mozo hermoso escribiendo, y por Fiscal promotor un mulato de mal jesto, mal hablado, y regañón. Cuyos pies, que descubría por un sayo de Sayón, parece que habían estado colgados en san Antón. Cuando vi que me acusaba, y que para más rigor de un proceso que tenía bastaba el menor rengión. Miré si había en la sala Abogado en mi favor, y vi a la diestra de Cristo la Rosa de Jerico. A la puerta de Ecechiel, y la Escala de Jacob, la hermosura del Cármelo, la fértil vara de Aaron, la Paloma que la oliva trujo por señal del Sol. En viéndola dije, Madre, por mí sois Madre de Dios, haced soberana Reina oficio de lo que sois. Ella entonces a su Hijo mi remedio le pidio, mas viendo que estaba airado, del rojo manto le asió. Y descubriendo el costado, Cristo la llaga miro, y respondió, Madre mía por vos le daré perdón, si a vos os da la palabra de no ofender a los dos. Cobré entonces el sentido, porque entonces se acabó la música que le hacían disciplina, y oración. Salí llorando, y pensando mi peligro, y perdición, volví otra noche a la fiesta, aunque al Demonio pesó. Y truje mis canelones para tomar colación, no me supieron tan mal como lo pensaba yo. Halle luego un buen maestro, buenos consejos me dio, hice apriesa lo que pude, aunque miserable soy. Desprecié lo que tenía en alta veneración, puse en razón mis sentidos, y con este mi reloj, quien Ángel me parecía Demonio me pareció. Tráteme mal cuanto pude, y pienso que no fue error, peor fuera en el infierno mucho palo, y mucha coz. Lábeme, y fuime a la mesa con vestido de color de aquel Cordero divino de los montes de Sion. De quien espero remedio, que es pan de tal bendición, que da vida la quien le come mientras que Dios fuere Dios. Admiración me ha causado Fray Peregrino su historia, dese a Dios toda la gloria. Padre yo estoy en sagrado, y debo a Fray Nícolas la reducción de mi vida, ganada cuanto perdida. Cómo albricias no me das? el Provincial ha venido. Alégrome en todo extremo. Solamente Padre temo, que el Provincial no ha comido. Traza tu Ruperto hermano una comida famosa. Será en extremo famosa, trazándola de mi mano. Primeramente ha de haber por principio dos Novicios, puestos en limpios servicios, que el Rey los pueda comer. Qué dice? . Quiero decir, que habrá lindos orejones, luego del coro capones, gordos a puro gruñir. Aurá una holla que huela por toda la vecindad, con carne de honestidad, que esté manida a cautela. Aurá fruta de sarten de algún huevo mal cocido, y postres de haber comido, que es a la postre, también le echará la bendición su caridad, donde espero que le alcance al Cocinero, que de carne, y hueso son. Él lo traza cuerdamente, pero mejor la dará, vamos a verle. . El traerá regalos, que es diligente. . Quisiérale para mí, que de hambre estoy muriendo, mucho resisto perdiendo el humor con que nací. Mas como ha de ser por Dios, lindamente me consuelo, porque no se gana el cielo mundo como pensáis vos. Por el Ábito divino de Agustín, que cuando espumo las ollas, que me consumo, pues cuando miro el tocino, y los gardanzos salir peleando con los habos tan arrogantes, y bravos, no hay quien lo pueda sufrir, Hay gracia como mirar una hermana a llambiendo, que le está a un hombre diciendo, hombre bien puedes llegar. Madura estoy, bor, bor, bor, pienso que es Griego, o Caldeo, más vase en humo el deseo, y el gusto aumenta el olor. Una criada que fue del padre de Nícolas le llama padre. . Jamás tal lealtad imagine, donde está. . En la portería. Ya llego padre Fray Gil. Deograrias. . Mas qué sutil entrar la carne porfía con nombre de caridad. Cómo va hermano Ruperto? Cómo quien espera el puerto después de la tempestad. Esta buena? . Buena estoy, y más viéndole tan santo, Santo no; pero entre tanto, por la mejor senda voy. Está el padre Nícolas (no, con salud? . No anda muy bue aunque está de bienes lleno, que no la faltan jamás. Eso creo yo muy bien, porque a quien el cielo santo favorece, y quiere ranto, no hay bienes que en él no estén. Mas diga padre Ruperto no le ruega a Dios por mí? Si cierto. . No más de sí. No hasta decir si cierto? Que siente del siglo más. Celia mía el no comer. Mamorias no? . O mujer lamás. Por lo que de carne tienen tal vez me detengo un poco, la hambre me vuelve loco. Estas memorias te vienen? Acuerdome de los días, y acuerdome por mi mal, que la holla universa! hermosa Celia ponias. Y estame haciendo cozquillas las berzas, cebollas, y ajos, y entre estos rotos andrajos me corcomo, y hago hastillas. Pero paciencia, que así he de conquistar el cielo. Alce los ojos del suelo, mire que le traigo aquí. No Celia mirar mujer, y mujer que se ha querido, aún a seglares ha sido ocasión para perder todo el resto de la vida. No quiero que a mí me crea, que no quiera Dios que sea quien tanta quietud le impida. Pues qué trae? . Una cestilla con pan, carne, vino, y queso. Él pan es tierno? . Por eso lo truje, es una rosquilla. La carne? . Una polla es criada en casa. . Y el vino? Es de tres altos. . Tan fino? Allá lo verá después. El queso es añejo? . Y tanto, que algún hidalgo quisiera su antiguedad. . Bien quisiera mirarlo . Mientras no es Santo bien puede alzar la cabeza. Ya la miro, gorda está, vale bien? . Muy bien me va. En que entiende, ah vil flaqueza! Coso, labo, y almidono. Adereza toda via los menudos que solía? canta con el mismo tono? Algunos Sabados sí. Y hace aquellos obispillos? También. . Frie menudillos con huevos? . Ayer los di a almorzar a mi señor. Es cosa muy cordial, han echado puerco en sal? Tres por amor del Doctor. Quién con un torrezno asado se desayunalo con migas, al Doror le da cien higas. Agradézcame el cuidado en rogar a Dios por mí. Muestre la cesta. Adiós quede. . Oh cuanto la hambre puede, pero vencerela así. A San Antonio traía un cuervo el pan, y a mi ahora un Ángel, hay tal Señora? hay tal Reina, panza mía? Haced fiesta en hacimiento, más Nícolas viene aquí, siempre desdichado sui, siempre está en mi pensamiento. Si me la ve, la ha de dar a algún pobre, esconder quiero la cesta, pues cierto espero, que la podré manducar. Este cuadro de la huerta la guardara. Tiempo pierdes, de tu ignorancia despierta. Padre, que es difícil digo de conocer el mortal pecado, o el venial. Lo mismo afirmo contigo. Ellos vienen arguyendo, por la huerta se andarán, mis tripas también están sus argumentos haciendo. El mortal pecado es Concedo. La gracia del alma es vida, la primera razón quiero, que de su etimología pues derivarse sabemos el mortal , la segunda, porque es cierto, que en perdiéndose la gracia sale Dios del alma huyendo. Y hase de seguir la muerte, con este claro argumento la prueba Agustín mi Padre, el alma es vida del cuerpo, la vida del alma es Dios, si perdida el alma, luego muere el cuerpo, que es su vida su anima . Claro está que ha de morir. Malditos sean los latines, ellos se van encendiendo. Esta es la muerte que Dios dijo a Adan luego en comiendo de aquel árbol, morirás, porque Adan, no murió luego, mas murió cuanto a su alma, gracia, y justicia perdiendo, y por consecuencia a Dios, del alma vital aliento. Es el pecado mortal la malicia, de quien leo vio Salomón que por él el hombre su alma ha muerte Jeremías treinta y uno dice requiere lo mismo que la muerte, pues tenía los hombres en el infierno, como ovejas David dijo, y este es el pozo de fuego de Juan en su Apocalipsi, y viene a sacarse de esto, que el que le comete muere, sino le socorren presto penitencia, y contrición. Ya Padre venir podemos a la conclusión. . Concluyan, o diré que son más necios, que una visita enfadosa. El venial pecado es cierto, que a nadie quita la gracia. Ni la hambre a lo que creo, porque la tengo mayor después de estos argumentos. Cuál es la razón? . Por ser compatible, esteme atento, con la gracia, y caridad, como dicen los Proverbios, otró latín. . Es Ruperto? No me ves? Qué haces aquí? A los dos estaba oyendo. Tienes que dar a este hermano que es pobre, y estudia? . Tego hambre Padre que le dar. Búscalo. . Donde. . En el cielo Eso a ti te está mejor, que no le pides sospecho cosa que no te conceda. Pídele al Resitolero alguna cosa. . Ah dos días, que en el Refitorio no entro, que dice que le comí catorce pares de huevos para la Comunidad, más estrellados que frescos. Pues ha se de ir de esta suerte? Vaya padre a otro Conuento. Ahora bien Floro no vayas sin algo de casa, quiero cortarte un par de lechugas, y rabanos de este huerto para que mojes la boca, bendigamos las primero. Ortaliza que Dios cría, dad a este pobre sustento, en su nombre, yo las cojo. Perdido soy. Qué es aquesto? Déjelo padre, no es nada, aquí lo trujo un mancebo para un enfermo de casa. Pues será Floro el enfermo. No por Dios, deje la cesta. Deja la cesta Ruperto. Dale la mitad si quiera. Eso no, que si este huerto la da entera para un pobre, partirla será mal hecho. toma y vete a comer. . Padre pague la limosna el cielo. A mí me la ha de pagar, que yo soy el que la pierdo. Ruperto de la abstinencia tenemos grandes ejemplos Níco las de Mira Obispo, siendo niño tan pequeño, dos días en la semana una vez tomaba el pecho. De Mayoro, y Bonifacio, de Edmundo, Antonio, y Severo, de Gerónimo, de Paula, de Eufrasia, y de otros leemos, que por ayunos llegaron a conservar en su extremo las virtudes que hoy laurean sus cabezas en el cielo. Basilio al ayuno llama imagen del vivir quieto del paraiso, y dos alas Bernardo al ayuno ha puesto. La justicia y la oración, y Crisóstomo alimento del alma llamó al ayuno, y Gerónimo, y Ruperto la madre de la salud. Padre yo estoy satisfecho de las gracias del ayuno, ya que sin la cesta quedo, no me prediques por Dios. Un poco estoy indispuesto, queda con Dios. Él te guarde, notables desgracias tengo. Por quien jamás ha pasado tan desdichado suceso, algún Ángel se lo dijo, que hablan con el por momentos. Hay eesta de mis entrañas cuál os estará metiendo debajo de la nariz aquel estudiante hambrienta. Que vino, y pan que llevaba, que polla tierna, y que queso! Soy testizo Qué vive el niño Padre? . ver el niño ya resucitado de ve su Al cielo alabo, a Nícolas bendigo. El rostro en tiernas lágrimas banado el suelo está besando Margarita, de sus dichosas plantas estampado. La gente de los brazos se le quita, incrédula de ver que vivir pueda. Ya Nícolas los muertos resucita. A verlo voy. El cielo me conceda vida con que su fin alcance. . Es cosa, que encarecida, menos alta queda. Padre Prior su vida milagrosa, sus azotes, su ayuno, su abstinencia, con su humildad, su caridad piadosa. A los ciegos da luz, y en mi presencia salud ha dado a fordos, y a tullidos, y a los que con tiránica violencia tiene el demonio atados, y oprimidos, y aquí vienen cautivos redimidos: decirte de los vicios que se enmiendan muchas personas, es contar las flores del verde campo. . A su valor suspende los más altos Poetas, y Oradores, la lira, y lengua en alabanza ajena, que en Nícolas hallamos las mayores, y en número que vence al mar la arena. Deo gratias Padre nuestro. . Qué me quiere? Padre sepa que estoy con mucha pena, las once han dado ya, ya no hay que espere, no se toca a comer porque no hay cosa, y la comunidad de hambre muere. Que no hay cosa ninguna? . Mas ociosa está la masa, que el caballo muerto, la silla en polvo, y en quietud reposa. No hay fruta alguna en este seco huerto? Qué importa sino hay pan. Pues Padre toque, demos gracias a Dios sustento cierto, y su nombre santísimo se invoque, Mande su caridad darnos licencia, y la piadosa causa le provoque, para poder tomar, y a su presencia traer lo que ha enviado Margarita, que no será esta vez contra conciencia, pagarnos el muchacho solicita en darnos de comer la nueva Marta, que Dios por Níéolas le resucita, pues aunque en ocho días se reparta no se podrá comer en tu Convento. Gracias a Dios, a recibirlo parta padre fray Gil. . Yo estoy con gran contento. Padre quien pone en Dios sus esperanzas, no le podrá jamás faltar sustento. Dónde esta Nícolas? . Estas bonanzas se pagan todas con que enfermo queda. También a Dios le demos alabanzas. No hay remedio con el que comer pueda cosa que le aproveche. . A verle entremos. Su vida padre el cielo nos conceda. Por el vivimos. . Y por el comemos. lviv Si se aumenta la virtud Señor con la enfermedad, enfermedades me dad, que yo no quiero salud. Y si con mayor quietud del alma os hablo sin ella, merezca veros por ella, alomenos yo me humillo como el cordero al cuchillo, que los simples labios sella. Mi Dios, yo no quiero vida mas que a vos vivir en mí, que esa es vida para mí, a mis potencias asida, vos sois vida, y tan querida de mi alma que sin vos, no quiero vida mi Dios, que esa es vida solamente, que en unión tan excelente enlaza y junta a los dos. Ay mi bien, quien tiene bien sin el bien que de vos viene, mas que bien el hombre tiene que esas manos no le den? Mis bienes en vos estén, que sois toda mi riqueza, mi gloria, y mi fortaleza, y un Dios tan lleno de amor, que con ser quién sois Señor no despreciáis mi bajeza. Si tuviere Nícolas fuera de vos pensamiento, cese mi vida al momento, no dure un instante más. Si me olvidaré jamás de lo que os debo, y confío, que me tratéis con desvío, más vanos recelos son, siendo vos mi corazón; y teniendo vos el mío. luntome a vos Agustín, que fue divino tercero de amor sin fin verdadero, que sois Dios, y en Dios no aí fin. El fuego de un Serafín quisiera que me abrasara, quien la cárcel desatara del alma aunque vivís dentro, porque vos solo sois centro donde mi esperanza para. A quí esta, Dios Nícolas te dé salud. . Padre amado? Ruperto nos ha contado, que con calentura estás, da el pulso al señor dotor. Por obedecerle, sea. Pésame que este le vea, no hallasteis otro mejor? En toda Italia es famoso. No puede ningún sudio hacer cosa buena. . El mío es pulso débil. Qué odioso es este linaje de hombres para mí. . El poco sustento le debilita; al momento. Si es carne no me la nombres. Al momento asada un ave. Una perdiz será buena? Buena. Pues no tenga pena. . Presto Ruperto. No sabe padre vuestra caridad el voto que tengo hecho? Que no se estiende sospecho el voto en la enfermedad. Jesús padre, aunque muriera mil veces. . Por su salud yo se lo mando en virtud de la obediencia. . Quisiera. No hay que querer. Soy un viento, la perdiz hallé pelada, que Margárita enviaba con otras once al convento. No la puso a asar? Ya queda espetándo la Fray Gil. Bien hizo. . El aire sutil la ventaja me conceda en cosas de Nícolas. Ay papel? Yo voy por ello. Volando. Aquí está el papel. Esto le darán no más. Escribe. Recipe. . Hh visto padre. . Qué le está mirando? Parece que está firmando en la sentencia de Cristo. Traigan esto, y a la tarde yo volveré. Que ha sentido. Denle a comer. No ha querido decirlo? Dios nos le guarde, vaya Ruperto a saber si se asa. . Ya el olor lo está diciendo mejor. Éntrese Padre a comer, que está aguardando el Convento. Vamos. Mi Dios que he de hacer, carne tengo de comer, hay más notable tormento! e Vamos. Virgen Paloma cándida, que al suelo Trajo la verde paz, arco divino, Que con las tres colores a dar vino Fe del concierto entre la tierra, y cielo. Dadme remedio, pues sabéis mi celo, No coma carne yo, porque imagino, Que solo he de comer, puesto que indigno, La de mi dulce amor en blanco velo. No me dejéis Cristifera María, Y vos mi Padre amado Agustín Santo, Y más si llega de mi muerte el día, Dadme los dos favor, pues podéis tanto, Si mereciere la esperanza mía, Que del Sol que pisáis pase mi llanto. Cmo Gliae h Hijo mío Nícolas? Hermosa Reina del Cielo? Honor de mi Religión? Agustín Padre, y Maestro? Por que estas desconsolado? Con este dulce consuelo, con esta dulce visita, ningún desconsuelo temo. Haz Nícolas que te den un panécito pequeño, a la traza de una forma, cortina del Pan del cielo. Cómele mojado en agua, que las calenturas luego irán huyendo del pan. Basta ser vuestro el remedio, También vos Señora mía, como aquel Médito eterno curáis con pan. IMIR te doy con mí pan sustento. Y porque de esta visita quede memoria en el suelo, quiere mi Hijo que el pan haga a todos buen provecho. Y que bendito en su nombre, y el tuyo, dé a los enfermos salud, sosiegue los mares, y temple el rigor del fuego. Padre Agustín, pues que sois el más soberano ingenio, que la Iglesia ha conocido, decidle dulces requiebros, pagadle aquesta visita, que soy ignorante. . Pienso Nícolas que tú, ni yo, ni los Ángeles podremos. En fin tu tendrás salud con ls dico tan excelso, que le trajo en sus entrañas para todo el mundo enfermo, Importa a mi Religión que vivas . Si vivo quedo, llevándome el alma allá, que se va tras los deseos, quien fuera Luna en los pies mas que los Ángeles bellos, Padre Agustín, bendecidme, hay Dios quien fuera con ellos. Ea Padre, que ya viene la perdiz. . Vaya Ruperto, y de un póquito de harína haga un panécito luego, y cuezamele en las brasas. Si es antojo, voy corriendo. Aunque en virtud de obediencia se lo ha mandado, sospecho, que importa que este delante. Padre Nícolas, qué es esto? cómo va, que siente ahora? Padre calentura tengo, pero espero en Dios que ahora tendrá templanza su fuego. Ya Padre su panecito queda Fray Ángel cociendo, porque estaba el horno a punto para entrar los del Convento. Aquí tiene la perdiz. Muestre Fray Gil. Y sospecho, que puede solo el olor abrirle la gana a un muerto. Mire Padre que limón, ea que aguarda? . Depresto Padre Nícolas, que yo a ver si la come vengo. Ea Padre, esa pechuga, hay manjar blanco más tierno? en quitándole la carne me pienso comer los huesos. Ea, que la esta mirando? que me retoza acá dentro una hambre, que la como por las narices. . Que puedo pensarlo no más? . Ya sabe, que la obediencia es más cierto sacrificio. . Bendicirla antes de comerla quiero. Ave de Dios, Dios bendiga tu carne, cúbrete presto de tus plumas. Levantose, y sobre el plato se ha puesto. No estaba asada? Y partida. Bendígate Dios, que has hecho, que le alaben estos Padres. Mis propios ojos no creo, yo la ase con estas manos. Hay coral más rojo, y bello, que tiene los pies, y el pico? pues tienes pico, te ruego, que alabes a Dios perdiz. Yo le alabara comiendo sus pechugas. . Padre vaya por el panécito luego. Voy. . Pues qué es esto Padre? Después sabrán cuanto debo a un Médico celestial. Padre Nícolas, yo veo, que aquí vive sin salud, mudarle a otra parte quiero, bien estara en Villacanes, o en Tolentino. Yo pienso, que estando viva la carne no será el pan de provecho. Muestre, i deme el vaso de agua Tome. Aquí mojarle quiero. Para qué come aquel pan? Zámpose lo todo entero. Padres ya tengo salud, que de la Reina del Cielo es aquesta medicina, vengan, y direles luego los misterios de este pan. Toda tu vida es misterios. Yo llevaré la perdiz, y afe que si os tuerzo el cuello que no os levantéis del plato. Guárdela Padre. . En el pecho No ve qué es milagro? . Sí, pero aunque el milagro veo, por Dios que me ha de decir culchuchu dentro del cuerpo. El Demoni
JORNADA TERCERA
Con poca salud llegue a la gran Ciudad de Roma, que Reina del mundo fue, la que siete montes doma las cabezas con su pie. A negocios he venido de mi Convento. . Habrá sido del camino la inquietud causa de haber la salud por la distancia perdido. No se si ha sido prudencia venir a pie. . La obediencia es la prudencia mayor. Sin duda, y donde mejor se ejercita la paciencia. Cómo está su Señoria del Cardenal. . Bueno está? Yo he llegado en santo día. Hoy el Sudario verá desde la sagrada via. Si de aquesta enfermedad mi fin detérmina el cielo, será del cielo piedad, y para mí de consuelo morir en esta Ciudad. Cuándo muestran el Sudario? Ahora, y es necesario tomar decente lugar para poderle adorar, porque es el concurso vario, Pues aquí estaremos bien. Cuéntame de Nícolas entre tanto que le ven mis ojos. . Diciendo más se dice menos también. Basta saber que le aclaman por Santo, y la voz derraman los pueblos de que lo es tanto, que con estar vivo; el Santo de los milagros le llaman. No se sabe que jamás cosa nadie le pidiese sin hacerla Nícolas. Digo Dios por él. Si viese tanto bien, no quiero más. Aquí dicen que se muestra. Será gran ventura nuestra si le alcanzamos a ver. Si al balcón se han de poner, tomemos la mano diestra. Por aquí pienso Teodoro, que le veremos mejor. Siempre desde aquí le adoro. Prenda de tanto valor requiere tan gran decoro. Esta es la Sabana santa a donde impresa quedó esta Imagen sacrosanta. Qué es retrato pienso yo. Oh cuanto al alma levanta a la consideración de su sagrada Pasión. Hay más tesoro en la tierra? Ya la cortina se cierra Del cielo tan No hay más que ver Ludóvico. Dichoso quien ver merece tesoro tan alto, y rico. El alma se me enternece si al muerto Cristo la aplico. La coluna, y el pesebre mucho me mueven Laurencia, y es bien que las dos celebre, mas de Cristo la presencia no hay corazón que no quiebre. Digo presencia, el retrato, que en la Sabana se ve. Qué breve aunque dulce raro. Parece que el tiempo fue con nuestros ojos ingrato. Aunque el ver reliquia igual me pudiera dar salud, pienso que crece mi mal, y ha sido mayor virtud, y fuerza más celestial. Porque yo no la pedí, que antes le dije entre mí me llevase a ver el dueño, y no será bien pequeño, sino el mayor para mí. Dulce Señor, que quitado de la Cruz, envuelto fuistes en este lienzo sagrado, donde con sangre esculpistes vuestro cuerpo delicado. Si llega mi postrer día, dadme por vuestra Pasión la mano que al cielo guía. Padre en aquesta ocasión es vuestra casa la mía. En ella os quiero curar, que Dios os dará salud. ocupar, la quiero, y debo aceptar. (stro Vamos pues, que en esto os mue la igualdad del amor nuestro. Si es ya llegado mi fin, favoreced Agustín un Peregrino hijo vuestro. Mientras tenemos lugar, y nos le da la obediencia, a quien habéis de imitar, túnica prestad paciencia, que os hemos de remendar. Asentémonos aquí, y este remiendo os pondremos, que yo os prometo que ansí mejor el ano pasemos, que os reís mucho de mí. Aunque de veros recelo abierta por mi consuelo, que hacéis en vos celosías para que las carnes mías acechen por vos el cielo. Téngase el Príncipe allá te las que pueda vestir, y vos remendaos acá, que de ellas se ha de morir a la mortaja que va. Ahora bien, ellos reposen, pues Dios les hace merced de que nunca se descosen, cantemos, porque sabed, que han de cantar los que cosen. Uno es uno, mas que no lo entiende ninguno. Uno es uno, mas que no lo entiende ninguno. Dos son dos, mas que no lo entendéis vos. Dos son dos, mas que no lo entendéis vos, Tres son tres, apostad que no lo entendéis. Tres son tres, apostad que no lo entendéis, Uno es uno, que contiene a los tres aunque uno es, pero como es uno, es tres, y con tres uno conviene. Y como una esencia tiene a tres personas distintas, y en un lado de tres cintas el principio solo es uno. Uno es uno, mas que, Cómo es el Padre increado, y de ninguno procede, y como el Hijo ser puede eternamente engendrado. Como le ha comunicado por generación su esencia, y de esta correspondencia sale aquel Amor, que es Dios. Dos son dos, más, Piérdese el Ángel de vista de la esencia en la unidad, como la plutalidad de las personas asista. Y que esta unidad consista en la Trinidad, es cosa. tan alta, y dificultosa, que solo para Dios es, Tres son tres, Qué música es esta cielos! a un hombre que se remienda, los Ángeles le entretienen con música, hay más que vea! Ya pues habemos cantado, sabed mi túnica vieja, que os quiero contar un cuento, pero habéis de estar atenta. Erase que era después, el que será, el que es, y el que era, mirad si le viene bien decirle erase que se era. Y también bien le vendrá; que el bien para todos sea, que es bien que todos gocemos. el bien de la vida ererna. Era un Dios, y tres Personas, el Padre que al Hijo engendra, y el que procede de entrambos. Ved las cosas que le cuenta. Sabed pues túnica mía, que Dios tenía una huerta donde puso al primer hombre. Bien el cuento se me acuerda. Mandole que no comiese de un árbol, su mujer Eva era mujer en efecto, desde entonces son ligeras, No os ríáis, oíd la historia. Quién ha de tener paciencia para oír cuento tan viejo? Andávase una culebra por el Paraiso entonces entre las flores, y hierbas, esta quien pensáis que fue, fue una luz más que el Sol bella, que quiso igualarse a Dios, más costole la soberbia echarle a palos del cielo otra luz de mayor fuerza. Este es un grande bellaco. Bien me trata Y cuya fiera envidia de ver que el hombre se viese en tanta grandeza Pues no he de tener envidia? Engañó la mujer, y ella al hombre, y comiendo pierden la justicia, y la inociencia. Enojado estuvo Dios larga edad contra la tierra, más prometiendo a Abrabam, que en fin de su descendencia saldría el remedio al mundo, en su consejo decreta, que el Verbo tómase carne, no es linda historia? no es buena No fue para mí muy linda pues tanta pena me cuesta. Erase una doncellita natural de Galilea de una Ciudad que sellama Nazaret. . Si trata de ella tapáreme los oídos. Oíd túnica, qué es esta la que a la Sierpe que os dije le quebrantó la cabeza. Era tan honesta, y pura, que enamorando se de ella el mismo Dios. Esto sufro, con que flema me atormenta! Enviole con un Ángel un recaudo, y ella honesta dijo que sí; y dijo bien, pues los cielos le celebran; y fue de los hombres vida. Y mi muerte no dijeras? Pario túnica esta niña, quedando Virgen, y entera, un niño, un hombre, y un Dios, que estás dos naturalezas se juntaron en su claustro, hubo entonces grandes fiestas, de Reyes, y de Pastores, pero nunca falta en ellas algón mal intencionado, que las perturbe, y revuelva. Huyó este nino bendito de este coco a las riberas del Nilo, mas de diez años volvió a vivir a su tierra. A los doce era letrado, que la ley, y los Profetas allá en el Templo enseñaba, pero que mucho si era catedrático de prima de la celestial escuela, sabiendo desde el instante de su Concepción las letras, que sabe Dios como Dios. Que aún este Fraile no sepa estar ocioso un instante, que la túnica remienda, hay tal pureza de vida? Túnica a la fe que llega el cuento a tal ocasión, que podéis prestar paciencia. Desde doce hasta treinta años no tenemos quien refiera lo que hizo este Señor, pero en cumpliendo los treinta un Águila, un León, un Toro, y un Ángel con plumas bellas, de sus sermones, y hazanas escriben cosas que elevan. La Envidia por quien la muerte entró en el mundo tan fiera se metió en unos Judios contra su pura inociencia. Que trazaron de matarle, y luego le puso en venta Que me traia y que viva ta con plumas un despensero bellaco, sisador, y aún ladrón era. Y bien lo podéis creer túnica por cosa cierta, pues dice San Juan que fue Diose a dinero por año, quitando tres pues son treinta, prendiéronle los traidores, y a la muerte le sentencian. Aquí túnica llorad, lloremos pues estáis tierna de traída. . Que notables burlas, qué divinas verás? Cómo le había de hallar Padre si se esconde así? Es algo qué importe? . Sí, de coser puede dejar, porque le llama el Prior. Pues paro, quedaos un rato mientras vuelvo. Fuera ingrato Padre al general amor que este Convento le tiene, si en esta fuerte ocasión no hiciera con su oración, pues el bien por ella viene, que Dios la sed remediara, que aquesta casa padece. Ya se que la falta crece. Pues pídale a Dios la vara con que hirio el santo Moises la piedra de Rasidín. Vamos al Prior. . En fin, qué dice? . Qué Dios lo es, ga este Fraile sin sentido, an cándida paloma s negras de Agustín, que ha sido quien a su cargo su desensa toma: Pues no tengo de darme por vencido hasta que suba a la triunfante Roma, como me vengaré de lo que ha hecho, con que de envidia se me abrasa el pecho. Hurtarle quiero el paño que cosía, mas que bajeza, y justo desconsuelo, para un ladrón que quiso hurtar un día la gloria a Dios, y la hermosura al cielo: Mas por cumplir con esta envidia mía, el negro paño más que el azul cielo del cielo estimo, aunque remiendo sea, porque se enoje cuando no le vea. Que nos tienes aquí Príncipe fiero van amente ocupadas con un Santo? Con tierna cera deshacer acero, no es de tu ingenio Rey del negro espanto. Tendrá esperanza hasta su fin postrero en un hombre que duerme sobre un canto, cantando a Dios como David cantaba. Inobediencia, Carne, Ira, yo veo, que aqueste Nícolas es piedra dura, si presumís, que vanamente empleo vuestra solicitud, furia, y blandura: Sabed que es inquietarle mi deseo, ganarle no, que aquella Virgen pura coronada del Sol le favorece, con que en divina castidad florece. Bien se que aquel Obispo, aquel divino ingenio, no bárbaro Africano, sino más sabio que Platón; pues vino a exceder el mortal límite humano: En su defensa es muro diamantino, y que con fuerte; y poderosa mano resiste mis intentos porque sea mi eterno azote su inmortal Correa. Ved cual estoy, pues este pobre paño a Nícolas hurté, que era remiendo de su túnica vil. . Pues bien que engaño, resulta deso? . Qué enojarle entiendo, y del enojo ya le viene daño, con que su pura integridad ofendo. Quedo que viene. Yo Señor querría hartar con vos la sed eterna mía, Agua me piden, fuente de agua os llaman, dadles agua Señor, sed los aflige, piden agua mi Dios, y agua derraman al mar eterno que las fuentes rige: Oid Señor que os llaman, los que os aman, haced que aquí sus puras aguas fije una perene fuente, pues sois fuente de la vida que vive eternamente. Túnica mía aquí os deje, qué es esto? adonde está el remiendo que os echaba, en mi descuido sois, como tan presto os le hurtaron de aquí, pues aquí estaba. Huélgome cierto, y es placer honesto, si el que os hurtó por dicha remendaba algún ábito suyo. . Ay tal paciencia? Ira qué aguardas? Huya inobediencia. Pues no podemos, por aquí engañarle, demos en darle palos, golpes, coces. Pues a su celda vamos a esperarle. Túnica estate así ya me conoces. No le hemos de dejar hasta matarle. . Poderoso Señor oíd las voces de vuestros siervos, dadles agua en tanto, que os la pagan Señor en tierno llanto. Toma Agustino Moisés esta vara, con que saques agua en la piedra que ves, con que tanta sed aplaques, que perenes fuentes des. Toma, y su rigor cruel convierte en agua como el en el seco Rasidio, serás otro nuevo Elín, para que beba Israel. Paraninfo Soberano, el que puso sobre el cielo agua con su eterna mano, hará que este seco suelo produzga un mar Oceano. La vara tomo, y daré con ella en la piedra dura, de donde bien claro se, que ha de engendrarse agua pura de mi esperanza, y mi fe. Parte a tu eterno Señor, y di que es Dios, y no más, que es su atributo mayor. Pues yo me voy Nícolas. . Dios te conserve en su amor. Piedra al Criador ya sabéis, que el respeto obediencia! os toca, si no tenéis agua ni os es natural, sudad, que sudar podéis. Diréis que os es propio el fuego por la sequedad, pues luego dad agua, el agua salio, y la vara floreció, oyó su imperio, y mi ruego. O como corre muy bien, el Convento va regando, y irá a la huerta también, que beba David os mando, que no hay peligro en Belen. i, F Digo que es agua, y que correr la he visto. Sin duda es agua padre. . Pues siguiendo el claro curso a su principio vamos. Ya en el principio que es la fuente estamos. Qué hermosa fuente, arrojareme en ella. Aquí estas Nícolas? . La fuente bella estoy mirando. . Pues si tú aquí estabas, que mucho que del cielo se rompiesen las catararas como a nuevo Elías, que mucho que saliesen fuentes frías de las heladas piedras, y que mucho, que habiendo como fuerte Nazareno, vencido el Filisteo saques agua del mismo hueso con que le has vencido. Padre Dios es autor, Dios solo ha sido. Así es verdad, pero tus grandes meritos. alcanzaron de Dios favor tan grande. Dadme padre esos pies. . Níco las tente, y pon los tuyos en mi pecho, y frente. Padre mire que importa hacer de forma, que la agua no se pierda, y nos anegue. Pues vamos para hacer que se recoja. Mi padre Nícolas, Dios se lo pague, que tal salud ha dado a esté Convento: no mira? fresco estoy como un carambano, de pechos he vebido como un buzano, más ruégole por Dios que en la bodega haga una fuente de licor más puro, que no le ha de tener a Dios más costa. Alcese Fray Ruperto, y dele gracias. Si dárselas por agua en el confío, que le diera por vino Padre mío! Oh poderosa mano a quien los elementos obedecen, o gran padre Oceano, de quien salen las aguas, por quien crecen los caudalosos ríos volviendo a ti como los ojos míos. El viento apenas mueve hoja en el árbol sin que tú lo mandes, ni a las flores se atreve, y con tu voluntad los mares grandes cambia con las serenas luces del cielo donde siembra arenas. La tierra no produce flor, hoja, rama, tronco, fruto, espiga, ni el agua que reduce a humor su sequedad, y la mitiga lo sirve de alimento, menos que con tu santo mandamiento. Por ti sobre los montes pasó cuarenta codos, y aquel Arca por varios Horizontes llevó con su familia el Patriarca, que vio otro mundo nuevo el arco de la paz, la luz de Febo. El fuego no quemara, actividad, ni fuerza no tuviera sino le resultara de tu divino imperio, que en su Esfera elementar le hiciste. A Padre Nícolas. Qué es esto, hay triste? No te espantes mi Padre, Fray Peregrino soy. . Pues F no estabas en la madre del mundo? . Al fin de mi camino Dios me llamó, yo he muerto. En Roma has muerto? . . N. Cierto? . Si cierto Eres di por ventura ilusión de aquel Ángel desdichado, qué inquietarme procura? No soy si no tu amigo Padre amado, difunto estoy, que dudas. Qué quieres di? . Que a mi remedio acudas Según eso no vives en el cielo, ni estás en el infierno. Tú mi Padre que escribes memoriales a Dios Juez eterno, con santas oraciones desata de mi cárcel las prisiones. Yo soy Hebdomadario, no puedo esta semana Padre mío, ya ve que es necesario acudir con mi oficio. . Yo confío, que pedira licencia. Padre ya tú no sabes mi obediencia? Dame esa mano. . Toma, si has muerto Padre en Roma dónde me llevas? . Níco las conmigo, donde mis penas veas, porque te duelas, y a tus ojos treas. Cuando será aquel día, o patria Celestial que te gocemos? Oh Reino de alegría, cuando tras tantas penas te veremos? Ay esperanzas santas, que en este ardor templáis prisiones tantas? Cuando Señor divino tendrá descanso mi abrasado pe co Cuando Señor, Ursino verá este muro de dolor deshecho? Cuando de aqueste fuego me sacará de Nícolas el ruego. Por este inculto campo tiende los ojos Nícolas. . Si en fuego los pies medroso estampo, que no me acerques a su luz te ruego. Aquestas almas mira, esta que llora, aquesta que suspira, mira a tu padre anciano, tu amada madre mira, y tu sobrino, a Floro que tu mano está esperando Nícolas divino. Piedad Nícolas santo. No te enternece Nícolas su llanto? Hijo de mis entrañas ten lástima de mí. . Tu madre triste, que en penas tan extrañas, aunque con esperanza ardiente asiste, muevan tu tierno pecho. Ay hijo, aunque de piedra fueras hecho. Oh dulces padres míos, sabe Dios lo que siento vuestras penas, ya son mis ojos ríos para templarlas con profundas venas, o como es diferente ver con los ojos lo que aquí se siente. Palabra doy al cielo de ser devoto de las almas tanto, que mientras en el suelo viviere haré por ellas todo cuanto cupiere en un sujeto tan miserable, débil, he imperfeto. Y si Dios me llevare a ver su pura luz, eternamente a quien me encomendare necesidad tan justa, y tan urgente, daré socorro luego, con caridad, y con humilde ruego. Piedad Nícolas santo. Ya has visto Nícolas lo que padecen, y escuchado su llanto. En parte aunque me alegran me entristecen. Dales algún consuelo. Esta Correa de Agustín, que al cielo os subirá, que alcanza desde este mar al soberano puerto, almas, cuya esperanza es el consuelo más seguro, y cierto, no pierda el alegría quien vive en noche de tan dulce día. El pajarillo ausente tal suele en triste, y solitario día mirar el claro Oriente, de pura luz, y resplandor vestido, haced al cielo salva, ctantad pues esperáis tan presto el Alba. Oh prisión venturosa, donde Jerusalén daros espera Patria, y Ciudad gloriosa, libertad inmortal, y verdadera, allí con blancas palmas al Aguus cercaréis sagradas almas. Aquí parad ejército temido de Pablos, y de Antorios, Capitanes, que en la Tebaida, y en Egipto hicistes cosas tan estupendas contra aquellos, que despreciaron la grandeza humana, retirados del mundo en altas peñas, aquí parad, que pues ningún remedio queda para vencer con nuestra industria al bravo Nícolas de Tolentino, la venganza será matarle a palos, a azotes, coces, y inquietudes varias, tomando formas que serán contrarias a su oración, y castidad. . Bien dices, ya que ningún engaño solenices contra su castidad, pureza, y fama, inquiétale, castígale. . Yo pienso, que según se castiga, importa nada, los brazos pone en una piedra helada cuando de la oración descansar quiere, piedra que le lástima, yeia, y hiere, y luego con sus bárbaras cadenas disminuye la sangre de sus venas: pues que se le ha de dar de nuestra furia? No importa, yo se bien que es diferente, que el daño ajeno mucho más se siente, que el que un hombre se causa por sus manos; el viene, retirad los cuerpos vanos o Si mientras tuviere vida almas que en penas estáis, y de las vuestras purgáis la Majestad ofendida, Me olvidare del ardor, que os vientonces padecer, de mí se olvide el poder de aquel eterno Señor. Movido vengo a piedad almas de aquel vivo fuego, y aquí a mi oratorio llego, como os ayudo escuchad. Dulce Jesús, ya que vi. Padre del P A4 Dale a la lampara, dale. Jesús, cuando el nombre sale de mi boca, y está en mí, osan estas bestias fieras cercarme, y matar la luz? pues válgame vuestra Cruz. En la oración perseveras? La lámpara levanto hecha pedazos, del suelo encendida, y sana. . El cielo se la juntó, y encendio. Aquesto puedes sufrir? Mas que se pone a rezar otra vez? . No aura lugar, Cómo? Poro que ha de morir, e Prior acuda, que en la celda adre Nícolas andan ladrones. Bienso que son los que robar querían el cielo Fray Ruperto. . Sea quien fuere, armarme quiero, y socorrerle Padre. Ármese pues, que yo saldré a su lado. Porque consientes que este rece ahora, favoreciendo aquellas santas almas, que se escaparon de tu Infierno? muera. Muera ministros. . Ay Jesús, María, que me matan. . Oh perro que te quejas. Jesús, Padre Agustín, Agustín santo. Mátale porque llame valedores. Aquí Padres aquí, mueran los perros. Qué visiones extrañas? . Sombras vanas, Ruperto soy figuras Antonianas, dejad mi Santo. . Infame tú te pones con nosotros a manos, y razones? Puera digo bellacos. . Pues infame zonzorrión así te atreves? . Bestia sal de la celda . Oh vil espuma hollas. Hago muy bien, vos espumáis calderas, Llegue padre Prior. . Aquí a este lado digo los exorcismos de la Iglesia. Oh perro morilón. . A fuera. . Oh pesía. , , de Victoria por Ruperto. . Cómo queda de esa manera? . Pues qué tengo Padre? La cara como un negro de Etiopia. Qué podían dejar estos bellacos? Qué hay Padre Nícolas? . Cojo me dejan. Tenga paciencia, y ánimo. . Querría no dejar los Mairines. Sea en buen hora. Vaya delante Padre. . Que me place. Que estoy muy negro? . Está teñido el rostro de tizne del infierno. . Labareme, y vive Dios. . Qué dice? . Qué Dios vive, que he de desafiar a los bellacos, y desde aquí los reto de traidores. Vamos, y labarele. . Vamos Padre a ver si hay algo que almorzar, que quedo muerto de pescar. . Y yo de miedo. Gracias gran Señor os doy, que de las locas injurias. me librastes de estas furias, de quien vitorioso estoy. La pierna me han maltratado, mas vos me daréis salud. Mucho agrada tu virtud a Dios Nícolas am- mado. Cuándo será mi transito? . Ya llega. Buenas nuevas espíritus. . Muy buenas. Que le agrada a mi Esposo? . Tus cadenas. i Entregarele el corazón. . Entrega. Rogaré por mis almas a Dios. . Ruega. Qué perderán por mi oración? . Sus penas. Véranse llenas de descanso? . Llenas. Gran favor de mi Dios. . Nada te niega. Mis panecitos que darán? . Saludes. De que más librarán? . Del mar, y el fuego. Tendrán otra virtud? . Dos mil virtudes. Saldrán en fin mis almas? . Saldrán luego. Ángeles cómo? . Si a rogarlo acudes, tanto puede con Dios tu humilde ruego. Conocesme Nícolas? No sois vos Señor divino, aquel pobre Peregrino, aunque os vi una vez no más? Yo soy Nícolas a quien diste aquellas cienmonedas, deudor soy. . qué decir puedas. que debes inmenso bien? Si Nícolas, y más debo. Qué Señor? Tu capa. . Ahora, que en yos al mismo Sol dora? Vestirte quiero de nuevo como allí lo prometí, ponedle el ábito luego. Si a tantos favores llego, Señor que será de mí? Como viste Nícolas negró bordado de estrellas, parece noche con ellas, y el Sol no relumbra más. Estas voces he sentido. Vaya quedito, y con tiento. Pasos junto al Coro siento. No vaya haciendo ruido. Ay Padre, no ve que pasa todo bordado de estrellas Nícolas? . Y el Sol en ellas, que en amor de Dios se abrasa, Alce un poco la linterna. Déjele Padre pasar. Las gracias te voy a dar mi Jesús, bondad eterna. Oh Padre, llegar quisiera, y echarme a sus pies, Qué dice, no ve que eso contradice a su humildad? Quién pudiera hurtarle alguna estrellica, hasta la misma Correa oro divino hermosea con una evilla tan rica. Vamos por nuestro consuelo a ver tan santo varón. Hoy le ha hecho la oración huevo estrellado en el cielo. Fuego, fuego. Que se abrasa nuestra casa, fuego, fuego. Agua por Dios, agua luego, que se arde toda la casa. Parece que no hay remedio contra las voraces llamas. Si un mar Feniso derramas, hay un elemento en medio. Aurelio que hemos de hacer? Acudid presto señores, que tan extraños ardores de infierno deben de ser. Ya se emprende por mi casa, venid al socorro os ruego. Con el aire crece el fuego, y de una en otra se pasa, Llamad en San Agustín, vengan Padres del Convento. Corra Padre. En un momento verá de la llama el fin. Arroje presto. . Ya arrojo. Que poca maña se ha dado. Piesa que es nuestro pescado, que le echamos en remojo? Ay Padres sean bienvenidos. Dios la consuele. Mi Padre no habrá remedio que cuadre, aire, y fuego están unidos. No se provaría aquí un panécito de aquellos de Nícolas? . Tiene de ellos? Nunca se apartan de mí, ni se cual hombre Cristiano uno deja de traer. Fuego, en virtud del poder de Dios tu Rey soberano, y la gracia concedida a su Santo Nícolas, ni quemes, ni crezcas más. Templó la llama encendida luego que en ella cayó. Milagro. Fue buen consejo? Oh claro, o divino espejo de santidad. . Siempre yo tuve con él esta fe. Padre como le veremos, para que gracias le demos? Hermano a Dios se las dé, que el humilde Nícolas no quiere glorias del suelo, y más tan cerca del cielo, que es donde se humilla más. Cómo Padre? . Porque llega de una grave enfermedad a lo extremo. . Su humildad besarle los pies nos niega, y agradecerle este pan tan milagroso, y divino. Vamos Padre, que imagino, que allá con cuidado están. Vamos que habrá que llorar por nuestro Padre bendito. Con aqueste panecito no al fuerza en agua, ni en mar Padre es fuércese. . Querría pero ya el tiempo ha llegado en que no importan las fuerzas. Sientese. Ay Dios que desmayo, pero pienso que es de amor, mi vida por vos me abraso, estoy por pediros flores, deme esa Cruz en las manos. Digamos Padre el, y yo juntos, o a versos un Salmo. Descanse primero un poco. Hablando a mi bien descanso. Qué nuestro Padre se muere? Yo pienso que está espirando. Hoy perderá Tolentino su luz, su ejemplo, su amparo. Padre Nícolas, qué es esto? Qué es esto mi Padre amado, así deja a su Ruperto? Oh Padres, denme los brazos. Sin lágrimas yo no puedo, quiere algo? díganos algo. A Padre, quiere comer? no carne, que lo ha jurado, y ya se que las perdices se levantan sobre el plato, pero otra cosa que sea de consuelo. . Está elevado, ya le deben de esperar del Impíreo soberano los espíritus. . A Padre, a Padre querido. . Dando tal alma a Dios, dice bien. Cómo un Ángel ha quedado Echemos esa cortina. Santo, Santo, Santo, Santo, dejen nos ver nuestro Padre, nuestro Nícolas amado. Todo Tolentino rompe las puertas. . Vaya Fray Ángelo y detenga su furor. Venga Fray Ruperto. . Vamos que bien será menester según en vida le amaron. Bien le debe Tolentino ese amor, ese cuidado, y toda Italia; y el mundo, pues con milagros tan raros en todas las partes de él conocen su nombre santo. Qué cautivos no han salido de prisión de muchos años? que naves no han visto el puerto? que fuego no se ha templado? que ciego no cobro vista? qué enfermo? más que me canso en contar al mar la arena, y al Sol los átomos claros. Quiero en oración ponerme por mi consuelo; entre tanto, que le ponen en las andas, porque si lugar no damos a Tolentino que vea su Padre, y glorioso amparo; han de rompernos las puertas, mas qué es esto cielo santo, que luz es esta que veo bajar por los aires claros, Nícolas parece, él es, con el ábito estrellado, si es aquel el Purgatorio, bravo fuego, hay Dios que espanto. Nícolas, a Padre mío, pues te favorece tanto quien te da tal privilegio, que con tus divinas manos saques las almas por quien ruegas con celo tan santo, acuérdate de la mía, y aquí se acaba Senado la vida de Nícolas, el Santo de los milagros.
