Texto digital de San Diego de Alcalá
Metadatos de la obra
- Atribución tradicional
- Lope de Vega Carpio
- Atribución estilometría
- Lope de Vega Carpio Segura
- Género
- Comedia
- Procedencia
- El texto procede de la transcripción automática de un impreso.
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Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de San Diego de Alcalá. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/san-diego-de-alcala.

SAN DIEGO DE ALCALÁ
JORNADA PRIMERA
1. Han venido los demás. a Falta el de los Hijosdalgo. No falta, pues que ya salgo. 1. El mal no falta jamás. Soy yo el mal. 1. No sois el bien, pero Hidalgo sois, que basta. Villanos de mala casta. 2. Oh mala pedrada os den. Tanto de Hidalgo me valgo, que he venido a ser malquisto entre villanos. 1. Doristo, que pensáis que es ser Hidalgo? tener un hombre dineros, y algún oficio importante. 1. En devoción semejante, no era razón distraberos, sino tratar lo que importa. 1. Poner a sus hijos don, y sacar en ocasión una gorra, y capa corta, es el mayor fundaniento de la señora hidalguía. 2. Siéntense por vida via. De mala gana me siento. 1. Qué os habemos de pegar? mas limpios somos que vos. 1. Viniendo a servir a Dios, para que es bueno tratar, lo que no es de su servicio. 2. Estos Hidalgos cansados nos tienen por sus criados. 1. Mal año, si algún oficio tienen aquí, o en Sevilla, voto al Sol, que comen vivos a los hombres. 2. No hay cautivos, como en la Aldea, en la Villa los míseros labradores, ellos de cual quiera modo lo mandan, y comen todo. 1. Quereislo dejar señores, ya bien os podéis sentar. 2. Ya por mi sentado estoy. 1. Hablemos en lo que hoy se debe hacer, y tratar, y dejemos niñerías, porque en esta procesión no haya menos devoción, que se ha tenido otros días. Que hay en esto que tratar. mas de que a la Hermita vamos con buen orden, y pongamos la Imagen santa en su Altar, y que diga Misia el Cura. 1. Si pero hay necesidad de que se dé caridad. Qué caridad? por ventura dase a pobres? 2. El Concejo tiene costumbre de dar a la gente del lugar pan, y queso, y vino añejo, y caridad es también, puesto que a pobres no sea, si en los que apie van, se emplea, y en necesidad se ven, y pues no es a costa vuestra, no os metáis en darla, o no. Lleven todos como yo su almuerzo. 2. Es costumbre nuestra. Si viene el Visitador de esta santa Cofadría, y os castiga. 1. En la hidalguía, que ordinario es el temor. 2. Jamás visita temí, que del Médico no fuese, que viniendo (aunque me pese) por él, dice que por mí la caridad se ha de dar, y nadie se meta en esto. Entre que gente estoy puesto. 1. Vos que tenéis que pagar, eso por posotros corre. 2. Y en las danzas que se ordena? 2. Mas que también las cercena. Pues no es razón que se ahorre cualquiera gasto excusado. 1. Las danzas se excusan? . Sí. 2. Danzaislo vos? . No unca fui a esas fiestas inclinado. 1. Vos no os queréis alegrar, solas las andas, que son de pasos de la pasión, nos ayudáis a pagar. Y eso no es justo, pues es de tal devoción su historia. 1. Antes pienso que es memoria, en qué tenéis interés. Sois un puerco. 1. Yo quisiera, para que no me comáis. No sabéis lo que os habláis. 1. No hablara si no supiera. Quién viene a honrar a villanos esto, y mucho más merece, yo me voy. 1. Que le parece. Por no ensuciarme las manos. 1. Pensaréis que soy tocino, y no os querréis ensuciar. 2. Él se va. 1. Y aún del lugar. 2. Y no va poco mohíno. 1. Es muy propio de esta gente, andarlo siempre con todos. 2. Ellos tienen lindos modos de mandar soberbiamente, hágase la procesión con danza, y con caridad, y él váyase a la Ciudad con su mala condición, o donde le diere gusto. 1. Hidalgos, gente cansada, toda en su honrilla fundada. 2. No tengáis de eso disgusto. 1. Tiene un Hidalgo a su puerta puesto un mohoso retablo de seis lanzas, y un venablo por ejecutoria incierta, y quiérese comparar con quien diez tocinos tiene, que cuando san Lucas viene tiene otros diez que pagar, vamos de aquí. 2 Hidalgos son, unos cansados pelones. 1. Haya Cruces, y pendones, que Hidalgos no es procesión. El sombrero le pedí, temiendo el furor del Sol. No ha menester guardasol, quien tanto Sol lleva en sí. Requiebrasme desposada? das barato de tu amor. Tan bien me va defavor, celosa, y enamorada. Yo pienso poner al mío mucha amápola, y gamarza, y de espino, y flor de zarza, cubrille en llegando al río, pues rebociño, ya tengo uno de color famoso. Iras en traje vistoso. Notables galas prevengo, que tengo un ancho listón que sacar a Pedro, supe que trujo de Guadalupe, y de oro las letras son. Mal año Lorenza y quien irá a tu lado a la Hermita. Quién? las primas de Benita; y la del Doctor también, que un buen almuerzo llevamos Luego no piensas bailar, si con ellas has de estar. Pues a que piensas que vamos, par Dios, que va lo primero el pandero; y las sonajas, que no hay fiesta con ventajas, sin sonajas, y pandero. En todo san Nicolas, no hay quien mejor le repique, que Pascuala, ni que aplique mejores lerras jamás, un romance canta ahora del Moro Muza, que hará llorar una piedra. . Está muy hermosa, y muy cantora después que se desposó. Pues es bueno el desposarse para la voz. Alegrarse de tener dicha nacio, y el alegre está dispuesto a cosas de regocijo. Bras que te pesa me dijo. Juana no hablemos en esto; que yo me pienso alegrar, aunque perdí la ocasión; con dar al amor de Antón en mis desdenes lugar. Buena Pascua te dé Dios, que amor con amor se cura. Si lecura, y se procura, salud tendremos los dos; prestame unas castañuelas desposada así te goces, que entre relinchos, y voces se conozcan. Prestarelas luego que a casa lleguemos. Tienes algún falderlín, que no te sirva. Es muy ruin, pero allá le buscaremos. Acabósete por dicha el agua que hicimos. . No, más basta que se quebró, que fue peor. Qué desdicha. Yo la tengo de los cielos. De la mujer ya sabrás, que nunca se adorna más, que cuando quiere dar celos. Está bien aderezada? Limpia a lo menos está, que es vieja la Hermita, y ya se va a sentar de cansada. Limpiaste los Santos? Mal, porque andallos por las caras, ni con zorras, ni con varas, me causa pena mortal, pues dar golpes en un Santo, aunque por limpiarle sea; siento en el alma. Ay quién crea inocencia, y temor tanto, el que limpia un Santo Diego, con respeto no le ofende; que bien su celo se entiende. Temblando a los Santos llego. Luego si tu fueras Santo, no te déjaras limpiar? Que más lo pudiera estar Padre, que siéndolo tanto; de lo que me pesa a mí. es de ver, cuan sucio estoy. Palabra Diego te doy, que quisiera estarlo ansí. Para mí si que eran buenos los golpes, palos, y colas zotras, no de dos solas, pero de estos campos llenos, que si las colas de tantas, como a los trigos echó Sansón, y le predicó el Cura, de historias santas me limpiaran cada día, no acabaran en mil años. Tal polvo tienen los paños de la injusta vida mía, pero de cualquier desgracia, bien puede el Señor dejarme mas que la nieve, y librarme con el agua de su gracia. Qué santa simplicidad, mezclada en Sabiduria. Limpiar la Imagen quería, aunque con mucha humildad, llego, y el alma repara, como soy antojadizo, que el niño pucheros hizo de ver levantar la vara, que imaginé que entendía (mirad que ignorancia loca) que otra vez para su boca, hiel, y vinagre traía, o que la Virgen (acaso) juez presumiese que era de Herodes, y se nos fuera a Egipto, alargando el paso, mas sabéis a quien limpié famosamente. Oh inocencia santa! A la mala presencia de aquel mal ladrón. Por qué? Porque mil palos le di, de ver el bien que perdió, cuando otro ladrón llegó, donde me pongan a mí. Ahora bien, mire que es hora de venir la procesión, y pues en esta ocasión Mayo los campos enflora, cortalirios, y retamas, corta rosas, y alelies, que de esmaltes carmesies bordan esas verdes ramas, y adereza Cruz, y Altar, y hecha hinojos por el suelo. Y aún rodillas como al cielo, donde a Dios suelo adorar, porque rodillas, o hinojos, todo parece que es uno. Ya siento ruido alguno, y aún pienso que ven mis ojos por el repecho el pendón. Las flores quiero coger, mientras subís a tañer, pues ya veis la procesión Diego, Dios quede contigo. Y vaya Padre con vos. Eterno, y piadoso Dios, que tanto lo sois conmigo, perdonad que corte aquí las flores que habéis criado, pues son para vueso estrado, que no señor para mí. Perdonad lirio, si vos estabades con el velo azul, alabando al Cielo, venid que sois para Dios. Oh maravilla dorada, perdonad, porque a las sillas del Rey de las maravillas, estéis más maravillada. O rosa de Alejandría, mucho os quiero, y merecéis mucho, pues nombre tenéis, que se atribuye a María. Estas hojas encarnadas, con ese blanco rocio, parecen al niño mío, y a sus entranas sagradas. Id todas, pareceréis a los pies de esta Señora, los atributos que ahora por sus virtudes tenéis. Venid morado alelí, que son las rojas señales, parecéis los Cardenales, que a Cristo dieron por mí, pero mucho me he tardado, ya viene la procesión, de las campañas él son, pone mi olvido en cuidado. Duice Virgen bella de la esperanza, posesión de la gloria de quien os ama. Las naciones del mundo todas te alevan, y los Ángeles bellos tus glorias cantan. Salto, bailo de placer, haciendo son con las palmas, a vos gloria de las almas, por quien tengo vida, y ser. Un pobre villano soy, así cumpla mi deseo el Señor que adoro, y creo, y en cuya presencia estoy, que ya sabéis que he de ser Fraile de Francisco Santo, que os quiero, y os amo tanto, que he de cantar, y tañer. Ay Niña bendita de un Niño madre, que es tan grande, y tan bueno como su Padre. Niña de los ojos de Dios Eterno, acordaos allá riba del pobre Diego. Dadme un hábito pardo de san Francisco, que como ando en el campo me arromadizo. Una palabra, detente, oye una palabra aparte, no escuchas que quiero hablarte pienso que ni ve, ni siente, quien como piedra te hizo, pues si la mano te estampo. Que como ando en el campo me arromadizo. Oyes, qué es tu padre, di? oyes, qué es tu padre necio? es locura, o es desprecio? repara ignorante en mí, no se mueve más que un risco, que fruto de hablarle aguardo. Dadme un hábito pardo de san Francisco. No se que deba sentir de las cosas de este mozo, que aunque de algunas me gozo, otras no puedo sufrir, oye que está aquí tu madre y yo de mil quejas lleno. Qué es tan grande, y tan bueno como su padre. Es esa buena obediencia. O padre, vos sois. . Yo soy. Ya padre a esos pies estoy, dadme vos la penitencia. No lo soy de confesión, sino de haberte engendrado. Si os he ofendido, mi amado padre, aquí os pido perdón. Que vivas en esta Hermita al lado de un hombre Santo, estimo, y conozco tanto, que mil pesares me quita, pero hijo bien pudieras, ayudándome vivir, a nuestro Señor servir, y aún más servicio le hicieras, no cabas para sustento tuyo, y de aqueste Hermitaño esta huerta todo el año? Si padre, pero es a intento de que me enseñe, y doctrine en el camino de Dios, que aunque lo hicierades vos, él quiere que este me incline; teneldo padre por bien, así Dios os de ventura. Tu madre llora. Es locura, que ella se enoje también, sino que los dos vivais contentos, pues que podéis, de que a un hijo que tenéis, este maestro le dais; y pues ya la procesión se parte a san Nícolas, id con ella, pues que más ganáis en su devoción; y dejadme padre a mí, que el Ermitaño me manda cabar hoy toda esta banda de ortaliza, que hay aquí; y porque viene el lugar con traviesos mozos, quiere, que aguardar la fruta espere, aunque está por madurar, y Diego a guardarla sale, que es todo nuestro caudal, porque no les haga mal, que no por lo que ella vale. Yo veo tu inclinación, y no acierto a replicarte. Así Dios, que el bien reparte, estos deseos, que son de ser Fraile en san Francisco, me cumplas, o mi padre amado, que no os dé mi amor cuidado, verá por aquel lentisco, cual dan en la almendra verde, doyme a Dios si ha de quedar una que pueda cuajar, ramas, y fruta se pierde; pues ya dan al lechuguino asalto por otra parte. Si tu madre viene hablarte con el llanto que imagino, no la desconsueles más, y qued ate Diego a Dios. Él os consuele a los dos. mozos de san Nícolas, mirad que es verde la fruta, y os hará mal a la fe, venid después, cuando esté la almendra seca, y enjuta. Bono estar el fe de Dios, o bellacos, pecarilios, el comer almendroquelios; porque consentidle vos, arrecaca so reberencia, o labrador, o merdaño, porque consentimos daño, que hacer mozos so presencia, no miralde merced vuestra, que estamos el orta aquí. Mi hacienda comen A lí, que no tocan en la vuestra. Por vuestra entramos él mía a bon recado tenemos. Alí, paciencia, y callemos, Dios lo ha dado, y Dios lo cría, vienen con la procesión, y del calor fatigados, refréscanse en esos prados. A tenéis boca razón, criar aquí el solabor, para que comelde el gente, meter cabeza en la fuente, y refrescalde mejor, el que no mirar hacienda, tener de bestia el caliar. La vuestra podréis mirar. Andad quitadle una brenda. Yo por qué? Por el lechuga. e rabano que comer. Eso no lo puedo hacer. Poner un barda, un jamuga, e lievar el gente acostas. Dejados, que son Coristianos. Estar las bersonas portas aquí por solo espantajos. Acabad, que ya no hay ninguno Acabar vos que estar ayuno. Aquí hay dos cabezas de ajos, y no faltará pan, y vino. Vino, e beber, e vivir, e Mahoma que decir. Eso amigo es desatino, Mahoma fue un hombre ciego, que en efero os engañó, vos lo sabéis como yo. Hablar comedido Dego, e bartaos alía de me. De buena gana lo haré. Vos ser santo, e decirme que estar cego. Pobre Alí, Dios te dé luz. Merar que tenemos probecía, que ha de volver algún día Españía al noso mandar. Antes ya podría ser que algún Rey tan santo fuese, que desterrar os hiciese con absoluto poder, donde no hubiese jamás sangre que tanto nos daña; y si esto llegase a España, a este Rey, deberá más que a todos los que ha tenido desde Fernando el Primero. Rey Manzor ser bon guerrero estar amado, he temido, eno le echar de Granada el Cristiano eternamente. Dame que sacar intente Dios de la vaina la espada, que muy bien sabrá segar la cizaña de su trigo. Ara no habladle conmigo, Dego dejade cabar. Hortelano, o Ermitaño, de esta huerta, y de esta Ermita, dadme un poco de ensalada, porque yo, y ciertas a miga nos quedamos esta tarde, entre esas verdes olivas, y queremos merendar. Dios labradora os bendiga. Dos cuartos me dad buen Diego de la mejor ortaliza. Cogelda a vuestro placer, que a fe que hay lechugas lindas. Tenéis algunas acaso en estas heras moriscas? Las que tengo son Cristianas aquel hombre ser podría que moriscas las tuviese, aunque también las bautiza, como las de aquesta huerta, regándolas cada día. Estas son las que yo digo. Y a las cosas que Dios cría llamáis moriscas? Es Diego, porque están repolladiras; esos dos cuartos tomad, y cuando vais a la Villa a pedir, ida mi casa. Así la bondad divina me cumpla tantos deseos, como tengo de servirla, con un hábito Francisco; que apenas os conocía; sois Juana la de Antón Gil. Si Diego, yo soy la misma. Tomad allá los dos cuartos, que más debo a vuestra tía, que me crió, y regaló, y hartas veces le comía el arrope, la cuajada, y las ubas de las viñas. (go. No hay tratar de eso a Dios Die Él os guarde. . Voy deprisa. Sois casada? Con Bartolo. Hijos? Cinco, y cuatro niñas. Bien os haga Dios, Amen, y a cuantas paren, y envían almás que pueblen el cielo, y a Dios en la tierra sirvan. Qué haber vendido? Dos cuartos de estas lechugas. . Ser mías mostramos cuartos acá. Vuestras. . Acemus gañisa. Eso como puede ser. Armar linda cancanilia, merar Dego estas lechugas, estar cuando bequeñitas, en mí serás, e su madre, ponerlas andar un día. epasarte al orta vuestra. No pensé tal en mi vida, tomad los cuartos Alí. El resa me hacer cosquilies. Brava gente. . Cazadores, e lievar diablo sos vidas, que destroír los conejos. Con galgos? No estar ben dicha esa balabra. Pues que, traen brones de la Villa. El galgos estar de lebres, e yo estar de sangre lempía. 1. Tomad allá la ballesta. 2. Lindo tiro. Está cuadrilia destroir toda esta terra. 1. No puse al coral la mira, cuando le di por la frente. 2. Es la ballesta escogida. Ah señores cazadores. 1. Las guardas de esta campiña nos han vis Porque matan esa pobre gentecilla? que Dios cría en estos prados. 2. Si destruyen la ortaliza, no es mejor que los matemos. No señores, que lástima verlos muertos de esa suerte, y mucho mejor sería cogerlos vivos; y luego, como quien niños castiga, darles algunos azotes, porque comen la ortaliza. 1. Hay semejante inocencia. Acá no echamos en risa el matarnos los conejos. 2. Es vuestra hacienda: Estar mía. 2. Tomad este real de a cuatro. Al Gradecemos cortesía, queremos algo del orta: 1. La calor es excesiva, sestear aquí, Sentar al margen del fuentecica, darceite, venagre, pan, escarolas amarilias, rucas, merdólagas, mastorzos, herbabonicas, lechuga como un Mahoma, de poro morescas finas, y perejil, y borrazas. 1. Sentémonos, que convida la frescura de esta fuente, que con su boca de risa, parece que está llamando. Porque estamos gente amegas le cantamos si querelde, un letra en el guitarrilia. 1. Háreisnos muchamerced. Bondad de Dios infinita, estos conejos no estaban en sus vivares: que hacían cuando aquestos cazadores los asestaron las viras? salieron de ellos, ay Dios! que a estar dentro, y sin codicia de salir a pradear, y a comer las hiernecillas, no los prendieran; pues yo como sin ver defendida mi vida de un Monasterio, reclusión santa, y divina, grillos de la voluntad, a la obediencia ofrecida, que en las manos de un Prelado con tres votos se resigna. Seguro del cazador pienso vivir, si la liga coge al pájaro inocente, al conejuelo el que tira Faancifco, dadme la mano, dadme esa mano bendita. Francisco a buscaros voy, vuestra clara luz me guía, aunque a vuestras puertas sea. sin que el hábito me vista, tengo de vivir contento, a Dios huerta, a Dios Ermita. Oimos esta Canción que estar molinda a fe mía. 1. Ya aguardamos a que cantes. Temblábamos el requinta. El maniana de san Joan al tempo que el manecía, gran festa hacedle los Moros al senior san Joan Baptista, Hay ha, Salimos todos al Vega divididos al cuadrilías, Benzaide llevar Leonado, con lunas de plata fina, Hay ha. Alcaide de los Donceles una márlota marilia, toda de Mahomas de oro; emil Arabigas cifras, Hay ha. Cuando estar jugando todos con el dargas, y cañizas, el Maestre de Santiaguas tener sogente escondida, Hay ha. Salir de repente juntos, damos voces el Moriscas, desmayárase la Reina, sobre una Turca alcatifa. Hay ha. Lo que restamos aquí, no permitilde que diga, por ser victoria Cristiana. 1. Buen Moro, an si tengas dicha que dejes tu huerta pobre, y te vengas a Sevilla, donde te daré en mi casa sueldo con que alegre vivas. De verás. 1. Verdad te digo. Tocamos mano. 1. Camina. Cómo os liamar. 1. Don Enrique. Borrico. 1. No vi en mi vida gracia como la del Moro. Adiós orta. 2. Pues estimas la caza, el galgo que llevas te dará más que le pidas. . Esto se sabe muy cierto, y que el proceso se ha visto De este Confesor de Cristo, de muy propósito advierto hoy a vuesa Caridad, que si el Santo Bernardino se canoniza, camino ala sagrada Ciudad. Grandes hijos va criando nuestro Seráfico Padre. Tan dulces pechos la Madre de su Regla les ha dado, y su santa Religión. Es Bernardino de Sena, cuya fama el mundo llena de devota admiración, sus milagros han crecido de suerte, y calificado, que el Pontifice admirado, y el proceso difinido, le quiere canonizar muy presto. Veré del Santo la fiesta, y honra que tanto debemos todos amar, pues en este tiempo ha dado tal lustre a la Religión. Grandes los prodigios son, que se han escrito, y probado. La devoción de María me dicen que fue notable en este Santo admirable. Con esa estrella por guía, que mucho que viese el puerto de la gran Jerusalén. Aquí está un hombre de bien. Y sabeislo vos muy cierto. Aunque pobre, lo parece. Entre, qué puede querer? Hoy Francisco quiero ver si vuestra mano me ofrece, lo que debo a mi afición, que en lo demás soy indigno, aquel Señor Uno, y Trino, cuyas tres personas son, un solo Dios, Padre mío, os abrase de su amor, yo un cuitado labrador, que en su clemencia confío, vengo a pedir un sayal de los que sobran en casa. Esa limosua no pasa buen hombre de aquel umbral, allá pedirse pudiera. Quiero la casa también, y entre adentro a verla bien, que no se ve desde afuera. Cómo? ser Fraile. . Señor aunque indigno, pues hay huerta, cocina, edificio, y puerta, por aquel divino amor, que en forma de Serafín, hirió a Francisco el costado; que me tengáis ocupado, y no más de hasta mi fin, que en muriéndome os pronieto de no os dar más pesadumbre, que me ha dado Dios su lumbre, que os busque, y viva sujeto. Fray Alonso, qué os parece? No sé que he mirado en él. Allá estaba en un vergel, que mejor mano merece, en compañía de un Santo, pero via yo, que al Alba daban los pájaros salva al Señor que alaban tanto, y que luego al medio día la comida que les daba, con letras que gorjeaba, cada cual agradecía, al caer del Sol más bien los via Padre cantar, porque antes de irse acostar, le daban gracias también, pájaros también oía, que de noche le cantaban; y las aguas que sonaban, lo mismo me parecía. El aire entre verdes hojas trataba sus alabanzas, la tierra con mil mudanzas, de flores blancas, y rojas; como con letras que hacía, y lavores que mostraba, su nombre santo alababa; y yo solo no sabia; imaginé que viniendo a este convento, en el Alba haría aquel Señor salva, y después también comiendo, al anochecer también, y a media noche mejor, y vine con este amor, padre a procurar mi bien. Yo le juro que chiquito, qué es chiquito? de dos años besaba estos santos paños, y me alegraba infinito; siempre lo tuve en deseo, y siempre a Dios lo rogue; pobre sois, así lo fue Francisco; y pobres os veo. Al pobre Pedro, y Andres! admitio al Apostolado Cristo; deme Padre amado. un sayalejo, y después; verá que rico que soy; pensará que soy Monarca, Rey, Príncipe, y Patriarca. Por darle el hábito estoy. Cierto Padre Guardián, que su buena gracia, y fe, obliga que se le dé. Dónde otros legos están este buen hombre podría servir la casa también. Padres el sayal me den, que les prometo a fe mía, de no les echar en costa, de no comer, y beber; ni dormir, ni cosa hacer que no sea por la posta; ea Padre, ea señor, dad al pobre Diego en casa un hábito. Al hombre abrasa fuego del divino amor, advierta su Caridad, que causa lástima grande. Cuando recibiros mande qué haréis? Si digo verdad, besar el sayal bendito, hilo, a hilo, y después dar gracias a quien sabe honrar con tal brocado un mosquito. Don Juan de Guzman envía esta limosna. . Bien viene, que el refitorio no tiene, mas que agua, y pan este día. Eso supo mi señor, y os envía que comer. Saben Guzmanes hacer ese Cristiano favor, que como viene de bueno, buenos son como el Guzman, a quien este nombre dan, de tantas virtudes lleno; ea buen hombre, entrad vos, porque el hábito os pongáis. Mas ha entrado, que pensáis. Qué es aquello? Santo Dios: Díranlo por la comida que entra ahora en el Convento Sin duda; porque el sustento en fin conserva la vida. Si fue Fraile? Eso sospecho, porque de muy alto habló. Alguno fue que pasó. Esta voz pasó del techo. Padre Portero. . Pues bien, danle el hábito. . Si Padre. Oh plegue a Dios que le cuadre en cuerpo, y alma también. de dónde es? Soy de un lugar que tiene un nombre famoso. Si él es bueno, y virivoso, aquí puede conquistar nombre famoso también, De qué suerte? Con ser santo. Soy un simple, y soilo tanto, que aún soy más de lo que ven: nunca el Cristos aprendí, miento, que de él A, B, C, solamente el Cristos sé, y ese en el alma imprimí. Pues sepa qué es esa letra mas sabia, que cuanto sabe el Filósofo más grave, que cielos, y tierra penetra. Cristus es Alfa, y Omega porque es Dios principio, y fin, sin principio, y fin, que en fin es círculo que no llega, ni a comenzar, ni acabar. Cristos, si le deletrea, hallará una Cien que crea; y una A, para aspirar, l, para mostrarse indigno, S para ser un Santo, y una T, que gane tanto, que de humano sea divino; porque aquesta Y, es el todo; y así a Dios llamaron Teos, fin de todos los deseos; y T, que es modelo, y modo de la Cruz que ha de llevar, porque le muestra en dos brazos como le ha de darabrazos, y nunca la ha de dejar. La V,le muestra que vino a ser de Cristo a esta casa, la S, final que pasa a otro ser, que es ser divino. Esto es Cristus, deletree allá dentro esta lición, que sabida su afición, no tiene más que deesee. Ay mi Portero del Cielo, no embalde me abristes vos, para que yo entrase a Dios, esa dotrina, ese cielo, me ha de dar vida aprendida. El Padre le aguarda ya. Francisco, ya estoy acá, no me deje por su vida. A JORNADA SEGUN
JORNADA SEGUNDA
Fuese Esteban como os digo de la Ermita en que vivía, sin que dejase aquel día, de su partida testigo, porque aún del mismo Ermitaño no se si en esta ocasión, quiso tomarbendición. Y que apenas en un año supistes de él. Y aún sospecho que han pallado más de dos, que no supe de él. Si Dios iba esforzando su pecho, no os espantéis, que a ninguno diese cuenta de su intento. Dias ha que estoy contento de ver que no hay hobre alguno, que de aquesta tierra venga, que no me cuente que Liego, puesto que el hábito lego solo de Francisco tenga, es tan bueno, y ejemplar, que le estiman como santo. De esa fama no me espanto, pues la tuvo en su lugar, que bien sabéis que decían, que admiraba su piedad, y santa simplicidad a cuantos hombres le vian. Tantas cosas me han contado y tanto me han persuadido, que hasta Cordova he venido, y a su Convento llegado, desde aquel nueso lugar, que ya sabéis que confina con Cazalla, y Constantina, a ver si le puedo hablar. San Francisco me parece que de Arrizafa se llama ese Convento. . La fama de Diego, en extremo crece por toda esta tierra, y tanto, que donde quiera que llego, dicen que es buen hombre Diego. Cómo buen hombre? es un santo. En Cordona me informe de que media legua está, ay Dios, quien le viese ya. Con vos por mi gusto iré; ya que en aquesta ocasión tuve dicha en encontraros, que después de acompañaros, tomaré su bendición. Dios os lo pague. Y os ruego, que a san Nícolas volvamos) juntos. Pienso que llegamos. Válgate el hermano Diego. Qué es aquello? Gente viene, válgate Diego decían. Esas voces, que serían. 1. Agua ese arroyuelo tiene, echádsela por la cara. 2. No es amigos menester. 1. Mala bestia, hasta caer cuando se espanta no para, ya pienso que la cogio el mozo de mulas. 2. El suba en vestia tan cruel, que aunque apie me fuese yo, no he de ponerme, ni es justo, a peligro de matarme. (me, De aquestos quiero informar. no reciban a disgusto que les pregunte señores, porque cuando se espantó aquella mula, y cayó, mas en peñascos, que en flores, dijeron a voces todos, válgate el hermano Diego. 1. Porque este es un Fraile lego que por tan divinos modos, ha llegado a la excelencia, y cumbre de santidad, con esta simplicidad alta, humildad, y penitencia, que en esta tierra si ven, un mal caso, dicen luego; válgate el hermano Diego. Mil gracias a Dios se den. 1. Ea volved a subir, que de aquí a Cordoba hay poco. 2. Aunque yo estuviera loco, porque oí siempre decir, de falsa mula, y mujer, ni fiar, ni confiar, apie quiero caminar. 1. Seguro vais de caer. . Qué os parece del estado que tiene en la Religión vuestro Diego. . Cosas son de que estoy tan admirado, que me suspende el sentido el placer de tanto bien. Ya las paredes se ven del Templo a que habéis venido. Sin duda es el Monasterio, Llamad a la portería. Hay mundo, tu tiranía, tu imperio, tu cautiverio, que bien que se libra aquí. Deo gracias. Por siempre hermano. El llanto detengo en vano, que ya quiere hablar por mí. Como podremos hablar al hermano Diego: A quién? A Diego. . Conozco bien a quien vienen a buscar, pero aquesta admiración nace de buscarle ahora, cuando ya tan lejos mora de esta tierra. . El corazón temeroso me decía, que no le había de ver. Harto he sentido perder su agradable compañía, que es bueno el herma no Diego Padre, donde fue a morar. Hermano, está en medio el mar porque la obediencia, luego que su virtud conocío, para bien de aquella tierra, y hacer al demonio guerra, a Canaría le envió; que es bárvara aquella gente, y no conocen a Dios. No nos veremos los dos hijo mío eternamente. Su padre sois? . Sí señor. Hermano tenga consuelo, y esté agradecido al cielo por tan divino favor, como darle un hijo que es hombre que la Religión envía en una ocasión de tan divino interés, es fray Juan de Santorcaz el padre que le llevó, gran santo, y pues le escogio por animoso, y capaz, de esta nueva conversión, antes lo debe estimar. Quisiérale ver, y hablar. Efectos de padre son, esperelo en Dios, y crea, que le ha de volver a España, entre, y el que le acompaña, porque el Guardían los vea, que recibirá consuelo, y aquí podrá descansar. Cómo Diego te he de hallar si vas camino del Cielo. Padres, a un hombre lego, a un ignorante, por Guardían eligen del Convento, no por amor de Dios, no padres míos. Álcese de la tierra padre Diego. Padre Fray Diego, téngase, qué hace? suelte Padre los pies, Jesús, detengase, deténgase, no ve que es nuestro Padre. Padres, cuando a un hidiota, a un hombre lego quieren dar este oficio, no se admiren de que bese sus pies, pues el Maestro de la humildad, el soberano Cristo lavo a sus Doce, que eligió en Discipulos, los pies, y algunos (ay Jesús) que algunos; y aquí son todos buenos, todos tales, que me avergüenzo, en ver que a mí me elijan. Cómo sí para ser más conocida su santidad, debiera ser probada con acto de humildad tan excelente. Padres, Padres, por Dios, por nuestro Padre les pido, que me quiten el oficio, yo Guardíán? donde hay seis Sacerdotes, ejercitados en divinas letras. Ya no hay que replicar, todos los votos unanimes lo quieren, y conformes. Ya es nuestro Padre, que se cansa en esto. Padres miren, que soy un hombre tonto, ya se lo aviso, si después hiciere alguna cosa fuera de su gusto, no se quejen de mí, pues que no es justo. Padre fray Diego, mas queremos todos lo que él herrare, cuando errase en algo, que lo que acá mejor acertariamos. Una vez me dijeron, que había dicho un Sabio, un Capitán, un Rey, un hombre (cierto que yo no se cual de estos era) que era mejor de ciervos un ejército, con Capitán León; que de leones con ciervo Capitán; y así presumo, que siendo todos Padres leones pardos, no aciertan en tener Capitán ciervo, haré mil boberías cada día, soy yo naturalmente mentecato, pues un hombre sin letras, y experiencia, es bueno que gobierne los Letrados. Si Padre, si de Dios la tiene infusa, y de luego principio a lo que importa para la conversión de aquestos bárbaros, ya que en fuerte ventura se convierten, por sus palabras tantos, que parece, que Dios le ha dado gracia, como Apostol. Y aún en eso verán, si yo soy bárbaro, pues que los que lo son, solo me entienden. Padre la gran Canaría, como ha visto rayo no tiene de la luz de Cristo, mire como ha de ser el convertilla, las armas de la gente de Sevilla, no me parece que será importante. Verdad es, que son pocos; aunque es gente ejercitada, práctica, y valiente, y los bárbaros muchos; mas yo quiero ir en la nave, y verlos el primero. Hará servicio a Dios tan agradable; cuanto para los Reyes de Castilla será de estimación, y maravilla. Vamos a concertar, que yo me embarque, hay Dios de mis entrañas, ay si fuese Diego tan venturoso, que muriese por vuestra Fe, y aunque tan vil persona de Martir mereciese la Corona. Detente ciervo, si acaso mis ligeros pies conoces, mas que los tuyos veloces, para el alfento, y el paso, que por este campo raso puedo vencer tu furor con ligereza mayor, supuesto que al viento igualas, que solo por ir con alas pudiera alcanzarme amor. Amor me alcanzo, aunque Reina de la gran Canaría soy, porque en el Reino en que estoy amor poderoso reina, que sirve el oro que peina a la Sirena del mar? que sirve al Neblí el valor? que sirve al ciervo el huir? ni a la mujer el fingir? si amor los puede alcanzar: Selvas yo no le declaro, y así es mayor mi tormento, que escubrir el pensamiento, es el tormento más claro; de vuestras aguas me amparo, como cierva en la cortiente, que viene herida a la fuente. Ay cielos, dichosos son los que aman por elección, y olvidan por accidente. Por aquí pienso que fue, y fue siguiendo una fiera, como si más fiera hubiera, que su condición se ve. Detened su blanco pie, conchas del mar plateadas, para que quedéis doradas con aquellas plantas bellas, dignas de pisar estrellas en las regiones sagradas. Espinos del monte, haced muro a sus pies corredores, pero no, tenelda flores, y entre sus dedos creced. Árboles altos, poned las ramas delante de ellas, no esconda sluces tan bellas, y dejéis escuro el suelo, que no llegaré a su cielo, si me quitáis las estrellas. Yo adoro al Sol, cuya vista me enseña, que es Dios el Sol, ya por su hermoso arrebol, ya porque no le resista, pero en mirando a Clarista; creo que ella al Sol ha hecho, y que es más Diosa sospecho, cuanto con más fuego abrasa, pues de él me guarda mi casa, y de ella no al alma, el pecho. Allí viene, donde vas por estas plavas a solas? Voy a ver del mar las olas, porque no paran jamás. Su inquietud imitarás, si tanto en sus aguas miras, pero porque te retiras de los hombres, y mujeres, o como ninguno quieres, por las deidades suspiras. Tanildo, yo no me voy a la soledad por ser sola, y singular mujer, sino porque triste estoy. Clarista, Príncipe soy de dos Islas, que en belleza compiten con la riqueza de tu gran Canaría; advierte que soy poderoso, y fuerte, y que te igualo en nobleza. Que te faltará conmigo, si por marido me admites? aunque serlo solicites de mi cobarde enemigo, a darte en arras me obligo dos mil plumas de colores, que no se han visto mejores, cuando se arrébola el cielo, o se asoma ha ver el suelo el Sol a sus corredores. Dárete otras tantas pieles, que en blandura, y hermosura compiten con la blancura, que ver en la espuma sueles. Diez tocados con joyeles de inestimable valor, donde la costa, y labor, vale más que los diamantes, con ser ellos semejantes con el planeta mayor. Una cama te daré labrada en voj; de tal modo que se vepintado todo cuanto en las Islas se ve, y dos vasos, que yo sé, que son dignos de tu boca, que no es alabanza poca, pero podrás guarnecerlos de perlas, solo en ponerlos a las que la lengua toca. Qué te puede dar Lisoro? pobre, y tu vasallo, mira que a toda Canaria admira, que mires mal tu decoro, yo te igualo, y yo madoro, para que quieres con guerra alborotar esta tierra, no seas, si puede ser en la condición mujer, que por sus consejos hierra. Tanildo mi gente viene, después te responderé. Por aquí dicen que fue. Mirando el mar se entretiene. Con ella Tanildo está. Celos de Tanildo tengo. Que apenas aver la vengo, y este me lo impide ya. Si aquí no pones remedio, Direna amiga, un celoso hará algún hecho afrentoso. Yo me pondré de pormedio. Pues busca alguna invención. Un baile. . El baile preven. Tú con Tanildo mi bien. Celos? no tienes razón, siguiome, no pude más. Ea Felisto, y Liseo cantad, que alegrar deseo a Clarista. . No podrás. Ea vaya un vaile. . Cuál. El canario. . Va por mí. Él es el mejor, y aquí es su patria natural. Canaria Lira, Lilirufa, que todo lo vence amar, y callar. En la gran Canaría, Islas de este mar, que los Españoles quieren conquistar para el Rey Enrique, que en Castilla está nacen hombres fuertes, que la guardarán, nacen bellas damas, que los quieren dar, favores que lleven para pelear: ellos que las sirven Cristianos trairán para sus cautivos las esperan ya. Canaría Lira, Lilirunfa, que todo lo vence amar, y callar. Quien ama callando, que no alcanzará, todo lo merece servir, y callar, Viva nuestra Reina mil siglos, y más: dele el Sol esposo de hermosura igual. Amor, tales hijos, que pasando el mar, conquisten a España, sin quedarse allá: y sus bellas hembras nos traigan acá, para que la sangre, que en Canaría está, juntándose a España, pueda sujetar desde el Indio negro, al blanco Aleman. Canaría Lira, Lilirunfa, que todo lo vence amar, y callar. Qué hacéis en vailes ociosos, Caballeros de Canaría, decendientes de Gigantes, que hoy en aquestas montañas, en las cuevas de sus riscos de siete codos se hallan. Qué hacéis, que un fuerte Navio lleno de Españolas armas, viene de fuerte ventura con Capitanes de España, haciendo con altas voces, del mar resonar las aguas, y estremecerse los montes. Calla Minodante, calla, que adonde Tanildo vive, no tiene fuerzas España. Trocad Bárbaros valientes, los instrumentos en mazas, en amenazas las voces, y los vailes en hazañas, no temas Clarista hermosa. Tú solo Tanildo bastas. Cómo eso pueden hacer el amor y la esperanza. Así me dejas? Que quieres, los Españoles lo causan, que es infamia hablar de amores, en tiempo de guerras, y armas. Acometamos señores, y tengan justa esperanza en Dios. . Padre si tenemos, pero en cosas temerarías, no es bien pedirle favor. Pues por qué razón desmayan? Porque somos pocos. Pocos? Y de estas montañas bajan bárbaros que el suelo cubren, y mar, y tierra amenazan, y si allá en fuerte ventura, dijeran que gente tanta aquestas Islas cubría, quién viniera a conquistarlas? Enbie Enrique si quiere una poderosa armada, que un havio, no es razón que pierda ducientas almas. Pues vayan con Dios señores, que aquesta Cruz es mi espada, y yo pelearé con ella. Luego de quedarse trata. Quedarme quiero a morir por Cristo. . Yo le dejara, si allá no me lo tuvieran amal. . A mal, por qué causa? Porque habemos de morir todos, o ninguno. . Hallaba yo por mi cuenta señores, que era yo ninguno, y nada; y así bien puedo morir. Los Canarios a la playa, bajan con arcos diversos. Embarca; a la mar, embarca. Señores, por Dios les pido. Vaya Padre. . Padre vaya, echa la plancha. . Dios mío. Vaya, acabe. Hecha la plancha. Mi Cristo supla el deseo, donde la sangre no alcanza. . Ea salid noramala. Para vos tener razón, mas para mí en afesión, mentir senior Maestrésala. El Venticuatro no quiere tener, quien no crea en Dios. Creemos mejor que vos, al poro que no creyere. No volváis más a esta casa. El colpa me tener yo, que en bona casa dejo, que pasar porque el que pasa, estarme yo me contento con bórrico de Gozman, comer dos anios sopan, e poder comel de cento, eper una pesadombre, salir fora sin borqué, he venir donde mude naturaleza, e costumbre, darme mi ropa beliaco. . No hay un lacayó. . Oste poto, este negocio andar roto, caliar mentras ropa el saco, y el guitarra que tenemos. Oh que palos le daré. Valga el diablo a vosance, el guitarra que debemos, pobre Alí. Vaya saliendo con orden todo ese pan, y lo demás sacarán como se vaya cociendo. Este parecer a mí bon cifio, estar panadero senior. . Queréis algo? Espero aliar un amo. Vos? . Sí. que sabéis hacer. . Comemos edormimos, e cobramos salario que trabajamos. Muy buen recado tenemos, de dormir, y de comer, cobráis salario. . Es burlar, ben sabel de trabajar, en lo que ser menester. Andaréis una tahona? Válgate Dios, estarbestia, no poder tanta molestía a sofrilde la brosona. Qué habéis sido? . Jardinero de Zamudió el Venticuatro, servímosle tres, o cuatro meses, ser bon Cabaliero, mas tener un becarilio por mayordomo, he salir donde podel de vivir, por no metede un cochillo. Leña traeréis para un horno. Si señior, al monte andar, e saber leña cortar, que al cisio antiguo me torno. Pues entrad, y si os agrada la casa, y ella de vos, concertaremos los dos por meses vuestra soldada. Tenelde macho, o pollino? Macho. . Estar bon Capitán, tu llevar quien cocerpan, e no te beber el vino. El aire corre de suerte; que es de limpiar lindo día. Deseado le tenía, mas no que fuese tan fuerte. Comencemos esta parva. Tomad esotro lugar, porque me venís a dar con la paja por la barba. Lindamente ha sucedido el año, gracias a Dios. Ya querréis comer los dos. Y aún haber también comido. Pardiez que vienes Mencia para decirte un requiebro. Para serviros, me quiebro pies, y manos cada día, y en quillotros me pagáis. Qué tenemos por quillotros? Las cosas con que vosotros a las mujeres burláis: ha venido por acá el amo. Ya viene ahí. Holgar, y hablar eso sí, bien me lo curdaba allá, donde tú vienes Mencia. poco dejas trabajar. A mí me querréis culpar. Cómo te vienes baldía, querrás que lo estén los mozos. Lo que gruñen estos vieos, y no dan estos consejos, cuando tienen rubios el vozos. Ea que hoy ha de quedar limpia en las heras la parba, porque esta noche por barba a pollo habéis de cenar. A pollo, o cuerpo de mí, y entiéndese con la olía. Mas quisiera yo la polla. Dos Frailes vienen aquí. Hay limosna, gente! aura para san Francisco. . Y cómo, en mí tiene un mayordomo, pues por él tengo aumentada la pobre haciendilla mía. También pedimos dinero, que aquí viene un limo snero, que nuestro Convento envía, que van en esta ocasión cubriendo aquesta campaña mil Religiosos de España a la canonización del santo fray Bernardino de Sena. . Yo padre quiero dar mi trigo, y mi dinero, pues de su mano me vino; tengo un hijo que aunque es lego le estima la Religión, y esto me da su oración. Cómo se llama. Fray Diego. Él es su padre. . Yo soy, Haga cuenta que ha engendrado un santo. . Al que le ha criado eternas gracias le doy: sabranme Padres decir, si ha de volver de Canaría? Si la mar no le es contraria, no ha de tardar en venir, que le envían a llamar para ir a Roma. Ay Dios mío, en vuestra piedad confío, que le podré ver, y hablar, no se cierren estos ojos, hasta que a fray Diego vea, ni antes la tierra posea estos caducos despojos. Padre muy presto será, que desde Canaria a España, si buen viento le acompaña en ocho días vendrá. Vénganse Padres conmigo, lleven mi hacienda los dos, por ellos me aumenta Dios el aceite, vino, y trigo. Denme Padres a besar el habito. Dios le guarde. A Padres, vengan que es tarde, y tenemos que limpiar. Fray Diego vendrá ayudar muy presto. Esperolo ansí, si el viento que corre aquí, le diese Dios por la mar, pero yo se que mi santo no pasara estos enojos, si viniera por mis ojos, que también son mar de llanto. Milagro Padres ha sido, tantas leguas de mar alborotada, tan presto haber corrido, No importa a la oración la mar airada, Dios dijo, que aún harían mayores cosas los que en él creían. Trecientas leguas dicen, que hay de Canaría, aquí. Muchos los vientos, al hombre contradicen, que puestos tiene en Dios sus pensamientos. Triste queda Canaría. Fue partida forzosa, y necesarla. Grande provecho hacía entre los fieros bárbaros Canarios, que a muchos convertía con viva voz, y con ejemplos varios, Apostol me parece, pues de lenguas el cielo le enriquece. Ay si yo pareciera no más de bueno; pero soy tan malo, que como bestia fiera, desprecio de los Cielos el regalo. Desierta es esta orilla marisma de Sanlucar a Sevilla, tenerme puedo apenas de hambre, Padre mío, y él me espanta, que por estas arenas puede pasar con ligereza tanta, y pienso que ha comido hierbas tres días, y del río bebido. Padre, los animales merecen esas hierbas, que agradecen los dones celestiales; mis pecados aún hierba no merecen. Aquella historia he oído del Rey, que anduvo en vestia convertido; así padre debiera vivir por estos campos este indigno, que ha convertido en fiera su soberbia, su loco desatino, con la estatua que ha hecho de la ambición de su ignorante pecho. Padre fray Diego, crea que yo soy hombre, y que me muero de hambre, si mi vida desea, ruéguele a Dios que la vital estambre que amenaza a la muerte, esfuerze, y tenga de su mano fuerte, o que en este desierto, pan de su Cielo santo nos embíe. Pues Padre esté muy cierto, y mejor que Israel en Dios confíe. Padre, ya me desmaya la hambre, y la esperanza de esta playa. irar mi padre quiero entre estas hierbas, Dios me valga, espere, el pan hallé primero, vino, y pescado es esto. Padre quiere que me arroje a sus plantas. Que vuestras son Señor mércedes tantas Padre, muestre, y perdone, que no puedo dejar de darle besos, con que mi intento abone, para que queden en el pan impresos. Espere padre, tome, Jesús, Deogracias, de esa suerte come. Pues como si en tres días no he comido bocado; ahora llama la muerte niñerías, tengo de hacer melindres como dama pues el cielo lo envía, el no comerlo ingratitud sería. Cómo, Señor divino, por ser cosa tan vuestra, Padre coma, y beba de este vino, que está adobado de precioso aroma. De esa manera bebe. Padre el ser de los Ángeles me mueve, que si otro lo guisara, que si otro lo trajera, no lo crea. Pues como no repara en que esto acaso, y no milagro sea. No diga cosas tales, niega que son mercedes celestiales. Merced el darlo ha sido; pero alguno por dicha en este prado su merienda ha perdido. Pues si otro la perdió, yo la he ganado. Venga Padre comiendo; que habemos de ir los dos aRomaentiendo. Coma de esta manera, y vanios a Venecía, a Transilvanía, y hasta la Libia fiera, y a los leones de la inculta Albania. Que no quiere un traguito? Deo gracias. Pues a fe que está fresquito. En la manga, o capilla ponga lo que sobrare, y caminemos, que he de entrar en Sevilla al tiempo que en la Misa gracias demos aquel Rey infinito. Oh cuanto le esforzara otro traguito, Qué es esto que has hecho Moro Qué querelde que haber hecho. Rásguese mi duro pecho, bánese mi pecho en lloro. Señiora el orno encender como lo tener mandado. Mi hijo en él se había entrado, todo se debe de arder. El niño. Entrose, ay de mí! y en el orno se durmio. o Eso que sabelde yo, so marido andar aquí. Hay marido de mi vida, nuestro niño se ha quemado. Francisquito? a cielo airado. Toda la leña encendida, y el niño dentro durmiendo. Tristes, que habemos de hacer; pero dejádmele ver, aunque se esté todo ardiendo. Hijo de mi corazón, puedes hablar: No es posible, que ya en el fuego terrible perdió la respiración. Ya no es de provecho el agua. Qué diablo estar de provecho, si estar desde el suelo al techo el orno como una fragua. Hay miserable de mí! crecen las llamas feroces. Hermana, de qué da voces? Ay Padre, ayúdeme aquí; no le digo que a sacarme un niño que ardiendo está, sino a que me libre ya de dar en desesperarme, téngame Dios de su mano, que me abrasaré con él. Detente fuego cruel, por el Señor soberano que a los tres niños libró. La llama el Padre santigua. A la Virgen del Antigua de quien soy devoto yo; id hermana brevemente, y esta vida le pedid, y algo por mí le decid con el alma tiernamente. Yo voy Padre de mis ojos, que verle me ha consolado. Salid acá niño amado, que no sois vos los despojos que han de quedar de este fuego. Milagro, milagro. . Lo salir que templar el fogo. Déjeme besar fray Diego esos pies. Jesús hermano, no ve que a la Virgen bella del mar, y del campo Estrella, y Aurora del bien humano, se debe después de Dios tan justo agradecimiento. No tenéis entendimiento para agradecerlo vos, mas yo por vos hijo mío besaré a este santo lego los pies. . No conocer Dego a Alí, que estar de sotío ortelano en so logar, no se acordar del Ermita, estar brosona bendita, el ropa querer besar, e miramos que te digo, que Gristiano querer ser por lo que acabar de ver. Dos mil veces te bendigo clementísimo Señor. Alí, que estás por acá? Gristiano querer ser ya, salimos de tanto error, Mahoma estar un beliaco, escopimos zancarrón, he tenemos alfeción del voso divino saco. Padre, la voz se levanta del milagro por Sevilla, y es muy justa maravilla; pero en la cosa más santa suele entrar la vanagloria. Dice bien, mas porque en mí. Venga Padre por aquí. Adiós se debe la gloria. Padre, ya ser to devoto, dame el agua. . Ven conmigo Yo estar de to ley amigo, que Mahoma ser un poto. Esto me escriben de Roma. Notables fiestas se hacen. Y que os dicen de la Orden de Francisco nuestro Padre, tan gran de suma, que son tres mil y ochocientos Frailes. Bendiga Dios tantos hijos de Francisco. Cardenales, y Obispos también son muchos, si lo es que de ciento pasen en la gran ciudad de Roma. Que un hombre muerto es bastante ajuntar ese concurso. Si Padre, cuando es tan grande por santidad, y virtud, porque quiere Dios honrarle en el Cielo, y en la tierra. Ay que somos miserables, pues no queremos ser santos. Saben como vengo a darles nuevas a sus Reverencias, que les serán agradables. fray Diego está en el Convento. Qué dice? . Sus Caridades le verán en un momento. Mil años será un instante. Pues saben que hay de camino. Cómo este Convento yace, bien tres leguas de Sevilla, ninguna cosa se sabe. Un milagro de fray Diego, aunque él a la Reina, y Madre de piedad, y de la Antigua, por tiempos inmemoriales, en la Iglesia mayor puesta le atribuyó. . Muy bien hace. De un orno ardiendo ha sacado un niño. . Cosa notable, bendito mil veces sea el Autor de obras iguales. Venle hay. . Dadme los pies Padres, en Cristo, y mis padres, aunque hijo indigno. . El cielo en su servicio le guarde, Padre fray Diego, Jesús, que bueno viene, no trae señal del largo camino. Ni aún de ser bueno señales. Cómo están? buenos están, ya lo veo, que ignorante, mas lo vuelvo que lo fui, perdo nen. Él es un Ángel. Pues a fe que si le viesen sus Caridades las carnes, que no podrían sufrir que la cara los engañe. Ay hierro. Gruesas cadenas, y un rallo tan penetrante, que no entiendo como vive. Porque quiere sustentarle quien le quiso hacer tan bueno. Diga Padre, los gigantes, y bárbaros de Canaría, como llevan que los traten de que dejena sus dioses, y la Fe de Cristo ensalcen. En los de fuerte ventura impresión hace el tratarles los Misterios de la Fe; los de la Canaría grande defienden que entren en ella; pero si los conquistase el Rey, como en Dios lo espero (aunque tiempos adelante) también la Fe tomarian, puesto que es gente intratable, y más los que Guanchos llaman, que allá en Tenerife caen. Qué visten: Plumas, y pieles de diversos animales. Qué armas? Arcos, y flechas, con que en la región del aire aunque fuese la tercera, no están seguras las aves. Padre fray Diego. Que manda su Caridad. . Sepa Padre que a la Canonización que en Roma ahora se hace del Padre san Bernardino, luego que un poco descanse se ha de partir, que lo quiere la obediencia. Que me place. Con el P. Fray Alonso de Castro, porque allá traten lo que verán por escrito. Padre, para luego es tarde, Vaya a ver canonizar a san Bernardino, y calle, que otros podría ser que fuesen a verle; pero esto baste. TERCER
JORNADA TERCERA
Notable devoción me ha dado el verle. No pude yo sin lágrimas mirarle. A ejemplo de Fray Diego cada día mil estudiantes van tomando el hábito. Santa María de Jesús se llama este Convento de Alcalá de Henares, nombres de Capitanes tan ilusires que con razón alistan los soldados; este es de la Custodia de Toledo, y su Arzobispo reedifica ahora la Iglesia, y casa, y su famoso en tierro en la mayor Capilla. . Es don Alonso Carrillo aficionado con extremo al pardo paño que bordó Francisco, del oro, y piedras de su Regla santa, Así me pareció que vi vestido a nuestro compañero. El fue dichoso. en despreciar el mundo de esta suerte, si ha de perseverar. Mucho regalo, y vida de mancebo destraído. tuvo en el siglo; pero Dios es grande. El Santo Diego, que movió su pecho, con sus consejos le tendrá seguro, que si el es verde hierba, Diego es muro. Aquí nos informarán, que es lástima que no pueda. en lo poco que me queda, que pocos días serán, ver un hijo que engrandece todo el mundo. Estos señores, Estudiantes, o Doctores, que aquí el cielo nos ofrece, de fray Diego nos dirán. Señores, que orden tendremos, si afray Diego ver queremos. Que muy presto le verán, porque ha de salir aquí cual suele a dar de comer a los pobres. . Puede ser que tal bien pase por mí. Vienen a buena ocasión, porque después que llegó. de Roma, donde asistio. en la canonización del Santo Fray Bernardino; y que del Andalucia le trujo el dichoso día, que Alcalá de Henares vino. El Vicario Provincial, que es fray Rodrigo de Ocaña, hombre tan raro en España, que apenas conoce igual; Vivio fray Diego el Convento que llaman Nuestra Señora de la Salceda. . Ya es hora. de salir a dar sustento a infinita gente aquí, que con su limosna vive. Quién tanta de Dios recibe bien puede darla, es así: ̱. Allá el Padre en penitencia pasaba el tiempo, aquí en obras tan piadosas, que de sobras de esta casa, y su abstinencia, hace milagros notables. Allá una cueva vivía, donde al demonio vencia, cuyas voces lamentables aquellos padres oyeron muchas veces, y aquí ahora su caridad atesora en estos sacos, que fueron siempre las arcas del Cielo, y la santa vida activa junta a la contemplativa, cual muchos santos lo hicieron. Diego lo debe de ser, verle señores querría, que desde el Andalucia con ansia le vengo a ver. De cualquier necesidad remedio hallaréis en él. No han de llegar de tropel. Deme a mí su Caridad. Pónganse por orden santos, que el Padre Francisco hará que haya para todos. . Ya que merezco bienes tantos de tu gran mano Dios mío, cuando quisieres me lleva. En esta escudilla nueva, antes que el caldo esté frío, eche por Dios Padre Diego, porque estoy de arcabuzazos túllido de pies, y brazos. De estos soldados reniego. Callen, y déjenle dar, que el Padre sabe mejor lo que ha de hacer. El Señor que los suele sustentar ahora lo hará también. Deme pan P. Fray Diego. Padre. Callen que ya llego. Que a todos sustento den, y falte para un soldado hecho un arnero. Por eso, que no le di le confieso; pero yo tendré cuidado, que si un arnero está hecho todo el cuerpo, claro está, que el caldo se le saldrá, y no le entrará en provecho. Oiga el reliente del Padre, eche un sorbo solamente, pues ha dado a tanta gente. Pare su escudilla madre. Páguéselo Dios, Amen. Y yo soy algún guillote. Qué importa que no le den. Qué importa? luego el comer no es negocio de importancia, No tenga tanta arrogancia. Pues cojo de Lucifer, está empedrando de pan su escudilla, y yo perezco, y arrogante le parezco; pues Padres si no me dan, echar?me de cabeza en ese pozo de caldo; deje por Dios de agüinaldo que moje aquesta corteza; mire que he estado en Argel, en la Mancha; en Roma, en Troya, en Galicia, y en Saboya, en Sanlucar, y en Daimiel; y me han dado mil heridas enemigos de la Fe. Calle, que yo le daré. Tengo las tripas caídas en las rodillas de hambre. Mueleste, y no te han de dar, Comer pudiera, y callar el señor cara de alambre. Señor soldado fingido, sabe como si me apoda alborotaré la boda. Tome. Deo gracias, qué ha sido? La escudilla me ha quebrado. Miren la cara que pone, su Reberencia perdone, que soy soldado, y honrado, y no es mucha maravilla, mentís me dijo, y recelo, que dice el libro del duelo que le quiebre la escudilla. A lo que habemos venido estar Dios siempre alabado, más pensar que haber llegado cuando habemos repartido el ollaso Reverencia, echar bon fray Dego aquí. Es Alí? . No ser Alí, tal estamos diferencia. Válate Dios, como vives de este modo. . Andar berdido porque no haber conocido el bon Senior que tú tienes, que como sabes Sevilla, bautizamos, y despos hacer mal, castigar Dios, e quebramos un costilla. Quien no sirve a Dios Alí, nunca espere buen suceso. Échele bien de eso espeso; que vengan Moros aquí, y se lleven el sustento. Ea, váyanse con Dios. Y yo Padre. No os di a vos? A mí. . A vos. Que lindo cuento, con la holla cargaré. Deo gracias. Toda la lleva. Vamos tras él. Buena prueba de paciencia, Ya se fue. no El tombo del olla estar linda cosa, andrar tras él. Éntrese padre con él. Pienso que la han de quebrar. Padre mío, ya no hijo, sino padre, y padre amado, conóceme. Ya me ha dado el alma tal regocijo, que me dice bien quien es. Dame esos pies por favor. Jesús, mi padre, y señor, yo he de estar a vuestros pies. Pues te ven mis ojos Diego, ya bien se pueden cerrar, mil gracias tengo que dar a Dios, pues a verte llego, no vengo en esta ocasión, mas de a pedir que me des, para morir a tus pies, mi Diego, tu bendición; que no fuera de esta vida sin tu bendición contento. Padre mío, el veros siento cual decís, a la partida, hacedme padre un placer, que no sepan que aquí estáis, que cuando vos os partáis, prometo de iros a ver. Pues como Diego sabréis cuando Dios quiera llevarme. Dios hará que pueda hallarme con vos en san Nícolas; y echadme la bendición, que no puedo detenerme. Prometes hijo ir a verme? Si Dios quiere, en ocasión que os sirva de algún consuelo. Hijo, bendígate Dios. Él os guarde padre a vos, y a entrambos nos lleve al cielo Qué breve conversación, ojos llorad lamartida del Sol que alumbra mi vida. Dios os dé su bendición. ̱. En lo que digo paró la furia de nuestro amigo. Pésame, Dios me es testigo. Este papel me escribió, en que dice que no puede llevar tal vida adelante. Qué fuese tan ignorante, que no hay remedio que quede siquiera por la vergüenza de amigos, y de parientes. De tantos inconvenientes no hay ninguno que le venza; él no es para Fraile, aquí me dijo que le esperase, para que le acompañase. Eso es peor. . Cómo ansí? Pedir no fuera mejor su vestido Salir quiere por la huerta, que se muere de vergüenza, y de temor. Por la huerta? Aquí esperemos, que el poco puede tardar. Ya me deben de aguardar, ea vergüenza que hacemos, qué importa lo que dirán? que todo será ocho días, memorias de cosas mías notable pena me dan; yo no soy para obediencia, o que mal en esta edad se pierde la libertad. No Señor, por tu clemencia, y pues te le truje yo, no permitas que se pierda, Francisco, pues vuestra cuerda este pajarillo ato, porque le dejáis bolar, donde la liga del mundo? le coja para el profundo; de rodillas he de estar, hasta que me hagáis favor de detenerle. . Qué aguardo yo cordón? yo sayal pardo. Cristo, Francisco, Señor. Por este claustro saldré. Ay Francisco que se va. Pedro así me dejas ya? Cogiole, no se le fue. Pedro, mi yugo es suave, prueba, prueba, y lo verás. Y el mismo amor, eso más. Ay señor! Pues si la llave de aquella mano divina os agarra de esa suerte, preso estáis hasta la muerte. Señor tu piedad inclina a mi ignorancia Francisco, que me perdone le ruega. Pues a quien el perdón niega. Vuélvete Pedro a mi aprisco, vuélvete, que este piadoso Señor te dará perdón. Si haré por intercesión de mi Alferez victorioso. A lindo puerto ha llegado, porque entre Francisco, y Dios ay diez llagas. . A los dos prometo . Y cómo honrado lo cumplirá, yo le fío. De perseverar. Si hará. Qué es lo que pasa por mí? qué es esto que he visto aquí? Admirado el bobo está, que no ve que le han cogido los mejores cazadores, que para redes de amores, el cielo, y tierra ha tenido. Las Imágenes me hablaron, que en aquesta puerta están, y aún detenido me han, o los ojos me engañaron, quién anda aquí? que ya todo me espanta. Pedro ado bueno. O mi fray Diego. El sereno le hará mal, si de este modo fuera de la celda está. Padre si él estaba aquí, que mal haurá para mí. Ninguno puede haber ya, cumpla lo que ha dicho, entiende. Padre. Vaya con Dios. Si estáis de por medio vos, fuego que el alma enciende, que mucho que se deshaga el hielo de nuestro pecho, mucha merced me habéis hecho; que os daré mi bien por paga, que hará el ignorante Diego, mi Jesús por vuestro amor, que hará el pobre labrador, el idiota, el Fraile lego, el miserable, la tierra, la ceniza, el polvo, el nada, aquí estáis mi Cruz amada. Vandera contra la guerra del enemigo del hombre; en verdad que he de sacaros, y aquí en medio acomodaros, para que mejor se asombre, o que linda habéis de estar para deciros amores, quien tuviera muchas flores, con que os poder coronar. Muere la vida, y muero yo sin vida, ofendiendo la vida de mi muerte, sangre divina de las venas vierte, y mi diamante su dureza olvida. Está la Majestad de Dios tendida en una dura Cruz, y yo de suerte, que soy de sus dolores el más fuerte, y de su Cuerpo la mayor herida. Oh duro corazón de mármol frío, tiene tu Dios abierto el lado izquierdo, y no te vuelves un copioso río. Morir por él será divino acuerdo, mas eres tú mi vida Cristo mío, y como no la tengo, no la pierdo. Digo Padre, que es muy cierto que le he visto elevado. Yo Padre no lo he dudado, mas del silencio le advierto, sienten los siernos de Dios, que se publiquen sus cosas. Cuando son tan misteriosas, como sabemos los dos, para su gloria ha de ser. Mire Padre lo que pasa. Cielo se ha vuelto esta casa. Padre que se puede ver de mayor gozo en el suelo. De la Cruz son los favores. Dícele tantos amores, que se va con ella al Cielo. Escóndase Padre aquí, no vea que le emos visto Cama de mi dulce Cristo, quien se viera en vos ansí, dichosos Pedro, y Andres, que tanto bien merecieron, dichosos los que pusieron en vos sus manos, y pies; pero ya el alba se muestra, mis enfermos que dirán, mi Cruz menos me echarán, yo os vuelvo a la pared vuestra, porque tengo que les dar ciertas purgas, y jarabes. . De sus amores suaves, le debieron de apretar nuestras voces, si por suerte en el extasís divino las sintió. Porque camino va previniendo su muerte, este santo lego, Padre, como enseña a los Letrados. Qué pechos bien empleados de la Religión su Madre. Notables batallas cuentan, que con el demonio tuvo en la Salceda. . Allí estuvo, como una roca, que intentan derribar en medio el mar los vientos, allí en el hielo su puro, y honesto celo, quiso mil veces mostrar, cual su Padre san Francisco, allí enzarza le imito, allí también le arrojo de una escalera, y de un risco, allí en forma humana hablar con los Ángeles le vieron. Pues qué hicieron en venir a conversar, con quien su Señor divino tantas veces conversó. El Ángel cuerpo tómo? Luego no cuando convino, para lo que Dios le ordena. Cómo le toma? Eso Padre en santo Tomas vera, para que pueda enterarse. Qué cuestión. Cincuenta y una, y en Alejandro de Ales, en la cuestión treinta y cuatro, san Buenaventura trae, y Escoto, con los dotores Escolásticos, lugares claros en esta materia. Cuerpo humano toma el Ángel? Cuerpo humano el Ángel toma cuando al hombre quiere hablarle. Oiga Padre este argumento. No tiene que argumentarme. Oiga digo. . Que he de oír. Diga que un momento aguarde que voy muy de prisa ahora a llevar estejarabe. Oiga, y responda. . Si haré. Sepa que es error notable, presumir nadie de sí. De si no presumanadie, qué es esto. Vaya fray Diego a sus enfermos, que es tarde, que él no sabe nada de esto. Ya lo se, Dios solo sabe, mas dígan lo por mi vida. Era cuestión utrum Ángelí posunt asúmere corpora. Si puede tomar el Ángel cuerpo. . El latin entiende, que le dije por burlarme. Y cómo, pues es de Fe, y en la Escritura probable, tres Ángeles vio Abrahan; que concibido anunciasen a Isac, como tres varones, dos a Lot en otra parte, el incendio de Sodoma, Tobías de lindo talle, vio un mancebo; que Ángel fue, y san Lucas dijo (Padres) que entro el Ángel a la Virgen, luego si entró, queda fácil, que tuvo cuerpo. Ay tal cosa, dic Pater, posuntmalí asumere corpus? . Sí, y es de Fe. . Caso notable. En figura de serpiente muy conforme a sus maldades, se puso en el Paraiso: esto los niños lo saben, y a Cristo allá sobre el monte le llevo a que le adorase, y confirma esta razón, que las cosas naturales, les quedarán como al bueno, luego es argumento fácil, que si el bueno le tomó, el malo puede tomarle. Que es tomar cuerpo. Es hacer por se ñal manifestarse sensible, en que se conozca que está allí. . Padre repare en cosa tan milagrosa. No aura ingenio queno espante Toma por necesidad cuerpo? . No. . Pues cómo Aguarde, solo por nuestro provecho le toma el bueno, pues hace con esto, que el hombre aquí famillarmente le trate, y mostrar la compañía, que en la vida perdurable emos de tener con ellos, que como los malos, Padre, le toman para ofenderle, los buenos para ayudarle. Diga, el Ángel organiza aquel cuerpo. No, preparale. Si el malo en Ángel de luz, o en Cristo se transformase, será adorarle pecado. Será pecado adorarle, si ignorancia no le excuse, más Padres ellos acaben esta cuestión, que en verdad, que como soy ignorante, me olvidaba del enfermo, que ha de tomar el jarabe. . Hay cosa más peregrina. Cosas sobrenaturales, no están en naturaleza, Padre mío, ni en el arte, todo esto es claro milagro. Que mavor, que ver que hable un lego idiora en materia tan alta, y que nos declare tan fácilmente el conceto, que de aquestas cosas hace. No tendré por hombre pio a ninguno que dudase, que aqueste es puro inocente. Tan evidentes señales de su santidad, no pueden por ningún hombre negarse. Bastaba su caridad. Y este ejemplo solo baste, si a un leproso, que ninguno osaba al rostro mirarle, le lamió todas las llagas. Pues las limosnas que hace de milagros están llenas, porque sin pan, vino, y carne, sobra vino, carme, y pan, ya viene el Patrón, que hace nuestro Convento de nuevo. Dios le prospere, y le guarde. Vueseñoria Illustrísima esté cierto, que esos arcos, serán así mejores. Queda aqueste muy grande, y descubierto Ocuparse se podrá con las lavores. Adónde está fray Diego. Allá en su huerto cogiendo flores, y diciendo amores. En extremo le soy aficionado, Si hubieras visto lo que aquí ha pasado con más razón, señor, merced le hicieras. De qué manera. Por probarle intento argüirle en latín, y tan de verás ha entendido resuelto el argumento, que si de Escoto, o Alejandro oyeras la conclusión, y el claro entendimiento, no pudieras salir más satisfecho. Vámosle a ver. El cielo está en supecho. pacio A la fe, que los cogí, y no los vio el hortelano: ellos se guardan en vano de mis hurtos, y de mí, en no hallando por aquí algo que a la puerta dar, la huerta lo ha de pagar; paciencia huerta, que el día que Dios estas cosas cría, vos no las podéis negar. Oh que lechugas tan bellas, bendito sea su Autor, que rabanos, que color, mas quien hizo las Estrellas, y otras mil cosas sin ellas, que mucho que muestre en esto su poder tan manifiesto pero quiérolas lavar; que tiempo habrá de tratar, amor dulcísimo de esto. No las quiero dar ansí, la tierra quiero quitarlas, y en este arroyo laballas, pues él se me ofrece aquí, mucho ha mi bien, que a ti ninguna cosa te canto; pues aguarda, Jesus santo, que he de lauar, y cantar, música te quiero dar, pues que de ella gustas tanto. Estábase Dios Eterno en su Trono soberano. Cercado de Ángeles bellos, que le estaban adorando. Lástima el Señor tenía del miserable hombre humano. Aunque le había ofendido inobediente, y ingrato. Justicia, y misericordia en su pecho están luchando. Vencio el amor en efecto, y ansí dijo al Verbo santo. Oh bellaco, la ortaliza que estoy cogiendo, y labando para los pobres, me llevas? De envidia Diego lo hago, de ver que van lo que cantas, los Ángeles acabando. . Dame traidor mi ortaliza, pero no, que de tu mano, ni aún para los pobres quiero cosa ninguna bellaco. Vellaco que fuiste hermoso, y fuiste al Señor ingrato, que tan hermoso te hizo; pero hay Dios, quien se ha dejado este breviario aquí, abrir quiero el breviario; quien entendiera Dios mío estos versos, y estos Psalmos, que os cantaba vuestro agüelo, después de haberlos llorado, dadme un Maestro Señor. O mi Niño soberano, si me venís a enseñar, yo seré el mayor Letrado, que haya tenido la tierra: decid, decid, que ya aguardo, enseñadme el A. B. . con ese puntero santo, donde os entró la lición con sangre, pues fue en tres clavos comencemos por el Cristus. Ay Dios, que bien comenzamos así me dijo un portero, cuando yo vine a buscaros, y aqueste saco me dio aquel vuestro enamorado, a quien le distes las rosas de los pies, costado; y manos: que me decís, vida mía, o bien haya el puro claustro, que nueve meses os tuvo, y los pechos regalados, donde pusistes mis ojos, los corales de esos labios, a la mu Niño, a la muerte por mis culpas, y pecados, ea Rorostro al morir para que todos vivamos: fuese? pues iré tras vos, que por más que vais volando, os hallaré en la Custodia tan Dios, tan grande, y tan alto. Crea vuesa Reverencia, que le digo la verdad. Aunque es eso caridad, pondré pena de obediencia a fray Diego, que lamás tome el pan del Refitorio. Es esto a todos notorio. Yo se que no lo hará más, y ya le tengo reñido, pero con él no aprovecha. Yo siempre estoy con sospecha, siempre en vela, y advertido, pero el viene tan sutil, que me toma cuanto tengo, por eso a quejarme vengo. Pues vaya Padre fray Gil a su Refitorio, y calle, que yo reñiré a fray Diego. Por Dios Padre se lo ruego. Cómo culpado le halle, yo le daré su castigo. Oh puede también mandar, que otro sirva en mi lugar. Vaya, y descuide conmigo. Si cogiese todo el pan, ya para los Padres puesto, o cuando viene en el cesto, que del horno me le dan, así junto le daría. Es esa su condición, quien supiese la ocasión, como reñirle podría, envidio tanta virtud, tan ardiente caridad, tal pureza, tal bondad, tal silencio, y tal quietud. Oh santísimo varón, que ejemplo a todos nos das. No puedo sufrirlo más, écheme su bendición vuesa Reverencia luego, y en otro oficio me ponga, o la cocina disponga, sin que pueda entrar fray Diego. Que ha hecho. Hasta de la olla saca la vaca, y carnero, y ayer me llevó un puchero, que estaba con media polla para un enfermo, diciendo, que un hombre que se moría de hambre, se le pedía; y aunque fui tras él corriendo, no se por donde se fue, que no le pude alcanzar. Con paciencia fray Gaspar, que yo lo remediaré, vaya con Dios, que fray Diego no entrará más a enojarle. Es menester castigarle esto, o que me quites ruego el cargo de la cocina. Yo pondré en eso remedio. Aunque pongas de por medio una pared diamantina, hallará su Caridad, por donde darte cuidado, mas por más que haya tomado, nunca a la Comunidad el sustento le faltó. Lindamente lo cogí, que al Resitolero vi, y él pienso que no me vio: bravos panecillos van, ea pobres de mis ojos. Deo gracias. Hoy tengo enojos. Diga donde lleva el pan. Dios mío que le diré. Muestre el pan, que no es bien hecho (aunque conozco su pecho, y ya sus limosnas sé,) que falte para el Convento. Padre que dice? Descubra, que no es bien que el pan encubra, y que nos quite el sustento. qué es aquesto? Rosas son, no lo ve? Luego no es pan? No mi Padre Guardían. Extraña transformación. Tome, huela este clavel, mire que lindo alelí. Vaya con Dios. Cuando fui, Jesús mío a tu vergel a coger aquestas flores? pero vuelvémelas pan, porque esperando me están tus convidados amores. Que tengo ya que pensar, si aqueste prodigio vi. Él pan que guardó de mí, le quiso Dios transformar en tales flores, y rosas, porque no se le quitase, quien esto viese, y dudase, de hazanas tan milagrosas, falto sería de Fe, y de piadosa intención. La mano, y la bendición vuesa Caridad me dé. O mi Padre fray Tomas, sea mil veces bienvenido: diga en que se ha detenido? Estuve en san Nícolas, patria de nuestro fray Diego, porque al venir de Sevilla, pasé por aquella Villa, y casi sucedió luego la muerte a que yo me hallé de su padre. Que ya es muerto? Muy viejo, y santo. Eso es cierto, porque es muy justo que dé este fruto un árbol tal; mas su muerte no le diga, porque no le dé fatiga, que es el amor natural, y podrá ser que lo sienta. Si el Padre le vio morir, y como yo fue testigo, para que he de darle cuenta de aquello mismo que vio. Que me dice fray Tomas, fray Diego en san Nícolas, si nunca de aquí salió? Cómo no? si yo le vi a su padre consolar. De que se pudo engañar esté seguro de mí, porque ha estado en Alcalá de años a esta parte. . Creo, que pudiera mi deseo de verle, engañarme allá, sino supiera que es Santo. Pues Padre, crea que allí a fray Diego hablé, y le vi. Qué dudo si he visto tanto? calle pena de obediencia fray Tomas. . Yo callaré. Hasta que informado esté. Yo se, que su Reverencia hallará que esta es verdad. Digo, que no lo he dado, pero se que no ha faltado de nuestra Comunidad, ni salido del Convento, Fray Nofre viene, y dirá, como ha estado en Alcala. Será milagro. . Eso siento Mande vuesa Reverencia Padre, que luego se acueste fray Diego, que anda muy malo de una postema que tiene; que no es bien que disimule, si está cercano a la muerte, como dicen los Doctores. Temílo que le sucede, por no querer aguardar a que el yerro la remedio, Con el que trae ceñido debe de pensar que puede. Paréceme que va aprisa nuestro Padre. De qué suerte. Acostose, o recostose, y conociendo que viene el Señor a visitarle, porque él lo pide, y lo quiere, le ha dicho tan altas cosas, que en ellas, y el accidente se pronostica su fin. Pésame que ya nos deje, vayan Padres, que ya voy. Yo haré que sepan si el muere cosas que admiren a España, de que tal hijo merece. Qué es esto eterno Señor, así permites, y quieres, que sin los buenos quedemos, más bien es que nos consuele tener allá quien por todos con tantos méritos ruegue. Fray Juan, hoy permite Dios que desde la tierra vuele este liljo de Franeisco, pobre humilde, y inocente, a la silla que le aguarda; y porque más te consueles, quiere que le honre el mundo, y como a Santo venere, en tiempo del Rey Felipe, que llamarán el prudente; Tendrá el Príncipe don Carlos salud por Diego, que quiere hacer Dios este milagro, porque esta ocasión aliente a su Canonización, Prelados, Ciudades, Reyes, y tas Universidades, y para que la celebre hijo de esta Religión, tendrá la Romana Sede Sixto Quinto Fraile vuestro; dichosa Alcalá que tienes tal dicha en santos varones; pero bien es que los siembres pues te ha regado la sangre de dos niños tan valientes. Oí la voz, y no vi el dueño, si fue celeste espíritu, la cortina corren a Diego, ya muere, basta que el mismo Arzobispo está presente a su muerte. Con mil abrazos, y besos mi alma quiere abrazarte, o soberano estandarte adonde viven impresos los despojos de la gloria de aquel Capitán divino, que abrirnos sus puertas vino, y entramos por su victoria. Oh Cruz mía, y mi bien todo, ahora tu favor pido. Qué bien al árbol asido podrá pasar de este modo Padres el golfo del mar de la muerte que le espera. Quién por sus aguas pudiera tan dulcemente pasar. Padres, quédense con Dios y él mi padre Guardían, con los demás que aquí están; y vos gran Prelado, vos que la silla de Toledo tan dignamente tenéis; suplicoos me perdonéis, y me bendigáis. . No puedo. de lá grimas responder, Dios te bendiga. . Mi Dios, confianza llevo en vos que ya nos vamos a ver. Dusce lignun, dulces clavos, dulcia ferens pondera; que sola fuiste digna, portan Regen Celorum. Ya murió. . Ya vive en Dios. Que olor divino. . La Villa se altera. . No es maravilla, pues tal joya tiene en vos. Cerrad, que acude la gente, póngase en veneración. Déjenle ver, que es razón, tesoro tan excelente quieren Padres encubrir. Las puertas, les romperán. Abranos. Padre fray Juan. Padre Fray Juan, mande abrir. Déjenos ver pues es justo. Padres al Santo fray Diego. Si no le descubren luego les han de hacer un disgusto. Ahora puedes decir, aunque yo contigo vengo, que en fray Diego te ha faltado padre. Yo se lo prometo, no había día ninguno que me viese el santo lego, que no me diese algún pan, padre, a padre, padre pierdo, no tengo padre, ay de mí! Su sepulcro han descubierto lo más presto que han podido. Qué hermoso, que lindo. Toquemos nuestros rosarios. Padre, a padre, ya está muerto ya no tengo padre; a padre, y mi pan P. Fray Diego, quien me le ha de dar ahora. Milagro, milagro. Ay Cielos, pan le dio el difunto santo, que au muerto mostró su pecho tan ardiente caridad Arrojado por el suelo agradezco Padremio tan carltativo celo. Pues el mar de sus milagros es tan profundo, aquí demos fin a la vida, y la muerte de nuestro Español San Diego.
