Texto digital de El rústico del cielo
Metadatos de la obra
- Atribución tradicional
- Lope de Vega Carpio
- Atribución estilometría
- Lope de Vega Carpio Segura
- Género
- Comedia
- Procedencia
- El texto procede de la transcripción automática de un impreso.
Aviso
Puede incluir errores u omisiones. Si dispones de una edición mejor, te agradecemos que contactes con nosotros para incorporar actualizaciones.
Licencia
Cita sugerida
Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de El rústico del cielo. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/rustico-del-cielo-el.

EL RÚSTICO DEL CIELO
JORNADA PRIMERA
Gracias al hermoso día que con dorado arrebol entolda el camino el sol que todas las cosas Dom. Hy cosa de más placer, que ver la clara mañana, con rostro de leche y grana, sobre el mundo aparecer. L. Pardios si huera Lletrado, que hacer mil cosas tenía en alabanza del día hermoso y regocijado. San. No se cual hombre no goza de esta luz clara y suave, mirad como canta el ave, y el cabritillo retoza. Las rosas se van abriendo, como quien abre la boca, por la parte que le toca, de estar a Dios bendiciendo. Hojas y ramas se engrien, la fría noche desata estas montañas de plata, prados y fuentes se ríen. Dom. Riense de ver dormir al regalado señor, que de la noche el humor, quiso alegre recibir. Pudiéndola haber dormido, y gozar el día hermoso: riense del perezoso, sepultado en triste olvido. El que al Alba se levanta; goza un terció más de vida, cobra la salud perdida, y la que tiene adelanta. Qué hará el hijo de nuestramo? San. Dormirá Francisco ahora. Dom. Mejor cae con la Aurora, que la perdiz al reclamo. Ahora que no me escucha, estoy por deciros de él, que aunque es buen mozo y fiel, su simplicidad es mucha. Bien ha menester su padre dejarle que coma. Luc. Bien, que haurá poco que le den, de la parte de su madre. Porque de estotra mujer tiene ya Mateo Pascual muchos hijos. Dom. Hace mal en no enseñarle a leer. Quiza viniera a ser uno de su linaje. S. No hubiera, aunque más letras supiera, maestro en el mundo alguno, Que en cien años le enseñara las letras del abece: no se levanta? Dom. No sé. Cómo levantar, no para En comenzando a dormir en deciséis horas justas. Dom. De qué duerma te disgustas? Lu. Sí. Do. Pues de qué ha de servir? Como no, vele a llamar. San. Si la tala se ha de hacer, no le auremos menester, para que ayude a cortar? Dom. Tenéis razón, sirva de algo, pues duerme y come, allá voy. Vase. San. Bien tenemos que hacer hoy. Nunca más cansado salgo. De lo que al año se ofrece, que al parir de las ovejas. Salen Domingo, y el hermano Frii- cisco de pastor medio dormido. Dom. Ahora estiras las cejas? que no has dormido parece. Abre los ojos. Fran. No puedo. Do. Tente en ti. Fray Ya lo procuro. Do. No recuerdas? . Hace escuro. Do. An la acaba. . Tengo miedo. Doo. Miedo, de qué?Fray De caer, que no puedo recordar. Dom. Llegade los dos a hablar, quizá lo sabréis hacer. San. Pues como hase levantado, y está dormido? Dom. No ves, como no mueve los pies. L. Está vivo, o retratado? Hola Francisco, hola? Do. Es peña, que no es Francisco. San. Eso creo, pues por más que le meneo, menos movimiento enseña. Francisco? . Quién está aí Luc. Échale de aquella fuente agua en el rostro. Do. No siente. San. Quedo, el agua traigo aquí. Luc. Échásela bien. San. Despierta. Ay, ay. Lu. Vuelve en ti grosero. Fra. Qué extraños sois, aún primero no llamaréis a la puerta. Perdóneoslo Dios amén, que sueño me habéis quitado. Don Soñabas! . Aveisme dado un gran mal, por un gran bien. Qué soñabas por tu vida! Fran. Soñaba que me iba al cielo, y que en este hermoso vuelo iba mi esperanza asida A un hábito que formaba una senda hasta la gloria, oh Madre de Dios, que historia tan linda. San Despierta, acaba. Fra. Dejadme tornar allá. Luc. Tanto le sabe el dormir! que el cielo quiere decir, que en el dulce sueño está: Sabes lo que hay este día, que hacen por acá en el suelo! Fran. Oh que de gloria en el cielo soñaba yo que tenía, Do. Qué alegre esta? . Y con razón, que aún en sueños merecer ir al cielo, puede hacer alegre mi corazón. No creas sueños. . Por qué? la fe no es madre de todos! Lu. Sí. Fray. Pues por diversos modos puede enseñarnos la Fe. La Fe es mi madre, y el día, que sueño tanto placer, no a ti te debo creer, mas a la Fe madre mía. Mas diciendo, y con razón, que la Fe sin obras es, me podréis decir después, que los sueños, sueños son. Dom. En mi vida he visto un hombre, que se duerma a lo divino, sino tú. Fran. Lo que imagino sueño. San. Tú le das buen nombre. Mas Francisco, ya que quieres dormir, y ir al cielo así, ten memoria allá de mí, cuando en tu Reino estuvieres, Fran. Decildle aquesa razón a Dios, si lo deseáis, y ya que a mi padre hurtáis, imitad al Buenladrón. Dom. Oh que santo que ha salido del sueño. Luc. Josefrsera, que le han de besar dirá las manos. Sa. Bien lo ha dormido, Tome esa acha norabuena, que hemos de hacer esta tala. Fran. Aunque digáis noramala, no me ha de dar mucha pena. Cortad en nombre de Dios. Dom. Comienza tú por aquí, vaya Sancho por allí, y por la falda los dos. Vanse los tres, y quede el hermano Francisco. Fran. Qué desmañado que soy, que apenas se un golpe dar, pero quien ha de cortar, los troncos que viendo estoy: Lo que habéis, Señor del cielo, en tantos años criado, de un golpe tan mal mirado, tengo de echar en el suelo. Pero que se puede hacer, que si en trabajar me acorto, y buena tala no corto, no me han de dar de comer. Hermanos árboles ea, pardiez que han de perdonar, que los tengo de cortar, aunque ingrato al cielo sea. Miren, yo daré quedito, tengan cuenta ellos también de caer, sin que los den, a fe que les doy pasito. No tienen que se quejar, este esta seco y enjuto, pues árbol que no da fruto, bien le podemos cortar. Sale un Caballero de camino. Cau. Perdido voy del camino, no es posible que este sea: hola, pastor! y Quién vozea! mas si me responde el pino. Hermano pino, que quiere, si él se secó, y yo le corto: Cab. Ao, pastor? . Ya me reporto. C. No me escucha! no hay que espere. Quiero llegar: a pastor eres sordo? ra. No a la fe, sino que poco cuidé la vuestra con mi lavor. Vos seáis venido en paz. Cau. Áspera es aquesta tierra. Señor, todo aquesto es sierra. Cau. Qué sierra? . La de Alcaraz. C. Hay lugar cerca? . No es lejos. Cau. El nombre! Fra. Villa palacios. C. Es Mancha? . Algunos espacios. No hay venta? Fray Casares viejos. Can. Por dónde iré! Fry. Tomaréis esa senda que lleváis, y si a la villa llegáis, no hay duda que llegaréis. Cau. Qué extraña simplicidad, no hay seña alguna, o camino que dejar! . Uno imagino. Cau. Cuál? . El que va a la ciudad. C. A que mano. . A cualquier mano. Derecha, o izquierda! . Importa mas una que otra! Can. Reporta el hacha, y atiende, hermano. Es la derecha? Fra. No se cual es la mano derecha. Cau. Hablarle más no aprovecha, en fin a la villa iré! Si vais es cosa muy llana. Cau. Apacible labrador, aunque rústico. Fray. Señor, la villa esta muy cercana. Cau. No se que me he visto en él, muestra esa mano. ray Ay de mí, para que la quiere? Cab. Así la has de tener. F. Trae cordel: Quiéremela atar? . Espera que rayas! . Hay madre mía. Cau. Que extraña sisiono mía, que simplicidad sincera. Aspecto tienes, hermano, de ser un santo. Fray Quién, yo! Cau. Tú pues, y por sí, o por no, te quiero besar la mano. F. Ay que me muerde. . Adiós queda, y él te haga cual pareces. Fray Si acá venís muchas veces, huiré de aquesta vereda. Si me mordió? mas no osara, hermanos árboles era su deudo, si lo supiera, cierto que no los cortara. Sale una guarda de la Sierra. Gu. Puédese aquesto sufrir? ay tal robo? ay tal destrozo? ola pastor? ola mozo? hola? Fran. otro vuelve a gruñir. Gu. Que norámala cortáis sin licencia? F. Hombre de bien licencia tengo. Gu. De quién para hurtar? qué hurtando estáis. De Dios no, pues ha mandado que no hurten. Fran. Es verdad. Gu. Licencia de la ciudad, quien, como, o cuando os la ha da- Sed preso. . Teneos allá (do? hermano, y no me matéis, que ese chuzo que traéis, notable pena me da. Y juro a mí que si tomo una piedra, y en la honda la encajo. Gu. Que esto responda? daos a prisión. . Cómo, cómo? Qué es prisión? Gu. Ir dónde están los ladrones como vos. Fran. Haceos allá. Gua, que otros dos huyendo la sierra van. Hy tan gran robo? . Teneos. Gu. Piedra para mi villano? Nunca habéis oído, hermano, lo de aquellos Filisteos? Pues guardaos, que ya he puesto la piedra en la bodoquera. Gu. Date ladrón. . Ladrón, fuera. Casque la honda. Ay que me ha muerto! . Tan presto? Por mi fe que se cayó, tendiose en el campo yermo, o el estaba muy enfermo, o sópito se murió. A señor, así se cae? búrlase? qué sangre tiene? a el digo? Domingo viene, grande pesadumbre trae. Sale Domingo. Do. Qué has hecho bestia? . No sé, con una piedra le di. Do. Está muerto? . Creo que sí, sospecho que le acerté. Don A buén hombre? . Bueno es eso, no me quiso habrar a mí, y habraraos a vos. Dom. De ti no esperé mejor suceso. Ayudámele a llevar, y confiésenle si quiera. Fran. Él por su pie no se fuera, hémoslo acá de pagar. Llévenle, y sale Mateo Pascual supa Regidor pariente suyo. Ma. Hoy tengo de ir a ver la paridera de mis ovejas, y veré de paso el término del Valdelaribera. Si estoy también desocupado, acaso Mateo Pascual, con vos iré, que quiero ver desde aquel arroyo al monte el raso, Acertaréis, si le sembráis primero que esotra tierra baja. . No es tan buena, gentil cosecha de aquel campo espero. Ma. La otra, Regidor, es toda arena, pocas veces aquí lleva buen fruto: dizque ayer pareció vuestra colmena? Descorchada a la fe, mas no ejecuto lo que imagino. . Hacéis como hombre honrado: redimiros quisiera aquel tributo, mas ando por mil cosas alcanzado, querrá Dios que mejore nuestra hacienda, y se logre a su tiempo lo sembrado. Sale Sancho. San. A buen seso tus cosas encomienda, la paridera, las ovejas fía a aquella de tu casa hermosa prenda, a aquel Francisco, que mejor diría a aquella fiera. Mat. Sancho espera un poco, que ha sucedido? n. Con secreto envía por aquel ignorante, rudo, y loco, que de la sierra de Alcáraz ha muerto. Mat. Lo que he temido con las manos toco. Sa. Una guarda, señor. Ma. Cierto? . Es tan cierto, que yo lo he visto con mis propios ojos. Ma. Deudos, qué haré? . Buscarle, y encubierto sacarle de esta tierra. . Estos enojos a mi vegez ahora me guardaba. No es este que aquí viene, o son antojos? San. Simpleza extraña. . Rustiqueza brava. Sale Francisco. Mat. Loco, ignorante, perdido, nacido por mi dolor, y para tu mal nacido: que has hecho? Fra. Pues yo señor y padre, en que os he ofendido: Pues traidorun hombre has muer en el campo, y de esa suerte (to vienes a la villa! . Cierto que él se traía la muerte en algún mal encubierto. Porque apenas yo le abrí un palmo de la cabeca, cuando él se me cayó allí. Ma. Rústica naturaleza, ved que me responde a mí. Fran. Váyanle a ver, y verán, si es justo que de un rasguño se muera, y me culparan, que anenas todo este puño en la herida meteran. Mateo, dejaos de oír sus cosas, poned remedio a lo que está por venir. Ma. qué remedio? . Tierra en medio, que ahora importa el huir. Qué mejor estando ausente la parte perdonará, que no preso el delincuente. Tenéis dinero? . Aquí haurá el divero suficiente. Toma hijo, que aquí van veinte reales, vete luego. Y ellos también no vendrán? M. Aquí te estas? a. Qué sosiego. Ma. Vete, que te prenderan. Dónde iré? . Vete a Alcala, y busca un comodo allá. Comodo? M. Sí, que otros tales le buscan. Fra. Y en veinte reales para este comodo haura. Necio, una casa te digo. Ahora bien, yo iré. Mat. Camina, Vase. pariente Dios me es testigo, que esto el mismo lo encamina, para que no esté conmigo. La vida me ha de acabar. Pues otros hijos tenéis, la suya vaya a buscar, edad tiene, y vos debéis los más pequeños criar. Por dicha el salir de aquí le abrirá el entendimiento, que a muchos sucede así. Mat. El ver su ignorancia siento. Es este por dicha? . Sí: traidor, pues vuelveste acá? Sale Francisco. Fran. Pardiez, señor padre, está muy lejos aquesa tierra. Necio para darme guerra. Si es muy lejos Alcala, En casa no me estaré, sin que lo sepa ese muerto. Ma. Qué haré Regidor? qué haré? Para tanto desconcierto remedio ninguno se, Aunque bien podéis llevar este ignorante de aquí, hasta el primero lugar. Volvérase desde allí. Fran. Pues en eso hay que dudar. Ma. Vamos póndrele en camino, con dos hombres de mi hacienda. Casi a entenderos no atino. Ma. Ven, calla, y nadie lo entienda. Si el otro a prenderme vino Con un chuzo. . No hables nada. Y una piedra le tiré, esta la piedra obligada a no darle! . No podré librarle. . Y si fue culpada, prendan la piedra, no a mí. Quieres callar? . No le di, la piedra fue quien le dio. Que no le mataste? . No. Pues quién la piedra? . Eso sí. Vanse, y salen don Juan, don Pedro; y Gónzalo gorrón estudiantes en hábito de noche. Ju. Mal conocéis a Alcala, no hay lugar menos seguro. Ped. Para lo que yo procuro, seguro pienso que esta. No es mujer de competencia, ni aura quien por ella saque la espada. . Aunque venga el Draque puedo hacerle resistencia. Gastad la cólera presto, que por Dios, que si supiera de Leyes, o otra cualquiera facultad, lo que se de esto, Que me pudiera igualar a Cobarruvías, o a Acosta. Ju. Esta callejuela angosta propia para suspirar, Porque va el aire por ella, como en una chirimía, tiene aquella ninsa mía. Pe. Con decir que vive en ella, Su calidad has pintado. Gon. Tan angosta sea su vida, mala entrada y peor salida, esto es fresco, o es guisado: Ju. No me rénueves la historia de aquella liviana cena. Pe. Lo que esta vieja cercena. Gon. Dáis en hacer pepitoria. Sean las manos malditas, que hicieron tal invención. Ju. Porque? Gon. Cómese el melón, y déjanos las pepitas. Al ama no se ha de dar, sino pierna, y esa monda, que aunque le ande a la redonda. no tiene que le quitar. Ju. Todo lo llevara en risa, más hacémela perder. Qué? Ju. Que nos vuelva a vender la misma carne que sisa. Gon. Pues si lo guisara bien aún no fuera tanto el mal. ed. Es sucia! Gon. Es un orinal, es un reves de sarten. Verla guisar un carnero verde, tan verde guisado, que va dentro todo un prado, y aún un muladar entero. No se si es hechizo, o cerro; pero a mi quítame el tino, el ver que hurtando el tocino, siempre esta llena de puerco. Ju. Ayer nos puso la madre, por un regalo esquisito, unas manos de cabrito, con más barbas que su padre. No temo cosa por Dios como un Sabado. . Es terrible! Ju. Bravo menudo. Gon. Insufrible, y alábáissele los dos! P. Bestia, todo es ironia de aquel infernal engrudo, porque alabar un menudo, ya esta puesto en cortesía. Su menudo, y su hermosura alaba a toda mujer, si quieres en paz tener el Sabado y la ventura. Ju. Por ser caso de limpieza, se corren si no se alaba. Gon. Propio este pasado estaba, para alabar su belleza. Nunca vi cosa más bella, todo su bello tenía, pues dentro cosas había, que me enamoraban de ella. Una morcilla me dio, y luego el porte pagué. Ju. Porte a morcilla, porque? Gon. Luego no lo saber? Ju. No. Gon. Si es que pliego parecía de cartas, no era importante! Ju. Pliego! G. Sí, con un bramante atado el cabo traía. Y como esto de menudo, es testamento cerrado, de hambre desatinado, abrí el morcón muy agudo, Y hallé dentro un Cicerón, que se me había perdido, si porte, o si hallazgo ha sido, juzgaldo allá sin pasión. Jú. De esa suerte, el mismo día que se pierda alguna cosa, será industria provechosa, rogar a esta vieja Harpía Haga un menudo. Gon. No dudo de que allí parezca presto, aunque se pierda un Digesto. Ped. Líbreme Dios del menudo, Aunque la hambre amohína. Ju. Yo todo lo trago y masco, más perdido tengo el asco, que un Doctor de Medicina. Gon. Porque sobre esto la riño, me da tan triste porción, que no puede ser ración de un avariento, o de un niño. Vine anoche alegre a casa, de que había albondiguillas, y diome tres pelotillas! de juego de pasa, pasa, Que en el caldo parecían los átomos del guisado. Ju. El caldo es muy declarado. Gon. Las tripas no lo entendían. Si así Aristoteles fuera: Gon. Yo le entendiera muy bien, menester es que le den un medio a aquesta hechicera. Ju. Y el medio será reparo! Gon. Eso alomenos procuro, al menudo por escuro. y al caldo por ser tan claro; Que lo es tanto, que vi en él el eclipse de aquel día, y que en mis tripas hacía aquel efecto cruel. Sale Justina en alto. Quedo que abrio. . Ce, quién es? Ped. Don Pedro, soy, Reina mía. Qué queréis? . Veros querría. Jul. Venís solo? Gon. Somos tres. Ped. Mi compañero don Juan, por si está desocupada vuestra amiga. Gon. Y su criada. Just. Bien ocupadas están Todas las de aquesta casa. Cómo? . Está de parto Andrea. P. Bueno, un mayorazgo sea, va veis, don Juan, lo que pasa. La casadilla famosa, que os alabé está de parto. Ju. Pues sus, la sota descarto. P. Yo os prometo que era hermosa, Y más que ha un año que está su marido en Aragón, y pare con bendición. Gon. Hace bien, pues se está allá. Marido pobre y ausente, halle la heredad con fruto, que es cargo con sustituto, y gobierno con Teniente. Hombre que tiene heredad, acuda a la sementera, no nazcan hierbas de afuera, por la mucha sequedad. Ped. Pensé haceros un servicio, y no es ocasión ahora: mandáis algo? Ju. Andrea llora, este es un piadoso oficio, La comadre la vozea, a Dios. Pe. Dalde el parabién, si es hijo, Just. Por acá ven, cuando se levante Andrea. Y dile al señor don Juan, que será buena ocasión ser compadre. Gon. Colación a nuestra costa querran? Yo lo diré. Just. Pues a diós, que le aprietan los dolores. Ju. Ellos son lindos amores. Gon. Venid conmigo los dos, Que os quiero llevar a ver dos gorronas de Sequera, más rompidas que una cuera. Ju. Tus cuyos deben de ser? Gon. Al vamos a parlar cierto Gramático y yo, que ha poco que las mostró conjugar, y declinar Por Musa el nominativo, pecunía les ha enseñado, pero haseles encajado de tal manera el dativo, Que no hay vocativo entrar, sin el dativo pedir. Ju. Pues con ablativo huir, excusaremos el dar. Vanse, y sale el hermano Francisco. Fran. Nunca yo pude pensar, que el mundo tan grande fuese, que un hombre a penas pudiese, todo su dístrito andar. Pero si el autor contemplo, lo que he visto, y lo que es más, hallo que es corto compás, para servirme de ejemplo. Gran Dios, gran mundo habéis hecho, pues desde mi tierra aquí, imaginando medí las grandezas de ese pecho. Digo medi, no midiendo vuestro poder, más mirando, que cuanto podéis obrando, no os cuesta más que queriendo. Ya me atrevo a hablar con vos, muy atrevido estoy ya, pues de entrar en Alcala, me atrevo a estudiar en Dios. Señor mío, que os diré? siendo yo tan ignorante, que no he pasado delante del Cristus del abece. Pero hay tanto en entender el Cristus, que no se yo, cual Ángel de aquí pasó, ni aún llegó a tanto saber? Pensado traigo, Señor, por este largo camino, ofreceros Rey divino el alma de un labrador. Y pues fueron los primeros, que os vieron recien nacido, porque Cordero habéis sido, más manso que los corderos. Haced cuenta que un pastor, que se quedó allá fiambre, os viene a ver muerto de hambre de Fe, Caridad, y Amor. Que os juro de ser devoto) de vuestra Natividad, con ardiente voluntad, y así os hago eterno voto. No se yo de vuestros pasos en el mundo las grandezas, vuestras dos naturalezas son muy difíciles casos. Teólogos hay acá, yo solo se que nacistes, y que por mi padecistes, pudiendeos estar allá. No lo dudéis, que he de ser muy vuestro, dadme a sentir, como os pueda yo servir, que es el más alto saber. Yo vengo a serviros pronto, no despreciéis mi rudeza, porque suele ser grandeza de un señor, tener un tonto, Un perro y un gato cría un Príncipe, yo seré perro, que quiza os traeré caza, que comáis un día. Gato seré de infieles, con mis rústicas razones, y cazaré los ratones, que roen vuestros papeles. Señor, Señor, ya no hay padre, sed padre de un huerfanito. Salen el Cura de san Justo, y él Sacristan. Cur. Pues porqué se fue Benito? S. Envío por él su madre, Y cierto que me pesó, que répicaba y cantaba, y a las Misas ayudaba. Fran. Esta gente busco yo. Oh cuanto en verlos me gozo, hoy me da Dios de comer: señores, quieren tener en su casa aqueste mozo? Cur. De dónde sois? . Yo señor, de mi tierra. Cu. Qué lugar? Fran. Ya no cale en él, pensar, este me agrada mejor. S. No sabéis el nombre? Fran. Sí, Villapalacios se llama. Cu. Buen lugar. . De buena fama. Cu. Yo me acuerdo que le vi Pasando a la Andulicia, y ahora me acuerdo de él. Fran. Si dice que estuvo en él, claro está que le vería. Cu. Simple es este, no será a propósito? ac. Porque, yo, señor, le enseñaré, pues eso a mi cargo está, Hasta que mejor le hallemos. Cur. Será un simple de provecho? Fran. Que les agrado sospecho. Cu. Pues con un siemple qué haremos? Qué fuistes allá? Fran. Pastor. No es mucho que simple sea, luego que la villa vea, y vistiéndole mejor, Será en la Iglesia importante: no sabréis vos repicar? Fran. Sí señor, y sabré estar con cuidado, aunque ignorante. Mas que es, diga, por su vida repicar? . Pues no decís que lo sabéis? Cu. No advertís su innocencia? . Es escogida. Hijo repicar a Misa. Fran. Ya, ya, no tome cuidado: hay más que hacer? que he llegado de mi tierra muy de prisa, A servir a solo Dios. Sac. Regar y barrer? . Muy bien, Sac. Echar aceite? . También lo se comer como vos. Qué bien se hacer unas migas. Sac. En las lámparas te digo. qué es lampara? . Ven comigo, que con tu donaire obligas. Cur. Eso llevas? . Por que no? Cu. Qué ayuda de Sacristan? Fran. Calle, que quiza dirán, que soy de provecho yo. Cur. Cómo? . Se tocar, que es más organos. Cu. Este ignorante? Cuál, la tecla de delante? F1. No, los fuelles por detrás. Vanse, y salgan huyendo Montalbo, y Carpio, y Salinas, y Zorrilla gorrón, todos co- miendo, y digan dentro. Deñ. Bellacos, los pasteles sean veneno, que os acaben las vidas. Mon. Huye Carpio. C. Mejor no es esperar, y dalle un círculo? Mejor por Dios, y con sus doce sinos. Zor. Pesimos son, y duros vivir Dominus, o traidor que huesazos los embute. Sale el Pastelero. Denme el dinero, o vive Dios que haga otra hazaña mayor que la Fornera. Zor. Memento que eres hombre pastelero, y no montes en cólera borracho, que no hay entre los cuatro más moneda, que en un segundo a pobre mayorazgo. Past. Yo me tuve la culpa por fiarme de hombres de poca barba. Zo. Según eso, hagamos por los dos un filogismo: todos los que tuvieren mayor barba son de más confianza, los maridos de las cabras la tienen larga siempre, luego más de fiar son que los hombres? Niego el antecedente picarazos hambrientos Z. Cómo niego? sabe el termino, pues probo, probo. . No me pruebe nada, pero déjeme hacer otro argumento: Todos los que comieren carne de aso, han de ser asnos, yo hago los pasteles, para los estudiantes que no pagan de carne de aso, luego bien se sigue, que no serán discretos. Mon. Cómo es eso? afuera que le quiero hacer gígote. Carne de asno traidor? . Pues que pensaban, ayer se me murió un jumento, y hice picar la carne para solo esto. Mon. Jesús, reventaré. Sal. Muerto soy Carpio. Salinas, muerto soy. Mon. Qué tomaremos para echar las entrañas? . El bellaco que tiene estos pasteles, cuando teme que es gente que se ha de ir con el dinero, Zorrilla, qué remedio? o. Aquí hay botica. Entra, tomemos algo. Mo. yo haré un recipe. Past. Oh que buenos que van los bellacones, que presto que creyeron en la burla, mirad si hay gente boba y ignorantes, mas que estudiantes, yo diz que tenía de echarles carne de aso a los pasteles, vive Dios que eran piernas de carnero, y merino, tan bueno que podía serlo de Portugal, mas yo me huelgo, que no les quedará dentro del pecho, pagadome han la burla que me han hecho Vanse, y salen el Sacristán, y el her- mano Francisco. Salid luego mentecato, que ya no os puedo sufrir. Fran. Adónde me tengo de ir? Adónde? a guardar un hato, No tenéis habilidad para cosa de esta vida: no merecéis la comida. Fran. También dice la verdad. Si le mando que repique, toca a muerto, y cuando a muerto répica, este desconcierto, a que queréis que le aplique. Una lámpara no sabe el ignorante encender. Fran. Poco debo de saber? Sa. Y aún muy poco. . Dios se alabe. Lo que es ayudar a Misa, ni aún sabe decir amén, de las hostias come bien las cortaduras aprisa. Eso bien lo sabe hacer, que aún las hostias grandes toma. Fran. Pues es mucho que las coma, siendo cosa de comer? (Dios. Dios no es Dios? . Sí, Dios es hecho. Fran. Pues cuando en la hostia está, de balde a todos se da, más Dios es Dios, y vos, vos. S. Hermano, cosas tenéis, que me tienen ya cansado, que unas veces sois Letrado, y otras tonto parecéis. Quedaos con Dios. Fray A señor, Vase el Sacristan. señor, no me deje así, señor, duélase de mí: fuese, notable rigor. Buenos habemos quedado, sin amo, y sin que comer, pues cuerpo que hemos de hacer? en vos es bien empleado. Sois un aso, no sabéis mas que comer, repicáis a muerto, clamoreáis a vivos, pues hoy que haréis? Asnillo mío paciencia, pues no supistes servir, que a fe que habéis de dormir a la luna de Valencia. En la Iglesia de san lusto, y san Pastor no cabéis? es que ser pastor sabéis, pero no sabéis ser justo. Señores niños, porque de su casa me han echado? si otro niño me ha enseñado el Cristus del abece. Ay señor, que mis delitos, la causa deben de ser, ya no hay tratar de comer, allá los tenéis escritos. Que Dios castiga, aunque tarda: a Señor, aquí estoy yo, a fe que se os acordó, la pedrada de la guarda. Niño Jesús, Jesús mío, rógáselo a vuestro Padre, y a vuestra Señora Madre, perdone aquel desvarío, Que soy un tonto enverdad, y él lo sabe que me hizo, cuerpo bruto, antojadizo, sufrid, sufrid y callad. Esta es la puerta del Cura, aquí me quiero sentar, porque al salir; o al entrar remedie mi desuentura. Niño Dios, niño bendito, perdido dizque anduvistes, que por ganarme os perdistes: a señor niño, a chiquito. Mire que perdido estoy, en este suelo sentado, que aunque a edad de hombre he llega- niño en la inocencia soy. (do, Yo no le dije primero, que de tonto serviría, llevome a la Sacristia, como hostias, soy un grosero. Para que me puso allá, respóndame lo que haré, que a fe, que en tenerle Fe, 18. Par. que soy, él lo sabe allá. na Sirve a muchos, La música a tres voces responda. Y agradarás a uno. Fran. Que dice por vida suya? que sirva a muchos, pues como si él es solo? mas ya tomo luz, o gran luz, de la tuya. Servir a muchos, es ir a servir a un hospital, el pobre es Dios, y que tal, pues a Dios quiero servir. otra voz. Sirve a muchos, La música responda. Y agradarás a uno. Fran. Serviré a muchos, Señor, y a vos agradaré solo, que lo sois de Polo a Polo, en ser, poder, y valor. Yo os lo prometo, y veréis, Sale el Cura. como lo cumplo. Cu. Aunque es tarde, di que en la Iglesia me aguarde. Fran. Paso, que me pisaréis. Cu. Quién está sentado aquí? Francisco soy, no me ve. Cu. Pues qué haces aquí? . No sé, para sentado nací. No diferencio de un árbol, despídeme el Mayordomo, porque las hostias me como, oz. y en todo parezco un mármol. Y véngole a suplicar por aquel niño bendito, que huyó de Herodes a Egipto, que me mande acomodar, En un hospital, que creo, que soy bueno para allá. Cu. Tu buen proceder me da nuevas de tu buen deseo. El hospital de Altozana, no tiene muchos hermanos, no serán mis ruegos vanos, que profeso amistad llana Con el hermano mayor. Vamos, señor de mi vida, el verla presto cumplida, se que es vuestra voz, Señor. Vanse, y sale un Alcalde, Mateo Regidor, una mujer, y él Escribano. No habéis de replicar en lo que digo. Muj. Pues por diez mil maravedís, es justo que perdone una muerte, que no solo diré de mi marido, mas mi padre, pues quedo sin amparo, y sin remedio, con cuatro criaturas. l. Razón tiene, añadilde por mí, ya que se aparta de la quererla a ruego de los buenos, dos mil maravedís. . Señor Alcalde, si Francisco mi hijo fuera un mozo de algún entendimiento, justo fuera, pero si le mató como ignorante, sin saber lo que hacía, aunque sea pobre, bien será que con esto se contente. Que poco va, Mateo, en lo que es poco, désele lo que dice, pues lo pide un tercero tan bueno. . Si repara Mateo en el dinero, yo me ofrezco a darlo de mi casa. . Todo es poco, y yo gracias a Dios lo tengo ahora, pero se la ignorancia de Francisco, y sábela el lugar. Muj. A mi cuitada, que me importa, si es muerto mi marido, que sea el agresor simple, o discreto, dádmele vivo, y lo daré doblado, aunque me venda con mis hijos todos. M. Ahora bien, el perdón queda otorgado, por Dios lo hacéis, que no por mí, señora. Muj. Por Dios primeramente, y después digo, que por los buenos que me lo han rogado. a. Pues venid a mi casa. Al. Vamos todos. Sabéis de vuestro hijo? . Bías de Ruesta me dijo, que en la Iglesia de san Justo estaba en Alcala muy adelante. Plega a los cielos le veáis Canonigo. M. Todo será para serviros. Re. Pienso que le ha de ser provecho esta desgracia. Ma. Dios le remedie, y tenga de su gracia. Vanse, y sale un Doctor, un herma- no Andres con una tabla blanca, tintero y pluma. Do. Qué hermano es ese que dice? An. Francisco. Do. Ah mucho que está en casa? An. Él, señor, vendrá. Sale Francisco con el saco pardo de enfermero, y otro hermano Pablo. Pues es verdad, yo lo hice. Pb. Calle, que le han de reñir. Si riñeren, reñiran. D. Qué buenos los pobres van, dos estan para morir. Qué quiere, hermano Doctor? Do Hermano Francisco, crea que supuesto que se emplea sirviendo a nuestro Señor, En servir este hospital, no es bien que se sirva a tiento, si le falta entendimiento, no es bien que los trate mal. Todo lo hace al reves. Que quiere, naturaleza nos vistio de esta corteza, y nuestra culpa después. Los hombres vestidos son, unos por el haz están, y otros del reves, que dan a su dueño imperfección. Cuando de prisa se viste, no se ha puesto por los pies alguna media al reves? Do. Eso en la prisa consiste. Pues así naturaleza, con prisa de algún disfraz, iba a vestirme del haz, y vistiome esta corteza. Do. Mire hermano en la salud de los pobres, no es razón estar con poca atención, sino con mucha quietud. Lea esa tabla el hermano, y diga lo que les dio. F. Lea, y verá si soy yo culpado. Do. Pues eso es lla Lea. And. Cama primera, sangrenle, y no coma hasta la tarde. Do. Que le dio Pedía de comer. Do. Y qué le hizo? Dile crédito y trújele una polla, que pudiera nuestro hermano mayor, el Rey de España comérsela, después de los despachos, de tantos memoriales y papeles. Do. Ve como en vez de darles salud mata a los enfermos. Fray Vayan a mirarle, y si estuviere malo, disciplina. And. Cama segunda, deble una almendrada, y échenle seis ventosas. Fray No las quiso, y dile el almendrada, y un bizcocho. And. Cama tercera, velenle esta noche, por si la Extremaunción quisieren darle, y la necesidad lo pide. Fray A ese, yo le velé contándole mil cuentos, del buey del Nacimiento, y de la mula, que suelen ser mis fábulas de Esopo, y hallándole mejor a la mañana, dile un cuartillo de abe, y está bueno. Doct. Jesús, qué cosas hace tan extrañas! Si las hace Jesús, séranle propias, que el hacer bien, es propio a Jesucristo. And. Cama cuarta, cábrito poco, y pasas. Fran. Yo le diré si fue el cábrito poco, porque le hice levantar, más fueron las pasas tantas, que pasó las puertas, y le envié a su tierra con diez reales. Doct. Pues sin convalecer? . Menos lo estaba otro hermano, que está en la cama propia. An. Cama quinta, una ayuda. . Tenga un poco, esa le eché al que estaba en cama sexta, y enverdad que le ha hecho gran provecho, y que dañar pudiera a cama quinta, porque tiene unas cámaras ahora, que sin ser testimonios le levantan por puntos al hermano vedriado. Doct. Eso es curar, o adivinar la cura. Fran. Dios es Médico grande. An. Cama septima, un tenle con ungüento Sandalino el corazón. . A ese unté el gaznate con unos huevos frescos, y me dijo, que quedaba en extremo consolado. And. Cama octaba, esa purga antes del Alba, y no se duerma. Do. Diéronle la purga? Ascos hacía, que era melindroso, y yo por animarle hice la salva, y enverdad que hebí la mitad de ella. Do. Y qué ha sentido? . Tengo fuerte estomago. Don Váyase norabuena. . Que me place. Don Señores, este hermano no conviene, despídanle al momento. . Antes despide al hermano Mayor, y a cuantos somos, porque la santidad de este hombre rústico comienza a sustentar aquesta casa, y ay doblada salud, aunque más pobres: tiene gracia del cielo en las limosnas, que parece que llueven en sus manos, y sin eso merecelo su vida, que es un ejemplo, un claro espejo a todos, no es grande ayunador, es abstinente según su complexión, su sueño apenas es un hora cabal, y ese vestido en alguna escalera, o algún banco: toda la noche es oración continua, su diciplina, es cosa que nos tiene en grande admiración, y finalmente cuando yerra, el acierta más que todos. Do. Si el es hombre de Dios, en sus secretos, no es justo que el mortal ingenio humano se atreva a interponer sus ignorancias, yo me voy a curar, conserve el cielo al hermano Francisco muchos años. And. Bien podemos decir que le ha traído Dios a Alcala. . Milagro suyo ha sido.
JORNADA SEGUNDA
Insigne villa Acalá cuánto me lagro de verte, si al ausencia llaman muerte, resucite el cuerpo ya. Que de años han pasado que no te vi, peregrino, no de algún largo camino, pero de un grande cuidado. Mi casa y mujer dejé por un disgusto, y viví, donde martir de amor fui, si me han pagado esta fe? Hartas cosas hay mudadas, no quiera Dios que en tu honor hiciese mudanza amor, de tus costumbres honradas. Andrea, culpa he tenido, mucho tiempo te he dejado, sospechas me dan cuidado, mas de agravio, que de olvido. Oh terrible pensamiento, porque me quieres quitar, el buen día del llegar un hombre a tanto contento? Si hay ejemplos de que fueron mujeres ausentes malas, porque a muchas las igualas, que castamente vivieron? Mi casa es esta, no se cómo llego con temor? quién está acá? quedo honor, poned con recelo el pie. Mas porque sois tan cobarde, siendo bien nacida Andrea? ahora lo que fuere sea, venga si ha de venir tarde. Sale Andrea en alto. Quien está en su casa. An. Ay Dios aquella voz conocí! quién llama? quién está ahí? mi bien, mi Hernando, sois vos? He. Yo sor mí querida Andrea, al cabo ya de tres años, de tantas penas y daños. An. Bienvenido mi bien sea, aguarda que voy a abrir. Sale don Pedro estudiante, y Montalvo. Mon. Díjome Justina ayer, don Pedro, que hoy a comer a su casa ha de venir, Tendremos conversación. Ped. Mejor es comer acá. Mon. Un hombre a la puerta está. Hombre? Mo. Sí. . Mujeres son. Mon. Por dicha haurán convidado otros dos. An. Entra mi bien, donde mis brazos te den parabién de bien llegado. Bueno vienes y galán? Pe. Vive Dios que le abrazó. Her. Vengo a tu servicio yo; cómo tus padres están? And. Entra sabrás grandes cosas. Her. Hermosa estás? Mo, que consiento esto a mis ojos? H. Qué intento locas pasiones celosas, Yo tengo buena mujer, huid de mi fantasía. Mo. Entrose? . Pues no. . Vendría hoy a mi costa a comer. Pe. Luego tú lo has enviado? Mon. Como otras veces por Dios. Hoy nos han dado a los dos lindo gatazo. Mon. Extremado. Mil veces, y con razón temí, don Pedro, este día. Ped. Pues yo os juro que la mía no está ahora en oración. Mon. Si este niño no tuviera, de Andrea, hiciera un castigo. P. De que nació soy testigo, porque con otra quimera Nos trujeron a don Juan y a mí, aquella noche aquí, mas no de que es vuestro. Mo. A mí don Pedro, el niño me dan, Y ellas viven de esta suerte, vamos por espadas. P. Vamos. Vanse, y salen Andrea, y Hernando su marido. H. Pues cómo, apenas llegamos, y esto tenemos? An. Advierte. H. Qué puedo advertir, que quieres? An. Escucha? He. Con que paciencia, a fuerte prueba el ausencia de amigos y de mujeres. Si de dos años y más hallo un muchacho en mi casa, quieres? An. Oye lo que pasa. H. Qué disculpa me darás? Tú le crías, esto es cierto. And. Pues oye porque le crío, y entenderás que no es mío, que ese es mucho desconcierto. Y esas afrentas, Hernando, no te las debe mi ausencia, las lágrimas y paciencia con que te estoy esperando. Her. A llorar te acoges ya, gran sagrado en vuestras culpas traza inventa tus disculpas, si tu conciencia lo está. And. Cuando te fuiste de aquí había yo mal parido. He. Es verdad, que aquel ruido te dio ocasión. . Oye! He. Di. And. Cómo te fuiste, y quedé tan pobre y desamparada de criar, por ser honrada, Hernando, me aproveche. Diome aquesta criatura, una persona en secreto. Trazando vas te prometo tu propia tu desuentura. Quién te dio el niño? An. El herma (no Francisco, del hospital de Altozana. . Hay cosa iguall hay testimonio más llano! And. Porque si se valen de el en cualquier necesidad? que saben su caridad, en Dios espero y en él. Her. Si el hermano te lo dio, cuya santidad y vida persona bien conocida en Aragón me contó. Yo lo sabré presto, Andrea, entra, que quiero encerrarte con treinta llaves, en parte, que apenas el Sol te vea. Porque Andrea, si es mentira, que te dio el niño el hermano Francisco, será mi mano tu muerte, lo que haces mira. And. Yo te he dicho la verdad, el hermano me le dio, y los meses me pagó con mucha puntualidad. Cierra puertas y ventanas, átame, y velo a saber. H. Todo eso pienso hacer. And. Francisco, hoy pierdes, o ganas Aquesta alma a Dios, remedia una mujer que te llama, que si no, vida, alma, y fama, acabarán mi tragedia. Vanse, y salé Márcelo estudiante po bre, y Gerónimo estudiante bien puesto. Yo no siento otro remedio, para que os acomodéis Márcelo, pues que ya os veis de tanta pobreza en medio, Que sabed que en Pícala, es el padre y el amparo de los pobres. M. No reparo, en que limosna les da, Que solo estrivo en tener arrimo donde estudiar. e. Él os sabrá acomodar, que también lo sabe hacer. Mal entendéis lo que puede, no solo aquí cuando importe, pero en Palacio en la Corte, donde en el poder excede Al Caballero, al Señor, al Título, al Grande. Ma. En todo muestra con divino modo, que no es de acá su valor. Y mientras que le esperamos, os suplico me contéis algo de lo que sabéis. Ger. Puesto que de prisa estamos, Y su vida requería más espacio, porque es suma, donde toda lengua y pluma sujeto inmortal tendría. Una cifra sola oíd de este santo, que bien puedo darle este nombre, sin miedo de que me engaño. Ma. Decid. Después que en la Sacristia de san lusto donde estaba, vino el hermano Francisco al hospital de Altozana. Donde sirvio mucho tiempo con tanto amor como gracia, de mozo de enfermería, aunque con simpleza extraña. Porque era tanta, que a veces los enfermos se quedaban sin comer, y otras teman cosas a su mal contrarias. Porque si entre dos enfermos, por necesidad de cama otro estaba, y no comía lo que el Médico mandaba, Decia que había comido, que los tres imaginaba, que eran un enfermo solo. Ma. Los Indios en Nuevaespaña Imaginaban lo mismo, cuando en la guerra miraban un hombre armado a caballo. Ger. Luego como suele el Alba Dar indicios del buen día, dio Francisco muestras claras de las grandezas que Dios comunicaba a su alma. Por medio de la virtud de la caridad que amaba, y de la grande oración en tanta humildad fundadas. Con Fe tan resplandeciente defendidas, que en su casa, muerto el mayor enfermero, el mismo oficio le encargan. Las cosas que ha hecho en él, los amparos que en el hallan huérfanos; y hombres perdidos, doncellas, viudas, casadas, Hasta mujeres del mundo, ni plumas ni lenguas bastan, para saberlo decir, pues como limosnas tantas Aurá ingenio que las sume? a unos viste, y a otros calza, a cual le pone a servir, a cual la remedia y casa, Hace cosas que la gente no entiende, si no repara, que por las manos de Dios, obras tan heroicas pasan. Él tiene correspondencia, y escribe, y recibe cartas de lo bueno de la Corte, de toda la flor de España. Su cama es un colchoncillo, sobre la tabla de un arca, de donde se cae al suelo, y duerme en él lo que falta, Hasta las tres de la noche, porque a las tres se levanta a orar, y a diciplinarse, que dura tres horas largas. Rígele siempre, y confiesa un padre, que decir basta, que es del nombre de Jesús: una ropa vil y parda de sayal es su vestido. Ma. Grande admiración me causas. No sabe andar a caballo, y si es que ha de andar, le atan al jumento en que camina, para que de él no se caiga. Cuanto le dan a la mesa come, que en Madrid le llaman mil Príncipes a la suya, y jamás repara en nada. Cuando acaba de comer alegre pide una taza, y echa tres sopas en ella, que en el santo nombre saca De la Trinidad, y come. Qué rústica semejanza! Con ser tan gran limosnero, que en todo el Reino le llaman Padre común de los pobres, eternamente dio nada a ningún pariente suyo, tanto que dando una vara de Salinas un señor a un deudo suyo, fue tanta su entereza, que no quiso, por muchos ruegos tomarla. El Licenciado Pascual, que era hijo de su hermana, ser el primero en licencias. pedía con grande instancia, pero el hermano Francisco pidio con tan grandes ansias por humildad, que le diesen cola, que hubo de llevarla por agradar a su tío. Qué humildad rústica, y santa, pero que limosna es esta tan celebrada la Pascua de Navidad? . Eso es cosa que toda la tierra espanta, para inteligencia de esto, sabed, Márcelo, que ama Francisco al niño Jesús de manera que en el alma, es retrato del Francisco, a quien imprimio sus llagas el Sera fín Crucifijo, y esta voluntad es tanta, que con él son sus negocios, con él habla, con el trata, todo lo da por su nombre, y Francisco en fin se llama del niño Jesús, con esto, para su día prepara Francisco una grande fiesta, y es que da toda la Pascua de comer a cuantos pobres de Alcala, y de su comarca cédula de confesión le traen. M. Justa demanda. r. Para hacer esta grandeza, tantos carneros, se matan, tantas vacas, tantos puercos, y tantos panes se gastan, que no cabe en aposentos, porque se ocupan dos salas de solos nabos y berzas. Ma. Que maravillas tan altas. Ger. Pues no penséis que es ración sola de pan, vino, y vaca, berzas, nabos y carnero, que hay quitación. Ma. Cosa rara. Un real le da a cada uno, que de unas tálegas saca, así como van pasando, y es esta limosna tanta, que hasta el día de Añonuevo, suele muchas veces darla, y sobrándole después la carne, durar guardada y fresca por muchos días. Ma. Que comida de Cleopatra, que cena esplendida en Roma a tanta grandeza iguala? Ger. Sobre montones de pan, pone las hermosas plantas un niño Jesús, Márcelo, como dueño de su casa. Un muchacho pone allí, que dice con voces altas, mirarlo, mas no tocarlo, y dar al niño las gracias. Ma. Es este? . Esperad que él es. Sale el hermano Francisco, y Hernando. Dígame lo que me quiere, que se turba? He. Hermano, espere. Voime yo, dígalo pues. Her. Ha dado a cierta mujer un niño a criar, hermano? A fe que el cuento es galano, no le deben de querer. Pues sabe como me enojo, de que las cosas que da el niño Jesús, que ya sabe que los matan de ojo, No las miren con cuidado, sino le quieren criar, el niño me pueden dar, sea aquel Niño loado, Que todos los niños cría, que es su piadosa costumbre que no tengan pesadumbre, por aquella niñería. He. Hermano, yo le tendré sobre mis ojos. Fray No, no, criármele sabré yo, y a otro Niño le daré, Que sabe como es tan grande, en que caen esas cosas, que con sospechas celosas entre los casados ande El tiñoso de esta suerte, a fe que lo ha de pagar. He. Esto vine a preguntar, y pues la verdad me advierte, Quédese con Dios, hermano. Fray El niño Jesús le muestre a criar niños, y adiestre con el favor de su mano. Mi niño Jesús mirad, mientras a esta hermana riño, que anda Herodes tras un niño, su simple vida guardad, Que a la fe, si no es por vos, que le coge en el garlito, mas llevarémosle a Egipto con vuestro favor, mi Dios. Ger. Guárdele Dios, nio hermano. Loado por siempre sea el niño Jesús. Ger. Desea, sin otro favor humano Márcelo, estudiar aquí, hágale, hermano, favor. Sírvase nuestro Señor, yo haré lo que fuere en mí. Acá se venga a comer, mientras que le acomodamos. Dios se lo pague. F. Esto damos a quien bueno quiere ser. Nadie sea malo, ni quiera dar este gusto al tiñoso. Sale un pobre. P. Un pobre menesteroso pide, hermano, pan. Fray Espera, Que el niño Jesus dará, para que pan comas hoy. Corra una cortina, y vease un mon- ton de panes, y sobre ellos un niño Jesús. hoy bueno de pan estoy, pues? cómo está por acá? Como va Niño bendito, sobre ese montón de pan, sois vos Niño el guardían? si soy; pues dadme un poquito, Que está aquí un hermano pobre, y vos los pobres amáis. Francisco, mas que vos dais puede Dios hacer que sobre. Tomarelo? bien podéis, tomo un pan y tomad dos, que liberal sois! soy Dios, y a fe que lo parecéis. No es muy lindo el panadero? panadero, y pan de luz, que fuistes en una Cruz la harina y el molinero. Canta. Parecéis molinero amor, y sois criador. Parecéis el molinero, y criáis el pan entero, y sois vos pan verdadero, hecho de harina de flor, y sois criador. Canten ellos. Todos. Ya cantamos. Y sois criador. Tod. Y sois cria- Toma y come, que el Señor (dor. lo da, en su nombre lo damos. Pob. Él sea loado, y tú vivas mil años también. Vase el pobre. Cerrad las trojes mi bien, y quedaos con vos Jesú. Váyanse con Dios, hermanos, y vuélvanse por acá. Ma. Dios te guarde. Fray Claro está, si soy los pies de sus manos. Gracias os hago mi Dios, que aunque rudo y imperfeto, me hicistes hombre en efecto, y que os conociese a vos. Gracias os hago, que en fin quisistes engrandecerme, pues pudierades hacerme un lagarto, o puerco espín. Gracias, gran Señor, os doy de no me haber hecho piedra, árbol, planta, hierba, o hiedra, sino el rústico que soy. Gracias os hago de hablar, pues pudiera ser tejado, monte, mármol, fuente, o prado, y al fin os puedo alabar. Gracias os doy de no ser mova, ni perro, ni gato, ni oso, vaca; ni pato, ni otra cosa de comer. Soy hombre, un alma me distes de inmortal y eterna vida, con la sangre redimida, que de esas venas vertistes, Y con esta os pienso ver muerto, y vivo en carne allá, no que otro por mí os verá, sino yo en mí mismo ser. Dadme algún entendimiento, para que os hable, Señor, que tras ser gran pecador soy tonto, soy un jumento, Soy un rústico, un pastor, un labrador, mas qué digo? que os pido en esto el castigo de aquel mi primer error. Y pues era yo rapaz, no os acordéis, pues lo fui, del coscorrón que le di a la guarda de Alcáraz. Que fuera de que decís, que sois noble, y lo se yo, a mi padre le costó doce mil maravedís. Y también mi padre es muerto, y vos lo habéis de ser mío. Sale una mujer pobre. Mu. En el hermano confío, que será mi amparo cierto. Di hermana primero en Dios. Mu. Y el manto que le pedí? Hoy le busqué para ti, y el niño me ha dado dos. Mu. No puedo salir a Misa. Entra, que te has de poner un manto, para ir a hacer una visita de prisa. Confesástete? Mu. Pues no. F. La cédula? Mu. Vela qui. Di verdad, que aunque nací rústico, Dios me enseñó. Y aunque mal leo y escribo. Confesó Juana, ahora bien, haré que el manto te den. Mu. De Dios por ti le recibo. Vanse, y salen Hernando y Andrea. Her. Perdona querida Andrea, que a tus pies pido perdón. And. Basta a mi satisfacción, ver que la tuya lo sea. Her. Hablé al hermano, después que te cerré como sabes, por dar a mi honor las llaves, que de tanto precio es. Y díjome que en no siendo tu gusto, no le criases. An. Qué celoso te engañases, ni me agravio ni me ofendo, Antes desde hoy, Hernando, te estimo con más razón, Dentro. Quién está acá? . Mas quién son los que ahora están llamando Con tal furia a nuestra puerta. Sale Montalbo, y don Pedro con espadas. And. Abre, y sabremos quién es. H. Dos estudiantes o tres. An. Entren, ay Dios, yo soy muerta! He. Así se suele llamar en casa de un hombre honrado, pues en fin siendo casado, pueden dar que murmurar. And. Dice muy bien mi marido, es bien hecho entrarse así? pues sepan que ya está aquí. Mon. Él sea muy bienvenido, que porque dicho me habían que esta casa se alquilaba, quise verla. An. Ausente estaba, y por eso lo dirían. Mas ya no se ha de alquilar, que la queremos vivir. Ped. Pues eso basta decir, bien nos podemos tornar. Mo. Celos del propio marido me trujeron de esta suerte, con que discreción me advierte de que es él, y que ha venido. Oh celos? He. Estos villanos, mi bien, conoceslos tú? u a. Sale el hermano, y la mujer de él manto con él. La paz del niño Jesú sea en esta casa, hermanos. Mo. Jesús, el hermano aquí? Ped. Válame Dios, qué querra? Qué olvidada que estará ella, del niño, y de mí? Su marido, hermana, fue y me dio a entender no estaba contento, de que criaba, luego una mujer hallé, Y por el niño he venido, ea, mandémele dar, que Dios le sabrá criar, pues le supo hacer. A. Tú has sido Causa de este desconcierto. Her. Hermano, por solo Dios, que nos le deje a los dos, si acaso su dueño es muerto, Que yo le tendré por mío. No, no, que se enojará otro día, y me dirá por dicha otro desuarío. El niño Jesús no quiere, que anden sus niños así. An. No me deje, hermano, a mí sin el niño; en Dios espere, Que yo le sepa criar. F. No ve que viene otra madre, y que me manda su padre ponerle en otro lugar. Her. Hermano Francisco, yo de rodillas por el suelo le ruego mire el buen celo, y aquellas palabras no. Que por venir de su mano, le tendré sobre los ojos. Pues dárale más enojos, al niño Jesús, hermano? H. No hermano. . Pues acompañe a su casa a esta mujer. Her. Yo voy. Mo. qué puede esto ser? Vanse el marido, y el ama. Que así el tiñoso la engañe, Que estando ausente su esposo tenga un niño de esta suerte, diga, si hoy le diera muerte, buen día daba al tiñoso? Y ya que el niño tenía, cómo estaba descuidada? An. Porque no estuve avisada que mi marido venía. Díjele que él me le dio, cerrome, y suelo a saber. F. Bien le supe responder eso que Dios me enseñó. No le ofenda más, entiende? viva con honestidad, y si esto es necesidad, y remediarla pretende, Al niño Jesús acuda, que allá hay carne, vino, y pan, y mantos, y le darán cuanto acá tuviere en duda. Al tiñoso, no le pida nada, que como es tan vil, luego envía un alguácil, que lo cobra de la vida. Así también hermanito, él está acá con la hermana? Mon. Vine a verla esta mañana. No mienta, mentirósito. Mon. Háceme cierta lavor. Pues mire no se la haga, que esta lavor no se paga, con lo que cuesta el honor. No venga más por acá, que ha venido su marido, pesele de que ha ofendido a dios. Mon. Pesándome está. Pues diga que le ha pesado, de que no le pesa más. Mon. Pésame mucho. . Hoy irás tiñoso bien castigado. Y el hermano que acompaña a estotro, dígale cosas buenas, santas y piadosas, porque tenga buena maña. Entiende? Pe. Y entiendo tanto hermano de lo que he visto, que me habla en el alma Cristo en ese lenguaje santo. Desde aquí voy a tomar un hábito. Mon. Y yo con vos. No más mundo. . Mundo a Dios. Buen tiro, lindo acertar. Señor, soy buen cazador, después que me distes luz, tiro bien el arcabuz, de vuestro divino amor. Toma ese par de perdices, que a fe que iban bien perdidas, hoy sus almas y sus vidas, pues tiñoso, tú que dices De esta buena puntería? niño Dios, oye, a su Madre las presente, o a su Padre, diga que esta caza es mía. Acete el don amoroso, pues en su gracia acerté, que enverdad que las maté en el bosque del tiñoso. Hermana en su casa se entre, que yo me voy a Madrid. An. Dios eterno, recibid mis lágrimas. . Cuando encuentre A su marido, le diga, que después me vaya a ver. An. Dios te guarde. Fray Hoy ha de ser Vase. forzosa aquesta fatiga. Pero el niño lo ha mandado, hermanos pies dense prisa, que mañana antes de Misa, habemos de haber hablado Con el hermano Mayor, que es el Rey, y que buen Rey, fuera de que es justa ley, le tengo entrañable amor. Al hermano Presidente, también habemos de hablar, y pedir y importunar a toda la hermana gente. Qué bueno que está el camino, el niño Jesus bendiga las huertas, todo le diga gracias, gracias Rey divino. Bendíganle estos cambrones, ea, prados y riberas, hermanas esparragüeras, dad a Jesús bendicionés. Ea hermano lechuguino, hermanos rabanos, ea todo agradecido sea, alcacer, cáñamo, y lino. Hermanos nabos, que están bien gordos, no sean ingratos, así me los den baratos, pues, a los pobres los dan. Ea hermanas berenjenas, y el hermano perejil, pues de san Pedro y san Gil tiene el nombre a manos llenas, Crezca, y dé gracias a Dios, que le crió para dar gana al enfermo, y quitar el hastió a más de dos. Ea hermana hierba buena, pues Dios tal nombre le dio, sea como él la crió, de tantas virtudes llena. Hola, hermanas verdólagas, no se escondan, ya las veo, comer algunas deseo, mas jumento no lo hagas, Que se enojará su dueño, pensando que a comer vas las lechugas, bueno estás, todo comer, todo sueño. Llegado habemos a fe al buen hermano Torote, no habemos dado mal trote; cómo está hermano? no se. Pilanme aquí cada día, pues tenga paciencia, hermano, y pues que calla en Verano, y nos hace cortesía, No crezca tanto en Invierno, que la soberbia es pecado, que siendo rubio y dorado, echó al tiñoso al infierno. Arando un hombre está allí, o que gordo es aquel buey, niño sesús, santo Rey, comprémosle, queréis? sí, Para nuestros hermanitos: ala, buen hombre, dejad la arada? escuchad? mirad? Sale un villano de arada con la aguijada. Qué queréis con tantos gritos? Ese buey he menester, que está gordo y me agradó para mis pobres. l. Y yo también le quiero vender Que tengo necesidad. Conóceme? . Hermano sí. Fa. Dios le conozca. Vll. Y de mí se acuerde. . La Navidad A los hermanitos doy el aguinaldo que sabe, no hay torra, conejo, ni ave, que como rústico soy, Doy vaca, puerco, y carnero, el niño Jesús, que en fin es Dios, sin principio y fin, dase a sí mismo primero, porque vienen confesados los que la limosna piden. Vll. Y desde ahora le impiden el descanso esos cuidados? No vengo solo a comprar, aunque tengo bien que hacer, que hay bien que dar de comer, y hay Dios que lo puede dar. Pero como vi este buey tan gordo, me aficionó para los pobres, que yo voy ahora a hablar al Rey, Que es nuestro hermano Mayor: cuanto quiere? Vi. veinte escudos. Salgan acá, hermanos mudos, que dicen que es su valor. Vi. Por Dios que quiere pagarle, este es buen Cristiano y bobo, con la oveja topó el lobo, vive Dios que he de engañarle. Contelos, tome y a Dios, que he de comer en la Corte, cuando otra cosalle importe, ya nos veremos los dos. Tres días, o cuatro, o seis, antes de Pascua me lleve el buey a casa. . Ira en breve, Vase el hermano. sin que otro aviso me deis. Hay hombre más inorante? sin conocer me ha fiado los veinte escudos, no he dado hoy guebra más importante. Pedile tanto dinero, por ver lo que me daría, y diolo todo, hoy es día de fiesta, volverme quiero, Qué hice lindo jornal, para las Pasevas espera el buey, si otro no tuviera, bien comiera el hospital. Pasad acá vos manchado, no os enogéis, no hayáis miedo que os coman pobres, hoy quedo rico, de un tesoro hallado. Dice que le lleve allá mientras que va a ver al Rey, era estodiante mi buey, que he de llevarle a Alcala. Salen don Juan, Gonzalo gorrón, y Salinas estudiantes en hábito de noche. Sal. Fraile se metio don Pedro? Gon. Digo que está en el aprisco santo, del Pastor Francisco, de la Iglesia palma y cedro. Ju. Por qué razón? Go. Obras son de Dios, y de aquel hermano, que a veces pone la mano, sobre el mismo corazón. Ju. Huélgome en parte por Dios, porque lustina me agrada, que aunque fue mi camarada, como lo sabéis los dos. Después que travo amistad con Montalbo, huyó de mí. Gon. Justinilla vive aquí. Sa. Aquí vive? . Aquí. Sa. Llamad. Go. Ah de casa? . Si está. J. Adónde? Just. Quién llama! quién está ahí: Ju. Yo Justina. . Don Juan! Ju. Sí. S. Qué tristemente responde. Just. Vaya en buen hora, don Juan, que aquí ya el mundo acabó. Ju. Cómo así! quién le mató! Just. Vayan por Dios donde van, y no rompan mi oración. Qué es aquello? Go. No la ves, medio beata, después que se puso en religión Aquel su amante alcorzado. S. Brávamente lo ha sentido. Ju. Calla, que todo es fingido. Sal. De propósito ha mudado. Yo te digo, que si acá el hermano ha puesto el pie, que no lo finja. Go. Yo se, que no hay en toda Alcala Algún alma de este trato, que no la reduzga a Dios. Ju. Que necios estáis los dos, por este breve recato. Que mujer el mismo día, que el galán se le ausentó, o acaso se le murió, el marido que tenía. No lloró con los amigos del difunto; o del ausente: abre lustina! Sal. Detente. Ju. Que ha de abrir seréis testigos. Abre amores, que traemos colación que hemos comprado, don Pedro estaba cansado de tus donaires y extremos. Abre, y mil cosas sabrás. Just. Don Juan, después que entró Dios por esta puerta, ni a vos, ni al mundo abriré jamás. Él está aquí, y esta casa es suya, no la toquéis, si de sus manos sabéis, que a quien se las toca abrasa. Mañana tengo de entrar en cierto recogimiento, no perturbéis este intento, que os sabrá Dios castigar. Vase. u. Señores, esto es de veras? Francisco ha venido acá, la casa por Dios está en almenas y troneras. Hay tiros de devoción, de llanto, de sentimiento, de justo arrepentimiento, de silencio y de oración. No más, seguidme los dos. Que ya no quieres entrar? Ju. Líbreme el cielo de hurtar fruta en jardines de Dios. de un señor. Sale el hermano, y un Mayordomo May. Pues como de la mesa se levanta, diga, hermano Francisco, de esta suerte, y al Duque mi señor deja comiendo, sin decirle palabra, o despedirse? Diga al hermano Duque por su vida, hermano Mayordomo, que perdone, que voy aquí a un negocio de importancia, y que sepa que soy grosero y rústico, querrá el niño Jesus que nos veamos. Vase, y sale un Gentilhombre. M. Hay cosa semejante? Gen. El Duque dice, que llamen al hermano, que no quiere comer sin él. M. No pude detenerle, ya parte como un viento. en. Que ya es ido? Ma. Fuese, y sin duda viendo la comida tan esplendida y grande, haurá querido quitarse esta ocasión de comer tanto. Gen. De ninguna manera, porque es hombre, que con el Presidente, con mil Príncipes come a su mesa, sin algún recato, y come cuanto ponen a su mesa. Por ventura, si hablar al Rey quería, eño y era la hora que el no mira en nada, porque la cortesía y cumplimiento solo es sus pobres, en el mismo punto se levantó. Gen. Gran argumento ha sido de la virtud y santidad de este hombre, ver que la Majestad del Rey Felipe le estime y honre tanto, que una tarde por una sala pasearle vieron con la señora Infanta; y con el Príncipe, echados los dos brazos por sus hombros. Como el abraza a todos cuantos le hablan, hará con sus Altezas eso mismo. Gen. Santa simplicidad. . Lo que me admira, que con aquella ropa sucia y pobre, tenga un olor divino, que consuela. Gen. No hay claveles que tengan tal fragrancia. Ma. Toda la Corte su virtud alaba. Gen. Entra, que el Duque de comer acaba. mano F Vanse, y sale el hermano Pablo en- fermero, y un criado de una señora. Gran desconsuelo he tenido, que no esté el hermano acá. Pab. Presto volverá a Alcala, señor, si Dios es servido. Si alguna cosa queréis, aquí la podéis decir. Que hubiese yo de venir con el cuidado que veis, y que no le hallase aquí! Si es bien de nuestro hospital, yo presumo que haréis mal en no lo fiar de mí. Una gran limosna envía a Francisco una señora, la orden que traigo ahora, mal excederla podría, Que la he de dar en sus manos. No se vaya, espere, aguarde. Sale el herí El niño Jesús los guarde, esten norabuena, hermanos. Pab. Hermano, sea bien venido. Pardiez hermano criado, lindo trote me ha costado, hoy de Madrid he salido, Comiendo estaba a la fe con un señor muy honrado, y a la mesa le he dejado, que palabra no le hablé. Qué argumento tan extraño de la santidad de este hombre: A quién habrá que no asombre, tan divino desengaño? Cri. Tráígole un grande presente, para aquesta Navidad. Agüinaldo y caridad a vuestra cuenta se asiente, Niño, que ya estamos cerca, y es menester que acudáis, ancisco. porque aquello que vos dais, ya sabéis que no se merca. Que me trae por su vida? Ci. Entre y verá un gran regalo. Ruido dentro. Den. Ataja con ese palo. Otro. Qué bestia tan atrevida! otro. Cierra la puerta. F. qué es esto niño Jesús? Dent. Guarda, aparta. Venga, y dárame la carta. Oye, hermano, venga presto, Que un buey de aquestos de arada, en casa se nos ha entrado, Aurá llegado cansado, y querrá a caso posada. Denle una cama, y estese hasta la Pascua, que allá la posada pagará, que lo quiera, o que le pese. Sale el villano. l. Hay semejante suceso! que lejos me fuese a arar, porque pensaba engañar, a quien mi culpa confieso, De donde aquel buey vendí, y que en llegando aquel día en que traerle tenía, se volviese contra mí, Y de las coyundas suelto, ha dado carrera tal, que se entró en el hospital, basta, a su dueño se ha vuelto. Yo soy malo y pecador, quierome echar a sus pies. Hermano Francisco? . Pues que ay, hermano labrador? ll. El buey que se vino acá. F. Calle, no lo diga aquí. V. Después que se le vendí. No lo cuente, bien está, si viene por el dinero, tome, dinero hay aquí? No, sino a decir que fui villano, torpe, y grosero. El otro le quiero dar, para que le ruegue a Dios me perdone. ra. Ya los dos después podemos hablar. Calle, calle, y traiga acá el hermano buey que queda. Sepa que hay linda moneda, de Dios es, y Dios lo da. Viene ya la noche buena. Pab. El milagro disimula. F. Y vino el buey con la mula, mula soy, no tenga pena, del niño Jesús, si a fe. Soy mula, y el buey querrá venirse al pesebre acá, al pesebre le pondré. La mesa de los hermanos pobres, es el pesebrito Sale Pablo con cantidad de niños y muchachos. del niño Jesús. P. Quédito, y pongan todos las manos. Niño. Hermano, sea bienvenido. Oh hermanos niños, qué hay? Niñ. Que trae de Madrid, qué tray? Ventura habemos tenido. Allá el hermano Mayor, nos ha dado gran presente, y el hermano Presidente cosas de grande valor, Los Grandes y Caballeros mil regalos nos han dado: ha mucho que no han rezado, digan hermanos corderos? Tienes tu rosario? a ver. Ni. Vele aquí. ray Dios te bendiga, ea, todo el mundo diga con mucho gusto y placer Unas coplas que hemos hecho con ayuda de vecinos. Dichosos los que son dignos de tocar tu humilde pecho. Rece el hermano criado, pues vino con tanto amor, y el hermano labrador, por el buey que nos ha dado, Que también lo ha menester. l. Cómo regala y castiga. Ea, todo el mundo diga con mucho gusto y placer, que haré para me salvar, creer y obrar. Todos respondan, y diga el herma no las coplas solo, y respon- dan los Sale don Juan y Salinas.
JORNADA TERCERA
Ju. No se yo cual desuentura, famosa villa pudiera venirte más fiera y dura. Que en efeto persevera? Ju. Partuse a Madrid procura, ya nos deja nuestro hermano, y se mete en religión. Las cosas que dé la mano vienen de Dios, sin razón las tuerce el poder humano. Ju. Viendo el mucho bien que hacía a los pobres y a los ricos, que a unos daba a otros pedía, altos, bajos, grandes, chicos, en una igual armonía. A su Majestad le piden, que no partirse le mande, más poco su intento impiden, porque de otro Rey más grande responde que le dividen. Dale por disculpa al ruego Real, que ha hecho voto, y luego a su Santidad escribe, absuelve el voto, y recibe Francisco, llorando el pliego. Detiénese, más porfía, y con Cristiano valor, remite a este mismo día, la resolución mayor, que hacer su humildad podía. Qué orden quiere tener? Ju. Lego, descalzo del Carmen. No le podrán detener. Ju. Aunque contra él se armén, no tiene el mundo poder. Sale el hermano; y algunos pobres y estudiantes asidos de él. Pob. Hermano y amparo nuestro, cómo nos deja y se va? Quién será nuestro maestro: 2. Quién remedio nos dará? Callen hermanos, yo muestro. Soy rústico, soy ratero, el niño Jesús me manda seguirle, así hacerlo quiero, que ha días que se desmanda nuestro jumento grosero. Andamos por ese mundo, puestos a las ocasiones, en quien los pecados fundo, comemos como glotones, dormimos sueño profundo. La madre de aquel bendito niño, Dios grande, y chiquito, quiere que vaya a su casa, que como su amor me abrasa, sus hábitos solicito. Yo soy pastor, y ella es flor del lanto Monte Carmelo, pues vaya al monte el pastor. Ju. Pastor, amparo y consuelo nos falta en tanto rigor. A hermano, acuérdele allá de esta su villa Alcala. 3. Hermano, que así nos deja? Pob. Diga, de pobres se aleja? luego cansámosle ya? F. Sed libera nos a malo, eso no, que los igualo a esta sangre, y a este pecho, ved que argumento que ha hecho el tiñoso? 4. Qué regalo, Qué bien, que luz, que tesoro perdemos todos en él. Pues no ven que en Madrid moro. Todos iremos con él. Válgame el niño que adoro, y como están porfiados, Vengan no más de a la puerta. Pob. Hoy se acaba nuestro bien. 2. Hoy queda Alcala desierta. 16. Par. 3. Hoy nuestro amparo también. 4. Hoy nuestra acogida incierta. Ju. Llore el caudaloso Henares, los campos lloren, las fuentes la envidia de Mancanares. No viviremos ausentes de tus divinos cantares. Los instrumentos de él son de los sauces colgaremos, como aquellos de Sion. Sin Francisco no queremos cantar alegre canción. P. Ya faltó su voz suave, hoy se ha perdido la llave de la piedad. ray. Ahora sus, vamos, que el niño Jesús nos juntará donde él sabe. Vanse, y salen la Soberbia, y él Demonio. Sob. Para eso te subí sobre las cumbres del cielo? Soberbia, déjame aquí. Sob. Desde aquel famoso vuelo, puedes tu vivir sin mí? Dem. No puedo, ni aunque pudiera de mi soberbia primera tuviera arrepentimiento. Sob. Pues qué es lo que sientes? De. Siento que un vil gusano te altera. Sob. Pues dime, si la humildad me trae por los cabellos, no he de pensar que es crueldad, que tú no vuelvas por ellos, contra la ley de amistad? Un pastor, un ignorante, un rústico, un labrador con hábito semejante, rompe tu armado suror, y tu escuadrón arrogante. Un Francisco, que bastaba solo el nombre a darme pena, mi soberbio nombre acaba. Dem. Soberbia, poderdo ordena, a quien cielo y tierra alaba, Y en cuyo nombre el infierno se humilla, porque es el nombre de un Grande, aunque niño tierno, este niño ampara a este hombre, niño humano; y Dios eterno. Es tanta su devoción, nida que parece en la afición, este rústico que ves, un Antonio Portugues de abrasado corazón. A un Francisco le imprimio sus cinco llagas Dios hombre, por lo que a Dios hombre amó, que por este amor el nombre de Sera fín mereció! Dios que tanto sabe amar, luego se sabe ajustar a la condición del que ama, eso que le llaman llama, lo que le dan quiere dar. Y así a Francisco estos días, no las llagas que atesora, mas como por tantas vias al niño Jesús adora, le imprime sus niñerias. Pues si yo Sera fin fui, que es la plenitud de ciencia, que haré contra un niño aquí? Sob. Pues ha de hacer resistencia el que es niño a un sabio? Do. Sí. Mándame tu conquistar un David, un Salomón, y sabré que he de tomar unas armas de afición, que los podrán derribar. Pero a un niño, es excusado, que si el amante en lo amado se transforma, el niño es Dios, porque ya lo están los dos, y Dios niño, es hombre armado. Y armado en cruz de tal suerte, que me venció y derribó, que muerto mató la muerte, cual hombre a mí me trató, como este me trata, advierte. Pablo, Antonio; y otros tales, a quien tanto perseguí, dábanme nombres iguales, al gran poder que hay en mí; y en mis nombres naturales. Mas mira tú, si has oído, que alguno me haya llamado tiñoso, habiendo yo sido el Absalón, que el dorado cabello vio al Sol rendido. Pues si mi cabeza hermosa, que osó con Dios competir; llama un rústico tiñosa, que le tengo de decir con esta ciencia famosa? Sob. La red, y el lazo fingido, son para pájaros grandes, coge este pollo en el nido. Don Quiero hacer cuanto me mandes, puesto que es tiempo perdido, Y más ya que sube al cielo, por la senda del Cármelo. Sobl Los Reyes no trata? Dem. Sí. Sob. Dale vana gloria allí. Dem. Mi fuego convierte en hielo. Salen Belardo y a rdado habéis Faustino, Fau 1. No he podido El Belardo amigo hacer más presto ausencia de aquella gran ciudad. . Habéis perdido las mayores grandezas de Valencia. Fan. Luego que el Rey Segundo fue vencido de aquella a quien no ha hecho resistencia, vida mortal corona ni tiara, pues cetros y azadones equipara. Haciendo las exequias funerales dejé a Madrid, y me partí a Sevilla, donde el túmulo vi, que con iguales grandeces, fue la otava maravilla. Bel Siempre lo son las de Sevilla tales, que Menfis sus piramides le humilla, más creedme que ha hecho competencia a Roma en esto la Real Valencia. Fab. Cuando supe que en ella se casaba el Tercero Felipo, señor nuestro, y que la esclarecida Reina estaba en Minaroz por el aviso vuestro, partirma quise, poro no quedaba el pleito en hombre tan astuto y diestro, que pudiera fiarle, y atreverme, y asiome fue forzoso detenerme. Notables estás bolas venturosas aurán sido, Belardo. . Porque creo, que auna de ellay mil versos, y hsil prosas, no asisefiero aquí como deseo, Venus, Lucina, Gracias, Ninfas, Diosas, al siempre felicístimo Himeneo idasistieron con tantos regocijos, que espera España presto hermosos hijos. Valencia de Aragón, corona y gloria, ciudad hermosa, y de grandezas llepa, hoy consagra su nombre a la memoria. Fa. Buona huéspeda ha sido. e. Y como buena, su grandeza merece eterna historia, y juntamente la nobleza ajena, que de Alemania y Flandes han venido. Fan. Los Castellanos? Bel. Todos han lucido. Fab. Benavente? . Gran Príncipe famoso. Fad. El Almirante? . Lo posible excede. Fau. Duqué del Infantado? B. Generoso. Fau. Miranda? . Encarecerse apenas puede. Fa. Lemos? . Virrey de Nápoles. Fa. que honroso cargo el gran Denía? . Aquí, Faustino, quede por carta detenida el alabanza. Fau. Tenéis razón, porque ninguno alcanza. Bel. Don Pedro de Toledo se ha mostrado con el valor que suele. Fau. Aurán lucido los Mediéís? . Don Juan su hermano ha dado muestras de su valor. Fab. Grandeza ha sido. Mas como cuando sale el Sol dorado, las estrellas se esconden en su olvido: así cuando Felipe resplandece, ninguna cosa de valor parece. De señoras y damas te pudiera decir mil alabanzas, y me incita la razón y el valor, más considera que las esconde el Sol de Margarita, Margarita, de quien España espera, y con ruegos al cielo solicita la sucesión dichosa. Fau. Y que dichosa, de perla tan divina y milagrosa. Qué es esto? . Es que los Reyes van a Misa. Fab. Oh que dicha he tenido, verlos quiero. Digan dentro, plaza, y toquen chirimias, y sal- gan con el mayor acompañamiento que pueda, el Rey, y la Reina, y vengan delante algunos alabarderos, y detrás de todos el hermano Fran- cisco, y otro padre compañero en hábito de descalzo del Carmen, pasen, y entrense. Qué os parece? . Que el Alba entre su risa a España dio aquel Sol, y aquel lucero, o clara, o serenísima Fenisa, de las cenizas de Austria, pero quiero preguntaros, Belardo, cierto engaño de mis ojos. . Decid. . Qué es caso extraño. No se parece mucho el Carmelita descalzo, que iya allí con nuestro hermano Francisco? . Si es el mismo, al mismo imita. Fau. Metiose fraile? B. Defendiose en vano. Fa. Vive en Valencia? . En san Felipe habita, donde comienza ya su heroica mano a hacer limosnas, a labrar altares. Fab. Oh cuánto habrá llorado Manzanares! El claro Henares le lloró primero, y la Academia de la flor de España. Salen el hermano y el compañero. i i En el niño Jesús, y en Dios espero, que habemos de salir con esta hazaña. Ya vuelve nuestro hermano, hablarle quiero. Fab. Qué santidad! qué gracia le acompaña: Hermano nuestro, sea bien venido? Oh hermano? . Bésar quiero su vestido. Toque, tóqueme todo, al fin hermano dejó nuestro Madrid? . Ya no soy mío, mandáronme venir, y no es en vano, que haremos nuestra casa en Dios confío. Fa. Pues labra alguna? . Aquella eterna mano, que suele dar la ropa como el frío, quiere que a las hermanas recogidas se labre casa, en que enmendar sus vidas. Al hermano Mayor le pedi ahora limosna, y me mandó dar este plato. Saque una fuente de debajo del habito. Fa. Es de oro? . Es oro todo. Co. Si esto ignora, diré lo que es. Fy Prosiga. Co. Escuche un rato: entre muchas grandezas que atesora Valencia; y que yo ahora no dilato, para servir sus Reyes acostumbra dar una colación. . Su fama encumbra. Com. Pone en la honja una famosa mesa sobre platos de barro, que compone con las curiosidades que profesa, de varios dulces, que sobre ellos pone dos platos de oro, que cada uno pesa mil escudos, haciendo que corone las barras de sus armas, rojo esmalte pone al principio. . No hay primor que falte de Majestad, grandeza; y pulicia a esta insigne ciudad. Com. Uno de aquellos es el que veis. Fau. Hermano, Dios le guía, acuérdese de mí. F. Quede con ellos el niño, el Dios que nos sustenta y cría, las ocasiones muestran los cabellos, guárdense del tiñoso que anda suelto. Com. Un pobre viene en su miseria envuelto. Sale un pobre desnudo. Los ojos se me van tras esta gente, estos si que en las fiestas son galanes, o librea de Dios resplandeciente, cuales van los hermanos tafetanes: dónde bueno hermanito? Pob. Diligente a buscar de comer. Fray. Que tú lo ganes por el nombre de Dios, te envidio ahora, y del niño Jesús que el cielo adora. Tú solo en tantas galas has salido de aquesa suerte! . A mí me sobran estas. Necesidad te sobra de un vestido, qué galas saca Dios en estas fiestas! yo te quiero vestir. Pob. Por Dios lo pido. Com. Tiene con que? Fray Qué casas son aquestas! Cm. Aquí vive un ropero. Pb. Y es de fama. Oye, hermano ropero! Ro. Quién me llama: Sale un Ropero. Vístame este hermanito. Ro. Que me place, entre galán! P. O padre de ellos cielos. Com. Tiene dineros! Fray Para todos hace vestidos Dios con que pasar los hielos, que ander desnudos estos pobres, nace de que no se los dan, mírelos, velos. Com. Si hay; pero en comprárselos consisten. Pues por no se los dar no se los visten. Si todos los vestidos que están hechos, dieran a los hermanos pobrecitos, no descubrieran los desnudos pechos, mas sepa que están hechos infinitos. Com. No todos buscan, padre, sus provechos en Dios. . Si fueran por su cuenta escritos estos vestidos, Dios no los pagara? Com. Dichoso el que a su cuenta los fiara. Sale el pobre ya vestido, y el ropero. Aunque os hubiera tomado la medida. ob. El talle es bueno. En serezaos de este lado. Oh niño de gracias lleno, presto lo habéis remediado. Ea hermano pobre a Dios, al niño Jesús le dad las gracias. . A el y a vos. Sed bueno; entendéis? mirad? y veámonos los dos. Pob. Hay santidad que le iguale? Vase el pobre. Ro. Pagar padre. . Cuanto vale aquel hermano vestido? Cien reales, que es escogido el paño; y por acá sale Mas caró al doble. y. Ahora sus yo lo traeré, y lo darán hoy por el niño Jesús. Ro. Y el pobre? Fray Fue a buscar pan al castillo de Emaus. Oh que lindo en buena fe, padre, sin dinero, o prenda perdone, que no podré, ni ha de salir de la tienda, sin que el dinero me dé. El niño se lo dará, Com. Pues padre, sin el dinero lo comprava! Fra. Claro está. Salen dos Cortesanos. C. Que se parta el Duque espero. 2. Luego hoy el Duque se va? Co. Saldrá sin duda de aquí. 2. Es Francisco el de Alcala aquel padre que está allí! Cor. Hermano; qué hay por acá! Estoy preso. o. Cómo así? Por deudas. Co. Pues a quién debe? A un hombre por lo que Dios le ha vestido. Co. Quién se atreve a eso, prenda a los dos, como a una cárcel nos lleve. Aún no le habrán conocido: Aquí este padre ha traído un pobre, y yo le vestí, no le conozco, y así lo que es mi hacienda le pido. Es verdad, mas no tema aquí el hermano dinero. Co. Yo sí; y conozca otro día este sayal. Rop. Pedir quiero perdón. . No es descortesía. Pero no le dijo yo, que el niño nos lo daría, ve como el niñolo dio. Rop. Dárele, padre, otro día toda esta casa. Fray Eso no, Pues él la habrá menester. Co. Aquí hay cien reales contados. Ro. Yo le sabré conocer. 2. Ellos van bien empleados. Cor. Dos mil habían de ser. Rop. Debajo el sayal hay al. Cor. Padre, con el quiero ir. R. Qué santo, hay simpleza igual! Para dar suele pedir Dios, al hombre liberal. Co. Con las manos liberales de Dios, la del hombre es vil. Pues yo he visto ya señales, que le ha de dar treinta mil por los hermanos cien reales. Vanse, y sale el Demonio. Dem. Para mayor confusión de mi abrasado sentido, vino a Valencia Sansón, David en loco fingido, y rústico Salomón. Tierra de santos es esta, pues si lleva tantos santos, Soberbia amiga, que presta querer contrastar a tantos, donde Dios se manifiesta. Un Ferrer, hierro a mis pies, un Factor que lo es del cielo, un Beltrán, que cielo es, y un Anade, cuyo vuelo, será en el cielo después. Y este Francisco, que ya de Madrid y de Alcala viene a este centro de santos, como si no hubiese tantos, que me diesen guerra acá. Ya es de todos conocido, ya ejercita aquella ardiente caridad, que me ha vencido, ya labra casa eminente, para el ganado perdido. Ya Valencia le respeta, córtale el hábito, y tiene por soberano Profeta, que piensa que Elías viene, con voz que el cielo interpreta. Después que de aquí faltó Felipe, el contorno todo, de peste y muerte cercó el tiempo, mas de otro modo a Valencia sucedio. Y esto lo causan aquí, los muchos santos varones que encierra y que tiene en sí, porque tantas oraciones suben ponde yo caí. Miralde cual viene ahora, toda Valencia le adora. Sale el hermano Francisco, y su con- pañero, y dos Jurados. Yo digo, hermanos Jurados, que estén en Dios confiados. Jur. Qué santidad que atesora. Sepan que me ha dicho ya el niño Jesús, hermanos, que la peste no entrara en su Valencia. 2. Las manos Francisco santo nos da, Que lo que dices creemos. Esto es mientras hacemos la casa de arrepentidas, porque en recoger perdidas, gran servicio le ofrecemos. Mas cierto que si dejamos nuestra hermana casa así, que en peligro nos veamos. Jur. Hoy, padre, ha de ver allí la simosna que envíamos. Quítense las guardas luego, entren todos en Valencia. Dem. Ay tal Fe? de mi reniego, como he de tener paciencia, si me abrasa tanto fuego. Las guardas mandan quitar, a santa Fe Valenciana, siempre me habéis de abrasar. No ha de haber desde mañana guardas, Dios la ha de guardar. Si Dios, hermanos Jurados, no guardase la ciudad, vanos son nuestros cuidados. Jur. Pues Francisco, en su verdad vamos todos confiados. El niño Jesús los guíe, y del tiñoso los guarde. Jur. Y a ti nuestro amparo envíe. Vanse los lurados. Dm. Que este me tenga cobarde, y que vencerme porfíe? Pues a fe tonto villano, que os ha de hacer ver mi mano, la cabeza del tiñoso, con el cabello precioso del lucero soberano. Yo tiñoso? yo que fui el lucero que salí con el Alba? . Padre mío, de qué piensa que me río? de que anda el tiñoso aquí. Pero hoy estoy tan contento, de aquel peregrino hermoso, que me han dado, que no siento amenazas del tiñoso; quiérele ver, esté atento? Saque dé debajo del hábito un ni- no Jesús vestido de peregrino. Dem. Oh pesar de mis agravios, con esto pueden los necios contra mí, mas que los sabios, ved con que extraños desprecios Francisco enfrena mis labios. Ved con que muerte me dan. Basta que andáis, mi Cordero de pan, pues os dais en pan, en figura de Romero, que no os conozca Galuan. Com. Que lindo niño, enverdad que le está en obligación a quien se le dio. Dem. Mirad si en tal peregrinación querrán los tres mi amistad? F. Cuando os llevaron a Egipto, Josel, y señora Madre, eráis vos peregrinito, sabe que he pensado, padre, del peregrino bendito? Qué parecemos los dos) los Apostoles, y vos el peregrino Jesús del Castillo de Emaus, pues partid el pan mi Dios. Bendecid el pan divino. Dem. Huir quiero, que imagino, según le temo juez, que Cristo segunda vez viene al mundo peregrino. Vase. Vamos a casa. Com. Aquí viene un pobrecillo descalzo. Sale un pobrécito descalzo. Niño, que le deis conviene, a la fe que le descalzo las alpargatas que tiene. No veis que no le vendrán? si vendrán, Francisco, daldas, ay señor, como andarán vuestras plantas? las espaldas con la Cruz os lo dirán. a hermanito? ob. A padre mío? Esos pies, si hace frío, no lo pasarán muy bien. Por Dios lo he pedido. . A quién? Pob. Adiós. . Pues en Dios confío, compra de esos dos reales unos zapatos. Com. De qué? De badana. Com. Y serán tales que un mes le cubran el pie, y más con lodos iguales. No es mejor de cordoban por un real más? . Es error, que si de eso se los dan, se olvidará del Señor, lo que durarle podrán. En rompiendo la vadana, que es cosa floja y liviana, volverá a pedirlo a Dios, mi Niño, qué decís vos? Com. Simplicidad soberana. Qué vamos decís? pues vamos, mirad quien sois, que os llevamos en casa de un zapatero, mas siendo vos carpintero por padre, en qué os agraviamos? Ea, comprade muy bien los zapatos a este pobre, que vos vais allá también, y hacede que amor os cobre primero que se los den. Venid, y aunque sean ingratos, remediad sus desaliños, y pues gustáis de sus tratos, alegraos como los niños, que van a comprarzapatos. Vanse, y salen el Provinci Juan de Jesús. Ju. Que en fin su reverencia determina sacar a fray Francisco de Valencia! Po. Tan gran dificultad le ha parecido? Ju. Pues no es dificultad poder sacarle de una cindad donde es tan estimado. Pro. Qué es Valencia ciudad tan religiosa: Ju. La Cristiandad, y el celo de Valencia, es cosa que no puede encarecerse, y es fray Francisco allí tan recibido, que si se entiende que le sacan de ella, no pongo duda que las armas tomen, y que el pueblo con ellas le defienda. Pro. Pues el autoridad del Patriarca no será de importancia! Ju. Si le estima, y le tiene a su mesa por momentos, si admira sus costumbres, si conoce su santidad, cómo dará licencia: Que está tan estimado fray Francisco! Ju. Tan lleno está de Dios, que por los ojos, por las palabras, por el mismo pecho, se le conocen todos de tal suerte, que le cortan la ropa como a santo; y guardan su sayal para reliquias, creen sus profecias, y merecen por su oración milagros prodigiosos. Pro. Pues padre, con secreto hacerse puede, Madrid ha de tener aquí su Santo, su casa es esta, aquí su cuerpo gocen. Ju. Oh padre Provincial, de qué manera! Pro. Parta luego a Valencia con mis cartas para el Prior, y aquella misma noche de la ciudad le saque. Ju. De qué suerte? Pro. En un coche podrá, sin ser sentido, que en virtud de obediencia vendrá luego, yo me parto a escribirlas, Dios le guíe. Ju. Ya Madrid, padre, este consuelo emvíe. Vanse, y entre el hermano Francis co con el niño Jesús. Esperad, y aquí os pondré niño mío de mi vida, para que os diga, y os pida, hable, y cante cuanto se. Con que rústicos despojos a requebraros me aliño, mi Jesús, pues siendo niño, os hago niña en mis ojos. Aunque peregrino, alabo vuestra bondad peregrina, ponedme a mí la esclavina, pues que yo soy vuestro esclavo Niño a aquellos Sacerdotes, que enseñastes a leer, que les pudistes hacer, que os dieron tantos azotes? Ya me he dado algunos yo, por los que os dieron entonces aquellas manos de bronces, pero no me bastan, no. Los vuestros fueron muy fieros, triste de mi pecador, no se os acuerda, Señor! parece que hacéis pucheros. No, no, Niño, no haya más, no se eclipse vuestra luz, talta decís en la Cruz, quién lo pensara jamás? Al padre llamáis Elí, y pedís papa, Señor? vinagre y yel de dolor, os traeran por papa allí. Cuál estaría la mama, que os dio leche virginal? pero quien os habla en tal, ni al coco mí, Niño os llama! No lloréis, que en buen fe, que hoy os tengó de alegrar; ea, que os quiero cantar ciertas coplillas que se. Sabed Niño, sabed Di que usa el mundo unas coplillas, que las nombra seguididas, y son buenas para vos. Que a quien os ha de seguir, seguidillas vendrán bien, pero ballaré también, a fe que habéis de reír. Aires de los cielos vení, y llevadme, que los aires del mundo son malos aires. Cante la música dentro a tres vo- ces esto mismo, y el baile entre tan- to, y luego diga. Cuando sale el niño lleno de amores, y es María la Luna, Luzbel se esconde. Responda la música, y el prosiga. Llena vais de flores Virgen María, con el niño en brazos, Dios os bendiga. Respondan. Cómo aún no os queréis dormir niño! no queréis dejarme, pues sabed que he de acostarme, que ya me siento rendir. Este asnillo al fin mortal, no sabe tratar con vos, sabed que os hice mi Dios ayer, cuando os vi llorar Una cuna en que meceros, aguardad que aquesta es, Saque una cunita de madera, con una almoadita. besaros quiero los pies, y entre sus tablas poneros. No lo sintáis alma mía, pues sois hombre, aunque sois Di que en otra pusistes vos las espaldas algún día. Váyale meciendo. Ya que os comienzo a mecer, también comienzo a pensar, que aqueste santo lugar de Josel debió de ser. Cuál la Virgen estaría cantando a su hijo y dueño, pero ya me aprieta el sueño, y casi amanece el día. Ama descuidada soy, vos lloráis; yo estoy durmiendo, mi niño a vos me encomiendo, al sueño este rato doy. Sale el demonio. Dem. Quién tendrá ya sufrimiento, paciencia ni corazón; para tanta perfección, en tan rudo entendimiento: Sabios del mundo, qué hacéis? qué imagináis? qué buscáis? en que libros estudiáis, si esto en ignorantes veis! Oh gran libro Cristo, en quien tan alta ciencia se aprende, que algún sabio no la entiende, y un rudo la entiende bien. Que este sepa hacerme mal: tu casa de recogidas fábricas para perdidas, y a un señor falta caudal? Y de esto no te contentas, que aún permite el cielo que obres, los, otro hospital para pobres, y a los dos apliques rentas. Pues yo los derribaré, y te quitaré la vida, ministros, no haya acogida, para quien tan nuestra fue. Derribad aquesa casa, mientras que ahogo a Francisco, El haga que le ahoga, y dentro haya terrible ruido. pastor de este infame aprisco, que del mío a él se pasa. Dentro los frailes, 1. Jesús, Jesús, qué es aquelto! 2. Acuda padre Prior. Qué puede ser tal rumor? Fry a vil tiñoso, qué es esto? Dem. Perro, yo te he de matar, ya la casa te derribo. No podrás tú, que en Dios vivo, tiñoso, vete a curar. 1. En la celda del hermano Francisco es este ruido. Agua bendita les pido. Tiñoso, suelta la mano, no me despiertes el niño, mira que te pesará. Salen todos los padres. Dem. Pues tú me amenazas ya? F. Si la cuerda me desciño. Qué es esto, hermano? . No sé, cosas del tiñoso. 2. Diga, que tiene? qué siente? . Obliga a que estos ratos le dé, Con su malina intención. P. Jesús, la casa creía, que toda al suelo venía! El tiñoso es fanfarrón, Hace amenazas feroces, y avísame que me guarde, como valiente cobarde, que todo lo mete a voces. 2. Debe de estar muy cansado? Durmiendo estuve, y muy bien. Quiere algo? Fray. Padres, no ven que estaba el Niño a mi lado? Ahora bien, llévenle allá. F. Mi Niño venid conmigo: tiñoso, teme el castigo, que despierto el Niño está. Vanse todos, y quede el Prior. Extraña santidad, suceso extraño! que más clara noticia? que más cierta de la virtud heroica de aquel pecho, lleno de Dios, y de favor del cielo? Sale un padre novicio, y luego fray Juan de Jesús. No. De Madrid ha venido en este punto un padre, y de secreto hablar pretende a vuestra reverencia. Ju. O padre mío, deme su bendición. . Fray Juan, qué es esto? Ju. Del padre Provincial es esta carta, ella dirá mejor a lo que vengo. Cartas del Provincial? Ju. Secreto lea: dígame, padre, tiene fray Francisco de Jesús la salud que le deseo. Nov. Bueno está ahora, padre, fray Francisco, que engorda con ayuno y penitencia, como otros enflaquecen. Ju. En que punto estan las casas que edifica. Non. Cierto que ha sido milagrosa la limosna, que el Patriarca y la Ciudad han hecho, el Marqués de Málpica, y los Jurados, los nobles, ciudadanos, y plebeyos, estímale Valencia como santo, jamás sale, que vuelva con la capa. Yo he leido las cartas, vaya luego, y llame a fray Francisco. Nov. Voy al punto. Padre, gran cosa el Provincial intenta, que sentirá Valencia que le quiten al hermano Francisco en tanto extremo, que si se siente, no será posible. Ju. Por eso importa, que esta noche misma salgamos de Valencia de secreto. Que será necesario le prometo. Sale el hermano Franciseo. Qué manda su reverencia? Padre, por aquesta carta, quiere el Provincial que parta, en virtud de la obediencia. Luego esta noche a Castilla, y Alcala y Madrid se vaya, fuera ha de estar de la raya mañana, que se me humilla: No hay tratar, no pida nada, que no sea bendición. Darme término es razón de prevenir la jornada, Tres días pido no más. No hay que tratar, vaya luego. Por el Niño se lo ruego, que él no se niega jamás. No hay tratar. . Y si ha mandado que esté en Valencia tres días, disponiendo cosas mías. Excusarse es excusado; Vaya a su celda, y de allí camine a la portería. El niño Jesús quería que no saliese de aquí, Veamos cual podrá más. Vase. Vaya fry Juan, busque un coche, porque salgan esta noche. Ju. De otra suerte, es por demás Pensar que le sacaremos, volle a buscar. . Y yo quedo Vase. de que se entienda con miedo, y a Valencia albororemos. Mucho pierde aquesta casa, en que Francisco no quede, pero excusarse no puede. Nov. Padre, no ve lo que pasa. Luego que a su celda fue fray Francisco, los serenos cielos, con horribles truenos se rompen. . Yo lo escuché, Y pensé que era en el mar este ruido. Nov. No tiene tanto furor. . Agua viene que otro mar puede causar. Que tempestad tan notable estando sereno el cielo, mas ya la causa recelo, a gran Dios inescrutable. Voy a decir al hermano, que se vaya cuando el quiera, que nuestra fuerza es ligera contra el poder soberano. No quiero con Dios porfías, serenad la tempestad, Francisco, y en la ciudad estad tres, y tres mil días. Vanse, y salen el Demonio y la Soberbia. Digo que no puedo más Soberbia, no me des voces, que mal su humildad conoces, pues tanta prisa me das! Piensas que en tal perfección, habemos de hallar entrada: Sob. Pues cómo, en esta jornada te ha de falta ocasión? Dem. Sabe pues, que aquí ha tenido revelación de su muerte, y con esto está de suerte de amor de Dios encendido, Que hasta las palabras muda. Sob. En fin sufres el agravio, de que a un Serafín tan sabio venca una cosa tan ruda: Dm. Tiene tan grande esperanza, tanta Fe, tan alto celo, que una cédula del cielo, no diera más confianza. So. Pues qué dice? . Que ya Dios le ha perdonado, y que es cierto. Sob. Cánsale hasta verle muerto, y sigámosle los dos. Dem. Ya desde aquí viendo estoy, como de Valencia sale. So. Que un rudo en ciencia te iguale? Dem. Debe de ser que lo soy. Mira con cuanto secreto, pasada la tempestad, salen de la gran ciudad, que por sus Santos respeto. Yo que veo sin moverme paso el tiempo, sin mudarme, se bien que sale a matarme, y que camina a vencerme. Mira que por el camino salen mil gentes tras él, y que siento en ir con él, rabia, furia, y desatino. A que Apostol le pidieran tantos enfermos salud: Sob. Qué tenga tanta virtud? todos los pueblos le alteran. Dem. Pasad tiempos, pues por mí, que soy Ángel condenado, tantos tiempos han pasado, que soy el mismo que fui. Pasad, pasad brevemente, la muerte de este veamos. Sob. Él llega a Alcala, sepamos que dice su docta gente! Dem. Que ha de decir, tú no ves que le van a recibir! Sob. Esto tengo de sufrir? Dem. Y qué le besandos pies? Sob. La ropa le corran? Dem. Sí, y a mí me cortan el cuello, mas no, Soberbia, el cabello con que tan alto nací. Ojala que yo muriera, como Sansón despojado de aquel cabello dorado, que tuve en la edad primera. Qué Francisco, porque entiende mi soberbia en mi cabello, como burlándose de ello, con que me falta me ofende. Tiñoso me llama el rudo; pues pasad tiempos, pasad, veamos si su humildad, vencer mi soberbia pudo. Sob. Bien aprisa van pasando negro espíritu por ti, ya está en Madrid. De. Ahí de mí, que su fin se va acercando! Como del noticia tiene, para morir se prepara. Sob. Que con tan serena cara Francisco a la muerte viene? Pasad tiempos, que he de ver esta batalla postrera. Dem. Pues no será la primera, en que nos ha de vencer. La Pascua de Navidad ha dicho que ha de morir. Sob. De esto se puede inferir su amorosa voluntad, Advierte su devoción, pues muere cuando Dios nace. Dem. Cómo Dios niño se hace, niñerias de Dios son. Sob. Unas cuartanas le han dado, oye, que a Dios le ha pedido, para morir con sentido, le dé un dolor de costado. Dem. El tiempo que vuela en mí, ya llega y muestra que tiene ese dolor. Sob. No conviene, que un punto faltes de aquí. Dem. Oye, que ha convalecido, la profecia es incierta. So. No es santo, pues que no acierta, oye, imperfeción ha sido. Dem. Cómo imperfección? no ves que le ha vuelto ahora el mal, y que parece mortal. Sob. Luego es cierto? De. Cierto es, Francisco muere, no hay duda. So. Pasa el tiempo en nuestro daño. Dem. Qué sufrimiento en su daño, apenas semblante muda! Sob. Llégate, que ya se acerca su transito. Dem. Qué dolor muestran sus frailes. Sob. que amor tiene de ver a Dios cerca. Corran una cortina; y esté el herma no con un Cristo, y cuatro padres con él, sobre una tarima, o alombra, y un altárico allí junto con él niño Jesus peregrino. 1. Él habla se le ha quitado. Yo traeré remedio presto. 2. Hablenos padre, qué es esto? cómo así nos ha dejado? Decianos mil consuelos, y calla en esta ocasión. 1. En otra conversación debe de estar en los cielos. 3 a padre, porque ha cesado de hablar a sus hijos, diga? Vuelva el Prior, y traiga algunos pobres. Si esto, padres, no le obliga, lo demás es excusado. Lleguen, hermanos, a ver. Pob. Padre y amparo de pobres, como, que lengua no cobres con los que solían ser Tus hermanos tan queridos? Muestren padres ese pan, Francisco, hermano, aquí están sus hermanos afligidos, Tome, deeles de comer, ve aquí pan para este día. Recuerde el hermano Fran- squecisco. d Oh hermanos del alma mía, que en fin me han venido a ver? Abrácenme, cómo están? 2. La caridad le dio aliento. Oh como me dan contento, tomen, tomen destepan. Este será para él, y este será para ti. Dem. Que esto ha de pasar aquí? Sob. Habla la limosna en él. Pídanle al Niño hermanitos, que por su Señora Madre, ruegue a su piadoso Padre perdone tantos delitos. Y que me deje irlalla, a que me huelgue con ellos, mucho me alegro de bellos, mejor con ellos me va Cristo mío, Padre mío; Virgen santa, Madre nermosa; Niño, Perla, Estrella, Rosa, Alba, Sol, Gloria, Rocio. A fe que os he de cantar por ser la postrer canción. Indicios de salud son. ya. Cómo, si quiere espirar. 16.P Cante Francisco. Oh que linda que sois, Virgen sagrada, pero tal es el Niño que os acompaña. Mirad cual sois vos, que por mi provecho, su niña os han hecho los ojos de Dios. Oh qué linda que sois Virgen sagrada, pero tal es el Niño que os acompaña. Dem. Ahora cantas, Francisco? ves como cuando dijiste no mueres? al fin mentiste. Aquí estas tu basilisco. Dem. La baya te vengo a dar, de que ha salido este día incierta tu profecia. Quiéreme Dios regalar, Porque merezca, tiñoso, mas ya poco tardaremos. Que padre que en ti perdemos, tan liberal y piadoso. Lloren Madrid y Alcala, llore tu amada Valencia. 2. Qué clara y linda presencia! 3. Durmiendo, padres, está. La vista se le ha quitado. 2. Ya parece que no ve? Venga ese Niño, que fue su querido y regalado. Veamos si vista tiene, a hermano, su peregrino está aquí. Fray Niño divino, buen Jesús, a vernos viene? Perdone por vida suya, que ya no tenemos ojos, de estos mortales despojos la flaca miseria arguya. Él es, el es enverdad, confianza tengo en vos, que os he de gozar mi Dios, y con mucha brevedad, Y a vuestra Señora Madre, y que me habéis perdonado mis pecados. . Ya le han dado las últimas ansias, padre. Dem. Que hago en este aposento, viendo con tan alta gloria declarada la victoria, de este heroico vencimiento? Qué aguardo yo de Francisco, cuando ya quiere espirar? que fue del mundo en el mar fuerte, incontrastable risco. Venciste simple pastor, ríndome, Soberbia ven. Sob. Voy donde el premio te den, de tu cobarde temor. e. Pues qué he de hacer? qué gobierno? que astucia tener podía? Sob. Camina. Dm. Soberbia mía, baja conmigo al infierno. Niño Dios, Virgen María piedad de mí. 3. Qué dolor! En vuestras manos, Señor, encomiendo el alma mía. 1. Ya espiró. . Dichosa muerte, digna de tan santa vida. 2. Pienso que el cuerpo divida, padre, si Madrid lo advierte, Cuando en la Iglesia se ponga. Para que Madrid le vea, pues es justo que así sea, y el túmulo se componga, Una defensa se hará de maderos, que le guarde. 3. Vuesa caridad no tarde, que el mundo a la puerta está, Y derribarán un risco. Esta es la muerte y la vida, como en cifra referida, del santo hermano Francisco.
