Texto digital de La puerta Macarena (segunda Parte)
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Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de La puerta Macarena (segunda Parte). BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/puerta-macarena-la-segunda-parte.

LA PUERTA MACARENA (SEGUNDA PARTE)
JORNADA PRIMERA
Serranos estalla al viento el cáñamo y de sus ecos entre esos cóncavos huecos se oiga el ruido en su elemento. Mirad que soldados son galas y plumas lo dicen el paso nos contradicen villanos en escuadrón no importa nuestras espadas pondrán límite a su furia. Que consienta aquesta injusticia el cielo qué desdichadas fortunas corre mi estrella infeliz ya don Enrique porque su valor publique a quien así le atropella con el acero en la mano sube al monte presuroso tras el escuadrón copioso vil fementido y villano. Ya Mendo Téllez le sigue bizarro como alentado pensará que se ha librado del rigor que le persigue mas ahora lo verá repare con la cabeza. Mas ay dios qué gran belleza tente piedra bueno está tente brazo advierte y mira que aunque en mi brazo no medras que no es bien que tire piedras a quien diamantes me tira. Ya Mendo Téllez y Enrique vuelven del monte. Villanos en fin en efecto huyeron. Vive el cielo que eran rayos las piedras que despedían los más que robustos brazos de la villana malicia. En este bello Prado quedó la hermosa diana de Valois ejemplo raro de firmeza en estos tiempos. Aquí nos está esperando de un villano acompañada vive Dios que he de matarlo. Tú infame has quedado vivo? Reportad señor el brazo porque en nada me ha ofendido. Detúvose fue milagro. Brazo fue pintado en lienzo que se quedó en el amago Humor tiene el Villanejo hermosa Diana vamos que muero ya por llevarte a tu quietud y descanso y por tratar con el rey Juan de Borbón otro caso que importa a mí y a Castilla. El cielo logre tus años mejor que los de Fadrique. Hola llegad los caballos. Ya se la llevan por Dios que yo quedo dado al diablo de amor de celos y pena. Escuchar señor Hidalgo yo quisiera irme con vos que el veros me ha aficionado tanto que si quisierais llevarme con vos por ayo de esos valientes rocines que pacen la hierba al campo o por lo que vos quisiereis me haréis más merced que al mayo hacen las nubes vertiendo cristales rubios y pardos. Yo Señor os lo suplico por el amor que ha mostrado. Qué gran favor vuestro nombre yo Garavito me llamo pues ya mi criado sois ya yo me estaba criado adiós serranos del Valle adiós monte adiós prado, que voy a ser palaciego. Ah don Pedro cruel hermano. Presto si quieren los cielos vengaré en ti mis agravios. Después que del inglés tomó la carta, aunque los ojos ni un momento apartó de sus letras que algún misterio encierran o mis discursos o mis recelos yerran o siente más dolor del que sentía. Ay don pedro cruel ay Blanca mía solo engendrada para darme enojos si bien fuiste el espejo de mis ojos cuando en ellos mirando tu hermosura de la del mismo cielo imagen pura el alma deleita en tus acciones. Que haya en el mundo bárbaras naciones no me espanto que el escita, el parto que ley bárbara siguen y diversa de la nuestra católica y divina no es admirable cosa y peregrina que vivan como bárbaros y fieros más que en España con cristianos fueros con Católicas leyes observadas un rey cristiano que os tiene dadas tantas premisas del valor que encierra le dé ocasión tan justa a Inglaterra que de España mormure y a mis pesados años apresure la muerte con decirme en seis renglones con locas presunciones y con soberbia franca que tuve mucho amor a doña Blanca pues tuvo mejor suerte con entregarla en brazos de la muerte y dar a su hermosura por tálamo nupcial la sepoltura y que él la mejor que el español. Ay Blanca mía ya tu nombre dichoso no me alegra blanca tu suerte fue pero ya es negra. Es tan justo señor tu sentimiento que el rato que al contento lee das alguna parte de tu vida es cierta ofensa clara y conocida que a doña Blanca mi señora haces porque no satisfaces tu agravio en la española bizarra? Pues no guarda la fe y la cortesía si soberbia arrogancia que debe a tu persona y debe a Francia. Gente tienes bizarra que entrando por Navarra que su rey también está ofendido del desprecio y olvido con que vive don Pedro con su esposa de quien el pretendió la mano hermosa te dará el paso llano para entrar en el reino castellano donde vengues tu agravio. Piel aconsejas y discurre sabio no me falta valor gracias al cielo para rendir al castellano suelo porque aunque me faltara la injuria de mi Blanca me alentara mas solo me detiene ver que dice don Pedro que conviene a la opinión y fama de mi Blanca del Sol luciente llama que en la prisión asista y se consulte en Vista y en Revista la pena que merece que él dice que la adora y no aborrece. Mas don Beltrán amigo a una inocente se ha de dar castigo? Un ángel puede ser culpado en algo? En pecho tan Hidalgo puede haber culpa alguna? Ah mudable fortuna en mudanzas ligera de reina me la has hecho prisionera? Ay Blanca de mis ojos, diré yo a España para darte enojos y el sol no veas del cielo siendo tú imagen de su casto velo? Oh rey cruel, oh bárbaro don Pedro que de desdichas medro por agradar a España Más ya cobarde dilación y extraña es Beltrán la que tengo a dar a España guerra me prevengo. Salga sesenta naves por este mar como ligeras aves con próspera fortuna rizando vidrios y formando espuma y llegando a sus puertos de mi tristeza y su temor inciertos asalten y derriben sus homenajes que en el viento viven. Mi Blanca he de cobrar viven los cielos y al rey tengo de darle más desvelos que disgustos me cuesta. Alarma guerra mi intención es esta. Haz prevenir la gente luego al punto. A obedecerte voy aunque difunto quede en las turbias olas de las costas soberbias españolas o en Las Vegas de la alta Andalucía no pienso desistir de mi porfía. Un español que viene de camino y pienso que de España te quiere hablar. Es noble? Si no engaña la presencia y el talle es caballero. Sin duda es de mi muerte el mensajero. Mas entre el español. Llega diana. Dame Señor tus pies. Oh qué Tirana nueva esperando estoy solo con verte hoy Diana la muerte me vienes a contar de Blanca hermosa estrella luminosa por cuya luz mis cansados ojos eran placeres ya pesar y enojos. Dame esos brazos llega que como ya mi vista es corta y ciega te imagino por Blanca el corazón del pecho se me arranca. No es muerta mi señora sosiégate Señor y habla ahora a don Enrique hermano de don Pedro rey español. Algún consuelo medro con ver el claro infante de Castilla aunque el que agora goza su real silla me da tantos desvelos dadme los brazos. Guárdente los cielos y porque vengo gran señor de priesa aunque darte me pesa nuevas tristes escucha mi breve relación. Mi pena es mucha. Decidme donde Enrique no es también vuestro hermano Don Fadrique. Era, Señor, mi hermano. Pues que es muerto? Oíd mientras que yo la causa advierto. Salió como sabéis doña Blanca clara estrella del cielo a no padecer Eclipses en su belleza de la ciudad de París corte insignia y corte vuestra, acompañando mi hermano y otras personas de prendas su real persona. No quiero contaros de la manera que los puertos la reciben porque no será prudencia relatar cosas de gusto en los tiempos de tristeza. En fin llegaron a España y las ciudades primeras y fronterizas mostraron sus regocijos con fiesta. Adelantose Fadrique para dar al rey las nuevas de la venida de blanca, recibiole el rey, con muestras de disgusto. Replicole que la bizarría francesa merecía más corteses cumplimientos y fue aquesta la causa por donde el rey de la corte lo destierra. La ocasión de recibirla gran señor de esta manera es una española dama en la hermosura perfecta pero libre en sus acciones y no porque estas engendran bajo ser vil nacimiento porque tiene su nobleza calificada Sevilla, aunque Padilla la pierda que es el renombre que junta a doña María. Aquesta que es en hermosura Venus que en la gracia y gentileza la copia de las tres gracias que todas caben en ella le tuvo tan hechizado y le tiene hoy día que apenas me dejó ver a su esposa divina Venus francesa. Mas al fin a persuasiones de doña María la Reina madre suya y desdichada también como Blanca bella la recibió cortésmente y aquella noche primera que es mucho tiempo una noche para en quien amor no reina la pasó en brazos de Blanca. Mas no has visto airada fiera que libre del lazo escapa que ni montaña ni selva no deja que no atraviese pensando tímida y necia que el cazador la persiga, pues así el rey con sospechas de que en los brazos de Blanca a cogerle otra vez vuelvan caballos aprisa pide y padre para la Puebla villa de Castilla adonde asiste su amada prenda pero a don Juan de Hinestrosa amplia comisión le deja para que a la reina lleve presa a Tordesillas. Ella de tal sinrazón quejosa lloros a de tal afrenta con halagos le replica con requiebros lisonjea, mas su obstinada crueldad es al mar opuesta Peña que a golpes de olas quebradas ni se rinde ni menca. Áspid a sus ruegos sordo a la Puebla padre apriesa y don Juan A Tordesillas la infelices reina lleva y después, oh rey tirano juzgando que aquella fuerza no era bastante a guardarla, mandó sacarla y ponerla en el toledano Alcázar mas pasando por la Iglesia Mayor animando voces y asida a las fuertes rejas de la capilla divina del Sagrario aclama a Dueñas toledanas que la ayuden contra sinrazones fieras de un rey tirano y cruel y ellas con las voces tiernas conspirando a los maridos y a toda la más nobleza de Toledo quieren dar la libertad todos se alientan a empresa tan generosa y el maestre que a esta mesma ocasión a la conquista de Jumilla y Giromena pasaba alentó los brios de Toledo a defenderla. Llegó el rey tan indignado que todos en verle tiemblan ausentose Don Fadrique los toledanos recelan porque el temor a los reyes más es valor que no afrenta a Blanca mandó llevar de Sidonia al fuerte presa presión que pienso ha de ser sepulcro de su belleza. Y a los caballeros nobles que con amor y clemencia a la reina defendían hizo cortar las cabezas. Y a su madre que quería más que su hija a la reina la tiene en una prisión más obscura y más molesta. Y después de estas crueldades después de estas inclemencias después de tantos rigores, y de muertes tan mal hechas después de ganar Fadrique a Jumilla y Giromena y puéstolas a sus plantas para ablandar su dureza le escribió una carta adonde manda que a Sevilla venga que quiere hacer amistades con blanca. Y para esto ordena un torneo y quiere que él le ilustre con su presencia. Vino el infeliz Maestre y en la puerta Macarena vio un prodigio que bastaba a que la muerte temiera. Mas como el qué está inocente nunca en los peligros tiembla a los pies del rey se puso mas apenas su presencia vio el tirano rey ah cielos que a su guarda llama oh fiera condición Bárbara en todo y no manda que le prendan que le maten sí conformes en su humildad y obediencia si con las mazas le hieren con las picas le atraviesan. Murió el infeliz diciendo presto tirano te espera el castigo merecido si a un hermano matar piensas que otro hermano ha de matarte vivo donde Enrique queda. Este soy yo rey famoso que vencido de inclemencias obligado a las venganzas a mi misma sangre hechas vengo a pedirte un favor mi persona a tus pies puesta para que tú con la gente que me ofrecieres francesa y yo con la castellana, que ya sigue mis banderas cobres tu hermosa sobrina a tanto peligro expuesta y yo vengue a Don Fadrique que ya está pisando estrellas. Y por el abono fiel de mi lealtad te presenta hoy mi valor a Diana de Valois que de ella mesma sabrás lo mismo que digo que por no estar en la tierra donde a su señora mesma la hacen esclava de Reina quiso venirse a París adonde llore su ausencia y no vea sus desdichas tan injustas como ciertas. Ea famoso Borbón cuyo escudo la francesa lis blasón de Clodoveo honra ilustra y señorea. Dame el favor que te pido resuene a la región fresea del aire el clarín francés para que España le tema. Que si tú me das favor seré un rayo en la inclemencia seré un león en la ira seré un tigre en la soberbia. El vengador de mi hermano el amparo de la reina el defensor de Castilla amparo de la inocencia y seré quien a un tirano quite de la silla regia o me introduzga a mí mesmo o la dé a quien la merezca. Aunque disgusto me diste con la historia que contacte con el favor que pediste de un cuidado me quitaste a que estaba prevenido. Ya el campo esta apercibido muy bien venido seáis don Beltrán besad la mano al infante de Castilla don Enrique que su silla a pesar del rey tirano ocupará si me intento no desmiente a mi deseo. Dadme los pies. En vos veo o miente mi pensamiento quien mi remedio a de ser. Dadme don Beltrán los brazos. Señor tan heroicos lazos no los llega a merecer un humilde caballero. No sé qué he visto Beltrán en vos que impulsos me dan de gozar el bien que espero por vuestra mano. Señor en que os puedo yo servir? Don Beltrán con vos irá y cuando los dos allá comencéis a prevenir lo que importa en avisando tendréis socorro bastante. Llevando tan fuerte Atlante conmigo no iré temblando a la fortuna cruel ni a mi hermano. Descansad y la partida ordenad. No descansa un pecho fiel cuando a la venganza aspira luego ya queréis partidos? Id Beltrán a preveniros. Yo voy luego. Mas me admira que no haga un mar de mis ojos cuando se despide Fadrique hermano de don enrique. Mas por no causar enojos a mi honor adentro iré adonde el dolor que siento dé fuerzas al sentimiento porque ahora no podré despedirme de él cielo nunca yo a Castilla fuera. Ya la venganza me altera. Partido luego sin recelo de que a mí palabra falte. Tu sobrina libraré y de don Pedro yo haré que la sangre el campo esmalte. Adónde está mi señor? Garavito qué es aquesto? Qué tienes? Vengo dispuesto a cometer un error. El mismo diablo me trujo a esta mala tierra. Qué es lo que tienes? Un francés con más barbas que un cartujo aunque eran azafranadas biznietas de las de Judas topé y sin poner más dudas que sus causas mal pensadas se llegó a abrazarme y luego un beso me sacudió que atónito me dejó. Dije entonces fuego fuego que este perro con instancia me enamora. Otro francés dijo no miráis que es aquesta la paz de francia? Perros dije guerra quiero y no paz besucadora. Mas al mismo punto y hora llegó un escuadrón entero y sin ver que eran excesos y que yo lo había sentido la cara me han consumido con más de cuatromil besos vámonos de aquí Señor por amor de Jesucristo. Vamos, pero cuanto has visto nace de paz y de amor. No quiero amor que en España se castiga con el fuego. Ven necio. Una industria llevo que por ser nueva es extraña. Los carrillos me he de untar vive Dios con una cosa que no sea muy olorosa y vengan luego a besar. Doña María de Padilla a quien el cielo ilustró de tal suerte que llego a ser reina de Castilla qué tristeza es la que humilla o eclipsa esos bellos ojos que al sol le causan enojos cuando risueños los mira porque cada cual le tira flechas de luz a manojos? Un rey don Pedro te adora un reino a ti se sujeta todo el mundo te respeta. Reina te llama y señora desde que sale la aurora hasta que el sol se despeña finezas mi amor te enseña y cuando amor está en calma con el dueño toda el alma solo en darte gusto sueña. Pues para qué son pesares? Para qué disgustos son cuando ves que mi afición muestra efectos singulares? Habla mi bien no repares en pedirme del Ceylan rubíes que ardiendo están en su misma sangre tintos perlas diamantes jacintos finas telas de Milán. Pídeme el alma mas ya para qué si te la di cuando tu hermosura vi que al sol mil envidias da? Blanca en la prisión está quién te puede dar disgusto? Ya murió el maestre injusto y mi madre está en prisión y morirán cuántos son objetos a tu real gusto pues qué sientes? Con lo propio que tú me estás persuadiendo me estoy yo más ofendiendo porque es a quien soy impropio y de esas crueldades copio lo que se dirá de mí. Porque aunque yo estoy aquí disuadiendo tus crueldades del vulgo las necedades no lo juzgarán así. Ni blanca aunque libre esté ni vuestra madre señor podrán estorbar amor que ya una vez os cobré del Maestre injusta fue la muerte y otras sin estas que hoy en las lenguas descompuestas sin temor ni sin recelos por vuestra muerte a los cielos están haciendo protestas. No es amarme aborrecerme es lo que conmigo usáis pues con eso causa dais al vulgo que nunca duerme de ofenderme y de tenerme en una opinión tan mala que a la pasada se iguala de la que a España arruinó. Perlas tu cielo llovió y fuego mi pecho exhala. Por vida de mi María que no tengo que jurar más de la tuya que es dar más ira a la rabia mía y que si en esa porfía me tratas mas que he de hacer que use de todo el poder mi enojo al postrer remate y que antes de un hora mate madre hermanos y mujer. Advierta tu pecho fiel a quien firme adoro y quiero que yo soy rey justiciero aunque nombre de cruel el mundo me da y si en él o en Castilla por lo menos hallo vasallos ajenos de mi gusto y tus regalos vive Dios mate a los malos y aún si me enojo a los buenos. No os enojéis. no podrá templar la cólera mía de mi indignada porfía sino quien presente está. Pues ella la templará. Será pidiendo mercedes. Cómo señor darme puedes más ya de lo que me has dado? Volveré a estar enojado. No es bien que enojado quedes. Mi hermano señor quisiera no disgustarte. Yo gusto solamente de tu gusto. Me ha pedido que tercera de cierta merced que espera sea contigo. Eso me alegra. El Alcázar de Consuegra que goza ahora el prior de San Juan aunque es error que con tan corta y tan negra Ventura se atreva a tal me ha suplicado te pida. A quien tiene merecido por su hermana celestial Merced de mayor caudal corta petición ha sido. Hoy a verme no ha venido el Prior mas el vendrá y las llaves llevará del Castillo defendido. Dios os guarde a darle voy el parabién a mi hermano. Sol del reino castellano de nuevo el alma te doy. Dadme los brazos porque hoy a cazar quiero salir. Y cuándo habéis de venir? Nueva de amor maravilla quién podrá sino en Sevilla con gusto y Gloria dormir? El cielo os traiga con bien. No os aflija ese desvelo porque si me aguarda un cielo con cielo vendré también. Dicha los cielos me den. Don Tello osorio. Señor a pedir vengo un favor a mis servicios debido. Siempre vos me habéis servido con lealtad y con amor. Pedid. Invicto Señor desde mi tierna niñez adoro los ojos bellos de doña leonor. Quién es doña leonor? Una dama que con la reina también está en Sidonia no presa solo por servirla es por el amor que la tiene y no es justo que ya esté más en prisión la que está inocente. Decís bien hoy salir quería a cazar a los campos de Jerez y por vos iré a Sidonia aunque algún pesar me dé saber no más que está allí blanca que mi objeto es por influencias del cielo no porque causas me den sus honestos pensamientos allí don Tello daréis a vuestra esposa la mano. Vivas mil años. Haced que avisen a mis Monteros que salgo a caza esta vez a Las Vegas de Sidonia no a los campos de jerez. Hierros desdichados de esta antigua reja blanda a mis suspiros y a mis quejas tiernas. Torre de mis años sepoltura eterna si bien por ser alta ostenta grandeza. Cuadras ya ofendidas de que mi inocencia tantas veces pise vuestras duras piedras. Aguas que corréis murmurando apriesa de mirar crueldades de ver inocencias. Aves españolas mas nunca en su esfera aves vi volantes para hablar con ellas. Porque he imaginado que nunca se alteran porque no les pegue desdichas francesas. Fieras de estos campos llegad pues sois fieras que al fin no tendréis piedad ni clemencia. Y decid si es justo que de esta manera trate un rey de España a su esposa mesma advierto primero sin que deis respuesta que no tiene el Sol mayor inocencia. Pero las desdichas que nacen de estrellas pienso que son propias aunque son ajenas. Qué hice yo a mi esposo en venir contenta a darle la mano de esposa y de reina? Dejando ofendidos rey de Inglaterra y rey de Navarra por la causa mesma? Si no soy hermosa y me juzga fea por qué las desdichas me hacen competencia? Ah don Pedro ingrato mis ojos te vean rey de todo el mundo aunque no me quieras. Que aunque tus crueldades tan inmensas sean no son poderosas a que te aborrezca. Aquesto dices señora? Bien a don Pedro deseas cuando trata con crueldades tus amantes inocencias. Plega a Dios. Pájaro insigne a las estrellas se acerca tras la remontada Garza que a tocar las nubes llega. Plega a Dios que un veloz rayo tu forma en rayo convierta. Pliegue a Dios que el mismo rayo a su persona obedezca. Hablando en la torre están y pienso que es en la reja quiero escuchar que sin duda es blanca que se lamenta de su infelice prisión y de mis crueldades sea esta pared quien me oculte mientras yo escucho sus quejas. Plegue al cielo que el caballo desbocado entre esas peñas choque con él y arrastrado el alma en su sangre vierta. Plegue a Dios que entre escuadrones de enemigos de la Iglesia más fieros turcos derribe que el labrador cañas tiernas. Blanca aunque tan mal pagada es la que bien me desea no sé yo quién es la otra holgárame conocerla. Presto si quieren los cielos perderá la silla regia yo convocaré a mis deudos y a otros nobles que ya esperan la muerte de este cruel que a Castilla trae revuelta vertiendo su propia sangre. Valiente mujer es esta. Bueno está doña Leonor porque recibo más penas de las palabras que dices que de todas mis afrentas. Vívame el rey mi señor mil años que estas que miras se pasarán y caerá como quien es en la cuenta. Yo me voy por no escuchar esas injustas finezas. Basta que es doña Leonor la que tal bien me desea por la vida de Padilla que me huelgo conocerla. Tu anillo real solamente la guarda mayor espera para que salga leonor. Tomad don tello. Hoy celebran mis dichas tantos desvelos como he pasado en mi ausencia. Ah caballero. Ya blanca me ha visto no quiero verla ni responderla. Ah Señor qué bien que muestro estar presa pues siempre al preso le hablan Señor por espaldas vueltas. Ah señor esposo. Blanca si es como siempre deseas tu intento de darme gusto el mayor que darme puedas es no hablarme que me enfadas. Denme los cielos paciencia para padecer rigores para sufrir inclemencias para sufrir injusticias y para llorar miserias hasta que llegue aquel día que mi justicia se vea y en su gracia me reciba mi esposo que si esta llega le pagaré estos rigores con amorosas finezas. Ya está aquí doña leonor. Desdichada es cuánto bella dadla la mano escuchad. Guarda mayor. Aquí llega un esclavo mi Leonor a pedirte que agradezcas tantos años de fe pura tantos siglos de firmeza con darme tu hermosa mano pues que ya el rey dio licencia. Esta es mi mano y el alma también sabéis que ya es vuestra desde que amor alcanzó uso de razón. Con esta resolución os lo mando. Y que yo obedezca es fuerza. Don Tello disteis la mano a leonor? Ya es dulce prenda deseada y adquirida. Pues será fuerza que vuelva a despedirse de blanca. Guarda mayor id con ella. Veremos si así convoca a sus deudos a que tengan conspiración contra mí que una rama humilde de estas suele levantar un monte que nubes altivas trepa y así es bien en los principios atajarles la soberbia. Hermosa es doña Leonor es del cielo clara estrella que ilumina los sentidos. Hoy me partiré con ella a Sevilla donde siempre cante alabanzas eternas a vuestro heroico valor sol que a Castilla hermosea. Ya cumplí lo que mandaste. Murió ya leonor? Ya es muerta. Téngala Dios en el cielo. Ay de mí señor. Qué tiemblas? Mi esposa es muerta? Don Tello al rey aunque nombre tenga de cruel debe guardarse el real decoro en su ausencia. No he hecho cosa más justa más acertada y más cuerda en mi vida que la de hoy. Pues un ángel? Ay estrella rigurosa en qué podía hacer a tu alteza ofensa? O para qué me casaste? Aquesta es Ventura inmensa y gran bien que os hace el cielo casarse y luego ver muerta a la mujer. Fuera de eso esto me conviene. Querrán los cielos que presto Enrique enarbole sus banderas francesas y castellanas para que a Castilla pierdas. Qué dices don Tello osorio? Señor. No me deis respuesta tomad ejemplo en Leonor y callada porque experiencia tendréis de qué os está bien. Voy muriendo. A cazar vuelva mi gente que ya esta Garza está en las uñas sangrientas de la muerte. Aqueso no que fue mayor mi clemencia.
JORNADA SEGUNDA
Seguí al Prior ingrato y cuando apenas de palacio salió determinado negándome el Alcázar de Consuegra para darle a Fernando de Padilla hermano de la hermosa maravilla del castellano suelo y con ser rayo o hijo del viento el andaluz caballo no le pude alcanzar que un macho Rucio que en algún demonio se transforma le libró de mis manos y mi furia resuelta a castigar tan grande injuria. Hízose fuerte en el valiente Alcázar haciendo que la puerta del castillo luego arrojasen el tenaz rastrillo. Con ímpetu real llegué a sus puertas pensando hallarlas como siempre abiertas mas ni fingiendo que era el Prior mismo pensando que antes de él había llegado ni diciendo después que era don Pedro rey de Castilla el más que infame alcaide no quiso abrir y vuelvo vive el cielo impaciente y corrido de tal suerte que a ser posible diera al mundo muerte. Sentime algo cansado y recelando que he perdido el camino até el caballo a un roble donde el freno está tascando bruto feroz mi cólera imitando vertiendo espuma y sangre entre las flores y yo brotando fuego entre rigores, que no haya un solo pastor en este monte que me enseñe el camino dura estrella. Mas ya una labradora el monte huella. Fortuna puedo quejarme de tus sinrazones todas pues nunca tuve por ti de contento solo un hora y también debo oh fortuna agradecerte amorosa la vida que me has prestado cuando va la muerte propia. Mandome matar el rey la causa el alma lo ignora mas quién duda que lo fue su condición rigurosa? Diome vida don Gutierre guarda mayor de la hermosa Blanca reina de Castilla aunque solo el nombre goza. Mas dijo que de estas selvas de estos peñascos y rocas jamás saliese hasta el día que mi verdad se conozca y la justicia del rey donde es imposible cosa que sepa don Tello Osorio que soy viva. Oh fiera sombra un hombre está aquí, ay de mí y es el rey válganme ahora estos rústicos rebozos para que no me conozca. Labradora que Dios guarde que en esta Vega arenosa si bien a trechos la cubre grama y juncia que la adornan llevas el manso ganado que parece entre las rocas nieve que queda en la tierra por derretirse en las hoyas, sabrás decirme el camino de Sevilla que ha dos horas que divertido en pesares molestado con congojas le perdí? Vos tenéis cara perdonadme que so boba de no ir nunca por camino derecho por sendas solas que se van a despeñar del mar a las turbias ondas. Por ahí sí tenéis traza de ir vos, mal lobo os coma las entrañas. Pues qué has visto en mí que así me deshonras? Allá los que son leídos y saben esto de historias dicen que una autelatía o no sé cómo la nemoran tienen algunos con otros sin hacerse malas obras con que no se pueden ver y yo aunque soy labradora la tengo con vos notable. Antipatía? Graciosa es la villaneja a fe. Decidme el camino ahora y está bien o mal conmigo. Subid por somo esa loma y allí veréis un barranco cuya altura es espantosa, arrojaros en él y así hallaréis lo que os importa que yo no sé otro camino para vos. Pesada cosa es el tratar con villanos. Advierte zagala hermosa que soy el rey. Oste puto. Luego que vi vuestra sombra y vuestra cara lo dije no hay un monte que me esconda? No hay un valle que me oculte? No huyas. Por la Señora de la Antigua que se aparte no se llegue que me asombra Señor Rey o lo que huere. No me dirás que soy persona humana? Y aún inhumana que así lo dicen las copras que el sacristán tarabilla leyó esotro día a las mozas. Venga acá no es él un rey que tiene a su madre propia en prisión y que a su hermano que traía una cruz roja en el pecho le mató? Y que a Branca reina hermosa la francesa más gallarda que la bizarría española ha visto tiene en prisión en el fuerte de sidonia? Mire pardiez no es cristiano pues al oírme no llora. Esotro día llegué con mis ovejuelas pocas cerca de la Torre misma donde ella a veces se asoma y como era el día nubrado no importa sol que te escondas dije porque entre celajes de esta reja vil y tosca sale ya otro sol hermoso no entre cristalinas pompas de celajes carmesíes ni de rosadas alfombras sino entre negros tapetes de la escuridad lisonjas y al decir esposo mío en qué tu esposa te enoja? Llovió el sol perlas menudas con intenciones de aljófar. Mire que comparación vio en blanca Grana vistosa salpicar un poco de agua quedando hecha perlas toda y si la grana menean retozan unas con otras hechas granizo menudo que pardas nubes arrojan? Pues así Branca vertiendo perlas en su cara hermosa saltaban luego mostrando con mil impulsos de groria no ser dignas de tocar campos de clavel y Rosa. Él pardiez es muy cruel por esta y por otras cosas. Ay la mayor se me olvida qué le hizo una paloma sin hiel una doncellica que acompañaba a su esposa en la prisión para darla la muerte? Esta labradora me ha de quitar el juicio. Presumo que ya se enoja no quiero decirle más. No hay orden de que respondas a lo que pregunto? Dime el camino labradora. Bien va. Bien voy? Al infierno que esa es su jornada propia. Vive dios. No se me llegue. Válgate el diablo el rocín comido te vea de lobos con los demás Corcovos y más corcovos hasta hacerme volatín. Aqueste sin duda hue el gran caballo Babieca que dura en esta maleza hasta ahora. Llegaré y preguntar determino buen hombre. No me he casado. Hidalgo. No me ha llamado Dios por aquese camino. Caballero. Como mucho y tengo siempre dinero. Majadero. A majadero respondo diga ya escucho. Por dónde es el camino que va a sevilla? Será por donde se huere allá. Que se burlan imagino de mí estos locos villanos. Vive dios. Soy forastero no se espante caballero. Paciencia tienen mis manos. De dónde sois? De un lugar que tiene por nombre encina donde hue la coscolina que se hue con Cañamar. Ya no sé bien si me enoje o si el disparate ría. Y vais? A ver una tía que todos los años coge dos mil costales de habas que es de echarlas muy devota. Vive dios. Que se alborota? Estas y otras pullas bravas se echan siempre en el camino que así el cansancio se pasa. Hombre soy de buena masa y tengo humor peregrino venga conmigo que aquí está una senda pequeña que el camino nos enseña y una venta se ve allí beberemos un traguillo y ayudarame a llevar la maleta hasta el lugar y mi rocín Peralvillo irá delante por guía siendo su recua los dos. Agradádome ha por Dios dónde venís a fe mía De Francia. Ya no me espanto que el camino no supieseis. Qué hay allá? Muchos franceses que darán un beso a un santo. Beso? Pues no son Chacotas todavía traigo Señor en la nariz el olor de sus barbas Hugonotas. Y sois natural de allá vos también? Si fuera eso no me espantara del beso que es la paz que allá se da. Y a qué venís? Ha sido vuesasted monja o barbero? Pasar el camino espero en plática divertido. Decidlo por vida mía. Obedeceros es ley. Fue allá el hermano del rey con una dama valdía y pasando por mi tierra me fui con ellos. Hermano del rey? Es negocio llano que como este rey destierra su propia sangre o la mata como lo hizo el taimado con Fadrique el desdichado así don Enrique trata de quitarle de su silla y para esto señor al francés pidió favor para ganar a castilla. A él se le dio? Claro está muy presto si quiere Dios veréis caballero Vos cómo a don Pedro le va. Mas yo le oí en el camino que aquesta empresa dejara como a su esposa librara y con amor peregrino otra vez la recibiera en su gracia. Aqueso es cierto? Sí que dice que ya es muerto Don Fadrique y que quisiera más ser Conde en Trastamara y estar en paz y amistad que toda la majestad que de Castilla esperara. Por qué modos tan secretos el santo cielo revela la más oculta cautela inaccesibles decretos son los suyos si el francés socorro le ha dado a Enrique será fuerza que publique su esfuerzo como quien es juntamente con la gente que le sigue de Castilla aclamando que su silla la gozo injustamente. Eso importa remediar con astuta ceremonia. Dar vuelta quiero a Sidonia y este caso sosegar hablando a Blanca y diciendo que ceso mi obstinación y que ya de su prisión con justa causa me ofendo y que antes de un mes saldrá que siendo fuerza publique este caso a Don Enrique su enojo sosegará. Amigo? Qué hay camarada? Donde don Enrique queda? Ya llegará a una alameda que esa cuesta levantada cubre. Y vos habéis de estar despacio en sevilla? No porque solamente yo al rey le pienso matar y luego volverme. ah sí? Y cómo ha de ser la muerte? Ha de ser de aquesta suerte, escuchad amigo. Decid. Una moza que al aprisco de mis cabras llegó un día me dijo que yo tenía los ojos de basilisco y que podía matar al hombre que yo quisiera con decir ponzoña fuera. Eso pienso ejecutar en el rey. Si el rey tiene peores ojos que vos y os mata? Querrá mi Dios que su soberbia se enfrene que el malo no ha de durar y la vida humana pienso que la da Dios como a censo porque es Señor al quitar. Id con Dios que yo he de echar por otro camino. Ah sí? Y para eso estuvo aquí cansando por preguntar? En Sevilla nos veremos. Mas que nunca nos veamos. Los dos amigos quedamos. Mas que nunca lo quedemos la senda que va a aquel risco como yo. A Sevilla iré y en ella os acordaré los ojos del basilisco. No siento ya la prisión pues al fin del Rey es gusto, que en un rey lo injusto es justo la sinrazón es razón. Tales mis desdichas son que ya no llego a sentir que me priven del vivir porque es más justo temer la vida en el padecer que la desdicha en morir. Solo la tristeza mía siente en esta soledad con más pena y más crueldad que una prenda que tenía por regalo y compañía para darme más enojos la llevasen demis ojos a casarla más arguyo que fue el casamiento suyo ser de la muerte despojos. Rey y Señor si culpada fue la infelice Leonor por tenerme aquel amor que yo misma la mostraba yo rey que la causa daba era justo que muriese y que mi Leonor viviese. Pero ya en aquesta edad se castiga la amistad como si delito fuese. Damas de España, mirad que ninguna bien te quiera que una mano airada y fiera llena de furia y crueldad castiga vuestra piedad que sin duda tiene celos de que aliviéis mis desvelos en esta pena y horror quién vio celos sin amor? Más que es esto Santos cielos. No te alborotes señora aquesta es doña Leonor que mi clemencia y amor viva y libre tiene ahora. Mas ella como te adora me suplicó la trajese que te viese y que te hablase aunque yo ya juzgo aquí que el rayo ha de dar en mí si esto a saberse llegase. Eres en fin caballero tu justa piedad alabo aunque de creer no acabo lo que miro y considero. Llega Leonor que ya espero tus brazos. Señora mía sabe Dios que más sentía tu ausencia que mis enojos. Llega Leonor de mis ojos llega amada compañía no eras muerta? Viva estás? Yo soy mil veces dichosa. Etsa montaña espaciosa que al sol se avecina más a quien tú querellas das del rey cruel y obstinado rústicas plantas me ha dado para sustento estos días. Crecieron mis alegrías mis pesares han faltado con haberte visto ya que estás viva estoy segura de que alguna gran ventura previniendo el cielo va a mis desdichas. Dará nuevo alivio a mi pesar, pero quiérote contar cosas que el cielo concierta. Bien puedes mientras la puerta del fuerte voy a cerrar. No tenéis guarda mayor que cerrar puerta ninguna. Señor. Ay triste fortuna la muerte me viene a dar. No os tenéis que retirar hermosa. Mas no es leonor? Sí mi rey sí mi señor. Mucho me huelgo de veros que aunque yo mandé ofenderos ya se pasó aquel rigor guarda mayor. Hoy me mata. Estimo vuestra piedad que hoy opuesta a mi crueldad mi sinrazón me retira no será con vos ingrata mi mano pródiga en todo a pagaros me acomodo este servicio algún día. Qué es esto fortuna mía cómo habla el rey de este modo? Blanca de mis ojos dueño señora de mis sentidos si bien fueron suspendidos con el encanto de un sueño. Mas mi palabra os empeño que ya que despierto estoy que no ha de haber desde hoy luz que alumbre mis enojos más que esos divinos ojos a quien vida y alma doy. Yo vengo ya reducido de mis engaños pasados y estos ya considerados que me deis perdón os pido. Soberbio fui y atrevido en atreverme a ofender a tan divina mujer. En cuya beldad extraña como en clipe amor se baña en púrpura y rosicler. El bien troqué por el mal cuando dejé vuestro bien no es mucho ya que me den renombre de irracional. Que dejar por el sayal el brocado luminoso que amor Franco y dadivoso puso en vos es claro indicio que fue falta de mi juicio o ser yo poco dichoso. Tuve encarcelado el sol en parte de oscuridad mas huyó su claridad y penetró su arrebol. El hemisferio español se vio triste oscuro y feo pero ya desde hoy deseo que salgáis a darle luz desde el oriente andaluz emulación del febeo que quiero con esto dar a mis fieles vasallos claro indicio de agradallos si antes le di de pesar que mi madre se ha de hallar en estas fiestas también porque es justo que se den en gusto y fiesta igual las recompensas del mal con las premisas del bien. Visteis señor un lugar donde siempre el sol faltó que si tal vez le ilustró halló indicio de dudar? Pues así yo vengo a estar porque aunque de mi ventura del sol la rara hermosura duda de ver su arrebol por saber que nunca el sol penetró aquella clausura. No viste sitio trillado de Arroyo que tiempo fue que ha mucho que no se ve de sus cristales bañado y que aunque el invierno helado vierta copias fugitivas de Aguas Corrientes y vivas no conoce sus cristales? Pues así juzgan mis males vuestras promesas altivas. Mas considerando ya el poder de mi inocencia junto a vuestra real clemencia el alma crédito os da porque al fin juzgando está que nombre de rey gozáis y que cuando vos queráis mi fiero homicida ser no habréis señor menester las lisonjas que buscáis. Haced de Mí vuestro gusto vuestra humilde esclava soy cuando prisionera soy o cuando soy lo que es justo. Confieso que he sido injusto más desde hoy no lo seré. Antes de un mes te veré en mis brazos Blanca mía y aún fuera este mismo día según me dicta mi fe pero importa sosegar algunas cosas primero. Quédate adiós porque quiero la vuelta a Sevilla dar. Primero habéis de abrazar a la que más os adora. No es tiempo mi blanca ahora tal está amor mi sentido que aún un abrazo fingido pienso que mi ser desdora juntos el alma y los brazos tendrás presto. Adiós mi bien Leonor hermosa también vos gozaréis mis abrazos porque en efecto pedazos sois las dos del alma mía. Vos Don Gutierre otro día llevaréis el premio justo. Señor. Dísteme gran gusto en culpar mi tiranía. Nunca del rey tal creyera que reducido está ya. Teme a Dios y temerá bandos que a Castilla altera entremos. Condición fiera. Sosiéguese agora Enrique cuando esto blanca publique que después hallaré modos con que acaben estos todos del modo que don fadrique. Del mismo modo que cuando de un sueño recuerda un hombre he quedado oyendo al rey decir a la reina amores. Y me admira más que habiendo mandado dar muerte Inorme a doña Leonor y siendo el culpado yo en que goce la vida no se haya airado con los dos, mas son acciones reales que en un rey tal vez aunque entre injustos rigores cabe el alma no por eso a la piedad desconoce cuando hay inocencia en medio que la acredite y adorne. Vive el cielo Mendo Téllez que imagino que aquel hombre que sin tocar al arzón como valeroso joven en el caballo se puso era el rey. Muy mal conoces el rey había de venir a Sidonia donde esconde su fuerte Alcázar a blanca? Este es don enrique. Oh noble don Gutierre. Oh gran señor si los caballos veloces hubieran picado más vieras al rey que conforme a quien es hoy nos ha honrado. Desde la falda del monte Le vi subir a caballo. Veslo Mendo? Bien conoces. Don gutierre. Qué me mandas? Que pues que no hay quien lo estorbe me dejes hablar a Blanca solamente dos razones. Mira señor. Esto importa que presto Gutiérre noble podrá ser que pague yo parte de aquestos favores. Aunque el rey mismo lo sepa y la cabeza me corte tengo de darte ese gusto y a llamarla voy. Que ignore la luz del sol el sol mismo encerrado en esta torre ay blanca señora mía presto si el cielo nos oye podrá volver a ser día porque sin tu sol es noche. Yo confío en Dios Beltrán que mis pensamientos logre pues se fundan en justicia cuando otros en sinrazones. Don Enrique es gran señora quien quiere hablarte. Corone noble infante de Castilla tus sienes el laurel noble que a los romanos honró tantas veces vencedores. Solamente aqueste día desde que miré las torres y soberbios homenajes pirámides españoles he tenido dicha alguna. Señora en pocas razones te he de decir lo que pasa atentamente las oye y discurre como sabia y como prudente escoge. Yo llegué a París tu tío Juan de Borbón mil favores me hizo aunque bien mostró su tristeza en sus acciones. Pedile favor señora contra mi hermano que pone su mira ya en acabar toda su sangre rigores obstinado cada día entre crueldades inormes. Concedió con mi demanda y para principio diome al valiente don Beltrán ya su calidad y nombre conocerás en parís. Dimos vuelta a España donde tuve aviso en la tercera jornada que seis mil hombres venían marchando ya. Esto es cuanto a francia. Oye lo que tengo yo en Castilla efectuado señores títulos y caballeros a ayudarme se disponen sin más de ocho mil infantes que tengo puestos en orden ya de batalla muy cerca de Villamanrique adonde todo el campo ha de estar junto. Presto el cielo socorre mis pensamientos verás a don Pedro que se esconde en torpes oscuridades y en lóbregas confusiones puesto a tus pies porque en ellos confiese sus sinrazones dejando a Castilla libre de acciones que son tan torpes. Tu desdicha reina hermosa me mueve que no rigores nacidos de mi venganza aunque era tan justa y noble. Mira ahora cuándo quieres que enarbole mis pendones y le dé muerte a un cruel que ingrato te desconoce? Noble Infante mucho estimo tan conocidos favores y no sé con qué pagar si finezas tan superiores. Pero veis famoso Enrique todos estos seis mil hombres que os envía el rey mi tío? Vais todos los escuadrones Castellanos que tenéis puestos de batalla en orden? Pues ya no son menester si es que por mí se dispone vuestro valor a esta empresa. Qué me dices? El fin oye. Viste un caballo furioso que desenfrenado corre sin que se le opongan peñas sin que le resistan montes que cuando ya está cansado de efectuar sus rigores vuelve a la casa del dueño bruto invocando perdones? Viste un arroyo furioso que con corrientes veloces ayudado de las aguas que en el invierno recoge las piedras lleva tras sí los árboles descompone y que acabada su furia torpe pasa humilde corte? Pues así mi dulce esposo cuya vida el cielo logre ha vuelto ya fatigado de comunicar rigores. Caballo fue desbocado corriendo y pisando montes mas ya se sujeta al freno porque la verdad conoce. Arroyo fue que taló tierna flor soberbio roble mas ya es dulce primavera si fue acaso invierno entonces. Mi esposo ha venido a verme y cuando juzgué rigores en su pecho hallé dulzuras vi halagos escuché amores. Blanca mía me llamó y esposa qué dulce nombre y deseado de mí más que los reales blasones. Dentro de un mes dijo Infante que me llevará a su corte donde entre fiestas y gustos veré finezas conformes. Yo os agradezco Señor aquesos deseos nobles de volver por mi inocencia propia acción de pecho noble y perdonadme que voy a pensar en sus amores y dar gracias a mis dichas si antes les dí disfavores. Y vuélvanse luego al punto a Francia los seis mil hombres y los ocho mil infantes peleen con escuadrones de sarracenos moriscos que contra España se oponen y no ofendan a mi esposo que sí fui su objeto entonces ya soy Venus para él y él para mi dulce adonis. Admirado me ha dejado. Mudan condición los hombres tal vez por secreto oculto y tal vez porque deponen cansados de hacer injurias rigurosas condiciones. Ahora don Beltrán amigo sin que sospeche o se informe el rey de aqueste rigor volved a Francia dando orden de que la gente se vuelva y llevaréis carta a donde escriba al Rey lo que pasa porque ya el rey reconoce sus crueldades injusticias y a ser justo se dispone. Más quiero con su amistad ser de Trastámara Conde que no absoluto señor de castilla. Esas razones son hijas al fin de un pecho que sangre real reconoce. Yo vuelvo a Francia contento mas por Dios Infante noble que pienso que has de echar menos mi persona y seis mil hombres. Si está reducido el rey ningún temor se me opone vamos llevarás la carta y yo iré a Sevilla adonde postrado a los pies del rey le dé gracias superiores por la mudanza que ha hecho. Plega a Dios no sea conforme contigo que con tu hermano. Esos son vanos temores si ya a ser justo se inclina y las crueldades depone. Cansado vendrá tu alteza. Algo cansado me siento. Tello. Señor. Gran contento miro en vos. Aunque tristeza me aflige como sabéis gran señor luego que os veo cobra alientos el deseo y así contento me veis. Muy hermosa está leonor. Claro está que lo estará señor si en el cielo está. Qué bien disimula amor. Con el traje de villana muestra mayor hermosura. Cielo si esta no es locura qué puede ser? Mucho gana con ella vuestra opinión. Qué ha de perder ni ganar cuando la mandó matar flaquezas del juicio son. Hoy fui piadoso juez que a no serlo mis desvelos. Qué es esto piadosos cielos. Quiere matarla otra vez? No me entendéis? No señor. Más vale así salíos fuera. Yo no entiendo esta quimera. Tello. Temo su rigor. Aunque ahora no sepáis lo que aquí os he dicho a vos podrá ser que quiera Dios que algún día lo entendáis. Dejadme solo. Buscando a don Enrique me he entrado donde el diablo me ha engañado. Hola. Qué es hola. Tembrando aquesta vez me ha dejado pero par Dios que imagino que este es el que en el camino me preguntó de pensado, él es. Acá estamos todos. Camarada qué es aquesto? Qué grave que está y compuesto. Más que se hace de los godos. Ya puede tu majestad salir a misa. Decid que yo avisaré. Ay de mí. Hola qué queréis? Llegad. No puedo tú que me has arrisco. Apartaos y hablad de fuera no digan ponzoña fuera los ojos del basilisco. Quien tanta memoria tiene por qué no va a salamanca? Hola. El alma se me arranca a cada hola qué va y viene. Quién sois? Soy aquel criado de tu hermano. Bien a fe vivo estáis? Pues no mandé que murieseis ahorcado? Sí señor ya he muerto yo pero un divino varón piadoso de condición otra vez vida me dio. Mandaréosla yo quitar. No no que se cansará el buen Santo y no querrá volverme a resucitar y tiene poca razón vuestra alteza de matar a quien le sabe estimar y ser ya como es nerón. Voto al sol que es de buen gusto su majestad y por eso que lo soy también confieso oiga no le dé disgusto algunas cosas que he hecho yo pienso obligarle así. Quiero divertirme aquí. Decid. Anímate pecho. Cuando me iba a confesar me decía el confesor vos sois grande pecador muy bien podéis azotar vuestra carne en penitencia. Yo luego a casa venía y un azote que tenía cogía con gran prudencia y agarraba a mi mujer y la daba mil azotes. Y a otros que me daban motes culpando mi proceder muy severo les decía yo cumplo mi penitencia que bien sabéis que en conciencia es aquesta carne mía. Donaire tiene. Y después de hacerla tantos daños la tengo presa ha seis años sin culpa. Mal hecho es. Bien tu alteza me condena merece entre reyes templo pero tome el mismo ejemplo y quédese en hora buena. Gracioso ha estado el villano pero dejemos aquesto. Yo no soy rey de Castilla y león? No soy don Pedro que a las naciones remotas causo asombro pongo miedo? Pues cómo porque yo tenga en prisión oh santo cielo a mi madre y a la reina y mate un hermano fiero que se opone a mí valor mis gustos contradiciendo me ha de motejar El vulgo de cruel? Pero yo pienso que ellas solas dan la causa con lágrimas y con ruegos. Y porque la causa cese vive Dios sumo y eterno que desde su santo Alcázar mis justicias está viendo que hoy mi madre ha de morir y blanca. Qué es esto cielos? Que ha de morir blanca dice y su madre? Cómo es esto el reducirse a ser bueno? La rabia y furor en freno. Dame gran señor los pies invictos para que en ellos mis indignos labios ponga agradecido al ejemplo que hoy has dado a toda España tu condición reduciendo a clemencia y a Piedades. No da pies el rey don Pedro a quien los besa al francés. Harto os he dicho con esto. Ak Mendo Téllez bien dijo don Beltrán viven los cielos que ha sido con doña Blanca fingimiento lo que ha hecho. Debió de saber de alguno de mis bien pensados intentos y como se vio sin gente y sin prevenido ejército usó de aquesta cautela. Airado va el rey y temo que no haga de las suyas. Vámonos Señor te ruego. Bien me aconsejas. Salgamos de palacio. Más qué es esto? Infante daos a prisión. Capitán viendo el ejemplo de Don Fadrique mi hermano morir escojo primero. Si me he de dar a prisión ha de ser de esta suerte. Y yo pretendo defender hoy tu persona. Y yo lo mismo prometo. Así se respeta al rey? No se ha de guardar respeto a quien no guarda justicia. Mueran. Mueran. Qué es esto? Que se resiste el infante. Vil bastardo mis preceptos no obedeces? Tú te atreves dentro en mi palacio regio a sacar la infame espada? Rey don pedro. Rey Don Pedro que el cruel llama Castilla por lo injusto de los hechos la defensa es natural. Yo vi en estas losas muerto al maestre Don Fadrique su valor seguir pretendo mas no su muerte y así defiendo mi Hidalgo pecho. Cánsate ya León airado cánsate ya tigre fiero de ver tu propia sangre que piadosa clama al cielo. No digo aquesto por mí que vive Dios sacro eterno que por ser quien es te sufre bárbaros e injustos hechos. Que si tienes más soldados que Arenas tiene en su centro el mar o que estrellas tiene el octavo firmamento. O por más exagerarlo, más que ha visto aqueste suelo gotas de sangre vertidas de tan inocentes pechos que no tienes de alabarte de que a don Enrique has muerto. Vaya tras ellos mi gente. Muera el bastardo soberbio. Este enojo ha de pagarme Blanca sola vive el cielo.
JORNADA TERCERA
Basta que diga que el bastardo Enrique quiere vengar al infeliz Fadrique y sacar de prisión a doña blanca. Tu condición señor prodiga y Franca puesto que del infante es loco exceso no ha de alterarse ni enojar por eso. Fue su hermano en efecto el Gran Maestre de Santiago y cuando enojo muestre por su muerte infeliz caso es piadoso. Tu alteza no se muestre riguroso no son ejecuciones sino intentos. Castigare sus mismos pensamientos que no es bien que un hermano vil bastardo si ejecuciones de mi enojo aguardo se oponga a mi mandato de dar la muerte a Blanca infeliz trato porque su airado acero más indignado se me obstente quiero. Templa el rigor pues llegas al templo sacro. Mis acciones ciegas se ven en su presencia mas su culto divino da licencia a un rey que es justiciero como lo he sido yo Fernán Rivero que trate aquestas cosas pues justas son en sus sagradas losas. Ya estamos en la iglesia. Nueva es de España maravilla efesia. Qué capilla es aquesta? Señor. Pues capitán no dais respuesta? Está depositado en aqueste sepulcro el desdichado Maestre don fadrique. Imitará su fin si puedo Enrique porque pueda estar libre de que soberbia espada y lanza vibre en mi ofensa el bastardo. Aquesta es la sentencia solo aguardo que firme vuestra alteza. En la iglesia? Mirad que es aspereza y crueldad secretario. En quien es de clemencia tan contrario mucho admira y asombra que tenga de piedad alguna sombra. Dadme Alfonso la pluma Cándido nombre como en mar espuma tu nombre satisfizo blanca mas como espuma se deshizo sentencia rigurosa que muera dice mi inocente esposa. Pues por qué ha de morir si es inocente? Quién dice esto? España España miente. Ni es inocente ni es esposa mía que del alma el afecto solo cría parentescos iguales. Y si mi esposa es hados fatales le dan infeliz culpa. Pues que nace de hados no hay disculpa. Yo te confieso reina y de cuanto el mar baña y el sol peina cándidas trenzas de oro en la rara hermosura en mi tesoro que no he visto mujer más inocente. Dije inocente? Mi discurso miente que no hay culpa mayor en un sujeto que nacer desdichada por decreto de celestial influencia. Tú blanca por Divina Providencia naciste desdichada. Luego sin culpa estoy? Tú eres culpada. Estrella infausta ha sido la que de Francia a España te ha traído queréllate de tu estrella y no de mi rigor francesa bella. Bella Al fin te llamé cosa acertada que a no serlo no fueras desdichada. Dejadme solo todos que quiero discurrir por varios modos. Pluma hoy quitas una vida de mí tan aborrecida cuando un tiempo deseada culpa de fortuna airada ya piadosa ya homicida. Cruel el mundo me llama de riguroso es mi fama y por Dios que no lo soy pues ahora pluma estoy cual cera a la ardiente llama. Firmar la sentencia quiero porque si es impulso fiero de estrellas aunque no es ley seré al mundo fiero rey pero con Dios justiciero. Adónde podré firmar? No sé más dará lugar a que este enojo publique el sepulcro de Fadrique pues otro no puedo hallar. Aquí firmo vive Dios Don Fadrique que hoy a vos ha de imitar rigurosa la desdicha de mi esposa. Solos estamos los dos y no temo vuestra espada que de alabastro forjada tan arrogante empuñáis pues sois cuando me asombráis cadáver y forma helada. Empuñadla bien hacéis que a un rey don Pedro tenéis delante y si airado esta mil veces os matará aunque mil resucitéis. Mas ofendo mi valor en guardaros el decoro que os guardo por vil temor. Yo firmo pues que no ignoro que estáis en reino mejor. Yo el rey. Más que es esto airado cielo? La espada ha sacado Don Fadrique hermano tente viva mi esposa inocente goce mi amor y su estado. Viva blanca esposa mía salga la infeliz María mi Madre y Reina a gozar los rayos que llega a dar el padre hermoso del día. No firmaré la sentencia vive Dios antes rompida aquí en tu misma presencia será anuncio de su vida y espejo de mi clemencia. La espada vuelve a envainar que le pudo sosegar la palabra que le di? Si es sueño? Pienso que sí. Más yo no le vi sacar la espada al formar ligero la primer letra? Qué espero? No pudo ser ilusión o fantasía a ocasión que lograr mi gusto quiero? Claro está muera mi esposa un puñal su pecho abra pues es tan poco dichosa mas cumpliré la palabra a esta estatua rigurosa. Sentencia no firmaré pues esto le prometí mas sin sentencia sabré pues soy Rey quitar así vida que mi objeto fue. Para que sepan traidores falsos y murmuradores que combaten mi paciencia que esta es celeste influencia y no efecto de mis rigores. Un ahora he estado escondido detrás de aquella antepuerta. Pues como pudiste entrar? Vestido de esta manera con una honda en la mano dije a voces a la puerta aquí de Dios que me matan no hay nadie que favorezca a este pastor inocente? Salió una guarda a la puerta y por donde ella salió me entré yo a tomar iglesia. Toma esta carta señora y dame luego respuesta. Cúya es. De don enrique. Y donde el infante queda? La carta dará la razón con voz muda y muda lengua. Yo leo. Vengo aturdido de ver vestir una dueña cuando allí estuve escondido de tres que tiene la reina en su servicio. Salió de la cama macilenta con un rostro viva imagen de aquel cuya soberbia le puso a pies de un Arcángel y en confusión de tinieblas. Yo he leído y me he pasado el corazón cada letra. Como que fueron fingidos los amores y ternezas del rey mi esposo? Ay de mí y de nuevo concierta darme muerte sin saber causa que obligarle pueda. Qué mal hice en disuadir a enrique. Pero no crea el alma tal sinrazón. Deidad humana en la Tierra son los reyes y en deidades no es bien que mentiras quepan. Antes de un mes dijo el Rey que en sus brazos de amor llena y de gusto me vería el cumplirá su promesa que pues mañana se cumple el mes no es bien formar quejas de su palabra real. El rey gran señora llega a Sidonia con la guarda. Qué dices? Que ya se apea de un coche y aún imagino que doña María bella de Padilla le acompaña. Mi ventura es cierta. A darme viene de nuevo la mano de esposa reina me he de ver hoy de Castilla y doña María resuelta a no darme más disgustos vendrá llena de vergüenza a que yo la dé perdón ves cómo reyes no quiebran su palabra? Ya lo veo pero nada me contenta señora esto de la guarda. Porque hay flecha en sus ballestas que a peticiones de un yerno dará la muerte a su suegra. Dónde mandas que me esconda? Temes ocasión cómo está? A todas las ocasiones temo yo donde hay ballestas y alabardas. Calla amigo y mi ventura celebra. Reina vuelvo a ser y yo te haré pues vuelvo a ser reina señor de un Lugar famoso. Como en Castilla no sea yo lo estimo pero advierte que el tal lugar tenga cepas. Brava cosa es el tener. Ya la gravedad me pesca de parte a parte. El rey viene. Pues vuélvome a mi antepuerta temblando que es mal agüero ver al rey y antes la dueña. Diviértanse en este monte cazando la Venus bella Padilla mientras yo hago esta visita a la reina. Plega a Dios que por bien sea que estos equívocos de hoy no me dan muy buena muestra. Capitan. Señor. Haced lo ordenado. Oh suerte fiera. Oh ley cruel. Nunca yo aqueste cargo tuviera. Ximén de lara. Señor. La demás guardia que queda esté a punto. Sí estará. Pero qué humana defensa te puede contradecir? Yo me entiendo. Ah infelice reina. Muerto soy oh rey cruel. Ya Don Gutierre celebra el premio que mandé darle por la pasada clemencia. Valedme Santos cielos pues estos son los últimos desvelos que os piensa dar mi vida. Ximén de Lara mueran qué habéis hecho? Lo que mandaste tú pasarme el pecho. Sangriento León qué has hecho? Qué Tigre osó tal crueldad? Qué fiera de los desiertos tal rigor a ejecutado? No viertan llanto tus cielos que por tu vida María que más tu tristeza siento que las desdichas que miras. Serena los ojos bellos. No podré mientras viviere. Ximén de Lara qué es esto. Que ya murió el capitán y cuántos cómplices fueron en la muerte de la reina. Mientes porque aún yo no he muerto. Un embajador de Francia te quiere hablar. Eso es bueno para la ocasión presente. Papel y tinta trae luego. Aquí hay recado señor de escribir. Solo con esto responderé a su embajada que sin oírla la entiendo. Que intenta el rey? No lo sé. Plegue al cielo que de aquesto no resulte un grave daño. Este papel poner quiero en mano de blanca. Tú dile que entre al mensajero. Vamos hermosa padilla. Vamos. Escondida quiero oír al embajador. Entrad señor. Dudo y temo. Vuestra majestad me dé mas a quién si a nadie veo pido los pies? Ay de mí. Qué prodigio. Qué portento cielos es este que miro. No es doña Blanca? Que espero? Su rostro que de clavel y de rosas se vio un tiempo vestido Se mira ahora de triste gualda cubierto. Blanca señora. Ah cruel. Vive el cielo que la ha muerto. Y que quiere responderme con enseñarme su cuerpo difunto ya a mi embajada. Oh qué mal don Pedro has hecho. Oh qué guerras te amenazan. Qué inclemencias. Qué portentos espera por ti Castilla y león. Pero ver quiero este papel que en la mano nieve helada cristal bello tiene blanca, dice así. Embajador yo no puedo si vienes por Doña Blanca darte lo que tiene el cielo lo que tiene el suelo sí. Presente tienes su cuerpo llévale o déjale adonde se le dará honroso entierro. Yo el rey. El cruel le falta a la firma. Vive el cielo que ya siento más que propio el agravio que te han hecho señora. Mas por la cruz que ceñida al lado tengo que no he de salir de España mientras no vuelva contento con las nuevas de la muerte de este león Bravo y fiero. Válgame Dios qué de cosas he visto en tan breve tiempo. Qué de muertes. Qué de enojos. Gracias a Dios ya se fueron todos bien puedo escurrirme. Justísimo sentimiento mostró el francés. Otro diablo? A mi antepuerta me vuelvo. Aquí está blanca difunta y sabe el cielo que temo el pisar aquesta cuadra porque imagino que veo su cadáver animado levantarse y con soberbio rigor tras decirme injurias amenazarme con hechos. Temblando está vive Dios que he de ausentarla con miedo porque me deje salir. Aun con la puerta no acierto. No acierta ella nunca en nada. Qué escucho divinos cielos? Muerta soy valedme pies. Don Pedro señor don pedro. Los chapines se ha dejado vive Cristo que son buenos dejarelos? Para qué? Llevarelos? Llevarelos quitaremos las barretas y luego las quemaremos iremos Garabito y yo a Villamanrique luego donde podamos decir lo que ha pasado a mí dueño. Tanto gusto Beltrán he recibido que no puedo mostrarle encarecido con veros solamente aunque el contento desmaya con el fin triste violento de la infelice blanca mas yo juro de ser en su venganza excelso muro torre puesta a los vientos de su furia que más incita vive Dios su injuria que todas cuantas a mi sangre ha hecho. Volcanes vierte su Gallardo pecho. Hoy tenemos de darle la batalla su ejército se halla no distante al mío más poderoso es mas yo confío en la justicia que defiendo y sigo que tengo de vencer a mi enemigo. Pensando estoy Enrique valeroso el Grande sentimiento aunque es forzoso le hará Borbón en Francia cuando venga a saber tal desdicha. Sí mas tenga confianza en mi espada que ha de dejar su injuria tan vengada como la fama a voces con sus alas veloces discurriendo países extranjeros dirá causando fieros asombros y temores a injustos valedores que su crueldad injustamente abonan que los cielos perdonan uno y otro delito. Más siempre queda escrito en la mente divina el cometido agravio por si inclina el alma o la dispone a más ofensas. El Laurel corone de la invencible España tu cabeza. Vive Dios que es notable la aspereza y con ellos he dado. Oh Garabito amigo, oh fiel criado. No sabes lo que pasa? Ya sé de Blanca la fortuna escasa. No ves a don beltran? Hablarle quiero. Vive Dios que es honrado caballero ya yo le vi escondido. Calla que por el monte se oye ruido. Tristes agüeros me cansan y mil prodigios que veo el alma me atemorizan me escandalizan el pecho. Después que di muerte a Blanca tuve nuevas que el ejército de Enrique arrogante y loco villas alteraba y pueblos en mi ofensa y he juntado doce mil soldados diestros y más de seis mil caballos. Mas desaliéntame el pecho una sombra una figura que en este monte corriendo a caballo se me opuso en altas voces diciendo. Mira rey que tu fin buscas advierte bien rey don Pedro que tu misma muerte sigues, para, detén el violento curso y apenas la voz formó los últimos ecos cuando echa viento la sombra se despareció en el viento. Quedé confuso. Señor en qué piensas cuando vemos a don Enrique y su gente tan cerca? Viven los cielos que ya he dado con Enrique y que queda atrás mi ejército. Soldados este castillo nos ampare. Al arma a ellos. Viva enrique. Santiago. Reparo el castillo han hecho de sus vidas que el alcaide la persona conociendo del rey les dio puerta franca. Desdichado soy, don Tello. Oblígale con palabras con arrogancias y retos a que salga del castillo. Rey don Pedro el justiciero que así quieres que te nombren los vasallos de tu reino leoneses y castellanos siendo cruel cómo es esto? En un castillo te encierras afeminando tu esfuerzo? Es esa la valentía? Yo solo soy quien te espero yo solo soy quien te llamo yo solo no más pretendo hacer batalla contigo mano a mano cuerpo a cuerpo. Así goce Don Fadrique mi hermano a tus pies muerto la gloria de Dios y así tenga Dios a Alfonso onceno mi padre que solo yo te esperaré porque demos fin a esta empresa los dos y que si quedare muerto mi gente te aclamará por único rey del reino. Aquesto prometo y juro. Y yo la palabra acepto y el noble acero desciño. Y yo quiero hacer lo mismo. Ven a mis brazos villano. Dejarás el alma en ellos. Harete en ellos pedazos. Vive Dios que pierdo el suelo. Su valor me maravilla. Así bastardo me vengo de tu obstinación tirana. Mi amo cayó. Qué es esto? No hay quien le ayude? Ah cruel. Esto sufro? Aquesto veo? Ni quito ni pongo rey pero hago lo que debo en ayudar a quien sirvo. Traidor infame qué es esto? Este es el justo castigo cruel que te dan los cielos por mi mano vengativa. Ah villano que me has muerto. Acabarán tus crueldades. A ti don Beltràn te debo el reino y vida también. No en vano en París del cielo impulsos grandes me dieron solo con ver lo que hoy veo. La mitad de mi corona es tuya que asistas quiero en Castilla no en parís. Ese favor te agradezco. Mas primero he de llevar las nuevas de este suceso a mi rey porque de Blanca la desdicha siento menos. Y volverás? A servirte con el alma. Con el regio aparato que se debe se lleve el difunto cuerpo donde como quien ha sido se le dé el honroso entierro. Y el de Blanca se traslade luego a Sevilla que quiero ostentar lo que la quise en darle el honor postrero. Y a mí dónde han de enterrarme? En un lugar que te ofrezco. Pues sea por vida tuya señor coca o Alaejos. Guarden los cielos tu vida. Agradecido Don Tello a vuestro valor padrino en el feliz casamiento vuestro quiero ser. Y aquí tengan el fin que deseo con la introducción de Enrique las crueldades de don pedro. Fin
