Texto digital de El polifemo
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- Juan Pérez de Montalbán
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- Juan Pérez de Montalbán Segura
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Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de El polifemo. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/polifemo-el.

EL POLIFEMO
Valientes Cíclopes míos, hijos del mayor Planeta que en un día nace, y muere, luce, falta alumbra, y quema. Yo sol Polifemo aquel que solo con una Estrella penetro examino, alcanzo cuanto visible se muestra, ya en piramides de flores, ya en obeliscos de perlas. Tuve mi cuna en el Cielo porque aunque ahora sol fiera, fui del Padre Ererno hechura con tan notable grandeza formado, que divertido en mis propias excelencias, quise alzarme con el Cielo; y si bien fue loca empresa, pues que me costó la vida, y no vida como quiera, sino vida, que aún Dios mismo no puede durar más que ella: Ninguno podrá negorme. que fue honrosa di igencia: que aunque tal vez las acciones trágicamente sucedan, para la gloria del dueño basta el empeñarse en ellas. Ofendido Dios entonces. de mi orgullo, y mi soberbia, ̱ e e al abistno me arrojó con tan subita violencia, que en solo un instante auduve, por cristalinas esferas, cincuenta y cuatro millonos, Ce o poco megos de leguas. Viéndome, pues sin la luz, que dirina pteligencia goce, trate de vengarme. ya que no en Dios, en su misma imagen en su retrato, en tu estampa, y en su idea, que es el hombre, que formó de su mano, y de su letra, al sexto día del mundo sobre el papel de la uierra Vestime de varias formas, porque disfrazado en ellas, el mando no conociese mis engaños, y cauielas. Con la primera mujer fui Serpiente tan discreta, que hice que engañase al hombre a pesar de su inocencia: y así, la mujer, y yo fuimos, según esta cuenta; los que en el mundo dijimos las dos mentiras primeras. Para Casa fue la envidia, y la confusión de lenguas para Babiionia fui, con ánimo de que hubiera mas que un Dios a quien la gente humo de incienso ofreciera. Así, Así, amigos he vivido en esta máquina immensa, cerca de cuatro mil años, según la cuenta más cierta; y al cabo de ellos, estando sobre aquella verde peña, por señas, que murmuraba por la boca de sus grietas, de que esta torre de miembros, esta muralla de arterías, y aqueste monte de carne, que mi persona sustenta, ella tener no podía sobre su espalda de hierba, vi por el mar de este mundo un hombre (aquí el alma tiembla según la voz, que fue un Juan, mensajero cestas nuevas, enviado del Dios mismo a satisfacer la deuda, en que todo el mundo estaba por las pasadas ofensas. Venía el hombre que digo, de la comenzada guerra. tan perdido, y destrozado, que por la exterior corteza apenas nadie podía conocer su providencia. También los que le seguían, tan pobres Soldados eran, que en lugar de acreditarle, deslucian su Vandera, porque una red, y seis barcas era su mayor hacienda. Yo entonces, por excusar la futura competencia, que no hay enemigo bueno, aunque el más humilde sea, abrile de par en par mi cueva, porque mi cueva es la redóndez del mundo, fábrica de Dios excelsa, y apenas dentro le vi, cuando cercándole en ella, atrevido le pregunto, con más ira, que elocuencia: Hombre, Ulises, Cristo, y Dios, que fin, qué causa, que empresa te ha traído a ser despojos de la Parca macilenta? Porque en llegando a pisar los umbrales de esta puerta. es fuerza morir. Yo vengo (me do entonces por respuesta) a rescatar los captivos, que con grillos, y cadenas tienes en el mundo presos, y a quitar de tu cabeza esa, que bárbaramente cines tiraña Diadema. Yo entonces riendorme de él, porque su ignorancia viera, mas en obras, que en palabras, y de una vez me temiera; arrebato un compañero, que estaba de mí más cerca, y a quien los demás llamaban, si mal no me acuerdo, Esteban, y dividiéndole en trozos, con un granizo de piedras que los míos le tiraron, me le comí en su presencia, crujiéndome en las encias los huesos con carne apenas, y con la misma crueldad, hice la propia fiereza con cierto Juan. por que habló mal de mi dama en su ausencia. Luego por buscarle a él, en mis entrañas hambrientas sepulté la primer Pascua a más desciento y cuatenta mil Infantes, que soberbio, para mi estómago, y muelas, quité del pecho a sus madres, y del alma sus quererlas. Turbado el divino Vlises, entonces con la tragedia de sus dulces compañeros, que esto de morir, altera al pecho más alentado, aunque el mismo Cristo sea, se recogió con los suyos a la parte más secreta de la cueva, y prometió hacer de su sangre mosma un vino, con cuyo olor, antes de probar su fuerza, me pertubó los sentidos. y solo con media lengua, porque el vino en profecia le quedó con la otra media, en si dormido le dije. Dime antes que me duerma, tu nombre, dime, quien eres: y él entonces con cautela, yo soy, yo mismo, me dijo, a tiempo, que por las venas el dulce olor repartido, que aprisiona las potencias, un obelisco de miembros recosté sobre una peña, y apenas me vio dormido cuando (ay triste, qué fineza! tomando un cruzado leño, y en el amor de su Iglesia adelgazando las puntas por herir con más certeza, las túnicas de la vista me hiende, rompe, y penetra. Desperté con el dolor, que hasta el alma me atraviesa, y dando voces, llamé mis Cíclopes, que a mis quejas viniendo, me preguntaron: Quién era, quien en mi ofensa me obligaba a tal extremo? A quien yo con voz horrenda, yo mismo sol, respondí; y ellos presumiendo, queera algún achaque del sueño. que los discursos inavieta, se fueron, y me dejaron, mas yo, porque no se fuera el traidor Giganticida, a la puerta de la cueva pure un peñasco, mas luego viendo (ay Cielos!) que era fuerza abrir, para que el gabado a buscar el Sol saliera. y que por estar sin vista, después de acción tan sangrienta, era fácil, que sin verle huyese de mi presencia, de la cueva en el umbral me puse, y cada cabeza examinaba, tentando de la lana las madejas, que arrastrando por el suelo parecían lisonjeras, que iban sirviendo de esconas para el polva de la hierba. Así estuve una mañana, mas el que en mi diligencia por la parte de mortal, tuyo su muerte por cierta, rebozando cauteloso su propia naturaleza, de Cordero se vistió, como lo dijo el Propeta con el dedo, y con la boca, y entre las demás ovejas salió, dejando burlados mis pensamientos con ellas. Y apenas libre se mira de mis manos, cuando empieza a predicar sus hazañas, repitiendo por la selva: Yo soy el mismo que sol, y el mismo que tu indiscreta arrogancia ha castigado, para que advertido sepas de aquí adelante, del modo que ha de tratar tu soberbia a un hombre, que es de Dios Hijo, aunque el traje lo desmienta. Mis queridos compañeros, como Trogiodita, o bestia, a mis ojos te comiste; hazaña rústica, y fea: y así Dios por tu castigo, quiere que vivas a ciegas, y que te acuerdes del huésped, que ayer tu viste en tu cueva. Esto dijo, y yo perdido de cólera, y de impaciencia, un peñasco arrebaré de angustias, y de miserias, de circuncisión, y azotes, de trabajos, y de afrentas, y tan alto le tiré, que le anegué casi en ellas, y en Jerusalén le puse, donde trocando la seda por el sayal, he sabido si no es que mi ciencia mienta, que disfrazado en Pastor con mi esposa Galatea, que es el alma, anda en amores, y a mi pesar la requiebra. Esta es la ocasión, amigos, de venir de esta manera a vengar tantos agravios como me obligan y cercan. Mis patientes sois, ahora se verá con la experiencia la voluntad, y la sangre: muera el Pastor Cristo, muera, sun entanigos nacisteis, haced cuantas diligencias vuestras fuerzas alcanzaren, que yo que sol en la tierra el Rey de todos los vicios, y a quien todos lisonjean, de suerte he de perseguirle, hasta que libre me vea de su poder, de sus armas, de su humildad, de su ciencia, de su amor, de su virtud, de su doctrina, y su lengua, que tiemble de mí el Infierno, brame el mar, y en pardas quiebras esos montes se dividan. gima el viento, brote el Etna lágrimas de azufre ardiente, porque el aire, el mar. la esfera. del fuego, y cuanto Dios hizo se postra, rinde, y sujeta. al valiente Polifemo, Emperador de la tierra. 1. Gonociendo mi valor ociosamente te empleas en persuadirme, yo sol el Judarsmo, a quien tiembla. en profecia de Clises, viendo lo que en mí le espera, pues si de tu parte estoy, de qué dudas, ni recelas? Y los demás? 1. Los demás tamben tu gusto desean. Este que ves a mi lado, de persona bien di puesta, es el desprecio de Dios. 2 Y en la guarra que comienzas con ese encubierte Vlises, prometo, que en tu presencia ondré la mano en su rostro, 1. El que a tu mano derecha está ahora, es el engaño. 3. Y por una paga entera de treinta dineros, digo que espía seré tan diestra que te le ponga en las manos, aunque un Pedro le defienda en el huerto a cuchilladas, y a oraciones en la Iglesia. 4 El natural sentimiento os aquel, y hará que sienta la muerte, y se queje a Dios, porque no le ampara en ella; y alitodos los demás, hesta morir en la empresa, prometen darte su ayuda, favor amparo, y defensa. ̱. Décis lo asír? . Si decimos. Pues yo, con esa promesa. ya no tengo que temer sueñe el parche; y la trompeta diga por el aire a voces, Guerra contra Ulises, guerra. Ya los ecos lo repiten Guerra contra Dlises, guerra. 2 Pues para que no se pierda tiempo alguno, desde aquí corriendo la pesta en fieras, hemos de llegar de un salto a Jetusalén, no tema nadie conmigo 3 Contigo. es el recelo bajeza. Abrácese cada cual con un árbol, y de rienda a los pies, porque ya el monte: animado de mi espuela se descuaderna, y desquicia. se turba ya se ciega el aire. . A Jerusalén: guerra contra Ulises, guerra. Deja, déjame, Apetito. Esto ha de ser, Galarea. Yo traición? yo cosa fea? Por cierto, grande delito para tantos ademanes. No sabes, que tengo esposo, noble, galán, y celoso? Sí, pero hasta dos galanes, ya cualquiera se los tiene. Y qué dirá mi Pastor, si sabe que de otro amor a tratarme tu amor viene? No te digo yo que creas, ni quieras a Polifemo. Aún solo el nombrar le temo. Si no que con él te veas, que en fin, es recienvenido, y venido solo a verte. ̱. Es enemigo muy fuerte, presumido. arrogante, y Pues dime, qué importa verle, se no le puedes querer? Sí, mas poedome perder. Querer verle, no es quererle. Bien se ve bien, que no sabes, que en liviandades de antojos tiene el cristial de los ojos para los sentidos llaves. Del ver, procede el mirar, del mirar, el advertir del advertir, el oír, y del oír, el hablar, del hlablar, el responder, del responder el sentir del sentir, el consentir, del consentir, el creer, del creer, el obligar, del obligar, el rendir, del rendir, el persuadir, del persundar, el amar, y del amar, el peder alma, vida, y opinión, esto es ver sin discreción, mira si es dañoso el ver. Pues haz cuenta que le ves, que suspiras, y que lloras, y en fin, que de él te enamoras. Qué tengo de hacer después? Hulgarte, como hesta aquí. pese a quien pesare o Y luego? Tomar las de Villadiego Y dejar al Pastor? . Sí. Al Pastor por un traidor? Si he decir la verdad, cuanto a mi comodidad, el traidor me está mejor, Mejor dices? . Mejor digo, porque, en fin, es Caballero, y gastalindo dinero. Algo te ha dado, enemigo Oh qué vanos! Oh qué hollas! Son mejores que el Mana? Yo no entiendo, ularo está, sino de hayos, y cebollas, por esto oy Aspelito, pero no me negarás, que aquí se trabaja más. Es el sulario infinito. Qué salario? Lo que veo es que no descanso un día, y yo: Bueno estás. Querría un poco de regodeo. Todo es arar, y sembrar, escardar la hierba mala, que con el trigo se iguala: ir a su tiempo a segar, llevar hechos a buen ojo, como a niño que se faja, sus ataderos de paja para atar cada manojo. Andar buscando el menguante para trillar con cuidado, pasar el trigo trillado a las trojes, al instante: cerrarlo por el gorgojo, molerlo hacerlo amasar, y al cabo no lo gozar, pues como si fuera antojo, que me corto de decillo, tan poco del pan me dan, que no tiene, cuanto a pan, mas tomo que un real sencillo: Pues ya que se come poco, puede un hombre hacer su gusto, todo es ausia, todo es susto, y andar siempre a guarda el coco: si quiera un hombre comer manda el Pastor ayunar, si se quiere pasear, le dan un libro que leer, Si le dan un boferon; ha de volver el carillo, que habiendo palo, y cuchillo, es fuerte propesición. o Si le sabe bien el sueño, luego la oración le llama, si quiere orar en la cama, no lo lleva bien el sueño. Si quiere vestirse bien, le dan con la vanidad; si se alegra en la Ciudad, se lo murmuran también. Si pone en las labradoras por su mal, el pensamiento, luego un sexte Mandamiento entra diciendo exi foras. Si se ve muy apretado, luego le mandan casar, Sacramento singular y en fin de Dios enviado para quietar la conciencia, que sin duda es bueno, y santo, pues nos mortifica tanto, que es la misma penitencia. nes luego, si la mujer es pobre, o es melindrosa, si es fea, sobre celosa, que es lo más que puede sar, si es adusta o verdinegra, si se afeita, y arrebola, o cual soneto con cola, trae a la cola una suegra, Señor, si son mis delitos como los de Faruón, y queréis satisfacción, suegras no dadmemo sq vitos langostas, y escarabajos, ranas, y salamanquesas, moscas, y abispas traviesas, que todos estos trabajos los llevaré con valor como vos, pues vos podéis, de suegras no me llevéis, porque es la plaga mayor. Apetito, siempre fuiste an igo de andar sin freno. Polisemo sí, que es bueno; con él nadie estuvo triste, todo se hace al paladar del hombre, que lo desea, todo es gusto, Galatés, dormir, holgar, pasear. Hay diamantas como heno, perla como una tieaja, y doblones como paja, y después, que es lo más bueno, vicios, juegos, naipes, dados, banquetes, damas, amores, coches regalos, olores, y nos diablos de guisados, que pueden hacer cosquillas al gusto de un hermitaño. Todo apetito es engaño. Pues una labrad orcillas, que la risa se les vierte a cantaros por los ojos, pero, si no son antojos, ya se apea. . Triste suerte? De una valiente carroza. No ceséis de día, y noche de cantar. . Él no trae coche? pues suya será la moza. Esto sí, que es vida, Pastores, que de balde os da el amor: esta si que vida de gusto, esta sí que las otras no. Esta sí, que es vida buena, de placer, y de amor llena, sin trabajos y sin pena, sin ayuno, y sin rigor. Esta sí, que as vida de gusto esta sí, que las orras no. Asiéntenme por hermano luego de esta Cofradia. Gilatea, esposa mía. Yo tuya, siendo un tirano? Dame los brazos, si quiera porque acabé de llegar. Estás loco? yo abrazar? Mi luz, mi gloria mi esfera. No puedo verte, ni hablarte. Veza un extremo a otro extremo El cansarte, Polifemo, porque quiero en otra parte. Así lo decís? . Así. A quién? . A mejor Pastor. Solo yo lor el mejor. No, a lo menos para mí. No fuiste mi dama un tiempo? Sí, más cóstome la vida solamente una comida, y ya se pasó aquel tiempo. Por eso te hice discreta. Mejor me estaba inocente. Quéjate de la serpiente. Y de mí, que estuve inquieta por un liviano regalo. Comiste con mucho exceso. A mi Apetito con eso. Siempre sol el dedo malo. En fin, quieres al Pastor, qué es Pastor, siendo Cordero? Es verdad, el Pastor quiero, que le debo más amor, Es la diferencia mucha. Si por su parte se mira. Yo valgo más . Es mentira Quiéres verlo? pues escucha. Ese Pastor, que goza tu cuidado, querer con mi persona compararle, as un monte poner con un collado, y cotejar un risco con un valle; porque tan alto soy, tan levantado, que si juntos pasamos por la calle, pino parezco yo con hojas tantas, y él una hierba que nació a mis plantas. Desde ese monte, que caduca ufano, con la nieve que goza en el Estío, cuanto cristal te viste el Oceano, examino, sin ser fuente, ni río: puedo alcanzar Estrellas con la mano, y si acaso tal vez me siento frío, con estenderme sobre el vago viento, a la región del fuego me caliento. Cuando quiero hacer sombra a mi ganado. si el Sol por el Otono le molesta, en pie me pongo, y oscurezco el prado, pues cuanto duro en pie, dura la niesta: y si el agua le falta, despejado en aljófar, bazando la floresta, traigo de los cabellos una nube, y baja en agua lo que en humo sube: S Cuando canto, la selva se enternece, cuando lloro, la Isia se lamenta; cuando piso, la tierra la estremece; cuando suspiro, el Sol se desalienta; cuando amanezco, el monte te verdene, cuando me quejo, el aire se ensangrienta; y cuando silvo por aquesos huecos, cuatro leguas de aquí sueñan los ecos. Mas el Pastor, cuya afición te engaña, es desigual en todo a mi persona. pues sus esoros guarda una cabaña, y de su guarda un Pescador olasona: si tiene cetro, es cerro de una caña, si corona, es de espinas la corona, si púrpura, es la sangre de sus venas; aunque tiempo vendrá que la haya apenas. Todo cuanto te da, son esperanzas, y cuanto yo te doy, son posasiones; lo que con él alcanzas, no lo alcanzas, porque son peregrinas impresiones; mis bienes son más dignos de a abanzas, que a los ojos ser en sin dilaciones, no como los de Dios, que sin tenerlos, es meneste morirte, para verlos. Si me quisieras, tú, bella Serrana, del Caucalo te diera los rubies, del Lero el oro por su margen cana, y de Tiro las edas carmerías, y de Frandes paños, de Sicilia lana, olor de Oriente, de Milán tabies, y del Gengen las perlas que aesora, recién nbajadas de la blauca Aurora. Ese que ves ejército de ovejas, ese que miras piélago de flores, ese que ves tumulto de madezas, ese que miras golfo de pastores, ese que ves Oceano de abejas, ese que miras escuadrón de olores, y ese que ves de leche undoso río; todo puede ser tuyo, todo es mío. Si fruta se le antoja a tu deseo, cuanta quisieres te pondré a tu puerta, fuera de las manzanas, porque creo que te supieron mal en una huerta: si pescados, tambén, desde aquí veo mis pescadores, que con caña incierta, agricultores son de los dos Nilos, pues cogen peces donde siembran hilos. Si quieres coche, cuatro hermosas pías de negras moscas, y color castaño, a quien el Cielo los primeros días o remendó de cristal, por faltar paño, en un carro triumfal, como el de Elías, o mi cautela te pondrá, o mi engaño, cuyos clavos, maderas, y tirantes, jaspes serán zafiros, y diamantes. D. Pues si de darte cuanto soy, no excuso, y he procedido tan galán contigo que aún sin enojo tu desdén acuso, atento solo a que tu gusto sigo; qué decreto, qué ley, qué amor dispuso, qué furia, qué, rigor, o qué castigo, que yo te ofrezca el alma por despojos, y aún no me vuelvan a mirar tus ojos? 3. Un Etna, un Fiegre, y un Volcán sediento, mi corazón es ya, blando, y suave, que con amor no hal corazón exento, áspera condición, ni pecho grave: no cabe en lo que digo lo que siento, en lo que callo solamente cabe, y a veces hallo de manera el pecho, que aún lo que callo le parece estrecho. Basten ya Galátea, los desvíos con que tratas mi amor que si me quieres, es (ay dulce dueño de los ojos míos!) dueño serás de cuanto tú quisieres: mas si llevada de tus locos bríos S(condición, en efecto, de mujeres) porque te dol favores me das celos, mi rigor has de ver viven los Cielos. Ya que no en ti, porque parece sea ya la venganza en mujeres, en tu amante q me he de vengar, porque tu amar te vea s que en poder; y valor naci Gigante: S yo mataré tu gusto, Galatea, R porque su muerte, y no sus bodas cante; yo le daré la muerte, pues que puedo Poner con ella al mismo Cristo miedo. Si contigo le encuentro, aunque a los brazo. no llegue vuestro amor, al Cielo juro de hacerle entre mis brazos, más pedazos. que arenas tiene el cristalino muro: de sus cabellos mismos haré lazos, para ahogarle con ellos más seguro: por eso escoge la menor herida, o yo tu esposo, o tu Pastor sin vida, Tú mismo esposo? Ay Dios! Qué dices? Ya es eso mucho apretar. Qué la muerte le has de dar? Sí, si no te contradices. Ay amores infelices! Qué respondes? . Trance fuerte! digo que le des la muerte. Pues, di, si tu amor le adora, cnmo le matas ahora? Esto es voluntad; advierte: nú, y yo pedemos matarle, si bien con distinto acero; t, con clavarle a un madero, y yo solo con dejarle: y no pudiendo excusarle una muerte, mejor es, que tú, ingrato, se la des; que era doblarle la herida, que quien le llamó su vida, se la quitase después. Con cada clavo le espera en su sangre un menuscabo; pero más sintiera el clavo, si mi mano le pusiera, porque entonces le asligiera mas que el dolor ordinario. el er en mi voluntario, pues lástima en el castigo mas la ofensa del amigo que la espada del contrario. Yo sé, que no ha de sentir tantos tus golpes crueles, cuando en rosas, y claveles llegue la Cruz a reñir, como si llegara a oír, que pude haberle olvidado: porque el golpe de hun pecado, y más si toca en mudanza, con más rigor que la lanza, le va rompiendo el costado. Muera (ay Dios!) muera mi bien; mas ya que muere tirano, crucifíquele tu mano no tu mano, y mi desdén; que fuera rigor también, cuando en muerte tan penosa, carriendo el velo a la rosa, y consolando a su madre le desampara su padre, que le dejase su Esposa. Muera mi esposo, mas no, porque es la luz de mis ojos; yo di causa a tus enojos, viva el Pastor, muera yo; mi amor fue quien te ofe adió; no su talle, y gallarda . . ̱. Galarés. Triste día. a fue te tiempa has venido. Yo haré pedazos el nido. Ten el braza (ay prenda mía!) Qué te turbas? (ay de mí!) no sé que di gusto tengo. l. No ha de turbarse, si vengo a matarte? Estas en ti? sian zuera se dan aquí. Aunque pese:? . Ya blasfemas? Galatea, no le temas. Cómo no, si fuego soy? Eso no terá de hoy, porque ha mucho que te abemas. Ta hablas también, atrevido? Quiero apartarme a este lado, que parece que ha azufrado e señor recién venido. Vuelvome al Pan conocido, que en efectoe Pan de Dios. Camnigo os ponéis los dos no igualándome ninguno? Gua date no baje algano a decir, quién cómo Dios? Elo suced o en el Cielo. Yo sos Gigante en la tierra. a Tampién yo para esa guerra re he David en el suelo No basta valor ni celo cuando yo mi alfanje emprazo, que un palo, y más en tu brazo es cayaso, y no arcabuz. No es cayado si no Cruz. Jo Jesus y qué chincharrazo! Muerto soy! . Ves arrogante, cómo es mayor mi poder? Esto es herir, no vencer Arrimose este Gigante. Pues aunque estás más amante, solo por vengarme de ella, arrastrando he de ir tras ella, y primero que las goces, me ha de pagar. . No des voces. Cuanto he gastado con ella. Solo me has dado disgustos. Pregúntalo a tus sentidos. Pues qué has dado a mis oídos? Músicas, bailes, y gustos. A mis pies? Pasos injustos, y mil géneros de olores en el ámbar, y en las flores, a tu olfato. . Y a mis ojos? Muchos livianos antojos, muchos lascivos amores. Y qué has dado a mi apetito? En los manjares deleite. Di también, que mucho aceite para curarme el ahito. Todo se lo tengo escrito, y no ha de salir de aquí, si no me paga. . Pues di, para pagar su pecado, no basta haberle llorado? Solo llorado, no, y si cuanto a la culpa, es verdad; mas cuanto a la pena, no. Y si la fiase yo, no le darás libertad? Sí; mas mientras tu piedad no firmaré la escragtura, he de tenerla segura con mil grillos, y cadenas, pues me cuesta tantas penas, como ella tiene hermosura, y así, pues tu padre es juez, en su Tribunal le embargo. Yo le daré tal descargo, que lo pague de una vez. Bg Presos quedamos paroo Señor, haced que se venda mi hacienda, si con mi hacienda se puede al Mundo pagar. Esa no podrá bastar. Pues dejemose una prenda. No esposa, yo buscaré con que pagar sin perderme, y si es menester venderme, por tu amor me venderé, yo tus deudas pagaré, pues eres mi esposa ya. Y en qué moneda será, para ver si es suficiente? En moneda tan corriente, que a ser mi sangre vendrá. Adiós esposa querida, que presto seré contigo. ̱. Siempre os quedáis conmigo. Yo te quitaré la vida. No es ausencia esta partida. El veros ir me desmaya. Bien en su muerte se ensaya. Yo sol Dios, y hacerlo puedo, tú verás como me quedo con tu amor, aunque me vaya. Con buena gente nos dejas. Parécete mala gente? Vuesa merced, por lo menos, pintiparado parece. Qué? Mascaron de jardín, puesto éncima de una fuente. ̱. 2. Y yo? Con aquesas barbas de mi el virgen, si estuviese colgado de alguna torre, fuera proprisimamente molde de vaciar los Judas. Estando mi esposo ausente, delito fuera mirarte. Poco importan los desdenes, cuando en mi poder, ingrata, quedas, y mi esclava eres. e ap aquíouros, como, si el nm ucise. Es mur moza para eso. Por esta parte, biempuedes, Polfemo, estos seguro. e Escudo de armas parece metido emve dos salvajes. Y vosotros? Qué nos quie Cercadla también, cercadla. Linda trinca de corcheres! Tuesclava sol, es vardad, mas no lo so para siembre, que en pagandote mi esposo, lo que mis culpas te deben, estate libre do tí, A y con él volveré a norme. Juclarno, de sus locas altiveces?? lsi ciego el amor Pues dí, si a quien tus culpas ofenden, es Dios, y por ern parte la ofonsa que se comete es infinita, no ves que nadienagarla puede? Si puede. Cómo es posible? Pagando infintamente. Pues quien puede en este Mundo no siendo Dios? Y si fuese Dios él que pagase? . Cómo, siendo Dios el que procede contra el hombre en ese pleito? Y el rajo, que eternamente engendra, no bastarín, si pagar por mí quisiese? Para pagar esforzoso morir, y si el Hijo muere, d siendo Dios, no será Dios, porque el morir, no compete Y o enp. D D ̱. No es hombre, y Dios min altor? Lhombue si, peno Dios, miontes, que los milagros que hace son en virtud solamente deloono, para enguñar a la plebe. vos si solamen novose, al Do C Y si me ono, y es Dios, como nace en opeleb Y si no es Dios, cuandomace, cómo le adoran tres Reyes? Si es Dios, como a pocos días circuncidarse consiente, qué es señal de pecadon? Y si es hombre solamente, como le llamún Jesús, que Salvador decir quiere: Y su es Dios, como sujeto s atanto ha mnes leyes, as que se preenta en el Templo, y dos Tórtolas ofrece Y si no es Dios, como al punto, que entre sus brazos le tiene el dichoso Simeón, pide cantando la muerte. Y si es Dios, como temeroso 2T huyea Egipto a defenderse de las crueldades de Herodes, que sangre innocente vierte? Y si lolamente es hombre, s como a Joseph le previene un Ángel de este rigor? Si Dios es, como se pierde en Jerusalém tres días, y a sus Padres enternece? Y sí, solo es nombre, como en el Templo a hallarle vienen; preguntando, y respondiendo p a los Doctores, y Juecen? Si es Dios, como le vaptiza quien no ess ni serlo puede? io Y si solo es una Paloma y santifica las aguas, porque el Sacramento empiece? Si es Dios, como en el desierto el Demonio se le atreve? Y si solo es hombre, c en la tentación la vence, y ayuna cuarenta días? Si es Dios como en de Cana de Ga le considan por pariento? Y si solo e no abre, como el vino en agiaco a petición de su Madro? Di es Dios, cómo se entretiene en el pozo de Sumaria con una mujer, que tiene siete maridos, y aún es a ramera públicamence? Y si solo es hombre, como que la santa, y penitente? Si es Dios, como a los desiertos, temiendo que le atropellen, va a predicar su palabra, y en la Ciudad no se atreve? Y si solo es hombre, como ese día con dos peces, y cinco panes, sustenta tanto namero de gente? Si es Dios, como viendo muerto a Lázaro, se enternece, y llora laguimás vivas? Y si es hombre solamente, como ovediente a su voz a vavir Lázaro vuelve? Si es Dios, como el día de Ramos para su triunfo previene de todos los animales el más torpe, y el más débil? Y si solo es hombre, como hombres, niños, y mujeres, ramos, y capas le arrojan? Si es Dios, como va a venderle los pies, me be, com antes que el resto lobele lo tiene prognosticado? Si es Dios como el Caliz de su Pasión, y a su Padre le ruega que le despeñe? Y ansolo es hombre, con baja un Ángel vercamento y en su muerte le consucia Si Dios es, como le pren en la soledad de un huerto. Y si es hombre solamen. como a una palabra suya callan todos, y enmudecer Si Dios es, como permir que le escupan insolentes en el rostro, y que las mano pongar en él tanta veces? C. Y si solo es hombre, como bajar a vengarle quiere un ejército derayos, y él la venganza detiene? Si Dios es, como le niega el mismo que le defiende? Y si solo es hombre, como mirándole se arrepiente? Si Dios es, como le entierran, y aunque ungido honrosamente, yace en Sepulcro prestado? ̱. Y si es hombre solamente, como en el tercero día, que se cuenta desde el Viernes, resucita, y sube al Cielo glorioso, y resplandeciente? Y si en fin resucitó, y con su Padre fue a verse, como dices, que contiga se ha quedadado, estando ausente? Porque a Dios todo es posible? Posible, como no llegue a implicar contradicción. No ímplicas puesto que puede. Qué testigos har ̱̱̱. El mismo, Tan poderoso, y tan fuerte cómo está en el Cielo? . Sí Dios contigo? Dios presente. Dios presente, y Dios conmigo. Dios en la tierra? Mil veces digo que sí. . Cómo? Cómo? Polifeno, de esta suerte. Galárea, esposa mía, cuanto a Polisemo debes, he pagado con mi sangre, bien puedes, subir a verme: ya estás libre. Qué esto sufra! Ya, señor, me parto alegre, aunque el veres tan sangriento, me lástima, y enternece. Quédense con Dios, señores. Con Dios, villano, se queden solamente los dichosos, que esperan gozarle, y verle. Pues quédense con mil Diablos, que lo harán más fácilmente. Ya, señor, estoy con vos. Y este que contigo viene, quién es? . Su Apetito soy Pues, Apetito, no llegues, porque no tiene lugar tu nombre en este vanquete: ven sin Apetito, esposa. Pues en tanto, si os parece, dormiré como un lirón Ya, Galátea, mi muerte se va acercando, no llores, que no por eso me pierdes. Señor, en faltando vos, es fuerza que me atropelle tercera vez Polifemo. Tienes razón, bien adviertes, porque luego has de ser mía, aunque a todo el Cielo pese, Por eso no faltaré. Cómo es posible, si mueres? Cómo? muriendo, de modo, que aunque muera, no te deje. Puer de qué modo ha de ser? Polifemo, el modo es este. Yo soy, esposa querida, paa si a mis facciones atiendes, el mismo que acabó ahora e de morir, ya vuelvo a verte, e solo la forma he mudado. Señor, a tantas mercedes a quién podrá satisfacer? Tu voluntad solamente. Esa es vuestra. Y yo sol tuyo, Porque yo padezca, y pene. a. Porque yo suspire, y llore. Y aquí da fin la Comedia, pidiendo rendidamente a tan ilustre Senado el perdón que ella tuviere,
