Texto digital de El nacimiento de Cristo Nuestro Señor
Metadatos de la obra
- Atribución tradicional
- Lope de Vega Carpio
- Atribución estilometría
- Lope de Vega Carpio Probable
- Género
- Comedia
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Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de El nacimiento de Cristo Nuestro Señor. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/nacimiento-de-cristo-nuestro-senor-el.

EL NACIMIENTO DE CRISTO NUESTRO SEÑOR
JORNADA PRIMERA
C o Nel triunfo de este día Ede Marco Antonio y Cleopa- tra, con aplauso y alegría Roma tu nombre idolatra, y ensalza tu monarquía. Cuando a todas a tus plantas entre tus águilas santas vinieran en cautiverio, no levantaran tu imperio mas que tu nombre levantas. Súbenle con dulces himnos hasta la esfera de Marte con atributos divinos, resonando en toda parte los círculos cristalinos. Entre Rómulo tu padre, (siendo justo que te cuadre tan alto merecimiento) te ha dado silla y asiento Roma tu dichosa madre. En su nombre Octaviano los atributos te doy de Augusto, sacro Egipciano, que es la corona de hoy, y de Emperador Romano. Padre de la patria nombra y perpetuo dictador, porque de verte se asombra, de todo aquello señor que ven el sol y su sombra. Como Rómulo te adora, que si él a Roma edifica, con las victorias de ahora, tu nombre la pacifica desde el Ocaso al Aurora. Y no menos acompañas su honor con merecimientos, y los dos de obras extrañas; el con profundos cimientos, y tú con altas hazañas. P Senado y pueblo Romano, pues pude pacificar el mundo que a Roma allano, sabed que quiero cerrar la puerta al templo de lano. Quiero usar de esta grandeza, ya que he puesto la cabeza del mundo a los pies de Roma que de Reina el nombre toma puesta en la mayor alteza. Si en dos ocasiones ciertas solamente habéis cerrado Roma del templo las puertas desde que fue fabricado, lo demás están abiertas: La una cuando el gran Numa, la otra cuando Cartago volvia su gloria en espuma; pues tanto y más satisfago, tanto es razón que presuma. Pondré a la guerra prisiones, y a la paz en libertad, pues a mis altos pendones rinden su ferocidad tantas bárbaras naciones. El Asía, el África he puesto a mis pies: la fiera España he humillado y descompuesto, y cuanto en Egipto baña el Nilo en creciente presto. Al fin desde el Sur al Norte, desde el Austro a los Triones no hay cosa que a Roma importe que no le ofrezca sus dones, y a mi frente laurel corte. Y para que Roma vea lo que goza y señorea, mando por real edito quede el universo escrito, que mi tributario sea. El nombre de cada uno se escriba, tomando alguno en las provincias razón, sin que de esta condición pueda excusarse ninguno, Cuandó a Vizcaya vencí, como sabéis en persona, este mismo edito os di, y volviendo en Tarragona le despaché, y escribí. Ahora aquí le confirmo, y de nuevo sello y firmo las provisiones de España en cuanto el mar cerca y baña, y el nombre de Roma afirmo. Pagárame juntamente un tributo señalado la escrita y sujeta gente, para que el Romano estado y nuestro herarío se aumente. Haced que así se publique. Ira quien lo notifique por una y otro ciudad. ot. Pues alto oliva sembrad en que esta paz signifique. Ya todos siembran oliva. el carro se me aperciba, cerrare el templo de lano. viva el grande Octaviano César siempre Augusto. . Viva. Que ya os vais amada prima? bien sabe Dios mi Isabel si el déjaros me lastima: estoy sin Joseph, y de él se lo que mi ausencia estima. Ya mis soledades temo Agradecida en extremo de vuestros regalos voy. Soy pobre, que adonde estoy ni oro cuelgo, ni ámbar quemo. Y que mi prima sirviera honrraros con esto a vos, si traéis a Dios, que os diera, Virgen que deel sol de Dios sois eclíptica, y esfera? Vos sois dichoso aposento de virtudes entoldado, donde Dios tiene su asiento en el virginal extrado de esa alma y entendimiento. En vuestras entrañas bellas tiene ahora humilde cama, porque son humildes ellas, que es lo que Dios quiere y ama, pues deja cielos y estrellas. Qué ricas granas de Tiro en vuestra vergüenza miro; que oro en la caridad, cuya nieve intacta admiro. Que alfombra verde en el suelo de esa humildad, y del celo de esperanza, que tal fue; que diamantes en la fe y fortaleza del cielo. Nunca el sol recien nacido en los paños del aurora se ha visto más bien vestido; que auque él os alumbra y adora, le habéis de vos guarnecido. Pues siendo así, que aposento hará una humilde en la sierra a tan alto Sacramento, donde del cielo y la tierra viene lo mejor de asiento? A palacio soberano donde Dios hace sus cortes, es cortó el poder humano; con mil soles, con mil nortes aún fuera trabajo en vano. Prima Isabel pues que Dios siendo tal su majestad se humilla a mí, que yo a vos no es género de humilad siendo una sangre las dos. Por traer lo que he traido queda bien encarecido. Bien el que está en mis entrañas con alegrías extrañas lo ha celebrado y sentido; Que al sol de que fuisteis digna dar, como dije, aposento, mirando la luz divina aquí las rodillas siento con que a sus rayos se inclina. Como el águila he creído su valor, pues ha tenido fuerzas para ver a Dios, que viene Virgen en vos, desde este mi esteril nido. Mas que mucho que adelante su vista a su claridad, si ponéis Virgen delante la nube de humildad, y es al hombre semejante? Zacharías viene aquí. Que en fin se va? . Qué rigo tan grande. . teneisme así entre el amor, y el dolor que vengo fuera de mí. Qué os partís Virgén hermosa? No puedo hacer otra cosa, Los ojos me enternecéis, qué escasa huéspeda hacéis Virgen de loseph esposa Que ya se nos va Maríar boto a mí que se me trueca en pesar el alegría. Montaña estéril y seca poco este bien merecía. Tres meses no más Señora? Que ya se va? . todo llora porque María se va: y todo donde ella está se aumenta, renueva, y dora. Vellón dorado, he intacto, sobre quien la nube blanca llovió con blando rocío aljófar menudo, y plata. Vara de Aaron con mil flores, zarza divina inflamada, aunque el verdor virginal de ninguna suerte abrasa, Estrella de quien Balan profetizo con boz alta, que del tribude Jacob al sol haría ventaja. De quien prometio Esaías. el Emanuel que aguarda el mundo, y la leche y miel que del mal al bien aparta. Ya miro Virgen en vos, que entró la puerta cerrada; el gran Dios que vio Ezequiel, y que el camino se anda, Que Salomón no entendió, viéndose ahora preñada la mujer que Jeremías del varón perfeto canta. Virgen bella, a cuyo Fiar decendio; no la luz clara, sino el mismo que la hizo para bien y gloria tanta. Subiendo estos altos montes desde Nasareth, se esmaltan mejor de flores y hierbas que por Abril los de Arabia. Y el claro arroyo Besón tocado de vuestras plantas, vuelve sus arenas perlas, y terso cristal sus aguas. Y como al tiempo que el sol del mar la frente levanta, relumbran las altas torres, y las riscosas montañas: Así con vos desde aquestos Herusalém y Betania Tiberiadís, Nahím, de Isal la antigua casa: La dichosa Palestina toda a veros se levanta, y donde pasáis se humillan las nunca dobladas palmas. Obligáis los animales. a que de sus cuevas salgan, que con mal formadas voces. os quieren dar alabanzas. Y los pájaros pintados. los picos moviendo, cantan que sois vos la primavera que el mundo renueva en gracia. Por llegar a vos los ríos sus blancas márgenes pasan; los árboles por tocaros los verdes brazos alargan. Si esto hacen montes, hierbas, animales, aves, aguas, que hará la casa que os tuvo, aunque humilde y pobre casa? Y que hará partiendo os vos, pues queda, sin vuestra cara, como en la ausencia del sol la noche de invierno larga? Prima todo esto es crecer ir. mi debido sentimiento: quiera Dios que os vuelva a ver con mucho gusto y contento. Quién sin vos le ha de tener? va todo el cielo con vos; en iros vos, se va Dios, aunque Dios en todo está; mirad pues quien se nos va, Dios y vos, qué inmensos dos! Dadnos Isabel licencia al buen Beleno, y a mí para acompañarla. . Oh ausencia de tal prima; como aquí hará el alma resistencia. Id los dos, y acompañalda hasta que la áspera falda baje del monte eminente. Los árboles a su frente sirven de sombra y guirnalda. Pardiez, que le he de llevar el mi manchado cabrito, que aún hoy dejó de mamar. O sea el fruto bendito que ese tú vientre ha de dar. Adiós Isabel, y vos mi Zacarias. . los dos con lágrimas te abrazamos. Casi como Ángeles vamos. Cómo? . acompañando a Dios. Ya viene relación de que se escriben famoso César las naciones todas que en paz sujetasa tu imperio vive que a un dueño universal las acomo y Prefetos los re desde las Indias a las blancas Go das, que cuanto mira A donde se ve polo, hoy ha venido a ser de un solo. A todas las cabezas y gobiernos de Reinos y provincias se ha im- biado: lo que no tuvo paz siglos eternos, hoy ha venido a estar pacificado. Apenas verá Roma dos invier el Aventino rígido nevado, (nos cuando la listageneral te entregue, y escritos, a besar tus plantas lle- (ri S guen. Roma haura visto ya de mis victo la grande suma, y de su paz el día. Aunque son imposibles mil me- morias, oye los que se escriben de la mía. Haras aumento Régulo a mis glo rías, y darás a mis ojos alegría. Reg oye los que te pagan el tributo. De mi dulce trabajo este es el fru to. Escriben sus varios nombres, y a Roma su frente humillan en África populosa doce regiones antiguas. Las dos grandes Mauritanías, Sirene, Egipto, y Numidia, Narmárica, con Tebaida, dos Etiopias, dos Libias. De la Tingitania, adonde Hércules su estrecho mira, y de la gran Cesariense lo que Ausago baña y limpia. Desde las puertas de Malva a Mazalquivir y Mina, y hasta el agua de Sefel Oran, Mazagan, y Arcilla: Toda la Numidia nueva y en Sirenaica se alistan Tolemaida, y Apolonia, con Berenice, y Teuchira. En Egipto siete puertas del gran Nilo Cleopatrida, la antigua Méroe, y Candaces, Dalmacia, y Escandaría. De Asia las dos Armenias, Pasaglonia, Frigia, y Licia: las dos Arabias, y Colcos, Mesopotanía, y Betinia. Galicia, Chipre, y Albania, con Persía, Media, y Pansilia, Caramanía, y Capadocía, Paro, Pamiso, y la India, Qué baña el dorado Ganjes, Arocosía, y Gedrosía: Fenisia, Asiria, Dalmacía con Tudela, y Palestina. De nuestra Europa gran César ibernía, y Bretaña estiman escribirse, y dar tributo, y la grande España antigua. La Bética, y Lusitania, Tarrancónense rendida la vez última a tus armas que de Vizcaya venías. Francia, Belga, y Narbónense Alemania, y Vindelvia, Betía, Noruega, y Panomia, Cerdeña, Italia, y Sicilia, Macedonia, Epiro, y Dacía Dalmacia famosa y rica, Acaya, Peloponeso, Creta que Pacife admira. De todas estas señor a sus ciudades caminan sus propios habitadores, a quien el Edicto obliga. Todas te pagan tributo, y al cielo ruegan que vivas por la paz universal que el mundo goza en tus días. Tanto que en boz del Senado vengo a decirte, que admitas en nombre de Dios Romano lo que el pueblo te deifica. Responde Monarca excelso, para que en aras divinas quemen incienso a tu nombre aloes, bálsamo, y mirra. Que como Rómulo Sacro hoy tu nombre inmortalizas de lano cerrando el templo, y echando a tus pies olivas. Régulo amigo el grande amor de Roma (mo me tiene obligadísimo en estre y aunque por mí la tierra oprin y doma, tenao soy tierra al fin, y hacerme cielo Resolución en lo que pide toma, o padre de la patria, o Rey supre- mo deja que Dios te llame, y que te adore, y en sus desgracias tu grandeza im plore. No quiero dalle en responder disgusto, ni tan apriesa es bien determinar me; decid que pensare lo que es más justo, y que por honrra suya quiero h rarme; Eres heroico César siempre Aú (me, gusto. En el templo vendréis a consultar que allí daré respuesta conveniente. Tu vida el cielo, y no el poder au- mente. D Este es Señora Betén, y aquí me crié advertid, porque fue de aquí David, y soy de David también. Soy de su familia y casa, por eso de Calilea vengo a Betlen de Judea con mi ofrenda pobre, escasa. Virgen el venir los dos era cosa necesaria: mas quién hace tributaria la gran potencia de Dios? A pagar vengo tributo, y a escribir mi nombre aquí, que la casa de Esaí dio de su tronco este fruto. Duéleme el veros cansada, aunque el peso que traéis mas es porque descanséis cuanto más venís cargada. Sois cristifera María, atlante del mismo Dios, que en vos viene, y a los dos hace alegre compañía. Sufrid con dulces abrazos del alma el que en ella mora, que tiempo vendrá señora que yo le traiga en mis brazos. Tiempo haurá que de ese peso se reparta la mitad, aunque indigna mi humildad de los pies que adoro y beso. Joseph después de tener de quien tengo esta alegría, ver vuestra patria y la mía me ha dado honesto placer. Oh ciudad noble, de quien se dijo, y no lo recelo, que no serías del suelo la más pequeña Betlen. No lo será, que ha tenido grandes presagios de gloria, y aquí traigo a la memoria Virgen de quien soy nacido. Aquellos Reyes contemplo, de quien deciendo Señora, que sirven en parte ahora de Dios humanado al templo. Vos sois templo, y sois la casa depósito del manna, sombra del nuevo, que ya en vos a humanarse baja. Y ansi del templo en la puerta mis Reyes antecesores son adornos exteriores, aunque intacta, y nunca abierta. Y aún sí queréis, entretanto que lleguemos, los diré. por regalo lo tendré y entretenimiento santo. Abrahán engendro a Isac y este a Jacob Patriarca, de Judas y sus hermanos padre con historias largas: Que ya sabéis que vendieron a Joseph, cuya desgracia vino a parar en el triunfo de aquella santa venganza. Judas en fin de Tamar engendro a Pares y a Zara; este a Estrón, Estrón a Aram que Aminadab nos señala or suecesor y por hijo, a Salmón la línea pasa: cual a Naasón engendra padre de Booz, que iguala a doce el número justo de esta esecutoria santa. Nacio de Booz Obed, que cuando Ruth espigaba, ya sabéis hermosa Virgen que se cubrio con su capa. Obed engendró a Iese, Iese a David gran monarca, David luego a Salomón que vuestros amores canta. Fue hijo de Bersabe, y en largueza soberana diole Dios ciencia y riqueza por lo que a David amaba. De este nacio Roboam, Rovoam a Abias levanta, en su lugar a Asa Abias, y Asa a Josaphat ensalza. De este Joram procedio, que con Osias dilata la lista de nuestros Reyes de Abraham illustre rama. A Joathan engendró Osías, este a Acaz, Acaz nos guarda al Santo Rey Ecechías que a Manases tras el llama. Nacio Amón, de Amón Josias, y cuando Virgen pasaban a Babilonia, nacio Jeconmas y su casa. Después del Salatiel, que a Zorovabel declara por hijo, y este a Abiud, Abiud a Eleachín llama. De este Azor, de Azor Sadoch, de Sadoch Achín, y baja de Achin a Liud la línea que a Eleazar su reino encarga. Este Señora a Nathan, Nathan en mi humilde patria a mi buen padre lacob; Jacob Virgen soberana a Joseph, indigno esposo de una señora tan alta, pues que de ella ha de nacer Jesús que Cristo se llama. Mi Joseph, si del camino algún cansancio quedara, olvidándole escuchara ese proceso divino; Esa alta generación del que humano el siglo espera. Aliviar Virgen quisiera vuestro peso mi afición. Aunque a pasos tan suaves alma no es bien que presumas, que es como peso de plumas que ayuda a volar las aves. La parte de un elemento que en sus términos está, nunca pesa, hasta que ya sale de su propio asiento. Pero recibid consuelo Virgen, que esta es la ciudad: aquí el peso descansad de quien tiene en peso el cielo. Deudos tenemos señora que su casa nos darán. llenas las calles están, temo que nos falte ahora. Que se ha venido a escribir gran gente de Galilea. porque si el cielo desea tal huéspeda recibir? No es del imperio famoso de Roma gloria pequeña tener hoy en su reseña a María, y a su Esposo. Aquí sospecho que vive un deudo nuestro cercano. A de casa, Eliud hermano. Hola esa mesa apercibe. Oh Eliud amigo caro? Es Joseph? . Y con mi esposa, que esta jornada forzosa nos trujo a buscar tu amparo. Con el alma, y con los ojos la diera mi deuda amada a no estar tan ocupada de huéspedes y de enojos. otros parientes tenéis, a diós, y dadme perdón. . Si así nuestros deudos son, mi buen Joseph, no llaméis. Virgen negó la posada: que le falte, o que le sobre siempre el ques pariente pobre halla la puerta cerrada. Aquí vive Eleázaro: A de casa. . quién golpea? si es pobre Dios le provea. Joseph busca vuestro amparo Eleázaro generoso. Oh loseph? . habla a María. Este parientes es día de no ocuparnos forzoso. Nunca el deudo ha de venir ni público, ni secreto, cuando hay gente de respeto con quien se debe cumplir. Perdonad María hermosa, que tengo mucho que hacer. . Que en todo tiempo ha de ser esta pobreza enfadosa? siempre un pobre llega tarde, siempre con mala ocasión. Llamad Josepha un mesón. y aún es mejor que no aguarde. Esta señal está aquí, para mostrar que es posada. A de casa, a gente honrrada. Quién llama, quien está ahí. salid amigo y veréis quien os llama. . Si es posada, a Dios, que ya está ocupada. Oíd señor. . no llaméis s que os echarán en malora. Ya me enternezco María viendo que es la noche fría y vos tan tierna, Señora. No os de pena dulce Esposo, tened esperanza en Dios. Trayéndole entre los dos, nos falta Virgen reposo? O ejemplo de gran bondad, y de eterna maravilla, mirad a lo que se humilla su inexausta Majestad. otra señal hay aquí vuelvo Señora a llamar. A de casa, haura lugar buen huésped? Quién esta ahí? s dadnos buen hombre posada si llegamos a buen hora; a mí, y a aquesta Señora, mirad que viene preñada. Doleos de ella; que yo amigo en este suelo estaré, como ella tenga, y esté lebajo de algún abrigo. Cuatos son. . somos los dos, y lo que ha de parir tres: aunque de tres, solo es el hijo del mismo Dios, No traéis bestias algunas? no hay criados? no hay más gente? Ms No amigo. . tan pobremente y apie, llamas y importunas? Tampoco tendrás dinero no hermano. huésped d fama no veis con que priesa llama este illustre caballero? Id os buen hombre a un establo y no llaméis más aquí. A señor doleos de mí. A buen huésped, con quién hablo? Cerrose, y la noche oscura para mayor desconsuelo con nieve que cae del cielo hacerse blanca procura. Que aún de veros tan hermosa no se pudo enternecer? que suele aquesto mover a la más bárbara cosa. Qué haremos Virgen María? hay Joseph que he sospechado que de mi parto ha llegado la hora, el punto, y el día. Qué haremos. . Aquí se ve un derribado portal, oh gran corte celestial aquí es bien que Dios esté? Entrad María entretanto que una luz a encender voy. llena de la luz estoy del claro Espíritu santo. Dios hombre que el virgíneo entendí miento de vuestra madre en gloria habéis bañado de la divinidad de que he gozado en este parto virginal que siento: como siendo vos Rey que el firma- mento a vuestros sacros pies sirve de es- trado, y universal señor de lo criado, estáis en un pesebre al hielo y vien- to? Oh niño excelso, o hijo dl ingenito, o padre soberano, a quien desean cuantos produjo la primera ma- dré, hay ofrecido al padre hijo unigeni para que en cifra aquí juntos se vea Dios, hombre, Rey, señor, niño, hijo, y padre. Dios, hombre, Rey, señor, niño, hi- jo, y padre, (stes, todo lo ven en vos los hombres tri- que alegres ya con ser vos hombre hecistes, pues no hay cosa que más al hom- bre cuadre, que con sus flechas el amor tala- dré, stes, desde la tierra el cielo permiti- de donde como lluvia descendistes al suelo virginal de vuestra ma o as como gran señor tanta gran za reducido a tanto, que hoy le a casa, paños, calor, cuna, y consuelo, cubriendo de los pies a la cabeza y vuestra carne majestad tan alta, aire, agua, tierra, nieve, escarcha, hielo No he visto tanto rigor de noche en toda mi vida. pese a la cabra parida con la vida del pastor. Boto a las viñas Frasino que me penetra el gaban: haz lumbre, saquemos pan, ande el ajo, ruede el vino. Pues que si digo de mí, cubierto estoy de rocío. Tí, ti, ti, . qué es eso? frío. tiemblas? . pues no? ti, ti, ti. Parece amigo Beleno que tiemblas algún discante. para que este viento cante de copos de nieve lleno. Mal fuego queme los copos, y quien hilarlos quisiera. saca piedra y yesca. . espera siéntate al pie de estos chopos. Saca las manos d ahí. . ti, ti, ti. Válgate Dios. E aquí una, (ti, ti. y no las dos. . ambas a dos, ti, Acaba ya de temblar. E aquí piedra y eslabón. mejor hace el viento el son. mal canta y da en porfiar. qué humeda está la yesca. más humedo estoy de frío. perdido tienes el brío. que noche de Julio fresca. acá vienen otros dos. Salvina y Galisto creo: ellos son que ya los veo. Oh zagales, guarde os Dios. Seáis los dos bienvenidos. poneos los dos delante de aqueste aire penetrante que me pasa los oídos. Así, así, busca Beleno paredes en despoblado. Tírito de puro helado, que ha rato que ando al sereno. Ya la lumbre está encendida venga el caldero. . tomad, Dónde. . de aquí le desatad. en buen lugar por mi vida. Si es almuerzo entro en la par migas son, no es casi nada. (te. hed en buen hora migada, que nos caliente, y nos harte. Pues parte me ha de alcanzar, Salvina todo el calor que me dio el tenerte amor esta noche se ha de helar. Llegaos todos aquí, y el almuerzo trazaremos. 2. No hacéis más lumbre si haremos. . que mal cierzo, ti, ti, ti. Cercada de sus rediles hasta que el sol salga bien Silverio en su abrigo estén, que corren aires sutiles. Fuera de esto hasta que haya el sol gastado el rocío, es el pasto humedo y frío, y las ovejas desmaya. Y mira hacía donde están los demás noche tan fría, porque en fin la compañía es como duelos con pan. Ya está como habéis mandado Monrano, puesto en abrigo de aqueste repecho amigo el aterido ganado. Allí creo que se aconcha la gente, y la ropa enjuga Quién fuera ahora tortuga para meterse en la concha. Dios mantenga buena gente. Oh Montano bienvenido. haura lugar? . eso pido? mas que vengan otros veinte. Y para mí no le haura? asentaos al rededor. Bele pardiez Salvina tu amor muy poco calor me da. En almorzando Beleno volverás en ti. . si haré: cuando el estruegamo esté repam pigado y rello Pesar de mi agüelo amén, todos estáis a la lumbre, y dejaisme en la alta cumbre a que los aires me den. Boto a san de no guardar las cabras: piérdase el ato. Quién es? . Bato? . Bato? . Ba Háceme desbatear. Bato soy cuerpo de mí. Traidor dejas el ganado? No queda tan mal guardado, Melampo quedaba allí, Buen mastín es un cobarde. Déjame a la lumbre un rato. Dejade, siéntate Bato. Amigo en fin, Dios te guarde. Qué haremos mientras se cuecen las migas. . jugar a un juego. cual será. . sea el del ciego, o el soldado, a quien ofrecen. No sea sino a los locos, y al que errare penitencia. No sino a un juegó de ciencia. a los oficios son pocos. para salta tu son menos. Vaya a la gallina ciega si al escondrite se juega están los árboles llenos de agua, de escarcha, de nieve. Mejor será a la palmada. a la perra cogujada será mejor que se pruebe. Cómo es ese? . no sabéis marramido, marramido. Mejor juego es el dormido. Cómo? . que todos soñéis, y al que mejor, darle un don, darle un premio. . ea Beleno al pan blanco será bueno, o a decodín, decodón. No será mejor jugar a las puentes son caidas? A que juego nos convidas para volvernos a helar. Juguemos, A donde pica la pájara pinta. lindo. a ese juego yo me rindo. ea la ceniza aplica, Galisto, o un capón de lienzo. Pardiez veisle aquí, hay un hilo? ha de faltar? . muestra, y dilo. Tomad flores, y comienzo. Tomo un lirio. . yo una rosa. yo un jazmín. . yo una azucena. yo tomo una berenjena. esa es flor? donosa cosa. No es flor? tomo una cebolla. necio la cebolla es flor? habeis la visto mejor para la flor de la holla? Toma un clavel mentecato. Bat hay mentecatos claveles? estorbanos como sueles: o le toma, o vete, Bato. Digo que tomo un clavel. pues yo tomo un alelí. yo una violeta. . eso sí. Aquí está el capón. . qués del? Comience a decir Montano: y al que errare su razón le han de dar con el capón. Digo pues me dais la mano. Adonde pica pastores la pájara pinta y rica. en el Lirio. . oj que no pica, aunques amiga de flores: Que yo entiendo que hoy al alba en cierta rosa pico. oj que no pica, que yo la vi picar una malva. Y desde allí el pico aplica por verla de abejas llena en una blanca azucena. Azucena, oj que non pica. Que yo la vi en un jazmín. Galisto no respondíó, venga el capón. eso no. como no si erraste en fin. Asiéntale bien Beleno. Qué caponazo le he dado bueno, el rostro me has dejado de blanca ceniza lleno. Y la pájara que es de ella? ya de mi jazmín faltó. en la violeta pico. no si no en la rosa bella. Mentís, que en el alelí. desde allí paso al clavel, duermes Bato? hablad con él. Oj que non pica. M. eso sí. Denle a Bato penitencia. Be aquí tengo yo el capón. (son. cuantos? . cuatro Bt muchos. dadme quedo. . ten paciencia. Donde paso desde allí la pájara pinta Bato? paso a la boca de un gato donde nunca más la vi. Esta es pájara? maldigo hasta su nido, y sus huevos. buenos van los dos mancebos. sin culpa fue mi castigo. Qué músicas celestiales! qué divinos resplandores! Sosegad, sosegad pastores, no temáis hombres mortales. Yo no me atrevo a mirar: Montano que puede ser! cual vista tiene poder de poder el sol mirar? No es tal la dorada cinta por donde el sol se pasea. Es ave? . cosa que sea la misma pájara pinta. Gran contento, gran contento, para la tierra mortales. Oh qué voces celestiales de claro y divino acento. a dobaro aral Allelvia, allelvia, allelvía. Gloria in excelsís Deo. o Todo es gloria cuanto veo: cielo es, que esta luz es suya. Sabed que Dios ha nacido en la ciudad de David, pastores, pastores id a verle de hombre vestido. Este es el gran Salvador, este es Cristo, y por señal le hallaréis en un portal envuelto en paños de amor. Allí sin grandeza alguna hallaréis misterios tales, y el entre dos animales con un pesebre por cuna. Una siempre virgen es su madre, y con él está, adoralde, que hombre es ya que amor lo trujo a sus pies. Gloria in excelsís Deo, interra paj hominibus bona voluntatís, Podemos salir. . bien creo que podéis todos salir, pues no fue solo decir la Gloria in excelsís Deo, Sino en la tierra también, la paz, de cuya es capaz, pues cuando pregonan paz no hay que temer, ni de quien. Pues qué es esto, di Frasino, Dios nacido? . Aquellos días que estuve con Zacarías, a verle esta virgen vino; Digo a su prima Isabel: Sin duda que es la señora que es de aqueste sol la aurora madre de este Emanuel. Dice que a verle partamos, que está en un pesebre al hielo. O paraninfo del cielo gracias de albricias te damos. Pasemos hasta Betlén, pastores a verle. oíd, y en lo que pasa advertid por nuestros campos también. Mirad que divino olor de mil flores que han nacido Y la noche se ha vestido de un cándido resplandor. Cortad pastores laureles. murtas, mirtos, y narcisos cinamomos, paraisos, palmas, y linaloeles. Mirras, balsamos, canelas, chopos, fresnos, sauces, pobos, dejad en guarda a los lobos vuestras simples ovejuelas. Cortad retamas y rosas, jazmines, trébol, violetas, berbena, salvia, mosque tas, y maravillas hermosas. Cortad de aquestas campiñas romeros y jaramagos que hasta de estos verdes pagos han florecido las viñas. Que la más inútil zarza no hay mano que no provoque; ámbar suda el alcornoque, y guele azar la gamarza. Miel corren las claras fuentes, sabrosa leche los ríos, y de los peñascos fríos mil aceites excelentes. Las estrellas centellean rompiendo a la noche el velo, porque siendo ojos del cielo por no dormir pestañean. Todos dicen que es nacido Dios hombre, vámosle a ver. con un presente ha de ser, y con un pecho rendido. Yo le llevaré de paño dos mantillas. . yo un barreño de leche, aunque pese al dueño, y aún al salario de un año. Yo un cantarillo de mi el virgen, olorosa, y pura. cumpliréis con la escritura que será sustento de él. Yo seis cucharas de enebro. yo mi instrumento labrado, con que el buen tiempo pasado en mis canciones celebro. Buen tiempo? Cuál tiempo iguala este en que Dios ha nacido? Bien decís, mal tiempo ha sido, que este se lleva la gala. Yo pienso llevar pañales. yo lumbre; y enjugador, y un alma llena de amor. pues alto a Betlen zagales. No sientes ya tanto el hielo Beleno? . ya estoy erguido. No hay frío. . no que ha nacido el mayor fuego del cielo. J c.
JORNADA SEGUNDA
Que más puedo yo hacer Ro- mano pueblo, cien bueyes, y otros muchos ani- os tengo a Apolo Del- fico; sino responde no es la culpa mía. Reo Famoso César bien conoce Ro que estar Apolo a tu respuesta mudo serán pecados de su mismo pue- blo, pues nunca tuvo tan heroico prin cipe. Caerse el templo de la paz en Roma, cuando porguerra he puesto en paz el mundo, noble Senado, a quien no pone F espanto? Por eso gran Señor te pide Roma vuelvas a consultar el gran A- polo: porque son tan diversos los pro- digios, que unos parecen que tu gloria aumentan, y otros parecen que tu gloria acá ban. Cayose el templo y una grande estatua, cuya inscrición y rétulo decía: Aquesta faltara cuando pariere una doncella virgen; caso extra- ñor Que se cayó la estatua, y que pa rece que se ha cumplido este fatal ora- culo Que cosa puede ser más espan- tosa, que haberse visto descubriratres sole el manto azul del estrellado cie lo, y al juntarse los tres, hacerse uno? Y que mayor, que de la insigne casa, que llaman los Romanos Eme teria, haber manado milagrosamen- te una fuente de aceite hasta el gran Tiber? Senado yo he llamado a la Sibila, que otro remedio, estando mudo Apolo, no se que le haya en un humano ingenio. Vuelve señor a preguntar su ora- culo, que un hombre importunado al sin responde, y un Dios rogado ablandara su fu ría. Tira esa cortina, que a los dioses mil veces ruego yo, cuanto más una. Délfico Apolo en paz el mundo. he puesto, como jamás se vio desde el dilu- vio del claro Ganje al Aleman Danu- d bio, y del Romano polo al contra- puesto. Ya la noche amenaza un día fu nesto, ya sale el Sol más claro, hermoso, y rubio, orece el cielo, el Alpe, y el Ve- subio en el iuierno rígido y molesto. Caerse el templo de la paz sa- grada, cuando la paz en todo el mundo aplico, no es posible que ha sido sin mis- terío. Ya la guerra civil es acabada, todos son muertos, dime te supli- co, que fin ha de tener mi justo impe- río? Vete César de aquí, que un ni- no Hebreo, que sobre todos tiene imperio tanto, bajar me manda al Reino del espanto. Notable boz, o Júpiter qué es esto! quien es aqueste niño milagroso que sobre nuestros dioses poder tiene? Oye señor, que la Sibila viene, Manda Señor si quieres que te hable que se retiren todos, y que aguarden fuera del templo. oct retiraos Se- nado en tanto que consulto a la Sibila: Y dime, hermosa Delfica, así el cielo aumete y guarde tus felices años, y tu famoso y celebrado nombre a los futuros siglos eternice. Qué novedad es esta de los tiempos, que prodigios son estos de los hombres? consentiré que Roma me deifique, que me levante templos como a Rómulo, en cuyas aras sacrificio ofrezca? o a quién daré más justo sacrificio? que Dios aplacare? quién es él grande que siendo Hebreo y niño, dice Apolo, que le ha hecho bajar al Rein triste? Famoso César, si saber deseas el Dios que has de adorar, y saber quieres el poderoso niño, a cuya causa los elementos todos se amista- ron, siendo criados para eterna guerra; por quien cayó la paz, por quien la estatua, por quien manó el aceite de E- meteria, por quien las vinas de Engadí florecen, los altos montes, y los verdes pra- dos; por quien hubo tres soles en él cielo, que a un sol solo se vieron redu- cidos: Vuelve los ojos a los mismos rayos del claro se hora nos alum- en medio del una doncella e hiño, y más que el cielo H Esta es la verdadera ara del cielo. Sacro y divino niño, que en los brazos estáis de esa doncella, que vestida del mismo Sol se muestra, yo os p od adoro, por Dios os reconozco, y os su- plico hagáis dichoso mi dudoso impe- río, si quiera porque en él habéis naci- do. Que más dichoso puede ser, ni ha sido. Estoy fuera de mi Sibila hermo- sa, que de un éxtasis dulce arreba- tado sentí llevar ahora mis sentidos. Dime que haré, que agradeci- do muestre mi pecho a aqueste hijo del Dios grande. Lábrale un templo, oct yo me par to a Roma, y luego al punto haré labrar un templo en la plaza mayor del Capito lío, en que pienso poner altares, y aras, y esta inscrició con letras de oro en ellas, Aray altar del hijo de Dios niño. Muestras Octaviano el va tuyo: muestras tu entendimiento. . Mi deseo muestro no más. Llamar quiero al Señado, y darle cuenta del suceso todo. No has entendido César lo que has visto, María es la Virgen, y aquel niño es Cristo. B, Por la seña es imposible que le podamos errar Ya fuera yerro insufrible, porque en tan bien acertar está todo el bien posible. No digáis que no acertamos, que en solo pensar que erramos. no estoy de llorar un dedo. Anda Galisto. . no puedo, con el peso de estos ramos. Aquí están con el buen viejo Frasino y Beleno. . pues aún no halláis el portalejo? con la estampa de mis pies labrada esta nieve dejo. Todo lo miro, y discurro, solamente oigo sonar un dulce y blando susurro. Boto al sol que de pesar me deshago y despachurro. Oh quién tuviera más ojos que estrellas tienen los cielos, no porque me causa enojos andar por aquestos hielos, ende que fueran abrojos: Son porque muero de amor del niño y de la señora. En que topa nuestro error. En estar cubierto ahora de nieve, y de resplandor. Hola ao. . quién llama allí? Bato en la boz boto a mí, que se ha perdido en la nieve. Hola aono hay quién me lleve? no hay quién me saque de aquí? Sin duda que él ha caido: entrad los dos por él. . vamos. Qué buena guarda he traido? a qué os quedasteis? . quedamos yo y Bato, y ha se dormido. Por la nieve caminando con tal frío se dormía? Venía a veces cantando, y a veces no se movía, y en pie quedaba soñando. Que helado estaba pensaba, volvia triste, y llegaba donde le hallaba dormido. Gracias a Dios que he salido, sepultado en nieve estaba. No es bueno que entre la nieve dormía como un lirone Tal come el grosero y bebe. Mollido estaba el colchón, todo en el cuerpo se embebe. Como yo caya en el suelo, aunque cayese en un pozo. Oí, que entre aqueste hielo siento un angelico gozo, y el alma un olor del cielo, Teneos, teneos atrás, que al cielo y su gloria veo. Montano en lo cierto estás. Si este no es cielo, creo que no hay en el cielo más. Cómo amigos llegaremos? Estos árboles echemos a los divinos umbrales. Ya los rayos celestiales del Sol y su estrella vemos. Oh trono de Salomón en ruinas celebradas de tan alta estimación. A,Diós, quien fuera león de aquellas divinas gradas. Oh capitolio del cielo. no sabes lo que recelo? que como por más primor suele hacer un escultor de paja y barro un modelo: Así viniendo los dos, y vos niño, hicisteis vos artifice celestial de paja y barro el portal para aposento de Dios. M. Siempre Frasino procura el hombre pobre beber, en vasos de plata pura, y el rico los manda hacer de barro; que poco dura. Dios que es la suma riqueza nace en aquesta pobreza, porque ya está acreditado, y ejemplo de humilde ha dado siendo inmensa su grandeza. Para madurar la fruta suelen ponerla entre paja: la misma ley ejecuta amor que del cielo baja con vos potencia absoluta. Cinco mil años tardastes en nacer, ya que nacisteis niño entre paja, mostrastes indicio que fruta fuisteis que a sustentarnos bajastes. Reviento de puro ufano de veros niño bendito siendo Rey tan soberano como suele el pajarito en el nido humilde hi llano. Oh como porque no vuele en jaula de palo suele tenerle el dueño metido, que es señal que os han prendido, cosa que me alegra y duele. Algo debéis de esa suerte, pues los pasos os ataja desde que nacéis la muerte, que aún ques la cárcel de paja, será por extremo fuerte. Oro en la funda metido boto a mi sayo parece de paja y heno vestido, que entre el sayal resplandece por donde esta descosido. Yde aquellas siete estrellas lo que más se esconde de ellas que solo el cielo lo ve, aunque sabemos por fe que no son todas tan bellas. Pues tu rudeza se atreve, lo que a mí me pareció os quiero decir en breve: Corderillo que cogio a su madre el parto ennieve: O la lumbre en pedernal, donde vive el fuego oscuro mientras que no le hacen mal: denle golpes, que yo os juro que salga luz celestial. Bien muestran esos cuidados con que del pueblo os guardáis morando por despoblados que algo debéis, pues andáis niño a sombra de tejados. De mi grande sentimiento bien creeréis divino Rey, y de la invidia que siento que quisiera ser el buey que os diera calor y haliento. Seáis pastores bienvenidos. de vuestras altas montañas, que en ser tan favorecidos se ven claras las entrañas porque habéis sido escogidos. Que bien os puede invidiar el mundo, que a este lugar os haya traido el cielo. Quién hoy se ha humillado al suelo la humildad quiere ensalzar. las quien os sirvio de guía, generosa compañía, hasta el portal donde está, sino vistes desde allá de que Oriente el sol salía? Sabed venerable padre, cuyas canas reverentes son custodias de esta virgen, que aunque es madre, es virgen siempre. A esta, que cercó el varón como Jeremias refiere, casa de sabiduria que tuvo colunas siete. De este que bajó del cielo a la lumbre indeficiente, y que en colunas de nuves su asiento divino tiene: Que estando a la media noche, como los pastores suelen, guardando del fiero lobo cabrás, ovejas, y bueyes: En diferentes oficios, y desvelados a veces, con pastoriles cuidados que no en gobiernos de Reyes: Unos que para hacer lumbres la fogosa piedra hieren sobre la quemada yesca, y azufre pálido y verde: otros en lavados jarros apercibiendo la leche, y la hierba buena seca que deshojándola huele: Cual mondando el ajo tosco, porque de la boca huyesen las culebras al freille en el seno, o el aceite: o Cual sacando el agrio vino que trasnochado se vuelve más sabroso, que el señor F lleno de aromas le bebe: Cual junto al fuego cortando ramas de secos laureles, que escapados de los rayos el fuego se les atreve: Cual cantando, cual jugando vimos bájar de repente una imagen luminosa haciendo plata la nieve. Con rostro, y con boz humana, y con las alas de Fenis que a los ojos del pavón en oro y colores vencen: Esta ayudándola el cielo cantaba, Gloria in excelsís, y paz en la tierra al hombre porque dure eternamente. Todo el misterio nos dijo, aunque con palabras breves, dando señas de hijo, y madre, portal, pañales, pesebre. Fuese, y al volver los ojos los montes más secos vense de nuevas flores vestidos, mejor que en Abril parecen. Vimos desatar del hielo ríos, lagunas, y fuentes, y entre la hierba menuda sembrar cristalinas sierpes. Los corderillos toparse, cantar las aves alegres, y los fieros animales domésticos con la gente: De los estanques saltando a las márgenes y albergues con escamas plateadas vimos relucir los peces. Concertamos de venir con nuestros pobres presentes a ver el niño bendito sol que en Betlen amanece. Venimos donde en efecto en cifra succinta y breve vemos a Dios humanado nacer sujeto a la muerte. Guardad sagrada María s estas cosas en el pecho. Este parto de alegría la justicia y paz ha hecho que se besen este día. Mas admitid la humildad de este presente grosero por su rica voluntad. Montano ofrezca el primero, que es pastor de autoridad. Virgen a quien alcanzó la bendición de Abrahan que Dios tan grande le dio, pues tan rendidos nos dan el nuevo Isac que nacio Vuestras divinas entrañas, el don de nuestras montañas Betlemíticas, tomad aldeas de la ciudad digna de tales hazañas. Pastor que Dios elegía por boca de Ezequiel, que por David se entendía, niño por quien Isabel, rinde ventaja a María: Pues tanto sois mejor vos que Juan, cuanto va de Dios a ser hombre, yo os adoro, y os ofrezco un alma de oro, y aquestas cucharas dos. Ayo, y guarda de Dios hombre viejo bienaventurado (bre que no hay hombre a quien no asom- ver que de padre os ha dado Dios hombre tan alto nombre. Padre que aunque el nombre solo es grande de polo a polo, este gaban os presento, y os diera con más contento los mismos rayos de Apolo. Piedra angular reprovada del cimiento de Sion de Dios preciosa inviada, yo os ofrezco el corazón a vuestros pies humillada: Las telas del cual quisiera que aquestos pañales fueran para envolveros en sí, y porque el calor allí de su mismo amor os dieran. Virgen madre que estos dos oficios pudo tener, cielo y tierra puede Dios mayor y mejor hacer, no mejor madre que vos. Pues a vos madre tan alta, que esta grandeza os esmalta, esto ofrece mi humildad, sobrando la voluntad lo que mi pobreza falta. Fruto de tan fértil rama, niño chiquito y gracioso; a quien el profeta llama hijo de unicornio hermoso, porque a las doncellas ama: Tomad esta leche y miel de una alma humilde, y fiel que no tengo más que daros. Y como podré yo hablaros soberano Emanuel: Chocótico de mis ojos, tomad los toscos despojos de la pobreza de Bato. (to Que no ofrezca el mudo ingra- sus bienes, me causa enojos. Hijos entrad a abrazarme, diré lo que hacer debéis. Si tenéis en que emplearme suplico os que me mandéis, no os detengáis en mandarme. Y a mi buen viejo. . y a mí. y a todos juntos decí, entrad y haremos la fiesta. Pues hay mayor fiesta que esta si está todo el cielo aquí? Nueva gracia, y nueva ley hoy nos trae el nuevo Rey. Bato bien puedes entrar. Aguardad que quiero dar heno a la mula y al buey. Faltarnos aquí la estrella que seguimos desde Oriente, es señal que está presente el que buscamos por ella. Huyose en Hierusalén, a quien preguntar podremos? Aquí pienso que hallaremos Rey Baltasar nuestro bien. Que el haberse escurecido es que el camino cesó, porque a ver la luz llegó donde la suya ha perdido. Que del sol en la presencia no se ven más las estrellas, y la luz que luce en ellas solo se mira en su ausencia. A dónde está el Rey nacido? dónde está el niño glorioso? cual es el lugar dichoso que este bien ha merecido? Estrella clara eclipsada, como nos dejas aquí; o vuelve a salir, y di la causa de estar parada. Hombres de Hierusalén dónde está el Rey que ha nacido? Reyes decís que han venido, y qué buscan Rey también? Estos, Herodes famoso, son los Reyes Orientales. Pues como en personas tales cabe error tan prodigioso? Rey en mi Reino ha nacido que Reyes a buscar vienen, y que mis sabios no tienen noticia de lo que ha sido? Turbado estoy. . y turbada Rey está Hierusalén. Quién puede ser Rey a quien traigan Reyes embajada? Reyes, el Rey de Judea está aquí si le buscáis. Adonde Mágicos vais dejando a Persía y Caldea? Qué Rey es este? en que parte nace tan escuro y solo? Desde donde nace Apolo, y al mundo su luz reparte, En busca suya venimos, guiados de cierta estrella mas que el norte clara y bella, en que este Rey conocimos. Que observando el nacimiento uiz, color, rayos, presencia por la profetiza ciencia hicimos este argumento. Pues cuándo Reyes la vistes? A media noche en el cielo, que de todo el azul velo las demás mostraba tristes. Habiendo alzado figuras, cuadrángulos judiciarios, caracteres hecesarios, líneas, medidas y alturas. Que ha nacido un Rey sabemos sin primero, y sin segundo, digno que le adore el mundo en todos sus cuatro extremos. Seguido habemos la estrella que hasta aquí nos ha guiado, y pues que nos ha faltado su luz rutilante y bella, Cerca debemos de estar de llegar a nuestro bien. Yo presumo que en Betlen este Rey habéis de hallar. Vaya quien os guíe, y luego que el Rey nacido adoréis a mi casa volveréis, que esto por mi gusto os ruego. Porque habiéndome informado de ese niño, y de quien es, bese yo los santos pies que tres Reyes han besado. Y no os quiero detener, partid, y el cielo os prospere. Con lo que se oyere y viere te volveremos a ver. Guárdete el cielo Idumeo. La estrella que os falta, os guíe, y tal portento desuíe el cielo de mi deseo. Hay de mí, que nueva es esta, Rey nacido en Reino mío! Rey que ya en mi temor frío su gran poder manifiesta: Rey que me turba, y también toda mi tierra conmigo, Rey que de Reino enemigo Reyes conduce a Betlen. Rey que el cielo en sus estrellas muestra que ha nacido al suelo, y que ya por él el cielo muestra señales en ellas! Rey conocido de Reyes por ciencia y inspiración, y Rey cuyas Cortes son con Reyes de extrañas leyes. Bien hice en mostrar blandura, déjalos de allá volver, que sus nuevas han de ser de ese Rey la sepultura. Matárele vive el cielo, morira el Rey prodigioso. Como un Rey tan poderoso teme a ningún Rey del suelo, Cuándo el mismo César fuera? Mis sabios harás llamar, que no pienso descansar hasta que a mis manos muera. Su sangre en fin ha vertido. ya viene circuncidado. ya mi Jesús me habéis dado dolor después de nacido. Ya lágrimas me costáis, a el hombre sangre a vos. No lloréis Virgen por Dios, puesto que por Dios lloráis. Ya la señal de amistad que Dios a Abrahan le dio aquí Virgen se cumplio. Dejádmele ver, mostrad. Ay mi bien que habéis pasado tan tierno niño un dolor de tan extraño rigor, cómo ha sido, habéis llorado? Habeis lo mucho sentido? Oid María el suceso. Por solo escucharos ceso llanto tan justo y debido. Obligándose a la ley el que estaba esento de ella, como también a pagarle sin deber tributo a César. Porque muriese en sus manos con honrra, pues era buena la legal circuncisión sombra de esta luz tan nueva. Atabiado María de vuestra honesta pobreza ofrecida de pastores de estas montañas y tierras, Vuestro soberano niño saco de la humilde cueva, y a los ministros le llevo que este sacramento esperan. Apenas puse en sus brazos el peso que el cielo pesa; cuando admirados le miran; y mirándole contemplan Los cabellos de oro puro, los claros ojos de estrellas, las dos mejillas de rosas, y la frente de azucenas: Uno dice, o que hermosura, otro, que bendita sea la madre que tal pario, y no era bendición nueva. Que es posible, dicen otros, que esta divina belleza es vuestro hijo, buen hombre? dichoso vos, como es ella. Ya estaba el niño desnudo, y yo diciendo, en la tierra tiene madre, mas no padre, que el padre en el cielo reina. Cuando ya la carne corta, y el filo agudo cercena sobre el jazmín de su cuerpo, sale a un tiempo sangre y perlas. Lloró, admirándose el cielo de ver que tan presto cuesta el amor del hombre a Dios sangre y lágrimas tan tiernas. Preguntáronme mi nombre, Josesdije Virgen que era: luego Josel, respondieron, queréis que el de niño sea. Repliqué por mil razones que aquí no es bien que se sepan, quiero que Jesús se llame, y que este gran nombre tenga. Algunos de ellos dijeron, que era justo a su grandeza, y tal Rabí murmuró, que era en un pobre soberbia: Diciendo que un carpintero no era razón que quisiera tener nombre de hombres tales illustres en paz y en guerra. Jesús hijo de Nave a Israel puso en la tierra de Promisión, y los Tribus repartió como hoy se cuenta. Jesús el de Socedech, el de Sidrachse unieran por sacerdocio, y por sangre entre la nación Hebrea. Callava yo, porque via que es Jesús, que el mundo espera, Capitán y sacerdote de otra guerra, y de otra Iglesia. Recojo en fin la reliquia la carne de sangre llena, y traigo al Dios humanado, que hoy a la ley se sujeta. Llorado ha el niño, María, regaladle. Virgen bella, dalde el pecho, y duerma un poco para que el dolor suspenda. Estoy tan enternecida, que al alma Josefme llega: entrad para que descanse, y en mis brazos le entretenga. Ponede en la pobre cuna rica de sol, y de estrellas, que yo cantare entretanto, para que mejor se duerma. Decildle que hable más claro, que palabra no le entiendo. Dice que viene siguiendo la estrella. . Samo turbaro tan leja tierra viniendo, como lengua no entendemo háblamo como podemo. Como podenco, Frasino diz que habla. . que desatino: como podemo dicemo. Mira Beleno, han venido buscando al Rey sus tres Reyes; entre mis cabras y bueyes sentí el bagaje y ruido, Y vine a saber lo que era: viene entre ellos de Etiopia un Rey. . con su cara propia? sí, que es negro. . Oh quién le viera? Pues muy cerca vienen ya, que de este monte el camino vengo a enseñarles. . ya atino. Enténdelo. . Sí. . Bien sa. séñame lo portalico, para que hiega primera. Yo mientras llegan quisiera, y por tu Rey te suplico que nos digas como fue el venir desde Oriente tantos Reyes, tanta gente a besar a un niño el pie. Que no le suceda temo algún mal. no tenga panto. Velo diciendo entretanto. Damo placer? . Sí. . diremo. Balthasa, Melcho, Gamparo, esando en la Arabia Felis, donde de tre reinumiglande somo poderosa Reye: La Mágica en naturale esetudiaron sapiente, y la gran Mathicanderas siendo Trólogos los trece. Había en aqueyamparte una donceya pludente que yama Síbila Urica, a plimo; escúchame en bleve. Esa donceya quien digo les enseñó que cleyesen que Diose al mundo vendría en carne mortal cual vene. Y que el milangloso día que a la tierra decendiese verían para en señale la estreya en el Orientes. Que sarón deya guíamo or todan parte siguiesen yenando al Reye nacida oro, y olor en plesentes. Que entre las Persas usamo cuando obedecemo un Reye yevar oro, encienso, mirra señal de reconociente. También profeta Balam cribendo, dice que tiene de nacer del gran Jacob la estreya que hoy amanece. Foran de eso a la en Zudio cuando Babilonia plende oyerán las plofecias de lo misterio plesentes. En fin por todas las tierras plegónamo a su parente que vénimo acompañando por donde la estreya fuere. En cuanto la Quinociale lo Neglo habitamo estiende de Trópico a Capricornios. tutu caminamo alegre. Desde el Anglo a Monicongo non queda neglo que deje de poner carga a Cameyo Cagayo, elefante, y bueye. Vestimo vecido branca cúbrimo rosó bonete. du tanta pluma amariya curulada, azul, y verde. Tanto paragata nuevo de seda non de curdele, tanto manto de algodone que hilamo nuestra mujere: Tanto del arco Africanos tanto carcaje pendiente, tanta gipada ceñida, que aunque dempaz ben parece. Y para alegrar lon niño que cuanto homble yorar debe, traemo trumenta cordados, tanta capiya Solene. Traemo flauta y aduse, chirimingulas, cornetes, moreganos y Salterios soñasas de siete en fiete. Piernicornio, turururu, guitartiyas, panderetes, violeta de arcoy de mano sacalbucha con rabeles. Con esto plesentes ricos buscamo al santo plesebe donde estamo el niño Diose y la Vilgen, Vilgen siemple. Ya Beleno has entendido lo que ha dicho. . no muy bien, pero entiendo que a Betlen estos Reyes han venido, y que aqueste es su criado. Y no es necio te prometo qué ambe visto nefeto? y le habemos adorado. Sa bomeos? . Como unoro, Es neglo, o branco. es la nieve Yévame a lo niño embleve que de puro alegre yoro: que ese pusible que nace tan glande Reye y siñole por nosotom pecándole. Amor que puede lo hace. aunque lompie le tiznamos le piensa besar lo pie. Cómo es tu nombre? . Méroe. Gran ruido. . sa mis amos. omon callia A la gala de la Zagaya que ha partido el nino Jesú gugurugú. Capecongo manding a canbaya tamburutu. toca neglo. tod toca tú. tple todo v toos todo vaya. tple guitarra, pandero, virvela, y sonaya todos guitarra, pandero, virvela, y sonaya A la gala de la donceya mas que los Ángeles beya, de cuya divina estreya ha nacido el sol Jesú, todos gugurugú. Capecongo, mandinga, Niño divino Rey que el reino tiene sobre sus hombros como el cielo N Atlante, aquí a juraros el Oriente viene, o el mundo todo que tenéis delante. Oro os doy, porque al Rey oro conviene. Yo incienso como a Dios, y seme- Joso mejante al hombre, de quien hoy tomáis la forma que la perdida por Adan reforma. Yo mirra como a hombre, y así creo de la alta Trinidad las tres perso- sor Yo por el mundo en las tres par- tes veo repartidas las tres distintas zonas de Europa, África, y Asia en un deseo, rindiendo a vuestras plantas sus coronas: todas vuestras será, todas procuran obedeceros, y en mi nombre os jura. Ya Virgen de David y Jeremias viniendo Reyes de Saba, y de Ara bía, se han cuplido las viejas profecias. Virgen divina, hermosa, honesta, y sabia, como os podrán loar palabras mías, si lo mortal a lo divino agravia: digo que sois la madre de tal hijo, y nunca el cielo mayor cosa os dijo. Y vos heroico viejo, amparo, y guarda de Dios hombre nacido, solo en esto si miedo de alabaros me acobarda quedáis en más lugar que un Au- gel puesto. Gran bien del cielo, Reyes os aguarda, premio tendréis del Rey que a- doráis presto, él os haga dichosos en el suelo, y os de así mismo en la Sion de el cielo. No responde el gran Rey, fa mosos Reyes, por no saber la lengua, aunque (leyes, podría, quien dio a los elementos justas y al hombre el alma que le mue- ve y guía. Está como pastor entre los bueyes pero por el interpre María no se entiende tan mal, pues ella sola es donde amor le infunde y acri- sola. Volved a vuestras tierras, y el contento engrandeced de vuestros corazo- nes, testigos de tan alto Sacramento, y el cielo os pague los presentes dones. El mismo; pues con vos tiene a- posento colme vuestras divinas perficiones. Adiós Madre. . adiós Vir- gen. . Adiós Reina. De Dios, . De hombre, . De Rey que vive y reina, Que os parece del niño. . mí lagroso, el contento voy. . A Herodes nos partamos, porque a adorarle venga cuida- doso, sabiendo ya el lugar donde le ha- llamos. o En extremo Beleno voy gozoso. pues Frasino al ganado nos vol- od vamos, 4. Y sepan los demás lo que hemos visto: basta que el Rey que adoran Re- yes es Cristo. Iré divino Señor como vos me lo mandáis: que admiración! qué temor! pero pues vos me avisáis qué temo con tal favor? Que tome al niño y su madre me dicís eterno Padre, y que a Egipto huyendo vaya: pues que temor me desmaya, o que otro bien que me cuadre? Digo que obedecere, y que con María mi esposa y su hijo huyendo ire, aunque ha de ser dolorosa cuando esta nueva le de. Qué es esto señor del cielo, ya nacéis desnudo al hielo, ya tributo al César dáis, ya circunciso obligáis vuestra carne a la ley del suelo? Ya no os deja la malicia descansar en un portal, ya nuestra muerte codicia; habéis vos hecho algún mal qué os persigue la justicia? Reyes Señoros adoran que en tierras extrañas moran, y los propios os persiguen, si son riquezas que obliguen hartas en vos se atesoran. Mas no son para tiranos, sino para los que hacéis a vuestros hijos y hermanos: como de pies os valéis cuando a penas tenéis manos? A un hombre que derribo de su estado la fortuna; que mucho si le siguio; más perseguido en la cuna cual hombre nunca servío? A quién hace competencia e pesebre y portal, mas ya es esta más licencia; que para un hombre mortal siendo inexcrutable ciencia. Quiero avisar a María, porque aqueste mismo día a Egipto huyendo partamos, que buen seguro llevamos si huye el hombre, y Dios le guía. Que se han ido en efecto y me han burlado? que han adorado al niño, y que le han visto? que han visto al Rey oculto, y a- dorado este que dicen que se llama Cristo? Que amigo, que pariente, que criado para morir, o para ser mal quisto aviso dío a los Reyes de mi in- tento? quien ha tenido, tanto atrevimien to? Ninguno gran señor, ninguno ha sino, con sino que ellos son sabios, y así creo que haurán tus intenciones cono- cido, y de matarle tu cruel deseo. Cruel será en el mundo mi a- pellido; ese nombre desde hoy quiero y poseo: no se haura dicho de hombre tal hazaña, hoy sangre de Betién sus cam- pos baña, Cuantos niños hubiere en districto se pasen a cuchillo, porque muera ese que llaman Rey santo y bendito, y que Israel para señor espera. Publiquese criados este edito, sin que mi propia sangre se pre- fiera, muera el primero hijo que más quiero ya desnudo señor el blanco acero. Bien vamos Señora ansí para que vos no os canséis. De vos me da pena a mí. De mi Virgen la tenéis, yendo Dios, y vos aquí? Dichoso aqueste animal que sustenta peso igual que invidia del cielo sea pues de otra via lactea es figura celestial. Cómo va el niño bendito? sosegado va en mi pecho, porque nunca de él le quito. Tal cama en él le habéis hecho al hombre y Dios infinito. Subira dijo Esayas Dios en la nube, y entrando por Egipto aquellos días, se iran del todo acabando las falsas idolatrias. Veislo aquí Virgen cumplido: mirad quien la nuve ha sido, que sois según pienso vos. Dormido Josefva Dios. Dios dijisteis, y dormido? Dios humanado en efecto: más oíd que ha despertado. Hablé con poco respeto. Aquesta palma ha mirado, que se le antoja os prometo. Hay Virgen que está muy alta, que haremos? . cuanto la exalta su altiva naturaleza, ha humillado su cabeza para suplir nuestra falta. Coged dátiles María, y dalde al niño en la mano. ya los tomáis mi alegría? f es del padre soberano la misma sabiduria. Caminemos Virgen bella, que antes que salga la estrella de la noche anunciadora, hemos de llegar Señora a aquel lugar el sol y ella. A mi Josef, atended lo que hace. . qué merced en eso me vais haciendo. los dátiles va comiendo: son dulces, Jesús? comed.
JORNADA TERCERA
Cuando se partió Israel, Dios de Jacob infinito, y toda su casa en él de Paraón y de Egipto pueblo bárbaro y cruel: Y cuando Moises llevó de Joses los santos huesos, y el mar vio a Israel, y huyó de sus pies, en el impresos, y el Jordan atrás volvió. Cuando montes y collados como suelen los corderos, se vieron regocijados, y los peñascos más fieros de sus asientos sacados. De Egipto eterno Señor salieron, hoy que ha tenido tu hijo el mismo rigor, a Egipto vuelve escondido, y halla en Egipto favor. Jesús a Herodes temiendo, y Israel a Paraón, hallan entrambos huyendo la tierra de Promisión, uno entrando, otro saliendo. De la verdad de este día, será en aquesto capaz de David la profecia, pues tal legado de paz Egipto a tu templo envía. Que ya el arco se quebró, y el escudo le quemo las armas despedazadas, en los Abeles manchadas, que como otro Caín mató. Qué reprobáis Señor vos los consejos de los Reyes, firme solo en solo Dios, que pensamientos y leyes son muy distintas las dos. De quien temblare Señor, si me escondéis por favor en vuestro santo sagrario; o cual humano contrario contra el divino valor. A quí en Egipto ha llegado de otro Moises la cestica de un niño pobre arrojado, de una casa la más rica que el mismo Dios ha criado. No hija de Paraón, sino a la de Joachín María, que en perficción el más alto Cherubín no hace comparación: Con Jesús nacido al hielo niño y Dios, que allá en el cielo tiene su padre sin madre, y madre virgen sin padre en el destierro del suelo. Yo que en el nombre le imito, aunque indigno, le entretengo, y le sustento en Egipto con el oficio que tengo labrar madera ejército. Mi vecino viene aquí. Esta hecha, Josef, di la cama que te mandé? f manana la acabare; que así te lo prometí. Ves aquí donde quería labrar Fíneo este palo. Qué, no está buena María? ha tenido algún regalo, qué empezáis a medio día? Y cómo, si que esta buena la que está de gracia llena: ved como puede estar mala la buena que nadie iguala, ni la gloria tener pena. Y el chico está bueno? . y tal que él solo es el bien, en quien consiste el bien celestial: mirad si al ques sumo bien puede ofenderle algún mal. Contento estáis padre honrado, que afe que sois bien casado, lindo hijo, y linda esposa, a necesidad forzosa del sustento no excusado. Mas vos mostráis tal contento, que buscáis con alegría para los tres el sustento. Tal es la familia mía, que el cielo invidia mi intento, El Sol sus rayos hiciera sierra con que aquí aserrara, si Dios licencia le diera, y la Luna de su cara tablas que cortar me diera. Volviéranse en instrumentos las estrellas y planetas, y los Ángeles contentos hicieran obras perfetas para tan altos sustentos. Vuelve mañana vecino. bendito aquel que al Señor teme, y sigue su camino, comiendo de su lavor; que bien va quien tan bien vino, Y tu mujer, que esta casa fortuna contigo, pasa sea Josef semejante a la vid siempre abundante, a los granos de su casa. Tus hijos como renuevos de olivas al rededor de tu mesa veas mancebos. Que loores me dan Señor para mi intención tan nuevos. Aunque ser María abundante y Virgen, a nadie espante. Ansi bendice el Señor quien le teme, que el temor es al amor semejante. En Sion esclarecida te bendiga, y todo el bien y alegría prometida de la alta Hierusalén veas por toda tu vida. Quién duda que ya lo veo bien a mi Jesus Fineo, pero quiérole llamar, porque me venga a ayudar, porque verle deseo. A mi Jesús? Dulce Esposo. A nuestro hijo decía: pero ved si soy dichoso, que donde el falta, María suple su lugar glorioso. No porque puede faltar Dios de este ni otro lugar: pero en caso que pudiera, María su Madre fuera quien le pudiera ocupar. Qué hace mi Jesús? . está durmiendo. . no duerma ya que tengo mucho que hacer. Quéreisle ver? . Sí, por ver quien ve el Sol por donde va. eis aquel árbol hermoso niño, a cuya sombra santa me siento, duermo, y reposo, cuyo fruto a mi garganta es por extremo sabroso. Es doncellas de Sion rojo y blanco mi querido; uno entre mil escogido, palmas sus cabellos son, su cabeza oro bruñido. Son sus ojos de palomas, sus mejillas son de aromas, torneados y distintos sus dedos, de oroy jacintos llenos, si sus manos tomas. Su labio es lirio oloroso, que destilla se deciros mirra, que es licor precioso; de márfil y de zafiros es hecho su vientre hermoso. Son dos colunas fundadas sobre dos basas doradas, sus piernas de un mármol paro, todo amable, hermoso y claro. Hasta al cielo hablando agradas, Mas creo que se desuela. Dormis Jesús? . mi María que le aguardamos recela. Si yo duermo madre mía mi corazón siempre vela. Dadme la mano. . mas vos la podéis dar a los dos. En qué os puedo yo servir? , eso os quisieran decir los cielos a vos mi Dios, Mandadme Josef. . mi niño id adentro, y sacaréis la sierra de aquel escriño, para que aquí me ayudéis, que ya a trabajar me aliño. Y de aquellas dos cestillas la más chica, en que cojáis para el fuego unas astillas. Pues qué tenéis que comáis? f vuestras altas maravillas. Dígolo, porque saldré al campo, y de allá traere unas yerbezuelas, padre, para que guise mi madre, y luego por agua ire. Quién cual vos sabrá escogellas, que pusistes la virtud Dios inmenso en todas ellas, y el agua de la salud que está sobre las estrellas. Id, que luego iréis también, que os parece de este ejemplo? Gracias los cielos te den. la humildad está en su templo. Traé el cepillo mi bien? La sierra sola traya; mas volvere, y os traere el cepillo. . mi alegría ahora os acabare la camisa que os hacía. Cuando este niño bendito veo María, y le toco, voy a llamarle Ángelito, y luego veo que es poco, para el que es Dios infinito. Como llamare al que es dueño. de los cielos tan cifrado: llamárele Dios pequeño, o niño grande endiosado, que en todo rudeza enseño. Ay Jósef. . que os maravilla. Pues tan cargado? . mi madre aquí os traigo la almoadilla; este cepillo a mi padre, y para mí la cestilla. El trabaje, cosed vos, yo cogere como suelo las astillas del suelo. Haréis estrellas mi Dios las rajas, y el suelo cielo. Qué camisa os he de dar. Hacelda madre de suerte que no se pueda rasgar: que con soberbia harto fuerte se que me la han de quitar. Qué decís? . aguardo aquí las astillas. Qué hablaremos Josef trabajando ansí? De virginidad hablemos. Virgen que mayor que en ti. Es a la limpia azucena de seis hojas comparada, y de granos de oro llena. La primera es ser templada tanto la templanza ordena. Que por eso Lor pecó. El trabajo es la segunda, Ezequiel lo mostró, que en hartura y ocio funda lo que a Sodoma abrasó. Hábito humilde es tercera, no soberbio, que por él no siendo a Judios fiel gozaba de esta manera, las Moabitas Israel. La cuarta es guarda divina de la vista, y del oír, testigo es Siquen y Dina. La quinta el saber regir la lengua que al alma inclina. La sexta huir la ocasión: bien se ve en Tamar y Amón: los granos de oro serán deseos que a Dios dan al alma en el corazón. Bien lo habéis Josef compuesto, Todas seis hojas María tiene vuestro pecho honesto. Quién como vos, madre mía, en quien tanto amor he puesto, Josef la virginidad es trono de autoridad de márfil blanco y fincero, que el Salomón verdadero dédica a su Majestad. En el Levítico había el Sacerdote supremo de buscar su compañía virgen y limpia en extremo, cual sois vos Virgen María. David virgen buscaban, a Aftuero Rey virgen daban; virgines dice el Profeta que al Rey lleva. . ley perfeta su virtud significaban. De los vencidos Moisén las virgines reservó: estas a Dios cantan bien, de lo que a Dios se ofreció siempre es lo mejor también. Muy en hora buena estéis. Oh Arsinoe, bien seáis venida. Todos tres salud tenéis? Hay hartas madre querida? Y aún muchas cogido habéis. Bueno está Jesús. . muy bue que le dejéis ver me enojo: (no que me espanto en Reino ajeno que nous le tomen de ojo, que esta de mil gracias lleno, Todos los ojos del cielo y sus estrellas, recelo que le miran por su madre, y los ojos de su padre que ven todo el cielo y suelo. Dejádmele regalar. Estáis bueno Jesusito? Con tal madre puedo estar menos? . es bueno infinito, que no se puede acabar. Preguntad de nuestro hilado, y dejaus de entretenerla. María está ya acabado? Respondelda Virgen bella. hoy quedara amiga aspado, Venid por ello después, quedaos con Dios. Él os guarde, Hay mis años treinta y tres. Por algo quiero ir, que es tarde. para mi Jesús lo es. Para vos lo traiga madre, que para mí ya sabe el que sustento más me cuadre. María a Dios. . Diga padre quiere que vaya con él? No mi Ángel, que no es bien que vuestra madre esté sola. Ángel dije, y Dios también. Y la camisa acabola? Ay Dios, ay Hierusalén. Hay cuchillo de dolor! ya está acabada mi amor, que por eso me levanto. No hay cosa que estime tanto como su limpia lavor. Madre la aguja se había caido. . y quién la podía hallar cómo vos, mi Dios? que veis pensamientos vos, y vistes la humildad mía. Entrad niño, y traeréis la aspa, que quiero aspar el hilado que sabéis, que hoy a Arsinoe se ha de dar. yo os ruego que me aguardéis. Magnifica Señor mi alma ufana, y al Dios de mi salud mi alegre haliento, porque miró mi humilde pensamiento me llamaran bendita y soberana. Engrandeciome el grande, y el que allana con brazo fuerte al más soberbio intento, que echando al poderoso de su asiento quiso ensalzar la gente humilde y llana. Invió los ricos de su bien vacios, y el pobre permitio que lo estuviese recibiendo Israel su niño tierno. Ansielo prometio a los padres míos, para que de Abrahán creciendo fuese el gran linaje para siempre eterno. s, Madre es esta la que pide? Ay hijo, esa pide el hombre, que con vuestra Cruz se mide; que este, aunque es béndito nombre mi alegre descanso impide. Cómo la traéis ansí? y el otro palo de aquí? Madre ansi estara mejor, que el lino de esta lavor amor le ha de hacer de mí. Aquí habéis de ver colgado aquel virginal hilado de vuestras entrañas santas, por vida de muertes tantas como sierpe levantado. Aquí madre la madeja cocida en vinagre y hiel se dará toda a Ifrael. Deja el aspa Jesús, deja, deja el cuchillo cruel. Si haurá mi Josefvenido. algo traera para vos. Quién está acá. . gente he oído. dalde por amor de Dios a aqueste pobre afligido. Un pobre pide, que haré? dejadme madre, yo ire. Qué le has de dar hijo mío? Callad madre; en Dios confío que no me falte que dé. A Josef siento también. En esta cestilla esposa traigo que coma mi bien: guíselo esa mano hermosa ya que aquestas se do deno. Pues ya voy. Entrad bendita entre todas las mujeres: quien en la tierra te imita casa que figura eres de la del cielo infinita. Ved que trinidad del suelo, retrato de la del cielo de tres personas y un Dios, pero las humanas dos no levantan tanto el vuelo. Sueño pesado me oprime, quierome aquí recostar, tanto en el pecho se imprime, porque para trabajar de nuevo mi fuerza anime. Levántate Josef, y con María y el niño vuelve a tu qrida tierra: quien dé Jesús el alma persiguía ya de este mundo al otro se destierra. De Archelao y Judea te desvía: hijo de Herodes el que os hizo guerra es el que ahora reina, parte luego que en Galilea tendrás paz y sosiego. Padre increado, inexcrutable, eterno, que me parta decís con vuestro hijo: seguire gran señor vuestro gobierno y lo que el Ángel celestial me dijo. Salid ya del destierro niño tierno, con júbilo de gloria y regocijo: Dios desterrado por el hombre in dino, volved a vuestra patria peregrino. No fuistes como Adan vos de- sterrado, que por Adan lo habéis Dios y hombre sido: de Egipto ahora sois Señor lla- mado, y lo que Oseas dijo habéis cumplido. Yo como explorador, que os he guiado, ire delante a ver lo prometido: que si cual Josue descubro el suelo, que mucho que se pare el sol del cielo? Pues que digo que le vi que tenéis que reparar. que tan niño vive aquí. por aquí le vi pasar, y más que cantar le oí. No sabéis lo que imagino, que es este el niño divino que adoramos en Betlén. Has dicho Castalio bien, pero no me determino: Aunque conforme la edad no es mucha la diferencia. Conforma aquesta verdad Silvio la forzosa ausencia de la pasada crueldad. Si huyendo al Rey de Judea que tantos niños mató su madre aquí le escondio, es muy pusible que sea aquel que en Betlen nacio. Cuando Rachel tiernamente, como dijo leremías, lloró hijos innocentes, y en Roma por tantos días se oyeron voces dolientes, El niño dicen que huyó: si es este, dichoso yo. Dichosa y Santa montaña, pero el deseo se engaña, y el alma dice que no: Antes pienso que este es Juan el hijo de Zacarias, que fue lleno de alegrías su nacimiento Silvan, que duraron tantos días: Que hoy decir, que Isabel medrosa aquí le criaba de aquel Herodes cruel, y que en una cueva estaba. Qué dudáis? sin duda es él. Pero veisle viene aquí, subid en esta montaña. Podremos mirarle? . Sí. el mismo sol le acompaña, lo que va diciendo hoy. Seáis bendito y loado Dios de Israel, pues tenéis vuestro pueblo visitado, y su redención habéis tan divinamente obrado. Ansi estaba prometido a nuestro padre Abrahan: la palabra habéis cumplido, porque no las cubriran las vuestras, tiempo ni olvido, De esta suerte sin temor podremos todos serviros en justicia y paz señor. De cansado doy suspiros, lleno de angustia y sudor; Dónde podré el agua hallar? pero un niño he visto aquí, a quien podré preguntar. Qué luz es esta que vi, tan nueva en este lugar? Es de estrella? es de lucero? mas son pequeñas las dos: es del sol? llegar me quiero: es de Ángel? mas solo Dios fuera Sol tan verdadero. Oh vida y luz de los hombres, nunca en tiniebla ofendida, aunque de verte me asombres, dame tu luz y tu vida. Primo? . qué primo me nombres, Alábete todo el cielo; por este desierto suelo dónde mi Jesus bendito? Volvémonos ya de Egipto. qué te parece Florelo? Este es hijo de María. semos Gracias a Dios que nos vemos primo. . y dónde está mi tía? Js Aquí descansando queda mientras que por agua voy: hay dónde coger la pueda? la de mis ojos te doy, si de mi nombre la hereda. Llueva el cielo de alegría. Jesús callad que vendrá algún día que me daréis agua Juan, adonde nos de el lordan toda su corriente fría. Lavarémonos los dos; aunque sospecho que vos en sangre por mí también. Pues para mí que más bien que ofrecerosla mi Dios? Cómo ha ido por allá? Jesú bien Juan a vuestros servicio. Vos, a quien el cielo está sirviendo, cuan alto indicio de humildad al hombre da. No os espantéis, que esto es enseñarme, para cuando lave a los hombres los pies. Temprano os vais enseñando. Jesús por hacerlo bien después. Qué dijes son estos? . son los brincos de mi pasión. Esta es cruz, y aquesta es lanza. Si está a vuestro pecho alcanza llegaros ha al corazón. Coluna es esta que ves, corona, azotes, y clavos, para las manos y pies. Aunque son tormentos bravos la lanza solo lo es. Verdad, porque ofende muerto. Si se perdió en el desierto? s no madre, aquí estoy con Juan. juntos mi Josefestan. todo el cielo he visto abierto. María hermosa. . Juan mío, dadme esos brazos. y vos rosa llena de rocío dadme los que crían a diós. De vuestro cuello los fío. Dichoso mil veces yo. y mi Isabel? . ya murió: pero en vez de su gobierno bajó desde el cielo eterno un Ángel que me crió Zacarias? . en su altar, porque me quiso encubrir, le mandó Herodes matar. Bien os podéis descubrir, bien nos podéis abrázar. Seáis Josel bien venido, y vos María su esposa; y el divino niño huido: o parentela gozosa para cómo venís? cómo ha ido? De espacio os lo contaremos. 3 Jesús más alto que fue el de Sidrachy Nave, dad licencia que os hablemos. Como mi madre la de. Ellos vendrán bien cansados: en nuestra casa podrán r muy regalados. Adiós Jesús. . Adiós Juan. dios mis tíos amados. Adiós sobrino bendito, Celebrad, cantad Pastores a Jesus Dios infinito, dando con dar mil loores fin a la vuelta de Egipto.
