Texto digital de La montañesa
Metadatos de la obra
- Atribución tradicional
- Lope de Vega Carpio
- Atribución estilometría
- Lope de Vega Carpio Segura
- Género
- Comedia
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- El texto procede de la transcripción automática de un impreso.
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Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de La montañesa. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/montanesa-la.

LA MONTAÑESA
JORNADA PRIMERA
Alarma, alarma Capitanes fuertes alarma Capitanes valerosos que a las espaldas de esta gran montana, bagades roban, ejecutan muertes aquestos fieros bárbaros gozosos de ver la sangre que estas piedras baña. Audronio. Oh belicosa España mas invencible que la Libia fiera nunca de Roma espada ni bandera hubieras visto para tanto estrago, tu Numancia y Cartago, y ahora este León que ya vencido, sus muros por tierra derribados, de estas montañas sale más furioso que si fuera flacido de la Oriental Albanla en sus collados, y ahora cuando el sueño y el reposo cubre los ojos de la gente nuestra con armas nuestro campo desatinas, o gran necesidad sabia maestra, que al bárbaro más torpe disciplinas, a rabia me provoza V l prosigue toca alarma, toca toca. . Domi. Bien te puedes recoger a tu tienda y tu sasiego que este ha sido un falso fuego Andr. Ay Domicio que otro fuego de los que suele encender aqueste bárbaro ciego, sobre aquesta gran montaña que este arroyo ciñe y baña, tocando alarma abrasaron un lugar que no dejaron la más humilde cabaña, con esto se han desmandado algunos que a nuestras tiendas con sus armas han bajado, perseguillos no pretendas que a todos nos han burlado, que como el que se confiebo de sus pies con osadía aguarda al toro y después, le va mostrando los pies. Así esta gente hacía. ya en, effecto, se desarma Tel campo y vuelvé al sosiego. y otra voz me toca alarma, perdido estoy, yo estoy ciengo que entre las armas y espadas de Española sangre honradas y entre el belico furor, me a tocado alarma amor con sus manos regaladas. Como si en Chipre estuviera o en la edad del vil Nerón, o de Comodo naciera, así el fuerte corazón se me afemina y altera. Y es este tanto delito por el cargo que a otros quito con que Roma quiso honrarme, que estoy por de sesperarme de ver que a un bárbaro imito. omí. mi. De que te affliges así si Lelio a quien Romadio el mismo cargo que a ti tan ciego le he visto yo cuanto alguna vez me vi. Lelió a quien toca el gobierno de este cargo está tan tierno por Claudía esa amiga, o dama de Furio, que hay voz y fama. Andro. Paso, o fuego del infierno ofieros rabiosos celos como os han dado este nombre tan parecido a los cielos. Qué dices. And. Que cualquier hombre me causa pena y recelos. No no sin duda que quieres a Claudía. Andr. Bien puede ser hay Domicio no te alteres que en amar a esta mujer amo a todas las mujeres. Dom. Ala fe Andronio ya entiendo que amas a Claudía. Andr. Encubriendo estoy por fuerza mi mal. And. Ay amigo estoy mortal estoy por Claudía muriendo mira que bien a fiado Roma su ejército a dos, pues lo que les ha entregado la fortuna, Roma y Dios a una misma hembra han dado de la fortuna victorias, de Roma triunfos y glorias de Dios las almas y vidas a solo Claudía ofrecidas, que affrentan tantas historias A Furio nunca trujeras esos cautivos despojos de aquesas montañas fieras, para fuego de mis ojos y affrenta de mis banderas. Cautivo según es fama a quí en León esa dama Domicio aquese Romano por quien hoy amor tirano a dos Cónsules infama. Do mi. Toda la historia he sabido pero no se puede hacer que esta venga a tu poder. And. Cómo ese tiempo he perdido en procurarla vencer. Pero quiérele de suerte que en tratalle de su offensa muy tiernas lágrimas vierte. Dom. Derríbale la defensa dando a Furio injusta muerte. Andr. Es Furio amigo un soldado tan bravo y acreditado, que si faltase dos días sobre su muerte verías todo el campo amorinado, no parece justo hacer aunque lo sobra el poder al que aqueste cargo toma que quite un soldado a Roma para dallo a una mujer, más detente que ha salido Lelio de su tienda. Comedia de Lope de Vega L. Ha sido gentil engaño por Dios que un bárbaro solo, o dos hayan un campo rompido, o Cónsul. An. Oh Lelio fuerte. Qué Volcán, o Eruna vierte más fuego que aqueste monte. And. Lo que es todo el Horizonte en humo y fuego convierte han quemado este lugar quiza por solo quitar al campó el alojamiento. Oh bárbaro pensamiento, And. Antes ardid militar. Como que un monstruo un salva un montanes un villano (r, bárbaro en alma y lenguaje, todo el poder soberano de Roma infamey ultraje. Que venga nuestro escuadre, sobre la insige León de España cisidad tan grande y que ya la rija vmnande con esclava subieción, y que en una montañuela de vencer un hombre tarde que en ardides se desuela como el milano cobarde que en hacer la presa vuela. Dos descalzos dos desnudo; que comen los vueyes eruda, y visten de sus pellejos desnuden nuestros consejos de aquellos también son mudo En que ha de parar aquesto. Andr. En que ya de hoy más señaj lo que ayer quedo propuesto. Si das al campo una paga echará en la empresa el resto, Furio! Tan descuidados valerosos Cónsules cuando deciende un escuadrón de bárbaros, de esas montañas cuyas peñas y árboles vertiendo vienen fuego a nuestro ejército volved los ojos a sus armas rígidas veréis nuestros soldados pusilanimes, (que la abscondida noche y Baco esplendido tenía sepultado sin escándalo en oscuro silencio y sueño pálido, huir de aquí y de allí como del álamo. Sale medroso el escuadrón de pájaros, cuando el Halcón el sueño interumpiéndoles entra furioso por las ramas frágiles. Audr. Es posible. Fur. Escuchad el fiero estrépito de roncas voces y trompetas bellicas. pido. Huid, huid leones nuestras Águilas si sois leones cuando cuando vais huyéndolas, que se escapen ansí. Andr. Quéles esto Lépido. No es nada, ya se fue la nube, y fueronse con un pequeño trueno los relámpagos, estos bárbaros son que como en público, no osan parecer sus viles ánimos de noche nos visitan como espíritus, con fuego, con pantasmas, y con máscaras. En effecto huyeron. En tocándoles en el oído el más inútil pifano, que no quiero decir alfanje de África los pies a penas ponen en los céspedes brava ocasión se offrece a mi proposito, para gozar aquesta noche a Claudía, quiero decir, gozar no más de hablándola. Lelio. Brava ocasión amor vas ofreciéndome para que aquesta noche el pecho mísero descanse viendo aquella vista angelica de Claudía la captiva de este Furio. Por quien amor con fuego velocísimo hasta en los guesos me abraso las medulas. Andr. Si te agradare Cónsul como es licito yo soy de parecer que aventurándose Furio esta noche pues en nuestro ejército no tenemos soldado más beligero. Por entre las malezas vaya entrandose, de aqueste monte, pues que son tan ásperas y sepa del contrario los propositos: porque conforme lo que de ellos vieremos mañana al descubir la aurora candida sus cabellos bañados en aljofares por este río algunas puentes fáciles vayan para el bagaje fabricándose. Lelio. Ese es mi parecer y de tu ingenio pártase luego Furio pues es lícito que es gran soldado fuerte como Ecebola vaya y sepa del bárbaro el designio. lo obgola Furio. Soy de todo el ejército el más infimo, pero tal como soy Cónsules inclitos ire a serviros más alegre y placido que si llevara una corona cibica. Andr. Mereces escribir tu nombre en mármoles. Furio. Yo voy a apercibirme, quede Júpiter Cónsul contigo. . Y yo también que al temido ejército pretendo hacerle plática sobre aqueste alboroto. Andr. A cielo santo vea yo ahora a Claudia y luego mátame, Oh cielo quien pudiese ver a Claudía mientras que Furio vuelve. Domi. Vienes Lépido. uen melancólco has hecho no sabríamos porque si es temor dejame ire que tuyo es aqueste pecho, no digo temor cobarde jevoiog sino temor de perder aquesta hermosa mujer que el alma te enciende y arde, no temás que a infamia obligue sino un celoso temor que nace con el amor y como sombra le sigue, no hablas. Fu. Hay mi Fabricio bien dices que fue temor: pero aún es mucho mayor de lo que muestra el indicio: no nace aquesta jornada de querer honrarme así mas de quitarme hay de mí la que yo tengo ganada, vente conmigo y sabrás en el camino la historia. Fab. En bieno en mal pena o gloria no he de dejarte jamás. Buen sobresalto les habemos dado que no fuera razón que en mi montaña dormido hubiera el enemigo armado. Yace el León dormido en la campaña mas si yo como Fénix resuscitó tendrá de mis cenizas Leon España. Que dicen los Romanos que le imito a Hércules no más que en solo el traje y que la fama y el honor le quito. Mal conocen al bárbaro salvaje vive Milena que es él sol que adoro que Que deciende de Reyes mi linaje Cuireno soy Cuireno aquel que un toro hace pedazos con aquestos brazos, que rompieran mejor sus plumas de oro, mata esos hachos que si hacer pedazos, no me viere Mileva aquesta gente eternamente goce sus abrazos. Montañes. A recebirte Capitán valiente Milena sale de su cueva oscura Cuire. Clara dirás que sale el sol de Oriente. O peregrina Ángélica hermosura. Mileva. Oh capitán valiente y victorioso cuyo valor me anima y asegura mi pecho de tu daño recelolo mil fábulas de amor representando a mi sentido en vano temeroso, ya preso del Romano te soñaba ya vencedor y del peligro ajeno y que cetro y laurel, León te daba y ansí quedaba de contento lleno con solo imaginar entre temores que eres Cuireno el fuerte, el gran Cuireno. Estimo con el alma esos favores. Que ese temor de nadie lo estimara para asfrentar mis brazos vencedores si no de quien de lo que soy dudara a fuerza del amor que teme y duda porque nadie temiera si no amara: conozco bien tu voluntad desnuda de toda falsedad y amor por eso con lazo estrecho a tu prisión me anuda. Milena. Mayor victoria fue tener tal preso que la que de León tuvo el Romano. Curi. Mil veces por tu esclavo me confieso y en fe de aquesa hermosa y blanca mano a ese Romano infame, haré que huyendo deje este monte y busque aprisa el llano, por los cabellos juro que venciendo estan al oro y por la luz que Reina en las estrellas donde estoy ardiendo, que te he de hacer de todo el mundo Reina. desde las cumbres altas de Peloro hasta donde Parténope se peina; y que te he de cubrir de perlas yloro en menos tiempo hermosa perla mía, que vaya el Sol desde la Libra al Toro. Milena. Mis ojos vean o Curieno el día que triunfes tú de aquesa gente fiera, que tanto a España en subgetar porfía de aquesta gente que la gran ribera de nuestro mar piso tan atrevida. con fama eterna que ese pecho altera el ser del mundo Reina y ver rendida del Ganjes la riqueza entre estas plantas no se compara al ser de ti querida. Quireno. Con esas humildades me levantas más alto que mi propio pensamiento que hallo lugar entre las luces santas, o como espero con igual contento, pagarte este favor y ahora en tanto pide un rayo del sol, pídeme el viento, pídeme el lirio el nardo y el acanto por el Deciembre, y por Agosto el hielo. Di que quieres oir del cisne el canto, pide las aves del más alto vuelo, el pájaro celeste el Fénix solo y cuanto olor se quema en Delfo y Delo que no me quedara de Polo a Polo cosa que tú me pidas si es que vivo de cuantas baña el mar, ni mira a Polo, porque la miel en el panal nativo, la pura leche, el ciervo, el gamo, el oso, el ruiseñor, la tórtola en su nido no son para valor tan poderoso que esas cualquier amante de ordinario puede offrecerlas sin quedar famoso. lacer. Mira señor que es tiempo necesario esté que gastas en razones tiernas para poner desfensas al contrario, que si de esta manera te gobiernas mal nos deffenderán de espadas blancas, pelosas pieles y desnudas piernas, piensas porque los árboles arrancas que ya has vencido los Romanos fieros y que se venden las victorias francas. Curién. Tenéis razón, o fuertes compañeros mas no penséis que amor con tiernas glorias al fiero Marte enbota los aceros: Que de Alejandro cuentan las historias, que una arpa en las guerras le tañían, a cuyo son vanaba las victorias, ansí esta misma consonancia harían estos dulces requiebros de Milena para vencer a quien vencer porfían, ella es la arpa que en mi oído sueña, con más sonora voz que trompa o caja, que gloria llaman la amorosa pena: Pero tu montañes vela y trabaja con parte de esa gente en el repecho de esa montaña pedregosa y baja, y tu Filardo amigo por lo estrecho de aqueste monte guardaras la entrada con otra escuadra de robusto pecho, y quédese Alárico en emboscada con cuatrocientos montañeses bravos de capellina piel y azcona errada, y guarde Atanasildo los esclavos, y así podré a la rueda de fortuna echar no uno, pero muchos clavos. la. Todo se hará señor sin duda alguna descansa en tanto que la bella aurora rompe la noche oscura y importuna. Curieno. Entrad mi bello sol entrad señora. Milena. Esclava vuestra soy. Curi. Oye Alárico. Alar. Que mandas. Curi. Parta luego aquesa gente! Alar. Ya la bandera y caja al viento aplico. Clau. Me espantas que tal me digas sabiendo bien mi intención. Dom. Y yo que a tanta razón Claudía hermosa contradigas es mejor Furio por dicha que Audronio. Clau. Quién te ha negado que un Cónsul vence a un soldado Don. Pues que es esto. Cl. Mi desdicha Dom. Tu desdicha tu ventura pudieras decir mejor pues hombre de tal valor se ha rendido a tu hermosura. Clau. Yo Domicio no soy mía. Dom. Cuya pues. Clau. De Furio esclava. Dom. Deja esas cosas acaba. Clau. Pues cual de los dos porfía vete verás si te llamo. Don Audronio viene. . Ay de mí And. Espera, o mátame aquí no más de porque te amo hermosa Claudía, o Leonesa que diré mejor León, si no es piedra el corazón que tanta crueldad profesa: Esto merece adorarte, esto merece quererte, prisión le llamas y muerte a quien vida puede darte, Porque tus hermosas manos hacen nublados tus ojos, despreciando los despojos de que son dueños tiranos, alza las del rostro bello que mal las podrá mirar quien suele envidioso estar de solo un sutil cabello que fuera milagro al suelo y gran de arrogancia suya que una mano a no ser tuya pudiera cubrir al cielo: Mira que harás, que me atreva a un sacrílego forzoso. Cla Cónsul no el ser poderoso a ser discortes te mueva iguala al poder el trato que es a tu nobleza ajeno. Andr. Quién lo puede tener buen Claudía con tu pecho ingrato dejándote yo de amar que en eso el respecto estriba no eres humilde cautiva de un Clav. De quién. Dom. Déjalo estar que en eso no te ha offendido antes es de suerte honrado que ya te la hubiera dado si se la hubieras pidido. Andr. Pues pienso se la pidir o pienso se la tomar no más de para matar a quien me hace no tir, y por Júpiter Domicio que en estando en mi poder. Dm. Allí te quiero yo ver mas humilde al sacrificio, que aunque es verdad quel amor castiga cuando se enciende es padre que al hijo offende y siente extraño dolor Andr. Tienes razón si la viera en mi poder perlas y oro, y gran suma de tesoro a su servicio offreciera, di Claudía porque desprecias a un Cónsul por un soldado. Ahora que te has vengado de ser humilde te precias, pídeme a Furio y castiga cuande venga a tu poder. And. Que a un Ángel pude offeder a su cielo me maldiga, mira que amor es furor que los sentidos despoja y que amor que no se enoja no puede llamarse amor. Perdona mi atrevimiento que aunque hijo mal nacido de amor en effecto ha sido y de poco suffrimiento. Dom. A que Palas, Juno, o Ceres de esa suerte te arrodillas. Andr. Pues de que te maravillas si es diosa de las mujeres. Dom. Levanta que viene gente. Andr. En esto amigo recelo que tengo offendido al cielo pues mi perdón no consiente. Al fin me resuelvo en bella mientras Furio va perdido. Extremado ardid ha sido para hablarla y gozar de ella. Agora sola estara. El alma haces engañada. Cómo. . que esta acompañada. De quién. . De Furio será. No es posible que haya vuelto Sabes quien es. Lelio. Quién. Andronio. Lelio. Andronio. No es testimonio. Ya lo he visto y voy resuelto. De que. Lelio. De hablarle. De hablarle. Lelio. De habralle De que modo. pues. diciendo que lo se todo y que he venido a buscarle, porque si ahora me vuelvo se spechara lo que trato. Ya te mira con recato. L. En hablarle me resuelvo. Dom. Digo que es el Consul calla, el Cónsul había de ser. Dom. Si quiere aquesta mujer porque no vendrá a buscarla, el ardid que tu pensaste no lo puede pensar él. Andr. Qué haré huíreme de él. Dom. Ya llega tarde acordaste. Es lícito que un Cónsul, dime Andronio de dos coronas como tu premiado, con hazañas que tienen testimonio de la sangre que a España le ha costado. Cual otro descuidado Marco Antonio de la Egipciana bella enamorado estes cuando tu fama el mundo alaba adorando los ojos de una esclava. Es bueno que un Romano que se ha visto triunfar de los despojos y el estrago del Affricano y Español malquisto, de Numancia, Sagunto, y de Cártago, y que hasta las estrellas de Calisto ha dado a los rebeldes justo pago, este es cuando tu fama el mundo alaba adorando los ojos de una esclava. Como es aquesto Capitán valiente, tu eres hijo de Roma por ventura, vino de Chipre aquesa honrada gente que el laurel de los Césares procura, dejas tu tienda y amparada gente puesta para perderse en apretura, y estas cuando con ella, te juzgaba adorando los ojos de una esclava. Ea cese la guerra, no haya guerra volvámonos a Roma y pediremos por la vencida y conquistada tierra, el roble y el laurel que merecemos, cuelga las armas la bandera encierra, las ajenas a Marte offreceremos y ansí estarás como Nerón estaba adorando los ojos de una esclava. Andr. Has dicho. . Lo que es razón, haberte reprendido. De qué Caterina ha sido esa tan larga oración. Tan rebelrdo te muestras como si el resuscitara Andr. Paso Lelio. A nunca honrara Roma las cabezas nuestras, nunca en carro levantado con media lanza y laurel fuera la invidia cruel despojo a la rueda atado. Nunca el cargo se nos diera de allañar la rebelión de esta espantosa nación mas que trogiod ta fiera. Vete Cónsul por Apolo que del yerro cometido solo verte arrepentido será mi consuelo solo. Andr. Porque sea mi humildad castigo de tu inclemencia, igualara mi obediencia tu mucha temeridad. No soy yo aquel Marco Antonio que tan lascivo murio, y de quien soy Lelio yo dará España testimonio: Soy Andronio y soy quien sabes por mi espada y mi consejo, un mozo en ingenio viejo que excede a los viejos graves. Ni en Capua fui Cipión ni medio chipre la frente aquien Roma justamente, honra con tanta razón, y cuando cuelgue la espada y doble aquella bandera, la una se vuelve entera la otra en sangre bañada, el ofrecer estandartes a Marte bien puede ser, que tantos puedo ofrecer que sobren a muchos Martes, esta esclava no me tuvo ni ha tenido amor a mí, que pasando por aquí en pláticas me entretuvo en fin, pero no haya más vamos Do. Do que has hecho lo que ves Donbien satisfecho, de agravio tan grande vas. Lelia. Qué te parece señora, de esta disimulación. Tengo un poco de pasión, y, estoy divertido ahora casi palabra no hoy, y ansí te pido licencia que estoy mal en tu presencia tan descompuesta y sin mí l. Eso no ni el cielo quiera que tú me pagues tan mal que es paga muy desigual. de fe tan limpia y sincera oblíguete Claudía amiga que mejor dijera ajena, no mi humildad, no mí pipena ni quien soy, ni mi fatiga, sino el ver lo que aventuro con el que de aquí se va, el día que se sabra, que te adoro, y te procuro o como no tiene ley, la fortuna dura esquiva que eres de Furio cautiva mereciendo ser de un Rey, de tu hermosura te precia que en cuanto sea conquistado cualquier tesoro ganado si te iguala se desprecia, tantas rendidas naciones y coronadas cabezas, oro, perlas y riquezas, cautivos, armas pendones, todo lo decía por ti y es al muy de creer, si me ha visto reprender al consul Andronio aquí, que en lo que yo le impute mi muerte conoceras. Cla. Por eso me debes más, porque desprecio tu fe porque no dando ocasión, a mi daño y mi deshonra más vuelvo yo por tu honra, que tu propia obligación, yo estoy muy agradetida y tanto más obligada, cuanto más aventurada veo tu opinión perdida, pero si en amor es noble un resuelto desengaño, cuanto cuanto es mayor un engaño: pues es su dolor al doble, yo te desengaño aquí, que penes, que muera, o viva que soy de furio cautiva, y para Furio nací ansí que no puedo dar, aquello que ya no es mío Pues quien tu Albedrío Claudía te puede quitar, dueño de tu cuerpo es mas de tu alma eso no, porque esa Dios te la dio, en quien todo el poder es Ya todo se lo entrego, la libertad que perdí: porque yo el alma le di, si el el cuerpo me gano ganome el cuerpo en despojos, y el alma en tratos humanos el cuerpo con fuertes manos. y el alma con tiernos ojos dos victorias fue ganando, y casi a un tiempo venciendo. Lelio. Sin razón las vas poniendo, juntas si las voy quitando que todo lo que es victoria, se atribuye al capitán y ansí verás que le dan del vencimiento la gloria de suerte que tú eres mía aunque Furio te gano que si tierno te miro menos que yo merecía que soy cordero y tu fiera hija del pecho Español, nieve cuando fuere sol y cuando nieve de cera mira que puedo si quiero quitarte a Furio. Clau. Podrás. Mas el alma que es lo más será de Furio. . Qué espero vive el cielo. Clau. Y vivira que de Furio quiero ser. Eres de piedra mujer. Clau. Mujer que rebelde esta Cepio. Pídela a Furio señor o haz la fuerza. Claudía. Fuerza bueno, vive amor en cuerpo ajeno, y ansino lo sufre amor. elio. Que no hay remedio. Claudía imposible. Lelia. Eres Tigre. Claudía. Soy un canto. Lelio. Tanto me aborreces, Claudio. Tanto. Brava mujer. Lepia. Insufrible, y dicen que son mudables, no hay diablo que las entienda. Lelio Dame si quiera una prenda, y nunca me veas ni hables. Clau. Que prenda. Celía. Solo un cabello: que mi esperanza sustente. Claudía. Y si me duele la frente. l. Rompele un rayo al sol bello. Qué brava delicadeza que recios deben de ser, pues bien se suelen caer sin sentir de la cabeza. Clau. Ahora bien quiero agradarte. Hágate dichosa el cielo yo quiero humillarme al suelo a tomarle y adorarte. Domí. Entra quedo. Andr. Ya que effecto. Dom. Llega que es buena ocasión. Gran acto da devoción tal hace un hombre discreto. Ya Lelio saque el cabello, ay Dios. Duélete. . La frente. O rayo del solardiente de aquel sol divino y bello, estoy por que mar el mundo como otro nuevo Phaetón. Andr. Brava disimulación Qué brava venganza fundo, Andro. Es lícito que un Cónsul dime Lelio en Roma cincoveces laurcado que en los consejos vence a Marco Aurelio, y a Trajano en victorias que ha ganado. que desde el Capitolio al Monte Celio su famosa nación a propagado, estes cuando tu fama el mundo alaba adorando los ojos de una esclava. No eres tu aquel que tiene más despojos. que en la de Canas se perdieron, y eres aquel que infames llamas por despojos. cautibos por bellísimas mujeres, si así te offenden y te dan enojos como tan presto por sus ojos mueres. y estas, a donde affrentas quien la amaba. adorando los ojos de una esclava. No es posible que Roma te a criado, sino si no la tierra del lascivo Egipto, pues la opinión le cuestas al Senado que a costa de mi sangre solicito el ejército dejas alterado, cuando el temor del montañes le quito y estas cuando tu fama el mundo alaba adorando los ojos de una esclava, gra cese la guerra cuelga al templo de Marte las banderas conquistadas, gque ya la espada y el arnes contemplo s entre las armas de la paz sagradas sigue de Nmía el religioso ejemplo y y en cuadrás de tápices adornadas podrás estar como Nerón estaba adorando los ojos de una esclava. Has dicho. An. Lo que es razón . Esto ahora nos faltaba. reprenderte. A tiempo vienes por Caterina me tienes que imitas a Cicerón. Andr. A nunca el roble y laur Roma nos hubiera dado. (do Paso Andronio. . Ni pisa el cuello a la invidia cruel. Brava vergüenza me alcanza. Por eso permite Dios que venga quien de los dos tome más justa venganza. Furio viene qué haremos Furio. Bien Fabricio imaginaba lo que aquí presente vemos, no sin causa me volví sin cumplir mi obligación. Fabr. Basta los Cónsules son con bellos no lo crey. Hablaré. Fabr. Cómo quisieres mi vida te offrezco habla. Muy bien la guerra se entabla con tres Cónsules mujeres muy bueno es hacer consejo en mi tienda con mi esclava: ansi Ecipión andaba más valiente y menos viejo, lo mismo César hacía en mi tienda con mi esclava, que el día que peleaba toda la noche escribía, esto hacía de ordinario en mi tienda con mi esclava. Alejandro cuando estaba entre las hijas de Dario. A Cónsules a que effecto me envíáis con tal engaño haciendo a mi honra daño ponéis mi vida en aprieto pudiéndome aquí matar yo os agradezco el castigo: que en matarme el enemigo mas honra puedo ganar. Por cierto buen galardon me dais por tantas herida en la empresa recibidas de esta invencible León, que aún aquí las podréis ver por testigos de este hecho, mas quiero cubrirme el pecho que hay aquí alguna mujer. Por ventura he yo perdido riquezas que habéis ganado habiendo yo peleado mientras otros han dormido, tengo una espuela una hevilla de todo vuestro poder, pues que os hace esta mujer que ansí queréis perseguilla, es mucho pues yo la halle que la goce solo aquí por la sangre que vertí y no poca que saque. Ahora bien vayan las leyes a donde los Reyes mandan, que como las leyes andan también andaran los Reyes. Yo parto a mi obligación no por vosotros, por Roma, que yo se que acargo toma mi venganza y galardón, Las nuevas que me mandastes del enemigo traere, porque veáis que os honre, mientras mi honor me quitastes que si la fuerza atropella la verdad más declarada muy honrada es esta espada y ninguno mejor que ella. . Andr. No te vayas tu Fabricio deja ese loco. Fabr. Este es loco. Andr. Parécete que lo es poco o que ha dado poco indicio habiendo los dos venido a su tienda por saber del enemigo el poder y sitio fortalecido: ahora bien toma esta esclava. y a su tienda se la lleva. No es esta locura nueva camina tu perra acaba. Vamos Claudía. Claud. Mucho tengo que contarte. Fabr. Aqueso aguardo. No es el succeso gallardo, muera yo si no me vengo vamos que ya amanecido a dar orden en la gente: Andr. Cómo la dará quien siente tan poco en alma y sentido. Pareceos que he madrugado conforme el cuidado mío. Msont. Bien es grande tu cuidado que a penas cubre el rocio las hierbas de aqueste prado y es hacer agravio ahora a Milena. Curi. Antes un hora no me deja reposar, porque ha dado en imitar la condición del aurora como a todos os ha ido. Mon. 1. No he sentido en mi cabaña solo un pequeño ruido. Mon. 2. Ni yo en toda la campaña a penas eco he sentido. Mon. 3. Yo tuve alguna ocasión de imaginar rebelión de los esclavos Romanos, pero ateles pies y manos y añadí guarda y prisión como Alático no viene. 1. Con causa debe de ser pues tu gente se detiene. Curi. Hoy ver el alba nacer en el campo nos conviene. Mont. 2. No sea que la emboscada le haya sido mal guardada suprisión temo. Cui. No es bueno que nunca a entrado en Curleno temor ni pena de nada, ni temo que se ha perdido, ni que se pierda que importa, solo desnudo o vestido si este brazo un árbol corta, voy guardado y guarnecido, por ser amigo me pesa, Pero si cautiva, o presa la persona suya esta, Roma me lo pagara, pesi al mar que se atraviesa que yo solo basto a ir y su immortal Capitolio arruinar y destruir, y hacerlos todos huir como el áspid al rifolio. Hare su Erario y Teatro, sus baños y Anfiteatro que piensen que Atila asoma ni que es Italia ni Roma, ni el mundo y sus partes cuatro. No soy yo aquel Montanes que a penas con un descalzo a un Cónsul le vi los pies. Pues que mucho si me ensalzo donde me he de ver después, mas mirad que gente es esa que esa montaña atraviesa. Mon. 1. Este es sin duda Alárico que viene contento y rico de alguna gallarda empresa. Alárico. Dame esos pies, o Capitán valiente reliquia fuerte de la madre España y en pago de lo mucho que te debo recibe este Romano valeroso, que solo como ves en un desierto hallado fue de mi escuadrón y preso aunque primero nos costo dos vidas. Porque tan gran valor no es fuerza de hombre sino de alguna furia del infierno. Cuir. Tú seas Alárico bienvenido que a tus amigos has costado pena y más viniendo con tan buen sueceso quien eres di Romano. Fur. Soy un hombre No más que un hombre. Fur. Un hombre desdichado. Cur. Esto llamas desdicha no ere hombre. Fur. No es la prisión ahora mi desdicha. Cuir. Presencia tienes de hombre noble y fuerte como te affliges tanto, Fur. Tengo causa fuera de la que ves para affligirme: pero pues ya me han dicho tus crueldades quierome consolar y suplicarte que me quites la vida luego luego. Quir. Porque deseas morir. Fur. Porque la muerte es término de todas las desdichas Curieno. Por los dioses que estoy afficionado a tu persona y arriscado espíritu, que me pareces animoso y bravo y así por ellos juro de librarte si de esas tus desdichas me das parte. Furio. Agradecido a la afición que muestras gran Capitán a mi fortuna, digo que quiero de mi gusto obedecerte. Pues ya te escucho. Fur. Escucha. . Empieza. De un escultor que vencia los mármoles de Lisipo hijo soy Curieno fuerte y dentro en Roma nacido, fui desde mis tiernos años fuerza de estrellas y signos, tan aficionado a Marte como otros son a Cupido, llámome Furio mi padre que ansí mi águelo le dijo, porque a las obras el nombre se les parece infinito, a penas tuve quince años cuando entre el Duero y el Miño a un capitán Portugues di la muerte en desafío. Pase con Andronio a España en este tiempo que digo, haciendo cosas notables entre quince y veinte y cinco venimos sobre León cuyo cerco nos ha sido, mortandad y pestilencia y a mi rabia y basilisco, al fin a su resistencia nuestras armas han vencido, bien es verdad que a gran costa de sangre y vida vencimos. Saqueose la ciudad la codicia y apetito, hallaron riquezas, ropas, perlas y rostros divinos: Hizo Lelio grande estrago porque pasaba a cuchillo muchos de aquestos Leonesos que a voces llaman a Cristo. Yo divertido una tarde ni avatiento ni lascivo, halle una dama que daba oro al aire, al viento gritos. Llévábanla unos soldados yo de lástima movido de las perlas que vertía de los soles offendidos Comedia de Lope de Vega. Metiendo mano a la espada la saque de aquel peligro, y dándole libertad la perdi cón el sentido, al ejército la truje y después que en estos riscos se pregonaron tus hechos y a conquistarte venimos, los dos Cónsules Curieno que no se como la han visto la siguen y me persiguen, de mí cautiva cautivos, y de suerte que esta noche de un consejo y de un aviso, a lo que vees me inviaron por la muerte que te pido: dejo el alma entre sus manos y aunque de esta suerte vivo me duele porque la cuesto mil lágrimas y sospiros. Esta fuerte montañes mi triste tragedia ha sido, bien que honrada al fin, si corta mi cuelló tu acero limpio. Curieno Eso no por los dioses soberanos, que antes mis brazos ceñiran tu cuello, y créeme que siento de manera esa desdicha tuya que los Cónsules no han hecho para mí tan grave injuria; quisiera holgarme por el sol contigo, mas se lo que es amor y larga ausencia, vuélvete luego a tu Romano ejército y en prendas de que soy tu caro amigo toma este anillo que quite a un Romano, y otra vez estos brazos que les lleves a la cautiva que te tiene el alma. Furio. Oh gran Curieno honor corona y gloria de la oprimida España, dete el cielo en tus cosas tan próspero succeso que volvamos perdidos y sin honra a las riberas del famoso Occeano y trien y triunfes en León de nuestra infamia y no solo en León, pero en Toledo. Todo pueden hacerlo aquellas luces y cuando se descuiden estos brazos, vamos que por holgarme ire contigo hasta la falda de este monte áspero. Vivas mil años sin peligro y pena Curieno, Mejor dijeras goces a Milena.
JORNADA SEGUNDA
En eso entiende el Romano ansi estima al enemigo. J. De sus fiestas soy testigo g todos se han bajado al llano, colgados los estandartes y las armas artimadas, con multitud de entramadas se cubren por varias partes: dicen que es aqueste el día en que su César nació. Alguno vendrá en que yo celebre la fiesta mía: si gente hubiera llegado de la que espero, este fuera el día que acometiera a ese campo afeminado. lacer. Con esa se han detenido en hacer al río las puentes. ur. En sangre baño los dientes de furiay rabia movido, que hagan aquestos fiestas por César, ni por Apolo cuando yo estuviera solo con más que estas manos estás vive el sol que estoy furioso, y que si a su campo voy yo solo así como estoy emprenda un hecho famoso, soy Curieno y de mi ajeno, no soy sino un rayo airado, Hércules soy enojado y en estando en mi Cutieno que yo solo bastaría con este tronco en la mano a hacer que llore el Romano de César el natal día. Pesí a César y aún a Roma a mis ojos hacen fiestas, cuando tomo armas como estas ramos de laureles toma, Esto sufro, esto consiento, oh Mileva me afemina o no es mi fuerza divina mayor que mi pensamiento, y dime de que manera. esas fiestas se celebran. la Juegan armas, lanzas quiebran hay lucha esgrima y carrera y tienen para el que gana ticos premios. Curiene. Premios tienen y donde yo estoy convienen, premios para fuerza humana, lacerino vive Apolo que me quiero disfrázar, y que esta tarde he de entrar en aquestas fiestas solo que a saltar, luchar, correr y otras fuerzas voy seguro que hará pedazos un muro quien no me podrá vencer, y esos premios es affrenta que Milena no los goce; que mal la mujer conoce quien por monstruo no la cuenta, apetecen lo imposible y para casos tan varios quieren hombres temerarios de pecho y brazo invencible. Esto priva mis sentidos y ya estoy determinado, corre desnuda un soldado vestíreme sus vestidos, y ansí en traje de Romano a sus fiestas ir podré y a Milena le traere mil premios con esta mano. l. Tú ves a lo que te pones hablas a caso deberás. Curi. Cuando no me conocieras dijeras esas razones ve luego. lacer. Mira que estamos todos fiados en ti; y que en conocerte a ti todos sin vida quedamos, mira a lo que te aventuras, que el discreto Capitán no se arroja cuando están sus cosas tan mal seguras, cuanto más que de que effecto te ha de ser esta jornada. Cur. No me repliques en nada. A fuerte más no discreto, dime como quedaran nuestros hijos y mujeres, y si a caso te perdieres quien haremos capitán, que será de estas montañas y de aquesta pobre gente, no habiendo quien la sustente, con tan heroicas hazañas vete Curieno y lloremos las quejas que al cielo doy, que si te perdieres hoy mañana esclavos seremos. Cur. No hables más. Jac. Hiciera un loco semejante disparate. Cur. Por Júpiter que te mate espera villano un poco. Comedia de Lope de Vega. Quintilio. Hoy que de César es el natal día y celebráis o Cónsules su fiesta nuevas alas cobro la Musa mía a su alabanza y vuestro honor dispuesta, Quintilio soy que celebrar solía las hazañas Romañas, y pues está para el mundo lo es de tanta fama o al premio he de poner una Epigrama. Andrón. Ya Quintilio tenemos conocido y toda Roma vuestro ingenio raro y an si os offrezco el premio prometido o de tan alta opinión succeso claro. Poeta. Acá en las malvas nos habían parido si el cielo fue con nuestro ingenio abaro, Andr. Quien se quez Poeta. Un poeta. Quién es. Poeta. Mucio. Lelio. Poeta sois. Poeta! Soy unico. Leli. Y que sucio. Y venís a oponeros en remediar los pies que vienen grandes pero escuchad que vuestro aplauso imploro veréis una Epigrama como un Toro. Sacro César relincho de los dioses que al cielo aquel tu aguelo se ha subido lio vengo Eelio. Recitad vuestros versos. Poeta. No lo mandes. Lel No os excuséis. A gran favor lo tengo famosos son desde la india a Flan (des. And. Que os detenéis: Un poco me detengo donde en estrella macho convertido,O ni campos aras, ni ropillas coses. Tú que teniendo muermo nunca toses y fuiste de tu inadre a luz salido, por donde entro la fuente del olvido, en cuyas aguas sus imbiernos posees te César que nunca cesa ni a cesado, cesado de César que nunca cesa, o grande como un camello corcobado il de verte yo nacido no me pesa pues hoy un Cisne al Tiber has llevado que solía beber en una artesa. Andr. Raro Poeta. L. Raro. Andr. Nunca visto, digna es de cualquier premio esta Epigramal Poeta. Bien merezco la fama que conquisto y del verde laurel el tronco y rama. OSA Paje. Los luchadores Senado vienen ya. Andr. Entren que esperan. Ya las manos se me alteran de haber al puesto llegado. Andr. Furió ha venido con lanza bravo se quiere mostrar. Si nos quiere amenazar falsa saldrá su esperanzaloiblcuanto el temor fuere más. A muy buen nepo he llegado grande ventura he tenido, pues que sin ser conocido me han visto hablado y dejado, o que despojos Milena lla te llevo de esta victoria, aunque entristece mi gloria el verte quedar con pena que en eso tú la tendrás cuando sepas lo que infento aunque más será el contento Ay de vosotros alguno suldado honrado y amigo que quiera luchar conmigo y dos si vonciere al uno, ea quien quiere emprenderme. Dmi. Aquí estoy yo. ur. Pues qué aguardas quizá en verme te acobardas, Dm. Pero tú tiemblas en verme cay cómo es esto cielo. Cur. Gentil fuerza por mi fo aún a penas te toque y ya te arrimas al suelo. Brava fuerza de soldado. Cur. De nadie soy conocido. Ya que a Domicio has vencido a Lépido no has provado, llega a ver. Cur. Gentil razón yo se que no lo dijeras si rebestido me vieras el desollado León, traigo quitada la piel y así aquestos se me atreven. Qué aguardas. Cu. A que me prueuen tus brazos. . Fuerza cruel extraña fuerza. Fabr. Extremado. Cu. Así te dejas caer. Fabr. Aún te queda por vencer Fabricio un fuerte soldado. Cur. Pues llega que por el sol de hacerte dos mil pedazos, mal conoces tú los brazos de un montañes Español, Fabr. Como Español montañes. Cur. Digo que Romano soy tal dije y desnudo estoy. And. Aguardad quien dice que es. Fab. Basta que Español es este. Y si lo es es espía. El defenderme sería hacer que caro me cueste, montañes soy que he venido por ser en fuerza extremado si no espla, porque soldado desde que nací lo he sido, vine a esta fiesta a emplearme y a ganar alguna cosa, esta es la verdad forzosa mandad prenderme o matarme Lelio. Extraña presencia. Andr. Extraña. Este fin duda es espía. Cur. Engañáis os a fe mía, de aquí soy de esta montaña, sino que como ya os cuento por ser valiente y robusto me puso la impresa gusto y el peligro atrevimiento soy un villano pastor y guardo cierto ganado en este monte alojado de que me llaman señor bueno quedara sin mí. And. Acertada es su prisión hasta saber la ocasión para que ha venido aquí. Cu. Aquí el ganado se acaba mas en esta dura impresa por la cordera me pesa que lo demás no impurtaba queréis Comedia de Lope de, Vega queréis me hacer un placer, Cuál es. Cur. Mandarme matar And. Para que. . Para acabar de estar en vuestro poder. Conoces me gran Curieno. Quién eres tú que me nombras en nación y trato ajeno. Que te esparas que te asombras. El hacer bien siempre es bueno, And. Aquí hay misterio prendeldle, atal dle luego las manos. Qué piadosos sois Romano; que no me matáis. And. Tenelde, Paje. Ya Cónsules invictos os aguardan para ver los Leones, Tigres y Osos, que en el anfiteatro han de correrse enviome Octavio a que vengáis al punto que quieren ya salir los condenados, Bueno será que vamos señor Cónsul y que aqueste Español quede entretanto en guarda de algún hombre de buen crédito, que el tormento le hará después que diga, quien es, como se llama, y a que vino: Andrón. Paréceme que nadie como Furio puede llevarlo que es soldado honrado de quien se puede hacer tal confianza. Lelio, Désele luego a Furio pues es justo. Furio. Beso os los pies por un favor tan grando ea villano ved que sois mi preso. Andrón. Vamos Lelió a la fiesta. dm Furio aquesos bratos que otra vez han sido lazos de este cuello que ya doma la gran soberbia de Roma que ha hecho un León pedazos, tu esclavo soy y tu preso soloa ti por Marte santo aquesta amistad confieso que a nadie dijera tanto, mientras no perdiera el seso. Yo soy tu esclavo; y lo he sido y estoy tan agradecido, al mucho bie que me has hecho que hoy ha de quedar mi pecho, de tus grandezas vestido, este es Curieno Fabricio aquel bravo montañes. Bien da su persona indicio, que otro nuevo Alcides es y que imita su ejercicio huélgome de habello visto Caunque no en esta ocasión do por su causa resisto mil lágrimas con razón. Cuire. Hoy mi remedio conquisto, cierta es mi libertad. Basta que el cielo ha querido que nuestra santa amistad, haya este lazo tenido, de eterna conformidad tú la libertad me has dado volverás Curieno amado, libre a tu gente afligida aunque me cueste la vida, hacer traición al senado que si a el lealtad le debo, a ti amistad que te pago, y justamente me muevo pues en effecto me atrevo aquien menos daño hago, verdad es que a los Romanos les quitare de las manos, sin sangre una gran victoria pero dejo mi memoria, entre ingratos y tiranos, y ansí te doy libertad como tú amí me la diste, mas dime como veniste con tanta temeridad, que intento, o causa tubiste. Curic. Solo Furio valeroso, agradar aquel hermoso sujeto que mi alma adora con estos premios que ahora daba el Romano famoso, pense ganar honra y fama por esta y por mil edades que bien sabes que el que ama con solo dificultades, quiere agradar a su dama vine sin ser conocido, ni lo fuera a no haber sido por mi voca confesado. Furio. Que poco hubieras ganado y cuanto hubieras perdido perdóname solo aquesto, que de bárbaro tubiste ese loco presupuesto Curic. Oh Furio engañaste en esto, nadie al cielo se resiste y mira como es verdad ser poca temeridad, de mi fortuna fiarme: pues aquí me trujo a darmo en la muerte libertad, desde que emprendí este hecho sabia que no podía, vencer fortuna mi pecho bien que te mí que podría, reducirme a un pasa estrecho ite. Sea como tú quisieres que al fin eres hombre y eres, subjeto a sucesos barios. u. Siempre los más temerarios se intentan por las mujeres acuérdate de la son, y el encantado dragón y de Perseo te acuerda, y de que Troya se pierda que buenos ejemplos son, pero no lo disputemos si no dime que he de hacer Fur. Cur. que no aguardemos a que vuelvas a poner, tu vida en tales extremos vete yo diré al senado que como fuerte soldado, las manos se desasiste y que la prisión rompiste Curie. O mi Furio, o Furio amado vesme aquí echado a tus pies iza hidalgo Montañes, que esto y más Furio te debe. Furio. A lo que Furio se atreve tú lo oiras decir después, que aún es más temeridad que la que has hecho en venir. Yo acepto aquesa amistad para que pueda decir. quien me ha dado libertad. Fabr. Muy gentil locura has hecho pero estabas obligado Fur. Si aqueste ha tevido pecho, para venir disfrazado a una hazaña sin provecho a de faltarle un Romano, que el libro para librarle Qué bárbaro tan villano, que buena presencia y talle. que robusto que inhumano, que es lo que piensas hacer. Fura Dar al senado a entender, que la prisión a rompido y quiero fingirme herido porque lo venga a creer. Fabr. Herido pues eso más. Fur. Con una pequeña herida al fin a fingillo vas. Fur. Por la honra que la vida, no la defiendo jamás. . a cuanto me pesaria que tomasen este día, los Cónsules ocasión, para fundar con razón su envidia amor y porfía que ellos andan por matarle, y con decir que este preso pudo por dineros dalle, hará la invidia un proceso que el amor venga a firmarle, Entran los Cónsules Cel. y Ando y Domicio su criado And. Mira si es ese Fabricio que es gran su amigo Fab. A Dóm al Comedia de Lope de Vega. que alboroto es este. Domicio. Extraño d este día en cada unaño, se hará a Apolo sacrificio, Fabricio. Paraque. Esta el campo lleno de que ese preso enemigo no es menos que el gran Curio Fabricio. Quién dices. Domicio. Curieno digo aquien ya a morir condene Curieno. Andrónio. Curieno pues. Brava ventura, y suceso, Donde están furió y el preso Oh Romanos valienterinvencibles a yuda aquí que el montañes furioso me ha dado como veis estas heridas, Rompida ya la cárcel donde estaba y por entre esas penas va diciendo Curieno soy, yo soy Curieno bravo Romanos que tuvistes a Curieno lamentaros podéis de tal desdicha. Andro. Oh cielos, o deidades soberanas Curieno es ido. Lelio. Por ventura hay tiempo para alcanzalle. Fureno, Ya será excusado, que corre más veloz que el suelto pardo Yo no le visto después que de aquí le llevg preso págaras villano ahora el daño que nos has hecho Lelio. Do esta Furio. Abra una hora. que en la quinta donde mora hace un calabozo estrecho yo se que estara a recado Por ser tan fuerte soldado y de tanta confianza. An. Esa opinión esperanza tuvo y siempre el senado. ̱e ̱ ̱ veis aquí el causador ínclitos Cónsules yo soy quien le solte yo soy la causa, vengad en mí vuestro furor y cólera pasadme el pecho con aquesta espada. muera yo luego no se guarde un punto de respecto ninguno a mis servicios: And. Oh mal nacido, vil desleal infame traidor a Roma y al senado sacro sin duda que le ha dado por dineros y todo lo que veis es artificio asíl de luego muera el cruel sacrilegio, Vive Dios que le ha dado a lo que entiendo, por alguna gran sumina de dineros. Celia. Andad con él! Fur. Conozco que merezco, aquesta muerte pera no esta afrenta. Celia. Vamos a hacer Andronio aquesta afrenta veamos si es posible que se alcance. Que perdiesemos Lelio aqueste lance perdiendo voy el seso y la paciencia. Succedio lo que temía como yo lo imaginaba, a buen Furio a quí se acaba su envidia y tu valentía, ni fuera bien no hicieras lo que heciste por tu amigo ni esperar menos castigo fuera bien que presumieras, no te ha de valer disculpa de herida, o sangre esta vez que cuando quiere el juez, de la virtud hace culpa y los que llevas son tales, que por un lascivo amor te mataran por traidor siendo ejemplo de leales n Cla. Qué es esto de Furio preso adonde está di Fabricio. La invidia su oficio y tuvo feliz suceso y a Claudía todo acabo, preso va Furio. Claudio. Ay de mí, mas pues yo la causa fui Fabricio pague la yo, dame esa espada y con ella o me pasare aqueste pecho. Porcierto que fuera un hecho o que honrara a ti, a mí, y a ella o los cónsules tus amantes, y le han llevado a la prisión. Clau. Y morira. fabricio. No es razón, que tú lo presumas antes yo alomenos ya he pensado como dalle libertad, si hay en bárbaros lealtad y paga el que esta obligado. Cla. De qué suerte mi Fabricio dame amigo algún consuelo, y vea yo del claro cielo algún pequeño resquicio que según me va dejando la luz que mi alma estima, esta poca que me anima por horas me va faltando. Ire Clau al gran Cuireno que está en pasando este río, de cuyas manos confío lo que por otras condeno haré que junte su gente y sobre nosotros venga, cuando nuestro Furio tenga la dura muerte presente que en habiendo arma y batalla, no hay prisiones ni concierto todo agravio queda muerto habla el yerro y la ley calla ansí quedarle podremos con mucha facilidad, al buen Furio libertad para que a Furio te demos Cla. Y Fabricio ejemplo cierto de amistades verdaderas, pártete luego que esperas revive a mi Furio muerto y dime ese montañes es noble querra venir Fab. Furio pudiera decir lo que este bárbaro es, no se ha visto a tal nobleza es un Alejandro. Claudio. Y dime, es fuerte porque me anime Faba. Es la misma fortaleza, es un hombre que ha guardado como reliquia Española, aquesta montaña sola y un español no domado, del sepultado León no ha nacido tan cruel que solo con un piel espanta nuestra nación. Clav. Pues de esa suerte partamos, y en mi remedio disponte. Comedia de Lope de Vega. Luego al punto subo al monte Claudia. Ay Furio Vamos. Milena. Estos serán tus hechos, tus hazañas, Curieno y tus victorias que los illustres pechos no buscan famas ni pretenden glorias con las temeridades, como tú por mi mal te persuades. Que dura immortal flecha, me dejaste en el alma atravesada con la fiera sospecha, de tu prisión cumplida y esperada, y con tantos enojos, que fueron rios de llorar mis ojos. Al sin preso estuviste, al fin tus hijos y mujer dejaste tu gente aborreciste, y al cielo con milagros obligaste, y para que tu gente, me diese muerte culpaste innocente. Curieno. Plega al cielo Milena, que si otra causa me llevo ni pudo que siempre eterna pena. de su carne mi espíritu desnudo sienta del duro infierno, y sepultado este en olvido eterno veame. veame el enemigo, en su poder, vendido por la mano de mi mayor amigo, y estando atado máteme un villano, para que concluya, yo viva y muera en la desgracia tuya. No fuera conocido, a no ser por mi boca confesado que viéndome encendido, de haber a dos Romanos derribado al uno dije a voces, mal el valor de un Español conoces y al fin estoy contigo, por el valor de aquel gentil Romano agradecido amigo, alza esos ojos dame aquesa mano, hagamos amistades, no digan que haces tu temeridades. Claudia El alma al fin no pudo, negarte estos abrazos que prevengo si temo tiemblo, o dudo, extremos son del grande amor que tengo, vesme aquí ya rendida, eres al fin de aquestos ojos vida Alárico. Un soldado Romano, pregundo por ti corriendo a priesa el monte como el llano, ahora nuestro ejército atraviesa de ninguno ofendido. Curieno, Furio debe de ser que ha succedido. ibricio. Oh famoso Curieno oh invencible Español con más victorias, que el mismo Alcides lleno, y afrenta al fin de las Romanas glorias que del olvido libre, tu fama estiendes desde el Ezla al Tibre. Luego que te partiste de los brazos de Furio a quien la vida que allí te dio le diste, se dio en el rostro más de alguna herida, diciendo que eras ido para ser de los Cónsules creído. Mas estando en las fiestas salió una voz de que eres tu Curieno, y todas descompuestas el uno, y otro de contento lleno vinieron a buscarte, codiciosos de dar la muerte a Marte y como no te hallaron, en el cuitado Furio por ti herido su Furia excecutaron, quedando ahora preso, y oprimido. en una cárcel fuerte, por horas aguardando amarga muerte el tiempo señor mide, Claudía pide tu amparo y yo le pido, y la razón lo pide, baje al campo tu ejército esparcido, y a quien te dio la vida paga la deuda y amistad debida, que como tan furioso ahora bajes con tu fuerte gente el Cónsul invidioso, haciendo la desfensa conviniente, hara dichoso nuestro mal succeso: Curie. Con grave sentimiento casi los ojos a llorar movidos, es encarecimiento nuevo y de nuevas penas mis sentidos, y que jamás se ha visto, te escucho y nuevas lágrimas resisto por mi Furio en su cara herido por su mano, por mi preso, y que su prenda cara lástime el corazón este succeso, ni el cielo lo permita ni el alma noble que este pecho habita, yo haré que Furio viva, yo le daré la vida que me ha dado, y esa bella cautiva Comedia de Lope de Vega no diga que su dueño le ha quitado que fuera desvarío quererme yo también quitar el mío vamos vente conmigo, y estad a punto, capitanes luego que en librar este amigo me va la vida y honra. Alárico. Al cielo ruego gazad (no que salgas de esta injuria. Milena. Oh Furio para mí no Furio Furia Andr. No viene aquesa inujer. Dom. Ya viene señor Andronio. And. Mas debe de ser demonio que mujer no debe ser. Partiose ahora a León el Cónsul Lelio y querría ver si en su ausencia podría gozar de aquesta ocasión que en effecto ahora quedo hecho absoluto señor, mas que puedo o ciego amor pues que vencerte no puedo que al fin el Consulpartio partió con velocidad que dicen que en la ciudad cierto motín se trato pero Claudia viene allí. Que es señor lo que me mandas. Mi Claudia si no te ablandas mándame que muera aquí. Claud. Es eso lo que querías. Andr. Espera escucha el succeso, Furio esta preso i no preso para vivir muchos días, que hoy a de morir aquí! si no le das libertad, con dalle a mi voluntad lo que pretendes de mí; escoge lo que te agrada porque yo te lo daré libre, si a mi gusto se que estas ya determinada que respondes. . Que mejor suftrira Furio la muerte que ver tratar de esa suerte su honra vida y honor, y mira lo que yo estimo creer de él esta nobleza que a su muerte y mi flaqueza con Con esfuerzo de hombre aniso porque yo podré matarme al punto que Furio muera y con el a donde quitra. que fuere el alma gozarme Eso es ya respluci y cansarte lo contrario. Andr. Ya es Domicio necesario ni sacarle de la prisión o con buena guarda y segura, o y tráele aquí que yo espero o que en viendo el cuchillo fiero g aya en los dos más blandura. Yo parto, Audr. Parte veamos gaquesta animosa Tigre gcomo sufreque peligre. Claud. Determinados estamos ya entre los dos se a tratado de que cualquiera que muera al otro espíritu espera para vivir descansado. Andr. No vees que eso es pertinacía llau. Mas la tuya que se esfuerza a hacer violenta fuerza a la voluntad que es gracia. Ande. Sufriras ver dividir al cuchillo su garganta y ver correr sangre tanta podrá la tuya sufrir. Clau. Por la gente no te quito con estas manos la vida. Andr. A fiera sierpe nacida en las montañas de Egipto. Dom. A quí tienes señor al traidor Furio. Di que Furio no más, que traidor mientes, mal puedes tu injuriarme. Dom. No te injurio. Andr. Será esta vez por mil extrañas gentes ejemplo tu maldad y tu castigo. u. Y mi sangre de algunas innocentes. Andr. A todo el cielo por venganza obligo pues por soborno vil, siendo Romano de la cárcel echaste al enemigo. Estas heridas que mi rostro en vano de sangre cubren la verdad supieron dadas por una valerosa mano: y mil soldados que seguirme vieron al enemigo de uno en otro risco y que traidor jamás me conocieron, y el campo todo save si me arrisco, cuando importa aquí estas o Claudía hermos Andr. Aquí tienes tu fiero basilisco: Claud. Estoy mi Furio con razón quejosa DCIg de la fortuna que me deja viva, oupiop quedando lastimada, y envidiosa, o? pero luego tu alma sea partida porque tras ti caminara sin falta la de tu triste y mísera cautiva aquesto solo por llorar me falta de aquel tu grande amor por quien ahora tu sangre roja el verde campo esmalta. Furio. No te lastimes de mi mal señora ni te duela mi muerte, aunque el dejarte con lágrimas de sangre el alma llora, yo soy el mismo Furio que te quiere y el mismo que jamás podrá olvidarte, el cuerpo solamente es el que muere que el alma es immortal y en ella vives contenta de que al fin la tuya espere: Mira que mientras vivas no te prives de aquesta gran lealtad aunque te maten pues con mi sangre la palabra escribes, de lo que más me cuesta vida y honra crean que un risco de la mar combaten. verás sembrada por la tierra dura las luces de que el cielo firme se honra, desde y ellas verás medir la altura en el silencio de la noche oscura y esto confirme aqueste abrazo solo. el oro puro de la fe acrisolo. Andr. Ahora Furio lloras, tú no fuiste el que a Roma le diste tantas palmas. Fur. Mal un contrario fuerte se resiste. Andr. Ahora te desmayas y desalmas, venga el verdugo acábese con esto. Furio. Al fin no puedes dividir dos almas. Dentro. No le mates. Andrón. Ninguno se aperciba que por vida de César. Dentro. No le mates. con esto más fortuna me combates. y por más que los Cónsules te traten Claudia. Primero que consienta tu deshonra y el bello sol dar dar luz a nuestro Polo Furio. Pagasme bien pues en mi sangre triste Dentro. No muera furio viva. Andr. Qué es aquesto Audr. Pues como esto queréis que a Roma escriba Qu Fabric. La ejecución suspende inclito Cónsul de la sentencia que le das a Furio en tanto que estos dos embajadores del famoso Curieno hayas oído. Andr. Pues montañeses que queréis ahora hablad, que para hablar os doy licencia. Embaj. Nuestro gran capitán Curieno fuerte Romano Cónsul esta tarde supo que a un soldado que en guarda le dejaste, le quieres dar la muerte injustamente, porque se entiende que le abrio la puerta movido de interes y de codicia, y ansí te invía con los dos, que somos, los mejores vasallos y soldados a darte un desengaño de su parte que de ella te asegura que ha rompido, hiriendo a Furio, cárcel y prisiones, y que es muy loca presunción te advierte decir que un hombre tan desnudo y solo le pueda dar el interes que dices, y ansí te invía aqueste hijo en reenes y docientos esclavos por la vida de Furio a quien le quieres dar la muerte. Andro. A que extraña arrogancia de hombre bravo que ya vencido, vencedor se juzga este es el hijo. Embaj. Aqueste que muy presto espera ver su madre entre sus brazos, Todos. Vamos. y entre sus plantas el Romano cuello, los docientos esclavos, son de todos la gente más granada y más lucida, entre los cuales viene un sacerdote que se podrá vender por muchas vidas si tenéis a los dioses reverencia. Andr. Basta yo acepto el niño y los esclavos a ti te entrego aqueste niño Lépido. Embaj. Vamos a ver a los amigos. Andrón. Lleva Domicio aquesos montañeses a descansar pues ya Furio esta libre. Embaj. Guarde el cielo tu vida illustre Cónsul. Andr. Lleva Lépido el niño a la trinchea y ponle allí de cien soldados guarda. Fur. Suplícote gran Cónsul que primero me oyas una palabra y si es posible quédese el niño y Lépido se vaya, que entretanto podrá juntar la guarda y apercebirle la prisión y cárcel. And. Ve tu Domicio y vuélvete a quí luego. Yo voy a apercibir los cien soldados, y que se fortifiquen las trincheas. Furio. Estamos solos And. Si solos estamos. Furio. Cónsul famoso dime que darías a quien te diese a Claudía, Andr, Oh santo cielo, no tengo vida yo que no le diese ni triumpo ni laurel que no olvidase, pero porque lo dices. Furio. Porque quiero darte yo mismo a Claudía. Andr. A Claudía. Furio. Digo que quien por un amigo ostrece un hijo, por uu hijo merece vida y alma. Dame ese niño vivo que yo pueda enviarle a Curieno, y doite a Claudía, que en paz la goces, y tu esclava sea. Andr. No el hijo de este bárbaro, los míos te diera en este punto, el niño es tuyo, pasa aquí Claudía porque ya eres mía. Claudia. Qué es lo que dices Furio, Furio ingra Furio. Claudía que pues por él la muerte quise señal es que te quise más que al alma, y que en más que a la vida te tenía. Audr. Pasa aquí Claudía. Clau. Furio. Furio. Que me quieres del Cónsul eres ya, ya no eres mía. Claud. Como que por un bárbaro me dejes como que me desprecies por un bárbaro, aqueste es el amor que me tenías, esas son las promesas y las lágrimas, tú eres Romano, tu más eres hombre pues vive el cielo que el muchacho infame al momento le deshaga entre mis brazos. Curienillo Téngase que por el sol que de mí no estoy ajeno, que soy hijo de Cuireno un montañes Español, Domicio. Ya queda Atanagildo y Alárico, alojados señor y muy contentos de que me hayas admitido sus propositos And. A buen tiempo has llegado Claudía es mía que Furio me la ha dado cuando menos, en trueque de este niño de Curieno. que parece León reciennacido tira con ella sin hablar palabra. Domicio. Pasa aquí perra que te arrimas anda camina que haré que me conozcas. Claud. Furio, Furio eres hombre. Furio. Si lo fuera, no sufriera que ansí te maltrataran, And. Furio ya yo me voy mira si quieres alguna cosa de mi hacienda y casa. Furio. Fuera de lo que llevas nada quiero. Fabr. Ya no estabas contento y satisfecho, libre de la prisión y con tu claudía quien te ha mandado hacer esa locura. piedra soy por los dioses ya soy piedra. Furio. Pensar que he de arrojarme en esa espada y acabar con la vida mi desdicha. Fabricio. Detente Furio amigo. Furio. Suelta acaba. Fabricio. Soltárete en dejándome la espada. ahora estas sin ella vete ahora. Furio. Lleva ese niño mi Fabricio al monte y a Curieno le di que como a Júpiter que yo le invío aqueste Ganimedes y que me voy a los Egipcios campos y vos chícote sedme agradecido que a fe que os escapáis y no de mala. Fab. Qué es esto Furio. Furio Eso me pregún haberme dado Roma un consulado, y verme por sus calles en un carro lleno de Peregil y hierba buena, coronado de Cardos y espinacas por Dios que estoy lucido, que gallardo que voy llegando ahora al Capitolio, pase adelante toda aquesta gente, y de ese colación, gástese un mundo empéñese mi renta en vino y peras, a fuera afuera, aparta aparte aparta. Fab. Ay lástima Como esta amor bastardo azote de los cielos para el mundo, quiero llevar el nino que este loco, sin duda alguna va a precipitarse quien esto viere amor y te creyere, tal galardón a su servicio espere.
JORNADA TERCERA
Que de esa suerte ha venido. Claudia a ser de Andresclava. Quién menos lo imaginaba e su dueño tirano ha sido gen aquesta ausencia tuya, gdicen que beneno dio, 3a Furio y se la tomo, hoy bien, o mal ella es suya eaunque dice no la goce o si no es que la haga fuerza. Con otros medios la tuerza si sus intentos conoce, y verá lo que padece por ser del también amada: por que una mujer rogada, se rinde a quien aborrece que diese a Furio beneno, y la cautiva robase y que aquí a mis ojos pase de vana arrogancia lleno, que este en mi ausencia se atreva a darme aqueste disgusto, Rayó violento que en la cuarta esfera nacido fuiste para suerte mía, y abrasas en alegre y claro día, de mis años la verde Primavera. Sin quemar la corteza por defuera, y que triumfe aqueste es justo de alma y vida que me lleva que esté este tan victorioso de que nos venciese así a Furio, a Claudia, a mí, i y yo muerto y invidioso, sufriré que este villano goce a Claudía de esta suerte, o haré que intente su muerte todo este campo Romano, ahora bien no se destruya por la infamia de un villano un ejército Romano con mi opinión y la suya, donde las armas no valen y está el amor de por medio son los ardides remedio, si de buen ingenio salen llámame Lépido a Marío, el sacerdote de Apolo solo a Mario Lep a Mario solo Solo a Marío es necesario. Aquí estoy a tu servicio, Cónsul que mandas. Amigo, hoy me importa hacer contigo a Apolo un gran sacrificio, apartémonos aquí Marío en tu edad sabio y cuerdo esta que el campo se pierda todo Marío estriba en ti la esperanza del senado la consular opinión de Roma la posesión y hasta un mínimo soldado hoy consiste en tu cabeza hoy sobre tus hombres carga Mar. hacerme atenga tan larga es alatgar mi flaqueza, dime Cónsul de qué suerte ese remedio ha de ser, que si fuere meneste: desde hoy me ofrezco a la muero Roma cónsul y senado, y ejército estriba en mí cuando dioses merecí, ser dueño de tal peccado, en que Apolo soberano te desirvieron mis canas, que tantas fuerzas Romanas rindas a un flaco Romano. Lelio. No te aflijas Mario amiga hasta que la causa entiendas. Mario. Y cuál es. Qué hacer pretendas una grandeza conmigo. Mario. Yo grandeza. Lel una amistad grande cuanto puede ser. Mario. Mide mi flaco poder y pesa tu voluntad, tu gusto haré yo prometo. Mario Andro, y yo queremos una mujer Mar. Oh que extremos Cónsul de tan poco efecto una mujer queréis bien ya lo entiendo. l. Y era esclava de Furio un soldado. y Mario. Acaba Leli. Y yo la amaba también ahora de amor ardiendo de invidia y celosa rabia o viendo que el Consul me agravia o por ventura no viendo, pienso amorinar la gente y hacerla toda juntar aunque pienso que ha de estar, dividida y diferente, de suerte que unos a otros todos Romanos, y amigos, y estando los enemigos para romper con no sotros, nos habemos de matar en estos campos leoneses, a donde los Montañeses, nos vengan a despojar, y es hacer a Roma agravio, y a todo el senado ofensa. en no haciéndonos defensa buen Mario tu pecho sabio Mario. Yo señor pues como puedo Lelio. Con publicar Mario solo un oráculo de Apolo que diga Mar. confuso quedo Lelio. Que Apolo te ha dicho a ti y mandado publicar, que para pacificar. el campo Andronio y a mí hagan sacrificio luego, de Claudía de Furio esclava como Esigenia que estaba por honra del campo Griego, quedándola de esta suerte la muerte contento quedo que nadie la goce y puedo, Mar. vivir con su muerte, di que Apoló te revela que muera Claudía en sus aras y si esto al campo declaras, y haces verdad mi cautela Andronio y yo paz tendremos honra el senado y honor. Mario. Digo que es justo señor, que el bien público busquemos sin duda te lo revela para decírmelo a mí, Apolo, revuelve en ti, porque tan santa cautela de perder a Claudía que ama dejándola de esa suerte, es de un pecho noble y fuerte. No en balde sabio te llama Ma. Si en abes de varios nombres y en diversos animales ha hecho milagros tales porque no lo hará en los hombres Lelio. Vive César que es ansí, y que pracuro con eso tener póspero sueceso, Mar dejime Cónsul a mí y vetrén paz. Comedia de Lope de Vega e. bien harás, en que se publique luego abrasete amor mal fuego y a quien te sirviere más voyme donde no nos vean por do el suceso presuman o amor tus llamas consuman, cuantos te aman y desean, Mario. O por cuán varios caminos, que los hombres no los saben dioles mostráis lo que caben, en esos pechos divinos de que suerte la opinión de Roma y sacró senado y todo un campo formado buscaba su perdición, y de que suerte una vida, quita que tantas murieran, que estos ríos ya corrieran Romana sangre vertida, ahora bien pues tanto importa comencemos a emprenderlo que Roma alcara su cuello si aquesta infame se corta TOr oh Romaos valientes! o Romanos a. Quiien los dioses quieren bien de modo que os libran de la muerte con sus manos oíganme vuestros Cónsules y todo el ejército de una y otra parte, que a vuestro bien mis voces acomodo, o vosotros que ahora dais a Marte divinos sacrificios olorosos, que con Belona su mujer reparte; quemad de Arabia y de Sabaa preciosos, Encienso y Mirrra y Bálsamo al gran padre de Orfeo y Amfión dioses dichosos, que aunque es verdad que a Fur, y Mar, cuadre como señores de esta diciplina, o en que servís a Roma vuestra madre al sacro Apolo y u deidad divina debéis por este ban que ahora os hace, Entienso Altar y víctima contina mirad que grande mal se engendra y nace para que todos os perdáis Romanos, y vuestra misma Furia os despedace de que Lelio y Andronio más libianos que a Cónsules tan altos era justo ni han ceñido Laurel su frente y manos: adoran una esclava con tal gusto que quieren dividiros y apartaros bárbaro intento pensamiento injusto y en guerras más civiles acabaros, que en la revelión de Sila os vistes, y en otra gran Parsalía sepultaros veed a que intento de la patria fuistes por tantos años por el mundo dando, en brazos del dolor suspiros tristes al fin se viene todo remediando, con que dice el oráculo que muera, quien causa el mal que os viene amenazando muera esta esclava que la paz altera, de Roma y de sus hijos a Romanos muera Claudía no viva Furia. Claudia espera te han dicho a ti los dioses soberanos que muera Claudía. Mario. Sí Furio. Como si el cielo est esta mil leguas de estos montes llanos que tenga un Dios que tiene en Delfo, y Delo tantos honrados Pajes y lacayos un Sacerdote cara de mochuelo, envía excelso Júpiter mil rayos que abrasen desde el uno al otro Polo, cuantos Cónsules ay y Papagayos. Mar. Romanos no escucháis que dice Apolo, que muera Claudía. Furio. Calla puto viejo. Mario. Vete de hay loco. Furio. Volo birlo bolo, a que gentiles barbas de conejo para decir que con los dioses habla, y que es muy de su cámara y consejo. Mar. Apolo al fin vuestro remedio en tabla, yo lo escuche de su divino labio. Furio. Pues darele yo a él con una tabla. y a ti si hablas con mi propio agravio que no hay piedra más dura ni pesada Androni. Qué es lo que dices Sacerdote sabio Furio, dice una necedad muy bien fundada tú dice que eres Tigre y Claudia oveja, y yo bórrica en campo azul pintada. Vete de hay loco. Mario. Apolo os aconseja si queréis excusar las desenciones que una esclava tan vil les apareja que que sus tripodas sacras y carbones, maten a Claudía en holocausto acepto. Lelio. Danos a Claudía luego en que te pones. Fur. Apolo dijo aqueso, o qué discreto debe de ser Apolo por mi vida. Lelio. Quieres que te perdamos el respecto. Andr Sosegaos que yo propio su homicida seré, pues gusta de ello el santo Apolo, cuya deidad del mundo es conocida. Mario. Mereces que del uno al otro Polo se celebre tu fama que procura hacer tu nombre peregrino y solo: Andr. Vamos y muera Claudía. . Ya segura el alma ira que Andronio la posea. Andr. Hy tan extraña suerte y desuentura quien ha de haber que en la fortuna crea. Fur. Sin duda que esto es traza de esta gente no quiero que en el cielo sol se vea pues muere Claudía por mi mal presente en el alma que vivo, bueno quedo razón será que de vivir me affrente que me queréis imagines del miedo de la muerte cruel que me amenaza no veis que os venzo y que matarme puedo, agradeced que la venganza traza mi apasionado espíritu que espera cubrir de sangre la Romana plaza, que yo acabara aquí que yo muriera, ay Dios si muere Claudía, si ya acaba Apolo a Claudía matas Furio muera, quiero saber si aquella hermosa esclava espera el golpe, o ya paso el tormento de que mi corazón temblando estaba. Pues de quien lo sabre, del pensamiento que el alma negáralo, porque sabe que luego a de salir de su aposento: Pensamiento, señor, tú que eres llave de todos mis sentidos, dime un poco, diré lo que en la tierra y cielo cabe, escucha un poco pues, pregunta loco, loco me llamas tanto que podrías tocar en lo más alto que yo toco: porque, porque la gloria que tenías después de haber la vida aventurado la diste a quien a penas conocías, no ves que en ley de bueno era obligado: dime si es muerta Claudía y eso deja, no pero llegan al altar sagrado, o cuanto el melancólico se aleja bien media legua estoy del campo al cielo cual Dios escucha al que de amor se queja. Estoy por recostarme en este suelo quizá mi mal engañare durmiendo, y vay y vaya y venga el pensamiento en vuelo, en tus manos, o sueño me encomiendo. Apresuro cuanto puedo el campo amigo Fabricio, ya sin orden y sin miedo. Fabr. De tu amistad soy indicio. La de Filades concedo hy con haberle excedido Furio me tiene vencido ya Furio estoy obligado, porque un mundo me ha entregado de poco que me ha debido. Fabr. Dar tu hijo llamas poco. No fue poco si no mucho, porque si en las quejas toco que a su madre aún hoy escucho pudiera tornarme loco, pero es poca aquesta mía si a lo que debo este día a Furio igualar pensaba en perder la bella esclava que era el alma que tenía, y vese bien el exceso, en que como dices va loco perdido y sin seso. Fabr. Es lástima cual está después del triste succeso. Cut. Bien dirás que me ha pesado y que hubiera aventurado no un hijo, mas todos tres. Fabr. Eres Español Leones. Soy un Español honrado mas dime como podré desque los haya vencido y a Claudia libre le de, dalle también el sentido que con ella le quite, porque sin esta razón no cumplo mi obligación. Fabr. Dale tú a Claudia no más que el sentido le darás, el alma y el corazón: que aquello que Furio tiene no es locura confirmada, sino un furor que le viene de ver su prenda usurpada y que callar le conviene. Cut. En fin que si a Claudia cobro de una vez dos cosas obro, y si no llego tan alto yo se que en las obras falto lo que en el ánimo sobro. Pero quizá la fortuna nos dará feliz succeso. Fabr. Mi deseo la importuna. Que Furio perdiese el seso sin otra causa ninguna, o Romano generoso, solamente voy medroso que no iguala tu amistad si en esta temeridad no saliese victorioso. Marche luego mi pendón, que a la soberbia de Roma no es poco azote y blasón, si entre las unas le toma este montañes León, porque pienso acometer para morir o vencer. Porque el seso que ha perdido Furio en mi poco sentido, es bien que se eche de ver y no es pequeña locura poner todo lo que puedo a peligro y aventura de que en las manos del miedo tenga infame sepultura. abr. Si tu acometes no dudes sino que el campo desnudes de sus armas y opinión aunque es bastante ocasión que de su puesto le mudes, que solo con esto es nuestra Claudía, que es harta victoria. Cu. Es para mí como vuestra porque solo en esa gloria quisiera fortuna diestra. Cola. Un hombre he visto sospecho debajo de aquel repecho. Fabr. Sin duda es hombre y Romano Cur. No está si es Romano en vano ponle el bastón en el pecho. Alar. Hola aquíen digo, quien eres. Fabr. Paso aguardad. Cola. No le injurio. Alar. Quién eres, Fur. Quién tú quiieres. Fabr. Furio amigo. Cur. Quién es. Fabr. Furio. Curieno. Furio. abr. El mismo no te alteres, llega Furio sosegado que aquí está el fuerte Curieno. Fur. Oh León de hazañas lleno en verte el seso he cobrado, ya estoy del sentido bueno ves me aquí echado a tus pies. Cur. Ese Furio valeroso mi lugar más justo es, o Romano generoso. Fur. Oh invencible montañes. Cur. Posible es que tienes seso Fur. Que le cobre te confieso luego que tu rostro vi. Cur. Eso y más te debo a ti brava amistad. Fabr. Gran sueceso. Fur. Antes yo estoy obligado. de haberle cobrado en verte. Cur. Por el cielo Furio amado que no ha de apartar la muerte este brazo que te he dado, y que si viera presente padre y madre, y si es decente decir hijos y mujer, que no lo estimara en ver en más que tu honrada frente. Pero déjame vivir que de laurel y de roble pienso hacértela ceñir. Oh montañes fuerte y noble a quien Furio ha de servir Nadie me llame Romano que no estimo el nombre vano ni estimare el mismo sol: soy Leones soy Español alma pecho, espada y mano: y porque dije de espada cuando seso no tenía me estuvo muy bien quitada. Aquí esta Furio la mía que la tuya esta guardada, no te den las armas pena que cuantas ves por ti van, o mira esta campaña llena a voz del gran capitán o que la gobierna y ordena, a cobrar a Claudía vamos y a morir. Fur. En eso estamos por Claudía vamos con miedo pues yo solo basto y puedo Cu. Bien dices los dos bastamos y dices lo bien así que también a mí me nombras cuando te nombras a ti. Fur. Por los dioses que me asombras Curieno vamos de aquí que esta Claudía en el poder de un Cónsul, y puede ser que con regalo o porfía que se le rinda algún día, que es en effecto mujer. Lurie. Ese miedo me provoca porque dicen comunmente que la más cuerda es más loca, mas esto con muchas miente tocay marche el campo. Fur, toca. Mar. Claudía aquesta es voluntad de los dioses que no es mía. Clau. Este cónsul es el día que conozco su piedad, tú mueres por consolarme cuando es en vano el con suelo, que más que el alzarme al cielo te agradezco el acabarme, y con razón le agradezco muerte que acaba una vida tan esclava y perseguida y que en effecto aborrezco, que después que me vendió Furio a su propio enemigo por aquel bárbaro amigo que más que al alma estimo, ni tengo mal que esperar ni tengo bien que perder, ni otra muerte que temer ni otra vida que aguardar, veesme aquí rendido el cuello quitadme luego la vida, Andr. Allá me llevas asida alma y vida en un cabello hay Domicio como tengo ojos, si podré mirarla como vengo a ver matarla y a libertarla no vengo, Apolo fiero cruel mandaras matarme a mí. Dom. Si el dolor te vence así procura vencerle a el que no es aqueste lugar para hacer sentimiento. No hay Dom, entendimiento que aquesto pueda llevar, veo mi alma a la muerte y mi enemigo vengado, todo el campo alborotado, y lo más flaco más fuerte no hallo alguna esperanza en venganza de mi ofensa Domí. En consetvar tu honra piensa que el tiempo hará la venganza cuanto y más que has de mirar p que esta mujer te aborrece. Mar. Ya Cónsules me parece que se descubre el altar Dom. Aunque tu gusto se tuerza que hagas aquesto es justo. Por quien nunca te dio gusto ni rogada ni por fuerza, mira bien que es tiempo aqueste en que muestres ser Romano. Marío apercibe la mano y el fuego y ara se apreste que ya correnla cortina Mar. Oh rubio y del pico Apolo inventor unico y solo de música y diciplina he aquí la esclava que mandas por tu oráculo famoso que sosiegue el codicioso pueblo dividido en bandas humilde la presentamos Y esta sangre te ofrecemos si has de hacer esos extremos del sacrificio nos vamos Mario. Humillate Claudía al suelo que ya apercibo el cuchillo. Ya Mar. al suelo me humillo para levantarme al cielo Furio esta sangre vertida por ti más que por Apolo yo la consagro a ti solo, como a dueño de mi vida y pues ya tu engaño se y quien eres me declara mas que tu altar y tus aras manchen tu alma y tu fe: pero que estoy alargando mi vida o Mario haz tu officio. Mar. Ya el cuchillo al sacrificio voy Cónsules aplicando, vendarle quiero los ojos Andr. Ya se cubre todo el cielo y mi alma y todo el suelo lleno de penas y enojos, o sol que te pones ya haz que yo te pueda ver donde vas a amanecer, o lleva mi alma allá. M. Ya los ojos le cubrí reciba Apolo el servicio si hubiere en el sacrificio falta en vosotros, o en mí Andronio. Romanos gran descuido hemos tenido perdido es nuestro ejército Romanos suspende Mario el sacrificio, en tanto que vamos a poner remedio en esto para matar la víctima que importa que mejor vencemos si ella muere. Andro. El que es Romano siga aquesta espada y aqueste brazo que defiende a Roma, y el que no fuere llámese cobarde. Mario. Ve Lelio a remediar lo que se ofrece que aquí te aguardo Lel, pues aquí me aguarda que dando nos Apolo esta victoria mejor le ofreceremos esta víctima. Mario. Bien puedes Claudía alzarte de la tierrra, que aún no es llegado de tu muerte el día, Claudía. Oh como dicen bien que a los cobardes sigue la muerte y de los fuertes huye si yo estimara aquesta vida triste yo te aseguro Mario que muriera mas como la aborrezco y tengo en nada, a mi pesar y a mi despecho dura. Furio. Entra que aquí me dicen que esta Claudía; o no quede lugar que no se busque. Fabr. No estaba yo engañado que esta es Clau. Furio. Clau del alma mía Claud. Furio ingrato osas mirarme Fur. como tiempo es este de averiguar en ojos considera, que aunque vamos ahora victoriosos R4 dame esos brazos. Claudía. Doite los por fuerza quien es el montañes. Claudia. Yo soy tu esclava. Fur. Este traidor pues muera. Fabr. Paso tente. a que con este tronco le visite, haré del sacerdote sacrificio. en un punto se trueca la fortuna, y dente la victoria Apolo y Marte, que es lo que ahora importa, que tras esto me has de pagar la sin razón pasada. Lu. Claudía yo soy Curieno el que aborreces tenme por tuyo que en el cielo espero en que ha de llegar tiempo en que conozcas Fur. Y di Claudía es verdad que te mataban. Claud. Ya tuve a la garganta el hierro injusto y la venda en los ojos. Cur. Bravo caso, y quien es este viejo. Claud. El sacerdote a quien tocaba darme así la muerte. si omo Cur. Si no es más de por eso espera déjame Fabr. Paso que enojaréis al dios Apolo, y al cielo que esta vez os favorece, más vamos a poner a Claudía en cobro pues los contrarios van ya de vencida. Fur. Vamos Curieno. Cur. Vamos Furio amig Fur, Dame Claudía esa mano. Cla. Claud, es tú M. A Cónsules mal nacidos y en vano de Roma honrados laureles mal empleados y peor agradecidos a cobardes que el valor de Roma con deshonor suyo y vuestro escurecistes y tantas hazañas distes al triunfo del ciego amor a maldita infame esclava por quien hoy será vergüenza del mundo quien más te amaba hoy por ti españa comienza, a ser libre y Roma acaba hoy la rebelde nación Barras Castillo y León quedara tan atrevida cuanto Roma escurecida contra su buena opinón. A nunca visto succeso a cielo mudable y vario. Marío. Ya estamos Cónsul en eso ay Marío. Marío. Qué es eso Lelio. Ay Marío. ay Mario que pierdo el seso, el Montanes atrevido con un escuadrón vencido mil veces por nuestras manos diez mil soldados Romanos a contrastado y rendido, y olvidados de la gloria que por una y otra historia el mundo con voces canta, huyen con infamia tanta que le entregan la victoria A Cónsul cuanto mejor fuera haber considerado vuestro ciego y vano error que por esto es Dios vendado, esta furia aqueste amor gentil cuenta a Roma diste del cargo que le pediste un viejo soy y aunque viejo ya no quiero dar consejo que tarde por el veniste, Curieno llega hasta aquí con Furio ese mal Romano y amenazándome a mí, tomo a Claudía de la mano y van a buscarte a ti, al fin parten a buscarte y al que también tiene parte, como en maldad en poder, venganza debe de ser, sin duda del fiero Marte, vosotros tenéis el pago testigos los Dioses hago que por Roma a morir voy, y pues solo un hijo soy con la vida satisfago. Vase. elio confieso haber merecido, la gran desonta que aguardo de haber a Roma vendido soy su hijo, más bastardo como Bíbora nacido, yo le rasgue las entrañas después de haber mil hazañas, consagrado a su valor a mi patria fui traidor ejemplo a tierras extrañas, o amor que la fama uimpides si con los Reyes te mides, y a tu carro me has de atar dame si quiera lugar entre Alejandro y Alcides. Andronio. Ya no sirve resistencia ni os os aprovecha Romanos, mi espada, ni mi presencia que algún díos de la inclemencia os lleva atadas las manos adonde vais esparcidos acobardados y heridos, con palos como animales de un salvaje y de otros tales, con cueros de buey vestidos que un Romano sea tan loco, que siendo Romano y bueno aunque ya el bueno revoco no traiga si quiera un poco de infusión y de beneno. Andr. Quién es este que está aquí Lelio. El Cónsul Lelio que fui y ya esclavo a mi despecho. And. A cielo y que bien lo has hecho. Lelio. Y yo que diré de ti. And. Diras que a Roma he vendido y yo diré que la culpa de mi traición has tenido. Lelio. Si esa tienes por disculpa en todo engañado has sido ya es tarde para quejarte. Andro. Yo muero sin culpa algún o vil Claudía por amarte, pero dime que se ha hecho. Lelio. A buen tiempo lo pregunta lleno de dudas el pecho. Andro. No me ponen todas junta Lelio amigo en tanto estrecho no me dirás donde esta porque si quiera la vea muerto, o espirando ya. Lelio. Si tu alma eso desea en la otra vida sera porque este bárbaro fuerte para más daño hacerte la lleva ahora de aquí. Andro. Que al fin desdichado su en la vida y en la muerte ahora dirán más bien, que con igual poderio todos triunfan de mi bien, no solo del cuerpo mío: pero del alma también, posible es que no la veo y que con este deseo, cnl el alma se me despida. Lelio. Si esta amistad se divide es mi delito más feo porque si este muere aquí muere en efecto con honra, y si a Roma que ofendí vuelvo con tanta deshonra que dirá el mundo de mí, di desdichado Romano traes a caso algún beneno Ando Comedia de Lo And. En esta derecha mano un añillo traigo lleno de una víctima inhumano, si te toca el corazón a la primera razón, verás el alma en los labios. Esa acaben mis agravios, y vuelvan por mi opinión dame la sortija And. Toma. Lel. juntos es bien de esta suerte, que mi agravio y rabia coma porque de entrambos la muerte esatisfaga en parte a Roma. en. Victoria victoria. . A cielo en que dudo, en que recelo ya la victoria publican cuan mal las manos se aplican ya Andronio cayó en el suelo ahora tiemblo y me tardo siendo cosa tan notoria. que si en morir me acobardo doblo mi pena y su gloria que así oscurecer aguardo hecho es ya, mi fin es cierto. Fabr A quí dizque esta encubierto Andronio. Furio. Y aún Lelio esta el uno muriendo ya y el otro del todo muerto Andr. Tan malo estaba de ver si el uno y otro sabia de aqueste brazo el poder morir de verme podría, que no no de verme vencer ya Claudía estarás contenta Claudía. Ahora me satisfago de aquella pasada affrenta. Curic. Di si quieres otro estrago y otra venganza sangrienta que a Italia también ire, y a tus pies humillare, la cerbiz de Roma altiva, Claudía. Mejor es que Roma viva que tengo en Furio mi fe Furio. Que piensas que soy Romano Español soy y esto afirmo con esta espada en la mano. Cur. Pues de hoy más me confirmo por Romano y por tu hermano an sí que Español serás, y yo Romano, Furio. Eso más faltaba que te debiese, Andr. Hola que alboroto es ese pues Fabricio donde vas. Fabricio. Son capitán los soldados del Romano ya vencido según dicen más honrados. Fur. Pues a que efecto han venido Fabr. Todos vienen desarmados que solo quieren hablarte. Curie. Pues sepamos la ocasión Solda. Fuerte e invencible Marte hijo del mismo León, que tiene en los cielos parte todo este campo vencido y yo en su nombre te pido, que cese el furioso estrago si basta de sangre el lago que ves a, tus pies vertido que el partido que quisieres y aquello que tu pidieres, se te quiere conceder que piadoso podrás ser, más famoso de lo que eres y tu Furio que en efecto eres Romano pedimos nos saques de tanto aprieto. si alguna vez te servimos rebelados de secreto que a tu muerte dimos voces. y con las armas feroces contra el Consul opusimos la vida que te ofrecimos, los brazos que desconoces. Curieno. Ya debéis de haber sabido, como es Curieno Romano: pues eso me habéis pedido Furio. Y Furio Español que en vano por Romano habéis tenido Curi. Que seréis libres es cierto, mas habemos de hacer yo y vosotros un concierto. Solda. Qué concierto puede ser que no le este bien a un muerto. Curic. Haz señor lo que te agrada que con las armas y espada padres hijos, y mujer todos os podréis volver, a la ciudad conquistada, con tal que a Furio y Fabricio por Lelio y Andronio muertos ope de Vega. deis el Cónsular officio, y hechos estos conciertos os haré tal beneficio: mas si Cónsules no son hasta el postrer centurión no ha de quedar hombre a vida Solda. Eso es razón que lo pida señor la misma razón, que ellos son tales Soldados que merecen ser honrados, con más justas dignidades y de nuestras voluntades de muy atrás estimados, y yo en voz del campo todo doy el consular officio y todos del mismo modo, Todos. Cónsules Furio Fabricio. Furio. Basta illustre fuerte godo que en todo quieres vencerme y aunque de tu cortesía es honra vencido verme, quiero esta vez con la mía aunque vencido atreverme, y es que pues rendido estaba León y a Roma sujeto y que Parias le pagaba con presidió y con prefecto que la regia y guardaba libre desde hoy quedara que ni en el presidió abra ni Consul pues desde aquí hoy Furio y Fabricio a ti, como Cónsul te la da y a sí quiero que partamos, a la ciudad donde entremos Comedia de y por su Rey te juremos, y también adonde entramos el Consulado acetemos ansí que Rey te elegido, si tú a mi Cónsul Cur. A sido hecho de Español en eso, que me has vencido confieso. Furio. Yo soy Curieno el vencido y por que casarme ordeno, con Claudía de gloria lleno. haz que venga tu Milena porque no abra cosa buena ope de Vega. sin Milena y sin Curieno y también que será justo, que de tu coronación reciban tus hijos gusto Cur. Doblaras la obligación, si le quitas el disgusto que ella quedaba enojada: porque hice tal jornada. Furio. Verá su engaño, y yo presto si he dado gusto And. Y con esto da fin la amista pagada.
