Texto digital de La mocedad de Roldán
Metadatos de la obra
- Atribución tradicional
- Lope de Vega Carpio
- Atribución estilometría
- Lope de Vega Carpio Segura
- Género
- Comedia
- Procedencia
- El texto procede de la transcripción automática de un impreso.
Aviso
Puede incluir errores u omisiones. Si dispones de una edición mejor, te agradecemos que contactes con nosotros para incorporar actualizaciones.
Licencia
Cita sugerida
Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de La mocedad de Roldán. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/mocedad-de-roldan-la.

LA MOCEDAD DE ROLDÁN
JORNADA PRIMERA
Aquí saldrá, gran Príncipe de Ungría, tu suegro y nuestro Rey a recebirte Gracias a Diós, Urgel, que llegó el día No Gg5 ACTO PRIMERO No sé como pudiese yo decirte, ni solamente hablando exagerarte, por más que me cansase en persuadirte, De mi placer la más pequeña parte, viendo que gozo ya de la pintura, donde naturaleza vence al arte, Que aunque es verdad que fue tan gran ventura emparentar con Príncipe tan alto, mayor lo fue gozar tanta hermosura, Con la de Francia mi corona esmalto, que de la tierra al cielo me levanta, lleno de glorias y de prendas falto. Pero gozar de la divina Infanta excede a todo el bien que el mundo tiene: tanta es su fama y su hermosura tanta. Pues ya el Emperador, Príncipe, viene, y su hijo Carlos, de la Infanta hermano. Que tal favor a mi humildad conviene. Dadme, señor, la poderosa mano, de que ha temblado el valeroso Cita, el gallardo Español y el Africano. Pero la lengua al alma se remita, que quien alaba lo que tanto vale, aunque muestra la fe el valor le quita. Hijo si el alma a recibiros sale, conocelda en mis ojos y en mis brazos, que no hay tesoro que a su pecho iguale; Vos sois mi hijo, que con estos lazos hoy lo confirma mi obligado pecho; sirviendo de mil firmas mil abrazos. Estoy de vuestras prendas satisfecho, y aunque perdone Carlos vuestro hermano que a mi mayor amor tiene derecho, os quiero más por el valor que gano, Yo os doy la mejor prenda con su hermana de las que de eso al cielo soberano, C Vuestra grandeza a mi favor se humana, Que el Príncipe merece el amor vuestro, y fuera mi igualdad soberbia llana, Dadme Carlos los brazos, pues el vuestro Hoy queda para siempre confirmado En ellos el amor del alma os muestro, mas por hermano os tengo que cuñado. Pues el Rey mi señor por hijo os tiene. Eternamente quedaré obligado. Las grandes fiestas que Paris previene Será bien que gocéis. . La mayor mía del claro cielo de mi esposa viene. Pues vamos, y veréisla. . En este día No sé cual es mayor el verla, o veros. Buen talle! . Buena lengua y cortesía! En medio vaya. . Plaza Caballeros. A cuál hombre la fortuna de los que ha querido alzar sobre el cerco de la Luna puede tan presto humillar, sin esperanza ninguna! No es mi mal solo perder la Infanta que ha de tener marido tan generoso, sino que ha de ser forzoso perder mi propia mujer. Del Frances Emperador es el poder sin segundo, pero es mayor el de amor, que le reconoce el mundo por soberano señor. Este la rindio de suerte al mi amor, que sin temer el peligro de la muerte, juró de ser mi mujer con lazo inviolable y fuerte. Y es el lazo de manera, aunque el encubrillo es harto con una y otra quimera, que no está lejos del parto que por momentos espera. Pues cómo se ha de casar, o podrá de no lo hacer la obligación excusar, que remedio puede haber, que la pueda remediar? Mañana será la boda, que ya todo se acomoda, de suerte que no hay razón para poner dilación fortuna deshecha es toda. Pues huir yo como puedo, siendo quién soy? pues estar, cómo puedo estar sin miedo? todo es morir y acabar, si me voy, o si me quedo. El irme es guardar la vida, mas con deshonra notoria de mi lealtad ofendida: el quedarme es vanagloria, y ser mi propio homicida. Mi confusión es notable, mi desdicha irremediable, mi remedio inacesible, mi pensamiento insufrible, y mi muerte inevitable. Extraña temeridad fue la de mi pensamiento. De la confusa ciudad el nuevo recibimiento, que han hecho a su Majestad Apenas te descubría, que desde hoy a medio día te busca aqueste papel. Quién duda, cielo, que en él se cifre la muerte mía. Dame, Celio, la sentencia de este mi pleito de amor, ya que no me dan audiencia, veamos si su rigor me ha condenado a su ausencia. Ya se que es fuerza morir, ya se que no hay replicar. Muy bien tienes que sentir. Tanto, que el mayor pesar es ver que dure el vivir. Si a partir voy condenado sea mi muerte la partida, de tanto bien apartado, porque es una larga vida castigo de un desdichado. Ay papel, hay letres tristes, como se ve que venistes con más lágrimas que letras. Su pensamiento penetras, tu desventura resistes, Todo es mal cuanto te envía. Que adivine sus cuidados, no ha sido discreción mía, que en males tan declarados no es menester profecia. Conde amigo, yo estoy muerta, Muerta me escribe que está, mira si mi muerte es cierta? El Príncipe llegó ya, esta noche se concierta, Qué se concierta? Ay de mí! mira bien si dice ansí? la boda . No señor. . No? pues como lo entiendo yo? torna a ver. . Pienso que sí. Triste y amargo concierto, vos estáis muerta, yo muerto, vos casada, yo perdido, cierto el daño, amor vencido, fiero el mar, lejos el puerto. Qué haré Calee más . Ya leo; A mi padre le pedí esta mañana: hay trofeo de gloria, viví, vencí, victoria por mi deseo. Haced ojos afligidos fiestas en esta ocasión, porque en bienes ya perdidos una hora de dilación es gloria de los sentidos. A cual condenado a muerte con un día de esperanza la esperanza no le advierte, que en un día de mudanza se puede trocar la suerte. No deis ojos más tributo mientras el bien no se pierde, quien creyera que en tal luto viniera este ramo verde de mis esperanzas fruto? Ahora bien, Celio, pensemos, que mudanza hará mi mal de hoy a mañana, y daremos consuelo al tormento igual, si hay medio en tales extremos, De hoy a mañana podría morirse este Rey de Ungría, y quedar viva a Infanta, que algún vivo se levanta, que no llega al fin del día. Y también podría ser, que el Frances Emperador mudase de parecer, que la firmeza mayor la suele un aire torcer. Podría en Paris a caso haber sedición y guerra por algún notable caso y a poner en paz su tierra alargar Carlos el paso. Qué dices, no puede ser? Harto mejor es leer la resolución que escribe, que estar si vive, o no vive. Ay Celio amar es temer. Teme y ama y lee. . Espera. Si tienes, Conde, valor mi peligro considera, que hoy tengo un grave dolor, y que es del parto me altera. Saldre esta noche al jardín donde me sueles hablar y podrás llevarme en fin. Sin duda dice llevar. Que en la pared del jazmín Podrá escondido tener Celio un caballo. . Oh mujer de valor y amor profundo, celebre tu pecho el mundo: esto es hecho, esto ha de ser. La Insanta con el dolor tiene en peligro la vida, no hay peligro para amor, hoy verás, prenda querida; la fuerza de mi valor. Dejarte fuera crueldad en tal peligro, y morir por darte vida es piedad. Si has de hacer como decir, que mayor temeridad? No me aconsejes, villano, que amor no quiere consejo: que caso más inhumano, que dejarla, pues la dejo en un peligro tan llano? Si pierde por mí la vida, no soy infame homicida suyo, y del ángel que espero? soy quien soy, soy Caballero, no basta que ella me pida Que la saque de esta suerte, aunque la causa no fuera yo mismo de mal tan fuerte, para que defensa hiciera aquesta vida a su muerte? A cobarde mal nacido. Perdón, mi señor, te pido, que solo tu bien miraba. Oh Sol, tu carrera acaba, cubre tu rostro de olvido. Oh noche, alarga tu paso, saca tu cabeza negra por las nubes del Ocaso, ya tu escuridad me alegra, y en la luz del Sol me abraso. Borda tu manto de estrellas, salgan mis luces entre ellas, aunque temo que sería hacer tus timeblas día, y descubrirse por ellas. Vamos Celio. . En tu valor cobra fuerzas mi temor. Oh Luna tus rayos tapa, o noche, famosa capa sobre los hurtos de amor. A daros el parabién de este desposorio vengo, y vos del hijo que tengo me le podéis dar también. Dichosa será esta boda, pues cuando hacerse previno, tiene la nobía un sobrino, que la regocija toda. Pario la Princesa, hermana, un infante como un Sol, en lo robusto Español por mi bella Galiana. Y endo alboy rojo Frances, está tan loco su abuelo, que dice, que muestra el Cielo que tiene en Francia interes. Famoso será este día, dando a Francia un generoso heredero, y a ti esposo, como el Príncipe de Ungría. De cuya parte también te traigo un grande recado. Carlos con razón me has dado, de mi boda el parabién. Mas pues hay con que pagarte, del sobrino te le doy, y del gusto con que estoy mi amor puede asegurarte. Que bien creeras, como hermano, que tengo más regocijo, Carlos, de que tengas hijo, que de dar al Rey la mano. Y con tu licencia quiero ir a ver a Galiana. Honra nuestro gusto, hermana, y de Francia el heredero. Que pues te casas, yo creo, que cuando abrazos le des, te dé envidia, que después venga a parar en deseo. Solo le tengo en tu gusto, y lo demás sabe Dios. Del justo amor de los dos todo lo tengo por justo. Vete en buen hora, y abraza de esta suerte la partida. Y querrás que otro le pida? Su cuello nevado enlaza. Que no aurás visto en tu vida, callo porque no te asombres. Siempre enamora a los hombres la propia mujer parida. Oh que bien mi amor abonas. Es muy llana esta pregunta, porque el hijo es el que junta la sangre de dos personas. Y cómo se viene a hacer una carne de los dos, amanse en él. . Bien por Dios no menos te pienso ver. Voyme. . Dile allá mil cosas de mí, y del Rey mi señor. Sin hijo; prendas de amor, lejos están de dichosas, Gozarse dos en dulce casamiento, Seguro lecho de amistad durable, Ser propio el mal, y el bien comunicable. Beberse el alma con un mismo aliento. Partir con los trabajos el sustento, Hacer el trato lo insufrible amable, No ser la voluntad interesable, Ni esconderse a la vista el pensamiento. Es trato incierto, es cédula sin firma Fiar del loco mar, servir a ingrato, Prestar sin prenda, y gusto sin efecto. Mas cuando con los hijos se confirma, Es entre los casados cierto el trato, La paz segura, y el amor perfecto. y Dígáselo el Almirante. Siempre me ponéis delante. Pues quien como vos, Borbón, aunque para esta ocasión no es la cordura importante. Oh gran Delfín. C. Primos caros, dadme otra vez pa abien, que otra vez quiero abrázaros. Si vos nos pagáis tan bien, poco hacemos en amaros. A qué pensáis que venimos? Mas que habéis pensado, primos, alguna fiesta? . Es verdad, solo a alegrar la ciudad aquesta noche salimos. Será máscara. . Extremada, Delfín, si sales en ella. Acompañaros ineagrada, quién toma los puestos de ella? salvo mi color leonada. Vos y los cuatro que veis, Cinco seremos de a seis, vos en fin tomáis leonado? De Moro iré disfrazado, por amor de quien sabéis. Que aunque es tan bella Cristiana mi querida Gallana, al fin olvidar no puedo los palacios de Toledo, y la hermosura Africana. Ya tiene traje el Delfín, yo quiero salir de blance. Eso no, que es de Dardín, Borbón, o la espada arranco, que amo a madama lazmín, Y el nombre me da el color. Qué disfraz? Doi Seis ninfas bellas Casto color. . Casto amor. De mí estén seguras ellas, que no les pida favor. Ahora bien escojo el hijo de amor. Don Quién? . Celos ocielos, porque pienso que me dijo mi dama, que tenía celos, y así su color elijo. Qué invención? . A lo Romano César, Numa, Otaniano, Claudió, Nerón, y Pompeyo. No será el traje plebeyo, Ni le tomaréis en vano, Mas no metáis a Nerón: Por qué? . Porque sin razón quemó a Roma. . Antes quería mostrar que es la vista mía Nerón de mi corazón, Que mis ojos han causado con haber visto otros ojos; que esté mi pecho abrasado, Qué lleva Urje? . mis enojos quisieran llevar leonado. Pero pues es del Delfín, y lleva el blanco Dardín por el jazmín de su dama, quien ingratitud desama vestírase negro en fin. Negro, y qué disfraz? . seis sayos de muertes de plata llenos. De oirlo me dan desmayos. No os espantéis de los truenos, que aún no habéis visto los rayos. Sangrareisos en salud, yo vivo con más quietud, y pues el color no pierde mi esperanza, escojo el verde hablando en propia virtud. Con qué traje? . Esta color me manda que me disfrace con traje de cazador, para que cace y enlace todas las aves de amor, Aunque algunas van tan altas, que hasta el mismo pensamiento hace siguiendo las faltas. Por amar con fundamento la fe de esperanza esmaltas. Cuando yo en Toledo amé, y al Rey Galafre serví por el valor de mi fe de esta color me vestí, esta esperanza saqué. Ay caballos? . Españoles. Ya el Sol con sus arreboles a que salgamos nos llama, Galiana está en la cama, que si no hubiera dos soles, Mas pues la noche deciende de los montes a los valles, hola, máscaras, y enciende desempedremos las calles, que es lo que Paris pretende. Dónde quedaba el de Ungría? Pienso que le pesaria que pariese la Princesa. Pues Merían, si le pesa, no le dé Dios alegría. Dígolo, porque ha estorbado su boda esta noche. . Ah estado muy triste. . Y tiene razón, mas por vida de Borbón que crece el bien dilatado. Largo es el año, . Y recelo, que se podrá desquitar, a mi hijo guarde el cielo. Cómo le piensas llamar? Cárloto dice su abuelo. Cómo el caballo has dejado? Cuatro sombreros he atado a los pies, porque si pisa recio; ya sabes que avisa mas que un trompeta al soldado. Y no le pusiste antojos? Harto le quise poner los que traes en los ojos, que fuera imposible ver. Dame por tu vida enojos. A la determinación nunca le muestres el daño, porque es poca discreción enseñar el desengaño a quien está en la ocasión, Al que está riñendo es tarde decir que le han de matar, que se esconda, o que se guarde, pues solo puede causar que muera como cobarde. Ya estoy en el mismo caso, no he de dar atras un paso por montes de inconvenientes. No digo que no lo intentes. Pues qué dices? y habla paso. Digo, que otra noche fuera más secreto y más seguro, toda la ciudad se altera, con fiestas la luz del muro en el campo reberbera. Ardén en la flor de Lis, y torres de san Dionis tantas hachas que recelo, que las estrellas del cielo se han trasladado en Paris. Y pues no hacen diferencia, y son tantas, que a sus lumbres quieren hacer comperencia, porque ya valles y cumbres no sienten del Sol la ausencia. Claro está que se han de ver Y si mañana le dan a la Infanta por mujer, como, Celio, quedarán mi pesar y su placer? Quedaré en mortal destierro muerto por mi propio yerro, y aunque sin honra después, todas las luces que ves serán hachas de mi entierro. Haya máscara, haya fiestas, haya más luces compuestas, las del Sol cubren el manto de la noche, que otro tanto te quiero como me cuestas. Relinchó el caballo? . Sí. Sácale de la ciudad, que no está bien, Celio, ahí. Viendo tu temeridad ha murmurado de ti. Que aunque animal, sabe dar tal respuesta a tus preguntas. Mas débete de llamar, porque estéis dos bestias juntas, y deis a mi bien lugar. Vete Celio a estar con él, y pues te entiende y le entiendes, no me enfades más. . Si de él y de mí tanto te ofendes, allá me voy. . Ve por él, Que ya he sentido la puerta de toda mi gloria abierta: dulce señora sois vos? Yo soy, Arnaldo, y por Dios que deciendo casi muerta. Oh quién pudiera esconderos en el alma, porque el veros no me diera estos enojos, mas viéranse por mis ojos esos divinos luceros. Que como llevan la palma a los del cielo más bellos, póneme el temor en calma, que se asomarán a ellos como a ventanas del alma. De mil dolores voy llena. De esa manera, señora, dos partos os causan pena, partir de la propia ahora, y parir en tierra ajena, Ay desdicha cómo aquesta! hacia acá viene la fiesta, rebozaos, parad aquí, Ay Conde, triste de mí, esto es amor, y esto cuesta? Aparta aparta. . quién es? Dardín Dardena. , gallardo. Fuerte bridón. o lindos pies. Mucho, Arnaldo, me acobardo. de oír el ruido que ves. Muriendo estoy de temor. Ay señora de mi vida, qué es esto? . un grave dolor. Aparta aparta. . perdida tenéis, mi bien, la color. Brava carrera. . escogida. Con las hachas y convos mi bien, no reparo en nada, si hemos de morir los dos. Gentil librea. . Preciada. Lindos saltos. O. Bien por Dios. Aparta aparta. . El Delfín va biza tro con extremo. Hoy será Conde mi fin. Qué tenéis mi gloria? . Temo, que no pasaré el jardín. Aparta, aparta. . Notable va el Almirante. . Es galán. Ay dolor irreme diable. Lucido va Merían. Es la invención admirable. Dadme esos brazos, esposo. Mi vida descansa en ellos. Hh hao? . Prodigio espantoso. Viva el Rey. . Ay ojos bellos. Qué es esto? . Estoy temeroso. Viva el Rey, que nos ha dado lipertad. . Qué gente es esta? Los presos son que han soltado por más honra de la fiesta: no os dé mi vida cuidado. Vivan Carlos y Pepin, que nos dieron libertad, y viva el nuevo Delfín. Sálganse de la ciudad. De la ciudad, a qué fin? Lo que es gente de la vida es la que digo que salga, y la razón no lo pida, no hablo con gente hidalga. conocida, y bien nacida. Pues mala se la dé Dios, como sabe el seo mándicho que no lo somos los dos. Ea, ya baste lo dicho, que os llevaré preso avos. a Malaño al que se fiase que otra vez para su Alteza. Vaya la canalla, y pase. Rompérele la cabeza si los esvirros me echase. La Corte desembarace todo ladrón. 2. Que nos place, que al fin a los que ha prendido un Alguácil mal nacido, hoy libra un Rey que bien nace. Viva Carlos. . Carlos viva. Qué gente está allí embozada? a del muro. . Más arriba. Quién va? . gente honrada, que a ver estas fiestas iba, Y ha sucedido un pesar. Cómo? . Quiere mi mujer parir. . Pesar suele dar, mas dicen que dio placer. Dejémonos de burlar, Y doleos señor de mí. Qué esmenester? . La comadre, Pues ha de parir aquí, cuerpo de Dios con su padre, sois oficial? . Señor sí. Qué oficio? . Soy escultor. Afe que esculpistes bien, no pudo hacerse mejor. Si tenéis que hacer también me podéis llevar, señor. Allá podréis esculpir en el rollo que os estiré. Aquí tengo de morir. Vuestra piedad señor mire que es imposible vivir. Basta que aquí junto estaba con un caballo un la cayó, y como vio que llegaba, subio y partió como un rayo, que atrás el viento dejaba. No se lo que pudo ser. Toda esta noche va ansí. porque allí está una mujer, que quiere parir allí. 2. De verás? . Llegaldo a ver. 2. En tales noches como estas notables cosas se ven. Por eso se llaman fiestas. 2. Quién va allá? . Ya he dicho quien Hombre por que me molestas? 2. La dama está desmayada, yo soy casado y piadoso, mandáis algo dueña honrada? Que os vais. 2. Caso lastimoso, más cerca está mi posada. Animaos iréis a ella. Id en buen hora, señor, no es cosa que puedo hacerla, y ya me deja el dolor. 2. Quisieraos servir en ella. Guardeos Dios. 2. Vamos de aquí Mi vida animaos por Dios. que hay grande mal. . Cómo ansí? Que huyendo de aquestos dos es ido Celio de allí. Y el caballo se ha llevado, podréis caminar a pie? Aún esto más, Cielo airado! Gran gente mi bien se ve, no penséis que es acabado. Hay más fortuna! . Señora si escapáis la vida ahora; llamad al Cielo piadoso vuestro hermano, y vuestro esposo que uno os ama, otro os adora. Pasan con hachas y a pie. Huid Conde. . No podré déjaros mi vida. . Ay Conde escondeos. . No se esconde, quien ama con tanta fe. Muerta soy. Yo bien corriera con vos hermano hasta el Alba, como a mi Sol visto hubiera. Bastante disculpa os salva. Faltaba el centro a mi esfera, Faltaba el norte a mi nave, faltaba a mis ojos luz. Por hoy la fiesta se acabe, bien lo ha hecho el Andaluz. Vuela por Dios como un ave. Qué gente es esa? llegad las hachas. . No las lleguéis, porque no hay necesidad Quién es? A. Yo soy, no me veis? Conde a los dos abrazad. Galanes por Dios venís, flores de la flor de Lis. Qué os habéis hecho esta noche? Con una dama en un coche he dado vuelta a Paris. Apártela de su gente, y llevela a mi posada. Y cuál es? A. La que está ensiente. Es hermosa? A. y desposada, sino que no lo consiente. Bien afe, ventura ha sido, yo apostaré que el marido anda en la fiesta ocupado. Él está bien descuidado. de lo que le ha sucedido. Mas dicha tuvistes vos, que yo no he visto a mi esposa. Pues yo la he visto por Dios harto gallarda, y hermosa. Ciegos ibamos los dos, adónde estaba? . Un balcón de esas torres hizo Oriente, Allá vuelvo. . Y es razón. Queréis hachas, queréis gente? Amor es secretos son, Que no los podéis saber: un caballo he menester, para llevar esta dama. Ya la estimo por su fama, el mío os quiero ofrecer. Llevalda, Conde, en el mío, que ya estoy aficionado a su gentileza y brío, que mujer que os ha estimado, prendas tiene, yo la fío. En fin vos me la fíais? guárdeme Dios, Rey de Ungría, de que esta mujer veáis. Por que? . Porque ser podría quitármela. . En eso estáis? Mal mi amistad conocéis. Dadme un paje que ya es tarde. Allí el caballo tenéis, y aquí amigos. . Dios osguarde: vamos mi bien, si queréis. Que me conozcan recelo, Bravo talle? . Si es la cara tan buena, es Ángel del Cielo. Nunca el Conde en menos para, siempre trae por alto el vuelo. Por mi vida que es galán. Es un famoso Aleman, que sirve al Emperador, mostró en la guerra valor, es un fuerte Capitán, La primera vez que echó mi padre de Francia al Moro, notable valor mostró, que con nuestras Lises de oro Lunas de plata arrastró. Es bien quisto, y es discreto, y acertaréis os prometo, si hacéis con el amistad. Ya le tengo voluntad, es un gallardo sujeto. Pero yo lo estoy de suerte al amor, al lazo fuerte de mi esposa, que deseo verla ya, porque no veo vida sin ella en mi muerte. Entremos, y pediremos a vuestro padre licencia, y así juntos la veremos. Amor no tiene paciencia, ni medio, todo es extremos, Será gallarda invención. De palacio sale gente, y el Almirante Borbón. Adónde bueno, pariente? Quién es? . Vuestros primos son. Hubierades tenido a gran ventura los dos, por Dios eterno, haber llegado a Palacio en aquesta coyuntura. No nos diréis, Borbón, lo que ha pasado? Las damas, y aquel Sol de la hermosura, que como a sus estrellas les ha dado la luz que tienen, viendo nuestras fiestas, a hacernos competencia están dispuestas. En fin de nuestra máscara envidiosas, máscara ordenan de otras seis cuadrillas, vanse a vestir para salir hermosas, las seis, que fueron siete maravillas, salen en fin como esparciendo rosas blancas, azules, rojas y amarillas el Alba suele por los verdes prados, va de aljófar del Alba matizados. Estaba la parida por quien era la fiesta, haciendo un cielo y paraiso la cama, a quien el niño fue en su esfera un claro Sol, y en su cristal Narciso: pensamos que la Infanta la primera saliera en esta máscara, y no quiso: y así con mucha música en la sala de madama lazmín entró la gala. Eran seis Amazonas que traían sus petos y espaldares acerados, a los diamantes con la luz vencian morriones de plumas adornados, las espadas y dagas que tenían, mostraban que eran del amor soldados, encubriendo basquiñas de oroy tela lo que a los hombres de armas la escarcela. Florida de encarnado con seis ninfas formó una fuente con los pies y brazos, vertiendo en vez de agua y claras linfas perlas y aljófar de los bellos lazos: pudieran ser del Cielo Paraninfas, cuando dando a un Cupido mil abrazos, le hicieron el rémate de la fuente con una flecha de oro transparente. Lucinda, que entre todas es Lucinda, como el Sol con las luces de los cielos, sacó una escuadra de serranas linda, de grana las basquiñas y sayuelos hicieron a este amor que se les rinda, él se rindio a sus pies, yo tuve celos: pero en danzando ninfas y serranas, entraron seis gallardas Africanas. Madama de Cristan era la guía, con mil velos de plata y de vengalas, la Morisca danzó, que dar podía al amor alas, y a la Corte galas: Doñalda con notable bizarría a seis Famas vistio de trompas y alas, y dijo en una letra, que a Madama aún eran pocas para darle fama. Esperaban aquí, viendo la quinta, que mostrase la Infanta sus dos soles, pues sale el Sol cuando el Aurora pinte las nubes de dorados arreboles: mas por decirlo en relación sucinta, por sacar ciertos trajes Españoles dicen que se detiene, y no ha salido, y entretanto a buscaros he venido. Vamos, Carlos, a verla, que esta fiesta no puedo yo decir que ha comenzado, pues no ha salido mi querida esposa, que no era bien decir, que salió el día porque se viese el Alba coronada hasta que el Sol se muestre con sus rayos. Vio mi padre la fiesta? . Y esperando. está el Emperador, con gran contento que la Infanta rémate alegremente tan celebrada fiesta y regocijo. Ruido es este; y dentro de Palacio. Deben de ser algunos caballeros que habrá echado la guarda de la sala, por venir con rebozo, o por galanes. Mayor parece, Carlos, el ruido, Mi padre sale, qué puede ser esto? Ino poco alterado, y descompuesto. Faltar mi hija, es cosa que la puedo disimular, Dardín? . Señor, qué dices? mi hermana falta? . Gran señor, qué es esto? mi esposa falta? . Príncipe de Ungría tu esposa falta, Carlos, hijo mío, tu hermana no parece, ni es posible saber por donde, o cómo, si la tierra no la esconde en su centro. . Extraño caso, y extraña desventura . En que se fían los hombres poderosos de esta tierra; esto sucede a un Rey! . Señor, no aflijas tu entendimiento, yo he caído ahora en el suceso: a fiero Conde Arnaldo! a traidor Aleman, viven los cielos, que la mujer que rebozada lleva para que me pidio el caballo ahora, era la Infanta! . No es posible menos: a deseal, no hiciera tal engaño El Griego Ulises. . Pues de qué manera a vuestros ojos la llevó? . Decía, que era una dama que sacó de un coche, para gozarla de su gente lejos, que andaba en otras fiestas disfrazada. Cuál otro fin jamás tuvieron fiestas, dichosos los que nunca están alegres, que tan lejos están de verse tristes. La dilación señor, dañarnos puede, partan mil hombres, tomen los caminos, échense bandos, córrase la tierra, en los puertos de mar se ponga aviso. Qué fin ha dado amor a mi esperanza! Ay cruel hija. . Hay fementida hermana. Ay deseal esposa cuanto hermosa, mas no mereces que te llame esposa. C Todo este monte he corrido, hasta matar el caballo, al Conde Arnaldo no hallo, o está muerto, o preso ha sido. Sin duda que le sintieron, o temerario amador, mas cuantos siguen amor, que más dulce fin tuvieron? Fiero castigo del mundo, mejor te llamarán muerte, pues que no hay furia tan fuerte en cuantas tiene el profundo. Quien muerte del mundo fue, porque le llaman amor? Si he de hallar algún pastor, que algún sustento me de? Ya la claridad del día nos muestra un blanco celaje, podrá ser que alguno baje de aquesta montaña fría. Mas ay Dios, no es hombre aquel? Un hombre he sentido allí. Aho, hay gente allá? . Sí, Qué es esto cielo cruel, No es pastor que ya se acerca en buen traje, y de buen talle. Entrarme quiero en el valle, que visto el hombre más cerca. De palacio me parece. Ánimo vil corazón, mirad que armado escuadrón precisamente os ofrece: quién va allá? . Detén la espada. Conozco tu voz. . Yo a ti, Eres Celio? . Señor sí, que hay de mi señora amada? Luego que por el temor de la justicia volando, dejasle Celio la huerta, y me llevaste el caballo. Primisao Rey de Ungría, y el Delfín de Francia Carlos, uno de la Infanta esposo, y otro de la Infanta hermano. Cansados ya de la fiesta, con mil hachas y criados, y dos Moriscas libreas, adonde estaba llegaron. Conociéronme en efecto, y haciéndoles un engaño, como el de Sinon en Troya guardó el cabillo preñado. Diome el Rey de Ungría el suyo y con dolores de parto, partí con mi esposa, Celio, partida el alma a pedazos. Como nos llevaba amor, que dicen que vuela tanto, en alas y ligereza era el caballo un Pegaso. En lo espeso de este monte llegó el tiempo limitado de parir la Infanta triste, bájela, Celio, llorando. Era el sitio de una cuesta, aunque breve, lo más alto, tómela por las espaldas, y ceñida con mis brazos, Pario con mayor dolor que ha sentido pecho humano: y dando el niño en la hierba, fue por la cuesta rodando. Dejé a la Infanta, y cortí, donde lloraba el muchacho. que era el margen de un arroyo, ya de mis ojos formado. No has visto, Celio, entre juncos estar las ranas cantando, pues lo mismo parecía del muchacho el triste llanto. Tomele en brazos, y estuve suspenso de verle un rato, porque ya me parecía lo que otros muchos de un año. Súbile a mi pobre esposa, que entonces abrio los brazos, por abrigarle en su pecho, que estaba todo temblando. Yo le dije. Prenda mía, si le llevo a bautizarlo a cualquier pequeña aldea, se ha de saber este caso. No nos conviene, me dijo; y morirse está muy claro, mejor es que vos le deis agua de Espíritu Santo. Voy al manso arroyo, y cojo agua con entrambas manos, y en nombre de tres Personas y solo un Dios, fue Cristiano. Y como roles en Francia es rodar, y fue rodando, luego que nacio, Roldán nos pareció bien llamarlo. Roldán en fin queda ahora, no en rica olanda empañado, no con mantillas de grana, y cubiertas de oro y raso, Si no en mí solo herreruelo, y en tres o cuatro pedazos que corté de mi camisa: mas que me detengo, vamos A buscar algún pastor que nos dé pan, vino, o algo, que anime mi muerta vida, que pienso que está espirando. Y luego que harás, señor? Aquí de pieles y ramos pienso hacer una cabaña entre estos mudos peñascos. Donde hasta pasar la furia al Emperador airado viva con mi amada espo sa, Que yo he visto unos vaqueros entre aquellos robles altos, y me muero por tener a mi Roldán en los brazos. Que ha de ser, espero en Dios, destruición del Africano, gloria del Frances Imperio, sin del nombre de Alejandro.
JORNADA SEGUNDA
No me tengáis, vive Dios de rompelle la cabeza. Teneos. . que buena pieza. Dejade tío, ay de vos. Que aún el bellaco responda? Pues cómo, que no se arriedra? guarde que ponga una piedra en el lazo de la honda, Y si con ella le mido los cascos por pasatiempo, han de salir casi a un tiempo el alma y el estallido. Muchacho estás en tu seso? Dejade tío. . Ay tal cosa! De madre tan vergonzosa salió un mozo tan avieso! Dejámele menear una a una las costillas Mas que heis de ver maravillas si le dejades llegar. Roldánico? . Guardaos dende. A rapaz, que desvarío! A fuera. . Dejadle tío, Que ya sé lo que pretende. Qué puedo yo pretender? Que os abra un geme de casco, y que me suba a un peñasco donde no me podáis ver. Decís que sufra, Mauricio, una desvergüenza igual? Si os ha hecho el mozo mal, querellaos del en juicio. No veis que casi me ha muerto un hijo a palos y a coces? Feliso, dejaos de voces, que no fue nada por cierto, Que su lengua disoluta eso y aún más merecio. Qué te hizo? . Me llamó. Cómo? . Hijo de la puta. Y mi madre es muy honrada, si padre no conocí, que hasta nacer, yo no fui culpado, si fue culpada. Dios el alma me infundió, que yo no me la tomé, pues yo hermanos que saqué, sino lo que Dios me dio. Si después que fui nacido he hecho cosa en que tenga culpa, el castigo me venga de mi culpa merecido. De mis padres no me enojan los daños, si es que hubo alguno de culpar, pues cada uno nace por donde le arrojan. La esmeralda y el diamante nacen de una misma tierra, en este acierta, aquel hierra en ser blando, o ser constante. El mejor Rey descendio de un hombre, sin saber cual: el bueno, o mal natural con la virtud se vencio. Y si nací sin nobleza, por mí mismo soy tan bueno, que estoy de nobleza lleno contra mi naturaleza. El que de buenos nacio, si es ruin, ese solo es ruin, pues como ruin perdió en fin, la nobleza que heredó, Mi madre es de buena gente, y por si muy virtuosa y a quien dijere otra cosa, digo tres veces que miente. La primera, porque es santa en sufrir tanta pobreza, porque con tanta belleza es mucho pobreza tanta. La segunda, porque ha sido Penelope en los engaños de amor, por más de veinte años de ausencia de su marido. La tercera las iguala con que yo su hijo fui, porque quien me hizo a mí no pado ser cosa mala. Él tiene gran discreción: pues Felicio, qué decís? Que en mi vida vi mentís con tanta difinición. No hay zorra con tantas artes. Es un Ángel Roldánico Que un mentís de hombre tan chico se repartiese en tres partes. Pero quiero responder, para que a todos tres cuadre. que mienten tu padre y madre, y tú en hablar y en nacer. Mi padre, mi madre y yo. fuera villanos. . Felicio huid. . Tenedle Mauricio. Perros. . Ay. . qué? F, aquí me dio. Adónde vas de esta suerte? A vengar mi honor perdido. Perdido? . Basta ofendido, para vengarme en su muerte. Tienes seso? . Tengo honor. Rapaz. . Ya no soy rapaz. Vive en paz. . No quiero paz. Pues qué? . La guerra es mejor. De eso gustas? . Dulce nombre. Matarante. . No hayas miedo. Estate quedo. . No puedo. Por qué? . Porque soy muy hombre. Hombre, qué dices? . Pues quién? Quién te ha ofendido? . Un villano. Y dístele? . Con la mano. Y con un palo. . También. Fue malhecho. . Fue bien hecho. De quién dijo mal? . De vos. Sufrelo tú. . Bien por Dios. Qué dijo? . Acá está en especho. Luego no lo sabré? . No. Y andando el tiempo? . No sé Por qué? . Yo me se el porque. Quién eres tú? . Yo soy yo. No eres mi hijo? . Si madre. De qué prendas? . De ser hombre. Cómo? . Roldán es mi nombre. Y no más? . Dios es mi padre, Que a quien el padre faltó Dios es padre general, y si de vos hablan mal, seré vuestro padre yo. Mil veces os he rogado, me digáis de que maneta nací? . Si yo lo supiera, ya te lo hubiera contado. Pues qué, pudistesme hacer sin sentir lo que pasó, que estoy por decir, que yo me sentí hacer y nacer. C Si fue tu padre algún hombre, que por aquí pasó incierto, como podré yo de cierto saber sus prendas y nombre? Luego madre aquel rapaz, que me llamó mal nacido, no mintió? . Desdicha ha sido, haz hijo con ellos paz. No seas soberbio, y advierte, que en esta pequeña aldea no es bien que nadie te vea presumir de noble y fuerte. Humíllate, y querra Dios que te ensalcen, que si das en soberbio, no darás buena cuenta de los dos. Nunca se logra el altivo, nunca el cruel se engrandece, nunca el arrogante crece, ni se goza el vengativo: Mas podrás con mansedumbre. gran cosa es la cortesía, en los hombres la porfía es una infame costumbre, Sujeto sujetarás, humilde tendrás amigos, causa el imperio enemigos, pero la soberbia más. Pardios gentiles razones, tras estar desengañado de que no es mi padre honrado: dejaos madre de sermones, Y tomaldos para vos, que si no fuistes muy santa, ni el muchacho os lo levanta, ni aún aquí lo sois pardiós. Engañome la humildad con que os via proceder: a madre, que sois mujer! Mujer soy, hijo, es verdad. Pues ya que tanto lo fuistes, fuera mucho que con quien supierades? . Fuera bien, mas no pude. . No pudistes? Gran señal de mujer mala, perdonadme aqueste nombre aún no conocer el hombre que a su mismo pecho iguala. No puede a mujer ponerle. su ser en más bajo caso, como en conocer acaso un hombre sin conocerle. Alómenos si se hereda el valor, como lo veis, eso que vos no sabéis, pienso que deciros pueda, Esperad haré un retrato, si soy el que me engendró, donde veréis como yo su misma persona y trato. El era un hombre galán, fuerte, robusto, bizarro, con un Español desgarro, con un Frances ademan. Con ingenio Italiano, con ligereza de Inglés, con tesón Aragonés, con pecho y valor Romano. Con Flamenca cortesía, con prudencia Veneciana, con firmeza Castellana, y con Troyana hidalguía, Con Aleman pensamiento, con dulzura Portugüesa, con industria Ginovesa, y Tudesco sufrimiento. Y este hombre que veis aquí fue sin duda original, de quien soy retrato igual, y efecto de quien nací. pues que por parte vuestra, tanto he venido a perder, que sois mujer, y mujer, siempre fue desdicha nuestra. Quedaos con Dios, que no quiero vivir un punto con vos, Hijo, hijo? . Madre a Dios, Oye, escucha, espera? . Espero. Que me habéis ya de decir? Quiérote decir quien eres. Tras ser ruines las mujeres, que sabrán si no mentir. Oye y sabrás lo que pasa. La, buenas tratan verdad, pero tras la liviandad está la mentira en casa. Que como es fuerza encubrir la fealdad de la flaqueza, sírvense de la corteza de engañar, y de mentir, Y por eso es bien, en fin, con no querer escucharos, excusarme y excusaros de que mintáis, tras ser ruin. Porque si solo un mentís es lo que al hombre deshonra, no perdáis madre más honra, mintiendo en lo que decís. Hijo, tanta crueldad? como es posible, En mi defensa quieres que no hable, Aún no permites que tu vida entable En la edad que ya tienes convenible? Huyose de mis ojos insufrible, Temerario rapaz, rigor notable! O mozo más que el mar inejorable, Y que los montes áspero y terrible. Qué haré, que tú me dabas el sustento Con que vivía en esta pobre aldea? Dime si he de perderte, o esperarte. O plega al Cielo que tras este intento Igual a la del Sol tu ausencia sea, Qué vuelve siempre con más luz que parte. No ha de quedar solo un hombre en Villaflor, voto al Sol, Muestras coraje Español, ni quede piedra, ni nombre. No va mozo del aldea, que no le den por regalo mucha coz, y mucho palo, si saben que de ella sea. Y esto no es uno por uno, que ciento por uno son. Ya se yo su condición, y que no hay mozo ninguno, Que cuerpo a cuerpo riñese, ni con onda, ni con palo con el más vil que le igualo a mi propio si allá fuese. El formar este escuadrón, que Servando os aconseja, en una duda me deja, si la venganza es razón. Y es que vais sin Capitán, y ejército sin cabeza, no tiene más fortareza, que a un cuerpo sin ella dan. Nombrad de nosotros uno que gobierne esta milicia, y hagamos de ellos justicia, sin que se escape ninguno. Ellos pellizcan las mozas, si las cogen en el prado, hasta Inés la del tranzado, Merencio, que tu retozas. Se me quejó el otro día: ellos las huertas nos entran, y derriban cuanto encuentran, sea denoche, sea de día. En fin nos tratan de modo, que ya se puede pensar, o que abrasen el lugar, o que se lo gocen todo. Bien dice Hilario, Servando puede ser el Capitán. Honrado oficio me dan. repero yo estaba aguardando. Que le diesen a Merencio. Yo no, Tirso lo ha de ser. Yo se a quién podéis hacer, porque no le diferencio A un Romano Capitán en el hacer y el decir. Lejos iras de mentir, si nombras, Tirso, a Roldán. Pues ay, Servando, zagal cómo Roldán en la aldea? Yo por mi digo que sea. No tiene máncebo igual Toda a questa Serrania. Es demonio. . Es muy valiente, tiembla del toda la gente, es Roberto en Normandia. Si lucha, derriba al suelo al mancebo más robusto: si tira al blanco, es tan justo, que mata un ave en el cielo, Si tira el canto, o la barra, pasa al que mejor diez pies, si esgrime, parece que es la destreza más bizarra. Si habla, no es labrador, sino galán cortesano, si enojado, un tigre hircano, lleno de rabia y furor. Él es pobre, si esto es falta en el que es hombre de bien, mas no conozco de quien se sepa virtud tan alta. Hola su madre está aquí, preguntemose por él. Si nos querrá decir del si esto sabe? . Creo que sí. Flerida donde has dejado a tu Roldán? . Ah reñido conmigo, y pienso que es ido hacia el arroyo del prado. Si le topáis por allá; decid que con pena estoy. Vas a buscarle. . a eso voy. Dice que a buscarle va, Para que día os parece que esta batalla se ordene? Para el Domingo que viene. Voto al Sol, Roldán se ofrece. Adónde vas tan marchito? Pardios no se donde voy. reñido en mi casa estoy, ya para gallo repito. Ni me puedo sujetar, andaba con cierta moza, que de gozarme se goza, y no se deja gozar, Y mi madre por lo santo hame reñido muy bien. En que te muestre desdén de su cordura me espanto. Qué hacéis tan juntos aquí? Ha dado aquella aldeguela en mearnos la pajuela, para que lo diga ansí. Porque en cogiendo el zagal le dan mucho palo y coz, y ansi todos a una voz de nuestra Villareal Vamos contra Villaflor en escuadrón ordenado, y aún habemos concertado para gobierno mejor, Que seas el Capitán. Dadome habéis gran contento. pero el verme pobre siento para el cargo que me dan. Yo he de vestirme, y tener que gastar a ley de honrado, bueno soy para soldado, El Capitán has de ser. No te pienses excusar. Tan pobre fuera mal hecho; si soldado os aprovecho, así me podéis llevar. Qué has menester? . Dos vestidos, armas y algunos ducados, para que vais más honrados de buen Capitán regidos. Pardios que tiene razón, a nuestros padres pidamos algo con que le vistamos, que es honra del escuadrón, Hurtarles algo podréis, que el soldado, aunque más grave, no medra si hurtar no sabe, hurtad para que medréis. Sea la lición primera de mi soldadesca honrada hurtar y vestir la espada. Di la segunda y tercera. La segunda obedecer, porque el soldado obediente, fuera de ser más valiente, está cerca de vencer. La tercera. . La tercera es mirar más al honor que al interés. . qué mejor Alejandro lo dijera? Quién te ha enseñado, Roldán, estas cosas? . que soyo, cuando yo nací, nacio conmigo el ser Capitán. Creedme que lo he soñado mil noches, y que rompía ejércitos, y salía y entraba entre ellos armado. Muchas veces desperté, al arma, al arma diciendo, y de aquel confuso estruendo aprendílo que soñé. Ahora bien, Roldán, haz cuenta que tienes ricos vestidos, para soldado escogidos, pues el hurtar no es afrenta. Cuando quieres ordenar el campo? . Esta misma tarde haré en el valle un alarde, y os enseñaré a marchar. Marchar y alarde, qué es eso? Esta tarde lo sabréis, y algún dinero traeréis, pues la pobreza os confieso. Que en no siendo el Capitán liberal y gastador, y haciendo plato, es mejor que le llaméis ganapan. Tened de todo secreto, y embiemos centinelas, que son escuchas y velas del otro campo: en efecto No digáis de aquesto nada, que ahorcaré, pues me toca, al que despliegue la boca. Brava arrogancia. . extremada. Dónde hallaremos bandera? En mi casa hay dos cortinas. Bizarramente imaginas, cosida es bandera entera. No te las vean hurtar: caja auremos menester, pero yo la sabré hacer, si hay quien la sepa tocar. Eso yo la tocaré. Pues yo te enseñaré el son con que marcha un escuadrón, moviendo a compás el pie, Que diestros, que dotrinados nos ha de dejar Roldán. Vaya, señor Capitán. Pasa adelante, soldados. . Digo que me quererlo, y que me quejo ante vos una vez, y dos, y cuatro de Roldanillo, y que justicia pido, que me ha descalabrado mi muchacho, y que a mí me ha tirado muchas piedras con una onda. . A vos con una onda? A mí con una onda? . No teniades manos para un rapaz? . Roberto el diablo no fue travieso en competencia de este, sentencialdle a horcar, que tiene el pueblo alborotado y lleno de mil quejas. Pardiós que creo que es demonio el mozo, vaya Siraldo y préndale. . Yo os juro de no prenderle en no me dando gente. Gente para un muchacho, Roldanico, que ayer andaba apenas. . Es demonio, no creeréis el zagal que ya se ha hecho: trae dos otres ondas, una ciñe en vez de la petrina, y en las piernas de otras dos hace ligas, siempre trae las faldriqueras llenas de cuchillos: Si lleva al campo algún gaban, ya llena de piedras de un arroyo la capilla: tiene descalabrados mil muchachos, mil mozas requebradas. Finalmente no me atrevo a prenderle sin ayuda: es ligero, es robusto, es fuerte, es diestro, y no guarda respeto al más amigo, Id vos, Alcalde, y hagaos buen provecho. Sois para poco vos, que esa es la causa, dejadme a mí, veréis si no le pongo que apenas le conozcan en la aldea, yo amansaré los bríos al bellaco: Roldánico conmigo? . Esta es su madre. Qué tratáis de Roldán? . Alafe Flerida vos paristes un niño como un Ángel, no se topa cabeza que no quiebra, moza que no pellizque, ni hombre honrado a quien no le dispare con la honda una salutación cual sea su vida. Esto se ha de sufrir? . A mí me pesa, señores míos, de que sea tan malo, sabe Dios que le riño y le castigo. Venistes a este pueblo de estos montes con este medio diablo entre los brazos, dieron os acogida alegremente con Cristiana piedad, y habéis vivido de la lavor costosa de esas manos: manos que labran cosas que se llevan a vender a Paris por peregrinas y labrando en olanda tan bien, Flerida, labráis tan mal en carne, que habéis hecho al cielo un monstro, y a la tierra un diablo. Pues aguardad, que vamos a prenderle. Yo me huelgo, señores, y es muy justo para que asiente, que le deis castigo. Mas no digáis que no os aviso a tiempo, guardaos si se defiende. . Qué es defensa? yo le traeré a la cárcel, ven Felicio, Déjame tú con él. . Vamos. de cuantas desventuras me ha cercado la fortuna cruel. Dónde van madre todos estos villanos en cuadrilla? Ay Roldán, a prenderte. . Tomad madre ese lienzo de reales, que me han dado ciertos soldados de mi compañía, y no quedéis con pena que me prendan, comed, y regalaos, y a Dios. . Aguarda, oye hijo, qué es esto? no hay remedio, un lienzo, y todo lleno de dinero: triste de mí, sin duda que lo ha hurtado: él ha dado en ladrón, fuerte desdicha: a vil necesidad! pues como a un nieto de un Rey y Emperador, a un hijo mío, y de Arnaldo el más noble de Alemanía tales costumbres muestras? quién creyera, que aquesta desventura me faltaba? mas qué aguardo? ay de mí, que por los montes más altos de esta tierra no le sigo: si se me ha de ausentar? si han de prenderle? o peñas altas! o testigos mudos de mi parto cruel! pues que le vistes nacer al pie de aqueste manso arroyo, y le veis desde entonces cada día, decidme donde está la prenda mía. Qué nos quieren hacer guerra? Bien entendéis lo que pasa, hasta nuestra propia casa, que no solo en nuestra tierra, Escuadrones han formado, y en la orilla de ese río nos hizo un gran desafío Parte 15 Tirso de soberbia armado. Deja, Peloro, ese miedo, todos son unos cobardes. De que van haciendo alardes daros un testigo puedo. No cumple estar descuidados, palos y ondas prevenid, y antes que salgan salid a robar huertas y prados. No quede fruta, ni viña, ni cábrito, ni cordero, que no le gocéis primero en monte valle y campiña. No quede moza o Serrana, que salga a esta clara fuente, que no nos sirva o contente de buena o de mala gana, Anden, Celestio, las ondas, que unos maten, y otros tunben, y a su estallido retumben valles y cabernas hondas. Conozcan que son gallinas. Presto lo han de conocer. Allí viene una mujer. Quién eres? dónde caminas? No la tiréis, que no es hombre. Qué furor desatinado es este? . Hablar excusado: dinos tu estado y tu nombre? Qué es lo que queréis hacer? Cautivarte. . Aquí en mi tierra? Tú no sabes ya la guerra, que se trata desde ayer? qué guerra? .̱. Ay descuido igual! guerra por todo rigor los mozos de Villaflor con los de Villarreal. Pues como te persuades, ya que ser tan loco quieres; que hemos de entrar las mujeres en vuestras parcialidades. Dejadme ir donde voy. Digo que seas cautiva. Cautiva? . y pues quedas viva. Villanos, sabéis quién soy? No eres de Villarreal Sí, y este monte es mi padre, pero soy de Roldán madre, y podráos suceder mal. De Roldanillo, Cardenio? no le hagamos pesadumbre. Mozo honrado. . Está en la cún de buena fuerza y de ingenio: (bre Pero es ya tan arrogante, porque nos gana a tirar, correr, esgrimir, saltar, que no hay mozo que no espante. Y si aquesta no prendemos, es mujer, y hará un enredo, diciendo ella que de miedo, con que afrentados quedemos. Bien dice, cautiva sea. Mirad que es mozo Roldán, que si este enojo le dan pondrá fuego a nuestra aldea. Quita allá que es un rapaz, tirad con ella. . Esto hacéis? Oh batalláis, o teméis, o hacéis guerra, o tratáis paz. Esperad, que no vais bien, no habéis de caminar más de como el son da el compás, que así habéis de andar también. Toca tú, y miradme a mí. Pasea Roldán a ver: De aquesta suerte ha de ser. Ya lo entiendo. Re haceldo así. Toca, y paseáreme yo. Qué desairado que vas, toma bien necio el compás, pesar de quien te pario. No te enojes, que silharé, Rompérete en la cabeza la gineta. . Bien empieza. Gineta viniendo a pie? Esta se llama gineta, insignia del Capitán. Quién te lo dijo, Roldán? Yo lei cierto Poeta, Que de la guerra trataba, y aficionado a su historia tomé casi de memoria lo que a una empresa tocaba. No me llaméis Capitán desde hoy. . Pues por qué razón? Porque con este bastón soy el General Roldán. Esta es cabeza y gobierno de un ejército formado, que da el Rey a un gran soldado, no visoño, ni moderno. Pues qué importa ser visojo? Visoño digo, ignorante. Pasa, Roldán, adelante, y no recibas enojo. Este nombra Capitanes, Alferezos y Sargentos, oficiales, y instrumentos, fuertes, cuerdos y galanes. Ay un Maese de campo; oficio de más valor: hay un Sargento mayor, que ordena a su tiempo el campo. Marchan de muchas maneras, va delante la vanguardía, va detrás la retaguardía, van enmedio las banderas, Llaman vagajes las cargas de armas, ropas y sustento; posar es alojamiento después de jornadas largas. Cuando yo os diga, haced alto, es que allí habéis de parar, por la falta del lugar quedo en muchas cosas falto. Maese de campo sea Hilario, sea Capitán Tirso, que es fuerte y galán, y los Domingos campea. Merencio Alférez, Servando sea Sargento mayor: toca despacio, atambor, y vayan todos marchando. Y no salga de la orden ninguno, porque por vida del Rey, que el bastón le mida: porque en marchar con deserden Está el perder una empresa, Qué haces tan descuidado, Roldán, que un campo folmado del valle al soto atraviesa? Cien mozos de Villaflor con menos orden que estruendo, van los campos destruyendo, sin perdonar fruto y flor. Cárganse que es compasión de almendras verdes y duras, de las uuas mal maduras, y las peras sin sazón. Del membrillo sin provecho, que apenas el bello arroja la guinda y cereza roja entre la linde y barbecho. Lo que a su hambre conforma pepino y cohombro son, porque en su cama el melon apenas pepitas forma. Comen racimos aprisa, haciendo en las vinas parbas, corre el mosto por las barbas, manchando pecho y camisa. Y ya de comer contentos, como es costumbre de amor, para mayor deshonor buscan entretenimientos. A tu madre han cautivado con otras cuatro Serranas, de las que por las mañanas llevaban gansos al prado. Si esto sufres. . Tente, espera, presa mi madre? . Yo digo que la vi, yo soy testigo. Muera la canalla fiera. Ahora es tiempo, soldados, de acometer esa gente vil, grosera, inobediente, de vicio y sueño cargados. Ahora es tiempo. . no hay tiempo cierte luego el escuadrón. Esperad, que es oración, qué se dice en este tiempo. Que no hay ya que nos decir, acomete. . A cometer con cierto nombre ha de ser. Pues de qué puede servir? Qué graciosa necedad, de ánimo y grande favor. Nombrale. . Cuál es mejor: ea san Dionis tomad, Y hago juramento al cielo, si vengo a ser de otras guerras entre hombres sobre honra o tierras común ambición del suelo, De no nombrar otro nombre: veamos como decís san Dionis hoy. . San Dionis. Yo haré que mi nombre asombre. Hoy conocerá mis bríos el mundo. . Cuanto promete ha de hacer. . Toca, acomete: san Dionis soldados míos. Teneos, estáis locos? qué es aquesto? Por qué os matáis traidores de este modo? Este Roldán en esto los ha puesto. Quién duda que es Roldán culpa de todo? dad palos, no temáis, ayuda presto, todos quedamos hoy puestos de lodo. Y aún de sangre diréis, llamad sus madres, pues no respetan a sus viejos padres. Ay tal bellaqueríal Roldanillo ha muerto dos otres, allá va huyendo. Dejó las ondas, y sacó un cuchillo, llamad justicia, y vamos le siguiendo. Allí en las verdes hierbas amarillo Eufrasio queda confesión diciendo. Vamos, que si se mete por la sierra no le podréis prender. . Extraña guerral Suelta el cuchillo. . Y si acaso me viniesen a prender con que me he de defender? Suelta. . Paso madre, paso, que no estoy tan bien con vos. qué has de hacer tres mozos muer- Irme por esos desiertos, (tos? donde me llevare Dios. Temo que te has de perder. Madre, culpa habéis tenido, porque un hombre mal nacido, como ha nacido ha de hacer. Ya tú no puedes estar en la aldea. . Iré a la Corte, que esto pienso que me importe mejor que arar y cabar. No faltará a quien servir. Llévame contigo allá. Pienso que mejor será, que entre villanos morir. Y pues tan mal quisto quedo, con vos se querran vengar: madre, podréis caminar? Con amor todo lo puedo. Y pues a la Corte vas, porque veas que te pones en grandes obligaciones, oye quien eres no más. Gracias a Dios, madre mía, que ya me mostráis amor. Oye, y camina. . El rigor templáis que con vos tenía. Un caballero Aleman de antigua y clara nobleza sirvio a mi padre en Paris, que era gran señor en ella. Era gallardo, era fuerte, con tal gracia y gentileza, que poniendo en mí los ojos, Parte lo. no pude hacer resistencia. Casámonos en secreto, porque en público no fuera la voluntad de mi padre, que luego casarme intenta. Estando cerca del parto el nuevo marido llega a Paris con grande aplauso, con mil géneros de fiestas. Pero quiso la fortuna, que hallando lugar con ellas, me trujo por estos montes, que están de Paris tres leguas. Y aunque fuimos tan buscados por la mar, y por la tierra, no nos pudieron hallar, la razón fue estar tan cerca. Apenas llegué, Roldán, a la falda de estas peñas, cuando en brazos de mi esposo; y en lo alto de estas cuestas Te parí, que porque entonces fuiste rodando por ellas, te llamé en Frances Roldán, mira que apellido heredas. Hicimos el mismo día una cabaña pequeña, donde estuvimos tres años, que apenas salimos de ella. Porque un paje el más leal, que en las historias se cuenta, traía del campo y río caza, fruta, leche y pesca. Vino a verse en fin tu padre en tan notable triseza de ver mi necesidad, hambre, desnudez y pena. Qué en efeto concertamos, que el y su paje a la guerra se fuesen, por ver si acaso algo medrasen en ella, Y que yo, Roldán, contigo me viniese a aquesta aldea, donde labrando he vivido, tú sabes con que pobreza: Porque como no tenía oro, olanda, plata, o seda, no podía hacer lavores del precio que yo quisiera. Pasados eran dos años, cuando me trajeron nuevas, que era cautivo tu padre de los Moros de Biserta. Que me dirás, hijo mío, de aquellas lágrimas tiernas, que lloré entonces por él? mas pues viví, pocas eran. Haste criado villano, mas sabe Dios tu nobleza: si me llevas a Patis, hijo, con secreto sea. Tenme en una pobre casa; que esté de la villa fuera, no me conozca algún hombre, que me vio en tanta riqueza. Es posible, madire mía, que sois tan noble y tan buena? echarme quiero a esos pies. Camina, y no te detengas. Que esta cautivo mi padre? Si es vivo, él vive en cadenas. En cadenas, y yo libre? no quiera Dios que eso sea. Yo pediré su rescate, yo iré por el a Biserta. Mucho prometes, Roldán. Si no lo cumpliere, muera. Cuando salí de Paris, que ya estoy viendo la puerta con más carga caminaba, aunque salí más contenta. Sacábate en mis entrañas, y vuélvote fuera de ellas: ay Paris, hay patria mía, cuantas lágrimas me cuestas! Entrad, madre de mi alma, que vos viviréis en ella, y yo libraré a mi padre, o no habrá sangre en mis venas. Pienso, Urgel, que el Delfín trata en España desposar a Carloto. . Aún es muy tierno. Harto el Emperador le desengaña, Ramiro le pretende hacer su hierno. Los Reyes de León y la Montaña tienen muy oprimido su gobierno. Eso solo está libre, y por la raya de Francia con Navarra está Vizcaya. Cada vez que me tratan de Carloto, de aquella noche en que nacio me acuerdo, que fue de más tragedia y alboroto, que ha visto el mundo, o la memoria pierdo: en que lugar tan áspero y remoto el Conde Arnaldo tan dichoso y cuerdo se sepultó con la robada Infanta? Ese milagro a todo el mundo espanta. Caso extraño, que no hayan parecido muertos ni vivos, ni se sepan nuevas, el mar sin duda su sepulcro ha sido, y aún hay de esta verdad bastantes pruebas: el Príncipe de Ungría no ha querido casarse. . Bravo honor. . Si tú lo apruevas, que yo, Borbón, nunca pensé que había perdido honor, aunque él lo presumía. Qué honor pudo perder por el concierto, que nunca le dio el Príncipe la mano? Es Primislao muy hijo de Roberto, agravio formará del viento vano, sale el Emperador. . Tengo por cierto, que viene de escribir al Rey Hispaño. De la guarda parece este alboto. A Misa va con Carlos y Carloto. Después podréis responder estas capitulaciones. Pondré también las razones, señor, qué dijiste ayer? Paréceme que es mejor la que habemos acordado, Duélase de este soldado, vuestra Majestad, señor. Dónde has servido? . En Bayona contra el Inglés. Mi marido está preso, y no he podido, por ser mujer, y persona De pocos deudos, y pobre, hacer que el pleito se vea. Yo pido alguna librea, cuando en vuestra casa sobre, Que soy loco, y aunque loco, parezco en lo pobre cuerdo, no me hagáis loco, si pierdo, ni cuerdo si gano poco. Por este y mil memoriales verá vuestra Majestad, fuera de mi voluntad, dos arbitrios que son tales, Que le valdrán un millón. Creo que tarde he llegado: pero no, que está parado, y oyendo: oh buena ocasión! Señor Rey, pues que los Reyes hacen por diversos modos beneficio, y gracia a todos, por justas y santas leyes. Y a vos os ha puesto Dios en el más alto lugar, que a Príncipe pudo dar, y vos hacéis como vos. Doleos de este soldado pobre, perdido a remate y dadme con que rescate un padre que tengo honrado, Que pues trocó por servir la libertad en prisión, ya veis vos que no es razón, que a otro lo vaya a pedir. Hay mayor atrevimiento? Qué gracia tiene en hablar? Ea, qué me mandáis dar? Recibo en verle contento. Notablemente el rapaz con solo verle aficiona. Así Dios vuestra persona, gran señor, conserve en paz. Y si aquesto puede ser, que a Dios no hay nada imposible porque es incomprensible su soberano poder, Veáis nietos de Carloto, que es ahora vuestro nieto, y para tan justo efecto no falte en el mundo un voto. Que me deis, no como a mí, mas como vos podéis dar: porque no ande en el lugar un hombre de bien ansí. Hay donairé semejante? no he visto rapaz mejor. Qué dese en casa, señor, aunque mi afición espante. por ser la cosa primera que os pido. . Besoos los pies. Sea, pues tu gusto es, más saber quien es quisiera. Quién eres? . No sé por Dios en una aldea nací, no sé quien soy, cuanto a mí soy tan bueno cono vos. Gracia notable. . Dijiste, que eras soldado? . Si he sido. De que, y adónde has servido? Yo fui General. . Qué fuiste? General, de eso te espantas? No me tengo de espantar? No señor, que en mi lugar también hay guerras, y tantas, Que solo yo las pudiera poner en paz, porque un día vencí con mi infantería una batalla harto fiera. Batalla? . De ondas feroces: mas yo cual noble caudillo saque pardiós un cuchillo, y dejándome de voces, A tres de ellos esperé, y heme acogido a sagrado, El villano es extremado: cuanto pida se le dé. Sirva a Carloto. . Eso no: a lo menos de mi voto: es mejor que vos Carloto? No, porque mejor soy yo. Pues está en razón fundado, que os sirva; mi fe os empeño, que si sois el mejor dueño, yo soy el mejor criado. Mira que hay aquí delante muchos muy buenos: i quién son? El Duque Urgel, y Borbón, que es de Francia el Almirante. Ellos me confesarán; que soy mejor. . Que atrevido. Porque General he sido, cargo que a Reyes le dan. Tu nombre? . Roldán me llamo porque rodando nací. Voy a Misa. . Voy tras ti. Ven Roldán, mucho te amo. Con la mano en la cabeza lado. le lleva el Rey a su brehorad Señ Roldán pareces. . Soy rica pieza Quién duda que rodarás, siendo ya amigos los dos. Pues he rodado hasta vos, ya no quiero rodar
JORNADA TERCERA
Aquí podéis aguardar, que salga el Emperador, que a cualquiera Embajador suele en esta sala hablar. Acompañado de vos donde quiera estoy muy bien. Queréis que una silla os den No. . Tomalda. . No por Dios Soy yo muy aficionado a la nación Española, y no es esta la vez sola, que os he servido y hablado. Que me acuerdo haberos visto en León. . Merced me hacéis. Que os sirvamos merecéis por un Españal bien quisto, Que pocos lo suelen ser fuera de su natural. Favor y merced igual os quisiera agradecer. Si estuviera donde puedo seros de alguna importancia, o El Almirante de Francia está con él. . Habla quedo. Ya sale su Majestad. Dadme, señor, esos pies. Los brazos más justo es, que os tengo gran voluntad. Soy yo muy aficionado a la casa de Guzman. Por los que en España están, señor, me muestro obligado, Y os beso en nombre de todos los pies. . Es gente, Borbón de muy alta condición, son Alemanes y Godos. Dad una silla a don Juan. Merece todo favor, porque basta ser señor, de sangre y casta Guzman. Ahora pode lo que me pide qué miráis? . Mi señor miro. Que, bien podéis proseguir. Miro el que silla ha tomado Ramiro. con vos para conocerle, y la reverencia hacerle, que es justo, y soy obligado. Es por ventura Carloto? deme su Alteza los pies Paso, tened, que no es. No soy si no Carlos roto; Carlos soy por presunción, y roto por nacimiento. La razón es argumento de que le falta razón. No le había conocido, bien, bien, hombre de placer. De pesar pudiera ser que os hubiera parecido, A decirme esas razones donde responder pudiera, pero saldréis allá fuera. Decidme las condiciones, Señor, de este caballero, antes que palabra os hable. Es un hombre inestimable, por lo que le estimo y quiero. Nacio en una pobre aldea, y por su ingenio, que estimo, es mi báculo y arrimo. Todo eso es justo que sea. Es un hombre muy valiente allí donde le miráis, Por las señas que me dais le pediré cortesmente Perdón de lo mal hablado, Contra mi nadie habla mal, porque del que es desigual no puedo ser afrentado. Pues soy yo desigual vuestro? Qué sois vos más de Guzman? yo soy don Roldán. . Roldán? Roldá soy, pues no lo muestro? Si mostráis. . Tiene valor, de mi nieto es grande amigo. Desde esta pendencia digo, que lo soy suyo, señor. Dadme don Roldán la mano. Dalde la mano. . Si haré, aunque. . haced que me la dé ya que por padrino os gano. Ea volved a sentar. Allá tenemos, señor, un rapaz de este valor, de quien pudiera contar Mil espantosas hazañas. (bre, Soy yo rapaz? . Sois muy hon al otro doy este nombre: cuéntanse cosas extrañas De Bernardo. . Pues quién es Bernardo? . El Carpio se llama, que presto sabréis su fama, y su desgracia después. Tenia Alfonso una hermana, que un vasallo le gozó, de quien Bernardo nacio. Hay hija infame y liviana. No quisiera haber oído ejemplo de tu maldad. El Rey con riguridad del noble Conde ofendido, Le tiene en dura prisión, lamentando su fortuna en el castillo de Luna, y a la Infanta en Religión. Por hijo del Rey se cría Bernardo, de esto ignorante, y a Roldán tan semejante, que imaginé que le via. Será de su misma edad, pero es valiente y travieso. No lleva ventaja en eso a Roldán. . Su Majestad se deleitara de ver tal rapaz como es Bernardo, airoso, fuerte, gallardo, de extremado parecer. Bravo con hombres, y blando con mujeres por extremo. De envidia y rabia me quemo, de coraje estoy temblando. Quién es ese Bernardillo que conmigo comparáis? Español, sabéis que habláis con Roldán? . A rapacillo, salios al punto allá fuera. Yo callaré: vive Dios. Hemos de reñir los dos? Que así un Español me altera? Decidme lo que Ramiro de Navarra intenta? . Creo que conocéis su deseo. El blanco a que mira, miro, Que es nuestra paz y amistad, pero es muy rapaz Carloto, y no sé si tengo el voto de su padre. . oíd. . hablad. Decildle a ese Bernardillo, que pase el margen de Andaya, y se venga hasta la raya de Navarra. . A rapacillo. Yo callaré. . qué es aquesto? Y que allí podremos ver cual es más hombre. liré a hacer lo que me decís muy presto, Que es hombre el otro que a ti no te tendrá mucho miedo. Posible es que sufrir puedo que esto se diga de mí? Desde aquí le desafío, y pido al Emperador campo. . Gracioso furor. Gusto de su enojo y brío, Calla Roldán, que me enfado. Yo callaré: llevad vos un papel, y entre los dos quedará el campo aplazado. Ahora bien venid conmigo, que os quiero en secreto hablar. Hoy te mandan azotar. Es muy niño ese castigo: Pero seréis hombre vos para darme esos azotes? No empuñes, no te alborotes, tú y yo, Roldán, a otros dos. Cuán diferente vida es la del Cortesano de la que siendo labrador teníar hay aldea querida, hay mi traje villano, donde seguro de este mal vivías cuando el Alba salía, campos llenos de flores eran primero objeto de mi vista en efeto: mis oídos en dulces Ruiseñores estaban ocupados por blancos olmos de los verdes prados. Aquí que la mentira, la lisonja y engaño tienen menor lugar, pues con vergüenza la virtud se retira, por uno y otro daño, temiendo siempre que el poder la venza: parece que comienza mi vida edad extraña, pues para más despecho amor entró en mi pecho, que solo fuera del amor haz aña, y tanto en él se apoya, que el parece Sinon, y yo soy Troya. Doñalda de mis años, Doñalda, que sin duda nació en mi estrella, cautivó mi vida, mis libres desengaños en sujeciones muda: prendiome el alma de su cebo asida: dulcísima homicida, que no podrán tus ojos? mi madre era mi dama, ya el libre teme y ama, quien triunfaba de amor con mil despojos: bien dicen que se cría en ocio amor, y en dulce fantasía. Entré buscando perdido mas ha de un hora a Roldán. Los perdidos me hallarán después Delfín que lo he sido, No sé como no me hallaste, que hay de nuevo? . un gran favor, Tu Carloto con tu amor a ese favor obligaste: Triste de mí, que queriendo cuanto se puede querer, no he de poder merecer el favor que estoy pidiendo. A quién amas por mi vida? Hanme mandado callar, deja por Dios de jurar cosa de mí tan querida, Si no dime tu favor, que toda la envidia mía no deshará la alegría de tu contento, señor. Eres mi dueño, mi Rey, soy tu hechura, tu criado, vivo por tu causa honrado, siendo yo espada sin ley. Que aunque es verdad que mi acero dos limpios filos abarca, parece que sin la marca no parece Caballero. Hame dicho cierta dama, que pues me niegas la tuya, cada cual guarde la suya, por lo que importa a su fama. Que aquesta noche le dé música por el terrero. Gran favor. . Hablarla espero cuando a las rejas esté. Quiero pues, Roldán amigo, pues tengo de ir embozado, llevar tu espada a mi lado, y otros dos hombres conmigo. Porque se puede ofrecer desconocida cuestión. Sí, mas di, para que son esos hombres menester? Han de tañer, o cantar? han de llevar instrumentos? o que son tus pensamientos, si a mí me quieres llevar? Porque tú con estos dos saldréis bien de cualquier caso. No daré contigo un paso. Porqué? . porque no por Dios. Donde llevas a Roldán. cuando ejércitos viniesen contra los dos, y trujesen a César por Capitán, Hay más armas, ni conciertos, más defensa, más espada, que dar yo aquesta patada para que se caigan muertos? Satisfecho estoy de ti, pero es más seguridad. Esto que digo es verdad, yo lo dije, y será ansí. Digo por Dios que lo creo. Acabemos que me enojo, porque donde yo me arrojo no he de salir sin trofeo. Pues vamos, y te armarás, que bastaremos los dos. Eso sí, que vive Dios que ha de haber lindo cis zas. Tras tantos años, Celio, no imaginés que seremos de nadie conocidos. Cuando a entrar en Paris te determines, mucho nos aseguran los vestidos. En qué confías? . En que son tan ruines, mas que en los años, y el estar perdidos en tierra y mar con tanto cautiverio: Esta es la Corte del Frances Imperio, Cuál, si te acuerdas bien; era el aldea dónde quedó la Infante? . El tiempo largo, que por los breves años se pasea, dulce a la infancia, a la vegez amargo, hace a mis ojos que imposible sea, por más que lo que dices les encargo, hallar entre estas peñas el camino. Oh cuán dulce es la patria al peregrino! Dichoso aquel que en el Invierno al fuego cercado de sus hijos y su esposa cuenta el camino, y los abraza luego, vertiendo el alma de placer llorosa: yo me contemplo como Ulises Griego, si vive a caso mi mujer hermosa, contándole a Telemaco mi historia en brazos de Penelope mi gloria. Si no me acuerdo mal, estos peñascos, estas sombrosas hayas, estos tejos fueron nuestros doseles y damascos, y estas fuentes que al Sol daban reflejos, estas cortezas me ofrecieron frascos, mientras que los de plata estaban lejos, donde sin aromáticos licores cogi cristal en márgenes de flores. De aquí me acuerdo, que a Roldán hicimos, estas son las mimbreras, una cuna que en cuatro varas de peral tejimos, primera nave de su vil fortuna: aquí de hiedras, hojas y racimos, que aún me parece que hay reliquia alguna, estaba una cubierta suficiente, no para Enero, para Julio ardiente. Mas ay, que allí atraviesa un pastorcillo, detente un poco por tu vida, hermano, cuanto está de Paris aquel castillo? Seis millas cortas, y camino llano, dejaréis la vereda del sotillo, y tomaréis el prado hacia esta mano. Es Villarreal acaso aquesta aldea? La misma, si os importa que lo sea. Que se hizo una mujer que aquí vivía con un muchacho hermoso entre los brazos, que mil lavores en olanda hacía? Roldanillo? . Dárete mil abrazos, que Roldán el muchacho se decía: llegaron de mi bien los largos plazos, es ella viva? . Sí. . Y está en la aldea? No, que ya por las Corres se pasea. Salio travieso el buen Roldán, y tanto, que no dejó mancebo en esta tierra, a quien con palo, puño, espada, o canto no hiciese en pecho, o frente mortal guerra: era de suerte de esta tierra espanto, que su misma braveza le destierra de ella para mil años, de tal suerte, que le sentencian en ausencia a muerte. Pero el tomó a su madre de la mano, y la llevó a Paris, donde sin duda vivira con oficio cortesano, y no le servira de mala ayuda. No prosigas o rústico villano, que nunca el bien en tanto mal se muda: o mensajero necio. . Eso merezco, por responder: a Diós. . Adiós me ofrezco. Ay cielo, qué es aquesto! . Tu imaginas, que este dice verdad? . Luego este miente? Duda pones en prendas tan divinas? Vena Paris, porque buscarla intente, dejé mi esposa entre alamos y encinas, dos casas, cuatro peñas, y una fuente, y hallola en Cortes, donde por ventura le ha dado vil riqueza su hermosura. Muerto soy, Celio, tornareme loco: o mal fundadas esperanzas mías! puselas en mujer. . No era tan poco el fundamento que en su pecho hacías: a reñirte, si puedo, me provoco, creyendo que de un Ángel desconfías da crédito a los ojos. . Que aprovecha, ojos tiene también cualquier sospecha. Iré a buscarla, y si Roldán ha sido la causa de su infame perdimiento, en el primero abrazo irá escondido, aunque mi sangre, este puñal sangriento. Cuando tal cosa hubiere sucedido, desquiciado verás el Firmamento. Ay que se juntan en mi desventura mujer, pobreza, ausencia y hermosura. Di que empiecen a cantar, y aquí me deja esconder. Quién es aquella mujer dónde me hiciste esperar? Mujer que me cose y lava, hace lavor, y almidona. No tiene mala persona, di verdad. . Déjame. . Acaba. Una pobre lavandera, que vive en el arrabal. Aunque el traje no era tal, por Dios que el rostro lo era. No vi más bella mujer. Qué dices? . Esto que digo, y a no ser prenda de amigo, yo sé lo que había de hacer. Repórtate en estas cosas, porque eres más antojado, que con el primer preñado las mujeres melindrosas. Si es mía, o si no la hembra, que te va Carloto a ti? aquella tierra está allí, y ha días que no se siembra. Anda ausente el labrador, que solo un fruto ha cogido, porque pagar no ha podido) los censos a su señor. Y aunque no se siembra en él, para cuando dé provecho, doy en guardar el barbecho, que no entren bestias por él. Hablas con dos mil sentidos, pero la mujer me agrada A mí tu gusto me enfada, palaro de tantos nidos. Mañana voy en un coche a ver si la puedo ver. Cántele, si es que ha de ser esta música esta noche, Y dejemos esa historia, que aún no la imprime su autor. Cantad, cantad. . De tu amor has hecho una pepitoria. Y hay muchos hombres ansí, que el plato de la mujer así le quieren comer, como te sucede a ti. Cabeza de una que es roja, pescuezo de una que es blanca, de alguna que es gorda un anca, y cual flaca se le antoja. Tal de morena un alón, tal de quien baila unos pies, porque amor de muchas es pepitoria de afición. Vive Dios que eres demonio: cantad. . Qué mandas cantar? Ahí podrís levantar a Porcia algún testimonio. Es Roldán? . No si no yo. Quién? . Carloto pesia a mí. Cómo? . Que te llama a ti, Míralo bien. . Cómo no? Soy yo quién llamáis? . no sé Yo mi señora ignoraba. Qué? . que Cársoto os hablaba en ausencia de mi fe. Bien sabe el señor Delfín que agradecida estoy yo, pero enamorada no. Luego soy Delfín del fin? Por Dios a buen tiempo llego, de esa suerte me pagáis? Yo os amo, si vos me améis. Qué gentil constancia, fuego! Pero díceme Roldán no se que ternuras suyas. No diré yo de las tuyas, que tan de levante están. Si amáis al Delfín, a mí que me podéis ya querer? Mucho. . Oh qué propia mujer Cómo? . Quiere a mí ya ti. Lanzones. . Pedrada. . Ripio. Si a los dos queréis en fin, quered al Delfín por fin, y a Roldán para principio. No me dejo entender bien. Somos mozos en amor, y no entendemos la flor hasta que el fruto nos den. Amo a Carloto por dueño. Pues si ya dueño tenéis, que parte darme queréis por tanto quitarme el sueño? A vos por marido os amo, Arrojose. . No me pesa, que tengo mejor empresa. Reparo en que eres mi amo, Y sufrote disparates. Hablemos en paz los dos, que no falta ya por Dios, Roldán, si no que me mates. Ah traido, como os digo, Carloto por su matante a Roldán. . Pasa adelante, Que es gran privado y amigo, Y habémosle de provar, veamos que aceros tiene. Qué gente es esta que viene? Bien te puedes embozar, Yo basto, porque son tres, (hombre. Quién va? . Un hombre que es muy No sabremos cómo ha nombre? que hace en Palacio, y quién es? Para que quiere saber quien soy, señor majadero. Mentis. . A fuera. . qué espero? Demonio debe de ser. Miedo tengo que nos hieran. Mira que somos amigos. Seréis de quien soy testigos, no hay amigos, muera. . mueran. Es en las cortas de los Reyes, Celio, su alcázar y palacio el cierto archivo, donde se halla lo que buscan todos: aquí sabrás la nueva, aunque no haya sucedido en el mundo eternamentes aquí por estas losas se pasean muchos que no teniendo oficio alguno proveen los oficios de los Reyes: ellos dan dignidades y gobiernan, y aquello que imaginan lo publican: de suerte, que hasta ver el desengaño pasan como verdades sus mentiras, P tan gran lugar como Paris, bien veo, que no me diera señas de mi esposa: pero si de mi hijo hubiese algunas, no dudes que se sepan en Palacio. De un labrador criado en una aldea desde la cuna hasta el primero boza Conde, en Palacio quieres hallar nuevas? lo mismo es eso que en lugar humilde preguntar por el Rey. . Ay Celio, advierte, que si el trata en infamias de su madre, no estará menos que en concursos nobles de gente ociosa, como lo es aquesta. Hay ventanas, que un tiempo honradas fuistes de aquel mi claro Sol. . Este terrero de otra suerte, señor, le paseabas con el rico galán Frances vestido: aquí picando el Español caballo llevaste alguna vez algunos ojos. Como eso el tiempo muda, a diós pluguiera mudara en muerte mi confusa vida, pues vengo a ver al cabo de estos años mi honor infamia, y mi valor pobreza. Señor, advierte, que esta es gente noble, desvíate, o escóndete. . No temas, que es imposible conocerme alguno, ni haurá de aquellos tiempos ya ninguno. Ci La afición que te tenía has aumentado por Dios. Ya confesaréis los dos, Borbón, la nobleza mía. No quisimos ofenderte, Buena disculpa os tenéis, después que huyendo os habéis escapado de la muerte. Pues viniéndote a provar, y estando Cárloto allí, que en efecto vive en ti, te habíamos de matar? Yo no sé más de que el puesto dejastes con gran deshonra. Que bien los amigos honra. Qué amigos llegando a esto? Los que son buenos amigos nunca del amigo prueban la honra, y si prueban, llevan lo que es de los enemigos. A hidalgo, hacedme merced de oírme. . Qué me mandáis? Quién son estos con quién vais? y aquí un poco os detened. El Almirante Borbón es aquel, podéis mirarle de espacio. . Bizarro talle. Es un Frances Cipión. Esotro es Dardín Dardeña, que Urgel de la fuerza grande le casó con Alemande su hermana, famosa dueña. Es el otro Merían, gran soldado y caballero. Y aquel mozo? . Es forastero. Cómo le llaman? . Roldán. Roldán, hay otro hombre aquí, que se llame de ese nombre? No hay en toda Francia un hombre que se haya llamado ansí. De dónde vino? . No sé, pienso que es medio truhan: perdonadme, que se van: Muerto soy, Celio, qué haré? pero espera, que se queda, deja los otros entrar. Cárloto te debe amar. Grande bien te hará, si hereda. Por vos entra tan seguro hasta el pecho de su dama. Mirad cual anda mi fama, que espero ya? qué procuro? Adiós Roldán. . Id con Dios. Llega ahora. . Ahora llego. Qué queréis hombre? estáis ciego? hablad, buscáis algo? . A vos. A mí? pues que me queréis, que así os me ponéis delante? No os espantéis que os espante, si sois lo que parecéis. Que tal vez al Sol más alto una nube se le opone. Qué es lo que suspenso os pone? qué queréis de que estáis falto? Miro en vos lo que no vi, porque es más lo que se ve, y vos en mí lo que fue, para tener ser de mí. Y así no mostréis enojos de que en aquesta ocasión por tener al corazón esten suspensos los ojos. Si lo decís, hombre honrado, porque me he visto en pobreza, y veis acaso en riqueza, y la suerte se ha trocado, No me juzguéis arrogante, que con los bravos lo soy, porque entre humildes estoy como engañado elefante. Sois por ventura cautivo? digo, si lo habéis estado? En este punto he llegado con solo el bien de estar vivo De una bien larga prisión; y así, señor; os suplico, pues que ya vivís tan rico, que cosas del mundo son, Para ayuda de pagar mi rescate a un mercader, que me sacó del poder de un Moro, me mandéis dar Alguna limosna. . Adónde cautivastes? . En Biserta. Dadme esos brazos. . No acier a hablar de contento el Conde. (ta Tomad aquesta cadena, y perdonadme, cautivo, que aunque entre Príncipes vivo, soy menos de lo que sueña. Y creed que ese lugar, que ahora me habéis nombrado, a hombre que no ha llorado casi ha obligado a llorar. Pésame de que por mí hayáis recibido pena. Tengo a mi padre en cadena. En Biserta? . Amigo sí. Y asé que si quiere Dios, que no pasen muchos días sin verle. Verle podrías: pues habéis de ir allá vos? Piénsole ir a rescatar, que solo aguardo a tener oro que lo pueda hacer. No hay hombre en aquel lugar, Digo Frances de nación, que no le haya conocido, y más siendo bien nacido. Franceses todos lo son: Pero no le conocí, y casi no sé quién es. Allá un cautivo Frances, o Aleman pienso que vi, Qué decía que tenía un hijo y mujer acá, de cuyas nuevas allá desesperado vivía. Que la dejó en una aldea, que llaman Villarreal, y aunque ella era principal hizo una cosa muy fea. Que del mal hijo guiada Cortesana se volvió, y infame oficio tomó, aunque ella está disculpada Por su gran necesidad: pero el hijo mal nacido le han dicho que se ha metido por bajeza y liviandad A privar con los señores acosta del propio honor, siendo a su padre traidor, que hay muchos hijos traidores, No prosigas, vive Dios, si no mirara a tu cara, en quien el alma repara, algo que hay entre los dos, Que te cortara la lengua. Yo, señor, qué os ofendí? Salte villano de aquí, venido para mi mengua. Salte luego. . Escucha. . Salte, o vive aquel engañado padre harto menos honrado, que yo, aunque el mundo me falte Que te haga mil pedazos. Señor, salte de la sala, Cuál furia a mi enojo iguala? Quién le diera mil abrazos. Mi madre vil, y yo vivo, yo tercero en su bajeza? Con quién es esta braveza? Con un villano cautivo, Que me espanto de mi furia, como le dejé la vida. Toda afrenta recibida pesa el valor del que injuria. Si tiene poco valor la afrenta es de poco peso. Ay Borbón, que pierdo el seso. Ya quiere el Emperador, Comer, y a llamarte envía. Bien me quisiera excusar. Las mesas quieren sacar. Seré en las mesas arpía. No se podría saber lo que te pudo decir? Mejor es para encubrir. Cómo? . Es honra de mujer. Si el Emperador te ve triste, comerá con pena, feriame aquella cadena que ayer te dio. . No podré. Por qué? . Porque ya la he dado en albricias de una afrenta. Ya el Emperador se sienta. Estoy con mortal cuidado. Roldá? . Señor? . Muy per- andáis. . Desde que nací. (dido Ya no me veis. . Ni aún a mí perdime sin ser nacido. Pardios, señor, el que nace para desdichas, no había deinacer, y así la mía iguales efetos hace. Quién ha enojado a Roldán? sentaos comeréis conmigo. Roldán con vos? . Sentaos digo Carlos y Cárloto están, Siendo uno hijo, otro nieto, sirviéndoos, y yo señor me he de sentar? . El amor a nadie guarda respeto. Sentaos. . Yo me sentaré, seré como aguila al Sol, en un refran Español pienso que os satisfaré. Haz lo que tu amo manda, y sentaraste a su mesa. Toma. . Gran merced es esa Bravo rapaz. . Bueno anda. Aveisme de perdonar, que me ha dado un pensamiento, y aunque sea atrevimiento le tengo de ejecutar. Dónde vas de esa manera? Parte ro. Llevo estos platos, señor. Un paje no irá mejor? No señor. . Tenelde, espera. Es secreto donde voy, y esta humildad, quise hacer, por ver que está sin comer quizá algún ser por quien soy, Y yo muy desvanecido de vuestra grandeza honrado. Brava locura le ha dado. Esto misterio ha tenido, Yo ando con cierto miedo, que me dice el corazón: tengo al rapaz afición, lleno de cuidado quedo, Quitad esa mesa allá. Señor, qué es esto? . No sé, seguilde, por dónde fue? Solo por la calle va. Vayan luego. . Ya la guarda le sigue. . Dime Carloto: hola, qué es ese alboroto? La pobre gente que aguarda lo que se alza de tu mesa, Como se lo mán las dar, adónde queréis entrar? Dejadme. . Graciosa empresa Importa al Emperador, que le hable. . Hola, qué es eso? Un pobre de poco seso, que quiere hablarte, señor. Dejadle llegar a mí. Ejemplo de cristiandad, no espante a tu Majestad, que me atreva a hablarte ansí: Entre los pobres, a quien l se reparte tu comida hay una espía escondida con talle de hombre de bien. Conocile en que al tomar un plato, se le cayó una cadena, que yo le vi depresto ocultar. Mándale traer aquí, y informate de quien es. Es extranjero? . En Frances habla. . Es este? . Señor sí. Quién eres? . Soy un cautivo De qué nación? . Aleman. Quién te dio ese oro? . Rol- que en limosna le recibo (dan. Para ayuda a mi rescate. Es verdad, yo se la di a Roldán. Tras Roldán fui, casi al último remate Del arrabal de la villa, de suerte que no me vio, y vi que de prisa entró en una pobre casilla, Donde dando a una mujer harto pobre la comida, volvió a salir. . En mi vida, hijos, me he visto temer Como ahora un mal suceso: esa mujer me traed. Que será mujer, creed, de su gusto, que es travieso. No sé hijos. . Esa casa frecuenta Roldán, señor. Sábeslo tú? . y del amor de aquella mujer se abrasa. Que una noche me llevó, y me hizo esperar allí, y aunque la encubrío, la vi, y harto bien me pareció, Pero porque se lo dije, me penso matar de celos. Oh gran autor de los cielos, que aquesta máquina rige, Qué será aqueste suceso? Mandas, señor, otra cosa? Celio, el alma temerosa me figura muerto, o preso. No conoces a Roldán, mas que de haberle pedido limosna? . De ayer venido, pobre, extranjero, Aleman, Que le puedo conocer. Roldán viene. . Donde fuiste tan loco, que interrumpiste mi comida, y mi placer? Que todos cuantos me has dado, no igualan a este pesar. No lo he podido excusar, por la fe de hidalgo honrado: Porque no es razón comer el que lo tiene, señor, cuando alguno que es mejor suele de hambre perecer. Y si vos nos dais ejemplo, Príncipe heroico y Cristiano, luz del Imperio Romano, y coluna de su templo, Dando a pobres la comida que os sobra, no es bien que así dé lo que me sobra a mí, a quién limosna me pida? No pudieras aguardar? No, que pasaba la hora, que desespera el que llora de hambre, haciéndole esperar. Tu piedad he conocido, pues también has dado aquí la cadena que te di- Señor, en limosua ha sido, Que no dirás que a mujer. Basta que tienes valor. Cristianísimo señor de ti quisiera aprender. Conoces este cautivo? Libre le conozco ya, que viene donde lo está, por quien soy, y por quien vivo. Luego sabes nuevas de él? Bien malas me las ha dado, siendo Telemaco honrado de Penelope fiel. Sin duda a la muerte vengo, solo el no ser conocida será reparo a mi vida. Entrad. . qué vergüenza tengo! Es aquesta? . Señor sí, esta la mujer ha sido. Qué es esto? quién ha traído aquesta mujer aquí? Yo, que yo la quise ver. Solo tu hacerlo pudieras, porque como tú no fueras, nadie tuviera poder. Qué la quieres? . Preguntarla que tiene contigo. . Ay cielo, toda me ha cubierto un hielo. Temblando estoy de mirarla: De dónde eres? . De aquí soy. Tu nombre? . Háseme olvidado. Tantos males has pasado? Qué es esto que viendo estoy? Tantos, que es monstro, señor, vivir en naturaleza quien vive en tanta pobreza, si ha tenido algún valor. Conozco tú habla y cara, o infame hijal oh traidora; por mi mal hallada ahora: matarte tengo. . Repara En lo que dices, señor. Carlos, aquesta es tu hermana, mirad, tras ser tan liviana a quién ha tenido amor? Mirad en lo que ha parado, mirad como habrá vivido: que al fin de Roldán has sido? Señor? . Tu muerte ha llegado Quedo, que estoy aquí yo, y esa mujer es honrada. Para mi empuñas la espada? Por mi madre, porque no? Tu madre? . Mi madre pues, que en tenerla por Infanta os engañáis. . Gloria tanta para mi ventura es. Quién dijere que mi madre no es honrada, y leal ha sido, mas que cuantas han nacido en ausencia de mi padre, Del Emperador abajo, miente. . Hijo de mi vida escucha. . Madre querida, aún te falta este trabajo. Roldán, que es mi hija advierte. Roldán, que es hermana mía. Roldán, mira que es mi tía. Pues que soy yo de esa suerte? Tú mi nieto. . Y mi sobrino. Y mi primo. . Extraño enredo! Dime, si besarte puedo los pies. . Ay cielo divino? Que no debo perdonar día que me das tal nieto? Qué soy tu nieto? . Qué efecto de esto puede resultar? Degollaros a los dos. Hija, el Cónde que se hizo? sin duda que satisfizo su amor y deseo con vos, Y luego os dejo perdida. Tres años, señor, vivimos en un monte, donde hicimos triste, y solitaria vida. Viendo nuestra desnudez, y que ya Roldán crecia, con Celio su paje un día, para acabar de una vez, Oh poderme remediar, fue a serviros a la guerra, donde en la mar, o en la tierra, le pudieron cautivar. Yo viví de mi lavor, hasta ahora en esa aldea. Pésame que el Conde sea cautivo, téngole amor. Y si le viera, no hay duda, de que aquí le perdonara, todo mi poder le ampara, un Rey de Francia le ayuda. Al Moro enviaré por él, id vos por él, Almirante, ya es mi yerno, y no os espante, que hable de esta suerte de él, Pues que me ha dado tal nieto. Qué aguardo? quiero llegar, dame licencia de hablar. Habla, cautivo. . Enefecto está el Conde perdonado? Eso dudas? . Pues yo soy. Perdón y brazos te doy. Dulce esposo? . Padre amado! Con el temor me encubría, Celio de quien soy. . Señor, el Conde, que en tu valor, y Real piedad confía. Sea mil veces norabuena, Duque de Orliens sea desde hoy, y a Celio los brazos doy, y el Alcaidia de Lorena, Y en oro cien mil ducados. Dadnos los brazos a todos. Ved porque notables modos hicieron fin mis cuidados. A Carloto casaré con la hija de Ramiro, y a mi nieto, en quien me miro a Doñalda le daré. Haya fiestas y alegrías, Carlos tu cuñado honremos. Tú verás en mis extremos, heroico señor, las mías. Gran bien los cielos me dan con un nieto tan honrado, aquí se acaba, Senado, la mocedad de Roldán.
