Texto digital de La fundación de la Alhambra de Granada
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Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de La fundación de la Alhambra de Granada. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/fundacion-de-la-alhambra-de-granada-la.

LA FUNDACIÓN DE LA ALHAMBRA DE GRANADA
JORNADA PRIMERA
Y en que tiempo se dará fin a la obra maestro. en trienta años, Rey, bien está, y sois en el arte diestro? la experiencia lo dirá. Si dirá, que la expiriencia descubre la suficiencia, del que se pone a algún cargo, pero temo el tiempo largo y quería diligencia. Qué un edificio tan bello gustará verle acabado; nuestro Alá puede hacerlo, pidile tú con cuidado vida, para poder bello. Pedid lo perteneciente y haced lista de la gente, de que entendéis ayudaros que yo me offresco de daros, el material suficiente. Señor ya ves que una planta, cuando la ve antiga el dueño, corta la tierna garganta, de algún perrillo pequeño y en sus pies la entierra y planta. Porque con este calor, el ya perdido valor, de nuevo vuelve a cobrarle: y a su dueño vuelve a dalle, abundante fruto, y flor. Eso es ya negoceo llano, satisfaced vuestro intento que a vuestro gusto me allano: señor para este cimento quiero un perrillo Cristiano, Busquéseme con presteza, que cortada la cabeza, en el fozo se pondrá, y desde allí le dará valor ala fortaleza. Porque nesta nación santa de estos que adoran a Cristo y sus banderas llevanta un ardiente fuego he visto que a la esfera se adelanta. Y así señor es mi intento que al pie del hondo cimiento, un Cristiano se pusiese, que de perro le serviese al edeficio oppulente. Bien claro se hecha de ver que nel dicir y el hacer, es vuestra persona sabia: eso, y el Pénix de Arabia se os dará, si es menestar. Benzoraque está en palacio que en este punto llego, sabéis cuanto le amo yo, y dicisle tan despacios. Turbado estoy de contento, salgamose a recibir: notemo; aque salir que ya entra en tu aposento. Caro amigo, Bezo mi señor los pies me da que los bele, alzaos que se os los diese perderí de mi honor. (cio Venis bueno? Ben a tu servi- y quédalo el Rey también? Dien,. Y hízolo bie con vos? . bien con razón le estoy propicio. El lugar allo revuelto, y lleno de materiales llevantas obras reales? allareisme en obra envuelto. Aumento esta fortaleza que mis pasados labraron, que claro en ello mostraron título de su grandeza Ducentos años y más ha que quisieran labrarla, y yo quiero amplificarla por gusto mío no más. Será tu fama estencida E entre mil naciones varias; al menos me dará parías, el Cristiano a quien las pida, Digos el Rey carte? Be. aquestí, le he y veré qué responde, bien se yo que corresponde a la tuya en su repuesta. Ocho caballos te traigo los mejores que el tenía, Siempre erloque el Rey me enví en afrenta con el caigo, Que un presente que le hice (pequeño también lo paga, no se en que le satísfaga le he y veré lo que dice. CARTA El Rey dón Fernando d este nombre tercero, Grande nobleza de Rey todo mi Reino le diera y mi vida le offreciera por verle guardar mi ley. Saber quiere antiguidades propiedad de hombre estudioso es por extremo curioso de saber curiosidades. Vos no supistes dicirle, del modo que aquesto fue? señor como no lo sé, de nada le satisfice. Pues escrebirseleha la relación que es muy justo y por ser cunto de gusto quiero contarlo, escuchad. pues s : d , de , El entendimiento estriva cuento es dino de memoria, la relación de esta historia es bien que al Rey se escriba. Que gustara sumamente como por la suya escribe, extraño gusto recibe de estas cosas, Res prudente. Regalos para las damas le traeréis de por allá? señor bien sabes tu ya que no me abrasan sus llamas. Ni traigo Dios me es testigo! si no un pequeño Cristiano, que vino alegre y viano de vinir acá comigo. Tómome tal voluntad que me rogo le trujese, para que la ciudad viese de qué años es su edad? De cuatro, hase menester? gran temor mi alma cobra si para esa nueva obra que ahora mando hacer. Que es sangre que bulle y yerbe y así quiero que el cimiento le sirva de enterramiento para que el muro conserve. Suplícote no premitas que tal se aga señor, que pierde mucho mi honor si tu ahora me le quitas. De que manera dicid, sera bueno que Fernando, diga que en aquesto ando y que a otra cosa no fui, pues supo el Rey que venía ese muchacho con vos? misericordioso Dios tu fancto auxilio me envía, Súpolo el Rey como yo pues escrebírsele ha, que antes de llegar acá el muchacho se volvió. Ese os daba pesadumbre? y me le da por extremo, que de este dilicto temo que se ha de allarrasto o lumbre, Que cuando se calle más lo dirá la tierra propia: , aura encima tanta copia que no lo diga ya más. Si yo pretendo cubrillo, con mayor montón de tierra, que la mitad de esta sierra como podrá descubrillo. Y a tú lo que digo entiendes detén la tienda a tu gusto, y advierte que no es justo hacer eso que pretende? Que ha días que voy y vengo, a la tierra y patria suya: no se aque me lo atrevuya quitarme el gusto que tengo. Escucha señor. Ra oícid no hagas tan grande yerro , cansáis os en baño, Baperto véngeme el cielo de ti. Ya doña Juana de Luna con sorte mía y señora, ha llegado el tiempo y hota do nos divide fortuna. Ocho annos ha que Fernando Rey vuestro me baptizo, y por esposa os me dio su nombre y fama aumentando. Mi hijo y vuestro me truje, sin que pudiésedes bello: diréis que quise traello y que con él me reduje. Y que con él me partí de Dios mi alma olvidada, y que cual piedra arrojada a mi centro me volví. Acuerdome cierto día en que me dijistes vos, que daba afliciones Dios a siernos que más quería. Y que cuando yo me viese de alguna de ellas aflito, con alma y pecho contrito a Dios mi llanto ofreciese. Quiero pues en este paso ayudarme de este bien, y offrecer pena aquíen sabe con cuanta la paso. Señor pues en vos confío aquesta aflición que siento, sírvame de algún descuento para el largo alcanze mío. Y si a pediros me atrevo tan sunmo bien como invoco es por ver que pedís poco para lo mucho que os debo Vos inocente sufri del cuchillo el rigor duro, que padre amparo y escudo ya no le tenéis en mí. Pues para que hice el bien que en mi alma resplandece buen encuentro se me offrece malas lanzadas te den. Benzoraque, B. qué me quieres? ya se que sabes mi nombre, que aún no quieres que te nombre nombrame cuanto quisieres, Pero no donde yo esté porque me ofende tu trato como Benzoraque ingrato que tan mal tratas mi fe. or se la ten pues que te quiere, y sabes que me prefiere en calidad, y valor. Y déjame que bien sabes que siempre te aborrecí, Ha traidor por ver que te di de mi corazón las llaves: Me tratas de aquesa suerte, pues guarte de mi villano, que la ajena o esta mano ha de darte cruda muerte. Ya sabes el furor ciego de una mujer osendida, harto me quita la vida verle quitar a mí diego. El Rey pregunta que adonde está el pequeño Cristiano, artífice soberano a mis querellas responde. No ha podido el Rey hallarlo bueno mi remedio va, dirasle que por acá quedo ocupado en buscarlo. Quiero partirme al momento y trasponerle de aquí aún que venga sobre mí a edificar el cimiento. Sin responder de esa suerte te vas, ardo en ira y rabia: si mi respuesta te agravia, que tengo de responderte. Yo haré que de ti huya aquesa prevensión loca, y el suelo que mi pie tocua lavaré con sangre tú Y será paga decier cruel más que el áspid libio Halimia bella, H este alivio me faltaba solamente. que me quieres, Infeadoraros como a diosa de la vida, aunque el resplandor me empida la gloria, y bien de miraros. Vete Infante poco a poco y olvida ese cuidado, no vengas de enamorado a estar en cadena loco. Ahora conocéis eso que estoy loco y en cadena, y que la cadena ordena que pierda por vos el seso. Aunque si por vos le pierdo no es bien que por loco quede, ante: por perderlo puede dárseme nombre de cuerdo. A lo menos lo serás se ques que de un moro infame, la vil sangre se derrame de quien offendido estás, Ofendido yo, de quién? si no es de esa beldad vuestra, que a mi amor y fe le muestra un desabrido desdén? Verdad es que mi beldad te offende pues que por ella, un bajo moro atropella tus prendas y calidad. Quién es declaraos comigo que me abrazo en vivas llamas? quién, Benzor, aquién llamas, charo, y especial amigo Posible es puede ser tal con la amistad que me tiene? no sabes que un traidor viene con máscara de leal. De aquí se fue neste punto dejándome amenazada, bien se ve que estáis turbada y el rojo rostro difuncto. Después de ofrecerme dones demás valor que no el suyo, dijo contra el honor tuyo entre otras, estas razones. Deja al Infante y su amor pues más que él te adoro y quie y sabes que le prefiero en calidad y valor. Empece allevant ar que y su castigo intenté, y de piedad le dejé por ser tan grande el dilito. Y dijile di traidor, no es verdad averiguada, que ha de ser Rey de Grañada el infante mi señor. Que si algún valor cobra tu persona y si lo adquiere, es porque el infante quiere darte el honor que le sobra. Lleno de coraje y furia (cando esto dije) se fue, diciendo yo tomaré venganza de aquesta injuria, Oh Mahoma tal sufriste en mi absencia tal desonra defendiendo yo tu honra la mía no defendiste. Bárbaro ingrato que hacías, así guardabas mi honor, apostaré que al licor del Dios Bacho te offrecías, Pero ya que no miraste por mi honor yo con mi mano hire quitar al tirano la vida que le dejaste. Adónde vas? Infra dar la muer- aquel atrevido infiel: (te l aguarda que más cruel, se la darás de otra suerte. Pues hay remedio más llano pordo venganza reciba? no sabes ya lo que priva Benzoraque con tu hermano. Y que cuando el crime suyo castigues con su venganza, me diante esta privanza esta cerca el daño tuyo. Pues como se hará mejor, sin riesgo de mi persona? diciendo que a la corona, del Rey tu hermano es traidor otro remedio más llano y es que le diguas al Rey, que ha negado nuestra ley y que se ha vuelto Cristiano. Ese último parecer aún lleva mejor camino, pero mi hermano imagino que no lo podrá crer. Que me dirá ques maldad como en effeto lo es: y que me mueve interes, de enojo y enemistad. Atestiga tu conmigo, que yo también lo diré: esto y más le provare, llevando tan buen testigo Anda ve antes que el Rey coma, y dile que se alabó que en Castilla tenegó, del Alcorán de Mahoma. Y que en tu amistad fiado, a ti quiso descubrirse, y que allá quería irse porque estababa allá casado. Luego yo diré lo mismo, porque te venga acrecer, que aún diré (s es menester) que me halle en su baptismo. Con esto será al momento, su vil persona quemada, sin que a ti te cueste nada, y saldrá bien nuestro intento. Por obra pues lo lo pongamos, y al Rey el caso contemos, porque principio le demos: f vamos sol del mundo, Hal. (vamos. Captiverio pezado, (mate cuando tienes de dar fin y re- a mi vivir cansado: no es bien que ja se trate de mi muerte pues la espero por resguate. Y tu tiempo ligaro, (do, no sabes tu volar? que vas andan- vesme que desespero, y vienesme entregando, (gando. cordel donde me puede iraho Hay cruz pesada y larga, y más para quien ya más espera que le deje su carga: el cielo no me ciera, (gera. otra que fuera un poco más li- Pero quiero levarla, (pena) co gozo (aunque conosco que con ya mimmismo abrazarla, pues el cielo lo ordena, y no se ha de escoger pera ser Un moro veo bajar (buena. de lo alto de la montaña, Los moros de la cabaña, dijeran que aquí ha de estar. Las quiebras viene mirando quiero rezar y dejarle, empero juicio llamarle por ver que viene buscando. A de arriba, ya me ojó y acá endereza el camino, él es a lo que imagino des allá me conocío. Mi Leonardo. . Juan amigo que tu heras, Benz, si yo soy, y al cielo mil gracias doy por verme a solas contigo. Como dejas allá ariba, toda la gente del hato? , quise bajarme acá un rato a llorar mi pena esquiva. la dejo ecómo! no es gente que sea prudente, burlan de miley y gente cuando ve que aDiós me quejo, Y ansí por poder lozr a mi Dios omnipotente; huyendo daquesta gente aquí me suelo ocupar. Cómo me alegro y ufano en verte con tanta fe: más lo estoy yo por aquel ques muy perfero Cristiano, Como en Castilla te ha hido, toda aquesta primavera? bien, pero al cielo pluguiera que allá nunca hubiera hido. Ah habido desgracia alguna? una sola pero tal, que en ella empleo el caudal la variable fortuna. Y solo he venido aquí, a que remedio me des: mi vida es poco intires pera perderla por ti. Cuentamelo amigo luego porque en lágrimas me afligo: ya sabes qué tengo un hijo? ya lo sé se llama Diego. Pues quiso el hado cruel, que a Granada le trujiese, praa que la ciudad viese, y a penas entré con él. Cuando el Rey mando al momen (el por su misma palabra) (to, que de estas torres que labra cargen sobre el el cimento. Dios sabe lo que sentí, cuando le hoy la sentencia, mas antes que en su presencia le viese, le truje aquí. A la hora le llevé por valer le de tu amparo, adonde a Hacel y a Zaro do estabas les pregunté. Ubieran me de dicillo y bajo a buscarte luego, dejándoles a mi Diego con nombre de un escrabillo. Díjele que en parte alguna de acua no me llame padre, ni diga que es su madre mi doña Juana de Luna. Vengo a suplicarte ahora que le guardes en el hato, por ser mi hijo, y retrato de la que mi alma adora. Y con palautas de amor de esos moros le desvía, que al fin es niño y podría a prender algún error. Arase acá cursar, nuestra fe y doctrina sancta; que aún que de corla canta se le podría olvidar. Que el tiempo será muy breve, que el niño contigo esté: porque yo procuraré como a su madre se lleve. Que estara de mí con queja (y justa) pues fui traello, sin que ella pudiese bello: suspenso el cuento me deja. Supo el Rey que era tu hijo? n. ni lo supo ni lo vio, porque antes le truje yo, de tu trabajo me aflijo. Pero esfuerza pues has hecho lo más que es traerlo aquí, donde mejor que por mí, miraré por su provecho. Déjale amigo a mi cargo, que basta ser hijo tuyo, paraque el regalo suyo procure pues de él me encargo, O Leonardo charo amigo, tal bien puedo merecerlo: estoy obligado a hacerlo, pues sigues la fe que sigo. No pensé contigo terme, medroso de mi fortuna: di traesme reliquia alguna de las que fueles traerme? Si traigo una imagen bella de María y darte la he, que mirándola con fe ganes perdones con ella. Que yo por poder hir alla nuncua de mí ya la apparto, porque ja más no me harto de besalla y de adoralla. Dámela pues, Bez. ves la aquí y otra como ella me queda; , virgen posible es que pueda veros, tal bien merecí. Mil veces os miro y beso regalando mi memoria, aún que de tan sunma gloria por indigno me confieso. Qué moro es el que allí viene? moro adónde? Leo, v ese allí, ay desdichado de mí, he lado el temor me tiene. El Rey envía a buscarme para hacerme matar, aquí te puedes quedar que yo pretendo absentarme. En este puesto me aguarda y pergunta adonde va, o que busca por acuí, queste temor me acobarda. Ya vengo tan fatigada, que un solo paso no diera adelante, si no viera, questa tan cerca Granada. Aún no hay aquíén preguntar cuanto estara de aquí, pero un moro veo allí hacia el me quiero llegar. Guárdete Mahoma amigo, , amigo guardeos a vos, porque a mí me guarda Dios cuya ley profieso y sigo. Eres Cristiano en efecto? si lo soy y en Dios confío, así del esposo mío, tuviera tan buen concepto. Que a lo que coligo de él me trajo el hijo que adoro, porque le herédase moro su antigo tronquo infiel. Que está Grañada de aquí, podré hoy en ella entrar? (tar? pues no, d. Jú, que tanto puede es , legua y media vesla allí. Cómo te llamas? . Leonar nombre es ese de otra ley, (do eres esclavo? Leo. del Rey én qué entiendes? Le. vacas guardo Con su proceder me admira no debe ser de esta tierra; cómo se llama esta sierra? aquesta es la sierra el vira. Esta de enfrente de mí? es joya de arto interes, la torre del sol cual es? la primera vesla allí. Ay dime por vida mía cómo es ansi entitulada? , porque está puesta y fundada frontera del medio día. Cuando el medio día llegua en ella se suele ver, esta torre suele ser reloj de toda esta vega. Y han pronosticado al Rey que sin muerte, sangre, o guerra, ande gañar esta tierra los que profesan mi ley. Y si en efecto se gaña que una campaña pondrán, en la torre, y le dirán la torre de la campaña. Así me dijo el traidor que aún nesto trato verdad; aque vais a la ciudad, sois forastero señor? Sin lo soy y vengo a bella porque me la han alabado, y tiéneme aquí admirado sin haber entrado en ella. Pues para que podáis ser de sus grandezas testigo, irá con vos un mi amigo que os muestre lo que hay que ver. Estimo aquesa amistad, , pues aguardad neste puesto, que yo volveré bien presto: anda y ve con brevedad. Aque venga aguardaré este con quien tengo de ir, porque me pueda dicir de este enemigo sin fe. Quizá con facilidad, dirá do asiste el tirano, que como dijo el Cristiano sabe toda la ciudad. Que a el propio preguntara por él, más fuera excusado porque un hombre aún ocupado no sin razón lo ignorara. Aquí Benzoraque irá hasta la ciudad con vos, que mudos que están los dos quizáis la conocerá. Suspensos ambos están si se han los dos conocido, dime traidor descrhido, heres Benzoraque o Juan? Juan y siempre lo seré, y Juan pretendo llamarme, pues no pudiera salvarme sin vivir en vuestra fe. Como venís de esa suerte, dona Juana de mis ojos? principio de mis enojos que me han de causar la muerte: Trujístime al hijo mío y preguntas como vengo; culpa consieso que tengo perdonad mi desvarío. Dime quisiste trabello sin que le ablase o le viese, para que otro moro fuese como tú debes de sallo. No tratéis de esa manera, a quien si a vos no os amara y a Dios no reverenciara, a Diego no se trujiera. Que si yo le truje acá es por quereros a vos, y aquesto sabe lo Dios y el que presente está. Pura verdal dice en todo que con adorar yo a Cristo, tan buen Cristiano le he visto que sigo su estilo y modo. No habéis tenido contraste desde Castilla hasta aquí? ninguno, como aprendí la lengua que me enseñaste. Porque aún que el morisco traje algún ánimo me dio, no me aventurara yo sino supiera el linguaje. Espada trabéis, d. Jú. y aceros bien la padéis excusar, que para poder matar bastan eses dos luceros Que está serviendo de flechas en eses dos arcos bellos, pues con ellas, y con ellos dejáis mil vidas deshechas. Do está mi hijo me di, Ben ahora los dos hiremos, adonde está, y le veremos que bien cerca está de aquí. Tú Leonardo parte luego y a hi junto a esa cañada, dolva el camino a Grañada traeras a mi hijo Diego. Por amor que aquesa gente, no barrunte alguna cosa: yo voy, y tú ytu esposa, me aguarda junto a la fuente. Vamos pues con brevedad vereise y yo le veré, y después os llevaré a que veáis la ciudad. Contáreos nel camino un subceso harto extraño; cuanto del tuyo o mi daño será a lo que imagino. Que eso pasa? In, caso es llano como Halima lo sabe, vidose dolor más grave que Benzoraque es Cristiano Tú estabas también delante? delante de mi pasó, que presente estaba yo con mi señor el Infante. Y aún por eso defendía el muchacho Cristianillo, de no entregarle al cuchillo del mando y sentencia mía. Veo que le tras portó y que salió con su intento; su culpa y atrevimiento pagará si vivo yo. Mi traza si es buena advierte conforme alo que el Rey muestra; fue la traza como vuestra y mía tan buena suerte. A Mahoma no enviaras un rayo del trono tuyo, con que el falso pecho suyo con inclemencia abrazaras, Estos errores y engaños en Castilla los medró, que ha que le envío yo a ella a nueve o diez años, Benzoraque llego ahora Benzoraque? Haz si señor, no aga nadie rumor nuestra traza se mejora. Alcade, Al, señor, Rimirad cuando Benzoraque llegue, y yo por preso os le entregue, con el de esta industria usad. Y es que os fingáis con deseo de ser Cristiano y que os pese, de su mal, porque os confiese que lo es aún que no lo creo. Que podrá ser que le acusen aquestos con falsedad, por alguna enemistad y de esta venganza usen. No es aquesa industria mala, cuanto dijo fui escuchando, y es? . que le prendan en llegando, quedo, que entra ya enla sala. Toda Granada he andado y ahora acabo de bella, y no esta es muchacho en ella; al fin no le habéis allado? No señor más yo imagino, que como ahí fuera quedó, que lo que dijiste oyo y que se puso en camino. Hola Alcaide aquella espada de la cinta le quitad: porqué señor? . porque está en vos muy mal empleada Si el muchacho se ha absentado a sido mío el excelo; que no se os quita por eso pues porqué? R por renegado. Renegado yo, de quién? de Mahoma y esto es cierto, quién se lo abra descuberto, que te parece, In muy bien. Señor burlaste de mí? dos testigos lo oyeron, a vos, y me lo dijeran dónde están? Ri veisos allí. Halima y mi hermano son mirad se dirán verdad, si son de tal calidad digo que tienen razón. Porque tengo por mejor el padecar y morir, que no haber de desmentir al Infante mi señor. Yo he dicho que soy Cristiano Hali na estaba delante, y mi señor el Infante, se eso es así yo me allano. Bien se ha vengado la mora, y bien complio su promesa. por doña Juana me pesa que detro en mi alma mora. Pera saber mi buen cello esto me atierra y admira, mas a veces la mentira es de la verdad anzuero. Para satisfacción mía quiero ver que traéis aquí, qué estampa es esta dicid? una imagen de María: Que truje para un Cristiano que propia vino la estampa para asegurar la trampa qué heréis Cristiano es llano. Certificado me ha echo esta imagen que os he allado, y del pecho os he sacado; del seno sí, y no del pecho. No quiera el cielo que yo te desmienta en cosa alguna, ah doña Juana de Luna ya vuestro Juan se acabó. Llevadle preso a una totre y sus razones se atajen, que quiero ver si esta imagen en quien fía le socorre. En ella uny confiado y su potestad confieso, es bueno padecer eso? ah cruel bien te has vengado. Sabe el cielo charo amigo se siento tu adversidad, y de qué es esto verdad presento a Dios por testigo. creme pues en tu fe creo que aún que no soy baptizado, solamente me ha quedado de tu fe mi buen deseo. Imidiante esta igualdad si heres Cristiano me di, de más que te he dicho a ti que lo soy en voluntad. No me engañes, Al es sin duda y del modo que lo digo, pues no es justo que contigo esté más mi lengua muda. Ya tú sabes como el Rey a dies años que me envía, con cartas al Rey Fernando desde Grañada a Castilla. Abra pues los ocho de ellos que quiso mi suerte y dicha, (dicha con razón la llamo pues fui ciego y truje vista) Que vi una Cristiana bella y tan bella que podía, dar luz con la de sus ojos al sol ques quien la da al día. Róbome el alma, aunque entonces fue robo de poca estima, que una alma ciega ya sabes que no es prenda de codicia. Dávame el noble Fernando su lado y mesa continua, y un día alzada la mesa le dije sobre comida: Que adoraba enla Cristiana y que me baptizaría, por ganarla y por ganarme con nombre desposa mía. Hólgose Fernando y luego me hizo dar el agua y crisma, y el por honrrarme en tal acto fue mi padrino de pila. Diome por mujer y esposa a la que aquí tengo escrita, aunque se vio de tal bien mi humilde persona indigna. Es doña Juana de Luna su hombre, aunque no le imita, porque no es luna ni estrella sol sí, porque al sol eclipsa. Diome Dios un hijo en ella ques estampa suya y mía, y este es el que quiso el Rey degollar con mano impía. Está en Granada su madre de nuestra traje vestida, que vino por él, y a ser testigo de mi desdiche. Aquesta es mi historia amigo y he gustado de dicilla, porque ser Cristiano quieres de que me has dado premicias. Grande pasión me has dado y la tengo de tu esposa, pero solo en una cosa de tu cuento he reparado. Y es que como acá vivías estando casado allá, aún que es verdad que acá muy poco tiempo asestías. La causa de aqueso hera (charo amigo Habuley) para aguardar que el Rey que me aprisiona muriera. Que como son tan amigos Fernando y él, advertí, que quedarían por mí los dos Reyes enemigos. Grande nobleza contiene tu pecho, oh adversa fortuna. Mi doña Juana de Luna es aquesta que aquí viene. Ques aquesto esposo amado gloria mía en quien adoro; a ser el que aquí esta moro buen lance habíamos hechado. No os arrojéis de esa suerte! no entiendan que sois mujer, dime que puedo perder mas que venir a perderte. Con todo eso no es bien que ya que a mí me perdáis el onor que profesáis le aventuréis vos también, No me dirás que modo esto descuberto fue, de aquí a la Alambre os diré de la forma que fue todo. Tened paciencia señora y con Dios os conformad, ello se remediará pase aquesta furia ahora. Vamos Alcaide allá riba dejareisme aprisionado, viendo dolor tan pezado como es posible que viva, Que por morir en mi ley siento sunmo gozo en mí: de cuanto ha pasado aquí hede, darla cuenta al Rey. Ya estarán en la ciudad mi amigo Juan, y su esposa, que noble es, que virtuosa y que gran conformidad, Hay entre ambos a dos, que los vi mirando en puntos y que celo en trambos juntos de amor y temor de Dios. Al niño quiero le amar que ha harto que no lo veo, porque el paternal deseo no se pierda de enseñar. Diogito niño, Dio, señor s llegaos aca hijo mío, en que me daréis confío para enseñale favor. Mi madre? Leo, ahora vendrá mirad no la llaméis madre, ni digáis que es vuestro padre, el hombre que os truje acá. Si no que sois esclavillo y que de un moro os compró: a él se lo digo yo, qué noble es y que chiquillo Yo dije que hera esclavillo de quien me había llevado, a los hombres del ganado: pues ansi habéis de dicillo. Entendéis mi hijo Diego mirad que así lo digáis, que harto precio le costáis de pena y desasociego, Qué haciéis? Dio viendo allí lo que los moros hacían, venid acáy dician alguna cosa dicid? Dicianme que negase a Cristo a sancta Matia, que mi amo me quería mucho más se renegase, Y venid acá chiquito que le respondistes vos? yo nada, Leo, divino Dios de ese poder infinito, Me dad, para que Profeta en esta planta que temo, que no la queme en extremo el cierco de aquesta será. y venid acá mi hijo si os tornan a persuadir, que les habéis de dicir? Dio, lo que mi padre mi dijo. No se acuerda que en la fuente yuntos con el y mi madre, esta mañana mi padre, me dijo que si esa gente, Algo de eso me tratase, diga que no quiero hacerlo, y en porfiando en ello que de ellos me desviase, Pues ansi lo habéis de hacer, quiere darme esa que tiene, para jugar, Leo, no conviene porque la podéis perder. Y está no es para jugar porque es imagen de Dios, y otra cosa os daré a vos, pues deme para besar. Para besar si daré besad y ganaréis perdones, sabéis bien las oraciones? mejor que no ellas se. Alomenos más aceptas serán a Dios que las mías, pues siempre las niñerias son con entrañas perfetas. Deme pan Leo, de este que tengo aunque es more no os daré, no quiero de ese, Leo, comed, de este, mientras que yo vengo. Que si vuelvo de Grañada y os allo rezando acá, os he de traer de allá una rosquita pintada. Yo rezaré tanto de ello, , vámonos pues hijo mío, y en vos Dios espero y fío que siervo vuestro he de bello que al fin se os descubrio y dijo su historia? Al, y con harto llanto válgame nuestro Alá sancto. que el mochachuelo es su hijo? Y es la Cristiana muy bella? ya por ella me desuelo, harto más que el mochachuelo, gustara Alcáide de vela. No pasara mucho tiempo sin que la veas aquí, de qué manera dicid? es cuento de pasariempo, Fingí que la pena suya me afligia en sunmo grado, mostrándome: li indignado contra la persona tuya. Encarecile primero del modo que te allananas, y del término que usabas con cualquiera forastero. Díjele quel bueno hera como estaba en aquel traje, y ablaba bien el lenguaje, que a tu esposo te pidiera. Y que de piedad movido le mandases desterrar, sin que tuvieses lugar de dar a su culpa hordo. Traza escogida, dicid pronuncia bien nuestra abla? A. digo señor que la abla, como se nasciera aquí. Y estale el traje galano? al se hubiera ya venide, nada de esto venga ha hoído de Halima y de mi hermano, Ni sepan como yo hice con vos esta prevensión, de allanar la información ni que en todo me satisfice. Si no que entre mí o R se esté como siempre está, digo que no lo sabrá persona más de los dos. a. Un mancebo Cordoves pide que le des audiencia: ella viene a tu presencia, de Cordova dice qué hes? Dile que entre, ya Hásbuley me pierdo para ganarla: tan poco has de adorarla que has de mirar que heres Rey. Engañada creo que vengo que este entiendo que es traidor, qué esta es mujer? Al si señor pues yo por Ángel la tengo. Rey supremo tu grandeza me trae delante ti: a mí me lleva sin mí esa divina belleza. Qués eso que dices? . digo que cuando ahora os miré, alma y vida os entregué y así no vive comigo. A traidor falso sin ley ya lo veniste a dicir, traidor he sido en dicir, lo que me mandó mi Rey. No defiendas tu opinión por guardarle lealtad, que ado se offrece amistad no es justo que haya traición. Dejad eso y volved el rostro no os mostréis conmigo avara, pues a esa belleza rara me arodillo, humillo, y postro Déjame tirano, y baste lo que mi suerte ordena, ques de una pena otra pena y tras de uno otro contraste. No respondéis doña Juana, mi nombre sabe también, mitigad ese desdén sol de la nación Cristiana. Quitad del rostro la mano manifestaos pues sois luna, no dejo cosa ninguna por dicir este tirano. Quitalda. d. Jú. no seas mole- que vendré a tenerre en poco, (sto mira señor que andas loco, cor dura se llama a esto. Sabéis que a vuestro Cristiano quitarle la vida puedo? déjame que yo te concedo la mía y todo inhumano. Pues hoy será sentenciado con sunma reguridad, piensa tu majetad hacer de aquel renegado? Oh Halima la sentencia voy aprenunciar ahora, que esta es Halima la mora, no uses con el clemencia. Ni la tenga Dios de ti por la potestad que tiene, bien se yo lo que conviene dejadme hacer a mí. Infilice y dura suerte quiero ya que aquí llegé, esperar, donde sabré si la sentencia es de muerte. Quién es este que aquí está parece ques forastero, cortesano y caballero conforme las muestras da. Quiero llegarme hacía el que aún no se que siento en mí, aquí se me quedo aquí esta serpiente cruel. Mahoma como deseas te guarde y empare en todo: y él te próspere de modo, que adonde esta te veas. Heres forastero? . Jú. si de adónde? . Jú de micuidado basta que esta enamorado, ya ficionado de mí. y es lugar bueno? . Ju bueno digo que por mí se muere, esta perra que me quiere se sabrá que por el peno. Yo me quiero declarar sabes que mi alma te adora? Ju maldígate Dios por mora mirad en que vino aparar. Que no has conocido en mí que muero porque me quieras? con mayor rigor y verás se que peno yo por ti. up Basta que me tiene amor Halima, Hal entrara defunto, Iu este es a lo que yo barrunto el infante otro traidor. A sé por este no fuera que ocasión tenía acida, bien estáis entretenida yo he de ordenar que esta muera ío Yo sé qué traras alarde hecho de celos y quejas, pues dilo a otras orejas aquí me espera esta tarde. Lleva aquesta algún demonio? más lleva de una legión, que de ello da su traición evidente testimonio. Cómo así? d. Jú sois el Infante? yo soy hermano del Rey, viole de aquesta sin ley otra maldad semejante. Dicidme ya que maldad es aquesta que hecha tiene? su remediarle te conviene esta gran enemistad. Enemistad pues que ha hecho ha hablado contra mí? yo quiero dicillo aquí porque quede satisfecho. Sabréis que esta infame supo como yo hera Cordoves, porque aura dos días otres que aquí en Grañada me ocupo! Y idíjome que por cuanto de vos estaba osendida, os privase de la vida; válgame nuestro Alá sancto. oia Sus favores me offreció por premio de esta hazaña, y aún que a su embuste, y maña mi periona concedió. Fue con intento señor, de hacer esto que ago, porque yo mí ica me pago de ser con nadie traidor. No se con que regraciaros una amistad tan immensa; harta paga y recompensa hes para mim avisaros. Y más me dijo otra cosa y fue que si no quería, hacerlo que ella os daría otra muerte más rabiosa, Porque entosigo ardiente os la tenía de dar, y ansi vendría a quedar vengada más fácilmente. Guardaos de ella no os lo aga que os hes cruel enemiga, o a otra persona lo diga, que a su intento satisfaga. Que al fin con veneno dijo que me mataria? d. Jú. sí, como os lo digo lo ohí y que lo hara colijo. Pues con su misma invensión la tengo de despachar, porque no venga a quedar sin castigo su traición. Y voy a ponerlo por obra perdonad si os hago falta: hid que el perdón que falta vuestra amistad lo cobra. Y en Dios espero y confío que hoy he de verme vengada, de aquella perra malvada. que acuso al esposo mío Quiero ir pues a su presencia que ha rato que no le veo, que allá veré a lo que creo la temeraría sentencia.
JORNADA SEGUNDA
Doña Juana tarda mucho mas que podía detenerla, aquí estoy sin mí & cón ella con dos mil sospechas lucho. Suerte aduersas has de quitar mi doña Juana de Luna, (me cuando tienes di fortuna, de cansarte y de cansarme? Veomen esta cadena afligido de las gentes, y olvidado de parientes ques lo que me da más pena. Veome también cargado de mil imaginaciones, quel peso de los griilones no es tan duro y pesado. veomeran bienageno de la divina hermosura, de la sacra Virgen pura, que el Rey me quito del seño. De verla me consolara, hoy régalo receyiera, pues cada ves que la viera mil indulgencias ganara. Mas mi dona Juana viene el paso trae cansado, un frío temor me ha dado casi sin alma me tiene. Negociastes bien mi bien? más valiera no haber hido, que tan mal ha succedido, quien tiene la culpa, d. Jú quien Mi suerte, Be al menos la mía que sé que diré mejor, Hásbuler fue nos traidor? si lo fue, ven ya lo temía. Que al fin le descubrio alRey mi fé, quién heredes vos? quien no guarda la de Dios, a quien ha de guardarley. Según de mí se encendio, aqueste Rey enemigo, no entendí verme contigo; muy bueno quedará yo. Que en lo demás doña Juan ya yo estaba satisfecho, del valor de vuestro pecho y que sois en fin Cristiana. Por no querer conceder, con su mal fundado intento temo el fin tuyo sangriento yo lo quiero padecer. Ya me sueña nel hoído la sentencia contra ti: sueñe y venga contra mí cuando Dios fuere servido. Sabe Dios lo que sentí cuando el día que venistes, me encontrastes y dijistes las palantas que te ohí. Qué quiciera más que el centro me tragara que encontraros, por no venir a escucharo: vi que fue dichoso encuentro. Cuando me veáis señora, con la muerte agonizando, y a Jesúcristo llamando cieréis lo que os digo ahora. Pues esta hora no sé si sabéis de mí quien soy pero confiado estoy y lo estado de mi fe. Perdonadme si habéis visto en mis palauras rigor, pues todas nascen de amor de la sancta fe de Cristo. Esposo y regalo mío, perdonadme pues también, fue el amor de Cristo quien me dio para ablarte brío. Ya de esas palauras siento que le amáis con viva fe, Palauras son más yo se que no las llevara el viento. Un grande temor me da que aún ablar no consiente, que el Alcáide y otra gente vienen ahora haciaaca. Y entiendo que la sentencia, os la vienen a leer, que se puede ya hacer (mi doña Juan?) paciencia. del valor de vuestro pecho, dad ahora clara muestra, pues de la palaura vuestra yo estaba satisfecho. Yo no tengo de llegar allá que está mal comigo, siempre ha sido vuestro amigo, aquí me quiero quedar. que importa por ciertos puntos, hid se la vos ader, no lo tengo de hacer si todos no vamos juntos. Que no haréis por mi aquesto, digo que habéis de ir delante, ale no es mi hida importante, Seern importa, Al no seáis molesto Vamos Alcáide y venid dar is también testimonio, vamos pues con el demonio pues vos lo queréis ar sí. Sabe el cielo si me pesa de esto, más mándalo el Rey o charo amigo Hasbules bien complistes la promesa Aquel día lice dos, Ale. que nunca yo las hiciera, fue con el Rey la prime y la segunda con vos. Y así no his dalda si la primera SENTENCTA , e d , a , Yo ellley Asentad pues fue cual me constamí prinera en antiguidad. asta yo lo creo Alcaide, hice lo que manda el Rey, a traidor fallo sin no te fícase la Zaíde Estad con hoydo atento mientras leo la sentencia: ya lo estoy, d. Juz, a la patiencia la sojuzga el sentimento Asentad que la oigo Zaide y que a todo estoy dispuesto: seréis testigos de aquesto vosotros, y vos Alcaide. Bien podéis adelantaros que aquí me quiero quedar: no queriades llegar y ahora queréis quedaros? Hid os ya no seáis molesto quedaos hasta la mañana, quién dijera doña Juana que habiades deber esto. Desmayada en tierra está alzalda Alcaide del suelo, pues ha premetido el cielo que os quedasedes acá. A señora, digo a vos entiendo que está sin vida, no está si no amorrecida todo lo offrasco a mi Dios. A señora, Ben a doña Juana quien pudiera allá salir, Alcáíde quereisme abrís? por cierto de buena gana. Bajad que os abro la puerta; porque algún alivio cobre, baje acá a lletarla el pobre que sin duda ya esta muerta. Doña Juana, a pienda chara sol quen mi alma reherbera: ah si alguna agua ruviera que echarse sobre la cara. Si no te me vas de aquí, hire te la luego a traer: tal había yo de hacer fiándote tú de m Digo que me das ejemplo aque te guarde amistad, y haber Dios de lealtad fueras tú el Dios de este templo. A doña Juana, ya torna volved en vos mi alegría, esta es desgracia mía la alma ya se le torna Esto es sueño o disvario regalo mío yo soy, quién mi llama, adonde estoy, estáis huis esposo mío? Si estoy pues estoy con vos, quién os saco de la torre? no sabéis ya que soccorre al mayor peligro Dios. Pues vamonos ya vení, yo no puedo, disu, pues porqué? porque di palaura y se de no ablentarme de aquí. Aquínte dej Hasbuias y pues de mí se confío, aún que el ley no me guardó le tengo de guardar ley. Cómo cuando sueña alguno que algún tesoro ha allado, y después de recordado no ve tesoro ninguno. Así cuando yo te vi questabas liure soñé, y ahora que recordé vengo a hallarme sintí. No guarde tanta lealtad gocemos de la ocasión, no puede mi corazón hacer tan grande maldad. Donde aquíos podéis partir y llevaréis a Dieguito, aunque me hólgate infinito, de verle antes de morir. Empero allá le veré, en la gloria pues confío, en Jesús Redentor mío, que he de morir en su fe. De Granada no me he de ir hasta ver resolución, mejor es mi corazón, que no me veáis morir. Hasta la mesquita fui, por ella, mas ya no importa: merced ha sido no corta Alcáde amigo más di? Como de mimte fiaste después que al Rey me vendiste, y sin guardas te atreviste dejarme do me dejaste? Yo quiero dicillo advierte como me vi en tu presencia, escuchando la sentencia de tan rigurosa muerte. Todo cuanto había hecho ser sin razón conocí, y apiádeme de ti que tengo de humano el pecho. Pero como me forzó la palaura que di al Rey, uue de quebrar la ley que a ser fiel me obligó. Y ahora si es menester mi persona y mi hacienda todo se aventure y venda que yo lo quiero poner. Tarde es ya, mas ya agradesco ese ofrecimiento noble: ya he deusar de un trato doble con que a llurarte me ofresco. Fiate de mí que juro por Mahoma mi Profeta, y por su escrita será cuia ley sigo y procuro, De guardarte lealtad, pues me la guardaste a mí, en no absentarte de aquí queno fue poca amistad. Admerte el Rey tiene amor, a dona Juana tu esposa, eso no que es una cosa que no conviene a mi honor. Déjame dicer que yo le diré cómolle quiere, y que también por el muere y que esto me descubrío. Mas que fue con condicio quel rostro no ha de velle, por vergüenza o por quererle dicir que fue profesión. Llevarle he a su aposento una morila cualquiera, pues en la ciudad y fuera asisten de ciento en ciento. Como esté oculto el lugar donde el negoceo ha de ser, pensara ques tu mujer y así le vendré a engañar. Qué te parece mi traza? Ben digo que la traza es buena, si ansi tu engenio lo ordena yo daré a mi industria caza. Vuélvete tú ala piisión irá tu esposa comigo, para que sea restigo, de que no ago traición. entrando adonde estubiere el Rey, fuera aguardara, adonde de mi slabra todo lo que sucediere. Pues a la prisión molesta me vuelvo en ti confiado, vos señora con cuidado, volveréis con la repuesta. Que me place esposo mío, tened ánimo señora, quel esposo vuestro ahora que se liurara confío. Y aunque algunos os pregunten que hacéis no les digáis, como aguardando me estáis porque el caso no barrunten. Vamos pues que ya tardamos por ver que ha de resultar, bien hemos de negocear, no habéis hido? Al ya vamos. no aber A fortuna que de cosas a la memoria me offreces, que he de morir tantas veces y muertes tan afrentosas. La muerte tenía tragada y algo de vida me dio, lo que Hás bulei concertó (da mas no ha de aprovechar na Mas la repuesta será que el Rey no gustara de ello, y cuando vuelvo a hacerlo de nuevo me matará. Ya yo se que he de sintir el rigor de la sentencio, vos señor dadme paciencia para poderla sufrir. Que ver que me abrán el lado con inslimencia y rigor, pues a vos (por mí) señor os abrieron el costado. Quiero que cruces me hagan y arranquen mi legua luego, y arrogen mi cuerpo al fuego y en ceniza me deshagan. Vos padecistes mi Dios en sola una cruz por mí, y ahora se verá aquí padecer yo en tres por vos. No sé se será verdad que a muerte le ha sentenciado, si será que derramado anda ya por la ciudad. Sentado esto a la ventana de la torre quiero ablalle, por saberlo, y preguntarle que le hizo de doña Juana. A Juan, Beres mi Leonardo? , si lo soy y no lo sol, porque en verte tal estoy que hen breve mi muerte aguardo Hoy quiso amigo mi suerte que vino por haró acá, y ohí dicir que estaba ya sentenciado a cruda muerte. Dime si es verdad? . sin duda y entiendo que será luego, , ya fortuna mi sociego en pasión amarga muda. Es posible Juan amigo que a ti que consuelo fuiste, en mi captiverio triste (go? da muerte el Rey mi enemi- Eso Leonardo me admira cuasi el corazón me parte, ya no podré visitarte mas en la sierra del vira. Pero consolado estoy Leonardo con esperar, que podré a mi Dios rogar que te lleve adonde voy. Mi fiero dolor me ensaña su angullia, y congoja grande que mucho que ansime ablande quien ablan lara una peño. Yo espero endios sus amigo que como nel captiverio, en lo divino emisferio me tengo de ver contigo. Ten fuerte, espera enla ayuda de Dios, Ben, por ella ruego, cómo está mi hijo Diego? a suerte indomable y cruda. arian o Bueno está, Bacursa el rezar? bien sabe las oraciones la imagen de los perdones que te di, ques me la dar. La tuya, Benme la quitó el Rey perverso y tirano: quié dijo que heras Cristiano? no puedo dicirlo yo. Mi esposa te lo dirá aunque esta harto afligida, , ansí tienes la escondida? no que allá en palacio está, , que hace allá. Bres largo cuento de ella lo sabrás despacio, quieres que vaya a palacio? allá fue no ha un momento. A María vesa ahí, átala en ese cendal, ella es todo mi caudal mas con todo ves la aquí. Ya mi esperanza colgada se espacia destranza y huelga, pues que de este cendal cuelga la gloria de mijornada. in Pablo divino cuando acá riva os tendré, buena contienda acabe ya tubo fin mi zamino. Siempre esperé virgen bella que no moriria sin verte, que sería mi estrella en muerte quien en vida fue mi estrella. el Que quién de la ceguedad me sacó en que vivía, a consolar me vendría en tanta necesitad. Mira Leonardo que vengas, haberme por mi consuelo antes de mi muerte, Lhacelo la imagen huelgo que tengas, Porque en efeto hera tuya, vete a palacio que allá, doña Juana te dirá toda mi historia y la suya: Que me quiero recoger, queda pues con Dios amigo, el mismo vaya contigo, que lo habemos menester. Que al fin no quiere que vea su belleza soberana? pues lo quiere la Cristiana yo también quiero que sea. Y vedrá esta noche? Al advier (si a esto se ha offrecido, es por verá su marido liure de riesgo de muerte. pues no Quiereso hacer? donde tanto intires gano, por Mahoma soberano que también renieje yo. Salga dela prisión cruda y ponedme en ella a mí, aún que en ella estoy, dicid vendrá esta noche? Al sin duda. Pues haréis que suelto ande Benzoraque idlo a soltar, mas no salga del lugar hasta que yo se lo manda. Hágase luego, Hasbulci apostemos una cosa, que a Benzoraque y a su esposa haga que dejen su lei. Firmes están como roca; no se yo, Rey, si yo les doy, esta ciudad donde estoy, serán dádivas bien pocas. Estiman tanto su fe que aún Cristianos no he visto estimar tanto su Cristo: nora buena provaré. Qué hace tu majestad? Infante seáis bienvenido, como hoy no habéis salido arbar por la ciudad? Un no se que que me tengo, dicímelo si es razón? señor con mi condición. fácilmente me convengo. Dicimelo si os agrada? es cierta malenconía, dicidle por vida mía? digo señor que no es nada. A perra infame prejura vos a mi veneno, vos, Alcaide vamos yo y vos a tratar de mi ventura. Que está delante mi hermano y no quiero que lo entienda, yo haré que no os desienda Mahoma de aquesta mano. Infante el cielo es testigo que siento vuestro dolor, mandáis algo, Infeno señor Mahoma vaya contigo. A Leonardo vi ahí fuera con él he de concertar, aque me venga ayudar en mi traza, y que está muera, Antes de entrarle advertí que ahí fuera me aguardase, o que acá dentro entrase en saliendo el Rey de aquí. Pero ya mí vos le tiene. de la suerte que le quiero, pues que Leonardo Vaquero es aquesto que aquí viene. Qués lo que mandas señor, porque me quero ir al hato? esto ha de ser con recato que me va nello mi honor. Todo cuanto me mandares haré pronto a todo estoy: libertad ganaras hoy si en aquesto me ayudares. Sin ella y con ella digo, que cumpriere tu mandado, hoy truecas tu bajo estado con el nombre de mi amigo. Vente comigo y darete la orden que has de tener, vamos, pues me quiero hacer el infante su alcahuete. La palabra y se le di a mi bello forastero, deberle este tarde, y quiero no desviarme de aquí. Vendrá que me tiene amor, pero como ya no viene, si otra mora le detiene, mas no me será traidor, Qué galán, que bien compuesto, que postura de bonete. y la gracia con que mete el almaizar, que bien puesto. La toca con que primor aquellos lazos que iguales. las plumas aún no son tales las con que vuela el amor. Qué pullido el borzeguí, pues márlota icapellar, que costoso de labrar, pues el alfangí y rabilí. Pues ya los oyuelos bellos con que el perro me miró, que no me hartara yo de besarlos y de verlos. Aquella natis gentil, que boquilla de coral, do mi suerte echo el caudal y que dientes de malfil. Suelta perro, Leosseñor mío no melo destruyas todo, vos me tratáis de ese modo, vos para mí tenéis brío. Como el árbol que lo vierte, lo da ya tan poco a poco pido que me des un poco: quieres que venga a ofenderte. Perro? Hal. qués esto señor, Leonardo (di) que te ha hecho? estoy por romperle el pecho, pues por qué tanto rigor? Encóntrele que enviaba este licor a su tierra, que se coge en esa sierra donde antes Grañada estaba. Y díjome como hera para conservar la edad, así os dije verdad ójala no la dijera. No puedo yo que calléis, quítéselo de la mano, que quiero pues tanto gano que de ello os aprovechéis. Tal es que quien bebe más más años se goza y vive, fuerzas cobra y recibe y no envejece ya más. Aqueso querías quitarme Infante de aquese modo, yo lo quiero beber todo: quieres un poco dejarme? A dese al atrevido, quieres que el pecho te abra? no ablare más palaura todo se lo ha ya bebido. Y es dulce por vida mía, vos lo amargaréis después, di tienes más que me des? no más de aquese tenía. Las entrañas se me mueven ques aquesto que me asdado? , pierde de aqueso cuidado, los años son que se enbeben. Traidor que me has engañado sin tener contra ti culpa, tarde llego la disculpa infame ya se ha acabado. Quién me revolvió contigo con tan grande falsedad? tú mientes y esto es verdad y así digno es el castigo. Aqueste fuego me aplaca si eso puedes ay de mí, ay quien tenga por aquí media arroba de triaca. A perra infame y prejura dime ahora fuera bueno, que me dieras el veneno que te dé nesta cojuntura. Muy bien se lo que yo ago calla y paga tu delicto; ya no puedo alzar el grito ya me consumo y deshago. Ya el fuego sujuzga y doma mi aliento, ay triste ya muero eso es lo que yo quiero, ella esta ya con Mahoma. Ahora resta guardarla hasta que la noche venga, ista que no me hagas más arenga que yo se de he de llevarla. No dijiste que la carje como que algún hato llevo, (del ganado) y para cebo de los cuervos la descarje? Así es, ahora quiero ̱n que en mi aposento se guarde, hasta la noche bien tarde que se eche nel despeñadero. Leonardo aguárdame aquí que voy a hacer quitar, (porque la puedas llevar) la gente que hay por ahí. Oh hide pura señora u acusa acusa con gana, diabólica es doña Juana pues se vengó de la mora. Todo el caso me contó y ahi fuera la dejé, de que admirado quedé mas que bien le sucedio. Caso ha sido peregrino que haya pagado la allorda, pues la perra no está gorda aunque no come tocino. De acuasta sorte se doman pechos falsos y raines, yo os pondré con los mastines adonde petros os coman. Pues el infante se guarde que ha de pagárselo todo, y bien se yo de que modo que inda ahora no es tarde, A sé que quedó trazado entre mi y doña Juana, que antes de la mañana lleve también su recado. Ea bien puedes llévala que no hay persona ninguna y es la ocasión oportuna: traes con qué colijarla? Digo que no es menester en mi oposento la encerra o como pesa la perra tal hacía de comer. TEa y última.
JORNADA TERCERA
Qué guarda tanta lealtad Juan mi esposo, y tanta ley que por mandado del Rey, no sale de la ciudad. Hoy salio de la prisión liure, pero dame pena, ver que en ocasión tan buena diga que el irse es traición. Aún que me puedo alegrar en ver que tan pronto esté, y le guarda tanta fe aún Rey que se ha de acabar. Porque si está solicita mejor le guardara ley, adiós, ques persona Rey y quien Reyes pone y quita. Es doña Juana? d. Jú, si soy la traza fue razonable, como tuya inestimable, como obligada te estoy. No estáis tal, yo lo debía, porque la palaura os di, a ayudaros y complí la obligación que tenía. Al Rey dejo desnudando y mándome que os buscase, y a su aposento os llevase: comigo te está aguardando? Como lo prometí yo piensa que ha de ser ansí, sola esta palaura di y no he de comprirla. d. Ju no. No que abuscar la mora voy para engañar al Rey, al fin amigo Has buley el Rey me quiere y adora? Pierde por vos el leso, pues justo es que le ame, aunque mi nobleza infame cuando se sepa el exceso. Estáis burlando señora? más burla fuera burlarle, y ansí yo quiero amarle pues él me quiera y adora. Es posible? d Jú, pues por que no he de serle tan terrible, en el caso, Al no es posible que hay mujer que guarde fe. Que presto se amartelo porque hir por otra me vido, de hoy más digo que es fingido una mujer dicir no. No es terrible caso aqueste se esta oculto entro los dos, que otro podéis hacer vos de más daño o que más cueste. Pues nadie no ha de saberlo ni mi esposo, Al bueno fuera, que el y todo lo supiera, pues resuelta estoy a hacerlo. Vepués, d. J aguarda. A. queresta hacerse más tarde un poco, digo que me torno loco hay más mala mujer que esta? Pues señora yo me voy aguardadme en este puesto, que yo volveré bien presto bien puedes que yo aquí estoy. Tan tarde y en este puesto no os hace mal el sereno? no porque una traza ordeno con que nos fiuremos presto. Ya sabes como quedó de llevarle Hasbulei, por mí una mora al Rey? pues bie? . Jú quiero serla yo. Ya le tengo dado el sí y al Rey dentro en su aposento, y he de admitir su intento porque nos vamos de aquí. Porque es tanta la lealtad de Juan mi querido esposo que del caso temeroso no sale de la ciudad. Que porque el Rey le mandó que de ella no se absentase, hasta que se lo mandase lo complimos el y yo. Viéndome yo con el Rey darele al fin libertad, pues hice su voluntad contra mi honor y mi ley. Digo que vengo admirarme de tan temerario hecho: ya lo demás está hecho, (me. , pues lo más? . Ju detreminar Ello ha de ser en efecto, es posible? d. Jú sin duda Leonardo la lengua muda, guardaré en todo secreto. Que tu doña Juana heres de las mujeres ejemplo, de hoy más te miro y contemplo por infamia de mujeres. De aquel día que te yo vi en la sierra de elvira, me acuerda ahora y meadmi- las lágrimas que vertío. (ra Quién dijera que el gemido no hera todo de llorar, y de pena de ablar y haber visto a su marido, Ah mujeres que temor es pensar como proceden, sin duda (ninguna) pueden hacer polvos la mejor. No se de esto que haré válgame Dios que o hi. esto que ha pasado aquí si lo diré o callaré. No se cual intento siga medio entrambos me detiene, pero Juan su esposo viene será bueno se lo diga. Mas no tan poco, maldigo quien en vos pone su fe a mujeres rabia os dé conardo, . Juan amigo tan tarde por la ciudad, Le.s , que no es sin causa alguna, as visto mi bella Luna? ahora se fue de aquí. Y adónde iba no sabes? estoy por se lo contar, adónde? Leo, quiero callar questos son negocios graves in A Digo que hacía el aposento! del Rey dijo que estaría, y que allí te aguardaría a mucho? Leo. ne este momento Pues avisarla as Leonardo si acá volviere a buscarme, adonde pueda hallarme o que por allí le aguardo. Quiero que la espere allí que si a caso la ve allá, la maldad no entenderá ni que yo se la encubrí. quiero me de aquí quitar porque sin duda esta casa, donde tan gran maldad pasa hoy se tiene de abrasar. A traidor que me has muerto, solo tú heres traidor. ade la guardia, favor al Rey, que está el pecho abierto. Suelta perro irás a ver a Mahoma que te aguarda: no ai nadie aquí de mi guar- que venga a me socorrer. (da Al Rey mi señor, infame traidor no te rindes ya; Ju harto más razón será que yo traidor a ti te llame. Cielos ques esto que veo es posible que tal haya, e tenelda bien no se vaya yo he hecho muy bucempleo estabnamol ol uio ellar Cómo estás de aquese modo ame muerto aquesta fiera, Iuplugiera a Dios verdad fuera, aún que yo muriera! y todo. Llevalde presa y venid haréis que me curen luego ofoón Bilo atro le er que estaba ciego Posí y que no lo conocí. Que tal hazaña emprendistes que tal corazón tenéis? cualquiera traición haréis pues aquesta os atrevistes. Fue mi atrevida invención matar el Rey con deshonra, pues quiso fuese mi honra resgare de esta prisión. Que aún no quise que supiese mi resolución mi esposo, porque en este intento honroso a la mano no me fuese. Porque es al Rey tan leal y sirve con tal llaneza, que usando de su nobleza avenido a ser mortal. Solo a mí me fue traidor y para mí fue cruel, (Alcaide) pues que por el voy presa, Ben mortal dolor. Verdad es que esos enojos yo he sido el que os los di, mi bien, mas no os conocí: si abrieras bien los ojos, Conocieras la mujer que con pecho de varón, por sacarte de prisión me quise en ella poner. que aún porque no me estorbase Leonardo mi buen intento, quisi que en su pensamiento viva mi afrenta quedase. Mi vida arrisque y mi onor que si mi vida no arriscara solamente, no quedara satisfecho bien mi amor. Aún que los ojos abrieras no importara si serrastes, los vuestros, y no dejastes luz ninguna con que vieras. Abrazo vil afrentoso quien te pudiera abrázar, no más que por imitar aquel Romano famoso. Quédate a Dios que ya se que tengo de morir luego, mira por ti y por mi Diego, en cuanto toca a la fe. A Castilla la enviaras do la lei de Cristo vive y aqueste abrazo recibe quizá no te veré más. Pusose el sol, ya se puso como si yo no le viese quien hizo que se puñiasa fue hechizo o intirese quien hombre loco, el uso. Luna belia adonde vas, vas a ponerte también, luego ya no alumbraras? mira que en ti está mi bien quizá no te veré más. Pero si ya desespero al momento nesta palma, arroyar al alma quiero, ques justo que busque el alma su esfera y centro primero. Ya salió no esperarás, sin despedirte te vas, refrena alma el fuerte vuelo, que bien poco hay de aquí el cielo quizá no te veré más. Oigan, oigan, do sea puesto a comes higos pasados, las ansias de mis cuidados pues yo os quitaré dahí presto Y pues descuidada estás vuelve sobre ti y advierte, buscárete hasta la muerte quizá no te veré más, Qué pensativo está el pobre lástima me da ablalle: he nascido yo en la calle, que doy prata, y me dais cobre. A Juan amigo aquí estás sabe Dios si tu mal siento, allégate acá un momento quizá no te veré más. Sin duda al cosa es clara y conocida, dona Juana de mi vida allégate acá otro un poco. O Leonardo aquí a la Luna con Benzoraque? Leo, señor, estoy mirando un dolor do echo el sello la fortuna. Está Benzora que loco, válgame nuestro Alá santo y que tanto aura? Leo, que tanto no hay un cuarto de hora, Intan (poco? Basta que sin duda alguna el juicio ha perdido, por esto que ha sucedido de doña Juana de Luna. Por esto está de este modo que ella era su mujer: ya he venido a saber de la forma que fue todo. Sola venís por candela pues bien os podréis tornar, que no la habéis de llevar que ya se apagó la vela. Di tú no la encenderas de manera que arda bien? mira que en ti está mi bien quizá no te veré más. el tema en que ha dado, dolor da, el cielo es testigo, oyome Leonardo amigo, lo que tengo concertado. Y en ti confiado advierte, en efecto has ya sabido, que mi hermano está herido, aunque no lo está de muerte? Eso ya lo sé prosigue, pues quiero que ahora acabe, aunque es negoceo grave más grave es el que se sigue. Porque yo ivendré a remar y a tenerme su corona, pues a mi misma persona os aquien se la han de dar. Quesme en aquestoayudar , temerario hecho emprendes, pero yo señor entiendes que te tengo de ayudar. Declárame de que modo le habemos de dar la muerte, escucha de aquesta suerte, di que atento estoy a todo. Después que fuere la guarda que nadie allá dentro esté, contigo, solo entraré, dejándote a ti en guarda. Y así por aquesta via luego el momento entraremos y su vida quitaremos, con tu persona y la mía. Y estando de tal suerte que no le pulse el aliento saldremos del aposento llures de riesgo y de muerte. Y un criado llamaremos al cual con mano atrevida le quitaremos la vida, y a dentro le meteremos. Yo diré que el Rey mi hermano y tú que el Rey tu señor, a dado muerte un traidor con fiero pecho inhumano. Y que quien la vida suya quitó con mano atrevida, le despojamos de vida muerto por mi mano y tuya. Como entren unos y otros haberlo crera la gente, que al criado solamente dimos la muerte nosotros, Tras de aquesto vendrá a ser que le den a mi persona, el ceptro regió y corona pues yo le he de suceder. Y si me veo que reino con el ceptro y su poder, de mí puedes disponer y mandar todo mi reino, Ya tú sabes como hice que tu gusto se compliese, en que Halima muriese y en todo te satisfice. Ya lo sé que no lo niego, distime seguridad, que la dulce libertad gozaría desde luego. Si di, Leo pues aquesa fe y palaura que me diste di porque no la compliste? reimando la cumpliré. Pues si algo sucediere cuando con el ceptro vivas quiero que un papel me escribas del modo que yo quiciere. Tan poca seguridad vienes hoy de mí a tener, que si reino no has de ver segura tú libertad. Quiero tenerle comigo no más de para guardarle, que yo tengo de ordenarle, en todo tu gusto sigo. Tengo yo de hir por ellas ola subidme a traer, para empezar de comer media docena de estrellas, Ve tú, tú te quedaras para hacerlas freerir, mira bien que no te has de ir quizá no te veré más. Sabe Dios si su mal siento, Jástima me da y dolor, , dame la llave señor encerrárele en tu aposento. Verla aquí que cosa es llana que nel tendrá quietud: luego tendría salud como viese a doña Juana. Imposible es poder bella (digo en su primer estado) porque mi hermano ha mandado que hagan justicia de ella, Dele su favor el cielo a Juan, anda acá comigo, quién dice que me atosigo cónsolo me dio bruñelo? No estés loco vuelve en ti y restaura tu memoria, quieres que va amor a la gloria do está doña Juana? Leo, sí. Pues si a la gloria me mudo ir desarropado quiero, que volaré más ligero por eses habes desnudo. Desnudate ya en que estás y así al cielo volaré, mundo infame quedaté quizá no te veré más. ag Entrago te viste fuerte que pudieras quedar muerto, si acile el brazo no advierto me ha de dar allí la muerte. Ella no es Cristiana? basta, paraque a mi nome asombre, que haga guerra con su nombre, aquesta maldita casta. Qués que el cimento edesique en su cuello ondo y duro? no porque temo que el muro estará de caerse apique, De caer, porqué razón? porque tal valor encierra, que ha de hechar el muro he tier- (ta L si le pulsa el corazón, Y ese es castigo muy poco y ansi pretendo que malla, la leña heciste llevarla? ya está la leña en el cozo. La torre crece y se aumenta el foso acabose ya? de trinta estados está, y ha de quedar? Mae cuarenta. Las torres serán vistosas que pues en la fuerza están, a mi gusto ellas serán todas bellas y gustosas. Porque el Rey Bensalma har cuando estas torres lauró, no lo supo ni entendió que se habían de acabar. Y lauraréis las también que si Cristianos vinieren, y algún asalto enprendieren de lástima no le den. Haré cuanto me mandares paraque a tu gusto esté, y esta ciudad gastaré y mil villas y lugares. Vaya el edeficio grave y dad muestras de esas manos, que me venderé a Cristianos porque las fuerzas se acabe. o. De la plaza vengo ahora donde he visto llevar, la leña pera quemar a la infilice señora. Quién dijera doña Juana que habías de venir, apadecer y morir entra esta gente tirana. Quién remediar la pudiera en tanto necesidad, y amansar la crueldad, del Rey y su furia fiera. Pero que digo harelo ques buena la ocasión, y llego con resolución y vendré al fin a hacerlo. conardo R tan tarde y en la ciudad? paraque tu majestad tenga vida en ella aguardo. Luego de aquesta herida me pretendes tu curar, deaquesa no viene a estar tan arriscada tu vida. otra herida penetrante tienes aún que no la ves, acaba dime qué es? negoceo es harto imp Yo soy captivo fiel y no he de hacerte traición, ni mi incita el corazón a ser contigo cruel. No me dirás de que suert esto oculto me tenías? dime señor que darías aquíen estorbase tu muerte Y que tu vida estribase en solo su parecer, y no más de por querer de morir te reservase? Daría le mi corona a tan importante amigo, mi corona, poco digo mi alma, vida, y persona. Y no hera paga bastante para tan gran intires: esta firma cuya es? esta firma es del Infente. Cónstate de ello? Rey. no tiene ningún género de o habla con la letra mu y verás lo que contie s a A e Válgame Alá soberano Alcaide con brevedad, por esta tan gran maldad me traed preso a mi hermano Traedme aquí el atrevido porque me venga a heredar: si me tengo de abrasar en el fuego que he encendido. Señor aún que concedí, con tu hermano fue mi intento, dicirte su pensamiento, eso ya lo he visto aquí. Es culpada otra persona? no señor pero advierte, otra cosa atros y fuerte hecha contra tu corona. Dame aquí de todo aviso, señor es cosa muy cierra, que Halima también es muerta porque conceder no quiso. Halima mi prima? Leo, si el Infante mi señor, es de su muerte agresor de que ya me constamí. En su aposento la tiene encerrada con su llave, porque era el negoceo grave ya lo digo se conviene. Dame esa llave Leonardo y tómala tu Hacen, y vey míralo bien que en saberlo mucho tardo. Ya tienes en tu presencia al Infante mi señor, qué firma es este traidor digno de una vil sentencia? Oh Leonardo fementido esta es la palaura dada, quitalde luego la espada y asilde bien, A ya está hacido A perro infame sin ley que intentaste tal maldad, perdona que más lealtad debo a mi señor el Rey. Si este traidor no dijera que su auxilio me daría, nunca la persona mía a offenderte se atreviera, Hoy verás tu fin sangriento pues vida y honra. Haz verdad es que Halima está muerta detro en su aposento. Que tal hizo tu persona a tu prima, y de este modo? traidor ya lo has dicho todo, todo lo he dicho perdona. A Benzoraque le vi en el aposento solo, y cuando le abrí déjolo y acá se vino tras mí, Y entiendo por cosa llana que viene loco sin seso, está loco del exceso que hizo doña Juana. No lo crehiera ya más, tal furia su pecho doma? Qués que a bocados te coma quizá no te veré más. Aquesta última palabra es de su locura el tema, será la que más le quema en su pecho y más le labia. Y entiendo sin duda alguna que este palabra le oyo si a caso se despedio del doña Juana de Luna. Quién es aquesa mujer? veis como nasce de ahí, corred trahémela aquí que me la quiero sorber. Acaba perro no vas pues comienza a desnudarte, pero no quiero dañarte quizán no te veré más. No tiene el pobre remedio de verla en su presencia, que está dada la sentencia y mi agravio de por medio. También de aqueste villano la vil sangre se derrame, y mando que no le llame ninguno de hoy más mi erma- (no. Si no traidor alevoso contra la persona mía, pues concertó, y pretendía hecho tan faciniroso. Tú Leonardo pues me has he tanto blepide mercedes, (cho porque es mi gusto que quedes bien premiado y satisfecho. De más de tu libertad cuanto quicieres me pide, y a tu gusto ajusta, y mide, con mi liberalidad. Buena ocasión se me offrece, el cielo me ha sido amigo: no te espante esto que digo que tu lealtad lo merece. Señor quiero me concedas, quuoy se me entregue y mede: mira que me enojaré si veo que corto quedas. A doña Juana señor y que el rigor tuyo baste, otra cosa no hallaste que pedir sino mi honor. Eso me fuiste a pedir viendo que mi honra estiva, en que esa no quede viva: , tu palaura has de complir. Alcade pues ansi es yo revoco la sentencia, hid traelda a mi presencia beso tus reales pies. Mas has de hacer por mí, cuanto quisieres haré y mi vida te daré pues ese te concedí. Señor que por te servir a Benzoraque y a ella, pera nuestra patria bella nos dejes luego partir. Que ya sabes que es Cristiano y que no es decente cosa, que viva aquí con su esposa: e. aconcedello me allano. Y al infante mi señor as también que liure quede, la vida se le concede aunque me ha sido traidor. Pero por este tal yerro y porque otro no me offeda; le confisco la hacienda con seis años de destierro. Yo lo concedo, los pies l me da por tan gran favor, , yo también Rey y señor te pido que me los des. Ya doña Juana está aquí por sierva tuya me offresco, supremo Rey y agradesco, lo que hoy has hecho por mí. Agradaceldo a Leonardo que por él estáis con vida, la mía le está offrecida, no es doña Juana que aguardo. Frenda del alma aquí estás como me has venido haber, habiéndome dicho ajer quizá no te veré más. Dios lo ha hecho esposo mío y por él me veis ahora, no sin misterio señora en su potestad confío. En verla el juicio ha vuelto, Ju sumas gracias le debéis, a Benzoraque sabéis a lo que aquí estoy resuelto? No mi señor, Rey advertí quos Leonardo y doña Juana liures de muy buena gana mañana os podéis partir. Ohí Benzoraque amigo pues tu gloria se destierra, que para tú misma tierra sabe que me he de ir contigo. Que aquí cumpro la palaura que prendiéndote te di, de más de que siento en mí que Dios en mi pecho labra. Si aquesto tu suerte ordena veraste en dichoso estado, pues tambiénhas negoceado sin duda tu ley es buena. Pues señor por la mañana me detérmino partir, luego al punto os podéis ir vos Leonardo y doña Juana. Y direise el Rey Fernando antes que el intento tuerza que una muy famosa fuerza le quedo ahora labrando. Y que un signo se allá que descube aunque es impropio que un Rey de su nombre propio ha de venir a heredarla ya que aquesto sucediese, que su majestad lo fuese por verle en la ciudad mía, Y haya esta noche zambra y sarao regocijado, y este Rey claro senado fue fundador del Alhambra.
