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Texto digital de El fuego de las riquezas y destrucción de Sagunto

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Manuel Vidal Salvador
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Manuel Vidal Salvador Segura
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Comedia
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Cita sugerida

Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de El fuego de las riquezas y destrucción de Sagunto. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/fuego-de-las-riquezas-y-destruccion-de-sagunto-el.

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EL FUEGO DE LAS RIQUEZAS Y DESTRUCCIÓN DE SAGUNTO

JORNADA PRIMERA

famosos capitanes excelentes, que para el noble timbre de valientes sin la experiencia de Marcial estrago os sobra el tener sangre de Cartago, untamiento soldados, valerosos tan obedientes como belicosos, que en la obediencia trática se encierra el primer instituto de la guerra el blasón africano, pende de vuestra mano Cartago nuestra patria esclarecida menos envidiado, que temida, del romano poder que altivo a pecho vanidad de la Paz que uno el derecho funda su mayor gloria en el amado fin de esta vitoria Anibal soy, este bastón me diste, después que a Amichal a asdrubal perdisteis entre estos enemigos celtiberos, desuelo fértil áspides severos, que libre su república acreditan con el veneno de oro que vomitan si general me hicisteis solamente por la ilustre memoria permanente, de mi padre mi hermano este bastón que nueva mano que yo tengo mi gloria afianzada, sobre la línea recta de mi espada en el presente asunto de la famosa empresa de Sagunto, para ser de la fama sólo pretendo el nombre de soldado Viva el cartagines Anibal viva, viva y de esta república, que altiva el dominio le niega con voces triunfe el que con armas llega para escribir su nombre mal seguro se desaten ensi lavas los muros caigan con abrazos de las yedras; los rasgos ver desde las Blanca piedras viva y este soldado que con nombre de ardid fue graduado, ratón que entre estones de la guerra se alimenta de pan y ver de tierra mate tantos visos laguntinos, cuantos la puerta me ofreció pepinos; pues de Marte el imperio mecedisteis nuevamente general me hicisteis observa de las armas el derecho no deshagáis lo mismo que habéis hecho talad los campos ganos, Diana tu piedad soberana favor clemencia amparo contra un hijo cruel de un pueblo avaro, del templo de Diana, cuyo asiento fuera está de los muros el lamento de las mujeres dunos suspende, de cruel su contento me represente mas por hacer de mi atención ejemplo la inmunidad respetaré del templo ofreciendo a la diosa de tierno tronco lágrima preciosa, cuyo suave perfume leve trascienda lo que ardiente ame, mas cuando es dos veces mi sagrado por estar de mujeres habitado, cuyos respetos puros sobre noblecimientos son los muros que aquel que los trasciende no injuria malicio ofen mas a Dios, si debe estar entrella como soy, qué presida las estrellas Rosaura de la punto cuyo nombre traigo en esta sortija, que aquel hombre gallardo, valeroso que en la toma de setaba famoso pretendí defender me dio muriendo su nombre le su hermosura entiendo favor clemencia amparo contra un silo cruel de un pueblo avaro, por más que me culpéis, dulce sirenas, con acentos de horror con voz de penas venceré sin las armas del espanto el anuncio cruel de vuestro canto qué airadas, juzguéis mi pecho siente que puedo ser villano el que es valiente que respetéis a todos os vierto al templo las mujeres aeropuerto tengan en la tormenta de la guerra la sirenas acordes de la tierra y el que rompa la ley de mi precepto morirá por mi mano lo prometo quitar la vida al que violentamente tanto sagrado profanar entente, Que mucho que me empeñé, si informado de aquel noble deseaba soldado sé que Rosaura asombro de hermosura habita la mansión de su clausura, Yo ofrezco dar la muerte al que tirano descortés fuerte se oponga a tu precepto ¡Ay, Rosaura, ¿qué mucho que sujeto quede a la información de tu belleza milagro tierno de Naturaleza antes nobles soldados que de vuestro valor estimulados empecéis a sembrar por este suelo áspides de metal lenguas de hielo, escuchad a Anivalerias razones si las admiten vuestros corazones se encenderán osados y robustos, siendo valientes con la voz de justos los holgades vanos carpentanos pueblos que siempre ufanos derecho libremente hicieron a nuestras invasiones se rindieron Díganlo tan lustres poblaciones que al aspecto de nuestros escuadrones apreciando sus vidas antes que amenazadas vi rendidas La ciudad de Carte ya lo acredite con Hermandica boca la repite, mis triunfos mis vitorias Clarín estado es de morias, Pues cien mil combatientes venció nuestro valor en sus corrientes siendo en destrozo tanto rémoras del cristal ondas del pues lamentos temidos cadáveres en nieve convertidos, del río el alvo desproporcionaba, su peregrino curso equivocaban cuando Arenas de sangre detenía espumas de cadaveres corría la batalla de canas tan funesta, fue que la parca a mí denuedo opuesta con la mortal envidia que tenía resucitaba a los que yo rendía, con que en tan dura en tan adversa suerte la muerte era su vida y su muerte ya muchos en confusos desconciertos les deje de matar por verles muertos tres celemines de sortijas de oro envie a cartago no por el tesoro sino porque se viera el estupendo, número de vencidos, pues sabiendo que las sortijas de oro solo llevan los que nobleza senatoria prueban, de los nobles que son más defendidos multitud de los vencidos y sepan que en vitoria tan crecida sin el número es regla la medida desde el seno Ferrario al sacramente del fuerte festones el setente, la fértil letanía rica tarde tanta tengo el dominio sola esta enemiga, pública soberbia me castiga, que de Roma asociada desprecia los ejemplos de mi espada asociada de Roma otra vez digo, aquel pueblo enemigo de nuestra patria que, aunque ahora tiene tratada paz, el odio que mantiene inmortal áspid de sus hijos fieros, sin duda a los primeros avisos desagunto, tomará de la guerra asunto que en el trato de paz se ha comprehendido todo pueblo que a Roma se haya unido, con este pretesto romperemos los Alpes montes ásperos extrema, de Italia en cuyas cimas, navegando ondas de celebremos abrasando para que vea, Italia en tiempo breve, piras de fuego que ardan con la nieve la africanos míos vuestros guerreros bríos la enemistad oliente de la romana codiciosa gente de Roma digo siempre codiciosa que altiva y belicosa no usurpó el dominio contenido de nuestros mayores adquirido, en Sicilia y perdena fértiles es las donde el cielo enseña Flores, deceres en sabrosas mieses, frutos de pales en nevadas reses, santo es corazón por donde asoma, con su malicia el tósigo de Roma si el corazón vencemos por cadáver del tiempo dejaremos las romanas ruinas siendo sus lenguas piedras salutinas, porque de ambos sucesos en la historia uno sea el héroe otra la memoria Castro alto es aquel que a nuestros ojos una legua distante los despojos id de única batalla representa en la facción sangrienta murió mi padre milcar a tira, memoria una villana tración quitó la vida, duro estrago Heroico asdrubal cuando de tago, español el criado vengativo le mató con sus armas aquí altivo el enojo la rabia el sentimiento mueva, vuestra piedad el fin sangren, de vuestros capitanes africanos vuestro crédito que vuestras manos ved que en Cartago, Antón persuadido, con la atención que su malicia ha unido, que soy joven sangriento y arrojado poco prudente para buen soldado que como soy de la facción Barcina no la razón el odio es quien me inclina por mi sangre heredada, a romper de la paz capitulada, de los dos pueblos admitida, sea nuestra facción la más valida, que soy pero buen que me furo mas de la industria que del odio mío, amigo capitán a un tiempo en pamento no dejéis en la vega vez de ramo, ni tronco vejetable, pecho tetera deceres y de fra el campo sea, derrame en vez de flores mal sea, lágrimas verdes cándidos suspiros a las espigas que dorados giros del aura son, y emblando movimiento bordan de Julio el rico pavimento, ofreciendo al sudor de ardientes manos sima inundación de secos granos Entended que mi aliento os presta llamo creciendo el fuego al aire de la fama el agua que de selva sierpe muda, aljófares destila, perlas suda. Quitad a la ciudad cortando astuto, el camino al cristal y los condutos las acequias, romped, artificiales ni aunque llorar tengan cristales los nobles enemigos a nobles soldados la amigos el cerco por tres partes está puesto y antes que todos a morir dispuesto ningún recelo aguardo de nada me acobardo, Vive Dios!, que, si temer pudiera de mí corrido me muriera, que estima sin crédito y punto nos espera en la empresa de Sagunto, nadie desmaye, pues aquí os convoca, el valor de rival, y si mi boca, no puede dar alientos a algún ciego Abridme el pecho me veréis el fuego espiren los arneses, doradas llamas contra ilustres mieses, al viento contacto del acero entiéndase el cristal más lisonjera, del coraje en la encen vida agua crece a volcán el pe no de guespedecita, con el agua quítese el agua que entre tantas vides, no quieren beber agua los ardides, rómpase a las frialdades el camino Y si quisieren agua traigan vino Viva Ana al campo ala ribera matara Anibal el santino muera sandra, Libia y otras favor clemencia amparo contra pueblo a cercada la gran santo patria nuestra pueblo antiguo que los rúpulos de arda, y los griegos dezasiento ilustraron con el noble el famoso el peregrino simulacro de Diana en cuyo templo aprendimos preceptos que fortalecen, la industria de los sentidos muerto Celauro en el breve Sangriento horroroso sitio deseaba que llevaba en una sortija escrito mi nombre en el oro impreso, y en sus atenciones fijo tal odio contra anibal dentro mi pecho concibo que temo que no me mate el veneno de decirlo, que hay penas que a rebatando el valor del albedrío disponen con los alientos la fuerza de los martirios, no ame a Celauro más supe su noble sangre su brío, su amor, cierto sería que me ama será cierto supuesto que le he perdido sandra cerco puso a nuestra patria el Africano el altivo Anibal hijo de millar, y de las fierezas hijo, pues refieren que su padre cuando a nuestra España vino que en sus cuatro hijos criaba, dijo cuatro leoncillos que a Roma bebiesen sangre asunto oro lucido cercada nuestra grandeza vuelvo a decir y repito con el odio que me lleva con la admiración que animo de Annibal injusto joven que logra en sus desvaríos la fortuna de premiado con la gloria de temido Jove, si en la bruta fragua del na ardientes ministros nubes deceniza abrieron a rayos del artificio para cuando es el llover, centellas que al enemigo abrasen, sin que lo entiendan los ojos ni los oídos hoy acaban los afeites; los melindres los desvíos, del Filis también ¡ay Dios, que no habrá algún compasivo señorísimo nombre un momento que de rendido el odio la saña el susto el enojo el suspiro me precipita, me ciega me tiene tiemblo al decillo como una víbora suegra, y una dueña basilisco, Pero siendo yo lo sabrá de apunto a cuyo esquivo pecho fueron las vitorias mayores que los peligros pero siendo yo, Lisandra, en cuyo valiente arbitrio sólo tuvo nombre el premio con la expresión de castigo A ningún justo me vengo A ningún temor me rindo Pues ¡vive Jove, si encuentro Jove, vive, si diviso a este Annibal africano, A este joven atrevido monstruo que alimenta el fuego mármol que yela el estío le daré muerte talando los campos el enemigo hojas no deja en que el viento pueda avillarse tranquilo, del luego el mordaz, amino pena a las mieses el oro volviendo en humo los unos que lastima Qué desdicha a nuestro voto preciso Acudamos, si es que el fiero Anibal en este sitio del templo que de los muros de Sagunto desunido, sagrada esfera es que tiene por móvil al cielo mismo nos deja atento. No esperes su atención, porque imagino que ofenderá con intentos el que mata con aviso Entrad y en tanto a Diana decid con funebres himnos, gloria de Palencia prenda de sucinto, te lamento que clavel mira primores, que hablan los suspiros con la música y queda Rosaura, amada patria asediada, de un africano te miro en Cartagines mal guiado y bien nacido soberbio por lo que emprende y por lo que al cama altivo como mi corazón temerosamente fino, pora lo me informa a tanto que te predijo, establezcanse tus muros con mis lágrimas, pues fío llorando estatua segar de mármol tus edificios Diana llegué al templo confirmando la ofrecido voto de no profanar lo sagrado del recinto, por ver si acaso pudiese saber de el bello prodigio Rosaura, pues aquél deseaba, joven dijo, al morir toma Annibal esta sortija y si he sido con lo ilustre de mi muerte de alguna fineza digno sólo te pido que en caso que llegues a poner sitio al punto a esta hermosura cuyo nombre en oro limpio mande escribir la perdones la vida y agradecido a una advertencia con que fui soldado compasivo encargando a la memoria el desprecio del olvido que demás una mujer encuentro aquí según miro, estará Rosaura con el lienzo a los ojos con sus lágrimas me aguarda Sin duda seré el vencido mas por esta parte llega un soldado y solicito huir de su vista la preguntaré advertido si es que a Rosaura conoce mas decirle determino que le digo Anibal como yo con el odio que animo bastara a darle la muerte su llanto temo nocivo sus armas desprecio osada, mas me suspendo, que animo más que desestimo venzo, he visto Dioses suya es la vitoria que galán joven que digno de mi atención tal belleza No he visto cielos divinos, tan airoso, tan bizarro soldado parece que hizo menos cupable el reparo y más hidalgo el motivo Que iba a decir perdado a tu vista sólo digo que habló con las atenciones de las luces que distingo Qué beldad que ibas, a mandarme persuadido mi pensamiento a que fueses del campo contrario quiso fiarte una diligencia Deja que extrañé el motivo de mirarme, como opuesto para honrarme, como digno Qué discreto que divina mas ¿cómo, cielos inclino, mi atención a quien odioso, sigue contrario caudillo a mi patria pero como compone el aliento mío acabar como triunfante y enventar como vencido Dios soldado Dios bella mas no sé qué grillos fábrica mi pensamiento con los yerros del destino mas no sé qué propensión en este caso averiguo que en la muda indiferencia culpa la ley de mi arbitrio a ese fiero a ese enemigo joven que engendro cartago embrión de Basiliscos reducido a humana forma para estrago del prodigio a ser asombro, o prosigo, que una mujer ofendida de su nombre que ha podido con las voces de tirano tener nombre de ofensivo basta a defender su patria y que si acaso atrevido no respetaré el sagrado de ese templo en que vivimos las que dejamos hermosa la solenidad del rito con las armas de su ofensa que son las que un pecho limpio fortalece con la sangre afila con el juicio le daré muerte obediente seré de suerte que fío que aunque yo quiera callarlo, no puede el dejar de oírlo, que ofendida que corte mas si bien lo he discurrido será excusado el decirlo, lo que tu beldad me ha dicho porque asegurado estoy dentro de mí mismo según que anibal conozco y sus rayos examino, que enviéndote a decirte lo mismo que yo te digo que a tantas perfecciones como tu hermosa has unido, tuviera la oposición más fealdades que el delito Que atento que cortesano si fuera como el que miro Annibal, qué bien pudiera por la urbanidad rendirlo, y hacer que quitará el cerco, de mi patria Yo te pido pues hermosas diligencias quieren medios peregrinos, me digas, si acaso vive, en Sagunto, me explico, tan mal que bien no me acuerdo de lo que nunca me olvido mas esta sortija explique El nombre porque es preciso queso con voces de oro pronunciaciones de vidrio, dándola la sortija en la nieve de su mano bebo el temor que respiro, escuidado es respeto más de uno y otro me libro de este por sino lo fuere sortija do aquél por si lo ha sido no he de verla Nada temas. discreta, beldad conmigo que accidentes del contacto no son de el alma artificios con los ojos podré excusar el peligro hace que le de la sortija que tendrá Anibal Rosaura de Sagunto, lo el nombre acaso digno de admiración el sin duda dio muerte a Celaura, admiro que suspenda un nombre a quien suspende muchos sentidos conoces a esta mujer si por señas que racimos para fin de conocernos y para el lazo de unirnos Cielos, si será Rosaura, esta mujer a quien rindo un corazón sobornado las armas que domino, es hermosa en opinión tiene el atributo esquivo ella dice que no oyo también defiendo lo mismo en librarla me empeñe, de este asedio, Yo imagino según que a Rosaura tengo el corazón comprehendido que quien no libre a su patria no librará tu domino, y yo no puedo saber quien se del egercicio. los ejércitos tomaron nombre con qué atento afirmo quedado alguno sabrás, Quién soy por lo que ejercito Mas qué me detengo Qué aguardo que advertido no rompo dulces pasiones cuando amargos o Dios sigo, No es mi enemigo No es apuntó el pueblo asistido, Roma en castro alto en duro ardiente conflito, no dieron muerte a mi padre Pues cómo desautorizo, una enemistad que tiene tan soberano principio Pues cómo agravio la acción mi poder vengativo Muera Anibal apunto Muera mas no habló contigo que a tu vista los respetos son las armas que acredito ya estar dentro de los muros tu beldad te certifico, que ofendiera temeroso, al pueblo solicito su defensa así en caso de ver el pueblo afligido entraré en él por poder descubriendo a mi enemigo Anibaldarle la muerte escusado será el tiro, porque yo más que veo Mas ¿qué he oído Aquí un soldado esta es Rosaura al hermoso hechizo, que decías no sabré oyéndonos referirlo, sígueme Pero antes pues la ocasión lo atraido, no puedo excusar, por Dios Señor, soldado el deciros Tenéis traza de valiente ese paro es muy nacido para la guerra y no obstante todo esto que os tengo dicho vuestro capitán Anibal es el valido de Marte en España yo alados nos desafío y no hagáis chanza de el duelo a esos robos cristalinos, que con pies de fijos astros van caminando a los siglos Juro que he de mantener el homenaje preescrito porque aborrezco de suerte de Aníbal el nombre impío que no obstante vuestro modo que me parece distinto do que el rumor de ese joven arrojado ha persuadido, sólo por consideraros, soldado suyo confirmo, el duelo de antes así Dios lo dicho dicho Esperad, Qué graciosamente dijo que no hay contra las mujeres armas en un pecho limpio seguntina y es noble Pues venturoso he sabido Que eres Rosaura, que está empeñado tu brío, en librarme este favor te he de de ver te pido esta fineza les que no entres en Sagunto, indico me das de que no has de hacer lo que con lágrimas esto es que juegues a val no le queda albedrío ni para no defenderte ni para dejar el sitio que no habrá piedad tu llanto será hermoso a un referido que no has de creerme, viviendo mi patria vivo gloria de Palencia prenda de acento relamentos que claveles abren, mira primores, que hablan los suspiros El humo el viento es carroza, qué hago que horror que abismo Ya no hay ramas para el fuego ni troncos para el cuchillo mas la piedad mas el campo me llama me espera activo Dios soldado Dios bella Rosaura a quien sacrifico, con el horror de las armas de los triunfos el alivio Quiera el cielo El cielo quiera en la guerra en el conflito, no me sepulten las llamas no te pierda mi cariño mas con lorio arbal, Llega sabré desde luego si la tempestad de fuego y el Vesubio de metal en la fecunda campaña tronco dejaron flor, siendo la cuchilla, ardor, y siendo el fuego guadaña, Bien nos aviso el soldado pues junto al templo le veo, Anibal en nuestro empleo mataba el campo que dada lado ya de todo somos dueños pues reservamos astutos para alimentar los frutos para sustentar los leños, providamente la tierra hace con modo ficar, las delicias de la paz numentos de la tierra triunfar de mis enemigos con mucha razón espero pues a los dos considero tan valientes como amigos como en tu ejército hacemos todo lo que deseamos en la obediencia encontramos el precepto que queremos en el campo que preside, tu prudencia y tu valor la obediencia es el amor que el mismo precepto pide, llamada de paz han hecho sin duda piedad pretenden Mi rabia mi enojo entienden no la esperen de mi pecho de su pena mal seguro y de nuestra actividad los héroes de la ciudad van coronando sus muros sobre los muros nacido rectorio con barbas con otros levanta el cerco Anibal que motivo tan injusto, desengaño de tu gusto premisa de tu mal, no esperéis tener consuelo en mi furia bien fundada, que con la mano en la espada Jove, ni temo en al cielo no es justicia siniestra de mi valerosa estra la que a esta ciudad envía sabrá la ardiente porfía ganarla como mía, ganarla como vuestra recuestra No desmayéis ciudadanos que aunque lastimado siento qué haré a los campos el viento siembre el fuego los granos contra rigor tan civil contra tanto vora, rayo, vendrá más bello otro mayo y más florido otro abril querrá marte que yo adquiera el dominio que ya es mío, podrá ser que tu brío, acabe en mi primavera de nuestros bienes armados no tememos la fiereza, pues ya misma riqueza con vida más mis soldados los agustinos famosos, hasta hoy no así desencidos el vernos más resistidos untamiento sea no hará más valerosos ciento y cincuenta mil son los que cuenta sombatientes Si todos fueran valientes temiera tu oposición a tu cuenta le faltó, el exceso en fuertes modos Pues peleo como todos en cada uno estoy yo, para once años de guerra Sagunto tiene que dar sin los auxilios del mar y socorros de la tierra pues mi campo se alborece porque si en bélicos daños Solo os resistes once años os rendiréis a los doce viéndote roma tener embajadores ordena a cartago y te condena por violador de la paz no intente Roma venir mo valor que mi poder hace justo el emprender por el fin de conseguid, el odio que cruel mantienes tendrá suceso fatales, Yo no temo nuestros males esperando vuestros bienes en cada uno hallaréis un risco que se resista a los rayos de mi vista todos os ablandaréis sois soberbios y en rigor huiréis con indigna mengua peleando con la lengua mal se acredita el valor hablen las cajas y hablemos, con los aceros marciales del clarín las señales clarín fuertes os responderemos combate la defensa a la invasión, al reparo la escalada. al amparo yndustria mi ingenio piensa no hay arte en tu furia loca, A combatir, a esperar disponer Atriunfar Al arma toca, en de la Espinosa Anibal denoche

JORNADA SEGUNDA

lucido borrón del mundo que en el espacio del viento derramas torpes asombros agota esos sueños, funebre dosel en cuyo al reconocido asiento tranquilas adoraciones a la sombra del miedo noche que tiranizas, de la luz el claro imperio aprisionando la ilustre serenidad del reflejo, valiente sosiega el campo de cansa el valor guerrero confusa quietud respiran duce desmayan silencio todos duermen al cuidado solicito de un despierto que es la guerra orbe ruidoso, fende de un movimiento llegue hacia el templo sagrado el campo reconociendo que quien preside en la guerra ha de servar siempre atento que sobre el cuidado de uno cargan infinitos riesgos que camina la industria con pasos del desaliento cuando duerma el capitán ha de ser con el pretexto de un descanso necesario para un trabajo violento horroroso el campo miro Marte heroicamente diestro, le sembró de muertas vidas le ruego de duros pechos este horror es gloria mía es uniforme recreo, de mi imperial reflexión, duerman todos que yo velo, Mas ¡ay divina Rosaura, en cuya memoria ardiendo aguardo el triunfo asistido, de mi amante rendimiento porque el vestido acompañe a mi varones fuerte tigo el disfraz y aspiro, alustrar el fingimiento con espada y capa y sombrera, vestida de nombre y queda a una porque el vestido acompañe a mi varoniles fuerza elijo el disfraz y aspira, a ilustrar el fingimiento furioso mi pecho vive, de de que estrechando el cerco, mal tirano ingreso, de las gentes el derecho empedrando la de ser hermano celo en el de Cartago yo, de este le acorrera por quitarle la vida nos de comendo en mi nada, castiga con el premio con este furor con esta abia he salido del templo fiando a mi furia toda la ejecución del acero que contra un tirano no hay cobarde que quiera serlo animo abrasada, de su crueldades que es cierto que es agravio de los justos el nombre de los soberbios vengo a buscarle a su campo no me culpen el empeño que hay osadías que hacen ilustre el arrojamiento la puerta del templo abierta me dije que, como el pecho defiende el sagrado yo y templo nos defendemos mas pasos siento a esta parte rumor a esta parte siento quien llega del nombre seña y contra seña luego soldado por nombre doy por seña que soy puesto y por contra seña que sólo ha desafiar vengo Anibal y que entretanto que vos le aviséis espero a esta parte ved, soldado mi corto razonamiento osado y sucinto sois, vive Marte, que entiendo namento de que venís muy engañado por las sendas de resuelto sabéis quién es Anibal bastantes noticias tengo Lisandro, que siempre rumores malos llegaron a oídos buenos No repliquéis y avisado lo mandáis de mi precepto no hagáis burla o reñiré sois hombre de duelo sé cuando debo reñir, sandra. que con vos reñir debo, aunque fuerais anival que no me apuréis os ruego así pierdo la paciencia no la perdáis que antes quiero Lisandro, que riñáis con la ventaja de no perder lo que pierdo queréis morir a mis manos asiente sois, vive el cielo si es que el vestir las palabras desnudar los aceros Pues seguidme a estotra parte porque alborotar no intento el campo para reñir, todos elegir el puesto que yo no admito presagios en materia de sucesos vanse Ya os sigo informado que pisaba, que está Rosaura en el templo que excede su hermosura la idea del pensamiento porque autorice el milagro la constancia del obsequio, vengo por si acaso fuese tan dichoso mi respeto que abriese luz misteriosa, a mi conocimiento sabiendo que esta Rosaura en el templo y que su celo mereció a Diana toda la ley de su hermoso imperio llego por si mereciese con la decencia del ruego ver perfecciones que agravia la sombra vide el deseo Mas, pues en falso han dejado del templo la puerta, quiero ver si camino dichoso donde me introduzco, atento Feliz quien camina, sin el cuidado de los riesgos Mas pues halló de esta puerta franco el umbral ver pretendo si usurpa el descuido alguna reflexiones al intento por la puerta de temo Vuelven a salir aniva Lisandra, Aquí experimentaréis mi valor, pero os confieso que os dejará más garboso, mi advertencia que mi acero no teme mi corazón Lisandro. y así reñid, advirtiendo que no tengo más reparo en morir que en ofenderos fuerte brazo Temeraria. dentro cuchilla, nivel resolución en el templo en Rosaura. traición profana amenaza la ruina del sacrilegio Piedad, Diana piedad grave caso al crimen fiero al por la puerta mesma del templo riñendo Quién sois pretendo saber Yo callarlo, ron luz en seguimiento mosura de los dos sea mi luz, la que corrija dos ciegos suspended la iras, si es que yo indignada os suspendo, Mas, Lisandro, aquí en este trate, ¿qué puede ser esto Sin duda mababallero atrevido deslucieron atenciones que dispuso la gloria de mi decreto Aquí anibal aquí, loco, avara ya culpo mis desaciertos que la dicha de un engaño tura hasta no conocerlo, confusa como indignada, con esta experiencia quedo Pues si mal no lo distingo, Este es el soldado mesmo que un día en contre bizarro con Rosaura en este puesto que prestó a los desvaríos castigan los dose siendo luz del castigo la torpe sombra del atrevimiento Vive Dios, que aunque el disfraz la verdad oculte entiendo que ésta es la mujer hermosa que vien este sitio mesmo con Rosaura, si reñí, con ella disculpa tengo en no vencerla, pues siempre las hermosuras vencieron Aquí miro aquel soldado que cortesano y discreto ocultó su nombre y hace arboso el impedimento no puedo creer que él sea, tan profano y desatento que a la inmunidad destruya el inviolable decreto soldados que persuadidos, de un error llegáis sirviendo al dominio malicioso de vuestro arrebatamiento quenes mal informados de la razón que asistiendo a la voluntad y gustéis tración al entendimiento Cómo podéis, aunque el odio, precipite, señora añadir a lo enemigo la violencia de lo feo, sabéis que este templo es cándido fragrante suelo donde es llama que ilumina el humo de los sabeos, sabéis que de casta Diosa, culto mármol terso, sensibles horrores suda. de vuestra malicia el fuego y en fin, ignoráis que en él vivimos las que aprendemos candidezes de holocaustos, sobre obediencias de hielo descortésmente enemigos procedisteis conociendo que vivimos las mujeres pendientes del cabo vuestro cuando no fue acción tirana asustar, hermosos pechos que al regazo de un descuido gozan primores de cielo Débase a vuestro delirio, la reflexión, que ya es menos un momento Culpable en lo ha repentido la indecencia de lo fiero Vive Diana, que a entender que pierais necios preciso vuestro cuidado contingente el susto nuestro que vuestro campo abrasara mi dolor descomponiendo ordenanzas militares, la voz de mi sentimiento antes que humano peligro nos amenace sabremos sin latir pasiones vivas cadáveres defendernos y esta luz, artificial cuyo trémulo ardimiento blancas lágrimas enciende, suspiro llora negro para abrasar nuestras vidas será precioso instrumento pues elevando su llama a lindefectible hecho por la auración intacta, de incorruptible enebro, arderá el templo y nosotras materialmente arderemos drás siendo de iras nobles para eternizar el fuego a cuyo fin determino aceque sea dejaros suspende el bello rigor, mujer peregrina Si no quieres que el funesto anuncio me mate untando todo el valor al suceso No me detengas que satisfacer pretendo por todos tres como nobles sentimiento de tu queja el sufrimiento pues los que en el templo entraron con la fe de caballeros darán satisfación, no quedaré satisfecho hasta averiguar del caso la verdad y juro al cielo que si descubro en los dos vil motivo imán siniestro, les daré muerte, aunque pierda todos los triunfos que espero por no ser conocido de las que escucho desprecios con el nombre de Anibal airado no les reprehendo, Qué decís que respondéis voces dudo, avara alverde jardín la pega, ignoro alientos viendo que quedo reyendo avara lo abierta fuese descuido intente dar aviso Yo a este tiempo entre también con el mismo fin y encontrándonos luego a las espadas fiamos la gloria de conocernos Pues ¿quién pudo abrir la puerta osara y Rosaura lisendra, ya haber llego mahaba a examino podia de abeto, pues del odio a rebatada, sandra. que contra animal mantengo salí del templo, fiando a este traje el desempeño de su muerte Rosaura la idalguía, de tu intención agradezco tan fiero soy Marte airado tan tirano tan sangriento que en pechos blandos mi nombre vuelve en mármoles los ecos infausta guerra o abismo de muertes en cuyo seno no se creen las piedades afectadas del estruendo aunque no me reprehendió, Anibal sus iras temo, aunque ahora calla nival dura correción espero de su seño y su razón airado voy, poniendo que hace loco vanidad de la oposición que ha hecho mas en todo caso aguardo la resulta del encuentro indignado voy por ver que mataba a mis afectos imitando resistió, los impulsos de mi esfuerzo y en toda ocasión sabré defender lo que defiendo pues no mate a éste soldado al templo corrida vuelvo que el valor que es bien nacido se desairan no queriendo Cielos, si será Anibal mas no puede ser, pues de su arbol bizarría su atención su entendimiento y quien ofende temido al obligará ofendiendo Veré si otra vez podré ver a mi enemigo muerto pero el alba, madruga, mas ya amanece el Aurora nida con razón la punto llora con flores su llanto enjuga, Aquí el soldado quedo osaba Aquí, Rosaura ha quedado Si será quien he pensado si entenderá que soy yo mi temor busca mi ofensa Violencias busca mi amor, Rosaura, si imagina su rigor si discurre su defensa gloria y riquezas procura su patria y sus triunfos ama, es valiente y busca fama osaua sabe llorar su hermosura si es Anibal que pretendo si me vence que consigo Huiré, pues de mi enemigo De su beldad oyendo Adios soldado Dios bella no puedo yo deteneros Quién vio dos contrarios de una estrella que en fin no puedo saber Quién sois, cuando procuráis, darme a entender que estimáis, preceptos de una mujer sigo que soy un soldado entre las armas nacido en la ra el más vencido en las fuera el más fuerte o que de aquesta suerte quedaré bien finido, Si aqueso tu gusto ha sido En breve está declarado señora, soy un soldado entre las armas nacido en la paz el más vencido en las guerras el más fuerte juzgo que de aquesta suerte quedaré bien difinido, el rigor la clemencia me equivocan, porque asombre con lo fiero de su nombre lo humano de su presencia mas si llegó a tener ciencia de quesa punto asediada, está de su furia airada, como es en mi preferida contra una crueldad sabida una piedad ignorada, e que sea huyo, pues de verle. permite que te siga que mal lo tirano obliga que bien lo hermoso acobarda como mi pecho se tarda en huir, aunque se vista llamas que el viento resista y como compones hombre que quien huye de tu nombre no se aparte de tu vista su llanto verno pretendo risco que al fin te vas No ves que llorando estás y que yo te estoy queriendo que eres, anival entiendo pues en tan duro quebranto de la guerra en el espanto ambicioso de un tesoro despreciando lo que lloro te endurece con el llanto que pides mujer quejosa ni vale cuando Anibal empeñado procede, como soldado te ruegas, como hermosa ese tan rigurosa querrá que el cerco levantes, desagunto que adelantes nuevos trofeos seguros Mira que aún más que sus muros somos mujeres constantes tú mandas mi rendimiento a mi corazón resides, como ofendida des, lo que niego, como atento pues ves que el campo Sangriento Este combate ha de ser Esperad que, sin tener entro azabal, Orden de Anibal no puedo es como excedo. mi pasión en mi tardanza, Yo me voy con la esperanza y con la injuria me quedo osaua sabré obligarte, triunfando nia sabré vencerte muriendo te rogaré consiguiendo te desluciré abrasando Amor tengo y tengo vida Amo mi patria y mi honor Seré su mil de vencedor, seré constante vencida No en tres Rosaura en la junto sabía defenderla voy luego es la guerra un monstruo ciego esa vive mi pecho difunto, Pues repara Rosaura, pues advierte Que en tal riesgo Rosaura en tal dureza, Defenderé tu belleza Harto harás de defenderte Lidoro con soldado Tocan caja, arina, Esforzados auntinos, hijos de la idea clara de vuestros progenitores, que tuvo en glorias dallas de reflexiones futuras posesiones vinculadas, nobles ciudadanos que en la civil consonancia hacéis un cuerpo armonioso, de las letras las armas esclarecido señado en cuyo número en salgo Atenas disposiciones Lacedemonia observancias, famosos se origenes, unidos a nuestras armas en la cuna de la guerra nacéis para nuestra patría, detanos admitidos, de nuestra paz, que en la pared Fortuna esperáis constante rayos de la ignorancia lacio comboca el pretor de la gran apunto os llama no como orador que pue como viejo que velada, juntamente de Anibal joven sangriento que Juno, sin duda airada, para ver troya en santo y su fuego en nuestras llamas na racional le envía ay duda de España Cada día va estrechando el cerco de suerte que hallé caminos por donde ofendan, el estrago y la amenaza los arietes fabrican, a cuyo golpes no bastan Firmezas porque las piedras a sus impulsos se ablandan, una pirámide forman, dos vigas pendiente de ambas otra impelida va a mudo, que de yerro coronada vuela con plumas de acero con mármol de alientos para los valientes mallines, que en las valares tratan ondas que ejercitan diestros por señas que de su infancia con la dulzura del to quitan a la hambre la rabia untamiento de suerte que el alimento pendiente está de una rama, aunque las manos le tiren las piedras solas le alcanzan, nos amenazan severos, con tal furia con tal sana que apenas el brazo sierpe sea enroscado en la vaga, región del viento, siguiendo del lino las huellas blancas, cuando escogiéndole piedra aborto de su mudanza, silvo el chasquido veneno el polvo que de contrarias refacciones nace siente a un tiempo nuestra desgracia velo, gravedad, que ardiente en los mármoles se estampa nuevo combate dieron vos y aunque puede ser falsa porque en la guerra tal vez y mentiras necesarias, revenidos esperemos puestos en buena ordenanza, militar singularmente dejemos bien pertrechada, por menos fortalecida, la torre que se levanta por el valle deseo a soldados al arma, que yo ofrezco dar mi vida antes de entregar la plaza nadie tema que a los dioses juro de esperarla infausta, turba enemiga de peno, en la trabada batalla encender con mi valor las que rico en nieve cana nadie desmaye, que yo en ocasión de que haya quien desmaye, trascendiendo el uno de la distancia aunque cadáver fluctúe, lo bobo de la borrasca, le animaré, hasta que deje su vida asegurada, compañero en su muerte me sepulte entre sus firmas, mas a las guardas hicieron ya dejan franca, la puerta que sale al río quien esta novedad causa si no es engaño, señor, sidoro en las mujeres que estaban en el templo Ya entraron determinadas en la ciudad y sin duda anuncia nuestra desgracia Pues hermosamente bien fierezas que las desairan ya llegan a tu presencia enorabuena hagan salva a hermosura recebidas, con voces de deseadas, Lisandra, Libia y todas las mujeres con arcos, flechas aljabas, ilustre blanco pretor famoso Lisandra viendo asediada, sabrá a la gran asunto afligida nuestra patria porque notes lo sabrá porque veas que las mujeres las damas mortal gloria pretenden esperan eterna fama Aquí venimos resueltas, venimos aquí empeñadas sandra. en morir entre los muros la sandra en vivir entre las llamas Pues españolas valientes Pues celtíbera gallardas Rosaura, las fabricas vibrando landra, desplumado las jaras, A tanto injusto puñal a tanta sierpe africana, seremos, Porcia ilustres, seremos nobles creo parras, Oh valientes laguntinas, matronas de Palencia glorias del idea, Viva Sagunto, entro nivel por esta parte soldados se ha de intentar la escalada a la defensa al reparo mos todos Salen Ana Marta, loco, did y todos los soldados, unos con rodelas espadas y otros con ondas la únicas escuadras cielos que en día de horrores Esgrimas otros de espadas a la parte de Valencia los arietes desatan fermanentes duraciones con el arte encadenadas, a la violencia del golpe avara que el yerro en las piedras labra Apague el aire centellas, la tierra cenizas arda, a la torre de la punta arrimaréis las escalas, mismo tiempo mamento de a todo menos arma, guerra. donde iré que se desmanda, mi temor todos son golpes, piedras puntas estocadas, no hay lugar donde se coma, en todas partes se mata, Válgate el diablo por guerra bestia voraz que te tragas, empañados hombres con los escudos que se cargan, regalona más que suegra, todas horas maltratas a los soldados que solo viven de lo que tú acabas, dueña de valientes que viene a ser la que guardas por catalogo los rostros, malos y las buenas barbas, donde me iré que ni aun la guerra calabazas, para hacer broqueles tiernos contra algarrovas tostadas, Mas ¡ay, que ya al muro asoman, los agustinos, ya es campa, Ya viene anibal el que a midiendo la muralla, a esta parte es anibal Yo le daré muerte un temor me lleva hoy de muy mala gana vil cobarde; pero nada a mi aliento embaraza, por esta parte yo sólo intento el asalto. por encima de los muros Rosaura, airada osara busco a Anibal, fuera cielos Este es anibal mis ansias entre el odio y la atención en mi corazón batallan, ¡Ay de mí, Rosaura entro en Sagunto, tierna el alma al vencimiento se acerca, y de los triunfos se aparta, dispara el arco, beldad prodigiosa, pero nada consigues, porque si yerras, a tus rigores agravias si aciertas a reinas, el templo de mi constancia a infiel anival, que hiciste, otra burla de mis amenazas yo me empeñe en darte muerte para que desempeñada que de tu hermosura y moriré de idolatrarla por esta parte le vi tirano, que disfrazas, con lo airoso de tu afecto de tu valor la arrogancia de miro Lidoro con arcos faltas, Muera a adoro deja que yo que sentí desairada sus rigores le de muerte que te detienes acaba, lidoro ¡Ay de mí no sé qué impulso imperioso me ha rebata, que donde las furias busca piedades rendidas allá, como yo a tus manos muera ten entendido Rosaura, que logro mayor victoria de la que mi campo aguarda Mas no es mi enemigo ca su arrogancia disparar, Suspende tu brazo y que dejo acreditada, con su muerte, pero cielos que enemiga que contraria Estrella al odio me alumbra y me ciega a la desgracia tu indiferencia es injusta Qué te detienes? en tanta pene, justo dolor muerte ya flecha el arco, dispara yo le cerré los ojos para que tú el tiro aras Muera Anibal enemiga hijo contra su patria dispara una flecha, Lidoro, Ayuntamiento de Ay de mi Dios es, valedme, soldado vuestra es la palma, Pues muerto queda Anibal a indignas sobornada nia de los ados, mi valor rendido, cuando esperaba de triunfal corona el verde embarazo de esmeralda, en iras revienta el pecho y en esta horrorosa estancia ardientes arenas beben, las venas que se desangrar acobardes africanos infieles así desmaya, numero aque vierte el mejor hijo de Palas, los dos soldados viles no huyáis, volved, barba Mientras mi cólera a pasa la sed, bebiendo encendida enemiga sangre humana con estos pocos soldados que tu lealtad acompañan redirá a Anibal harba el pecho subios deras abraza, valiente infeliz joven desatienda de campaña le llevamos que dolor Marte, si a mi brazo en cargas, tus glorias como permites, que una flecha disparada, encendida del rigor busque en mi sangre la fragua cruel Rosaura que siempre fue la hermosura tirana el triunfo quise logra para ponerle a tus partas, ra los dos soldados que de alero, entro Lidoro, todos bien Pues seguilde, Ya hallaréis quien equivalga sólo con su aliento a todos los temores de una infamia todos los de la plaza, y embisten a loco no podré porque el honor que me inflama licita con mi muerte ilustrar mi repugnancia no te resistas, viles senos, mas, pues ya la raya suelo de conclamación pisaron los que afianza el seguro de Anibal Válgame la retirada, valor en la ocasión volver al riesgo la espalda no le sigáis ya muerto Anibal no hay cientana triunfar de nosotros, sabe el cielo a suerte ingrata que vivo le aborreciera que muerto le llorara, vitoria nuestro pueblo Viva nuestra antigua satría, de Madrid Mueran los cartaginentes, sirvan de alfombre a mis plantas, sandra. en su fuga acaben todos Pues hagan señalas casas plano a acometer A embestir, Guerra guerra Al arma al forma fin delas

JORNADA TERCERA

Anibal sano. qué presto cobra un tirano su orgullo, viviendo a costa del frío veneno que infunde al mundo qué presto resucitando al rigor allá el injusto cuna de sangre en que anima cenizas de su sepulcro o como el pueblo romano a olvidado entre los triunfos de Sicilia de cerdeña, a los hijos de Sagunto, el desamparo el trofeo que ya es nuestra olvido es suyo, aun sus embajadores llegaron, según presumo Cartago qué prodigio qué horror que susto que es son esta to habrás, pues entre el vulgo llegan las mujeres, siendo sus rostros ecos difuntos, las canas Baco, con Lidoro yo, ha sucedido procura encadenar las palabras del delicio que artículo, que te suspendes acaba, dos presagios en un punto sucedieron con que el fin de nuestra patria descubro, Yo muero de pronunciarlos cobra aliento el pecho injurio, pues ya me pasma el suceso tamente con llamas del anuncio, de esa torre de ese alcázar que en nuestro castillo puso ercules que le dio nombre para los tiempos futuros deviendo a su autor la fuerza de homenaje tan augusto, se movieron los cimientos tan lentamente que estuvo la tierra como esperando algún abrazo robusto, de la torre, siendo el seno concha fría de su bulto inspiró a la tierra el viento a la inspiración quedo la trocadas pesadeces, nube de piedra la torre la tierra vapor de humo, al aspecto malicioso de torpe bastardo influjo, vomitaron una sierpe tan horrible que si estudio su pintura en sombras temo, que no os mate su dibujo, nadie este suceso niegue, que yo con historia arguyo era tan disforme el monstruo que si en él con cabo puro de la torre se estendiera circularmente difuso Peroglífico del tiempo con los dos términos juntos quedando la torre en medio mordiera su cola en mundo sacudiendolenizos, escamas, que al cielo espuso contra el acero esmeraldas, y contra luz escudos infaustamente entendiendo los animados carbunclos que amanecieron errantes en el cenid de divinos reverberando en su cuello espejo en fragmentos muchos la noche mintiendo soles el día llorando luto, miro la ciudad y atento su grandeza a sus muros a sus fabricastos canas ladre a sus corintios asuntos a sus pirámides bellas flores de oro en qué dispuso el alba plumas de llanto el sol de ardores arrullos, deciendo al río cortando dios cristales que el curso solo sobre plumas de agua pájaro vilde portuno llegó al mar, y abriendo sendas su erizado cuello duro, ribdis retrocedía, a los golpes un abundos, pues bebiéndose lo amargo vomitaba lo cerúleo siendo en el tropel inquieto, de los flujos y reflujos, copia ver de que bajaba, los aljófares menudos el otro prodigio es el mayor de cuantos hubo, en pueblos que ya no tienen fábricas para caducos siendo el restigio dudosa línea de su antiguo punto no piensen que es fabuloso, este suceso, pues lo suma que lo describir, istoriador que lo digo nació un niño, ser apenas entre valientes impulsos, entre desmayadas fuerza y entre dolores robustos, salió al puerto de la luz ignorante de su rumbo, con el timón de sus quejas sobre las olas del mundo Apenas, vuelvo a decir ració el precioso tributo de amor que espero y meneo, desde un lazo que compuso cuando impaciente al contacto de la tierra frío y duro, retrocediendo a la luz los malogrados minutos al claustro materno, aquí me pasmo, aquí me confunde, volvió porque el vientre sea cuna, alimento y sepulero mento de yo de la luz y yo también de mis voces yo, tan esquivo el dolor los desalientos que pulso, todos estos son presagios, en que nuestra ruina fundo desordenándose el pecho con los sollozos, que encubro mas no obstante valerosos seguntinos yo procuro desde hoy con cuantas mujeres Belona, guerrera junto morir defendiendo nuestra patria a Diana juro, que en caso tiemblo al decirlo anival, veneno escupo en asunto, horror funesto con sus armas golpe duro, entre aclamando sus glorias antes que al pesado yugo, de la servidumbre entregue, la ingenuidad con que luzgo cargada de mis riquezas porque su ambicioso impulso lo precioso en lo gracundo al fuego me arrojaré, construyéndome el enjuto, altar de preciosas telas, que ver de aliento compuso vestida de oro y de plata pira buscaré en el puro, activo elemento, siendo para más sensible abuso, materiales que autoricen de mi tragedia el preludio corriendo escarchadas líneas entre carácteres rubios nadie tema peleemos contra estos fieros que indujo, la codicia, mal vestida de sus colores obscuros, morir o vencer ningún medio decente discurro, como muger que pudiera facilitar el refugio y último trance que mando riquezas juzgo con lástima al enemigo sin opulencia y sin frutos viendo para gloria nuestra para castigo suyo El fuego de las riquezas destruición de ajunto celtibera famosa, española Peregrina para noble agustina, para valiente hermosa o mujer la más constante que mezclas con tus primores en rostro de blandas flores un corazón de diamante beldad en quien apura la desdicha su accidente morir pretendes valiente naciste, en fin, hermosura y que siempre celebrada, he sido por lo temida, antes que alentar vencida de morir abrasada, y cuando para la fuera le falte el fuego a mi fe con mi espada encenderé, llamas sobre lo que era tre mortales testigos compondrá mi ardiente ira, como leño de mi ira, cadáveres de enemigos Vamos, pues a defenderos, Vamos, pues a asegurarnos mujeres no hay que abrasarnos, que tenemos que ponernos eres hallaré ocasión para hablar con Anibal que un viejo castiga el mal con el bien de la razón podrá ser que mi consejo del último fin me aparte que para un joven que es Marte puede mucho un numa viejo de ercules al templo sacro todos iremos rendidos por ver si nuestros temidos ablandan el simulacro, y con fúnebres endechas, locura nuestro lamento eternando iremos equivocando voces lágrimas flechas pues a esperar a sufrir al con a tolerar osaba a vencer Lisandra a pelear a saber triunfar ardero morir al soldados, puesta la tienda la medio Pues quiso Marte quepa aquella herida tre las flechas de acero áspid del viento espere nase soldados míos yo resuelvo a acometer no tanto ofendidos de la enemiga altivez desagunto cuanto a vil recelo a temor infiel no de la fortuna de tu bajeza, porque indignamente cobardes atropellasteis la fe del oficio militar pues viéndome fallecer, entre dos iras que te poco mas mucho bien quisiste tiranamente cortés, dejarme para sentir la gloria de padecer fugitivos me dejasteis huisteis, en fin a infiel, desorden que a la cabeza quitas con alas los pies no se nombre nuestra fuga tácitamente se esté, entre sombras que fomenten la ignoración de su ser, Vive Dios, que si alguno volviese segunda vez a volar con el temor y con el susto acorrer indignamente severo sus errores seguiré, hasta que tropiece incauto, en la artificiosa red, que pales trenzo, tejiendo la fábrica de su arnés, sin aguardar mi furia la flecha fuera cordel en pedazos horrorosos, su cuerpo dividiré dando a cada arena una marla ja, infame de clavel sostituyendo al morir la torpeza del nacer Mas ¿qué seña es ésta Galeras, señor, en que tomados embajadores te envía son las que es en la costa de apunto, inquietamente romper lazos del aura sutil sobre unas de candidez, Publio valerio con quinto reblo esperan que les des licencia Marta al punto volved por respuesta que no puedo oír su embajada ocasión de tener si la plaza rendida con muertes con hombre sea, fuera de que entre español entre celtiberos que es gente que en las batalla especies de proceder su inmunidad mal segura queda y no quiero que estén donde el jamón del derecho no se guarde como ley Señor, repara que Roma sentira No repliquéis responded lo que os digo voy al punto a obedecer como temo que el cielo se enoje de tu altivez cayendo sobre cartago, todo el romano poder veis soldado mi respuesta cuán breve y sucinta fue veis que aspiro a pelear en caso de responder yo mirarla conveniencia de humanas gentes porque no es razón que tenga yo cuanto pudiera tener ni me culpen la injusticia de querer triunfar, fuesse que el poder de la grandeza sólo consiste en poder un momento ya haber ley para adquirir, poco hubiera que vencer estrechándose el valor al sentido de una ley Dejadme todos y en tanto vuestras armas prevendréis para el último combate, en que espero resolver mis triunfos que remiar vuestro mérito, después Viva nuestro general al cartagines ante Anibal en su tienda de cam Roma, cuando constante lograré tu augusto solio estrando en el capitolio, más valiente que triunfante a Rosaura, qué previenes con afectos desiguales dichas envueltas en males era mezclada conviene porque cerque a esta ciudad me aborreces ofendida untamiento pero que más defendida si la guarda tu beldad sobre el odio que atropella de mi padre la memoria sólo aspiro a esta vitoria para hacerte dueño della Quédase dormido y sale ardid con muchos papeles de mis servicios leales hijos de mi espada fiel caballeros de papel vienen estos memoriales, llegue a la tienda sediento de pedir bien Pero aquí mis ojos ven dormido al fuerte anival si empieza a reñir soñando mo lo acostumbra hacer y me viene a acometer en mi temor peleando ahora me hallara valiente de mi destreza se guarde que no puede serlo tarde el hombre que es pretendiente acometed, envestido Anibal soñando el salirme de aquí como y será no poco ardid Ya está soñando cuidado que un instante no reposes pelead que ni a los dioses temo contra Roma armado sólo falta que me embista, Aguarda, espera enemigo que con las dos este sigo con la vista ya en los brazos forceja y con los dientes se ayuda Ya se enfurece ya duda Ya suspira, ya se queja ¡Válgame Dios! ¿Qué furor quien glorias pretende anima valiente mi brazo es prima Ya muere en flor, mi pretensión mal seguro soy, si en este accidente él me paga de presente lo que sueño. por unos por otro lado me embiste, señor, señor, sea tu despertador, mi temor desconcertado en furiosas señas con burlas y verás tratas si sueñas como me matas, si me matas como sueñas, a mis cascos, os mate a todos triunfando de rama y volando temiendo su furia como lo van a un hielo discurre mi cuerpo o fiera pesadez de sueño aleve, si eres grave quien te mueve si eres falsa, ¿quién te espera sonada Roma vencia Oh qué mal lo imaginaba, si con las más sonada, y con las voces reñía este fingimiento mismo desaire mío se nombra pues pelee con la sombra se vencido mi abismo un soldado segun tino pide anival tu licencia para hablarte a mi presencia que vendrá a capitular condiciones con que luego se entreguen hablad, el ruego atento me has de escuchar eneroso Anibal a un viejo atiende que pueda con su razón pretende aunque pudiera en muero quebranto de amando la voz pronuncia el llanto no vengo altivo a tu presencia noble no con industria doble vengo mentir grandeza soberana sombrarme las miserias tengo canas y en desdicha tan fuerte no lo altivo, lo humilde ha de vencer cercada tienes mi patria amiga Antes esclava tuya que enemiga Pues sus voces no oíste, hasta que duro cerco la pusiste, desmintiendo su pena con el rumor de racional cadena en cuyos eslabones, Satan los militares corazones en ocho meses de estrechez opuesta es la ciudad la boveda funesta, de cadaveres, vivos que allí preso van con la voz y para con la huesos, siendo en suerte tan dura, con pocos años se la hermosura de mujeres que viven de los amargos sustos que reciben que para el fin que muertes representa cada cual con veneno se alimenta, hubo mujer que en la hambre mal sufrida, se comió mucha parte de su vida pues bárbara y voraz aquí me aflijo, cevada en el cadáver de suso gustosa con la sangre de su aliento se vengó del dolor del nacimiento Ya se destanta quién ha bebido cuanto licor imundo a comprehendido y en falta de licores, halló la industria el agua en sus dolores pidiendo con enojos cristal al pecho y penas alos a estas calamidades tan horrendas atiende ilustre peno y cuando atiendas para que los hijos de Sagunto, quieren de todo punto morir desesperados en defensa de su patria repara que es ofensa en derecho de gentes inviolable, surpar el dominio de sociable, en el mundo verás cuando se vea, que ninguno posea, los bienes que son suyos queriendo que todos sean tuyo, nos tener puedes de denado la alacena la ley es la que obliga esta es de todo enemiga, por esto era un práctica gana que la llaba en la tierra perdera, de lo buena de penas famosos en la España que cuando saliendo a la campaña apelear con otros en llegando a morir uno el otro eleando de morir tambien en feliz fue, a todos juntos ha de darles muerte Mira que esta es república Florida, de todas buenas artes asistida, de varones ilustres paternada, insignes en la toga y en la espada mujeres tiene nobles valerosas armadas siempre con la luz de hermosas celebres en primores, donde aprende el abril arte de flores niños hay ojos bellos de Cupido, que con la ceguedad en que han nacido de la guerra en el último despecho la espada librarán virán el pecho esta más populosa, ciedad de España siempre religiosa, de Hércules en el culto de Diana el mar la rinde servidumbre lana, y en los hombros sedientos de la arena de negros vasos sufre la cadena hasta que llega el día la rompe Felix Marinería, ea, pues tribal no en triste caso quieras a tan luz poner ocaso no sea de este mundo la memoria grande trajedia para brevescoria, levanta el cerco, si mi llanto aunque discurras que te escucho mano, a mi piedad asperas Pues si hablar tu dolor te hoy en miseras, atento te he escuchado por venir de tu edad recomendado, que las canas en todas ocasiones son las primeras recomendaciones que no hay piedad no cantes con el riego, que quiere ver tanta trajedia, entre las glorias que alcanzar premo Yo no veré el horror, mirase el uno Vete de mi presencia desagrado de nra mi ruego despreciado volver no intento a la ciudad que espera última ruina en ocasión primera entre los demos morir violento por no ver de mi patria el fiera oro luego al panto has de entrar en lagunto, con embajada mía obedecerte debo, aunque, si se advierte en tanta obstinación es bien que incluyas tratables condiciones no me arguías, untamiento la intención, pues si no se entregan luego Éntrate en la ciudad a sangre fuego cruel en las líneas de valiente cumpliré con las leyes de obediente a Rosaura por ti no he ejecutado, con el pueblo obrinado, el último castigo de la guerra Tu hermoso sol en funesto encierra Mayo daré a tus plantas peregrinas, carrozas de cabezas laguntinas, y porque esta república posea, único dueño de tu patria sea, quiero rendirla, siendo en tanta gloria tuyo el laurelia la vitoria último lance sólo respeto de tu hermosura perdonar prometo Sagunto, que amor belleza, dama, importan más que el oro y que la fama se salen las mujeres este, al templo de hercules todas lleguemos y en cláusulas tiernas en furias esquivas el mármol se hablande, con armas de flor, y nuestro enemigo a las voces senda La dulzura, lamentable, silla lamenta nuestra esclavitud redima siendo a oídos ambiciosos precio, airoso la armonía Débase a nuestro concento, la libertad pretendida rompa la consonancia el lazo a la tiranía llorando una vez cantemos para que asunto diga que ni eres de lodo, son pucheros de la vista espereza sañudo de la parca enemiga que despiertas temores te maldat de la cuba, postero riguroso de violenta malicia que en boca de la haber enfrene, y en pared rroroso tropiezo, de la humana fatiga riscos de Dios eres los troncos de de grana, pues campo de las injurias cuyas duras rimicias la le pago son la sangre que riega espadas secas fértiles espinas, Guerra, en fin, cuyo nombre sangrientamente explica, la infinita distancia del orbe accidental de las descas, desaliente suspiren, lloren, corazones que en celo se encienden y en fuego se entibian hermoso concurso, a cuya perenne diestra armonía no esclara la resistencia repugnancia no es limpia, pues el pecho que compretende las cadencias que destilan claveles que orden al fuego de la justicia subordinandose al meto, que vuestro oro descifra obediencia se arrebata, alco de la delicia seguido pero qué seña, del aire publica sobre esperanza fiera nos parece más benigna, un embajador del campo Cartagines, solicita en nuestro señado audiencia la solemnidad precisa aver de entregarle a las guardas la lanza y la Admitida que lo de que de bien questra Lidoro segura aver a las voces del clarín, los senadores asistan clarines yacen, Lidoro los dela plata y detrás dolores Llega, que el pretor es este venerables canas a cuyos copos a mi fuego con el respecto mitigan intente Llegad y decid el grande en no Anibal gloria digna, de Carta, honor de Marte pues en su escuela lucida ocupa a los cinco lustros, el bastón de la milicia salud de senado, pueblo de la punto hoy os envía y dice que, pues sus armas van triunfando peregrinas sin el golpe de la ofensa con la acción de la noticia le entreguéis esta ciudad más suya que vuestra vista de los muros que descienden por los grados de ruinas, rayos de mármol en polvo piedras de fuego en cenizas en ocho meses de asedio, toda miseria os fatiga, creciendo vuestros dolores al compás de nuestras iras otro lugar os dará para que vuestra desdicha en mejor edad, espere la luz de favorecida habéis de dejar las armas en la ciudad donde sirvan, por causa de mantenerlas, contra el odio de esprimirlas del comunerario os pide, las riquezas porque aspira desde luego a poseerlas, sin el afan de adquirirlas, y también vuestra opulencia particular solicita trabajos militares, con muchos premios se iban dos vestidos solamente sacaréis; y si se mira no es tirano quien procura que el enemigo se vista estas son las condiciones con ellas a vuestras vidas mujeres y hijos perdona, acetadas admitidas, que aunque os parezca violentas, tienen rostro de precisa dura son, pero teniendo a la fortuna enemiga a durezas adornadas, del afecto de propicias crueles parecen más siendo Anibal el que os domina nada usurpa de lo que como vencedor os quita mas si obstinados, si altivos intentas Ea, no prosigas, que se injuria mi lealtad esperando tu osadía hermosamente interrumpe de mi obediencia la línea, Conficiones tan tiranas, no son para referidas primero que atenderlas, es prudencia corregirlas mas presagio fatal por accidente se humilla, según veo, la altivez de aquella torre que hacía a la parte de Valencia sombra de bien construida. cayo en fin este accidente la entrada nos facilita, mi seña, aguardad, soldados señas el furor olvida endose dura tragedia os aguarda si no os resolvéis aprisa qué respondéis Rosaura la respuesta será de todas y mía, llevando para el oído las piedades de la vista Muera yo antes que segunto al enemigo se rinda, Seguidme todas tiende espera mujer divina no puede parar en tanto que mis deseos la sigan Vamos todas todas vamos mujeres a verlo que determina la responded vosotros, a condiciones iniques. en ocasión que animal y a su ejercido en camina por la brecha de la torre Así te respondo, avisa Tocan cajas trompeta al pueblo y con armas clarines unido el valor resista que yo ofrezco morir antes que a la gran lagunto rinda, a tu lado moriré, sidoro toca al arma coro sirva tu respuesta para freno de la indomable codicia de mis soldados que dicen que responden lo que miras leños sacan de sus casas fuego a su materia aplican dura obstinación sus pechos alimenta quién no admira suaviza la miseria el ahogo de sufrirla, consigo mismos terribles furiosamente caminar imitándose en el daño al peligro de la envidia Secos montes de los leños, componen en cuyas cimas, negros cadáveres nazcan entre las raíces vivas y las mujeres cargadas, de sus posesiones ricas, al orbe de fuego corren estrellas de oro lucidas, se verán pasar las mujeresente la Rosaura entre unas llamas todas cargadas de vestidos los entre ellas Rosaura, Aguarda, hermosura esquiva, de mi patria amante soy, con que vuelo compasiva, a mi ruina deseada, de su destruición creída, Esperad que ya os perdono, que le queda a mi desdicha, cuando el triunfo se envilece, con la trajedia incentiva; Rosaura murió la pena el dolor me martiriza, Muerta, Rosaura a las llamas entendió su pena misma a revolando su nieve, la voracidad activa, morir pretendo furioso, sigue universal cuchilla, didas cuantas flores crecieron en el fruto de encendidas Mueran todos y yo muera. soldados agustinos retira, dose de los de Anibal y Anibal sepa ara de la parte de los suyos todos arma, guerra Aunque consigan el triunfo no lograréis nuestra esclavitud sufrida, Éntranse todos enforma de batalla Valedme dioses Cartago y Anibal vivan, Qué lastimosa tragedia, que teatro de desdichas las mujeres abrasadas las fábricas encendidas los diamantes deslucidos el oro envuelto en cenizas El fuego llorando perlas y la lata envilecida, valientes españoles ejemplos de la hidalguía y lealtad a vuestra patria matronas agustinas, habéis vencido a Anibal pues creyendo mi malicia buscasteis entre las llamas la piedad que yo tenía llore una vez el valor viendo que en esta conquista la gloria me sobresalta, el triunfo me atemoriza, dejando para la historia su lealtad en noblecida, lore el valor su costancia su fidelidad mi envidia vitoria por Anibal Cartago y Anibal vidan, Qué es esto, Señor, pues cuando logras, triunfo que acreditas, a la única nación te afliges, lloras suspiras, Pues qué causa Vuelve espectáculo la vista verás cómo mi llanto nace de mi valentía, se correrá una cortina y severan muchas llamas y entre ellas mí, eres hombres y niños abra, sados oro el triunfo ocasiona, bitan enesta armas sobre humano suelo llamas sobre piedras vivas corriendo sangre las calles insensiblemente avisan, bocas de piedra estables celadas rosas vomitan metales de oro y de plata con líquida simpatía espejo lucientes corren llamas preciosas caminan, con mayor enojo intento marchar contra Roma altiva desde la vería y la historia verdaderamente diga que el fuego de las riquezas fue de Sagunto ruina alabado sea el Santo Sacramento de el altar y la pura y limpia conces de la Virgen Maria Madre de Dios señora vuestra concebida sin mancha de pecado origo nal en el primer instante de