Texto digital

Texto digital de La esclava del cielo, Santa Engracia

Metadatos de la obra

Atribución tradicional
Andrés de Claramonte y Corroy
Atribución estilometría
Andrés de Claramonte y Corroy Segura
Género
Comedia
Procedencia
El texto ha sido preparado por Castro García y Alba Martín, a partir de un documento de la BNE.

Aviso

Puede incluir errores u omisiones. Si dispones de una edición mejor, te agradecemos que contactes con nosotros para incorporar actualizaciones.

Licencia

Este contenido se ofrece bajo la licencia Creative Commons CC BY-NC 4.0. Reutilización permitida con cita; usos comerciales no permitidos.

Licencia Creative Commons CC BY-NC 4.0

Cita sugerida

Castro García y Alba Martín. Texto digital de La esclava del cielo, Santa Engracia. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/esclava-del-cielo-santa-engracia-la.

Logo BICUVE

LA ESCLAVA DEL CIELO, SANTA ENGRACIA

JORNADA PRIMERA

Aquí quiero admirar esta belleza estampa de los cielos soberana. Excedida hiere ama tuya dejas hoy en esta deidad en forma humana. Aquí veré el prodigio y la grandeza en esta portentosa lusitana de Júpiter eterno. De esta suerte encubierto he deber mi vida o muerte. Hoy baja del palacio a estos jardines, donde siempre escondida y retirada es joya en xxxx camarines de los rayos del sol a un reservada. Hoy quiere hacer Pandulfo a estos jardines émulos de la nieve no tocada, divina y soberana competencia, y hoy seré mariposa en su presencia. Embajadores son estos que miras de príncipes diciéndose cuyo intento es aspirar a la deidad que aspiras solicitado del divino casamiento. Si vieran las estrellas si hay mentiras en el azul y eterno pavimento crédito no he de dar eternamente como no conozco planeta ni ascendente. Puesto que el desear vehemente ha sido el ver es más vehemente más terrible y así fuera mejor no haber venido si acaso tu deseo es imposible. La fama autora del disfraz ha sido que amores en sus actos invencible la veré y moriré en sus ojos bellos pues fuera mayor mal morir sin verlos Ya sale entre sus damas y doncellas hacer mares de luz la galería. A un tiempo vera el mundo ¡Ay estrellas al luminoso madrugar del día! ¡Mira de gozo esas estatuas bellas quedando cristalina argentería! ¡Y mira esa república de flores pastillas de sus pies vertiendo olores! Yo los veré. Tu padre gran señora, a tu gusto remite el casamiento y así cuando yo aquí. ¿Me deja ahora? Delfino. xxxxxxxxxxx Cobrad aliento. Despejen el jardín, ¡Artemidora! Cuando Tántalo tuvo igual tormento que suerte tengo el premio que deseo no puedo gozar XXXX ¡Peregrina verdad! ¡Belleza extraña! Y sí a Persia llevaría esta hermosura. Y si a Italia este sol le diese España. Y si Francia tuviera igual ventura. Despejad el jardín. Si amor me engaña desde hoy no será amor sino locura. Contento iré si a Grecia llevo a Engracia. Dichoso aquel mujer que está en tu gracia. Ya se han ido. Sí, se han ido iros también vosotras ¿Sola quieres quedarte? no haces bien. Di cuando ha sido mala la soledad en las mujeres Tu gran melancolía ha procedido de amarla siempre así. Si tu prefieres a la quietud el tráfago y bullicio la santa honestidad dirás que es vicio, jamás la soledad en las doncellas dañosa fue. Tal vez el pensamiento y la imaginación suelen vencerlas. Daño no puede haber si no hay intento. En compañía habitan las estrellas. Dales alma, razón y entendimiento y verás. Si pudieran solo un día vivir con perfección en compañía primera y soberana inteligencia la causa de las cautas ya almas puras de este mundo inferior cuya asistencia de curación contra el tiempo se asegura. Ya soberano ser sin dependencia por quien sin corrupción todo perdura y al fin materia prima fuego o viento un ardor natural y otro su aliento. Pura deidad cualquiera al fin que seas: mienta en su geografía Anaximandro, mienta Platón divino en sus ideas o mienta en sus proverbios Perinandro, ahora iluminando sombras feas por la armonía Píndaro Alejandro. Seas tú solo efectos más heroicos contra peripatéticos y estoicos alumbra mi razón dame luz clara en la verdad divina que deseo mi seso guía y mi discurso ampara en el bárbaro error epicúreo. La verdad en mi engaño me declara sepa yo que ley sigo y que Dios creo de ser mitad aspiro, si es que el alma tiene tras el morir castigo o palma muchos dioses adoro, y no es creíble que en tantos se conserve un gusto eterno que haber conformidad es imposible. Si hay tanta confusión en un gobierno, con Dios sólo ha de haber y comprensible causa primera en cielo y en infierno que esperas luna y sol Aunque perfectos de esta causa individua son efectos. ¡Engracia! ¿Quién me llama? Yo te llamó. Hombre como profanas mi clausura ¿no está el jardín cerrado? ¡Cómo te amo! tan gloriosa ocasión mi amor procura ¡Gente! ¡criados! Tu virtud no infamo, y porque estés Engracia más segura y mira mi eternidad que yo soy solo quien se admira el sol y tiempla Apolo. Eres Júpiter sacro eres Neptuno gobernando provincias y decafiros, eres el mayor Dios padre de Juno Va Apolo dando al ave eternos giros. Al eco de mi voz, no hay Dios ninguno. ¿Quién eres que perviertes mis retiros? Soy quien retiene amor. Flamarme quieres soberana deidad, dime ¿quién eres? Yo soy bella en gracia el divino esposo que amante y perdido tus umbrales rondo, del Líbano vengo fatigado y solo, los pies sin sandalias por cardos y abrojos. xxxx rociado mi cabello andrajoso estrellas de perlas xxxx Dios de oro tan mojado viene el manto enmigrosado que al peso parece de otra cruz les pongo traigo el pecho abierto manos y píes rotos xxxx herida. ¡Que el monte estragoso! Yerros me han llagado, mas yo los perdono porque se que han sido yerros amorosos. Si esposo pretendes fuerte sabio y dócil David me da el cetro Salomón el xxxx. Si las partes tengo y aquí te propongo. No es bien que me dejes Engracia por otro. Yo soy el cordero que las culpas borró abriendo del libro los pendientes plomos. Yo soy a quién buscas que esos a quién locos honran los gentiles son dioses, demonios y si de quién soy ¿Quieres testimonios? ¡Hacedme esos cielos! Príncipe notorio mira pobre sol inefable honor que es tuyo si aquí para en uno somos. Bendito sea el que viene en nombre del señor. Soberano rey, esposo divino que pisáis estrellas por campos impíos para conocer que sois infinito, qué más testimonio que haberos visto luz sois ¡sé la luz que alumbrar nos vino! Pues a vuestra espalda es el sol un xxxx ya ves pendiente en alma yací de vuestra deidad sacras para ninfas y a los cielos veo que orar xxxx xxxxx A vuestra palabra parecen de vidrio, las sois de los tiempos deidad de los siglos que en letras eternas lo encontráis escrito en vuestra presencia tal grandeza miro que con vos parecen los orbes xxxx xxxx Desde que vano yacen mis sentidos discurriendo el alma conocer os quiso, pues sois el dios a quien llaman cristo que de esta verdad libros he tenido ¡Entrad en mi pecho sacro peregrino! Aunque para vos no es alcázar limpio, si vinieseis cansado del largo camino os baño vos fresco en los ojos míos. Yo a esos pies sagrados si merezco cogerlos labios daré a falta de corales sirios, yo de los cabellos beberé el rocio su belleza estrellas xxxx merecido. Aunque disfrazado como sois tan rico no podéis de Engracia Señor encubriros, labradas las manos trajes de jacintos y el pecho y los pies, de granales finos joya parecéis. Pero sois xxxxx que de piedras y oro para el pecho se hizo para enriquecerme. En él los recibo si de joya tal es mi pecho digno pero esposo eterno, solo no permito que me hagáis piadoso tan gran beneficio si en gracia Engracia hoy osa halaído Gracia habéis de hacerle gracia he de pediros. No que vuestra esposa que hagáis os suplico a una esclava así que así más os sirvo. Pasad a mi rostro los clavos que impíos fueron de secreto xxxxxxxxxxx que yaciendo se dora parece que piso por mares de rosas, montañas de lirios que con tales yerros llamarme y imagino la esclava del cielo si reina he nacido. ¿Que dices en gracia hermosa? Que merecer desearía con Dios de quien ser esclava. Esclava siendo me esposa. Antes es muy propia cosa porque en los libros que de vuestra madre ley que cuando el eterno padre la hallo para vuestra madre respondió también así. Pues si tan santa mujer de quien siendo Dios sois hijo aquí está la esclava dijo: o qué puedo responder vuestra esclava quiero ser para serviros mejor eradme el rostro señor con un clavo de samano que si en mi rostro le gano. No será poco XXXX no he de ser y perdonada vuestro esposa hasta que sea vuestra esclava esto desea mi amor y mi voluntad. Desde hoy el rostro me eras para que segura esté Yo en él un clavo que pondré de los míos y ese día soberana Engracia mía, también mi esposa te haré y así para conseguir el intento que deseas quiero que cristiana seas. Cómo puedo sin morir da mi padre en perseguir. La verdad que en vos ánimo y a Lupercio mi primo en su hambre destruyendo el vuestro. Mostrar pretendo Engracia lo que te estimo. ¿Cómo señor? Quiero yo bautizarte con mi mano. Quien príncipe soberano tal ventura merecía La que esclava se llamó cuando mi esposa hacía a mi imperio Engracia mia, quiero que vayamos los dos dame la mano. ¡Ay, mi Dios! quien logró tal compañía. ¿Qué pide Engracia? Pido gracia. Yo que gracia soy por mi padre te la doy. Quién esta gracia ha merecido cuando tan grandes favores mereció esta indigna esclava dejad besar las estrellas que dejan vuestras estampas. Engracia eres mía. Vos que sois alma de las almas sabéis el amor que os tengo que a vos ninguno vos engaña. Tan presto. El amor de Dios en un instante se causa que como es fuego infinito infinitamente abrasa. Mas para que estéis seguro o para más confianza de que soy esclava vuestra. Poned un clavo en mi cara que así quiero pareceros más hermosa y más gallarda porque pensaréis que es cruz viéndola con clavos a Engracia. Tus deseos te agradezco y porque se satisfagan de los príncipes y reyes que para esposa te aguardan, con el príncipe detrás fe des esposa. xxxx casas con otro que tú no seas. ¡Cómo replicas! ¿Quién gana? No es que milagro que replique y así quedo disculpada. No eres mi esclava. Señor, sí. Pues obedece y calla. Callo y obedezco. Luego da a Delfino la palabra de esposa y en paz te queda. Como si en tu paz me falta más del manto he de prenderte Señor, porque no te vayas mas con el manto me dejáis donde vas espera aguarda. Aguarda esposo de xxxx mas todo fue mi ignorancia y con la capa en los ojos le das y de ella te escapas. Mas si la capa me arrojas y es cielo en clemencia tantas que cuando a los cielos te ausentas cielos me das en tu capa y a aquí en mí la que en ti ha sido capa de Estrellas y gracias escapa de pecadores. Mas ella hará tal mudanza en mí que capa de justos desde hoy mas puedan llamarla. Esta es la fusta y honesta esta es la perfeta y casta. Si ama así la compañía porque la ofende ya gracia a esto baja a los jardines todas las veces que baja. Mas para lograr xxxx la compaña le cansa aquellas hiedras me hicieran celosías de esmeralda por donde su infamia he visto que amor lascivo es infamia. El rey viene, y pues su honor de mis desvelos encarga antes que el daño se aumente le he de decir lo que pasa. Aguardad hasta que avise que hoy ha de elegir sin falta Engracia esposo. Si amor lograrse mis esperanzas glorioso el tiempo sería. Mi rey por horas aguarda el venturoso suceso. Si hoy se concluye no tarda. Con tu licencia me quedo a ver lo que el viejo trata en aquellos laberintos en que las hiedras y paras formando obeliscos verdes a los cielos se levantan. Si me traes buenas nuevas te he de dar. Es mi desgracia. tal en materia de darme que cuando buenas las traiga se te habrá pasado el gusto. Dame ahora en confianza a cuenta de las albricias cual que cosa. Toma el alma. El alma gentil moneda pero en el mundo no pasa. Dame sin alma señor algunos cuerpos de plata de oro y no almas en pena que esa es moneda que espanta. Si a Lombardía la llevo será el milagro de Italia. Salid a ese otro jardín porque a solas quiero hablarla. Yo esconderme primero que me despeje la guarda. ¡Artemidora! ¿Señor? ¿Dónde está la infanta? Callas que te suspendes que tienes tu anegas con mieles y nácar tu hermosura que colores son los que el rostro te asaltan. Habla necia o pensaré eres de esa fuente estatua. Tú eres la mujer primera que en el mundo hablar le mandan pero si callas callando porque callando más hablas. Xxxx quiera a Apolo, señor, la voz en mi garganta sin articular razones despedazada quedará antes de salir del pecho vertiendo veneno y rabia. ¿Es muerta Engracia? No es muerta. Xxxxxxxxxxxx la conspiración del reino es por ventura cristiana que fuera el mayor disgusto quedarme pudiera en tantas ternezas como me debe. No señor. ¿Pues qué es la causa de tu suspensión? Escucha pues tu honor hablarme manda. Poco a poco por lo espeso de estas hiedras que guirnalda quieren sen de estos laureles un tiempo después ingrata me he acercado desde aquí viendo todo lo que pasa. Hoy señor más cuidadosa se vistió su Alteza al alba con intento de bajar a los jardines gallarda porque el sol naciese en dos o viera que en Lusitania. Al alba también con soles y por cristales abrasando bajamos al fin con ella y, después de acompañarla nos mandó volver a todas y viendo que se recata así de nosotras quise curiosa y mujer que basta hurtar en el de unos laureles pero apenas de las ramas paso el xxxx cuando veo que lasciva y temeraria que a un mancebo gran señor, que escondido la aguardaba se enlaza, dando a esas hiedras emulación o venganza. ¿Qué dices? Que vi, señor hoy al cabo de una hora larga. Malo es esto. Que en discursos amorosos, si escuchara de aquí Delfino, ya fueran los laureles xxxx Malo es escuchar, por Dios, Y en dulces ternezas gastan se fue enojado el mancebo y ella quedo con su capa dando voces. No prosigas que para hablar tanto tardas en hablar y más valiera que más en hablar tardadas a deshonesta doncella. No son las nuevas muy malas para Delfino por ellas un grande premio me aguarda. Tal traición en mis jardines haz que al momento mi guarda todos sus espacios cuente flor a flor y mata a mata y cuantos hallen en ellos a mi presencia los traigan que han de morir. Ya esto es hecho. También a esa ingrata dama. Yo voy. Triste del que pone en mujer sus confianzas. Si no te escures Pandulfo tu harás pasos de garganta ahora hay buena ocasión. Hombre, ¿dónde vas? Aguarda. No puedo, señor que voy a un negocio de importancia. ¿Qué hacías aquí? Ya es cierto mi fin, que el quemar me manda. Tú escondido en mis jardines. Gran señor, cogiendo estaba un nido que estos laureles nidos todo el año labran a unos pájaros que tienen gran señor xxxx cargas que llaman lastres. ¿Quién eres? De un poeta y de una urraca. Dicen, señor, que soy hijo mas no digo bien en Francia nací mas no sé de quién solo sé que tengo barbas y que soy niño, el temor me desatina. ¿Qué manda vuestra alteza? Que a este loco. en una pública plaza le abrasen vivo. Señor advierte que si me abrasan vivo que me quemaré. Tu pobre Pandulfo acabas coso oro viejo. Buscando ya por los jardines anda la gente toda. A un curioso tal castigo le amenaza. Padre y señor. Qué fingida sea tanta honestidad q me engañe con su vida. ¿La mano señor me das? Mano pides mal nacida pero es caso cierto y llano que en tanto desasosiego, y en error tan torpe y llano como la virtud es fuego quieres ganar por la mano. Si te ha dicho mi deseo que soy cristiana señor como tal silencio veo en tu gusto y en tu amor. ¿Cómo tus mudanzas creo? ¿Quién era el hombre que estaba ahora contigo aquí? como libre erada andaba y así a pregones salí el dueño que me compraba. Pienso que el seso has perdido. Después que su esclava soy tanta mi mudanza ha sido que en gracia. Señor estoy hoy la desgracia he perdido, me compro un dueño inmortal que hacer mil franquezas viene. Y es su desperdicio tal que rotas las manos tiene de franco y de liberal. Y xxxx padre esclava suya y sin que nadie me arguya y en cualquier tiempo diré la voces no sólo que es clava soy, pero cuya diré que es mi dueño hermoso rico gallardo discreto soberano y poderoso tan cabal y tan perfeto, que el serlo en el es forzoso. Diré que meredí mío cuando me compro que soy suya, aunque princesa más que desello me pesa. Eso no lo diré yo. Manda que a Delfino de el sí, que así dilataba suya es mi mano y mi fe que después que soy su esclava solo obedecerle no pensé dársela yo y a dársela me obligó y yo por obedecello hago alegre todo aquello que cuya soy me mandó. Tanto en él me transformado que juntos viéndonos vos no juzgarás admirado, cuál sea padre en los dos original o traslado y así, porque sustituya la gloria que a él le atribuya la semejanza me da que ninguno me verá que no diga que soy suya. ¿Qué eres cristiana o maldita? Cierra esa boca villana que a tanto enojo me incita. La que de Cristo es cristiana la misma paciencia imita con Delfino me destierra o esmalta en mi sangre el suelo que quiero en rigor y encierro ser más esclava del cielo que ser reina de la tierra. ¡Dioses que tengo de hacer ante tan terrible dolor! Cómo me podré vencer que si es del padre mi amor su ignorancia es de mujer la mataré y de su pecho sacaré la sangre mía más es rigor sin provecho que en tan fiera tiranía me tiene el amor deshecho. Ahora bien casarla espero con Lupercio mi sobrino más si del encubrir quiero su bárbaro desatino neciamente considero mas si Lupercio le tiene tanto amor y en esperanzas y en palabras se entretiene qué dirá de estas mudanzas cuando victorioso viene y de elegir a Delfino. Que puede ser la ocasión más que es cristiano imagino todas babilonias son y con confuso desatino. Cuándo efectuar quería la sentencia gran señor, tú misma caballería dijo que al embajador de Francia el hombre servía y hasta darte parte de ello suspendí la ejecución. Y me has servido en hacerlo que por tan poca ocasión aún no fue justo prenderlo. El castigo se suspenda y vuelve con él aquí sin que ninguno lo entienda, este francés para mí es causa de que me ofenda Engracia, porque sin duda es el cristiano de quien en sus engaños se ayuda. Nada me sucede bien todo en mi ofensa se muda. Ya, señor, como lo mandas traigo el reo a tu presencia. En tanto que con él hablo guarda capitán la puerta. En que tienen deparar tantas visitas más fuerza es que paren en la muerte que esposo en que paran ellas, después que por vuestras culpas hay médicos en la tierra. Francés. Gran señor. Levanta. Yo estoy bien con tu licencia. ¿Sirves al embajador? Señor de lo que me pesa. ¿Por qué? Porque por su causa me veo así. Ten prudencia, no llores. déjame dar a dos amigos poetas perlas de los ojos míos porque es tan faltos de perlas. Dime el príncipe Delfino tiene buen talle Presencia de ángel tiene cuando da de demonio cuando niega. Porque los príncipes son Hermosos de la manera que dan. El que da es hermoso y el que no de monstro peca, y así en los tiempos de ahora no hay señor, que hermoso sea. ¿Es cristiano? Que preguntes eso gran honor me pesa. Cómo puede ser cristiano si es príncipe en la grandeza de los príncipes es ser gentiles que es gentileza la majestad. ¿Y tu dueño lo es? No más si me aprietas. Diré que sí. dicen que lo es casen de esa gente buena. En mi tierra, gran señor, mucha gente la profesa estos le han hecho cristiana. Verdades son mis sospechas de ellos me quiero vengar. Mandar quiero que los prendas mas con aqueste castigo mi daño no seré media y podrá hacer que de Engracia el delito y xxxx entienda. A Francia quiero enviarla cristiana xxxxx le condena que mejor cristiana vida que no verla gentil muerta. ¿A que me quemen? No, vete libre. Besar deja punto a punto con mis labios los xxxx de esas suelas, pues de esta escapa no más curiosidad. Tu licencia piden los embajadores. Entren. Ya gran señor entran. El cuidado nos disculpa si es disgusto en vuestra alteza. Ya engracia a elegido esposo. Tanta es la desgracia nuestra que habrá elegido a mi amo. ¿Y hay hombre que la merezca? ¿Quién es señor el dichoso a quien su hermosura xxxx? El de Francia es su marido. El príncipe por míos besa los pies. A los pies fue a dar ya le pesa la xxxx Hay tal suerte y tal ventura. Partid para que xxxx Delfino con él dejaría en sus bodas y en sus fiestas, yo a mi costa la quiero enviar a Francia. En ella ya con la vida y el ama su amante esposo la espera. Los otros considerados que xxxx sola y la lleva uno de todos no más. Donde es ley callarse fuerza. Yo llevó gentil recado. Yo llevo buena respuesta. Y mi amo buen despacho. Que ya es mía Engracia bella, maldije que es mío el cielo con el sol y las estrellas. Mejor dijeras, señor, con sus cinos y planetas. Como albricias no me pides como loco no celebras colmadas mis esperanzas de posesiones eternas. Bien dices, porque tú engracia vaga en jardines y guerras. Que algo de mañana tiene y algo tiene de culebra. A Palas profanas loco en Diana pones lengua vive el cielo que te mate. Si Engracia matar intentas capa tiene que arrojarte porque sé quedo con ella cuando se escurrió el mancebo. ¿Loco que enigmas son estas? Verdades digo. ¿Verdades? Sabrás que por bueno te echan a Engracia. ¿Qué dices? Digo que es Engracia deshonesta que yo lo he visto. Calla que a mi muerte te despeñas. O con ella el padre te infama y si en ella no te vengas No eres noble a cuantos bajan a Francia señor con ella has de matar que un agravio con otro agravio se vea. No es el caso para aquí que tienen lenguas las hiedras. Si sus lisonjeras hojas todas parecen orejas o amor que en el mayor gusto me das la mayor tristeza, pues cuando me xxxx Engracia quieres también que la pierda. Ya sabes lo que estimo a Lupercio. Ya sé lo que le quieres que es gallardo mi primo. Fáciles de vencer sois las mujeres y así del imagino que en gusto ha de trocar tu desatino. Con los cristianos presos entra Lupercio ya. Sus dignos nombres tengo en el alma impresos entren con él. Será porque te asombres de ver en los cristianos tormentos y castigos inhumanos. Para que deis la gloria gran señor a los dioses soberanos reserve en la victoria las vidas a estos miseros cristianos cuyas viles gargantas tiñan negro coral sus caras santas. A vos os los ofrezco porque en castigo del vivir infinito si agradaros merezco tales xxxxxxxxxxxx Bella y divina Engracia y yo que dé después en vuestra gracia fuera de ser cristiana infame entre nosotros conocida como ofensa y romana esta mujer noble y bien nacida que sangriento y herido de los brazos quite de su marido que en sentimiento tanto quitándole yo propio la cabeza. Dijo Dios te haga santo, y con muestras de amor y de terneza cuando aquesto me dijo con locas ceremonias me bendijo vuestras manos hermosas de jasmines y heladas azucenas teñid purpureas rosas en la caliente sangre de sus venas gentil mostrando en ellos generosos rigores en sus cuellos. Bien parece que ignora mis desdichas Lupercio y su locura impedir quiero ahora mi muerte si apurarla más procura contadme vuestras glorias. Tales son mis enseños y victorias obedeciendo, señor, las patentes que me diste de los cesares romanos a quien los hombres se rinden. Por la antigua Lusitania que es la provincia que riges salía perseguir cristianos, gente bárbara, aunque humilde. Fui discurriendo por ella con mi escuadrón invencible pueblo a pueblo y casa a casa y cueva a cueva en que vivían ya les derribo los templos que ellos iglesias les dicen, ya los altares les quemo, sin que el incendio apacigüen, ya les profano los vasos sin dar lugar que los limpien, y ya sin cruces les dejo en que a su Dios crucifiquen, y hago que algunos xxxx que en sus aras xxxx muriendo la gloria digan antes de decir los quiries. Ya a las guerras pongo fuego en que de mi se redimen y ya en los montes destrozo los que fieros me resisten. No has visto robustos brazos en mi eses que mares fingen destroncar espigas de oro. Por más al cielo se xxxx dando en montañas de parvas, pirámides apacibles, Babilonías que al agosto le consienten que xxxx tales, pues mis escuadrones con las segures que esgrimen. Derriban cristianas frentes Diez a diez y quince a quince y con día derribe tantas que un aroyo que recibe su sangre soberbio tanto que desvanece y se engríe, que al xxxx por los campos dándo desmintiendo al Tigrís a los diamantes del Tajo competencia de rubíes en tan grave ejecución. Tan notables hechos hizo ya a mi nombre se espantan cuando el eco le repite, y un día cuando el aurora coronada de jasmines lloraba por las xxxx porque de ella el sol se ríe salí con el mismo intento sin compañía que quise en los pechos de los montes ser de los cristianos lince. Iba en un fiero caballo que de hipogrifo beneficio cuya arrogancia no quiere que flores ni inercias pise de un pájaro y de una fiera plumas pule y pelos viste que un cisne en pecho y manos en pies y en xxxx un tigre y en los vistosos remiendos en que se baña y se tiñe jaspe animado parece que por Prexísteles vive para el cuello anegado. En los mares de las limes y como a la cola deja que encrespa olas se enricen errado de pensamientos y calzado de imposibles burlaba el viento su padre y despreciaba neblíes. Al fin en aqueste mostro que fiera que un invencible se xxxx pese a una espuela y a un bocado de corrige y va dejando que al sol me ves de espuma le tiré que el aire hiere a las flores en átomos de marfiles. Cuando a las faldas de un monte permitieron que divise las cruces alguna gente que de mí se juzga libre, pico al caballo soberbio que airado despliegue en viento se desvanece sin que una flor desperdicie pero cuando a las espaldas toco de los que se afligen a son abiertos los cielos que sus dos polos rechinan. Cruje la máquina eterna coge el sol el viento gime y pesad cumbres de fuego hacen que rayos fulminen mas poniéndoles silencio. Majestad que los oprime sonó un árbol que me dijo Lupercio que me persigues el eco forzó al caballo que al cielo feroz se engrife de cuya arrogante espalda como pluma me despide pierdo el estribo y la rienda y rodando aparar vine en lo profundo de un valle que piadoso me recibe. Quiebran los labios, la voz que cárdenos me permiten quejas de respiraciones que mudamente las dije, y al cabo de un largo espacio del sobresalto y increíble recuerdo como el que escapa en la astilla de un esquife de la inclemencia del mar cuando tirano excimirso quiere a las leyes de arena con que Dios la prende y xxxx. Salgo al camino y encuentro los cristianos que me piden misericordia y con ellos mi enojo así satisfice, que de cuarenta quedaron estos que en tus pies escriben con los labios la vitoria minas eternicen. Ricos de despojos vengo, rico de acciones felices, rico de estandartes si era veneración de sus timbres pero de tantas riquezas con que mi pecho te sigue el premio ha de ser Engracia porque ella rinde a quien rinde. Pueblos casas templos cuevas que aunque todo le es posible solo el vencimiento suyo le ha tenido por difícil. En gracia a elegido dueño tarde Lupercio viniste. ¿Dueño? Sí. ¿Cómo, pues cuándo? Ella que al de Francia elije te responda. De mi engaño siempre esperé tales fines. Mujeres y no hay mujer que este en sus intentos firme. Esta sí que es alabastro con alma y es monstro es firme. Mujeres. Divino dueño a este que arrogante y libre os menosprecia azar vuestro. Bárbara Engracia es posible que desprecies tantos años de amor y lágrimas tristes. Cómo pueden ser verdades que por un francés me olvides pero verdades serán pues tu padre me las dice. Dejadme solo vosotros que quiero llorar y impide vuestra presencia mi llanto porque soberbio me hiciste con lágrimas quiero Engracia obligarte y persuadierte. Si ya de los dos no quieres que xxxx se publiquen mia habéis de ser en mis brazos he de enlazarte y servirte hasta que al llanto te muevas ya los halagos te animes su rigor xxxx en ellos. A quien intenta imposibles de esta suerte le atropello Engracia es mi esposa y virgen. Muerto soy que con la lanza en el corazón me heriste arrepentido estoy basta visión santa arrepentirme esclavos gente cristianos. ¿Qué tienes? Muero. ¿Qué dices? Que me llevéis a mi cuarto si obedezco que me oprimes arrepentido estoy basta visión santa arrepentirme.

JORNADA SEGUNDA

En estas alamedas pinastros de esas flores con el sol dado abril al sol recibe y en sol rey jamás que das los pájaros cantores. Dulces ciertos le dan que Dios xxxx sepulcro me a percibe que no quiero más vida perdida Engracia y la razón perdida ni aplauso de más gente que los limpios halagos de esta fuente. La ilustre resistencia llamo señor un sabio espíritu del ánimo. Si amara sin vida y impaciencia satisfecho en su agravio amorosas ternezas disculpara y más cuando se hallara en confusiones tales pues menos son las penas infernales adoro a Engracia bella y siendo mia es fuerza a boresella desea un imposible. Merecí ser su dueño y quieren que le pierda cuando es mio ¿Hay dolor más terrible? No has visto en dulce sueño uno jugarse al cándido rocío en la margen de un río en brazos de quien ama recordar y hallarse en una cama con quien más aborrece pues lo mismo en mis ansias me acontece. Me soñaba en los brazos de Engracia peregrina sueño fue este deseo en blanda si está pues cuando en sus regazos el alma se imagina, recuerda y allá la esperanza puesta en una deshonesta que aunque Engracia se llama si el nombre no mintió mintió su fama, pues al tálamo viene sin el honor que profanado tiene, que Engracia era liviana que Engracia no era buena, que tanta honestidad era fingida o enojada mañana. Mentirosa azucena del áspid veneno defendida donde la inadvertida y descuidada mano hallándole al cortar se excusa en vano pues mentida y aleve en vaso de cristal veneno bebe. Que pierdes en gozarla y haciendo lucha de ella repudiarla después y darle muerte. Calla enemigo calla, que engañarla y perderla desengañarme a mí y perder mi suerte. Pues si no has de vencerte puesto que es barbarismo que es buena di y engañarte a ti mismo que si es tuyo el engaño desmintiéndole tú no es daño el daño. Se casó un licenciado con una doncellueta y al agresor así le dijo un día. Por Dios, señor, que he hallado esta avellana hueca el cual le respondió con cortesía antes yo lo sabía y él le dijo callemos, pues los tres solamente lo sabemos que al fin, aunque fue vana ya vió todo el lugar que era avellana. Al fin discurso tuyo. Y no es discurso malo para que como muchos te consueles. De tu prudencia arguyo xxxxxxxxxxx ya los otros filósofos infieles que plumas y pinceles los llamaron caminos por sustentar tus mismos desatinos. ¿Pues que eliges? Quererla porque es en mi imposible aborrecerla que ser no puede Engracia lasciva y deshonesta. Mentiste tu villano aunque lo viste peregrina es su gracia. Mentí y al pasar la fiesta a este arroyuelo que xxxx haciendo el valle triste de álamos y de hiedras, centellas fulminando de las piedras un caballero viene. Mozo es gentil. Divino aspecto tiene. Llevad esos caballos a la venta que quiero meterme en este sitio al sol ardiente. Vayamos a llevarlos. Buen talle. Hablarle quiero Los dioses os den vida. Eternamente tendremos yo y mi gente vida para serviros. En mis graves tormentos y suspiros busca que este sitio solo cuyo cetro jamás penetro Apolo que en el llorar quería haciendo a estos cristales compañía. Todos con ese intento aquí nos retiramos que también por acá penas tenemos. Eterno es mi tormento. Todos de amor penamos si es sin razón te amor la que en vos veo, moderad los extremos diciendo vuestra pena. Muerto vengo de amor y envidia ajena. Amor también nos mata. Sin razones me afligen de una ingrata. También de sinrazones vengo yo padeciendo que amor todo es engaños y quimeras. Es Dios de las traiciones y las que resistiendo estoy por él son bárbaras y fieras. Las flores lisonjeras y claro y cielo manso provocan a reposo y a descanso dejad en él las penas. Oyó, aunque son más que sus arenas en la más alta Alemania a donde príncipe soy en hermosura y belleza hice competencia al sol. Era tan perfeto y bollo que un discreto me llamo lucero entre lecho y grana de los días precursor. Viendo en mí tanta belleza y tanta gracia y pretensión quise igualarme soberbio a mi natural señor. No salí al fin con mi intento y del reino con rigor salí llevando conmigo tres partes de su escuadrón. Tiranizo la Etiopía donde arrogante Faetón precipitado del carro eternos incendios doy. En estas provincias reino temblando a mí fiera voz en repúblicas de fuego cortesanos de Carbón y no te admiras de verme, blanco en aquella región que aunque la patria perdí no me ha faltado el color. Allí en sus lenguas la fama siempre parlera y veloz de una mujer soberana me dijo la perfección, me pintó un monte de nieve y un mar de oro me pinto en cuyos cabellos ondas se estaba anegando amor. Al fin en puro alabastro me pintó con alma y voz, y con rayos que abrasaron mi loca imaginación, y sin poder resistirme disfrazado como estoy con cuatro criados pongo mi intento en ejecución. Al fin por mares y tierras mi deseo me llevó a la provincia de aquel raro milagro de Dios. Avarienta algunos días a mis ojos se negó hasta que uno xxxx xxxx haciendo oriente un balcón separe en la vista hermosa en mi beldad reparo que un ángel le parecí. Perdonad, si necio soy amor que estaba en los ojos ocasionado y traidor por sus hermosos cristales los espíritus venció quedamos los dos sin almas, por decirlo mejor los dos a un tiempo quedamos con las almas de los dos. Esta vista solamente si no fue divina unión de Estrellas que impartía de las almas se llamó causo tal cuidado en ella que atropellando su honor dijo que al xxxx pues volviera con la eterna confusión fuese y me dejo sin alma qué imposible pareció. El día que estoy sin ella parece que en mí no estoy vino la noche sacando su visto todo aparador para que en platos de estrellas señale en su ocaso el sol mas no llegó a la puesta apenas cuando del cielo se abrió un postigo que del cielo angosta las puertas son entre por él y en los brazos el cielo me recibió. Hallé con brazos el cielo en semejante ocasión merecí tanto en ellos que amor a favor. Le dio a mi verde esperanza la dichosa posesión estos favores gozaría satisfecho en su prisión en un jardín que me hacía siempre holocaustos de olor a la fama de este monstro soberana admiración. De los cielos portento del mismo que la engendró de las provincias del mundo. No se excusó embajador porque tanto juntos fue bárbara emulación. Yo pues un día sentido de que a los cuadros bajo admití sus memoriales con loca resolución. Siéndome a solas con ella en un verde cenador que unos jardines hacían estrellado pabellón quise matarla en mis brazos, a tiempo que lo estorbo una criada enemiga freno de mi ejecución. Me quiere me engañar llorando mas con la capa le doy en los ojos que en los míos cuernos cristalinos son y encuesto por el postigo a mi posada me voy como el que escapa la vida del toro que lo siguió. Deje la ciudad y el reino con tal desesperación que siendo ángel todos dicen. Señor, que un demonio soy estas son las penas mías y pues sois amante vos y sabéis lo que son penas sabréis las penas que sode. ¡Válgame Dios! Hecho el sello a la verdad querías. Ciertas son las penas mías. Calla no repara en ello. Lo mataré. Eso has de hacer. Antes le lleva contigo. ¿Qué dices? Que este enemigo tu remedio viene a ser. ¿Cómo? Matando a los dos en Francia, pues no ha sabido que eres de Engracia marido. Muerto soy Válgame Dios, que fue verdad. Cuando fue incierta la mala nueva contigo a Francia le lleva engañado. ¿Qué podre disimular? Un dolor tan falso como su mula no mata y no disimula pues disimula, señor, si a las manos te ha traído la venga el cielo así. De suerte, señor aquí vuestro disgusto he sentido que este criado dirá Lo que decía de vos pues soy, Válgame Dios, ¿Y dónde está la dama está? No me preguntéis a dónde mas hay, que en llanto deshecho amor la encerró en mi pecho que es erario en que se esconde. Que de poder resistir hasta la Francia tanto agravio. Disimula si es sabio. Menos mal será morir y donde es vuestra jornada Por el mundo peregrino. Yo xxxx y señor camino si este carruaje os agrada en buena conformidad el podéis hacer conmigo. Aunque en mis desdichas sigo la dichosa soledad por hablar en esta ingrata con vos la tornaba anhelo deciros cosas prometo de ella. Pandulfo él me mata no puedo tener paciencia ven conmigo. ¿A dónde vais? En tanto que descansáis vamos con vuestra licencia a prevenir la comida. Hay semejante desgracia si me ha faltado la gracia para que quiero la vida. Bien tu venganza has trazado. Con quimeras tan extrañas cuando entiendes que me engañas eres necio el engañador. Si no hallo remedio en tiveré en las bárbaras manos el rigor. Pues los cristianos huyen del martirio así. No hay valor fea mí. Eso es faltarte la fe. Yo contigo moriré que por Cristo vida fuera a quién morir mereciera contigo. A morir iré que nuevo esfuerzo me das primero muerta verás como xxxx solamente. Esa lampara pendiente sin apagarse jamás y sin tono esa canción de cielos que labios son de Dios. Con dientes de estrellas y el mar en ellos y en ellas. que mudada mi intención. Hoy ha de ser tu camino leva contigo a Casiano a Sicilio a Quintiliano a Publio, y a Matutino. Al fin contigo sobrino. Diecisiete caballeros de mí estado los primeros vayan con Engracia y todos de este engaño de mil modos. la disuadís lisonjeros con ella por los lugares los cristianos perseguid, los templos destruid, y profanad sus altares no en sus lágrimas repones: si en su divina hermosura en ella mostrar procura mi enojo. Déjame a mí salir con ella de aquí que tú la tendrás segura. Aquí está con la cristiana cautiva mantenle luego. Viva la echad en un fuego. Tú con Engracia villana así el honor se profana de los dioses quita. ¡Tente! Deja que en sus ojos cuente las lagrimas peregrinas que en estrellas cristalinos. hacen mis labios oriente. ¡Quítasela de los brazos! Muramos juntas las dos llevadla. Señora, adiós. Almas te di en los abrazos que eternos harán los lazos que ya indivisibles son. Dale tú una reprehensión a esa que a mi muerte aspira. A esa parte te retira o qué gloriosa ocasión como suele el siervo querido del cazador inclemente buscar la sonora fuente en el peñasco escondido dejando el cristal tenido en lisonjero Jubí. Así vengo Engracia a ti herido del cazador que con saetas de amor pasar mi pecho le vi dos saetas me tiro de sus manos como ves y en la aljaba de sus pies otra Engracia le quedo con esta me atravesó las entrañas de tal suerte que pudo piadoso y fuerte el soberano homicida darme con la muerte vida ¡Mira qué dichosa muerte! ¿Que eres cristiano? Habla quedo porque está tu padre aquí. ¿Que adoras a cristo? Sí. Pues da voces. Tengo miedo. Determínate. No puedo. ¿Qué temes? A mis errores. No temas como los llores, que el dueño a quien sigues ya glorias por lágrimas da que es Dios que muere de amor. ¡Ay que su verdugo he sido! No estés temeroso. ¿Me perdonará? Es piadoso. ¿Con qué? Con solo un gemido. Pequé tu gracia te pido. En tu intento persevera. Firme estaré hasta que muera. Hasta que vivas dirás que de que muere en el jamás tiempos teme o muerte espera. Parece que admite bien la reprehensión que le da trocada sin duda está. Consuelo en mis brazos ten. Por el camino más bien tus documentos me esperan. En pues di si en ti perseveran. los intentos que hoy he visto ¡Viva cristo! ¡viva cristo! Y mueran los dioses. Mueran. Parece que te ha escuchado computó. Tanto que ya de mi parecer está. ¿Qué dices? Lo que ha pasado. Dame esos brazos. Guiado del cielo el viaje ha sido y pues está prevenido. Manda que partamos luego y que reserves del fuego a la cristiana te pido. ¿Por qué? Porque reducirla quiero también con Engracia que tal belleza y tal gracia que se condene es mancilla. Vaya un soldado a pedirla de los ministros y luego os partis. Ya no sosiego. en la noche de mi error sale en tu engaño señor lengua a un mudo y vista a un ciego. Pura sin vida esta ciudad parece pues cuando Martírico, dos cristianos bárbara en su lugar siempre ofrece en que en sangriente los soberbios xxxx Ya celebro que a besar tus plantas crece lirios corales da en cristales caños, corriendo al mar en tímidos embates por Margen de amapolas y granates. Con tal rigor los cesares me escriben de que es poco el que yo muestro. Ya las cuevas las entrañas de los montes viven donde el mismo temor les dio las nuevas. Si en ellas las gargantas me aperciben no des de mi crueldad mayores pruebas muy presos hago ahora. Yo imagino que a recibir aquí su iglesia vino. Para su confusión cristianos goza si hoy le han dado los dioses un xxxx. Que en sus campos costala y los destroza dadme señor esa cesaré a mano. ¡Oh príncipe del fino en cara goza la ventura merezco tal bien gano asiento solo! Traigo poco asiento. ¿Cuándo pensáis partiros? Al momento. ¿Como os ha sucedido en Lusitania? Conocí un monstro de amor, vencí una fiera un milagro de Dios tigre de xxxx y cualquiera al amor que así no fuera me dió por cónsul en su nieve Albania. El fuego todo de la cuarta esfera ya me pasó me heló juntamente dando ocasión que mi suceso os cuente: la fama de la hermosura de este milagro en quien puso su poder naturaleza y Júpiter su dibujo de mis paces y sosiegos de mis quietudes y gustos a la antigua Lusitana, me llevo como a otros muchos y aunque dicen que es mayor siempre la alabanza pudo con su original divino ser borrón y ser rasguño porque si fuer me fuera tal que el retórico más culto queda sin discurso avergonzado con ella. Solo te diré Daciano que aspiro amor en un bulo de cristal almas de fuego mira el rapaz lo que supo solos desmiente encristales rayos en Marfil e burneo mas si tan piadoso mata los rigores le disculpo por el mar de sus cabellos a su tersa frente surco puerto de buena esperanza. Si hay tal puerto en el mar rubio ébano y porfío así. No sé quién allí las trajo arcos que la sustentaban que a ver pies fueran contornos sus medias circunferencias eran lisonjeros triunfos de dos gigantes de vidro, abrasadores del mundo ojos que en su hermoso rostro la porción los dispuso porque el cielo se afrentase de verse loco con uno. Dos espíritus de luz entre sus túnicas buscó niñas que más puntas daban que dos flechadores turcos de ellos pendían los labios un narciso blanco y puro que viendo perlas en ellos por limpia fuente los tuvo. Piadosas cárceles eran de estrellas que cuatro lustros plaza de dientes pasaron en aljofares menudos boca de risa del alba. Cuando en los cristales turbios el mar sube coronada de azucenas y ligustros poco soy yo en su hermosa xxxx hacía capaz sepulcro, las almas que en él daban en lisonjeros diluvios. Aquí la voz se suspende, aquí se acaba el discurso que no hay pasar adelante sin particular estudio. Finge en tu idea un milagro pinta en tu mente un trasunto del que calcado de Estrellas da luz a lo oscuro, considera una forma de todos los dioses juntos que esa tendrá en su presencia mil defectos y descuidos. Mujeres que al verla partir en tan sangrientos tumultos ni a troya abrasara Palas ni a Grecia incitara Juno mas quién Daciano creyera que este piélago profundo dé gracias en quien los ojos no ven defecto ninguno tuviera en alma y potencias tantos defectos ocultos tantas infamias y afrentas como aquí te disimulo. Al fin lasciva y liviana amaba en secretos hurtos a un príncipe de aquel orbe donde el sol siempre está en Julio. Esta va conmigo a Francia donde vengarme procuro que aunque yo sé su traición mi casamiento él no supo, como pariente y amigo mis afrentas te descubro porque lamentes mi honor ya en opiniones del vulgo. En el alma me he confesado Delfino de vuestros disgustos Y encargarte quisiera Divertiros por el mundo Cuidaros de los cristianos En estos días me escudo Lugar no me da mi intento en la venganza que busco Es pasar Daciano a Francia antes que sepa de alguno este ingrato que soy dueño de Engracia xxx que yo esta noche tenga tal huésped Y yo tal gusto A celebrar con el tuyo el mío llevamos también hoy por ti me desocupo y tu esposa donde queda Ya en el camino se puso a su muerte tendrá presto Y a la mía que presumo hallarla en sus ojos bellos cristales en quien trajo demencial alma la fama bárbara madre de insultos Del divino bautismo salís como las rosas que al sol presenta el alba recamados de aljófar. Y nacares juzgando mis encarnados ojos bebe el rocío en ellas pensando que son conchas parecéis azucenas que las vírgenes cortan para enramar con ellas sus cabezas hermosas que hermosura que os dan las cándidas estolas donde imprime la gracia las grandes alcanforas que lucidos arneses los pechos os adornan cierto tenéis el triunfo cierto tenéis la gloria ya presente te vimos la imperial Zaragoza donde el fiero Daciano tantos lirios destronca mares hace sus calles por cuyas sacras olas desde cáliz las almas surcan al puerto de Ostia el enemigo es fuerte la batalla es forzosa la infamia está en la vida y en la muerte en la honra soldados sois de Cristo pero si sol se nombra y el sol os do en las almas soldados sois ahora ánimo y lustre escuadra valor gallarda tropa que Engracia en la batalla hoy la vanguardia toma sí pretendéis que sea El perdió una esposa pelead que yo el premio fere de la victoria Eafausto y Martiano que esta es la feliz es olfato y su seso es apodemio ponga a este bárbaro espanto una ilustre perso es al fin caballeros que a impresa tan heroica os convida la fama y os llama la corona diez y ocho soldados digan que el poder postran de la madre del mundo de la soberbia roma y digan que pudieron las sagradas historias sólo hacer por mujeres facisión tan milagrosa menos soyos en la fe para serlo en las obras oíd en su Cartilla aquí una sición sola leed es cristus santo pasad las letras todas U veintidós efectos de su misericordia leed niños leed leed que el maestro acota que del bien acotado casupo de memoria el cristus supo un día a acotes y acongojas Bien puede acotes daros que cinco mil le sobran la letra con sangre entra verted la sangre propia si queréis en el cielo ganar la palmatoria tus palabras en gracia infunden gracia morena te hace el sol, pero graciosa que después que su luz en ti se espacia los rayos que te dan te han puesto hermosa Si niños en la fe divina Engracia gigantes nos verás que es justa cosa que a tu vista los flacos ignorantes sean por Dios en el valor gigantes capitanes de cuso valerosos sí armados vais de fe y te confianzas yo sé que emprenderéis hechos famosos que sin ojos la fe tal premio alcanza las galas y vestidos más costosos ricos de caridad y de esperanza luego os vestís, señales ciertas todas de que vamos de tal amo y de bodas hoy es el aparato y la grandeza haced cuenta que entráis conmigo en Francia con majestad postremos la fiereza y asombre más con galas la arrogancia Lupercio. del modo que lo ordena vuestra alteza sí estima en el adorno la ganancial por obra lo pondremos dando todos competencias al sol por varios modos Ponte un vestido mío Artemidora y otro mío también lleve Drusila Viendo su honestidad quién dirá ahora que otra falta no es otra camisa más piensa que el secreto el mundo ignora cuando en plazas y en calles se ventila más bien puede ser que con Delfino fuese aquel amoroso desatino Entraremos las tres en hacaneas y en caballos vosotros Brava entrada parece Engracia que triunfar deseas A triunfar voy, pues entro coronada las galas prevenid y las libreas Hoy la augusta ciudad quede admirada No es vana ostentación es justo celo, dar a entender que esclava soy del cielo. Si eres esclava del cielo, bellísima Engracia ya nadie comprarte podrá con los tesoros del suelo. Glorioso es mi desconsuelo pues tal dueño has elegido más si de ti aborrecido por naturaleza estoy Quiéreme ya que otro soy pues nuevamente he nacido hoy acabo de nacer en mejor naturaleza que esa divina belleza tal parto ha podido hacer más, pues por ti vengo a ser lo que no fuera sin ti. y eres ser por quien ser fui por fuerza te he de querer como objeto dese ser de quien el ser decibí como niños me provoco al celoso Delfino porque es nombrarme a Delfino en gracia tenerme en poco celos me han tenido loco Pero ya que cuerdo estoy niño en tu regazo soy que tierno amoroso y fiel porque me espantas con él. voces y sollozos doy Si siendo reina te amaba y por reina te perdí esclava te adoro aquí adórame como esclavo lince soy, si ciego estaba premia mi lealtad y celo, ponen mis penas consuelo mas ¿cómo sin que me asombre podrá sujetarse a un hombre la que es esclava del cielo pero si a casarte vas con el dichoso francés y esclavo del cielo no es como tú serlo podrás? a que Si resuelta estás. elección del cielo ha sido callar quiero enternecido que es en tan grave cuidado mejor morir de callado que no vivir de atrevido aunque tal desasosiego amor en mi pecho fragua que cuando me das el agua me das en gracia más fuego con luz quedo y quedo ciego pues hoy me das nuevo ser que, aunque niño al parecer amor voces me hace dar más por fuerza he de llorar sí he acabado de nacer Y dicen que os descuidáis Daciano en la ejecución de los cristianos acción en que el intento mostráis y dicen que de secreto Sois cristiano, haced Daciano, que salga este intento vano pues sois cuerdo y sois discreto, mirad que los sacros dioses se enojarán con los dos y mirad, al fin por vos que llegan acá las voces con la paz os apercibo y en guerra sangrienta y fiera para que mi enojo muera. no quede cristiano vivo en las calendas de abril Valentiniano Augusto algún bajo algún insulto. algún alevosa y vil que mi favor le fastidia con el César de esta suerte me ha infamado o monstruo fuerte bárbara y villana envidia ¿Qué me quieres que me pides cuando espanto al mundo doy mira que en gracia no estoy y que no soy Arístides cuando en sangre de cristianos me anego cuando por montes de cuerpos los horizontes dan al sol gigantes baños cuando en voces lamentables llega mi rigor al cielo. y estás salpicado el suelo de cabezas miserables cuando mato cada día ciento a ciento y mil a mil de esta gente torpe y vil infinita infantería y al fin, cuando o Daciano tiembla el mundo y tiembla ojo cristiano le han visto y visto premiar el bando cristiano. Pues viven los dioses santos que tantos he de matar que la sangre ha de llegar a Roma con los espantos ya en los que mata y destroza mi mano desechos notables al tiempo da inmemorables mártires de cara goza y en el ciego barbarismo gente no ha de quedar hoy y si yo cristiano soy me he de matar a mí mismo y el descargo le apercibo al César, pues, porque muera su enojo de esta manera no ha de quedar hombre vivo que así el enojo me doma que he de hacer con estas manos puente de muertos cristianos desde cara poca asoma ya está la música aquí. Mátalos que no ha de haber quién cante ni de placer cuando estoy muriendo así no me hable Julio ninguno hoy al que obstinado y fiero porfía, mátenle luego Señor Mata a ese importuno. A mi A ti Muerte me das y está Engracia en Zaragoza ¿Qué dices? Que su sol goza y a la cuidad Libre estás sólo esta nueva podía mis disgustó suspender ¿es hermosa? No es mujer es sol al formarse el día En arder tanto se ve. que es sol en hermoso alarde la recibamos Ya es tarde Pues desde aquí la veré Muchos años vuestra alteza favorezca ilustre y honre la bajeza y la humildad de nuestros palacios pobres Vuestra Alteza se levante Manda el cielo que me postré a los pies de un milagro y que por tal os adore o soberana mujer admiración de los dioses sin alma estoy Vuestra Alteza sin duda no me conoce, pues me honra tanto Los cielos, los elementos, los orbes la tierra, el mar, las riberas llenas de lenguas de flores. me dicen que sois en gracia en articuladas voces y si éstos lo que sois dicen que podrán decir los hombres Señor la tierra la mar las riveras y los montes nos bien lo que se dicen como ignorantes y torpes porque yo Engracia no soy que es diferente mi nombre ¿Pues quién? La esclava del cielo. No habrá otro dueño que os compre si no es él yo os compraré por ser señor de dos soles La esclava del cielo soy Esclava que yerros pone en las almas no es esclava tirana si en los rigores para serviros, señora, me dio vuestro esposo el orden que esta mujer es liviana y así, para que os aloje en mi palacio daréis, licencia Por esta noche es fuerza el obedeceros hasta que posada tomen mis caballeros A todos mis brazos y mis favores apercibo Este es Lupercio mi primo Ya de su nombre sé que tiemblan los cristianos No había caído entonces ¿Caísteis? De mi caballo. y estuve muerto más me dio un poco de agua la vida Como en ocasión se tome el agua no hay medicina que a la salud más importe No tenía fe con ella tómela y me aproveché Del largo camino es fuerza que vuestra Alteza repose venga a su cuarto Señor vuestra Alteza me perdone. No pase de aquí Ay amor En fuerte ocasión me coges. pues me obligas a ternezas cuando el César arrogares Bella mujer Socórrela aunque el cielo me lo estorbe Errad, señor, vuestra esclava mirad que no la conocen FIN

JORNADA TERCERA

Tercera jornada de la esclava del cielo la esclava del cielo Ya en Zaragoza tenéis a vuestra esclava, señor, y en confusiones de honor en que emplearme poder y que sea que pase el tiempo que me mandéis Este león fiero y bravo la esclava está aquí mi Dios aunque con los clavos vos más parecéis el esclavo quien en tal piedad se emplea pues cuando esclava me hacéis vos los clavos os ponéis porque no parezca fea vestidme de esa librea hagan sangrientos y bravos fortuna en mi tus clavos heridme con ellos vos porque en el mundo a los dos nos conozcan por los clavos con clavos me haces dichosa porque viéndoos Dios así clavado y xxx a mí. Digan que soy vuestra esposa así estaré más hermosa y así os daré más contento prestadme un clavo sangriento. Mirad que de escaso os noto pues sois, aunque manirroto con los clavos avariento vuestra franqueza admiráis pues los clavos y mis manos los claváis en vuestras manos cuando el corazón me dais abierto el pecho dejáis por donde se entran las almas a gozar a gloriosas calmas y cuando el pecho ofrecéis tanto los clavos queréis que los hacéis en las palmas. Dadme un clavo, pues veis que es de la que esclava nació y si de las manos no sea, señor de los pies Dos os sobran, pues son tres Si queréis que en los extremos aquí nos diferenciemos contenta estoy, sea así y sino clavaos en mí y así a tres clavos clavemos Que confirmación más clara de su pureza y valor loca le quite el honor el cielo el honor le ampara. que mi vista se engañara entonces. Bien puede ser divina es esta mujer temblando llego sé ¿Qué hay de nuevo Artemidora? Daciano te viene a ver viene a dichosa ocasión Haz que Lupercio prevenga la gente y apunto tenga nuestro cristiano escuadrón para hoy los soldados son Ya está aquí Daciano Sí el enemigo Sin mí vengo, si ha de ser cruel Déjame sola con él corre el cielo Harelo así. A solas he deseado certificarle a tu Alteza el desvelo y el cuidado que esa divina belleza en mi sosiego ha causado y alabarle y creció mi deseo a verte y luego que la hermosura temió perdiendo el alma el sosiego la cortesía perdigo y aquesta la ocasiones de entrarme así a tu presencia tan libre y tan descortés que amor que da la licencia da la disculpa después No respondo a vuestra Alteza por no entender lo que dice que esa bárbara extrañeza en las palabras desdice la humana naturaleza pues debía conocer que soy huésped, y que voy de Delfino a ser mujer Tan ciego, señora estoy que apenas me acierto a ver bella te pintó la mano del poder que en ti se sella sempiterno y soberano y así en haberte a ti bella a mí me hace ser tirano mía has de ser, pues ha sido amor generoso y fiel, el que a mi bien te ha traído sí ingrata seré cruel sí piadosa agradecido y pues dices que a casarte as con Delfino Daciano quiere su esposa llamarte tuyo soy, dame esa mano deja servirte y amarte al fin gustosa forzada bella Engracia en mí te emplea Bella y contigo casada sin gusto es fuerza que sea la bella mal maridada ¿Tan mal casada estarás conmigo? No vivo a disgusto buen casamiento jamás ¿Qué tengo yo? Ser injusto Que no puedes tener más sí soy injusto es por ti ¿Por qué? Porque al sol prefieres No se habla conmigo así vete con Dios. ¿Cómo si eres de las más lindas que vi? . Una humilde esclava soy Por reina el mundo te alaba A ser solo esclava voy pues sólo con ser esclava enviada a las reinas doy No mal logres mis favores advierte que esta piedad será rigor Con rigores torpes amores buscad si habéis de tomar amores ¿Por qué me tratáis así? Por loco y por ambicioso Si el seso por dios perdí y habéis de elegir esposo no dejéis por otro a mí Yo había de ser esposa fiero y sangriento tirano salte fuera si pretendes salir vivo de mi cuarto mira que tengo valor. que honra tengo y tengo manos Valor muestra y manos tienes que todo Engracia lo alcanzo valor para atrevimientos en tus deshonestos pasos honra para darla alguno que con ella se ha que dado manos para hacer favores torpes y lesivos ratos que para esto solamente tienes la corona y manos valor tengo para hacer resistencia aun de xx osera para desmentirle y manos para matarlo más quiero tener valor en resistir los agravios honra con Dios solamente y manos para sus clavos porque valor manos y honra sin Dios son amigos falsos que solo aquel que a Dios tiene tiene valor honra y manos Quiero esas palabras locas remitirlas a mis brazos Gente, primo, caballeros ¿Qué es esto? Un huésped ingrato Por no parecerme a ti pero no te hago pedazos que por el viento esparcidos fueran venganza de tantos ¿Cómo me hablas de esa suerte? sabes vil que soy Daciano ¿Y tú no sabes que soy? Lupercio y que soy quién habló Tú en mi palacio te atreves Yo me atrevo en tu palacio viendo que pierdes en él la cortesía y recato ¿Sabes que de España soy soberano adelantado? Porque adelantarte veo de esa suerte me adelanto Sabes que matarte puedo Y sabes que no te mató no por ti, sino por mí que sablo fui, y ya soy hablo fue la pureza te atreves, tú te atreves a los claustros de Dios tú a la virgen rosa qué espinas la están guardando sí adelantado te han hecho los césares no te han dado comisión en las virtudes ni imperio en los pechos castos porque los reyes del mundo en las almas no alcanzaron poder que en los cuerpos solos solo los hijos soberanos, Engracia es gracia, y tú estás sin ella y querer es falso quién está sin gracia a Engracia que ella a todos nos la ha dado y aun así tú sin gracia estás por Engracia desgraciado. Aunque le das tanta gracia yo sé de ella lo contrario Mienten los que lo dijeren Y los que lo imaginaron Que es poner mancha en la luz . Y defecto en el sol claro Y esto lo defenderemos cuantos con Engracia estamos ¿Hay mayor atrevimiento? que me detengo que aguardo en vengarme de estos fieros y de mí no han hecho xxx al fin por lugares locos de mi guardia soldados criados Señor, ¿qué tienes? Viste mayor desacato está bárbara mujer me ha ofendido Hallar amando resistencia siempre ha sido en los amantes agravio poco a poco gran señor, será amor facilitando nuevos favores, promesas llantos, ternezas, halagos y dadivas finalmente. De acero será cuando es mármol Ya es odio Julio mi amor esta mujer me ha agraviado y cuantos vienen con ella hoy ya de vengarme trato Pues de ellos vengarte puedes con un aparente engaño ¿Cómo? Mándalos prender fingiendo que son cristianos y así puedes darles muerte sus pasiones disfrazando ¿No ves que Engracia es princesa y que Lupercio y Marciano y los demás que hasta Francia la vienen acompañando son nobles? Pues no te vengues si eres tan considerado si no diles que se salgan de Zaragoza Sí claro tan grandes atrevimientos harán conmigo otro tanto otros mañana Si fueran cristianos no era el matarlos fuerza . Sí Di que lo son y mueran Determinado estoy ve Julio a prenderlos lleven Licipo y Dinarco consigo dos compañías que con esta prisión trato la pretensión que deseo pues me parece que alcanzo ya por temor de la muerte favor de Engracia Es gallardo remedio en tus pensamientos ¡Oh que hace el poder de agravios! con el fingido color de justicia A ejecutarlo voy Y a ser de mi sol bello negro y tenebroso caso Antes que hubieras salido del corazón a los labios lisonjero amor que tienes la condición de los rayos que dará muerta la vida para vivir con descanso pues hubiera sido en mí menos mal morir callando desde el día que Lupercio me sacó de entre los brazos de mi esposo que en su sangre daba corales al campo en vez de odio le cobré un amor desatinado porque es tan monstro que suele engendrarse en los agravios resistirme en mis deseos temiendo el presente daño que amar hallando es cordura si se elige amante ingrato más hoy rompiendo el silencio las prisiones en que ha estado detenido el sufrimiento loca quise declararlo y con tan vil menos precio me ha respondido el villano que estoy corrida de suerte que he de matarme o matarlo por Engracia me desprecia que he de hacer que muero y rabio guárdese el mundo de mí que en fieros celos me abraso Esta es dama de Engracia Este es Daciano, incitarlo, quiero en Diabólica furia pues los celos en que trato son demonios ¿Dónde vas señora? Venía buscando a vuestra Alteza ¿A mí? Sí ¿Eres mensajero santo de aquel espíritu preso en cárceles de alabastro eres estrella del sol en cuyos ojos me abraso eres en puerto dichoso la tabla de mis naufragios o la patria deseada después de caminos largas? No soy, señor mensajero de esa que llamas milagro, ni soy estrella del sol en torpezas eclipsado, sino soy una mujer pue es decirte lo contrario y si mensajero soy será de miseros casos estrella que anuncia muertes tabla que espera naufragios y patria enemiga y fiera bañada en sibiles bandos ¿Qué dices que no te entiendo? Que Engracia será peñasco en el mar de tus porfías porque está señor amando a Lupercio Calla Es cierto amor cuando hay desengaños es conduce en ver sus desdichas y atalaya en montes altos ¿Hay mujer más deshonesta, posible es que quiere a tantos y a mí solo me aborrezca? más venceré porfiando que amor me has de hacer entrE ellos divino y glorioso es paseo Pues para vengarte de ellos con más contento y aplauso sacaras que xxx son ¡Válganme los dioses sacros y dame esos brazos por las nuevas que me has dado ahora a Engracia atropello y ahora Lupercio mato Ya, señor, sin faltar uno presos esos monstros traigo que si nacer resistencia las gargantas a los lazos ofrecieron con tal gusto que lo que hacemos burlando imagino que es de veras Manda traer a palacio un ídolo de los dioses con fiesta música y ramos y entren Engracia y Lupercio y a los demás con espanto del pueblo los llena presos a la cárcel son amando los celos unos demonios enemigos necesarios que esto suelen encender pechos de nieve y pues hallo buena ocasión para celos con esta xxx dallos Ya vienen Toma este asiento así mi venganza en que hablo dándola celos contigo a esta enemiga Llegaron a ser gentiles mis celos pues hoy por ellos me aparto de la verdad que seguía mas ¿quién pudiera a ser tanto cómo los celos puesos icemos a Troya y Cartago pardas cenizas por ellos y el mundo mísero llanto Presos traemos aquí a Engracia y Lupercio Cielos, ¿cómo esta Drusila alli? ¡Válgame Dios por los celos está apostatado así En un lado los xxx eso es lo que ellos querían Ya lindos los dos os veis sí vuestras iras porfían celos muerta me veréis En esta conformidad venimos a tu presencia una es nuestra voluntad da en los dos una sentencia A esos locos apartad no cortéis ministros fieros el lazo en que merecís profanaros y ofenderos Juntos le ofreced así adiós dos manos corderos Desatadlos ¿Para qué? Dejadle que bien está Que aun aquí celos me dé Rabiosos celos me da pero yo me vengaré ¿sabéis por lo que venís? presos Así el triunfo infamas ¿Triunfo a la infamia decis? Prisión al tálamo llamas de esmeraldas y rubís Mujer de ese hombre engañada donde caís Voy a triunfar vencedora y coronada. Antes vienes ai xxx mi sufrimiento y mi espada La corona le quitad y en mi frente la poned Qué os detenéis acabad a Drusila obedeced Corónese la maldad sí en Drusila te parece admite la ostentación que la xxx no te ofrece desorienta en ti la traición y así corona merece con la corona señalas Bárbara Drusila, ¿qué eres? Pues a Daciano te igualas corona de las mujeres que han sido en el mundo malas Vil, porqué hay apostatado de la ley en que hasta aquí has vivido y te has criado Hoy por vengarme de ti, de misma me he vengado ¿Pues ¿qué agravio te hecho yo? Tú lo sabes Yo lo sé Y Lupercio ¿Si fui yo Drusila el que te agravié por qué Engracia lo paga? Porque así me vengo en ella de ti Bárbara venganza Todo el amor lo atropella qué pues pierdo la esperanza xxx de perderla Aquí el Sacerdote viene A la diosa divina madre del amor todo el pueblo lega digna adoración Ya el aquí flamín viene con la diosa soberana que entre las estrellas tiene monarquía en la mañana cuando el día nos previene Haz, Lupercio sacrificio a la diosa si en a cona de las Soy cristiano Esto es, señor dar indicio ya de su arrepentimiento llega al religioso oficio Dame la imagen, así hago sacrificio yo mira si quieres de mí otra cosa ¡Profano la imagen divina aquí! Di imagen de una ramera e infame Llevadle preso y públicamente muera Bravo crimen fiero exceso Se ve bárbaro Espera y los brazos le daré a mi prima No lo dejes llegar Pues yo llegaré cuando en tu sangre bosquejes los países de la fe. Primo acuérdate de mí. Al tirano resisto divina Engracia por ti Hoy serás secar de Cristo Llegué peleé y vencí Llevado Adiós Prima adiós Manda que un golpe tirano nos divida aquí a los dos Ya es mía, Engracia villano, sin que me lo estorbes vos llega tú a sacrificar De esta suerte sacrifico a los monstros de tu altar así incienso les aplico ¿Qué se puede ya esperar de tu locura? Tus dioses son falsos sólo es Cristo el dios verdadero y a voces lo diré De lo que has visto y a sus intentos conoces y si muerte no le das te amenazan con castigo los dioses Terrible estás. menos rigor marciano, amigo porque estimo a Engracia más Oh lo que un alma aniquila, amor Con odio y poder, Amor sin filosofía dame la mano mujer lleva la falda a Drusila La boca pondré en el suelo que Drusila pise aquí peregrino es mi consuelo desdichos, pues comienzo así a ser la esclava del cielo Ya en este calabozo solos los dos estamos, ¿qué me quieres? Hueca el espanto en gozo ¿Qué me quieres fantasma? Que me esperes Ya, ya, ya te espero ¿Conoces mi nombre? Conocerte quiero Mírame bien. Parece que te visto otra vez, Mira esta lanza que mi sangre guarnece, mira el puñal que en mi garganta cala pasos tan levantados que a las horas de Dios llegan formadas Penal y cárceles Pues esos son y efectos de tu mano las heridas Deseo saber quién eres Soy aquel cristiano que entre el Ebro y el Miño me ofreciste el coral en que me tiño Yo soy a quien quitaste de los brazos la esposa Arrepentido estoy, si es ir abaste pues ya vivo llorando lo que he sido Antes me envía el cielo agradecer Lupercio tu buen celo con la muerte me diste vida inmortal, y ahora nuevamente mi honor me defendiste que una torpe mujer impertinente profanar lo quería aumentándose más la gloria mía cuando así me dejabas Dios te haga un santo dije y verdad dije que, aunque tú los morabas el triunfo que hoy esperas le prediré pues dando al mundo espanto serás Lupercio un prodigioso santo tendrás la misma muerte que tú me diste a mí que en vida y gloria inmortal se convierte, España te dará divina e historia y un católico Marte templo en esta ciudad en que adorarte y da en paz que, a la guerra y te convida el bárbaro tirano Quiero besar la tierra mártir divino por mi ingrata mano que tu pie ha merecido Soy me de tu pureza agradecido pues de una mujer fiera a un seguro el honor no está en el cielo dos coronas espera, una de la atinencia, otra del celo que en valor se asimila el triunfo de Daciano, el de Drusila aguarda mártir santo más ya es bien jodía y en milagroso espanto Aquí me enriquecido con los despojos de sus rubíes bellos los labios quiero enriqueces con ellos Bendeció todas las obras del señor que seros da al señor y por los siglo le alabad y le exaltad Bendecid ángeles espurios del señor al señor ya y al señor, bendecid, cielos, que esos bañan de oro y cristal Bendecid al señor nuestro. todas las aguas que estáis sobre el cielo y bendecid virtudes su inmensidad Tal música en la prisión ¡Válgame Dios, ¿qué será? tus compañeros adiós tales alabanzas dan porque los manda Daciano Rey de Gollar y a ti de la misma suerte su triunfo cantando están. y si yo triunfo con ellos mudo parezco, muy mal y es justo que también entre a ayudarles a cantar Bendecid de sol y luna luces de quien las tomáis también vosotras estrellas rayos de su claridad Ya no puedo a los agravios hacerles más resistencia que son olas qué en el alma, lunas en días se quiebran llegan unos a matarme y otros a estorbarlos llegaran resuerte que entre unos y otros es mi muerte siempre eterna ahora medio esta carta de Engracia La mima letra apesta Más bien dirás Que mi misma muerte afecta has dado en morir de necio quiere hacer muerte necia ¿está ahora qué te ha puesto, qué te quita, qué te queda? piensa que doncella está y la tendrás por doncella no serás tú el primero que aunque se engaña lo piensa aunque para mi señor es aqueste nombre en ellas como de obispo de anillo título se lo fingiera. ¿Qué te escribe? Mil halagos mil caricias mil ternezas y últimamente le dice que en Zaragoza le espera y el para partir se allá. Ya me ha pedido licencia ¿es posible que hay mujer tan torpe y tan deshonesta? que a un tiempo a dos solicite y a un tiempo a dos entretenga No señor, más yo conozco mujer que entre tiene a treinta repartiéndolas las horas sin ser la romana iglesia tiene amantes maitineros que en las ventanas los rezan otros lauderos que al alba con los gallos nos recuerdan otros de nona otros son de vísperas y completas al fin un perpetuo coro es la tal, señora en ella se pierden todos los altos y los bajos mejor suenan Siempre en bárbaros discursos me diviertes. Pues ¿qué piensas hacer con este alemán que para mí allá en su tierra ha sido viejo o diablo? Quiero Pandulfo que muera y partirme a Zaragoza a hacer la venganza mesma en la ingrata que le escribe, siendo para mi defensa la carta un testigo ¿Quieres porque el caso no se sepa que le mate yo esta noche? de suerte, señor, que muera, ¿quieres que algún medico amigo le pida cierta receta con que el mata sin sentido y sé ríe aunque lo sientan? ¿Quieres que muerte le dé un necio que como albarda mata a la gente discreta? Que no me mates hablando sólo Pandulfo quisiera Escúchame yo por dicha habló yo por entimemas. Digo candor digo errante superior dicción moderna que profanada y corrida anda ya de lengua en lengua tanto que cierto galán un día por usar de ella a un Hortelano le dijo, superiores berenjenas cría su puerta más él respondió con agudeza, no es mucho si para viriles se crían sus reverencias No me ocasiones con burla en tiempo de tantas veras No hablaré aquí más palabra seré a las tuyas de piedra Digo, pues ¿qué quiere amor que en matarle me resuelva y para aquesta ocasión busque parte tan secreta?, y así quiero que me ayudes hasta que aquí con él venga donde los dos le matemos Aquí estaré como un César aguardando a ese pobre. Llévate, señor, las velas que yo no he menester luz. pero porque no me duerma quédense aquí Todas son amor, locas diligencias pues cuando la culpo más más adoro a Engracia bella En mi vida estuve bien con casa de muchas puertas una dos tres cuatro y cinco seis siete y ninguna de ella cerrada, que mal trazada sala casas al fin viejas Príncipes, ¿qué intentáis? en este sitio a tal hora Pandulfo esas puertas cierra ¿Qué las cierre yo?, ciérralas, ¿puede un ángel salir del infierno? ¿Di qué tienes? que te suspendes y tiemblas mirándome con enojo Quiero villano que entiendas quien soy Cuanto a ser villano te engañas que es cosa cierta el preferirte Delfino en ser y en naturaleza tanto que el verme tan noble fue ocasión de mi soberbia de quien no pienso jamás arrepentirme Pues piensa que has de morir ¿Yo morir? cuando contigo trajeras más ejércitos de armados que hay en los cielos estrellas, de todos hiciera burla viendo aquí la amistad nuestra No puede haber amistad infame, donde hay ofensa ¿Pues yo a ti en que te he ofendido? Así quiero que lo veas mete mano vil Aguarda ¿Qué hay que aguardar? Muera, muera. matarle será imposible con la espada que las tretas sabe de memoria el perro Mucho Delfino me aprietas Moriros entre mis abrazos ya que a los brazos te aferra . ¿Cómo me puedes matar? si soy Ángel más que vuelva Dios por el honor de Engracia me obliga, me manda y fuerza, sabrás que es virgen y es santa limpia, casta, pura, honesta pídele perdón Delfino de la vehemente sospecha que yo para perturbarte, tomé está forma La tierra se le trago muerto estoy Y yo del olor que deja que parece que el bellaco estaba haciendo pajuelas mas no quiero decir mal que hay demonios que aporrean, Príncipe, señor levanta Como el hombre que recuerda de un letargo y ve la luz en las confusas tinieblas y admirado en su hermosura, queda arrebatado en ella así me levanto yo sin vigor sin alma y fuerza de la visión temeroso a quien hice resistencia dame Pandulfo Yo como el triste que suena que está una no de miedo durmiendo con un vieja siempre de aqueste Alemán tuve yo tales sospechas, Qué es honesta Engracia hermosa Mira si es honesta y bella pues los demonios lo dicen con tener tan mala lengua como poetas La tuya No la infamo. que yo mienta no es mucho si miente el año prometiendo las dos fechas Pues no lo viste Señor oírlo decir Que ofendas la virtud que los demonios la abona y la confiesan Un mentiroso es peor que los demonios Ah bella Engracia perdón te pido postas Pandulfo me apresta que he de salir con el alba a dar a los campos perlas De aqueste aprieto salgamos cada uno con su vela porque veamos quien viene que hay demonios que aparecen Engracia en tu mano está. tu vida y tu muerte aquí tirano hallarás en mí. Si hallaste un esposo ya mira en el honor que da Drusila, porque los vanos errores de los cristianos con tal prudencia dejo y a la verdad se volvió de los dioses soberanos ¿Por qué quieres tal belleza con tus reinos mal lograr? y temeraria afrentar en ti a la naturaleza no incites a mi fiereza considera que en rigor convertiré tanto amor y en odio santa amistad ten de ti misma piedad si no me tienes amor Bárbaro Ministro vil, más temerario que aquel que dio en la sangre de Abel rojas a Dios mil a mil. Loco ignorante y gentil a aquellos torpes igual que adoraron a val ¿Si hay Dios vivo en Israel por qué quieres que en betel, adore un Dios de metal, si el baño el mar desafían, y los cielos de albor si él leyes se puso al sol en el nacer y el morir señero le alaba oír y los vientos en cristal ni la planta y animal me dicen lo que hay en él ¿Por qué quieres que en betel adore un Dios de metal? No te quiero responder a la ignorancia en que sobras con palabras que las obras las respuestas han de ser haz ese dosel correr pues mi poder atropellas las cabezas son aquellas de los que hablaron así ¿Y esta? De Lupercio Di, del sol y de las estrellas Di que te defienda ahora de mis manos la cabeza aquí para su fiereza. Éste es el que te enamora su fin miserable llora. Llora Engracia. Si es el día que triunfa en tu tiranía antes le ofendiera el llanto porque en la fiesta de un santo todo es placer y alegría cante con nueva canción a su rey Jerusalén y heroicos himnos le den las matronas en Sion y ahí con la redención de su pueblo, ya el Dios fuerte dejo tan dulce la muerte que la elige una mujer más tales el xxx que de sus entrañas vierte De los brazos que le doy aunque se enoje y ofenda dile que aquí te defienda Si ve que Lupercio coy aunque dividido estoy del cuerpo a quien ley ponía Primo mío . Engracia mía, ¿Cómo estás? . De Dios premiado . ¿De qué suerte? . Coronado ¿De qué? De la luz del día ¿Y los demás? . Como yo ¿Alegre estáis?, . Y yo Engracia ¿Por quién primo? Por Engracia Y por tus méritos . No ¿Y mi triunfo? . Ya llegó ¿Es cierto? . Dios lo pregona Pues ¿quién me fía? . Él te abona. ¿Así me jura? . Así te estima ¡Qué esclava soy! . Adiós prima. ¿Qué te vas? . Por tu corona ¿Hay más temerario exceso? Todos estos son encantos Llámalos prodigios santos Hoy he de perder el seso . La cabeza del profeso que Dios te fulminaría es la que presente está Quemadla y quemad con ella Dios defenderla de ti enemigo sabrá Poned a esta loca así en un esculco los dos que quiero ver si su Dios hoy la defiende de mí con garfios de hierro allí. sacadle el corazón que como sangriento halcón me pienso cellar en él Los que tú eliges cruel para mí regalos son Oh, qué arrepentida estoy de la maldad que emprendí pero si a Engracia ofendí perdón a pedirle voy, ¿dónde está Engracia? Ya Engracia toda mi gracia perdió que en desgracia convirtió toda su hermosura y gracia Suerte llama a su desgracia pues triunfa por Cristo así ya en mi error me arrepentí y sus verdades confieso Hoy he de perder el seso, ¡vete bárbara de aquí! De piedra, señor parece en las ilustres hazañas pues abiertas las entrañas himnos a su Dios le ofrece Paz esa loca merece por la frente clavadla en una que su maldad por los pasos que llevaba tan mísero fin buscaba y muera públicamente con un clavo así en la frente la que se precia de esclava El amor de padre así tan decrepito y tan viejo en un camino tan largo con mil peligros me apuesto malas nuevas he tenido de los dichosos sucesos que de mi yo esperaba y así me he acercado a verlos, Este es el adelantado Dile que hablarle vengo disfrazado de esta suerte que así a mi muerte me acerco El gran rey de Lusitania con algunos caballeros viene en busca de su hija xxx y encubierto y es el que presente tienes Si es el que presente tengo le quiero besar las manos Antes los brazos son vuestros Señor de esta suerte Así los hijos, sino son buenos traen Daciano a los padres siguiendo a Engracia y Lupercio y a los demás vengo así Ya por cristianos murieron ¿Y Engracia? A tiempo llegas de hablarla si ya no ha muerto Muerto soy y más valiera de haber llegado a este tiempo Qué contenta estoy ahora Señor, que esclava os parezco todos que soy vuestra dicen viéndome con Dios hierro más vuestros hierros señor se pueden llamar aciertos y así acierto enderezada de tan generoso dueño Buena cuenta de tildado Bárbara Engracia ¿Qué es esto? se parece bien Muy bien soy la esclava del cielo y mira en mi frente el clavo a voces lo está diciendo Esclava es razón que muera la que a los dioses eternos profana, muere enemiga aunque en verte me enternezco ¿Cómo tú Dios no te libra de mis manos? Calla necio que no sabes lo que te haces y así perdonarte quiero más con músicas y voces los cielos se ven abiertos mi esposo al tálamo viene de tiria grana cubierto Engracia Dueño y señor Glorioso a cumplir te vengo la palabra que te di Ya sé, señor, que primero que falte vuestra palabra faltarán la tierra y cielo Y sé que sois también palabra en que el padre ha puesto toda su sabiduría que para el remedio nuestro, sería carne en una virgen antes del parto y pariendo y después Creerlo Engracia Como a vos, señor os creo . Enamorado me tienes los deseos te agradezco sube a mi divina Engracia que yo a ti humillarme quiero Voy gran señor, a los dos nos pone amor en un peso y aunque está vuestra balanza tan alta y por mis decesos la mía tan baja quiere poniendo en la vera el dedo de vuestra misericordia igualarnos y ponernos tan en fil que parezcamos que un mismo peso tenemos Sube, sube, amiga mía Bajad vos esposo eterno Cuando mi esposa te hacía me pediste que primero te hiciera Engracia mi esclava dándote con clavo sangriento Es lo que soy También dije Engracia que el d mismo que fuese había de hacerte mi esposa esclava te he hecho y así vengo a ser tu esposo Aquí está la esclava Quiero aquí para despojarme Engracia quitarte el hierro y ponerte en su lugar, una estrella que son estos los hierros con que señalo yo las esclavas del cielo Después que esposa, ¿cómo señor os parezco? Como el cielo en que yo vi como el solio en que yo rey. ¿Y yo a ti? Me parecéis a Salomón en el lecho pequeño como florido florido como pequeño ¿Y qué más? Un asesillo de mira bañado y lleno de las amarguras mías Vamos esposa a mis fuer Hijas de Jerusalén sí veis a mi esposo y demente decidle como en los campos por sus amores me pierdo Dame la mano y el alma para que viva en mi pecho En vuestras manos señor mi espíritu encomiendo . Dejadme bajar a sus pies pues sus manos no merezco ay Engracia soberana al conmigo lo habéis hecho, ¿cómo me dejáis así, no era yo el esposo vuestro? más, ay, no os merecía yo señora lo confieso más ya gozadlo sin alma y tarde al tálamo llego a ti moriré a brazado a vuestro glorioso cuerpo Y yo del vuestras virtudes señora la fama os vuelvo A los prodigios estoy enternecido y suspenso Yo estoy avergonzada Ay yo rabio y desespero quitadme de aquí esta gente que me hace perder el seso Así leda Lisardo leda fin a la esclava del cielo.