Texto digital

Texto digital de El ermitaño seglar

Metadatos de la obra

Atribución tradicional
Diego Muxet de Solís
Atribución estilometría
Diego Muxet de Solís Segura
Género
Comedia
Procedencia
El texto procede de la transcripción automática de un impreso.

Aviso

Puede incluir errores u omisiones. Si dispones de una edición mejor, te agradecemos que contactes con nosotros para incorporar actualizaciones.

Licencia

Este contenido se ofrece bajo la licencia Creative Commons CC BY-NC 4.0. Reutilización permitida con cita; usos comerciales no permitidos.

Licencia Creative Commons CC BY-NC 4.0

Cita sugerida

Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de El ermitaño seglar. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/ermitano-seglar-el.

Logo BICUVE

EL ERMITAÑO SEGLAR

JORNADA PRIMERA

Pepinos yo paja Tan malo (señor Lo es un plato de pepinos? Por mucho, Vidal, que trotes te hede alcancar. . Hombre grillo, en este plato no hay rancho. en cada dedo un gancho Yo en cada diente un martillo. Si hombre grillo soy Vidal, será mi canto noturno. Hambriento feroz saturno, no hasde llevarme por mal. Hombre grillo? . Hombre mí El despejo con que como, puedes mirar; Y hombre romo! Búscale nombres, Leriano. Hombre de mil piezas hecho. Partamos, Jacinto amigo. Este plato habla conmigo. No te hade entrar en provecho. El plato no: . ni bocado de cuantos están en él. Mosca soy de aquesta miel. Solo este plato me handado. Pienso que son mazapanes, los que en medio deel están. Mira que está allí el truhan. Tarde acordaron, galanes. Hablar pueden mientras como: Deja luego es plato. . Luego? No saben que en este juego, suelo hacerme siempre momo. esuerguen valbón. mal hablado. Estoy. De pies? Descarado. Paje, que con,t, comienza el sobrenombre que tienes, por que en fin todo eres tiña. Bufón, ave de rapiña, que vives de ajenos bienes. Déjale hermano Fineo. De mi mesa has sido Harpía, mas si la venganza mía, puesta en ejecución veo, danzaras sin son: . ahora tocó este instrumento yo. No quieres dejarle? . No. En menos de un cuarto de hora, limpiare docientos platos de aqueste jáez. . Judio, el plato me das vacio? No ves que valen baratos, particularmente en tiempo de regocijadas bodas. Pierdas hoy las muelas. . Todas? No tienes mal pasatiempo. Para hecharte maldiciones, términos me hande sobrar. Pienso que me hasde pagar el peligro en que me pones, de no dejar pare a vida. Vete a la mano Fíneo. Mírame bien . Bien te veo. Con estas; on cara comida, hede sacarte los ojos, De tus uñas, si me esperas, serán mis garras tigeras. Sujeto a vanos antojos, mendigues de puerta en puerta. Si desenvaino la mano será por tu mal: . villano. No quieres venir? . Espuerta de vil edionda basura. Espera paje de Herodes. Quítate allá, no me enlodes. Zurdo, calvo, hijo de un cura. No se acaba esta pendencia. Vive Dios: . reportación. Mámola, señor busón. Para perder la paciencia un seglar, un fraile, un santo, no es menester más de un paje. Mal haya tan mallinaje. Señor Longinos. Crisanto. Ya se ha acabado la fiesta, Pero cómo esta la panza? Hay como siempre esperanza de ver convertida en cuesta, supoco amable llanura? Cien veces, la panza mío, quisiera crecer al día. Qué dices de la hermosura de nuestra novía? . Quées tierras Pienso que tan bella flor, no ha cogido el niño amor en muchos años. . Qué guerra, pronóstica un casamiento necho a disgusto. . Longinos, pensamientos adivinos, sustentan torres de viento. Quién niega, que mi señor, ha dado forzado él sí? Los novios salen aquí. Qué contento anda el amor. , o Gócense mil años tan dichosos no bíos; muchos hijos tengan, venturosos todos. Si tuvieren hijas, las de el Cielo esposos, de condición mansa, de trato amoroso; cuya fama heroica. tenga en los dos polos, con aplauso insigne, soberanos tronos, Gracias al cielo hijo que te veo de tan hermosa dama acompañado Viéndolo estoy, mi dios, y no lo creo Melancólico estás. Verbo encarnado, vivifique tu gracia, mi deseo. No te agrada, señor, el nuevo estado? Quiéres, hijo, alegrarnos? Quiero padre. Virgen de Jesucristo, insigne madre, vuestra virginidad imitar quiero. Muy poco habláis esposo. Esposa mía; (con vos hablo señora) en breve espero; Declárate Abraham, (con vos María) de sencillo lenguaje verdadero vestir mi voluntad. Fecundia Lia tu esposa vendrá a ser. , Rachel hermosa, del Espíritu santo, amada esposa, favoreced mi intento, No estes triste: antes alegre estoy. Riquezas tienes. Bien, que mi amor pretende, no consiste en abarcar, caducos, vanos bienes. Sobre grana de Tiro, aljosar viste. Triunfo, que estimo en poco, me previenes, Cantad; para que yo, llorando, pida. muerte que me asegure eterna vida. alcance del Cielo on, enes acoba Celebren las aves tan dichosa unión; para ver su paz, salga alegre el Sol, alc santa bendicior que la de más bie que Dios dío, a Longinos, , señor, Alra, adviarte, que hede volver luego aquí. Quieres que te aguarde? . Sí. Solo por obedecerte, daré vuelta al mundo. Save. No haya más enojos? . toque. Bufón, el pasado emboque, bien merece aqueste cabe. Hijo de una berdulera. Qué le diste? . Un pesoozón. Doliole, hermano busón? Juro por la cabellera de una vieja desdentada; Que no nos venda vusia plebeya busonería, que con mi lengua; Facortada, tu mal nacido sinaje hede infamar, . Sepa amigo, que no vale portestigo. (paje. Mondongo hede hacer de un. Alce un poco más la voz: Pescozón a un hombre honrrado? Pescozón, y luen pegado? Pide reforzada coz. r. Qué es eso Longinos? . tener enemigos. . Mira, si mi esposa se retira. Con gentil compás de pies, quisieras tu retirarte. Doy en el clavo, señor? Enfermo estoy de temor, tu prudencia hade curarte. (amáis, Voluntad, que a Cristo en cuenta entremos los dos. Quién os hizo libre? Dios. Pues cómo a Dios no buscáis? Por qué causa, os sujetáis al amor de una mujer? Puede su buen parecer daros el Cielo? Ni el suelo. Para conquistar el Cielo, qué es lo que os falta? Poder. Poder? . Puede un casado ver de Dios la eterna unión? Puede; mas la religión; es más seguro sagrado. Poder tenéis? Limitado; que el poder que Dios me da, es virtud, que en él está, Pedilde ayuda. Señor, si tú me abrasas de amor, grande mi poder será. Podré vencer al demonio; que como es de engaños, mar, anzuelo, para pescar, suele hacer del matrimonio. Daré también testimonio de que vencí al mundo vano: por que pensamiento humano, que sin ti piensa vencer, la esfera de tu poder, quiere empuñar en la mano. Si me ayuda tu bondad, también, divino señor, venceré mi propio amor. Valor tenéis voluntad. Por ti, suprema Deidad, podré olvidarme de mí. No podréis, estando aquí. Estandó aquí, no podré? Sabéis que un remedio se? Es hacer ausencia? Sí. Dónde os podréis esconder? Desiertos tiene esta tierra. (rra, No advertís que os harán gue- deudos, hacienda, y mujer? Yo no me quiero perder, El yermo es parte segura. Si hay en mis deudos cordura, no impidan mi salvacién; que la hacienda, es confusión, relámpago, la hermosura. Retirada está señor, tu querida esposa bella, Valerme quiero Longinos de tu valor, y prudencia; que auque te tienen algunos (tías, por hombre hablante. . Son bel cuantos en verdades mías ponen satiricas lenguas. Verdades almuerzo yo. Solo verdades almuerzas? No es justo apurarme tanto, Si verdades te sustentan, dichoso puedes llamarte. En mis comidas, y cenas, rellenas el pancho, Lmajime; pero en lugar de conservas, hallaras, sin un doblez, con su vinagre, y pimienta, verdades, vertiendo sangre. A. Premia la verdad? . Si premia. Pues cómo tan pobre estas? Cómo, Longinos, no medras? Solo tu ingenio, señor, tócara tan dulce tecla. Medra en este mundo loco, quien a don me sobra hacienda, pero charidad me falta, mientras que con fausto cena, dice un millón de mentiras; que en la más pequeña de ellas, pueden caber con subarbas, no menos que cien ballenas. Medra también en el mundo, quien arrastrando vayeta presente don Berenguel, da el pesame a doña Menga, de un mico, que murio supito, diciendo, que más le pesa, que si a todo su linaje, viera cubierto de lepra. Medra también quien procura, que por discreto le tengan, trayendo para este efecto estudiadas tres sentencias; mas si le aprietan un poco, verán que a cuatro no llegan: por que las tiene adornadas de tres mil mentiras necias, Qué premios da la verdad? Segura, y buena conciencia, para admirir desengaños, suficiente inteligencia. Da también reputación. entre voluntades buenas; para el cuerpo, fama ilustre, para el alma, gloria eterna. Del estado que he tomado, que me dices? . Esta tecla pide mejor organista. La verdad, es Sol, que alegra: dime lo que sientes. . Digo, que si tu caueza fuera mayor que aquesta ciudad, caber no pudiera en ella, el antojo menos cuerdo, de la mujer más discreta, No dices mal. . Yo señor, de mejor gana pidiera, que me dejarán llevar un monte de leña acuestas, que sustentar solo un día, el paladar de una hembra, que teniendo fe, y razón, pocas veces usa de ellas. Son sus antojos, Longinos, cárcel de humanas potencias. El vestido, que vio ayer puesto a Bersabee, su deuda, con rostro ejecutorial, que dilaciones condena, pide a su querido esposo. Qué dirá, si se le niega? Un ejército de diablos, en su caveza aposenta; de más de que puede dar tanta rienda a su impaciencia. que del corto caudal propio, se pase a la bolsa ajena: salto que por excularle, hombre, que tiene prudencia, hierbas había de comer, en vil tenebrosa cueva. Pues que, cuando pide celos? Yo pienso, que no hay comedia, como una mujer celosa: en fin, medio rostri tuerta, (que carátula, señor, si a caso es un poco fea) le parece que hace mucho, si vivir a un hombre deja. Dírate: dónde has estado? La conversación fue buena? Por cierto que fulanilla puede vender desvergüenza. Peino blancas canas yo? Soy corconada? Soy tuerta? Yo despreciada por otra? Yo con temor? Yo con pena? Buenos mos para mí; malos lustros para ella. Pues que, si calla el buen hombre? Menos en el aire truena, pálido nublado, triste, que su descompuesta lengua. No la hasde gozar, (dirá) ni hasde atravesar sus puertas: porque sabré yo tapiarlas con argamasa de quejas. Solo me faltaba ahora, este dolor de caueza. Pues no hade pasar así, Por el siglo de mi abuela, que he de ponerle la cara, como frisada vayeta. En fin (señor) esta fuga, pasa entre gente plebeya: porque gravedosos celos, tratan más sútil materia. Bien sé yo que mi señora, como es noble, sabia, y cuerda, tendrá con tu amor constante, prudente correspondencia; mas no beberé de esta agua, es presunción loca, y ciega: porque cuando menos piense, podrá ser que de ella beba. Beben de esta agua, Longinos, Señoras, Princesas, Reinas. Chicas personas, señor, piden acciones pequeñas: mas cuando personas grandes, celosas, barloventean, son los desuelos mayores, mas penetrantes las penas: porque la capacidad hace mayor la sospecha. Pero dejando esta plática; quisiera que me dijeras, lo que puedo hacer por ti. La noche (Longinos) llega. Si no te declaras más, quedaré dudoso. . En yerma, solitaria parte oculta, donde solo bestias fieras la bondad de su criador me dan a entender por señas, quiero vivir. . Y tu esposa? Márcela es casta, y honesta: demás de que si se anima; la dará Dios fortaleza, para llevar, con cordura, los disgustos de mi ausencia, Qué dirá, señor, tu padre? Por sus lastimosas quejas, no hede dejar contingente mi salvación, . De tu hacienda, (que según me han informado, de solo mansas ovejas, puedes hacer treinta tropas que a las de Laban excedan) que has de hacer A Huérfanas hay. El Cielo llueve doncellas; mas tan prodigiosa hartura, si no me engaña mi ciencia, hambre canina promete. En las ciudades, y aldeas pobres hallaras. . Ay tantos, que pueden para la guerra, dar, como dicen, el quinto. Cierto señor, que es afrenta de todo un linaje entero, ver que aparentes muletas, en lo mejor del verano, sustenten hombres con piernas, En el pobre pide Cristo. La verdadera pobreza, no apetece titulillos, ni de fición se sustenta. Pero que hará tu sobrina, que a catorce años no llega? Hasde dejarla? . Mi edad, carece aquí de experiencia: esta me dirá después lo que hede hacer de ella. . Piensas, que yo hede dejarte? . N Mas ya que sus tacas negras se pone la noche triste: ya que para fiestas nuevas, se preparan deudos míos; sin que persona me vea, quiero salir de este chaos. La gente, que sale, y entra, espaldas te hará. A. La industria. fue siempre sagaz maestra. Cierra esa puerta, Longinos: o cierro, señor, esta puerta. Pote mi vestido. . Yo? Muestra el tuyo. Que me (fuerzan. ̱. Galán estarás. , La loa de tan graciosa eomedia, es el buen Longinos. Toma. Por pan trocaré estas piedras: por que como son prestadas, querrán que enteras las vuelva. Ya estas vestido. . Embarado puedes decir. . Cinco leguas de aquesta noble ciudad, está (Longinos) la cueva, que a los dos nos pareció habitación de una fiera. Desde ella vimos al Sol, calzarse botas, y espuelas, para pasar a otros Reinos. Pero, cuando estes en ella. que piensas hacer? . Llorar. La cóntrita panitencia, es lavandera famosa, Cuando mi esposa Marcela, cuando mi padre, y mis deudos con mi vestido te vean: cuando, admirados, te pidan del origen de mi ausencia clara relación. . Diré, que me pusiste por fuerza este vestido: r bien dices. Diré, que paciencia tengan, hastas que malas comidas, (démelas el Cielo buenas) vuelva a casa el pan perdido. Mas cierta objeción me aprieta el estomagazo, A dila. Teniendo gente discreta, como en esta casa tienes; gente en fin, que si pidieras en adovo un dromedario, volando te le trajeran; como te sirves, señor, de mi poca inteligencia, en negocio tan pesado? Causa, divina, secreta, es la que junta en el mundo inclinaciones diversas. mas quien por las naturales, algo de esta unión rastrea, dice, Longinos, que topa en confrontación de estrellas. Sin duda alguna sevor, se han confrontado las nuestras. Gente discreta hay en casa, mas la discreción es necia, cuando pretende, que todos necesidad de ella tengan. Hombre que de si presume, no hará jamás acción buena: luego quien virtud no tiene, freno no pondía a su lengua. Sirvome de ti, Longinos, en tan difícil empresa, por que eres humilde loco, Soy una espuerta de tierra, Mas di, hermitaño en borrón, quieres que te abra la puerta? Bien puedes abrilla. Dale. Por amor de Cristo sea. Pague el busón de contado, la confitura, y conserva, que sepultó en la barriga. De mala gana lepegas. Por amor de Jeso Cristo, quiero sufrir esta afrenta. Que tal leparan. Señor. Ya mi comedia se empieza Huyendo va el busonazo. Tu bellan esposa te espera. (to. Que a mí no me espera es cier La cena está ya en la mesa. Han venido todos? . Sí Tortutas quiero, rellenas de solo orejas de pajes. No se empezara la fiesta si tú no vas. . Es posible! Los convidados desean ver tu persona: . deseen, Que presto en una alma entra la vanidad. . Señor mío. Paje malilla, no creas, que la cena hede perder. Si esta vez no me despiernan, diré que soy venturoso, Hay muchas damas? . Cuarenta. Di que entre todas, repartan cuatro mil impertinencias. No entiendo bien lo que dices: s ando tras que no me entiendas. Un alano a cada lado? Riesgo corren mis orejas. Tu padre viene. . Aquí es ello. Hijo querido. . In tragediam converteremistos diabolos, ridiculam farsam meam. No respondes hijo mío? En el pico de la lengua, tengo apoplegia. . Ay n Muy poco, este ay, me contenta. No es Longinos, Vidal? . Sí. Qué brazo aquel, que muñeca; quién de acéricos lanudos, cubierto el lomo tuviera. Qué invención es esta? . Es, presunción caballeresca; humo que sale del pecho, mejor que por chimínea el de un tronco seco. . Di. Como estén las manos quedas, diré mil cosas. . Ay hijo. Fecit supitanea ausencia. Dónde, Longinos? . Al yermo. Al yermo! . Donde entre peñas, muchos hermitanos graves, tienen tripas macilentas. No me avilaras? . Señor, como si fuera muñeca, (nos. me envolvio en aquestos pa- Alcanzáranle mis quejas. Cierta la puerta, me dijo; temblando cerré la puerta, pero cuando después vi el principio de su empresa; Calla imprudente, . temblé. Cielos! Qué dirá Marcela? Lo que no tembló Caín. Tristes bodas, Los frías fiestas. Llévame luego, villano, donde está Abraham. . Respeta el vestido de tu hijo. Si este busón nos entregas, de nuestras manos saldrá más maduro que una breva; antes me entrega al verdugo. Ya no pueden ser mis penas mavores de lo que son. Cielos? Qué dirá Marcela? Díjome que la dijese, que coma, y cene paciencia, manjar, que a Jobsustentó. Mi norte quiero que seas; pasa delante, Longinos. Quiéres hacerme lanterna? Quiero que al yermo me guíes, Cielos? Que dirá Marcela. Pienso, que los pescozones, llevó mi señor, . bien piensas. Siempre, Leriano, se engañan los que a la trocada juegan. En pasar del mundo a Dios, no hay engaño; Vi menos, men- (gua. No me aflijas más, señor. Mujer, en mis ojos bella, no eres tú la que atropella la fuerza del casto honor? No eres tú la que ha alcanzado tan memorables victorias, dejando eternas historias de imperios, que has asolado? No eres tú la que en el yermo, con un movimiento solo, varón, que da Luz a Apolo, dejas de amor ciego enfermo? Qué confusión! qué martirio! Vuelve el rostro. . Qué pesar! No eres tú la que hizo hilar al Sardanápalo Asirio? No eres tú la que a Sansón, fuerte Capitán ebreo, dio sin fuerza, al philisteo? Yo soy quien en Salomón imprimio la idolatria, Rey, que a mi sensualidad, en lo anciano de su edad, rindio su sabiduria. Yo soy quien a David santo, (prudente Rey, valeroso) un rato, que estuvo ocioso, risa di, que trocó en llanto. Yo soy. . Di que nada eres, pues un mancebo, un rapaz, tu guerra convierte en paz. El mundo tiene mujeres; yo le haré. . Culla lasciva. Déjame con el señor; que con un beso traidor, haré que de ti reciba corona de eterno fuego. Que un rapacillo me afrente! Dárele otro asalto? Y veinte. Dame tu aljana, Dios ciego. Su memoria hede batir. Quién será el primero? . Yo. Seguirte pienso: . eso no: por que yo le hede enuestir, batiendo su entendimiento. Balas de sensualidad, batiran su voluntad Conviene que el fundamento de tu fuerte batería, estrive sobre Marcela; que si mujer le desuela, triunfará la furia mía de sus tres potencias. . Saves, que Márcela es su mujer? Casado le quiero ver, no aquí, entre fieras, y aves; que puesto en la confusión de la humana bizarría, con la raviosa sed mía, se ajustará su intención, mejor que estando en un yermo, donde solamente vea, Cielo, que ganar desea. Pensara el rapaz que duermo. Él viene, . Cupidea llama, puedes prevenir mujer. Hoy hade ver mi poder. Mundo, mira por mi fam Para oír tu voz santa, poderoso Dios mío, entro en la soledad de este donde el vuelo levanta, desde un arroyo frie padre ablerto, l , mortal ser, que despierto. del sueño de la vida, mira con regocijo, la infinita piedad del mejor hijo! Si oveja soy perdida. manso pastor, Dios fuerte, gáneme tu pasión, llore tu muerte. Llorando el rigor de ella, lloraré mis pecados: porque sobre ella en fin cargaron todos. Cruz, mas que el Alba bella, donde miembros sagrados, vio el tiempo atormentar de varios modos. Suplicio, que entre lodos te tuvo gente hinchada, por ser suplicio infame: por más, que como toro, Luzbel brame, divina Cruz, armada de adoración latría, del Cielo eres laurel, del hombre, guía. En ti Cruz estribando, armaré en parte oculta donde a penas el Sol la tierra hiere, lazo al can, que ladrando, salvación dificulta, que pide el Serapín, y el Trino quiere. Hombre, que en ti Cruz muere, immortal vida gana. Pues que Narciso ciego, te pierde por ganar eterno fuego Quién te llama inhumanas Si todo el mundo save, que aunque pareces tosca, eres suave. Donde vas, hidalgo noble Preguntaslo, caballero por impedir mi viajo? Ninguno ha subido al Cielo, sin haber yo roto en él, lanzas de vanos tropeos. (ces? Quién eres? . No me cono Que eres el mundo sospecho. La vanidad es mi madre, mi padre, el perdido tiempo; son mis hermanas las pompas, los placeres, son mis deudos. Es la sediente ambición corte de mi altivo imperio, donde la pasión, y el odio me sirven de consejeros. Yo destribuyo en el mundo, nombres, cargos, horras, premios, grandezas de mil maneras, púrpuras, coronas, seetros. Yo doy bronces ala fama. Quiéreslo ver? A. Verlo quiero. Estos son Reyes Asirios, estos son Monarchas Medos, Reyes famosos persianos visten allí limpio acero. Estos son Cartaginenses, Césares de Roma, aquellos, cuyas hazañas insignes, dan mucha más luz que pebo. Este que aquí ves armado, desde la planta al cabello, es Nabuchodonosor, Rey, que tuvo en poco al cielo, Ves allí el valiente Achiles, que en Troya dio muerte a Hector también el magno Alejandro, laurel del imperio griego. Quién es aquel? . Hanibal, que a Roma dio espanto, y mie- antes que fuese Ecipión, (do, non plus ultra de su esfuerzo. Plántanse, armados, allí el Epírota soberbio, (gido. Quién más? . con rostro fin- el egicio Tolomeo; también el Rey belicoso, que sustentó el fuerte pecho, con ojos de basiliscos, con lenguas de áspides fieros. Qué Reyes son estos Mundo? Son santos Reyes hebreos, de quien la historia divina, cuenta memorables hechos. Emperadores cristianos, que pienso están en el Cielo, son cuantos están allí; coronas tendrás como ellos, timbres como ellos tendrás. si dejando este desierto, sigues mi parcialidad, Toda tu grandeza es viento. Quiéreslo ver claramente? Quiero. Mira por el suelo la Monarcia Asiriana, la de los Persas, y Medos. Mira la de los Romanos, Cartaginenses, y Griegos, destruidas con discordia, con hambre, cuchillo, y fuego. Mira al Rey de Babilonia, hierba de un prado paciendo, castigo bien merecido de sus soberbios intentos. Mira al belicoso Achiles, miserablemente muerto, solo por querer hacer la voluntad de un Dios ciego. Mira al hijo de Philipo, que en medio de sus tropeos, recive en dorada copa, ravioso, mortal veneno. Mira al valiente Hanibal, con altivo aspecto fiero, escoger muerte violenta, por no verse en Roma preso. El valor del Epirota mira a su ambición sujeto, miseria, que aún hoy llorara, si el Cielo le diera tiempo, para poder verse libre de la cárcel del infierno. Segando mira al Egipcio de Pompeyo el libre cuello; traición, de traiciones reina, engaño, de infamias lleno. Al Mitrida tano Rey, mira sin gusto, y sin reino, sacrificando al Romano, en aras de infame miedo, la imprudencia de su lengua, la arrogancia de su pecho. los Reyes santos, que alabas los Emperadores buenos, de católico valor, de cristianísimo celo, míralos allí afirmando, que por la quietud del yermo, trocaran sus monarchías; tan intolerable peso es el de un Reino. . Abrahan. Mundo Vano, mundo necio, Jesucristo reina en mí. Sola esa razo me ha muerto. Huyes Mundo. . Aquí estoy Quién eres tu caballero? Soy el más sabio del mundo, el más prudente, y discreto, el más sutil, y ingenioso, Di también el más soberbio. Yo doy a cuantos me siguen, famoso nombre en el suelo; verdad que faltar no puede. Bien sabe el Cielo que miento. Hago al conarde valiente, cuerdo al loco, sabio al necio, fuerte al flaco, rico al pobre. Bien sabe el Cielo que miento. Santidad tengo. Engañosa. Premios doy. De fuego eterno, Milagros hago. Aparentes; que milagros verdaderos, solo Dios los puede hacer, Raptos, y visiones vendo; mas son de tal calidad, que al humilde hacen soberbio, al continente lascivo, o al sabio, loco al cuerdo, flaco al fuerte, y pobre al rico. Que en esto no miento es cierto. Pobre de ti. . Quieres ver parte de mi ciencia? . Quiero, Mira mil sabios varones, pintados en aquel lienzo, cuyas eminentes ciencias, honrran hoy el siglo nuestro. Platones, Senecas, Numas, Demócritos, Epictetos, Cicerones elocuentes, Césares, sabios, Aurelios. De divinidad vestidos, Virgilios, Plautos, Homeros, Ovidios, Enios, Marciales, Juuenales, y Terencios, si aquellos en prosa insignes, famosos estos en verso, son los que allí ocupan tronos. No los ves bien? . Bien los veo. Mira al príncipe Aristoteles, al cientifico Milesio, al naturalista Plinio, mira a Hipócrates, Galeno: también al pobre Diogenes, que opuesto al rigor del tiempo, tuvo en muy poco a Alejandro. Mira a Socrates, Valerio, Timón, Demóstenes, Trogo, al historiador Josefho, y al trismegisto Mercurio, heroe varón, gran maestro. Mira fabricando esferas, al divino Tolomeo, y al mathemático Euclides, diversas líneas haciendo. Cuantos allí ves sentados, son varones que escribieron sobre la bliblia sagrada, libro que bajó del Cielo. Yo regí sus doctas manos; yo acrisolé sus ingenios, prestándoles elocuencia, dándoles altos concetos. Miento mil veces. . Prosigue. Todo lo que ellos supieron, haré yo que sepas tú, si huyendo de aqueste yermo, te vuelves a la ciudad. Solo amar a Dios pretendo? Pero quieres que te enseñe, el mísero fin adverso de estos Philosofhos sabios? Cosa que siempre estoy viendo quieres enseñarme? Mira, en vivas llamas ardiendo, (do el idólatra escuadrón, que tu engrandeces. . No pue contradecir tu verdad. Triufhos, que cónsume el tiempo, merecieron en la tierra, cuantos ves en aquel lienzo: pero de que les sirvio, sino de perder el Cielo, precipitándose a males, entregándose a tormentos, sujetándose a congojas, que duraran tiempo eterno Los santos varones sabios, soles que resplandecieron, en varias partes del orbe, hallaron en los desiertos, divinas verdades puras, que agudamente escribieron. Pues como podré yo hallar, entre el concurso plebeyo, ciencia que a Dios me encamine? No sabes ángel soberbio, que solo el temor de Dios, hace al hombre sabio, y bueno. No sabes que este temor, pide prudente silencio, mortificación, modestia, sinceridad, y sosiego, flores, que el yermo produce. Volverme quiero al infierno, que si me detengo aquí, raviaré más, podré menos. Gracias a Dios. . Abraham, el paso que yo defiendo, es el más dificultoso. Hombre soy. No temes? Temo el peligro de este paso: pero yo espero, que huyendo, me libraré de él. . Espera, que hede enseñarte primero mil damas hermosas. . Ojos te parecerá que tengo. No adviertes, mujer sin horra, que aunque te miro, estoy cie Hechado en flores de Chipre; mira el delicado cuerpo de la madre del amor. Miro en ella todo el fuego de la sensualidad. . Mira, llorando un amor violento la hija de Agamenón, causa del troyano incendio. Mira, no poco bizarra, la hermosa hermana de Hector, también la dama que fue alma del fuerte Teseo. Armada mira a Minerva, rompiendo a su padre el pecho, por cuya hazana bestial, la consagro el mundo templos. Mira cosiendo a una dama, camisa de blanco lienzo, que mortaja vino a ser del que vencio monstros fieros. También a Dálida mira, cortando a un hombre el cabello, solo para ver sin fuerza, fuerza, que en el puso el Cielo. Mira a la hermosa Cleopatta. lo menos que dando el pecho al veneno de dos álpides; mira a Flora, Europa, y Ero: también a la hermosa Lamia, mira imprimiendo requiebros, en corazones de cera, que fueron antes de acero. Que tengo cuerpo fin ojos, te vuelvo o decir de nuevo. Bellas damas te he enseñado, pero más bellas te ofrezco, como a Márcela, tu esposa, entregues el pensamiento. Lo que te pido Abraham, pienso que es partido honesto. En vano mujer te cansas. por que los rostros más bellos, en dejando de ser rostros, vienen a parar en esto. Contempla aquí tu hermosura. Mira si el monstro más feo, no es agradadle, y hermoso puesto junto a un cuerpo muerto. Mira que frente, y que boca, que brazos, manos, y pechos, Quieres, acaso, mujer, que me enamore de hoesos? Por los filos me has herido. Huesos me das! Soy yo perro? Vete liviana. . Ay de mí. A Venciste, i lustre mancebo: venciste tus enemigos. Dios vencio. Llore el infierno la guerra que le hasde hacer. Vil gusano soy. El premio está en las manos de Cristo. Padecer por su amor quiero. No desmayes. Seré roca. Pide fortaleza al Verbo. Haré lo que me aconsejas. Vela, porque el dragón fiero, previene nuevos asaltos. Dadme valor Verbo eterno, que armado de vuestro nombre, en esta cueva me encierro. En estos pueblos se ve honrrada la idolatría. Es posible Andres! No hay día, en que esta gente, sin fe sin virtud, y religión, con proceder bracundo, no ofrezca holocausto immundo. al quinto planeta. . Son, no pocó amigos de guerra, estos idolatras . Pedro, mejor laurel, palma, y cedro, que los que ofrece la tierra, para honrrar frentes altivas, tendrán los que para el Cielo ganaren almas. . El celo, en que de ordinario estrivas, facilitará la empresa, (Andres, que Dios te ha encargado. . empresa de Cristo es. Si su pasión se atraviesa, (que sin ella, obrar no puede virtud el hombre; . es así) hombre gentil no habrá aquí, que sin crisma de Dios quede. Todos me ayudad ahorar. Arma fuerte es la oración: no has dicho mejor razón. Señor, que la tierra, el mar, junto con tantas criaturas, crió el poder de tu nombre, para serdició del hombre; de las tinieblas oscuras, donde encerrados están, estos gentiles, señor, pido, los saque tu amor. Busca en el yermo a Abrabán. Divina voz . Verdadera: por que ha infundido en mi alma celestial amor. . Qué palma, santo hermitaño, te espera en el Cielo Empíreo. . Herma busquemos este varón, (nos, que espero hade ser Sansón de altivos templos propanos.

JORNADA SEGUNDA

jornada segunda delante. J. Es la cueva aquella? . Sí. Mira que te espero aquí. Si tu llanto no es bastanto, para hacer que te obedezca, no lo será todo el mundo. Pretensión tan justa, fundo, en que aquí no desmerezca, el valor que yo le he dado. Que no pretende, señor, humano, ansigue valor, un hombre medio endiosado. Pues qué pretende? . Y El Verbo, que el Cielo abrió, en la ciudades vivió. También, entre escarcha, y hielo, fue espejo de soledad, para que Antonios, Maearyos, en dístritos solitarios, creciesen en samidad. Para ser predicador te falta poco. . Este puesto, de espesos ramos compuesto, te cubrira bien, señor. d , , A de casa. (pasa, Quién llama? . Un hombre que (Qué buena voz para un ciego) este camino intrillado. Supoco de retintín, tiene el empezar por, in. (nado Qué busca hermano? . Empa el lomo de un jabalí: busco, imitador de Juan, cuatro canastas depan. bellotas tengo yo aquí. Cómo ensalada no sea; entiende? Sí, engulliré, los duros nervios de un pie, de una bruja de Guínea. (primo. Tome hermano: L. muestre Longinos! . Santo hermitaño. Si cortas más dese paño, me volveré a entrar. . estimo, el prudente advertimiento. Cómo va de vida? . Bien. Como el buen Matusalén cuentes tú, de ciento, en ciento, los años aquí. . Longinos, vivir sin Dios, es morir. Lo que te quiero advertir, es que no siembres pepinos. Algo, hermano, hede comer: en lo justazo te pones. Qué sebraras tú? . Bretodes, que en fin se pueden cocer. Pero comida, no buena para pasada por agua? Fuego de tiznada trague venga sobre ella. . Mas pena que la de un lede sustento me dan mis pecados graves. Que alegres cantan las aves, nuevas letrillas al viento. Sal acá fuera, señor, te alegrará su armonía. Bien se que sin cortesía, luce muy poco el amor. Es un pedazo de leño. Quiero, Longinos, que veas si te tengo amor. . No creas, que licencié anoche el suevo, para venirte a enfadar; licencia, señor, le di, para desquitarme aquí. No te dará el Sol, lugar. Dormiré al Sol treinta horas. A. Tanto tiempol Tanto! . Tanto. Quisiera que fueras santo. Peque ñuelas faltas lloras; ro las que yo no lloro, son faltas grandes. . Clemencia, tiene la diuina esencia. Su admirable nombre adoro: pero engáñame aquel cras, que con rostro disfrazado. tantas almas ha engañado. Sientete aquí. . Flaco estás. Poco en el desierto medras. El amor de Dios, Longinos, tiene rogalos divinos, en pan convierte las piedras: con él, es didce lo amargo. Hombre cadaver, pareces. En años, Longinos, creces; con prevenido el descargo del recibo de tu vida; mira que vence la muerte, al más robusto, al más fuerte. Quisicss, que esta comida, viviera más bien guisada: querer que siga al amor la muerte desfigurada, es recio querer pesado. Tiempo es de salir Marcela, Pero lo que me consuela, es que serás mi abogado, cuando dejer esta vida, por otra vida mejor: Sabes que soy pecados? Sé que jamás Dios se olvida, de quien le sirve fielmente. Llega Márcela. . Sospecho. que no hade abrasar su pecho, mi amorosa llama ardiente. F Hijo del Esposo. Válgame el Cielos Somos de aquesten mi pecho temeroso: mi lastimoso llanto, s se aumenta más sin ti, sin ti, no medra. No eres hijo de piedra: no eres, esposo mío. duro peñalco fuerte. d. Pues eres hombre, escucha: esposo advierte; m in ti, aqueste río; esta selva umbrosa, hade verme a mí, ni, llorosa. En mi edad débil, cana. En mi tierna edad verde, me deja tu piedad? tu amor me deja? Él libre pecho, humana. De mí, tu amor se acuerde; que es grande mi dolor, justa mi queja. Pastor de aquesta oveja: de aquella luz, espejo, alza el rostro piadoso. No eres mi sangre tú? No eres mi esposo? Responde a un triste viejo; que no hade ser tu escudo, no quererme escuchar, hacerte mudo. Si mi amor no te mueve, Si mi fe no te ablanda diré que eres cruel, clamaré al Cielo. Mi vida. hijo es breve. Cristo, esposo, nos manda vivir juntos los dos. Filial consuelo, pide mi desconsuelo. No permitas bien mío, que este dolor me acabe. Mi pena admira al mundo, El Cielo sabe que es tuyo mi albedrío. Vuelve, Abraham, el rostro e al hijo, agendró, Si te est si huyes: si no escuchas, si callas: si para darme enojos, te apercines: si mi quietud destruyes, si bien, fin mí, te hallas: si en esta soledad, muriendo, vives. Si mis quejas escribes, en láminas de viento: si el llanto de mis ojos, en tu pecho de hielo, infunde enojos. Si pierdo el sutrimiento. Si tu impiedad me injuria, seré juez riguroso, seré furia. Piadoso Jesus santo, en soledad amena, como de tu amor fuerte estoy, herido, tus excelencias canto, sin que aquí me den pena, cortesana ambición, mordaz ruido. Por ti, señor, me olvido de cuanto tiene el suelo; que la belleza humana, es en presencia tuya, sombra vana; tú eres Sol, y ella hielo, vida tú, y ella muerte, Flaco su natural, tu nombre, fuerte. Pues quien, señor hermoso, por vn, mortal, criatura, por más que su beldad, celebre el mundo. Quién, celestial esposo, (cuya eterna luz, pura, jamás ocupará lugar immundo, de tu amor sin segundo, de tus eternos bienes, malicioso se olvida? Quién supremo señor, que influye vida, de la beldad, que tienes, no tiene castos celos? cielos Lengua de ella no son los justos De tu sabiduria, en blanca mortal mano, pequeñuelo arador, no es lengua grande? Sin ti, no es noche el día? No es invierno el verano? Hay hombre, que sin ti, vasallos mande? Ninguno se desmande; que el poder invencible de tu diuina esencia, se adorna de justicia, y de clemencia, Tu castigo es terrible; que como eres eterno, diste tiempo infinito, al crudo infierno. Por ti, señor, quisiera verme despedazado: quisiera que la sangre de mi pecho, tan puro carmín diera, que feroz brazo, airado, esmaltara con ella el mejor techo. R Bien se, que sin provecho, da el mundo honrioso nombre; mas tú, señor divino, para tenerlo todo, abres camino; tú tienes para el hombre, que sale con victoria, tronos de resplandor, os de Tan santa resolución, quiero abonar, hijo mío. Procura más perleción; que ya va perdiendo el brío, mi paternal persuación. Por el señor, que te ama, deja nuncial, rica cama; que la corona mejor, es tener a Cristo amor, perder por él, honrra, y fama. Con gusto te miro, hijo; que ya el pesar, que traía, es alegre regocijo. Madre Dios es María, verdad que el Archangel dijo. Libro, escudo, y norte, es; que si al uno, siendo tros, consagras obra, y deseó, astucias del angel feo, hará que huellen tus pies. de Jesús eres soldado: guárdale fidelidad, que más te quiero casado, que en aquesta soledad hermitaño relajado. Ya que servir a Dios quieres, ruegote, no de generes del fin, que buscando vas; que yo me alegraré más, cuanto más perfecto fueres. Dios sabe, esposo querido, si te tengo voluntad, pero ya que él te ha escogido, ya que su inmensa bondad quiere que esté sin marido, con justo, interior, contento, viviré en recogimiento, en cuyo quieto lugar, garza no veré volar, ni mecer, flor bella el viento, Cuando declinaba el día, juzgándote ya por muerto, tímida, dudosa, y fría, entró en aqueste desierto, poluntad, constante mía: pero del saldrá abrasada, segura, que tu amorosa oración, ha sido de su intención, dulce, cortadora, espada. Si mirara a mi apetito, tan prudente, y santo empleo, me pareciera delito; pero ya con el deseo. tu virtud, esposo, imito. auspo es Dios, valorte sobra, breve el tiempo, aliento cobra; que en ley de divino amor, arguye poco valor, la negligencia en la obra. Yo quiero quedarme aquí, no para cortar estacas: porque falta lo mejor, si no para que me hagas hortelano de aquel huerto; que cierto me aflige el alma su poca curiosidad. (cas, Qué sembraras? . Quince va que fresca leche te den, siempre que el Sol siga al Alba. También (señor) sembraré, cuatro docenas de cabras, mas será con condición, que las más esten preñadas, Sembrare veinte lechones. Basta Longinos: . no basta. Vanas razonas son esas. Estas son razones vanas? Razones detomo, y lomo, digo yo que son. . Repara, en que aquí fiembra el ingenio, manjar, que sustente el alma. Mas no si no siembre un hombre, navos, repollos, borrajas, puerros, lechugas, cebollas; berenjenas, y espinacas, verá que cosecha coje. Basta, Longinos. . Asadas, con su naranja, y pimienta, no son malas las castañas. Pero castañita cruda? (lla. No entrará en mi cuerpo. . Ca Pues que, si el hombre se aforra, con cinco, o seis calabazas, para beber después de ellas, cosa de dos jarros de agua? Mal año para barriga, de enferma mujer preñada, cuando se pone a contar (lla. que en él mes ha entrado. . Ca Pues que diré de un cohombro, muerta culebra entroscada? Tratemos de Dios, Longinos. La parte más solitaria de este fragoso desierto, es la que pisan tus plantas. Ángel fue el que ayer te dijo, que entre aquestas peñas altas, el hermitaño, que buscas, presenta al Cielo alabanzas. Dos hombres están allí. Las obras, señor, me faltan, que para servir a Dios, solo palabras no bastan: pero estando aquí contigo, saldrá mil veces el Alba, antes que yo ofenda a Dios. Dios te dará eficaz gracia, como tu trates de amarle. Santo varón. . Quién me llama? En puntos de santidad, que presto un hombre resbala. Sospecho que es él. . Valerio, Pastor de ovejas humanas, déjame besar tus pies. Alza del suelo. . Qué mandas? Sin duda el Verbo le ha dicho lo que yo traigo en el alma. Qué buscas en este yermo? Varó de Dios. . Graves faltas hallaras, pastor, en mí. Pecador soy. . Almas santas, envidiad esta virtud. Mira, Valerio, que agravias la que resplandece en ti. (llamas? Qué humildad. . Cómo te Llámome Abrahan. . Escucha. Angélica, hermosa guarda, no os apartéis de mi lado. En Tenia, ciudad, poblada de gente idólatra, infiel, supersticiosa, obstinada. tienen templos los demonios, donde libres lenguas, malas, en determinado tiempo, sacrílegos himnos cantan. Razón les handado, y dan de la religión cristiana, predicadores famosos, de vida inculpable, y santa: mas sus palabras divinas, no disminuyen, ni ablandan, la dureza de sus pechos, la ceguedad de sus almas. Nuestro Dios quiere Abraham. Qué quiere? . Que a Tenía para ser apostol de ella. (vayas, Haré lo que Dios me manda. Su bendición te dé Cristo. La tuya, pastor, me falta. De tus heroicas acciones haré relación al Papa, caueza de nuestra Iglesía. De tierra, tan mal labrada, no es bien que nadie se acuerde. Queda en paz. Dios mío, abrasa con el fuego de tu amor mi voluntad. . La jornada, que piensas hacer ahora, muy poco, señor, me encaja. Por qué razón? . Porque es cierto, que aquesta gente endiablada, tiene en cada mano un mazo, un rayo en cada palabra. Si nuestros brazos, y rostros, si nuestras piernas, y espaldas, fueran de casta de piedras, poco señor importara, recivir quinientos palos, de pequeña, y grande marca: pero siendo, como son, mucho más blandos que lana; siendo, señor, tan sensibles, que sola una gota de agua, como les coja con frío, les martiriza, y espanta: sospecho, (y no mal, señor) que de malísima gana, querran mis ojos ver fiestas, que han de parar en puñadas. Si las llagas del cordero, con ojos de amor miraras, te parecieran claveles, garfios, varas, peines, brasas. Pero no es mujer aquella? Si demonios hay sin barbas, diré que demonió es. Sacaré el hisopo? . Aguarda, que ya se quién es. resuelta llego a tus plantas, paraque consejos tuyos, den a mis acciones fama. Huyendo del mundo vengo: porque cuanto en él se gana, es como ladrón, que hurta, para morir con infamia; favoréceme (pues) tío, que si deseo ser santa, para agradar a Dios es. Temo, corderilla mansa, que para hacer penitencia, te falte perseverancia. No temas tío. Esta vida, es trabajosa, es cansada: míralo sobrina bien. Bien se que soy mujer flaca, pero el amor me hará fuerte. Cómo dejaste tu casa? Cómo has hallado mi choza? No diste cuenta a mi hermana de tu pensamiento? . No: por que si en ello la hablara, pudiera ser que impidiera. mi resolución cristiana. Cuerdamente procediste. No te arrepientas rapaza. Para hallar tu humilde choza, seguí, señor, las pisadas de tu anciano padre. . Allí, hermoso arroyuelo, baña cueva de hermitano humilde, que dejó en el yermo fama. Si imitar a Cristo quieres, si sus consejos te agradan, para enterrarte, sobrina, no pidas otra mortaja, que la estrecheza anchurosa de una cueva solitaria, celda cuya humildad pobre, desprecia imperiales salas. Ya quisiera verme en ella. No te arrepientas rapaza. Sígueme sobrina mía. (ta, Gracias a Dios. . Virgen san esta oveja os encomiendo. No te arrepientas rapaza. Qué pronósticas Longinos? Esto dejornada larga, tiene mil dificultades: bien lo sabes tu Ab Forzada, no viene aquí mi sobrina. No hechas de ver que es mucha De todas edades, tiene (cha. santos el Cielo. . Esta barba, dejaré por afeitar ciento y cincuenta semanas, si ella estuviere aquí un mes. Con temor, Longinos, hablas. Tengo más años que tú. Pida a Dios. Paciencia? Y gracia; que con esto alcanzará, constante perseverancia. (sea: Ruego a Dios, que por bien si será Longinos. . Basta, que tú lo digas señor mas cuantas veces se engañan, desordenados deseos de cosas buenas, y santas. Para consultar mejor, si fuera de aquesta tierra, será bien que hagamos guerra, conviene, hermano, y señor, que esta imagen quede aquí, hasta que nuestro Dios Marte, nos responda en ella. . Aparto te quiero hablar. En secreto están hablando; será negocio importante. Es el Duque un ignorante. (do, Prosigue hermano. . Callan ganaras, Petronio, mas que hablando de aquesa suerte. No es esto verdad? . Advierte, que no poco errado vas: porque murmurar de quien nos dio por senor el Cielo, arguye alevoso celo. Virtud rara, es hablar bien. Soñé (como digo) hermano, que un hombre de baja suerte, daba a nuestros dioses muerte: no es buen agüero. Don Cristiano me dijo que era. . Señor, solo responderte puedo, que no dé lugar al miedo, tu antiguo, y noble valor. Volver quiero a la ciudad. Quieres que vaya contigo? (go. Respónde hermano? . Sí, amí Soldados, señor, guardad la imagen de nuestro Dios, hasta que yo vuelva aquí. man: . por me quiero sentar. . Los doy, tenéis una simpatia. En nuestra firme amistad, no hay más de una voluntad, envidia os tiene la mía. De qué hablaremos ahora? faltan materias? . German, motivo estos olmos dan, para que la blanca Aurora, nos halle aquí reposando: hace notable calor. El cephiro volador, corre tan modesto, y blando, que a penas bullir se siente. Pásase bien el estío, en la ribera de un río, junto al cristal de una fuente, mas quien le pasa en un monte, donde el Sol con fuerza hiere. morir perdigado quiere. Mas levantado orizonte, que el que pisan nuestros pies, no tiene toda esta tierra. No es tan alta aquella sierra: la razón, hermano, es, por que quiere nuestro Dios, sacrificios altos: . digo, que tu cuerda opinión sigo, Para en uno sois los dos. Sueño tengo, . y yo también. Juntos habláis, y calláis, juntos coméis, y ayunáis. Juntos, nuestro mal, y bien, hande andar siempre. . Dormid, que también dormiré yo. No tienes tu sueño? . No. Duerme póbrete. . Advertid. Qué hemos de advertir, Petro Que el Duque se enojará, (nio? si os ve dormidos, . no hará. Menos se enoja un demonio, que nuestro Duque Berardo. Mas si a rienda suelta duermo? (que no soy hombre estafermo) si la luz de Scintia aguardo, en este suelo tendido. Quién, Dios Marte, os guardará? Si en el quinto Cielo está, de luz immortal vestido: que humana mano, cobarde, le hade ofender? . Guardaos que el que es verdadero Dios, (vos; no ha menester quien le guarde. Cuanto más me mí mas vuestra hermosa luz me abrasa el pecho, Vos le queréis en lágrimas deshecho, mas lo contrario (ay Dios) ama, y codicia. Cuándo cortaré el hilo a mi malicia? Cuándo a vuestra piedad iré derecho? Puede lo que no es, darme provecho? Puede hallarse clemencia en la injusticia? Injusto el mundo es, vos señor, justo. Pues si mi ardiente amor aspira al Cielo, como por lo que es nada dejo el todo? Pero fin vos, señor, viento es mi gusto, estatua mi intención, sombra mi celo, hielo micharidad, mi poder lodo. ̱. Enemigo, No ronques, Petronio así, que me despiertas . Sin duda, gente de guerra hay allí. Piadoso Dios dadme ayuda: porque no daré por mí, como vos no estéis conmigo, lamenor cosa, F ya vienes a destruirme. Sabes que soy monte firme? Menos de lo que soy digo. Soy terror del mundo. . A No es ídolo falso aquel? (Dios! Siendo uno yo, venís dos? El altar, que infama él, será razón que honrréis vos. Mira que te abrasará, si te llegas más. En pie, sobre tan hermoso altar; Quítate allá, . no hade estar un loco, que cuerdo fue. Derribarme quieres? . Sí, que el honor que a Dios se debe, no se te hade dar a ti. Cuanto mi gloria fue breve, la pena, que reina en mí, viene a ser larga. Señor, rendido está a vuestros pies, todo el infernal furor. Hombre, cruz, y Dios, son tres. Que mucho, que mi valor quede vencido. . Cobarde, no hagas de tu furia alarde, que un gusano, Antonio fue, pero jamás quitó el pie, de tu frente altiva. . Tarde, recuperaré el agravio que reciví d él: . jamás, pronuncie tu infame labio. Presto mi furorveras. Piadoso es Dios, fuerte, y sabio: de ti me sabrá librar. Alguno me hade pagar el mal que me has hecho aquí, e mí. entrar quiero en ella ahorar. Valientemente he dormido. Tristes mis ojos están. Por qué dormir no han podido? Por que jamás cobraran el tiempo que aquí han perdido. Procedes como prudente, Pero quien Marte valiente: quien belico Dios sagrado, quien (decidme) os ha guardado lugar tan poco decente? Alfombra, inmortal serior, os hace atrevida mano de los pies de un mal hechor? Luz de mortal ser humano, ciega vuestro resplandor? Tan infame vituperio, no carece de misterio. No sin gran causa, German, sujetas a un hombre están las colunas de su imperio, que son la fuerza, y bondad. Tiene, Claudio, tu razón, fundamento de verdad. Qué es aquello? . Letras son. La humana curiosidad, me pide que más no aguarde: er nada tienes de cobarde. Lleguemos juntos los dos. El que es verdadero Dios, no ha menester quien le guarde. Dicen estas letras? . Sí. No sé que piense, German. Quitemos, Claudio, de aquí. Esta imagen? Sí. Hallarán, ciega confusión en mí, cuantos me vieren ahora. Roca, que argenta la Aurora, menos firme está. . Sin duda, tiene aquesta imagen muda, Deidad, que algú pueblo adora. Como soy de buen dormir, tan dormido me quedé, luego que en el montre entré, que a nadie sabré decir, el camino que tomó mi noble dueño Abrahan. Un hombre está allí. German. Sospecho que me llamó, para que su antorcha fuera, pero yo entonces soñaba, que a dos carrillos mascaba lo que aquí tener quisiera; que a buen seguro. . Petronió, no será malo agarralle, que me comiera una calle, dudo si es hombre, o demonio, cuajada de albondeguillas. Quién eres hombre. Un doctor. Longinos, tened valor. Si al Dios Marte no te humillas, si sus excelencias callas, de un árbol hede colgarte. Quién es aquese Dios Marte? Es el Dios de las batallas. Humíllate, . no es razón. Blasemia. . Hombre sagitario, no estando en mi calendario, no me corre obligación. (cia Gracioso está. . Tu insolen hede castigar . señores, denme el Dios de los doctores, que yo le haré reverencia. Pero quien me mete a mí con el Dios de los soldados? Besa sus dos pies sagrados. No me sacatan de aquí, sino es hecho mil pedazos. De qué nación eres? . Chino. Temblando estoy. Geimagino que es loco este hombre. . Misbra se han ocupado muy poco(zos, en sacrificios marciales; pero enpuntos doctorales; No hechas de ver que está loco, se han ocupado mil días: porque suelen recetar, malbas, para el paladar, para el vientre, acelgas frías. Quién fue tu padre? . Un bar Si sacrificas a Marte, (uero. podremos en paz dejarte. No puedo. Por qué? Ni quiero. Será fuerza que lo hagas. Si me hacéis arrodillar, volveréisme a levantar. No desenvainéis las dagas, que será dar mala nota. Pero cuál es Marte? . Aquel: no daré un clavo por él. (ta, Por qué razón? . Hombre idío si fuera Dios verdadero, estuviera así caído? No vine mal prevenido. Llega a adorarle: . no quiero. Gracioso, alocado humor. Llega digo. . Ponle en pie, que entonces le adoraré. Pero querer que un doctor, que piensa dar habla a un mudo: querer que un medico; . llega, se humille a una estatua ciega, que a un hombre, solo, y desnudo, rinde su seetro, y corona, (te no es razón. . No hasde quedar por adorarle. . Dios Marte, en casa tengo una mona, que con tener mala cara, con ser un rudo animal, no como yo racional, yo se que no os adorara. Pues por que lo hede hacer yo Por qué preguntas? . Por qué? Si le ponemos en pie, sacrificarasle? . No: por que mi fe me asegura, que cuantos estáis aquí, no han de moverle de allí. Si discreción, y cordura, tuvieses tan presto: , fuera, hombre muy loco, y muy necio. No tienen sus gracias precio. Dios Marte. . No ves que espe para poder responderte, (ra, que su criador le de lengua. Llega Petronio, que es mengun de nuestro Dios, bravo, y fuerte, mi duda, y tu dilación. Lleguemos todos: La llegad, que si es immortal deidad, podrá más que mi opinión. Parece que esta clavado. Bueno será escabullirme, que cuando quieran seguirme, me convertiré en venado, para que ninguno de ellos, corra tanto como yo. Vuelven las cavezas? No. Luminosos rayos bellos del resplandeciente Apolo, muy mal me podré escapar, si no dejáis de alumbrar nuestro misterioso Polo. rman; no poco confuso estoy. Mil prodigios vemos hoy, que espanto, y temor nos dan. Pero que se ha hecho el loco? el loco? Sí. No le ves, llevar el seso en los pies. Solo confusiones toco, solo admiraciones prueno. Si le pudiera alcanzar, me vieras German volar, pero sospecho que Pebo, mira su velocidad. algo admirado. . Quién viene? Quién sobre, nosotros tiene? limitada potestad. Sin liímite diré yo. Todo el humano poder, no la ha podido tener No la tiene el Duque? . No. que su noble ser humano, pende de un ser superor. Cobrando voy más temor, miedo me pones hermano. Que el oráculo de Apolo. no nos haya respondido! Yo se que lengua ha tenido, mas ya, señor, no es él solo el que carece de lengua, cuantos dioses tienes callan. En mi corazón batallan, confusión, temor, y mengua. Hombre, que llega a mandar, mar espacioso hade ser. Confuso temo perder, bienes, que podré ganar, si nuestro Dios nos responde. Pero qué es esto! . Señor, con afrentoso temor, Marte, su deidad esconde. Cumpliéndose va tu sueño. Don Rompe aquella cruz, hermano. Travájaras, Duque, en vano. Hombre, clavado en un leno; quien te ha plantado en lugar, que al Dios Marte consagre? Sacrílega mano fue. Creciendo va mi pesar. Hombres, que habéis de tener, si recivís el vautismo, más claros rayos de luz, que tiene en si Apolo Pithio. Hombres, que habéis de gozar, si servís a Jesucristo; la gloria esencial de Dios, no menos que eternos siglos. Hombres, que fuistes criados, pero amar al uno, y Trino, Dios de la tierra, y del Cielo, vuestro salvador, y el mío: no para vivir sin él, ni con fin desvanecido, nsar que sois immortajes siendo vasos quebradizos. No fuistes criados, no, para fabricar altivos romanos Anfiteatros, ni piramides egipcios: mucho menos para hacer, en montes, valles, y riscos, al polvo de un hombre vil, desfrutados sacrificios: sino para ver adiós, que cuando de nada os hizo, estabades en vosotros, hermosos, puros, y limpios, No aimás de un Dios en el Cielo; cuyo resplandor divino, da vida a todas las cosas. Este Dios es Jesucristo, hijo del eterno Padre, de una virgen bella, hijo, con principio, en cuanto hombre, en cuanto Dios, sin principio. En este Dios poderoso, cuya bondad os predico; A en este señor clemente, que os quiere ver convertidos, para imprimiros su amor, para teneros por hijos, hay tres personas distintas, pero solo un ser divino, sola una piedad immensa, solo un poder infinito; poder, que estará, y ha estado, como ahora está en sí mismo. Declararme quiero más. Quien de vosotros ha visto, arder en hermoso templo, artificial, blanco cirio? guno le ha visto? Todos. No tienecera, y pavilo? No tiene llama también, cosas que le hacen distinto, si se toman por si solas? Pero si se toma el cirio solo en lo que por si es, hay en su ser ser distinto? Todos me diréis que no: porque en un tirio encendido, selamente se halla un fin, que es alumbrar. . Enemigo de Mercurio, Apolo, y Marte, dioses immortales míos. Presto te enojas hermano; déjale hablar. . Basiliscos, me parecen sus dos ojos. Es de mi Dios uno y Trino, figura el cirio. . Matadle. Repórtate, señor mío. La cera es el Padre eterno, el Verbo eterno, el pavilo, es la hermosa llama de él, el espíritu divino, tercera persona eterna? mas este admirable cirio de su divino ser santo, mas resplandeciente, y limpio, que una infinidad de soles, un fin tiene peregrino, tiene un fin maravilloso, fin immudable, escondido. No digo en cuanto a su ser: porque donde no hay principia, es imposible haber fin; en cuanto al objeto digo: porque todas sus acciones, tienen un fin infinito, que es la gloria de su ser, ser invencible, ser vivo, en el cual no hay más ni menos. Recivid pues el bautismo. D Que esto permito? A y de Dios, seréis hijos adoptivos. Esto se puede sufrir? matadle. b hermanos en Cristo, no adbréis ídolos falsos. Cierra la boca, enemigo. Por ver si descubrir puedo, desde este empinado risco, un pedazo de mi amo, por el cual ando perdido, os vuelvo a ver Marte horrendo. Sepultaldle en aquel río. No hechas de ver que es eterna la gloria que da el martirio eñor, No es mi dueño aquel? . Se que los perdones te pido. Muera arrastrado, Don bien dices, Libradle de este peligro ingeniosa industria mía. Hombres viciosos, perdidos, eron vuestros dioses . Mue. (ta, Dame en estotro carrillo, muchas bofetadas: . dale. Si por loco me han tenido estos bárbaros infieles: si estando yo en mi juicio, me han tenido por simplón, que me tendrán, imagino, por algún díos de los suyos, como ses hable con brío- Voces quiero dar. . Llevadle. Mira, Duque, que te aviso, que si das muerte a ese hombre, te convertiré en chorizo. Quién eres? . No me conoces? Yo soy el Dios escupido, (quiero decir Esculapio) gran conocedor de vinos. Mal haya, amén, tan mal nombre. Tú eres Esculapio? . Y digo, que si maltratas al amo del siervo inútil Longinos, enviaré sobre tu tierra. ranas, langostas, mosquitos, tortugas, cangrejos, tabanos, garrapatas, pulgas, grillos, sapos de dos mil maneras, monazos grandes, y chicos, hormigas como elepantes, ratones, topos; erizos: también mujeres celosas, plaga que no afligio a Egipto: por que si esta le afligiera, no quedará en pie edificio. Esculapio? . Sí. Tiene aquel hombre juicio? Bien claro se ve que es loco. Cama de rosas, Dios mío, es la dureza del suelo, sus pedernales son lirios, claveles sus troncos duros. Tal sufrimiento no he visto: Parece que no es de carne. Mira, hermano, si esta vivo. Vida, y valor tiene. . Muera. Su sangre esmalte aquel risco. Misericordioso Dios, no mires a los delitos de esta ciega gente infiel. Perdónalos: . muera digo. Rebelde estás a mis ordenes, hombre desagradecido? No es gracioso loco. . Juro, por la mitra de un obispo, por la sotana de un cura, por el bonete morcillo del sacristan de una aldea, que en lugar de agua, y granizo, hede hacer que nubes negras, lluevan camellos pagizos, Espérame, que allá voy. Si fueres el viento mismo, ranzarme. Cómo no? Seguidme amí Quién trajo a Teodoro aquí? Yo truje al yermo a Teodo yo le di diamantes, y oro, (ro: ingenio, y valor le di, para que en el fuese encanto, del corazón de María. Siempre que amanece el día, la ofrece su pena, y llanto. Si su fuego atizas bien, tendrá perpetua memoria, tan importante victoria. No atizaras tú? . También. Teodoro, y María salen. Su opinión me hade pagar, la deshonrra de mi altar. Poco tus industrias valen, cuando la gracia de Dios, viva en las almas está. Salen juntos? Sí. Será, batalla de dos ha dos. El amor, galán discreto, (mucho es siendo niño) ordena te desenoje mi pena, si te enojó mi respeto. Respeto, y temor, señora, me han dado, y dan a entender, que no puede mi amor ser, Pebo de tan bella Aurora. Caigo en la cuenta, y creyendo, que es infalible verdad, corrida mi voluntad, se aparta de ti muriendo. Gloria es tuya, y mengua mía; suspende (pues) los enojos: porque enojados tus ojos, detendran la luz del día. Lince, cuyos triunfos canto, quiso que un martes te viese, para que mi amor te diese, músicas de amargo llanto; que como me confidero esclavo de un ser altivo, solo para llorar vivo; cisne soy, que canto, y muero. Pero ojalá le imitara: por que teme mi amor fiel, que hasde ser tú más cruel, que la que huyó al Sol la cara. No atizas? Sí. Poco a poco, Teodoro, amigo. . Señora, la voluntad, que te adora, llamas despide. . Estas loco? Loco estoy, y no es exceso: porque es tanta tu hermosura, que carece de cordura, quien por ti no pierde el seso; verdad, que hace alegre salva, al oriente de mi fe: porque tu estampas el pie, donde pone el rostro el Alba. No atizas? Sí. Bueno está, su ingenio me tiene loca. El nácar de aquesa boca. verde esperanza me da: mas sin dulce posesión, la esperanza más florida, es como cuerpo sin vida. Flechas sus palabras son, que el corazón me atraviesan. Casi convencida está. Tres meses, Teodoro, ha, que tus finezas no cesan. (me, De qué mi bien? . De pedir que premie tu voluntad. Perdida vais castidad. Es mi afición, torre firme. Tres meses ha. . Que ventura, que tu amoroso desuelo; con los ojos mira el Cielo, con el alma, tu hermosura. Tres meses ha. . Qué alegría, que con despejado brío; To pido a tu fe mi albedrío, busco en tu alma la mía, Tres meses ha. Qué contento, que llorando mis enojos; miran tu cueva mis ojos, el alma, tu pensamiento. Tres meses ha. To Felis suerte, que tu fingido hermitaño; , miro en tu desdén mi daño, hallo en tu rigor mi muerte, Resistir no puedo más, llévame donde quisieres. Ya cayó. . Valiente eres. La hermosa mano me das? Mano, y corazón te doy. Mucho te debo. . Luzbel, no es un hermitaño aquel? Tu esclavo, señora, soy. Pienso que viene mi tío. Mucho tardaste Abrahan. Lacayo, y caballo, están de la otra parte del río. Hemos de pasarle? . Sí. Quiéresme mucho Teodoro? Tus pensamientos adoro. Vengándome estoy de ti. Será tu amor verdadero? Si no lo fuere, señora, me afrente mano traidora. Hablar a mi tío quiero. Cerca de la puente está. Desde la lengua del río, le diré que eres bien mío: , dile que en mí te hallará. Si el corazón no me engaña, si los ojos no me mienten, con mi sobrina está hablando, hombre, que su mano tie ve, como si fuera su esposo. Cielos, que prodigio es este! No es ilusión, verdad es. Sobrina. . Tío, quien quiere, mortificar sus pasiones, huye de ocasiones leves; mas quien, como yo, da entrada al fuego de amor ardiente, cogiendo de su ocasión el encendido copete, vencerse, es difícilcosa, es imposible abstenerse; que como amor es vianda, tienta, obliga, atrae, y mueve, pensamientos desreglados, de bulliciosa edad verde, Convertida vine aquí, mas fue fervor imprudente, semejante a un capitán, que sin armas acomete, esperándole a pie quedo. escuadrón de armada gente. Quiso mi flaqueza hacer, lo que ahora hacer no puede; cimiento fue sobre falso: porque hablando propiamente, pocos livianos principios, alcanzaron fines fuertes. Teodoro, ya dueño mío, ha que me sirve tres meses, con los ojos le vi un día, con el alma, ochenta y nueve. En fin de suerte le quieto; en fin me quiere de suerte, que aquí le estoy dando el almo, como él me la dio mil veces. Bizarro en el yermo entró; Ccuriosa yo, quise verle: diome el amor ocasión, mírele, para perderme; que amor; y curiosidad, el mayor recato vencen. Esta es mi historia, Abraham: lo que te pido es que ruegues al que tan santo te hizo, al que tú en el alma tienes, de contrición a la mía, para que aquí vuelva a verte. Escucha, sobrina, aguarda. No puedo tío: . ni quiere, que ya el querer de María de mi pensamiento pende. Ponte a caballo. . Victoria. Qué quieres en fin perderte? Que quieres dejar a Cristo, por solo un contento breve? Escúchame una palabra, No puede ser: no. No puede, responde quién es cristiana? Quien auxilio de Dios tiene, sobrina mía. . Adiós tío. Que mucho que así te ausentes: que mucho que no me escuches que aquí con dolor me dejes, sino te acuerdas de Dios, si las espaldas le vuelves. Es possible que te vas? Es posible que no adviertes, que toda tu gallardía, se hade acabar en la muerte. Por el ciego amor de un hombre, que tu deshonrra previene; por quien no te puededar nada de lo que promete: por cuatro razones locas, que el tiempo en aire convierte, la sangre de Cristo pisas? la divina esencia ofendes? Mira lo que haces sobrina: porque si prevaleciesen, caducos bienes del mundo, los de Dios no fueran bienes. Mas ay, que sin hacer caso de lo que más te conviene, que es no hacer caso del mudo, procuras que él te despeñe del más levantado risco de su proceder aleve, Peñas de aquestas montañas, prados, ya seeos, ya verdes, mansos arroyuelos, claros, robustos, altos cipreses, impedid su veloz curso: porque como aquí se quedo, como del vermo no salga, como en su choza me espere, hasta verla convertida, serán mis ojos dos fuentes. De tu sobrina, señor, esperó Longinos, siempre, tan infame acción. . Ay triste. Cuendo apaleados vienen, como si nogales fueran, tus robustos miembros fuertes. Cuando por peñas, y riscos, bárbaras manos crueles, (presente mi personaza, pero de suerte presente, que pudiese verlo todo, sin que peligro corriese) han arrastrado tu cuerpo, no menos que ochenta veces: liviana rapaza, loca, con desvergüenza insolente, sobre un caballo morcillo, que diablo animal parece, para ausentarse de ti, pide al caballo que vuele? Sigámosla amigo. . Qué? Sígala, señor, un duende, que estando ayer en levante, le hallaron hoy en Poniente, que yo no sigo a mujer tan volaje, y necia: advierte, que es obra decharidad. (tiendes? Vuelve a tu empresa. . No en A. Qué vuelva a mi empresa dice: pues Dios te lo dice, quelve

JORNADA TERCERA

jornada tercera No argumentas mal Germán funda muy bien su argu Humildad tan peregrina, tan admirable silencio. en evidentes injurias, tan desentrañable celo de la salvación de todos, tan poco respeto, y miedo al castigo de tus dioses, tal paciencia en mil tormentos, tan profunda charidad, que nace, señor, es cierto de la verdad de su fe: ser verdadero, el Dios que le da virtud, el Dios que le ha dado esfuerzo, no hubiera sido tres años, con tan raro sufrimiento blanco del enojo tuyo. No es aquel? Sí. Oyde quiero. rombres, que del bien huis, Obres sin Dios, hombres ciegos, te tenéis pechos de bronce, te tenéis almas de acero. Hermanos en Cristo, amigos, que dejáis pasar el tiempo, sin quereros sujetar, al poder de un Dios inmenso. Cuando en el vautismo santo, pmorta de los sacramentos, que para bien de los hombres, instituyó el Verbo eterno. Cuando en su limpio cristal, (cristal que hace hermoso, al feo) se lavaran vuestras almas? se bañaran vuestros cuerpos? Cuando a tan ciega malicia, phondrá perpetuo silencio, la perfeta contrición, tan amada del cordero? Qué Dios predicas? Qué ley? Qué vida ofreces? Qué Reino? Qué castigo nos aguarda? Qué pena, que llanto, y fuego? Quien es Jesucristo vivo, por cuya virtud, has hecho tan prodigiosos milagros? Tu enfrenas los elementos: túllidos, y mancos sanas, vista das a pobres ciegos. Quién es aquese tu Dios? Quién es aquese cordero? En qué templo, o reino asiste? En qué ciudad le hallaremos? Qué os oigo hablar en juicio! Que con prudencia, y sosiego, me pedis razón de Dios! el que tiene un ambicioso, (no. que heredó el trono de un rei- Decláranos la verdad. Escuchad: Du habla sin miedo. Muchas veces os he dicho, que en mi Dios, piadoso, y bue hay tres personas distintas, (no, pero solo un ser eterno. La segunda de estas tres, (que es la persona del Verbo) tomó nuestra carne humana, con la cual entró en el Cielo, después de haber en el mundo padecido mil tormentos; después de no haber quedado gota de sangre en su cuerpo; después que se vio afrentado, después que en cruzado leño,) en medio de dos ladrones, le vio el Cielo abrir el pecho. Qué siendo Dios se hizo hombre? Siendo immortal, siendo inmenso siendo impasible, y divino, siendo sumamente bueno, se vistio de nuestra carne, para dar muerte al infierno. Engéndrole varón? . No: por que su impecable cuerpo, fue maravillosa obra, de la que tiene en el Cielo, el mismo poder que el Padre, la misma virtud, que el Verbo. Tuvo también madre? . Tuvo, Madre, a quien tienen respeto las supremas hierarchías; Reina en fin de mejor reino, que formar puede en su idea el más seientifico ingenio. (bre, Don Qué tuvo madre! . En cuanto hon pero como hay en el Verbo, naturaleza divina, junta con humano cuerpo. Como siendo Dios, y hombre, no es más de un Dios verdadero, se llama madre de Dios; lo cual es más claro, y cierto, que las verdades más claras, que hace notorias el tiempo, Juntamente Dios, y hombre! Si os suele dejar suspensos, el movimiento del Sol, la traza del universo, con ser cosas ordinarias, con no ser milagros nuevos: que mucho que esto os espante. Poco a poco voy creyendo las verdades que este dice. Qué dices tú? . Que las creo. Tanto tu Dios puede? Tanto, que declararlo no puedo: tanto, que el más de los hombres, el de los Ángeles bellos, viene a ser mínimo punto de la esfera de su menos; que como en él no le hay, hará su poder, tan presto un miserable gusano, como millones de cielos. La virgen, madre de Cristo. Don Virgen, y madre! A. Es tan cierto, que siendo madre fue virgen, como es cierto que tenemos alma racional etern Cómo puede ser? . Secretos del pecho eterno de Dios él solo puede sabellos: mas algo de esta verdad, os ensevará este ejemplo. Cuando del hermoso Sol, penetrantes rayos bellos, pasan cristalina copa, rompe el resplandor febeo su cristal cándido? . No. Pues si produce este efeto, la hermosa luz del sol claro. siendo criatura del Verbo, que mucho que su poder, hiciese el virgíneo templo, donde estuvo nueve meses, claro incorruptible cielo? Que mucho que fuese Virgen, la madre de este cordero, haciéndolo por un modo maravilloso, y secreto, si no tiene pez el mar, sino tiene fiera el suelo, sino tiene el aire, ave, si calor no tiene el fuego, no reciviéndolo del? Como su poder eterno, no había de tener poder, para conservar entero, el virgíneo vientre puro, de la que le dio sus pechos, de la que le dio su sangre, siendo verdad, que elementos, Cielos, hombres, y animales, son de su voz santa, eccos. (bre, Si Cristo murió en cuanto! cómo está vivo? A que de vuestra salvación, tiene mi cristiano celo, verdades de mi fe santa, propone a mi entendimiento. ̱. Hombre excelente German; Ser es santo, es sabio, es discreto. G Guardó el cuerpo de Jesús, glorioso sepulcro nuevo, poco menos de dos días: por que fue el día tercero, día de consuelo, y paz, día de gloria, y contento, en el cual le vieron vivo, los que le lloraron muerto. Glorioso resucito. con vida, y gloria le vieron, para que su cuerpo vivo, fuese (cómo es) en el Cielo, de nuestra resureción, testigo fiel verdadero. Cómo está en él, está aquí? En el santo Sacramento, que se llama Eucharistia, debajo del blanco velo, de especies sacramentales, tan vivo, immortal, y entero, como en el Empíreo esta, preside en cristianos templos. Decláranos como está, No puede mi entendimiento declarar el menor punto de este divino misterio; mas la verdad de esto, es, que en tan santo sacramento, el cuerpo de Cristo está: (po y por que es fuerza que un cuer esté con el alma unido, para no ser cuerpo muerto, juntos cuerpo, y alma están, juntos cuerpo, y alma vemos, con los ojos del espíritu, que son mucho más perfectos, que los ojos corporales, de visiva virtud llenos. Y por que esta humanidad, está unida con el Verbo, por hipostática unión, que romper no podrá el tiempo, porque ya sin tiempo vive; que juntos están, es cierto, divinidad, cuerpo, y alma, Verbo, y Jesús verdadero. Y por que el verbo divino, es igual al Padre eterno, y a los dos el Santo espíritu, si bueno el Padre ellos buenos, si el Padre sabio, ellos sabios, si el immortal, lo mismo ellos; en fin una misma cosa, como difinido tengo, es evidente verdad, la cual firmemente creo, que en el sacramento sabio, que consagra un hombre necio, en el sacramento fuerte, riquisimo, real, inmenso, que consagra un hombre flaco, pecador, pobre, y plebeyo, cuerpo, y alma están de Cristo, la divinidad del Verbo, el Padre, y el Santo espíritu, En fin está un Dios eterno. con Majestad tan gloriosa, como le ven en cuantos en su fanta iglesía, guardaron sus mandamientos. Luego ay y glesia? . Visilo, cuya caueza fue Pedro, lugar teniente de Dios; cuyos sucesores, dieron al cristiano pueblo fiel, saludables documentos; cuyo sucesor, que hoy vive, puede dar, y quitar reinos, como al bien público importe; cuyos excelentes miembros de esta cristiana caueza, que tanto agrada al cordero, todos vosotros seréis, si vomitando el veneno de la falsa idolatria, que os va llevando al infierno, os convertís a mi Dios, le dedicáis saeros templos. Es el infierno el castigo? El menor de sus tormentos, es tormento inexplicable. No hay bien en el, no hay contento, todo es confusión, y espanto, todo es temblor, llanto, y miedo, todo desesperación, todo furor, todo fuego, que durará eternamente, (nos. No pienso ir yo allá, Geyo me Qué premios da tu Dios santo? La gloria, premio de premios, bien de incomparables bienes, gozo, de gozos inmensos; descubierto se ve Dios, que es lo más que decir puedo. trocado mi pecho veo; tan tratable tienen ya, mi obstinado pensamiento, la verdad de tus palabras, la eficacia de tus ruegos, que no sé cual es mayor, la admiración, o el contento. Bautismo quiero. . Bautismo quiero yo tambien: . queremos, puedes, Teobaldo, decir. Bautismo queréis? Y el tiempo, que en bautizarnos tardares, nos servirá de tormento. Confieso Padre divino, que por los merecimientos de la pasión de Jesús, nuestro señor, y hijo vuestro, premiado habéis mi sudor, cumplido habéis mi deseo. Por ello os doy cien mil gracias, Bautismo, padre. . Valerio, de la ciudad de Zampsaco, pastor vigilante, y cuerdo, con el agua del bautismo, os está esperando. Creo, (Tenía que no hay más de un Dios. en me aguardadtodos. Dn Sospecho que hasde ausentarte: A. no haré. De Marte, y Venus reniego. reniego de dioses falsos. Mueran sus nombres, sus templos, sus sacrificios immundos. Don Viva el padre: . Viva el Verbo? Viva el Espíritu santo, un solo Dios, verdadero. le Cristo: viva el sucesor de Pedro. No puedo significar, lapaz, el gozo, y consuelo, que me ha dado esta mudanza. Músicos. Qué quieres? Quiero, que este contento le aguéis; templad bien los instrumentos. Es posible señor mío, que lo que ayer era yerro, es oro precioso hoy? Bendito seáis vos. . No puedo vengarme de otra manera. Cantad tristemente. . Pienso, que hade aprovecharte poco. Déjame mujer: . qué es esto! Música aquí? No es sin causa: corazón, estad atento. Muchas almas me has quitado, pero una sola que tengo, mengua será de tus glorias, límite de te tropeos. No pienses que es poco, no; que si conmigo la llevo, será la mejor coluna, de mi desdichado imperio. Dejó por mí tu sobrina, la soledad de un desierto: déjote a ti, dejó a Dios. Paso. Cantad digo. Quedo; que cada silaba desas, es una lanza de fuego. Solo por hacer mi gusto, entregó el alma a un mancebo, no menos galán que Adonis. Pluguiera a Dios que primero, despedazaran mis carnes, raviosos, hambrientos perros. Con él, en fin, se ausentó. Paso. Cantad digo. Quedo, que cada silaba desas, es una lanza de fuego. Mucho lo siente Luzbéls no puede su sentimiento, ser mayor que mi dolor. Llévola el amante ciego, donde gustosa, y alegre, con amorosos requiebros, celos de su amante premia, que el fruto de amor es celos, Perdió su virginidad. Palo. Cantad digo. Quedo; que cada silaba desas, es una lanza de fuego. Quisierayo, fuera un rayó. Perdió su recato honesto; lo que lloro, ríe ahora; de lo que ayuno en el yermo, de la falta que en el tuvo, de placer, regalo, y sueño, se está desquitando ahora; solo busca pasatiempos, solo procura convites, solo pretende recreos. Pesada, y triste memoria, de un pecado torpe, y feo, no me atormentes el alma, que me va faltando aliento, para poder sustentar, el gravamen de tu peso. Socorro señor, socorro; que es grande mi sentimiento, chico el valor que me anima: bien se que no lo merezco, mas no me miréis a mí. Para su mal no hay remedio, su enfermedad es mortal, muy cerca esta del infierno; condenárase sin duda. Paso. Cantad digo. Duedo; que cada silaba desas, es una lanza de fuego. Huye, que está Cristo allí: z con el, pocas burlas. . Temo, que hade deshacer su amor, todo cuanto habemos hecho. eftor mío, siervo soy de vuestros siernos; mucho, señor, me he alargado: por que soy mil puntos menos, que el menor de los que os sirve Mas señor, decidme, os ruego, cuando saldrá mi sobrina de ofensas qué os está haciendo? Cuando la veré llorar en la soledad del yermo? Cuando enjugará mi llanto, el justo conocimiento de su licenciosa vida, de su estado torpe, y ciego? Por vuestra pasión, señor, por vuestro costado abierto, por vuestra misericordia, por los purisimos pechos de la virgen, vuestra madre, por los santos, que en el Cielo os están glorificando, por los que os están pidiendo, en este valle de lágrimas, el celestial reino vuestro, que os acordéis de María, Su falvación te prometo. Su salvación? Sí: que gozo. Procura que vuelva al yermo. Gracias a Dios, gracias, gracias. Si es menester compañero, diré no sola una vez, pero diré, veces ciento. Gracias, gracias, gracias, gracias; de corazón digo. Tengo, para dar gracias a Dios suficiente causa. . Pienso, que se han convertido a Cristo los que hicieron de tus huesos, lo que con gatos de algalia, hacen brazos avarientos: pienso que ya son humildes, los que antes eran soberbios: por que desde aquella cueva, (cuyo peñascoso centro, diez hombres, como gigantes, puede tener encubiertos) he visto cuanto ha pasado: por lo cual quiero de nuevo, dar a Jesucristo gracias. Démósselas juntos, Los demos. A. Gracias a Dios, . a Diós gracias, más veces; que tiene el Cielo resplandecientes espíritus; más veces, que el mar soberbio, tiene turbias gotas de agua. Mueran los hombres, Lprimero. que sin Cristo estén, L. un punto, que esten sin Dios, L un momento. Muy bien respondes, Longinos, respondo bien, cuando quiero. Vamos a mudar de traje. Ay empresa nueva? . El tiempo. te dirá la empresa que es; es honrradísimo vi Dígole, señor Manfredo, que muy poco hade ganar. Con quién? Conmigo; callar, que le daré. . Estese quedo; que no tengo condición, para sufrir sus locuras. Dejarele. Cómo? A escuras. Perros ladradores son estos valentones. . Digo, que es prenda del alma mía. (ria, Quién señor bravo? . Ma- téndrele por enemigo. Save que rompiendo espadas me han nacido aquestos callos? Propia pendencia de gallos; picadas, y más picadas. (do Espadas ha roto? . Y pue- romperlas ahora. . En quién? En muchos hombres de bien; quiere verlo. . Estese quedo. Gana tiene de morir. Ya cala aquel, la visiera. Pueden verme? 1. Quiiera, que llegaran a reñir. Son lagartones caseros. Todos estos valentones, suelen parecer leones, pero al cabo son corderos. Que en fin le agrada María? Mas que a un jírgüero el verano, Save señor Martiniano, que la dicha, es prenda mía. Save que no tengo miedo al mismo demonio. . Save, que le estrellaré de un cabe; quiere verlo, . Estese quedo. Déjame salir, Rusina, valor tienes impaciente. Cómo está la buena gente. Bella mujer, a peregrina. Están de pendencia? . El hon es muy poco pendenciero. (bre Que rebién se tiren, quiero. Qué premio? Solo mi nombre. Como añadas, solo un dedo, de la hermosa blanca mano, me engulliré a Martiniano; quieres verlo? . Estese quedo, Quién mejor maña se diere, la moza se llevará. La moza? Sí. Hágase allá, Pues quién? Barreno quiere, o. su corazoncillo: . buen Paréceme. . Qué Rufina? Que han almorzado gallina. Su vientre nide barreno. Reves es este, . este tojo. De lejos se tiran: M. son, tajos de conversación, que cuestan poco trabajo. No se sacán sangre? . Luego Pendencia en mi casa! . Es, un movimiento de pies, con supóquito de juego: en fin (bien mirado) es nada. No se maten, . no hayas míe Darele? Sí. Estese quedo. Vuelve a la vaina la espada Por ti quiero hacerlo. . Es cuando hubiere de reñir, scuche, podrá venirme a pedir. Qué mi reina? . Un zacabo , tocarele diestramente. (che, Envaina también la tuya: mucho me pide; Me, concluya. Pídame el, señor valiente. Dice la mano? . una flata. Soy malo para flautero. Mirad Señora que os quiero, honesta no, Pues qué? Cauta. Huéspedes vienen. . Salgamos. Cristo con todos. . Andres, bella la ventera es, si en la venta nos quedamos, en cueros saldremos de ella. Qué es lo que quieren, señores? Un ramillete de flores, como vuestra boca bella, las haya tocado. . Es cierto, que a la más marchita flor, diera purpúrea color, la que en ella he descubierto. Ay bien que cenar? . Mui bien. Por la cruz del mal ladrón, que le hededar entubión. Paso Manfredo. . Que estén, garlando con ella. . Puedo. descubrir mi pecho? . Sí. Qué garlen con ella aquí! Quieres que les de, Manfredo? En mi presencia se trata de ramillete de flores! Que quieres, son pecadores. Si sois, como hermosa, ingrata, ganaré poco en la feria; de quien bien me paga soy corazón y bolsa os doy. Dáranla alguna miseria. Vos, señor, qué decís? . Nada. Por los vigotes de Judas, que si tu soso me ayudas, que a la muy desuergonzada, sabré dar chirlo. . Esta noche; Saca el dagón Martiniano, veré lo que con vos gano. Si tiran (Luna) tu coche, caballos nuevos. . Castaños? llegará tu luz más presto. Si esta vez no juego el resto, no le jugaré en cien años. Caballos pide a la Luna? Si la paciencia me deja, no hede dejar pie, ni oreja, de esta cuadrilla ovejuna. Que no la pidio caballos. Pues que la pidio? . Cabellos, No creo en ella, ni en ellos. Furiosos están los gallos; muy poco, Rufina, importa. No sabe el hombre. . no advierte. Yo respondo de esta suerte; Pe. mi espada ha cortado, y corta. Señores, Coléricos so mas ha menester mi venta, buena paga, y mala cuenta, que cuchilladas, y flores. No me quieren entender? No haya más; ténganse digo. , Huye Martiniano amigo. Ay del decir al hacer lo que de un punto a una esfera. Huyendo los bravos van. Bien en que entender les dan. Teodoro viene. . Quisiera, que me dejara Teodoro. Tanto le aborreces? . Tanto. Tu risa fue. . ya es millanto No hay amante, como el oro. Sus bolsas me han prometido los pasajeros. . Vendrán? Hasta la sangre darán. Vergüenza, y alma he perdido. Sin duda estas cuchilladas, son por tu causa, María. Ya me vendrás a reñir. Vengo a llorar mi desdicha: por que tu disolución, es cárcoma de mi vida. Vengo a enfrenar tu insolencia: mas cuando lágrimas mías, piden silencio a tu lengua, piden recato a tu vista, honestidad a tu pecho, cordura a tu bizarría, con quinientas lenguas hablas, con seiscientos ojos miras, y con serecientas manos, no menos que haciendo fizga, de mi lealtad, y afición, tu cuerpo gentil envidas. Mal haya, amén, María. el martes que te vi, Que triste día. No juega voltario ciego, resto de bolsa vacia, con el fervor, y el ahinco, con la presteza, y codicia, que tu juegas tu donaire, tu despejo, y bizarría; mejor diré, si tedigo, que a ti te juegas María, Fingidas son tus palabras, tus obras son más fingidas, por una parte me vendes, por otra parte públicas, que adoras mis pensamientos, que mis favores estimas; pero claramente veo, que no pueden tus caricias, engañar más dulce mente. ni ser mayor mi desdicha, El rato que estoy alegre, llorosa, y triste suspiras; los meses, que triste estoy, tus dos labios vierten risa. Mujer eres al reves: cuando me alientas, y animas, me enflaqueces, y aconardas; que tu afición fementida tan presto ofrece la muerte, como promete la vida. Mal haya, amén, María, el martes que te vi. Qué triste día. Procurándote ganar, he vendido joyas ricas, he desperdiciado muebles, gastado cuanto tenía, poro no lo siento tanto, como verte a ti perdida: que la vida de una venta, como es infame, y baldía, perdidas almas apoya, Floridos cuerpos marchita. En una venta paraste: que del Cielo de una hermita, no dando audiencia a mis ruegos, pisando amenazas mías, bajaste al infierno de ella, distancia casi infinita. En ella me da mil muertes, tu desvergüenza atrevida, de contado pago en ella, lo que tú a los otros quitas; mujer entraste en la venta, mas eres ya sucia arpía. En fin, es venta infernal, en fin, es casa maldita, donde de ordinario son, mayores las avenidas, de las corrientes del mundo. Permite pues que te diga; mal haya, amén, María, el martes que te vi. Qué triste día. Cuándo tendrán fin tus menguas? Cuando muera tu malicia, cuando me dejes vivir, cuando celos no me pidas, cuando de mí no mormures, cuando no tengas envidia de favores que nago a otros, mas por no decir mentira, cuando al desierto me vuelvan, lágrimas arrepentidas, cuando en el busque a Jesús. Qué así te vas? Ven Rusina. Mal haya, amén, María, el martes que te ví. Qué triste día. Ruego a Dios mujer ingrata, que sin paz, y gusto vivas, más años, que tengo penas. Ruego al Cielo, que cautiva, en remota tierra, infiel, tierra de gente enemiga, te acuerdes de tus desdenes para llorar penas mías. En los trabajos más grandes, en las mayores fatigas, no te dé palabra buena, la más verdadera amiga. De corazón ruego al Cielo, que te traigan tan corrida, tus deshonestas acciones, que de la tierra, que pisas, los ojos bellos no alces, si no es para ver desdichas. Mal haya, amén, vraría. el martes que te vi. Qué tristedia. Dirás, que estoy bien así. El hermitaño seglar, tepienso, señor, llamar, Pero qué dices de mí? Que vienes galán, Longinos. Hablaré congravedad, mejor es con humildad. Tiene diversos caminos, el proceder cortesano: Tiene un quintal de locura. Morcilla no habrá segura, sino me vas a la mano. No fue mala la de anoche; tres despaviló el cochero, no se holgó nada el ventero: la ganancia que da un coche, permite la demasía de un cochero hambriento. A. En fin son flores de su jardín, la insolencia, y valentía. Bien tepuedo yo advertir, que dejas en el tintero, las morcillas del cochero; la guía, quieres decir. Es hermosa flor del mundo, es harto bellaca flor. Para mi tengo, señor, que dese jardín immundo, leas, son flores de cochería: por que en fin, la ventería, produce flores más feas. La diferencia es muy poca. La venta es esta. . Señor, finezas de vuestro amor, se hande hallar siempre en mi boca. Cuánto, Señor, nos queréis? Cuánto, mi Dios, nos amáis! Qué de veces nos buscáis! Qué cuenta, señor, tenéis de mejorar nuestras almas! Cuantas veces nos decís, si santamente vivís, os recivitan con palmas, en el reino eterno mío; reino bien aventurado. donde no hay invierno helado, ni enfadoso, ardiente estío. Llamaré? . Llamar a Señor! que vuestra inmensa piedad, es libro decharidad, con su prologo de amor. Ventero amigo. Quién llama. Dos hombres, Rufina, son. Qué quieren? Qué profesión? Es fregatiz, dueña, o dama? Hale dado el Rey patente, para alojarse en mi estado? Tengo para cada grado, su título diferente. Es él su mágnate: . Soy. Es cúcheme, , que me place, Es la qué persona qué hace? Pienso que me entiende LDoy. De comer, y cenar? . Mal. Hay longaniza? , y solomo. Ni capón, ni liebre como: cabritillos tengo. . En sal? Sepa que soy algo sordo. Paréceme un gran bellaco. No apetezco huésped flaco, menos yo ventero gordo. Pero quisiera saber, si hay otra moza en la venta. Si aquesta no le contenta, moza le podré vender, que pueda venderla a otros. Ferias ay, de fembras locas, como de olandas, y tocas, como de bueyes, y potros; no dice mal la morena. Qué precio? . Mediocridad. La de adentro? . Extremidad, Para mi señor, es buena. Es aquel su dueño? . Es. Llegarele a hablar? . Pues no. Servirla quiero. Quién? Yo. No tengo manos, y pies? Lo mejor le falta, amigo: sin duda dice el dinero. Quién sois hermano? El ventero. Dice elargen? . Dije, y digo. Si entrar queréis en la venta, en ella os regalaran, cuantos en la venta están: porque corre por mi cuenta el gobierno de ella. . Aquí, pienso que vi el otro día cierta mujer. . a María. Llámase María? . Sí. Es gentil mujer, , es bella. Sois agente suyo? . Soy, su mayor privado. . Estoy, , perdido diréis por ella. Sois muy buen entendedor. También yo, señor soldado, de ella estuve enamorado. Ya nola tendréis amor, Todo lo cónsume el tiempo. b. Escuchadme a parte. . Diga, si acaso mi amor la obliga, vendrá a ser mi pasatiempo? No gaste palabras vanas. Que hay que dar pregunto? . Que cinco dedos en un pie, en la nariz dos ventanas: dos ojos amulatados, también seis pares de dientes, sutiles, y relucientes, dos vigotes ariscados. No es comida para mí. Si piensa que la hede dar, perlas, que produce el mar, engañale. Cierto? Sí. El desenfado me agrada. Escuche: . huéleme a pobr Cadenas doy yo. . De cobre. Sepa la muy poco honrrada, que puedo darlas de alquimia; quiere verlo? . Pobre, y necio. Quítese allá. . Que desprecio. Lo que una mujer vendimia, en el vinón ventalero, ya lo debe de saber. Qué vendimia una mujer? Dinero, Y qué más? Dinero. Si no hay dinero? . Desdenes. Mejor fuera vendimiar, racimos de rejalgar. Si poseyera más bienes, que los que poseo ahora, fueran todos de María. Su belleza, y gallardía, dejan suspensa a la Aurora. Es bizarraza mujer. Que estáis tan enamorado? En la cuenta que os hedado, lo podréis hechar de ver. Haced que me venga a hablar: no dejará de venir. Liberal, la hedo servir, constante, y fiel, la hede amar, Hede volver yo con ella? Solo la hede hablar aquí. Mucho más hará por mí. Entrad adentro, doncella: Deme, señor, por entrada. Con quién habla el viejo horrado? Con la que ocupa su lado. Con esta? Sí. Qué pedrada. Zonginos; . di lo demás. Preben el rucio. . primero, hede pedir al ventero, lo que tú no me darás, Si te partes de la venta, sin tomar refresco. . Estando, como está, Cristo, esperando, para que yo le dé cuenta, del fin con que vine aquí, quieres que en hacer tu gusto, gaste yo el tiempo? No es justo. Dónde hede esperarte? ar, que vio, en el yermo mi clausura, si la libertad mía viere ahora, como el fundamental motivo ignora, dirá, que lo del yermo, fue locura. Si es monje, que vivir en díos procura, hombre, que con fervor, defetos llora, dirá, que fue clausura engañadora, que pareciendo día, es noche oscura, Misteriosa es, Señor, tu providencia, pues por no dar a una alma eterno llanto, gustas que se disfrace un monje pobre; que en fin, la más austera penitencia, rinde a la charidad su rigor santo, como al mejor metal, se rinde el cobre. No tengo necesidad de advertiros . no por cierto. Su pecho me ha, descubierto Hay moneda? Sí. Qué edad? Entreverada. Habrá fiesta. Mientras madura la fruta, dos libras de disoluta, juntad con ocho dehonesta: pero cuando esté en sazón; ya estoy al cabo, Leo juntad, dos onzas de honestidad, con mil de disolución. Leciones me das ahora? No sabes, que si me encuentra, pasajero, que aquí entra, menos que él, suspira, y llora, caudaloso mercader, que en el espacio de un día, perdió el caudal, que tenía. No tiene mejor mujer, la más frecuentada venta, Si en la red dativa, cae, de la moneda que trae dará malísima cuenta. Ponéis duda en ello? . No; mas tropezar, sin caer, bien se ha visto, . no en mujer. Si todas son como yo, no habrá quien te contradiga. Demonios tiene el ventero. Quieres quedar sola? . quiero, Quieres lo tú así? . Si amiga. Sois vos quien me busca. . No, Cristo Jesús, que te ama, es quien te busca, y te llama: es quien por ti padecíó, dolores, que siento yo; dolores, que yo quisiera, que tu voluntad sintiera. para que el conocimiento de tan justo sentimiento, luz de contrición te diera. Que te enmendaras, es cierto; propio efecto de la luz, que en el árbol de la cruz, vio tu infame desconcierto. En la quietud del desierto, Cielo hermoso parecías, pero como no tenías, desconfianza de ti, bajar has querido aquí, al paso que en el subías. Si hubieras, sobrina, visto, tu flaqueza natural, no hubieras dado señal, de haber despreciado a Cristo. Para qué llanto os resisto? Salid, y llorad su estado, sumamente desdichado; salid, y llorele yo, como el varón, que lloró, vicios de un pueblo obstinado. Quien la honestidad Rachel, vio resplandecer en ti? Quién prevalecer ve aquí, tu liviandad Jezabel. Fuiste miel dulce, eres hiel. Fuiste en el yermo señora, vil esclava eres ahora: llora pues tu mal estado, por que el fuego del pecado, solo le mata quien llora, Bien tienes por que estar triste, tienes bien por quellorar; que es imposible ganar el estado que perdiste. Consagrada virgen fuiste, pública ramera eres. Sobrina, no desesperes, ni te ofusque tu desgracia, que el estado de la gracia, tuyo será, si le quieres. Vuélvete, pues, al rebaño del soberano pastor; ten de tus faltas dolor, excusaras mayor daño. Sírvate de desengaño la bajeza de tu afrenta, mina, que al cabo revienta. Limpia bien el corazón; Que una buena contrición, Alcanza al Verbo de cuenta. Vesle aquí crucificado. Calla, y déjame llorar; déjame, señor, sacar centellas de un pecho helado. Mala cuenta de mí he dado, falta que aquí me condena, mas yo la daré tan buena, que en desierta región fría, un átomo de alegría, me cueste siglos de pena, No hade haber contento en mí, todo hade ser suspirar: mi vida hade ser mirar, lo que soy, y loque fui. No me llames más Noemí, diré aquien viniere a verme, si algún bien piensas hacerme, triste Mara hasde llamarme: por que esclava hede ganarme, pues libre quise perderme. Pecadora soy, señor; contra ti pequé, Dios mío, trono ha sido mi albedrío. de un lascivo, y torpe amor. Lo que he ganado, es dolor, lo que he perdido, es consuelo: fin él viviré en el suelo; que el consuelo, que perdí, bien, que reciví de ti, solo hede hallarle en el Cielo, Misericordia Dios santo, remedio pido, Dios bueno, por que es mortal el veneno, que da un amoroso encanto. Lastimoso, y triste llanto, hade ser sustento mío. Dichosa serás. . Aitio, que es tan grande mi pesar, que a Cristo quisiera dar, en cada lágrima, un río. Sácame, señor, de aquí; que esta morada infernal, todo cuanto tiene es mal. Paras penitencia? . Sí. Un rucio he dejado allí, que el viento no es tan veloz. Longinos. Siga a tu voz la fiel obediencia mía; sube en el rucio a María. Líbreme el Cielo de coz, mujeril, antojadiza. Es excusa? . No señor. Camine, señora flor, puesta en tiesto de ceniza. Mi liviandad satiriza. Esta vez se desespera, la infernal cuadrilla, fiera, En el yermo hede morir. Si al Cielo quieres subir, trabaja, teme, y espera. La choza de nuestro Apostol, parece cielo estrellado, de celestial luz hermosa, está despidiendo rayos. Su bendición me hade hechar. Verdaderamente es santo: no tiene su igual el yermo. Por él, hermano Teobaldo, conservo mi pueblo en paz; mucho le debes, hermano. Hace Dios cuanto lepide, dices verdad: Ge. tantos avos, de penitencia, y silencio, mortificación, y llanto, que no alcanzarán de Dios, siendo Dios, como es, tan franco. Jumento del Antecristo, quedaraste empantanado, si en aquel lodazal caes. Por acá bestia del diablo. No es Longinos aquel? . Sí. Hede levantar el palo. Llámale German. No he visto, desde que soy hermitaño, jumento más cauezudo. Poracá jumento hermano. Tampoco lo hará por bien: pues ya me tiene cansado, de taré jumento, y leña, tendidos en ese barro. Por acá digo. . Longinos. Quién me llama? Yo te llamo, Ya que del lodo saliste, jumentillo descarado, en el establo me espera. Longinos: Lo paciencia hidalgo. El camino sabes bien, pues bien lo sabes, andallo. Con que prisa que camina; solo en esto es bien mandado. Longinos. Famoso Duque, Petronio, German, Teobaldo, muy bien venidos seáis. Justamente hace hoy un año, que en este puesto te vi. Hallaras me muy barbado; que las comidas del yermo, tienen sobre barbas, mando. Barba legal, es la tuya. Tenemos los solitarios, barbas de todas medidas, barbas de ájeme, y de a palmo, barbas de a codo, y de a vara, No te encaja mal el saco, pareces muy bien con él, por lo menos ando holgado, no suele ser lo peor. Pobretones cortesanos, que martirizan sus carnes con vestidos, y zapatos. más justos, que nobía en bodas. No te va mal el rosario; suele desquitarse aquí, del cansancio de la mano. Diciplinaste? . Muy poco. Duermes bien? De cuando en cuando. Tienes oración? . A veces. Comes mucho? Poco y malo, que es lo que más siento. Ayunas? No menos que de ordinario, , Tienes paciencia, Longinos? Cuando no estoy esperando, que se acaben de cocer, tres lechugas, y dos navos. Cómo está tu dueño? Enfermo. Su sobrina? . Hace milagros. Es penitente mujer. De las hierbas de este campo, sin añadir otra cosa, come cinco, o seis bocados. Grande abstinencia. . Antiyer, para que comiese un ajo, la cite cuarenta authores, tudescos, chinos, y partos, que tratan de la virtud destemanjar aldeano, mas no pude convertilla, no por la fe de hermitaño. Santa mujer, . admirable. No procuras tu ser santo? Cierto, que quisiera serlo, mas tengo desconcertado el ergano tragativo; que es por donde tienta el diablo monjes de mi calidad. No suele hacer poco daño semejante tentación. Cuando me dicen: hermano, mire que no hade jurar, no lo hará (digo) en cien años. Guardar las fiestas: respondo, que estarán quedas las manos. No matar a nadie: digo, que vivan buenos, y malos. Mas cuando llega a decirme, un reverendo hermitaño, mire que hade comer berzas, con vaca, y tocino, artado. De dónde vienes ahora? Tiene un jumento mí amo, de condición tan perversa, que si no es a puros palos, no hace cosa que le manden; jumento tan reposado, que aún que llueva el Cielo lanzas, no apresura más el paso. Con él a poblado voy, con el vengo de poblado; llevo cárguillas de leña, mendrugones de pan traigo: en fin, el jumento, y yo, siempre al repelón andamos; él, por que le cargo mucho, yo, por que marcha despacio. Música es esta, . del Cielo. Mas que se muere mi amo. El cielo se regocije; que ya Abrahamvaron santo, está llamando a sus puertas. 2. Salid bienaventurados: salid Ángeles hermosos. 2. Quién viene? 1. Un pobre hermitaño. Rico en el Cielo será, 1. fin no tendrá su descanso. p Es tiempo ya Señor? . Sí, que el premio de tus trabajos, hade ser mi eterna gloria, (uo. mi Dios sois, yo vuestro escla- Lleguemos señor. . La puerta de su cueva es esta; Diel llanto no me deja verla. Prudente duque Berardo, oble Teobaldo, Petronio, Valeroso German, Claudio, mucho me huelgo de veros. Con más cotento te hallamos, que el año pasado. . Amigos, espiran hoy mis trabajos, mueren mis angustias, hoy. No nos mandas algo? Mando que al duque den mi cilicio, mi diciplina a Teobaldo, libros, y cruz a German. No hay para Longinos algo? Esta manta rota, y vieja, heredé Petronio, y Claudio. Envidia te tengo tío. Yo, señor, en qué he pecado? no me mandas algo a mí? Sin duda me toca el asno. Mando té que vivas bien. Vivo yo mal? . Ten cuidado de mortificar tu cuerpo. Soy obediente criado: penitencia haré. . Señor. en tus poderosas manos, encomiendo el alma mía, Al Cielo sube, cantando gloria a su criador divino. Venid ciegos, venid mancos, venid tullidos, y enfermos, os sanará el cuerpo santo del hermitaño Abraham. Señora espera. . Berardo, no soy de provecho aquí. Señora, aguarda. Tus manos den sepultura a mi tío, que para llorar pecados, voy a buscar; . oye, advierte, desierto más solitario D Su velocidad admira. Reverenciemos Teobaldo, este cuerpo santo: . es justo. Prudente, y noble senado, también será justo dar sin alseglar hermitaño.