Texto digital de Los dos Fernandos de Austria
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Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de Los dos Fernandos de Austria. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/dos-fernandos-de-austria-los.

LOS DOS FERNANDOS DE AUSTRIA
JORNADA PRIMERA
Bella Alemana, ya estás en mi poder, ya no queda en todo Lansur quien pueda hacerte defensa más: vuelve los ojos verás la crueldad más peregriña, todo a mi valor se inclina, las cenizas han volado, ni aún con lástima han quedado señales de su ruina. Quinientos soldados son los que entramos a asolar hoy a Lausur, sin dejar quien llore su perdición: sola tú en esta ocasión por mi amor te has defendido, a tus ojos me he rendido, mira que extraño rigor, pues siendo yo el vencedor, eres tú quien me ha vencido, Las preseas y despojos metieron todos a saco, y yo más dichoso saco mejor presea en tus ojos? hoy cesarán mis enojos, que si el soldado procura, quejoso de su ventura, el premio de su anhelar, ya yo he venido a sacar mayor premio en tu hermosura. Español soy, Caballero, y sabre tenerte amor, yo sirvo al Emperador de soldado aventurero: sígueme pues, que no quiero hacerte violencia aquí; porque conozcas de mí (cuando en el poder te excedo) que lo que deberme puedo, te quiero deber a ti Hoy el Rey de ungria quiso; por pagarme; y por honrarme como Español, enviarme con un importante aviso? y así el partirme es preciso como soldado obediente: vamos, que el rumor se siente del de Vveimar mi enemigo, que a vengar viene el castigo que hizo en Lansur nuestra gente. Mas contigo no se apura mi valor, porque en rigor cuando no por mi valor, pelearé por tu hermosura: que aunque siempre se aventura mi esfuerzo, quiero prudente (por que mi amor obediente agradezcas más constante) ser valiente por tu amante; aún más que por ser valiente. Bizarro Español, que has dado muestras de tus bizarrías, disfrazando en cortesías, los términos de arrojado: hoy el lugar has postrado, mas no es este tu blasón; mas los rendimientos son, pues para mayor estrago; diste en Lansur el amago; y el golpe en mi corazón. Tu enemigo el de Vveimar; (a quien siempre he aborrecido) como a Dama ha pretendido mis deseos conquistar: aquí me dejó a guardar mientras que la liga suya contra el Imperio concluya; más trocose este rigor, pues hizo liga interior mi voluntad con la tuya. El valor que he visto en ti, tus partes, tu valentía, tu esfuerzo, tu bizarría pudieron: mas ay de mí! aquestas cajas que hoy son de mi bastardo dueño. el de Vveimar (grave empeño!) a vengar viene la ofensa que le han hecho, y la defensa con este aviso te enseño. Su ventaja es conocida, y porque la vida esperes, vete. . Luego ya me quieres pues solicitas mi vida Digo, que: mas no te impida t este rato tu ventura, guarda tu vida. . Es locura, sin ti no quiero vivir. Contigo iré yo a morir. Ya vivo con tu hermosura. Ahora sí, que la guardo por no perderla contigo. Ya se acerca el enemigo. Por aqueste bosque pardo hasta mi cuartel gallardo te guardaré. . Ya se allana mi voluntad. . Soberana me has sujetado tú sola. Qué bizarría Española! Qué perfección Alemana! v. s s. Talado está el lugar. Grave desdicha! Aquí he dejado el centro de mídi y cuando a verla entro, (cha, el humo diis glorias solo encuentro: que miro? son verdades, o son sueños? Las casas so sepulcros d sus dueños. Cadaveres se ven El aire humea. (quien sea. ̱. Chispas escupe el viento, y no hay intérprete del mal, que en tanto abisao coronista es el daño de sí mismo. Venganza a queste agravio pide a voces? Yo vengaré injurias tan atroces: mayor causa compite con mi pasión para que yo me irrite, que este rigor que veis, esta violencia d mi injuria es no más que una aparez duplicado es mi agravio, el uno siente el alma, el otro el labio: dos agravios me afligen, y en la calma el más pesado duelo es él de el alma. (te Gran Duque de Vvey mar, siendo valien cuando vengarte trazas, porque al tropel d injurias te embarazas sujeténdote a un fácil accidente? Haz, que de tu venganza sueñe él eco, yo te ayudo, y te amparo, Gustabo de Horas soy el noble, y claro, sobrino de Gustabo el Rey Sueco, cuya fama se sorbe cuantas Previncias caben en el Orbe. La facción perseguimos enemiga; de mi valor es justo que confíes, los movedores somos de la liga; y de Alemania somos los Neblles, a cuyo vuelo ya por vituperio se amilaban las aves del Imperio. Comimícame el mal, que no es ocioso si te ayudo. Gustabo generoso, Mádama Laura, una Alemana bella fue deidad de mis ojos, pues con ella, siendo mi fe constante, a Idolatra pase de ser su amante, tanto, que de mi fe por más indicio, encendí con mi fuego el sacrificio: mas ella a fe tan pura, poco grata, se desmintió deidad por ser ingrata. Entre esta pena pues, y este fatiga fui a convocar la liga cotra el Imperio, y al Ringrave Oto, juto también con Graz, Vvitembergue, para ser de Alemanía el alboroto, socorro les pedí, porque se albergüe sugente con la mía, y entretanto que cuerdo prevenía esta facción, mi prenda tan amada en aqueste lugar de le guardada. Pero el Ungaro ejército ha abrasado el lugar (como veis) y me ha llevado Clbien que el alma adora, Ahora es tiempo de irritarme, ahora áspid soy que las flores atropella y se dejó pisar de ertante huella; este agravio me oprime, y el veneno que ocupo por salirse del pecho casigime, ponzoña exhalo, tosigos escupo, el corazón con la venganza ensancho las flores tiño, si los aires mancho, que hasta topar el dueño que me ofende mas mi ponzoña cunde, mas se estiende a destrozar el Alemania toda muera Alemania. Aquesta diestra goda que la muerte desprecia, con la sangre heredada de Suecia, te alienta: ya que aguarda tu enojo? tu furor en llamas arda desprevenida sin que al daño anuda. (da. ̱. Ya estoy más esforzado con tu ayu Ea valientes soldados, ea Suecos valientes, cenizas de aquellos Godos, de quien fue pabesa ardiente Gustabo, que investigando las propiedades del Feñix, si fue inmortal con la vida, se hizo inmortal con la muerte. Y tu Gustabo de Horos, (que más consanguíneo eres de este escándalo brioso) porque su valor heredes, entrambos somos los brazos de este ejército eminente; rayo, que crujiendo en tiros hará que el Alsacía tiemble. Ya es tiempo, ya es tiempo amigos de que de una vez se vengue este rencor, que de injurias a tantos soplos se enciende, Caiga la Imperial Corona, desciñamos de las sienes al César aquel laurel que ha tanto que reverdece Ploreditario ha de ser el Imperio en quien le tiene? por fuerza la Casa de Austria siempre ha de ser la que impere? Lo que es mérito ha de ser herencia forzosamente; cíñase el laurel Augusto quien por valor le merece. Ciña la Imperial Corona quien el ganarla le cueste más sangre, que el haber sido de esta sangre descendiente. Las Águilas de Alemanía (que la luz del Austria beben) he de hacer que de otro sol más deslumbradas se ciegue. El Ringrave nos ayuda, y el Duque de Uvitembergue y Graz con diez mil infantes nos socorren juntamente. Nuestro ejército es copioso; crecidas son nuestras huestes, rayo soy escandaloso, que antes que en avisos truene llamas al Imperio escupe del fuego irritada sierpe. Flecha soy, que despedida en giros el aire hiende contra el Imperio, volando ponzoñoso rehílete. Arroyó soy que vengando los enojos del Diciembre, en vez de cristales fríos púrpura inunde caliente, Cierzo soy, que desnudando cuanto los Mayos florecen, hará esqueletos las almas de estos humanos vergeles. Ea soldados y amigos, nuestro ejército valiente Rayo, Flecha, Cierzo, Arroyo postre, abrase, imunde, queme cuanto en el Ungaro campo hoy apadrinan sus huestes, Preceptos os da mi furia, mi valor os presta leyes, todo mi esfuerzo os anima, todo mi ardor os enciende. Y porque el clarín a voces puestros ánimos despierte, toca al arma, toca, marche a la venganza mi gente. Aguarda Vveimar ilustre, Gustabo de Horus, detente porque ya salieron vanos tus intentos. . De qué suerte? Vengo de reconocer los enemigos cuarteles (como mandaste) sabiendo lo que tu enemigo emprende, y he sabido que el Infante de España (segundo Yerjes) con ejército copioso pasando el Alsacía viene desde Milán hasta Flandes contra el de Oranje rebelde. Y el Rey de Ungría (sabiendo el número de tu gente) ahora un aviso envía pidiéndole, que se apreste; porque juntando sus fuerzas con las del Infante, quede nuestro ejército vencido: marchando el Infante viene Fernando de Austria, copioso es su ejército, bien puedes temer tan grande enemigo, que si se juntan. . Detente: cuatro Españoles descalzos, que hoy en la milicia vienen de un joven sin experiencia, sin preceptos y sin leyes, quieres tú que se le opongan a todo Vveimar? a aqueste rayo que hoy abrasa el orbe, sin que después obedientes a mi sandalía le sirvan sus cervices de tapetes? Yo he de temer sus rigores? oposición puede hacerme el Infante Don Fernando, aunque la sangre que tiene para conquistar un mundo tanto ejemplar se prometes Aunque esta Casa del Austria tanto a mi pesar se estiende, tanto, que heredan sus hijos lo noble con lo valiente. Que ardor tiene que le irrite! que trofeos que le alienten: qué victorias que le aclamen? a qué enemigos dio muerte? Júntense los dos Fernendos, armen contra mí sus huestes, unan sus fuerzas entrambos aliancen sus poderes. Poco importa, poco importa, que si he de vencerlos siempre, el vencer tanto enemigo es más gloria del que vence, Y ese Fernando, ese joven, ese Cardenal, que tien tantas premisas el mundo de su valor eminente: Vive Dios que si me enojo rasgue, despedace, queme su vestidura, su adorno, con las manos; con los dientes, trizas haciendo el Capelo, la Muceta, y el Roquete: y en quitándole el adorno de la púrpura, he de hacerle que de púrpura se vista con la sangre que vertiere, Duque de Vieimar, espera, ten recelo, si no temes, que el recelar el peligro no es lo mismo que temerle, su enemigo es poderoso, y lo que más nos conviene para atajar este daño, es, que marche nuestra gente a cortar aquestos dos ejércitos tan valientes, porque no se den las manos los dos campos. . Bien adviertes, los ejércitos contemos, que en medio de ellos bien puede mi valor ejecutarse, dando con un brazo muerte al Rey de Ungria, y con otro al Infante de Austria. . Aqueste es el otro brazo altivo de tu facción, tú le mueves, yo te amparo. Tú me ayudas. Yo te irrito. Tú me enciendes. Yo te esfuerzo, Tú me animas. Toca al arma. Eres valiente, Al arma contra Fernando. Muera, y vivan los rebeldes. Estamos solos? . Señora, Marí Carrasco, si estamos. para que nos apartamos de nuestro ejército ahora; adonde viene el señor Infante, que guarde el cielo? donde me llevas Recelo, que se le ha huido el color, con que el miedo se concluye. Que se huyese era forzoso, que como soy tan medroso, hasta el color se me huye. Hablemos en puridad, vuesasted, señor Joribio, es un gallina muy tibio, y aún muy fiambre. . Es verde Pero si cae en la cuenta que soy gallina fiambre, que quiere? . Matar él hambre con darle su salpimienta Que le da ha uste cuidado, que yo sea gallina, o no? Que es mío, y no quiero yo tesier mozo desairado. Pues que quiere enconclusión? Escúcheme atentamente: para que usté sea valiente le he sacado a darlición, Hay locura más extraña? valiente me quiere hacer? pues como lo puedo ser aunque quiera? . Esa es la maña. Marí Carrasco me llamó por mar y por tierra, y soy quien con mis jácaras doy a todo el mundo reclamo. Soy mujer yo, que de cosa nada se me dio en mi vida, y con ser mujer perdida, he sido muy gananciosa. Soy un Cid; un Barrabás, un Anibal, un Laertes, corren la posta las muertes por mi respeto no más, Sé sacar de cautiverio las prisiones de un bolsillo; juego también al crucillo, hago en caras cimenterio. Y soy quien (si desenvaina la daguilla) voto al gijo, que soy quien por mí se dijo flor de la jacarandaina. Y esta opinión peregrina, (que me costó tal trabajo) la pierdo por el atajo, siendo moza de un gallina. Él es un mandría, y ansí le saco ahora al presente a enseñarle a ser valiente, porque no se rían de mí: Que es menester sustentar esta honrilla que me abona, porque tiene la persona un pariente familiar Que aunque tengo el honor flaco, de honrada me sustente, que lo que me tiene en pie es honta, y tomar tabaco. Yo soy un Córito honrado, que en los caños del Peral de Madrid (para mi mal) de pollino confirmado llevé cántaros a Millas, sirviéndole en ocasiones de cinchas los correones, las espaldas de angarillas, Convertía el agua en mosto, y haciéndome de rogar, en viendo el Ágosto entrar, entraba también mi Agosto. Con el agua (qué piedades!) gané dinero a montones, que aguadores, y busones se sustentan de frialdades. Mas viendo de esportilleros, y aguadores tan gran falta, la justicia nos ensarta a mí, y a otros compañeros. Sacáronme de mi tierra, y aunque anduve pertinaz quitándome de la paz, me trajeron a esta guerra. Mas tú te me has inclinado (a lo que yo a entender llego) mas a la hucha de Gallego, que no al talle de soldado. Y ahora tu intento fragua hacerme hombre de valor, yo soy un pobre aguador rana, que he vivido en agua. Y ansí deja tu intención, que en ser valiente no vengo, porque para serlo tengo muy fría la complexión Muy bien su nobleza emplea, no, no valiente en sus días: yo no pido gollorias, parézcalo, y no lo sea. Pues cómo he de parecerlo. sino quieres que lo intente? Pretenda uste ser valiente, que eso basta para sello. Hartó mi valor se esfuerza y nunca de serlo acabo. No se esfuerce, que el ser bravo mas quiero maña que fuerza, Hable recio donde entrare, de pendencia se despeje, y cuando hablaren no deje hablar anadie que hablare, Métase en la vida bona, desengargante la nuez, y envide vusted tal vez de falso una peleona, e que son tretas extremadas: porque no siempre al jugar; en el contrario ha de hallar cincuenta veinco de espadas, Y de esto se acordará, si ser valiente procuras mire, agobiela estatura. Ya la agobio. . Bien está: derribe vuste el sombrero a la oreja, y al cogote. Ya está. . Retuerza el vígote. Juerzo. . Estornude primero. Ponga la daga delante, enlánchese de hombros. . Bien; Tome tabaco. . También. Azórese de semblante: no diga enteros los nombres. Ya tengo estudiado el modo. Con esto, y Dios sobre todo, se comeráusted los hombres, Con Dios sobre todo, y esto he de ser valiente? sí, bien sus palabras oí, yo he quedado muy bien puesto con todo lo que he de hacer, valiente soy; si supiera que el serlo tan sacilera, lo que ha que lo podía ser! Ya rabiando de hambre está mi valeroso capricho. No se le olvíde lo dicho. Dios sobre todo, no hará, Vaya a la guerra el Alferez, embarquese el Capitán, mate herejes quien quisiere, que a mí no me han hecho mal, que uno que en suerte me cabe el Diablo lo llevará. El que le persigue viene con su comadre Marina, y el que le llama gallina; y pues tantas ganas tiene de hacer ese cuerpo rajas, desafiele. . Sí haré, mas porqué causa? . Por qué? por quítame allá estas pajas. Allá voy; pues que lo abonas. Mire, los que bravos son, no han menester ocasión para echar las pelconas. Brañigal es mi mozo, mas yo conozco que tiene más de cuba, que no de arroyo. Deja de cantar Marina. Marí Carrasco. . Y su mozo es aquel. . Bravo escorrozo! Gentil mandria, Gran gallina. Voy a hacerle la mámona. Haga burla de los dos, Empiezo, en nombre de Dios. Tienda bien la peleona. Qué es lo primero? Hablar reció. Yo llevo geril despacho? a Brañigal. . Aborracho. Respondió con gran desprecio. Agobiese. . Él me sacude. Ay dolor de hijada; cuero? El sombrero. . Es pregoneros El tabaco. . Dios le ayude. Los hombros. . Es gigantón! El vígote. . Qué es aquesto? El gesto. . Qué? me hace gesto? voto a Dios de un picaron Yo he probado todo el modo, y nada le sobresalta: el Dios sobre todo falta, dónde está el Dios sobre todo? Apártese, que es gallina. In totum. . Es un mandrión. Un pícaro. . Un borrachón. Un mandria. . Seora Marina; hable paso. . Soy un rayo, y no me gusta hablar quedó si ella habla recio. . Yo puedo hacer de mí mozo un sayo. Siempre es ella mula mohína, que tira coces por todo. No revolvamos el lodo, que olerá mal la pecina. Qué ha de oler? . Pues si yo saco. Pues si yo también me arrojo, Mientras se pasa el enojo tome un poco de Tabaco. Qué es esto? . Que va llegando su Alteza. . Por cualquier parte, como a católico marte le hacen salva. . Ya Marchando con su ejército se acerca. Ya ala entrada del lugar los pretender saludar: Ya se miran de más cerca. Bravos soldados! . Gran gente! El de su lado quién es? El Marqués de Leganes Gobernador, y Teniente. Retirémonos los dos. no caigan en el garlito: servitor seor don Corito! Señor don Branigal, aDiós. e Ya con gloria suecesiva salva le van disparando. Viva el Infante Fernando. Para daros premios viva. Valerosos soldados, descansad, que vedréis todos cansados de esta jornada. Qué amoroso indicio! quién se cansa señor en tu servicio? No hay lugar donde llegue via Alteza, que confervor tan digno su grandeza, no muestren sus vecinos sus afectos en todo peregrinos, ya con músicas varias, ya con festines, juegos, lumiharias, ya con arcos triunfales, con insignias de paz, y salvas Reales os reciben, y en Monaco os espera (Corte ilustre del Duque de Babiera) festividad tan digna a vuestra Alteza. Marqués de Leganes, esta grandeza, todo este triunfo, y este honor que gano es del Rey mi señor, del Rey mi her- de mi Cristiano intento (mano, él es la causa, yo soy el instrumento? y esto que a mis grandezas hace pausa, la goza el instrumento por la causa. A gobernar a Flandes paso ahora sus Estados, mi intento se mejora: socorro el Rey d ungría me ha contra el Hereje, yo se le he ofrecido, y pasando la Alsacia, venceré su rebelde pertinacía, La luz de nuestra se casi se empaña, con hereticas nubes se enmaraña, y en su oscura tiniebla se levanta una niebla, y otra niebla: cada proterbo hereje es vapor, que nublado mayor teje, entre escándalos llueven heréticas doctrinas, que en si embeben, y en profundos desmayos son sus blasfemias tempestad de rayos. Alemanía se anega, entre heregías nuestra Fe navega, entre aquesta borrasca procelola que cubre ya la tierra, Iris seré de paz haciendo guerra. Via Alteza es valiente resistencia, que aunque la edad le niegue la experiencia, su valerosa sangre le ha dictado lo que sus cortos años le han negado, y ha de ser destruición de la Heregía. Teniéndoos hayos yo por norte, iguía (oh bizarro Maroues noble, y prudente, que sois Gobernador, y mi Teniente) es fuerza en via escuela dotrinarme. Oh señor! via Alteza sabe horarme como quien es, que todos deprendemos de su heroico valor lo que sabemos; que es en todo el primero: Reconocer a mis soldados quiero, que e cualquiera soldado que ha servido, es el premio mayor ser conocido: buenos soldados llevo, buena gente. Parece que me mira atentamente: . mas que el decir mis partes no me ahorra. Mas qué se me te el pícaro de gorra? Señor, yo soy un Español honrado que tuve inclinación de ser soldado, ya serviros me ofrezco. La buena inclinación os agradezco. Esos son para mi más intoreses. (ses No suele probar mal los Montañe. Mi visono valor porquito alca Soldados no tengáis desconfianza, alentad, y servid. Que aquesto escucho, y que en mi no reparen? Deseo mucho verme valiente, pero no lo veo. Porque se aliente más vio deseo tomad esta cadena. Voto a Cristo. Aquí renegarás: qué lindo pisto! Que a un gallina, mandrión de dos de le den cadena! Quién le mete en eso? (queso Cadena a un pícaro d aqueste tallle para que es la cadena: Para ahorcarle. Soldados, entretanto que Fernando (Rey de Ungría) su gente va juntando, quiero ver a mi hermana, que me espe- en Pasan. Pues marche cada hilera a la margen del río cristalino. Hoy veré la Deidad tan peregrina de mi hermana María, del Austria sol, y Reina ya de Ungría. Mientras del Rey la gente se comboca, toca a marchar, Tambor. A marchar toca. Un aviso ha llegado del señor Don Fernando Rey de Ungría, Pues cómo ha dilatado el gozar mis abrazos! con el alma le espero, y conlos brazos, Ylustre Fernando de Austria que el cielo mil años guarde para escándalo del Sueco, para estrago del de Oranje. Ya es tiempo que tu valor entre venganzas desate aquel rayo, que oprimido ardió con tibios boscanes. (ra El Rey Fernando de Ungría (a quien coronen triunfante Rey de Romanos) está sobre Norling, detestable catedra, donde Lutero tan proterbo y arrogante, para inficionar al mundo predicó su seta infame. Guarida de los Herejes: y el de Vveimar (indomable bestia) retirado en Vlma espera ya por instantes el socorro, que le ofrecen Yvitenbergue, y Ringrave, para presentarle al Rey la batalla; y se rehace con socorros de la Liga, por ser su número grande el ejército enemigo: y en tan apretado lance, el Rey de Ungría me envía con aviso de que marches con presteza hasta Norling, que solo tú has de ampararle; como a hermano, como a amigo, como a. Rey, como a tu sangre, para enfrenar el orgullo de enemigos tan pujantes, En valeroso joven, este fuego inseparabla que caucelando los miembros de Alemania se reparte por todo su cuerpo, aquesta putrefección incurable, (que entre engañosas cabernas, balbucientemente late) pide a voces el remedio para que el daño se ataje. Siempre los brazos se cortan por donde empieza a cebarse el veneno, porque el cuerpo no participe del cancer. Vveimar, y Horns son los brazos, que hacen ya comunicable la peste de la Heregia: tú eres Médico suave, y aplicando medicinas con católicas piedades, cauterizando el veneno hará menor el achaque. Soldados son de experiencia, tus valientes Capitanes, el Marqués de Leganes en valor segundo Marté se anticipará al remedio: el Marqués de los Balbases, elgran Duque de Nochera, y el gran Don Martín Ydiaquez, con el Conde de Fuenclara, y otros muchos que son grandes asombros que el vencimiento le tienen ya de su parte: y yo (que soy Español, que esto para abono baste) sabre también argüir en tu escuela militante. El de Vveimar te escarnece, no sufras que te ansenace tu enemigo haciendo mosa de tus pueriles edades. Imita a tu visabuelo, enárbola el Estandarte, tu peto en el pecho asombre, tu espada en la diestra pasme, Y ese valor eminente heredado de tu sangre, la espada a Uveimar agobie, sus intentos avasalle, su presunción desvanezca, sus ardimientos arrastre. Y en fin a tus enemigos. poseres, destruyas, abrases, deshagas, rindas sujetes, persigas, venzas, y tales, para que el mundo te vea de la Heregia triunfante. En fin que mi hermano está oprimido? . Ya lo sabes. Y que el enemigo espera socorros? . De todas partes, Y en fin es tan poderoso su ejército? . Irreparable, Y le quiere presentar la batalla? . Por instantes. Y a mí me amenaza altivo; No consientas que te ultraje, Y mi hermano ha pretendido que le ayude Eres bastante Pues ya que espero vencer el peligro, quiero aquí dejar de ser lo que fui, por ser lo que espero ser: las armas me he de poner, que mis armas generosas desde hoy estarán gozosas, pues tun cerca el triunfo espera, que en mi poder se corrieran de estar un infrante ociosas, Ya mi rectitud indicia, que para el Hereje ha sido la piedad este vestido, y las armas la justicia: mas hoy que tan gran malicia en el proterbo no dudo, sepa el mundo (cuando acudo a castigar su maldad) que me visto la crueldad, y la piedad me desnudo. Esta púrpura ha mostrado, que es de sangre su color, y para mayor valor con la sangre me he adornado: pero ya me la he quitado, y vañando a mi enemigo en su propia sangre, digo que para mayor loborno lo que me sirvio de adorno, le ha de servirde castigo, Dadme el peto? . Ya señor, el peto fuerte te espera, aunque mejor te sirviera de defensa tu valor, Ese es mi peto mejor, las armas en mí son galas; y aunque vuele el plomo cu alas, podéis estar satisfechos, que a los Católicos pechos, no les ofenden las balas. La banda. . Esta la he heredade de Borgona, y satisfecho estoy, que puesta en mi pecho es la insignia de soldado. La espada. . Ya mejorado está su filo, mas digo, que hacerla mejor me obligo, pues sin que el rigor se temple, ha de estar labrada al temple con sangre de mi enemigo. Tomad el sombrero. . Sumas son mis glorias, y a Uveimar sabrá, que para volar no me han de faltar las plimas. El bastón, porque presiimas hacer su incendio fatal. Tomo el bastón en seña? de General, y ansí digo, que ha de ser en mi enemigo el estrago general. Bizarro, y galán te pinto. Galán con el traje estoy. Bizarro estás. . En fin soy bisniero de Carlos Quinto. No eres en valor distinto. Qué os parece? . Singular te quiso el cielo adornar, Con mi propio valor lucho, para ser soldado mucho me tardo ya en pelear. Marchad con presteza, amigos, este bien no se dilate de defender nuestra Fe; mi hermano. Felipe el Grande premiará vuestros servicios, y yo también de su parte seré una sombra, un bosquejo de su valor, siempre amable: y para marchar, sacad mi católico estandarte. Este santo Crucifijo, y aquesta divina Imagen de la limpia Concepción de María, son bastantes para enseñarnos el puerto de nuestras tranquilidades. Este ha de ser el Lucero, y la Estrella, que nos saque de borrascas enemigas; y hago protesta a la Madre, y al Hijo, de defender siempre fiel, siempre constante, su nombre contra el Herege como católico Atlante. Y aquesta misma protesta todos mis soldados hacen defendiendo nuestra Fe? Si hacemos. Pues ahora marche, hacía Inglostad nuestra gente, y antes de todo abrazadme: participe yo también de vuestro esfuerzo arrogante, y tomad aquestas doblas que mi amistad os reparte: que nunca sirve con gusto quien sirve sin que le paguen. Qué libera!! . Qué prudente! Qué cariñoso! . Qué afable! A buscar nuestro enemigo. Al si ahora le encontrase! Mi valor le ha de vencer. Yo he de dalle en los gaznates? Ya es valiente? . Ya lo soy, que a la sombra de este idarte quien no aprende a ser valiente? Qué soldados tan leales! marchemos aprisa, amigos, Pues repetilde. . Aclamaldle. Fernando el Infante viva. Viva Fernando el Infante, Decid que viva la Fe. Para que siempre la ampare. Para que tú la defiendas. Para que más se dilate. Porque triunfes del Sueco. Porque vencedor te aclamen, Mueran los Hereges. . Muerán. Toca al arma. . Sueñe el parche. Guerra contra los infieles. Tu valor saldrá triunfante. Si hará, que para vencerlos llevo a Dios muy de mi parte. SEGU A RN EBR h
JORNADA SEGUNDA
Joben mayor, que vuestra propia fama con ser la fama quien eterno os llama, azote, que se briba a la Heregia; Norte hen el Norte, y rayo de la Ungría 3. Nieto feliz del de la grande hazaña, luz, que a encendido el Cuarto sol a España pues con no penetrados arreboles hay en España número de soles. (solo Fernando de Austria; en este Polo el Fernando a Austria, estrella de este Polo, dos veces hoy mi amigo, a quien hoy gano. Miamigo una vez sola,ndos mi erma 1. Vos que felizmente habéis logrado (no. ser a un tiempo pastor, y ser soldado. El que igualmente manda endos mitades todo el Imperio de las voluntades, 1. Oh, lo que me debéis de admiraciones! O, lo que me costáis de suspensiones! 1. Pues cómo no se anudan estos lazos? Estos mis brazos son. 1. Y estos mis brazos. Enquién los Polos de este mindo estriba Vivan los dos Fernandos de ̱ Vivan. (Austria. 1. Como queda el Rey mi hermano porque este contento exceda: Por ser vuestro hermano, queda más contento y más ufano; con salud. . Con esa es llano. que la Iglesia en esta hazaña triunfante saldrá en campaña que ha de ser, pues hoy se ve basa de toda la Fe, el brazo de un Rey de España, Cómo está su Majestad Cesárea, el Emperado vuestro padre? 1. Está, señor, bueno, mas con mucha edad: con católica verdad pide esta satisfacción al cielo su devoción: y que es muy justo, advertid, que haya oración en mi lid, si hay baralla en su oración A un mismo tiempo en los dos hoy dos ejemplos se ven del gran Josve, y gran Moisen dos Capitanes de Dios: que si estáis lidiando vos, y él rogando por la Fe, que sois los mismos diré, si a un tiempo estoy contemplando a Moisen allá rogando, y aquí venciendo a Josué, 1. Aunque vuestro celo ha obrado en el cielo por farol, suspenso allá estuvo el sol, y aquí no ha de estar parado; luego no está comparado aquel blasón a esta hazaña? Esa opinión os engaña, que con más grave arrebol (puesto que es Filiposo!) ya se para el sol de España. otra distinción he hallado y aquesa no puede ser: que aquel sol se paró a ver, y este sol lidia parado; Luego se ha calificado esta felice memoria, que si el sol por dar más gloria, dio sol a la luz allá, el sol que parado está da la luz, y la victoria 4. Convencido quedo, pues soy en esto quien más gaño. Desé a besar su Real mano al Marqués de Leganés vuestra Majestad, pues es valiente como leal. A mi heroico General Galaso (puesto, que empieza a empeñarme vuestra Alteza) premie con amor igual. Dame Fernando, los pies. Tus pies invictos merezca. Alzad, Leganés bizarro. Alzad, Galaso, a que espera vuestro valor? A. Que no es justo. (aunque en cortesía sea) que esté postrado a los pies quien defiende la cabeza; Más con inclinaros da a entender vuestra modestia, que cuando agobiais la espalda, es por sustentar la Iglesia. Estos, Conde, son mis brazos. Ya mis brazos os esperan. Conserve Dios estas paces, que no temo yo estas guerras, Ya habéis llegado a Norlinga señor Infante, ya esperan Veimar, y Gustabo de Horna de aquel monte en la aspereza, Gustabo de Hornos (digo) rama del Rey de Suecia; y el que hoy encender procura aquellas cenizas muertas. La venganza de la muerte de Gultabo es la que intenta con treinta y seis mil soldados, del Norte helados Cometas. Es él Duque de Vveimar su Caudillo, y el que hoy prueba a sitiar osado y fuerte las murallas de la Iglesia. El Duque de Vvitemberg le ayuda; el socorro espera del ingrave; Orho Graz sus escuadrones alienta. Guarnecida está Norling, hondo el foso, sus almenas en altura vencer pueden las Pirámides Hebreas. Ventajosos en el puesto sus escuadrones ordenan, la Caballeria en tropas, la Infanteria en híleras. Fatigado del camino viene el socorro, y quisiera que la intermisión de un día diera a esta batalla treguas, Ungaras escaramnzas divertir la lid intentan, y Veimar en la batalla dice, que almorzarse espera (sea gula de su enojo, o hambre de su soberbia) los Españoles, que el llama descalzos, sin experiencie. Y ansí es preciso, señor, Lo que preciso es, que venga a la batalla Vieimar; y que vuestra Alteza sepa lo que son los Españoles, que aunque fatigados vengan de jornadas tan penosas, cansados la lid desean; que solo los Españoles descansan cuando pelean. Esto es verdad, voto a Dios, y es tan al pie de la letra, que estaba ya a un cierra ojos de arrojarme en esa hierba. Y voto al Coime, que tengo una espada tan despierta; que de las viles gargantas (qué Lutero paladea) presumo cortar más nueces que el ruido que hacen con ellas. Extraña resolución! Ferdónele vuestra Alteza, que este es un pobre loquillo, que ha dado en aquesta tema de presumir que es valiente, y es bien que se le agradezca; que tiene buena intención mas las manos no le dejan Señor, esos Luteranos, y Calvinistas (que es fuerza que el que fuere Calvinista también Luterano sea) pues nos quieren almorzar, mande tu Alteza que vengan; que si vienen por almuerzo, se quedaran por merienda. Toribio, no ve, que habla delante del Rey? . Su Alteza, y su Majestad perdonen, que en tocando a estas materias, no me ahorro con mi Infante, ni aún con mi padre que fuera, Vos sois valiente soldado; Toribio. . Con tu licencia razonable lo que basta para el gasto de mi guerra. Vos Brañigal, lo seréis con el tiempo, y la experiencia, Fernandos soles del Austria, ya no puede mi paciencia sufrir este hipocritón, puesto que encubre y que muestra tanto miedo por dedentro, tanto valor por de fuera, Encargadnos a los dos alguna cosa, en que sean los aceros los que firmen lo que han escrito las lenguas, Soy contento, porque así se verá quien es callejas. Pues el que traiga un soldado del campo contrario, sea aquel que en mi estimación el premio, y lauro merezca, porque así saber espero si Veimar, y Horns intentan dar la batalla. . Pues ya voy a hacer lo que me ordenas, voy a traer un soldado, Y yo a toda la Suecia. El General de la Liga, el gran Disque de Lorena, sobre un caballo, que ha trechos manchada una piel remienda; llega a verte. Llegue pues! 4. En hora felice venga el nuevo Marte segundo. El tercero Aleman César, 1. El Irajano de la paz. El Anibal de la guerra, Válgame el cielo! caí Levánte se vuestra Alteza, 1. Los brazos le da mi amor. La mano mi diligencia. Hoy vaticina el discurso, (siendo este caso el Trofeta) que no he de poder caer, si estos brazos me sustentan. Esta es la tercera vez (aunque siempre es la primera) en que solícito amor felicemente os granjea. En hora dichosa llegue su luz esparciendo en hobras, el rayo más poderoso del Cuarto Español Planeta. Llegue en buen hora a Alemania a castigar las tinieblas de la Heregia, este azote que el brazo de Dios estreña. Que bien en cabeza yombros el bonete y la Muceta logró su púrpura en vos, cuando Pastor de la Iglesia vuestro colorado traje no lo estorba de vergüenza! Y que igualmente soldado la roja insignia os asienta, a quien dio lustre Borgona, y España opinión eterna! No necesitáis, señor, de más prudente experiencia para castigar rubeldes, que es vuestra naturaleza. Si tu hermano es el León de España, y saber deseas cual es la cuartana, o siebre que le enoja, y que le aqueja? la heregía es el efecto principal de su dolencia, pues le aflige cuando dura, y le templa cuando cesa, ea dispontus cuarteles, abre a tu campo triucheas, ciega el foso, abrasa el muro, postra esá Ciudad soberbia: Para que el León de España abiertos los ojos duerma, para que descanse Italia, y para que aun tiempo exceda esta vitoria al aplauso, aquella culpa a la pena, Porque postres, porque atrvives rindas, concluyas, y venzas al Rebelado en Olanda, al Protestante en Suecia, en Oriente al Otomano: porque libres volar puedan a usurpar rayos al sol las dos Águilas del César. Duque de Lorena ilustre, mas no Duque de Lorena; que no es agasajo en vos hablar de vuestra nobleza, Amigo, mas no mi amigo, porque no es correspondencia que os satisfaga en cariños lo que debo en recompensas. No sabéis que he presumido? Qué discurre vuestra Altezas Que cuando ese celo ardiente por ardiente me aconseja, habláis por lengua de Dios, o habla Dios por vuestra lengua 3. Qué ajustado en él consejo! Y qué arritado en la ofensa! Señor basten los favores, que a Filipo le confiesa no mi lengua, que no sabe; mi lealtad sí; que no hierra. 4. Señor, que ejército trae vuestra Alteza? Hecha la muestra goneral, juzgo que traigo, pero referir es fuerza n. los tercios, y regimuentos, porque será inadvertencia, supuesto que he de vencer (cuando al enemigo venza) que ellos queden sin la fama. y yo la victoria tenga. En veinte y seis compañías de Españoles, gente experta y diciplinada ya en la militar escuela, hay mil yochocientos hombres, a quien anima; y gobierna el Maestre de Campo Ydiaquez, que para tantas empresas a imitación del Apóstol, se puso su insignia misma. Don Enrique de Aragón, en diez y siete banderas traerá de Españoles mil ochocientos y cincuenta, El Príncipe san Sivero, sujetos a su obediencia Napolitanos soldados mil y ochocientos lleva. Y don Gáspar de Toralto. (soldado cuya experiencia se mide con su valor) Napolítanos conserva en solas diez compañías setecientos y cincuenta. El Marqués de Torrecusa para estas lides adiestra Napolitanos también novecientos y setenta. El Conde Paniguerola (ombardo Campión) cuenta de la nación ochocientos en diez y siete banderás. En el del Príncipe Doria en otras tantas banderas hay mil Lombardos también. Mil y ochocientos alberga el gran Marqués de Lunato: el Conde de Salma apresta efectivos Alemanes mil y cuatrocientos, fuera de aquellas diez compañías, que estaba, sin tercios sueltas, que unía el Coronel. Bormes? (cuyo valor y prudencia a una obediencia ajustó, tantas naciones diversas) que también son efectivos y alistados en la muestra; sin los Dragones, diezmil setecientos y setenta. También el Conde de Ayala, de Alber; y Latur apresta; el de Hya lá serecientos caballos: raturigóbierna quinientos y ochenta y siete? cuatrocientos y cincuenta el de Alber lleva: el Marqués Elorenció quinientos lleva: el de Oraní de mi guarda mas de docientos y treinta: sin diez y ocho compañías bien montadas y dispuestas, donde está la Italiana, y Borgonona nobleza. Toda esta Caballeria se disciplina; o se adiestra debajo del gran valor, el acuerdo, y la experiencia de Jerardo Gambazurta, (que hoy en Norlingue camnpea) en veinte y tres compañías son caballos mil yochenta: y de la Caballeria otras veinte y tres que restan al Temiente General Paulo de Entiche se entregan: que vienen a ser precisos todos tres mil i noventa y siete Neblies, que ahora desatadas las piguelas, siendo la carrera el vuelo, redir los aires profesan. Sin las tropas que han llegado de Lisier de Ingalater qq y del Barón de Abré, bien montada, y bien experta. En fin caballos, Infantes, y oficiales se nuieran todos juntos quince míl y quivientos y cuarenta Diez piezas de Artilleria, sin otras pequeñas piezas, culebrinas, sacres, tiros, granadas, bombas y cuerdas, capas, pontones, escorros, pólvora, trabucos, cuerda; y balas traigo sobradas, para que en tan viva guerra, no quede por instrumento lo que por valor no queda. A mi lado, en mi consejo, con su voto; y su presencia me aconseja, y persuade noble el Duque de Nochera; a cuya solicitud, a cuyas heroicas prendas, aún tanto como a su espada confiesa España advertencias, El Marqués de los Balbases es mi General, que alienta toda la Caballeria. traje desde la Babiera al Conde Juan Cerbellón, General para esta empresa de toda la artillería, esforzado; y noble: y cerca de mi persona también traigo reformados treinta Capitanes, y Maestres de Campo; mas todos crean, que aunque son entretenidos i nunca sus espadas huelgan. Qué incorporada esta gente (gran Fernado) con la vuestra; tendrá su valor quisates, tendrá Vieimar resistencias, Que si hoy el Conde Ga y Picolomini, prueban el nuevo acero, que siempre, o le tienen; o renuevan, pues si uno en una lid gastan, otro en otra lid estrevan. Con el valor de Fernando, el del Duque de Lorena, siendo María sagrada el Norte, Espejo, y Estrella por donde se mire, y guien mi valón, celo, y destreza; de Graz, Horns, y Vveimar, y de Vvitemberg las fuerzas, y el socorro del Ringrave serán fácil competencia al fuego, al acero, al plomo, que vibran; esgrimen, juegan tiros, trabucos, granadas; y cuando ofendernos quiera, contra si torcido el plomo reducirá su violencia; bien así como en él arco suele acelerada flecha trastornarse contra aquel que quiso apurar su cuerda. Vuelva el cielo por su causa; y este ejército defienda, para triunfo de la fe, y para honor de la Iglesia Pues hermano, yo resuelvo, pues que ya la noche negra pica en las luces quie hacen retaguarda al gran planeta. Qué es? . Animar mis soldados, porque al alba asaltar puedan a Norling. . Oh qué bien dice! El enemigo se asienta en aquel monte, que está de la ciudad una legua. Pues ea; a cegar el foso. Las faginas se prevengan, y cestones. . Lo que ahora es importante (no sea que se entre en el bosquecillo Vveimas) que vuestra Alteza se apodero de el. . Pues vayan (porque mejor le defiendan) soldados de buena raza, Españoles míos sean. Del tercio del de Puenclara enviaré docientos? . Vengan que yo entre el bosque; y coliva con la Liga haré que vuelva rechazado el enemigo, puesto que al llano acometa. A disponer el asalto vamos. . Avise un trompeta, que se riudan: pero caso que procuren la defensa, por la falsabraga embistan Es necesario que sean de veinte pies las escalas. Prueben por el foso? . Apenas desenvocarse podrá. Pues por qué? . És á muy derecha la contra escarpia, y el hondo, Dice bien. . De esa manera no hay dónde hacer pie? . No le hay Parece que vuestra Alteza, siendo en la experiencia joven, es anciano en la experiencia. Cómo es capaz tan visoñó en tan difícil materia? Pues el valón no discurre, que antes el valor le ciega. Qué es la causa? qué es la causa! Atended a la respuesta. Aquesta campaña; en quien las Católicas banderas de Cristo nuestro Maestro es la militante escuela, y para adiestrar la mano vengo a licionarme en ella, para escribir deVveimar los delitos en la arena: la pluma ha de ser la espada, la tinta es su sangre misma, Pues! si Dios, porque no ver la pluma y mano me lleva (aunque no sepa escribir) cómo puede errar la letra? Esa es mano de Fillpo, y nunca esa mano hierra, Esa es del César la mano; y siempre esa mano acierta. Pues las dos manos se unano Arda ua sangre en sus venas. Quién puede haber, que estas manos, o las enlace, o las prenda? Quién? la mano de la liga, Debajo ponerla intenta, Sí, porque la liga va debajo de su obediencia. La noche media en los montes, señor Infante, a la tienda. Quitad lo mano Fernando. Señor, con vuestra licencia; yo no he de ser el primero; que estos tres brazos disuelva; que no ha de faltar por mí. Ya mi Rey tiene experiencia, que sois hermano seguro, Siglos viva vuestra Alteza, para honor de su sangre. En vuestra sien reverdezcan a un tiempo los tres laureles de Roma, Ungria, y Bohemia. Vamos gran Fernando. . Vamos. Este es mi puesto. . Eso fuera quererme vencer en todo, Ea, pase vuestra Alteza; La mano derecha es suya. La mano derecha es vuestra. Porqué? . Porque en los tresbrazos (que tres Reinos representan) es bien que el brazo de España lleve aquí la mano diestra. . Déjame don Luis pasar. Tente Laura, no te has de ir, Que sirve tanto fingir después de tanto olvidar? Dónde vas? . A aborrecerte. Esa es crueldad . Es valor., Quién te ha ofendido? . Tu amor. Y quién te induce? . Mi suerte, Si en tu labio ropetida, tu llama está declarada, no pretendas ser rogada sabiendo que eres querida, Pues el que sale a mi labio precipitarlo rigor, no es melindre de mi amor, sino queja de mi agravio, Con tan airada pasión, no es bien Laura; que te arrojes, yo paso porque te enojes, porque no sengas razón. Las iras (que en tu pasión me has vendido por recelos) son disculpas, o on celos? di lo que sonRus. Celos son. Yo quisiera. . Qué quisieras? en que (di) la voz impides? Que esos celos que me pides me los pidieras de verás. Pero el que a engañar empieza, para olvidar sus desvelos, sabrá sacar unos celos debajo de una fineza. Pues va la satisfacción, Va (pues a obligarme llegas) y ruego al cielo. . Qué ruegas? Que yo no tenga razón O si el aurora veloz bájara al mundo triunfante, para ver si tu semblante conformaba con tu voz! No quieras más resplandor que el que en esos soles sigo. Mas la noche es buen testigo para las causas de amor, Pues satisfágote ansí, oígame atento tu amor. Si haré, más oye como es ciggr Disa m, , Puesto que en nuestro hHorizonte la noche con más decoro borró los rengiones de oro, que él sol escribió en él monte, Ya que escuchar no me deja de las armas el afán, ni el latido de aquel can, ni el valido de esta oveja. Hoy que en este bosque brota humo de Españolas llamas con las sombras, y las ramas o se encubre, o se encapota. Antes que en luciente coche a ese monte, y playa fría tome la venganza el día del agravio de la noche: Quiere mi temeridad, por ver si puede rendirlo, de este inútil bosquecillo medir la capacidad. Y espía mía he venido guiado de mis enojos. Pues no podemos los ojos, ocupemos el oído. Habla poco; y pisa quedo. Ya voy con tanto primor, que pisando mi valor parece que pisa el miedo. Pues del bosque en la otra parte rudo un villaje hallarás, donde esperarme podrás; y porque el asegurarte es lo importante, te digo, pues no lo has de errar con eso, que hasta salir de lo espeso del bosque, vengas conmigo! Pues vamos a obedecer Laura, satisfecha estás. Don Luis, cuándo me venás? Cada noche te iré a ver, Suceda una noche fría a otra (si así ha de ser) y de día que has de hacer? Servir a mi Rey de días Que eres bizarro se advierte. fuego volveré a lidiar Con quién don Luis? Con Veimar. Tu espada le dé la muerte. Ahora, sí, nos pagamos. Tú mi amor, y yo tu fe. Tuyo hasta morir seré, Vamos, don Luis, Laura vamos.. No os habéis de ir, vive Dios, sin que arrojado primero, tome mi valiente acero satisfacción de los dos. Baje mi rabia a su centro: pero fuese mi enemigo, solo a las ramas castigo, solo a las sombras encuentro, Pues en el bosque he de entrar a darte muerte, enemiga, pues que tu traición me obliga: Tente, Duque de Vveimar hallarla en vano procuras, y queriendo entrar así, a tu ejército, y a ti a un mismo tiempo aventuras, Tus escuadrones pieven, ganar este bosque intente! tu valor, llama a tu gente, y entra dentro. Dices bien: O es ente de meverdad, o es que a mi desasosiego se le antoja todo fuego, o echa fuegos la Ciudad. Estas señas que serán? que dicen estos soldados? Qué ha días que están cercado, yapretados estarána De ba desenesos desiedo, que también con más rigor esla Cuidad de mi amor esa suada de celos ra mbien os avisa, y llama el fuego que ardiendo eltá, que el humo llegará allá sino llégaro la llama. ̱. Entre tus dudas; y penas dime, que has de responder aVorling? ve. Estoha de ser: a Trompeta? Que me ordenas? Despedida en el metal tu voz a su oído llegue, haz señas que no se entregue, pues ya entienden la señal Y porque puedan mejor oírte, sobre esa peña le da el aviso; y la seña. Ya te obedezco, señor. Sepamos en conclusión (puesto que a tu gente llamas) si los que hay entre las ramas son Alemanes. . No son ni eso puede suceder, que si es General suinfante, y el puesto tan importante, Españoles han de ser. Hasta ahora no sabemos, si Españoles son;o no:? yo quiero escuchar. . Y yo. Pues lleguemos; y escuchemos. Cómo el hombre ha prometido, pescar cualquier Luterano, de este bosquecillo al llano determinado helsalido, por ver si pudiese ver, de la gente de Vveimar algún Benito Ferrer ̱e el ̱ ̱ Ya auisados estaran, y puesto que el riesgo vemos, es bien que nos retiremos. Heregito es por sanllan, lo que había menester se me ha venido a la mano. Sobre ser el riesgo llano, también quiere amanecer No respondes? a irme ya con el tomor me provocó. Oye usted? espere un poco, que tiene que hacer acá: Iraición. . Si la voz no para, que tengo de hacerle, es llano, de aquesta vez buen Cristiano persiguándole la cara. Veimar. . Si más me provoca, cuando mi valor ha visto, le he de sacar voto a Cristo la heregía por la boca. Oh cania Español, Qué? qué? así me quiere obligar? en fin no quiere callar? pues yo lo remediaré. Ande, no quiere ir conmigo? pues atienda a lo que hablo, yo primero, y luego el diablo le hemos de llevar; amigo. y ansí la porfía cesa; o lo que pesa el flínflote! borracho de bote enbote está vino es lo que pesa. Pues que con zorras, y lobas trae botanas por greguescos, en un tercio de Judescos le he de vencer por arropa Acabose; esto estabien, lindamente ha sucedido, ya en el bosque le he metido, y aún le he sacado también seor. Trompeta de Vveimar, en un potro ha de cantar la verdad al seor Infante, Triste, confuso, y mortal Porque con más primor cante, vengo con grande recelo, siguiendo aqueste arroyuelo, pues se llama branigal. Que en todo este bosquecillo ni un horege haya encontrado, aunque le hallara alquisado! y que no haya baratillo de herejes en la campaña! que este venga cargado con un herege soldado, y yo que nací en España (cómo el) tenga tanto miedo! Que soy Fínflote, advertid, . el bravigal de Madrid. Corrido de esta vez quedo. Vaya la Marimachorra con su corito no más. Mas que la he de abrir de unzas la caja de la modorra! Matarele yo primero. ella a mí, sucia? . No calla? Ni aún mirarme. Ni aún mirarla? Pues envido. . No le quiero. Brañigal. . Vocé colija; que yo nunca me he asustado. Sospecho que me han cargado de un bofetón a la hija. Branigal, adónde estás? Pues voyla a vengar, qué espero? Oye? dígale a su fiero, que vengue estas pocas más; , El mandrión de mi cuidado adónde está? . Mi Carrasca nunca amaga, y siempre casca, En el honor me ha tocado. la mandria, y he de vengar este agravio en el Batueco de Toribio: a este Suecó será preciso ocultar. Aquí he de dejar guardado a este herege moscatel, porque a vengarme con éli no he de poder ir cargado; y de este modo podré. No me vienes a vengar? Oyes? déjate pegar, que yo te despegaré, y dila, que ansí un honrado te venga, y te satisface Oiga el demonio, y lo que hace, el hereje se ha dejado! El cielo me ha socorrido, él se fue hasta mi cuartel, pues qué hago? voy por el, . sea vusted bien parecido. Cubierto el rostro, y atada una cuerda podrá andar, pues yo le quiero zurrar, pues que no me cuesta nada. Limpiarle las bossas quiero, ansí estabien, yo prosigo: esto que es?horas amigo? deben de ser de Lutero. . Tu amigo de esta manera soy, pues te limpió no más: tabaco en oja! iten más dinera to, y tabaquera. Aquí he de dejarle atado, y tendido en conclusión: quítese usté el jubón porque duerma descansado. . Quién eres, pues decir puedo, que tú me has predido? . Ay tali un Corito natural de la ciudad de Toledo, Que esto sufriese; y callaba! no hable palabra el flinfión: por Dios que está aquí un cestón de campaña, esto faltaba, y ha de ser famoso el trueco, mejor la burla también, porque le pondré muy bien los vestidos del Suedo. Clavar este palo quiero, linda ocasión, linda treta, a este lado la trompeta. y éncima el lienzo, y sombrero. De estamanera ha de ser, sin tiempo me estoy riendo, aquí se vienen riñendo, y aquí me quiero esconder. Ya el Sol manda que despeje a la noche el alba hermosa: no he visto tan fácil cosa como prender un hereje. Ni eres mí tal, ni mí cual si a vengarme no te induces, y no la haces cuatro cruces, comó a rincón de portal. Di, que te hizo, porque quede el hombre satisfecho? respóndeme, que te ha hecho? Oye? . Oigo. . Escúcheme. Esta pasada doncella; con más gomás que un mogal, puente de ese Brañigal, pues todos pasan por ella; hablando con mucho amor me dijo (ya me vengue) sin hacerle yo porque, una palabra mayor. Que no fue yerro verás? Llámola usada? . No es nada: no es deshonra estar uiada. Desocupadilla? . Más. Corre ve dile? . Es error? Pues de que aquesta querella se forma? . Pues qué sabe ella? Llamola vieja? . Peor. Llámola puerca? . Aún no llega, Llámola miz? . Es primor. Mujer honrada? . Peor Pues qué la llamo? . Gallega. Yo, que injuriada me vi de todo un agravio entero; tomo, y calome el sombrero, enderezo el tahalí. Y para dejar segura esta negra honrilla, airada de una grande bofetada le almagré la dentadura. Quiso vengarse la tal, dila otro ponte con amo, quéjose, vino al reclamo muy crudo el seor Brañigal. Llegó, y su merced ha visto, que le alenté un bofetón, y pues que lleva razón loado sea Jesucristo, Dame mi jaulilla; maula. de todo Aleman lugar Mas que hago a la Urraca hablar dentro de su propia jaula? Abribón, ya no me quieres, pues que llegan a injuriarme, satisfacerme, y vengarme. No me entiendo con mujeres, Pues ya que vengarme intentes, darle la muerte imagina a su Corito gallina Oyes arañada? mientes, abe feteada indigna, supuesto que no te irrito, no callaras lo corito, pues dijiste lo gallina: Señor Corito. . Señor; que es lo que al Corito quiere! respóndame presto . Espere, tiene cerca el confesor? Ni abúr lejos, qué intenta hablar? Oye? . Ya oímos los dos, Pues póngase bien con Dios, porque le quiero matar. Cómo la hoja no empuñas, y empiezas la tarascada? Oye vusted, camarada? dónde entierra? Entre las uñas. Eso nunca fue deshonra, y ella más primor encierra, que entre uñas desentierra. Hágolo con mucha honra. Oyes, Torivillo, hazno (pues que no se pierde nada) como que sacas la espada, que yo te meteré en paz. No saca su indignación esa espada a la vergüenza, sor Gallego, sin vergüenza? Sí, lacayo con perdón. Ya saqué la espada, hermano, Yo atrevido y arrogante prometí al señor Infante. traer preso un Luterano, Y yo le prometí aquí. Y le he traído también: y según esto no es bien; que aventuremos así lo que habemos prometido. Está muy bien acordado. Yo traje un Sueco atado: Y yo también le he traído, De lo que dice me río. Si este supiera la treta. El que yo traje es trompeta, También es tropeta el mío. Eso cómo puede ser si él se quedó, y yo salí? Ello no ha de verse? . Sí. Pues calle si se ha de ver, Esto es lo más importante, satisfacerme contiene después . Por Cristo que viene a este sitio el seor Infante, Pues al le arroja mi brío, puesto, que a enojarme empieza, ese guante de cabeza en señal de desafío Verá mi resolución De vida se lo ahorrará Aquí mí trompera está: Dile con la del cestón Ahora mi triunfo empieza!) 1. Esa es gran temeridad. No ha de ir vuestra Majestad, No ha de salir vuestra Alteza. Refrenad airado el paso; que aunque airados se visiten; y a sus almenas embisten Picosomina y Galaso. 1. Yo soy solo aquel que saltó en tan vigenteocasión, pues mis Alémanes son los que intentan el asalto. Y vuestra Alteza no es bien que se aventure, señor Pues de envidia, y de valor he de pelear también Que pues en la lid están, ha de ver luciente el sol que hay algún brazo Español i en tanto acero A lemán Vuestro sustituto se halla el Marqués de Leganes Campaña tendréis después, no envistáis a la muralla 1. Esto hermano se ha de hacen, yo he de embestir el primero, Hazaña queda al acero. No os faltará que vencer. No esté el enemigo usano de que os puede resistir. Digo que yo tengo de in adonde fuere mi hermano. 1. Segunda vezos diré, que no es esta, vive Dios, hazaña para los dos. Pues no vais vos. 1. Pues no iré. Pues ya dejo la murarla. 1. Yo a regir mi gente falto. De vuestra gente el asalto, que yo daré la batalla. 1. Pues desde aquí ver recelo todo el Alemán valor. Guárrdete el cielo, señor. Guarde a vuestra Altenza el cielo. Quítese él allá, despeje. Decid los dos qué queréis. Yo te traigo. . Qué traéis? Yo un Herege. . Yo otro Herege. El gallina se congracia con su Alteza? . Ya me río. El mío es este. . Este el mío. Verbi gratia. . Verbi gratia. Brañigal, decid qué es esto? Por Dios que trae lindo peje: como ha de traer Herege si viene el pobre hechó un cesto? Así me queréis pagar lo que me habéis prometido? Este Herege que ha traído, es Herege de colar. Aqueste os dará razón de todo, a él me remito. Voto a Dios, que esté Corito me dio con la del cestón: Hay tal gallina! Llegad. Ay tan infelice suerte! Si queréis que no os dé muerte; habéis de decir verdad, Hablar la verdad intento, Abra el Trómpeta esa boca. Qué gente hay en Norlinga . Poca, pero mucho bastimento Habla, no tengas temor Aunque un mes nos aguardemos, por la hambre no podremos reducirla? . No señor. Por la muestra señalados De sueldo un escudo más, para poder pelear, que soldados trae Veimar, y Horus? . Treinta mil soldados. Y con qué intento se halla? Dígalo, o habrá tormento, acabe ya? . Con intento de presentar la batalla. Oís Toribio llevadle hasta acometer al fuerte; si miutio, dadle la muerte, si dijo verdad, soltadle. Ya vos como gran soldado os doy. . Honrándome estás. yos doy ciento de contado. Vivas más que un Racionero; si es la prevenda a pensión Diome con la del cestón; y ha se llevado el dinero. Vos retiraos. . Ya me voy. Supuesto, que en Norlinguer hay pocos, a acometer. Ea, que el primero soy que he de hacer fagina. . Vamos. 1. Dad a España este gran día. Empiece la artilleria. Embistamos. . Embistamos. 9p
JORNADA TERCERA
TERCERAdDO RNIDA Por mi cuenta está el Garito, voliche, aipes, y dados, y hago voto a mis pecados, y por vida del Corito (que es más que cuanto yo peco, a que el que no saque barato, buscando tres pies algato ha de llevar en lo hueco, Y yo que de Bravigal soy la conjunta persona, soy quien eso mismo abona. No hace tal. . Si hago tal Yo no he menester padrinos para quedar bien. . Yo sí. Con aquesto me metí el rendimiento me ataja. Ya al cuerpo de guardia llegan Pongamos aquí la caja, por razón; y por caminos: como moscas. . Ya se pegan. Mientras que los otros juegan, hagamos rancho nosotros: jueguen unos, canten otros, Bien ha dicho. No se llegan? Cante uste señora Marina algo de aquello que suele. Yá cara nunca me duele. 3. Cómo dice? . Dice ansina. Reviente el Rey de Suecia. muera el mundo, y viva el Austria, viva el Cardenal Fernando, hermano del Rey de España, Valientes soldados lleva el Infante en la campaña, el Marqués de Leganes, ese Conde de Fuenclara, el de Espínola, y Nochera, que son los ojos de Italia, Y diaquez, Cambacurra, con otros que le acompañan: Pero entrestodos aqueltos. trae un hombre de importancia, valiente por la estatura, temeron por las pisadas, hombre crudo, y dosabrido, de pelo en pecho, que llaman, estevado, y pisa recio, y en fin hombrote de chapa. Ese soy yo, y esas señas están fielmente sacadas del original, y sin que tengan una sola errata. Y digo (esperen ustedes) entre aquesos que relata, no ha habido para Toribio una pizca de alabanza? que es hombre, que suele hacer (y esto en prosa) que a su espada tiemble el mundo: qué es el mundo? la tierra, poca es su mapa: el sol, el soles un rubio: la muerte, la muerte es flaca. Ese es Toribio, y yo soy, y si algunó murmurara lo contrario; en perjuicio de mí mismo, y de mi dama, como un gran belitte digo, digo; mas no digo nada: Resolviósele la ronca, y pensé que maduraba. Engáñonos por la pinta la pendencia, que pintaba espadas, y salió copas Peleona Guadiana ha sido, que se metió debajo de tierra. . Basta. Yo por mí soy tan corriente: que sufriera lo del agua aquí entre amigos, y aún sufriera una bofetada si no me doliera mucho, que entre amigos solo agravia lo que duele, si no hubiera metido en esto a mi dama: y ansí pues yo estoy cargado, pues de cantado me agravias desmiéntote de rezado, y luego (st esto no basta) te cantaré puesto en solfa el menéis por la guitarra. Cómo es esto? vive el cielo, picaron il 1. Ténganse: Aguarda, y verás? 2. Aquí fue Troya, ponte el parche de esta caja para cubrirte la herida. Hy mi cabeza. . Estocadas Foribio, apriesa. Qué es esto? esperad, tened las armas soldados, que su Excelencia entra en el cuerpo de guardía, Qué ruido es este, Sargento? qué es esto? . No ha sido nada, señor, resultas de juego. Pues aquí las armas sacan cuando el enemigó enfrente está de nuiestras escuadrás Averíguese quien fue de esta pendencia la causa, y denle un trato de cuerda. Acabose, a mí me cascan una vez que fui valiente. Estos dos que se recatan dieron la causa. . Llegad! Aquí esta vez mis hazañas me han de librar. . Estos son. Soldados son de importancia. Sí señor, soldados somos de valor, . Pues cómo habla? Yo soy Bravigal, señor, bien conocida es mi espada en el campo: Vuexcelencia se suva de que yo vaya al de Vveimar por castigo de esta acción, que en sus escuadras voro a Dios. . No es mereste; jurar, que sin jurarnada hay aquí quien le trajera más presto! . Pues eso es pajas. Con quien habla Vues celelicias conmigo? . Sí, más nonada. Con quien, si no es con Joribio, que trajo a nuestras escuadras la centinela enemiga? Y aún me traeré a Dinamarca, y a Olanda (aunque fuera anjeo) y a el mundo si me lo manda mi Geñeral, Vive Dios, que a no estar aquí No hagas extremos; y aquesos votos de los (como yo) en hazañas. Vos sois un gentil soldado, y si en aquesta batalla lla procedéis como yo espero, os he de premiar, que España da obligaciones a todos (solo con que en ella nazcan) para ser valientes: vos desmentís con las hazañas vuestro nacimiento. . Beso a Vnescelencia las plantas. , l Dadme uná pica! que yo, a pesar de la arrogancia del enemigo, Españoles, soldaré aquesta desgracia, y he de salir. il dl, ̱s Vuestra Alteza qué intenta, señor? qué cauisa le obliga a tal alboroto? Marqués amigo, la insamía mayor, que a pesar de el brío de las Españolas armas, nos ayaganado el bosque Biol g el enemigo. . Pues vayan incorpotados los tercíos de Joralto, y de Fuenclara, a echarle. . Ya no es posible, porque tiene ya alojada sulgente con todo el grueso en el bosque, cuyas ramas a su defensa le sirven de triuchea de esmeralda. Pues, señor, no importa el bosque: ea, soldados, que aguardan? a sus puestos, a sus puestos, porque esta noche no haga invasión el enemigo en nuestros cuarteles. . Vaya el gran Duque de Nochera (nuevo Escanderbech de Italia) a reconocer los puestos del enemigo, y la traza que tienen sus escuadrones si acaso embisten mañana. Buena elección, y forzosa: haced vos que en sus estancias asistan todos. . Id luego acudiendo donde aguarda. mi hermano el gran Rey de Ungría, el de Lorena, el de Grana, Galaso, y todos los Cabos de nuestro ejército, para hacer consejo entre, todos para darles la batalla. V Norte es de España tu Alteza, Clisie seré de tus plantas, Ea Sargento; a los Cabos les encargad, que no haya descuido; que el enemigo, podrá, por nuestra desgracia, ganar el bosque, y por él intentar alguna hazaña esta noché en los cuarteles. S. En todo habrá vigilancia. En esta boca del bosque, gor donde el cuartel remata, si ajed que de posta esté un soldado de importancia; que es muy peligroso el puesto. e Mas qué es esto? ya las cajas ton y las trompetas avisan que se juntan en la estancia de su Alteza a conferir los modos de la batalla los Cabos. . Ya van llegando, Pues retirarse, y sin falta a su puesto cada uno, soldados. . Antes tomara el puesto de una frutera hoy de Madrid en la plaza, que el que me ha dado. . Yo haré, gallina dichoso, que hagas como Corito esta noche: la más tremenda venganza tengo de hacer: pero manos a la obra hasta lograrla. A queste el sitio es, donde entre todos, se han de buscar y conferir los modos. para darlabatarla. . Enla campaña. está no menos que hasemania, España, y la Liga. . El primero, en nombre de la Liga llegar quiero. 1. Para que yo prosiga el segundo, en nombre de la riga, En mi voz habla humano el soberano alento de mi hermano. Por Ungría, y el Norte, sin faltar un minuto a lo gimpor te, diré hoy aquí cuanto mi pecho siente. Y yo rendido, humilde, y obediente disponiendó la hazaña, intérprete seré de Sol de España, y del Lucero suyo, cuyos valientes rayos sustitivo, 1. Ya la propuesta empieza. Silla a su Majestad, Silla a su Alteza. Y Lorena a tu lado será del mundo asombró Que de honrado soldado tan valiente. Síétese el Conde, y el Marás se siente. Ya os obedezco, y la modestia mía ta cerca de los rayos teme el día, Y de Faetón el rápido fracaso, tan vecino del sol tiebla Galaso. (te, Granrey d Ungría, ejército del Nor sol de Lorena, y campo de la Liga, (te mi hermano os habla e mi desde su cor para que esta victoria se consiga: el medio conferid que más importe, a la vista la gente está enemiga, con la batalla nos convida ufana cuando raye sus luces la mañana. Sitiada está Norling de nuestra gente, casi desembozado tiene el foso, dar la batalla acción es imprudente cuando aventura más el más brioso: rehusarla no es deánimo valiente: (zoso que haremos pues? cual medio es más for aventurario todo a una batalla, o sufrir el baldón de rehusalla? En no acetarla, a riesga el valor inío, en darla se aventura nuestro estado, no es soldado el que arriesga el señorio, no es valiente el que calla provocado; para valiente basta solo el brío, prudencia na menester el gra soldado? que haremos pues retados de sus gentes suftir soldados, o salir valientes? Antes que en esto una razón se diga, porque ya se harán ciegas las razones, para que la victoria se consiga, saltá de hacer, señor, dos preveciones: una te conocer de la enemiga gente los pueltos, armas, escuadrones, y otra ver los desinios que nos calla, si se ha de retirar, o dar batalla. Pen etrar lo que intenta, en que cosite lla fuerza de su campo, ver los puestos, y discurrir si acaso nos embiste, en que modo, Y veimar trae dispuestos, los escuadrones con que más resiste: y estando estos indicios manifiestos con noticia, podremos informados discurrir como cuerdos, y soldados. Y así pues que me toca de derecho, voy con vuestra licencia, y si pudiera. Téngase ura Alteza, ya está hecho, que ese descuido en mi delito fuera: informado estoy ya que satisfecho del gran valor de él Duque de Nochera me trajo las noticias más extrañas, que amilagros se pasan desde hazañas. Porque estando dudoso yo y perplejo, por faltarme la luz de esta noticia, yo le envié (y aún fue por su consejo) y así la acción fue suya de justicia: ye medio del horror, cuando el resejo de esa trémula antorcha desperdicia dudosa luz, que casi no alumbraba, ya el de Nochera al riesgo caminaba. Llego, miro, reconoció la gente, vio la disposición, supo su intento, yvolviendo a informarme osadamente, cuanto él me dijo, referir intento: el darnos la batalla es evidente, su ejército la espera ya contento, y mañana acomete, porque sabe que le llega el socorro del Ringrave. Vendranos a embestir sin dilaciones al rayar de la luz, bajando el hondo de este valle, y traera sus escuadrones hechos comucha frente, y poco fondo: diidaréis como ocultas intenciones penetrar pudo el Duque: y yo respondo que a la experiencia grande de Nochera mayores imposibles le creyera. Esto supuesto, diganos ahora cada cual su razón sin dilatarla. Si lo mejor se elige, quien ignora qué es lo mejor que demos la batalla? de este ejército solo el mundo llora tantos estragos, a la vista se halla, y si a queste vencemos, nadie queda que en Alemania resistirnos pueda. Deshecha esta reliquia porfiada del campo de Suecia, que es ceviza, que con mano tal vez disimulada, política de Príncipes atiza: quedando aquesta enigma disfrazada cara a cara veréis cual habe riza las pliimas contra el Águila, almomento se les de la batalla, aquesto siento. Dar la batalla, arguye bizarrías a que mi corazón se inclina osadó, mas conviene tal vez las valentías mortificar por la razón de estado: sitiada está Norling, las baterías efectos en su muro han señalado, y desde anoche con orgullo duró Ficolominí está asaltando el muro. A mi hermano pedípara este efecto, para mezclar también con los Valones, trescientos Españoles, y provieto que habrá hecho facción las dos naciones: porque tengo noticia, que sujetó uno de sus valientes torreones tienen ya; y siendo dueños de una torre, en vano la Ciudad Vey mar socorre. Decid, Galaso. . Rehusar quisiera decir mi parecer. No hay quien le calle, decidle vos? Dar la batalla era mi voto (si es forzoso el declarallé) mas eso es si él bos que nuestro fuera, ya dije que importaba conservarle, y han querido perderle (aunque son soles del mundo) a questa vez los Españoles. Sin bosque, sin trincheas, sin defesa sabré yo; mas aquesto no es del caso: decid lo que sentes, que fuera ofensa no seguir vuestro voto, gran Galaso. Eso es de mis servicios recompensa, mas como a queste bos que ocupa el paso que a la Ciudad de la colina viene, por importante mi valor le tiene, Y ansigánese el bosque, con que queda superior en el puiesto nuestragente, y ganado, al hiq en tente nos esceda, que la batalla deis Galaso siente, Aunquese bos qu restaurar se pueda dar la batalla no era convemente, sin mitarlo muy bien, qu es cosa fuerte aventurarlo todo en una suerte. El gran Rey mi señor ahora envía a Flandes a su hermano por cabeza, y de este breve ejército confía que asegura el pasaje a su grande, si se pierde este ejército, sería (dejandoaparte el riesgo de suA poner en duda a Flandes, que sujeo con su presencia se verá más quiento, El Duque de Lorena, que castiga rebeldes con católica arrogancia, no le queda otra gente que le siga, cuando recela la invasión de Francia; este el úítimo esfuerzo es la liga, (cia yel consetvarle siempre es de importa que estando en pieeste ejército embaraza mas de alguna intención consu amenaza, La Majestad de Ungria, que desea acabar de una vez con la Heregia, con solo aqueste ejército campea, no le queda unsoldado en toda Ungría; una de las Alsacias señorea el Veimar, y si vence aqueste día, ocupando la Francia, y la Babiera; quién la Bohemia defender espera? Y así fortificados nos estemos, tómese la Ciudad, que es importante, si nos quiere embestir, trineneas tenea y aunque ahora su ejército es pújate, (mos para que se deshaga procuremos con los caballos, y escuadró volante impedirle los viveres, que espera dejándole corrado con Babiera. Y anh anque tres ejércitos se advierta que estan aquí, no demos la baralla, amaguemos no más, pues de la suerte que el que lleva pistosa, si se halla en riesgo, por librarse altivo y fuerte solo ha de amenazar, sin dispararla; aní los que en la lid rato arrreigamos, hagámonos temer, mas no ebistamos. Bien ha dicho el Marqués. 1. Su voto sigo. . Justo consejo, y de tangran soldado. Que con su parecer me ajusto digo. Nuestro campo se esté fortificado. 1. No busquenro orgullo al enemigo. Quede (si nos embiste) rechazado. Tómese laciudad. . Bátase el mu 1. Esto es lo cierto. Aquesto es lo seguro. 1 Ea Galasso, el torreón socorre que tenemos tomado. . A las trincheas. Al puesto. A las murallas, . A la torre. y 1 Cada cual en su epeño un Argos, sea. Mas que nuievo rumor los aires corre? Dejadme entrar. Un hombre entrar desea (ro. a la tienda. R. Pues entre: algunaviso será sin duda. . Entrar será preciso. Heroicos soles del Austria, que para ser más conformes padecéis, no sin misterio, equivoco hasta enlos nombres, Caudillos grandes de Cristo, y tu católico joven que añades gloria a Lorena siendo tantos sus blasones. Don Luis de Contreras soy, que entre los trecientos hombres fui elegido entre los cabos para el asal to de anoche. Llegué furioso a Norling, llevando añadido entonces más valor por el despecho de algunas locas pasiones, que el respeto me las hiela, aunque el amor me las brote. Llegué en fin furiosamente, y llegamos todos, dondo E desemvozamos con orden la contra escarpa del foso, y vatiendo los cañones, el pie de la falsabraga, por estar alta hasta entonces la subida, y yo furioso viendo los soldados torpes, subo por las baterías, y a mi ejemplo los Valones (que entre Españoles mezclados parecieron Españoles) suben osados al muro, y ganando sin deshorden un torreón, le defienden sin que jamás se le cobren, Todo el día fuimos dueños deel torreón; y esta noche Veimar, que para el socorro de la Ciudad tomó el bosque, corrido de la constancia de nuestro valor, dispone que de adentro nos embistan, y desde a fuera conformes. Hácese así, y por caer pegado el bosque a la torre, sin poder ser socorridos de los nuestros que nos oyen; embistiéndonos a un tiempo con balas, tiros, y voces de la Ciudad por de dentro, y de afuera por el bosque, nos, defendimos osados, hasta que echando a la torre fuego los dedentro; encienden en humo, y chispas la torre, Confustos al fuego y llamas, vencidos a los ardores. (que de menos que elementos no se vencen Españoles) pierden la torre, y heridos de la ciudad nos acogen los del bosque con las picas: y nosotros ya sin orden y a costa de algunos golpes, les gane aqueste estandarte, cuyos pintados blasones, para arfombra de tus plantas hoy mi mano le descoge. Estos son, que por el viento: mas que nuevas confusiones para turbar mis aplausos la vista aquí reconoce? Un estandarte, remedo del de su Alteza; conforme en todo, pues de este lado el Redenptor de los hombres está, y del otro su Madre, es el que se mira: elose el alma a tantas injurias, y el pecho a tales baldones. Borrada la efigie santa la faz soberana esconde entre nieblas de desprecio, que a tanto sol fueron noche. 1. De flechas y armas el rostro mal deshecho se conoce, aún hasta ahora pisado de las huellas dé los golpes. Por desprecio de la Fe, que su Alteza en los dos pone Hijo; y Madre, por defensa y Norte de sus acciones, han copiado este Estandarte los Fereges, por baldones de la Religión de España. Mostradle, que apenas rompe el sentimiento del pecho embarazadas las voces. Hay tan grande atrevimiento? muerta la Aurora a este lado padece, y aquí eclipsado se mira el solmacilento! eclipse ha sido violento de Aurora y Sol, más colijó lo que alla Dionisio digo, l porque haya ludicio si quade en la ofensa de la Madre, como en la muerte del Hijo. Es posible que hubo mano (bella flor de Jérico,) que comó el arado ajó vuestro candor soberano! efecto fue más villano atreversea vos que a Dios ahora, pues de los dos ya en su pasión para errar, con Dios tienen ejemplar, y no le tienen con vos. Gran circunstancia ha tenido de más dolor, y aflicción Cristo en aquesta pasión, que en la otra que ha padecido: que en la primera asistido de ti no vio ofensa tuya; y hoy mayor pasión se arguya que entonces, pues sintió allí su ofensa no más; y aquí la de su Madre, y la suya. Yo apostaré, que mi Dios, si a vuestro rosuro amagaba el golpe, el suyo sacaba por excusárosle a vos: y que viendo que a los dos iba la ofensa, decía: Hombre, no manches el día; de en mi rostro el golpe al rado, que está más acostumbrado a semejante osadía. Y es verdad, pues de la suerte que en pendencia pertinaz alguno por meterpaz lleva la herida más fuerte; así el Redemptor que advierte que el hombre se os atrevió, como contra vos se vio; y meter paz pretendía; en los golpes rebatía, y más heridas sadó. Pues señor, como en hay! a dos ofensas reprimo de la justicia que esgrimo, la más vengar a espada? yo haré que en sangre vañada, para abrasar tal nación, si espada y oliva son insinias que la Fe enseña, la oliva hirya de leña como auto de Inquisición, Y hago juramento ahora, ya que por la cuenta corre de mi brazo esta venganza de no envainar el estoque, hasta que segundo Jiso de Alemania, a cargo tome de aquesta pasión segunda las venganzas: y las torres de Norling, sin quedar piedra, ni basa que las apoye, moderna Jerusalén pueble de ceniza el orbe. Y yo también conmovido de una injuria tan enorme, seré rayo de la Fe. Y yo abrasando en ardores Religiosos a Alemania, haré que mi brazo corte las siete rubias cervices de aquesta bestia disforme, aunque de sieté renuevos cada herida se corone. Y yo exhalando del pecho católico fuego, al Norte que maré, apesar del hielo eterno de los Triones. Y yo en bermejos diluvios de pírrpura, haré que tomen rubia vanidad la hierba; sangrienta humedad las flores Pues ea, amigos, al arma, que antes que el Auroraborre, con dudosao los hallls 1. Eso sí, valiente joven, toca al arma, que ya forman delito las remisiones. Que para vengar a Cristo aunque se aventure el Orbe cesa la neutralidad, la política perdone. Pues salgamos a embestirlos, que aunque en puestos superiores fuera ventaja esperarlos: en este lance no corren preceptos de la milicia, si un instante los rigores dilatas. . Pues ea; qué aguardas? Ea Católico Adonis. Ea Marte de Lorena, Ea solícito joven. (ma 1. A embestir? . Al arma. . Al ar Venid siguiendo este norte, 1. A castigar los Herejes. A desterrar sus errores. A cubrir de sangre el mundo. A ensalzar de Cristo el nombre, Ya vengar en fin la injuria de estos soberanos soles, para que el mundo me llame (pues le tengo por mi Norte) el vengador de la Virgen, y de la Heregia azote. Ya declarando el día de las tinieblas esa enigma fría, nos dispone a la hazaña, y sus escuadras puestas en campaña; con orden, y concierto esperan la batalla. . Ya cubierto de hastas el aire quiere que se vuelva el escuadró en una errante selva, y pareciendo espuma en ese mar del viento cada pluma, pájaro mudo, que inquieto nada en tu presencia mis venturas fundo, tema mi brazo por prodigio el mí Desnudos Españoles (do que sacrificio humilde a los dos soles de Laura habéis de ser, venid ufanos a ser víctima suya, y de mis manos. Dónde están vuestros bríos salid, salid; que ya los brazos míos han de ser vuestro estrago; que recelo? salgan, adonde están, que vive el cielo que pues es de mañana, y de acaballos tengo tanta gana, a los primeros soles (les: me tengo de almorzar los Españo. que el valor es Caribe, que de su propio ser majar recibe Parece que han oído tu voz los Españoles, y que han sido esta vez obedientes, que sobre aquellas cumbres eminentes de la colina veo (creo. mover sus escuadrones. . No lo no quetran embestir. . Y por la fría sadera de aquel valle, Infantería va marchando, y delante la va abrigando un escuadró volante de caballos. . Bien dices. Si embestirán? No somos tan felices, debende huir. . No me loparece, porque el número ya de gente crece y escuadrás de corazas, cierran el escuadrón, tus amenazas no los han espantado, (lado; porque a embestir nos viene a este Pues al arma Suecos, mueran de vio nombre con los lecos. Qué os detenéis amigos? Pues ea, Duque, aquí será testigos? de tu valor. . Pues yo también corrida a un Español cobarde, que me olvida; y no cuaso acudir para librarme, a tu lado furiosa he de vengarme del desprecio en lavida del cobarde y ve. Bella homicida; con aquesa ventaja poco haré en pelear, suene la caja, y en el lado derecho; pues tu valor me tiene satisfecho, Gustabo generoso, (so, el puesto has de tomar más peligro, que yo al siniestro lado, la colina estacando porfiado, esparciré hurácanes hasta los Generales Alemanes, el puesto a sangre y fuego, y en híleras conformes, vaya luego llevando la batalla el valeroso Graz, siendo muralla que cierre en medio de los escuadros la milicia géntil dlos Dragones. (nes Bien dispuesto está todo, Pues al arma Suecos, de este modo el ejemplo os enseño, (ño Pues a embestir, y muera con el c- de las ofensas mías. Tocad al arma, y las cenizas frías de Gustabo mi tío; resucitad en mi valiente brío. Ya se acercan, que espera mi valor? . Muera España. Ungría muera. . Cáscaras, que se arde el mundo, el campo llueve volcanes, y tengo ganas de huyr declaradas; no nentrales. Qué tengo de hacer? ya tiemblo, o quien fuera ahora fraile novicio, aunque el Provincial me abriera azotes las carnes! an No es nada: llévome un brazo este balazo: quien sabe de mi brazo? manzo soy, yo ya no podré llevarme la polla, porque no tenge codillo: mas fuera, tate gente viene, muerto soy. Aunque las balas me tragite, he de ganar la coliña; que aflojan los Alemanes. Ánimo, amigos. . . Calvino te ayude, así como sabe! otro Diablo? yo me tiendo. Seguid por aquella parté al General, que camina nadando golfos de sangre, sobre cuerpos muertos huello. e Holladas tengas las carnes de un sepulturero. . Alarma, embestid. . Dios se lo pague, que me ha pisado también, que no hay muela que no dance en mi boca: qué es aquesto? tantos sustos, tantos males para un Corito no más? mas muérome, que otro sale, Ea Graz, ea Suecos, al bosque que se rehacen las escuadras de la liga, acudid a aquesta parte, y mueran los Españoles. Uno me toca, o me tañe, y no he de sufrirlo; vive el cielo. . . Al arma Alemanes, no desmayéis, defended la colina. . Bravos parches serán menester allí. Ea Suecos, ganaldes la colina, que ya vuelven la espalda. . Fiero combate! Muera el Infante. . Españoles, embestid por esta parte, restauremos la batalla. Santiago. . Oh mievo Marte! Muera Suecia. . ̱. Marqués, qué haremos? los Alemanes de la batalla. R. Visono es aquel tercio; y no sabe defenderla, aunque parece, que la restauran en parte los Napolitanos fuertes de san Silvero, y del grande Joralto. . Pues vaya el tercío del gran Don Martín Idiaquez, a defender la colina, y Picolomini baje con las corazas, a hacer resistencia a los combates del enemigo. . Don Pedro de santa Cicia se abaté el primero a resistir el enemigo arrogante con sus Dragones. . Amigos, viva la Fe, no desmaye ninguno, Dios os ayuda. t. Del bosque por esta parte Horus nos embiste furioso, pero a resistirle sale con su Tercio el de Fuenelara. Graz valiente; y arrogante al escuadrón de la liga embiste, y en polvo y sangre el gran Duque de Lorena le resiste. . Oh nuevo Marte! A gran Duquelea, soldados. 1. Ea nobles Alemanes. Españoles mucho aprieta el enemigo arrogante. Viva Suecia. 1. Decid, que viva Ungría, cobardes. Muera Alemania. . Ya es fuerza que nuestra gente desmaye. Pues Marqués, a qué aguardamos? a embestir. . Qué es lo que hace vuestra Alteza? . Voy a dar ejemplo a los Alemanes y Españoles peleando. Pues al arma No se si será cordura en tal caso aventurarse vuestra Alteza. . Ea, Marqués, siendo tan preciso el lance, muramos todos, y demos la victoria. . Pues quien sabe persuadir, sabra morir matando. 4. Alarma, Asemanes. Alarma Españoles, ea, Santiago. Oh nuevo Marte! resucito que se ha dado a serguadaña de carne, Oh cómo embisten! que espero quiero (aunque el miedo lo extrañe) meter yo mi cucharada en la batalla, que hace valientes un buen ejemplo a los Coritos leales. Santiago, al arma, toca. Católico. Rey de Ungría, sol de Lorena brillante, y ejército de la liga, ya vencistes, ya triunfastes. Ya ganamos la victoria acosta de alguna sangre, que por ser Cristiana al fin tanto cuesta como vale. Murio Don Diego de Bustos y al morir (raro coraje!) preguntó por quien quedaba el campo, y al informarle que era nuestra la victoria, (quién ay que aquesto no alabe?) ya muero contento (dijo) pues queda España triunfante. Ya pues que vencido habemos, no es bien que ocioso se halle mi valor y mi obediencia un punto, solo un instante. Y así divídirme es fuerza de vosotros, porque Flandes me llama, que ya deseo verme allá con el de Oranje Pues los brazos (que otra ve fueron lazos agradables de los tres) otra vez vuelva a confirmar con suave unión la amistad de todos. Inmortal a las edades será mi fe. R. Y de la mía serán una sombra fácil las demás. . Pues Españoles la vuelta de Flandes marche mi ejército. 1. A Vvitembergue el mío, Alémanes, pase. Y el de la Liga conmigo quede siguiendo el alcance de la victoria. . Dichoso día! R. Venturoso lance! marche mi gente al Danubio Y la vuelta del Rin marche mi ejército. . Y mis escuade osadas el Vima esguacen R. Que he de ganar el Ducado de Vvitembergu arrogante. Que he de sujetar los bríos de los rebeldes de Flandes. Qué hasta acabar los Here he de seguir el alcance. Sueñe el parche. A marchar toca: Españoles. . Alemanes, a Dios. . Adiós. . Gu católicos nuevos Martes, Viva Ungría. Viva España. Decid que viva el Infante. Decid que mi hermano vi 1. Para que la Fe se ensalce, para que mis triunfos cese Y para que en esto acaben los dos Fernandos del Ause hasta la segunda parte.
