Texto digital de La virgen de los desamparados de Valencia
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Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de La virgen de los desamparados de Valencia. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/virgen-de-los-desamparados-de-valencia-la.

LA VIRGEN DE LOS DESAMPARADOS DE VALENCIA
JORNADA PRIMERA
JORNADA PRIMERA No son esos mis cuidados. Viendo tus cabellos bellos, el Sol si llegara a bellos, te los pidiera prestados. Mucho efecto Julia obrara tú en carecimiento en mí, por ser hipérbole, si de lisonjas me pagara, Los adornos que me aplico procuro que bien me estén, solo por parecer bien a mi amante Federico. Que logrando dicha igual. sin estorbos, mi alegría, poco importa Julia mía que a todos parezca mal. Federico es el piimero a quien todos lauro dan, del más discreto, galán, y el más galán Caballero que hay en Nápoles: tú eres quien con tus luces, oscura dejas toda la llerosura, que lució en cuantas mujeres incluye, y me celsifico de que ambos nacistes, sí, Federico para ti, y tu para Federico. Con eso el amor me ofrece todo el premio que merezco, porque si yo le parezco tan bien como él me parece, no debo de estar medrosa: porque si lauro le dan, como dices, de galán, vendré a lograr el de hermosa Mas pues, mientras no le veo la mayor dicha me el Cielo, por ver que llega a darme muerte el deseo, y el tiempo, con ser veloz, a ser perezoso alcanza entretenga mi esperanza lo canoro de tu voz. Toma, Julia, el instrumento, pues ya supe persuadirte, que es ver a mi bien, y oírte, lo que me da más contento, Obedecerte es razón, en mi dicha confiada, pues me das anticipada tan rica satisfacción. Aunque le llaman tirano, piedad ostenta el amor, cuando de dos corazones, hace solo un corazón. Gloria ofrece a los que estima, pena a los que aborreció, porque la union es su cielo, su infierno la división. Venturosos los amantes, a quien tal bien concedió, que gozaron sus caticias, y inoraron su rigor. En Porcia, y Federico, este milagro obró, amantes, uno solo, y antes de amarse, dos. Por premio quisieradarte Julia amiga el corazón, mas por ser prenda, que ya a otro dueño se entregó, porno dar lo que no es mío, agradecida te doy este diamante. . Aunque sea tanta dadiva inferior a la del corazón, digo que haré más estimación de este diamente, que de el que si yo, con mi ambición, te le sácara del pecho, a manos de mi rigor perdieras la dulce vida, que a Federico entregó tu afición, y de una herida acabarades los dos. Que bien entiendes, hay Julia, lo tierno de mi pasión! Tú primo viene señora. Su necia importunación solo sirve de oponer, cuando tan rendida estoy, estornos al pensamiento, que mi esperanza alentó. Con saber prima querida, Porcia hermosa, que no son admitidos los deseos, con que adorándote estoy. Y que los afectos míos, a quien la imaginación hace volara tu cielo con movimiento veloz. En el mar de tus desdenes yacen sumergidos, no es posible, que se prive de solicitar mi amor. Las ocasiones de verte que a tal extremo llegó la pasión, con que te adoro, que estimo, por galardón de mis servicios, mis penas: porque supuesto que yo por ti las padezco, llamo bien al mal, gloria al dolor, y aún tengo por esperanza a la desesperación. Perdona si mis visitas pesadas para ti son, que yo en verte, y adorarte fundo el consuelo mayor. Fabio, pues los desengaños, que yo te he dado hasta hoy, no bastan a persuadirte tu forzosa obligación. Agora quiero que lleves última resolución; porque en tu memoria borres. lo que tu intento eseribió. Sepas que está tan distante mi natural condición, de entregar mi ejento pecho. a sujeciones de amor. Que el tratar de que le rinda a tan injunsta pasión; es lo mismo que emprender el imposible mayor. Y supuesto que no trato de forzar mi inclinación, y que el título de primo es el que facilitó de visitarme el efecto, ya que es otra tu intención, juzgo que tus visitas resulta ofensa a mi honor, y que es razón que se ataje de este daño la ocasión. Haz cuenta de hoy adelante, Fabio, o primo, que no son estas puertas de tu prima, y que en esta casa estoy como en un alcázar fuerte, resistiendo la invasión. de un enemigo, que lidia contra mi casta opinión. De quien yo debo guardarme eres tú, que con color de primo, quieres rendirme, y es conocida traición. Harto claro es el aviso, vete, y no vuelvas, que yo. en procurar mi defensa, he de estentar mi valor. Los desdenes Porcia ingrata, no son bastante ocasión para rendirse un amante al cuchillo del dolor. Los que matan; son los celos, y aunque mi pecho encubrió los que me atormentan, suban como exhalado vapor a mi lengua, porque sepas, que a mí no se me encubrió la noticia de la causa del insufrible rigor, que usas conmigo, y no es much el que no lo inorevo, si toda Nápoles sabe, que Federico alcanzó mas favores tuyos Porcia; que yo padeciendo estoy rigores, aqueste alcácar opuesto a mi pretensión. Donde dices que de mí quieres defender tu honor, sirva para defenderle de Federico, que no es tu primo, y no teniendo; porno serlo, obligación de mirar por él, más cierto peligro te amenazó tu pretensión; que la mía. Mas pues en el pundonor mío, me tocan los riesgos del tuyo, será razón, que yo procure atajarlos: la sombra de tu favor le ampare, cuando a pesar de las dichas, que logró, persiguiéndole, he de dar de que su enemigo soy, tan costolas avidencias, que el mundo de mi rigor se asombre, cuando su muerte me dé la satisfacción, de los agravios que causan tan desesperado ardor. El cielo guarde su vida mil años. . Si guardará, porque es suya, y pues que ya estás señora advertida de que no debes tener recelos de su impaciencia, por la mucha diferencia que hay del decir al hacer. Sosiega el pecho alterado, que me sástimo de verte afligida. . Ay Julia, advierte un gran milagro, que ha obrado en mí el amor, cuando vi que su vida amenazó ofendido Fabio, yo juzguén, ay triste! que le vi muerto a sus pies, y afligida que ha sido milagro advierto imaginándole muerto, escapar yo con la vida. Bien te esta la vida, y sí te afligiste, considera, que si matarle quisiera no te lo dijera a ti. Con justa causa me aflijo, Aliento cobra, y está cierta, de que no lo hará, supuesto que te lo dijo. Que viváis los dos conviene nunca morirdesee. Mas dame albricias. . De qué? De que Federico viene, tu dicha quiso traelle, Nunca imaginé que hubiara accidente, que pudiera templar el gusto de velle. Lo ausente de la luz de tu hermosura todo es tiniebla triste, y sombra oscura: quien vive a cuenta de tus ojos bellos muere del accidente de no vellos: con que yo por dar fin a mi enojos, muerto por tu hermosura, y por tus ojos, he querido venir, Porcia querida, a que restituyéndome la vida, la posesión suspendas del trofeo de tener tan rendido mi deseo, que también lo será darme esta suerte, pues triunfarás contra la misma suerte. Qué pudo a mi pesar, felice palma! poseyéndola tu robarme alma. Si tanto Federico padeciste como refieres, mientras no me viste, prevente a padecer más con la nueva de la ventaja, que mi amor te lleva, que siempre el que de verás ha querido es lo que siente más, verse axcedido en el amor, tú mismo confesaste que a la muerte, en mi ausencia te entregaste, y por lo menos mientras no vinias ote de tanta pena descansar podías, que no puede sentir ningún tormento el que yace incapazde sentimiento. No goce yo de tan dichosa suerte, porque las horas, que pasé sin verte a la muerte llamé, y sorda a mi ruego, no queriendo venir, aumentó el fuego de mi dolor, y de remedio ajena no fue posible suspender mi pena, más piadosa la muerte se mostrara, si queriendo venirme la quitara. Nuestros amos Julia mía están borrachos por Dios, requebrémonos los dos con menos filosofía. No de suerte que me ganes, en discreción, y en destreza, prebalezca la llaneza en amor, que tu teallanes pretendo yo, Laura hermosa, tiolv para salir de cuidado, que en habiéndote allanado no pretenderé otra cosa. Chanza en un confuso abismo tienes mi loca esperanza, que como te llamas Chanza siempre has de estar de ti mismo. De que tu tanto me quieras seguridad no me das, que como de chanza estás ho pienso que hablas de verás. Mas yo tan rendida estoy, que en tifundo mi esperanza, cuando sin estar de chanza digo que de Caliza soy. Oh Julia, que puedes ser Marco Julio, o Marca Julia, y porque te llamas Julia, del mes de Julio mujer. Tu favor me maravilla ya por ser tuyo del todo, traigo una ese en el codo, y un clavo en la pantorrilla. Tus disparates son bravos. No, que siendo tuyo, no he de señalarme yo, como los demás esclavos. Mis celos, mi dolor, mi andiente fuego, que los tiranos son de mi sosiego. Después que con tan fiero desengaño, Porcia ingrata fue causa de mi daño, sin recelar los riesgos de mi vida me vuelven a que viendo mi omicida la causa adore de mí misma muerte. Pero qué es lo que miro? triste suerte! como a voces mi pena no público? hablando Porcia está con Federico. Mi daño noto, mi desdicha advierto, quiero escucharles desde aquí encu bi erto Desde este puesto la atención aplico, porque cuando se vaya Federico, no me pueda encontrar, estaré atento, aunque me de mil muertes el tormento. Porcia mía. . Ay de mí! . Saben los Cielos, que no ocasionan mi temor los celos, porque apoyando toda mi esperanza en tu valor, ningún temor me alcanza, de que por causa tuya, me suceda peligro alguno, que ofenderme pueda, sé que Fabio te quiere, se que Fabio los medios solicita de mi agravio, esto causa mi pena, y solo muero de que otro quiera lo que tanto quiero. Si esa pena excusarte yo pudiera, mi amor por mí te diga que lo hiciera, si el ser quien soy a asegurarte basta, pierde el temor que tú quietud contrasta que a Fabio en fin, cuando por ti padezco, al paso que te adoro le aborrezco. Yo, aunque te lleguén a querer con tantas verás, hay triste! bien por eso que dijiste, te debiera aborrecer. Mas de mis locos desvelos, es tan ardiente el rigor, que se acrecienta mi amor con la envidia, y con los celos. Paciencia ofendido Fabio, no quieras precipitarte, dejemos para otra parte la venganza de este agravio. Ya te vas? . Aunque de amor me detienen los desvelos, me impelen. . Quién? Los recelos de las notas en tu honor. Y tuchanza? . Mi fregona queda en paz, también me voy, pues él se va, porque soy yo la maza, y él la mona. Pues yo lloraré. . Detén, o Julia! en tal despedida las lágrimas por tu vida que me harás llorar también. Lloras? . Pues no he de sentir de mis gustos el estrago? lloro, aunque llorando hago figura pararcir. Por quién padeces? . Por tí. Quién es quién me quiere? Yo. . Podrás olvidarme? No. . Volveras a verme? Sí. . Dónde está amor? En los dos. . Qué hay en tu pecho? Firmeza. . Qué estimas más? Tu belleza. Pues a Dios mi bien. . ADios, Ven Julia. Aguarda un poco. Santo Cielo! Fabio les ha escuchado, ya recelo al- algún suceso triste. Yo estoy muerta, Ay Porcia, si hasta agora el no queterme, Fanio, vete por Dios. Mi muerte es cierta. sentimiento mortal pudo ofrecerme, ofendido, de hoy más, viendo mi mengua, por lo que dijo aquí tu propia lengua, la que en amor funde triste esperanza, he de trocar en conseguir venganza de aqueste agravio, que en hablar me hiciste. Sabias, que yo escuche, como dijiste, a Fabio, en fin, cuando por ti padezco, al paso que te adoro, le aborrezco. Estas palabras, al dejarme en calma, impresas se quedaron en el alma; y aunque vi que salieron de tus labios, no te juzgué ocasión de mis agravios. Quien te movió la lengua, es quien me ofende; y si de mi rigor no le difiende la dicha que le ayuda, entre estos brazos, ingrata le has de ver hecho pedazos. Y con ellos si al cielo le subiste, Porcia, de los favores que le hiciste, por poderme vengar de ofensas tantas, le arrojaré del cielo hasta mis plantas. De ti no he de tomarotra venganza, que dar fúnebre fin a tu esperanza con su muerte infeliz, que aunque su muerte, a más indignación llegue a moverte, límite vendrá a ser de mi cuidado, perder la vida, tras quedar vengado. Ay Julia! qué desdicha ha sido aquesta? el cielo contra mí le manifiesta indignado, que haré? . Ya no es cordura esperar buen suceso, su locura promete algún mal fin. . Dame recado de escribir, si permite mi cuidado, que a un papel se reduzga mi tormento. Prevenido está ya en ese aposento. Vamos, y le darás a Federico. Solo a servirte mi obediencia aplico. Ay Federico amado! hay mi consuelo! de estos peligros te defienda el cielo. Que sientes de mi ventura, Chaza? . Qué? qué es la mayor que otorgar puede el amor. Tiénes la tu por segura? Si señor. . Cómo? Si quieres. que lo diga, lo diré. . Dilo. Nunca bueno fue, asegurar en mujeres la ventura, y tú llegaste por extraordinario modo a asegurarla del todo, pues en Porcia la fundaste. No ha de quedarte algún rastro del temor que te ofendió? Pues Porcia no es mujer? No. . Pues qué? Un Ángel de alabastro; que siendo yo tan cruel, y siendo Porcia tan bella, bien formaramos yo, y ella un cuadro de San Miguel. Mas tu piensas, que eres solo el que no teme desdicha; y el que goza tanta dicha, des un Polo al otro Polo? No hay muy lejos de ti, quien: en la ventura se iguala. Ya fe a fe, que la zagala no me quiere menos bien que a ti Porcia, también paga mi afición con fesegura; pues a fe, que en la hermosura. a Porcia no le va en zaga. Tiene habilidades grandes, en efecto es singular: sabe tañer, y cantar, sabe hacer puntas de Flandes. Es blanca como manteca; y por lo que más me agrada, es porque rige una espada, harto mejor que una rueca. Si es mía, como lo espero, de amor, que me lo ofieció, bastaremos ella, y yo para todo un mundo entero. A ser su esposo me ajusto. Quién es la que así te agrada? Julia de Porcia criada. Digo que tienes buen gusto. Dar a Federico quiero este papel, y después probar a Chanza. . Así, pues, lograr mis dichas espero. Oye Federico aparte. Julia soy, esté papel te envía tu dueño, y él pienso que sabrá informarte de lo que importa a los dos. El temor me deja en calma, pasarele por el alma, por los ojos. ADios. Como a Dios tan sin razón redunda en mengua, y ultraje de mi opinión. Por el traje es de mi jurisdicción vuesa merced, y así quiero que se detenga por mí; porque quiero un rato aquí requebrarla. . Majadero, piensa que soy Julia yo, a quien rinde su deseo? Por Dios que mi galanteo, por Nápoles le sonó. De hoy más ya tengo esperanza, que si a ser galán me aplico, como Porcia, y Federico, han de decir sulia, y Chanza, Pero aquesta que atropella mi quierud; me da cuidado: yo quiero ser porfiado, en procurar conocella. Eso de Julia esmentira, que yo a Julia no la quiero, piensa que por ella muero, y ninguna flecha tira, que me acierte al corazón: Hatraidor! . Solo deseo ser tuyo, aunque no te veo. Viose tal disolución! A mí solo me inquieta la discreción, y hermosura, manjar que el alma procura, y esa Julia no es discreta, ni es hermosa; una menguada, y una tal por cual. . HAy tal! pues si es una tal por cual, llévese esa bofetada. . Cuerpo de Dios con la mano, y el puro que la engendró; pues dije mal de ellayo? hay rigor tan inhumano! Traidor, infame, sabed, que ya yo sé quién sois vos: yo soy Julia. . Vive Dios, que me ha cogido en la red, remedio quiere este mal, que está con causa enojada. Yo fea, necia, menguada; yo soy una tal por cual? Yo castigaré atrevido. a quien así me ofendió. Luego pensabas que yo no te había conocido? Si eso mi Julia te asige, ya sabes las chanzas mías: por ver como tomarías las injurias que te dije, no conocerte fingí, Agora finges, y yo irme quiero, que eso no se ha de averiguar aquí; allá verás maravillas. Vendrás a verme? Esto es malo: Qué maravillas? . Un palo, que te brume las costillas. Oste puto, guarda pablo, y que burlas tan pesadas, desecho me ha las quijadas esta Julia, o este diablo. Ea Chanza, ya tenemos de quien guardarnos. Qué dices? Las dichas, que por felices tocan sublimes extremos, siempre hallan quien procur desvanecerlas. . Di, di quién es, pues tienes en mí, aunque la vida aventure, tal rayo para el contrario, un corazón tan valiente, un ánimo tan ardiente, un valor tan temerario, que de bonísima gana, cuando reñir te veré, como un Ector, subiré a verte de una ventara. Más espero yo de ti. Has de saber, señor, pues, que jamás hablo al rebes de lo que obro. . Escucha. ( Federico mío, Fabio mi mo, cuya pretensión sabes, estado escuchando, y ofendido desprecio, y envidioso de ti, dejado muerta, con decirme, tan resuelto a matarte. Doy te esto so para que cuides de mi vida, do la tuya, que guarde el cielo mí Tu Porcio A un remedio de proveco es razón que te dispongas. Y cuál es? Cual? que te pongas ese papel junto al pecho, con que pistolas, ni espadas, no es bien que te atemoricen, V aunque sobre ti granicen balazos, y cuchilladas. Busquemos a Fabio. Hallarle, siendo forzoso el renir, dime, de que ha de servir? De adelantarme a matarle. Y si él volviendo por sí te despacha, que has de hacer? Vamos. . Ya no es menester, que él viene a buscarte an. Yo Federico os buscaba. Yo os buscaba Fabio a vos. Conformes están los dos, si la pendencia se trava, de nada puedo servir con ser esta espada un rayo, porque no trae la cayo con quien yo pueda reñir. Yo he sabido. Yo obligado, Que vos a Porcia queréis. De qué matarme queréis. Con ese mismo cuidado. Os buscaba. . Os hallé aquí. Y dentro, ensa el pesar. Dejadme por Dios hablar. Dejadme hablaryos a mí. Razones son exculadas. Mejor será, vive ios, que hablen aquí por los dos las ienguas de las espadas, Contra vos traigo dispuesto, todo elvalor, que hay en mí. Que no hay ain Cristiano aquí que los ponga en paz! Qué es esto? Federico, y Fabio son. Deténganse Caballeros. Valientes son los aceros de mi amo. . No es razón que dure más la pendencia estando los dos aquí de por medio. . El ser así me reporta la impaciencia. El servira tales dos Caballeros me detiene. Solo hallaros me conviene. Yo os buscare solo a vos. Ven Canza. Y cómo que iré en mí miedo tropezando, pensará que voy volando quien correr me viere a pie. . Decidnos, que ha sido Fabio? Mayor ofensa me hicistes vosotros, pues impedistes la venganza de mi agravio. Porque ha sido la ocasión tan pesarosa, y tan fuerte, que solo en darle la muerte, me va la reputación. Y he quedado tan lujeto a los ados enemigos, que dos tan grandes amigos me han impedido el efeto de mi venganza: mas ya aque un volcán traigo en el pecho, para quedar satisfecho ocasión se ofrecera. Contra mi honor fue la guerra, porque a quien soy corresponda, le sie de hallar, aunque se esconda en el centro de la tierra. . Mucho siento el verque está ofendido en su honor Fanio. Ver que no vengó su agravio notable pena me da; que en efecto soy su amigo. Yo soy su amigo también, y deseando su bien quiero consultar contigo un pensamiento. . Si es el mismo con que me muevo a darle gusto, le apruevo. Que en lo que yo pienso des, cuando no lo significo, es suceso extraordinario; a ver si aciertas Lotario. Dar la muerte a Federico. Eso mismo fueporDios. El verle tan arrogante es también causa bastante. Esto quede entre los dos, y pues yo se bien el puesto a donde suele acudir de noche, allí ha de morir. A acompañarte dispuesto contigo a morirme obligo: no hay peligros que temer. Esto, y más se debe hacer pordar venganza a un amigo. Lo que está resuelto, es hecho en quien se resuelve sabio. Y no ha de saberlo Fabio hasta quedar satisfecho; para que pueda inferir cuando logre su esperanza, que se sabe dar venganza quien se la supo impedir. . Agora entráis en Valencia? En este punto las plantas estampo en ella. . Bbichoso os llamad con justa causa, Bastante noticia tengo de las grandezas, que ensalzan su opinión, porque es sin duda la mejor Ciudad de España. Esa causa es general, y comprende a cuantos hallan albergue en Cindad tan noble, de los más extraños patria. Mas llegarbos en un día tan alegre, que se aguarda, que ha de convertirla en Cielo una Imagen Soberana. De aquella divina Reina que en el más supremo alcázar, siendo su chapín la Luna, es de su pie humilde vasa, mayor dicha os atribuye que a los demás. En el alma la estimo. Escuchadme atento mientras en venir se tardan los que han de asistir conmigo a descubrirla . Adorarla quiero yo también, y en tanto que los que decís dilatan su venida, mis oídos tierna atención os consagran. Piedad Cristiana, que siempre halló la piedad Cristiana, en el Valenciano suelo en su estimación ventajas. Inclinó los corazones de muchos, de los que alcanzan el premio de sus virtudes, reinando en etéreas salas: a favorecer los pobres, enterrata cuantos se hallan muertos por esos caminos por las calles, y las plazas, ya porque les dieron muerte, o ya por cualquier desgracia. que por faltarles amparo, y no tener quien les valga po1 acional de E paña por serpobres, en Valencia Desamparados se llaman. Estendiose esta piedad a labrarles una casa a los pobres inocentes, donde acogen, donde amparan a los que el juicio pierden, joya de tanta importancia. Ya consolar finalmente a los que presos aguardan la hora de dar ejemplo con su castigo en la plaza. Porque mejor se pudieran ejercer obras tan santas se fundó una Cofadria que en esta Ciudad se llama de los Santos Inocentes, y Desamparados, causa de que a Valencia coronen inmortales alabanzas. Fundada esta Cofadria con facultad otorgada, por Pontífices, y Reyes la dedican, y consagran a la Virgen de los Cielos, por donde todos la aclaman Madre de Desamparados, y de Inocentes. El alma parece que se destila por los ojos al nombrarla. Para adorar esta Reina hacer una imagen mandan los Cofadres, y salió también hecha, que se hallan al querer pintar su rostro los mejores, que en España pinceles se incluyen, cortos, nadie se atreve a pintarla. Aflígidos los Cofrades dirigen sus esperanzas a los Cielos, que en la tierra todo el consuelo les falta. Porque apelaron al Cielo, el Cielo es quien les depara dos hermosos peregrinos que con los Cofadres tratan de pintar aquesta imagen: en respeto de la paga concuerdan; piden porplazo tres días; y que no vaya nadie a verles, hasta tanto que la obra esté acabada. Toman la imagen divina, encierranse en esta casa, y están en ese aposento. Y porque agora se acaba de cumplir el plazo, yo que gozo dicha tan alta, que este año soy Mayormodo de Cofadria tan santa. A los demás oficiales aguardo, para adorarla, y si la obra ha salido como nuestra confianza nos promete, no habrá gozo que le haga al nuestro ventajas, El corazón en el pecho está batiendo las alas de regocijo. . Ya vienen los oficiales. La casa no es muy grande, y no es posible caber tantos. 1. Virgen Santa, descubrid va el rostro hermoso. 2. Mirad señora que aguardan vuestros hijos a que el día amanezca con luz clara; amaneced vos, que sois estrella de la mañana. Cerrada está aquesta puerta. Llamemos pues. Abran. . Abran. Qué música tan divina es esta! . Al suelo traslada toda su armonía el Cielo. Quién vio suavidad tan rata? Dónde están los Peregrinos? que no hay puerta, ni ventana por dónde salir pudiesen? Si aquí no están cosa es clara que no son hombres Qué es esto! qué Imagen tan Soberana es esta que ven mis ojos! 1. Si así un pincel os retrata, Virgen bella, el que formó el original, que gracia os pudo negar? ez. El cielo Virgen, por vos nos ampara. Pues tal dicha nos ofrecen los cielos, dándoles gracias de tanto favor, llevemos a su Capilla, la Santa Imagen, en procesión. Los Ángeles la acompañan con sonoros instrumentos. 2. Tú, señora, nos ampara, 1. Favo recednos María, pues lo piadoso en las almas Madre de Desamparados, y de inocentes te llama.
JORNADA SEGUNDA
JORNADA SEGUNDA Si de dolor tan mortal, de mis desdichas enmedio, vengo a buscar el remedio en la causa de mi mal. Que ventura, en lanco igual, me ha de poder socorrer? cuando es forzoso temer, que para mayor pesar, la esperanza ha de menguar, y el tormento ha de crecer. En vano, sin duda, aplico remedios a mis cuidados, si contra mi conjurados, amor, Porcia, y Federico, con los que me pronóstico, infaustos fines, los Cielos para aumentar mis recelos añaden a mi pasión, la que aflige el corazón de envidia, de rabia, y celos. De mis diligencias vanas, hartos desengaños tengo, y a adorar, con todo, vengo en penas tan inhumanas, las paredes, y ventanas de mi querida enemiga, por ver, aunque me castiga en mi amorosa demanda si mi porfía la ablanda, y si mi llanto la obliga. Consuelo debo llamar, aunque no haya de venir Julia amiga al asistin, dónde le acostumbro hablar Si así sabes aliviar, tu pena, digo señora, que tienes razón. . Agora siento una nueva aflinción que me anega el corazón en las lágrimas que llora. Por una parte quisiera que Federico, ay de mí! ha a hablarme viniera aquí, y por otra, si viniera mi desventura temiera por fundar Fabio su suerte en su muerte, aunque su muerte a mapor indignación moviera mi corazón: triste estoy. . Señora advierte. Qué quieres? . Un hombre veo en la calle. . Amor se humana, o Porcia está a la ventana, o es ilusión del deseo. Qué es mi Federico creo, a quien el alma dedien, mas como le pronóstico algún mal, de pena muero. Porque se responda quiero fingir que soy Federico. Oyes mi Porcia? . Ay de mí! Si el corazón no te dijo quien soy, con razón me aflijo. Eres Federico? . Sí Pues a qué veniste aquí? Si de eso ignorante estás, diré que a verte no más. No tienes mi bien razón, porque mayor afición, y mayor pena me das vifliendo, por el recelo con que de tu vida estoy. Pues sabes Porcial quien soy, no te aflija ese desvelo. Como fundo mi consuelo en la prenda más querida, que es tu vida, de tu vida cuido no más. Alma en pena pareces. De penas llena la mía glorias olvida. No temao. . Triste de mí! quen es lo que veo! . Qué es esto? echó mi desdicha el testo. Un hombre Canza está allí. Un hombre dijiste? . Sí. Yo aponas puedo contallos, cuando me pongo a mirarlos; porque, según considero, hay un ejército entero de infantes, y de caballos. En vivo fuego me enciendo de celos, considerando que a la ventana está hablando, y que le están respondiendo. Celos deteneos, que entiendo que es Julia la que tropieza en la ordinaria flaqueza que usa el femenil rigor, aligerando su amor, y cargando mi cabeza. Quiero escucharles, Aquí suele venir, este puesto es el que os dije. . Dispuesto estoy a lo que ofrecí. Un hombre está hablando allí, si sudicha no le ayuda no se librará Sin duda es él. No nos arrojemos, que no es bien que el lance erremos. Mi gloria en pena se muda. Qué es lo que habemos de hacer? Llegarnos más, y escuchar, que si le olmos hablar le podremos conocer. Dices bien, eso es querer acertar. . Porcia querida, cuya es tu vida. . Mi vida es mi Federico tuya. Nuestra duda se concluya. Ya no hay quien su muerte impida, ca Nacional de España l. Vaya su arrogancia al suelo, y desvanezca su suerte lo infelice de su muerte. Yo tiro. Válgame el Cielo. Esto es hecho, huye Lotario. Ya te sigo. Ay de mi triste! el alma, traidor, me heriste. Cómo, siendo mi contrario, otro le mató por mí? Aa Federico, ha mi bien. A quién llamas Porcia? A quién? Eres Federico? . Sí. No hablanas conmigo? . No, que yo Porcia te escuchaba. Pues el qué hablándome estaba de tu nombre sevalió para hablarme. Porcia mía, que estoy en peligro advierto, porque hay aquí un hombre muerto, y desacuerdo sería aguardar algún rigor de la justicia. . Mi bien, vete pues, aunque me den muerte mis penas. . Amor me favorece. . Ya estoy seguro, de que no fue Julia, como sospeché, liviana. . Vienes? . Ya voy. Mas con detenerme aquí venturoso he sido yo, que con la ronda encontró? hay Federico, ay de ti! que sin rastro de malicia, pues tu fortuna lo ordena, has de pagar culpa ajena a manos de la justicia. Ya desde aquí considero, aunque otro fue el omicida; que lo ha de pagar tu vida, o a lo menos tu dinero Que ha de padecer es cierto, ay Dios! por haberle hallado con tres pistolas cargado. huyendo, y cerca del muerto. Ay infelice sudeso, que desdicha, qué pesar! no tengo más que esperar, porque va le llevan preso. Mas yo mi vida aventuro, sino me entrego al cuidado, cuando por ser su criado no me tengo por seguro. Con que para desviarme del poder, y su rigor, es el acuerdo mejor de Nápoles ausentarme, A Dios Nápoles, mas yo a mi Julia he de dejar? conmigo la he de llevar, porque ella me prometió, viendo la fineza mía, de que fue mi amor testigo, una tarde, que conmigo al cabó del mundo irla. En mi propósito firme, pues la justicia no duerme, esta noche he de esconderme y manana he de partirme Así aseguro mi suerte, aliuiando mi pesar, porque podré blasonar de ausente por una muerte, Que hay quien, para que no asombr tan extraño pensamiento, está de ordinario atento a si matan algún hombre, y haciendo la misma cuenta que yo en mi peligo advierto, en sabiendo que le han muerto, luego le esconde, y se ausenta. Porque es sujeto que siente, que quien llegará a sabello, escondiéndole por ello le ha de tener por valiente. Yo tengo más ocasión de apresurar mi partida, porque aseguro mi vida, y acrédito mi opinión. . Concurso extraño. Porque hoy aqueste Hospital celebra de los Santos Inocentes por ser sudía la fiesta. Y es una, de las que llaman Porrates, no hay en Valencia quien deje de visitar aquesta Casa, y su Iglesía. Notable es la multitud de la gente, aunque tan llena está esa calle de coches, que apenas lugar les dejan a los dea pie, para que llegar al Hospital puedan. Pues más gente hay por la tarde. y más coches, que ya empiezan a volverse, porque luego dará las doce. . Aunque sea tan tarde, de este lugar apartarme no quisiera por lo mucho que hay que ver. Pero que voces son estas? Los locos del Hospital se regocijan, y alegran, no solo porque es sudía, mas porque se les apresta un explendido banquete, con que liberal se muestra, por medio de sus Cofadres, aquella divina Reina, cuya Imagen habéis visto tan hermosa, y tan perfecta. ocho convites cada año les hace, con que se obstenta tan liberal, y tan franca, que a todos contentos deja. Aunque en gente semejante tanto el apetito reina, que de los brutos a ellos apenas ay diferencia. Podremos ver cómo comen? Ya se previenen las mesas, y aquí las han de sacar. Aunque en comer se detengan todo el día, he de tener para aguardarles paciencia: porque depositar quiero en la memoria esta fiesta, para tener que contar en mi lugarcuando vuelva. Bien está aquí, saquén bancos. Aquí con vuestra licencia habemos de estarlos dos. Que los amigos la tengan, sin pedilla cosa es justa. Por mí el cielo os agradezca tanto favor, que yo soy forastero, y en mi tierra saber estas novedades estimatan mucho, vengan los vancos, y salgan luego a comer acá fuera. Saquen presto la comida. 2. Buena palabra. . Discreta. 2. Ya yo tengo mi lugar. Señores a espacio. . 3. Flema para comer? vobería. Oyen, si no le sosiegan ha de andar el palolisto. 2. Oste puto. Guarda fuera. Comer con mucho silencio. 2. Oye huste; esa mileta tira coces? . Y no a pares porque las tira a docenas. 2. Pues el diablo que la espere. 3. Berzebu lleve tal bestia. 1. Hoy en señores? 2. Que quiere la urraca enjaulada? 1. Tengan lástima de mí. 2. Si quiere! que le demos en la mesa sugar, no ha lugar, que está furioso, y si se nos suelta, no habrá plato, ni escudirla que no ruede por la tierra. No es eso lo que les pido. 2. Pues qué? T 1. Que con mucha priesa me busquen un consonante Bioloteca que se me cayó allá fuera. 2. Vive Dios, que es nuestro Pa- (dré muy discreto. En que lo muestra? 2. En tener sueltos los locos, y enjablados los Poetas. 1. Justicia de Dios, justicia, hay tan grande desvergüenza? celos a mí tus marido? soy yo manca, cola; o tuerta, que siendo yo tan hermosa me deje por una feal Justicia. . vientense todos. Y tú por que no te sientas? He de sentarme yo en banco cómo una mujer pleveya? Reina soy, traigan me silla. Pues dense silla a la Rema, (se Eso sí. 2. Como la quie a la brida, o la ginera? El loco que está en la jaula como él mismo manifiesta, por Poeta se perdió Que perder pueda un Poeta el entendimiento, es cosa, que no ha de haber quien la crea, pues nadie pierde, lo que no tiene. . Malicia es esa. No sino verdad notoria, que hay alguno en nuestra tierra que leyendo disparates por esas calles pasea, y estuviera harso mejor en esa janla. . Si atenta me escuchan mente señores, les leeré una comedía, 2. Mejor comedía es comer. No nos quiebre las cabezas que soy honrado, y no puedo La loca en jaulada es una mujer, que de pena de haber visto a su marido con otra, perdió la prenda de mayor estimación. Dique se perdió de necia, que la mujer, que pretende que su marido no quiera, sino a ella, da en tratar de poner al campo puertas, 1. Déjenme salir de aquí que están juntos él, y ella, y quiero hacerlos pedazos. Aquel otro da en la tema de andar de mujer vestido, y en que por mujer le tengan funda toda su locura. 2. Qué lindamente que asienta un guardainfante, no hay cosa que a mí más bien me parezca: no estoy bizarra señores? La loca que tan apriesa come a su lado, asimismo da en ser hombre, y se requiebran entrambos, con tanta gracia, como es razón que se infiera de hacer ella papel de hombre, y él el de mujer. Concuerdan en las locuras. 2. Ya he dicho que esté siempre muy compuesta, y no me mire a los hombres. 2. O, pues si tanto me aprieta 2. Tente hola, que caes. miraré, y remiraré a cuantos me vengan cerca, 2. Vellaca, atravida, loca, vos me habláis de esa manera, tomad. Hola, qué es aquesto? 2. Perdone su reverencia, sufrir estas desvergüenzas. Por dar en músico aquel, fue tanta su impertinencia, que vino a parar aquí, y fue tan lego en la ciencia, que nunca supocantar, ni tocar una vihuela. Escúchenme atentamente los que tuvieren orejas, y los que no las tuvieren, ni me escuchen, ni me atiendan 2. Vive Dios que está borracho, Bravamente me celebran. La que se sentó en la silla, a la vanidad sujeta, la rindió el entendimiento, y agora ha dado en ser Reina. Muchas que no están aquí el mismo puesto debieran ocupar. . Si mis vasallos no obedecen, y respetan mis mandatos, siendo hechos, haré que a todos los prendan, y que a todos los ahorquen. 2. Buena va la borrachera Ya están todos satisfechos, nadie come, quien creyera que a tal gente le sobrara la comida. 3. Las estrellas salieron ya. Nadie me tenga. Estáis contentos? 2. Pardiez que solo nos descontenta el ver que no es cada día. 3. Las tripas tengo tan llenas de lo comido, y bebido que parece que revientan. Quién os convidó? 2. La Virgen que tenemos en Valencia de los Santos Inocentes, y Desamparados. . Ea, veamos, pues, como saben loarla, y engrandecerla: Los Ángeles os alaven, o soberana Princesa, porque la música mía es música de la tierra, Vos sola reináis señora. en el Cielo, y en la Tierra, que por ser quien sois no hay quien con vos entre en competencia. Sin ser hombre, me hice hombre, . Victor, victor. y vos paristes doncella, el que hombre también se hizo, y antes tampoco lo era. 2. Yo fui hombre, y soy mujer, que como os miro tan bella, por pareceros en algo este traje me contenta. 1. Vos que del infierno mismo pues son infierno los celos, de los que así me atormentan me librad, y en vuestra Imagen dará de mi gozo muestras, una loquita de plata, con un corazón de cera. Cuando de la Virgen hablan, los milagros, y grandezas, con tanto amor, y terneza, parece que el seso cobran. Quien ay que no se suspenda al ver estas maravillas? A ver qué dice el Poeta. 1. Los versos de estos orates. a mi poco me contentan, porque como ellos no alcanzan los fondos de aquesta ciencia; ni entienden lo que se dicen, ni saben lo que se pescan. Oigan esta glosa mía. Pues vaya de glosa. Atiendan. Sois vos tan linda, y María, como lo dice, y el Papa, y aquel que no tiene capa, también lo dice Lucia. Sois nuestro norte, y nuestra guía, y el Vicario General sin pecado original. 2. Cómo victor? victor solamente sea. 3. Quién 2. La Virgen Soberana, la que es amparo, y defensa de pobres desamparados, y inocentes de Valencia. sois asombro, horror, y afrenta; . Victor, victor. . Por los ojos el amor, y la terneza me está destilando el alma. A Dios señores. . El quiera concederme tanta dicha, que pueda mi tosca lengua publicar por todo el mundo de la Virgen soberana, a quien llaman en Valencia Virgen de Desamparados. Y de inocentes Princesa. Hoy hace un mes, que sucedió la muerte de Fabio nuestro amigo, infeliz suerte! y desde aquella noche padeciendo estamos en aquesta cárcel triste, De Federico en la prisión consiste la libertad de entrambos, pues ha sido culpado en el delito cometido, por nosotros él muera, pues le habemos cargado de manera, que no podrá librarse por más que asegurarse Federico pretenda, Aunque su propria dicha le defienda, sus patientes, y amigos, es mayor el poder de dos testigos, tan contestes en todo todo, que la misma pasión no hallará modo para poder librarle; y puesto que mañana han de sacarle a quitar de sus hombros la cabeza, desde mañana empieza nuestra satisfacción. . De ambos la suerte, consiste en el efecto de su muerte, perdone Dios a Fabio ya que el intento de vengar su agravio dio a su muerte ocasión. 1. A estas dos piezas quisiera yo rompelles las cabezas. 2. Pues qué te han hecho? . 1. Nada solo el bellos me enfada, y como es buen póbrete Federico, y ellos le quieren mal, te certifico que a los dos, a los dos, quisiera dalles un pan como unas nueces, por mostrarles, que habertestificado contra un hidalgo honrado, tan mal, y de tal suerte, que por su causa ha de asombrar su muerte a Nápoles mañana, es acción tan infame, y tan villana, que me incita el coraje a que el discurso de su vida ataje. 2. Si por eso a los dos aborreciste, justa ocasión tuviste, mas yo, cuando te ofrezco que también como tú los aborrezco, lo fundo en que esta cárcel está llena de que por todo Nápoles se suena, que estos que a Federico de esta suerte atribuyen la muerte de Fabio, son los cómplices. . 1. Sería solemne, vive Dios, bellaqueria; una ocasión quisiera hallar, con que pudiera dalles de bofetadas, que en la cárcel las manos son espadas. 2. Yo me pondré a tu lado para librarte de cualquir enfado. 1. Unajácara quiero cantar, por donde espero incitalles a enojo. . 2. De qué suerte? 1. Dame atención, y el artificio advierte En la trena de Sevilla envolsaron dos hidalgos, de condición de doblones, con circunstancia de falsos. Los presos, que lo supieron de la noticia indignados, les dieron de bofetadas, y les molieron a palos. Lo que aqueste presocanta, me da vive Dios enfado, Y a mí más la desvergüenza con que nos está mirando. 1. Aquí lajácara acabe, que me voy amostazando, porque parece la historia de Federico, y de Fabio. Decirlo más claramente imposible fuera. . Hh hidalgo. 1. Qué manda vuesa merced? De esajacara un traslado quisiera. . 1. Dársele fuera darle a la parte. . Yo extraño ese término. . 1. Pues yo que me precio de Letrado le explicaré. Vusten sepa que esto de darse traslados a la parte, cuando espera ver de la sentencia el sallo; es tal vez, por dar al reo lugar, aunque esté culpado, para alegar cuanto tenga que decir en su descargo. En lo substancial de aquesta xácara, que yo he cantado, según opinión de muchos, están vustedes cargados. y con intención de dar satisfacción a los cabos, que contra los dos redundan, nos han pedido el traslado. Vive Dios que es testimonio. 1. No soy yo quien los levanto sino ellos, voto aljijo. La venganza de este agravio me de este puñal. 1. Afuera. que yo, y el que está a mi lado no somos mandrías. Pues mueran. 3. Allá riñen. . 4. Pues salgamos. Ha señor Alcaide. Afuera, señores. Qué es esto? . 1. El diablo; que ha deser? . Váyanse todos, y déjenme con los cuatro que reñían. Ellos dos recojanse arlá en su rancho; porque me importa quedar solo con Floro, y Lotario. 1. Algún día. . Y algún día. 1. Agradezcan que nos vamos, y el estar ya de por medio el seor Alcaide. Milagro será, si quedan con vida . con la nueva que les traigo. El Real Consejo, señores, habiendo visto de espacio el pleito de Federico, por donde consta, que a Fabio dio tan rigurosa muerte, a muerte le ha condenado; y está ya para mañana prevenido el cadahalso, y porque contra vucedes hay también sospecha, ha dado orden que les atormenten aquesta tarde. . Esto es malo. Y para la ejecución estoy agora aguardando al verdugo, y los ministros. Y así los prevengo a entrambos, a fin de que de paciencia prevenidos, por si acaso supieren algo, lo digan. Llegó de mi muerte el plazo. Ya yo temí esta desdicha. Aunque nos hagan pedazos no tenemos que decir mas de lo dicho. De Fabio fue homicida Federico, no hay otra cosa. . Pues alto vayan luego a disponerse para el tormento. Estos tragos merecen los que se arrojan tan ciegamente. . Lotario, negar firmemente. . Floro, bien me aconsejas, mas hallo, que es caso dificultoso negar, y padecer tanto. . Nunca puedo persuadirme, que Federico, culpado esté en esta muerte, el cielo la verdad de aqueste caso manifieste. . Alcaide, amigo. Federico, si con llanto se pudiera remediar vuestra desdicha, yo alcanzo a formarle tal, que él solo la vida pudiera daros. El cielo os consuele. Amigo, aunque inocente me hallo en este delito, juzgo que es decreto soberano. El consuelo no me falta; porque liberal, y franco me le otorga, el que vertiendo tanta sangre en el Calvario, me ha dado el conocimiento de que le parezco algo en padecer inocente. Solo me dejad un rato, porque para tal viaje, prevenirme es necesario de oración, de penitencia, de arrepentimiento, y llanto. Tan lleno me ha dejado de consuelo, Como no ha de enternecerse v. el cielo se viene a mí. un pecho, aunque sea de mármol? Cuando, Señor, merecí Como ya por norte os sigo, he conocido, Señor, que es ventura, y que es favor lo que antes llame castigo. A morir por vos me obligo, pues vos, librándome a mí, por mi moristes, y si ofendido, os indignastes, la sangre que derramastes muriendo, supla por mí. Y si la desdicha mía. lágrimas me niega agora, hoy sea mi intercelora, pues lo es de todos María. Una interior alegría disminuye mi aflicción al nombrarla el corazón, en fuego de amor desecho, quiere salir de mi pecho abrasado en contrición. Si halla en vos Virgen reparo, venturoso el pecador, el inocente favor, y el desamparado, amparo. Que me valdréis está claro en este paso en que estoy, con la evidencia que doy de que en la ocasión presente, un pecador inocente, y desamparado soy. Que armonía es la que así me da celestial consuelo? cuando trato de ir al cielo, favor, y ventura igual, procediendo yo tan mal? Quien pudo el bien alcanzarme, Dios mío, de consolarme con música celestial? Esta Imagen milagrosa es de la Reina celeste, que ampara desamparados, y patrocina inocentes. Tan alto favor, Señora, a quien tan poco merece! que vida habrá que en la dicha pueda igualarle a mi muerte? Los que sin amparo viven, en esta Virgen le tienen, y por mucho que le pidan, es más lo que les concede. En este trance, Señora, no puedo pedirmás bienes, de los que antes de pedillos, tan sin esperarlos vienen. A los que su amparo buscan, prodigamente le ofrece; dichosos los que confían, y cobardes los que temen. Vos sabéis, Virgen hermosa, que en ese que resplandece en vuestros brazos, y en vos puse mi esperanza siempre. Tan lleno me ha dejado de consuelo, divina Imagen, el llegar a verte, que no ha podido perturbar mi suerte, de morir tan sin culpa el descosnuelo. Pues antes de morirme vi en el cielo, no me aflijan temores de la muerte, pues no debe impedir tranze tan fuerte, sin que de amor alcanza mi desvelo. Oh Imagen bella, en ti mi bien le encierra, cuando a darme la muerte se previenen, los que me hicieron tan sangrienta guerra. Mas dichosos a ser aquellos vienen, que sin amparo viven en la tierra, si en ti le alcanzan los que no le tienen. ya Pederico, albricias. . Ya venís tarde. . De esa suerte me respondéis, cuando vengo a daros la nueva alegre de vuestra vida? Lotario, y Floro, los dos aleves testigos, que contra vos, depusieron falsamente, compelidos de la fuerza de los tormentos crueles, confesaron, que ellos dos dieron a Fabio la muerte, y el Consejo os da por libre. Hay amigo! tanto puede el confiar en el cielo, de donde emana, y depende todo favor. a. Federico. Hermosa Porcia detente. De esta suerte me recibes? Ya sé yo Porcia, que quieres. darme aquí la norabuena de mi libertad, mas bienes a tiempo que otros amores. cautiva el alma me tienen. otra doncella ha venido aquesta mañana a verme, tan linda, que en su presencia. la luz del Sol se escurece. Y no te espantes que yo al amoroso accidente por ella me rinda, cuando tiernos afectos la ofrecen, en las altas Gerarquías, los espíritus celestes. No has leido en mil historias de Príncipes, y de Reyes, algunos de ellos rendirse a un retrato, cuando deben recelar, que les engaña la lisonja en los pinceles? Pues sabrás, que a mí lo mismo, aunque al rebes me sucede; porque yo he visto un retrato, una Imagen de la Fénix en perfección, y hermosura, si el búril, y el pincel mienten, será porque no le igualan, pero no porque la exceden. A este retrato, sin duda, en algún lugar le ofrecen debido culto, dichoso mil veces quien le posee. Por todo el mundo he de ir a buscarle, y hasta verle no he de descansar un punto, aunque a mis deseos ardientes se opongan penas, desdichas, confusiones, accidentes, dificultades, estorbos, naufragios, tormentos, muertes; porque en hallar esta Imagen, que es remedio de inocentes, como amparo de afligidos, consiste toda misuerte. . Pues si a buscar esa Imagen te vas, yo por no perderte, si peregrinas el mundo, si a los cristales te ofreces de Neptuno, he de seguirte, que el veloz curso detiene del tiempo, el que he de tener, cuando está resuelta puede una mujerque no vive ausente de lo que quiere. . Vuestras alabanzas, Viigen, los Ángeles las celebren. .
JORNADA TERCERA
JORNADA tercera Porque blasona el amor de alado? porque pública mi corazón que alas tiene? si entrambos cuando me animan lo que deseo no alcanzan, siendo la causa una misma. Miente amor, no vuela amor; ya mi corazón no diga que ejerce plumas, pues sabe que el fin de las ansias mías consiste en que a Federico vean mis ojos, mentida de los dos la ligereza queda desde hoy, pues fulminan rayos de plomo en sus alas contra la esperanza mía. Ten paciencia. Cómo puedo tener paciencia, Camila, si ha muchos siglos que el alma loca de amor, peregrina por diferentes regiones, y por tan distintos climas, sin hallar puerto a sus males, cuando rota navecilla, en mar de ausencia zozobra entre Caribdis, y Cila. Reprime, señora, el llanto, que si adviertes, que si miras las tormentas que corriste, del tiempo mudanza impía, darás al cielo mil gracias, llamando a las penas dichas; que al fin te viste dudosa, confusa, errante, indecisa, sin alma, cuando entregada de las olas a las iras, a la puerta de la muerte, llamando estaba tu vida. Bien dices, consuelos logre el alma, cuando averigua, que lo indómito del mar, en tormentas repetidas, fue causa de que arribase a este cielo, a esta delicia del Mayo, sitial de Abril, donde en mansión cristalina goza el Turia sus aplausos, cuya pompa fugitiva, y cuya bruñida plata, por jardines dividida, le borda a la Primavera galas de esmeralda fina. Bien a Valencia pintaste. Es octava maravilla, florido pensil, en quien atento el cuidado admira, Babilonias de jazmines, confusión de clavellinas. Aquí parece que el alma, y el corazón pronostican, que he de hallar lo que deseo: el cielo de a mis desdichas desahogo, si bien ellas mostraron serme propicias, que al verme sin Federico, porque muriendo no viva, sobre cual ha de acabarme, unas con otras porfían, Casi como la de un necio fue la que poseo dicha, pues llegue a ser muñidor de tan santa Cofadría. Con demandas, y respuestas hallo siempre a letra vista en el plato para el plato, y con acción de rapiña decrerada en mi favor la sentencia de la sisa. Pero Semi desdichado. vengo a ser; porque ha seis días que estoy sin desamparado; desamparado inaudita, cosa por Dios, porque habiendo. cuñados, suegras, y tías, enfadosos, miserables, y otras protosabandijas venenosas, limas sordas contra el metal de la vida, era fuerza que llo vesen tantos difuntos aprisa que me hiciese rico yo; que desastres, y desdichas hacen en mi fertilano, son mistrigos, y mis viñas. Allí están dos peregrinos, y aunque sin blanca caminan de ordinario, y sin galtar comen, cosa peregrina, y florde algunos Romeros, será fuerza que les pida limosna para un desam parado, que aunque yo finja algo, tendrá de verdad que son las doce, y mis tripa a puhialadas de hambre yacen, y a lástima obligan, pues quedan a buenas noches, por verse a si a medio día. Hagan limosna, señores, pues al fin esobra pia, para enterraraun difunto, a quien dieron mil heridas doce contrarios, quedieron poco ha en ser tripicidas. Den algo, fieles Cristianos, para el entierro, y las Misas: gente principal parece, donde no pienso sería posible que la limosna faltase. . Has visto, Camila . lo que a Canza se parece este hombre? . No vi en mi vida cosa semejante . Llega, con este escudo le obliga a que tedigo quien es. Él es sin duda. . Pues mira, por ver li a caso lo niega has lo que he dicho. . No libran algo al tal desampalado? A dónde está? Esta en camisa, miento, engueros está el pobre, y fue tan honesto en vida, que aún siendo muerto, no quiere; vergüenza bien esquisita! salira la calle. Humor tenéis. Y cuatro sangrías, que he jurado de divieso; y purgarme solicitan ciertos contrarios amigos. Quién son? hu ete Los que me visitan. Los Médicos, Este escudo . os doy de limosna. . Vivas peregrino más que el ave que muere, y que resucita. Mas que una trampa, y que un pleito, que es cosa que se eterniza: por Dios que el talle, y el rostro. . parecen de peregrina. Camila es, y aquella es Porcia, sus facciones me lo afirman; alto, no hay más que dudar: señora Porcia, Camila. Disimularnos conviene, . él es sin duda delitas? quien aquí es Camila, o Porcia? Sin duda tengo la vista . punto menos, que la hambre hace gigante una hormiga. Perdonen vuesas mercedes, y para que no me riñan otra vez, vengan de barbas prevenidos, que a femia que se engañará cualquiera si los viera con basquiñas. Hombres somos, y tan hombres. Baste por Dios, persuadida queda mi vista; yo afirmo ser varones: veinte vidas de sastres, digo, apostara a que son Porcia, y Camisa; pero parecerse pueden estos hombres a ellas mismas, que suele naturaleza hracer de estas tropelías. Vuestra patria, y vuestro nombre saber quisiera. . Sería darme a mi el grado de mudo, no dar entera noticia de quien soy, escuche atento que va de relacioncita. Nápoles me dio la cuna, nadre fue doña risa, don búreo fue mi padre, y doña burla mi tía Y así por nombre me dieron Chanza, abolorio que obliga a comodidad, a gusto, a festines, y a delicias; porque agora sin mi nombre se pasa muy mala vida. De Nápoles me ausente, si bien a trompa tañida, por cosa de treinta muertes que ejecuté con la chica. Fijé mi amor, de amor loco, en una moza rolliza, llamada Julia, y sabiendo que a su catedra de prima, antes de estar graduados, mil galanes se opontan; a Valencia me la truje, donde habrá cuarenta días, que de mis trazas es copla, de mi quietudes polilla, tomance de mi estrivillo, y de mi mosca es avispa. Llegué a esta insigue Ciudad, que da a las demás envidia; donde por haber vacado, ya que no Capellanía, la plaza de muñidor de una heroica Cofadria, que por lo grandiosa pasa mas allá de maravilla, me opuse a ella, y notando en mis partes requisitas, de con suno me la dieron los Cosadres, y a fe mía que es prebenda a mi entender de tres altos fondo en mitra; porque si yo ejerzo a Uñate, de Oropesa es mi familia. Muy bien lo habéis referido? Y con mucha claridad. Verdad fue hasta la mitad, que en la mitad he mentido; que mi lengua, aunque es aguda es de Astrólogo. Señora. . ya no hay que dudar agora. Dices bien, él es sin duda. Acaso podré saber lo que toca a vuestro oficio en tan honrado ejercicio? Luego os lo daré a entender: A mí me toca avisar a los Cofadres el día que hay junta en la Cofadria. Tócame el ira llevar la comida a aquel que está para justiciar; y cuando ay desamparado, dando voces por la calleva Chanza, con chanza no poca? Y entonces haciendo el gator de la demanda, o el plato, le tocará lo que toca, Justo es que se satisfaga tan excesivo trabajo. Para el salario hay atajo, que está en mi mano la paga. Quisiera. vimolo Braba porfía, . bien merecerá un doblón Saber que es la invocación de tan santa Cofadria. Escuchadme atentamente, y sabreislo en un instante con modo heroico, elegante, que en cosa tan excelente esfuerza que haya mudanza de estrío, sabio consejo; vaya de romanze, y dejo, por un rato de ser Chanza. La piedad Cristiana hizo una Cofadria heroica, a quien el Reidon Fernando, digno de inmortal memoria, dio amparos, y ferió asilos, que contra la envidia logra las asenciones que tiene, las preminencias que goza, con Reales privilegios, se conservan, y se apoyan, es de infinita importancia, por ser de Nuestra Señora de los Inocentes, yes de Desamparados, toza a los Cofadres, cuidar de enterrar; que santa obra! a los que desamparados mueren en la calle, y todas las veces que hay justiciado le consuelan, y le ejortan, y le envían la comida, dando hasta la menor cosa que pide, o qué Corsadría! o qué santa! o qué piadosa! Querer contar sus grandezas, su celo, sus buenas obras, fuera querer reducir a numero las antorchas celestes; y así al silencio hoy solo el decirlas toca; pero con todo pretendo, aunque mi agudeza es corta, referir ciertos prodigios de esta Virgen milagrosa. Nadie sin consuelo queda, cuanto se piden otorga, que es amparo celestial, y así sus piedades logra. La lampara que está enfrente de su rostro, si se agora el aceite, y muele; luego vuelve a encenderse ella propia. Y está misma, cuando hay desamparado, o ahorcan algún hombré, se entristece, pero es en aquesta forma, que cuando hay desamparado se cubre de negras sombras; y si es justiciado, al punto sangrienta se pone, y roja. Siempre que hay desamparado; dentro el area, que custodia le sirve; suelodar golpes. Aquesta cándida Aurora, con el ramo de azucenas que tiene en su mano hermosa, inclinando dichas flores a la parte, rara cosa! donde se ha de hallar, y un día tratando de hacer las honras de un Cosadre ya difunto, fue la Cofadria toda a llevar la Santa imagen, y viendo que las antorchas sin luz estaban, fue luego con diligencia no poca el Mayordomo a buscarla; y antes que volviese, hermosa una luz se vio encendida por mil agro en una antorcha. Todos a su amparo atentos, le dan sortijas, y joyas, tantas, que será imposible que el guarismo las conozca. otros milagros contara, que los tengo en la memoria; pero por ser infivitos; hoy los embargo en la boca. Solo diré por blasón de esta imagen portentosa, que en invocación tan noble; se incluven hoy casi todas. Del Refugio es, dando asilo, virtud que es en ella heroica; de la Merced, pues las hace a los que su hombre invocan: De los Remedios, puesda en las mayores congojas remedio, y es del Socorro cuando el aflígido implora su amparo del Buen Suceso viene a ser, pues que le logra aquel que a esta Imagen llamaa y es también de la Victoria, cuando en la guerra del mundo las tentaciones acosan noa sus devotos, su amparo a los enemigos postra. Es también de las Angustias, pues que las remedia todas; y finalmente esta Fénix es divinamente hermosa, es un portento divino, una admiración heroica, un hipérbole admirable, un agrado que enamora, un prodigio que suspende, un blasón que a todos honra, un cielo de hermosas gracias, jardín de Divinas glorias, para que Valencia logre, envidiada su memoria, sus blasones elevados, eternizadas sus pompas, celebradas sus proezas, su majestad obstentosa, su lealtad siempre aplaudida, y radiante su Corona. A invocación tanlilustre, quien no se humilla; y se posto devota seré desde hoy de esta Imagen milagrosa. Y yo con ardiente afecto le seré también debota. Dónde su Capilla tiene? Yace su Capilla hermosa. en la plaza del Aseo, junto a la fábrica heroyea de la metropolltana Iglesia, honor de la Eutopa, por los ingenios que en ella lucen, cuya fama logra, si pompas en lo elevado, en lo dilatado pompas. Ya desea bella el alma; para que de a mis congojas alivios con sus amparos, supuesto que mis forzosas diligencias se dirigen solo a ser, ay de mil esposa de Federico, pues siempre fue norte en mí esta acción sola. No dudes, llega constante, con fe ardiente, afectuosa, y a esta hermosa Virgen ruega hoy lo que tanto te importa, y lograrás tus intentos. Esta Virgen milagrosa da a millones los alivios, y los amparos a floras, que es mar de gracia, y su Hijo Indias le sería de gloria. A Julia quisiera ver, dónde vive? Más forzosa interrogación es esta, Oh Valenciana playa, en vos a doro aueriguarla me toca, que el peregrino parece que camina hacia mi moza, Conocéis a Julia acaso? Es mi palsana, y me importa hablarla. . Ya mi también, . que esté a sus palabras sorda, Visitad tan Santa Imagen primero, y después que todas vuestras acciones se vean compungidas, y debotas, yo os llevaré donde vive, mas venid comigo agora, y veréis los dos a Julia. Vamos. Ay cielo! mis glorias por medio de aquesta Virgen he de ver logradas todas. Amparo es universal, y hará tu suerte dichosa. . Mientras hablaren a Julia estaré como de escolta, de atalaya, o de registro, que temo, si la hallan sola no desquiten el escudo que me dieron de limosna. copiosos granos de oro, que para dar alivio a tantas penas me ofrecen las arenas, en cuya vista fundo mi esperanza, al pasado naufragio de bonanza título se atribuya, pues la obstinación suya, solo con dilaciones se opone a mis debotas pretensiones; pero ya que por fin de mi cuidado a este cielo he llegado, del mal que ya pasó, el pesar revoco, porque nuncalo mucho costó poco. Tú, señor, lindamente te consuelas, cuando con devociones te desvelas; pero a mí que he llegado. dos veces mareado, desde que dien seguirte; de sufrir las tormentas, y sufrirte, que consuelo en mis males me previenes, si cuando el mar me deja tú me tienes? que cansado no estés de haber buscado, dando nuevos desvelos al cuidado por varios Horizontes, midiendo valles, inquitiendo montes. esa Imagen Divina? tu esperanza es sin duda Peregrina, tu intento es sin segundo. Examinar pretendo todo el mundo, no ha de haber Santuario que no vea esto el alma procura, esto desea: digno es a mi decoro anhelar, procurando lo que adoro, con diligencia siempre repetida, li buscarle quiero, débole la vida: de aquesta pretensión no hay quien me aparte, esta Fénix Divina alguna parte: ocupará del Orbe, y así espero hallar aquesta Estrella, este Lucero, la palabra le di, ya está ofrecido, mi nombre ha de triunfar contra el olvido. A Napoles volvamos, considera, que más que devoción será quimera perder tu hacienda así, dos mil ducados hasta agora, señor, tienes gastados; mira. . No hay que mirar mi fe me llama, de sempeño constante de mi sama ha de ser prodigiosa, yo he de hallar esta Imagen milagrosa. Señor. . No hay persuadirme, que es cansarme, y es Martín por demás aconsejarme. Quién del criado, el deudo; o el amigo, de su pasión haciéndole testigo consejo no recibe, al tribunal de la razón inhibe. En vano persuades, quiera el cielo que en Valencia halle el fin de mi desvelo; porque Nápoles vea que mi esperanza halló lo que desea, mi corazón lo afirma, cuando advierto que a pesar de las olas tomé puerto burlando al Aquisón, venciendo al Noto, aplauso a los afectos de mi voto. No te acuerdas de Porcia? . Es noche fría, y la Imagen que busco es claro día, amparo Celestial consuela a un triste, pues ves que el ser dichoso en ti consiste. En tanto que haces tú tus devociones, iré yo a visitar los bodegones. , , , , s, Para que viesen a Julia lleve a los dos Peregrinos a mi casa, y como no estaba en ella, preciso fue el no hallarla, y como a mí siempre me toca de oficio el llevarle la comida al que han de ahorcar, me dijo, o me mandó el Mayordomo que la llevase, o quelindo olor! a quien no da vida cuando es tan confortativo? Solo por comer de valde quisiera hacer un delito. Hablarquiero al delincuente por ver si en su lugar mismo me querrá substituir; pero muy bien lo imagino, si para vivir se come, de que le sirve este pisto al que ha de morinen mí es sin duda más preciso el mascar, que he de vivir, y ya por comer me fino; que coma; o no, morirá; yo si como estaré vivo: luego en mí es más necesario el comer? yo lo dicido. A Julia quiero llevar la cesta como ella vino, sin que falte cosa alguna, ella, y yo haremos al vivo el papel del justiciado, que al muerto tiene peligro, y no es para cadadía, de esta suerte dure un siglo. Pero si viene a saberse que está cesta falta hizo, (do. que he de hacer? bien lo he pensa diré queséis ladroncillos me la quitaron, que es fácil de creer, que los ha avido, y que los ay, cuando vemos un tabernero, un esbirro, uno herida de la bolsa; cuando otro Cura del vino; lindamente lo tracen. Julia, Julia. Quién da gritos? quién llama? . Bueno, tu Canza. Chanza, qué te ha sucedido? Un lindo chiste he pensado, no preguntes como ha sido por agora, que después. de todo te daré aviso. Ten cuidado con la cesta, mientras come un hipogrifo vuelvo en cas del Mayordomo por una bota de vino que quiero que merendemos lindamente, a Dios. El mismo te guarde. Al instante burlno. Comer deseo a lo antiguo, . digo de gorrar celoso me tienen los Peregrinos, que es fácil Julia: ah mujeres! la mejor en el abismo . Mientras vuelve Chanza, quiero ver lo que en la cesta vino; arroz ay, una gallina, bizcochos; seis panecillos, de tocino cuatro sonjas, manzanas, peras, y higos, rabaños, queso; aceltunas, colones del apetito, y manjar blanco, no es malo todo lo que he referido, en ello Chanza dará como en real de enemigos. Vive aquí Julia? . Quién es? Julia de los ojos míos, dame, dame aquesos brazos, Quién eres? Camila He sido, y aún agoya. . Mi Camila! Perdona si truje el vino tarde: mas qué es lo que veo? cómo es esto? el peregrino abrazando a Julia está; mél me hará lcer los libros de Cervantes; desde aquí quiero aplicar el cído. Oh traidora! . Hablara yo para mañana. . O qué lindo! Vuelve a darme aquesos braz peregrino, peregrino. me pareces . Y aún a mí: quien tal desvergüenza ha visto Mil yeces quiero abrazarte. El abrazo ha parecido bien, pues se hizo tres veces, para mi fue nunca visto. Cómo? pero más de espacio lo sabré, y pues has venido a tan buen tiempo, podrás merendar. . Un peregrino, me aguarda, el cual es también casi más que yo tu amigo, y no puedo detenerme. Mi casa, pierdo el juicio, en Santiago de Galicia sin duda se ha convertido, o Julia, pues la visitan uno, y otro Peregrino. Ya no pietendo excusarlo. Pues yo excusarlo imagino, vaya a comer al infierno, mas caliente, y menos frío; y tu insolente, taimada la comida que he traído para el pobre desdichado, que mañana en el suplicio se ha de ver, te merendabas con este barbilampino, Romero de Capadocia; que malle fuera lo fino, que aunque está verde, mis celos le abrasarán de improviso. No me nombres, porque Porcia muy advertida me dijo . s que guardase este secreto. De quién? . De Chanza, Es mi primo, que de Romavino ayer Perdonad si os doy fastidio otro dijo eso, y le daba a un hombre con un ladrillo; primo, ni segundo no quiero en mi casa, delito fue convidarle a comer, notable maldad ha sido: y es muy poca caridad, poca Cristiandad, y es vicio que ha tocado en sacrilegio. Como con cuidado pio le dieráis al justiciado un socorro, y un alivio? como aquí no cae un rayo? idos con Dios Peregrino a buscar otra estación, que esta habéis hecho en vacio. Dejad que a Julia le diga una palabra. . Advertiros quiero, que sino os vais luego os pesara; o quelíndico! . Peregrinos, no en mis días. A Dios mi Julia, A Dios primo. Como con mosea, ha quedado, el no haberme conocido fue mucho, en otra ocasión sabrá quien soy, mas que en gritos ha de parar mi visita, celoso del Peregrino desbarbado queda Canza, de imaginarlo me río. No hay que replicar, yo llego que ya mude de capticho. Esta comida a la cárcel, acudir quiero a mi oficio, que lo demás es mal hecho; idos en cas del vecino de enfrente, que cerrar quiero mi casa, que vuestro primo no ha de entrar en ella, cuando ausente estoy. Canza mío. Esto ha doser. . Voyme pues; tardaras mucho? A las cinco volvere Su humor conozco por eso no le replico, irme quiero, porque temo mucho su poco juicio. Lo que ha de hacer cuando sepa que es Camila el Peregrino. . Fuese Julia, cerrar quiero, notable ha sido el arbitrio, en la cesta he de vengar los celos que me dio el primo, Para el justiciado era todo lo que hay prevenido en ella, yo quiero hacer su papel; pero advertido en la metafora; ya entra el tremendo ministro, digo el verdugo, y se pone. la soga, aqueste tocino sirviendo de lazo agora; este blanco panecillo lo será en esta ocasión. Quedo que me ahoga, han visto? no es aquí donde me ahorcan, ya el trompera, que es su oficio, toca la primera vez, trago es allá en el cido y aquí lo es en la garganta; pero pasarle es preciso con paciencia, y pues lo debo valor, y Dios sea conmigo. . Ya le lecan de la cárcel, y como se ve afligido se desmaya, y con piedad le dan al pobre un alivio. Come un poco de gallina, . escarmentado, y previsto en que todo hombre valiente para en meson invernizo; que al fin le cuelgan de un tronco, aliéntase, y su camino hace el pobre ven pensando a la otra esquina el sonido de la trompeta, le asombra, que parece del juicio. Tragos, y más tragos pasa, . hasta que llega al supficio, y al ver la horca el pobrete se asusta, mas de impróvilo le traen unos vizcochos, . y con un poco de vino cobrando las fuerzas va. . Aliéntase su poquito, y antes que a la horca suba. confiesa algunos delitos. de rabanos, queso, peras, de aceltunas, y de higos; y si no en papel, en blanco manjar los dejan escritos, Y si aquel que es verdadero ahorcado, a voz en grito por su boca los confiesa, por la mía los recibo. No culpa a nadie, que solo todos los delitos hizo, que para mayores cosas tuvo alientos, tuvo bríos. i El verdugo al fin le arroja, y por ejercer su oficio le añudaba la garganta, . dicen todos mal ministro penar le hace, y es cierto, que aún respira el pobrecito. Para hacer bien por el alma del que murió en el suplicio, pide Chanza, un muñidor; que pide para sí mismo, Y después de ejecutada la sentencia, quien lo ha visto, queda envidioso de ver que tan buena muerte hizo Hablemos, señora, un rato de tu devoción. . El Cielo quiso, para mi consuelo que viese yo aquel Retrato de la que es Divina Rosa, de la que es Cipres, y Palma, de la que consuela el alma, siempre intacta, y siempre hormosa Alivio dio a mis cuidados cuando la vi, con razón esta santa inudcación es de los Desamparados. Su belleza maravilla; a bella, señora; vamos. Dices bien, pues que ya estamo tan cerca de su Capilla. Misa, Camila, quisiera oír, Dónde vas? detente, mira que es mucha la gente; esperemos acá fuera que salga, cese tu prisa. La Capilla llena está, aguárdate, u nos dirá la campañilla si hay Misa. Martín, no me ha sucedido en el discurso de cuantos para apoyo de mi vida, meses incluyen mis años lo que hoy me sucede, pues son las doce, y deseando estoy ver Misa, y no sé dónde hallarla. . Caso extraño es, que en la Iglesia mayor no la haya, que es ordinario haber Misa hasta muy cerca de la una. siti Desdichado soy según eso. . Lafiesta ha de lucir otro tanto con la Música. . Señor, digame, a que está llamando la campañilla? A qué? a Misa. Donde la habrá? mis cuidados . felizmente se consuelan. Por mi devoción aguardo . algún bien, que el corazón me lo avisa. . Sus amparos te dará esta Santa Imagen. Un alegre sobresalto baña el alma de alegría, algún bien pronosticando. Misa saldrá luego al punto en ese Divino Erario del Cielo; en esa Capilla de la que al Sol tiene en brazos, cuya santa invocación es de los Desamparados. Entrad, su Capilla es esta. Camila, a Misa llamaron otra vez. . Vamos a Misa, pues ya el concurso no es tanto. Vamos a Misa, que el alma Lo está, Martín, deseando. Válgame el Cielo! si es sueño? no es la Imagen que vi, cuando preso estuve, y afligido, grave afrenta de los Astros? ella es sin duda, las señas al alma están avisando. No es Federico el que veo? No es Federico? qué aguardo? Julia. . Qué quieres? PorDios que es Federico mi amo el que allí está de rodillas. Parece que está arrobado. Ya no tengo que dudar, las sortijas de sus manos, las azucenas, y todo su adorno, me ha declarado que es el prodigio que vi yo, y el de los cielos santos milagro, milagro . Ay Cielos! . Decidnos que fue el milagro. Que aquesta Divina Reina, Aurora del Sol más clato me dio la vida, decid todos conmigo, milagro. Milagro, milagro. Sin duda que Federico está loco, caso extraño, o halló aquel Tesero, que le costó desvelo tanto. Dos años ha que la busco, dejad, dejad, pues que hallo esta celestial riquez . que haga locuras, milagro, Milagro, milagro, milagro. Referidnos como ha sido. Oíd, pues . Yo pongo embargo. a esa relación, señor; A Cuanza soy Llega a mis brazos. . Qué aguardas? habla a tu amate. El alma tengo en los labios de alegría. . Y yo señora puedo decirte otro tanto. Digo pues, que aquello mismo que vio el auditorio, es malo si dos veces se refiere; porque es matar el ganado. repetir lo que se vio en un romance muy largo: Dentro de la sacristia pondrás el suceso extraño contar al seor Mayordomo, y después podremos cuantos. estamos aquí oír Misa, que hay por agora interbalo, por ser cosa al fin, que no, puede hacerse en el tablado. otro milagro apellido. Sucesos llueven extraños. Todo es prodigios. Y asombros. A la Vingen pediamparo para hallara Federico, milagro fue pues le hallo, y si el quiere soy su esposa. Tuyo soy, dame los brazos, y advierte que fue esta dama por quien dejé tus cuidados. Con justa razón dijiste que era del cielo retrato. Con Julia en esta ocasión con tu licencia me caso; el Peregrino, y Camila. En mi permisión te han dado la licencia te concedo. Y yo a Clanza doy la mano. A tan santa Cofadria mi afecto humilde consagro, Sabado es hoy celebremos pues es su día, el amparo que da esta divina Reina a sus devotos. . Alados espíritus en el cielo. canten con divino aplauso, mientras en la tierra ofrecen el ogios a sus milagros. Salve Regina, precursora del Sol, Alba del día Mater misericordie, (te Estrella de la mar, amparo, y no Vita dulcedo, (Cielo gran Torre de David, puerta de (sa. Spes nostra, Lirio, cedro, Cipres, Espejo, y Ro De la Imagen milagrosa, que es de los Desamparados, heroico, honor de Valencia, cuya fama esculpe en mármol, damos fin a la comedia dos poetas un aplauso os piden dádsele pues de limosna o de barato
