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Texto digital de Vida y muerte del Cid y del más noble Martín Peláez

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Antonio Enríquez Gómez (Fernando de Zárate) Probable
Género
Comedia
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Gómez Caballero, Iván. Texto digital de Vida y muerte del Cid y del más noble Martín Peláez. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/vida-y-muerte-del-cid-y-del-mas-noble-martin-pelaez.

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VIDA Y MUERTE DEL CID Y DEL MÁS NOBLE MARTÍN PELÁEZ

Pues defendiste el bélico estandarte Desnúdate la túnica de marte Descansa un poco del marcial estruendo Cuando a nuestra ciudad está ofendiendo Con trabucos de guerra el enemigo Y ese español rodrigo Pretende por instantes Asaltar esos muros de diamantes Donde es justo descansar Siéntate ahora En esa alfombra que bordó la aurora Treguas concede a la quietud divina Mi alimento es la guerra peregrina Conozco que esta luna Quiere eclipsar el sol de mi fortuna Pero con el valor se vence luego Los impulsos neutrales del sosiego Que novedad es esta Que ha llegado Señora un gran soldado Embajador del cid La paz procura Dile que entre Alabo su cordura Rey búcar poderoso Hijo de Mahoma el rey valeroso De la casa de meca brazo fuerte Guárdete el cielo Y de la misma suerte Vaya tu alma al lago de Sodoma Y de allí al paraíso de Mahoma Y a ti sol de la luna no vencida Dilate el cielo tu felice vida Y después de la cautiva en mi presencia Te quedes a la luna de valencia Toma asiento cristiano valeroso Debido a tu nobleza Si es forzoso Sentémonos también Qué haces villano Sentarse entre estas moras un Cristiano sepamos tu embajada Lo que siente Mi general diré muy brevemente Don rodrigo de vivar Señor de cardeña y alba Conde de Orgaz y Alcocer Gobernador de las armas De Alfonso rey de castilla Gran canciller en su casa Y del consejo de guerra Primer ministro en España Salud y paz os envía Dice que estando cercada Por las armas de su rey Esta ciudad coronada De tanto agareno fuerte Un tiempo y hoy por la gracia De dios tan de parte suya La victoria que no falta Sino el asalto postrero Para rendirla y ganarla Que os da de plazo seis horas Para que de la atalaya Las llaves de la ciudad Le envíes antes del alba Porque si no desde luego Requiere avisa y declara Que ha de llevar a cuchillo Sin reservar de tu casa La sangre real que te asiste Toda la ciudad que basta Que las armas de su rey Hayan tenido cercada Un año esta gran ciudad No indignéis del cid la saña Porque si se enoja pienso Que si sube a las murallas Que se lleve de un revés Cuantas moriscas gargantas Tiene solo valencia Pero marruecos aljama Túnez argel y la gran Casa de meca y el arca Del zancarrón de Mahoma Tan venerado en el Asia con tu licencia pretendo responderle linda galga embajador dile al cid que altisidora la infanta de valencia gran princesa de Denia luna africana del Alcorán y cometa de las escuadras cristianas no solo quiere rendirle esta ciudad soberana pero que le notifica que antes que pase mañana le ha de echar de todo el reino de valencia y en su alfana que en las ráfagas del viento es hipogrifo con alas ha de llegar a poner las diez lunas otomanas con el pendón de mahoma no solo en las torres altas de burgos sino en Zamora Palencia toro Cantabria Pontevedra y sobre el mismo Sepulcro que tiene y guarda Galicia del gran patrón De los imperios de España Yo te alabo tu ventura Yo cristiano tu arrogancia Con la paz te ruega el cid Yo con la guerra y las armas Lástima tengo a tu mucho Valor y hermosura rara Yo a tu presencia que tienes Si la vista no me engaña Valor nobleza y poder Valentía y arrogancia La paz se debe admitir Mas quiere la paz de Francia Que es embajador del cid El que ha llegado La infanta Está aquí con él qué veo Chaparrín se engaña el alma No está mi prima sí Y con ella está brianda Cielos qué miro Señora Vivid muertas esperanzas No es tu primo y chaparrín Conoces noble cristiana A este embajador Señora El cristiano que buscaba Cuando tú me cautivaste Es este detente aguarda Que no has de ir con él Qué haremos Aunque me mate la guarda Aunque las leyes se rompan O morir o libertarlas Parece cosa imposible Ya voy tentando la espada Esto es fuerza obre el valor Lo demás patarata Suplicote me concedas Llevar aquesa cristiana Por ser prenda que yo adoro Yo llevarme la criada A pesar de Berbería Del zancarrón y la pata Cristiano esa esclava noble No es posible que la infanta Te la conceda bien sé Que de una ciudad cercada No puedo escapar con vida Pero el empeño me llama Yo he de librarla Qué dices De mi palacio no salga Con vida válgame el cielo En todo soy desgraciada Matadlos Mueran Teneos Quién ha de morir canalla Las leyes de embajador A ese español no le valgan Matadlos digo esperad No han de decir que las armas De búcar rey de valencia Y altisidora la infanta Rompieron con deshonor Aunque haya bastante causa El derecho de la guerra Fuera de que la bizarra Valentía del cristiano El oponerse a la guarda El dar su vida a la muerte Por defender a su dama Mas obliga que desprecia Mas ennoblece que agravia Y si cristiano no fuera Él rigiera mis escuadras Pero es contra mi valor El buscarlo en la campaña Es acción de mi grandeza Ya tienes libre la esclava Sigue cristiana tu amante Con la vida y con el alma Qué miráis africanos Qué miráis africanas No llega alguno No llega Ven elvira Ven brianda A la muralla soldados Toca al arma Toca al arma Vuestra majestad señor En el campo de valencia Honrando con su presencia Vasallos a quién da honor Solo con Bermudo vengo A ver al cid recatado Mas no sepa que he llegado Que aunque tan seguro tengo De un vasallo tan leal El pundonor y la ley Debida siempre a su rey Por derecho natural Pretendo que le digáis Alvar fañez que yo soy Un caballero que voy A servirle vos llegáis A tiempo que de esta parte Sale el cid a recoger Sus cuarteles y a poner Reglas al valor de marte Y hay media legua señor Al campo de peñafiel Y podéis hablar con él Que la noche con su horror Podrá encubrir aunque mal El sol de vuestra grandeza De vuestra mucha nobleza Fio esta acción principal Decidle que yo me llamo Don enrique de castilla Él viene aquí con laín Es Alvar Fáñez el mismo Soy que aquí estaba aguardando Ea llegad don Enrico Este noble caballero Señor que veis ha venido Cumpliendo con su nobleza Desde la corte a serviros Es mi amigo y de la casa De castilla siempre he sido De la casa de vivar Deudo criado y amigo Yo lo soy vuestro y venís A tiempo que vuestro brío Valor y sangre se emplee En vencer al enemigo Y pues alguna distancia Hay al campo donde asisto Dadme nuevas de la corte Ellos van entretenidos Sigámoslos a lo largo Y en tanto habrá amanecido Y habrá logrado su intento En la corto don rodrigo Hay lo que siempre lisonjas Pleitos y pocos amigos Como está el rey mi señor Bueno está pero afligido Con las guerras de los moros Pues hay que destruirlos De qué suerte De esta suerte Tenedlos por enemigos No fiarse de sus tratos Ni en el comercio admitirlos Y veréis si no se acaban En tres años ellos mismos Riguroso arbitrio es ese No os canséis el enemigo Si entra en mi casa dos veces Sabe todos mi designios Si le concedo que venda Sus frutos él queda rico Y yo pobre y para mí No hay más diabólico arbitrio Que consentirá quien dios Tiene por sus enemigos Está el tesoro del rey Con las guerras que ha tenido Muy acabado eso es fácil Que contribuyan los ricos Porque en tocando a los pobres Dadlo todo por perdido Si el rey ganará a Toledo Quedará el reino excluido De guerras por muchos años Dejadme vos don Enrico Que una vez gané a valencia Y veréis si don rodrigo De vivar gana a Toledo Está fuerte el enemigo Mas fuerte está Santiago Que no deja moro vivo En saliendo a la campaña Es verdad lo mismo digo Qué dicen de mí en la corte Nunca faltan enemigos El rey no olvida jamás El juramento que hizo Por vos en santa Gadea Aún le dura ese capricho No os quiere bien Yo lo creo Quiera o no yo le he querido Y quiero como a mi rey Él es cruel vengativo Soberbio ambicioso basta Escuchadme don Enrico En diciendo mal del rey No hemos de ser amigos Si lo seréis porque yo Con gran extremo he sentido El haberos confiscado Vuestras tierras si lo hizo Son suyas pudolo hacer No pagar el beneficio Ingratitud me parece Y por esta causa digo Que es un príncipe cruel Sin duda a lo que imagino Queréis que los dos riñamos Que os reportéis os suplico No tenéis que suplicarme Porque al padre que me hizo Matara si me dijera mal del rey Oh buen rodrigo Oh vasallo el más leal Que tuvo príncipe invicto Escuchadme no es mejor Cobrar vuestro estado mismo En el reino de valencia Mal mi colera resisto Ganadla y quedaos con ella Que en vos no será delito Don Enrico o don demonio Que habéis salido al camino A tentarme de esta suerte Doy a traidores castigo Advertid que soy el rey El rey Qué es lo que habéis dicho A la luz que arroja el alba A mi rey he conocido Señor vos aquí qué es esto Dadme los brazos amigo Más que rumor O matadlos O llevadlos cautivos Moros son no os dé cuidado Que si vos estáis conmigo Toda el áfrica es muy poca Ha perros Mueran rodrigo No os apartéis de mi lado Válgame alá qué prodigio Retirémonos al bosque Como galgos han corrido Menos algunos que quedan Por esos campos rendidos A buena presa aspiraban Los perros de los moriscos No es nada a prender a un rey De castilla y a rodrigo De vivar pero señor De burgos habéis venido Con riesgo tan evidente Cid Ruy Díaz no hay peligro Donde llega vuestra espada Moros en el bosque He visto acudid Ya llegáis tarde Señor qué os ha sucedido Alvar fáñez no es nada Vuestro amigo don Enrico Anduvo como pudiera El rey de castilla mismo Don rodrigo de vivar Deudo vasallo y amigo Mi engaño y vuestra lealtad Claramente he conocido Con secreto vine a veros Y desde luego confirmo Que cuanto de vos dijeron Lisonjeros enemigos Fueron nubes del estado Vapores tan encendidos Que al sol de vuestra nobleza Se opusieron atrevidos No solo vuestros estados Quedan libres pero digo Que si partiera el laurel Con vos fuera muy sucinto Premio para laurear Vuestros hechos peregrinos A los confines de cuenca Me parto donde el aviso De haber ganado a valencia Esperaré que yo fío Del apóstol Santiago Príncipe por quien vencimos Tan milagrosas batallas Que con impulsos divinos Gobernará las escuadras De los católicos hijos De la militante iglesia Que perdonéis os suplico Rey Alfonso mis defectos Como yo a mis enemigos El más valiente soldado El capitán más altivo El perdonar los agravios Y en consolar los rendidos Debe fundar el favor Que los cristianos avisos Nos mandan que perdonemos Los duelos que recibimos Llegad Bermudo, llegad Que quiero ser vuestro amigo Confieso que no merezco Favores tan peregrinos Tan sabio como valiente Tan recto como entendido Tan piadoso como noble Es el cid ya los avisos marciales señas nos dan de la guerra don rodrigo a dios en tocando marte su militar ejercicio no hay hombre cuerdo a caballo a dios varón peregrino admirable consejero y Alejandro no vencido es este pasmo del orbe este asombro de los siglos martín Peláez qué dice el enemigo señor que no pretende ser tu amigo que a valencia ni el fuerte ha de entregarte que gobierna Mahoma su estandarte que ha de echarte del reino de valencia que su pendón pondrá sobre Palencia burgos Cantabria y porque dije luego que habéis de llevar a sangre y fuego esta ciudad y dar con el gobierno de la casa de meca en el infierno me respondió la infanta que pondría las diez lunes señor de Berbería con militar estrago sobre el sepulcro del patrón Santiago y así señor acometamos luego llevemos la ciudad a sangre y fuego mejor será pasarlos a cuchillo y mejor el obrarlo que el decirlo señor a qué aguardamos que este bajel soberbio no asaltamos a la vista ha llegado tu ejército aclamado está desde el oriente hasta el último clima del poniente mueran estos paganos de qué sirve que andemos los cristianos en razones dobladas vive dios que si subo a bofetadas no ha de quedar perrengue que a palos no derriengue cercándole de un tajo la canilla del zancarrón si que le deje astilla a la muralla fuertes capitanes a los castillos rabien estos canes antes que con las flechas nos reciban búcar y altisidora vivan vivan capitanes y nobles caballeros para ahora se hicieron los aceros esta es valencia quien el Turia baña noble tesón de nuestra madre España firme atalaya de las ondas bellas imán del resplandor de las estrellas hoy con valor previsto pues peleamos por la fe de cristo sus muros asaltemos y el Alcorán de su ciudad echemos si como ostenta esta soberbia cumbre veinte mi algarenos ostentará rayos forjados en la etérea lumbre por ellos con valor me abalanzara y si toda la inmensa pesadumbre de moros el olimpo granizara aquí formarán los mortales ecos y espirarán en Túnez y en marruecos si a trepar por la escala intempestiva nave del ponto moros despidiera y llovieran adargas desde arriba los polos donde el Etna se escondiera con esta por la esfera sucesiva tantas cabezas moras dividiera que imaginara la región más vana que llovían las nubes sangre humana si a diluvios el áfrica oprimida por las almenas moros arrojara coronando su aljaba no vencida de monstruos que el abismo desatara con esta espada de valor regida tantos cuerpos alarbes destroncará que al eco horrible de los ecos broncos se arrancarán los ejes de los troncos qué lindos disparates de poeta de qué sirven hipérboles civiles por la cabeza que cortó el profeta al gigante de fuerzas varoniles que si subo lo que queme con su seta y derritiendo al sol cuatro perniles a pesar de Mahoma y su gobierno los envíe pringados al infierno valerosos agarenos rayos de nuestro profeta defendamos como nobles la gran ciudad de valencia ea castellanos nobles la fe de cristo profesan nuestros fuertes corazones España Santiago cierra la ciudad hemos perdido al fuerte al foso a la puerta victoria España victoria coloquemos la bandera valencia por don Alfonso rey de castilla ya reina en valencia por la gracia de dios Alfonso la diestra del gran dios Alfonso la diestra del gran dios de las batallas ha sido nuestra defensa pero acudamos al fuerte porque todo se prevenga salgamos por el postigo a la campaña a la vega pues que perdimos soldados la gran ciudad de valencia escapemos con las vidas para que con mayor fuerza volvamos a recobrarla mía ha de ser esta empresa viviendo yo no es posible yo llegué a reconocerla primero he llegado yo sobre qué es la competencia sobre servirte y llevarte como a la persona real ante nuestro general que el mayor triunfo de marte no es vencerte es venerarte por quien fuiste y por quien eres y así vencedora eres de nuestros marciales nombres porque el rendir a los hombres solo toca a las mujeres es verdad pero mi espada a cuchilladas rompió la escuadra de alí y saco a la infanta de su armada y pues ha sido ganada por este brazo se infiere que aquel que la pretendiere fuera del cid entre los dos le he de matar vive dios si el mundo lo defendiera primero que vos llegué a la escuadra belicosa de la infanta valerosa y su valor conquisté y pues este acero fue el que la pudo sacar de tan oculto lugar a pesar de sus blasones pues nos hemos de matar escusemos de razones escuchad formar un duelo sin haber causa parece que ningún lauro se ofrece al aliento ni al desvelo antes yo con justo celo podré sin culpa culparos porque si son los reparos en haberme a mí vencido y a la espada no he rendido sobre qué queréis mataros este acero está en mis manos y el impulso que le rige solo el vencedor elige para blasón soberano y pues a cumplir me allano este decreto del cielo cese el militar desvelo y no os disgustéis por dios que he de matar a los dos por escusaros el duelo primero ha sido el honor la honra ha de ser primero obre el valor decís bien qué es aquesto caballeros cuando a valencia rendimos se encuentran vuestros aceros sobre qué ha sido el disgusto sobre que los dos a un tiempo cautivamos a la infanta ya está entendí el pretexto si vuestra alteza es la causa disculpa tienen sus yerros sois el cid el mismo soy solo a vos rindo mi acero que otro ninguno en el mundo tuviera tan grande imperio que sujetase este brazo yo señora no sujeto aunque sois palas divina los femeniles trofeos hoy quiero que conozcáis mi nobleza que los duelos de tan valientes soldados sin competencia los premios acompañad a la infanta hasta el castillo requero donde el rey se ha retirado que yo libertad la ofrezco y decidle a vuestro padre que pase al áfrica luego a pedir nuevo socorro a miramolín su deudo que el cid sabrá como siempre aunque traiga de marruecos cien mil jinetes celinos o matarlos o prenderlos qué valor qué majestad libre estáis guardeos el cielo no hay un esclavo que salga a servirme Alí celín qué mandáis oh casta ruin engendrado en una galga limpia aquí tu esclavo soy a mucha grandeza vengo doscientos esclavos tengo dado a mi perros estoy hola señor dónde están mis perros para pringarlos limpiando están tus caballos dónde moro en el zaguán haced que pongan de gala el alazán puesto está pues qué hace el caballo allá subidlo luego a esta sala por imposible lo hallo mirad que es falible yerro no subís vos siendo perro por qué no podrá el caballo ah celinillo señor pon igual la quiroteca dime en la casa de meca has besado el zancarrón señor nosotros tenemos por divino y por profeta a Mahoma linda secta y por ella moriremos como puede ser divino un hombre que no bebió vino en su vida y mandó que no comiesen tocino retirado el cid está en su retrete esperemos en esta cuadra y sabremos el orden que se nos da fatigado de las guerras está este insigne barón su invencible corazón conquistando tantas tierras juntamente con la edad aún no se quiere rendir quien nació para morir vivió de su vanidad pedro o piedra donde cristo fundó su iglesia sagrada la voluntad del señor es norte de mi esperanza pequé señor ay de mí señor qué tienes aguarda apóstol santo laín Alvar fáñez luz sagrada martín Peláez qué accidente qué accidente no ser nada este edificio mortal deudos y amigos del alma compañeros pues lo fuisteis en mis dichosas batallas soldados los más valientes que tuvo el mayor monarca columnas del rey Alfonso defensa de toda españa oíd mis breves razones atended a mis palabras el gran apóstol san pedro anoche cuando velaba el espíritu y dormía esta arquitectura humana me dijo cid campeador antes que pase mañana irás a dar cuenta a dios deja aparte tus hazañas que de todas tus victorias sola una débil mortaja sacarás de aqueste mundo amigos en esto paran los aplausos de este siglo ciento treinta y dos batallas he vencido quince reyes de la garena prosapia he cautivado tres reinos he conquistado por armas cuarenta y siete castillos diez ciudades en España y mas de cuarenta villas he ganado con mi espada setenta y dos años traje las armas en la campaña sin que me impidiese el sol ni fatigase la escarcha por mi ley y por mi rey por mi honor y por mi patria pasé al África dos veces mi valor ha visto Italia el persa tembló mi nombre y mi pundonor la Francia tres reyes he conocido Fernando mi nombre aclama Sancho estimó mi persona Y Alfonso mi ilustre casa Pero todas estas glorias Como son nubes que pasan Si con la muerte se olvidan Con la vanidad se acaban Este león español Con la última cuartana Su esfuerzo vital depone Su erizada piel arrastra Amigos el cid se muere Ya la sentencia está dada En el tribunal divino Acudamos luego al alma Que es la joya más preciosa Que nos dio la primera causa Hijos el rey de valencia Pasó al áfrica mañana Con miramolín su deudo Cubrirán esas campañas De cien mil alarbes moros Y si saben cosa es clara Que yo he muerto alentarán Sus africanas escuadras Embalsamadme hijos míos Y con artificio y mañana Ponedme sobre babieca Que si yo tengo mi espada Seré terror de los moros Sacaréisme a la batalla Que si tengo la tizona A vista de sus escuadras No hay que temer aunque venga Toda el áfrica y el asia El rey señor por la posta De cuenca llega a tu casa Qué decís No me pudiera Suceder mayor desgracia Señor amigo rodrigo Sol de las armas cristianas Marte español que tenéis Primo y amigo del alma Sentaos perdonad señor Que ya las fuerzas me faltan Como os sentís Como quien Pretende hacer la jornada Última de nuestra vida Nunca a valencia llegara Para ver tan gran desdicha Señor nuestros gusto pasan Como exhalación que muere Antes de arrojar la llama Rey Alfonso dueño mío Que viváis edades largas Pues empezáis a ser sol No os eclipsen nubes pardas Buenos vasallos tenéis Callen todos los monarcas Que la lealtad española Por naturaleza sabia Por decreto de la honra Solo en España se halla Señor siempre a la nobleza Dad los cargos de importancia Que los descuidos de un noble Son aciertos de otras casas Miradme por los soldados Que son las columnas sacras Del impero oís señor Como a hijos los regala El buen príncipe y en vos Esos decoros no faltan Muy buenas serán las letras Y es justo señor honrarlas Pero advertid que dos plumas Pueden gobernar el mapa Pero para defenderos No bastan muchas espadas Cien hombres en los consejos Gobiernan con vigilancia Y en la guerra muchos miles Aún no gobiernan las almas Más estimo yo un soldado Que cuantos ociosos andan Infamando con los vicios La nobleza de su patria Que el uno vela en la guerra Y el otro duerme en su cama Soldados Alfonso mío Que en ellos siempre descansa El cuidado de los reyes Y el peso de las batallas Porque os sirvan en la guerra Perdonad algunas faltas Mueran señor por la fe No mueran por sus desgracias A Jimena os encomiendo Mirad señor por mi casa Como yo he mirado siempre Por vuestra corona sacra Y de rodillas Qué hacéis Arrojarme a vuestras plantas Pidiéndoos perdón señor De la enemistad pasada Soldados míos a todos Digo lo mismo mis faltas Han sido grandes mis culpas Confiesa a voces el alma Abrazadme hijos queridos A los mármoles ablanda Qué dolor Qué pena a dios Que ya el aliento me falta Misericordia señor Llore España tal desgracia Señor que somos perdidos Qué hay de nuevo chaparrín Que ha de haber que en esta playa El rey búcar benceguí En mas de doscientas naves Que le dio miramolín Va desembarcando perros O moros de mil en mil Rabiando vienen los perros Que no los puedo sufrir De haber tenido en sus hombros Tanto galgo berberí No escuchas la algarabía De los mastines decir En lengua podenca Mueran Estos cristianos del cid Si él muere pienso que iremos A majar esparto sí A las mazmorras de Orán Alvar fáñez repartir Podemos nuestras escuadras Antes que el bárbaro vil Acometa a las murallas Podemos todos salir A presentar la batalla Acabose yo perdí Mis esclavos pero antes Por vida de chaparrín Que he de pringarlos primero Que su rey miramolín Me los rescate a buñuelos Voy el tocino a freír Y a chamuscarles el alma Con uno y otro pernil Próspero viento trajimos Las tartanas y las naves Aquellas cisnes de pino Y estas de Neptuno aves Sobre el salado edificio Fueron planetas errantes Nuestra armada se compone De cinco mil alfaraces Y diez mil miramolines Con seis mil jinetes canes De improviso hemos cogido A la ciudad por qué parte Será bien que nuestra gente O la combata o la escale La puerta de la marina Es la más segura parte Que podemos escoger Para no perder las naves De vista seguramente Será la salida fácil Válgame alá qué silencio Tiene la ciudad no sale A la eminencia del muro Ningún ministro de marte Cómo con nuestra venida No se ven los baluartes Coronados de españoles Novedad se me hace grande Ver la soledad que tiene Esta fuerza inexpugnable Tiene el cid con el valor Ardides señor notables Pero cesen los discursos Los miramolines marchen Al puente y seguidme todos Los más esforzados martes Esta es valencia soldados La que por largas edades A pesar de los cristianos Habitaron nuestros padres Pues la perdimos volved Ahora por vuestra sangre O restaurarla o morir Como buenos capitanes Ahora soldados míos Es el tiempo que reparte Nuestro profeta el valor Nuestros lunados alfanjes Rayos de alá se acrediten En los tronos militares Al puente soldados míos Que pues al campo no salen Los enemigos nos temen La puerta pienso que abren Toca al arma, al arma toca Pero este es el cid que sale Echando rayos de fuego Válgame alá qué espantable retirémonos que viene este castellano marte abrasando cuanto encuentra mueran los perros cobardes no quede vivo ninguno quemadles luego las naves aún muerto el cid se corona de trofeos militares el rey Alfonso viva a tus pies cristiano atlante la infanta llega pidiendo que tu majestad la ampare dándole el santo bautismo porque milagros tan grandes solo los puede alcanzar quien tiene a dios de su parte sangre real que se reduce a la fe justo es que alcance el estado que merece vuestro esposo es de Alvar fáñez es premio de tu grandeza vos noble martín Peláez virrey de valencia sois pues hoy mercedes reparte vuestra majestad mi prima si es blasón de vuestra sangre con ella os doy a requena el cielo tu vida guarde oyes chaparrín Brianda pues contigo he de casarme pídele al rey doce villas demos orden capitanes que el cuerpo del cid se lleve con triunfo sonoro y grave a san pedro de cardeña y porque parece tarde demos fin a la comedia del noble martín peláez Licencia pide señor Martín Peláez que ha llegado De Asturias a ser soldado Y a gozar de tu favor Para hablarte entre laín Que bien deseado ha sido Del amor que le he tenido Sin haberle visto en fin La sangre que tiene mía Hace de su gozo alarde El cielo dilate y guarde Por bien de esta monarquía Tu vida señor de suerte Que con inmortal renombre Marte eternice tu nombre Sobre el trono de la muerte Llegad, llegad a mis brazos Martín Peláez levantad Qué valor qué gravedad Esos militares lazos Serán impulsos divinos Pues con ellos y el favor Que me hacéis tendré valor Los soldados peregrinos De su propio movimiento Le tiene primo llegad A mi sobrino abrazad Y vos laín cuyo aliento Terror de los moros es Favoreced a martín El ser su amigo laín Es su mayor interés Alvar fáñez por amigo Se ofrece vuestros señores Con tan divinos favores Me temerá el enemigo Buena presencia tenéis No sois nada afeminado El cuerpo es de gran soldado El se lo dirá después Oyes no des testimonios De quién eres porque al fin Quien nos trajo chaparrín Entre estos fieros demonios Lo que es tu tío un león No es tan fiero como él Severa vista cruel Jesús qué bravo sansón Quién sois Responde tú Criado mío y soldado Hombre parece alentado Señor soy un Belcebú Pero mi amor martín Sobrino de su merced Mira lo que hablas Yo sé Que es un Roldán palanquín Mata un toro de una voz Un oso de una puñada Un tigre de una patada Y seis perros de una coz En que allá se entretenía Señor en la caza andaba Buen ejercicio cazaba Todo aquello que comía En oyendo él un clarín Es gusto verlo rabiar Por salir a pelear Acude a su sangre, en fin Si señor riñendo quedo A mil moros por lo bajo Se los llevará de un tajo Como sea el de Toledo Martín Peláez el honor En los nobles siempre ha sido Rayo de marte encendido En la esfera del valor De quién habéis de estudiar Todos los marciales fueros Es de aquestos caballeros Su doctrina militar De norte os puede servir Para llegar a vencer Que la regla del poder Con ellos se ha de medir A su mesa os sentaréis Para quedar mas honrado Y de bisoño soldado A capitán llegaréis Hoy en el número entráis De los soldados que abona Mas cerca de mi persona El valor y pues gozáis Este puesto sin segundo Con afecto singular Procurarle conservar En el teatro del mundo Yo señor procuraré Cumplir con mi obligación Y en la primera ocasión Con valor me empeñaré Que aunque bisoño soldado Al lado de estos dos soles Seré blasón de los españoles Lindamente has blasonado Discurramos capitanes El estado de la guerra Ya ganamos a Alcocer Almenar monzón y Huesca Y poniendo espanto al mundo Venimos desde requena A sangre y fuego talando Todo el reino de valencia Tres leguas de la ciudad Estamos esa diadema De los países de arabia Pensil de naturaleza Trono bélico de marte Solo de la quinta esfera Paraíso de los orbes Y Eliseo de los planetas Y finalmente ciudad Que no admite competencia Porque en sitio y majestad Edificios grandezas Fue metrópoli de cuantas Tuvo roma y formó Grecia Y en fin por joya en el mundo La puso dios en la tierra Esta pues soldados míos Conquistaremos a fuerza De armas a pesar de buscar Alarbe rey que la puebla Con más de treinta mil moros De la sangre sarracena Nuestro número es muy corto Yo presumo que no llega Nuestro ejército a dos mil Soldados que hecha la cuenta A cada uno nos cabe En la batalla sangrienta Sus ciento y cincuenta moros No es mucho que el que pelea Por la fe lleva a Santiago Por patrón en su defensa Y Santiago allá en Clavijo Con apretar las espuelas Al caballo se llevó En una santa carrera Ciento y noventa mil moros Detúvole dios la rienda Quizá por nuestros pecados Que según iba de priesa No queda moro en España A quien no abra la cabeza Pero el moro está en campaña Y va bajando a la vega A nuestros cuarteles baja Aquí fue troya de veras Hagarenos valerosos Viva nuestro gran profeta Páganos la fe de cristo Viva y estos perros mueran O pese a mi miedo O pese a El alma que me engendró Santiago cierra España No cierras tú Chaparrín Sígueme por esta senda Tienes ánimo Ninguno Por qué tiemblas Porque tiemblas Partamos de aquí Partamos Ven porque el cid no nos vea Ya yo soy Jesús los moros Que parte el cid por las piernas Y Alvar fañez despachurra A los moros a docenas Solo mi amigo está tan sesgo como una dueña El escuadrón de los moros No tiene pies ni cabeza La batalla está encendida Solo mi amo se hiela Jesús y cual sale huyendo Dónde vas de esa manera Sígueme aguarda Viene el cid Detente espera Seguid todos el alcance Los moros huyen no temas Cierra España Santiago Ahora puedes tenderla De la batalla huyendo Martín Peláez del confuso estruendo Cobarde se ha salido Así el solar de Asturias conocido Afrenta y su linaje con tan villano ultraje bárbaramente infama cuando entendí que su valor y fama se extendiese en los términos del mundo sin admitir en el valor segundo corrido estoy que tenga sangre mía como en mi compañía hombre cobarde alienta con deshonor tan conocida afrenta disimular conviene este cuidado y sea con prudencia castigado delito tan infame que así es muy justo que el valor le llame los árabes retirados nos dejaron la campaña honor y gloria de España fueron todos mis soldados hasta valencia señor el alcance hemos seguido martín Peláez laín de la batalla salió cobardemente se huyó no nos vieron chaparrín linda traza hemos buscado para guardar el pellejo no es mejor este consejo que morir desesperado dios dijo no matarás y guardas su mandamiento tan bien como en un convento es locura lo demás no hay duda que saldrá el moro con nueva gente esta tarde que mi sangre sea cobarde contra el blasón y decoro que se debe a la nobleza sacad las mesas qué error a comer tocan señor alimenta tu flaqueza por si hubiere otro Santiago que yo quiero en mi campaña hacer otro cierra España en la ermita de Santiago esperad martín los fueros de la guerra son ávaros no merecéis vos sentaros donde aquesos caballeros este lugar para vos es un lugar indecente y mi fama no consiente que le ocupéis vive dios no Peláez sentaos conmigo a mi mesa a cualquiera caballero por pariente y por amigo de la facción no me pesa claro está que estoy bien quisto porque si me hubiera visto no me sentara a su mesa si con él nadie ha comido mayor lauro me previene que a Alvar fáñez pues me tiene para su mesa escogido por cobarde le ha sentado a su mesa vive dios que era infamia de los dos el ponerlo a nuestro lado a buen soldado fio el cid tan honroso cargo este es noble este es hidalgo no es posible el se salió de la batalla primera que se dio a miramolín y valiera más laín que a la guerra no viniera bien os habéis señalado en esta guerra señor como es bisoño el valor decís bien sois gran soldado si siempre lo sois así ganaremos a valencia muy brevemente paciencia corrido estoy siempre fui inclinado a pelear muy inclinado a pelear con el tiempo vendré a ser un Jerjes no hay que dudar dado estoy a belcebú digo puedo yo ocupar por mi amo este lugar mejor lo mereces tú como chaparrín que al fin si no entraste no aliste estos dieron en el chiste por vida de chaparrín gustáis de música aquí música señor pues no la militar gusto yo toca un clarín ay de mí que tenéis nada señor sosegad estoy turbado martín Peláez que os ha dado de qué tiemblas de temor señor cid por vida mía que nos disculpe a los dos que de la cuna por dios nos quedó esta alferecía hola levantad las mesas y solo quede conmigo martín Peláez aquí muero mi amo está tamañito pues solos hemos quedado martín Peláez escuchad y de mi enojo sacad vuestro error o mi cuidado en público no ha de oír el reo duelos ajenos que las faltas de los buenos a solas se han de reñir que seas mi sangre no sé pero cuando lo seáis no en el valor lo mostráis ni en vuestra espada se ve volver al ímpetu atrás ser noble y salir huyendo de la batalla no entiendo que se haya visto jamás la nobleza y el valor son el imán del acero ninguno ha sido primero todos atraen el honor el temor siempre es mortal el pundonor nunca muere el uno bajeza adquiere y el otro nombre inmortal vos sois noble y caballero no lo sois sí yo lo digo que el que huye al enemigo o es cobarde o lisonjero de qué tembláis en la guerra no os embravece el estrago cuando dicen Santiago cierra España, España cierra cuerpo de dios con el vicio cobarde lindos decoros cuando yo mato más moros entonces tengo mas juicio que es huir por san Millán que alabo a mi dios eterno cuando despacho al infierno las almas del Alcorán amigo saber morir con honra vida se llama que en la gloria de la fama consiste solo el vivir en la esfera del honor y el solio de la grandeza el valor hace nobleza y la nobleza valor hombre común puede ser valiente temprano o tarde pero hombre noble cobarde yo no lo puedo creer los soldados qué dirán viendo que salís huyendo y que se quedan riendo los perros del Alcorán qué dirán de vos decid dirán con cuerdo sentido qué hombre es este que ha traído para aquesta guerra el cid en mesa de los valientes caballeros no se sienta quien hace al valor afrenta en la mía hay accidentes que con la desigualdad queda afrentado el sujeto pues dura tanto el respeto como dura la igualdad aquesa mesa se llama templo y marte no consiente que hombre cobarde se siente en el templo de la fama para merecerla vos habéis de matar primero con el valor y el acero los enemigos de dios matadlos pesar de mí y de quién os envió a la guerra adonde yo a ser valiente aprendí matadlos digo o morir como valiente soldado que no muere el que es honrado esto os notifica el cid y de no mudad de intento entraos a servir a dios que aquí no le servís vos desde luego en un convento obre el valor este día lo que el acero no obró perded el miedo que yo no tengo en mi compañía sino Roldanes reinaldos alejandros escipiones Jerjes césares sansones Anibales y bernardos Pues no me he caído muerto Oyendo tales oprobios O no es cierto lo que he visto O es mentira lo que toco O es muerte la que poseo O no es vida la que gozo O de este siglo he pasado A lo insensible del otro O estoy sin honra que es más Porque bien puede ser todo Corazón en quien consiste Este defecto alevoso averigüemos verdades venid al teatro honroso de la honra y del valor y en su tribunal heroico o morir de lo que siento o vivir de lo que ignoro que es infamia del discurso dejarse llevar del ocio la obligación del nacer es observar con decoro las leyes de haber nacido la república de todos se defiende con algunos porque los hechos heroicos como nobles dan nobleza a los unos y a los otros el noble siempre es valiente nací noble sí pues como soy cobarde comprehendido soy por decreto lustroso de la honra que me obliga desde el nacimiento propio a defender con las armas como hidalgo valeroso la fe la patria y el rey luego si no me dispongo a morir por todos tres le faltó al rey en lo heroico a la patria en defenderla a la fe dando a los moros lugar para que la opriman y en estos actos heroicos soy infame ciudadano mal vasallo y sobre todo mal cristiano pues agravio por inútil y vicioso a dios al rey y a los hombres cáigase el Etna en mis hombros esto consentís nobleza esto permitís decoro por esto pasáis honor esto no vengáis enojos no es mejor que el sol dispare un rayo caliginoso que en ceniza me convierta no es mejor que abran los poros este torreón de arena en cuyo funesto solio se sepulte para siempre un hombre tan afrentoso apuremos el discurso con que se hicieron famosos los hombres con el valor y este valor por sí solo a qué aspira claro está que a tres admirables solios a la fama a la nobleza y a la honra luego a todos afrenta quien no es valiente sí porque su fama es soplo su honra nube que pasa su nobleza humo y polvo luego si yo no conquisto a lanzadas con los moros estas deidades de marte en rigor entre los otros no soy hombre claro está porque si el valor heroico hace a los hombres y yo no tengo valor notorio es que no soy hombre oh pesia mi corazón pavoroso taládrele el menor rayo apáguele el menor soplo sufóquele el menor fuego y entre el pesar y el ahogo ni viva de las venganzas ni muera de los oprobios a mí afrentarme a la vista de capitanes famosos quitándome de la mesa donde marte belicoso alimenta rayo a rayo los ministros de su trono a mí decirme en mi cara que volví cobarde el rostro de los moros voto a dios que si llovieran los polos mas alarbes que el diciembre arroja del cielo copos si granizaran las nubes o destilaran a soplos turbantes los elementos o se cayeran a plomo que ha de conocer el cid que aqueste diamante bronco ha descubierto más luces que rayos despide apolo eso sí cuerpo de dios suene el clarín sonoroso que ya sabemos al solfa por donde el valor heroico suele cantar a la fama sus concertados elogios ya está el alarbe en campaña rompamos por entre todos los ejércitos de agar y como crecido arroyo que se lleva cuanto encuentra por los valles y los sotos así llevemos cabezas tantas que digan los moros entre el pavor y el espanto entre el temor y el asombro que por descuido del cielo se desató de los polos o toda la quinta esfera o el valor de marte todo vive cristo que mi amo se ha vuelto un vivo demonio por Santiago de Galicia que va matando los moros por los campos de valencia como si matara pollos como valiente mi amo y yo cobarde eso noto por la garra de sansón que han de ver estos cachorros no quien lleva el gato al agua sino los perros rabiosos martín Peláez escuchad salís herido de gozo no estoy en mí no señor limpiad la sangre del rostro esta es gala de la ira y se me viene a los ojos siempre marte entra con sangre oís desde hoy os conozco por deudo mío escuchad capitán del tercio os nombro de los leoneses señor oís no vi tal destrozo por san pedro de cardeña que ha muerto doscientos moros mirad sobrino de hoy mas os sentaréis con los otros caballeros a la mesa bien podéis que yo os abono yo con quien he de sentarme habéis andado animoso dos moros y medio he muerto y herido noventa y ocho Alvar fañez y lain ha sido mucho el destrozo ha sido grande y mayor el estrago poderoso que martín Peláez ha hecho en los valencianos moros lauro merece inmortal capitanes valerosos lo que a vosotros se debe no ha de gozar con elogios inmortales quien milita debajo de vuestro solio dos correos de requena ahora señor llegaron y estas cartas me entregaron del rey y doña Jimena gran novedad debe haber esta es del rey mi señor y dice cid campeador conviene que a mi poder y a mi servicio vengáis a burgos donde os espero con aquese mensajero dios os guarde qué aguardáis dadme un caballo al momento la tardanza me condena leed señor de Jimena la carta es atrevimiento en un vasallo de ley de lealtad tan conocida aunque le importe la vida faltar un punto a su rey en tanto que procuramos tu jornada leerás la carta y de ella sabrás lo que contiene leamos mis lágrimas son testigos que os fuisteis cid campeador y me dejasteis señor entre vuestros enemigos vos me ordenáis que a la raya de valencia vaya a veros y el rey y sus consejeros me han mandado que no vaya vos andáis entre soldados conquistando un reino al rey y él contra la justa ley confiscó vuestros estados bien claramente se muestra que sois distintos en guerras vos en darle nuevas tierras y él en quitaros la vuestra no permitáis que yo viva en tan duro cautiverio ni que le deis un imperio a quien me tiene cautiva dice Bermudo señor que al rey no sois obediente miente don Bermudo y miente cualquiera infame traidor que de aqueste testimonio diere fe y a la campaña salga y verá toda España demándatelo el demonio caballeros entretanto que doy la vuelta a requena que será muy brevemente defended aquesta tierra como valientes soldados póngase toda la fuerza en este sitio hasta tanto que yo de la corte vuelva vos martín Peláez llevad con cuidado y diligencia antes que yo llegué a burgos los despojos de esta guerra al rey Alfonso que son catorce alfanas turquesas once cautivos baja es sin otras muchas presas que hemos quitado a los moros y decidle en cuanto llega mi valor a disculparse que mi lealtad y obediencia ese presente le envía y sepan los que aconsejan a los reyes que a los hombres como yo que se gobiernan con rectitud y justicia no se confiscan sus tierras a burgos iré señor y aunque sea en la presencia del rey sabrá don Bermudo que esta espada se gobierna por el impulso de marte laurel de la quinta esfera a tu grande atrevimiento ninguna acción le disculpa si yo he tenido la culpa discúlpeme mi tormento amo a mi primo y amor con la fuerza del empeño a la vista de su dueño hará menor el dolor vengo a la guerra a buscarle por centro de mi deseo mira señora que creo que andan moros en el valle el ejército cristiano detrás de ese pardo risco ha de estar vaya la gente en ese bosque sombrío ocultándose hasta tanto que por la margen del río bajen todas las escuadras y todos a un tiempo mismo acometamos al real del católico enemigo perdidas somos señora moros en el bosque he visto si la fuerza de los hados o los astros vengativos se conjuran contra mí lluevan los cielos prodigios espera Alí dos cristianos entre esos dos ramos he visto deteneos a la infanta valedme cielos divinos quién sois dos cristianas a quien el cielo ha traído a tu poder por esclavas donde camináis al sitio de los cristianos señora a morir de lo que vivo a morir sí que el amor tiene seguro el peligro sosiega cristiana noble el alterado sentido la infanta soy ten valor descansar puedes conmigo a quien vienes a buscar a quien el alma he rendido tengo amor y soy mujer qué es amor un dulce hechizo que entrándose por los ojos desbarata los sentidos yo no entiendo esa pasión son los cristianos muy finos con las mujeres señora los hidalgos bien nacidos nunca engañan a las damas serán hombres peregrinos dónde están esos hidalgos porque lo que a mí me han dicho es que en vuestra tierra hay hombres de tan doblados caprichos que si no engañan sus damas con mis requiebros fingidos no les parecen que cumplen con quien son y es desvarío quererles sino dejarles soberanamente ha dicho es tu nombre doña elvira pues a la guerra has venido a ver cristiana tu amante vente a valencia conmigo que desde allí te enviaré con el decoro debido a tu persona a la raya de castilla que hay peligro si te diera libertad y ahora fuera delito de mi grandeza tu mano que me concedas te pido por tan singular merced ea agarenos al sitio del bosque que antes que él va relámpago cristalino de ese délfico planeta corone de luz los riscos antes que el bello topacio engastado en el anillo celeste surque las once campañas de nieve y vidrio por esas cuatro veredas que nos señala este risco hemos de dar en el campo del castellano rodrigo ese pasmo de la Europa ese león del astillo de marte terror y espanto de los pendones moriscos que juro por este rayo de alá lunado prodigio esta parca de la muerte este acerado cuchillo de Mahoma a quien venera la luz del lucero quinto que he de ganarles el fuerte de Alcocer aunque del circo del último firmamento baje en alas de zafiros el patrón de la cruz roja pues para abatir los ricos esplendores de la aurora para desplomar castillos para conquistar ciudades y sujetar obeliscos basto yo que de Mahoma soy exhalación prodigio saeta cometa rayo relámpago y torbellino martín pelaez gran señor sobrino del cid alzad a que venís su lealtad y conocido valor con un presente me envía que a los moros ha ganado cuyo triunfo venerado de la marcial valentía dedica a vuestra grandeza suplicando le reciba para que su afecto viva impulso de su nobleza en el valor singular de vuestro laurel sagrado muy mal consejo ha tomado don rodrigo de vivar pretende el cid gran señor disculpar con el presente su soberbia inobediente solicitando el favor de tu gracia habiendo sido instrumento de la guerra con que ha alterado tu tierra el fiero moro atrevido no es bien que tu majestad reciba ahora presente de un vasallo inobediente don Bermudo reparad que el cid por divina ley es de la lealtad crisol y es el mejor español que tiene ni tuvo rey si habláis porque está presente su majestad sin segundo ha sido el cid en el mundo y ninguno más valiente y en esta acción que defiendo se ve que el cid ha ganado un reino y vos por estado al rey se le vais perdiendo y va a decir si os agrada de ese temor a su escudo lo que va a decir Bermudo de la lisonja a la espalda y sustentaré por dios que el cid soldado de ley es para servir el rey mejor vasallo que vos y porque llega a palacio basta pues esto ha de ser ejecutad mi poder luego hablaremos despacio que es despacio por la cepa primera que vio Noé que él a caballo y yo a pie le haré voto a dios que sepa quien es el Cid mi señor sí por san Pedro y san Pablo que es esto haré lo que hablo por vida del campeador martín Peláez que es aquesto el rey señor me dejó en esta cuadra y se entró con don Bermudo qué es esto el cid está allí llegad llevadle preso a león que así por su condición lo ordena su majestad que aguardáis parece error que tú sin llegar estés pero yo bastaré pues qué queréis nada señor donde hemos de llevar a don rodrigo a león no se pierda la ocasión por vida yo he de matar sosegaos obre el valor qué aguardáis o qué teméis está bien lleguemos pues qué queréis nada señor oh qué costosos retiros yo solo quiero llegar para poder blasonar qué queréis solo serviros no se yo si mi lealtad apruebe ese frenesí pues para servirme a mí aún no tenéis calidad haced de la lengua larde sin salir de vuestra tierra que yo no llevo a la guerra un lisonjero cobarde no importa si he de escucharos que murmuréis en mi ausencia pues puedo desde valencia con el aliento mataros sabed que aunque está cortada la pluma de vuestra ausencia que hay muy grande diferencia de vuestra pluma a mi espada vos las antiguas noblezas cortáis con vanos errores pero si esta corta honores la mía corta cabezas muy bien podéis murmurar soltad la lengua arrogante que claro está que delante de mí no osaréis hablar y aún creo de mi denuedo y de vuestro aleve pecho que aún a mi sombra sospecho que la tuvierais miedo advertid que manda el rey que os lleve preso esperad debe oír la majestad al reo por justa ley don rodrigo de vivir se quede solo conmigo en la escuadra por el cetro que por impulso divino recibí en santa Gadea que he de ver si don rodrigo manda en castilla señor seguidme vivar ya os sigo en esta sala eral donde el silencio corna de respeto a mi grandeza os pretendo hablar a solas a burgos os he llamado par que las culpas todas que os imponen mis vasallos de que yo tengo memoria las absuelva la inocencia o las castigue la honra porque el estado no sufre violencias escandalosas decidme con qué pretexto con las armas vencedoras rompisteis por las fronteras de Aragón y en zaragoza obligasteis a don pedro rey de la provincia toda a quejarse de las armas de castilla poderosas sin tener parte en la guerra que hizo vuestra gente propia contra la paz asentada entre estas nobles coronas con que intento cuando fuisteis a la conquista famosa de valencia me llevasteis de Asturias león y Astorga los soldados más valientes que al lado de mi persona columnas eran de España y pasmo de toda Europa que os movió cid campeador a romper con belicosa osadía por monzón y Alcocer contra las propias treguas que hicisteis por mi con Mahoma Belerboya obligándole a castilla a satisfacer la costa que al africano en la guerra le hicisteis con vuestras tropas en que os fundáis en sacar para la guerra que hora hacéis a Valencia sea por fuerza o voluntad propia de los ricos hombres solo los tesoros que ellos gozan a qué fin o con qué intento queréis llevar vuestra esposa y vuestras hijas al reino de valencia qué discordia introducís al estado por ventura en esta gloria del vencimiento queréis de valencia la corona pasando desde vasallo a la diadema costosa de príncipe soberano sabiendo vos que la sombra del reinar ofende a quien con noble título goza el laurel de sus vasallos vuestra soberbia es notoria vos las leyes militares las hacéis sentencias propias y sin dar parte al consejo sois arbitrio de las otras naciones confederadas a las dos castillas solas que es esto cid campeador qué nube vanagloriosa se opone al solar antiguo de vuestra nobleza heroica en qué fundáis estos duelos se os borró de la memoria que soy don Alfonso el sexto rey de castilla que goza por lidia de los reyes la famosa sangre goda hablad que os he concedido este breve plazo ahora por no faltar como debo a la parte generosa de la divina justicia pues con ella y la notoria igualdad de mi consejo sabré castigar discordias sabré oprimir vanidades y sabré sin que se opongan vasallos inobedientes al poder de mi corona ponerles junto a los pies las cabezas sediciosas que en tales casos no tiene lugar la misericordia estaba considerando que en aquesta sala propia vuestro padre que ya asiste en alcázares de gloria me dijo un día viniendo de vencer a limosna de los pies a la cabeza bañado de sangre mora cid ruy Díaz por vos reino más vale vuestra tizona que cuantas corvas cuchillas que cuantas espadas cortan por decreto de la muerte por vos me tiembla la Europa por vos soy emperador de cuantos laureles logra todo el ámbito de España perdonad mi vanagloria dijo verdad vuestro padre porque hablando sin lisonja tres veces le di la vida una en los campos de lonja otra enfrente del Moncayo la tercera en pamplona honrome Fernando aquí pero Alfonso me deshonra mudanzas son de los tiempos vanidad son de las glorias de este mundo pero a mí ni me alteran ni me postran el que fui soy y he de ser ande la fortuna loca dando vueltas a su rueda que mi espada vencedora ha echado a rodar el mundo con ser diferente bola yo señor no he de cansaros con retóricas lisonjas si rompí por Aragón os gané hasta zaragoza si alteré la paz primero se entro don pedro en rioja si os llevé los capitanes vuestras banderas tremolan si hice guerra a Alí os rendí cinco ciudades famosas si tributaron los ricos por eso el pobre no llora si os pedí a doña Jimena no es ajena que es mi esposa si a mis hijas claro está que son del alma custodias de modo que si juzgáis sin pasión mus culpas todas los cargos que me ponéis perfectamente me abonan porque si de todos ellos se aumenta vuestra corona y vos señor quedáis con lo ganado a mi costa vos cumplís con el consejo y yo con lo que me toca y si estás señor son culpas cargadme de ellas que a pocas audiencias seréis señor de la gran Constantinopla decís que defiendo mal la reputación honrosa de vuestra casa imperial acuerdome que allá en roma entrando con vuestro hermano que murió sobre Zamora a besar la mano al papa vi sete sillas famosas de siete reyes cristianos y una de las sillas sola estaba un grado más alta que la vuestra no es lisonja por san juan evangelista que llevado de la honra de un puntapié que la di fue tal silla imperiosa a estrellarse con el techo y a vuestra silla española la puse con la del papa y a cierta osada persona que lo quiso defender asiéndole de la gola le arrojé sobre la pila de agua bendita y tomola con que salió perdonado de veniales discordias y si no me lo quitaran fuera mortal su congoja y porque sepáis quién soy hazaña es esta que monta más que todas las de Jerjes yo a pesar de Europa toda en tiempo de vuestro padre me opuse con mi persona a defender que Alemania con la máquina redonda del imperio no tuviese en la nación española jurisdicción militar y quite a España con honra que no le pagase el feudo que la pagaban las otras naciones y vive dios que si os falta tizona que habrá de caer qué es esto vuestro retrato fue ahora a caer pero mi mano imán de vuestra corona le detuvo que aún pintado defiendo vuestra persona si pero en santa Gadea al original sin copia le tomasteis juramento aún tenéis eso de memoria y la tendré eternamente no estéis en burgos una hora llevaos a doña Jimena y vuestras hijas de forma que me mandabais prender el decreto se revoca porque ganéis a valencia para vos la gano sola está bien ello dirá si algunas lenguas traidoras os han dicho que yo intento conquistar tierras remotas que no sean para vos con esta de marte antorcha fuego o tizón con que abraso los ministros de Mahoma por el altar de san pedro retiraros que ya es hora partirme será mas cierto cuando os partáis poco importa poco importa sí Rodrigo mis hazañas respondan dios ampare buen cid él guarde vuestra persona Que a vista de valencia está la infanta Palas en el valor puso la planta Sobre el muro de Murcia y victoriosa De celín tu enemigo como diosa La respeta tu ejército arrogante Hoy ha de entrar triunfante cual semíramis bella en babilonia con todos soldados de esclavonia bien soliman con mágico desvelo por el carácter del luciente velo aseguró que su valor sería laurel de mi dichosa monarquía esta la causa ha sido que su bélico ardor no he reprimido por ella pienso ser de la campaña emperador de la invencible España con arlaja y celinda que amazonas son de la siria zonas se atreve a conquistar por maravilla una y otra castilla y tanto amor tu ejército la tiene y tan gustosa viene militando en su bélica bandera como si marte fuera su mismo general los instrumentos bélicos rompen los sutiles vientos dichoso día la ciudad espera venus y marte bajan de su esfera alá prospere señor tu vida que guarde el cielo para que veas unidos a tu soberano imperio desde zaragoza al Betis desde Cantabria a Toledo y desde el fuerte Moncayo a los altos Pirineos hija en mis brazos recibe el parabién del aliento militar que te acompaña y pues el profeta nuestro brazo de alá te acredita en los palacios excelsos tu corazón si no mienten los celestiales cuadernos de la diestra de Mahoma será con valor supremo en favor de Alcorán rayo relámpago y trueno sepa yo de tu venida el admirable suceso oye señor mis hazañas prosigue pues está atento supe que el rey de Murcia celidoro hizo amistad señor con el cristiano y que el tributo de la luna de oro te negaba el jenízaro tirano doy orden al bajá mahomedoro que con el tercio bélico africano desde Denia bajase a la campaña uniose a mi valor y tembló España celidoro y su gente por la cumbre de un monte divisamos cuando el día abriendo la pestaña de su lumbre iba aclarando la tiniebla fría descubriose la inmensa muchedumbre y pareció que el cielo nos llovía hombres al valle o que según rodaban que los aires turbantes granizaban en una alfana sirica nevada se presento celin bajando en un monte y en otra del jordánico criada al paso le salió celeridonte yo no sé si chocó con sierra nevada con el Alpes el Etna y el oronte sé que al chocar el uno y otro rayo aquel fue pirineo este Moncayo presentoseme el bélico celino en un bruto del Betis indomable pongo la lanza en ristre y de camino le paso el pecho con valor notable clavele el cuerpo en el robusto pino y al dar dentro del pecho vegetable el último suspiro horrible y bronco el alma le saqué dentro del tronco del escuadrón de los cristianos soles y del cuartel de los jinetes canes se encuentran en pegasos españoles Zulema y el valor de los guzmanes Rompen las lanzas vuelan los faroles Llevando los planetas por imanes Y el mismo marte por andar al uso Por penachos marciales se los puso El alfaquí que el Alcorán enseña Contra muza salió de saña armado Desde la cima de una parda peña A los abismos vino despeñado Al profeta invocó de breña en breña Y según era muza de alentado De un vuelo le arrojó desde la loma Sobre el gran paraíso de Mahoma Los dos reyes señor de Andalucía Cegríes y gomeles se encontraron Y en las centellas délficas del día A pesar de la parca se abrasaron Pareciole a la muerte que podía Descansar en el centro que buscaron Y halló que en la palestra que ocupaban Las almas inmortales peleaban Dispararon los dardos y saetas Poblando la región del aire pura Dos nubes parecieron dos cometas Émulas de la antorcha más colura Subieron en nivel las pardas metas Y al bajar a la esfera más segura Las puntas por los rumbos sucesivos Se clavaron en cuerpos medio vivos Encendióse la guerra poderosa Tocó a muerte impulso de las vidas Inundose de sangre belicosa El arroyo inmortal de las heridas Arrojáronse al agua tenebrosa Las escuadras más fuertes y atrevidas Y como con su sangre les brindaron En púrpura caliente se anegaron Los jinetes de Denia belicosos Que celinda y arlaja gobernaban Cerraron con los tercios animosos Que a la parte del norte se quedaban Avanzaronse tanto que en los focos Del fuerte de celín donde esperaban Algún socorro los dejaron muertos Inundando de sangre los desiertos Fue el despojo señor mil prisioneros Cien carros de marlotas y turbantes Treinta elefantes de áfrica guerreros Y mil arcos flecheros de diamantes Cuatrocientos fortísimos aceros Cien alfanas jordánicas volantes Y seiscientos caballos andaluces Hipogrifos del carro de las luces Murcia queda señor a tu obediencia Los castillos de elche reducidos A la alcorana luna de valencia Y los campos de Lorca destruidos Temblando los rebeldes en tu ausencia Los feudos otra vez restituidos Desecha la amistad de los cristianos Y con fama inmortal los africanos Todo señor se debe a tu corona Triunfa conquista emprende solicita Postra rinde sujeta perfecciona Tala reforma da castiga quita Rompe acomete ensalza sigue abona Alcanza fortalece facilita Y pues no puede haber quién te lo estorbe Gima el mar tiemble el sur caduque el orbe Vuelve otra vez a mis brazos Sol de la luna que observa Nuestro Alcorán pues de todas Eres el mayor planeta Y vosotras amazonas De la nobleza agarena Llegad a mis brazos Todas El valor que nos alienta Recibimos de la infanta Como en nuestras almas reina La luz de ella recibimos Como del sol las estrellas Supuesto pues que rendido El reino de Murcia queda Demos principio señor A conquistar nuevas tierras El rey Alfonso ha heredado Las dos castillas soberbias Por la muerte de su hermano Don sancho que con la flecha O venablo le dio muerte Sobre Zamora la bella Bellido dolfos y ahora Pretende entrar a requena A sangre y fuego talando Las católicas banderas Los berberiscos jinetes Que se quedaron en Denia Entren mañana señor En la ciudad de valencia El bajá miramolín Con sus soldados la vega Del Turia puede ocupar Y por la parte siniestra De las montañas del sur Alomzaren nos defienda Las campañas del moral Nuevos trabucos de guerra Se traigan de Berbería Y con la marcial defensa Que de marruecos envía El grande Mahoma valencia Por señora de las gentes Por árbitro de la tierra Por mejor jardín del mundo Ponga sus regias banderas Sobre los muros de burgos De pamplona y de Palencia Ven ahora descansar Que en la mezquita te espera Casi la nobleza toda Del reino para que seas Honor y gloria de cuantas Ilustres matronas regias Defendieren en sus armas A la gran casa de meca Yo espero que aqueste brazo De alá soberana diestra Ha de poner las diez lunas Que dejó nuestro profeta A pesar de los cristianos Sobre la ciudad excelsa Del gran alfaquí de roma Pontífice de su iglesia Que el cid contra mi decreto Hasta Toledo ha llegado Mil moros ha cautivado Contra el debido respeto Que se debe a la lianza Que hiciste sin ambición Con el rey alimenón Debida a la confianza Tus tierras ha destruido Por una que te ha ganado Juramento te ha tomado En la traición de bellido Y a su devoción ha puesto Los capitanes de fama Y en el áfrica le llama El arábigo contexto El absoluto señor De la bélica campaña Y se imagina de España Absoluto emperador Y a las cortes no ha venido Por su ambición singular Don rodrigo de vivar Toda mi gracia ha perdido El a palacio ha llegado Aunque a castilla le importe Su valor hoy de la corte Ha de salir desterrado A vuestros pies hace alarde Don rodrigo de vivar Que en este mismo lugar Llegó a merecer ya es tarde Por su valor y lealtad En castilla conocida Si no la fama adquirida Por sus hazañas alzad Parece que con disgusto Me recibís gran señor Es justo que a mi valor Se favorezca no es justo No es justo no Pues mi fe En que Alfonso os ha agraviado Que causa señor he dado Para que vos yo la sé Vos la sabéis mi lealtad Se mancilla sin honor Si algún aleve traidor De mí os ha dicho escuchad Días ha cid campeador Que me tiene disgustado Vuestra materia de estado Indigna de mi valor En primer lugar presento A vuestra soberbia idea Que dentro de santa Gadea Me tomasteis juramento Sobre si parte nía En la muerte de mi hermano Desacato soberano Y especie de alevosía Pues fuera mas justa ley De la nobleza aplaudida Que le quitárais la vida A quien dio la muerte al rey Pues dijo alguno en Toledo Que cuando al muro llegasteis De Zamora no pasasteis O de cautela o de miedo El segundo cargo ha sido Tan vuestro como infiel Pues con ánimo cruel El reino habéis destruido Del rey moro de Toledo Que en mi palabra fiado Estaba bien descuidado De semejante denuedo Quien os dio licencia a vos Para quebrantar las leyes Que ajustaron vuestros reyes Puestos por manos de dios Sobre la tierra qué hazaña Puede ser la que ha rompido El fuero favorecido Por mi consejo en España Fuera de esto os he llamado A las cortes fingisteis Que en las guerras anduvisteis Conquistándome un estado Y cuando a cuenca quería Con mis armas conquistar Me dijisteis en vivar Que experiencia no tenía De la guerra que eran mozo Para salir a campaña Sin castigar en España El desvelo cauteloso De algunos que mal contentos Estaban de mi poder Acción de no obedecer Mis bien fundados intentos Siendo así que se condena Vuestro consejo fingido Pues os fuisteis atrevido A ver a doña Jimena Y me dejasteis rodrigo Con la carga del imperio Sujeto a que en cautiverio Me pusiese el enemigo Todos estos cargos son Tan ciegos por la codicia Que están pidiendo justicia A mi recta indignación Vasallo tan atrevido No ha de vivir en mi tierra Aliméntele la guerra Veré si puedo en mi tierra Confiscarlos contra moros Y esta ley de mi grandeza Se cumpla como ella está Porque de no bajará A los pies vuestra cabeza Sin oírme os queréis ir No rey Alfonso volved Que os llama el cid deponed Vuestro enojo que cumplir Debo No es tiempo Escuchad No tenéis que persuadirme Digo otra vez que ha de oírme Señor vuestra majestad Acordaos que soy el cid Ya lo sé no sois Yo intento Quien me tomó el juramento El mismo soy Proseguid En primer lugar mi espada Y este brazo que os abona Os puso bien la corona Que aunque estaba laureada Vuestra cabeza real Por la justa sucesión Sin tomar la posesión Os asentaba muy mal Si juramento os tomé No fue contra la lealtad Antes a la majestad Perfectamente aboné Porque apenas mal contento El vulgo bárbaro vi Cuando el daño redimí Con la ley del juramento Si por la junta o las leyes Os quejáis de enojo ciego Cumpla yo con dios y luego Quéjense de mi los reyes El traidor que os dijo sí Que a bellido no maté Y que de miedo no entré La puerta pesar de mí De Zamora vive dios Que os ha engañado en Toledo Decidle que busque al miedo Porque hablando entre los dos Si en mi valor se rapara Por san pedro de cardeña Que si el miedo no me enseña Que no le he visto la cara Cuando a Zamora llegué El traidor buscando el centro De su vida estaba dentro Cerrada la puerta hallé Vuestra sangre me obligó A no trepar por el muro Que en él no estaba seguro El traidor que le mató Que en el traidor sin segundo Por san Millán me matara Cuantos traidores hallara Por el término del mundo Y si alguno os ha informado Mal de mí pero este solio De los reyes capitolio Es un divino sagrado El decoro no perdamos Al lugar que obedecemos Las pasiones moderemos Y al segundo cargo vamos Si en las cortes si se advierte No me hallé fue porque estaba Con los moros que mataba En las cortes de la muerte No os faltó mi voto a vos Que en la guerra singular Hice voto de matar Los enemigos de dios Los dos vimos en la tierra Vuestro valor mejorado Vos en consejo de estado Yo en el consejo de guerra No falté a la majestad Que en las cortes del valor Cada palabra señor Os valía una ciudad Culpaisme porque atrevido Con católico denuedo Hice guerra a él de Toledo El bárbaro la ha tenido Que consejo soberano Puede aprobar en su tierra Que rompa el moro la guerra Y no la rompa cristiano No me habléis con intención Que se por cosa muy clara Que si a Toledo os ganara Que aprobárais la acción Si a cuenca no permití Que se conquistase fue Porque desigual hallé La fuerza que en vos no vi No está el arte de vencer En la juventud señor La experiencia es en rigor La ciencia del poseer La guerra se ha de intentar Con muy maduro consejo El poder es un espejo Donde se debe mirar Y sabed por maravilla Que os conquistó mi persona Desde Toledo a pamplona Desde Galicia a castilla Quince reyes he vencido Diez castillos he ganado Un reino os he conquistado Y una provincia rendido Y finalmente aunque vos Me desterréis por estado No tenéis ningún soldado Mejor que yo voto a dios Y esta espada Basta digo No basta rey soberano Que los disgustos de un rey Son muerte de los vasallos Que os dejé me decís vos Mejor señor os dejaron En los campos de viana Esos infanzones bravos Capitanes de la envidia Lisonjeros de palacio Cuando en poder de cuarenta Aragoneses africanos Os llevaban preso y yo Dando espuelas al caballo De los cuarenta jinetes Diez solos vivos quedaron Y no quedaron que huyeron Del noble cid castellano Y alguno que me está oyendo Fue el primero que vagando Los vientos a rienda suelta Se puso señor en salvo Yo lo digo don Bermudo Miradme bien que yo os hablo Don rodrigo de vivar Salid luego desterrado Por un año de mi corte Yo me destierro por cuatro Por atrevido os destierro No soy sino temerario Son muchos vuestros delitos Ya he respondido a los cargos Sin vos viviré contento vivid señor muchos años No sois vos el cid ruy Díaz El soberbio castellano Si señor Guárdeos el cielo Don Bermudo señor Vamos Este desprecio has sufrido Es mi rey soy su vasallo A no estar el rey delante A don Bermudo En palacio Todo es respeto Laín Ese señor veneramos Ea Alvar fañez Laín Del orbe terror y espanto Seguidme y juntemos luego Nuestros fuertes aliados Para cercar a valencia Conquistemos castellanos Al rey Alfonso otro imperio En pago de estos agravios A tu lado moriremos Como valientes soldados Al calor de tu bandera Todos señor militamos De las Asturias de Oviedo Hoy Alvar fáñez aguardo A martín Peláez deudo Que será grande soldado Andando en mi compañía Tú verás Alfonso cuanto Debes estimar al cid A quien hoy has desterrado Por haberte dado imperios Por haberte conquistado A Zamora y a Palencia A Valladolid y a campos Pero ea pesar de traidores Esta espada y este brazo Te conquistarán laureles Te darán nuevos estados Te añadirán nuevos triunfos Y sabrás desengañado Quien es el cid a quien llaman El soberbio castellano Hijo dónde vas espera Qué tienes sosiega aguarda Qué nuevo impulso acobarda Tu sangre de esa manera Esa gaita o chanfonía Que el cid a esta tierra envió A los dos nos asustó Tú has de mostrar cobardía Cuando el buen cid castellano Te llama para que seas Honor de Asturias y veas De tu solar soberano El trofeo militar De tus padres adquirido La cítara que a el oído De marte suele alentar Te altera Qué desconsuelo Te atemoriza Qué horror Te acobarda qué rigor Te inquieta Válgame el cielo No se canse su merced Su hijo y yo somos dos Gallinas sí juro a años Calla infame Callaré Del caja y el clarín Tiemblas Como tiemblo yo Tú eres mi hijo eso no Que no es mi sangre tan ruin Ay de mí Padre y señor El corazón sosegad Y atentamente escuchad Lo que importa a vuestro honor Estas montañas de Asturias Que por los altivos montes De león sino atalayas Del océano son torres Son mi patria la crianza Que me dieron estos robles Fue el pacífico silencio De aquesta soledad noble En cuyo caos divertido En cuyo albergue conforme La sabia naturaleza De los militares goles De los marciales estruendos Y belicosos rumores Me libró y en la eminencia De aqueste vecino monte Por merced de las estrellas Con impulsos superiores Me dejó por escondido Y me perdonó por pobre Aquí me habéis enseñado A sembrar la tierra torpe A encanecer esa sierra De los ganados menores Y desde que vi la luz Del gran padre de faetonte Y me mecieron los hados En la cuna de ese bosque De esta silvestre provincia De este rudo imperio donde Me crie nunca he salido A extranjeros horizontes Y en su reino coronado De peñascos y de flores Valles arroyos y fuentes Buen pastor y mal adonis Buen labrador mal soldado Me albergo dichoso joven En cuya segura vida Por no tener ambiciones Por no envidiar las riquezas Por no aprobar los rigores Por no agraviar a los pueblos Por no robar a los hombres Por no matar por estado Ni desagraviar pasiones La justicia con que vivo Me coronó de favores Parece ser que llevado Vos de aquella sangre noble Que os dio el cielo pretendéis Porque el cid la vuestra goce Siendo tan cercano deudo Que yo sea o que yo logre Debajo de su bandera De los alarbes pendones El triunfo marcial ganando Eterno lauro a mi nombre Dices bien pero sabed Que la armonía del orbe Consta de infinitas cuerdas Desiguales en las voces Yo padre y señor no tengo El aliento vital donde Consiste el marcial estruendo Tan fecundo que corone De rayos al albedrío No esta arquitectura noble No este cuerpo organizado Ni estas arterias disformes Son alma de este edificio Sino el corazón que impone Leyes vitales al brío Y aunque soy noble se encoje Tal vez el ardor viviente Y tímidamente torpe Discurriendo por las venas Le hiela le descompone Le atemoriza le ofende Y cobardemente inmóvil En la oficina del pecho El alma noble se esconde Porque el caso no le infame Y el lugar no le inficione Yo no sé de qué procede Este que atrevido rompe Los impulsos de la ira Bien sé que debo a las voces De la honra que heredé De tantos hidalgos nobles Acudir pero si el cielo Que reparte por su orden Leyes del quinto planeta Que son los marciales soles Pequeña pavesa anima A esta materia de bronce Que culpa tiene el discurso Si el valor no le socorre Yo siento en mí por la parte De la nobleza un desorden Invencible un corazón Hecho de dos corazones Pero al punto que el temor Con arrullos gemidores Con susurro movimiento Me hiela me descompone La ira con la templanza Y a vista de los ardores El limpio acero suspende Y el corbo alfanje depone Y supuesto que yo mismo No pude hacerme y que el golpe De aquesta fortuna adversa Nace de impulsos mayores Dejadme en mi humilde esfera Padre y señor sin que noten Mis flaquezas inculpables Las extranjeras naciones Aquí viviré seguro Pasando plaza de joven Alentado en el discurso Que con cordura los hombres Pasarán plaza de Alcides Encubriendo sus pasiones Querer que vaya a la guerra Es querer que me deshonren Los amigos y enemigos Que mis faltas no conocen Filósofo soy que busca La quietud entre estos robles Escribiendo sus defectos En las peñas de estos montes Que se ocultarán mejor Que entre láminas de bronce Aquí puedo yo señor Dar vuestro casa honores Sustentando con prudencia En todas las ocasiones El valor que me han negado Esos diáfanos once Impulsos que están pendientes Del último y primer móvil No violentéis mi albedrío Ni me saquéis contra el orden Que me dio naturaleza A la campaña disforme A ser entre los soldados Que son de marte leones Fábula de vuestra sangre Y afrenta de mis mayores No a todos señor nos suenan Bien las militares voces Ni los laudes de marte Animan los corazones De los que están enseñados A oír entre ruiseñores Cláusulas dulces del alba Armonía de los orbes Yo he estudiado en estas hojas Que los céfiros descogen Muchas letras naturales Y a la luz de esos faroles He leído que la vida Es un tránsito que coge La muerte y la sepultura En cuya mansión el hombre Apenas se acuesta día Cuando se introduce noche Yo no pretendo señor Ir del campo a los salones De palacio a pretender Por haber muerto a los hombres Plaza de fiera ni quiero Que se vistan mis pasiones De la túnica de marte Bástanse los ricos hombres Los guerreros los valientes Y los bravos infanzones Que a mí me basta señor Aquella túnica pobre Que nos da la muerte cuando nos da el sepulcro por norte suspenden pues el decreto que no todos los varones de conocidos solares libraron sus pundonores en las armas que las letras con inmortales renombres levantaron muchas casas al solio de los señores yo en efecto no he nacido con aquel ímpetu noble con aquel valiente ardor que saca entre los humores el relámpago viviente que ostenta luces feroces últimamente estas breñas por hijo me reconocen aquí pretendo vivir sin que la guerra me postre sin que la envidia me acabe la conquista me corone la tiranía me alague la crueldad me desenoje la atrocidad me condene la ciega ambición me estorbe y en fin como bruto fiero sin ley sin dios y sin nombre me coja el pecado aquella vida y muerte de los hombres no se canse su merced su hijo y yo somos gallinas sí juro años calla infame callaré martín Peláez hijo advierte que hombre noble nunca ha sido cobarde porque ha nacido peleando con la muerte la nobleza es un diamante nace bruto el hombre y luego si es noble descubre el fuego de aquel ardor vigilante tú como nunca has salido a campaña bruto estás pero tú te labrarás al son de marte lúcido tú no tienes sangre mía pues mi sangre defiendo como mi sangre yo no entiendo tan noble filosofía si vuestra sangre heredé y cumplo con la quietud las leyes de la virtud vuestra nobleza aumenté lo que reparte al formar dios y la naturaleza al hombre no habrá nobleza que se lo pueda quitar si dios no me concedió este marcial frenesí quien me puede dar a mí lo que el cielo no me dio si el natural accidente hace de su ser alarde como puede ser cobarde quien no ha nacido valiente cobarde se ha de llamar el que nació con valor y no sustenta su honor pudiéndolo sustentar pero el que tuvo al nacer pacífica inclinación no faltando a la razón nadie le puede ofender la perfecta cobardía es aprender a matar pero saber perdonar es la mayor valentía de lo que soy me disculpa la fábrica que formasteis porque si vos me engendrasteis en qué ha tenido la culpa y pues la causa no di dad muchas gracias a dios que no me quejo de vos de haberme engendrado así y no os canséis finalmente en repoblar lo que apruebo que si no me hacéis de nuevo yo no puedo ser valiente no se canse su merced su hijo y yo somos dos gallinas sí juro años calla infame callaré hijo el cid como soldado quiere que a su lado seas Escipión para que veas Tu claro blasón honrado Armas y espada lúcida Te envía de la campaña Y será afrenta de España Y de Asturias conocida Bajeza que un hijo suyo Como tú no se arme luego De aquel encendido fuego De aquel mongibelo en cuyo Incendio vive el ardor A par del tiempo inmortal Mirad que os está muy mal Padre ese marcial favor Mal me puede estar que veas La cara a la guerra Sí porque él y yo Quien a ti te llama Para que seas Bruto en materia tan grave Consejero Porque a yo Y mi amo nos parió Sin duda alguna aquella ave Que junto al gallo se acuesta Y espantándole sí A él me espantan a mí Si por esta cruz por esta Mi maldición te echaré Si no te armas caballero Cíñete luego el acero No se canse su merced Mi amo y yo somos dos Infame tú hablas aquí Sí que mi amo está en mí Y yo estoy en él por dios Porque si mi amo fuere Valiente lo he de ser yo Siempre un hijo obedeció A su padre mas se infiere Que esta obediencia forzada En mí viene a ser virtud Y en vos padre ingratitud Al punto venga la espada La mía venga también Armarme quiero ay de mi Armarme quiero ay de ti Darte quiero el parabién Elvira Señor sobrina Las armas que le ha enviado El cid a tu primo al punto Las traigan aquí Del gallo brianda Todas las plumas a mí Y aquel me dieron casco De hierro con el lanzón Con que alanceo los gansos Me traigan aquí señor Es de burlas este ensayo O de veras Chaparrín Luego hablaremos despacio Hemos de ir a matar moros Es fuerza salir al campo Armaos sí Bien está Armas, armas Ya las traigo En fin primo y señor vais A la guerra si los hados O la fuerza de mi estrella Elvira lo han decretado Qué remedio Y nuestro amor Y nuestro amor prima turbado Estoy de ver este abismo De confusión y de espanto Hijo yo te quiero armar Chaparrín que ya ha llegado La hora en que de esta casa vayas a la guerra Vamos yo y mi amo a coger liebres O andar a caza de galgos Que lo mismo son de moros Dime no me traerás cuatro Como yo los hallé muertos Estás guapo Que bien te sientan las galas Pareces un gran soldado Hay del serlo al parecerlo Padre un camino muy largo Este conquista el valor Con el ánimo esforzado Válgate dios por valor Dónde estás que no te hallo En el corazón no sientes Con esa espada en la mano Nuevo espíritu el acero Como es rayo acicalado Es espejo de la muerte Y ya no le temo tanto Cuerpo de dios con las armas Me parece que he cobrado El espíritu del cid Cierra España Santiago Eso sí cuerpo de dios El clarín te ha desmayado De qué tiemblas pues si no Temblara yo ni los diablos Oponérseme pudieran Vuelve en ti Ya se ha pasado La cuartana del león También tiemblas tú borracho No te admires porque yo Soy el mono de mi amo Ea padre llegó el día En que a la guerra me parto Dadme vuestra bendición Y los brazos hijo amado Dios vaya en tu compañía Mi honra pongo en tus manos Morir con ella es vivir Aún a pesar de los hados Prima perdonar que creo Que no es buen enamorado El que no ha sido valiente Hasta que haya conquistado El nombre de capitán No he de verme en vuestros brazos Yo fío de vuestro aliento Y corazón esforzado Que daréis a vuestra sangre Blasones tan señalados Que inmortalicéis su nombre Y a dios mi señor que el llanto Dulce castigo de amor Sale a los ojos triunfando De mi albedrío qué pena Qué dolor ausencia vamos A morir que así lo ordena La influencia de los astros A dios chaparrín querido Encomiéndame a Santiago Que yo a lidiar con Mahoma Una novena a ese santo Te he de hacer Así lo creo De tu virtud y tu trato Adiós chaparrín Adiós Chaparra de otro chaparro Allá vas comante lobos Y a ti te lleven los diablos Fuéronse sí ya se fueron Y los dos hemos quedado Para un melonar señor Extremados espantajos Qué haremos Ir y sin ver Cuatro moros en un año Volvernos con nuestras cajas De lata y nuestros despachos A quien llaman en la guerra Servicios empapelados Que con ellos y con treinta Muertecitas de rosario Yo seré el cid campeador Y tu bernardo del Carpio