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Texto digital de Vencer la muerte muriendo (primera parte)

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Atribución tradicional
Carlos Vivas
Atribución estilometría
Carlos Vivas Segura
Género
Comedia
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Cita sugerida

Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de Vencer la muerte muriendo (primera parte). BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/vencer-la-muerte-muriendo-primera-parte.

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VENCER LA MUERTE MURIENDO (PRIMERA PARTE)

epronobís obediens usque ad mortem Mortem, autem, crucis. Qué sobresalto, que pena, que desconsuelo, que augustia, do antípara de tus ojos empaña de dos soles la luz pura? Ser tan sublime mi suerte debe ser sin duda alguna la razón; porque desuce mi fortuna, las luces que me usurpa. No se deduce la causa de tu tristeza confusa A de tan ambiguas premisas; por más que mi cariño la discurra. Que si de dos vojuntadas. sabe la unión hacer una, y Amor proceder de entrambas, creciendo con Anteros que le ilustra: No sabe hacer, que un concepte las doy aún Dempo prodargas to fe de nínculo amanto, pues solo en el acaso no repugna. Y así, si puestros carimos con firo amor se virdlan no excronde el amor sus fueros a la causa del llanto que te idunda. Si es el vol a cuyas luses el día ve su fortuna; quien ha de causar sus sombras, sinó ver, que el Ocaso le sepulta? No has visto, que si la rosa de esmeralda en breve cuna pasmo de los valles crece; tanto aciago padece, cuanto triunfa? En el rosal no teparas, que ya parece que escucha la sentencia del despojo, según que le amenazan tantas puntas? Que tiene menos de zarza elil. después d ajada de los primores del Sol en breve sunma? No parece, que se queja de los riesgos que batrún e ver su lindura quien le aplaude pues son sus puntas emblema de un número de penas, por agudas? Luego, si un blasón sublime al mayor honor me encumbra: quien duda que ya es amago del infausto peligro que e anuncia? Si el título de mis dichas es mi hijo (en quien se fundan) quién llenará sinn el llanto el vació que deje su hermosura; Si es esta rosa encarnada divisa de mi fortuna; que le quedará a mi pecho, siino espinas, que aviven mi ternura! Si parte a Jerusalén mi hajo amorir sin dudas camo podrá el Corazón no partirse, previendo sus injurias! Si es que un desconsuelo de otro (siendo la causa tan uma) puede ser, Señora, alivio; al míosera fuerza que le incumba Y si el verme a mi morir de la misma pena tuya ha de minorar tus ansias; en vano conseguirlo dificultas, Porque para disvadirte las razones que artículas; es meneser, que primero las mismas que yo tango me concluya Y supuesto que no encuentro en tan extraña apretura. razón para no tenerla; por demás ha de ser te las arguga El medio pues Gran Señora, que se arbitra en tal dispura; es, que logre la constancia la ocasión de vencer tan oportuna Pues faltar resignación de las penas en la lucha, cuando el mal es es negarle el Pues, pade. que, si el Cielo de el será mi mayor aliv que su gusto sin replica Y porque veas, amiga, con cuanta constancia bi- mi desvelos conformarse con cualquiera precep Vente con migo: que mi estable amo. cuando al saber su me veas resistir Siempre seo porque tus de mi prude. y proceda con Padezca sinco que el temor, por Pues, lore yog que i amor con Para dar el de a la mística leyya preced como enfasi sacio, y fundament de la nueva dotrina; que la excede) mi justa aprobación que tenga espero celebra Para elijo, el se a la un remedio; lderecho a la cordura, Madalena! o gusta; vio, a se cumpla, asca oto; que pronuncia que quiero, y dedungaa, e antentos pena tan mucha! diré tus pasos: preceptos suplan ncia las faltas; ellos más segura. bardes conjeturas? . tibieza se reputa! ustosa tanta augustia: . el llanto se fecunda! Si Melchi sadech te d los muros, Jerusalén; paz por defensa te ofrece el mejor Melchi sadech. vido complemento que va precece nto a espero ando la Pascua del Cordero. quio misterio soberano, (Y por darla sin segundo mas alto blasón, que de mi mano abrá visto en los ámbitos del mú a celebre, grande, portentosa sa Los d de que Que si en ella David (cuio renombre por hijo de su Estirpe esclarecida el realce mayor me ha dado de hombre dejó la Area de nuevo engrandecida: será bien (si el misterio se repara) que la ley cese, donde la Arca para. Porque siendo Sion quien se levanta con la honra más firme, por perfera (pues se eleva con dicha, y gloria que Monte de mi Padre se interpr razón fue, que del sacro Testamen Ara fuese su cumbre; fuese asien Pues, Señor; si por solo haber qu en el monte de Dios su prendaca el Cordero hade ser allí cenado (porque cese la ley donde ella par Porque casa de Oza (pues paró e a digna no será de tanta estrella? escuidos de Oza; la caus e en tanto peligro contingo a la Arca del Señor no pocos vier y aún que quiso enmendarlos dilig cuantas pudo haber hecho preven le niegan el honor de mis blasones No es hija del amor está ley nueva, de quien fue jerolifico elegante el Arca singular: puesto que lleva escrito el orden, para que triunfa encuentre el cuerdo su laurel com pues oye lo demás, esto supuesto Del hijo de Jacob más estimado en el Tribu dichoso; fabricada se ve lerusal én (si lo has notado con insigne misterio allí fundada y David (que Querido significa) en ella la Venera, y santifica. Luego en ella, blasón tan sober- será justo dejar: pues se repara que mi Padre Querido de ante dE del lordan en la anta, era) nto. ve dado ara, ra) en ella) sa fueron ente ron: gente; aciones ante puesto? ano nano masgen me declara: ú̱i̱̱: o̱̱ s se iniq Ex me? An praceptoris DiviT Par.3 cuando el mal es es negarle el derecho Pues, padecer, Mad que, si el Cielo de ellogu será mi mayor alivio, que su gusto sin replica Y porque veas, amiga, con cuanta constantra bo mi desvelos conformarse con cualquiera precepto Vente con migor que que mi estable amo cuando al saber me veas resistir Siempre se porque tus de mi prude y proceda co Padezca sinco que el temor, po Pues, llore yog que n amor con Para dar el del a la mística ley como enfasirla de la nueve mi justa celebr Para elijo sin remedio; cho a la cordura, aleva! sta; se cumpla, usca os que pronuncia? quiero, or deduzgas, sus intentos rpena tan mucha! seguiré tus pasos: preceptos suplan encia las faltas; en ellos más segura. obardes conjeturas? . or tibieza se reputa! ustosa tanta augustia: . el llanto se fecunda! Si Melchi sadech te di los muros, Jerusalén; paz por defensa te ofrece el mejor Melchisadech. vido complemento Y que ya precede acro, y fundamento a dotrina, que la excede) a aprobación que tenga espero ando la Pascua del Cordero. cuio misterio soberano, (Y por darla sin segundo mas alto blasón, que de mi mano habrá visto en los ámbitos delm a la celebre, grande po feliz lérusale Que si en ella David (cuio renombre por hijo de su Estirpe esclarecida el realce mayor me ha dado de hombre) dejó la Area de nuevo engrandecida: será bien (si el misterio se repara) que la loy cese, donde la Arca para. Porque siendo Sion quien se levanta con la honra más firme, por perfera (pues se eleva con dicha, y gloria tan que Monte de mi Padre se interpreta razón fue, que del sacro Testamento Ara fuese su cumbre; fuese asiento Pues, Señor; si por solo haber que d en el monte de Dios su prendacar el Cordero hade ser allí cenado (porque cese la ley donde ella para) Porque casa de Oza (pues paró en e la digna no será de tanta estrella? Los descuidos de Oza; la causa f de que en tanto peligro contingen a la Arca del Señor no pocos viero y aún que quiso enmendarlos dilige cuantas pudo haber hecho prevencio le niegan el honor de mis blasones. No es hija del amor está ley nueva, de quien fue gerolifico elegante el Arca singular: puesto que lleva escrito el orden, para que triunfante encuentre el cuerdo su laurel compue pues oye lo demás, esto supuesto. Del hijo de Jacob más estimado en el Tribu dichoso; fabricada se ve lerusal en (si lo has notado) con insigne misterio allí fundada: y David (qué Querido significa) en ella la Venera, y santifica. Luego en ella, blasón tan soberano era justo dejar: pues se repara que mi Padre Querido de ante maño el lordan en la margen me declara: ta, dado ella) fueron nite ni ente; ones esto? Par. Porque t tan clara De la ca hacia un a Sion, fue lleva cuanto iba seguro De allá; sale al pel y aquí llega sin el Pudiera pretender con esta suerte un Oza si luchando lacob; este a Benjamín no hubien que al que abraza con no le pudo faltar ni , ó̱n el nombre de este pue diciendo con el nombr que sin duda mi Padre, porque pueda en mí ve de que toda la Paz z de este (repare tu atención y de oír mi dotrín será fácil, sin esta. contempla la verd y dedúcete tú la co No dice por David que al gran Melchis Porque misticamen de esta ley (que es sin no fue Melchisadech quien fundó la Ciuda Luego a darle princip he de ir a ciudad que fue au por aquel, que de regla ha en empresa tan alta, y des que si aquel por defensa la la Paz que incluyo les tendr. Si el fin felice prevenido te de la Cena que hacer tu amor, renga mi justo consecuente la verdad, como corriente. asa de Oza, salió triunfante riesgo (ya ves) el Testamento: ado tan brillante. o ha digno asiento: igro aventurado; mas venerado. n franco pecho al prevenido; derecho ura conseguido: Dios toda la gloria, esta victoria. (lenguaje bebreo) blo se compuso; lo dispuso, er claro Testigo, dació con migo. modo comprende la frase bebrea,) a aquella pende; que la vea? dad de esta sentencia, consecuencia. l mi Eterno Padre sadech suceder debo, te con el cuadre mpar) el orden nuevo? (ya no te asombre) lad; quién le dio nombre? ío a la ley firme 1C dada de servirme seada: dio muros, a seguros. pretende como el alto Misterio no prevengo; la antigua seremonia me suspende: porque arguye rigor por varios modos; pues en pie tenan sin descanso todos. Cifrar en esta Cena quiso el Cielo el Misterio del Pan Sacramentado: indicando el solicito desvelo, lo pronto, vigilante, y preperado que le incumbe en rigor al alma santa; para bien sin igual de gloria tanta. Para cuya ventura, y saera suerte avisa aquella acción en este caso la vida breve (tan sujeta a muerte) cuan de prisa se goza; cuán de paso: pues al báculo, dice ser camino del hombre la salud: el Peregrino. si (Diego) mejor el Sacramento msideras con cnfasi profundo; verás que nada tiene fijo asiento de las glorias sublimes de este mundo: antes fuera locura apetecerle, y a manera del siglo pretenderle. El hombre cuerdo (porque pueda serle ela virtud, para el triunnfo fiel peoenuo) teje debe desvelar por merecerle; peró no con afán del alto premio: porque núnca el honor del sacro asiento consisto en la mtivas del pensantiento. Le esta Cena al Enibrelira, si pondero; los fines no dedurgo de tu intamo: Pues haces Preceder tierno Cordesa de aquel ácimo Paa al Sacramento: y es querer que una muerte corpaida presadió sea de sntura vida. C̱̱. No dodes, no, Tomas, en lo que advierte de tan alto Misterio tu cuidados des el orudo dolor de acerba muerte todo el nectar en si tiene cifrado: ual fénix en la llama sumergida, traduce la muerte en ni Y puesto que del Tan de e en la Cena, Tomas, su o será bien que se note, con que así mismo en el ania del que aspira de amor a la del cordero pascual la mansenumb La vida, que citrada en el Cordero; la salud, que en la muerte se rádica; y el aviso importante, que si con más extención no se es, Tomas; porque fintan llegarás a tocar con propi Ya que dejen los hombr para modio feliz de tal veo porque el acimo llan ha d cuando puede cifrar la le o el dolora el pesar, la reve que quiere la cincera per E̱̱. Lo mismo que a Ton sausfaga tu duda,y t que si el manso Cordero, es de humildes, n Juen no so debe comer tan sin que antroduaga altivez la o Si reparas melor sus propi en el ácimo Pan por ejeles hallarás, de las necias vanjo singular repuguancia, yo a pravisto el enigma que e mita tú la elación si aquí ̱. Precedan así mismo en esta Cena oatra gran ceramonia, Señor, ella puede (no hay duda) pero digo de mí, que no eba pues vista tu dorriba ( arguye dicha acmonigr Porque cuando dulaura so, el humilde Cordero de este tanta amarga lechuga, verifica, que no dice la acción con el asanto: eterno gusto enigma queda; no es justo, lo preceda alta cumbre; bre. pondero; te explica; soberano amano. es prepararse otura;, ecenarsa: evadura, etencia, nitrncia? as he respondido reparo: prevenido tromplo claro; tordura, evadura. iedadas; ncra ades ompotencia: to s tienes onviene. veo: ser muy buenas lo creo; no es jactancia) an repugnancia. úfica punto; es tropie Sa Fan acimo, quien as de humildad te dé: ̱ Goce, mi Diego, en pie Fargitivo bien: Vea en mi Jerusalén que en el nombre tiene: Cordero, Tomas, se Cene, tancera se figura: ves quitando de lo, lo suplen ellas con doblado modo. Mira, Judas; el hombre que es prudente, y se precia de ser varón constante; nada culpa jamás tan libremente, que no tenga razón más que bastante: pues tanto del realce se le quita cuanto audaz las razones precipita. Quien consulta; no culpa lo que ignora: o sentencias la acción, o la consultas: más, siempre tu razón se deteriora, es tu sentencias, cuando dificultas: que la propia opinión no siempre es buena, si omitir el consejo la condena. Lo amargo, que precede a competencia al Pan Sacramentado que prometo; previene la laudable penitencia, que debe anteponer el que es discreto: para que con decencia, Judas, quede primero que en sus ámbitos me hospede. Y así mismo repara (para freno del dictamen audaz, y denodado) que tienen las lechugas el venevo en la fría substancia represado: porque entiendas aquí por consecuencia, cual será sin amor la penitencia. Esto todos tened tan entendido, que en el alma patesca que se esculpes pues después del aviso prevenido, no se admite ignorancia, que disculpe: que al necio que no ignora, no le cabe; pues tropieza en el riesgo, que va sabe. reigo, que ya sa Tú, sabe, que es mi dulzuras de quien lo amargo previene. Tus documentos, la baza han de ser de mis desinios; porque blasonen de eternos con tan estables prancipios Estudie Jerusalén tus infalibles avisos; pues así verá la paz, si te goza en su distrito. Cómo pudieran mis dichas tener el realce fijo; si en lo terreno fundadas fuera su honor fugitivo? Busque su laurel constante siguiendo tus pasos mismos quien quiera que no le sea un rayo cada peligro. Si el mitísimo Cordero es de tu fineza indicio; quien duda que la salud haya dejado el cuchillo rubricada en sus heridas con enfasi peregrino? Para que verdades sean tus documentos divinos; no han habido menester mas que ser tuyos: pues miro, que no son quien los confirma los constantes silogismos; siendo los segundos ellos por hijos de el artificio: y la intrinseca verdad de su irrefragable brío, traer su sagrado origen, de un principio sin principio. Con ese conocimiento de la verdad, que público, y la fincera observancia con permanente ejercicio de mis seguros preceptos; te podrás hacer invicto, sin que ni aún los amagos te ofendan, del precipicio. Y si a hora no discurres los fondos de lo que digo; buen interprete será de tanto enigma conciso, la experiencia; acuyo carg (que no le incumbe otro queda, mostrar los ejempl de todo lo que no explico. Y pues, que tan altos fines con Misterio prevenido os deja mi amor supuestos disponed luego el camino a Jerusalén; en donde de todo lo que os he dicho veréis a pesar del susto, toda la verdad en limpio. Tus preceptos, son el n de cual quiera acierto mie Qué reverencia que infunde sus leyes! raro prodigio! Tiene tan justa obedieno de los fines a que aspiro, inseparables los logros. Oh! qué imperio tan divino En la humildad con que la alteza del premio miro Oh! que sería mansedumbr en sus avisos diviso! Cuanto estimo tus preo a la experiencia remito; porque no sabré explicar ella será mi testigo. Si no predícase tanto, sería más atendido. Oh! como tus sin razón serán de mis vaticinios la mejor prueba! Pues, que de tu precipicio altivo vendrán a ser argumento, que te convenza a castigo! , s Madre! Señora! Qué es esto! tos lloráis! vos sin alivio! 1. Sor! Qué recato es este! Cecuidado! Qué retiro con tanto recelo; que tee risos de desvío! no os asuste haberos yo tilado aquí de improviso; de bien os tendrá en silencio (anque os importe infinito) dniquera secreto; quien aguarda tantos cariños. (eretiro habéis notado a mi afectos rendidos, e si arguyan en mi amor l seña menor de tibio? Señor; haste, baste. o disimulo (indigno a n amoroso desvelo) ocultarme lo que miro, quier, que la sospecha na ya con indicios; pa que tenga de cierta. ooe de huésped más fijo. Nos entiendo amada Madre. No me entendéis? lilohe dicho. les yo sí, que vuestros fines Señor, tan previstos; peenvirtud de la evidencia enque el caso he prevenido, boles se bien de cierto, si les tengo entendidos. lenos os entiendo ahora. les yo más (según colijo) de vuestros reparos, sospacha verí fico. De qué modo? Que no basta el acerado cuchillo de vuestras resoluciones para mi cruel martirio; Si que queréis, que me diga yo misma vuestros desiníos; siendo ellas la cozobra del corazón afligido? No basta, que vuestra muerte me amenace igual conflicto; sin que pronuncie yo misma mi propia sentencia? digo, que a no tener tan constantes de vuestra fineza indicios; creyera que vuestro amor apesar de tierno, y fino había trocado, todos los atributos de fijo en desvíos, en tibiezas, para mudarse en esquivo. hero, como se que no es factible en vos, bien mío, tan detestable defeto (corriente estilo del siglo) al veros disimularme lo que tengo deducido de antecedentes tan ciertos; no discurro los motivos de esta acción, que de extrañeza tiene tan vivos los visos. De vuestra amorosa queja los metivos no averiguo: mas, haber si de este modo el cuidado os adevino. para que viva el hombre salud eterna un laudable nombre, Si ha sido por ventura tan cuerda presunción vuestro conceto; tiene la conjetura acertado dictamen, y discreto: Pero no bien fundado el Dolor que el amor se hape Que si mi sacro Padre mi muerte ordena para fin ta porque razón mi Madre se traduce dolor, lo que es su debiendo la prudencia solidar el amor con la obedien Y así, que nascer pudo del amor (que por madre no con justa razón dudo: pues faltando ami gusto, la (si he de decirlo todo) la justa integridad en Porque si solo vengo a dar la vida pe este fin que puede ya o y sin que a mudanza se imp A tan alto es posible ni el más le que empañ luego, si puede ser! Pues, con que a vis Señora, al amor, De buen. nascer no Ni se diga le de cualquiera pasió cobijado. in justo; gusto; acía? admirara) caltara algún modo. or vencer la muerte; prevengo onseguirse de otra suerte; mi constancia eimbute, o repugnancia? decreto llegar (aún que así luce) eve defecto, ñe la piedad que le conduce: amor supone; lo el amor que se le oppone? mo ser pudiera, sta de decreto tan constante, se oppusiera ,la que es regla de lo amante? Oro amor sagrado nudo tan audaz cuidado ser hijo ese dolor prolijo; pues padece notable inconveniente: Porque fuera indecencia creer que se apasiona la prudencia. luego si no procede del amor esa tímida tristeza; y de pasión no puede esa pena nascer con tal viveza: vuestra congoja triste, si aflige con rigor, en que consiste? Si replicáis acaso causarlo ser mujer, y ser amante; debéis en este caso el derecho ceder, y ser constante: pues vuestras luces bellas son brillante ejepción de todas ellas. Es verdad, que dispuesta para luego mi muerte tiene el Cielo: peró no es causa esta de quien deba nascer ese desvelo: cuando en tal proeza se rédica el laurel de mí fi Luego ser no ha podido, ni recato, ni desvío, si tibieza, no haber os advertido el breve plazo con mayor preste que cuando lo intentara la lengua del suceso lo parlara. Mi recato pudiera cifrar en el silencio una noticia. que por punzos se espera en poder de la plebe, y su malicia: o sufriera mi trato por callaros mis fines, ser ingrato? Y más cuando mi Madre no es factible, que de ello se disguste; pues basta que mi Padre de dar vida a los hombres así guste; para que con clemencia ese tan sublime con Confieso, que lo he sentido de manera, que mi augustia dejó exento al corazón de más nuevas apreturas, como sus ámbitos todos llenó mi pena confusa! Pero, bástame saber, que de vuestra muerte gusta vuestro soberano Padre; para que pena tan mucha en fe de más resignada, en nuevo gozo traduzga. Porque de mi voluntad (siempre rendida a la suya) será la mayor victoria ver que la de Dios se cumpla, Yo no sé como al silencio toda mi pena reduzga! Pues, aún que el sacro decreto del más soberano Numa a fuer de ser mi remedio toda la zozobra incluya: Pero demos ahora, que debiera soberana Sene el chuchado pero, quien que fuera me Fuera de del infion que tan que los sinmos del ta Pon los del f y que ha como lo verír y dedusgapa afligiros de justicia, hora, llo cruel de esta noticia: no repara, enos, cuanto más tardara: estos creyera ne valor de vuestro pecho, escaso fuera, mbríos rindiese a su despecho, strar con prudencia maño del mal, la resistencia? fuere vuestro celo fines; el decreto que supongo soberano Cielo; a todo respeto le antepongo, pifico: co. Cuando sella la obediencia el labio de mi ternura; el corazón abrasado, sus llamas de modo encube que lenguas de la congoja por los ojos las pronuncia! Si deseas, Madalena, ver como mis bríos triunf no apague el llanto que abe el corazón (si repugna en tan áspera sentencia) de tus ojos la luz pura; para que más rasignada veas mi amor cuando luce Vos, Madre, dadme los bra porque mi constancia argü a pesar de mi tormento, los alientos que vinculan. Yo recibité en los vuestre hoy en tan ardua lucha todo el coraje que baste, para penas tan agudas. l Reconstancia! que prudenci on tnto lustre de justa! sami amor sublimarse tn humildad tan profunda, miando de dos pechos nu voluntad tan una. Qé os vais a morir! el Cielo amiaterba muerte funda ma la vida del hombre. Y siel pérfido lo duda? Si scal, será mi aviso, pqe le falte disculpa. Yhirgratitud se paga au fineza tan augusta? No es pagarla, Madalena. lbes que es lo que amor procura ne por el hombre ingrato? ar su dureza absurda. ad corazón es esteril? (n mi sangre se fecunda. se los enojos que os hace abrezas no os excusan? eso, ya fuera imitarle. es no os huye? , le busca. a Ynor no correspondido agera en favores muda? en favores. Y el agravio? es el crisol que le apura. Con la misma ofensa? S: orque entonces, mas se ilustra. Pres no quiere unión? Si quiere. Y los oprobios se juntan merecer esa dicha en los álagos, que ofuscan? No: porque son muy opuestos. Luego no es bien que os incumba (no habiendo unión) el hacer de amante fineza alguna. Eso fuera, si faltale valor en mí, que la supla. A pesar de divididas las voluntades? No hay duda. Pues no son dos, y contrarias? Por eso hay amor que una. Dequé modo? De este modo. Rendida el alma os escucha! Si licua al metal el fuego, como su calor le influya, inflectando su dureza ya del molde a la figura, como al fin del artificio: siendo así (si se especula,) que la oposición es tanta, que pasta plaza de sunma: Porque (por más que del bronce la dureza el vicio infunda en el corazón del hombre) desmayada, a diminuta se ha de mostrar del amor la llama, sin que reduzga a su amistad cariñosa la oposición que la impugna? con el calor de las dichas, con el rayo de la angustia, o la centella del premio; la dureza al yerro funda: y si hay elación, que impide, haya humildad que la arguya; que no hay bronce para amor, pues tiene aceros que triunfan de la tibieza más lenta, de la dureza más ruda, de la sin razón más torpe, de la altivez más aguda; y en fin de la ingratitud (para que en breve reduzga justos todos los opuestos de mi fineza impoluta) pues esta es la más gigante sin abono, sin disculpa, y en fin incapaz de amor por ser la fiera más bruta. Inferid la consecuencia; que ella misma se pronuncia. Luego, os vais? Ya mi fineza las dilaciones acusa. Y mi desconsuelo? Rinda sus bríos; a la ventura de las glorias, que consigo. Y mi cuidado? Traduzga (a pesar del desemparo) en esperanzas seguras del triunfo; sus sobresaltos. Y si la muerte ejecuta sus iras; habrá constancia que lo vea, y que lo sufra? Sí: porque para vencerla se le permite la lucha. Inó para que ella triunfe? No: porque en esa disputa, triunfar ella, será darme la victoria más sagura. que esto puede amor? Sí, Madre. Qué importuna. Que vanal Que inc Que quiera sin exam arrojarse a creor una Que tan presto se allane sin que abone la accióne Pues ya la primera inju no os puso en aquestee Eso, quéín lo dificulta? Pues como amor os ob Para borrar esta culpa solo amor puede obligarm Y de finezas tan muchas deduciran los ingratos lo que os deben? Quién lo duda? Y os pagaran igualmente tan altos favores? Nunca: Pero yo, podré obligarme, Si con humildad me busca que aún que todas sus fines son con esta diminutas; las hace mi amor constante suficientes, porque saban donde llegar no pudieran por flacas, o por impuras. Pues, Señor, a ser vencid si así tu nombre se encumb Ea, Señor, al certamen, si ha de ser la gloria tuya. Que yo seguiré tus paso para que tanbién me luzga Que yo seguiré tus penas para sentir más segura! Vencer la muerte murién todos mis triunfos compulí la plebe! Qué imprudente! capaz; y qué indecente! ven, ni cordura locura! el pensamiento, el argument Debiera especular las novedades primero que aclamarlas por verdades este pueblo; que sale atropellado: y después del examen, con cuidado decidiera el asunto sin ejeso. Por qué si la razón no toma emposo las causas de primor acompetencia, es negarle el derecho a la prudencia que ocupada conciegos devaneos, se toman la licencia los deseos. y juzgan a medida de su gusto; sea cuerdo el deseo, sea injusto. Hoy llega, como ves, aquel nofera, cuya fama me cansa, me inquieta; por ver que sin examen que le aclame hay quien hijo de Dios le admira, y llame: Que cerreza, que indicio; que evidencia me podrán alegar enconcecuencia los que a darle saldrán la bienvenida, sin tener esta causa descidida; más, qué ser novedad? o que la Pleve locuras sabe hacer, no lo que debe? Pues que se puede hacer por no imitarla? Quererla disuadir, es irritarla; abonar su dictamen no es decente, es nota padesieras de imprudente. El medio elige, que es lo más seguro: que presto ha de cansarse conjeturo el vulgo, que es mudable, y desatento, pues no funda en razón su pensamiento. Antes torpe, y audaz en todo asunto su discurso mejor, en solo un punto nasce, crece, ejecuta; luego espira. h. Dices bien; estaremos a la mira entanto que su necia in advertencia un ojo añada más a la experiencia. Ese es el medio: deja que prosiga; y el tiempo que no miente, que lo diga. Apiauda lerusalén al Profeta más invicto. Sean para sus aplausos breve síncopa los siglos. Sinduda llegan. . Lus voces del Pueblo, que ha concurrido a tan rara novedad. son indubitable indicio. Sea bienvenido, sea De la boca de lo niños estudiemos la verdad del justo fin que seguamos. Ol Ceguedad indomable! Ol Villano desvarío! Hace el vulgo lo que sabe. Ya no es cordura sufrirlo! Vamos, señor, que ya llega y atenderles, es delirio. De la experiencia pendien mi suerte, o mi precipicio Porque quede la altivez sin disculpa; deja Cristo para regla de humavarnos el ejemplo más divino. e - aa̱̱ ; , ó̱s. (a pesar de mi censtancia; infaustamente deviso! Viga viva el inviado para nuestro bien tranquí Los euércites que rige colmón, de triunfos subrí Estos festivos aplausos se acreditarán de fijos, si de esta exterior fineza no astá el corazón vacio. enenBendito sea el que vie, en el nombre de Dios vi Gloria al hijo de Tadpor los siglos de los sig Dichoso con razón el emisferio, que ya libre de sombras; no, padece los amagos de ocaso: pues merece honrrarse con tan alt Que si fueron las luces o tanto sacro laurel, que le ennoblece; talces resplendece , a haba los pies, porque sin las bajesas del siglo: o porque para seguirle, es lo primero lo limpio. lro ministerio. este imperio con el sacro explandor de este Misterio. Invidiar a sus émulos no tema: pues avista de honor de tanto lustra, trustará su rigor, como traduzga Declarada solud; lo que es emblama, lo que sombra, virtud, que más la ilustre; y verdad, lo minerva, porque luaga. Tu puntual cuidado estudie mi atención con reverencia. El que ha de ser presado obrerte roind, y diligencia: cuyos Atlantes solos, si es cielo la justicia, son los Pelos. a̱̱ A tu lado sagrado el atierto se mira inseperable: Porque si me hace lado tu dostrina felice, como estable; con tan fiel patrocinio, que riesgo sobre mi tendrá dominio? Mas, es bien se radique en el cuerdo temor toda priva ya porque no verifique los vecinos peligros la mudanza. Y así, sea tenada del igual de la cumbre la caida. Cómo a darme te empeñas lo que tanto desea mi juicio con la presteza enseñas no deber retardarse el beneficio: Porque el pronto cuidado el realce le añada de colmado. Y si al favor no axcede el negar con prefteza, y sin rebozo; equivaler le puedes Porque ya que te quedes fin el go o; de menos mal te alcanza lo que tienes de menos esperanza. Y cuando al benesitio no antecede, si quiera por pro mío, ni el más tenve indicio, que colore de méritos el premio; no dice más nobleza en quien hace tan prodiga fineza? Sin mérito no tienen, nni lugar, ni disculpa los favores: más, cuando le previenen al inmérito honor sus valedores; alguna congruencia predies la caltal munificencio, ̱ Pues, Señor; que rarones pueden sar de mía dichas argun si que solo compones de tu celebre amor mi valimen u de que convenientia puede acaso servir mi insuficiencia Si el mérito no fuera quien te premia, Toniaa, con mi caricia; elegirte pudiera sin faltar al rigor de la justicia o que al mundo imitese. y el premio por humilde te nmgnse? Si al mérito le niega la ambición, los honores que metece (porque los halla fiega en la humilde fortuna que aborrece) no le desacredita; a pues no pierde los promos, que le quita. Porque siempre le queda al digno la vitoria merecida, sin que el émulo pueda quitar otro, que un sítulo de vida, cuya vana ventura, cabe en lobrega, y breve sepultura. En cuyo, pues empeño, el cuerdo, la virtud, y premio guale pues eligiendo, enseño que el mérito ha deser el que señale; y no pasión alguna, que aceidentes sentencie de fortuna. Indecente parece, Rey Iptemía liberal; que al que poco merece, se le niegue, y al que nada merece el título laudable se le entregue: y que se encuentre modo de que sea conciencia, y razón todo. Pero, ya se previene el misterio, Señor, según pondero: Y es, que el uno, no tiene oh adrinos sagaces, u dinero; Y el otro por seguros lo prosentes, presentes; y futuro Si el que asu cargo tiene repartir los honores, no te ha dicho la razón que previene; en que puede fundarse tu capricho? en materias tan graves, bes. no arguyes con principios que no sal Si atu hermano desdoras sin queja que preceda, malicioso, la razón que ignoras; o? e dirás cuando seas el quejos notas un defeto, o? ecrer que prudencia tendrás para el Si dices, te comide la razón, la lusticia; la cordura: dime, quien te la pide; o si puedes hacerla por ventura? Con vizos de justicia, de celo la mal lo colores así, Judas, procura merecer toda privanza, que culpar sin cordura lo que da e uno lo que el otro a que si se yerra el modo, Cielo es Argos, que le lo mira todo. cómo quedarás premiado? antes sirve lo encumbrado de peligro equivalente: sea un Privado prudente leal desde sus proemios; pues con castigo, los premios en un celo delincuente. El favor que os he de hacer, mal los blasones ensancha, si impedido de la mancha no puede permanecer: y así, pues habéis de ser los que con toda pureza gobernéis; hoy mi grandeza (que os intenta laureados) ya que os elige privados, os ha de enseñar limpieza. Conque, para que acertados sean siempre los decretos que pronunciéis, y discretos; os he de dejar lavados: en ese escabel sentados os he de lavar: que intento A que os sirva de documento esta acción: pues si limpieza os incumbe; la pureza se ha de gozar muy de asiento. Siéntate, Pedro? que quiero que enti empiece mi fineza: que quien ha de ser cabeza, es bien se limpie primero: y pues de lo que pondero ya puede inferir tu juicio el infeliz precipicio que sige a la inobediencia; en mí tienes la experiencia, para no errar en tu oficio. De vos se, que el obediente merece mucho con Dios: pero que me laveba vos en mí es un hecho indecente: y alí en él caso presente, permita vuestra prudencia s la de con ave, ni es un hecho ir si enesc es mira vuestra prud derogar esa sentencia: porque tengo reparado, que es uno el veros postrad y muy otro mi obediencia De la obediencia no es pre Señor, la salvación nuestra pues resulte en honra vues y no parezca desprecio: porque fuera Pedro necio, sno legaré a notar, que por quererse salvar obediente a competencia, fúndase aquí la obedienda en permitiros postrar. Y ahí a vuestro amor imp quiera esa ley excusarme pues es Brimero que honra la ley de vuestro decoro Que supuesto que no igno que el obedeceros es en mí el mayor interes; es bien note mi pobresa, que el que me encumbra? no ha de postrarse a mis, Pedro los hombres diser debitran considerar, que el ofició de mandar tiene a muchos más sujen hota bien estos concetos; pues él que frega a teber oficio; ha de dispones los aciertos del vasallo; pero en el fubdito, no hallé más cargo que obedecer. No incurre, Pedro, el err el vasalló que obedece: el superior se padece los estudios de señor: saber mandar, es primor del oficio, y su eminenci Dermandar, es prudencia eode mis premios presudió: Mito, sin estudio de toda obediencia. te toca aprender el mandar has de usar, rique sepas mandar e ledro obedecer Bien mi vicario ha de ser ( su fortuna mejora t la verdad que atesora) muen que viva estudiando puidespues, como mando; do obedeciendo ahora. , Pedro, he de lavarte andio de tus contiendas; ique mejor entiendas Pe modo has de humillarte. spdado en esta parte hecon tal levidad pate la humanidad miertereza de juez; lindo, sin altivez, ado con humildad. tnto, te estoy mandando ulimpies muy de asiento; edoy el documento ni gandezas humillando. oy, Señor, reparando, er meña vuestra prudencia, pe hao de estar con permanencia ingos los hombres; mas hallo ambién puede el vasallo me se esa diligencia. bien que es justo aprenderos vantas leyes, proponéis: no, sin que vos os postréis pedo limpio obedeceros. los cuidados tan enteros tn de ser del Rey; que es vano si entre severo, y humano no hace al vasallo sincero: seaió el súbdito; pero toquelo el Rey por su mano. Cese ya tu competencia: siéntate; que es de advertir, que el tardar, y el resistir tienen poca diferencia. Señor, tan justa obediencia se os debe:, Rey soberano, yo soy el que en ello gano cuanto humanamente puedo; pues obedeciendo, quedo tal, como de vuestra mano. Y pues tu sagrada alteza negociando mi interes, quiere levarme los pies por tiembre de su grandeza: También pondré la cabeza, y las manos; si alos fueros de amaros, y obedeceros compete tal circunstancia: y quiero, sies de importancia morir por obedeceros. Repara la contextura de aquesta proposición: los pies, los lizaces son de la humana arquitectura: Sobre esta, Basis segura, estriba la alta cabeza: Y así es bien, que con pureza el superior más atento procure, que el fundamento de su honor, sea limpieza. Ya de vuestra conclusión, Gran Señor, he reparado, Prelado; os son: que es razón, alor a, por destreza, limpieza señor. gorbernar; do . celo) ar: los: dallos irdarlos, Reis es bien, pios esten, asallos. 2. Que verdad . an constante, y misteriosa! Qué humildad tan imperiosa? Qué benigna majestad: orazón mío, notad on integridad sencilla ta sacra maravilla: estudiad; pues advertís, que al alta dicha subís de ver cómo Dios se humilla! Juan; pues que tienes mi lado, llega con feliz presteza: que un Privado sin limpieza, fuera de gracia privado. Un superior, con cuidado ha de dar tal documento los suyos; que lo atento lsúbditó, le lauree: e aquel priva, que posche on virtud el valimento. Tanto deseo aprenderos la materia de agradaros, que es la Cabeza el los pies, los subdito Y así, mostráis. que mire con fielv la cuerda prudencia los suyos, con tal que se extienda la desde el vasallo, al Quién llegare a para lograr su desve (para no inflectar el así se debe portar. Ya te pundes levanta los pies tienes limpi el calzado, porgua conviene que un que cuando limo se fie de los Va Qué enseñansa ta co que paso por ver postraros, solo por obedeceros. Juan; los vasallos finceros, que buscan ser acertados; han de vivir desvelados en solo el bien proceder: sepa, sepa obedecer a ojos el fiel cerrados. Señor, tanto documento a quien es fiel me consagro es cada uno un milagro; todos juntos, un portento! Mi Juan: todo el algune para que mi amor se empe es, que el hombre no desdí estos avisos sin par: no solo vengo a enseñar; pero a dejar quien enseñe No sabrá dejar atrás el curso de mi obediencia que es en mí la permanen lo menos; tu amor, lo ma Ea pues, llega, Tomas Obedesco sin tardar: pues tu aviso singular me obliga a no contender Para con lo que ha dese de qué sirve replicar? mi Tomas, advierte, que lauros el creer duplica: hasta el leal, si réplica da indicios de poca se. De incrédulo limpio esté quien a mi doctrina viene advirtiendo, que convien prevenirlo desde aquí. Nunca es bueno para el que crédito no tiene. Mas, no creo, obedecien a lo que me has ordenado ra, Ihomas; tencuidado mo que estoy previniendo: Odiente te estoy viendo, esto que enseguirme insudas: las mismo, nunca mudas tus peceptos en porfía: bigelo, por si algún día uneses algunas dudas. . Diego. Rdo, a ciego mluces me abalanzo: pe cuando haberlas alcanzo , y asombrado llego. Spalas dichas, Diego, sarueren tu aprención lnedo tanta impresión; abrio habra menester ae hubiere de beber Islliz de mi pasión? p del coraje alarde, muguye lo atrevido: pe nunca, Diego ha sido nito cobarde: cosi entre sustos arde A o la luz que previno mije peregrino; puestá el valor ufano? tm mirarme humano, le haverme divino? tea que pueda alcanzar ts nuestra rudeza, auerdo vuestra alteza tisuluz humanar. céis sin duda mostrar, tin profunda humildad, auiega es la vanidad. que a superior se empeña tamanera no enseña, aa de la majestao: Qien, Señor, supiera ser tan docto en el imitar, que del deseo de amar ya divísase el saber! Diego, saber merecer los blasones que poseo, . está en ser limpio: que es reo quien me estudia con desdén: porque el premio de obrar bien, no se da por el deseo. Vuestro me queréis hacer, y de modo singular; que como sabéis mandar, os acierte a obedecer. Ea, Judas; aprender importa; pues te concierto con la experiencia: y advierto, que ejemplares te preceden, conque tus lealtades pueden coronarse del acierto. For pronto a tus mandamientos seré examen de lealtades. Judas; hay puntualidades, que dicen atrevimientos. Y así de mis documentos puede amor, que no es cabal, aprender a ser leal: y tú el dictamen detén; que solo quien obra bien sabe ser el puntual. Si vos me laváis; seguro estaré de esa pereza. Adquiera tú la limpieza, como yo te la procuro: . que si está el corazón duro, sin inquirirla, ni amarla: de qué sirve desearla? tú, Judas, sabe quererla: que atite incumbe tenerla, y amí, me toca premiarla. Porque razón ha de ser de misterio tan augusto el Pan, la sacra materia, y no ha de ser otro fruto? Presupongo el vino: solo en lo manducable dudo. Es de los hombres prudentes el trigo, emblema seguro; regrino ha de ser del hombre vida, coria de su muerte) con cnfasi divino remonia repetida la gran preparación, que aquí se advierte: Para tan alta suerte, para tan sacra gloria, para tanta victoria, como al mundo promete, y a su hlan el concurso, feliz de enigma tanto: Cuerpo os quedará, para memoria de este amor, que es cabal por varios modo ya que limpios estáis, anque no todos. uesto, que a Pan (que? o cifra do ecede pues con el oroque ga sabe ser cándido, y puro. Ese es otro (si se advierta jerolifico confuso. Es, para quien no me en lo claro, lo más oscuro. Reparad como me explico Di, Señor, que ya teese Sobre breve pirámide flejible el prodigio de Ceres más opimio garzota rutilante resplandece: Cuya Cerviz inclina corregible con la prodiga carga del racimo, para ver de este modo lo que crece: Y no le ensoberbece el otro que respira, como su Origen mira: antes, vuelve bizarro todas juntas de pálidas aristas tantas puntas; Que a la tierra parece se las tira; porque sepa (si altiva le convence) que no hay que derribar en quien se vence Sea, pues, este fruto quien merezca e a vida incluya, en no dificulto; en él te das al hombre, iga, no es mucho: siendo salud, sea muerte; dudos en mi carne, Tomas, transubstanciarse, y emblema de prudentes se introduzga: Porque tanto su crédito más cresca cuanto saben sus pompas humanarse sin rastro de elación, que las desluzga: El hombre, pues, deduzga con madurez sencilla de tanta maravilla; que si al alto blasón de mi fineza del altivo no alcanza la vileza; Como el manso valor del que se humilla; será bien, que el que quiera enacerse sepas que es lo primero conocerse. Enbiones de nacar dividieron carmín del mar amejo un camino formado peregrino. (sin duda le salieron los colores de mirar de mi sangre tanto espejo, y tanto jerolífico divino) Par este, pues, camino el pueblo proseguía, que Moisen regía: Cuia senda, guiando a la ventura; le sirvió de funesta sepultura al feros Faraón, que le seguía: Tan equivoca siendo allí la suerte laurel del justo, del tirano; muerte. Si una misma centella hyende el Haya, la ciega la cerviz al Roble altivo, al liso Terebinto derrádica; y al empinado Platano desmaya al lado del Laurel, que deja vivo lo más de porque méritos indica; e verifica nnoblez o conocerse. porque son dos los efetos, y el Pan que prometes, uno Con un fimile, mi Judas, mi conclusión te deduzgo. La dificultad, insiste. De este modo la concluyo. brilladores d. Los similes, no concluyen sin la última razón. Pues, la razón, porque fía los símiles, porque no? Pase el camino, que el mar mil agrosamente abrió: que ese tiene algunos visos que abonan tu parangon: pero la centella, el rayo que los Robles encendió, (para, que el monte celebre el poder de su furor con ardientes luminarias; o por decirlo mejor porque de aquellos contornos las nacidas Torres son, y quiso de su grandeza que corriese así la voz si el verde laurel perdona; si consiente que exepción sea de su altiva furia; será, (según noto yo) no de parte de la llama que las hayas abraso; sinó, de parte de alguna virtud oculta, que Dios puso en el laurel frondoso. Pues esa es la conlusión: la virtud, Judas, es quien siempre al hombre le exepto de los rigores del Cielo; y ese ha de librarle hoy, para que el Pan le dé vida, tidencia, ecuencia, ndomita malicia; no mi Fan, de la justicia a integridad; la misma esencia; a del justo conocida, como muerte del Tero con mayor en on mejor conse esar de la in cifrando isma aco merecida. y no muerte tan mayor. La hora ha llegado ya, en que vea tu atención como es laurel la lealtad, como es un rayo mi amor, como es un tronco sin fuerto la alevosa traición. a ; ṉ̱ Oh Sacrum conviviúm Para asegurar mis triun buscar vuestro lado intento Es la lealtad quien sabe gozar las dichas sin riesgo. Pues, yo seré tan felice. Advierte primero, Pedro que serás tu dueño, cuando confiares de ti menos. Y porque se desengañe tu valor; aquí te advierto, que has de negarme. Sañor, y en mi será fácil eso? Y tres veces. Digo, que por imposible lo tengo! Pues, antes del canticin verás, Pedro, como es cien este vaticinio. teme matarán primero tu eremigos! lepara nlo que estas prometiendo; labérdate, Pedro, cuando tnegues con juramento. Preslo que escucho! yo falso! . podea!! no lo creo! . la sombra de vuestro lado squte mis trofeos. Sne guía vuestra mano, os precipicio temo. Sedo vos, Señor, mi norte, no siesgo es lo demenos. sles sempre a tus cariños. mis fines permanesco. lego no serás leal? Autes, Señor, he de serlo. sas imitarme, no es facii- Pes fácil con todo acierto: u sacra majestad los hechos prevengo: tmesaber; mas tengo entarlos voluntad. boluntad; en verdad te voduce afición; son que el corazón ofirme: pues no da ceseofe, si está sla escecucrón. ens impletur gratia, Qi mandúcat; vibit indigne, indicium sibi, Que una novedad tal grito lévaete en esta Ciudad! 2. Siempre fue la novedad el imán del apetito. 1. Este Profeta, si es Dios, será razón le sigamos. Mientars viene nuestros amos, digamos algo los dos. No ves con que prontitud, y con que facilidad quita toda entermedad, dando a innúmeros salud? 1. Ya lo tengo reparado: mas, Caisás, se desespera; y cual si médico fuera le han dado mucho cuidado. 2. Que llegas a discurrir viendo a los mudos curar? 1. Que ellos, empezando a hablar, darán mucho que decir. 2. Pues, según ese supono cobrará más enemigos. 1. Al menos esos testigos podrán hablar en su abono. 2. Y si son de calidad, que apuro ingratos se cieguen? 1. Ellos hablen: que aún que niegen siempre dirán la verdad. 2. Que tan ciego en sus enojos nuestro Caisás se inquieta? 1. No puede ver al Profeta; que vuelve a tantos los ojos. 2. Qué remedio en concinsión hallarías? 1. Yo nosé: decirle al Proeta, que le vuelve la condición: que si vuelta del reves no es mejor, hira volada. 2. Ella es igualmente honrada, en el as, y en el enves. 1 Cuando manda, conque priesa! no hay paje que no zozobre! 2. Para manda buenos pobre vale todo lo que pesa! 1. Un demonio debe ser Caisás, a lo que yo entiendo: pues tanto milagro viendo no se quiere convencer. Porque tantos testimonios tiene en abono de Cristo, cuantos hombres hemos visto aquien sacó los demonios. Él es un mismo Luzbel, sino le eccede de un Jemel 2. No hay dispura, sin que teme que también le saque a él. 1. Pero, que podrá trazar para prenderle mejor? 2. No le faltará un traidor, que lo ayude anegociar. Uno de los que acompañan a Jesús, venderle intenta. Con los traidores, gran cuenta pues sirviendo bien, engaña y es menester mejor ojo para conocer los tales, que para dos mil leales. 2. Él es Calabres, y rojo. 1. Deque modo se previen ese negocio? 2. No se: vámonos; que entiendo que con Pilato Caisás viene. 1. Ruego a Dios no lo rer su maldad! 2. Muy mal se indicia; que anda suelta la malicia, y podrá hacer lo que sabe. Castíguese para ejemplo Si del Cielo que asegura el Templo es viva figura; porque nos hecha del Jen a le siguen al primero, no atala la prudencia Que de errore si al principio o ataja la p tan fiera derestable desventura! Qué hijo se publique verdadero del altísimo Dios; sin reverencia, sin recato, sin ley, y sin cordura! Semejante locura no se ha visto jamás de Polo a Polo; ni más bárbara audacia se examina en toda Palestina, sinó en boca tan vil de este hombre solo; que seguido del uigo, se acredita con mágicas falacias que ejercita! Al imperio conviene, que remedio se ponga sin tardar, a tanto daño, porque acaso el discuido no le creser esto que se ofrece tan bueno aentre ya, que este es el cuarto. Yel tojo, muy buena pieza. no menos honrado, so tanto como quiera, mod pelo, verbi gratia, mpdlo no nos desmienta. turdos repara, diga? lo no Señor; en la media. Queso? l quidan, Señor; sesobre el concierto se entra e en que te resuelves. asbuendictamen queda pedir. l (rande palabra! laocasión no le pierda! De enriquecer es la hora! nes no tengo yo conciencia? ome valgo de ocasiones; se primero es mi nobleza! hal taimado socarrón! para que desvanezca tanto engaño primero que la plebe le padezcas Será bien que se ofrezca la metad del valor de este hemisferio al que entregue este vil, de cualquier modo: Pues primero que todo es la paz, y verdad de nuestro imperio: Que sembrada la bárbara mentira, o vive sin honor, o presto espira. e si jura de Atlante desvelado quien se empeña aser Argos de un oficio; tan sagrado edificio debe hir en los Ombros del cuidado: Porque es menos pesado, cuando la negligencia no desploma el honor con la concie 2. Aal calabres; y que leva! 1. Mira, que Caisas te aguarda, 2. Mira, que mi amo te espera. Todos hoy un mismo mármol! . Ea pues, qué temes? llega. A tus pies. Levanta Judas. Estímote la fineza. 2. Si más la honra no estimas, . ríome de tu modestia. Qué motivos, que ocasiones siendo secuaz del Profeta, puedan obligarte Judas, a una empresa cómo esta? Para el negoció que vengo no es de alguna conveniencia el saberlo. Mira, Judas; que es fuerza de otra manera que nos creamos que vienes con alguna estratagema: y no es razón que lo calles. Basta que tu gusto sea. os hago v Tus argumentos padecen de falaces tantas, señas, que he de ver como te portas aún primero que te crea. Sabe ser leal; que quien sophisterias tan necias en abono de una infamia con tanto descojo alega; no merece ser creído sin voto de la experiencia. Esta acción, que parece de testable, y aqueste que parece atrevimiento; solo tiene los visos exteriores: Pues mirada mi fe; se verá astabla, más lucido mi honor que el firmamento; y con nuevo primor mis pún donores: Pues los muchos favores que debo a mi maestro; si se advierte (y si aquí sus promesas se ponderán) no se satisfaccieran sin pagarle mi amor de aquesta suerte: Porque en cuantos avisos me predice, a firma que traidor he de venderle: Y yo, no puedo serle más leal, que cumpliendo lo que dice: pues que (según infiero) le saco de esto modo verdadero. Y así, para que veas, que es en mi lealtad, lo que padece tanta seña de ingrato que examinas; Y porque más me creas, si avaro me imaginas: no te pido per él lo que merece; pues con treinta dineros sus pronósticos nago verdadero ella dirá mi constancia a pesar de tu sospecha. Dadle el dinero que pide. 1, De modo que sea tre de tu peli roja choclla? De bello pelón das serí 2. Venga por el quida Eso, vaya? Venga, y irá que veloz al centro baja, ra los bríos que recobra, impelle el impulso que la arroja: vanz, pues, lo tímido me ataja, apresura mis pasos la cocebra impelliendo la indomita congoja! La Oveja a quien desposa ambrienta fiera, del Cordero manso; a pesar del peligro, tras el robo camina a par del lobo, como tiene los riesgos por descanso! Así yo; sin temer rigor severo del hombre, que me lleva la alegrías con amante porfía tras la presa me voy tras el Cordero por los riesgos adentro, como piedra, que arrojan a su centro! La Ovejuela, que enterma convalece en el mismo regazo cariñosa del Pastor, que la cura con cuidado: De nuevo le parece que adolece, bala tierna, le busca; no reposa, si algo más, que acostumbra se ha tardado: Mas, si le mira atado por mano del ladrón que le despoja; como ve que no atiende sus gemidos, con los mansos bálidos nuevamente le explica la congoja! Así yo, Pastor mío soberano que Ovejuela doliente por perdida he cobrado la vida, la salud recibiendo de tu mano; con cuanto más ecceso balare cariñosa al verte preso Orrosa, cuyas ojas (tan prodigas de amor, como divinas) ámbar tanto dejaron en mi pecho; sin duda te desojas, porque quede desecho mi triste corazón con las espinas! Qué roble podrá hallarse, le os mire desojar, sin desojar Si tan prodigo regáis las espinas, que Adan siembra, podrá ser, que entra las plantas hasta la cabeza os crezcan. Para que el sublime honor que gozo, será fuerza que misflores hagan de las horas, ojos. O! verde laberinto, cuyo mapa frondoso de vivas esmeraldas se circuye; en términos sucinto el néctar oloroso, que de sebo lo prodigo te influyo; advertirás que incluye de Mirra los rigores a vista de mis penas: Para que queden llenas de satiras espinas tantas flores; y pueda de repente abrasarlas amor, como las siente. Si tan hondas raices (de los peligros pasto) lucharon con afán de más impero los primeros deslices al pie del Agnocasto en aquel de delicias hemisferio: No sin alto misterio (pues a tantos eccede) me señaló Cordero, testigo verdadero el grande Precursor, que me antecede; araque el fruto enmiende un fruto de su nombre, lo que ofende. e alcance de vista que mí e las hojas, ojes Qué importa que presuma numerar tus edades en tanta de jazmines Bibliote Que si el Agnocasto sabe, que pagáis ajenas deudas; querrá tal vez que estos tron a la primera os compellan. lo que ofende Para que corra la del sacro timbre que log como el Céfiro las meces muevo las plantas dichoso Qu importa que del jardín cáclame primor la rosa, que en su catedra hermosa le lea al Carmín: Si sodo vivir su fin, en su pún donor se advierte, que en el libro de su suerte, cuando a ser Reina se arroja, ene escrita en cada una hoja a sentencia de muerte? Casi de un día no pasa ema rosa la belleza! Le ha sido naturaleza en lo durable escasa. Y aún siendo de débil masia, an loca su lindura, eprefume su hermosura si te han de dar las plumas caducas vanidades, que llenen tu primor de pompa hueca? Si un leve sol te seca las ojas que resumen los néctares de aurora; En término de una hora, que siglos pautarás en tu volumen; Pues vistas tus congojas, lo que miente el vivir, te sobra de hojas? Metaphora segura del hombre se deduce esta bella inconstancia, que aquí crece: Pues su mayor ventura al paso que más luce ya de Atropos lo trágico padece: El honor que merece, el ámbar que respira esa rosa fragrante; que tiene de constante ajando su primor el que la admira? Es segura la suerte, que el aplauso es sentencia de su muerte acia de su muert con altivo frenesí ser reina: que hiciera, si fuese eterna su ventura? Presupongo su ruina: mas, puede presuntuosa responder; que por hermosa el que la coge, la estima. Si el que la estima, lastima su decoro, y gentileza ajando así su belleza; de que modo la tratara, Pedro, si el tal la invidiara alguna mayor grondeza? Porque no se defendió con puntas tan peregrina? Son sin duda las espinas, que ya su altivez sembro: Y así, no se permitio a Toldo de honor tan vano amparo tan soberano. (indigno de altivo trato) pues lisonjea el ofato, y el candaliza la mano. Palia borón estrecho del jazmín tanta mentira; que lo que algalia respira, sabe cancerar el pecho. ̱s Ya tiene el borrador hecho n esta flor enemiga; que con tal blandura hostiga; el que su doblez extraña mita: pues, si ella engaña, su edad breve la castiga. Vuestro afecto no se enlace en lo que este siglo ofrece; si apenas) asmín florece, cuando ya trágico yace: Y pues tanto riesgo nace de la indomita elación; Velid con tal prevención orad con tal caridad; que con mansa lenidad no hos venza la tentación, ena cg Qué sueño tan molesto! Qué brioza pasión! notable empeño! Que me venza tan presto a pesar del cuidado tanto sueño! Si vence de esta suerte la que es sombra no más; que hará la muerte; ̱. Ya, Cuidados amantes, que acelera la suerte el paso infatigable del deseo; cumpliendo por instantes de mi trágica muerte lmagnánimo empeño que preveo ograd en este empleo on funma tolerancia, vista de mi pecho en lágrimas desecho; valor, la firmeza, la constancia; para que más asombre no apagarse mi amor mirando al hombre! Que si altivo se porta fementido, y digno de mi olvido; las sombras, el horror de su vileza, h . A̱̱ los realces serán de mi fineza! Hy lo que son agradable sil encio, da indicio discuidos li sonjeros; lo os se durmiero Fedro, Diego, Juan,! homas? Invicto señor! Qué es esto! Cómo de vos me aparté, estuvo el cuidado lejos? Ol Como quien se os aparta, inde en estos tropiezos! ̱. Elno estar a vuestro lado eshuter espalda al riesgo! i. Pedro, para gobernar, la vigilancia es gran medio: le aficios, se afianzan (un en la paz) con desvelos: aque precide; a los suyos ndve guardar el sueño: nsuperior con discuido, es polilla del gobierno. si un mal súbdito le saca os ojos, al más entero; temo los cierra, quien debe nsegurarlos abiertos? li que obedece, descansa sibiendo, Pedro, sabiendo; de el superior le previene ea el orden los aciertos: es, si el que manda no vela, quen estudiara preceptos vea su república importen? ame el súbdito enfermo, cesalud podrá esperarse, s está dormido el remedio? El que ha de justificar jalos malos, ya los buenos; omo ha de dar a los suyos crina, Temor; ejemplo, cuando velar importa eeste modo está durmiendo? súbdito. a las acciones, a prelado, vive atento; es abonar sus discuidos ral señor delinquiendo. Mucho, Pedro se peligra! Mucho pesa un cargo, Pedro! Como los cuidados llevan en hombros todo un Imperio; cuanto velan los que mandan, tanto minoran el peso. En vista de mi discuido, ninguna disculpa tengo Es muy ciega la pasión! Por eso ha de estar temiendo sus pasiones, el que tiene por oficicio, andar despierto. Mi diego; si las pasiones son tantas; sea el esfuerso sin intermición: velando son los sobresaltos menos; Si el daño coge de susto, se añade brío al suceso: Prevenido el infortunio, flaquea el golpe más recio. Sabiendo que las pasiones son tantas; es hombre cuerdo, quien con tantos enemigos así duerme a sueño suelto? A pesar de los cuidados llegan los acaecimientos. Para eso es el aviso; que es ante puesto remedio: mas con esta diferencia; que hace mayor al defecto lo que tiene de previsto: No minora los tropiezos el consejo, si le homite el negligente despreció. Quién tuviera vuestro brió, para velar con acierto Saberse vencer es triuinfo, que pocos le consiguieron. No ser más que los cobardes, es ser cobarde: los riesgos, con los temores no cesan: el valor ha de vencerlos: el miedo, da paso franco muchas veces al oppuesto; Tema, Juan, al miedo quien sabe que los vencimientos. han de coronar los bríos: en semejantes empeños Bastantamente me explico. en esto poco que advierto, Velad; porque los peligros son linces que ven muy lejos, a quien no sabe ser argos: a quien no sabe ser cuerdo. ciego sueño z los venció e los avisos, es predijo mi amor. cuando en los humanos Oh quién supiera aprenderle cuanto nota mi deseo Oh! si supiera la boca articular mi silencio! , O! si de todo un cuidado pudiera gozar los fueros! Oh! si contra el sueño tod tuviera amor privilegios! o no se los derrogara lo absoluto de su imperio! No alcanza mi resistencia a cuanto me amaga el sueño! Mas; si le rompo, tal vez podré velar más entero. altiva furia: Atroz ingratitud, Soberbia sin disculpa, perniciosa; y del mundo falaz primera ofensa: Quién hacer te ha podido tan dichosa, que el mismo aquien hiciste tanta injuria sacráfica su amor en recompensa? En vano dice, o piensa ser bastarda de amor indocilhija tú sin razón prolija: Que a saber el amor desmesurarse, y en odio transformarse, como sabe tu indomita vileza; no borrar a tu horror con mi fineza. Si falta de argumento traduces en desprecio repetido el favor recibido; domine tus orgullos sin mesura la rozón, la cordura, a vista de que doy la propia a fuer de redemir a mí! somicida! h- fiero no hizo, y velos mas que todo documento el sueño, viva impresrón Pedro. e Advertido derviera estar tu cuidado, para que sobre avisado no cayeses prevenido. Juan. Qué es esto! Cómo ha sido este discuido? Nose! Pues, bien claro, Juan, se ve qe toma tu pensamiento las discuidos, muy de asiento; los avisos, muy en pie. slomas. ̱. Qué es esto, Señor! ninguna disculpa tengo! Pues yo Tomas, la prevengo. ̱. Cuál? Tener poco valor. viego. Que fiero rigor d del sueño! me ha vencido; oNo, mi Diego: que no ha sido ti sieño lo más pesado; sique tú me has escuchado, plo no me has entendido. eve sirve preveniros diesgos; si la razón orida la prevención, y así permite dormiros? eua vez quiero advertiros, porque acabéis de entender, que cabeza habéis de ser tida cual: y así, velar. porque no sabrá mandar, quen no sabe obedecer. La carne, y aquella, de A Josué de valor, Ya las ancias, y Quién, Señor, ha de vencer contrario tan tenmerario! Que victoria sin contrario pudo nadie merecer? porque el sueño ha de tener más bríos, Pedro, que el celo? si es todo riesgo el suelo, venzalos el advertido: si se peligra dormido, haga su oficio el desvelo. Por más que la aguila ufana los rayos del Sol conquista? también e prerde de vista, cuando le está más cercana: Venced pasión tan tirana; pues su perdida se merca la atención dormida, y terca: Y pues a imitarme estáis, de vista no me perdáis, ya que me tenéis tan cerca. Qué dotrina! Qué prudencia! Qué fincera verdad! Qué permanencia! Piélagos de sangre pasa hoy el Moisen mejor, para librar a su pueblo del poder de Faraón. Mas, no celebra su Triunfo con himnos, y dulce voz; porque sabe que le espera de Amalech la opposición. (y de Arón! Ay qué dolor! Que los bríos se duermen, de Hur, y el espíritu compiten: malech la furia imita: este resiste: itoria se repiten: Catí 1. Hoy la altivez, y el amor a cruda lucha se ofrecen: aquella, para rendirle, alor: amor incita: asión: la pena insiste: Y ya todo consiste en que alargüe las manos con bríos soberanos de feliz oración; de fiel desvelo, como allá Moisen, aquí mi celo! Pero, hair que se cansan por humanos del cuerpo los alientos desvalidos; y mi Hur y mí, Aron, están dormidos! Mas, no temas por eso, dura tierra; que si sustos intrépidos se ensayan a romper de mi amor los fuertes lazos: Entanto que el Temor hiciere guerra, (si acaso con la pena se desmayan) rendidos te daré mis propios brazos! Recibe mis abrazos, para que tu sostengas los triunfos que prevengas a vista de mi amparo soberano, pues las dichas te vienen alá mano: Y si acaso no basta que los tengas; clavármelos podrás, para más gloria, afuer de que consigas la victoria o̱̱ Spíritus, quidem prontus esta caro, autemin Mas, hayi antes que crezca tan grave desconsuelo, tan terrible: este caliz, Señor, que triste espero, suspende, si es posible! Pero, no No se haga cómo quiero? antes bien tu precepto se obedesca: Y en medio de dolor, que es tan robusto. e excecute sin réplica tu gusto! ristus factus estprono obis obediens, y para humillarla este, 2. Amor le ha dadol porque tenga de esta suer la sin razón que la abate, mas blios para vencerse. ̱ Seguras paces la jura, pues que las manos la ofrece; o porque vea más cerca lis palmas, que altiva pierde- ̱. Si un fruto machó tus timbres, y tus plantas, tierra, tienes e mejor fruto rendido, tono glorias no te ingieres? bímese, quien se hubarla. . incúmbrese, quien no teme (e alientos quien ya triuinfa. lodemaye quien ya vence. L. Cómo tuviste los brazos a grande Moy son fuerte, pedas tierra, si rendida infeliz victoria siempre ̱. Que sobresalto os demuda; en vuestros labios se advierten niíos, y cardenos lirios os que brislaron claveles? ase pesar os niega al rostro a mapolas ardientes; letre heladas violetas mirosa se anochece? Qudesmayos alcosaje mardarmente se atreven; el color de vuestra eara vorisa de la muerte? Declara. Señor, la carsa: pes hoy equivocamente, le silencio la recara, ablies lo que padeces. la podéis dormir ahora; (quero decir; que ya puede escansar el hombre) puesto que ya mi esperada muerte e acclera; donde venzan sus aceros más que siempre. Encuya palestra noto, que sinque pesar se eccepte han de acometer las ancias tan vuidas libremente; que ha de cadar el valor casi de coraje inerme! El spíritu, si pronto resiste; la carne temer Pero si lo más difícil es el amor propio; quiere mi fiel constancia, mostraros como una pasión se vence. Por este valle guiad al pie del monte Olivete. Dónde nos llevas? Seguidme. Limbo la noche parece? Qué es lo que escucho! Que voces, y que tumulto es aqueste? Nosé qué recela el alma! Nose el alma lo que siente! Para ahora son los bríos: el susto no os amedrente; porque adalid de una escuadra llega Judas, sobre aleve, guiando la gente toda, que ciega viene a prenderme. Todo me a cubierto un hielo? . Acometer al instante! Que vaya el rojo delante; porque no se yerre un pelo. Cómo, amigo, de esta suerte? Pues, el búscaros es nuevo? a mi rarle no me atrevo! Qué es esto que tiemblo to Que con tanta Oscuridad vengas a buscarme, Judas? Pues mi fiel constancia dudas? Ya se ve tu voluntad. Nunca conoció el enojo de cobardías, amor. Ese brío, no es valor; porque no sale de arrojo. Esto ha de ser para hoy! Amigos, aquien buscáis: A Jesús. Pues qué dudáis? sabedme hallar, que yo soy. Que nos sepulta el profundo! Por esto se ha de pastar! vivo no me ha de quedar un Traidor en todo el mundo! Judas, qué somos perdidos! Detén Pedro. Qué es prenderos! Ve, que es valor sin aceros mostrarlos con los caídos, Oh! que pena! Qué rigor! Ya que nacios se atrevieron, mueran; pues ellos cayezon! Levantarlos es mejor. Judas! Oh! qué precipicio! Han visto, y conque pujanza Pedro, la mayor venganas. es doblar el beneficio. Porque si a un villano trato le castiga lo culpado, quedara más castigado cuanto suete más ingrato La censura se le niega del agravio a la pasión; que el a, ciega ala razón; y lo hyerra como ciega. Porque sabe su rigor poner con temeridad los ojos en la maldad, y en el olvido al amor. Y así no esgrimas ofado el puñal, sin ver primero ro si tiene menos de o lo que más de apasi Ances con fiel lenidad del ingrato la malicia vence con noble caricia; rinde con santa piedad. Y vostotros, que temeyr como ya no os levantáis? no dudeys; aquién buscáis? qué queréis! que protendey En notable riesgo estoy Que mal mi colera enfre Al Profeta Na L Ya os he dich o que So idi Ma , que vilaza! Ordena; que aquí mas Ladra mpor cs do la ca pues pag Ay de mí! Muera! Selvad los A dade E es P Ni E Qué Asiaz en ami Pedro arap pra Llea, Malco. Me desquiela Ingrata, y Si es sea la i o excuses el beneficio; prende, Pedro, de mí. ̱. No hay en su arrojo disculpa! Si un arrojo en este es culpa, pora ser virtud en ti? la que ya vas curado. Sano estoy! ladrón Traidor, vue mejor, a así te has señalado? Joncas hecha lo lo digo! Auí todos, que esperáis. r Andedme: mas, no ofendáis aloque tienen con migo. a acarrad! hay tal rigor! No se escape! Venga presto? e pueda yo sufrir esto, tiendo yo bríos, y honor? a la venga: no resista? laque tan justos enojos qéis los ojos, . e so o e de perder de vista) Que más, Pedro, he de decirte, murho, llere la foga arrestrando. Deja a Judas con luzbel, esca de este viajo doy cordellejo, Ande Que lindos al Que esto sufro! Que esto escucho? Ay, hombre Mira lo mucho que me arrastran tus cariños. Aprisa! Tirad los dó! a Lograd el dañado celo; que aunque os agarráis al Cie bien se que no os vais con Dio En vano más esperamos Seguírele lastimado El riesgo se ha declarado! Pues huyamos todos? Vamos. Aconsejar la humildad, y blasonar de ser Dios, siendo un hombre como vemos; arguye contradicción. Defender que Dios es uno, y afirmar que le invió acumplir las escrituras como a hijo suyo; son dos cosas incomparibles: de donde colijo yo, que le falta de buen juicio lo que tiene de ambición el Profeta, de quien trato, Y los milagros? y No do por asentado, que fean otra cosa, que invención. Se ve en los Ciegos que ver a los ojos ln razón, Pero, no se ve la magía con que tal vez los hobro. A más de eso; quien presume de la extirpe superior decender; esforzará que justamente heredó este imperio, cuando el Cielo mayorazgo le juró A de toda su monarquía. Y aunque todo es ilusión; como el ignorante vulgo, en seguirle se empeñó; somentará sus designios con tan detestable unión; que llegará a coronarle sin otra averiguación, solo conciba que es justo. Y así aquí, para que no se dé lugar aun empeño, de importancia tan mayor; será bien, que el Nazareno muera sin más prevención. Ese es nuestro voto. Pues es unanime la vo del Senedrín; confirmada que da la sentencia hoy. Remítase al Presidente luego que llegue ante nos. Entre, acabe? No tehuse! Empujad todos! Ya llega. En vano sus hechos niega No faltará quién le acuse? Aquí viene. Su malicia se castige si piedad? No te siegue tu bondas Mi piedad, es la justicia. Sois vos el que profanáis nuestras leyes, nuestros ritos, cuando tan justos peritos afirman lo que negáis? Quién condena de esta suerte nuestras leyes con desdén; no merecerá muy bien que le condenen a muerte, Decir que es vinico Dios, y con engaño prolijo hoy intitularos su hijo; es más que conceder dor? Que verdad os apadrina la cizaña que Sembráis? que misterios propaláis? qué enseñanza? qué dotrina? Pues ahora enmudecéis? Qué milagros, o que encant obráis con aplauso tanto? acabad: no respondáis? pues, aquíen es tan perito radones se han de faltar? Sin duda quiere atale con el lencio, su grito. Sois el elocuente vos Ya no se puede sufrir Hombre; quieres ya dea si eres el hijo de Dios? Tú lohas dicho ya po Qué eschucho? No se que temo Castiguese por blasfomo! Qué de Dios sois hijo? Sí Luego, tu verdad obró tantas maravillas juntas Cómo amí me lo pregún si está aquí quien me escucho Porque en serreco jumas me han visto enseñar amí. ̱. Cómo respondéis así a pentífice Caisas? S de mi respuesta infieres qe hablé mal; da la razón: de tan atrevida acción: y sinó porque me bieres? No confirméis los indicios se vuestra ambición avara! n. Nohagas salirme a la cara, migo, los bebeficios Ya tango por indecente srese soberbio trate? Ea, llévenle a Pilatos: tmítase al Fresidente! Es ya muy tarde: y así tra mañana, Llezadle. aún poste del patió atadle. ypase la noche allí. Alá lo verá mejn! Y hablará con más cordura! tembres seguirme procura . dude me lleva tu amor. la la no hray que esperar consuelo pi de mis insultoa! sotas, que el Sonedtín porernáis confiel discursos sabed, que no es la razón la vos, que entarto túmulo cescucha sino la invidio. y del rencor los orgullos! Yo soy el que alevamente la sangre vendí del jsto por tan vil, tan bajo precio! lero, como lo promincio sn que des? echo en centellas iro. corazón i se haga tantas lenguas, cuantas infamias en mi discurro! Este es el dinero; y este es el testigo seguro de mi delito, señores! Mas, ay de mí! como busco por testigo de mi infamia esta plata que renuncio; si la verdad que deblaro, cuando yo mismo me acuso, apesar de mis delitos será corriente en el vulgo, sin que haya quien la desmien en fe de que fui perjuro! Y supuesto que no cabe en todo lo que artículo el dolor, y lao ergunnos de mi proteder inmundos sea, quien mejor me explique el silencio! Porque dudo, que un delito como el mío pueda caber todo junto, ni en la lengua de la fama! Porque todo es dininuto para un error, que si sirve allá en los tiempos futures de borrador al ingrato, y de panta al disoluto; podrá hallar segundo, acasos. pero no tan til segundo? y asáís pues que mi locura tanto ha subido de pantos sen un cordel mi mortaja: sino freno de este bruto! Y pague en unárbol, pague quien por precio tan injusto bárbaramiente ha vendido el más estimable fruto; Pues que se nos da a avosotros de tu yern Yo barrunto que gerolificos fueron Ya de tu muerte presudios, los lóculos que tenías; pues te indicaron difunto. Si la culpa ha sido tuya, Que sea el castigo tuyo. Una breve digresión habemos de hacer, primero que mi concnto declare a areno. en orden 1. Vaya. 2. Prosigue. 1. Despacha. Bien sabéis, como del huerto. 1. Salió la nothe pasada. 2. Con grita, bulla, y estruendo. Y que al Senedrín llegamos. 1. Y que Caisás mandó luego atarle en un poste del pario. 2. Dónda con diversos juegos entretenimos la noche. Haciéndole vilipendios tan pesados, como nunca aún insulso se hayan hecho: 1. Y que esta misma mañana asistidos de los nuestros. 2 Le llevamos a Pilato vivos pero medio muerto: Y que después que le hizo cien preguntas, poco menor: 1. Nos mandó llevado a Herodas no de cerlo. que se olgó ono 2. Que con divisa de lero después de desper a Pilato se lo que es suloa un in Pilato le t 2. Que le ejemiva de nuevo: Que le pregunta si es Dios: 1. Que se lo atorgo mintendo: 2. Que de su reino le trata: Qur el responde, que su reivo no os de esta mundos fis del más soberano impirie: 1. Que Pisaco se amedienta; 2. Ce se hahera todo el pueblo: Que no le encuentra la can 1. Qué ooria se la hacamas: 2. Qué cansadlo de escicharnos dispone que le arorenes: Que la obederimos todos 1. Que complimos su prete con tal demasías que confesamos el cocesos 2. Y que ya Rey coro a de buen modo lo ten Que en palario se mira 1. 2. Que Pilato se da apertos Pues que todo lo sabey escuchad lo que prarene o, Y es; que como vee que ver muerto le que al sedicioso Profeta en se de sus embelecos le manda arotar, find nos cono porcon esta trana y poder librarle de mayor tieses. 1. Que es librarler linda flema! 2. Vuena la hubieramos hecho 1. Si yo hubiera prevenido de Piluco tal pretezto; yo se, que habiena llevada mas azores, y man reción No ha de salir con la su 2. Eso si que fuera bueno ̱. Loscuridad de la noche . uará mis intentos. que hay aquí: no respiro; quees delicado el silencio será cosa. a cuando menos. aquel hombre Gente de paz. o; tu enemigo viejo? a Jmbién es como el Profeta dre Galileo. vigo que no hay tal, i tal os te conocemos a dablar; por qué niegas? hh engaño monifiesto: a ya no le cono seo. tan lo he visto, pie nso. le con en no hay harto con estos ri pruera más segura tirmo con juramanto Bemos razón a Pilato? Ay infelias Ya me acuerde aviso prevenido! Or memoriar Que enemiga te portas conmigor Pero si los avisos me ocultas, no me disculpas el yerro pues no ignoraba que soy de mi sagrado Maestro dicípulo venturoso, cuando le negué mintiendo Bos avisos que me acuerdas, califican mi tropiezo en fe de que precedían: mas, no minoran lo necio de mi delito, olvidados; pues yo no les neguía ellos Y así; sin disculpa quedas declarado por grosero, amor mío desdichado, pues no supiste ser cuerdo? Híreme a llorar, a donde no me vea, ni yo mismo: pues de mirarme con culpa de mí mismo me avergüenzo! Qué soberanos impulsos me suspenden el aliento: Oh quien los pies me aprisiona. que ni un paso dar no puedo? ú̱s sible, Pedro amigo; esposible, amado Pedro; que cuendo a buscarme vior adonde estoy padeciando: con la ingratitud te dejas, debiendo ser compañera de quien te estima tan mucho? No avives más mi tormento Eis más que curiosidad ese que parece celo! Ese modo de buscarme con tanto cobarde miedo, es buen camino de hallarme en fe de un valor fincero? no Pedro, no es buen camino? no es ese el modo, ni el medio? porque no me sigue bien quien solo aprojima el cuerpo, y deja el alma remota en poder de los recelos! Si el valor ha de encontrarme atropellando los riesgos; como podrá lo cobarde vencido del menor de ellos? El amor que es lince, sabe, divisarme de tan lejos; que no tropieza en los sustos, como fijo me está viendos pues su perspicacía estorba los estorbos de los lejos. Luego, quien debe ser Argos, para ser Pastor discreto: para gobernar la nave de mi Iglesia con acierto; como me busca cerrados los ojos del fiel desvelo; si el discuido no me encuentra, y si solo mehallan estos? Sea pues, Águila libre quien quiera ver mis reflejos, ya que no pueda mis luces con entero complemento; Y no diga que me busca quien viene del susto cler Donde está del corazón aquel coraje primero, que al quererle atajar yo previniendo este suceso, no creía, que fáltase, z06 ni en los mayores aprietos? no fueron más que palabras. Pedro, todos tus denuedos: y así, se las llevó el aire, como eran vanos alientos! Pedro; pura ser Prolado, no es muy seguro, no esbata el pecho, que sin constanoa paga al miedo tanto pecho Cuando tus úbditos vezs (y más si no son discretos) esta falta, esta flaqueza; con ojos de poto cuerdos Y desatentos, o vanos no ponderán el misterio; que han de hallas en tocobio sino un yerro por ejemplo? Hay del que en ti no leyen primero el conocimiento del defeto, Pedro amigo, que la nota del defero! Ya se Pedro, que me entiende puesto que me estás leyendo en un breve mirar de ojos, cuanto cifra mi silencio! Válgueme el Cielo! que Pero como, Dios immense, el Cielo, querrá valerma si tengo ofendido al Cielo! Que mucho que me suspend sin dar un paso: si llego al postrer grado de ingrato al último atrevimiento! Si de vos, que soya camino me aparto, Señor, y alejo no siguiendo los avisos. que guían a los aciertos; Como hacertaré cobarde a dar un pso! Si niego los favcres, las fineza; que con circunstancia os debos que mucho que la justicia se ruestro digno respeto ne detenga; para darme a caligo que meresco! e qucho, que no dé un paso, sion los grillos mis ierros! Ol lo mueno que explicáis con tan divino, silencio! ollas quejas que os escucha d horazón en secreto! Ollo que mirando habláis! o lo que al mirar os leo lusodo el cargo os escucho cundo descargo no tengo! Ya, Señor, os oigo, cuanto mirando me estáis diciendo? Yalo notos Ya lo miro! Ya lo reo! Ya lo advierto! la u razón que tenéis, ilarazón que no encuentro muestros ojos diviso! la lo entiendo! Ya lo entiendo! pnes me habláis con los ojos; ara la alma! lloren ellos ichos fuentes de dolor: prque mi arrepentimiento mimure mi alevosía; escalice mis deferos; y al mar de vuestras piedades cofra amor como, a su centro donde mi culpa se save, y cozobre todo riesgo! ebo, Pedro me ofendiste queho me obligas, Pedro? stimas! como sois bien habladas por extremo? esfioriza, que los! Enamorado me dejas. Pedro, con tu llanto cuerdo! Tanto puede el corazón penitente! Qué discreto es para mí quien me busca con tal noble rendimiento! Dígalo Pedro a los siglos sepanlo los venideros; y entienda, que más me obliga un cabal conocimiento penitente, fiel, constante, y tiernamente al agüeño, que con la grosera culva de los humildes me ofendo? Infnitamente montan los agravios, los tropiezos: pero las lágrimas, hombre, si no ecceden con el precio, si no son más que infinitas sus propiedades, su precio; es mcuester que se sepa que no montan nada menos! Muera, aquela! Y a ver, cómo sabe librarse! No hay medio? Crucincale! No dudes! Ve que tiene ley el p Terrible conjuración? haber si así lo remedio. Por respeto de la Pascua, . a quien será bien libremos: a Barrabás, que es ladrón, facinoroso, y perverso; o a Jesús, que está inocente? Libre a Barrabas queremos. Ah vil vulgo! Cómo sabes . amparar los desaciertos? Mas como has de condenar un ladrón público, necio, aleve, engañoso, torpe, fementido, lisonjero: sin que ati propio te incluyas por cómplice compañero en la sentencia? bien haces: que si en fe de verle reo le pides para el suplicio, te obligaras por lo mismo a pagar con Barrabás tus mismos infames hechos; y no habría (quién lo duda!) en todo el extenso imperio de Judea, y Palestina término, lugar, ni tiempo para hacer tantos suplicios como sois los inmodestos: o los últimos quedaran sin ministros para hacerlos! Páguelo el justo por todos, Pueblo aleve; que con esto, le sobraran los verdugos que ejecuren el decreto! . Pues yo, para darle muerte en Cristo causa no encuentro. Hijo de Dios se pública! Y prosana los respetos de la sacra Sinagoga! También se atreve a lo recto de nuestras leyes! Preten avasallar el Imperio! Crucifícale! Sin causa? Quiere destruir el tempo y levantarle en tres días! No es suficiente argumento Y porque lo endurecido de vuestro acerado pecho, se enternezca; veise aquí! ved de que modo le ha puest vuestra tirana malicia! Crucifícale! , Depresto! No puedo condecender, sin otra causa: primero es la justicia, que todo. Firma la sentencia; puesto que los Jueces la prouciar No te oppongas al conejo Mirad, ved; que es vuesto! Solo al César conocemos por nuestro Rey! Y nosotros ante el César juraremos, que nuestro Rey le intitulas Esta voz casi me ha muerto. fuerza será que confírme la sentencia! Despachemos! Esto ha de ser de este mod , n la que firmas; has entero y decreto! Di que muera Iunos de todo el pueblo, pes a todo el pueblo engaña? ay hobre ingrato, soberbio! . un lo que por ti paso! Malo que por ti siento! n dupliques la sentencia, peme dan tus desaciertos; ye es querer amás de injusta ne la repiten tus hierros; y aconfirmarla, el portarte (aver de humil arte cuerdo trepentido, contrito, y con agradecimiento) igrato, desconocido, Irano, aleve, y severo! Despacha? No te detengas? llabe firmado: mas, protesto, seno es el decreto mío. Que sobre nosotros mismos ienga la sangre del justo; lo injuso pretendemos? Y lavándome las manos amo, que no consiento e entencia tan ínica! hedla vos. Nos Poncio Pilato, por el Empe- rador Tiberio César, Presitente de toda Judea, &c. Atento a que las causas que contra Jesús de Nazareth se le imputan son merecedoras de público suplicio, como los Pontifi- ces de la Ciudad de Jerusalén sien- ten; confirmamos la sentencia por ellos dada, y a nos cometida: en la cual condenan a dicho Jesús a mu- erte de Cruz entre dos ladrones en el monte Olívete, Basta; que ya está entendida. Bien está! Vamos con tiempo! Ea, llevadle. Veamos nuestro Rey en digno asiento? Levántese en alto, quien quiso encumbrarse soberbio! Líbrese con un milagro el que inúnmeros ha hechor Ande, ande? Ya la muerte derribará sus deseos! No podrá; qu