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Texto digital de El valiente sevillano (segunda parte)

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Diego Jiménez de Enciso
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Diego Jiménez de Enciso Segura
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Comedia
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Cita sugerida

Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de El valiente sevillano (segunda parte). BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/valiente-sevillano-el-segunda-parte.

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EL VALIENTE SEVILLANO (SEGUNDA PARTE)

JORNADA PRIMERA

Y así, invicto Rey Francisco, cristianísimo Monarca; ruego a vuestra Majestad que oiga atento mi embajada. Estas son las condiciones de las paces mal guardadas, que por diferente tiempo juraron España, y Dacía. Leo. . Dígase otra cosa, no se hable en eso palabra. Por que? . Porque esto es mi gusto Suplico a tu Alteza. Basta. El famoso Carlos Quinto, y el primero de la fama, dice a vuestra Majestad que no albere más a Italia, que el hslado de Milan es de los Reyes de España, por justicia, y por derecho. por lei divina, y humana, Si Felipe Vicecomite, sin respetar a su alma, y su padre Galeazo, se lo dejaron a Dacía cuando murieron, no importa, que mal daré yo esta capa sino es mía, y no ser de ellos. el Estado, es cosa llana, pues jamás no tuvo título de Duque con justa causa, sin Galeazo el primero, hingún hombre de su casa; que como cosa feudal, cuando aqueste estado vaca, queda a la disposición del Imperio de Alemanía. y el Imperio, no les dio nunca título de nada, y así fue la posesión rebelde, injasta, y tirana, Y más de esto el Rey Luis concertó casar a Claudía se hija; con Carlos Quinto, siendo niño, y con palabras y escrituras, lo afirmaron, y juraron no casarla si no fuese con el César, y que por la misma causa, que césase el casamiento por parte del Rey de Dacía. que cedía su derecho. al gran Carlos Quinto de Austria. Casó Claudía con el Duque de Ángulma; heredó España, y es suyo Milan, si pesa a diez mundos. . Basta. . Basta, Y vitra de esto, Ludonico isforcia, con gusto y gracia del Imperio, fue gran Daque de Milan, y de su casa. Por derecha sucesión, hoy viene a heredar España, pues murió Francisco Esforcia, y a segurando, su alma lo dejó al gran Carlos Quinto, digno de toda alabanza. Y ya basta que una vez, por intercesión del Papa Glemente Séptimo, diera el Emperador, de gracia a Esforcia aqueste Ducado, sin que ahora quiera Dacía que de el César su hacienda, siendo suya, por mil causas. Dice más, que vuestra Alteza le diga, como, no acaba de conocer su amistad, y de temer sus hazañas? Pues apenas empuñó el cetro en su mano airada, cuando a cobrar a Milan pasó vengativo a Italia, En fin, ganó aquel Estado por aquella vez, y tantas a vuelvo a inquietar el mundo, que su verdugo lo llama, Cuando le dieron al César el imperio de Alemania, se le opuso a la elección, ya con ruegos, ya con armas, Hizo paces en Noyón, y procuró la alianza de Enrico, de Ingalaterra, de León décimo. Papa, con intención de hacer guerra; como lo hizo a Navarra; en fin, se os quitó a Milan. Calla, Español. . Calla, calla. Y también para la Iglesia se os quitó a Plasencia, y Parma, Volvístenos a cercar, hasta que de las murallas os salistes de Bienca, que se ganó a fuerza de armas. Paso vuestra Majestad, como valiente Monarca, a Italia tercera vez, a temorizando a Jalia. Ganó a Milan (no me dicen qué calle ahora?) y ganada, llegó a cercar a Susura, para gloria de mi patria. Pues fuerza a fuerza vencio, el César, la gran batalla, a donde prendio dos Reyes el de Dacia, de Navarra. De allí, a vuestra Majestad le trajeron preso a España, donde todos le servían, y a donde le respetanan. Y para hacer las paces, casó en Madrid con Madama Leonor, mi señora, que es del gran Carlos Quinto hermana Renunció todo el drecho De los estados de Italia, Borgoña, Flandes, y Nápoles, y Milan, que ahora demanda. Mas apenas hubo puesto en sus estados las plantas, cuando quebranto las paces, y empezo a tomar las armas. Pero viendo el poco fruto que de estas guerras sacaba, tercera vez hizo paces, tercera vez las quebranta; Y cuando pasaba el César solo a Nápoles, por Dacia, Mostro vuestra Majestad sus noblísimas entrañas, pues no le prendio; pagándole las amistades pasadas. que las almas de los Reyes nunca suelen ser ingratas. Allí se dijo, que a ruego de mi señora Madama Leonor, le dio a vuesta Alteza a Milan. . Ansina pasa, el César me dio a Milan cuando pasó por mi casa, y no he de ser yo quien soy, o cumplirá su palabra. y si a caso no he guardado las que yo le he dado a España, es, porque las di oprimido, mas por fuerza que de gracia, Esto es razón, y justicia, y si todo esto no basta, los derechos de los Reyes son las fuerzas, y las armas. A esa cuenta, arto derecho tiena el César; y me manda que desengañe a su Alteza, No se diga en esto nada, En fin, estas son las guerras que a habido en Dacia, y España, desde que sus Majestades tigen, gobiernan, y mandan. A donde verá el derecho que tiene la casa de Austria al Estado de Milan Mis letras serán mis armas. Pues dejando aquesto aparte, dice más, que porque causa pide favor a los Turcus, y los trae su Alteza a Italia. Del enemigo comón, de Barbaroja, un pirara, hace amigo un Rey, que el mundo Cristianísimo le llama. Un hombre, que en Mantuano le deuro la vida a España, y en medio el mayor peligro de niega amistad, y parias. Abra vuestra Majestad los claros ojos del alma, no quiera ciego de enojo, marchitar su eroica fama. Cuando viene Carlos Quinto de la infelice jornada de Argel, a donde perdió tantas naos, y gentes tantas. Cuando todos le consuelan, y cuando todos lo llaman padre, señor, Rey, amigo, le inquieta su Alteza a Italia. Vuestra Majestar es solo, quien no siente su desgracia, y le hace guerra por Flandes, por Lombardía, y Navarra. Guillermo, Duque de Cleves, por su intención se levanta, y Martín Báronse, toma contra su señor las armas. Y con tan grandes ofensas, porque paulo se lo manda, os convida con la paz, y os recibirá en su gracia. Y cuando no, ay de vosotros! que castigo os amenaza, por la mano vengativa del más valiente Monarca. No penséis, por lo de Argel, que no le han quedado armas para sujetar al mundo por alfombra de sus plantas. Porque cuando no tuviera más valor, que el de esta espada; bastaba para ganar Reinos, mundos, honra, y fama. Da a Carlos esta respuesta. Qué te admiras? Qué te espanta? Así se responde al César? como su Alteza no aguarda, esto me responde? . Sí, sal de mi campo mañana, de España estoy ofendido. Y has de vengarte de España? que esto sufro que esto veo, a mi Rey tan grande infamia? vive Dios que he de hacer lo que el Español Moncada. Haz cuenta que de las paces no ha hablado mi embajada, y mira cuantas se han hecho, ya deshechas, y rasgadas. No quiero paces, señor, que no las estimo en nada, porque es bien que yo las rompa pues que ya tan mal se guardan, Y pues mal aconsejado, tu real palabra quebrantas, sin mirar que en tu persona ha de ser ley la palabra. Ocupen el viento vago tus armas nobles doradas, cieguen el sol tus arneses, tema el fuego tus bombardas. Diez montes de roble, y pino; alcorno que encina, y haya, para tu armada destruye, y en el zarco mar trasplanta. Dente de beber seis ríos, y aún falte a tu gente agua, venciendo a Alejandro y Jerjes la copia de tus escuadras. prestete yo mi valor, y agota para tus armas los obreros de Milan, y las minas de Vizcaya, Llama el Turco en tu favor, y a todo el infierno llama, convoca en tu aluda el mundo alteralo en tu venganza. Que tus banderas, y arneses, tus amigos, tus armadas, los ríos, la mar el viento; tus banderas, y tus cajas el Turco, el mundo, el infierno, el tiempo, tus fuerzas, y armas, en nombrando a Carlos Quinto será espunia, humo; o nada. . Quire vuestra Majestad que le mate? . Estas bravatas sufre aún Español su Alteza? Es hijo de la arrogancia; aqueste es Pedro Lovón tan gran hombre por las armas, que con ser yo su enemigo, público sus alabanzas. Es Marqués de Mantuano, y a temido su hazañas todo el mundo, y es muy justo que yo respete su espada. 1. Huimos sin poder más, y a tu hijo y mi señor, cautivaron. . Lo peor fue que volvieseis ha tras 2. Es cruel cuando se enoja. 1. Y en fin como te decía. A mi hijo don García me cautivó Barbaroja? Albricias, señora mía. Vino ya Pedro Lobón? que prisa, que turbación es esta, hijo García? ya vuestra inquietud me enoja? 1. Barbaroja mi señor. Es un perro, es un traidor, que me envía Barbaroja. Mi hijo os volvé a llevar, que no le he de recivir, que el procurará venir, y yo se lo iré a quitar. 1. No venimos a enojarte. 2. Aquesta es mujer, y diablo. Habla, y acaba. . 1. Ya hablo, lé este papel a parte. 2. Notable es esta mujer, no la alterado el contento de ver su hojo. . Buen cuento ahora bien, quiero leer, y en tanto, pues se vinieron sin don García esos dos, ahorcaldos. . 1. Oye por Dios. Diga el pregón, porque huyeron. h . el azote del mundo, Barbaroja. , qu Supisteis algo vosotros de esta carta. . 1. Qué diré, si señora. . Pues por qué? Digo que no. . Ay de vosotros amores amí? por vida del Marqués pedro Lobón, que he de pagar su afición. Tlleve el diablo la venida. llégate a ca. ̱ Ya te entiendo Y esto le responderás. (do. a Barbaroja. Serás servida . 2. A Alá me encomien- 1. Esta es mi gerifiera es esta. Yos. . Queda con Alá a Barbaroja dará ese criado respuesta. Madre quiéreme abrázar? No García; porque os distes, y aún estoy pues os rendistes por haceros acotar. Madre, si llevara espada, aunque solo me quedé, con ella y un puntapie echara a fondo el armada, Traed espada. . No la ciño. por no escurecer el nombre de mi padre. . Bravo hombre. alomenos bravo niño. Porque si espada ciñera, ya abitaran el profundo cuantos moros tiene el mundo, y aunque otros tantos hubiera. porque sunque me dicen, madre, que es bravo el que me enjendró no es tan bravo como yo. al fin hijo de buen padre. Señora, estas sola? . Sí. Don Luis aquel traidor. contrario de mi señor, con mucha gente está aquí; Y en el patio, el Secretario Diego Osorio le hablo. Qué importa si lo encontro. Es su amigo? I. Y mi contrario Sabes el don Luis que digo? Sosiega, bien se quién es, Gobernador del Marqués del Basto tu primo, amigo de no estar quieto jamás, es pichador, y matante; fanfarrón, necio, arrogante, y trecientas cosas más. El que antes que se casara la requebraba un demonio, gran hombre de un testimonio, cortada tenga la cara. Plegue a Dios que me decía cuando Vueseñoria caso, y aún mil veces lo juró que se vengaría algún día. Ya vino de España? . Es algún Turco este hombre, madre. Volvé aquí por vuestro padre. No hará falta el Marqués. Qué melancólica he estado estos días, ay Lobón. Es leal el corazón, ya en su aposento han entrado. ; , r Tan brava es doña Isabel, y tan cruel?o. Sí señor. Si será porque a mi amor siempre fue brava, y cruel. Diego Osorio, a Barbaroja se lleve luego esa carta. Yo iré. Almomento se parta. La Marquesa. . De congoja muero, que es un gran traído don Luis . . Que no está aquí Lobón. . Sillas, ay de mí. Váyase Gobernador. Sea señor bien venido. Vuesa merced bien hallada, siéntese . Ya estoy sentada, merced a mí? esto he oído, . a mi casa esta mercerced? Siempre la recibo en ella, hay mujer que sea tan bella, como está vuesa merced? De verlo estoy muy contenta, ami merced? . . A mí un él. . Yo no soy doña Isabel? Grande agravio. Grande afrenta. Cómo le va de casada? Cómo veis, gracias a Dios, a mí de ella . . A mí de vos? . muy bien parecéis armada. Advertid que andáis muy basto, Mirad que tengo razón. Yo soy mujer de Lobón, prima del Marqués del Basto. Y es esa descortesía para quien es lo que vos, porque a vos, os honra un vos, y a mí, no una señoría. Mas sois hombre humilde en fin. Vos soberbia, vana, y loca. Pues vive Dios que la boca os rape con un chapín. ros luego de mi casa. Prendelda, Gobernador. Pues amí? porque, traidor; esto sufro, aquesto pasa, Una cédula real. trae el señor don Luis del César. . Qué me decís? que importa, hay suceso igual, perros, vive Dios. . Señora. Dejalda, sosiégate vuelve a sentarte. . Si haré. Vuelve a escuchar En buen hora, di que quieres. . . Que te quiero, Pues quiéreme norabuena. Eres de bronce a mi pena. Y tú de cera a mi hacero. Tú no sabes que la muerte, ingrata, te puedo dar? Se que me puedes matar, y que no puedo quererte. Sabes que al Emperador tiene Lobón ofendido? Se que es leal mi marido, y que tú eres un traidor. Y di, que hizo el Marqués, y porque el César se enoja? Porque escribe a Barbaroja, y da abisos al Daces. Lovón aquesta traición? de algún enemigo suyo, o es algún embuste tuyo, que es leal Pedro Lobón. Díselo a tu Secretario, que al César ha dado abiso de lo que tu esposo hizo. Ay don Luis, que es su contrario; y que en las cartas decía? Mucho esta pena te enoja. Dime más. . . Que a Barbaroja a Bigavano daría. Y firmadas de lovón? Con su letra, y con su firma. Falsa es la mano que firma, letra y firma falsas son. Si amí me hubiera creído el Marqués, pues es notorio que es un traidor Diego Osorio, aquesto no hubiera sido. Sin duda la firma es falsa, que el Marqués es noble. También otro trato doble tenía con el Dacés. Malos mis sucesos van, de qué suerte? . . Le escribía que su favor le daría para cobrar a Milan. Cielos! qué es esta traición. Furiosa estás. . que te admira, vive Dios si no es mentira que mate a Pedro Tobón. Yo tengo hijos de un hombre que el mundo traidor lo llama? yo a una mesa, yo a una cama con quién tiene aqueste nombre? Firmas contra su señor mi marido. . . Esto ha pasado. Es un villano el criado que a su dueño fue traidor, Sí, una carta quieres ver te la mostrare. Ay de mí. no es esta su firma? sí, aún no lo puedo creer. Bien empecé mi traición. . Él es traidor. . . Ya lo afirma que bien falsee la firma. . Si es verdad gran confusión, Yo le tengo de prender. Vos prenderle? . . Y con rigor hasta que el Emperador pase a Italia. . Esto he de ver. Qué te secreste los bienes me manda. . Y que bienes son está muy pobre Lobón. Secrestaré los que tienes. Y a done Frnando Gonzaga su General, tiene escrito el César, que en su delito lo que yo hiciere haga. Bien ves lo que puedo hacer, pero te quiero de suerte, que antes me daré la muerte que yo te llegue ha ofender. Doña Isabel que razón hubo porque despreciaras mi persona, y te casaras sin mi gusto con Lobón? Si el era un pobre Marqués, yo hera un rico caballero, y soy lo que fui primero, y él lo que ha sido no es, Si regalos te obligaron, que regalos puede hacer un hombre que te vio ayer, y mañana lo casaron. Si gusto, que gusto da un loco fuera de sí, cuchilladas por aquí cuhilladas por allá Qué te obligo? es más brioso, es más gallardo que yo? fue aquesto, responder no, pero fue más venturoso. Premia mi amor y mi fe, pues que sabes, prenda mía, que es crueldad la villanía, oye. . qué has dicho. . . No sé, ni agradezcas mi afición, ni premies mi voluntad. Di, don Luis, es verdad que es traidor Pedro Lobón? Si será que es tu marido. Dejadnos entrar, villano. Aquí he menester las manos, hola, que es este ruido; . Señor don Luis, a mi madre me dad. . . Señor don García, que es el César quien me envía. Solo conozco a mi madre. Dame luego a mi señora, o quitárete la vida. Hay gente más atrevida, prendeldos. . Préndame ahora Perro, hay desvergüenza igual? A buen criado Amurate, Perro, quieres que te mate. Por ser perro soy leal. Mire Vueseñoria que es gran sin razón la que hace, dese por mi . Qué me place en matando a nueve o diez. Posible es que no se fía de mi lealtad, y no advierte que esta buscando su muerte si aquesta gente porfía? No ve que el Emperador lo manda? tenga advertencia, que con esta resistencia hace el delito mayor. Y esta cédula real no es contra Uueseñoria? Bien decís, pero quería librarme de tanto mal. Bien veo que es sin justicia. Fie de mí esta prisión. Digo que tenéis razón, yo obedezco la justicia. Brazos, qué he de sujetaros? que es posible que me doy? no puedo más, rabio; estoy por matarme, y por mataros. Su casa será prisión de Vueseñoria. . . En buen hora. Pues por qué te das ahora? Mientras parece Lobón. Y también estará preso dentro de casa este moro. De coraje rabio, y lloro, De cólera pierdo el seso. Amor, esta noche gano lo que en muchas he perdido, gozare sin ser querido pues mi dicha está en mi mano. Si doña Isabel se encierra; haré abrir, con ocasión de tomar la confesión, gran arbitrio, amor es guerra. Aay madre. . Aay hijo García. Tráteme bien a mi madre, que se lo diré a mi padre. Ay Marqués del alma mía. Y que sin más dilación, importa a nuestra corona que nos prendáis la persona del Marqués Pedro Lo von, Yo lo leo, y no lo creo, que notable novedad, mal hace su Majestad, si me hierro? no bien leo. A Lobón tan gran soldado, y que también le ha servido? Señor, Lovón ha venido. En extremo me ha pesado. Pues en todo Cambresí le reciben muy gozosos. Siempre a los hombres famosos los envidian. . Ya está aquí. Qué haré para abisarle que huya de esta inclemencia. Deme los pies vuecelencia. De pena no puedo hablarle. El Daces no respondió, y rompí la paz. . . Fue hazaña. digna de un pecho de España este es traidor? como yo. Y dicen que Bárbaroja está a bista de Mantuano, y es cruel este pagano cuando de verás se enoja, Y así se me ha de hacer merced, de darme licencia, no responde Vuelelencias Yo veré si puede ser. Han visto que tieso va el excelente señor? conoce nuestro valor Calla necio, bueno está. Así nos dio con la ausencia; es bayeta ses Marqués? si él es excelencio, él es un asuo por excelencia. Rioja, dime, qué haré? que será esta no vedad. llo va ha decir verdad, vide Dios que no lo sé. pero porqué te importuna ese enfadoso cuidado? porque un hombre desdichado debe temer la fortuna. Gran mal me ha de suceder, y pues teme el corazón del Marqués Pedro lobón, o es que ha sido, o quiere ser. Qué es eso? . Que me se yo, un papel, escrito está Veamos, muéstrale acá Sin duda se le cayo . a don Fernando; que has visto! Rioja. . Señor Que veo, qué dice aquí? . Yo no leo, menester es darte un pisto, Quita allár yo soy traído. El color se te demuda. Si la fortuna se muda, que mucho mude el color Y y ON Fernando de Gonzaga nuestro Capitán general: en vista de esta ̱ nuestra carta, prenderéis la persona del Marqués Pedro lobón que en nuestro ejértito nos sirve, y se le entregaréis al licenciado don Luis Pizarro nuestro criado, y le daréis favor, para que en la parte que mejor vis to le fuere le ponga a buen recado, con guardas a su satisfacción; y hecho esto, nos abisaréis, para que proveamos lo que la nuestra merced fuere: y porque conviene a nustra corona, lo habemos hecho escribir, y lo manda mos a todas, y cualesquier justicias, de los nuestros Reinos, y señorios. Dada en Valladolid, en doce de Setiembre de este añoisgo Cedulitas contra mís esto ha hecho mi enemigo don Luis, Dios es testigo que al César nunca ofendí. Mucho debo a don Fernando, de esta suerte me abiso, Qué temes, mal haya yo, de qué estás, señor, temblando? Qué te tienen de hacer? tú no eres Pedro lobón? Y aún esa misma razón es la que puedo temer. Pobre quise acrecentar mi ser, cumplí mi deseo, mas ya que Marqués me veo, me quisiera conservar. Ya por la desdicha mía subí al estado que ves y no prenden a un Malques para soltarle otro día, Don Fernando sale a verte. Apartaos, Rayose aquí un papel? . Sí, y en el vi la sentencia de mi muerte, Escribe el Emperador contra mí, muy enojado. Pues por que aguarda el criado la cólera del señor. Ya ve que dice, le prenda. Pues en qué he sido culpado? es culpa ser desdichado? Váyase, antes que se entienda Que esto hace un General; que me culparan también, que en ser su amigo, hago bien, y en ser General muy mal. Y crea que tiene en mí un muy grande aficionado. Vuecelencia es quien me ha dado la vida, pues hoy nací. Pero yo no tengo culpa, que esto es hecho de un traidor. Yo haré al Emperador que le admira su disculpa. Por momentos le aguardamos en Italia; a Dión Marques. Beso a Vuecelencia los pies. A rebeder, que nos vamos, Escríbame Vesenoria. Y yo? . . Vos tambré hermano. Dónde has de ir? A Mantuano, antes que amanezca el día, Así mis moros envía, como aqueste pago da a mi amor doña Isabel, hay villana más cruel, matarela, por A lá. Esta es la respuesta? . Sí, ansí vinieron. . Ay gente mas sin razón, e inclemente, Una carta trae allí. Corrido estoy por Mahoma. Lee, pues sabes Cristiano. 1. Entra, señor, a Mantuano, las armas furioso toma. Bárbaro, mi voluntad harás en no dejar vivos ninguno de mis cautivos, porque es traición tu lealtad. Pues fiados en tu amor, y que los has de soltar, se han dejado cautivar, y pierden de su valor. y en lo que es, querer entrar el lugar que he defendido, yo misma; pormí; te pido vengas a entrar el lugar. Tus dineros no los quiero, que no los he menester, mira quien es la mujer que no ha estimado el dinero, Mas yo tanto te he querido, desde que se tu amistad, que haré tu voluntad; cielos, qué es lo que he leido? No leo más, grande ventura, carta noble, carta honrada, carta rica, y laureada, carta santa, carta pura, Esto has de hacer? . Todo es para el gusto que yo siento (poco Lee más. . Notable contento vuelvo a leer, estoy loco. Mas yo tanto te he querido, desde que se tu amistad que haré tu voluntad como quiere mi marido. Alto, entremos a Mantuano ella es mujer de un villano, y en su ser se ha convertido, yo véngate del Cristiano a Barbaroja, y a Dacia. Muera España, y su arrogancia. Toca a marchar a mantuano. Qué hora será? . Doce o una. de la noche. . Suerte ha sido llegar sin ser conocido. No ves que no hace luna. Ya estamos en Mantuano. No está el lugar muy seguro, por esta parte del muro. (no, qué es esto? . Escúchate herma Todos aquellos que supiere de la persona, y bienes del Mar- ques Pedro Lobón, vayan a denu ciar delante el señor Don Luis Pi- zarro, pena de la vida, mándase pregonar, porque venga a noticia de todos. Don Luis Pizarro decía? Si acá vienen que he de hacer. Tú te procura esconder. Toda la noche y el día echad bandos, que enojado escribe el César. . Tosí, que he de hacer. . Quién esta allí si es espía. . Oh mal criado, Sois cristiano? Si por la gracia de Dios Pues qué hecéis aquí vos? Quién lomete en eso, hermano, Dejado que es un pobrete, vamos a echar otro bando. Vive Dios que estoy temblando o cuál te pare un corchete. Por Dios que en buena ocasión me has puesto. . Ya esta pasado Muy buen amparo ha hallado en sus vasallos Lobón. No era este el Gobernador? Entiendo que sí. . Esto pasa. Ya estamos cerca de casa, por aquí hay poco rumor. Esta no es la puerta. . Sí Gracias a Dios que llegamos. Sabes qué has de hacer? que vamos juntos. . Vente junto a mí, como tan quietos están con estas puertas abiertas. Pregúntáselo a las puertas, Ya estamos en el zaguán. pierdo Rioja el sentido, porque una mujer honrada, ha de estar muy encerrada teniendo ausente el marido. Cielos que haré . Detente, no es mi señora mujer de quien eso has de temer. Es mujer y he estado ausente, Una luz sale. . Mi entierro será. . Tu sospecha es vana, que por san Crespín que es Juana y viene con ella el perro de Amúrate. . Escucha a parte. Déjame, vete ha acostar. a Pizarro he de matar. Quieres matarme, y matarte? Deguello ha de haber cruel; tú en mi ausencia con un galgo? Que yo por mil hombres valgo, vengaré a doña Isabel. Porque tengo de sufrir, si esta ausente mi señor, que le quiten el honor, mejor me será morir. Que vas a morir, cuitado. Hay más terrible tormento. No ves que está en su aposento con mi señora encerrado. No hay justicia? aquesta fuerza se hace a doña Isabel, hay verdugo más cruel, que la ha de gozar por fuerza, matarelo aunque me mate. Dónde vas, espera, aguarda, que están cien hombres de guarda. Tente y escucha, Amurate. Téngase, señora juana. Es Rroja. . Calle un poco. Cielos qué es esto! estoy loco? es verdad, o sombra vana! Has dicho aquís pero no, eres Amúrate? si: o Pizarro, como, di; turbado estoy, no soy yo. no me digas nada, vamos donde esta doña Isabel. Señor, yo te he sido fiel. Anda más, cómo no andamos? Mi señora está sin culpa. Si estará, que es mi mujer, La guarda sale. . Ah de ser cien mil muertes su disculpa. 2. Quién va allá? Vuestro castigo, el Marqués Pedro Lobón. A ellos, que pocos son. Yo te mataré, enemigo. 1. Huyamos, que este es un rayo, 2. Que me ha muerto. 1. Confesión, Jesús. . . Este es Lovón. O lo que riñe un lacayo. Déjame que habrá la puerta traidor. . . No tienes de abrir. Que mal he hecho en dormir, Siendo mi deshonra cierta. Voces oigo de mi madre; quién va? . Un pobre vergonzan- vive Dios que es un gigante. (te, Es criado de mi padre? Es mi señor don García? que alto de cuerpo es el miedo. 1. que me mata, muertó quedo, 2. Ay de mí, Virgen María. Aún no vengué mi deshonra, Brávamente se ha reñido. Padre, sea bien venido. Vos mal hallado, sin honra. Sin honra, Uueseñoria? mire que no puede ser, que es mi madre su mujer, y basta ser madre mía. No culpo yo a vuestra madre, sino al villano traidor, que se le atrevió al honor ganado por vuestro padre, Todo el mundo se esté quedo. Este no es don Luis Pizarro? Una pistola no es barro, vive Dios que tengo miedo. Como a mi valor te igualas, siendo aquestas fuerzas solas, si me como diez pistolas, y digiero veinte balas? Qué me mata, no hay justicia? Qué ruido es este, esto pasa? el Marqués está en su casa, en este caso hay malicia. Téngase Vueseñoria, que manda el Emperador, que se de todo favor al señor don Luis. . Desuía. Si quiere que lo matemos, a don Luis, se hará De miedo se morira. Vive Dios que lo acabemos, A quién? . A tú, y a tu gente Soldados, mirad que es tey que en el se respete al Rey. Cómo, que esto se consiente? esta cédula real vea vuestra señoría. Yo la obedezco, y querría me llevéis al General don Fernando de Gonzaga, que al fin es justicia mía. Gusto es de Vueseñoria, y así es justo que se haga. Qué humilde esta. . A Cambre sí vamos, Isabel querida. Ay Lovon, que eres mi vida, y me han de matar enti, Guardaréis este lugar, Gobernador, pues no puedo estar en él. . Triste quedo. A todos quiero abrázar, A fortuna! que te mudas con el tiempo loco y varió; abrazadme, Secretario. Será el abrazo de Judas. Lloráis lloto a mi señor. Bien mostráis vuestra leartad. Que no crea la verdad. . el Marqués, que es un traidor Oforio. . Adiós. Oye hermana, cuide de mí en el camino, buen pan, buena carne, y vino. Bien negocié Vamos Juana. En esto importa el secreto. No se ha de saber por mí. No emos de ir a Cambresí. Pues donde has de ir. a Bugeto. Bien veis vos, que si quisiera, os matara. . . Sí señor; temblando estoy de temor. . Y que librarme pudiera también veis . . Ya lo he mirado Vamos preso en buen hora, y ved que no os mato ahora, pero yo tendré cuidado. Y ved cuan bien se confirma quien yo soy, y quien he sido, que habiendo el mundo rendido, quiero rendirme a una firma. Y se del Rey mi señor, que aunque esté conmigo mal, he de quedar por leal; como vos por un traidor. No digo nada. . qué aguarde esto mi padre? Mandado he sido. No es mucho no hayáis oído, que siempre es, sordo un cobarde,

JORNADA SEGUNDA

Allí escucho las dulces chirimias, y aquí el amargo son de las cadenas, allí las gentes de contento llenas, yo aquí llorando, las desdichas mías. Oh j locas, banas, leves alegrías, cuan cerca estáis, contino, de las penas, que como sois del mundo tan ajenas, es humo fácil vuestras fantasías. Cuán banas son, ay cielos, las mortales, perecederás cosas; cuan extraño estuve un tiempo de tan grandes males, Yo soy aquel que no temió su daño, burlando de los Astros celestiales, sie en mi suerte, lloraré mi engaño. por. Hablarte quiere, sañaa, Digo Osori. . Entre al momento. no estoy en mí de contento, téngole notable amor. Diego Ohsorio? mil abrazos os he de dar, vive Dios, grande amigo tengo en vos, vólveme a dar esos brazos. Por mostruo hallo en mi historia un criado tan leal, un amigo en tanto mal, y un ausente con memoria. Cómo estáis? . Uueseñoria escuche. . Qué he de escuchar? Le vengo a notificar. Hablad, qué tenéis? querría, . que, decid, a señor, mi intento es bueno, puedo hablar? Qué queréis? . Notificar la sentencia del tormento. Vos, por la ley de soldado que sois un bellaco, vos contra mí? pues vive Dios, de un traidor. Ya esta enojado. Lisonjeador enemigo, pildora amarga dorada, joya de alquimia esmaltada, vil criado, falso amigo. Fiera, de mi mantenida, cuervo ingrato que crié, cuchillo que yo amole para quitarme la vida. Qué te he hecho, desleal? di tu disculpa, preven, porque yo te hecho bien me quieres tu hacer mal? No siento pasar la vida sin la amada libertad, y ver que su Majestad todos mis hechos olvida. Que se trastorne la suerte, y que el bien tan poco dure, y que don Luis procure mi mal mi deshonra, y muerte. Tanto como ver, traidor, lo que hoy has hecho conmigo, que la ofensa de un amigo es el agravio mayor. Mas decid, decid. . Aquí no ofendo a Vueseñoria. Yo lo servire algún día. La sentencia dice ansí. Don Luis Pizarro. Buen cuento, vete luego de la sala, o envíárete en hora mala. Notifícole el tormento. Tormento a Pedro Lobón? hay tan grande atrevimiento, vete, hermano del tormento, que yo saldré de prisión. Y te diré que has de hacer con los hombres como yo. El cual respondió que oyó la sentencia, fecha Ayer, y ancier, y de aquí a un año, de aquí a un mes, y de aquí a un Suplico a Vueseñoria. (dia. Que me suplica el pieaño Yo me voy. , . Vuelvan el coche, que aquí no pueden entrar. Quién me querra visitar tan de prisa, y tan de noche? No han de entrar. No nos deis voces. Aquí del Rey. . Hola, guardas qué es eso? . Porque no aguardas, villano, no me conoces? A ver a Uueseñoria quieren entrar. . Entren pues. Entiendo que es el Marqués del Basto. . Suerte sería; traed sillas. . Muy corrido vengo, de ser el postrero, pero a fe de caballero que hacer más no he podido. Acábome de apear en este punto. . Bien creo toda esa merced, y veo que jamás puede faltar. Sea mil veces bienvenido mi primo, y vuesa merced lo sea, que gran merced en verlos he recibido. Díganos Uueseñoria qué hay de negocios? . Señor, en las manos de un traidor esta la inocencia mía. No se admite mi descargo, no tiene ya mi mujer que gastar ni que comer, este es un negocio largo. Todo es por estar yo ausente, fui por Madama Leonor, y en tanto aqueste traidor se le atrevió a mi pariente. Cómo está doña Isabel mi prima. . Cómo sin mí. Y don García, esta aquí? Por Dios que yo no se de él; Un mes juta que estoy preso, y no me han dejado ver a mi hijo ni mujer. Gran lástima. . Pierdo el seso. Señor Fernando de Castro, viendo que el Emperador, quiere que sea un tasidor de mis hazañas padrastro. Cómo Vueseñoria esta aquí? vor tenerme más sujeto me trajeron a Bugeto, llevándome a Cambresí, Y que escribe don Fernando de su cerco? . Qué porfía el Daces, y batería las murallas. . Cómo, o cuando Yo oí decir, que gran temor de nuestro ejército tiene No lo ha de tener, si viene a Italia el Emperador? Trae veinte y tres mil infantes, Italianos, y Españoles, y Tudescos, que son soles de Marte, y del mundo adlantes. Veinte y tres mil? buena gente; a pues, si me libertara, con los tres mil le bastara, que yo matara por veinte. Eso pasa? . Nos echaron de la puerta. Uneseñoria se vaya. . En fin que decía Vueseñoria? e juntaron todo la gente que digo. Gente trae de arta importancia, pero bastara. arrogancia notable. . Pues yo me obligo, conquistar con esa genté diez mundos. . No digo nada, señor Marqués. . La jornada he de hacer, aunque intente darme algún villano pena, No hacen caso de mí, No miran que estoy aquí? Pues estaos en hora buena. Sabéis quien es el Marqués de Mantuano? . No señor, se que dicen que es traidor, y que yo soy su juez. Pues cómo, habiendo vos sido mi criado, respondéis de esa suerte, no sabéis quién soy? . Ya he respondido. Váyase Vueseñoria, que solo el simperador es mi Rey, y mi señor. Sabed que esta causa es mía. Y quedaos ooios, Marqués. yo visitare a mi prima, a diós. . A quien no lástima esto. . Veranme después? Yo hablare al simperador; donde va Vueseñoria, vuélvase por vida mía. Mi vida, hacienda, y honor ofrezco, y estos haceros. Yo beso a vuesa merced las manos, por la merced. Adiós . Adiós, caballeros. Lovón, yo soy vuestro amigo. Decid lo que habéis pensado. Qué habéis hecho? Eme sentado. dejad, y decid. . Ya digo, que sabe nuestro Señor Si deseo que os libréis, Mas que no lo deseéis. Acusanos de traidor? confesadme la verdad, que no es tan grande delito, que no es tan grande delito que al Daces hayáis escrito. bien veis que su Majestad os tiene notable amor, y que os han de perdonar. Aquí me lo han de pescar, que nones, nones, señor. Estas son las ocasiones en que aprovecha el valor, que habéis tenido? . Hablador, menos vos. . Qué nones, siones. Hablad bien a la justicia, mas como digáis, señor, verdad, yo hablate mejor; confiese. . Brava Falicia; no por miedo del tormento diré verdad, pero digo. Diga, y crea que soy su amigo Por san Gil que es un jumento mi amo. . Así muestra mejor, señor Marqués, la lealtad, diga. . Digo. . La verdad. Que sois vos un gran traidor, Esto se sufre, hay maldad semejante rabio de ira. Malo si digo mentira, malo si digo verdad. Ya no se puede sufrir, hola, el potro presto. Andar. Vive Dios que ha de cantar, o en el potro ha de morir. hola, echad fuera esa gente. Déjeme vueste por Dios con mi amo. . Salid vos, veamos este valiente; aqueste es el potro, hermano. Que quiere su Majesad esto? . Decid la verdad, y asentad vos, Escribano. Que le requiero, una y dos y más veces, que me diga verdad. Este hombre me obliga a matarlo, los con Dios, juez. . Escribe, escribano; que le hago requerimiento, que si muere en el tormento, o algún brazo, pierna, o mano se le quiebra, sea su culpa; vive Dios que he de poder poco, o no ha de amanecer con vida. No tengo culpa: Ea verdugo, que esperas, has tu oficio, que te atas? no han de aprovechar bravatas, Lugo lo decis de verás? Presto, mira que te espero, levanta, y desnuda a prisa, quítate hasta la camisa, haz lo que mando, No quiero. . Acaba. Que no me dejas? pues juro, por Dios del cielo, que te he de hechar por el suelo torre, guardas, puertas, rejas, No dejéis salir de aquí al Juez, ni al Escribano, que he de darles una mano, pues los dos son contra mí. 1. Huyamos. 2. Ya se ha encerrado, Nadie me viene ha acudir. Yo bien se que he de morir; mas he de morir vengado. Confesad luego villanos la verdad, o vive Dios, que habéis de provar los dos, el rigor de aquestas manos, Presto. . Diré. . Vivir quiere, escribid vos. . Yo señor no puedo hacerlo. . Oh traidor. Señor no se. . Di Pizarro, Yo diré . Escribe tú. Ya yo escribo. Con dos cartas que escribió al Turcoy Daces, firmadas de tu nombre, y señaladas con tus armas, me fui yo a ver al Emperador; y un criado, a quien di muerte, le supe obligar de suerte, que te acuso de traidor. Con las cartas, y testigos falsos que le busque yo, el César cédula dio contra ti. . Decí enemigos, Dime aquí, como te dieron esta causa? . Con favor, y dinero. . Di, traidor, las causas que te movieron a infamar mi eterno honor, quien te movío a pretender acabarme? . Tu mujer. Por qué razón? . Por amor. sin Isla, donde nacio tu bella esposa, nací, enamoreme, crecí a la par que amor crecio. Fui Alcaide de aquel lugar, por el Marqués mi señor, y con tan grande favor, pense haya el cielo volar. pero como pretendí lo imposible en este vuelo, cual Ícaro subí al cielo, y caro me cuesta amí, En efeto por vengar la ingratitud de su amor, fue a tu inocencia traidor, y te pretendí afrentar. Firmad cuanto me habéis dicho aquí, Ya firmo que soy traidor. Abrid al Gobernador, Norámala para mí. Subámonos a lo alto de la torre, ven conmigo, bueno queda mi enemigo. Y si nos dan el asalto? Abrid Cuánto he confesado es mentira y disparate. Perro, quieres que te mate? Declaro que fui forzado. La puerta en tierra derribo, No importa, yo hablare. Di Pizarro, yo diré, escribe tú, ya yo escribo. Dónde están? . . Corrido estoy Es don Luis? ay tal maldad, toda la torre asolad, muera este enemigo hoy. Subid arriba. . . Yo quiero que se lleve de otra suerte, hoy pienso darlé la muerte. No hará como caballero Si no mata este traidor, muera, muera, aqueste loco, que aquesto es tener en poco el ser del Emperador. Yo lo haré. . Hecho bizarro Guardad, velad la prisión, que hoy ha de morir Lobón, o no seré yo Pizarro, Con ciento y diez galeras, y cuarenta gale otas te sirvo, y he ganado de las costas de Italia a Moncébico, a Rijoles, Uniza, y a Mantuano: A Mantuano también? . Faltó su dueño, aunque me vi, señor; en un peligro notable, por engaño de un Osorio, que dijo me daría paso libre, y por poco me preuden; o me matan; y si cojo al traidor; dalo por muerto, mas quiso Alá librarme de este daño, para hacerte señor de todo el mundo. Con tan grande favor; no será mucho; el César mi enemigo está en Italia, y cerca de Bugeto, según dicen las espías que tengo repartidas, importárame amigo barbaroja, entres en Cambresí luego al momento, que esta flaco mi ejército, y no quiero aguardarle en campaña. . Y si le entrases que has de hacer? . Yo pienso retirarme a Tolón. . Un soldado que se llama Pedro Lobón, esta con don Fernando? Os acordáis de ese soldado ahora, y os acordáis de su mujer? . Yo os juro que me cuestan los dos, artos desvelos. uv , -e, Oígame vuesamerced, oiga señor don Luis. Qué queréis, que me decís? Que se me haga merced, de suspender la sentencia del Marqués; señor, señor. Suspended vos el rigor de vuestro desdén. . Paciencia tiene el amante que es fiel. Paciencia ahora pedís? Señor, señor don Luis. Señora doña Isabel o los con Dios. Quieres que ahora le mate? Yo lo haré madre mía. Ya estáis sin padre, García, vos sin señor, Amarate. Ya me parece que sueña la triste voz del pregón, ya que se acaba Lobón, y que comienza mi pena. A dónde va este alguácil? A dónde vais caballero? Decildo por Dios; hoy muero. Voy, hermana, a juntar mil hombres, que han de estar de guarda para cierto efeto; adiós. . Ay Marqués, hoy morís vos, pues el alma se acobarda. Por Dios que habemos de ver si apela de esta sentencia. Señora, tenga paciencia. Que paciencia he de tener. Diego Osorio viene aquí. Llámalo presto, Amurate, antes que el dolor me mate; a caballero, decid. Que de rodillas lo pido, si es que así os obligo a vos, decid, por un solo Dios, si ha de morir mi marido. Si hermana, que la sentencia le voy a notificar. Voces al cielo he de dar, apelo de esta inclemencia. Loca estoy, pierdo el sentido, haré que a Lovón me den; don Luis, dame a mi bien, dame, traidor, mi marido. Abre, cruel, esta pueta, pues por tan villano medio cerrando la del remedio, tienes la del daño abierta. Si no hace lo que pido, vive Dios que le he de hacer matar. . El mundo ha de ver lo que al Marqués he querido. La puerta he de derrivar; a prima, aquí, pues qué abido? Aquí pierdo mi marido, y aquí le vengo a buscar. Ya la sentencia de muerte se ha dado. . Válgame Dios; llamad a esa puerta vos, presto. . La puerta es muy fuer Llamad. (te, Nadie, no respondé, sin duda que se ha encerrado por no oír ruego. A mal criado, bien tu lealtad corresponde. Iré arosarme a los pies del César. . Vueseñoria vida, y honor me daría. Yo iré a hablar al Marqués. Vamos, señor don García, y rogara por su padre, He de dejar a mi madre? Esto importa. . Triste día. Que eso me decís. Ya os digo que temo que la sentencia ha de ser mala. . Paciencia, en fin vencio mi enemigo. A Castro, esto debe ser mi fortuna inquieta, y vana, que es fácil, varia, y liviana, porque en efeto es mujer. Esto es mi suerte, es mi hado que siempre me atormentó, pues que solo me subio porque sienta derrivado. A bil fortuna, dudosa, quien te ha de entender jamás, si del mismo bien que das has de vivir envidiosa. Con que priesa solicitas, que bolando vas, y vienes, que de quejosos que tienes, que mal das, y que bien quitas, Liberal por accidente te llamo, pues heres quien apenas ha dado el bien, cuando luego se arepiente. Amigo de amistad falto, que engaña, y sabe fingir, mano que aluda a subir para arrojar de más alto. Avaro prodigo, a quien siempre le sobra el caudal, plomo que para en el mal, pluma que vuela en el bien. hiestas de donde acontece, para mostrar tu rigor, tener el lugar mejor el que menos lo merece. Qué ruido es este? . Será mi desdicha; qué ha de ser, como he de morir sin ver mi venganza. . Apunta allá. 1. Todo el mundo se esté quedo, qué es esto? . De aquesta suerte llega a matarme la muerte, y aún vendrá muerta de miedo, 2. Cualquiera que se moviere morira. . Gran confusión. Todo es miedo de lobón, mira el hombre que aquí muere Cien hombres traigo conmigo y aún temo, guardad la puerta, y esté todo el mundo alerta. Oíd Lobón. . Decid. Ya digo. , : qu , , Que un soldado de este nombre muera por aquestos dos? Mil gracias le doy aDios, pues me libró de este hombre. Es posible. . Esta furioso. Por los ojos echa fuego, Marqués, de enojo esta ciego, no me espanto, muere mozo. A Marqués, tened consuelo, que el del Basto os da favor, y hablará al Emperador; a Marqués. . Plubiera al cielo, Castro, que nunca lo fuera, más fue por mi perdición, pues hoy por ese escalón enciad . Luis Pizarro. subo toda una escalera. No se contentó mi suerte con una y otra subida, pues que subiendo en la vida quiere que suba en la muerte, Lloro, Castro, sin poder resistir tanto dolor, mátame ahora el amor de mi hijo, y mi mujer. y pues que tantos enojos la boca me han de cerrar, por fuerza haure de hablar con las lenguas de mis ojos. Y ya que quiso mi suerte que estuviésedes conmigo, advertid que sois mi amigo, si es que hay alguno en la muerte. Y pues lo sois, Castro amado, hace una cosa por mí, hareislo? . Digo que sí que estéis señor a mi lado, en mi muerte. . Yo lo haré, Hay memoria, hay triste día, ay mi Isabel, hay García, en fin que ya no os veré? Castro, mi mujer, he hijo, de hoy más vuestros han de ser, mirad que es bella y mujer, y no más, porque me aflijo Querido amigo de suerte, que no se que digo, adiós. El quede, Marqués, con vos. Que valiente que eres, muerte. No trata Vueseñoria de confesarse? . En buen hora; dichoso yo, pues la hora de mi muerte se, y el día. Da grande priesa, el señor don Luis. . No me nombres ese traidor, que haréis que os mate. . Gran hablador. Mucho me habéis enojado dejadme todos aquí. Que vendrán a hacer de mí si mi amo muere. Cuidado, Cánsate de referir tanto mal como me ofreces, pues que me matas mil veces por una que he de morir. No soy yo el valiente, el fuerte, morir, cómo puede ser? y como se ha de atrever a matarme a mí la muerte; Rabio, pues que sin disculpa mi enemigo me condena, y es mayor dolor la pena, en quien no ha tenido culpa. Matarelo, pero advierte hombre, que hoy te han de acabar, y que has de ir a pelear con tus culpas, y la muerte. Y mi honor, y mi inocencia, y la muerte, y el castigo? muerte, vos sois mi enemigo, yo os venceré con paciencia. Pero no me he de vengar? Jesús, terrible ilusión. Vienen a buena ocasión, si se quiere confesar, podrá ya Uneseñoria. Para que, qué priesa es esa? Da priesa el juez. . Da priesa? Y muy gran de . Hoy es su día. Mas que digo, hombre ha de haber que desaga el pecho fuerte de Lobón, a quien la muerte aún no se ha osado atrever? Por mandado de un traidor matarme a mí? vive el cielo, que ha de ver primero el suelo la fuerza de mi valor. No es tiempo de eso, señor. No se, estoy fuera de mí, volveos a salir de aquí, y llegará el confesor. Dios le de a uneseñoria su gracia. . Sea bien venido vuesencia. . Hoy he sabido la sentencia. . Es suerte mía. La causa tiene sabida Dios, que quiere de esta suerte que le de vida la muerte, porque tal muerte es la vida. ya no hay remedio a lo hecho, aquí la paciencia es buena, que para tan grande pena le dio el cielo tan gran pecho. No muere el varon famoso, y así queda eternamente por el hombre más valiente, y por el menos dichoso. Y para que de esta suerte viva en Dios, y en la memoria, advierta que hay pena, y gloria, pecados, jasticia, y muerte. O estoy loco, o este padre es mi mujer, aún no acabo de creerlo, este es mi esclavo como yo hijo de mi madre. Mas sies ilusión del diablo; como se llama vuesencia. Fray Pablo. Ya no hay paciencia. Válgate Dios por fray pablo. Padre, sin duda me engaño. solo llevo un gran dolor, que me tenga por traidor el César, y el desengaño De mi lealtad, se ha de ver aquí donde tiene escrito, don Luis, todo su delito; vive Dios que es mi mujer. Solo le encargo una cosa, que pida al Emperador, pues ve que no soy traidor, que haga merced a mi esposa, Y se acuerde de García mi hijo. . Así se hará, vamos, y confesará a dentro Vueseñoria. Confuso está mi marido, Amúrate, o morire con él, o lo libraré; traes las armas? . Si he traído Por el Alcade no hablo. No es ella. . Allá le diremos quien sumos. . así lo haremos Válgate Dios por fray Pablo. Atreveraste? . No sé, esto que llaman morir, es muy duro de sufrir, pero yo procurare atreverme. . Los soldados que vinieron con Madama Leonor, están por la fama del Marqués, amotivados. y se que lo han de quitar. Pues moriré peleando. Es lástima, ver llorando a la gente del lugar. Quien le llama padre, amigo, defensa; amparo, y señor. Tiénen le notable amor. Mucho puede un enemigo. Entrad; en fin llegó el día de la muerte de este loco. 1. Hoy morira, y aún es poco. De esta vez, su señoria. me pagara el rempujón que me dio cuando el tormento! Pues también vendrá un jumento para vos, con un jubón. Yo lo doy por recibido, no he menester yo jubones, con este, y estos calzones ando yo muy bien vestido. Y me ha de pagar en suma muy muchas razones malas. Todos estos tienen alas con el cañón de una pluma. 1. Lo que tarda. . Tú no ves que no va a bodas. . Su muerte os vengara. . De la suerte que sale. . Aún se es Marqués. Confie Vueseñoria, dime si vinieron bien las armas, apunto ten la espada. . Isabel mía. Imposible me parece librarnos, que hay muchas guardas Marqués, ahora acobardas? Temo el alma que perece. Que manda Vueseñoria, aquí estoy, si le pudiera decir, que aguarda allá fuera una brava compañía de soldados. . Solo quiero, Castro, pues tenéis valor, que probéis que es un traidor Pizarro, sin culpa muero. 2 atarte las manos quiero, sacarte han a justiciar. Tú me tienes de matar? déjame verte primero. El cordel se te cayo, cobarde, que estas temblando, venga, que están aguardando, dame, y atarelo yo. Vos osorio, sabe Dios, y vos lo sabéis también, cua me debéis tanto bien como mal hos debo a vos. Yo no os ofendí jamás, mas hoy se ve en vuestro trato, que el hacer bien a un ingrato sirve de enojarlo más. Tiene de salir de aquí. Ya estoy enojado, espera, que por Dios que antes que muera te pienso matar a ti. aquí veréis mi valor. muera si se defendiere. Lléguese a mí el que pudiere. aquí del Emperador.

JORNADA TERCERA

Alcaide, ya sabéis como este loco, este traidor; este Lovón infame se fue de la prisión. . ya lo he sabido. De allí se fue a servir con don Fernando Gonzaga, el cual a moros, y a Daceses los hechó de Tolón, y otros lugares, hasta que se junto con nuestro ejército, donde soy auditor, y el mismo César ha venido en persona, y lo ha cercado en Mondeví; aunque entiendo que se trata de paz y casamientos, esto os digo, por ser recién llegado a nuestro campo. Yo quise castigar la resistencia de Lobón, fue a prenderte Diego Osorio un hombre muy leal, y quiso el cielo que Barbaroja le haya cautivado; impórtame la vida, con la honra, castigar a Lobón, y a todos cuantos le favorecen; aunque el César quiere no se escriba de Castro en esta causa. Pues qué hay de nuevo? . Un grande atrevimiento, una gran desvergüenza, que ha venido Lobón a nuestro campo, habiendo estado llamado por éditos, y pregones, y sentenciado a muerte, en rebeldía, y probada la causa, y viene ahora diciendo que ha de hablar al mismo César, con el cual alcanzó el Duque de Cleves, que mientras no le escucha, no le prenda, Y tiene este traidor tan gran fortuna, que un ábito le ha dado a don García el César; no he podido yo empatarlo, arto he hecho, por Dios. . Y yo lo creo, hará el Marqués sus partes. . Las del hijo hace ya, ha aborrecido extrañamente las traiciones del padre, y aún se enoja con todas las personas que le hablan; y con esto, es tan bien afortunado que temo le perdonen, y si el queda libre, no deis un cuarto por mi vida; pero no seré yo don Luis Pizarro si él se librare. . Dícenme que apreso al mayor enemigo del Imperio Pedro Lobón. . A quién? . Al gran Guillermo Duque de Cleves, mozo muy valiente y merece mercedes por la hazaña. Solo tiene a ese Duque de su parte, mas yo haré de modo mi negocio, que el premio que le den será la muerte, aquí sale. . Qué enfermo que está el pobre, a mundo! yo le vi no ha muchos días, rico, galán, soberbio, acompañado, y ahora, pobre, roto, humilde, y solo, No es Pizarro, que harés . Señor Alcaide; los, porque me importa. . Dios os guarde, Es el Marqués? Vueseñoria me de los pies. . Qué novedad es esta? vuesa merced se alce. . De esta suerte viene Vueseñoria, estando vivo yo? Y aún por eso vengo ansí, Pizarro. Con dineros, vestidos, y otras cosas, serviré a Uueseñoria. . Extraño hombre, porque me hacéis ahora estas mercedes? Señor, si yo herré ya lo confieso, y si yo perseguí a Vueseñoria, y se quiere vengar, aquí metiene, de rodillas le pido por el suelo perdone las ofensas que le he hecho; y todo el mundo sabe, si he sentido que por mi causa viva de esta suerte. Y por mostrar mi amor, en las probanzas que para darle el ábito se han hecho al señor don García, fui testigo de su nobleza, y soy muy buen tercero con el César, en todos sus negocios, impórtame la vida, honor, y hacienda que no muestre el proceso, ni la firma, que mi traición, y su lealtad confirma; como he dicho verdad te alude el cielo. Este me engaña, temo sus traiciones, o porque no descubra sus engaños pretende mi amistad; señor Pizarro, yo estoy enfermo, y temo que la muerte me tiene de acabar con mis trabajos; si me quiere engañar, sería hazaña indigna de un cristiano, yo estoy pobre, abatide, sin honra, sin hacienda, desechado de amigos y parientes, cautiva mi mujer, solo y enfermo, y lo que siento más es a mi esposa; por Dios le pido, y por su Madre santa, que se vengue en mi mal, qué es lo que quiere? gusta que no descubra sus engaños? yo lo haré, y así se lo prometo, no quiera Dios que yo deshonre a nadie, su amigo soy, su amigo soy. Mis brazos confirman mi amistad, seré un ejemplo que asombre al mundo; ya metí la carta, la carta tiene ya en la faltriquera, hoy ha de ser su muerte, y su deshonra, notable traza ha sido, el César sale, mas el ingenio que la fuerza vale. A vuestra Majestad aguarda el Duque de Cleves, . Pues haced que no me vea, no porque tengo enojo, más no quiero resucitar ahora en la memoria su ingratitud, y no le tengáis preso, pasee con mi guarda todo el campo; quiérolo para deudo. . Hárase al punto. Ningún amigo mío me a hablado, piensan que soy traidor, señor Pizarro hable al César. . Harelo muy de verás. Ya es pizarro mi amigo, Dios le guarde. Qué se ha de hacer, señor, en este pleito del Marqués de Mantuano? . Ya le habla, que agradecido estoy, sin duda alguna me tiene ya amistad, múdase el mundo. Yo lo veré, traelde a mi presencia. De escudo ha de servirme la inocencia. De esc Demé vuestra Majestad los pies. . El César le mira sin enojo, rabio de ira. . Qué queréis Lobón, alzad. Bien se que fuistes traidor, en el Pleito esta probado. El pleito estara engañado. Siempre tengo a este hombre amor Pizarro lo dijo ansí, y es un hombre muy leal. Qué haré, por no hacerle mal tengo de ofenderme amí? mostrare el pleíto que digo, y mi palabra? eso no, si pizarro me ofendió, no importa, que ya es mi amigo. Esto es verdad. . Ya me enfada si vos lo decís, señor, yo digo que soy traidor, y en el campo con la espada se lo diré al más valiente, mas si no lo decís vos, gran señor, yo juro a Dios que quien lo dice que miente. Soy loco estando enojado, mi espada ha sido mi abono Ahora Marqués, yo os perdono. y quiero que estéis culpado. Que os puedo certificar que es mi piedad tan inmensa, que se guelga de la ofensa por tener que perdonar. Pero desde ahora os digo que temáis mi indignación, que errar después del perdón hace doblar el castigo. Beso tus pies; si en bajeza, en traición, o alevosía me hallares, aquel día quiero perder la cabeza. Yo he sido leal. . . Qué es esto que aguardo. Por muchos años os honren. . . Si mis engaños. lo permiten. . Mal dispuesto. estáis. . De razón y ley, señor, hoy he de estar bueno, porque no hay mejor Galeno que los favores de un Rey. Y pues vuestra Majestad tan mal informado fue, que le han dicho que rasgue el pleito, diré verdad. Yo di tormento, señor, a Pizarro, y con mi fuerza le hice escribir por fuerza y firmar que hera traidor. Firmó que no hera verdad todo lo que estaba escrito, y que probó mi delito con engaño, y falsedad. Y aunque esto todo es notorio. Qué habéis dicho? . Lo que digo yo haré oficio de amigo; un Secretario un Ohsorio que hera un grande mi contrario, hizo aquella información, de modo que esta traición ha sido del secretario, Y jamás no tuvo culpa Pizarro. . . Temblando quedo, siempre un traidor tiene miedo. Este dicho nos disculpa a los dos. . . Vueseñoría me hace gran merced. Yo sirvo a vuesa merced. A mi amistad lo debía, Marqués no se hable de eso, de vos ni de él. . Bien esta, pero muy mejor será que se rasgue este proceso. Ya que vuesa Majestad nos hace merced, a él, y amí. . . Qué es ese papel? No lo sé, por Dios. Mostrad. Notable ventura ha sido, gran bien, felice suceso, pues al sacar el proceso la carta se le ha caído. No se cuya puede ser, yo carta? . . Ya esta enojado. El César me mira airado. loco me tiene el placer. Qué es esto, indignado esta, carta yo? carta, de quién? Todo me sucede bien. Yo carta, de quién será? mas que necia confusión, sin duda que se me antoja, que el Emperador se enoja. Leed alto Pedro Lobón, , qu d , , qu Pedro Lobón. Qué os a parecido? . Mal, quien la escribió es un traidor, Cómo, a vuestro Emperador? vos el valiente, el leal matarme a mí? . Gran señor. Podéis ahora negarlo? sois un desleal vasallo, sois un ingrato traidor. Es esta mi firma? no. Cierta salió mi sospecha. La firma está tan bien hecha, que estoy por creerlo yo. Crea, vuestra Majestad; no se que disculpa de, no se qué es esto, no sé. Vuestra grande falsedad. Extraña bellaquería. Qué bárbaro pensamiento, Qué villano atrevimiento. Qué crueldad, que villanía. Con aqueste desengaño, verá vuestra Majeltad si le sitvo con lealtad; hay tal traición, tal engaño. Vos también, Pizarro? estoy; pero hable este proceso, aquí verás. . . Bueno es eso. Quién es él, y quien yo soy, qué es esto. . . Extraña quimera Ya ya, cuando me abrazo, esta carta me metío, Pizarro, en la faltriquera. Digo que Pizarro ha sido el que la carta escribió, y aquí me la puso. . . Yo, Estabais vos sin sentido? Queréis hacerme creer que Pizarro os engaño, cuando la carta os dejo dormiades? . Esto he de ver. Acaba de confesar que me hizo escribir forzado, y como se ve culpado, lo quiere ahora negar? aquel fue un caso violento, y lo confese por fuerza. y bien pudo hacerme fuerza quien pudo darme tormento, Tenéis razón, eso baste. Señor no he tenido culpa. Muy poca es esa disculpa. A traidor, que me engañaste. Marqués, yo os hallo culpado, no siempre se ha de sufrir. Señor. . Yo no os he de oír, vos mismo estáis sentenciado, Bien se ve vuestra bajeza, mirad lo que prometéis, la cabeza me debéis, pagadme con la cabeza, prendel de luego, Auditor, Al punto serás servido. Aquí. . Qué es ese ruido? desarmad ese traidor. Gonzaga veníos con migo, que al Daces quiero escribir. Esto se puede sufrir, bien merece este castigo, No se nombre mi pariente. Señor Marqués. . Esto digo No diga que fui su amigo. No es vergüenza, que esto intente. Un hombre, por quien he puesto la vida, y honra. . Señores. No hablamos con traidores. Válgame el cielo que es esto. Di, que tienes? . un disgusto. Quién quitarte pudiera, del alma y la memoria rigores y tristezas. Que descuidada vives, y que sin miedo dejas pasar el breve tiempo, verdugo de bellezas. En blanca plata miro cambiar tus pardas trenzas. y tu hermosa frente en tez bastarda, y fea. Verás la dura mano del tiempo, airada y fiera cortar las bellas rosas de tus majillas bellas. y del rico tesoro, de tu boca risueña, quitará los rubies, no dejara las perlas. Creeras mi ruego entonces, que como el tiempo presta, en pasando sus días quiere cobrar sus deudas, Invicto Bárbaroja, si quieres que se vierta tu fama dilatada, por las remotas tierras, Honra con una hazaña, las muchas que celebra, de tu valiente pecho, la fama siempre eterna. Yo se que has cautivado a Ohsorio en esta guerra, por cuya pluma, vivo sin honra, y sin hacienda, Impórtame la vida, que este traidor dijera su entedo y sus traiciones delante el mismo César. Dame aqueste cautivo, y pedirte quisiera. No dudes de mi pecho. que agravias mi nobleza. Un tiempo me escribiste, señor, si bien te acuerdas, que no negabas cosa en nombre de Isabela; pues yo por mí te pido, Si haré. . No lo prometas sin saber lo que quiero. Mi voluntad gobierna. Llévame a mi marido, haraslo? qué te alteras, bien se que pido mucho, Bella Isabel no temas, creí que me pedías, que allánase las sierras, que levántase llanos, y que la mar sorbiera. que en los cielos pusiese las plantas, y las fieras; y en la tierra que pisas, el sol y las estrellas. Digo que haré tu gusto, otra vez no encarezcas, con palabras tan grandes hazanas tan pequeñas. No en vano, invicto moro, la fama te celebra, por honor de Turquía, y asombro de la tierra. Esta carta me trujo un criado del César, que vino con Gonzaga, atento oye mis penas, sabrás la triste muerte que mi marido espera, los tormentos que pasa, los males que me cuenta. Sosiega por tus ojos. No puede ya la lengua despedir las palabras, oye. . Isabel sosiega. Hermoso dueño mío, en grillos y en cadenas paso los largos días, por noches de tu ausencia. Aquí me tienen preso, sin permitir que vea la luz del sol dorado, que ese cielo hermosea. Tasada la comida, tullidos pies, y piernas, el alma sin aliento, y el cuerpo ya sin fuerzas. Olvidado de amigos, que al mal no hay quien lo sea, desechado de deudos, por no pagar mis deudas. Condenado sin culpa, pasando mil afrentas, aguardando la muerte, pluguiera adiós viniera, Ay ni Isabel querida, ya que la suerte fiera va amenazando el ingo de la amistad fincera, Antes que nos aparte, te ruego compañera, perdones mi enemigo, que es necio el que se venga. Esto, Isabel, te ruego, por la cosa postrera, por lo que más me importa, por lo que más deseas. Adiós que te consuele, hasta que yo te vea, después de larga vida, gozando de la eterna. Y la firma qué dice? Tu esposo, triste. Es muerta? Troco en morados lirios la frente de azucenas, y la muerte le horta, de sus mejillas bellas. las rosas encarnadas de envidia, y de vergüenza. El pulso se enflaquece, el corazón no alienta, y un frío se dilata por sus azules venas. Ve Soliman amigo, y junta de esta tierra los hombres que más saben de palabras y hiernas. Buscadme a Osorio luego, y vengaré la ofensa, de llevarme a Mantuano, Osorio, amigos, muera. Quien si no tu bastara, o muerte airada, y ciega, en el vigor más verde, secar esta belleza. Si vives cuerpo frío, juro, ansi yo lo vea, de hacer con lo que pides, mi insigne fama eterna. Llevárete a tu esposo, sin que jamás ofenda la fe sencilla y pura de la lealtad más buena. Y si no resucitas, difunta imagen bella, por que mi fe conozcan. porque mi amor se vea. En un templo, que quite su honor y fama a Meca, adoraré tu cuerpo, mejor que ami Profeta. Zahumare tus aras con aromas sabeas, y cantare en tu nombre, mil himnos, mil elegías. Estoy mohíno. . Por qué? Dan libertad a Lovón. Por qué ley, porque razón? Si no es por mi mal, no se; tráíganlo aquí, yo lo mando. Cómo, si está medio muerto el pobre? . . Es algún concierto? traédmelo aquí arrastrando. Que en fin Madama Leonor por ruego del Duque, quiera darle la vida? . A qué fiera no ablandara este dolor quedo por amor de Dios. Hombre, levántate en pie. No puedo, más probaré, no puedo. . . A iudadle vos. Yo me tengo de llegar a ese olor? . Cielos, paciencia Escucha aquesta sentencia. Que mal me puede agraviar. Ya os escucho, sin temor de la pena más mortal, que un mal en tan grande mal; por fuerza ha de ser menor. Hombre, el César te destierra de Italia, y todo su estado. No es mucho que un desdichado no quepa en toda esa tierra. Sin duda que yo nací por blanco de mi importuna suerte, pues que la fortuna quiebra sus males en mí. Yo no quiero referir, ni su crueldad ni mi queja; tienes una capa vieja conque me pueda cubrir? Ando enfermo, y descubierto, al aire, al frío, al calor. En fin, como eres traidor quieres andar encubierto. No te pienso responder, Dios descubra la verdad; mira mi necesidad. Y tu traición puedes ver. Aunque fuera ansí el castigo de mi mal, es arto fuerte, pues que me trujo la suerte a rogar a mi enemigo. Vete traidor al momento, vete de aquí. . Yo me iré, A villano, ansí vengue la deshonra del tormento. A dónde iré, que he de hacer, donde he de ir de esta manera, si tuviera pies, me fuera a librar a mi mujer. El Marqués esta enojado, y con razón, que un traidor, que rompe la ley de honor, no debe ser amparado. Su tienda es esta, ruido notable, que puede ser, aquí me quiero esconder, y no seré conocido. Es sueño; no es mi García? ábito, ce,ce, Amurate, hay tan grande disparate, abito en la infamia mía. Oye, Amurate. Quién es. . Escucha. Quién sois hermano. Yo soy. . Dame aquesa mano, dame a besar esos pies. Vete a llamar a García, y a nadie digas quien soy. Cómo estas aquí? . Yo estoy conforme la suerte mía. Esta con toda esa gente no se si podrá salir. No importa, velo a decir. Yo voy. Dile que lo intente. Abito mi hijo, y yo arrastrando por el suelo; esto ha de sufrir el cielo, no he de consentirlo, no. El Marqués tiene la culpa, que lo haura solicitado; ya sale, estoy enojado, no he de admitir su disculpa. Mi padre? . Sí, vuestro padre Dame la mano, y los brazos. Quitad que os haré pedazos, por vida de vuestra madre. Amí? . A vos, de dónde venís Vengo. . Hablad. Hanme armado caballero. . Qué engañado que estáis, no lo sois, mentís, Que si lo fuerais, colijo que estuviera vuestra madre libre, honrado vuestro padre, y no tan honrado el hijo. Gomo no miráis primero, hijo, si tenéis valor, que a mí me dan por traidor cuando os dan por caballero, Qué hazañas habéis hecho, que victoria habéis ganado, para que os hayan honrado con un hábito ese pecho? Por quitaros el honor os afrentan, y os castigan, y os señalan, porque digan cata el hijo del traidor. Mal vuestro tío lo piensa, vos hijo estáis afrentado, y sin honra, y señalado os ponen a la vergüenza. En vos esta deshonrada aquesta Cruz, y sospecho, que de verse en vuestro pecho de afrenta esta colorada. Y ansí, García, os la quito, que yo se bien lo que hago, porque aunque es de Santiago en vos será sanbenito. Qué habéis hecho? Yo me entiendo, sois pobre, estáis ofendido, y un ábito en mal vestido piensan todos que es remiendo. los. . Cómo, hanme de ver an . Yo prometo a Dios, hijo, de hacer por vos, como la podáis traer. Pues por la Cruz de mi espada, juro. . No habéis de jurar, no os enseñéis a hablar, que no vendréis a hacer nada. Cautiva está vuestra madre, y yo dado por traidor, hijo, si tenéis valor, ved cual esta vuestro padre Pues quede con Dios. Así dejas ir una criatura? Vaya pruebe su ventura, buen espejo tiene en mí. Si mostrando su valor viniere a perder la vida, estará muy bien perdida por su Rey y su señor. En que me podrás llevar a ver al César? . No sé, en brazos. . Busca en que, porque yo no puedo andar. Un carreron tengo ahí, más es vergüenza, señor, hablar al Emperador en él. . Sobra para mí. Ve por el que estoy temiendo no me conozcan. . Yo voy. Fortuna véngate hoy, ya se que te estas riendo. Añade mal a otro mal, que hoy hará Pedro Lobón, de este humilde carretón soberbio carro triunfal Aquí está, pero es locura ir en él. . Es extremado, súbeme, que un desdichado bien puede ir con la vasura. Fortuna, tus cosas son, no hay quien entenderte pueda. ya me vi sobre tu rueda, y ya sobre un carretón. . Por ser la primera cosa. que vos me pedís, sobrino, no ha visto Pedro Lovón su escarmiento en mi castigo. Yo le tengo por leal. El César tiene creído . mi enredo notablemente. Los Daceses que han venido a desafiar a España, deben de ser hombrecillos, que allá no se sabe de ellos. Martín Barón se ha salido. Ese es un hombre cruel, sin razón, y sin juicio, que dice que no ha de entrar en las paces, no me admiro que venga a hacer de las suyas. Y es hombre de tantos bríos, tan arrogante, y valiente, que a diez hombres ha rendido cuerpo, a cuerpo? . Cómo ansí? pues General, yo no he dicho, que pena de mi desgracia, no salgan a desafíos? Haced echar otro bando, que pena de lo que digo ningún soldado no salga, id luego. . Serás servido. Sin duda que el Rey no sabe nada de esto. . Qué ruido es ese? Un pobre que viene en un carretón, tullido, diciendo que quiere hablarte. Pues no lo estorbéis amigos, si Cristo llama a la puerta, abrilde la puerta a Cristo. Manda el señor General, que ninguno sea atrevido, pena de perder la vida, a salir a desafíos. Pues qué novedad es esta? Oh será miedo, o arbitrio. A, si yo estuviera bueno! Llegad. . Mal encuentro ha sido; deme vuestra Majestad la mano. . Quién sois amigo? La fábula de fortuna, el centro de sus castigos, un dichoso desdichado, un levantado caído, y para mayores penas, un pobre que ha sido rico. Y en fin soy, invicto César, por premio de haber vencido, la sombra de un cuerpo muerto que camina entre los vivos. Y es el que pudo vencerme? Yo señor, yo fui el vencido. Pues quién si no vos pudiera? Proseguid Lobón. . Prosigo. Dos cosas vengo a pedir en premio de mis servicios; que se me mande dar tiempo para probar, que no he sido traidor, ya que en toda Italia po pregones, por editos, tus ministros lo publican, y se engañan tus ministros. Lo segundo. Qué es aquesto? Sin duda alguna ha venido, a desafiar la gente, Martía Báronse. . Ya he dicho que nadie no le responda, no se queje mi enemigo, de que tratando de paz doy lugar a desafíos. Sin duda que no lo sabe el Rey. . Aunque estoy tu llido iré a matar este loco, Proseguid Lobón. . Prosigo; lo segundo. . A fanfarrones a Españoles. . Vive Cristo- Aquí os aguardo, cobardes venid a reñir conmigo. Siquiera no dejara que lo mate? m. Ya os he dicho que me importan estas paces; proseguid Lobón. . Prosigo lo segundo. . No penséis engañar mi Rey invicto, que yo he de ser el asombro del valor de Carlos Quinto. Y yo soy Martín Baronse, solo estoy, solo he venido. Perdone tu Majestad, Que ya no puedo sufrillo. Teneldle. . A lobón, que digo. Nadie me tenga. . Marqués acudildle . Ya le sigo. Mirad que me enojaré. Notable hazaña ha sido. Desnuda lleva la espada. Gran valor. . Valiente brío, medio en pie, medio arastrando handa el pobre, en los estribos, ya con la lanza enristrada le aguarda nuestro enemigo, de rodillas se levanta Pedro lobón. . Gran ruido. Desjarreto le el caballo, el Daces de él ha caído ya se llega nuestra gente. Lobón, Lovón ha vencido. Merece que le perdones. Si hará, que es daño mío. . Que la cólera pudiese tanto en un hombre tullido? digo que estoy asombrado. Yo lo dudo aunque lo he visto Lo que echará de bravatas. Y con razón; que ha vencido, un contrario muy valiente; veamos que dice. . Prosigo, voy con mi cuento a delante; en fin, señor, como digo, lo segundo que quisiera. Pues como habiendo rendido un enemigo tan fuerte, como si hubierais venido de holgaros de vuestra tienda; proseguis ansí? . Prosigo, aquesto me importa más. De nuevo estoy ofendido, ansí quebranta los bandos un soldado? ya no os dijo el orden ese tambor? . Señor. Sois muy atrevido. Vuestra Majestad advierta mi deseo. . Ya lo he visto. Enojese, o no se enoje, enfermo, flaco, o tullido, yo boto a Dios que si vienen que las han de haber conmigo. Señor, señor. . Proseguid. Lo segundo que suplico. es que tiene Bárbaroja al hermoso dueño mío, a doña Isabel mi esposa cautiva, y está en peligro la belleza contrastada de un poderoso enemigo. Dadme por Dios, de limosna, conque la libre, que vivo tan pobre, que el carretón que estáis mirando, no es mío; si este esclavo no partiera de su pobreza conmigo, se pasaran muchos días sin que yo hubiera comido. Vuestra Majestad se duela de mí, pues que le he servido, con más lealtad que no alguno, que él me entiende, y yo le miro, Y si con testigos falsos han probado mi delito, sirvan en aqueste pleito, en mi abono estos testigos; no con plumas mal regidas tengo mi valor escrito, si no con lanzas Daceses, y con alfanjes moriscos. Oíd aquestas heridas, y fieles testigos míos, que pues que saben mis hechos, bien pueden decir sus dichos. Basta Lobón, bueno está. El César se ha enternecido. El contador Bobadilla, Marqués de Mantuano amigo, os dará seis mil ducados, y por vuestro honor, permito, que dentro de un mes probéis vuestra lealtad. . Dos mil siglos viva vuestra Majestad. (go, Señor Marqués, ya es mi ami- vámonos luego a mi tienda. Ahora veréis si os sirvo con las verás que solía. Sois mi amparo sois mi primo. A mí me importa huir. turbado llevo el sentido, que las traiciones del alma . sirven al cuerpo de grillos. Vuelva a besarle la mano a tu Majestad. . Yo os digo que miréis por vuestro honor. Si haré, Viva Carlos Quinto. Dame tu mano. . Seáis, don Fernando bien venido. que dice el Daces? . . Responde por escrito. . Leed amigo. De don Fernando, he sabido la queja que vuestra Majestad tiene de mi lealtad, creyendo que mandé a Pedro Lobó mátase a V. Majestad: a mi o- pinión importa que se haga notable diligencia en prender a Pizarro, que le certífico, como Rey, que es una de las mayores traiciones, que se han ima- ginado; y porque V. Majestad conozca mi verdad, iré por la mañana a besar le la mano a su tienda, donde en las paces, que yo tanto deseo, será lo que ordenare V. Majestad: a quién nues- tro Señor conserve en su gracia. Con razón está enojado. Don Fernando, yo imagino que Pizarro es un traidor, que el Rey no es culpado digo. mandad hacer dirigencia contra pizarro. . . Es muy digno si la traición no es verdad, de un temeroso castigo. Confisquésele la hacienda, préndanle luego; ahora digo, Duque, que se han de temer los más flacos enemigos, Mañana haré las paces, haya fiesta, y regocijos, vea el Daces en mi gusto cuanto su amistad estimo, y frontero de la tienda del Marqués del Basto invicto, mandad hacer un tablado donde podamos ser vistos de nuestras gentes, y en él tendréis asientos, y un libro Misal, y en medio un altar, con un Santo Crucifijo. Será un acto muy solene. En efeto es Cristianísimo el Rey, muy contento voy. Viva Dacia, y Carlos Quinto. Qué es posible que te veo libre de la prisión y del tormento? Mi Isabel, yo te miro, y no lo creo qué tienes de hacer de este enemigo? Olorio, hoy se ha cuplido mi deseo La muerte aguardo por mejor castigo. . Yo te la pienso dar. 1. Seguírde presto, muera si se resiste. . 2. Ya le sigo. 1. Presto que se nos va, corred, . Qué es esto? a Osorio me guardad con gran cuidado. , Cielos, en manos de Lobón he dado. No es Pizarro? . Ya llega aquí la guarda, Donde iré, que he de hacer, ha desdichado. Hombre, que tiemblas, di, que te acobarda, éntrate en esta tienda, presto, luego, que yo te serviré de amparo, y guarda. Guardeos el cielo. Qué hay? . 1. Gentil sosiego. entrose aquí pizarro? . No lo he visto, pizarro es mi enemigo, y si en mi mano, estuviera entregarlo, lo haría, que deseo matar ese villano, y aquesta tienda es del Marqués, y mía. y no se ha de buscar, no hay que cansarse. Basta mandarlo así Vueseñoria. Ea poder, venganza, y honra, pues los tenéis en las manos, dad muerte a los dos villanos. causa de vuestra desonta. No podrá vuestra traición libraros de mi poder, hoy tiene el mundo de ver con honra y fama a Lobón. Proseguid. e proseguid. . Estad atentos, las condiciones de la paz son estas. Primeramente es condición, se oluiden las injurias, y ofensas recibidas de la una parte y otra. La segunda, que se case Madama Margarita con el Duque Alberto, hijo segundo de vuestra Majestad, y lleve en dote el Estado de Flandes, con el título de Rey, y si casare con la hija de vuestra Majestad, le da el estado de Milan, retiniendo sus castillos, y fuerzas por un año, La tercera, que se case el de Cleves con Madima Leonor; y es condición, que Barbaroja restituya las fuerzas, y lugares que ha ganado; haced el juramento. Ánsi lo juro a Dios. . Ansio juro. f. Vamos, porque nos vea nuestra gente; dad la mano a mi sobrina, Duque. Y en ella el corazón. Llegad presto, y aquí delante el César decid juntos los dos vuestras traiciones, o vive Dios, que os he de dar la muerte, llegad, falsos traidores. . Qué es aquesto? Señor, un mes de término me diste para que en el volviese por mi honra, estos son los verdugos de mi vida y de mi honor; hablad, de que estáis mudos, confesad la verdad. . A triste suerte! Bien merece esta pena mi delito. Que hay que decir, yo falsee las firmas del Marqués, ayudado de este Osorio, que hera su secretario, y por envidia, y amor de la Marquesa, lo he vendido; aquesta es la verdad, la muerte aguardo. Villano, el Rey mandó matar al César? No gran señor, yo hice a quella carta. Ven a ca, tú no fuiste el que a Mantuano me entregaste por trato, y este Ohsorio no me llevo el mensaje? . Sí, yo he sido. No digas más, mereces grande pena; y a vos Pedro Lobón, pues habéis sido tan leal, tan sufrido, y tan valiente, os hago Castellano del castillo de Milan. . Soy tu hechura. Ahorcad esos dos hombres, mataldos. Gran señor solo pretendo descubrir sus traiciones, yo te suplico que los destierres, y les des las vidas. Vuestra es la ofensa, vuestro es el castigo, hágase hansí. . Los pies he de besarte. Un Marte sois Marqués de mantuano. Y este es el fin del valiente Sevillano.