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Texto digital de Los triunfos que alcanza el celo solo juzgar puede el cielo

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Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de Los triunfos que alcanza el celo solo juzgar puede el cielo. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/triunfos-que-alcanza-el-celo-solo-juzgar-puede-el-cielo-los.

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LOS TRIUNFOS QUE ALCANZA EL CELO SOLO JUZGAR PUEDE EL CIELO

del sagrado monte, cuya altiva Feliz, gloriosa inaccesible cumbre goza por especial prerogativa, centro animado de divina lumbre del Olimpo, en quien de planta esquita, diadema en que su honor encumbre el que es monarca de uno y otro polo, defico jumen soberano Apolo Al trono de luces canta el coro dentro. que unidas esmaltan, si esta con flores con perlas castalia Quién es el que llega Mercurio es quien llama representa Mercur. Pues grato, afable, reciba, y aplauda el défico numen lumen de Arcadia. Mientras acaba de cantar el coro se correr los bastidores forales, y aparece el monte parte dividido en sus dos cumbres y en la desu recha estará el cavallo pegaso, y entre las dos cumbre sentado en un peñasco Apolo corona de laurel, cercado de las nueve Musas, y en la mano derecha tendrá una lira, y al pie monte estarán las tres fuentes gano Catalia, y elicona, en sus márgenes algu los cines, en que figuran los ingenios solo desde el peñasco, aunque por divina ciencia tu intención mi ser alcanza pues mis luces desvanecen, la nube de la ignorancia; las leyes de embajador te obligan a declararla, Esto sentado refiere de llegar aquí la causa. Júpiter deidad su prima en nombre de la sagrada multitud que de su imperio venera aun las circunstancias como a mensajero suyo que te haga saber me manda pues eres padre del día en que la gloriosa España lealtades reverentes ributa al mayor monarca, que es bien que en festivos cultos sin da el soberano alcázar sacrificio, en cuyo incendio se inmortalice la llama si el más humilde holocausto, se hace digno de las aras en la obediencia la mía por víctima se consagra, y puesto que mi elección los dioses hoy tanto exaltan que hacen que a mi rendimiento autorice su confianza de música y poesía, cuyas singulares gracias si una tempore alienta otra aliste ensalza, he de formar un compuesto que aunque limitado, aplauda glorias que en el referirlas, sólo hay la acción de admirarle Mientras representa Apolo lo que se sigo bajando al tablado, seguido de las puso, y ya que para el intento tan pronto el afecto se halla que hace la esperanza pena siendo gloria la esperanza de ser priores cadencias Céfiro lleve en sus alas. obedecer pretendo pues no tierra quien hierra obedeciendo y así mi te dedicare segura en el ra veloz de mi dulzura. Dominará mi acento la esfera luminosa y al ave que en el viento camina presurosa mi voz suspenderá, para que así consiga que un fiel afecto a el bien que alcanzara No bastaba su hermosura perder sin añadirla esta gracia llevado de la armonía Mercurio en mí no repara dando con el. Si la suspensión permite advertencias bien fundadas, supuesto ser la belleza de tal primor adornada activo imán que el sentido violentamente arrebata, es negable principio que sin voz la consonancia aunque es un hermoso cuerpo es al fin cuerpo sin alma. entre la atención y afecto la diferencia me valga. ablando con ella si los acasos te ofenden, hermosa deidad repara que no es sacrílego el culto Que igual se ofrece en dos aras cuando de idolos distintos sólo a la unión se consagra, supuesto que es el empeño de hoy una empresa tan alta, fía de tus elocuencias ablando con el fin de mis esperanzas callose ablando con y de tu genio, y tu agrado en que de Mercurio la instancia pues llegó a ser admitida, no llegué a estar desairada se Apolo seguido de las musas excepto al ese queda con Mercurio, Austral, entre dos afectos que mi inclinación arrastran, Estoy, y hasta ver cuál vence, Cautelosa fe constancia aunque de la dulzura la discreción agrado y hermosura ha admirado un compuesto sepa también hay mucho de esto; y para que mejor pueda contarlo, lo que no pudo ver llegue a escucharlo, si el céfiro hiere La dulce voz mía, dará a quien la viere sigrave armonía si alegre placer con esta hermosura con este donaire la misma dulzura, con ser cosa de aire no tiene que ver Aguarda, detente esperaran. adentro veloz a mi acento iguala, y así es preciso el seguirla, porque pueda asegurarla, que en mí su noble respeto la indiferencia no agravia por un lado y terior por él sin que hasta su tiempo se vean dudosa fantasía poderosa inquietud del alma mía fantasia dudosa del alma mía inquietud gustosa, de Mercurio el cuidado enterpre sigue el dulce agrado De Mercurio lo atenta es ciega confusión del pensamiento Mas tempore viene y así disimular solo conviene Pero allí viene Apolo, sericor y así disimular conviene solo Qué causa alos que tu cuidado que recato buscando tu beldad aquí ven, Apolo que no descansa un corazón ansí, cuando el cuidado turba su reposo, Dígolo por la empresa que te fío remitiendo mi acción a tu albedrío lo te suspenda el celo, con que mi fe rendida sigue un dichoso anelo, que al cielo le agradó. Goce el aplauso, y gloria Quien a mi afecto unida de una inmortal memoria Félix se corono si Anfión, enteras levanto, los muros siendo del aliento mío trofeos más seguros me ofrece el monte me tributa el río para que sea uniendo los primores, jardín al risco sus peñascos flores; y más cuando en el triunfo que os a dama armonia es mi voz eco la fama del viento inconstante constante ámbito hueco, mi voz poblara en su melodía, mi dulce armonía Constante lo hará Acabada el arca se entra explico, y alma no tiempo se muda el bosque en jardín y se finaliza el acto Acto segundo permaneciendo el teatro de jardín le sola, amada soledad mía, callose en cuyo apacible centro glorias de lo soberana no perturban el sosiego a ti vengo conducida de aquel natural efecto que incita la volinado, sin ultrajar el respeto y puesto que me convida de Flora el fragante imperio a quien el mayo tributa, cuantas flores mere el viento de su vegetable adorno, formar una cifra quiero que pueda sin espresiones autorizar pensamientos Pones acoger flores y sale Mercurio al paño, habiéndola escuchado Admiración me ha causado, ver igual en un sujeto lo gracioso en los donaires, lo profundo en los conceptos Plantas que hablando favonio, en retórico silencio haciendo lenguas las hojas explicando estáis afectos vuestra dicha celebrad, pues un reverente obsequio con las flores que os desnuda Viste una fe de misterios, y ya que para la idea que ansioso sigue mi anelo, en esta unión agradable, asunto logra el deseo aliénteme la esperanza de que a la fama, y al tiempo lo que el pensamiento oculta mostrara benigno el cielo se a entrar por donde esta Mercurio, que la sale al encuentro y ella se detiene milagro de la hermosura de la discreción portento suspende velocidades de tu destino, advirtiendo que si en ti viven las flores quedarán sin ti muriendo por librarlas del peligro las paso a vos, pues bien creo que así ni mueran, ni vivan, según neutral os contemplo siendo a expresar bastante las frases del rendimiento cuanto la confianza estimo se lo remito al silencio. si le por lo escucha. más temor disimulemos, que no ha de poder lo ingrato en los que nobles nacieron de un agrado bien nacido de rogar los privilegios. esa copia de Amaltea, que hoy en vuestra mano dejo, espero sirva algún día de aplauso al merecimiento Enigma de la idea, qué ciego ignora quien subien desea de mi ser entre dudas combatido, pues lleva la atención, llena el sentido si el navegante, que apela al puerto se te ignorante del rumbo cierto Confuso está. Así en la calma Qué infiel desvela, suspensa el alma duda recela, si acertara. por que trae un rato pequeño de laurel ya que del triunfo de Dafne alusión halló mi ingenio que a una inteligencia unidos esplique varios conceptos, pues os condujo el acaso Quizás no sin gran misterio adonde mostraros pueda señas de un bien que deseo Tomad esta verde cifra tanto el favor agradezco que en mí suspended la voz erpo que no es favor advirtiendo la esperanza de una gloria que en vos depósita el celo, Admirado y advertido voy llevando por trofeo que el ser parte en vuestros triunfo me ha de conceder el tiempo si a la elocuencia le toca pico, la espresión de los afectos bien fundada es la confianza que le da el conocimiento Estando a tu cargo, el logro del fin, ¿a qué ancioso anelo, las repetidas instancias serán injustos recelos; más que adviertas solícito, que aun en dichosos empeños no dejan de ser cuidados gloriosos desasosiegos, terpone recido. Pierde, Apolo el cuidado pues tufo a mi fe se ha declarado, alienta la esperanza en mi confía, que del triunfo mayor este es el día del horror de noche obscura al incauto pasajero, y el temor que halló primero con la luz es la placer este ejemplo te asegura que tu afecto peregrino con la ley de su destino el recelo ha de vencer Oh cuánto es grande el poder Apolo de una dudosa esperanza pues rinde con lo que anima y con lo que alienta engaña Dígalo yo, pues con ser Deidad a quien en sus aras delos para culto enciende la más reverente llama a un vano temor sujeto preeminencias soberanas Excelso, sagrado numen a quien todo el mundo aclamo, ya por autor de las ciencias ya de la luz por monarca, supuesto que el desengaño nos muestra que de la instanza, que por mí te hacen los dioses sólo se originan varias enigmas, que el pensamiento ni las comprende ni alcanza pues cada instante a la duda se le añaden circunstancia vengo a que elija un medio con que se venían tan raras confusiones porque así Tú con el empeño salgas, a mí me alivies la pena ya Júpiter satisfagas. nadie más que yo desea lo que tu afecto me encarga, y así de temes al templo Vamos, porque su sagrada inspiración nos revele, secretos, que ignora el alma as y corriendo los bastidores aparece templo de temí, y sobre un ara habrá ídolo que represente la justicia y canta el coro Venid moradores del orbe venid al templo de temí, su gloria a aplaudir, Venid y en sus voces veréis decidir, enigmas que el celo llego a discurra, por un lado por y calle y por el puesto Apolo, y Mercurio, de la infusencia de Apolo espesor vengo a este sitio guiada Apolo vengo hasta aquí conducida de la instancia. enta ciego laberinto recial ha de ser temí, Ariadna, benigno permita el cielo sacarnos de dudas tantas Suprema sacra deidad a cuyo oráculo encarga Júpiter omnipotente, la decisión de sus causas hoy a tu templo venimos buscando en la soberana influencia de tu voz es logro de una esperanza puesto que en lo divino caber no puede ignorancia sólo diré lo que al ruego hace acredor de tu gracia dando porque más benigno logre el honor de tus aras mi inspiración a las musas que en suaves consonancia repitirán los motivos, que tan raro empeño causar, un afecto ignorado de causa superior a rebatado, por un acaso ordena que un jacinto un clavel y una azucena deposite en Mercurio, y yo vivía, sin saber el porque por vida mía en tu gloria me intereso, se piadosa se clemente Yo no alcanzo nada deso porque al fin soy inocente, y así, dígalo tu voz ignorante estoy del caso y la pena que yo paso. no merece, no, tu olvido Baste, baste lo vendido si no basta lo veloz un ramo de laurel, que eterno vive, a Mercurio le di, y él le recibe aunque en esto también debo su celo a mí la acción; pero el impulso al cielo turbado el reposo, suspensa la idea, de un héroe glorioso aplausos desea y todo es dudar. y así es bien consiga su amante fatiga, mi fe singular ya que el fin de nuestro intento sagrado lumen alcanzas tu oráculo en su respuesta el triunfo mayor aplauda Mercurio, inspirado, de aliento sutil pues es la elocuencia responda por mí. ¿Qué es esto sagrados Dioses, que con providencia rara de luz sobre natural sé lo que hasta aquí ignoraba, los primores de los genios tan iguales se retratan que lo que fue competencia ya por unión se declara el laurel, que en mi poder depósito la confianza vaticina la inmortal corona queda la fama siendo más culto que obsequio, a tan augusto monarca. El clavel, cuyo encendido colores en la campaña señal de que a sangre y fuego rigurosa lid se traba, pública de su animosa, corazón la activa llama en que su espíritu fénix para renacer se abrasa. la blanca azucena explica, con la voz de su fragancia su celo, que al cielo sube y con su candidez, alba, significa la pureza, de la justicia que guarda Jacinto en quien transforma la gran madre una desgracia que llora sentido polo, compadeciendo a Tesalia, a la piedad simboliza, cuya perfección esmalta, las virtudes que en él viven cediendo en glorias de España pues su nombre glorioso reverente el orbe aclama, repitan nuestros acentos en acordes consonancias representa Apolo, y Mercurio, y cantante si core y calle acompañadas del coro que ciña, triunfante laurel singular que reines dichoso que viva inmortal gozando en obsequios de afecto te al la fe que rendida le llega a desear le ciña, triunfante laurel singular qué reine dichoso que viva inmortal