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Texto digital de Teatros de Diana

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Atribución tradicional
Sebastián Muñoz Suárez
Atribución estilometría
No es posible No concluyente
Género
Comedia
Procedencia
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Cita sugerida

Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de Teatros de Diana. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/teatros-de-diana.

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TEATROS DE DIANA

perade de dde de e de de de dea dsedes ce lelo elo deso dee d de lo lo dee e e so lo dede dededa de Buena antes de correrse el paño que embre el teatro vuido de mar imindando la tierra y dicendento Piria y deicalión Piedad, Júpiter sagrado. Piedad, cese tal destino, si atributos de divino vencen rigores de airado. repítese el rumor dicho. pir. todos el mal alcanza. Cese o dirá la malicia, que ha pasado la justicia su término, y es venganza. Ya a un escollo el barco toca. Más siento el estar penando? que un infeliz naufragando hallar por puerto una roca. ds deso dese es Deja el mar Tube esta sicira infausta pirra que el mar para mayor fluctuar nos ha querido dar tierra. y como cierta la muerte sin dilatar el tonmento nos arroja ese elemento a morir de nuestra suerte Oye, que música siento dulce que en el monte suena. A mí tan solo mi pena me sirve ya de instrumento Atiende al más que rumor de abes que ya escucho o veo. cuando no pasó el deseo Plaza de favor? Mas está no es fantasía, ya veo claros albores, y como faltan las flores se rie consigo el día. córrese la cortina que cubre el teatro con diferencias de instrumentos músicos, ya parece un monte. arriba del un globo de buena proporción y dc lirra subiendo por este monte que es el yarnaso. Ya el abrego y Boreas son escándalo solamente, ya del horror lo eminente huye al reino de Autón. Ya el marcede no triunfante al límite de su seno Ya el día en jardín ameno el cetro empuña brillante. prosiguen subiendo el monte. decí. según veo en la eminencia de este promontorio, siento que o es escala al firmamento o es el monte de la ciencia. Este es el parnaso, en quien se libran nuestros consuelos, donde estriba de los cielos el repetido vaiven. temís aquí ofrecida sin ceremonias daré en agasajo una fe, en sacrificio una vida. emísla de esa bella corázulo por el sol, sirviéndome de farol, también me sirve de estrella. Descúbrese un templo de la diosa decí. valve templo de la paz, adonde contra el destino este bajel peregrino sudiente puso tenaz. salve o tu corona viva del orbe que entre fulgores de rayos abrasadores sacaste libre una oliva. salve o temís, que a este roto leño entre fluctuantes ondas luces das brillantes en vez de diestro piloto. y celestes por tan bellas le ayudan, para que asombres que el mar salió a buscar hombres, y no a conquistar estrellas. A ti corázulo profundo, que nada te dificulta, deucalión te consulta como restaurara el mundo? oráculo dete mis responde. Ha de ser obedeciendo. A quién? que no he replicado. Será a Júpiter sagrado. Bella diosa, aún no te entiendo. dra. Eso es solo replicar el quererlo conocer. que túyo es obedecer y de Júpiter mandar dec. Di el modo, que en soberanos acuerdos hacer intento, que ignore mi entendimiento lo que obrando esten mis manos. ¿ta. Así lo quiere el gran padre. piedras tú y pirra coged, pero luego las volved por el hombro a la gran madre. Mas parece que replica en mi deidad superior, y que aplacado el rigor Júpiter se conmunica. Buena la música y abrese el globo en modo de nube, y aparece en lo más alto Júpiter sobre una águilade Y a un lado salgo más vajos alas en los pies al uno, y juno con un tris alos pies al otro. Va aquel ardor inclemente se ha mostrado satisfecho, sí, porque de un Dios el pecho se conduele fácilmente. Uráculo de Iemís le responde. dra. Pirra aquí y deucalión que ver tu deidad merecen en sacrificio te ofrecen abrasado el corazón. Va que guno puso en medio el trís su arco tiunfal, hallen alivio a su mal. Pues ¿qué pretendéis? Pirra y deucalión responden ambos a un tiempo. deera Aplacose mi pasión, Ya me tenéis condolido, ya a vuestro mal doy oído, Decid, pues deucalión. Bien satisfaces mi fe mostrando tanta clemencia. y así con la reverencia de vida obedeceré. Desde la primera edad del mundo, a quien más ilustra, que el Dios que la goberno el metal que la dibuja hasta la cuarta en que andaba la malicia en tanta altura, que no hallando más posible ella se hizo su tumba. cuando montes sobre montes juntando aleves, robustas fuerzas de aquellos gigantes guerra hacían, sino injuria a los dioses, que a los dioses se atreve la infausta crina del nacer, si ya el que nace su propia maldad fluctua. Aí de Júpiten sacro tronó la voz y se arguya temblar la tierra y que en ella hizo gigantes roturas. y del fuego fulminante usando y dando las puntas en los rebeldes, sus peñas les sirvieron sepulturas. cuando el ejemplo no basta, tampoco sobra la furia, si al obrar de una piedad un escarmiento se excusa. Noceso, pues la malicia, la virtud sí, que se impugna, y en el piélago del mundo el bien se anega el mal surca. Velas corre a la esperanza la ambición y más se ofuscan la envidia y la ociosidad, que a la omnipotencia acusan que el orbe se anegue en agua de la celestial consulta salió y apenas lo quiere Júpiter y se ejecuta. En esferas se desata la esfera y entre las llunias los resplandores del día la sombra olaja o enturbía? el mar al cielo se encrespa, el orbe se dificulta, la águila iimperial nacfiaga, el brutoreal se espeluca, Ladra trstemente el can, Gime el oso, el lobo dulla, el tigre y el elefante uno se encoge otro bufa. Inunda la tierra el mar, Neptuno el tridente impulsa, los montes se abren, Nerío entra por sus aberturas. todo se intenta la muerte, brame el eje, el ponto cruja. todo a su caos primero parece que se apresura. Tan hermoso es el no ser? violencias que se confunda todo y que al horror la luz parece que le tributa? o es ya que la noche al día con servidumbres le opugna fiero asombro El mal ofende aun antes que se conjura. último occaso da el mundo. pues que los cielos se enlutan y lo que en pontos se llora orbes de rayos enjugan. al brillar del sol cadaver siente el cielo, no se frustia, y con repetidos fuegos ciega en lo mismo que alumbra quien por cuarecer la vida se da a un bajel que avesurca aunque el austroborazmente le arranca todas las plumas. quien entre el miedo y la vida uno teme y otro duda. y en su pensamiento se halla el occaso que le busca. quien de una torre se ampara, quien una sima le oculta. y uno se fulmina en agua, cuando otro en fuego se inunda. este haceremo a la vida, de la muerte aquel se ayuda, a este lo que se anima, al otro lo que se ocupa. a unos por su arrogancia, cuando a otros por su escusa, el mar el fuego la tierra, y el cielo les apresuran Ninguno el límite huye, la piedad a nadie excusa, todo es horrores el día, el hado nada exceptua. Todo se intenta su fin, y todo al fin se repugna, que todo es mar nada tierra todos mueren nadie triunfa. entre mortales bostezos con que lástima se anuncia, que al parasismo del día nocturnas aves saludan. Ya al naufiagante bajel, que sepulcro en las espumas se apercibe le arrebatan del curo y noto las turbas, Ya el mar le sorbe en su seno, ya una onda le sepulta. ya otra al cielo le erije. cuanto un infelice dura ya tritones y delfines navegan las espesuras, y ya las proas naufragan cuanto los arados surcan. Ya fue un escollo al piloto puerto, pero no ventura que de un infeliz la estrella se transforma, y no se muda? piélagos de montes de agua suben con violencia suma. si a escalar no el firmamento, a apagar las luces puras. Brama el áquilón airado, el áfrico guerra anuncia, Júpiter truena, los dioses ardientes llamas divulgan. y de las partes opuestas los vientos como se cruzan? la primer vez que los males para matar no se a unan. Mas ya en el piélago grande nadie con la muerte lucha, ningún nadador parece que nada al morir se oculta. sólo a mí y pirranos deja el mar para más fortuna, que solo un Júpiter hace se olvide la desventura y cuando no está del cielo, qué importa que el daño se huya si al fin ha de suceder lo que los dioses consultan. Niel que se quiebren los remos ni eltimón cuando se turba ni el que a las ondas del lado la quilla si se trabuca, Ni el qué gima y ambas palmas en que se lee la figura de mi suerte vuelva al cielo a que de nuevo se fundan. Nada a matar es bastante, ni aun todo cuanto se junta, que nadie muere del daño como de la estrella suya. fue como ya mi pecho no mostió altivez alguna, ni quiso oponerse fuerte a la inclemencia robusta. Y así o Júpiter sagrado, si la más firme columna de tu solio es la piedad, sin hombres como la usas A ardores casi aplacados el amor les sustituya. flores de otra vez la tierra pues con ellas te perfuma? Vuelvan otra vez las aves a adornar con su hermosura el aire, porque te sirva el águila siempre augusta. Aquel parol luminoso queda vida en lo que lustia contigo a vivificar el mundo otra vez concurra. la soledad de los dioses, de los ríos no la escuchas? Quién te ha de ofrecer incienso en aclamaciónes mudas? si tu deidadno castiga, y premia, como vinculas el ser Júpiter Así haces tu deidad confusa? poder y no ejercitar es hacer la virtud duda Y aunque prudencia parece m falta vi se disimula. y pues influyen los rostros haz también en quien influgan que más depende que el mar de los cercos de la luna. piadoso delcalión, bien en tus ojos se mira lo que tu pecho suspira, lo que ama tu corazón. sólo en ti el hado cruel pudo mostrar su desmayo. y tú sólo fuiste al rayo el venturoso laurel. Mas yo que de tu piedad estoy tan agradecido, lo mismo te he concedido. que pretende tu amistad. Y así, pues que por ti el mundo se ha de volver a poblar. le puedas acompañar todo este siglo segundo. y en el interín que el sol da vuelta al otro horizonte la luna desde este monte muestre su casto parol. Suene música, ciérrase el globo, desaparece, y el templose cierra de la diosa es Lue dando vuelta por encima de la punta del monte. mientras se dicen los versos siguientes tarde el movimiento o tusplendor, si segundo, en cuya majestad bella es cada brillante estrella limitada luz al mundo. luzga tu hermosa porfía disipando los horrores. entrase deucalión por el un lado del monte Brilla tú en castos albores opuesta a la sombra fría, a que en rumbos para celos de segunda luz obtienes el nombre, y en ti contienes la influencia de los cielos? Desaparece aquí la luna y pirra se entra por la otra parte del monte, y salen al teatro la luna con una me dia luna de plata en la cabeza y un arco en la mano. y an Dios rústico vestido de pieles con barbas rubías. Escucha deidad luciente tu aspereza no me ultaje, Si eres deidad, como al traje miras, y no a la fue ardiente un hermoso bellocino te ofrecí, ya te le he dado. Si deidad te hice del prado lien. qué huye tu rostro divino? y si te parezco mal, bien en el engaño estoy. como rústico te doy mi persona y mi caudal y así midiendo acompas mirusticidad en pago de una luna satisfago dándolo de más amas. Si Júpiter me quisieras Deidad bella, si tonante, en ser tu luna mi amante más ganaras que perdieras Y así, pues qué te has mostrado esquiva a este amante fino, Vuélveme mi bellocino, y demás lo que te he amado. y suple el atrevimiento, que como rústico soy y en esta aspereza estoy, me falta el conocimiento. No está bien a una deidad en tal caso dar contienda ni que en el cielo se entienda pan. que se paga una amistad. Ni a ti, porque en ese intento culpas tu solicitud, mostrando que no hay virtud en ti de merecimiento. Y así puedes entender tú yan que en este camino pierde más, que un bellocino el que pierde un merecer. todo lo que me has contado uBien me parece. pero ¿cómo ya merece mas el más ha caudalado y ese solo es el hermoso, el que tiene que más mande, y aun jove es el Dios más grande por ser el más poderoso. que en este del mundo mar así se adquiere el amor, y no conoce el favor sino al que tiene quedar. que no es ya solicitud quererte, sino escarmiento, pues que tú al merecimiento pano. que es tan vil le haces virtud. Yasí yo que aquesa ciencia como tan rústico ignoro, tan solo, por Dios adoro una a mi conveniencia. Qué mal sabes gran jear en aquese proceder nada suyo ha de tener el que quiere bien amar. porque con tanto vil tiato su amor se imposivilita, y aquello que solicita es solo el nombre de ingrato. No es amor correspondencia ni llega de agradecido. porque aquel le ha merecido que tiene tal influencia. Mi razón no se limita buscando la causa bella, porque más puede una estrella que una industria solicita y aun hablando yo en tu intento Amor coluna, no ves, que tan solamente es lien. fuerza del entendimiento? Por eso están sin razón cuando bien se llega a amar, porque al discurso no obrar deja, sino a la aprehensión. y volviéndolo a mi modo la consecuencia fiel saco, que si él sin ceres y baco es cierto se hiela todo. conocer así podrás lo poderoso que obtiene, porque solo el que más tiene que dar ese quiere más. y de aqueso yo he inferido pues no se vee lo que se ama por estar dentro la llama, que pintan ciego ha cupido. y así conozco en rigor que nada en el obrar sobra porque solo lo que se obra son los ojos del amor Antes no, pues si constara amor de demonstración, al que tuviera razón a ese tan solo se amara. No es amar agradecer, que sin eso el amor crece. amar a quien lo merece viene a ser corresponder. No era estrella, era tributo el corresponderse dos. Tu niegas al amor Dios. pues no le das absoluto. y si es Dios y amor se vee en su templo juntas son abatida la razón, cuanto ensalcada la fe porque si sin fe se amara tan poderoso no fuera, ni a quien amor suspendiera sino al que antes le dudara. Ni riesgo hvuiera en rigor en amar y en semejante caso no fuera gigante, sino niño siempre amor. y así mal le has grangeado temerle desde aquí puedes Pues ser Dios no le concedes pano. y gigante le has negado. Pues ya miro que en tu intento se muestraaunque con rigores, el negarte a los amores por darte al merecimiento. quiero no lisonjearte, porque a mí me lisonjeo, sino hallar en mi deseo ocasión de gran jearte. Al mayo no brota flor, al año no nace fruto, que no se me dé entributo Dios soy, aunque soy pastor todo aqueste valle humbrio por su rey me ha coronado. mi palacio es este prado. Todo es tuyo, nada es mío. en el modo de obligarme mucho más te he aborrecido que en tu trato he conocido lo doble del engañarme. Y así no es mucho en rigor, que me juzgue más amante a un endimión constante pan. que a un pan rústico y traidor. Pues así luna me ofendes culpándome de este engaño, daréte por desengaño lo mismo que tú pretendes. Dios y rústico me veo y en estas distancias dos Ya te halago como Dios. ya cual pastor te granjeo Y pues que tú así has querido uinjunar mi amor ni seré Dios ni pastor sino solo un ofendido y cuando tú en tu fortuna me has dejado por un hombre. Yo dejaré y no te asombre por una Ninfa una luna. Aunque te lleva tu estrella a Siringa, por quien mueres solo porque tú la quieres no tienes de gozar de ella. Mas ya que el divertimiento de pan me tenía privado de mi sentir a lo amado, volvamos el pensamiento. y mientras ausente este pues que su amor me enajena de su ausencia y de mi pena, que agradecida diro? Diré como me sirvió treinta años, y como luego pudo templarse mi fuego y que al fin luna le amo Diré que cuando le vi todo el vivir le entregué, que forzoso amarle fue, que agradada me sentí. a endímión me rendí, vivo de haberle mirado, mas también muerte me ha dado. y en tan confuso sentido ni muero de lo que olvido, ni vivo de lo que he amado. querer aliviar mi mal con él ya pasado bien es ser ingrata, es desdén de la pena, y estoy tal en esta ausencia mortal, que más deseo tener penas para más vencer que son gloria del sentir porque comienza a vivir quien empieza a merecer. No es muy grande, no la calma cuando por controvertido viene a padecer la vida los sentimientos del alma. cuando llevaré la palma de este dolor impaciente? teniendo a mi amante ausente, procurando no vencella, con que no obrará una estrella lo que obra un inconveniente. el celestial movimiento no es preciso, pero alienta mueve, mas en mi tormenta sólo el vencerme no siento. el consuelo más le aumento no venciéndome yo a mí, y es dificultoso, sí, porque en tan raro desvelo quien viene a vencer al cielo, no viene a vencerse así. Pero es gloria el no triunfar, cuando le importa a la vida querer mostrarse vencida de quien la viene a matar. pues así llega a causar en una pena tan fuerte hacer gloriosa la muerte, pues con rara inteligencia se debe a su diligencia, y no se debe a su suerte. Y así, mientras no le veo dará voces mi pasión. dónde estas endimión? este último verso se diga en voz alta gocando lo que deseo. según a tiempo llegaste dudo si fue prevención. eno. No dudes mi luna que si soy ecco de tu voz si soy jinán de tu norte, reflejo de tu candor den. ceno. no es mucho, que donde estabas O luna, estuviese yo. Adonde sin verme estabas? siempre te miro mi amor. Cómo no estando presente? cómo hace aquella flor que de su hermoso planeta jamás el rostro aparto pues no es mucho no que haya en uno y otro fatol. si un amor para una luna, una rosa para un sol. parece a lo que es consuelo, ¿Qué haces obligación. Antes escándalo de otras causas mi dicha mayor, pues me concedes el premio aun sin merecerle yo. y tú en virtud de ti misma fábricas mi galardón, y así más grande es el premio que no la deuda. que quien en amarme solo tiempo tan cargo gasto, sin temer que le faltase para el logro de su amor, siempre en fe de su constancia el premio viene menor. Por eso mi luna amada que en el ver la libertad tenga olvido la prisión, aunque falte al escarmiento el que en la arena se vio a los naufragios del mar debe tan poca atención pues no fuera bien féliz quien siéndolo cocobró porque no le hacon los ojos al bien, sino el corazón. y aunque juzgas mi tormento como la llama interior, mas en la esperanza ardía, y ella es de tal condición, que a la vista aunque otro tenga, la da del premio el color con que entreteniendo el tiempo llega a su consegución. Así no es mucho mi luna, tenga alivio mi fervor del tiempo a la indignación. como llegaste a quererme Dieo causa de mi amor? de este modo escucha luna, si en eso gusto te doy. vi tu luz, quise te bella. que es natural más forzoso el inclinarse a lo hermoso, que el sujetarse a la estrella. una y otra causa en ella pretenden con más instancia ser el medio a mi ganancia, y yo me doy la excelencia, que hace el cielo la influencia mas no la perseverancia. Qué propicia pueda arder la estrella causa el destino pero como ese camino también le puedo torcer, de aquí viene a proceder que en aquese mismo instante para ser más fino amante y gobernar la pasión, la estrella da la elección pero yo me hago constante. quererte yo de inclinado después luna que te vi era no deberme a mí lo que estoy debiendo al hado. tanto en amarte he acertado, que me debo esta excelencia a mí, y no a la influencia del cielo a mi bien sucinto, porque lo que es solo instinto no puede ser providencia. y como todo en amarte son aciertos del quererte, puedo de ver a mi suerte las fortunas del hallarte. Treinta años pude adorarte desde tu ocaso a tu cuna. de donde infiero mi luna, que las vitorias son mías que era durar muchos días para buena una fortuna. el llegarte a conocer ese tiempo tan constante, si no fuera ser tu amante, que otra cosa podía hacer no llegó a satisfacer con tal reconocimiento tu amoroso pensamiento, y en duda tan primorosa lo que no puede una diosa, pueda un agradecimiento. A nadie el ejemplo asombre si conociere al amor en su piedad y rigor, que una deidad quiera a un hombre. y más si ella mesma el nombre de agradecida ha admitido, que entonces delito ha sido el no usar de las piedades, porque para las deidades se hizo lo agradecido. Si tal no llegara a ser viendo que algo ha de costar Quién procurará alcanzar? la gloria del merecer. lo ingrato viniera a ser poderoso, es claro indicio, el mal no hallara suplicio, ni hvuiera solicitud. pues quién niega una virtud por adelantar un vicio demás que saber desea mi agradado pensamiento cuál pueda más en su intento, y cuál de los dos más sea. tu amor constante desea, Yo deidad te busco amante. cuanto es más en semejante caso y en este amar tal, que una veidad a un mortal el ser un mortal constante luego admitiéndome esposo premias? Mi fervor? Sí que pagarte no puedo sino sólo en esa acción En brilla hermosa en orbe bellos Luciente hermana del sol. Vive en abriles floridos objeto de mi pasión. ¿Quién ha sido más féliz? ¿Quién más dichosa que yo? pues alcance deseoso. Pues mi voluntad triunfo. Quién me paga agradecida. Quién llega a rograr mi amor. voces dentro pan y siringa Espera, si ringa hermosa. Diana tú, virgen soy. lieo. Ocúltate entre esa niebla mientras hace mi rigor un agasajo a Siringa. y una venganza a este Dios. cubre una niebla a endimión ocultándole a la vista de todos, y salen siringa huyendo, y yan tras ella y cogen en medio a la luna, si ringa a la parte del lado izquierdo o ha de tener el arco y pan al otro. Presta Diana a una virgen sino siro. pan. lano. ano. lien. contra un rústico favor. Déjame co luna, que pueda dar un logro a mi afición. Diana hermosa al officio de tu templo se acogió una Ninfa. Luna bella. aun dura tu indignación? Diana escucha. Luna atiende. segura en tu coro estoy. Algo merezca contigo quien el verte mereció o mi luna? Diana mía? pero ¿cómo te llamó Pues como Diana te pronuncia aquella voz? porque en mi esencia conviene el que una y entrambas soy, y así Diana prometo volviendo el rostro qué guardarás tu candón. volviendo a pan y como luna te ofrezcos algún alivio a tu ardor. llega amante a festejarla. huye Ninfa de este Dios. ¿Qué tardas? ¿Qué te recelas? Cómo no huyes veloz? llega pan ael. Huye si ringa. da ella. pan. Pues qué amante recelo si es pronóstico una luna? quién es rústico pastor. No temas, ¿qué te acobarda? ¿Quién con Diana temio? De este modo haré a mi pena. a a abrazar transformase si ringa en un cañaberal. pano. en caña la convirtió. como luna me engañaste? Verdad trata mi esplendor. Cuál viene a ser el alivio? El que nadie la gozo. Arranca una caña pan imaginativo y dice Vive a quejarte o rústico instrumento. y yo sin esperanza a ser amado, pues con quejas se alivia ht cuidado, y yo sin ellas duro al sufrimiento. Yo sirvo, más tu no de un escarmiento, que tú un ejemplo te has solicitado, y lo que a ti gloriosa te ha causado, en mí a viva la llama a mi tormento. Yo no pido consuelo ya a mi vida, que solo el mucho mal me es ya consuelo, y en ti y en mí con providencia extraña se ve duda en mi bien mas en ti unida una felicidad que te da el cielo, pues por no verte ingrata te ves caña. refieres pan en tu pena, porque se aplaque tu ardor. y tú en tu venganza luna por dar premio a tu pesión. las deidades no se vengan, si no castigan. pano. muestras en todo conmigo. Mirando tú sin razón. pano. soy escándalo a tu nombre. Y yo injuria de tu vez. mas porqué seguiste virgen Yo te daré con que no jamás puedas seguir otra. Hallase el Dios Con un árbol como que le nace de la cabeza y del medio cuerpo abajo en figura de cabra ¡Válgame el Dios tionador? estaré oculto en las selvas por no ver al que me vio. la misma tramoya con que se transformale oculta a la vista y sale endímión de la niebla Yo siempre te estaré dando o mi luna adoración. Bien hermoso dueño mío, alcanza quien te sirvió, pues al que le mira es premio de tu vista algún arpón. Dame esos brazos y en ellos ya que himenco se vio contra el tiempo y el olvido fabrique su duración. Qué te recelas? ¿Qué tardas? cuanto me dice el fervor? No eres mía? Ya te mudas? acusaré tu baldón, poblaré a voces el viento, regaré el prado de humor. de sangre que por los ojos me distile la aflicción. mis suspiros arrojados a la esfera su peñor, a las fieras a las peñas moverán a compasión. hace quellera luna suspéndete al llanto luna, aunque en tu rostro se vio al derramar ese aljofar lo que fue perla ser flor. no ocultes con ese llanto del día la emulación, vuelve a dar vida a esas flores, porque digan desde hoy que como sol las enjuga quien como alba las mojos ojos cese vuestro llanto, eno. ceno. No es esa de monstración. mas cuando ya no lloréis Bien agradecida estoy, que el pecho con un suspiro vence el consuelo al dolor. el cielo deja el estruendo de los rayos que forto con llover y desahoga el repetido furor. No lloréis, aunque si causa vuestro llanto una aflicción, que le merezca, lisonja es y parece rigor No lloréis, no, que yo siento con tan notable primór esta pena que me mata aun siendo mi adulación, que no quiero al mal alivio, ni remedio, sienta yo. que cuando lloran se puede no es muy grande la pasión. No hay pena que no reciba. ningún mal el mío excuso. pues dile no mate el susto, sen. sen. lo que ha de hacer el dolor. sino cabe en todo el pecho, ¿Cómo le dirá la voz? Sí hará que ese desahogo el cielo la concedió? para que el que es infeliz no muera al primer rigor, Pues Júpiter te ha pirado del lugar, que amor te dio. Mira si para mi pena hay más bastante razón. Pues si es así como el mismo con fuego fulminador no me ha quitado la vida, dispartiendo aquesta unión? mas cuando la quitó el rayo a quien no le embarazó? Qué nueva deidad me impele a aborrecerte? o qué ardor? Muera a manos de un poder pero de un desprecio, no. mi luna mi enemigo. ¿Qué dices? que tuyo soy. casto. Así, porque no te atrevas, responderé a tu razón. Vuela la luna por medio del teatro. Espera brillante luz, que deidad tan superión si a mi vista te concedes es para más confusión. donde por orbes lucientes vas surcando tan velez, que negada al montal velo aún no te alcanza un amor? Ya amante, ya tan esquiva, ya afecta, ya con rigor, ya favores concediendo, ya negando el galardón, ya cariñosa a mis ruegos, y ya con tal disfavor, ya en un lazo indisoluble, ya separada su unión. ya a la congoja sudando, y ya templado el calor. quién será más que mi pena para consolarme? Deucación con barba carga cana que hace al tiempo. deo. eno. Quién eres ilusión de alma vestida, si el parasismo no eres de la vida? Tú quién eres? En quien naturaleza los años te ha sellado en la corteza. ¿Quién si no essúltima congoja, en quien es más que la ráiz la hoja. No dudo, que quien soy no has ignorado, pues tan alvivo me has delineado. Yo soy la solución del argumento de la vida. y en mí cuál es tu intento? es el mío y tu intento en este abismo hecho de dos mitades uno mismo, y aunque en tu vista solo en ti se encierra, porque ella se escarmienta y ella yerra. el naufragio tuyo es mío es el puerto, uno eres al errar dos al acierto. el tiempo qo joben soy Gracias muchas te doy. porque el ceño eras luego juzgaba yo adonde no arde el fuego, por estar la virtud ya consumida, y la culpa la achacan a la vida ya conozco mi engaño. procura no excusar tu desengaño, atendiendo a lo heroico de mi oficio, y de ello te dé indicio el ver que aquello en que al guien me ha burlado Yo le pagó en lo bien aconsejado. esa luz que enamoras esa mujer que adoras si del cielo splendor es el segundo primer entendimiento es ya del mundo, y con su hermano tuvo competencia por dejarla más luz coger más ciencias y si su curso sabes nada ignoras del común accidente de las horas. esa a quien sirven luminarias bellas a su manto de ornato, no de estrellas eslo joven la luna. si su occaso treintaaños y su cuna atento has estudiado o galán esa luz enamorado. si lo uno no aspires a su templo, que treinta años bastan para ejemplo. y si lo otro, amante y receloso y sino como amante como esposo miras que te ha burlado y tu afición así desamparado, y ya te olvida; mas no has menecido, pues todo lo que amaste no has vivido y solo has de vivir, cuanto te olvida. por un amor, no pierdas una vida. que yo que en mi desvelo con lo que te amedrento te consuelo también te alivió en lo desconsolado, pues quién hizo la ciencia la ha ignorado. y así por no causarme tan molesto porque el que desengaña llega presto, quédate, pero júzgame tu amigo. De tu luz soy testigo. Yo tú pérdida lloro. Yo tu verdad adoro. ¿Quedas ya satisfecho? Ya se venció mi pecho. Vencióse en la razón. Conocí mi pasión. Procura ser más que ella. Si me guías estrella. Pues sigue mi farol No perderé tu sol. Ya es fuerza Ya desampararte. Eso no, que jamás he de dejarte. Buelan ambos por el teatro arribaen diferente vuelo que la luna. y se da fin al primer teatro evebebebebel ebe bebe es deede de deo e ee e e ee e e de dee po ecco sose co so soleo de e le d dn de ploco. deteon cadino. Polireía. pergene deden deleo msicos. del de l dela e de e de dede de d dese d de s. dese es esaesed sin correrse la cortina d él segundo teatro salen Acteón vestido de caza y ploro. Tienes hecha prevención para que luego salgamos? para que al punto nos vamos todo está puesto en razón. Ruego a hércules no lo fuera. pues hiciera mi porfía, que tan solamente un día de tu afán te suspendiera. Qué te han hecho las mujeres Polintia, Ninfa es tu amante, qué blasonas arrogante? Príncipe de Tevas eres. Mas polintia no es del prado Ninfa, y aun la más hermosa? siego. con ella es blanca la rosa, tú el clavel tes nacarado? y su aliento no es en fin, en esa flor esta camena, quien ambar da a la azucena, y da fragancia al jazmín? No es de Apolo esperanza? si es que por ella muere. pues un prilese no quiere aquello que un Dios alcanza? No puedo tenerla amor y aun aqueso es lo que lloro porque en el que ama floro no es divisible el fervor. como Acteón no has gustado del amor viene a causar, que no sepas estimar el rato de enamorado. de una mujer el rigor no pudo hacer el tesoro de la hermosa lluvia de oro? no le hizo a Apolo pastor? hay en el mundo que ver mas ¿qué hermosura divina de una Ninfa peregrina? Sí, mucho más puede ser. No es más ver coronado aquese monte de mi caza y el ver que se estremece de las voces el bosque, y que plegonte viendo soles lucir se desvanece? niega el curso ignorando el horizonte, niégase el sol también, si el valór crece, dando llamas adusta la agonía por no abrasar con tanto fuego el día. Pues qué cuando tal vez yo me he apartado de mi gente y como opuesta roca al encuentro me sale espín armado, y en coral inundándole la boca con el acero duro que agitado de mi valor todo abré lo que toca, y sujetada más la cerviz puda también es coralrojo lo que suda. que es ver los perros, cuando velezmente el animal alcanzan que sediento procuraba reparo en una fuente por mitigar en ella otro elemento? y que es mirar la oposición ardiente, y al bruto ya del cansanquenolento, cuando a alcanzarle llega alguna tropa al animal que fue bajel de Europa? que el ver en un arroyo el paso incierto? y al oso abalanzarse congojado, llevando el pecho de la hasta abierto y del humor sangriento el valle ajado? pues que si de una peña juzga puerto el animal delustros coronado, y feroz se despeña de tal suerte como si el despeñarse es menos muerte? filo. Digo, que tú afán merece todo aquese galardón, Tú puedes tener razón, pero no me lo parece. más oye que te ha escuchado tu abuelo cadmo, y que viene aeto. en mi obediencia previene su agasajo mi cuidado. ale admo. Acteón, ¿cómo te va, bien el afecto entretienes, mientras delante no tienes lo que tal placer te da. o como Acteón ignora, el mal que le está esperando y yo disimulo amando lo que mi pecho aTesota? el natural pertinaz o le suspende, o destierra, deja ese modo de guerra que es muy hermosa la paz divierto así mi deseo y mi pena es desigual. No lo sea por tu mal, que aunque le dudo le creo. galán estás ricamente amado Acteón compuesto. mas quién sabe que ha dispuesto la estrella suya inclemente? set. Dime, señor, ¿qué te aflige? ¿Qué tienes imaginado? cómo tú has ignorado el mal que mi pecho rige? Pues dile, vaya a la parte Yo también en tu dolor Porque conozcas mi amor atiende segundo Marte. Apártase floro a un cado y prosigue cadmo. Mi padre y vuestro mayor fue agenor rey de Sidonia, y mi hermana por bien mío la hermosa Virgen Europa. como Júpiter tonante la quiso nadie lo ignora, y que su amor le obligó mudarse en aquella forma. Bajel racional Dios bruto navegaba por las ondas quieto neptuno y tavonio como en los brazos de Flora. que aun en aquel traje todo le servía de lisonja. sin saber el feliz robo, la ausencia tan solo llora ya pausas el alma obrando respiraciones le acorta. gime el fuego que le ofende. el volcán que le apasiona, el ettina que le atormenta, y el amor que le congoja. Mmuertasd En mi presencia te quisiera que la osa al reciente cachorruelo, que muerto de él vi entre arroja imprimiéndole su aliento el dulce vivirle informa. Nada a su ardor es bastante, el alivio más le ahoga, el consuelo más le oprime, ni aun el llanto le aficiona, porque es remora a la vida y es ella la que le enoja? Quién morir viera repite, mi amada, Virgón hermosa? siendo nada de mí mismo, y todo de mi congoja, por si al alma que la huye la hallará en su hermosa boca. y viendo que de una hoguera si a ardientes llamas un dosas para cebar la materia la llegasen una antorcha, la consumiera al instante pues en sugrado era poca la luz que aquesta tenía para igualar con la otra. y que a falta de mi hermana mi llama en su pecho no obra. y que su vehemente ardór no hay incendio que no sorba por el mundo me destierra como cosa que no importa. Mas yo naufrago en la tierra, cuanto errante por las olas del mar, y aun más combatido de las de mi pecho propias. triste, afligido, confuso, revolviendo en mi memoria una llama que me oprime, un desprecio que la sopla vagando andaba hasta que de tebo a la llama heroica hallé un templo dedicado, y cuya voz misteriosa para que esta ciudad funde me anima, y aún me provoca Guiado del animal de huella más perezosa dejé el castalio y al sitio donde mi estrella se logra llegué la palestia, en que fue mi campo de vitoria, adonde hallé una serpiente horrible tan escamosa, que los dardos que las hastas en su pieldura se emvotan, siendo al hierro arrojádico un escollo cada concha. Después que a mis compañeros mató o la venenosa luz que su vista despide, o el azote de su cola? Ya cuando incendios vomita si no ya cuando se enrosca, pues la una el agua infesta, y el aire daña la otra. Pero yo en quien ya la vida No es lo más que se blasona orgulloso la acometo. ella se ofrece sañosa. Yo mi lanca vibro, ella los cuchillos de su boca, Yo la acometo ella aguarda, Yo me advierto, ella se arroja Yo el golpe espero constante, ella le yerra y se asombra, la cola esgrime, yo la hasta, cuando en ambos la congoja si exhalar hace a mis poros sangre a los suyos ponzoña valeroso, pues me ofrezco, reparase cabilosa, tira y al golpe indeciso hace que el pecho la rompa inundando todo el prado en púrpura ardiente roja. Ya del ardor inclemente incendios sus ojos brotan, y la voz rompiendo el silvo como se artícula tonca hace estremecer la selva. y al temblar la tierra toda tituvear de su asiento la peña, que no fue sorda. Díréte en breve que muerta esta fiera poderosa, y cuyos dientes sembrados produjo la tierra sombras? que ya hombres convertidas con saña bien pavorosa unos con otros se matan, y que la guerrera diosa a quien el bélico ardor, qué escudo brillante adorna siendo en el duro ejercicio compañera de Belona animándome me advierte. advirtiéndome me exhorta, a que de los vitoriosos aquesta ciudad componga. esta cuyas puertas ciento aún no son su mayor gloria, de tan continuos trabajos Ya sabrás que fue la autora Juno la deidad luciente de jobe hermana y esposa. aquella de las delicias sacras tan perseguidora, como mujer y ofendida y más como poderosa, pues ni mi humildad la agrada cuando deidad la blasona ni las víctimas que ofrezco en su templo ya su honra ni el blasón del que ejercita piedades en que se goza. Ni el que en ánimos celestes aun menos rigores sobran. ni el que ya de mi fortuna el cadáver no baldona, ni el mirar que las venganzas en los sepuberos reposan, nada en su pecho la aplaude, todo su enojo convoca nada incendio de ser deja en que ella está ardiendo toda. Y así o bizarro joven te advierto, porque conozcas que a esta deidad le serán de escándalo tus lisonjas. y para que te mitigues en acciones tan dudosas como tu ejercicio adquiere con capa de vanaglorias. ya siguiendo el can latrante y ya la fiera espumosa, que bien conozco que todo fuerza con lo que enamora. Y así, pues huir no puedes tu naturaleza propia, y que faltarte a ti mismo es imposible, corona de la prudencia tus bríos con que tus acciones todas en lo previsto el remedio tengan que mi luz te nota. Pues que si mejor lo adviertes todo en acción tan costosa para remedio es bastante y para escarmiento sobra. Mas en aquesa advertencia cuando no venzo mi engaño se causa mayor el daño si es posible en la experiencia porque el que conoce culpa tan notable en sus acciones. oloco raciona de as y no enfrena sus pasiones ese yerra sin disculpa. y yo infeliz llegó a verme en la causa de culparme puesto que ella ha de inclinarme, y yo no puedo vencerme. Por eso tu inadvertencia culpo, no tu inclinación porque puede la razón aun más que no la influencia. Júpiter vaya contigo. Aquese mismo te guarde, Vamos filoro, que ya es tarde Vamos, que leal te sigo. levantase con música el paño que cubre este segundo teatro y aparece un jardín compuesto de ramilletes y en parte de árboles de modo que un laurel venga a caer en medio del teatro y más dontro ha de haber un bosque, de donde sé han de dividir dos ramos de un monte que caigan sobre el bosque y apa rezcan en él todas las vírgenes de Diana día. sre. con arcos y flechas repártidas por el bosque y que estén flechando di ferencias de animales y Diana también con su arco y a sus pies al gunos animales muertos. Vírgenes son estrella, lotos aretusa, y cuatro vírgenes No quede en el campo fiera, que a vuestro valor rendida no os sacrifique la vida. como el arco huyes ligera? más acreditas tu muerte si después de ser hermosa alcanzas el ser dichosa de mi brazo al golpe fuerte. cómo dais claro indicio estrella y lotos, qué hacéis cuando el campo suspendéis vistoso el fiero ejercicio. que huyes, que no te sigo fuerte animal enramado del volumen coronado de tus días, que a testigo solo. vinto ver de dto. tan cano de esta maleza no le alborote el espanto. pues quién llega a vivir tanto honra la naturaleza. la fiera que a Adonis fue escándalo y fatal hora si tanto aliento atesora porqué me huye? ¿Por qué? Ya el bruto que al curo imita y noto en el despeñarse aquel no precipitarse es quien más le precipita. No ves del tigre valiente la manchada piel tenida? No ves del ciervo la herida que le abrió el hierro en la frente? oyes del hisuelo el robo? del toro escucha el bramido. No ves del León el rugido? y el funesto ecco del lobo? suspended tanto sudor, Dejad la maleza ruda si es que ya el vencedor suda salid del prado al verdor. Siempre a tu obediencia estamos. van saliendo del monte al jardín, dónde ha de haber hechos de hierba unos asientos. y en esa misma se vee que se acredita la fe con que siguiéndote vamos. Que amable está por lo humbrio, y que alegre este lugar? la fragrancia del azaar sino de la alba el rocío hacen la estación más bella. y sirviendo el botón cuna la rosa aquí nace luna, y cada flor nace estrella con tan notable primor el prado está al sol sujeto, que aunque conoce el efecto está dudando el calor. y aunque el tiempo solicite su curso aquí ha de causar que haya sol para engendrar mas no para que marchite loto. loto. es que supliendo su ausencia en tayos más superiores dura la vida en las flores en virtud de tu presencia. Mientras me servís el baño en el cristal de esa fuente, divertid mi ardor valiente contando algún caso extraño. y pues que son mis memorias lo que en esto mas os llama para lisonjear mi fama relatad mis vanaglorias Todas te hemos de servir. Mas tú puedes señalar la que buiere de empezar. Estrella podrá decir, que se ha de privilegiar sin causar admiración pues que sola en mi afición alcanza el primer lugar, que no era ley de estimarla y aun era menos valerme ser ella más al quererme, que no yo al privilegiarla. Escucha atenta. Naufiago el griego piloto. el errante ceño roto en una y otra tormenta andará y el Dios del mar al ardor que Grecia encierra hará ver troyana tierra sin dejársela tocar. mientras que tu indignación no se mostraré aplazada y sea sacrificada la hija de agamenón. pero tu rostro propicio, que a Apigenia no desea ver muerta hará que sea una cierva el sacrificio y bien tu deidad acierta, porqué mal obra piedad el que deja a la crueldad alguna rotura abierta. piedad fuera tan incierta, que aun el nombre no consiente y ella misma se desmiente haciendo su pecho impuro, ni quien por el bien futuro quiso obrar el mal presente? Aquél que a excusar un daño va mal le acierta el remedio si viene a poner por medio la ejecución de otro daño. en el hombre no lo extraño. porque obra con la eguidad y ha de haber desigualdad en la obra, porque asombre pues una es como de hombre y otra como de deidad. Si allí al griego hacer favor, porqué le quieres matar la hija y en tal obrar Qué dejas para el rigor? pero más bien su fervor premias, pues del tu doliente apagas el leño ardiente haciendo las amistades porque no aplazan deidades la sangre de un inocente. Quién viendo tal discurrir loto en Estrella ha de querer su discurso interponer, ni quién ha de proseguir? Prosigue tú lotos bella. Sí haré, si de aquese sol admitiéndome arebol. no me desprecias centella. quiso a una virgen gozar haciendo sabrosos lazos con sus cristalinos brazos Neptuno, ese dios del mar. en lloroso desconsuelo viendo que ya la alcanzaba aDiana voces daba, Quejas es parcia al cielo en lance tan oportuno por satisfacer su ardor y dar un logro a su amor mas la apremiaba neptuno Pero tú, que te a piadaste, y la túviste amistad por guardar su honestidad en ave la transformaste. Árbol la pudiste hacer, pero atenta no quisiste, y enabe la convertiste pues si la llegara a ver así el Dios pudiera ser que el pie en lazos la besara que galán la paseara con quejas su cristal ronco, y ella dejará el ser tronco si agradecida le amara. Ala rama florecida ya la más locana hyerba, si la tierra la conserva. Neptuno es quien la da vida. mírala ya agradecida, de donde se ha de admirar y la atención reparar, que aquella que en aquel ser modo halló de agradecer hallarle tiene de amar. entre un pecho agradecido y entre un Dios firme y amante ablandarese el diamante y olvidarese el olvido y así bien has prevenido loto. re. enabe la convertir. porque se ha de presumir que aqueste arte del amar sin alas para volan no le podrá nadie huir. y es amor tan poderoso, que viendo el engaño luego en Neptuno vibra fuego como a amante, y como a esposo y que al centro luminoso cuando se sube exhalado en el aire la ha encontado que aún no basta en tal intento ponerla en otro elemento para un pecho enamorado Bien has dado los colores lotos a tu nartación, el primor en mi opinión de ti aprenderá primores. tantos blasones excusa. Mas llegas a merecer y adelantado el placer proseguir puede aretusa recorriendo mi memoria, diré, pues me das licencia, y por lograr tu obediencia a riesgo mi vana gloria. Calisto, Virgen hermosa, también nuestra compañera que hoy al orbe reverbera y que llama la vistosa. estando en Arcadía un día de su valor dando indicio. siguiendo el duro ejercicio mientras que fieras hería, Júpiter la hallo sagrado. y viendo que era perderla amante en su traje verla, en tu forma se ha mudado. de donde se considera, que el alcanzo, y no es vana sospecha como Diana lo que Júpiter no hiciera. posible entonces te fuera Linfa de alguna corriente, y el mirar que no lo mande tu deidad, fue que a acción grande no importa un inconveniente. Si tú allí la transformarás Arcas de ella no naciera y aun al mundo pareciera que tú en eso te vengarás. y así en acciones tan raras nada en tu atención limito en aqueste nuevo rito. pues tu deidad sola alcanza que se arriesque una venganza a un acosta de un delito. de juno allí la malicia mostrando su enemistad quiso obrar una impiedad con sombra de una justicia. mas tu deidad no codicia mover acción semejante, mostrar su enojo pusante, pues es menos en rigór el que se pierda un furor, que el no lograrse un infante. Después qué dijo Aretusa Quién ha de saber hallar el que poderte contar? se españo Así mi afecto se excusa. Quien a tu augilio llego que en el refugio no hallase y antes que te saludase quien sus consuelos no vio? entre los diosas propicio Tu rostro muestra quietud tú ejerces una virtud, y las otras un oficio. suero a e ye en dlacan tensea Virgines como olvidáis entre tanta narración, mí más heroico blasón? como a mi dapine os negáis? de Apolo el curso radiante, qué amoroso la siguió. pero en ella bien hallo un pecho heroico y constante. mas daré la nueva vida por ella, como por él en este verde laurel aun estando convertida Árbol sacro del Júpiter hermoso de las luces tú solo triunfa atento, y pues coronaste al merecimiento no se te atreva el tiempo riguroso. Tanta altivez tanto verdor fiondoso al triego y al romano vencimiento Trofeo ha de servir, y al escarmiento por el premio has de ser más poderoso. Vapline lisonja fuiste dulco al ayo, libre estás del elemento ardiente, el resplandor por ti se mostió ciego. la segurno haga lo que no hace el rayo. Bapline fuiste, ya tronco floreciente árbol, que tanto fue perdone el fuego. Antes que la luz del sol Diana hermosa tu hermano, por bañarse en el occeano muestre su último arrebol. ven y el baño serviremos. Bien estrella has reparado. dia. Si en eso te halisonjeado Todas te lisonjeharemos. Entrase Diana con sus vinginas y queda aretesa la ultima, yalir a entrarse con las demás sale alfeo y det el de casa Detente, como así olvida tu ingratitud de tal suerte para causarme la muerte sacrificada mi vida? Pues ¿cómo te has atrevido re. Alfeo en esta ocasión a decirme tu pasión? Alí. cuando amor ha discurrido? No miras que puede ser are. el que menos me haya echado Mi triste hado aún no me lo dio a entender. camina, déjame luego. y quién podrá obedecerte, Alla. cuando de mi dulce muerte templo mirándote, el fuego? Estas cobarde. Quien en tu vista se vio, y el perderla no temíó? Escúchame, pues Ya es tarde. Cómo merezca tu amor, y te muestres obligada dejará de estar penada mi voluntad en su ardor No me detengas? Alla. si sabré desampararte, Dasme licencia de amarte? Sí bien se logra tu fe. toda estoy de temor llena. Pues si Diana te hallara? Sí, bien dices qué causara? lDiana medio desnuda como que va abañarse Hacerte llorar tu pena, Como Virgen te atreviste poner mancha en tu candor? como el claro resplandor de la castidad venciste? Ya estás de naturaleza de no poder penetrar mi coro que este lugar es negado a tal torpeza. Ya tu afición te convida que rio la busques fuente. Aretusa eternamente. llore tu culpa tu vida. Dicho esto se convierten en dos arroyos y diana se entra, y por la otra puerta salen Aeteóncon arcoy flecha y Floro con él y cazadores conpajar Ea cazadores míos, seguid, seguid ese vuelo, y las aves en el cielo sientan los heroicos bríos. estremazcase en su asiento la selva que vuestro Marte antes que Apolo se aparte puebla de plumas el viento. Entranse los cazadores por la otra puerta. Yo no te entiendo señor, si buscas con esas galas alguna deidad con alas ¿Cómo no hallas al amor? divierte un rato esa pena, de amor el lazo fiel siente y se más cruel a quien así te enajena. de tu estrella desconfío, pues hace que sin razón sigas a la inclinación y dejes al albedrío. Aunque en tan grande extrañeza remedio a tu mal no espero porque del haces cinfiero segunda naturaleza. Y así yo he determinado el no tratar de tu mal pues no obrando el natural qué ha de hacer lo aconsejado? No me hables en mi pasión, que no ha de hallar experiencia pues me rinde tu advertencia aun más que mi sinrazón siempre ha de ser vano el medio que para mi bien esperas. para que le consideras Si es imposible el remedio? Mas repara en aquella ave mirando el mayor farol pues no la fulmina el sol, Yo haré lo que el sol no sabe con qué majestad quieta peina el aire, surca el viento vano de pluma elemento castigo halla en mi saeta. si no quiere limitarse afecto, que te destina. en el que busca su ruina no es mucho precipitarse. Entrase floro y al salir Aeteón por la otra puerta vuele por el teatro arriba una Águila pasada con una flecha. cometa de pluma espera. rayo con alas, adonde surcas bagel animado de la trinadiosa al monte? Si el pecho llevas herido cesen ya tus presunciones y antes niégate a tus remos que austio fatal los destroce. ¿Qué importa que mariposa al sol aspires más noble, si él vapor también se atreve para perder sus vigores, y muere resuelto en agua? porque a quien mal se conoce y un elemento ser quiso otro elemento le borre. la material llama crece, y luces da superiores para morir, no tú así el valiente es fuerzo logres. Mas ¡ay de mí, qué he flechado la imperial abe de jobe, la que sus hijos al sol los admite y reconoce. suerte adversa qué reinas en los previstos temores. que de un mentido accidente los mórtales pechos consten que es presagio, es ley del cielo, por dicha el recelo torpe qué importa el ladrar del can y de las aves las voces? Mas ¡ay que ya la abe reina nanfraga el aire y las flores en púrpura real teñidas las oculta los candores. Ya de aquella encina al pie o parece que se acoge oque ya al sagrado tronco se queja de sus baldones muerta el águila rapante qué importa que el árbol moje tuyo también, si la culpa en la intención se conoce? Perdona, o Júpiter grande, y aun es fuerza que perdones que eso es ser omnipotente en ti, y es en mí ser hombre. Tú que asistes al gobierno de tantos volubles orbes desde hoy más en vez de unave. una piedad te corone. Mirahacia el laurel, y ve un oso como que quiere echar en el suelo el laurel. Mas que animal es aqueste? queda sus indignaciones contra el laurel Y a mi acero la bruta cerviz le dome, morirás va a dar al oso y huye, y da el golpe en el árbol y corre sangre el laurel. ¡Válgame el cielo? sangre su corteza corre, qué novedad tan violenta oqué susto tan disforme que por fuerza han de triunfar de mí las suspensticiones? viviente estatua me juzgo, y la congoja sudores da cuando quiero que el alma a los sentidos no informe No fuera mejor que un rayo de la vida me despoje y que tus aras sangrientas te dieran aclamaciones? mas no, porque fuera menos y en la diosa tu consorte faltando cebo a su llama fuera a pagar sus ardores. Pero a qué viene golintía siguiendo el ecco a mis voces, que lastimosas se esparcen. sale polintía. Obizarro Joben? Féliz soys, pues te he encontrado si ya venzo tus rigores, y haces que mi fiera pena en su dulce fin se logre. como amado dueño mío objeto de mis fervores estásEs tu voluntad con la mía ya conforme? ¡Ay Polintia, que es mi mal de casta bien poco noble pues faltó a lo agradecido y sobro a mis aprehensiones. Quién agradece no falta al amoroso renombre, por no poder ser ingrato aquel que bien corresponde. Grande es mi mal? Di que tal? Tal, que alivio no conoce. Podrásmele reférir? Dile Acteón. seto. estoy tal en lo que siento del mal toda el alma llena, que lisonjeo el tormento, porque quitarme la pena es doblarme el sentimiento. cuando yo morirme veo es gozo el estar mortal y es gozo lo que poseo. porque aunque se arriesgue el mal En fin se logra el deseo. hoy me está llamando el trato infiel, pero no lo sé. y de allí a bien poco rato auncuando siembro una fe un nombre cojo de ingrato. Pero no lo llegó a ser, aunque muestras de ello doy. mi mal quieres conocer? qué más si ingrato no soy, y lo vengo a parecer? es tan feo este renombre que a un torpe se considera. y alcanzando aquese nombre el no ser más le valiera que no serlo a cualquier hombre. No hay menos que no haber sido mas tampoco se ve grato el no ser agradecido, que aun es menos ser ingrato de lo que ser no ha podido. y mira si me enajena el dolor, pues por disculpa al más malo me condena, y sin tener yo la culpa vengo a padecer la pena. que aunque soy agradecido es mi hado tan siniestro, que este nombre das abluido. porque si yo no lo muestro, qué importa el haberlo sido? y tal así me estoy viendo Yo sino desesperando tan a fortunado siendo que cuando estoy más penando había de estar mereciendo. Si de sólo agradecido te pretendiera yo el nombre bien dijeras, pero a más aspiran mis pretenciones ¿Quién es más qué agradecido? es más el que amante oye. todo lo que en mi sercabe te doy, ya no lo conoces? Qué importa si ese lugar no es capaz de mis fernores? si estal mi naturaleza en mí la culpa no asombre. Qué agradecido no quieras, y yo te ame, otro mal viose? Mas es el que te agradece mi fe y no te corresponde. Grave mal? Raro asombro? seto No te suspende mirar, que se conservan los hombres en la unión, y si no la hay que se peligran discordes? No causa crecer las plantas amor, en que las acoge la tierra y su vida es aquella amistad conforme? Amor es el que sustenta de aqueso, cielos el orden, en su unión y si esa falta qué hará di quién de ellos conste? Todo en amor se conserva cuanto a su sombra se pone si el natural puede en todo en ti pueda él y mis voces ¡Ay volentia, Ninfa bella, quítame aquesas prisiones de mi alma y de los ojos aparta esa niebla torpe. desvanezcala tu pecho si ciertos son los ardores, y si no pudieren ella se halle resuelta a tus soles. Mas como divertimiento admito de mis pasiones? perdónala que mi vida harás que en esto se goce. ¡Ay hermosura, que iguale, ni merezca admiraciones como el repetido vuelo de abes, que surcan veloces? que es mirar aquesa esfera del aire, cuando el borní el aleto y Baharí la vuelven en primavera? ya su presunción ligera que en más altanero vuelo de las aves el recelo hace con bien noble guerra una libre acá en la tierra otra presa allá en el cielo. el rebli desde mi mano cuando se desmiente nube al cielo no en vano sube, al sol aspira no en vano. si Júpiter soberano dando para nuestra calma por él estoque la palma, vibrasu piedad vencida, al orbe un rayo con vida, Yo al cielo un rayo con alma. del indio neblí el intento tiene gloria desigual, porque él en lo natural vence al otro en lo violento. vuelve y surca el elemento el neblí con galas bellas, jobe y yo dando centellas Guerra hacemosno te asombres. él con muchas a los hombres Yo con una a las estrellas. qué será cuando al milano llega al alcance? No vees que con el pico y los pies se está defendiendo en vano. el pecho saca en la mano otro del sacre y a él el serifalte cruel es de su muerte testigo, y aqueste venga al amigo, si al hermano vengo aquél. qué mal logras mi amor. O qué mal pagas mi fe? pues que vencida se vee sin tener competidor. No conoces la razón, que poderosa en mí es y como tú nalavees lo achacas a mi pasión. Pero quiérote enseñar la causa de mi cuidado suspéndete un rato al prado, ve mis pájaros volar. sube este monte conmigo y mirarán tus desvelos de mis halcones los vuelos. por verte solo te sigo, por on lado dél o por seguirte, si así tu rigor se ha de aplazar para poderte culpar de que aun esto hago por ti. cúltanse a la vista, y descúbrese el baño de Diana, donde han de estar ella y sus Ninfas sirviéndola el baño. Qué dichoso que nació estrella. el cristal de aquesta fuente, pues que su bella corriente el bañarte mereció No teádulo, que es preciso fuente al llamarte nacida. que en quien llega a tener vida esmerarse el cielo quiso? corre feliz, sin que asombre lo venturoso cristal, y en otro mayor raudal jamás se pierda tu nombre. Ninfas, cómo pagáis la voluntad que en mi veis? y en lo mismo que debéis aun más consiguiendo estáis. sobrado premio es tenerte, mi suerte es tu adoración. Ni puede aver galardón mayor que llegar a verte. Baj por la otra parte del monte Acteón com huyendo de Polintía. deto. qué vanas solicitudes en mi busca tu fervor a mi afecto das color de locas ingratitudes trel Polintia, el baja apriesa a ponerse en el teatro y ella a las pausas de los versos ¿Qué huyes de quien te quiere? Deja ese forzado intento, que siempre en mi pensamiento otra atención se prefiere. temo una infelicidad porque recelo en mi daño que ha encontrado con el baño templo de la castidad. que sea tal mi inclinación sin bastar consejo alguno? o como conozco sino aun dura tu indignación Pero si venus y Marte propicios vienen a estar Dime Diosa, ¿qué has de obrar teniéndolos de mi parte Espera Acteón querido? Huire tus voces fatales. deto está el baño Parece que de mortales pasos escucho el ruido, Mira Acteón a Diana o belleza soberana, sola tú a mi amor excedes. corre Acteón, disi puedes viste bañar a Diana? séchale con la mano en y para que tú atrevida? poco de agua en la cara. huella se castigue así y tomen ejemplo en ti, te daré larga la vida. conviértese Acteón en ciervo, cubiese l ya este tiempo Polintia ha de estar ya en el teatro. Ya suerte avara venciste, ay infeliz tansformado en ciervo a Acteón he hallado. bella diosa, ¿que adquiriste? cado. la tramoya del ciervo poco a poco se irá entrando adento Pero auemedo yo visto y hallándome tan mortal, como al duro golpe tal con la vida me resisto? Muere ya esperanza mía, tengan ya fin tus amores, pues del cielo los rigores te están venciendo a porfía. como en tan grande tormento viendo mi gloria perdida, me está faltando la vida sin faltarme el sentimiento di Cadmo haceri Pero ¿qué voz es aquesta Qué más me viene a turbar? Donde Acteón te he de hallar? cuanto esa altivez me cuesta? ale cadmo. Deja deja aquese afán, por senda más sabiaguía, pues tu estrella y mi porfía aqueso obligando están Toda tu caza has perdido, dónde te llegas a ver? Todo lo podrás saber si me das atento oído. Esa alámeda un bello prado oculta, que de enramada al sol se dificulta. ese arroyuelo en lazos la rodea, o amante de su pompa la pasea. Eseque de aquel río allí se parte queriendo imperio aparte, habita este lugar la casta diosa, cedela en él la rosa púrpura a su mejilla. al clavel que del vulgo es maravilla, y reino de las flores el rubí de su bocada colores. y aun a algunas su vista en su pimpollo las abré como es sol ella, el cogollo, y sol con tanto brío que muchas se recelan el estío. si una flor corta a la raiz onida, que del prado es lisonja con la vida. y del aire fragrancia, duda la admiración en su arrogancia si es favor o si es queja, pues quitándola al sol que la vosqueja viene a causar su muerte mas es feliz su suerte, porque Diana con su hermoso anhelo no la da vida, cuando la da el cielo, ni su sol se limita pues antes selada cuando él la quita, y la atención quedando indiferente vida y muerte la da tan neutialmente que luego sus colores viviendo de su sol mueren de amores. Pisar vi aqueste prado su pie breve, que primavera errante jazmín llueve, y hermoseando las flores al tocarlas no asaba sus colores. pues como en un clavel ponerse suele o plata, o oro, con que luce y huele. así muy bien pudiera sinajarse supie en cualquiera flor encadenarse. Si el cabello tal vez esparce al aire, el viento bebe el viento en su donaire. Si la mano le peina con decoro, galera es de marfil en ondas de oro. y si la llega al labio es un clavel ingerto en azucena donde mira su agravio tanta flor esta amena, dudando en ella amor, como se atreve herir pechos de fuego, ampos de nieve. Si del baño se arroja a los raudales se contienden cristales con cristales, el de plata bruñida transparente, y el músico rumor de la corriente con el mayor desvelo el cristal al cristal el hielo al hielo. y mientras el raudal Diana mora por la venus tenida o por la Aurora en tantas luces bellas forma del hielo amor vivas centellas. y a quien las mita ciego no templa el agua, lo que abrasa el fuego. Mezcla el amor a fin de su cautela en campos de Neptuno dos estremos que el uno el agua enciende, el otro el fuego hiela, y a quien verlos pretende no hiela el uno cuanto el otro enciende. Si salpicada ya de los raudales dudanse cristales a cristales sale engrado excesivo, si el líquido cristal, si el cristal vivo. mas saliendo tan bella siempre imagino el que es la Aurora ella que en tan hermosa cisma en perlas se desata de sí misma. A este tiempo estándose bañando huyendo ingrato quien le estaba amando como el alma en sus llamas no se arroja, Pues incendios vomita la congoja? tu nieto Aeteonco infelice suerte. ella enojada en ciervo le convierte? Maltrátanle los mismos que le siguen, sus canes le persiguen, y los miembros heridos rompe el aire abramidos. Yo la llamo cruel, ella lo ignora, la una le castiga, otra le llora, Él la muerte se intenta. y en aquesta de amor fiera tormenta que de ciego piloto a quien libró piadosoleño roto, que se le niega el mar, mas no el espanto porque se anegue en ondas de su llanto. si en a conadel cado. Ha fiera enemiga mía hasta cuando rigurosa? mas puede más que el ser diosa en ti mi fortna impía. Deja, deja los rigores aunque no te hayas vengado, pues te ha la suerte quitado en que libres tus ardores. Ya, pues tu altivo desdén que a Acteón llega a matar, contra quién se ha de vengar, Dime suno contra quién? y tu infeliz transformado Aquesto es lo que esperaste de la caza, pues te hallaste por ella precipitado. Diosa, dime, en qué rabón cabelo es la injunia vana, que la culpa de una hermana pague una generación. Pero yo en quejas velices por la afrenta recebida mientras me dure la vida te llamaré injusta a voces. qué modo de padecer tiene de hallar la agonía en mi amorosa porfía cuando tal me llego a ver. es tan alto mi dolor coidle prados a menos, que la vida es mucho menos, que la pena del rigor. Dame honor del firmamento en tan robusto penar modo en que pueda e xplicar con mi llanto mi tormento. mas ya en mis venas parece el que me ha escuchado el cielo, pues toda me ocupa un hielo y el pecho se me endurece. conviértese en fuente con tal arte que el agua de sus caños salga bien alta y se da fín te catro. o eso de ol cebebee qeeeoeso ddde de d ese ese seee e deo de qs ces eseseesese sea me de desa de deede dedada peto de la plucon supiter. crepido veres. mercurio. caron Orfeo en voz. descade deao de dese d dos de e d asesde de d e cedo dese desa dede de qe fe ae casa lol lo p dee ede dedo Descúbrese sin música el paño, que cubre el tercer teatro y aparece a barca regra sin remos por un viode aguas regras y en ella plutón y cabón con barbas de viejo maltorma das y ha de estar todo oscuridad la surca el rasel sin remos del lecheo el negro ponto, ya le festejan las aves nocturnas con eccos roncos. Naufragando estos raudales ardientes, como espumosos, las propriedades se truecan rizo el fuego el cristal rojo este letheo de olvido, Cadonde se pierde el gozo ya de vista a la memoria, y ya de albergue a los ojos, do de la que quietamente que corre. porque a eccos lastimosos d odo ele del sentir su propia pena nada les sirva de estorbo, aunque sea al despeñarse de aquesos cerros breñosos, porque del natural orden se altera aquí el curso todo la caronte ministro de mi afecto, impele el golfo, porque de aquestos raudales me arroja un destino heroico. Ya Plutón dueño absoluto de todo el imperio umbroso te obedezco, más advierto que nos vamos poco a poco y no me dejes, que entiendo como el resplandor ignoro perderme en la claridad. la luz jamás causo asombros. mis pasos sigue o mi aliento, pues sube caliginoso si a turbarno el aire en sombras, a ocultar el sol en soplos. mas ¿quién en la luz se pierde? del sol el pájaro hermoso se pierde en la noche y de ella los naturales abortos en la luz que la costumbre es ley soberana en todo. No dices bien que la luz es el natural más proprio a quien las cosas respetan por ser de todas adorno, y contra naturaleza el tiempo no es poderoso. Y pues sabes que la sombra se introdujo de otro modo menos noble y que a una antorcha se cala el págaro, cómo a quejarse del horror del obscuro calabezo de la noche, aunque ya en ella mire convertirse en polvo. o por usar del valor que hace al riesgo muy hermoso, o por ser como el que nada lleo. llieo huyendo el fatal destrozo en medio del mar que tierra busca en el piélago un doso. y así naufragio en la luz No esperes. Yo bien te oigo. mas sin ese inconveniente cómo se ha de salvar otro? cómo han de pasar las almas mientras faltamos nosotros, qué se esperen. Por imposible lo noto, pues para ir uno al infierno nadie se va poco a poco, que el venir acá despacio es condenarse a lo sordo. Deja esas vanas quimeras. no miras los negros troncos que el peloponero encierra? y que este sitio la abrojos en vez de flores y que ellas son áspides venenosos? No miras entre esos montes tantos formidables monstruos, que solo se escuchan quejas que solo atiendes sollocos? siendo naufragios horribles lo que estás sintiendo solo? y que el ambiente del aire denso con el humo y rojo con el fuego se acredita también de mar proceloso? Mas ya gracias al afán penetió rumbos ignotos, ya en vez de lugubres voces acentos oigo sonoros, y en vez de vientos horribles me lisonjean tabonios. oya naufago la luz, o ya el horror no conozco que al desmentirme deidad no es mucho se mude todo. la baca que está a la vista negra y sinremos s vo a pareciendo conremos y en el modo ordinario l quedará claro y los tornos que por el un lado con el velillo negro harán al se volera or l oo en racona de las enfragrancias de azucenas se mira el céfiro indoso, y el ámbar de los claveles el aura respira a soplos. ya campos Eliscos huello, ya objectos amables toco. feliz lugar del descanso salve, o templo del reposo? Mas o me engaño, o ya surco del eridano los golfos, que estos bosques fortunados sierpe los cruza en arroyos. ¿Qué dices carón, amigo? Plutón es lo que yo noto. que no quiero el ser barquero de este río por del otro. pues los que a este sitio vienen siguen un camino solo que es obrar bien, y a mi oficio lo vario le hace vistoso, pues lo nunca imaginado siempre están viendo los ojos. Arriba el barco a la arena. Tus pensamientos ignoro. desenvárcanse y dicen desde arribaa Pues en tierra estamos sigue mis pasos no temeroso, porque has de quiar un carro que en aquel florido soto está por señas, qué tira del un dragón espumoso. Mi rey eres. mas porqué me haces cochero y piloto? déjame un rato siquiera, que no parezca demonio. cesan, ocultándose a la vista, y salen al teatro cupido de bándolero y Venus de cazadora con arco y flechas, cada uno por su puerta. bándolero de la vida soy, pues robar intentos sus fervores, y aunque fiero homicida el corazón no hiero con rigores, porque en él se vee luego que ignora la ruina y siente el fuego. Todo su rey me admira, cuso. el ardor más indomito obediente, todo a mi gusto aspira, el que raciona anima, y el que siente con amor verdadero en afecto obligado desden fiero. ¿Quién vive sin recelo de cuando mi deidad no le sujeta siente el hombre el desuelo. y al hombre y bruto le hace en mi saeta guerra en un laberinto a uno la razón a otro el instinto. cuanto surca los mares cuanto con plumas gallardea el viento, Dioses me dan altares, todos recelan el arpón violento para que más asombre el bruto el pez el ave el Dios el hombre. de proserpina bella El desdén solícito cuidadoso, haga, pues mi centella de que al intacto lecho admita esposo, pues de dias mipciales la castidad enferma a los umbrales. conseguiré mi intento, o serán nubes mis suspiros tantos, que hagan otro elemento y parezcan enigmas, sino encantos o que la noche fría haya querido alzarse con el día. Plutón estará libre. en el opazo albergue ni seguro de cuando el arco vibre aunque se ampare del horrible muro pues mi fuerza invencida mas allá va del orbe de la vida. Este acero perdona al que veloz excusa mis amores? al que fuerte Blasona? ni al que es adulación de los rigores? No que hiere se arguye al que blasona, adula, y al que hiye. Proserpiña me entiende. Plutón, mi gran poder no considera. Y cuando está me ofende Y cuando mi deidad a aquél no altera Ni conoce mi fuego. Ni del poder se vence, ni del ruego Ya están en medio del teatro y se conocen mirando e e ue aelo qué pretendes en estos horicontes? Así o madre amada, penetro sendas y discurro montes por saltear la divina extremada beldad de proserpina. Tú en Sicilia ¿qué quieres o más hermosa que la blanca Aurora? quiero que consideres cuantos mi pecho afanes atesora, pues Plutón menos precia lo que venerá roma adora trecia, Vuestra deidad ofende. Tu culto Venus bella es profanado? y Plutón lo pretende? Aquese Dios nos ha menospreciado? examine su ruina. Ya me ofenden plutón y proserpina? ella cogiendo flores, al viento los cabellos esparcidos Vuelan lisonjeadores. Entroducirme quiero en sus sentidos. Estorbarte no intento. Rendiráste altanero pensamiento. veré si constante eres. corre una cortina y vease en un prado con los cabellos sueltos al aire proserpina haciendo un ramillete, hermosura peregrina? Válgasme tu proserpiña. Y a mí Júpiter y ceres? Quién eres el que así intentas conmigo usar de rigores? d. y alentándome fervores Mis dudas más acrecientas? va saliendo al teatro. Quién juzgarás que haya sido bastante a causar tal calma ni quien a llevar tal palma, sino un alado cupido. Yo soy yo, que quiere el hado mas féliz en esta parte que viniendo a enamorarte salga yo el enamorado. n orado e monto queno e mo ylicen Esta Es trinacria de aquesos tres promontorios llamada del Liliveo, del páquino y del peloro Prisión sirven a tifeo, el que a Jobe poderoso contra su escudo esgrimia en vez de rayos sus ojos. el que si tal vez suspira centellas dando sus poros, del fuego del viento y humo tres veces es proceloso. el tirreno mar la baña, y dividido en dos golfos dos puntas de aquestas ciñe una el caspio y otra el zonio. Allí se descubre el etfina entre abrasados escollos, horrible pompa del aire, templo de la noche bronco. Sicilia un tiempo fue Italia, pero Nereo orgulloso rompiendo el freno de arena lo que era tierra hizo ponto. cupo. Ése es el mar de Leandro. mas en aquel grado hermoso miro, sígueme carón, que luego lo sabrás todo. ocultarse a la vista ¿Qué novedad te apasiona? plutón. estos afectos ignoro. de tal suerte estás rutón Qué dudo si te conozco. locultase también Deidad, o amor, bien se vee. en tu casto respandor, que se te debe en rigor lo que a mí se me da en fe. solo en tal caso no sé cuanto el pecho determina, tu amor al amor inclina. Luego se vee entre los dos, que pues tú le vences Dios, mas eres tu proserpiña. con ese claro arrebol con esa hermosura bella si al amor le haces estrella es estrella de tu sol, Yo te sigo girasol, que estoy viviendo a tu ruego, tus luces usurpo, luego si ellas faltarán en ti se viera el efecto en mí como causa de tu fuego. Brille ese lucido albor, densa niebla no le estorbe. porque sino todo el orbe se ha de quedar sin amor. crecerá luego el rigor, aunque aquese es fin segundo. que bien proserpina fundo admitas con Majestad lo que te hace a ti deidad y hacebeneficio al mundo. cómo siente mi vida, que a hacerla vienes penar, pues la llegas a matar con una tan suave herida? Amor eres homicida Bien tu trato es el testigo, y yo a probarlo me obligo, pues dulce llegas a herir porque nadie sabe huír del que mata en fe de amigo. estando así proserpina y cupido a un lado del teatro, salen por la otra puerta Plutón, y venus, ella como apuntándole con él arco, y él como asombrado de ella. Deidad, asombro, o quién seas suspende el arco al flechar, que si vienes a matar Ya tienes lo que deseas. ¿Quién eres tú o instrumento del más altivo poder? que natural viene a ser aunque obra como violento. Quién eres fiero enemigo del bien y de la razón? pues al infernal plutón le haces la guerra consigo. Ya que un Dios llega a penar mitígale los enojos pene de mirar tus ojos, y no de verte flechar. como Venus me entiende. Plutón, si deseas saber Quién te ha llegado a vencer con este disfraz atiende. la diosa yo soy en quien mas se acrisola el fervor adonde todo es amor, donde se ignora el desdén. de quién te ha vencido hoy tu altivez jamás presuma, Venus hija de la espuma ricada del mar, yo soy. cupido aquel niño ensí también este oficio tiene, la materia me previene, pero yo la cebo en mí. Él con voces dulces llama, mas yo condesasosiego. el comienza a dar el fuego, y yo levanto la llama. Advierte, pues la destreza como llegamos a ser él se conmuta en mi ser y yo en su naturaleza. uno pues somos los dos, en él yo, cuando fiel estamos, pero en mí él peeo. absoluto como Dios. de ambos en uno el intento conocerás con verdad. Suyo es lo que es su avidad y mío lo que es tormento. Y así, pues que ya has sabido nuestro oficio, nuestro ser. pues me llegas aquí a ver sabrás ya a lo que he venido. Ya conoce venus bella mi pecho vuestro blasón, Ya lo dice el corazón abrasado en tal centella. Ya no pronuncia el acento cuanto se llega a sentir, Ya no puede persuadir la voz como el pensamiento Ya en el conseguir me tardo lo que se llega a querer, y en viniéndome así a ver Ya me aliento y me acobardo. Ya el deleite me enajena el pecho, ya en él se abrasa, y ya me ignoro, pues pasa tiempo de gozo la pena. Miran se cupido y ven Hasme de tornar a ver Sí haré, ya sobra el afán Sí, que, pues juntos están no somos ya menester. Entranse cupido y venus cada uno por su puerta y quedan solos mirándose plutón y proserpina. Que tan extraña belleza? Este es humanado horror Trofeo es tuyo, niño amor? Pasmo es de naturaleza como da vida a las flores? en lo inculto proporción venza mi pasión. Mitíguense mis ardores. hablarla he determinado. El huir de él aún no advierto, aunque en aguardar no acierto Escucha deidad del prado. Esa admiración no estorbes, iempre es bien la admiración. y más al ver a Plutón a Elutón Dios de otros orbes. y la atención prevenida diré yo con tu licencia, que es bien corta la obediencia mientras que dura una vida. y veino te espera inmortal, si es que mi afecto te inclina, qué estecho es a proserpina un imperio temporal. Deja a Sicilia, qué moras por este nuevo e misferio adquirirás un imperio sin que conste de las horas. serás reina, cuál ninguna y lucirá tu farol sin que dependa del sol ni del curso de la luna. más poder y bien lo arguyo. entre el gemir y él llorar que entre el regir y mandan será proserpina el tuyo. Aquí en diversos intentos el mandar de un rey se advierte mayor, en poder dar muerte y allá en aliviar tormentos y si estos juntos se ven la distancia es desigual, pues uno se inclina al mal y otro seendereza al bien. El bien se mira en mi reino, en la tierra la aflicción. Mira tú, pues sin pasión cuál es tierra, o cuál infierno. Y si es donde es el penar donde aqueste llega a ser, Bien podrás ya conocer en cuál parte viene a estar. y si el infierno se entiende con tormentos infinitos donde se pagan delitos, aqueste discurso atiende. Bien es evidente indicio, que lo que uno mal obro. cuanto en cometello erto que lo paga en el suplicio. virtud es el padecer, pues llega a considerar si es menos mal el penar el mal que el llegarle a hacer. No la tierra se disculpa. ni mi reino se condena. uno padece la pena, y otro comete la culpa. el que es mejor del indicio juzgue tu solicitud, donde se obra una virtud, Odonde se ejerce un vicio. Y así admite con piedad pues que tu afecto merezco este reino que te ofrezco de tan buena calidad. oí vengo a considerar provida tu ofrecimiento, miro que cumple tu intento Pues no tienes más quedar Si los quilates de amor me detengo a conocer llego entonces a entender que me das todo el fervor. No a dejar el sol me inclino, pleo. pioo. ni resuelta estoy a amarte. y en el seguirte o dejarte a nada me determino. quiere la deidad alada en tal modo sujetarme que sin llegar a inclinarme me tiene ya enamorada. No parece venisimil. Por imposible lo vees? pues porque veas si es posible, mira este simil. canta con dulcura suma el cisne suave al rigór y si clarín es de amor también esorfeo de pluma. disfraz halla su agonía para mejor aplaudir quedase con su sentir y muestra la melodia. tal usa por huir su mal en modos tan cortesanos que harán los pechos humanos. si esto hace lo irracional? festeja el bello arrebol del cielo en tantas porfías, y aunque le matan sus días aqueso es matarle el sol. ese luminar quedora, fuera ingrato a ser posible, más le hace un imposible dar muerte a quien le enamora. de la voz aficionado, y del modo del penar si se llega a enamorar no se da por inclinado. Hay en sentido perfecto diferencias bien lo ajusto. en lisonjear el guso, y en conmover el afecto. llegandos tiempos a ser en el discurso que sigo, uno de cumplir consigo, y el otro de no poder. Deidad mira a su respeto el sol que es mejor razón el callarse una pasión, que el descubrirse un defecto el ejemplo hallas visible procurando enamorarme, que yo no llegó a inclinarme por sino hallo otro imposible. Miro proserpina hermosa que el juzgarte enamorada sin darte por inclinada es prueba dificultosa. porque de la misma acción supuesto que es verdadera atenta se considera de esos tiempos la razón. es el pecho de la vista, primero allí se conquista inclinar la voluntad. de la razón desconfío ¿Con qué me quieres vencer. porque amor no puede aver sin moverse el albedrío. si él no se mueve en rigor Cómo podrá enamorarse? luego sin el inclinarse ¿Quién dirá que tiene amor? pero alientos que me animan lroo. de tu esposo y de tu amante Dame un favor semejante, los astros lo determinan. No puede excusarse el hado. pero luego en mudafe Plutón, yo te le daré que en él se haya decretado. el favor es sospechoso en la misma voluntad el concederle al esposo. y en mi amorosa pasión juzgaré por más bien mío el gozar de tu albedrío, que no de tu posesión. No te parezca violento Esto en el mismo querer. y si lo quieres saber Dígalo este pensamiento. a un merecer infinito querer privarle es errór mejor se logra un amor que se comete un delito. no la fortuna limito del excusar el tormento cierto es del hado el intento, y quien le pretende grato no empiece a llamar ingrato al que gusta ver contento. y ya el propiio confiar es el que hace agradecer y la duda de un placer aun hace cierto un pesar. siempre más se ha de estimar la fe de correspondido, ni quién tan ingrato ha sido. viendo templado un desdén, que no proceda más bien obligado, ¿qué ofendido? Bien sé en tu conocimiento que eso fácil no ha de ser y así he de satisfacer a tan sutil pensamiento. Quién conrara presunción el favor ha anticipado ignora, que aun es gozado cuando llega su baldón. siempre más es la opinión. que ha de guardarse y temerse. de más que no ha de ponerse en computo de estimarse la duda del arriesgarse, con la gloria del vencerse. el favor no se limita por no hacer común el trato, pues que le quita de ingrato la ocasión que solicita. En fin, ¿quién se precipita de esperanza que al perderla verá, si debe temerla, porque se arriesga el honor que nadie ajada una flor llegó jamás a cogerla. Luego pretendes luego dudando mi afición moderar mi pasión, y templar tanto fuego. muestras de mi pena doy, y pues tal me presumí ya de lo mismo que fui aun el retrato no soy. que me falte mi bosquejo ¿Cómo puede suceder? ser lo que deje de ser no es dejar de ser mi espejo. Ya mirarme así he llegado en esta confusión tal que ni soy mi orginal, ni parezco mi traslado. Brote, pues la indignación pues son tantos sus afanes, y en repetidos volcanes este ardiendo la pasión. y pues que volcan consiento llamar lo que el pecho ama. mi vista le dé la llama, y mis suspiros el viento. tanto exhalado vapor, que vomitan mis enojos enciéndase ya a mis ojos, y no al planeta mayor. con que esta región o seño cause en más fatal desmayo, con cada mirar un rayo, con cada gemir un tueno. y pues que Plutón se vee airado, nada le estorbe, y sea el terrestre orbe la duda de lo que fue. Cómo recelo algún mal Cómo estoy viendo mi daño. Sí procura algún engaño? Ya mi pena es desigual se En fin, que no has de quererme? Ya no podrás agradarme. O, cómo piensas burlarme? Qué admirada llego a verme? Que no hay medio entre los dos? Para qué Plutón le esperas? Pues si no le consideras, Esto es usar del ser Dios. Arrebátala en brazos, y entrase con ella, y van diciendo desde adentro. Plutón que atrevido adquieres suespende el loco furor, que no se fuerza al amor piedad Jobe favor ceres, No mi acción, mi afecto acusa. si en acona de la Como en bárbaros intentos no te a piadan mis acentos Alza la voz favor ciane, Aretusa? El carro preven carón. len viane y retusa Ninfas de dos ríos admiradas cada una por su puerta y carón responde dontro. Ya a tu obediencia le tienes. arle. quejas diana previenes. voces de la Ninfa son. ¿Qué es lo que haura sucedido Pues Diana se lastima? Dejemos aqueste clima. d. dia ¿Qué novedad haura sido? de quejas se puebla el viento? Básgase el aire a suspiros, y entre el horror de luz giros asombran más que el acento. Mi sospecha no es muy vana. Recelo alguna ruina. La que llora es proserpina. La que se queja es Diana. Quién conociera el rigor Quién advirtiera el fracaso, Para ayudarla en tal caso? Para mostrar la favor? descúbrese arriba al son de clarines por encima del monte un carro triunfal de negro y oro quién tira un dragón y carón como cochero a caballo sobre el dragón, y en el carro dos sillas en modo de trono y en ellas sentados. Plutón y proserpiña. Ninfas de aquesos raudales, No miráis el robo atroz? del carro el curso veloz estorben vuestros cristales. Ea valiente carón, da rienda al bruto fogoso. Ya el animal espumoso conoce mi agitación. Dea Ambas de los dos lados del teatro. Ves a Proserpina hermosa? Y tú a Diana tu diosa? Nuestro favor no se excusa. van las dos subiendo por dos tramoyas poco a poco, y han de estar la tramoyas a los dos lados del teatro enfrente una de otra. Ya inundo con mis cristales deto re. Ya su ligera infame altiva carrera estorbo con mis raudales. ceres por el teatio confusa. que Dios nocturno infernal a tal acción se ha atrevido? qué Ninfa robada ha sido? ¿Quién pensó escándalo tal? Mas si advierto la atención que el robo saber desea la Ninfa no sé quién sea mas aquel Dios es Plutón. Carón, ya se mira errante. Ya aquestas sendas ignora. ¿Qué te detienes ahora? Que me veo naufragante, temo, Plutón nuestra ruina. Tiémblese mi indignación. ¿Qué es lo que intentas, Plutón Ya lo verás proserpiña. Flutón con un tridente que ha de traer en la mano en el monte y abrese y un dese el carro con carón y viane y aretusa que estaban en las tramoyas se unden al mismo tiempo que el carro ¿Qué es lo que escuchando estoy spanta ¿Qué es lo que a Plutón he oído? Proserpina es la robada, Valedme influjos divinos? donde se afija lo errante, y es docil todo lo fio Proserpina el claro espejo enque afectuosar qz me miro, aliento infernal le empaña. venza un abismo a otro abismo, si como es capaz la pena, lo es también el pecho mío? a suceder la desdicha, a dar la nave en el risco, avedarla nube al sol y a la flor el hielo frío. hay para un daño un remedio para una pena un olvido, para un ahogo un consuelo para un pesar un suspiro, y para todos los males el haber ya sucedido, y solo para mi mal es no tener albedrío. Y así es tanto mi tormento mi dolor tan excesivo, que de mi pena no sé porque de mí aún no he sabido? desde que la hoy robada con que pesarlo publico. con qué aflicción lo pronuncio, y con qué afecto lo digo? admirada me confundo, desatinada me aflijo, y entre la vida y la muerte ni sé si muero o si vivo, y me desmiento deidad en lo mismo que imagino la congoja es la que mata, y ahogando el dolor indigno si la causa me consiento porque el efecto no admito? Todo pues aquesto junto halló en un sujeto mismo, pues muerta estoy a la vida y viva estoy al martirio. y así sin vida y sin muerte, sólo sin algún alivio entre el vivir y el morir me quedan los parasismos. Flutón atrevido ultraja de mis ojos el aliño, y ceres se en oja ¿Cómo no se falsean los riscos? ceda al enojo el consejo en la parte del advitrio, pero en la de la venganza sea ella lo que respiro. en indignaciones ardo, del furor nada remito, porque el usar de piedad no es oficio del vencido. por culpa de un hombre airada Palas no fue la que hizo occaso de tanta armada, de tanto splendor argivo, dando lisonjas del viento en sepulturas devidrio. A las reliquias de Troya Juno con ardón impío en uracanes opuestos no hizo chasquean los pinos? Pues yo reina de los frutos, que hallé en Sicilia el opimo Grano dorado, y es mía por tan grande beneficio, Yo hermana y mujer de jobe tal consiento, tal admito? bajaré al obscuro reino de funestos laverintos, que las llamas de mis ojos me enseñarán el camino. y de sus cabernas toscas la pesar de su rey mismo y aunque todo se conjure contra mi amor excesivo, traeré libre a proserpina de lobregos precipicios, para que viva feliz edades cargas conmigo? Mas no que al padre supremo que truena desde el olimpo me quejare y él hará de su justicia el oficio? Entrase ceres, y luego se volverá él teatró del modo que al principio de esta jornada y por la otra puertaque por la que se entró eres sadrán Plutón y proserpina, él con una acha negra encendida. Aqueste Ninfa el eterno Albergue de sombras es. estas cabernas, que ves palacios son del infierno. Aquesa maleza bruta bien el horror nos enseña mi alcázar es esa peña mi tribimal esa gruta. No juzgues no turbina, suspende la admiración, que ha dividido, Plutón su iimperio con proserpiña. Bien el amor agradezco, que tan grande en ti se vee, lisonjas, que son en fe de lo que no te merezco. pero como el resplandor mi vista aún no desperdicia, Dame Plutón la noticia de este lugar del horror. Mi voz a decir se apreste lo que adquiere en tu obediencia, y pues que me das licencia Oye, que tu reino es este. Cste iimperio de términos fatales el sueño es de la vida, no el incierto, que siendo dulce alivio de los males se la recibe el hombre de estar muerto. el centio más posible a los mortales adonde las delicias toman puerto, Sí que es este lugar, y a más porfía parasismo del sol ansia del día. untre ese horror que concelo el espanto entre esa niebla, que engendró el leteo con mayor confusión con ardor tanto vistumbres repetirsea veces veo. sin dejar de sentir se veda el llanto de los manes impuros al deseo, por si es luz que sus ojos examina y luz es que nodora y que fulmina Ya has hollado soberanamente las sendas ignoradas del contento, adonde es el cuidado indiligente, y adonde el padecer no es escarmiento. la pena solo no es indiferente Aquí ni es vana gloria el sufrimiento, todo es el todo al mal causa desmayos sin vapores y sol forjarse rayos. Al verme sin esposa yo entre tanto vencido estaba de mi afecto altivo, y en tan alto sentir y en tal encanto lacena de lan solo vivia mi dolor activo, ardía el corazón y con mi llanto procuraba aplacarle y el más vivo ardía con el agua, en que me anego que hasta en mí son las lágrimas de fuego. Si quieres ver el que es quien te enamora, de este Dios infernal el ser profundo mira en el sol que engendra en lo quedora y que es la causa de aumentarse el mundo. pues todo lo que cría, y que atesora lo goza apenas, ya este seño inmundo se remite después que a tal cosario el planeta mayor le estributario. si mi valor el movil de los cielos no arrastró intoduciendo mis centellos. negar el sol sus rumbos para celos, a la noche faltar sus luces bellas, romper del cielo los azules velos desquiciar de su sitio las estrellas con estrepitu grande ni he causado por no hacer mi poder tan limitado. idoy un desahogo al sentimiento con la profunda causa de un gemido, nanfaga de alquitran ese elemento el bajel de mis eccos su mergido. inquiétase el raudal, túrbase el viento, y si verlo pretendes reducido todo a no más de un límite, es de modo, que un cadaver haré del orbe todo. esa montaña que ese mar combate y rienda es a sus ímpetes no poca, haré que en tantos flegras se desate, que sea esfera de fuego, mas qué roca. esa que espadas de cristal rebate y de un cristal que abrasa lo que toca, haré que éxhale horrores, y que luego los piélagos del mar se sorba el fuego. ose engaña mi sentido, o de un acorde instrumento la armonía dulce siento, Voz, sonora es la que he oído. que voz será que en destreza llevada tan superiór aun duda si hace el primor aparte naturaleza. No se frustia mi deseo que la melodia tanta es de orfeo, y pues que canta cnso. Oye proserpina a onfeo. canta dentro orfeo. la primer vez que en el prado sevio tenido el jazmín, y defragrancia de nieve pasó a prestado grubí. fue con sangre de tus venas, Yobella esposa lo vi, la respiración a pausas, los rigores mil amilo el áspid que ya pavesa si pavesa de Marfil tu cuerpo hermoso causo también lo llegó a sentir. muerto de rigores bellos, a ti, ya él os presumí, ael feliz de desgraciado y a ti de hermosa infeliz. Cesa de cantar erfeo y prosigue proserpiña. Ya no se oye, o ya no sigue a la harmanía el acento, y así plutón en tu intento y en tu descripción prosigue. Mira de las tres turias infernales el pórtico adornado del averno, cuya hermosura y perfecciones tales aun de horror sirven hasta al propio infierno. bibrando está su vista a los mortales con repetido fuego, ardor eterno, cuyos cabellos son en tortuosas culebras ondas de oro procelosas. cuanto este centió de la tierra abarca, que es bien le tenga en sí la propia tierra. porque el estambre advierta de la parca, y de atención la sirva en lo que yerra. Todo me está aclamando su monarca, ya en la paz que aquí es paz la poca guerra, desde el cérbero en el trifauce estruendo, hasta de Nadamanto al juicio horrendo. Mira la estigia en orbes procelosos conocidos randales de caronte. mira por otra parte en los undosos piélagos despeñado ya Tlegonte. No ves allí los mares tenebrosos en que ardiendo se arroja el aqueronte el aqueronte, cuyas fuertes manos contra jobe ayudaron los citanos. de la noche el lugar determinado caliginoso centió, mira aparte, de donde el manto negro, si estrellado a los humanos ojos se reparte. Esta es aquella que introdujo el hado el hombre feliz fuera al ignorante. pues si faltara tu presencia fuerte no naciera de ti luego la muerte. el concabo pretendes ver humbrio, donde la muerte y hace, no al espanto atiendas del lugar, no al muerto brío, ni al que es sin el sentir causa del llanto, no a la guerra incesable, al ardor frío, no al vale postrimero, sino en tanto, míralo todo, pues, que es el eterno de la muerte lugar todo el infierno. con sombra de piedad, ya te convida el sueño, mas no entiendes sus rigores. ese pirata de la media vida Basilisco fatal de los verdores, más que no de agasajo de homicida sirve en tantos vedados resplandores. pero no, que aunque en traje adusto y fuerte remora de la vida es en la muerte. la rueda de igión mira volante sin César mientras rebo de la cuna se sumerge en sepulcro de diamante, rueda del hado, pero sin fortuna. ya Sísifo te espera allá delante que en su mal no halla providencia alguna. que hay males sucedidos con tal ciencia donde estrecha se vee la providencia. Ticio es aquel ligado eternamente que manjar sirve de un buitre fiero. Tántalo el otro aquel que diligente no aprovecha su mal ni consejero, pues un árbol se huye de su frente, y un raudal por dejarle es más ligero, porque a su hijo en abarientos brazos se le trincho a los dioses a pedazos, Mira allí. sale carón apresurado. Plutón advierte. ¿Qué novedad te ha traído? Carón, di, ¿qué ha sucedido? Ya se mitiga tu suerte Mientras ceres de ti dice de su hija el robo atroz, Mercurió en curso veloz por ti viene. lleo. al verme desconsolado dentro del pecho la pena, a que altiva se condena. ir tengo siempre a tu lado. Si tú has de ser el testigo mío de cualquier tormento, sígueme, que no le siento. Pues vamos, que ya te sigo. Entranse y vuélvese el teatro como estaba de antes y suena toda la música y apa recense entramoyas, primero un trono, y en el Júpiter y en una tramoya ceres algo más baja, y a los lados de Júpiter cupido y Venus y dice cerés. Pues ¿cómo o jobes permites cuando justicia repartes sea robada proserpina a la patria de los manes? Proserpina Ninfa bella, que en flores la erige altares Sicilia, la que en un tiempo Bajel de arena fue errante. Júpiter y favoreces de la impiedad a la parte que se le reserva al daño si la justicia tal hace? Vuelva, vuelva proserpiña de Alfeo al florido margen, deidad del prado luciente, de la perfección examen. Pues si no se restituye Diana en el monte y hace, y vencedoras las fieras harán triunfo las crueldades. ese planeta de avisos, que rayos blancos reparte por sus orbes transparentes negará el curso brillante. si on acon Proserpina, Diana, luna todas ties en un dictamen con perdida de una sola todas verán tal ultraje Mas ya me dice el estruendo que decentios infernales proserpiña y Plutón llegan. de ego. Ceres tu afecto me aplaude. Abrese el teatro y por bajo del vansaliendo. primero mercurio y luego plutón y proserpina y carón, todos entramoyas después de haberse tocado los clarines. presentes a proserpina y rutón tienes delante. liego. Como tú viste Autón atrevimientos tan grandes? No fue Plutón, sino amor el que causó efectos tales. Pues, señor, si proserpina Ya de mi reino gustase que en femenil pecho el nombre de emperatriz mucho vale, y aunque sea en reino obscuro, Bueno es tener vasallaje. Pues ¿cómo puede ser eso? Porqué es amor quién lo hace. Sí que al pecho humano incauto entre aplausos muerde áspid. y mi llanto y mi congoja se ha de quedar en tan grave angustia? Ceres, no hará que este medio ha de tomarse. para que ni a ceres niegue ni tampoco a Plutón falte, ya este respete marido, ya aquella veneré madre proserpiña mientras fuere creciente y llena se halle en el cielo y en el centio infernal mientras menguante. suenan los clarines y a un tiempo toda la demás música, y con toda ella suban en las tramoyas a lo alto Júpiter y ceres proserpiña Mercurio, si en acone de la