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Texto digital de La suerte sin esperanza

Metadatos de la obra

Atribución tradicional
Gaspar de Aguilar
Atribución estilometría
Gaspar de Aguilar Segura
Género
Comedia
Procedencia
El texto procede de la transcripción automática de la edición de Norte de la poesía española… (Valencia, 1616).

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Cita sugerida

Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de La suerte sin esperanza. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/suerte-sin-esperanza-la.

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LA SUERTE SIN ESPERANZA

JORNADA PRIMERA

Gallardo sale el Quero. 2. Parece ques un Centauro el caballo, y caballero. 3. Al rucio se debe el lauro de brioso, y de ligero. Bella crín. 2. Hermosa piel. 3. Todo el mundo esta suspenso de ver su brío, y tropel. 1. Al aire imita. 3. Antes pienso que el aire le imita a él. 2. Con gran furia parte el vayo. 1. De la Esfera celestial parece que sale un rayo. 2. Jesús, Jesús. 3. Grande mal. 1. Por no matar a un Lacayo, Torcio al caballo la rienda, y en una esquina choco. No hay hermana quien entienda tu condición. . Cómo no? Adiós señor te encomienda. En nuestra calle hay carrera; y no la sales a ver? Soy muy poco ventanera. Dónde le queréis meter? 3. En esta casa primera. . Oh hermanos que ha sucedido? 1. Entramos aquí a Lamberto que en este punto ha caído de un caballo. . Viene muerto? Si no es que viene dormido, Muerto viene . Gran dolor. 1. A nadie jamás responde. A dónde está mi señor Lamberto? . Detente. . A donde esta del mundo el valor? A donde está la nobleza, la honra, la cortecia, el brío, la fortaleza, la discreción, la hidalguía, el ingenio, la agudeza. qué quieres? . Nadie me impida el ver su hidalga persona. aunque a la muerte rendida; que quiero como Leona darle con mi aliento vida. Loco viene. 1. Este suceso le ha privado la razón. Que decís verdad confieso, pero en aquesta ocasión es locura tener seso. No ves que esta fatigado, de que sirve atormentarle. qué importa. . Poner cuidado en curarle, o sepultarle, será lo más acertado. yo desde ahora recibo dentro en mi casa a Lamberto, donde ha darle me apercibo sepultura, si esta muerto, y remedio, si esta vivo. Tu hermana, aguija al momento y porque ha cobrar empieze nuevo brío, y nuevo aliento, manda que se le adereze en mi cuarto un aposento. Que yo voy por un Doctor. Eres al fin principal. Gran nobleza. 2. Gran valor. La lástima de su mal se ha convertido en amor. Pues aunque jamás le di el alma, ni el corazón, por lo que en el conocí, secreta disposición de quererle siento en mí. Que este pecho de diamante labra con rara virtud. Llévenle a casa al instante, que allí para su salud he le dará lo importante: Y yo con la brevedad que requiere un mal tan fuerte, buscare por la ciudad Médicos, que tengan suerte junto con abilidad. Juntare de cirurgia la gente más docta, y sabia; y traeré a costa mía con los perfumes de Arabia las drogas de Alejandría. Toda esta grande fineza no es pompa, no es gravedad; que remediar con presteza cualquiera necesidad, es pensión de la nobleza. . Con qué título engrandeces mi renombre y apellido, viéndome infinitas veces mas triste, y más afligido que Edipo. . Bien lo encareces. Un Tántalo desdichado en mí mismo represento; pues a tal punto he llegado que quedo ohito, y hambriento, muerto de sed, y anegado. Todo en mí se vuelve atrás cuando importa que me sobre, mira bien esto, y verás que soy el rico, mas pobre que nadie ha visto jamás, De qué simes? de qué lloras? no te vienes a casar con la que quieres, y adoras? y ha cenir, y coronar esas sienes vencedoras? De que sirve atormentarte con rigor tan inhumano. Yo ha casarme? . Tú a casarte, y ha recibir en tu mano el victorioso estandarte. Pues porque veas mi suerte, pues porque entiendas mi engaño, pues porque llores mi muerte, pues porque jimas mi daño, oye, atiende, escucha, advierte. De Barcelona la rica vine a la noble Valencia, Ciudad insigne, y famosa en Majestad, y en grandeza. Y tan verdadera madre de los que en ella se albergan; que a todos da de ordinario el pecho de su nobleza. En ella ocupe los anos de mi edad florida, y tierna; en acabar como noble altas heroicas emprezas. No hubo justas, ni torneos, ni otras militares fiestas, donde con armas lucidas no hiciese mi fama eterna. Muchas veces me vi armado con espaldar, peto, y grevas, sacando entre muchas plumas, garzotas blancas, y negras. Y después que vi los soles que esta ciudad hermosean, y de sus rayos divinos arrojan vinas centellas. Los ojos puse en Lavinía, que en discreción, y en belleza. todas las damas le ofrecen la corona, y la diadema. Quísela, amela, servila, de amor con grande fineza; y por ser pobre en efeto no me atreví ha pretenderla. Enfrene mi corazón, porque ya que la pobreza no da bríos ni osadía; da discreción y prudencia. Pero su padre que busca un Hierno que tenga hacienda, en Zaragoza la casa, grande mal, desdicha inmensa. Aunque la meyor ha sido casar a Lavinia bella, con un Lamberto que tiene comigo amistad estrecha. El cual me envía poderes de su mano, y de su letra; y quiere que en su lugar me cespose yo con ella. Si esto es favor y ventura, si esto es descanso y riqueza; que será agravio y desdicha? qué será enojo y miseria? Pero qué es esto que digo, quién me agravia? quién me afrenta? quién de Lavinía me aparta? quién de Lavinia me aleja? En tan poco he de tener el amor que puse en ella, que yo con mi mano propria le he de ofrecer alma ajena. Tan loca ha de ser mi mano, tan cruel, y tan sangrienta; que ha de ser traidora al alma que la rige, y la gobierna? Es posible cielo santo que he de dar la mano en prenda del agravio que se hace de mi fe pura y fincera. Quitármela determino, porque mientras yo la tenga, no podré tener excusa para dejar de ofrecerla. Que en el juego que conmigo la instable fortuna juega, sospecho que por la mano he de perder la paciencia. Y así luego ser ajusto cortármela. . Aguarda, espera que sale gente. . Qué importa? Condenará tu imprudencia. Pues tiene hacienda y valor no lo vamos dilatando, que esta esperando el señor Teobaldo. . Desesperando hubieras dicho mejor. No lo puedo dilatar siendo gusto de Lamberto. Tal he venido a escuchar. Oh señor Teobaldo. . Muerto quedo ahora de pesar. Esta merced recibida Teobaldo se os debe a vos, y así es deuda conocida serviros. . Líbreme Dios de esta ingrata agradecida. Viene bastante el poder para desposarme? . Sí. Pues qué falta ahora? . Hacer el desposorio. . Ay de mí. Buen ánimo es menester. A mi nada me acobarda de cuanto en el mundo esta. Vamos que ya el Cura aguarda, y luego se danzara una pavana y gallarda. Hacer ahora quisiera un gran disparate. . Calla. De muy buena gana diera la mano, si para dalla del brazo la dividiera. Pero con todo es razón ahora disimular, quiza con esta ocasión algún día podrá dar alivio a mi corazón. No se que mél te ha venido en esta ocasión Lamberto, que te veo quedar muerto después de convalecido. Aquesta contrariedad en que dime esta fundada, porque ya la luz te agrada, ya huscas la escuridad. Ya hablas, ya quedas mudo, ya estas triste, ya contento, ya estas comido, ya hambriento, ya vestido, ya desnudo. Pasión que tanto te apura, parece por vida mía que es fin de melancolía, y principio de locura. Como ha conocer acierta Mauricio tu enfermedad, va por toda la ciudad buscando quien te divierta. Hasta su hermana también en servirte se señala. Quién dices que me regala? Su hermana Leonarda. . Quién? Leonarda su hermana. . Ay un dolor me ha dado aquí. triste Tu enfermedad conoca por mucho que la encubriste. El dedo malo he tocado, y así te quejaste luego. La Si estoy en llamas de fuego con sumido, y abrasado, Es mucho que por la boca despida hivas centellas. No es mucho, mas conocerlas fue abilidad. . Y no poca. Soy comadre de parir en conocer los antojos. Por la boca, y por los ojos he comenzado ha decir, Olsos mi pena, y dolor. Y Leonarda que responde a tu dolor? . Corresponde, que es la respuesta mejor. Luego tu cruel dolencia O. tendrá alivio desa suerte? No dudo yo en ello. . Advierte que estás casado en Valencia, Por poder. . qué he de advertir? Qué te puede resultar muy grande daño. . De amar me puede daño venir? Tú Leonarda no es doncella? Y de notable valor. Pues si la gozas señor no te has de casar con ella? Y siendo casado harás que un obispado te den. Tú no ves que en querer bien me fundo ahora no más. Y si ella te da lugar? Cansarela con desvío. Y eso es bueno? . Bermano mío el fin de amor, es amar. Luego tú sin interez, andas por Leonarda muerto? No esta claro, no esta cierto. O que amor tan Portuguez. Fío de la industria mía, y así ha quererle me obligo, Primero de un enemigo. que de ti mismo, te fía. Porque si te fías de él, cobrarás alguna cosa con ejecución forzosa, o con venganza cruel. Pero si quieres fiar de ti el gusto que no apruebas, cuando a ti mismo te debas quién por ti te ha de pagar? Cuanto más que si tu amor Mauricio ha saber alcanza, aunque no tome venganza, podrá llamarte traidor. Pues habiéndote hospedado, de su hermana te enamoras? L Siempre temes, siempre lloras. Soy prudente, y soy honrado. Por poder averiguar una sospecha, ando muerto. Mauricio viene. . Oh Lamberto, Cómo te podré pagar Mauricio el grande favor conque quisiste obligarme? Él no pensar en pagarme, será la paga mayor. Que esta gran merced de haber mi posada ennoblecido. después de haberla servido, te la quedare a deber. Y así denoche, y de día, voy por todo este lugar buscando conque alegrar tu grande melancolía. Pues entre ramos, y flores procuro alivio a tus males, con fuentes artificiales, llenas de mil surtidores. No estes deso cuidadoso; que la pena conque lucho me sustenta. . antes de mucho, vendrá un baile muy curioso Con músicos de opinión para que gusto te den. Cantan los músicos bien? Los de la Comedia son. Buenos será. . Ven Lamberto que será cosa de risa. De qué tienes tanta prisa? Ando por los bailes muerto. Quieres el brazo? . Pues no. Bien te puedes afirmar. Palo fuera bien llevar. Qué mejor palo que yo. . No hay en el mundo persona que no juzgue a desconcierto sospechar yo que Lamberto a mi hermana se aficiona. Mas pues llegue ha sospechar, quiero hacer como hombre sabio; que la sospecha es agravio dejada de averiguar. Y así pienso que le debe comunicar sus enojos; quien hablarle con los ojos en mi presencia se atreve. Y como esto se remedia con traza, y con invención, le traigo en esta ocasión el baile de la Comedia. De máscara he concertado que vengan, para poder metido entre ellos, saber si esta de ella enamorado. Y si como yo sospecho, le tiene el alma ofrecida, aunque me cueste la vida he de quedar satisfecho, r Aunque el tiempo y la ocasión me lo vayan estorbando, como aguja voy mirando el norte de mi afición. De mí misma me perdí siguiendo este desconcierto, por eso busco a Lamberto solo por hallarme a mí. Mas pues es razón fundada en amor puro y constante, que de ordinario el amante esta con la cosa amada. En vano el alma buscó al que la vida le da; que yo estoy donde él esta, y él esta donde estoy yo. Aquí podemos señor esperar el baile ahora. Lamberto viene. . Oh señora, en mucho estimo el favor, Que por solo hacerme bien me has hecho en haber venido. Solo a ti que me has traido se debe. . A mí? . Pues a quién? Ahora si que me ha dado esta enfermedad la vida. Cómo estas de la caida? Hasta el cielo levantado. Porque me dio tal virtud la píctima que me diste cuando acurarme veniste, que estoy muerto de salud, Aunque diciendo verdad enfermo siempre he quedado, que solamente he pasado de una a otra enfermedad. Del mal que no me guarde enfermo vine a tu casa, y del fuego que me abrasa enfermo de ella saldré. Esa calentura fiera que te tiene ahora tal, dime Lamberto es mortal? Pluguiera a Dios que lo fuera. Pero no muere jamás este mal terrible y fuerte, porque comienca por muerte que es el fin de los demás. Fiero mal, bravo accidente, gran pena, grave dolor; mas la enfermedad de amor que se dice no se siente. Y del mal que amor causo en el corazón felice, tiene fin lo que se dice, y lo que se siente no. Por eso de tu dolencia no imagines quedar muerto de ningún modo. . Lamberto aquérdate de Valencia. Porque quieres que se acuerde de ella tu señor ahora? Porque es un pueblo señora mas que Abril florido y verde. Y demás de los jazmines que esmaltan sus arboledas, tiene limones, y sedas, confituras, y chapines. Tiene pastillas, penetes, perfumes, y cazoletas; cantimploras, y limetas, regañadas, y congretes. Y aunque Pallas, y Minerva en ella tienen su estado, el trono más levantado para Venus se reserva. Por eso digo señora que se acuerde de Valencia, para amar. . Si dan licencia podrán ver el baile ahora. El baile viene. . Abrire la puerta? . Abre al momento. Cualquiera divertimiento es agravio de mi fe. El mejor baile es que vi. La palma es razón que lleve. Tú no ves que se me debe si es la de tu mano a mí. Hay desnergüenza mayor, la mano ahora le toca; o inconsiderada, o loca, o fementido, o traidor. Dales luego cien reales por el gusto que me han dado. Nora buena. . Ya he pensado el remedio de mis males. Volver quiero luego aquí. Buen baile. . El haberse ido es lo mejor que ha tenido. Que no te agrada? . Antes sí. Que el estorbo que me hacía solo me causó pesar. Qué te estorbaba. . El gozar del cielo de mi alegría. Que aunque estando ellos delante de tu cielo contemplaba el resplandor, no te hablaba que era lo más importante. Peor hiciste. . Yo? . Sí. Tal piensas de un pecho noble? No ha sido peor al doble tocarme la mano a mí, En la presencia de aquellos que estaban bailando ahora La culpa tiene señora el sol de tus ojos bellos, Porque los rayos que envía; con tanta hermosura vienen, que en lugar de átomos tienen bella y rica argentería. Deslumbrome su luz pura con su hermoso resplandor, y olvídeme de tu honor por contemplar tu hermosura. Perdóname. . Ay Dios. . Leo- quién te ha robado el color? (narda Viene mi hermano señor con mucha gente de guarda. Saltos me da el corazón. Bien te puedes sosegar. Do vas hermano? . A tomar venganza de una traición. Quién pudo ofenderte aquí con traición tan manifiesta. Tú y Lamberto. . La respuesta me toca Leonarda a mí. Amigo falso engañoso con el amigo más fiel, bívora ingrata y cruel, cocodrilo cauteloso. Hiena con boz fingida, tigre bañada en fiereza, caballero con nobleza heredada y no adquirida. Que tienes que responder habiendo sido traidor, con el que por darte honor el suyo quiso perder. Yo en mi casa te hospedé villano cuando caiste, y tú por amor rompiste al hospedaje la se. Pues de amor el alma ardiea a mi hermana le entregaste, y la mano le tocaste. La mano? . Y públicamente. No preguntes cuando, y como que responderemos luego con estas bocas de fuego, que hablan palabras de plomo. Hablas con ventaja. . Advierte que si vengarme quisiera, contigo al campo saliera, y allí te diera la muerte. Sin que se me diera nada de tu fuerza, y tu valor; que la espada de un traidor de ordinario esta embotada. Pero vengo ha castigarte con mi fuerza, y con mi mano; y así no es justo villano a mi persona igualarte. Al momento has de morir con esa atrevida loca. hermano. . Cierra esa boca. Déjame almenos decir, Que del mal que ha sucedido a mí la culpa me doy. Sabes Mauricio quién soy? Dias ha que lo he sabido. Pues porque tan arrogante me das nombre de villano; erre en tocarle la mano como noble, o como amante. Como noble, cosa es llana que no la tuviera en poco; solo como amante loco pude ofender a tu hermana. Pues si la ofendió mi amor con su ordinaria flaqueza; porque ofendes mi nobleza? porque maltratas mi honor? No me trates mal, pues eres persona tan principal; mira que en tratarme mal nombre de villano adquieres. Procura honrarme, y matarme con tu mano ennoblecida, será un punto darme vida para tener que quitarme. Y ya que la suerte ingrata, por su providencia quiere que sea noble el que muere, sea noble el que le mata. Sin duda la ardiente furia se borrara de mi pecho si quedo aquí satisfecho de este agravio, de esta injuria. Ya el enojo se le pasa. 2. Ya no hay furia. 3. Ya no hay fue Ahora bien, cásense luego, (go. y sálganse de mi casa. Que en ella, no puede estar quien me ha quitado el honor. Por tanta gloria señor los pies te quiero besar. Conforme este loco esta de su honra enamorado; si digo que estoy casado, sin duda me matara. Disimularlo es mejor, y para no peligrar desposarme, y procurar vengarme de este traidor. La mano mi bien te pido. Yo soy tuya. . Tuyo soy. Ya que satisfecho estoy del agravio recibido. Salgan de casa en un vuelo los que ofendieron mi honor. 1. Manda que les den señor un manto, y un ferrehuelo. Cómo quiera pueden ir. Buenos Lamberto quedamos. Ya Leonarda comenzamos. ha padecer, y ha morir. Que este gozo, este contento con que mis penas atajo, en comenzar por trabajo conosco ques casamiento. y así los daños, y males, nacidos de esta ocasión, nos mataran, porque son sin ser pecados, mortales. Razón será que busquemos de paciencia dos escudos, que en quedar medio desnudos. Eva, y Adamparecemos. Pues tu hermano que se abrasa por darnos muerte a los dos, nos ha hechado sin ser Dios, del Paraiso de su casa. Ya a los del baile Lamberto, he dado los cien reales. Ahora con eso sales? cómo, que ha sido? . Estoy muerto No le aumentes el dolor. Qué es esto Leonarda hermosa, tú también estas llorosa? Muerta dijeras mejor. Dime luego la ocasión porque el uno, y otro llora, y no me quieras señora matar con la suspensión. Sepamos que has de sacar de saber cuán triste voy? No ves Leonarda que estoy preñado, y puedo avortar. Mira que no puede haber bajo el Cielo poderoso, preñado más peligroso. que el deseo de saber. Dime lo que ha sido? . Basta, después lo podrá decir; que habiéndonos de partir en vano el tiempo se gasta. Vete, y búscame un sillón, con dos mulas de camino. Qué pretendes? . Determino partirme en esta ocasión na conseguir cierto intento. No iremos ha descansar a casa? . No he de parar en Zaragoza un momento, que aunque de noble y honrado me dan título, y renombre, todos dirán que soy hombre que dos veces me he casado. A Valencia determino partir, como rayo ardiente, y matar, aunque inocente, A Leonarda en el camino. no sin causa enprendo un hecho tan fiero, y tan inhumano, que la crueldad de su hermano me borro el amor del pecho. Él ha de morir. . Advierte que aunque estes Lauso ofendido no es justo darle la muerte; porque en su amor ha tenido más ventura, y mayor suerte. Que ese tu competidor a quien quieres ofender, tuvo tal suerte en amor, que el dejarla de tener fuera la suerte mayor. qué dices? . No se ha casado con Cintia? . Sin ser mi igual, con ella se ha desposado. Pues no le des mayor mal del que el mismo se ha buscado, Ya que a todos favoreces. deja de ofenderle ya, que si la muerte le ofreces después que casado esta, será matarle dos veces. No ves que el hombre casado que ama y quiere a su mujer goza de un felice estado. Este nombre de querer me parece afeminado. Meñalió no digas tal, si ser bárbaro no quieres. Por darte gusto Sagal, confieso que las mujeres se han de querer, pero mal. Aunque si se considera lo poco que amor se estima, no hay hombre alguno que quiera, ni que llore, ni que jima, ni que pene, ni que muera. Que el agravio, la venganza, el sentimiento, el dolor, la fe, la desconfianza, no son en efeto amor. Si no que? . Mala erianza. De quererse contentar así el hombre, nace todo. Ahora bien, déjalo estar, y tratemos de que modo me puedo ahora vengar. De este atrevido Pastor que oponérseme ha querido. Paréceme que mejor es dejarlo. . No te pido consejo, si no favor. Para lo que hacer espero, ̱. Hasta aquí te aconseje como amigo verdadero, ahora te guardare las espaldas. . Eso quiero. ̱. Fía de mi pecho fiel. Pasos ahora he sentido. Adónde? . Junto al Laurel. Rosardo me ha parecido. Y Cintia viene con él. . Humíllense a tu frente hermosa cintia los cristales puros de la sagrada fuente que riega los laureles verde escuros, y los peñascos duros que establecen sus fueros, y sus leyes en coronar los montes como Reyes Bese tu pie dichoso, de negro luto el Acipres vestido, el alto Cedro hermoso, la parra loca, el Álamo atrevido, y el olivo florido, acuda con el Olmo, y el Manzano aunque es gigante el uno, el otro enano Deje la palma ingrata (grado de ver tu hermoso resplandor sa. solo porque no trata, (ha dado, de dar el fruto, a quien el ser le pues esta averiguado que tus dádivas propias agradeces, y el ser, y el fruto jutamente ofre. Después que llego el día (ces. que imitando a la tórtola amorosa, (rosa, busque tu compañía, tan tierna, y apacible como hon- (alba, el alma venturosa, quedo alegre, y risuena como el cuando todas las nuves le hacen Ese brío gallardo. (salva. de amor crío en mi pecho la cen- Muera el traidor Rosardo. (tella No le valdrá venir con cintia bella Pues el daño es por ella, ella tambien se ha de tener en poco. Grande traición es esta. . Oh Lauso loco. De tu esfuerzo me río. (vuelvo Pues dos habéis venido, por dos Ten ánimo, ten brío, (vo, ya que yo ha defenderte me resuel- que así como revuelvo esta honra cruel, fiera, importuna, la rueda volveré de tu fortuna. Ruido en el bosque siento. Bien tu brío es menester. Vamos Leonarda al momento, ha ver lo que puede ser. Ya el bosque tienes sangriento. Pastores sin duda son, fuera, fuera. . Señor mío librenos de la traición que nos hacen. . Yo confío cumplir con mi obligación. Ya se han ido. . Maravilla ver el ánimo impaciente de esta hermosa Pastorcilla. Con amor, siempre es valiente la más simple pajarilla. Salieron ha dar la muerte a mi esposo, y tu valor me volvió animosa, y fuerte. En mucho estimo el favor. Gran dicha. Notable suerte. Gallarda en extremo es. Soberbiamente has reñido. Agradescanlo a sus pies. que sino. . Qué hubiera sido? Déjalo para después. Que no quiero blazonar pasada ya la pendencia. Volver a nuestro lugar queremos con tu licencia. Yo os quisiera acompañar. Pero pues no puede ser, Olfos ira, y de camino refresco podrá traer. Yo con ellos? . Sí. . Imagino que debes Lamberto hacer Burla de ellos, y de mí. Qué dices? . Los que se van huyendo ahora de aquí por lo menos no saldrán ha tomar venganza? . Sí. Pues no será desuarío morir con ellos señor? Antes con ellos te envío para que causes temor con tu esfuerzo, y con tu brío, Si como siempre temíó el mundo la valentía que en tantos Príncipes vio; temiera la cobardía, que temido fuera yo. Atreveste? . Señor sí. De allá nos puedes traer algún refresco, que aquí le hauremos bien menester. Vamos. . Ruega a nios por mí. Solos Leonarda quedamos, notable felicidad. Siempre Lamberto lo estamos, aunque de la soledad, muy pocoso nada gozamos. Dios sobe hermosa Leonarda si la he procurado ahora (da, para decirte. , qué? . Aguar- que el corazón que te adora ya se hiela, y acouarda. Dilo. . Será lastimarte mucho más de lo que estás; y así lo que pienso hablarte adrede se vuelve atrás, por no matarme, o matarte. Ya Lamberto es excusado el dejarlo de decir, pues será más acertado matarme, que permitir que me mate mi cuidado, Y así por más que tu mano rompa la se que le di, por más que alegre, y ufano pretendas vengarte en mí de lo que hizo mi hermano. Por más que la voluntad de tu corazón se borre: si tienes fidelidad, descubre tu pecho, corre la cortina a la verdad. Aunque ya se sabe. . Ay triste, cuando a saberlo alcanzaste? Cuando conmigo veniste, y hasta aquí siempre callaste; entonces me lo dijiste. Que no hay cosa tan parlera como el callar con extremo. Ya el corazón se me altera. Alguna desgracia temo. Sabe el Cielo, si quisiera Para mi satisfacción morir primero que hablar, pero en aquesta ocasión por fuerza haure de exhalar lo que está en el corazón. Si ha escucharlo te dispones, que te desvíes te ruego, que si delante te pones, podrá consumirte el fuego que hira envuelto en las razones. Mas esto es razón que intente para quedar satisfecho, viendo que del fuego ardiente que un tiempo tuve en el pecho, queda el rescoldo caliente. No lo acabe de olvidar por ser el fuego excesivo, y ya la quiero matar, qué es esto? . Ya me apercibo Lamberto para escuchar. Dilo, que ha morir me obligo. Digo Leonarda que estoy. qué estás? . casado. L restigo de lo que públicas soy, pues te casaste comigo. Digo que estaba casado en Valencia, por poder; cuando tu hermano indignado hizo casarme. . Hay mujer de más infelice estado. Casado Lamberto estas? Bien mi pena lo confirma. Basta, no me digas más; que ya lo dice, y afirma el ver que a Valencia vas. Y pues mi infelice suerte es tan corta, y tan medida que no he de hablarte ni verte, dame esposo de mi vida por despedida la muerte. Que aunque es rigor inhumano pretender ahora tal, tendré por bien soberano que no haya más de un puñal entre mi cuello y tu mano. Mátame, saca una fuente de mi cuello venturoso, porque su infausta corriente las hierbas del bosque humbroso riegue con sangre innocente. Pero si de esta sentencia puedo por dicha apellarme; llévame luego a Valencia. que de matarme, a llevarme no haura mucha diferencia. Allá los celos podrán darme pena horrible y brava, y si quien soy pedirán, dirás que soy una esclava que te han traido de Oran. Preséntame a tu mujer, que aunque ella lo estimará, me dará la muerte el ver las fiestas que ella te hará, y las que tú le has de hacer. Yo la pretendo servir con amor, lealtad, y fe; y aunque pena he de sentir, por ser tuyos criare los hijos que ha de parir. Y pues con alegres bríos divertillos mi alma espera por huertas, campos, y ríos; mira Lamberto que hiciera si fueran tuyos y míos. Con suspiros barrere la tierra que has de pisar, y luego la regare con lágrimas, por mostrar mi gran amor, mi gran fe, Dare con furia no poca con mi nobleza al traves; y como estoy de amor loca, en las huellas de tus pies ire estampando mi boca. Basta no me aflijas más, que estoy mudo, que estoy loco con lo que diciendo estás; y la muerte poco a poco con tus palabras me das. Que esas tus palabras llenas del celo amoroso y pio con que me oprimes y enfrenas, un temor helado y frío me esparcieron por las venas. Y así pues tú te adelantas a servir, y obedecer, y como circe me encantas, sin duda se haura de hacer tu gusto. . Dame tus planta Que si las beso, y las riego, es porque mi mal se acaba. Lo que Leonarda te ruego es que te finjas esclava. Señala mi rostro luego. Con el enojo y pesar que me ánima, y me acobarda, pienso en tu rostro pintar unas senales Leonarda muy fáciles de quitar. Porque si el tiempo se muda puedan quitártelas luego. Tu esclava seré sin duda por tal bien. . Lo que te ruego es que seas también muda, En guardar este secreto tan peligroso, y tan grave. Yo lo juro, y lo prometo. Advierte que si se sabe. me pondrás en grande aprieto. A cuenta señor nos vino este felice suceso. Que te han dado. . Pan y vino, y media pieza de queso que es el faizán de camino. Venios luego tras de mí comeréis lo que he traido; que aunque me digáis que sí, yo se que no habéis comido desde Zaragoza aquí. Ya habemos comido. ol cuando? Gran preguntador estás. Tú pon los frenos volando. Cuándo comeré? . Podrás ir comiendo, y caminando. Yo estoy pronto para hacer Lamberto lo que me toca; mas para andar; y comor, llevar colgando en la boca un pesebre es menester. Llevarle ahora pretendo para andar de buena gana, y en ir andando, y comiendo, acemila Catalana sin duda ire pareciendo. ORNADA SEGUNDA aamteoeearra

JORNADA SEGUNDA

Al punto que vi a Lamberto me dio el dolor más terrible que nadie tuvo. . Es posible. Me ha destruido, me ha muerto. Tanto el corazón altera el temor del enemigo. Temor dices? . Temor digo. Pluguiera a Dios que lo fuera. Que a serlo no hubiera sido mi congoja tan mortal, que cuando se teme un mal es senal que no ha venido. Y cuando el temor se va, es que ya viene el dolor; porque jamás el temor con lo que se teme esta. Tristes celosos cuidados. temí siempre en mis amores; y los dudosos temores son ya celos declarados, Después que vino Lamberto. Pues traelle hoy a comen al Grao con tanto placer, no es locura y desconcierto? Viendo que Lavinia bella con su esposo ha de venir, y de nuevo has de sentir celos de verle con ella: Viste a dicha un picador sobre un caballo ligero, que con ser soberbio y fiero tiene a su sombra temor. Y en viéndole reparado, a su disgusto y pesar le hace mirar, y adorar la sombra que le ha turbado. Así con riguridad rindo ahora, y avasallo el indomable caballo de mi propia voluntad. Y para no velle muerto con recelos y temores, le traigo a ver los favores que hará Lavinia a Lamberto. Siempre señor entendí que tú se hubieras valido de la esclava que ha traido. Lamberto. . Es discreta? . Sí. La hacienda, vida, y honor su dueño de ella confía. Cómo se llama? . María. Yo quiero hacerle el amor. Por ver si se determina de ablandar esta mujer. Eso no ves que es poner veneno en la medecina. Ella podrá darme entrada si se duele de mi pena. Favores por mano ajena son moneda cercenada. Cuantí más que si a sentir viene el mal de que te afliges, lo que tú por medio eliges de estorbo te ha de servir. Cuando no quiera el amor que yo salga con mi intento, servira este pensamiento de divertir el humor. Lo que me conviene al fin. si darme gusto deseas, es que al punto que nos veas en la bulla, y el festín. Con una linda invención me saques de aquí a Lamberto, que me importa. . Ten por cierto que saldre con mi intención. Ya veo Ascanio venir el coche. . Gran bien te ofrece el amor. . Si te parece salgámosle a recibir. Ya no será menester, que cerca de aquí se apean. Los que Teobaldo desean agradar, y obedecer; Porque nadie les aguarde que vengan temprano es justo. Para quien espera un gusto no hay temprano, siempre es tarde. No se Teobaldo que diga viéndome tan obligado. Eso es Lamberto excusado, porque quien paga no obliga. Banquete y cerca del mar fiesta ha de ser muy cumplida, que si Teobaldo convida también convida el lugar. Aunque es de todos el bien, yo como propio le estimo. Yo en el corazón le imprimo. Yo en el alma. . Y yo también. Malaya quien te pario quién dime en eso te mete? En materia de banquete no puedo meterme yo? Si en él no puedo meterme métase el banquete en mí, y sin moverme de aquí vendrán todos a comerme. Bella esclava. . Hermosa vista es ver el agua espumosa. A veces Lavinia hermosa con los vientos se enemista. Mucho me alegra Lamberto la hermosa playa serena. Siempre está de naves llena, como si fuera algún puerto. De ver su gran majestad me espanto, y me maravillo, cada nave es un castillo, y juntas una ciudad. A nosamo? . Qué se ofrece? Que la ensalada se enfría. Esta con mucha alegría la mesa? . Un Mayo parece. Aquí junto a la barracas habemos hecho un jardín, rodeado de jazmín, y macetas de albahacas. Donde entre flores muy lindas hay principios de orejones, limas, natas, salcichones, cirvelas, manzanas, guindas. Hay el capón, el faisan, el fráncolín aunque es bobo, hay la ternera en adobo, el conejo puesto en pan. Hay pichones, y perdices, hay presutos, y cecinas, gallipabos, y gallinas, añades, y codornices. Y sobre todo un pastel donde cabe señor tanto, que el arca de Noc santo esta figurada en él. Que me ahogo. . que te ha dado, estas furioso, estas loco? Dile que hable poco a poco que se me paró el bocado. Mas bien puede proseguir ahora su relación, que con la imaginación podré masear, y engullir. Eres Caimán. . qué esperamos, que no entramos a comer? Entrar luego es menester que ya es tarde. . Vamos. . va. Acuérdate Inés de mí. (mos. De que puedo yo acordarme? que hay aquí ocasión de hablarme. También hay estorbo aquí. Breve y compendiosa ha sido esta plática amorosa. No por breve y compendiosa. imagines que ha perdido Su calidad. . Cómo estás de tus penas y dolores? Con no poder ser mayores de ordinario crecen más. Es posible? . Has de saber que me cónsume Lamberto, porque sin duda esta muerto de amores de su mujer. Y para más ofenderme en mi presencia la adora. Debe de querer señora no despertar a quien duerme. Lavinía esta descuidada, y si ve que no la quiere, sospechara que se muere por ti. . De bella preñada Se me aflije el corazón. No pienses en ello. . Quién pondrá en el mal, o en el bien freno a la imaginación. Bien ser esclava fingiste. No lo finio, pues lo soy. Triste y afligido estoy por verte afligida y triste. Consuélate por tu vida. Mi muerte solo podrá. Vamos luego, que ya va adelante la comida. Y no conviene dejar en tal fiesta de comer. ni ser oveja en perder el bocado por balar. Es posible? . Sí señor, y cuando lo preguntaba vi que alborotado estaba, y demudado el color. Caballero Aragones aquí a buscarme ha venido? Señor sí. . Por donde ha ido. Por esta senda que ves. Y de que en ella te aguarda fue dando señor indicio. Sin duda alguna es Mauricio el hermano de Leonarda. Que me ha venido a matar porque la he menospreciado, pero pues él me ha buscado, irle quiero yo a buscar. . Oh qué furioso camina, sin duda se lo ha creído, y sin mascar ha podido tragarse la berlandina. A la parte gentil hombre de los relienes. . Hermano a cuanto queráis me allano. No me diréis vuestro nombre? El vuestro saber deseo después que me habéis hablado. Olfos es mi nombre honrado por mi blasón y trofeo. Con él me alegro, y ensancho, si os llamáis Vellido vos, seremos entre los dos el que mato al Rey don Sancho. No me llamo así. . pues cómo Ascanio. . A ser vuestro amigo toda la vida me obligo. Lo mismo a mi cargo tomo. Júrese nuestra amistad como la de Catilina, y demos en la cocina saco de conformidad. Visteis a Lamberto? . Sí. Dónde se fue tan ligero? Fue siguiendo un caballero que vino a buscarle aquí. Desafió debe ser. Yo le voy hija a buscar. Muerta soy. . Siempre el pesar se mezcla con el placer. Que supiste de tu esposo señora? . Que me ha dejado. No esté por eso eclipsado el sol de tu rostro hermoso. Que el volvera. . No querría que fuese algún desafío. Pon luego a tu mal desvío. Bien te aconseja María. Pues no solo volvera el que te quiere, y adora; mas si lo adviertes señora aquí en tu presencia esta. Delante esos bellos ojos esta Lavinia tu amante, que en se de su amor constante te da el alma por despojos. Dónde esta? . Por ser testigo del sentimiento que has hecho, se quedó dentro del pecho de su verdadero amigo. que soy yo. . Grande amistad. Mal he sabido fingir lo que le quise decir. Irme quiero a la Ciudad. Porqué señora te vas pues ningún mal sucedio, vuelve a la mesa. . Eso no, ni al Grao volveré jamás. Vamos. . Si me das licencia darte algún alivio espero. Vengan los coches que quiero partirme luego a Valencia. No hay bivora, no hay arpía tan furiosa, ni tan brava. Ya yo me maravillaba que comia bien un día. Mas siempre mi corazón que a ser pronóstico viene, con estos banquetes tiene contrariedad y aversión. Porque cuando suele haber en ellos algún pesar, siempre se suelen quedar los criados sin comer. No hay tronco de árbol adonde no haya hasta ahora buscado al que de verme se esconde, y al que con ser tan honrado a su honor no corresponde. Ya no imagino lugar en toda esta Vega hermosa que me quede por buscar, y del no hallo otra cosa sino el no poderle hallar. Si es por dicha algún picón que alguno darme ha querido, por verme en esta ocasión ocupado, y divertido en gusto y conversación. O si alguno que se guarda de ofender mi pensamiento, con esta industria gallarda quiso decir su tormento a Lavinia, o a Leonarda. Con Ascanio quiero hablar, y saber la verdad pura; pero mejor es callar: porque hay cosas que es cordura dejarlas de averiguar. Do vas Lamberto. . Señor aunque me ves ir volando, decir que voy es error; pues me lleva remolcando la galera de mi honor. A buscar me vino un hombre, y a buscarle voy también, solo por no cobrar nombre de temeroso. . No hay quien de saberlo no se asombre. Cómo? . Estando tu mujer comiendo ahora en el mar con tanto gusto y placer, te la dejas, por buscar lo que hallar no es menester. Si buscando tu honra vas Lamperto con tantas verás, repórtate, vuelve atrás; que si bien lo consideras en tu mujer la hallaras. Vuelve a comer con tu esposa, que por tu ausencia ha quedado tan tierna y tan amorosa, que habiéndola tu enojado de sí misma esta quejosa. No permitas que un momento pruebe la ausencia maldita; que es tal, que ser su tormento corto, o largo, no le quita, ni le añade sentimiento. Que como a fuego infernal los corazones condena, solo un instante de mal le da al alma tanta pena como si fuera inmortal. Gran Philosofo has venido. Todo ha sido menester, para decirte que has sido muy fácil. . En qué? . En creer. Disculpa en eso he tenido. Disculpa. . Y grande. . No hay te tenga en eso por sabio. (quién No ves que el hombre de bien que tarda en creer su agravio, tarda en vengarle también. Que cuando viene a contarse al que esta de furia lleno, debe el agravio igualarse al relámpago y al trueno en creerse, y en vengarse. Todo el campo os he buscado. Todo el campo? . Si por Dios. Según eso haurás quedado de buscarnos a los dos cansado. . Y más que cansado. Pues qué ha sido la ocasión? Deciros que mi señora vencida de su pasión, se volvió a Valencia ahora. Brava determinación. Mayor daño se ha causado. Qué? . Que el parto venturoso en el camino le ha dado. Efeto maravilloso del enojo que ha tomado. Vamos. . Ya tiene dolores, que así como aguija más, se van haciendo mayores. Tú por la Comadre iras, nosotros por los Doctores. Aguija. . Solo de ti lo pudieramos fiar. No es bueno que siempre vi que me había de tocar ir por la comadre a mí. Sacro Hibero famoso, que el Tajo, el Nilo, el Ganje, la Garo. (na, y el Betis caudaloso, adoran tu persona, gloria de España, de Aragón corona. De ordinario te veo tendido sobre alfombras cristalinas; y por mayor trofeo tu cabeza reclinas sobre almohadas de esmeradas finas. Apolo sin segundo contigo puede hacer pruebas y ensayos de dar a todo el mundo (yos. mil Abriles y Mayos, si él se mira en tus aguas, tú en sus ra- Y así por más ufano sacudas en el aire tus cabellos, y tu divina mano por más engrandecerlos (ellos. saque unerro caudal de cualquier de Por más que se haya honrado con sangres peregrinas y extranjeras tu curso consagrado; por más que tus riberas hayan visto de Cesar las banderas. Pues me ves en aprieto, testigo podrás ser como desnudo de coraza, o coleto, de rodela, o escudo, a tu presencia venerable acudo. Aquí me desafía un inconsiderado, un arrogante, porque la lengua mía soberbia y arrogante le dijo una palabra mal sonante. Mas ya al puesto ha llegado el que con mi persona se engrandece; aunque poco ha mirado lo que quien soy merece, pues un criado en su lugar me ofrece. Oh Mauricio. . Di loco, esta preso tu amo? . No esta preso. Esta muerto? . Tampoco. Hale faltado el seso? (so. Que le tiene muy bueno te confie. Pues cómo oso enviarte? Yo no vengo a reñir, sino a traerte un papel de su parte, recíbele. . Gran suerte, qiza me envía en el papel la muerte. Después que te llame Mauricio al campo supe que eres un hombre tan infame, que sufres que tu hermana este en Valencia con título de esclava de Lamberto, siendo como es su verdadara esposa. Y así pues por hallarte tú sin honra, no me puedes volver la que me tienes suspender detérmino la venganza hasta tanto que quedes satisfecho de esta insamia notable. . Yo págura a tu señor el cuidado que me dice ha tenido de mi honor, si de su vida infelice no le tuviera mayor. Y aunque estar mi honra perdida de lo que escribe se infiere, volverá a ser defendida, no más de porque él la quiere para paves de su vida. Con todo quisiera yo que el saliera, y se vengara de las palabras que oyo; y que en muerte se trocara el aviso que me dio. Pues cuando a quedar vencido por mi desdicha viniera, no hubiera dolor sentido, porque alomenos muriera sin saber lo que he sabido. Yo por ser hidalgo y fiel le esperaba descuidado, y él ha sido tan cruel, que la muerte me ha enviado. escrita en este papel. Si no he respondido luego a su fiereza inhumana, si de la cólera ciego a Lamberto y a mi hermana no he llevado a sangre y fuego. Si con mi fuerza y poder luego no me satisfice, solo ha sido por saber que la afrenta el que la dice es el que la suele hacer. Vete luego. . Qué recado. le puedo Mauricio dar, que al fin es noble y honrado. No le quiero amenazar, por dalle mayor cuidado. Mira que dirá de ti que eres avaro y esquivo. Véteme luego de aquí, que en pensar tu hallarle vivo me haces grande ofensa a mí. . Es posible que mi afrenta le ha sido tan agradable, que la tragedia sangrienta de mi estado miserable a mis ojos representa. Grande atrevimiento ha sido y así no fuera mal trato, que sobre estar ofendido me págara el desacato que en escribirme ha tenido. Pero no será razón que repare ahora en esto, hasta que mi corazón de la duda en que esta puesto tenga la satisfacción. Quiero pues con gran presteza partir a Valencia luego a mostrar mi fortaleza, que el agravio como es fuego causa grande ligereza. Causara espanto y horror mi semblante fiero airado, que mi fiereza y rigor es tigre que le han quitado los hijuelos de su honor. - Sol resplandeciente que a mis ojos naces con más bellos rayos que el que sigue a Dafne. Si la vez que lloras en tu rostro esparces como aurora blanca perlas y diamantes. Cuando estes alegre que gozo tan grande se verá en tu rostro que es del cielo imagen. Cuando atentamente miro tu semblante, en tu gran belleza considero un Ángel. Pues todas las veces que los ojos abres siembras alegría sobre los mortales. Y así voy contigo por todas las calles hecha de tu cielo venturoso Atlante. Llevas para adorno de tu cuerpo amable, dijes de oro y plata, sartas de corales. Y para que de ojo no te tome nadie, llevas una higa hecha de azabache. Bendígate el cielo, fortuna te guarde, logreste mil años, vivas mil edades. Y si amores tratas cuando seas grande, no seas ingrato como lo es tu padre. Por el hijo que parí bello, regalado, hermoso, me has puesto en olvido a mí. Burlaste mi bien? . Mi esposo viene con Lavinia aquí. No ves que no he de poder olvidarte? . Retirarme aquí será menester. Al no poder olvidarme se lo debo agradecer. Que a poder ser olvidada corta fuera mi ventura. Rica esmeralda. . Extremada. Mucho saca la blancura de la mano. . Hay desdichada. Como si fuera su amante la mano el traidor le toca. Puesta al lado del diamante tiene calidad muy poca. Hay locura semejante. Sin duda me hacen morir viendo que se quieren tanto, Bien la puedes admitir. Como soy río en el llanto de madre quiero salir. O mi señora. . Oh María, de dónde vienes ahora? Paseando voy todo el día este Ángel tuyo. . Señora con gran cuidado le cría. No solo tengo cuidado, más cuidados tengo yo. Cuando la esclava ha llegado de la mano me dejo, y luego se ha mesurado. Misterio debe de haber, porque en cualquiera ocasión esto mismo suele hacer. En alguna confusión Leonarda me ha de poner. Pues por no dalle pesar, a mi esposa en su presencia me abstengo de regalar. Ay de mí. . Con tu licencia me quiero señor entrar. Ven María. . ponde. . custo de dar a mi hijo el pecho, si mandas. . Digo que es justo. Que te da pena sospecho. . Antes me da mucho gusto. Desnudese el corazón de sus gustos y placeres, pues en aquesta ocasión ha de sufrir dos mujeres, y que tan mujeres son. Las dos por los aires vuelan tras las sospechas que adquieren, las dos miran, las dos velan, las dos matan, las dos mueren, las dos riñen, las dos celan. Y en quien las ha de llevar no hay paciencia para media. Oh señor. . Déjame estar. Si es daño no se remedia con eso. . Dame lugar. Hare alarde del dolor que el alma afligida siente. Alarde? . Sí. . Pues señor quien para ordenar la gente será Sargento mayor? Jamás hablas a concierto. Soy canto de organo yo? Lavinia Olfos me na muerto. Cómo? . Adelante paso su locura y desconcierto. De Leonaada esta celosa, que la ofendera sospecho. No es mucho esté recelosa, que esta encendida en su pecho la ardiente llama amorosa. Mas con todo lo que a mí me cónsume, y aníquila la paciencia, es verte a ti puesto entre Caribdí y Sila. quién me ha puesto? . Tú. . Yo ol. Tú no te casaste? . No. (Sí. que fue negocio forzado, y cuando aquello pasó días ha que desposado con Lavinia estaba yo. Con todo locura ha sido encargarte señor de ella no siendo tú su marido. Si fue locura traella, dejarla que hubiera sido. Pues peligrara por mí (dejándola en Zaragoza) su honor. . qué es doncella? . Sí. Pues siendo tan bella moza no la gozaste? . Advertí, Que no era bien consumar matrimonio que es forzado. Bien te podemos cortar la ropa. . A mejor estado me quiere amor levantar. Pues me ha rendido a María. Quién viene? . Teobaldo viene. No ver a nadie querría. Teobaldo señor no tiene culpa en tu melancolía. Oh señor mío. . Oh señor, que se ofrece? . Vengo a verte. En mucho estimo el favor. De nuevo quiero ofrecerte un puro y perfeto amor. Mas por vida tuya y mía que me digas como estas. Cómo he de estar? . Todo el día me ha parecido que vas con grande melancolís. Poco, o nada debe ser. Si decillo no conviene, no lo quiero yo saber. Un disgustillo es que tiene con mi esclava mi mujer. Y como en la condición son terribles, me han causado enfado en esta ocasión, al fin fin Teobaldo amado disgustos caseros son. Pues un hombre tan discreto por cosas de niñeria pierde a sí mismo el respeto; y está a la melancolía tan rendido, y tan sujeto. Si te conviene apartar. la esclava de tu mujer, en mi casa puede estar; y si la quieres vender yo te la podre comprar. No la vendo. . No lo dejes por paga, o satisfacción, que yo haré que no te quejes; como de lo que es razón no te apartes, ni te alejes. No la vendo. . Por mi fe que por adquirir tal prenda, no solo te entregare Lamberto toda mi hacienda, mas también me empeñare. Que solo con gusto quedes honra y vida te concedo. Aunque unas Indias heredes, ni yo vendértela puedo, ni tu comprármela puedes. . Parece que va enojado, no se yo de que se ofende. Tú Teobaldo lo has causado, pues la esclava que no vende compralle has determinado. Sin duda debe de ser buena esclava. . La peor que en el mundo puede haber. Cómo? . No sabe señor lavar, fregar, ni barrer. Solo esta sabido, y llano, que muy érguida y muy grave vive al uso cortesano; y que solamente sabe tomar la aguja en la mano. Perra esclava mal nacida, loca, atrevida, malvada; por poco precio comprada y no sin causa vendida. Con justa ocasión me ofreces este tormento cruel, que pocas veces es fiel quien fue traidora dos veces. Dos veces lo fuiste, dos, pues dejando de ser mora fuiste a tu secta traidora, y ahora a la ley de Dios. Que aunque hay tan grandes peca- (dos en nuestra ley como ves, uno de los grandes es el descasar los casados. Vesme loca, vesme infame con aquel que adoro, y quiero, y entras tú sin que primero una y mil veces te llame. Que le quieres es señal, y que te quiere mi esposo; que sin el fuego amoroso no se puede emprender tal. Señora. . No me repliques, que me matan tus razones, por mucho que a mis traiciones con voz airada publiques. Que te reportes te pido, podrás conocer ahora, que si yo he sido traidora solo contra mí lo he sido. Y así en vano pretendiste dacir que a mi señor quiero, porque mi amor verdadero es el niño que pariste. El cual según los despojos. del corazón le ofrecí, ya no es niño para mí, sino niña de mis ojos. Y como le quiero tanto en mi afición verdadera; es invierno, o primavera, lo que en el es risa, o llanto. Por eso no me atribuyas nombre de infame y malvada: que no he de ser castigada por adorar prendas tuyas. Ni el haber entrado yo llames quimeras y antojos, que el resplandor de los ojos de tu hijo me cegó. Y como entonces me vi ciega de luz clara y pura, tropece en mi desuentura, y en tu desgracia cay. Bien lo cubres, bien lo doras con el amor de mi hijo; mas de eso mismo colijo que al padre en el hijo adoras. Y en parte tienes razón, porque él te quiere deberás. Fantasías y quimeras cree señora que son. Que mi señor es discreto, y así jamás ha quedado a mil fealdad inclinado, ni a mi sujeción sujeto. Yo quería por mi mano castigarte con rigor, mas la furia del amor es tempestad de verano, Que pasa presto. . Aquí estoy que me perdones te ruego. Toma el niño, y vete luego a pascarle. . Yo voy. Pues tienes talle de honrada guárdame lealtad y fe, mira que te vendere después de bien castigada, Si me enojas, L. pe mi fía. . Si no fuese por Lamberto que por María anda muerto, querría bien a María. Que su buena condición rinde cualquier pecho honrado. Pues Lavinia has ya cobrado el seso y la discreción? Ya no está aquí, ya se ha ido con el orden que le di. Quién dices que no está aquí? La que a buscar has venido. María. . Qué necia estás, en eso siempre porfías? Necedades son las mías. Después lo conoceras. Ya lo conozco muy bien. Por solo apartarte de ella estoy casi por venderla por un real. . tú? . pues quién? Teobaldo me la comprava. Pues cómo no la compró? Porque hacienda le faltó para pagarme la esclava. Tanto vale? . Al Poto sí en valor rinde, y sujeta. Es hermosa? . No. . Es discre (ta? No me lo parece a mí. Pues sin ser discreta y bella quién tanto la ha mejorado? El valor que tú le has dado con estar celosa de ella. Gran lisonja. . Gran verdad. Poco crédito le doy. Con tu licencia me voy. Dónde? . Fuera la Ciudad. Es lejos? . A una alquería. Con quién? . Con un Caballero. Pues adiós. . Adiós. . Yo quiero saber si habla con María. . Ángel hermoso, hijo bello de aquella tigre parida, que me provoca y convida a ponerte un lazo al cuello. Perdóname si yo aquí deseo ahora matarte, solo por matar la parte que Lavinia tiene en ti. Que por la parte que tienes de ser hijo del que adoro, con rica corona de oro quisiera adornar tus sienes. Mas querellas adornar de oro fino y pedrería, sin duda alguna sería tus cabellos afrentar. Do vas Leonarda? . Lamber. (to no te llegues junto a mí, que conviene. . Jamás vi tal locura y desconcierto. No ves que temo el rigor de Lavinia. . Son antojos. Bien sabes que toda es ojos. También yo soy todo amor. En su aposento la vi que se entraba. . cuándo? . Ahora. Según es encantadora podrá estar allá y aquí. Cómo estas de tu dolencia? La fe y palabra te doy que ya sin paciencia estoy. Antes te sobra paciencia. Pues sufres esta mujer loca, intratable, suriosa. Esta como yo celosa disculpa puede tener. Por evitar el dolor que resulta de su fuego, volverte Leonarda luego a Zaragoza es mejor. Fingiré que te vendí a un mercader de Aragón, y así con esta ocasión volvere por ti y por mí. Aunque por dorallo mueres, ya entiendo tu fraude y dolo. Cómo? . Por quedarte solo con Lavinia, echarme quieres. Pero de ninguna suerte obedezco esa sentencia, que sobre celos ausencia es infierno sobre muerte. Tú no ves que has de morir si aquí estas? . Digo que quiero morir mil veces primero que de esta casa salir. Gente parece que viene. Lavinia debe de ser. Porque no me eche de ver . me quiero ir. . No conviene María encubrir el juego. Yo ningún juego encubrí. Aquí donde estás, aquí te abrasare en vivo fuego. Y tu persona traidora quedará en humo esparcida. Loca, infame, mal nacida, si te he sufrido hasta ahora; Ya da con todo al traves el peso de mis cuidados. Hola criados, criados. Señora. . Olfos, Inés, Prended, matad esa perra, que me ha perdido el respeto. Morira con todo efecto, aunque la tenga la tierra En sus entrañas metida. Yo la voy luego a buscar, que en casa debe de estar sin falta alguna escondida. Caminad, que si me aflijo por tener de ella la palma, es porque me lleva el alma, es porque me lleva el hijo. Y temo por ser infiel su pecho indomable y fiero, que del mal que hacerle quiero tómará venganza en él. Enfrena Lavinia el curso de tu sangriento apetito, que sale ahora de madre con mayor furia que el Nilo. Que si el mal que te cause a pagarte aquí me obligo; el mal que tú me has causado me le pagara tu hijo. Y así no pienses con gente librarle de este peligro, porque al primero que venga dejare caer el niño. María. . Ya no hay María. Cómo? . otro nombre es el mío, por otro rumbo navego, por otro norte me rijo. Leonarda soy, y por serlo, soy hermana de Mauricio, caballero Aragones de linaje noble antiguo. Nací en la gran Zaragoza, cuyos altos edificios junto al Hebro caudaloso fundo el César siempre invicto, Allí tu esposo Lamberto dio a mis desdichas principio porque corriendo un caballo cayó en tierra mal nerido. Como fue junto a mi casa, mi hermano que era su amigo recibirle quiso en ella con rostro alegre y propicio. Y después que en breves días cobro esfuerzo, y tuvo alivio, deshechos en tierno llanto sus ojos puso en los míos. Quisome, y quísele bien, y aunque quedábamos vivos, nos prestábamos las almas mil veces con los suspiros. Y al instante que mi hermano. de nuestro amor tuvo indicio, buscó ocasión, y por fuerza le quiso casar conmigo. Trújome luego a Valencia Lamberto, y por el camino que estaba en ella casado con gran lástima me dijo. Pedile que me tuviese bajo su amparo y abrigo, por solo acabar la vida como esclava en su servicio. Al fin me trujo cuitada donde los celos malditos en mí han formado de Creta el confuso laberinto. Esta es Lavinia mi historia, en ella remato, y cifro la desuentura mayor que jamás el mundo ha visto. No pretendo que te duelas de mi dolor fiero iniquo, ni con pecho hidalgo y franco perdones mi gran delicto. Si no que pues eres noble, y tienes tan grande aviso, mires con cuanta ocasión me arrojo, y me precipito. Y que hecha polvo me entregues a los aires fugitivos, porque no quede de mí jamás rastro, ni vestigio. Leonarda. . béjame. . Espera. No me impidas mis designios. No te los quiero impedir, pero escucha lo que digo. De qué sirve hacer de ti holocausto y sacrificio, pues de ningún modo puedes merecer con el martirio. Agoza vienes con eso? No es más justo, no es más pío, fiar del tiempo veloz que suele trocar los siglos. Que suele domar las fieras, que suele mudar los ríos; que suele ablandar los montes, que suele humillar los riscos. Fía del tiempo Leonarda que puede hacer lo que digo, y si no fía señora de este pecho idalgo mío. Que no solo te perdono con amor puro y sencillo, pero te pido perdón del hierro que has cometido. Si quieres como avecirla volver a tu patrio nido, sembrare en tu cuerpo hermoso plumas de diamantes ricos. No culpes pues eres sabía. mi locura y de suarío, que es una mujer con celos una furia del abismo. Si por dicha no te ablandan mis lágrimas y suspiros, y mis quejerlas que suben hasta el alto cielo impíreo. Mira ese Ángel que en tus brazos ahora contemplo, y maro, que con mansedumbre espera cual víctima el sacrificio. Y si por mi mal no quieres tener lástima del niño, ten lástima de su padre a quien tú tanto has querido. Ya Leonarda, ya es razón templar tu rigor esquivo que si quieren ofenderte yo a defenderte me obligo. Lo mismo también señora de mi parte te suplico, procura pues eres noble dar de quien eres indicio (nia Gran bien. . Gran suerte. . Lavi- darte gusto determino; no por excusar la muerte, que antes yo la muerte elijo. Sino solo porque entiendas que también me postro, y rindo a la razón, aunque estoy más fiera que un basilisco. En poder de tu criada dejo señora tu hijo que quiero irme de aquí huyendo de tu marido. Que si el por ventura viene, y sabe lo que te he dicho, tómara de mi venganza como el mayor enemigo. De la Virgen del Remedio esta gran merced recibo, y así a su Altar soberano la consagro, y la dedido. De que estas alborotada Lavinia? . Oh mal hombre. . quién te tiene dime enojada? Tu traición. . Trátame bien. Siendo yo tan mal tratada. He de honrar a mi enemigo. Dime señora lo que es, que yo a vengarte me obligo. Que he sabido que después que te casaste conmigo, Con Leonarda te casaste. Ay Dios de quién lo supiste? Ella me lo ha dicho. . Baste. Casi con eso pusiste en peligro al que engendraste. Porque se quiso arrojar de una ventana con él; dónde vas? . Voyme a vengar de esa enemiga cruel. Espera. . No hay que esperar. Valencia ciudad famosa de altos muros coronada, en cuya Vega dichosa esta siempre reclinada la Primavera espaciosa. Pues favoreces a quien madre y amparo te nombra, honrame, y trátame bien, que debajo de tu sombra quiero albergarme también. Ya que en ti están albergados tantos que fundan blasón en ser valientes, y honrados; si quiera porque lo son favorece mis cuidados. En ti detérmino yo (aunque es hecho temerario) saber si es verdad, o no, aquello que mi contrario en el papel me escribió. Uno y otro puede honrarme, si es verdad aquí podré con la venganza alegrarme, si es mentira volveré a Zaragoza a vengarme. Reina del cielo. . Traidora por más que vayas corriendo he de alcanzarte. . Señora en tus manos me encomiendo. Voces siento. . El cielo ahora No quiere ser en tu ayuda, aunque lo has bien menester. Lamberto es este sin duda. Ay Dios. . Contra una mujer (to lleva la daga desnuda. Y aún le da muerte. . Ay Lamber porque me has muerto. . Leonarda es sin duda la que ha muerto; aguarda traidor, aguarda págaras tu desconcierto. Para vengarme de ti en dos partes me quisiera dividir villano a mí; la una mitad te siguiera, la otra quedara aquí. Pero pues en tal porfía por más que vuele ligero será vana mi osadía; quedar con Leonarda quiero, que al fin es hermana mía. (mano Leonarda? . quién es? . tu her que ha ver el fin de tu vida quiere el Cielo soberano que venga. . Por despedida quiero besarte la mano. La mano quiero besarte por mi consuelo. . Hay de mí que el corazón se me parte: vine ha vengarme de ti, y ahora haure de vengarte. Por ver en tu rostro escrito ese afrentoso arancel; aunque volaba infinito, tras la venganza cruel vino el agravio maldito. Y ya que tuvo esperanza de dar a su mal remedio, cuando vibraba la lanza, la piedad se puso enmedio del agravio y la venganza. Ya el ser piadoso me aplace en la ocasión que se ofrece, que aunque de cólera nace, el corazón me enternece, y en lágrimas le deshace. Y así, pues quiere la suerte que yo lo venga ha sentir, primero con pecho fuerte quiero ayudarte a morir, y después vengar tu muerte. cómo estas? . Aunque la herida me aflige, y me duele tanto, no puedo acabar la vida, porque Mauricio tu llanto tiene el alma entretenida. Podrás un poco ayudarte? Sospecho hermano que sí. Pues ven que quiero llevarte a mi posada, y allí con gran secreto curarte. Y así será menester de tu cuerpo los despojos sobre estos brazos poner; que bañados de mis ojos, brazos de mar deben ser. A llevarte me acomodo, aunque no puedo sufrir el peso de ningún modo, que tú vas para morir, y yo voy muerto del todo.

JORNADA TERCERA

Y hay quien la herida mortal le ha visto dar, y correr ensangrentado el puñal. Que haya muerto una mujer tan noble, y tan principal? Después que ella le sirvio con el rostro señalado, y a lo que imegino yo después de haberla gozado? No lo creas. . Cómo no? Porque con ellos salí cuando los echo su hermano, y con ellos vine aquí, y tocarla de la mano de ninguna suerte vi. Quise saber el intento porque de ello se abstenía con tan grande encogimiento, y dijo que no quería consumar el casamiento. Ya que no lo había sido. En eso solo Lamberto caballero ha parecido. y en lo demás? . No por cierto si no infame, y mal nacido. Mas ya esta Olfos aquí quien le quitará la vida por su loco frenecí. Díceslo por la venida del Rey don Fernando? . Sí. Si le han dado ya sentencia de muerte, aunque venga el Rey que mal le hará? . Su presencia hará ejerutar la ley con presteza, y diligencia. Parece que das señal de querer mal a Lamberto? Quiérole en extremo mal, después que a Leonarda ha muerto. Teobaldo no digas tal. Como lo siento lo digo. Mal pagas su voluntad. No solo no soy su amigo, mas tengo estrecha amistad con Mauricio su enemigo. A un hombre preso señor en tanto peligro puesto olvidas? . Que fue traidor, esta claro, y manifiesto. No tratar de ello es mejor. Pongamos si te parece los ojos en la Ciudad, y pues ocasión se ofrece, veremos la Majestad con que su fama engrandece. Eso será lo mejor. pónde iremos? . pues nos vemos junto a la Iglesia mayor de aquí la entrada veremos del Rey. . Del mundo la flor Al gran Fernando acompaña, Las estrellas de Aragón salen con el sol de España. Su semblante, y discreción prometen cualquier hazaña. Quien son estos que en los trajes para mayor excelencia cubren con ricos plumajes? De este Reino de Valencia los más antiguos linajes. Hoy muestra su Majestad Valencia con tal grandeza. Todos dicen, (y es verdad) que solo con la nobleza poblar puede otra ciudad. La vista humana recrea ver tan hermosos colores, tanto oro, tanta librea. El valor de los señores en los criados campea. Y estos? . Los Príncipes son honra, y luz de todo el orbe. Y aquel insigue varón? El gran Duque de Segorbe Condestable de Aragón. Y este? . El Duque de Gandía, que da a su estirpe famosa mayor luz que el Sol al día. y aquel? . El de Villahermosa de Aragón amparo, y guía. Y este joven principal que mira toda la gente por su valor immortal? Él de Denía decendiente de Rojas y Sandobal. Hermosa vista. . Gallarda; pero vámonos llegando que pues ya los de la guarda la gente van apartando cada cual con su alabarda, El Rey viene. . Un buen lugas fuera bien buscar de espacio. Pues en la Iglesia ha de entras primero que en su palacio ven, verémosle apear. . Soledad santa y sagrada; aunque tu favor me das, no es razón que seas llamada soledad, pues de mí estas de ordinario acompañada. En ti vivo, y tengo en ti el alma siempre despierta, y por eso quedo aquí para el mundo, mas que muerta, mas que viva para mí. Un dolor terrible y fuerte con el sentido me priva, por ver que mi infausta suerte quiere que estando yo viva le haya de vengar mi muerte. Trazas diferentes doy para poderlo estorbar, porque como sola estoy dando bordes, por el mar de mis pensamientos voy. y así pues es desconcierto que por mi muerte fingida quede mi enemigo muerto, aunque me cueste la vida he de valer a Lamberto. O mi Leonarda. . o Mauricio dónde con tal prisa vas? Vuelvo al dichoso ejercicio de servirte. . En eso das de tu valor, claro indicio. Lindamente se han quitado de tu rostro las senales. El tiempo las ha borrado, juntamente con los males que el tenerlas ha causado. Que fuero muchos. . Advierte que todos piensan que estas muerta. . Siéntese mi muerte? Teobaldo la siente más que todos. Le. cómo? . Es de suerte que siempre a Lamberto ofende furioso, y embravecido, porque imagina, y pretende que te ha muerto. . amante ha sido. Que es muy buen amigo entiende. Pues vida, hacienda, y honor, hermana quiso ofrecerme. Grande fineza de amor después de muerta quererme. Es persona de valor, Y así en muriendo Lamberte con él te pienso casar. Díceslo deberás? . Cierto que de esposa le has de dar la mano, en viéndole muerto. Sin que muera puede ser. Ya lo veo, pero es justo que muera, para poder con más gloria, y con más gusto este casamiento hacer. Lamberto es justo que muera? Pues no. . qué mal te ha causado? Que fue traidor considera, pues la muerte ha procurado darte por su mano. . Espera, Que él la muerte no me dio aunque a vengarla te obligues. Basta que lo procuro para que tú lo castigues. Soy por dicha el Cielo yo? Que en castigar su malicia he de emplear mi poder, si tu corazón cudicia vengarse de él, no ha de ser por mano de la justicia. ya que la sangre te obliga ha vengarte, por tu mano vierte la suya enemiga, porque la justicia hermano, no venga, si no castiga. Y lo que te importa ati es mostrar tu orgullo, y brío. Bien me parece, mas di cómo se hará el desafío? No está el Rey Fernando aquí? Cuéntale lo que ha pasado, y dile que por justicia no se venga un hombre honrado, que el Rey ques a la milicia desde pequeño inclinado, Campo te concedera para matarte con él. Y si él la muerte me da? La condición del cartel sin duda lo estorbara. Algo Leonarda has pensado, , Fía Mauricio que en todo remediare tu cuidado. Oh gran mujer. . De este modo pienso llevarle engañado. A tu induseria lo remito. Fiado es razón que estes de mi amor ques infinito. Yen que quiero que me des una instrucción por escrito. Esta la ocasión ha sido de venir a esta ciudad. Honrar vuestra majestad. su blazón, y su apellido. Es debido a su grandeza. En esto resuelto estoy, que si yo en persona voy ira toda la nobleza, De mi imperio y señorio Con su fuerza, y su poder. Que en tu mesa has de poner esa Granada confío. A Granada me aficiona mi amor, mi gusto, y mi ley, porque como yo soy Rey quiero el fruto con corona. Y así conquistarla quiero. Para hablar pido señor licencia. . Gobernador quién es este caballero. Mauricio señor se llama caballero Aragones. Hable, que ya se quién es por el nombre, y por la fama. Póstrense, o monarca invicto a tu Majestad suprema los laureles, y las plantas, las coronas, y diademas, Humille su frente altiva el gran Hércules de Tebas, rinda su valor Pompeyo, postre su fortuna César. Ofresca su seda el China, su inmenso tesoro el Persa, el Turco sus suertes armas, el Indio sus blancas perlas. Y al fin el Magno Alejandre a quien el mundo celebra, humille a tus pies Fernando su no vencida cabeza. Adoren ellos por mí tu Majestad y grandeza; que en mí no hay suerte señor para tan divina empresa. Lo que vengo ha suplicarte es que por tu gran clemencia. no permitas que le corten a Lamberto la cabeza. Que aunque el ha muerto a mi her- lleno de furia sangrienta, (mana después de haberse casado siendo casado con ella. No pretende por ser noble vanganza por mano ajena; cuántimas que la justicia castiga, pero no venga. Y así te suplico humilde revoques esta sentencia, pues con ser el ofendido me aparto de la quererla. Y después de revocada; nos otorgües, y concedas un desafío campal ante tu real presencia. Donde si el me mata a mí quedara absuelto de pena, y si yo le mato a el quedare libre de afrenta. Teobaldo saldrá conmigo, nombre el otro en su defensa; dos a dos nos mataremos con implacable fiereza. Mas si alguno de los cuatro por temor, o por flaqueza, por muerte, o enfermedad, o por ocasión cualquiera, Deja de salir al campo a eternizar su nobleza, con los dos se ha de matar el que a quedar solo venga. Esto lo dirá mejor este cartel, que a las puertas de tu Palacio Real se pondrá con tu licencia. Pues de la suerte que el Sol da su luz a las estrellas, das a tus vasallos honra para que más resplandezcan. Influye honra en mi pecho con una viva centella, subira al cielo mi nombre, quedará mi fama eterna. Por ella dejé mi Patria, por ella vine a Valencia; por ella a tus pies me postro, y en peligro estoy por ella. Y porque entiendas lo mucho que el alma la estima, y precia, la sangre doy de mi hermana por solo un adarme de ella. Es dime verdad aquesto que Mauricio representa? Que en todo Señor la dice vuestra Majestad entienda. Pues tanto la honra estimas, bien es que ella te agradezca la gran fe que en ella tienes, y el grande amor que le muestras. Y así aunque fuera mejor ejecutar la sentencia: porque en efecto el castigo desobliga, si no venga. Porque el fuego de tu pecho en humo no se resuelva, y tan alta heroica hazana el tiempo no la escurezca. Para que le desafíes te doy Mauricio licencia, y mando que se haga luego una estacada, o palestra. Do asistirá mi persona por autorizar las vuestras, que un Rey solo ha de ser juez de tan honrada contienda. Dame gran Señor los pies. Levanta. . Humillarme deja, ya que tú me has levantado hasta la celeste esfera. Por la parte que me toca beso invicto Rey la tierra que pisan tus pies. . Llevad Gobernador estas nuevas A Lamberto que esta preso, y si el desafío accepta con todas las condiciones que en el cartel vera puestas. Cuanto a lo primero haced que nombre en vuestra presencia el que ha de salir con él a la batalla propuesta. Y mañana por la tarde traed su persona presa, que presa quiero que esté hasta que a Mauricio venza. Ya sabes que el pecho mío solo en servirte se emplea. Si el desafío ha de ser traed luego la respuesta. Según el alma con esto se regocija, y se alegra, me tendré por vencedor aunque Lamberto me venza. Déjame. . Estas loco? e da- muestra almenos que lo he sido, (do pues que me dejes te pido después que tú me has dejado. Yo te dejé. . De querer ahora no me dejaste? Cuándo? . Cuando procuraste echarme ingrata a perder. Diciendo que mis enojos al Rey contarle querías, y quiza le ablandarías con lágrimas de tus ojos. En ti cruel pudo haber un pensamiento tan bajo? hombre soy que de trabajo me ha de sacar mi mujer? Pues cuando Fernando quiera escuchar mi desuentura, no tu pena, tu hermosura haura de ser medianera. Y la gente maliciosa en viéndome perdonado, jurara que lo ha causado el tener mujer hermosa. No Lavinia, no es razón que yo en mi daño consienta, que será cierta la afrenta, y estará en duda el perdón. Pues te tienes en tan poco, que no sabes guardar ley a tu esposa, ni a tu Rey, bien dije si estabas loco. Por mí no quiero volver; que tú por mi volveras; por Fernando (a quien estas obligado a defender) Quiero volver, pues es hombre a todos tan preferido, que en el mundo ha merecido de Carbólico renombre. Bajo el cielo soberano no hay valor tan peregrino. No es hombre? . Si no es divino, es sin duda más que humano. Pues considerar procura, que él es la misma flaqueza, tú la misma ligereza, yo la misma de suentura, Ya viene el Gobernador. Qué podrá querer? . Mandar la sentencia ejecutar. Oh Lamberto. . Oh mi señor. Dadme albricias. . Yo las mando, Y yo a pagarlas me obligo. Sabed que vuestro enemigo le suplico al Rey Fernando, Que os perdone luego a vos, y porque el vengarse pueda, un desafío os conceda en su presencia a los dos. Y el Rey qué dijo? . Primero en ello dificultó, y luego se lo otorgó. Daros por albricias quiero El corazón. . Vuestra esclava he de ser toda mi vida por la merced recibida. Con razón el mundo alaba Vuestros nobles corazones. Gran ventura. . Gran favor. Leed primero señor del cártel las condiciones. CARTEL Para provar que fue traidor Lamberto, dando a Leonarda sin razón la muerte, Mauricio por su honor le desafía en la Real presencia de Fernando; do con las armas que escogiere el mismo, después que haya eligido un compañero, el y Teobaldo que en el campo esperan le provarán que fue traidor en todo. Pero si alguno de los cuatro deja de acudir al concierto señalado (te, por miedo, enojo, enfermedad, o muer o por cualquier succeso extraordina. el que quedare solo esté sujeto (rio, a reñir con los dos con todo efeto. Digo que adoro el cartel con amor fincero y puro, y que accepto, firmo, y juro cuanto viene escrito en él. Ollos. . Señor . Al instante di a mi primó Federico mi suerte; y que le suplico en valerme se adelante. Es Fedérico el nombrado? Sí señor. . Gran caballero. Que me ha de valer espero, por ser valiente y honrado. Para acabar esta hazaña, escogen es menester las armas. . Que he de escoger sino las armas de España. Una espada y daga elijo para salir al combate. De tu valor el quilate de aqueso también colijo. Bien podrá de sus quererlas con estas armas salir; mas si quiere combatir el con armas, yo sin ellas. Al campo saldré también confiado en las de Dios. Yo se señor que los dos habéis de reñir muy bien. Bien hauremos menester las espadas empuñar, que si el riñe por cobrar, yo riño por no perder. Adiós. . El vaya contigo. . Gran gozo, gran alegría. Basta que Dios nos envía por mano del enemigo, Los regalos y favores que el uno y el otro espera. Es porque de esta manera nos pareceran mayores. Hijo? . Señor? . Ya he sabido que tienes lo que codicias, dame un abrazo. . En albricias. las manos y pies te pido. No cabe en mi corazón tanta gloria y tanta suerte. No quiere señor valerte tu primo. . Con qué ocasión? Dice que sin falta alguna es injusta tu quererla, y que valerte con ella, es querer que la fortuna No os de su amparo y favor. Pues habla con mi sobrino. Ya le he hablado de camino. Qué ha respondido? . Peor. Pues que haremos, que no es bien hacer falta en el concierto. Toda la Ciudad Lamberto dice lo mismo también. Por la sangre de Leonarda dejan todos de salir. Pues saldré solo a morir, que a mi nada me acouarda. Solo? . que no es desconcierto confío señora en Dios. No hay Hércules contra dos, y más con razón Lamberto. Vamos, que aunque salgan mil de razón acompañados, quedaran luego postrados a mi pecho varonil. La razón es cosa fuerte, y así a todos causa espanto. No hay cosa que riña tanto como el temor de la muerte. Y así en aquesta ocasión podremos muy bien reñir, yo y el temor de morir con mil que tengan razón. Manda su Majestad que a la estacada nadie se llegue de cincuenta pasos, ni de favor en público, o secreto, con armas, con palabras, o con señas, a los que en ella se verán armados, sopena de la vida, pues a todos su Majestad les asegura el campo, para que el desafío se remate sin conocer ventaja en el combate. Los béllicos instrumentos pueden ya ser escuchados, que sus primeros accentos volando vienen meselados con los soplos de los vientos. Hoy el cielo representa a esta tierra en noblecida una tragedia sangrienta de dos que libran su vida, y dos que vengan su afrenta. Cuál relámpagos y truenos les veo ahora venir de enojo y cólera llenos, y en comenzando a reñir les daré a todos por buenos. Que aunque yo les doy licencia para que al campo se llamen, desdice de mi clemencia dar lugar a que derramen tanta sangre en mi presencia. Para dar fin y rémate señor a mi pretensión salgo primero al combate que el oro del corazón muestra en esto su quilate. y aunque tan pronto, y ligero salgo a la batalla fiera, creer de Lamberto quiero que si preso no estuviera hubiera sido primero. Lo que suplico señor es que vuestra Majestad se apiade de mi honor, y el de Teobaldo. . Fiad de mi pecho, y de mi amor. Pues con tu Real presencia gran Fernando me enriqueces, confiado en tu clemencia, beso la tierra mil veces con respeto y reverencia. Por esta felicidad que en ver tu rostro conquisto, pues cuando por mi crueldad venga ha morir, haure visto tu grandeza y Majestad. Lamberto solo ha venido. Y el que ha nombrado? . Señor nadie valerme ha querido. Sin duda ha sido temor. Antes mi desdicha ha sido. Que nace de mi pecado. Ah obedecer el cartel estas Lamberto obligado pues viste lo que hay en él. Yo vengo determinado. na pasar por el concierto. Aunque paresca mi amor desvarío, y desconcierto. Qué gente es esta? . Señor padre, y mujer de Lamberto. Con grande humildad te pido que en esta necesidad acompañe a mi marido mi padre, que aunque su edad le tiene de esto eximido, Morira. . Yo morire Príncipe invicto a su lado por mi lealtad, y mi fe. Señor aunque es hombre honrado no nos conviene. . Por qué? Es viejo, y han de decir que falta valor en el para poder combatir. Pues riña solo. . El cártel por fuerza se ha de cumplir. Muy alegre y satisfecho te apartas de mi amistad. Halleme mal en el pecho donde estaba la crueldad que tú con Leonarda has hecho. Medildes Gobernador las armas por su interese. De cajas siento rumor. Que tal sería que fuese señora algún valedor. Pagar esa nueva quiero con una joya estimada. Cajas siento. . Un caballero pasea por la estacada brioso, gallardo, y fiero. Quién será? . Viene cubierto, y así verlo es excusado. Gran ventura. . Solo advierto, que pues se pone a su lado que es valedor de Lamberto. Hombre es de grande valor, si es por dicha Federico? Descúbrase, . Gran señor que no mandes te suplico tal cosa. . Gobernador Hágase con brevedad lo que ordeno, y mando yo. Pues sepa su Majestad que en descubriéndome yo, se descubre la verdad. Yo soy Leonarda por quien se ha movido esta porfía. Grande gozo. . Grande bien. Por esta ventura mía gracias al Cielo se den. No dicen que te dio muerte Lamberto? . Diome una herida; y aunque rigurosay fuerte pude escapar con la vida. Grande gloria, grande suerte. No salgo al campo señor por dar la muerte a mi hermano, ni por librar de la muerte a Lamberto mi contrario. Si no por provar al mundo con mi espada, y con mi brazo, que el uno, y el otro han sido en esta ocasión honrados. Mi hermano lo fue primero, vengándose del agravio cua recibio de Lamberto cuando me toco la mano. Pues vino con gente armada y hallándole descuidado, le hizo casar comigo por reparar aquel daño. Lamberto lo fue también, que deshecho en tierno llanto me dijo después, que estaba por poderes desposado. Trújome al punto a Valencia, y como estaba a su cargo mi honra, determino ser mi protección y amparo. Por poder tenerme en casa, la fingida S, y clavo puso en mi rostro, y así fui su esclava algunos años. Hasta que quiso matarme, porque yo por cierto enfado, de le verdad que es el Sol, descubrir quise los rayos. Entrambos han sido en esto nobles, valientes, y hidalgos, mas que el mundo, y yo lo sui mas que el mundo, y más que entrambos Pues aunque haya padecido mi vagel tantos naufragios: la brújula de mi honra siempre quedo puesta en salvo. Y así si hay quien diga, o piense que se ha escurecido en algo el espejo de mi vida mas que el cristal puro, y claro. Salga ha matar se comigo que yo le espero en el campo, donde provarle pretendo que miente como villano. Y que fue mi pensamiento más honesto, noble, y casto, que cuantos adora el mundo con estatuas de alabastro. y que al honor que profeso no excedieron ni igualaron la esposa de Colatino, ni la mujer de Obdenato. Ni aún la misma honra a quien en tiempo de los Romanos, hozo la Gentilidad altares, y simulacros. Gallarda mujer. . Gallarda. Grande gloria me ha causado lo que escuche de su boca. Mucho su nobleza alabo. Digna es de grande alabanza, tan noble sidelidad. Gran bien esta suerte alcanza porque le da calidad ser suerte sin esperanza. Que la suerte no esperada tanto alegra, y alboroza, que debe ser estimada mas que aquella que se goza después de muy procurada. Turbado quedo y suspenso de estarla considerando. Cuando en esta suerte pienso, parece que estoy soñando. A mí me da gozo inmenso. Aunque señor el que siento en mí como el alma vive, se me doblara el contento si Teobaldo aquí recibe a mi hermana en casamiento. Que pues queda averiguado por los que lo han difinido, que el casamiento pasado de Lamberto, no lo ha sido por ser segundo, y forzado. Este ahora pienso hacer si a tu gusto se acomoda. Por solo hacerte plaser el padrino de la boda quiero yo Mauricio ser. Y aún imagino que gano, si Padrino de ella soy. Eres al fin soberano. La se, y palabra te doy. Yo la se palabra, y mano. Aunque tú no lo pediste quiero ahora hacer la prueba del valor que en ti conciste. En qué? . En pagarte la nueva que en denantes me trujiste. Pagar? . Sí. . Con que inte- res? En ofrecerte yo ahora por esposa. . A quién? . A Inés. Por esa merced señora te beso bumilde los pies. Que el dote que me has de dar con aquesta mi señora, servira para comprar una soga, con que ahora se pueda Ascanio colgar. Que este bien se le reparte. Por el mal que te causo tu desuentura en casarte, quieres que me ahorque yo? Las manos quiero besarte. Tu esclava señora soy por merced tan generosa. La fe de esposo te doy. Yo te doy la fe de esposa. Con eso contento estoy. Mi grandeza, y mi poder se aumenta en esta Jornada, pues solo a mi parecer el conquistar a Granada me diera mayor placer. Y pues tanta gloria alcanza este suceso tan grave, y tan digno de alabanza; razón será que se acabe la Suerte sin Esperanza.