Texto digital de El sitio de Olivenza
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Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de El sitio de Olivenza. BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/sitio-de-olivenza-el.

EL SITIO DE OLIVENZA
JORNADA PRIMERA
JORNADA PRIMERA Seas Don Juan vien venido. que ya mi amor te culpaba y con tu ausencia ignoraba la causa de tanto olvido. Porcia, el haberme tardado como sabes en Toledo, fue forzoso. . Siempre quedo a tu nobleza obligada. ̱. De la tuya siempre ha sido esclava mi voluntad. Bien debes esa lealtad al amor que te he tenido, mi fe te lo diga, pues siendo mi sangre en Irlanda de la Casa de la Banda, sin otro humano interés que haber a Madrid llegado con mi padre, pudo amor contra el decoro, y honor de mi sangre, y de mi estado en este traje seguirte, de tu cordura piendada, o de mi estrella guiada. Y supuesto que tuviste que hacer en Toledo, y yo. por tu orden que observe, primero al campo llegué, pues hoy mi dicha logró el verte, sean los brazos el puerto de mi esperanza. En ellos mi bien alcanza amor tan dichosos lazos. Deja alguno para mí, pues a servirte me inclino. Llega amigo Torbellino. Para servirte nací él, y Maripulgas son a quien debes la asistencia de servirme en esta ausencia, Yo sirvo de corazón, que este pícaro menguado tiene muy poca persona. Oye uste feora chillona, yo sirvo como Soldado. Supuesto Porcia, que yo llego al Cerco como ves de olivenza, sepa pues el estado en que se halló la Plaza, pues detérmino en ella, que mi valor acrédite el pundonor de sublasón peregrino. Oiras, Don Juan, valeroso en término viensucinto del Cuarto Planeta, el Quinto poder, cuyo belicoso rayo del mayor tridente (qué rebeldes armas doma) siempre en el Oriente asoma. Ya te escucho atentamente. Filipo el Grande, el León del Orbe, el Monarca Invicto de las Españas, el rayo de Júpiter peregrino, primer laurel de este globo, único Sol de sí mismo, para domar con su diestra. el rebelde, el atrevido tirano, que de Verganza intruso laurel ha sido. No obstante que el siempre Grande. Filipo, a sus enemigos da pavor, pues hoy sustenta bolicosamente altivo en tres Ejércitos grandes, en Italia, y en el Circo de Cataluna, y de Flandes. de Soldados escogidos treinta y nueve mil fantes, rayos del Planeta Quinto, y veinte y dos mil Caballos, y sobre el Duero, y el Miño, diez y siete mil Infantes, tres mil en Ciudad Rodrigo, y en Zámora, y la Sanabría nueve mil, hoy en el Sirio, de Holivenza; gran poder! ha puesto; valor incicto! diez y siete mil Insantes (mejor dijera prodigios y cinco míy quinientos Caballos, que ya liypogrifos, o Cometas de los Orbes, son centellas de los signos. Por Gobernador de tanto belicoso, y escogido aliento de Marte sacro viene el señor Don Francisco. de Torabila, gran Duque de San German, cuyo brío, cuyo valor, cuyo aliento solo cupiera en sí mismo. General Maestro de Campo es el bravo Don Rodrigo de Mójica, Caballero del Horden siempre Divino de Sántiago, Marte escriba en láminas de zafiros su valor, que es corta esfera la del ingenio más vino. El señor Duque de Osuna Girón, que siempre ha ceñido porgala el Marcial lucero, vital espiendor del siglo; es de la Caballena General, yo no le pinto con el pincel del ingenio, que para tanto prodigio, no pasando a inteligencia, es corto el ingenio mío. El hermano del señor Duque de Alburquerque invicto, el Ilustre Don Gaspar de la Cueba, peregrino viene, si por General de la Artilleria, y cifro en su grandeza el elogio, que tanto rayo encendido en las alas de la fama va iluminando los siglos. Es Teniente General de Caballeria, el diguo de inmortal renombre eterno Don Diego Correa: al Circo militar volvamos luego. De quince Tercios lucidos se compone, y de los cuatro, que el señor Don Pedro Niño de Guzman, Conde eminente de Villaumbrosa ha asistido. Maestros de Campos son el Ilustre Don Francisco Tello y Portugal, de quien es encomio el valor mismo. Don Francisco de Guzman, del Ilustre Marqués hijo de la Algana, se corone Marte en solio cristalino. Del Noble Don Juan Fernandez de Hinostrosa, Conde Invicto de Arenales, se acrisola. el valor más encendido. De Don Nicolas Fernandez Cordova, y Moscoso, el mismo: Marcial Planeta le alabe, pues ve sus luces de trino, De Don Rodrigo Girón, la fama de siglo en siglo cantara sus alabanzas, y sus hechos peregrinos. El Marqués de Lanzarote; que en el ardiente zafiro fijó su valor, al campo infunde Marciales bríos. De Don Guáltero Dogan de Irlauda raro prodigio; sea su belico aliento terror de los enemigos. De Don Pedro de Toledo, el valor nunca vencido, parece que a rayos pone panor al hado previsto. Tan valeroso Soldado, tan afable, tan querido. que él podrá ser solamente emulación de sí mismo. Dígan lo tantas hazañas como ha obrado en este sitio, siendo su gala el valor, y su sosiego el peligro. Don Alonso Canizares, valiente, como atrevido; su cuerpo en heridas dice, lo que al silencio remito. Del Conde de Torrejón, Júpiter, y Marte han sido Coronistas, pues su fama. ilustra el valor a giros. De Don Albaro de Luna y Portocartero ha sido. (línea breve a sus hazanas ese campo diamantino. Don Juan de Zuñiga, asombro de rebeldes enemigos, materia ha dado a la fama para eternizar subrío. Don Agustín de Mójica, segundo Anibal, ha sido de este compuesto animado de racionales prodigios. Don Pedro de Biedma, escollo del poderoso edificio, no ay Astro que no le aclame. por Soldado peregrino. Corta será la alabanza de Don Bernardo Patticio, aunque la lineara a luces, ese Planeta lucido. Y porque cierre los once movimientos cristalines con el móvil, pues los quince son en el valor unidos, De Don Melchor de la Cueba, rayo de Malia, y candillo, es Anal su propia sangre, por. Decreto del Impíreo. Fuera de aquestos señores, asisten en este illo, don Cristonal Bustamante, Don Diego Bela el invicto Conde de Escalante, el Conde de Medellín, siempre altivo, don Gregorio ortiz de Ibarra Gobernador del partido de Alcántara, el Capitán Don Juan Cortés, y si omito no nombrar más Crpitanes, se tenga por advertido, que los coloca mi celo en el alma por divinos rayos de la fuerte diestra de nuestro Sacro Filipo, y pues todos son vasallos de Monarca tan invicto, todos tengan su lugar a su nobleza debido, que yo con la voluntad en el alma los escribo, Con este ejército grande se puso a olivenza sitio Viernes a doce de Abril el cordón de circuito tiene dos leguas, y media, circunferencia que ha sido Iris de guerra, y de paz; la paz, si piden rendidos perdón de su atrevimiento, los cercados, y cuchillo; si rebeldes permanecen en su pertinaz delirio; porque el gran Filipo Cuarto es Príncipe tan benigno, que depone la venganza, y no ejecuta el castigo cuando le piden perdón sus vasallos, y es advitrio, valerse de su grandeza, pues los trata como a hijos. Fabricaronse en el cerco doce fortines altivos, a trechos con igualdad, y en propoición divididos. En tres baterias fuertes, con milagroso artificio, se han puesto catorce piezas de treinta a cuarenta y cinco libras de calibre, rayos de la esfera desasidos. Con las vombas que se arrojan de noche a la plaza, afirmo, que la cantidad de fuego, y granadas con ruido pronostican el estrago, porque como son los tiros en la mitad de la noche. al crujir los estallidos; parece que se desploman esas campañas de vidro. Tres ataques hemos hecho, lineados, y conducidos a la muralla, admirable Tesón de los Edificios Belicos, porque olivenza, a quien los muchos olivos le dan nombre, es una plaza, que naturaleza hizo tan fuerte, que unida al arte, es sin eminencia, o risco, fundada en campaña rasa, un invencible prodigio, una fuerza inexpugnable, y un pertrechado castillo. Doce Cabelleros tiene, tenazmente guarnecida, diez medias lunas iguales, foso, y contrafoso unidos, estrada firme encubierta, y estacada sin peligro, murarla, y contramurarla, y tres fortines lucidos, fuera del foso que guardan, por comunicados giros, la pieza, una. Ciudadela, y un fortín real, con los tiros, y pertrechos necesarios, finalmente se ha tenido, y tiene por una fuerza, la mayor que en nuestro sigio labró al estilo modemo el arte, y está la hizo. Cosmandel, raro ingeniero de este marcial Laberinto. Gobernador de las armas de este rebelde caudillo, es hoy Manvel de Saldaña, y según se ha conocido, su guarnición llegará de Soldados de Presidio a dos mil y serecientos, que contando los vecinos, son más de cinco mil hombres. Este, Don Juan; es el sitio que se ha puesto en Holivenza, hasta agora han defendido los sitiados esta plaza, como fieros enemigos. Y aunque tiene la Ciudad. este numero que digo de boldados, y sustento, según habemos sabido necesario, la pretende socorrer en el peligro el Conde de San Lorenco, que la Duquesa ha elegido de Belganza, en Alentejo, por General; y caudillo de ocho mil infantes fuertes, que hoy desguazaron el río con más de tres mil caballos. Esto es lo que ha sucedido. en tu ausencia, aquesto es un compendió muy sucinto ejército admirable, y del rebelde enemigo la fuerza; pero que importa, que aborre el Norte bestigios, que seltas huellen los mares, si a los rayos de Filipo no hay poder que no desmaye, fuerza que esté sin peligro, rebelde que permanezca; aanque se opusiera altivos el Oroman con sus Lunas, el Frances con sus Suizos, el Ingles con sus Piratas, Pues basta un rayo divino de nuestro Cuarto Planeta, para llevarse de un giro Sabóyanos, Piamonteses, Agarenos atrevidos, rebeldes Cinas, Ingleses, Francos. Bajeles, y Lirios. Oyes Señor cuanto Porcia vale vo amente ha dicho, se lo ha dictado mi ingenio, que como soy Torbellino lo puse la relación en el aire de un suspiro Con razón quedo admirado del belicoso disignio de nuestro ejército? . Oyes? de cuarro veces, o cinco que ha salido de la vaina este airoso basilisco ha hecho bravos milagros. Con ayuda de vecinos. Quieres ver un prisionero, que hay er cogí de camino? Basco Palla. . Qué mandáis Canejao; por JesuCristo, que si a mii gravidado, Ciendéis, que os coma o sigado Parle adelante. . Nao paso que lo home beín nacido. Dedónde sois? . De Ningen, en nací entre u Doro, he Miño, sidalgo antes que inco pal, en grado superlativo. Es de los rebeldes? . Naón. Quién vive? . Oh Cuarto Filipo. Lo dice de corazón. Vos naón cieres o que digo aunque vos faza milagros, e verdade, por JesuCristo, naón he bon, que me he incrinado a este aseado brinquiño de Maripulgas, por ela, esto perdendo o sentido ovís vos miña señora. Adelante . En me fino, juro a Deuspor ese talle. Acercándose a este sitio nuestros Genetales vienen; Seora chillona, o dito, dito, V. Ecelencia, señor Duque de Osuna, pues desguazó con próspera fortuna el enemigo el río, y alojado todo el campo le mira acuartelado, una legua distante de nuestra línea, avance vigilante, a la vista no más, con bizarría alguna parte de Caballeria. Paréceme acertado, pues al Conde le vemos alojado, acometerle luego, llevando aquesta guerra a sangre, y fuego. Fuerza será, reconociendo es llano, primero su intención, que será en vano la empresa que pretende. El río no le ampara, antes le ofende, Vueseñoria, ordene que la gente se ponga por la banda del Oriente, sin salir de la línea. . Si duplica el señor Don Rodrigo de Mójica el numero al intento, será muy acertado. . El vencimiento consiste en ver el sitio que ha tomado. él está acuartelado con cuatrocientos carros, y hizo frente de su alentada gente, pero el fondo, inferior me ha parecido, y aunque está defendido, con el cordón errante, el señor Don Gaspar plantó al instante dos piezas, a las suyas superiores, con que serán menores las fuerzas enemigas. . . Acertado será que algún Soldado reconozca esta noche al enemigo, llegándose al abrigo. de su valor, por si tuviere intento de levantar el sitio. Atrevimiento será señor donde tantos Soldados al calor vuestro, Cipiones han militado, ofrecerme a esta facción. Quién sois? . . Señor, un Sol. de fortuna soy, Di Juan (dado de Figueros me llamo, criado de V. Excelencia. Noticia al este Soldado tengo, y puede V. Excelencia fiar de su aliento el cargo. Está bien . Los pres os beso por favor tan soberano. V. Excelencia reconozca a Torbellino, el más bravo Huracan que tuvo Boreas, pues vengo a hinchar los Fidalgos de viento, y aún a llevarme todo Portugal a saco. De dónde sois? . De Gándul, pero un rayo desatado de la Región del Infierno, ayer prendíá este Fidalgo Portugués, llega a besar Basco Palla, que aguardamos el pie a su Excelencia. . O pe? naón basta besar a mao? Llegad digo. . Vilao ruin, o pe de Pilipo Cuarto besarcl, e a V. Excelencia a mao, porque lo sidalgo, Qué gente habrá en olivenzas Señor, naon chegao a cuatro Portúgueses porque bastan por JesuCristo adorado, para vencer todo el mundo. Cual tiene el pobre los cascos Los ataques se consigan, pues pelean los sitiados tenarmente, y me parece pues el Conde está plantado a nuestra vista, y se sabe que en Infantes, y Canallos. trae diez mil Soldados fuertes, que manana ocho de Mayo le envistan los nueve Tercios, porque pierdan los cercados la esperanza del socorro, y téngase gran cuidado en dalle las baterias, sin impedir el abanzo, supuesto que el enemigo con esfuerzo ha procurado ganar la estrada encubierta, en que han obrado los Cabos, Soldados, y Capitanes, como leales vasallos. de su Majestad, y al tiempo que salieren los siniados a impedir nuestros ataques para prevenir el dano, no han de celar los trabucos, suban los marciales rayos, y las grañadas a ser. cual otro incendio Trojano, perdición de los rebeldes, de los vecines estrego, terror de los enemigos, y honor de Filipo Cuarto, que aunque se comboque el mundo, y todos los aliados de Francia, y de Inglaterra contra Espeña, solo un rasgo de nuestro mayor Planeta bastará para abrasallos, porque en abriendo el León las enas, caduca el Franco, de eliia el Norte, el Mar brama, tienbla el Sar, y gime el Austro. ̱. . La Artilieria está puesta con el orden que se ha dado en los puestos superiores, y las dos piezas que al campo miran del Conde más firmes que las suyas los abanzos son grandes, las baterias poderosdmente obrando alientan los corazones de los valientes Soldados. Los siriados se desienden, con aliento tan bizarro, que con él nuestras acciones lucen más; que el alentado enemigo si se vence, duplica el honor de entrambos. Pero que mucho, si son de V. Excelencia guiados estos Ejercitos nobles y valerosos Soldados. A defender los Fortines se abanzen todos los Cabos en saliendo a la Muralla, y así será necesario prevenir las baterias, por si salieren al campo, l - s , Ya la Muralla coronan los enemigos. a Soldados, a defendrs olivenza, en fuerte. Lusitanos, Manvel de Saldaña soy, vuestro Caudillo, los rayos desparad, la. Reina viva. Viva el Gran Filipo Cuarto. Viva voto a Jesu Cristo, a pesar de todos cuantos rebeldes ha introducido la tirania del diablo, Para ganar los Fortines, es necesario el al anzo, y por si hicieren salida de los valerosos Cabos, hoy haga alarde el Salor. A la Muralla Solcados, que el Conde de San Lorenzo está a la vista alojado para socorrer la Plaza, Que locorro, por San Pablo o que los he de hacer gígote, que yo las balas me trago. En fin te apartas de mí? Sabiendo lo que te amo, como puedo: a Dios mi bien. Seguirle intento los pasos, . un riesgo corran dos vidas. . Eu me moro, animo Basco, digo meos ollos, enis? Qué quieres hombre del diablo? Qué es eso, diga. Vmás pulgas, que me pican: tú me abraso. Pues de esta suerte se quitan. . Paos a mí, Castejao, mira que te mato. . Viva nuestro Gran Filipo Cuarto. Nobles Soldados, fuertes Viriatos, vosotros, que a marciales aparatos el ánimo inclinasteis, pues hasta los Romano; sujetasteis. Lusitanos valientes, y esforzados, hijos de Marte, rayos desatados de la Región de Júpitertonante, racionales escollos de diamante. De los cuarenta soy uno escogido, que rebelde alteró, de orror ceñido, las quinas de Castillos, y Leones, admiración poniendo a las Naciones, Olivenza, cuál veis está sitiadía, defendiendo la entrada el poder de Filipo soberano, no es socorrerla en vano, si vosotros con belico aparato el valor imitáis de Viriato. Ya desguazado habemos valerosos los cristales undosos del arenoso, y fértil Guadiana, ya esta campaña ufana recibe en alentados corazones nuestros firmes blasones, y nuestros belicosos Estandartes, no habiendo Cielo para tantos Martes, Intentemos, valientes, y atrevidos romperlos siempre unidos Ejércitos del Orbe sin segundos del gran Rey de dos mundos, pues cuando no consiga el alcanzarlo al valor Portujes, basta intentarlo, Diez y seis mil Infantes, y cinco mil Caballos arrogantes habemos de romper, y si importuna. nos volviera la cara la fortuna, esta noche este sitio dejaremos, y con secreto grande marcharemos @ Biblioteca Nacional de España. aña- a Badajoz, que estando descuidados de nuestra empresa todos los Soldados, en cuanto están en Olivenza estotros ganaremos no otros a Badajoz, ea Soldados míos los militares bríos el valor, la esperiencia, y el aliento aseguran el raro vencimiento, que cuando el valor llama, entonces mira al templo de la fama, en cuyo firme solio la honra halla su eterno Capitolio. Imposible será que consigamos el socorer la plaza, cuando hallamos cubierta esa campaña de Soldados, también disciplinados en la doctrina Militar. . Ya veo que un imposible sigue mi deseo, pero a la vista el fuerte Castellano, se ha plantado en el llano, recíbale con belica armonía toda la Artilleria. Ayudeme la fortuna, pues el valor, y el esfuerzo son nortes de mi esperanza, en aquesta parte puedo reconocer su disignio. A Don Juan siguiendo vengo, ayude amor, pues es Dios este ciego arrojamiento. Pues díspara el enemigo, y son los carros el cerco que los defiende, rompamos la errante muralla luego. Cuerpo de Cristo que saltan las astillas por el viento, y como están apiñados les dan pinones de fuego. Grande daño ha recibido nuestro Ejército soberbio, y pues ya la noche baja, y todos los esementos nos amenazan a rayos, a relámpagos, y truenos, rs. alcemos el cerco. . . Basta, pasar a mi campo quiero pues he sabido el disigiio. A V. Excelencia le ruego se retire a su cuartel, por la inclemencia del tiempo, No cese la bateria. Antes que se cubra el Cielo, pues están tan a la vista, con este escuadrón cerremos. Tocad al arma Soldados. Que yo basto para ellos, retírense Vuesciencias. Con la confusión no puedo ver a Don Juan, que enrre todo aquel militar estruendo, rayo se introdujo armado de su valeroso esfuerzo. Válgame el Cielo! qué haré? su muerte, y mi muerte temo; que mal se logra una dicha! que mal se goza un deseo! que poco dura una vida! que corto vive un aliento, cuando pende enamorado del corazón de su dueño! El Sol se quiere ausentar, la noche se va viniendo, ay Don Juan! hoy te perdí. Si alra Torbellino muerto con este encuentro; señora tu aquí? . Yo rine siguiendo a Don Juan (no sé qué digo) vile en la batalla (ay Cielos!) dudó el Alma (estoy morra!) que el abanzo (qué formento!) no llegara (qué desdicha!) a tan grande rompimiento. Perdí de vista a Don Juan, y temo (ay querido dueño!) que le ha muerto el enemigo. De eso lloras? lindo cuento! Si hubiere muerto, señora, dalle sepoltura al cuerpo, y encomendarle su Alma al Autor del Universo. De esto lloras? Mil Don Juanes hallarás, y mil Don Pedros en el Campo, que te adoren, señora, los pensamientos. Pues Torbellinos no habrá? Jesus! no hablemos en eso. Vayan marchando las Tropas al punao con gran secreto. Qquien está aquí? Yo, y mi amo. Espías son, vayan presos. Qué desgraciada nácí! . Señores Soldados, quedo. que a Porcia viste en el campo? . Si la vi, como te veo. Llevadlos presos. . caminen. Cómo presos? vive el Cielo! fuera, digo. Maripulgas? Saca la espada al momento, que se llevan presa a Porcia. qué es esto que escucho, Cielos? A ellos, Cuerpo de Cristo Hombre, detente. . no puedo. n Eres rayo? . Soy demonio; como galgos van corriendo. Don Juan, mi bien, mi señor, es posible que te veo? Por ti perdiera mil vidas. Oyes? eneaja esos huesos. No es tiempo, Cuerpo de Dios, de arru macos, ni embelecos, que se acercan mil Soldados. Pues me libraste del riesgo. pues rendiste mi albedrío. confesaré que te debo. La vida, que te consagro. El corazón, que te ofrezco. Ay Porcia del Alma mía! Ay Juan, mi amado dueño! Ay Diablos qué os arrebaten! ahora estamos en eso?
JORNADA SEGUNDA
JORNADA SEGUNDA , - este conocido yerro, l que el Rey, como causa noble, En nombre de mi Caudillo vengo; pues le represento a saber las condiciones de este militar empeño. El Conde de Torrejón; y Don Pedro de Toledo por renes han quedado, y por estos Caballeros; yo, que soy Muestro de Campo: a tratar de paces vengo. Pues se han dado los renes de parte a parte, y sabemos, que no pudo socorrer el Conde de San Lorenzo a Olivenza, que partidos será justo que les demos a los cercados, notando que capitular no puedo por Derecho Real, que el Rey Filipo, que guarde el Cielo, puede perdonar errores, pero no abonar pretejtos? El Rey Filipo, señor, que viva siglos eternos, bien nos puede conceder este derecho, sabiendo que si el Duque de Berganza le usurpo el justo derecho, murió Rey, y nos dejó Reina, y Príncipe heredero. No pudo dejar el Duque, siendo de Filipo el Reino, derecho ulguno a su hijo. Restiruirle es lo cierto. Con esadeción se repara tiene piadosos efectos. Bien confisma esta verdad de Cataluña el ejemplo. Nunca capítula el Rey con sus vasallos. . Es cierto, y pues no se me concede, a condiciones pasemos. A merced del Rey sería más justo rendirse, siendo la begnidad del. Rey siempre el partido más cuerdo, pero sepamos que pide Olivenza? . Pide el Pueblo los daños que ha recibido en esta guerras. . Ese exceso el rebelde le ha causado, y debe pagarlo él mismo. Pide, que pueda sacar sin dejar ningún pertrecho de guerra en la plaza. y. Basta, todos han de quedar dentío excepto los que gustare este Militar Consejo que saquen los Capitanes. Que se le conceda tiempo de dor meses en que den cuenta del estado nuestro, y que si no los socorre Ejéreito Real.S. . Teneos, una hora no ha de darle su Majestad a este Pueblo, ni a todos los Capitanes de plazo porque supuesto que no os pudo socorrer el Conde de San Lotenzo. con más de nueve mil hombres, . Eso es lo más acertado. que poder puede esperar olinanza en tanto riesgo? Ningu plazo ha de otorgarse. ̱. . No se muda la justicia. Ro cómo plazo? ni un momento. Ni un instante, digo yo. Ese no es partido honesto. . . A las armas; No, si no soberbio, y vano Siempre el honores primero. . , El honor es reduciros. Ya me reduzgo a concierto. . . A Badajoz, Porcia mía, No hay concierto donde hay ley Yo no ventilo el Derecho. Portugal no le ha tenido. Si yo la Plaza os entrego dentro del plazo. S. Ger escuchad: Por la vida de mi Dueño, Rey, y señor, que Dios guarde . Yo como Norte te sigo, felices años, y buenos, para honra de sus vasallos, y gloria de sus Imperios, que si no rendís la Plaza a merced suya, os protesto, que he de pasar a cuchillo todo este rebelde Pueblo, sin reservar la justicia del mayalto al más pequeño. El Derecho de la guerra tiene ajustado precepto; porque donde hay rebeldía, es el castigo tan bueno. que con sus rigores ciñe del estado los pretejros. es abrazar el derecho militar, porque de no, es paar porer incendio. En cuanto no se conceden los Capítulos que observo, no ha de rendirse Olivenza. Guerra, pues, a sangre, y fuego que de nuestra vista huyeron, . Y lo más seguro, y cierto. Y lo que conviene a todos. Siempre fue mudable el tiempo. Pues a la guerra. . al incendió. . a la defensa. id con Dios. Ma guardeos el Cielo. el señor Governador, a quien debó tanto honor, con estas cartas me envía. Cautelas del enemigo se remedian fácilmente con prevenir nuestra gente. porque el Cielo le reparte a mi corazón brioso, si de Venus lo amoroso, lo belicoso de Marte. Excedes en hermosura, con alentado primor, a Palas en el valor, y a Minerva en la cordura. Vocedes han feito mal en tracer anúi a un Fidalgo. Pues de que se queja el galgo? Liebre, naón prouncies tal, que juro a Deús, si te collo con este dedo meñique, que te estrelle en Monzambique. Rendirse a merced del Rey, . Por vida de. . vetea osorlo; con Basco Palla te zumbas, que na Vila de Extremoz abrió solo de uma coz máis de cuatrocentas tumbas para enterrar Castejaos? E si naón doblaon por ela, me mamo toda Castela. Vosos ollos soberaons saón os que poden rendir, a Basco Palla, metbem. Entrétenle tú también, . porque podamos retr. no lo entienda Torbellino, . muriéndome estoy por vos. En me dérrito por Deús, me pasmo, moro, e me fino. de vuestro amor se me acuerda porque sois como un Narciso Naonfalemos máis en iso, porque estó feito vina. . cuerda. No entienda este necio algo, porque llegará mi fin. . Pensáis vos que un villaon ruin é home como un Fidalgo? A la vista hemos llegado de Badajoz, cuya Plaza, invencible a los rebeldes, los hace tenerá raya. Hermosa Ciudad parece, según está pertrechada de Fortines, y de Lunas, de Fosos, y de Murallas. que es emulación seberria de la invencible Numancia. Gobierna de esta Ciudad hoy las Católicas Armas Don Simón de Castañizas, segundo Anibal de España, y Caballero del Orden de Santiago. A las Murallas se han puesto, según parece, de Marte las atalayas. Quién va. . Amigos. Diga el nombre. Santiago. Entrad, Basco Palla. En entro con Maripulgas, vinde conmigo, miña Alma. Esta, Soldados, corazón del Mundo, que el Délphico Planeta, sin segundo, con ceño militar nos muestra airado, es Badajoz, Ciudad que ha venerado la Antiguedad, por Fortaleza fuerte, del tiempo escollo, y cerco de la muerte, De este sitio, que llaman Sancha Brava, cuyo paraje antigno blasonaba, teson del tiempo, o atalaya muda, podemos caminar en Elcuadrones, y astaltar sus antiguos Torrcones. Portres partes podemes conquistalla, y a fuerza de valor, esa Muralla escala nuestra sea, donde el esfuerzo Portugues se vea colocado en el Trono belicoso de Marte poderoso, siendo el ardor de tantos corazones emulación de Jerjes, y Cipiones. Si Olivenza, cual veis está sitiada, Badajoz por nosotros asaltada la vea España, porque sepa el mundo, que el valor Lusitano sin segundo, con ánimo invencible, valentado, si una Ciudad perdió, otra ha ganado. La vida con la honra comparada, es vanidad soñada, la una es soplo breve, la otra al Sol le bebe los rayos, siendo con dichosa suerte, de la inmortalidad escudo fuerte. Acordaos Capitanes valerosos de los antecesores belicosos, que Lusitanía tuno, y ha tenido, imitad su valor, nunca vencido, que quien pasó la línea conquistando, Uitramarinos Climas, deborando bárbaras gentes, insencibles troncos. adustos Orbes, y penascos broncos, mejor podrá vencer con sus blasones, en Castillos soberbios los Leones. Ea Soldados míos, ya coronan los que vencer a Portugal pregonan las soberbias Murallas, a envestir, a asaltarlas, pues ellos dicen con marcial estrago. Cierra España, Soldados, Santiago. Jesú, nome de Jesú, estos saón os Portugueses? parifes de qué fugis? debe de ser otra gente? Naón son Portugueses, naón; en juzgo que saón rebeldes, porque os Fidalgos leáis naon fugen, aunque reventen. Por JesuCristo que vaon correndo como umas lebres, brabos saón os Castejaos, confeso que saón valentes, que para ser la Nasaón, co muito que ho confise. no Qué hacéis aquí Basco? Palla? Qué fazo aquí? de facerme queréis facerme un mimo? saón acaso Portugueses esos vilaos que fugeron Cómo Dios hizo una nueces, Porrujeses son y huyen. Portugueses? . Portugueses. Y fugemidos Castexaos: No lo ve. . Sí saon Franceses? No son si no Lusitanos Pois os demonios me leven. Pues pretendió el enemigo. impedir nuestros abanzos, y hasta ahora le ha salido. todo su designió en vaño, prosigase a sangre, y yuego la guerra. . Todos los Cabosdo que traéis, si no me engaño con su Capitanes fuertes, y valerosos soldados han dejado atrás Cipiones, Aníbales, y Alejanuros. Sobre la estrada encubierta el enemigo ha intentado. la facción de más valor. Varias veces se ha llegado: a querer ganar los fuertes. de la línea, pero tanto fue el valor de nuestra gente, que ha salido rechazado el rebeldo. . . Pues conviene apretar a los sitiados, en los primeros encuentros, para que llegue el Abanzo de los fortines, que en ellos consiste el honor de tantos. alientos nunca vencidos. Gracias a Dios que he llegado a los pies de VaExcelencia. Don Juan. . . Señor. Levantaos, en el semblante conozco nuevas de gusto. . . Señor, quedó el Conde derrotado, y victoriosas las armas. de nuestro Fllipo Cuarto en Badajoz. . . Qué decís? llegad, llegad a mis brazos. Señor, el enemigo dividiendo; todo el marcial estruendo en seis tropas, talando la Ribena intento en la frontera de algunas plazas con tenaz aliento, divertir nuestro belico ardimiento, y viendo que era en vano atreverse al esfuerzo Castellano, malcho la vuelta que seguida estaba pues su propió designio le guiaba de Badajoz, con militar ensayo, Martes quince de Mayo. acuartelose en sitio prevenido. en Saucha Brava, y desde allí advertido de su mismo consejo vigilante, sober. soberbio pretendió, con arrogante arrojamiento, la mayor hazaña, pero el valor se engaña cuando pone la mira; y el aliento, en escalar con loco fundamento, lo que fábrica a veces el deseo, soñada vanidad de su trofeo. Ármose Badajoz, armose el mundo, que sin tener segundo el valor militarde los sitiados, sobre los Muros fueron los Soldados escollos inmovibles, que fueron sus hazanas increibles. Tócose el arma, y arrojose luego el Conde a sangre, y fuego a asaltar la Ciudad: túrbose el día, flaqueando a la fuerte bateria los ejes divididos, siendo a tantos crujidos bóveda poca, o campo resonante ese vago Palacio de diamante. Por las fuertes escalas; todaban cuerpos, y bajaban balas, cuyo fuerte granizo el intento deshizo del animado escollo que subía a eclipsar con la sombra el claro día. No quedó en la Muralla valerosa ninguna instancia ociosa, pues fuera que los Martes que tenía, luceros de la quinta bateria, hasta las mismas belicas Matronas recibieron los lauros, y coronas, si del tercer farol, del quinto aliento, siendo su Anal el sacro Firmamento, pues deidades humanas, se introducieron luces soberanas. El Conde, viendo tanta valentía dos Tercios embió de Infanteria, con dos perardos, a romper la Puente. y llegando a la puerta de su Oriente, halló tal resistencia, tan belica violencia, que rechazado todos los Soldados; mas de trecientos fueron degollados, cuarrocientos heridos, y en fin desberatados, y rompidos al retirarle fueron prisioneros dos Maestros de Campo los primeros, dos Sargentos Mayores, y cuatro Capitanes superiores, y un sobrino del Conde valeroso, murió como Soldado belicoso. El Conde retiró luego su gente aceleradamente, dejándose arrimados al rastrillo los dos petardos, de su honor cuchillo. setenta escalas, y otras municiones, mosquetés, y pendones, quedando Badojoz con la victoria, escrita en el Anal de la memoria. Mas que mucho, si el mundo del valor sin segundo del Gran. Filipo Cuarto, está temblando el Orbe delitando el rebelde oprimido, el tirano vencido, y con tan fuerte, y belicosa hazaña, temblando Portugal, triunfante España? Pues no ha de triunfar, si yo envesti con doce escollos de rebeldes Lusitanos, y dando valor a logro, hice en ellos tal estagro, por no llamarledestrozo que sembrando por el campo cabecas, manos, y ombros, quedó sin pies, ni cabeza Portugal? Home estás loco? món miras que esto aquí? Por leal te reconozco, considere V. Excelencia, que a los primeros trozos de Soldados enbesti, con ánimo tan brioso, que descarreté catorce caballos, y a veinte y ocho con un solo torbellino, di con ellos en Torozos, lugar que linda tres pasos de la gran Ciudad de Toro, Soldados, y Capitanes, impidamos belicosos el abanzo al enemigo de los Fortines. . . Briosos les salen a la defensa los Capitanes heroicos. . Ea Soldados valientes, corazón del Orbe todo. Ea nobles Andaluces, y Castellanos famosos. . Cierra España Santiago. . ̱. De peligro tan notorio, Porcia, te retira. . Al arma, que valor hay para todo, que yo con quien vengo vengo. . Y yo a tu lado me pongo. . Ea Basco Palla, aquí los Portúngueses famosos, que son leales, pelean como rayos prodigiosos. Eu naón sode los rebeldes, que con este rayo solo, e de arazar a Oliuencia. Viva el Rey Filipo. . Cómo? viva o Rey Filipo Cuarto, que ja estó feito un demonio. . Don Pedro Albarez murió de Toledo. . Con heroico valor, disponiendo estaba la bateria, notorio peligro, pero pequeño para su aliento brioso, cuando el golpe de una bala hizo inmortal entre todos. su corazón invencible. Faltó el Cipión belicoso de España. . . Pues que aguarda. abanzemos al foro, (mos, cueste esta vida más vidas, que tiene flores el Soto, cristal ese claro Río, y aterlas el Mar undoso. Cierra España, Sántiago, Soldado, eres Portujes? En Basco Palla me nomo. Contra tu Nación peleas? Ao Rey Filipo conozco, que naon saon todos rebeldes; Así ofendes tu decoro? darete luego la muerte. Naón admito circulodios, conmigo naón hay bafurmas. Basco Palla es un demonio. Viva o Rey Filipo. . Viva, que yo a tu lado me pongo. Con grande bizarría, con mayor valentía los fortines soberbios se ganaro. Todos los Capitanes pelearo, con valor increible. Con ánimo invencible pura ganar los fortines todos los Soldados nobles a V. Excelencia siguieron como a verdaderos nortes de los Maestros de Campo, en instrumentos acordes, Marte, y Júpiter les cauten en militares loores, alabanzas inmortales en bien ajustadas voces. Solió el señor don Melchor de la Cueba, Arlante noble del blasón de Marte, herido de los militares golpes. Dio Don Bernardo Patricio con su muerte gloria a Jobe, alcanzando con su sangre, fama inmortal a su nombre Soldados, y Capitanes de la Corona del Orbe, de la opulenta Sevilla, y todo lo que recogen las Villas de su partido fueron con bríos veloces, con alentados denuedos, y valientes corazones, una emulación soberbia de Anibales, y Cipiones. Pero que mucho, si son los Andaluces feroces hijos del quinto lucero y pasmo de las Naciones? Los Soldados Castellanos, que entre sus alas recoge el Ave Imperial, que bebe todas las luces del Norte. Pelearon como fuertes, y no vencidos Leones, dando materia a la Fama, para que escriba sus nombres en los Anales eternos, sobre lá minas de bronce. Capitanes, y Soldados de la Extremadvia, Noble Provincia, que ha resistido todos los rebeldes golpes. Con increible valor en esta facción se hote, que eternizaron a un tiempo, con ardimientos, veloces su aliento dando a la fama, que imperiosamente corre, materia, para que sea entre sus vivos crisoles, o de sus hazañas cifra o de su esfuerzo faroles. De las Tropas Irlandesas, es muy justo que blasone el valor, porque anduvieron Coroneles, y Tiones, rompiendo del enemigo soberbios Belerofontes. Explicar de cada uno las hazañas, y primores, claro está que es imposible, el silencio los coloque en el Templo de la Fama, con inmortales renombres. Perdió el soberbio enemigo entre el militar desorden, los tres Fortines soberbios, y en estos combates, nobles le degolló nuestra gente mas de serecientos hombres hasta este abanzo; que mucho, si militan estos Soles debajo de la Bandera de nuestro invencible Jobe, y gobernadas las Armas de los soberanos Nortes de un Duque de, San German, de un Duque de Osuna Noble, un Mójica, General Maestro de Campo, un Joven rama ilustre de Alburquerque, que son en estas mansiones los cuatro Ángulos del Mundo, o las Colunas del Orbe? Reconozca V Excelencia a este Porrugués por hombre de valor: es Basco Palla, y ha peleado con doce Rebeldes como Bernardos. Los Fidalgos que son nobles, siempre sirven a su Rey. Eu teño mil corazósos cuando pelejos naón ha home como en de un golpe que di con aquesta mao matei catorce Leoíns en África. . Bravo pulso! Juro a Deús, que saón carorce. Catorce? no puede ser. cómo naón? si esta mao colle un cábalo na careira, o detén, cuando na oncorte, La noche baja, y su tiniebla envía con el eclyos del día, pavor a los sitiados, y pues de los Fortines retirados están; por las Murallas levantadas suban las bombas, lleguen las granadas a ser nubes volantes, o rayos penertalltes, que atruinen con incendio acelerado ese Paladión de Troya armado. Ea, Seldados de la Esfera arviente, vuele el mayor tridente a dividir, con solo un Elemento; de este Edificio el belico ornamento, Fatiguen esos rayos encendidos los albergues unidos de este Pueblo obstinado; taladre el fuego, en ira desatado, ese tesón de piedras, en partes varias, sirviéndole al valor de luminarias. Disparad los trabucos, guerra, guerra, tiemble el ámbito todo de la tierra. No porque fue importuna en los abanzos la cruel Fortuna, desmayemos, Soldodos, al arma, al arma. . Queden coronados con aquestas granadas ho. Basco Palla, vuestros camaradas: allá va aquesta pildora de fuego. Subió cometa ciego por la Región del viento, a lento paso. Ay de mí! que me quemo. . Que me abraso! Piedad. . Qué confusión! Qué horfor? . No es nada; tirad vos, Basco Palla. . Uma granada he de botar naón máis. . Bien me parece, tirad, pues sois leal. . Aquí se ofrece o qué dice o refraón? . Gracioso tema! Domonte sale que in o monte quema. hirmaos por rebeldía a la va esta granada de bujía. Cielos piedad! . Misericordia Cielos. La Autora corre al Sol los claros belos, retírate mi bien, que yo no puedo faltar de aqueste puesto. Muerta quedo, tu peligro es cruel. . Pues viene el día, despare la cruel mosqueteria. Pasome el brazo una bala, o pesía a mí. . Qué desdicha! Al arma, al arma. . Sin duda, que hace el Portugues salida por alguna parte. . . Porcia, retírate, que la vida comparada con la honra, siempre fue de poca estima. Mi bien, pues estás herido, deponga Marte sus iras. No es posible. Al arma, al arma. Señor, que se hacen astillas, quédate, que voto a Dios que ha de costar dos mil vidas la herida del brazo, a Dios pues voy a tragar las quinas. . Ouís miña alma, porvos voy a facer bafuriñas. . Y yo a que sepan quién es Maripulgas de Castilla. . No te detiene mi amor? Este adora el alma mía. Si estás herido, qué aguardas? Hacer inmortal la vida. No ves que la pierdo yo? Eso solo me lástima. No te enternece mi llanto? Él me acobarda, y anima. Así dejas quién te adora? Quién bien ama, nunca olvida. Qué fortunald. . Qué rigor! Qué violencia! Qué desdicha! Voy a morir a tu lado, que dama que solicita vivir en fe de su amante la vida le sacrifica.
JORNADA TERCERA
JORNADA TERCERA Espera Don Juan, detente, donde vas, si la campaña, por teatro de la muerte, la tiene Marte jurada. Ya sabes que su Excelencia a esta fortaleza rara, a esta Ciudad valerosa de Alcántara, decretada palestra de esta Provincia, por el valor de las armas me enibio, con un buen trozo de Soldados. . Ya se cuanta diligencia militar alentó tus esperanzas, ya se que combaleciste de la borrasca pasada, y que a Alcántara venimos, que la tiene petrechada, el Noble Don Sebastian de Alarcón, porque su aguarda que el Conde de San Lorenzo quiere atrojarse a esta Plaza. Todo lo sé; pero dime, antes que amanezca el Alba, a que vienes a este sitio? Quiero por esta campaña reconocer, como noble, del enemigo la estancia, vuélvete, Porcia querida, a la Ciudad. . Quién te ama, quien te adora, y quien te sigue, nunca teme la contraria fortuna; tu eres mi norte; mi centro han sido las armas, y en buena, o mala fortuna te he de seguir. . Ignorancia es oponerse al amor en mujer determinada. Déjala que ímite altiva, pues es Porcia, no a las brasas. que se tragaba la otra, sino al niento de Palas. Pero donde habemos de ir donde la hagamos cerrada cómo la noche? . . Seguidme, que antes que le corra el Alba la contina al Sol, pretendo una valerosa hazana. Si llevas a Torbellino, no hay que temer, que a estocadas por el ángulo mortal enseña a esgrimir las Almas. , l - Soldados, nadie me siga, quede la gente alojada con la capa de la noche en esa campaña rasa, sin que ninguno se mueva. La luz de la Aurora blanca voy buscando, para ver primero que otro la Flazas puede ser que retroceda. la vil fortuna voltaría; con aqueste atrevimiento, la runda con que me arrastra, el hado que me persigue, y el impulso que me agravia. A pesar de mí, que siendo el que gobierna las Armas de Portugal, con afrenta, con oprobrio, con infamia de Badajoz me aparte. Cielos, Cielos, no bastaba levantar cobardemente el sitio de la cercada Olivenza, sin poder socorrer aquella Plaza. Qué dirá el Mundo de mí; cuando al Duque de Berganza le puse vo la Corona? sin duda fija no estaba, porque el que tiene el Laurel con tan temerosas ramas, al primer soplo de Marte es fuerca que se le caiga. Ea, valor, o morid como noble en la demanda, o conquistad a Valencia de Alcántara, pues se pasa tal vez la suerte al que pierde, quitandósela al que gana. Y de no, permita el Cielo, que encuentre con una Escuadra de enemigos, donde pueda, como noble, en la campaña morir, que nunca se vive cuando padecen las Armás descrédito en el honor. Porcia quedó retirada en esa verde alameda; ya empieza la luz del alba a romper el nombre horrible de la noche. . Si no engaña el oído a mi discurso, en aquestas veldes ramas siento ruido, quien va, digo? Quién lo pregunta? La Patria, no la he negado jamás. Ni yo que es de sangre baja. Un hidalgo Portugués soy, de Manvel de Saldaña Soldado . . Yo un Caballero de Castilla, de la Casa. de los Nobles Figueroas. Yo penetro esta campaña, como enemigo. Yo y todo. Pues supuesto que se hallan Castellano, y Portujes solos, con iguales armas, qué habemos de hacer? . . Reñir. Decis bien, jugad la espada. y como nobles cumplamos con el duelo, y con la Patria, . La mía solo defiendo Yo defiendo la contraria. Pues rinamos. Pues rinamos. Gran valor? . Destreza rara! Buen pulso! Aliento increible! Si la vista no me engaña gente viene a socorreros. La vuestra ese monte baja. Detened la vuestra vos, yo la mía, si os agrada para que volvamos luego a proseguir la batalla. Decis bien, a Dios. . . A Dios. Cielos, qué recesa el alma? con Don Juan un Caballero ahorar ñenco estaba, y apartándo se ondos, el uno a su gente habla, y el otro al Muro se llega, pero el contrario se aparta de los suyos, y a este sitio vuelve, si a Don Juan no halla, contre peligro su honor. Volvamos a la batalla, que ya mi gente se hando. Decis bien, digan las armas lo que el valor acredira. Cielos, confusión extraña! que transformación es esta? El que con gos peleaba soy yo bien podéis reñir. Cómo es posible? Es muy clara ley del duelo la que digo, porque sia los dos una alma nos gobierna y él conmigo riñendo con vos estaba que se aviente, y que yo llegue, es ajustar sin ventaja en vos el llegar primero, y en el otro la tardanza, con que queda, según esto, en el crisol de las armas en esa espada el aliento, y el valor en esta espada. Decís bien, obre el valor. l . Volvamos a la batalla, que ya mi gente, que veo? Aquí no soy de importancia, . tenga su esfera el honor, y no el amor, que una dama, si es noble, siempre antepuso a los cariños la fama. . Quién es este Cabaliero? Es persona de importancia, y sin duda pretendió, viendo que yo me tardaba; disculpar con el acero el lance de esta batalla. Volvamos, pues, a reñir. decís bren, obren las armas. . Abanze el Tercio, que el Conde está en peligro. . La Escuadra salga a socorrer al punto a Don Juan. . Ya es excusada toda nuestra diligencia, que viene gente. . Fue vana la pretensión, que la mía nos ha de impedir. . Pues basta; el Conde de San Lorenzo. es, Caballero, el que os habla. Yo Don Juan de Figueros. Pues defended las Murallas de Alcántara, que yo vengo. A qué venís? . A asaltalla. Pues a la guerra. . Al valor. A la defensa. . A las armas. Ju toca al arma. . al arma toca. Sáliago, cierra España. . Y cierte con. Torbellino, huracán que desbarata en el mar de su braveza las Portuguesas Escuadras. Uitoria por el gran Rey de la no vencida España. Oh pese ar poder del mundo! divididas las Escuadras, deshechos los batallones, se retirán con infamia. La Ciudad se ha defendido como pudiera Numancia ex su más florido Imperio de las Legiones Romanas. Sembrada de cuerpos muertos queda toda la campaña, bóveda storrible, y sangrienta de las Huestes Lusitanas. Las Militares Insignias por ese campo sembradas están; con el deshonor, pidiendo albalor venganza. En la invencible Ciudad se han quedado las escalas, por donde sube Castilla: al gran Templo de la Fama. De Badajoz, y de aquesta firme, y poderosa Plaza, hemos salido sin honra; que aguarda el Cielo? qué aguarda, que con rayos de su ira mi corazón no taladra? Soldados, tened el vuelo, porque volvéis las espaldas? mejor es morir con honra, que no vivir con infamia, indigna del nombre eterno de la Antigua Lusitanía. Pero el desorden los lleva sin aliento; caiga, caiga de la Elemental Región de las encendidas brasas dilubios de fuego horrible; perezca en esta campaña la Nobleza Portuguesa; antes que vuelva a su Patria. Nunca el funesto Laurel diera al Duque de Berganza este corazón, pues veo perdidas mis esperanzas. Marchad la vuelta de Gelbes, Soldados, pues ya postradas os han dejado las fuerzas estas invencibles armas del Carólito Filipo, gloria de la Casa de Austria. Roncos los dulces clarines, y las cajas destempladas, Campo Mayor os reciba, y la nueva desdichada de que se pierde Olivenza, que Badajoznos agravia, que Alcantara nos ofende, y que de todas tres Plazas hemos salido sin honra. Llegue a Lisboa, y en tanta fortuna, en tanta desdicha, estas Armas Castellanas de Filipo, de una vez coronen nuestras Murallas; y de Lisboa a Sétubar, de Ébora hasta Berganza, y cuanto el Tajo circunda, y divide Guadiana, sea de Filipo, y tuvera nuestra rebelde constancia, nuestra obstinación soberbia, nuestra débil esperanza, vivo escándalo de Europa, y vil ejemplo del Asía. Ouís, Conde? ouís, Lorenzo? obís? Basco Palla os chama; pero irá a levar a nova de la bela retirada a Lisboa: Hah Portugal, Portugal este Berganza náceo para tu ruina, En in, volvés as espaldas Portugueses? Naón he bon que despois de rebelada esta Nazaón, naón hay ningen que posa verles as caras? Este saquiño quitel a un Fidalguino, que estaba morto, se os Fidalgos moren, Jesú, qué belas palacas! cadea de oíro? isto he bon! Qué rico está Basco Palla! mi bien, saliste herido? qué es aquesto? . Naón he nada Pues sabiendo que os adoro, de mi os guardáis? Naon, miña Alma. Habéis ganado en la guerra este tesoro? . A estocadas quitei esta ninería a un Fidalguiño de Braga. No es para mí, dulce dueño? Sí, meos ollos, ja se abranda; . tomal aquesta cadea, naon me queréis? , como plata Pois ovís, miña señora, o demás guardo, miña alma, para o venturoso día que goce de vosa graza. Pues dudáis de que soy vuestra? con migo desconfianzas! ay de mí! choráis, miña luz? tomar, tomai, as paracas, o coracaón, a asadura, os sigados, as entrañas, os boses, maos, he cabeza, bazo pes, tripas he cara. Torbellino viene, aquí. Aqueste viltón me enfada; o teño de despernar, por vida de Basco Palla, sillo de Basco Figueira; nmis, naón le digáis nada. Cuerpo de Cristo conmigo, lo que pesa la cuitada. qué traes, Torbellino? . traigo esta maleta, Márica, que se la quité a un rebede ciiado sino criada de un Tírulo Portugues aquí vendrá ropa blanca reales de aocho, doblones y algunas ricas alhajas de la India, dos candados, porque la hiciese cerrada mi ventura, trae aquí con sus llaves. . Abre, acaba, que estamos ricos sin duda. Saco la primera alhaja. aquestas son unas botas. Jesús qué sucias, y malas! Es alaja Portuguesa, esta ha de ser de importancia; otras botas son, reniego de Judas, tercera, cuarta, quinta, sejra, los demonios lleven el cuerpo, y el alma que tantas botas se puso. Ea, acaba de mirarla, que alguna ropa ha de añer, saca camisas de olanda. Saco el diablo que me lleve. Qué es aquelto? Una guitarra. Sernesta lira de Apolo naó damos nunca batalla. Este lleva la maleta, muera. Qué muera canalla? m no, conocéis a Torbellino el relámpago de España? Eu recollo a miñas botas pois perdí miñas paracas, e aguitarriña, que cauto como va ruiseñor al Alba. A riesgo de la fortuna pelea el mayor valor, que a la causa superior no hay oposición alguna. Derrotado el Conde ha sido en Badajoz, y parece que la suerte nos ofrece algún hermoso partido. ningún esfuerzo le queda hoy al valor Portugues, su mayor desdicha es que la inconstratable rueda, alma de nuestras acciones, se mueve como la Luna. Donde priva la fortuna en vano son los blasones. El pueblo afligido llora todo es horror cuanto miro, y aunque el valor no ha faltado, el Cielo a Castilla quiso no concederle el derecho, porque siempre le ha tenido. Sin el supremo poder de su Césareo dominio, no siento remedio humano, rendirnos será preciso; todo lo ha postrado el tiempo, todo lo fustra el olvido; cuando yo rinda esta Plaza, ejemplos hay infinitos que abonan esta flaqueza, y disculpan mi delito. Sobre todo el mundo, Roma tuvo superior arbitrio, bibio novecientos años, tuvo muerte en veinte y cinco. El tiempo digo otra vez, de Numancia fue el cuchillo, de Cártago fue Cometa, y de Mensis Basilisco. El gran Coloso de Rodas, los piramides de Egioto, las hizo de maravillas; maranillas de los siglos. No se le escapo tirano, por diligencia que hizo, que si a la Aurora le ensalza a la noche da castigo. Mudable le llaman todos, y nunca mudo de sitio, que aunque parece, que vuela. no ha dado paso en el siglo. De jerjes, y de Cipiones de Alejandros, y de Piros, de Césares, y Pompeos Por esta parte tiene la muralla, mejor disposión, porque se halla que la mina feroz podrá rompella fue parca de muchos silos. Y así fuertes Lusitanos, pues hoy estamos rendidos, aguardemos a que pongan estos fuertes enemigos las minas a las murallas, para pedir el partido, mas honroso; o quiera el Cielo, si quiera de compasivo, que muera yo porque acabe vida que no solicito; valor que arruinado veo; esfuerzo que no consigo, aliento que se ha eclipsado, y honor que se ve, perdido. con más velocidad, y en conocella es Don. Ventura Tarragona un hombre de singular ingenio, traza, y nombre. Los hornillos se van perficionando con notable cuidado, asegurando t la certeza del fuego obedecido; para dejar rompido con igualdad la brecha artificiosa, movida de esta causa pañorosa. No ignora el de Saldana la derrota (si él mismo no me engaña) que en Badajoz el Conde ha padecido, ni la perdida grande que ha tenido. La Nación Portuguela es belicosa, y quiere valerosa aguardar hasta el último suspiro. De finobstinado corazón me admiro. Es gente de valor, y los honrados aunque estén ostinados, en la injusticia misma que defienden, su valor nunca ofenden: yo creo con certeza que la parte mayor de la Nobleza, de la lealtad haciendo firme alarde, a nuestro Gran Eelipo que Dios guarde, conocen por su Rey, que los leales Portugueses, de Casas principales, siempre a su sangre acuden generosos. Siempre fueron Soldados valerosos. No cumpliera mi nobleza con su obligación heroica si a Vuecelencia no diera primero que a otra persona parte de la singular, y conocida victoria que en Alcántara alcanzaron hoy las armas poderosas de su Majestad; el Conde tuvo la mayor derrota que la contraria fortuna le pudo dar; con las tropas deshechas marchó la vuelta de Gelves. . . Feliz victoria, prosigamos con las minas, con las granadas, y vombas, para que dome la fuerza aquesta segunda Troya: aún mismo tiempo las piezas disparen, porque conozca el enemigo, el poder; el rigor, y la discordia con que los tratamos. . Cispas. . Ay de mí! los) misericordia. . piedad Cie- La bandera, símbolo de la concordia sobre la muralla han puesto. Ah del campo por un hora la tregua le nos conceda, y pues a los dos importa enviense los reenes de parte aparte, que agora queremos capitular por derecho en toda forma. Lo que pedis se os concede. Es que les picó la mosca de las granadas, y quieren despaviladas las vombas, a lumbrarse con la paz, porque no les dé modorta. Con el oíden militar que en tales pactos se nota, ya suspendidas las armas de parte aparte, blasonan los cercados de su estrella, los nuestros de la victoria. Todo lo postra el valor. Y todo España la postra, que donde esta Torbellino, relámpago de la Costa, y reyo de los Gándules el estallido le sobra. Aquí tienen los reenes capitular nos amporta, a merced del Rey estén sobre sus armas las Tropas. Guarde el Cielo a Vuecelencia Él no gasta ceremonias, que viene el pobre mortal, Supuesto que ya nos consta que el Conde de San Lorenzo ha padecide deirota en oadajoz, y Valencia, y que con todas las tropas no ha podido socorremos; que nos falta, si se nota; cuerda y pertrechos de guerra; que estás murallas herdicas están minadas, que el cielo por sentencia poderosa, del hado o la providencia, causa universal de todas, gusta que nos entreguemos a las Castellanas glorias, pues a pesar de las nuestras, hoy se miran con victorias, sin capitular el pacto, que de Reya Rey se toma, por fundamento de les: De condiciones piadosas tratemos, pues la fortuna. qué imperiosamente goza el Laurel de los Imperios. de los Reinos las Coronas, quiere, decretay ordena, que las armas valerosas. de Portugal se acrediren, con oprobio, y con deshonra. Qué condiciones pedis? Siempre las más generosas son las que el Rey le concede al vasallo, que las otras irritan la Majestad, y eternizan la discordia. Y es la razón evidente, que las armas poderosas. dle su Majestad, mañana conquistarán a Lisboa, y es justo que el ejemplar sitva de abono a las otras Cuando el retido se humilla todo su disiguio logra. l. Es verdad, pero primero la reputación se abonas que la Nación Poriuguesa, por naturaleza propia, es belicosa, y soberbia, y aunque rendida se postra, afuerza de la fortuna, en tocándole en la honra, sabra morir, sin que manche su nobleza generosa; Vamos a las condiciones. que a todo el mundo le consta esa verdad. Pues supuesto. que ya la suerte ambiciosa, la desdicha, o los pecados, dividió estás dos Coronas de la paz con que vivían, lo que pedimos agora, para salir con honer, son las condiciones proprias que se observan en la guerra. Paréceme justa cosa. Esto es a marced del Rey, porque os estima de forma, que porque no diga el mundo, que a sus vasallos baldona, quiere, aunque vencidos salgan, que salgan siempre con honra. Su Majestad no pretende, con su piecad generosa, valerse de la justicia, Usar de misericordia sabe por naturaleza, pues los delitos perdona. Que si dentro de oche días, solo por guardar la forma, no nos socorren.. . Concedo, y pasemos a otro cosa. Que los vecinos señor, que quisieren con las Tropas vencidas salgan tan bien, que se nos de la comboya hasta Yelbes necesaría. Pedis más? No hay otra cosa. Las condiciones, son justas, y sobre todo piadosas. Ya concedidas están. Mi voluntad las otorga, pues lo quiere mi desdicha: aguarde el Cielo a Vuecelencias. Vivan las armas herozcas El os guarde. Arda Bayona. Quís miña Maripulgas? Qué queréis? Mina señora, querevos hasta morer. No estoy de ese humor agora. Que tendes, dulce venmino, luz de estos ollos, Autora de este corazao, menina de esta fidalga persoa? Tengo el diablo que le lleve; quítese, que me avochorna. Cómo e isto, a Bascoparla que vos quer, he vos adora tanto desdén? . Ya le digo, que no estoy de humor agora. Cuando vos di sen paracas, e una cadea famasa, naó me chamastes meu vem? Mire, pues, si tiene otras, que le llamare mi alma, En naó teño millor joya, que o corazaó que vos dí. Soy yo gabilan? ya tocan las cajas, y los clarines, y con majestad, y pompa los señores Generales, de esta máquina vistosa, para entrar en Olivenza a caballo, con las tropas militares, yan llegando, hoy Jueves, a donde goza toda la Iglesia Cristiana en la fiesta milagrosa de Cristo Sacramentado, nos concedió la victoria su Divina Majestad. de Felipo el Grande. . Vivan. La salva le hacen heroica. , . , í D . , - Ya las Portuguesas armas salen de Olivenza todas. Guarde Dios a Vuecelencia. Lucida gente, y airosa. A Dios le demos las gracias de tan felice victoria. Los Fuliones, señor, con música sonorosa os salen a recibir. Las figuras son doñosas, y yo he de bailar con ellas. Pues yo pallas. Pois eu moscas. Hollar musiquiños do Rey men señor Filipo a cantiña, que composta tiña a sen gran valor. Señor pues tan felizmente Dios ha dado hoy este honor a las Carólicas Armas, y tan horoico blasón merece ser aplaudido con grande demonstración de alegría, yo le pido a V. Ejelencia un favor, y este es, que en pago de haber servido con fino amor a su Majestad, merezca celebrar mis bodas hoy con Porcia, bello prodigio de Venus, de Marte horror. Muy justa, Juan parece vuestra herbica pretensión, y por lo que merecéis, por vuestros serticios, yo en nombre del Gran Felipo, para que viváis mejor acomodado, con Porcia. noventa escudos os doy de ventaja cadames. Mil sigros os guarde Dios: Porcia mía esta es mi mano. Con la mía el alma os doy. Y Maripulgas, Señores, se ha de quedará un rincón? Torbellino es quien te ampara pobreta, que temes? yo. pienso matarte las pulgas, aunque sea a pura coz. Dame esa mano, y repara, que Basco Palla murió desde el día que te entregas a este brazo, y a este honor, Y puesto, Señado Ilustre, que ya llega la ocasión de perdonar nuestras faltas. Perdón repito, perdón.
