Texto digital de Los siete infantes de Lara (Burlesca)
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- Jerónimo de Cáncer, Pedro Rosete Niño y Juan Vélez de Guevara
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- Comedia
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Cuéllar, Álvaro y Germán Vega García-Luengos. Texto digital de Los siete infantes de Lara (Burlesca). BICUVE, 2026. URL: https://etso.es/bicuve/siete-infantes-de-lara-los-burlesca.

LOS SIETE INFANTES DE LARA (BURLESCA)
JORNADA PRIMERA
Ni me turbo, ni me aflijo de que ahora el Rey me ladre. Yo sí que aunque soy tu padre te tengo en lugar de hijo. Hoy la muerte de mi hermano pagaréis, y la puñada que le disteis tan bien dada. El Rey juzgará la mano. Hoy he de cobrar renombre castigando la malicia. Mucho temo su justicia que es gran jugador del hombre. Vasallos, deudos, y hechuras de mi mano, y de mi acero, hoy de puro justiciero pienso que he de hacer diabluras. Hoy de mi cólera ardiente, llamas, y furias arrojo, y ha de temblar a mi enojo todo el Orbe meramento. Castigaré vive Dios excesos tan infinitos, porque el castigar delitos es bueno para la tos, que soy Rey de tales tratos, que para el premio, y las quejas me he puesto otras cuatro orejas. En qué parte? En los zapatos, y así Alambra proponed vuestros muchos desafueros. Dire por obedeceros. Por hacerme a mi merced. Este, que es como mil cabras, a mi hermano sin razón mató ayer sin confesión. Y hubo algo más que palabras? No habléis de burlas, señor, porque estoy para ahorcarme, y solo para alegrarme me he vestido de color. Ese traje es muy extraño en vuestra pena, a mi ver. No me he querido poner luto, hasta que pase el año. Y en fin le mato? Es famoso. Allí le dejé tendido. Sin sentido? . Sin sentido. Sois un bellaco goloso. Sin confesión, qué inquietud! se le dejó: pena brava! Es verdad, mas ya él andaba muy quebrado de salud. Gran señor, de una puñada hizo tan grande destrozo. Es posible, que a este mozo no quieran ponerle espada. Derribará un elefante. No hay quien el brazo le tuerza: No se ha visto mayor fuerza. El muchacho es estudiante. Castigad a este insolente. Hola, ya yo estoy cruel, traedme tinta, y papel. Todo está aquí adredemente. Hoy la cabeza a un verdugo daréis por ser desleal. Cuánto va que no hacéis tal? Que si. . Que no. Va un besugo. Se que no puedo en conciencia. llevarlo. Allá lo veréis. Muy linda flor os traéis. Ya ha firmado la sentencia, Así mi Reino se quieta, ola. . Señor, qué queréis? Que aquesta sentencia echéis. En qué parte? En la estafeta. Señor, no me satisfago hasta verle muerto, o preso. Y en fin qué mandáis? Por eso mi Alferez mayor os hago. Los pies por tanto favor, señor, a tu Majestad beso mil veces. . Alzad mi Adelantado mayor. Mal remedias mi congoja. Mi justicia igual se parte, dadle Gónzalo a la parte, esto ha de ser para aloja. Dechado es de Majestades. Qué airado está! Mal me templo, esto servira de ejemplo a las futuras edades. Traidor, yo me vengaré, pues el Rey no me ha vengado. Eso no me da cuidado. Yo, esposa, lo dispondré. A siete hermanos quien dar podrá pesadumbre alguna. en cuanto ciñe la Luna? Yo he visto siete, y llevar. Mal a tu remedio acudes. Vengáranme los paganos, y contra estos siete hermanos. habrá. . Qué? Siete virtudes. Vos, cuñado, pues su padre sois, castigadle este exceso. Que mucho que sea travieso, si se ha criado sin madre? Que así no me satisfagan, a quien mi mal le diré? Qué tienes? parece que te deben, y no te pagan. Que no tengo hombre se advierte, que me vengue en mi mancilla. Yo te vengaré, bobilla. De qué suerte? De esta suerte. Yo le he escrito aquesta carta al Rey Almanzor soberbio, que ya tú sabes, que es Rey de Cordoba sin hueso. Esta se la ha de llevar (que tratado lo tenemos) Gónzalo Bustos: y allá le darán su pan de perro, y también llevan recado aquí los siete mozuelos de sus hijos, y Dios sabe, que los vendo con intento de que acaben de ser hombres. Ahora si que eres mi dueño, y mi esposo. . Claro está vete, que viene sospecho Gónzalo Bustos. . Advierte, que aqueste es el mejor tiempo del año para vengarnos. Pues por qué? Porque hace seco. Gónzalo Bustos, cuñado, bien venido. . Yo confieso, que siento de Gonzalillo los desmanes con extremo, mas como mi hijo es a dotrinarle no acierto. Cuánto ha que es vuestro hijo? Desde que era muy pequeño. De suerte que de una edad seréis poco más a menos. Como es el menor de todos, dos, o tres años le llevo. Pues Gónzalo las rencillas, y los enojos dejemos, y vamos a lo que importa: podréis llevar este pliego en figura de embajada, porque vais con más respeto, al Rey Almanzor? Si hermano. Pues ha de ser al momento, porque importa a la mañana, y os valdrá un porque muy bueno, Y pregunto, si me hace renegar aquese perro? Qué importa si ya dejáis hecho vuestro testamento? Y si me mata, qué haré? Entonces podéis volveros. Y cuantas leguas habrá de aquí a Cordoba? Sospecho que hay ciento. Y es tierra llana? Si es llana, como este suelo. Y por dónde tengo de ir? Veis enfrente de este dedo? Si veo. . Pues no tenéis sino iros todo derecho. Y allí es Cordoba? A tres casas, en pasando un cerrajero. Pues cuñado, Dios os guarde. Gónzalo, Dominus tecum. Oh qué gran santo es Mahoma! conózcase su grandeza, en que hace los milagros por debajo de la pierna. Arlaja soberana, que todo el santo día eres mi hermana; y sin entretenerte en otra cosa por partes de una abuela eres hermosa: qué tienes, que estás triste? dale gracias a Alá de que naciste Mora, cuando su providencia soberana pudo hacerte Cristiana. Alégrate, salvaje, que no ha habido otra triste en tu linaje: dime ya lo que sientes por tu vida. Escrúpulos, señor, me traen perdida. Escrúpulos es mal de gran cuidado, y adónde suelen darte? . En este lado. Jamás los tuve yo. . Tú eres muy justo. No, si no que yo he sido muy robusto. No sé si nuestra ley. . Impertinente, el ser Mora es un acto indiferente: cantad porque se alegre su belleza, no he visto nunca tanto tal tristeza. Suele decir Mahoma cuando amenaza. Arrieros somos todos, no importa nada. Un Embajador Cristiano licencia, señor aguarda de entrar a verte. . Decid, que dé a un paje la embajada, que estoy ocupado. . Dice, que es de muy grande importancia. Pues decidle que entre. Entrad, que ya Almanzor os aguarda. Guardeos el cielo, Almanzor, y os dé muy buenas entradas de cuarentenas. Y a vos buenas salidas de Paseua. Hablaros quisiera a solas, que el negocio lo demanda. Salios todos allá fuera, y quédense yo, y mi hermana. Qué gallardo es el Cristiano! robado me ha toda el alma. Ea decid lo que queréis. Qué he de decir? La embajada. Vos bien podéis perdonarme, mas yo no he de hablar palabra. Pues no es para mí el recado? Sí señor. Pues qué os ataja? Yo no quiero andar en cuentos, y que se diga mañana, que oigo aquí, y que digo allí. Sois Embajador, o haca? Bueno fuera que os dijese yo lo que aquí se me encarga, y que os ardierais en chismes, punto en boca, y santas pascuas, que os diga, y que respondierais vos alguna patochada. Quién os envía? . No sé. Él se cierra, y es de chapa: traéis carta? . Sí señor. Pues dirámelo la carta. Si la carta os lo dijere, señor, su alma en su palma. Dadla acá. No seráfácil, que en esta cartera anda entre otras, que al partirme me dieron personas varias, y yo por ganar el porte me encargué, señor, de darlas. Esta me parece que es. Aquí dice: A Soror Juana de la Cruz, Monja profesa en Constantinopla. Vaya, que vos la encaminaréis. Si haré de muy buena gana. Mirad esta. . Dice así: Al Licenciado Juan Arias Teniente Cura en Consuegra. Sois vos? . No. Ni vuestra hermana? Tampoco. Pues vive Dios, que el demonio de la carta se me ha perdido. . Quizá estará en las atrasadas. Esta, señor, me parece en el sello, y en las armas. A Almanzor, que Dios prospere, Rey de Cordoba, y Granada, vive cerca de Palacio en una casita baja, porte dos cuartos. Pues vengan. De todo os darán libranza. Dice de aquesta manera; atiende a la carta, Arlaja. Señor, mis siete sobrinos son de lindas esperanzas, y su padre con lo mucho que los quiere, los remata: y así entregaroslos quiero en campos de Arabiana a los veinte y dos de Julio, allí os los tendre sin falta, donde podrán degollarlos sin defensa vuestras armas. Su natural es muy bueno, y tengo por cosa clara, que si una vez los deguellan aprenderán a crianza. Degollad al portador, porque es mi cuñado, y basta: quien más serviros desea. Ruy Velazquez el de Lara. El juicio se me mengua. Aquí dice. . Ay infelice. Que os deguelle. El que lo dice no tiene muy buena lengua: y vos que pensáis hacer? Yo degollaros, no obstante, esto Gónzalo salvante vuestro mejor parecer. Tiempo pide la cuestión, y más en quien no es vasalllo. Gónzalo amigo, yo me hallo en una gran confusión: mi amigo sois y así aquí me podéis servir de espejo: dadme en aquesto un consejo; os degollaré? no, o sí: alumbrad mi ceguedad, y en un caso tan urgente desapasionadamente ahora me aconsejad; todo mi poder os copio, y en vos quiero deponerle. Dile que no te deguelle, no te engañe el amor propio. Pues hías él sí, o el no, de mí, digo sin turbarme, que haréis mal en degollarme. Albricias, que me entendió. Mal haré. Si en buena fe. Pues decid, porque razón sois vos de aquesta opinión? No me preguntéis porque. No Gonzalo, no me ha dado la respuesta buena espina. Pues que tu Alteza imagina? Eso es, que alguno os ha hablado, de malicias estoy lleno. Yo señor, no soy tan malo, que merezca. Ara Gonzalo de Bustos, lo bueno es bueno, quince días. . Qué porfías! Porque lo miréis mejor, os quiero dar. . Yo señor, que he de hacer con quince días? Con razón airado estoy. Quince días, fuerte lid, son muy pocos. . Y advertid, que de mi hacienda os los doy. Amor, mi hermano se fue. Amor la Mora es pallarda. A qué mi fineza aguarda? Lo que siento le diré, sus ojos son dos luceros. Piérdase la compostura. Qué notable es su hermosura! mas yo no creo en agüeros. Muy galanes hombres hay en Castilla a todas horas. Muy hermosas son las Moras de Cordeba, y de Cambray. Cristiano, el tiempo es estrecho, y aunque me pierda el decoro, solo diré que te adoro, y que vives en mi pecho, que me muero ya por ti, que siempre he de ser tu amante, que me abrasó tu semblante, que ya estoy fuera de mí, que aquesta noche podrás venirme a ver a deshora, y el recato por ahora no me deja decir más. Y dime, en tan breve rato como ha que yo te vi, me quieres, Arlaja, así? Esa es la fuerza del trato, tuya soy siempre. Qué escucho? Yo lo sé por experiencia. Y dasme, Arlaja, licencia de qué te quiera? Eso es mucho. Iré a verte? . El año todo. Y dime, ha Mora cruel, podré escribirte un papel? No apresuremos el modo. No hay remedio? Es muy aprisa para papel, basta oírte. Pues mira, que he de seguirte adonde fueres a Misa. Los hombres sois hazañeros, a todo mi amor se allana. Y volveraste Cristiana? No tengo ahora dineros. Oyesme? de nuestro amor, y nuestras dulces fatigas, nada a mi hermano le digas. Pues por qué? Es un hablador. No decírselo prometo, y estaré muy sobre aviso. Pues chitón, que ya te aviso, que no es hombre de secreto. JORNADA SEGUNDA
JORNADA SEGUNDA
De este farol a la escasa luz, de comer deseoso, busco algún pan tan gustoso, que esté de muy buena masa. Mi hambre socorrer trato: o si en esta selva amena hallase alguna alacena! cogido me han como un gato. Bien caminarás así, que haces, viendo al Sol vecino? Ando buscando el camino, que se me ha perdido aquí. Cuando nuestro tío ingrato nos deja al Moro en rehenes, con un candil te entretienes? Tiene lindo garabato. Un candil, trasto civil, traes, estás loco por dicha? Hermanos, nuestra desdicha busco a moco de candil. Quién diablos meterte trata en hictorias? . Dices bien, mátole en un santi amén. Quién bien ata, bien desata. Dónde los demás están? Diego, Bustos, y Rodrigo, quedaron con un amigo. Buena Pascua, y buen san Juan. Y en buena conversación, Fernando, y Nuño Salido, a espulgar un galgo han ido. Tiene bravo corazón, pero ya nuestro hayo asoma. Triste viene? Qué será? Todos estamos acá Pues con su pan se lo coma. Qué traéis, que estáis perplejo? Dónde habéis estado? Amigos echando por esos trigos. No me espanto que estáis viejo. Hijos muy infausto el día nuestras vidas amenaza, y tiene de hacernos traza alguna superchería. De algún sueño, a lo que creo, vienes sin duda aturdido. Mil agüeros he tenido. Por dónde? Por el correo: ladrome un perro al reír del Alba, y pena me dio. Pena, porqué te la dio? No me dejaba dormir. Yo también tuve un fatal presagio como un camello ahora que caigo en ello. Pues mira no te hagas mal. Y qué fue? Con voces graves oí una hurraca al albor. Y por qué es agüero? Por ser las dueñas de las aves. Pues aunque me ven aquí que estoy callando, yo se que en esto de agüeros. Qué? tienes muchos? . Así, así. Pues no me he dormido no, yo en las pajas. . No lo espero, que tan grande fue tu agüero? Dos veces mayor que yo, yo vi que entre sus Comadres, dos palomos acogían sus hisuelos. Y qué hacían? Estaban como unos padres. Los pronósticos el daño nos advierten en vislumbres. Y dicen, que de legumbres habrá gran cosecha este año. El mal es bien que temamos, que cualquiera nos predice. Si el pronóstico lo dice, como en una caja estamos. Ved si en vano desconfío, pues esta playa desierta toda se mira cubierta de enemigos. . Tendrá frío. Según los cerros se ven de tantos Moros cargados, parece que están preñados. Dios los alumbre con bien. Pues se cumplio mi recelo, ya, ilustre honor de los Godos, os juzgo muertos a todos. Ténganos Dios en el cielo. Mirad, si en la pena mía. anduvo el presagio lerdo. Cuando partimos me acuerdo, que nos la juró miria. A quien no engañara esotra, tan mesurada, y compuesta? Aunque me maten en esta, no me ha de coger en otra. Qué halagüena, y que traidora al riesgo nos envió! Valiente como nos dio. Es una santa señora. Yo tengo un miedo profundo. Qué de esta suerte nos traten! Qué teméis, cuando nos maten será todo lo del mundo? Hermanos, a qué esperamos? No hay si no menear los codos. Mas que nos maten a todos, como con salud volvamos. Quizabes, de paz vendrán, que tú su intento no sabes. Yo entiendo bien de quizabes, y quiza no quizarán. Ya toca al arma el bellaco del Moro. A embestir aprisa. Cayéndome voy de risa. Para eso es bueno el tabaco. De medio ojo me he venido rebujadita en mi manto, a ver matar a estos siete, que son como unos pecados, todos saben con el celo, que su muerte he procurado, porque para lo de Dios solo he querido matarlos: dados a perros los Moros, ya los quieren dar con algo, he aquí por lo que no puede dejar matarse un Cristiano. A ver morir mis sobrinos, vengo de rebozo al campo, porque temo que lo yerren, que en efeto son muchachos, ya pienso, según el ruido, que la matanza ha empezado. Con siete sobrinos muertos bien tendré para mi año, como saben que los miro los Moros andan lozanos, que como el caballo al perro engorda el ojo del amo. No es Ruy Velazquez aquel? muchos nos hemos juntado. Mas que es mi mujer aquella, dónde vas mujer del diablo? A que no me traten mal a estos mozos? Ya he mandado, que me los maten muy bien, mas que no los hagan daño. Son nuestra sangre en efecto. Alambra desde tamaños los tengo en lugar de hijos, y como tales los trato. Veamos el fin del suceso detrás de estos verdes ramos. Hemos de andar por las ramas para un negocio tan llano? Ya los dos campos se envisten, El corazón me da saltos de alegría. . Bien los hieren, Amigos idlos cascando, mirad que son mis sobrinos, no los ofendáis, mataldos. Ya los matan que es contento, a Dios uno? . Ve contando. Ya solo nos faltan dos de todos los siete hermanos. Bien sabes cuantas son cinco. Tuve un tío Veinticuatro. Para cuando yo las tenga mil canas me están quitando viendo del modo que mueren. Sois su tío, no me espanto. Gonzalillo se resiste, lo que hacen los pocos años, mira que puedes ser hombre, déjate matar muchacho. Un día se ha defendido. Su salud me da cuidado, mataldle antes que anochezca, no le haga el sereno daño. El polvo ya lo sepulta. En el aire negociaron. Siempre despachan aprisa, los que tienen buenos brazos. Ya bien nos podemos ir, las tres anades cantando. Vámonos. Gracias a Dios, que tendré de hoy más descanso, pues hoy de una vez he puesto a estos mozos en estado. Vamos y vamos a ver, si más sobrinos hallamos que acomodar. A mis deudos, hice bien desde tamaño. Tú, y yo podemos sertíos con quien lo inventó. Malaño, tu Alambra eres una tía de la misma piel del diablo. Vamos que el Sol va cayendo. Pues no nos coja debajo. Oh lo que sabe el vengarse! Parece que lo has probado. Arlaja, donde escondes tu hermosa luz? Gonzalo, hay mil a donde sí que tiene una persona. De las constantes puedes ser corona, que ha de hacer una Mora tan lozana, si no tratar de ser buena Cristiana? por eso da en quererte, Arlaja hermosa, mi amor como ha de dar en otra cosa. Quiéresme mucho? Estoy enamorado, hasta no más, aunque me han resfriado tus ojuelos. . Por qué? . Por ser serenos. Y cuánto me querrás, real más a menos? Para entre dos amigos con certeza, vale cualquier dinero mi fineza, desde que estoy cautivo de amor loco, te voy queriendo a ratos poco a poco. Pues yo aunque te aborrezco por un lado, por otro no te puedo ver pintado. Hácenme gran merced tus atenciones. Esto de ser mujer va en condiciones. La que a mí me ha de amar en cortesía me ha de querer sola una vez al día, y esa muy abundante, y muy famosa, LOSSIP y por la noche un dulce, y no otra cosa. Vivirás sano, regla es extremada. Soy yo muy achacoso de la hijada. Habla más quedo, no nos oigan, necio. Yo con cualquiera puedo hablar muy recio. Sepan todos, que amarte Arlaja trato. Dices bien, que gran cosa es el recato! En los campos, señor, de Arabiana, a todos los zurramos la badana. Los siete Infantes digo de Lara, de quien yo soy muy amigo, y entre mil muertes fieras les dimos a escoger como entre peras. Dícenme que murieron por muy cierto, y uno se defendió después de muerto mas de dos horas largas, con untarles con hierba las adargas, hasta que de cansado se murió en mi posada de prestado. Aí os envío todas las cabezas de aquestas buenas piezas, Dios os guarde los años que gustare, con la salud que más a mano hallare, pues en vos bien se emplea, como la Cristiandad os lo desea. De casa, y de Febrero a ocho cabales. El Licenciado Reduan Gonzalez. Cumpliose mi deseo. porque yo tantas quiero cuantas veo. Pero aquí Gónzalo Bustos está con Arlaja bella en buena conversación, hablando están por la cuenta. Ay de mí, Almanzor. Qué importa? Viene hacia acá Que no venga, que a todas horas no es bien, que hable una hermana doncella. Advierte. Aquesto ha de ser. Hablen muy enorabuena, porque en lo que no me toca no será bien que me meta. Repara, Gonzalo; en que es mi hermano. . Que no lo sea, porque ser toda la vida tu hermano, es mucha llaneza. Yo me quiero retirar, porque temo que me vean, que no es de hombres como yo meterse en vidas ajenas. Ya nos ha visto sin duda. Antes ciegue que tal vea. Parece que se va. . Malo, pero yo haré que se vuelva. Si aquí me ven soy perdido. Bueno es que libertad tenga de irse, y venirse, sin más ni más, como si estuviera en su casa. . Ya yo veo, que es muy grande desvergüenza, pero Almanzor es muy mozo. Si hablan de mí. Pues que crezca. Mejor es satisfacerle. Ya no se ha de ir, aunque quiera. Almanzor, seáis bienvenido. Dios os guarde. No os suceda el entraros a escuchar otra vez sin mi licencia, que un Rey no ha de andar enchismes La razón no quierefuerzas. Cuando estoy covuestra hermana no es menester que nos vengan a averiguarnos las vidas. No lo sabia en conciencia. Piense que hay quien se las mulla. No valen conmigo tretas. Sabed, que a daros venía, Bustos, una buena nueva. Cuáles? Que vuestros siete hijos han llevado en la cabeza. Qué han llevado? Grandes golpes. Son mozos de mucha fuerza, salieron muy parecidos a su madre en las guedejas. Quién es esa mi señora? Una mujer de mi tierra. Qué parentesco os tenía? Por dos partes es mi abuela. Ara Bustos, ya es muy tarde. Qué hora es? Las doce y media. Pues yo me voy a comer. Conmigo haréis penitencia. No puede ser porque ayuno. Comeréis de carne? . Sea lo que vos fuereis servido. Hola, entrad acá la mesa. Ya está aquí. Pues haz, Celín, que aquel plato se prevenga, como te tengo mandado. Ya está como una conserva, Sentaos. Dicha tan crecida es favor muy desigual. Siéntate por otra tal. Hola, traed la comida. En convite tan bizarro, no hay ningún plato a que apeles. Pues vengan unos pasteles. Hlla hay también. Pues es barro? Empecemos a comer, porque yo estoy en ayunas. Vengan unas aceitunas. Son bravas para beber. Tan presto aceitunas das? De regalador me alaban. Con esto en mi tierra acaban. Y aquí también que no hay más. De mi hermano las grandezas, ningún Príncipe las tiene. Venga aquel plato. Ya viene. De qué es, señor? De cabezas. Los cielos de valor me armen, cabezas, que desventura! Hoy como yo de grosura, por el hábito del Carmen. Yo espere algún alcuzcuz, o algún compuesto de cabra. Que son, te doy mi palabra, cabezas, por esta Cruz, Si no miente mi pesar, cebollas me han parecido. Pues en que lo has conocido? En que me han de hacer llorar, Esas de tus hijos son las cabezas . Puede ser, mas no lo quiero creer. No te engañe la pasión. Come. . Mi pena es precisa. El llanto le ha descompuesto. No llores Bustos por esto. Ya sé que es cosa de risa, pero no puedo excusar el sentimiento de padre. Qué dejas para su madre? Dos de ellas para almorzar ya que mi fortuna airada me causa tamaños males. Qué miras? Si están cabales. Aquí toda es gente honrada. Que se pierde por contar, a Suero, o penas ingratas, ahora estáis como unas natas. En el puedes empezar. A Bustos el mesurado, a mi Martín un da colla. Qué era? Jugador de argolla. Muy lindo cabe le han dado. Que cuenta de mis donceles me dais buen Nuño Salido? Que en la danza le han metido. No fuera él con cascabeles, este hijo del alma mía conmigo a la escuela anduvo, y este aunque es mi hijo, estuvo un dedo de ser mi tía, a Gonzalillo el valiente. No llores sin más ni más. Aqueste era un Barrabas no quitando lo presente, de pena volverme quiero loco. . Esta es cosa de atar. Y aún matarme, por no echar la soga tras el caldero. Quitad la mesa Quedito, que está en lágrimas deshecho. Gónzalo estás satisfecho. Aquesto me tiene ahito. Libertad te quiero dar de tu pena lastimado. No lo sepa mi cuñado, que me la vendrá a quitar. Y más por ti pienso hacer. Sed a estos mozos propicio. Pues han muerto en mi servicio Monjas los quiero meter. Será maravilla Efesía de vuestros muchos aciertos, porque ahora que están muertos podrán echar por la Iglesia. Vete en paz. Dais me licencia? Libre estás como el cuclillo. Par diez, que no he de sentillo, . quizá me querrá en ausencia. Gónzalo a Dios. . Él os guarde, Adiós también. Pena brava! Así, que se me olvidaba, cuando te vas? . Esta tarde. Antes sabrás el aprieto, en que estoy por tu amistad. Pues dilo con brevedad, que importa mucho el secreto. Solo Almanzor lo ha sabido. De ser su sangre lo infiere. Qué haré el Moro que pariere. Véndele para un vestido, si fuere varón podrás enseñarle a hacer lavor, Si hembra. Con el portador primero me la enviarás. Con qué señas? Ya te entiendo. Dasme porque no me aflija algo. . Esta media sortija, y vuelvemela en pariendo, por ella conoceré si es mi hijo. Allá lo verás, y en efeto acertarás. Oh si no preguntare. Pues vete ya. No me ladre mas tu pena. . Me derriengo de pesar. . Desde hoy te tengo. En que, di? o En lugar de padre. D Oloio
JORNADA TERCERA
Gónzalo Bustos, señor, diviertete. . Para qué? otro día me holgaré, que hoy estoy de buen humor. Que al fin estás ciego. Creo, que sí, aunque yo no lo se de cierto, porque cegué ha tanto que ya no veo. A mucho una pena obliga, pues la vista te ha costado. Pues si esto me hubiera dado en otra parte me diga, de Alambra están olvidadas hoy mi pena, y su traición, y en este tiempo no son de perder siete pedradas, con ellas cruel, procura renovar siempre mi pena, con que hoy está sana, y buena, y ha veinte anos que me dura, mas sin dusta esta ocupada pues no atiende a mi regalo: pero aún no es muy tarde, palo, ya se descuida, pedrada, Fue golpe? Será algun gato. ouro No es si no seña que quiere inquietarme, mas no espere que ha de vencer mi recato. Quién señas te viene a hacer? Alambra me da en rondar, por esto no puede estar ningún hombre sin mujer. otro chinazo, Déjame Alambra enemiga, que apostamos que me obliga a que le de un ventanazo? ya se que a su cortesía debo mil finezas yo, que a mis hijos me mató con mucha galantería: sus atenciones alabo, porque no puedo negar que a mí me ha hecho cegar sin que me cueste un ochavo: más pudiera echar de ver para no hacerme terrero, que soy un hombre soltero, y que tengo que perder. Cantan? Cómo unos pollinos. Aqueste escándalo más? Mejor sentado lo oiras. Ay qué dirán los vecinos? Convidárame a comer el Rey Almancor un día, sentárame a la su mesa con su hermana en compañía, Pienso que tu historia cantan. Quien les mete a mis vecinas en historias? ay honor. Qué te duele? Las costillas, que me hacen estas memorias quebrar el cuerpo de risa. Los manjares acabados muchos fueron a su guisa, y después de haber comido diome la sobre comida. Que me cuenten los bocados. cuando yo por mi desdicha no como ya por un pollo. Hartaste de porquerías. Que a un hombre de mi opinión vengan a dar musiquitas. Nunca nacieras hermoso señor. . Pues hoy no es mi día que he sálido con ojeras. Bueno estás, Dios te bendiga. Enseñome unas cabezas por ver si las conocía, que eran de mis siete hijos, y el ayo que los regia. Que de un favor que me hiciero hasta hoy le dure la envidia, que yo si muerto le hubiera. diez abuelas, y dos tías nunca se lo diera en cara. Las mujeres son más finas. Ya no lo puedo sufrir. Pues qué te aprieta? Una liga; yo me voy sobre una prenda a pedirle al Rey justicia. Y si no la tiene a mano? Que a un amigo se la pida. Pues no tienes quién te vengue? Allá tengo en Berbería un hijo que si él lo sabe, yo se que hará maravillas. Y qué edad tiene? Veinte años! Es una edad muy florida. Pues si le tratararan bien mas de cincuenta tendría. Cómo se llama? Mudarra. Será Moro. Algunos días. Y tienes más herederos que a ti? . Solo una sobrina. Pues escribele. . Quizá no es mi hijo toda via, que no ha de tener un hombre un padre toda la vida. Por si ahora no le tiene pudieras en cortesía pedirle favor. . Si haré, que yo no tengo pepita. Qué lástima! Ven conmigo. Él está con su camisa. Venganza cielos, venganza, que voy a hacer de las mías. Arlaja, quien es mi padre, dilo luego y donde está, y el ser bastardo en que va? En qué ha de ir? en la comadre. Viven tus ojos serenos. Mudarra; muy loco estás. De quién soy no me dirás hijo, poco más, o menos? que hoy porque el pesar me asombre, Almanzor muy enojado bastardillo me ha llamado; Debe de ser por mal nombre. A saber quien soy me atrevo, dime quién el ser me ha dado? Yo te le comprefiado, por señas, que aún hoy le debo. Que no sabre (pena fiera) quién soy? . No tienes edad. Para una necesidad n no tendré un padre siquiera. Que ocesiona tu despecho, que estás cómo un Lucifer? Verme ya hombre, y no saber, cual es mi padre derecho. Mozo eres, pierde el cuidado. Qué quién soy no me dirás? Con el tiempo lo sabrás, que nadie nacio enseñado, Sácame de aqueste aprieto. Cansado estás, y prolijo. Advierte que soy tu hijo, no me pierdas el respeto, por ti de tan grande afrenta salga pues eres mi madre. Quieres tú que de tu padre te ande yo teniendo cuenta? Quién mejor me ha de advertir que tú el que me ha dado el ser? Yo de que lo he de saber? De haberlo oído decir. A tanto que no me acuerdo, Almanzor te lo dirá. Es hombre que lo sabrá? Si Mudarra, que es muy cuerdo. Él viene. Con este exceso siempre has de estar con tu madre. Pregúntola por mi padre. Pues ella qué sabe de eso? a los hombres nos es dado esto que saber te quieres, que no es cosa de mujeres. Bien se ve que has estudiado. Un cautivo generoso de Arlaja se enamoró, y este en ser tu padre dio. Debía de estar ocioso? Esto fue sin saber nada, de lo que tanto te aflige tu madre, hasta que la dije, que de ti estaba preñada, tus hermanos a fe mía que en campos de Arabiana los degolle una mañana. Por qué? . Por una porfía, Ruy Velazquez los vendió a todos tus siete hermanos. Y todos eran Cristianos? Tan Cristianos como yo. Tu padre con el placer dizque ha cegado de pena. Ciegue muy en hora buena, que allá presto me ha de ver. Que le llevaras quisiera, si es que no te hace embarazo, de mi parte un grande abrazo. He de ir muy a la ligera. Yo quiero en esta ocasión, pues que se va mi sobrino, darle algo para el camino. Qué es tío? . Mi bendición. Por si me falta dinero es una famosa alaja, y tú que me das Arlaja? Un aviso darte quiero, es por quien preguntarás Gónzalo Bustos de Lara. Qué señas tiene? . En la cara tiene dos ojos no más, es hombre de buenos tratos que no mira en interes, y suele traer los pies éncima de los zapatos: tiene para darme enojos con belleza muy extraña, su nariz tanta pestaña, vertiendo sangre sus ojos: una pierna, que recelo, que aquí se le metera, y tiene un pie que dará con su cabeza en el cielo. Y al fin como le imagino, porque todo un mes le adoro si no es como un pino de oro, al menos es como un pino. Desuerte sus señas copias que ninguno lo errará No vive dónde solía? Sí, al Carmién en casas propias. Pues yo me voy. No te vayas por más que el pesar me aflija, sin esta media sortija, toma, y allá te lo hayas. Busca Mudarra al traidor, Tu sangre vas a vengar. Todo me lo han de pagar, o me han de dar un fiador. Ya el alma se me espelunca. Madre, y tío el cielo os guarde. Vete Mudarra, que es tarde. Más vale tarde que nunca. Muchacho conmigo ven, y a los pies del Rey me guía pues sabes que desde el día, que cegué no veo bien. Al Rey le hace mil visitas Gónzalo por consolarse. Sin duda viene a quejarse de que le tiro chinitas, Bustos, llegad. De finojos, a tientas a vos me llego. Válgame Dios si estáis ciego, porque no os ponéis antojos? Sabe Dios lo que me cuesta de pesar y de agonía. Y en fin no veis ningún día? Solo los días de fiesta. Y entonces os sentis sano? Es diligencia precisa el sanar para oír Misa. Hacéis como muy Cristiano, que estáis muy viejo he advertido. Señor, es un descuidado, y de años se ha cargado. Esto es de andar divertido. Qué años tenéis? Decid cuantos. Bien la cuenta se descubre, yo nací en él mes de Otubre. Pues no parecéis de tantos, y a quevuestra queja aspira? Doña Alambra esa tirana cada día a mi ventana, siete chinitas me tira, y no me deja un instante de afligir como lo veis. Pues Alambra porqué hacéis. una maldad semejante? Por hacerle padecer, porque le crezca la tos, por vengarme, y sabe Dios, mi intención puede saber. Por acordarme los bellos siete Infantes que perdí. Y es tal quen no ser por mí, ya no se acordara de ellos. Es un hombre perdulario. Y hacéis acción tan impía g cada día? Cada día; eso, y rezar el Rosario. Puede ser que aquestos daños vengue un hijo muy mi amigo, que a criarle yo conmigo, ya tuviera veinte años. Y es Moro? Como una tila, Mudarra su nombre ha sido, Y Mudarra es apellido? No es si no nombre de pila. Yo he de entrar, anque en un potro n me pongan. Hola, qué es eso? Un Moro de dos de queso. Yo soy como dijo el otro, Qué querrá aqueste Morillo? Ay si por arte; o por parte fuera mi hijo. . Atended, que os habla un Moro espantable, gran Rey poderoso, y fuerte, por cuyas heroicas partes he sido de parecer que Dios mil años os guarde, yo solo vengo a retar al traidor de Ruy Velazquez, porque vendió a mis hermanos, que fueron los siete Infantes. Gónzalo Bustos de Lara, que es el que tenéis delante, estulvo en Cordoba un tiempo, y después de muchos lances, sin que yo supiese cosadnona me hizo traición con mi madre esto pasó como digo y entre mil cosas notables, yo nací a los nueve meses, porque así los nobles nacen, crecí, y sabiendo la ofensa de Ruy Velazquez infame, le retoy cuanto comiere, y también cuanto ayunare, de que soy hijo de Bustos, es indicio muy bastante aquesta media sortija, corbo embarazo del aire, en la campaña le espero hasta que el día se pase, salga uno, salgandos, y salgan ciento cabales, que yo tengo de venir, solito con Ruy Velázquez. Hijo, abrázame siquiera. Yo no soy hijo de nadie. Ruy Velazquez qué decís? Que este Morillo vergante podía decírmelo a mí a solas. . No tiene el lance remedio. Pues que lo acepto. Pues Morillo vade inpace, que ya está admitido el reto. Pues gran Rey, orate fratres. Yo voy a asistir al duelo, porque si vence el combate, tiene el bellaco del Moro gran derecho a bautizarse. . Oyes Ruy Velazquez, mira que si te mata el Alarbe puede nuestro matrimonio dentro de un mes anularse. Eso es pleito. . Cómo pleito? hay cuatro, o cinco ejemplares, Véngame de ese traidor, y sácale el alma infame, que la tiene como entramos en el cuerpo hacia esta parte: creerás Lázaro, que veo, con el regocijo grande? No es esta la vez primera; que ha cobrado vista un padre viendo a un hijo. . Ya yo sé, que ha habido casos notables, un autor dice, que un ciego, y ciego a nativitate, un día de gran calor se sentó cerca del Ganjes, y dijo entre si mil cosas. Y qué dijo? . No se sabe. Aún eso señor es más. Fue la fuerza de la sangre. Tabién cuentan por muy cierto que Jerjes aquel Rey grande, corriendo un caballo estuvo cerca de meterse Fraile. Aún más fuedo de Alejandro, que viéndose tan triunfante, tan soberbio; y tan temido, y que eran tan poco estables las cosas de aqueste mundo, convocó a sus Capitanes, y ya que juntos los tuvo, con bien airado semblante, les propuso que quería tomar unos magistrales. Por eso dicen que quiebra el ayuno el chocólate. Plaza plaza. Qué rumor es aqueste? . Es, que el Alarbe. debe ya de haber vencido al traidor de Ruy Velazquez, y el Rey yo no se aque fin, viene ahora a bautizarle. Plaza plaza. Y ya en la Iglesia entran todos, Dios delante. Ya que venís vencedor de duelo tan singular, hoy os han de bautizar por vuestró mucho valor. No he almorzado, y mal se fragua Qué excusas tan importunas! bautizaos digo. . En ayunas me he de echar un golpe de agua? y aquesto de ser Cristiano, cómo se entiende en mi casa? Muerto vos sin hijos pasa al pariente más cercano. Aquesos son unos cuentos, que nadie los comprende. Como es muchacho no entiende esto de los llamamientos, No hay que excusaros. No quiero bautizarme, hay tal porfía? Bautizaos por vida mía. Ya es fuerza no ser grosero. Yo haré, que un acto tal os traten como a mí mismo. Yo he de empatarle el bautismo. Cómo? Dando un memorial. Señor, vuestra ayuda imploro. Hablad que oiros gusto. Posible es, que un Rey tan justo quiera bautizar a un Moro? Eso es borrar los blasones de que os ha ilustrado Dios: Decid, que dirán de vos las extranjeras naciones? a un Moro infiel, y pagano, bautizáis? Pues que, es gran cosa? No fuera acción más piadosa el bautizar a un Cristiano? su madre es Mora. En cuidado me ha puesto, sin ser su padre, y sabéis que sea su madre, muy dentro del cuarto grados Si señor, muy deudos son. Yo iba a hacer un barbarismo, suspéndase ahora el bautismo hasta mejor ocasión. Cómo de oírlo me aflijo! Bien hace tu Majestad. Señor, qué decís? mirad por la honra de mi hijo. En esto voy con gran arte. Pues mi vautismo, y mi misa se dejen, pues que no hay prisa, para la segunda parte. Con aquesto se repara. Con aquesto se remedia. Pues tenga fin la Comedia de los Infantes de Lara.
